
Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view
Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica. Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.
Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.
http://www.seminarioreformado.org
Ravi Zacharias Ministerios Internacional

Pensemos con Ravi Zacharias
2/4 – Jesús en medio de otros dioses
Ravi Zacharias

“Pensemos con el Dr. Ravi Zacharias” es una producción de RZIM y es un excelente recurso para los cristianos que anhelan entender la fe y testificar con inteligencia.
BITE

Serie: Biografías
POLICARPO DE ESMIRNA
El MÁRTIR discípulo de JUAN el apósto
IGNACIO DE ANTIOQUÍA → https://youtu.be/9jdykqCM14AÇ
MARCIÓN → https://youtu.be/YEDuaE0Nk5U
«No tengas miedo de lo que estás por sufrir. Te advierto que a algunos de ustedes el diablo los meterá en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán persecución durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida». (Ap. 2:10). Estas fueron las palabras del Señor Jesús a la iglesia de Esmirna. La mayoría de los escritores antiguos coinciden en que el líder de esta iglesia era Policarpo, un discípulo del apóstol Juan.
Después de un tiempo, el pastor Policarpo y su congregación empezaron a sufrir la persecución. Los amigos de Policarpo trataron de esconderle, sin embargo, sus perseguidores le descubrieron. Fácilmente hubiera podido huir, pero no quiso hacerlo, diciendo: «Sea hecha la voluntad de Dios». Recibió cordialmente a sus perseguidores y les preparó comida; además, les imploró por una hora de soledad. Durante esa hora, revisó su vida y luego encomendó su congregación a Dios. Al terminar la oración le arrestaron.
Ya preparado para el sacrificio y puesto sobre la leña empezó a orar a Dios: “Te agradezco que me contaste digno de tener lugar entre los santos mártires; y digno de compartir de la copa de sufrimiento que bebió Jesucristo; para sufrir junto con Él y compartir sus dolores…” Finalizando su oración, los verdugos prendieron fuego a la leña. Así murió Policarpo en el año 168 d.C.
BIBLIOGRAFÍA
Historia del cristianismo, por Justo González: https://amzn.to/2DsVX9i
CIBERGRAFÍA
Polycarp, Aged bishop of Smyrna: http://bit.ly/2ZyxPeG
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CRÉDITOS
Conductor: Nicolás Osorio.
Guión: Giovanny Gómez Pérez.
Producción: Pilar Prieto.
Edición del video: Fernando Ordóñez.
Apoyo gráfico: Nayibe Gómez.
Música: Envato Elements y Biblioteca de audio de Youtube.
El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento
19/42 – Lee la Biblia: Ezequiel 34-48
Antiguo Testamento
Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre la segunda parte del libro de Ezequiel, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. Dentrode los exiliados en Babilonia, Ezequiel demuestra que Israel mereció este juicio, y también que la justicia de Dios produceesperanza para el futuro.

Serie: Introducción a la Teología Sistemática
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Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica. Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.
Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.
Alimentemos El Alma

Serie: Iglesia y Moral
La herejía en la iglesia
Miguel Núñez

Miguel Núñez
Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.
Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier
Serie: El Salmo 23
1/11 – El salmo de David el pastor
Joshua J. Van Ee
Nota del editor: Este es el primer capítulo en la serie «El Salmo 23», publicada por la Tabletalk Magazine.
Al leer la Biblia, primero conocemos a David como un pastor. Era el más joven de sus hermanos y no estaba incluido en el sacrificio especial organizado por Samuel. Sin embargo, él fue el elegido por Dios, el hombre conforme al corazón de Dios, y así fue convocado desde el campo donde atendía al rebaño para ser ungido como rey. Dios lo llamó a pastorear a un rebaño diferente, a Su pueblo Israel (1 S 16:1-13; 2 S 5:2; Sal. 78:70-71).
El pastoreo es una de las ocupaciones más antiguas. Por lo tanto, no es de sorprendernos que el cuidado de un pastor y su relación con su rebaño fuera una metáfora común en el antiguo Cercano Oriente para el liderazgo de las personas, especialmente la monarquía. Además, ocasionalmente se ha mencionado que algunos dioses de naciones son pastores. En la Biblia, los líderes civiles y religiosos son llamados pastores, y la metáfora está conectada con la realeza (por ej.: 1 R 22:17), especialmente con David. Dios es llamado pastor (por ej.: Gn 48:15; Sal. 23:1; 80:1), y los elementos de la vida de un pastor ocurren varias veces para describir la actividad de Dios (por ej.: Sal. 31:3; Is. 40:11; Mi. 7:14).
David conocía el cuidado constante que se necesitaba para ser un buen pastor y esto proporcionó una rica metáfora del cuidado constante de Dios hacia él en el Salmo 23.
La vida de David como pastor continuó desempeñando un papel después de que dejó los prados. Gran parte de lo que aprendió pastoreando ovejas lo aplicó como líder de hombres. Famosamente, apeló a sus hazañas de cómo protegió al rebaño, cómo dependía de Dios para ilustrar su habilidad al luchar contra Goliat (1 S 17:34-37). Las experiencias de David como pastor también encontraron un espacio en su poesía, proporcionando una rica variedad de metáforas para muchos de sus salmos más queridos, incluyendo el Salmo 23.
Tratar de imaginar la vida de David como un pastor no es fácil para la mayoría de nosotros, ya que vivimos en un mundo moderno y urbano. Pastorear en el mundo antiguo era, en muchos sentidos, más simple que nuestras ocupadas vidas, pues implicaba mucho tiempo viendo comer a los animales. Pero estaba lejos de ser trivial. Hasta el día de hoy, el cuidado de los animales siempre presenta dificultades únicas, especialmente con las ovejas necesitadas, además de los desafíos del medio ambiente. Podríamos resumir la vida de un pastor como una de cuidado constante.
David necesitaba proveer alimento y agua para sus ovejas, una tarea nada fácil para un pastor de Belén. La Biblia describe a Canaán como una buena tierra, una tierra de bendición para el pueblo de Dios, pero no era demasiado exuberante. Además, las mejores tierras, las áreas que recibieron la mayor cantidad de lluvia, se reservaron para la agricultura. Los pastores deambulaban por las colinas y valles en regiones más remotas y, a menudo, rocosas, con precipitaciones marginales. Seguro que hubo tiempos de abundancia, pero cuando pensamos en David como un pastorcillo, no deberíamos contemplar prados verdes todo el tiempo.
Para proveer a sus rebaños, David necesitaba ser un buen guía, ya que la vida de un pastor implicaba mucho caminar. Cada día, un pastor sacaba sus rebaños de la seguridad del pueblo y deambulaba por las colinas y valles con el propósito de proporcionar suficiente hierba para comer. Durante esta rutina diaria, un buen pastor debería estar al tanto de las necesidades del rebaño como un todo y las necesidades de cada oveja individualmente.
Mientras estaba en Jordania en un estudio arqueológico, pude observar a los pastores beduinos y sus rebaños. Cada mañana viajaban varias millas mientras buscaban pastos adecuados. Siempre me sorprende que eran capaces de mantener sus rebaños juntos y encaminados a pesar de que, como en los días de David, no había vallas para contenerlos. Durante el día, las ovejas y las cabras se extendían para pastar y descansar. Luego los pastores juntarían sus rebaños para hacer el viaje de regreso a la aldea antes de que oscureciera, asegurándose de que cada uno fuera contado.
David también necesitaba ser un guardián de su rebaño. Los pastores beduinos no enfrentan las mismas amenazas de los animales salvajes que David. Todavía hay lobos y algunos leopardos en Israel, pero los leones y los osos que David conoció se han ido. Las ovejas y las cabras son presa fácil, por lo que los pastores deben ser protectores vigilantes, a veces poniendo en peligro sus propias vidas. Incluso si un pastor es capaz de ahuyentar a estos peligrosos depredadores, lo más probable es que la manada se disperse y deba ser reunida, a menudo desde varios rincones. Los perros fueron utilizados para ayudar a proteger a las bandadas contra los animales salvajes y se mencionan algunas veces en la Biblia (Job 30:1, Is. 56:11) pero nunca como un compañero de David.
Todos estos elementos muestran cuán cercano era el vínculo entre un pastor y su oveja. Él era su compañero constante y necesitaría conocerlas individual e íntimamente para cuidarlas adecuadamente. Las ovejas aprenderían a confiar en su pastor, a seguir su liderazgo y a escuchar su voz. David conocía el cuidado constante que se necesitaba para ser un buen pastor y esto proporcionó una rica metáfora del cuidado constante de Dios hacia él en el Salmo 23. Conocemos aún más plenamente el costo de la atención constante que Dios nos tiene como se ve en Jesús, quien dijo: «Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas» (Jn. 10:11).
Este artículo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5
J5 – Ministrando en el hogar
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/ministrando-en-el-hogar/
Carmen Espaillat: Kim Wagner tiene algunos huéspedes especiales en su hogar.
Kim Wagner: El ministerio a mis hijos es realmente por un período de tiempo muy corto, entonces durante esos años en que tengo niños en el hogar, mi ministerio primario deben ser mi esposo y luego mis hijos.
Yo estaba limpiando una bolsa de mano vieja hace un par de días, y saqué una nota. Pude ver que era una nota de mi hijo escrita a mano hace varios años.
Nancy: Entonces hace mucho tiempo que no limpias esa bolsa, ¿verdad?
Kim: Sí. Estaba en un clóset que tenía que limpiar. Normalmente sus notas las pongo en un lugar muy especial, entonces pensé: «¿Por qué está todavía esta nota en esta bolsa?» La abrí para ver. Ni siquiera la recordé al principio. Leí esta nota y decía: «Mamá: muchas gracias por pasar el día de San Valentín conmigo. Tú y mi papá vinieron a mi juego». Y sabes, su juego fue durante la noche de San Valentín, y eso era importante para él; tenía valor.
Ahora estoy viendo la recompensa de decisiones como esa que he tomado. Hay otras madres y gente que me comenta acerca de Caleb, o me dice algún comentario que él hizo, tal como: «Me encanta estar con mi mamá. Mi mamá es una de mis personas favoritas con quien disfruto pasar tiempo». También me comentan que Caleb en ocasiones me ha defendido.
Esta es una lealtad que se ha creado a través de los años, de tomar decisiones, en ocasiones de tomar decisiones de no hacer algo que hubiera preferido, quizás de tener una noche para mí sola, o de mi propia elección; y en lugar de ello haber rendido ciertas cosas porque vives con la mentalidad de que el tiempo que tienes a tus hijos en casa es muy, muy corto. Pronto estarán fuera formando sus propias familias y por lo tanto deseas invertir el tiempo que tienes con ellos ahora.
Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
La última vez, Nancy vio dos principios de Tito capítulo 2: «Las mujeres deben de ser trabajadoras en el hogar y deben ser amables.» Nancy ha hecho un trabajo excelente al describir este balance de la Escritura. Como mujer soltera, ella quiere escuchar de algunas amigas que tienen experiencias diferentes a las de ella, entonces aquí está Nancy con Holly Elliff y Kim Wagner, continuando en la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer.
Nancy Leigh DeMoss: Cuando tocamos algunos de estos temas que estamos cubriendo en Tito capítulo 2, temas que se relacionan muy directa y específicamente con las esposas y las mamás, me siento un poco incómoda. Me doy cuenta de que, como ustedes saben, muchos de los asuntos de la vida y del corazón son los mismos, la diferencia estriba más bien en cómo los aplicas en las diferentes situaciones de la vida. Aun así, cuando estamos hablando, por ejemplo, de amar a tu esposo y a tus hijos, estoy muy contenta de tener a mujeres como ustedes cerca, y otras que vienen a estas grabaciones, quienes están viviendo en el laboratorio de la vida-como por ejemplo en esto de amar al esposo y a los hijos.
Hoy se acercó a mí una esposa. Es una pareja piadosa que no ha estado casada por mucho tiempo, y, con lágrimas en sus ojos ella dijo: «El matrimonio es difícil». No creo que estaba preparada para esto. Ella ama a su esposo y él la ama a ella; y ambos aman al Señor, pero dijo: «Simplemente cuesta trabajo».
Ser padres cuesta trabajo. Es trabajo. Sobre todo cuando no solo lo quieres hacer como una tarea más, sino con la meta de tener un matrimonio que glorifique a Dios e hijos que glorifican a Dios. Esto tiene tantas otras dimensiones. No se trata nada más de cotejar cosas de tu lista; «Lo hiciste bien». Sino que es más bien fallar y confiar y esperar en el Señor y orar y esperar en Su gracia que causa que entiendas tantas cosas.
No tenemos a gente representada en este programa que lo haya «logrado»-en cuanto a tener el matrimonio perfecto o ser los padres perfectos-mucho menos yo. Pero los principios de Dios nos llevan a través de estas situaciones y trabajan dentro de nosotras, ayudándonos a transitar por esas etapas de la vida. Al ver hacia atrás en varios de los temas que hemos comentado en los últimos días, el amar a los hijos-hemos hablado de amar a los esposos, pero el amar a los hijos y cómo luce esto en la práctica-y luego saber cómo luce una mujer como ama de casa, cuidadora del hogar, y cómo eso le afecta a los niños, y hacerlo todo con amabilidad. Quiero que interactuemos un poco, y escucharlas a ustedes-las mamás, las esposas-. Vamos a hablar un poco acerca de cómo Dios les ha dado un corazón para esto; para este llamado a que las mujeres sean madres.
Quisiéramos comenzar por decir que enfrentamos una tentación y una atracción, aun como mujeres cristianas comprometidas, es decir que el ministerio es realmente algo diferente a lo que hacemos en el hogar. Entonces: «Tengo mi familia, pero quiero un ministerio, también». Yo sé que esto es cierto en el caso de las mujeres-tienen un corazón para el ministerio.
¿Jamás se sienten, o jamás han tenido que luchar con hallar el balance en todo esto, y al mismo tiempo tener un corazón para su matrimonio y sus hijos como el principal llamado de Dios y el principal ministerio en sus vidas?
Kim: Recuerdo haber tenido conversaciones con Holly acerca de esto. ¿Cómo balanceas todas esas responsabilidades? Estoy agradecida por mujeres piadosas y amigas como tú y Holly que han llegado a ofrecerme verdad y ánimo, y simplemente a enseñarme a decir «no» y especialmente a darme un buen entendimiento de las diversas etapas de la vida. El ministerio a mis hijos es realmente por un período de tiempo muy corto, entonces durante esos años en que tengo niños en el hogar, mi ministerio primario debe ser mi esposo y luego mis hijos.
Nancy: Y tus hijos son ahora… el último está a punto de salir de casa.
Kim: Correcto.
Nancy: Entonces esa etapa está a punto de cambiar.
Kim: Así es.
Nancy: Pero realmente te has enfocado durante esos años de procrear y criar hijos-no es lo único que has hecho, pero ha sido tu enfoque principal. Yo sé que tu hijo está terminando su último año de la escuela secundaria y has asistido a más juegos de basquetbol y a cosas que no vas ya a tener mucha oportunidad de hacer en el sentido de ser la porrista y animadora en su vida de la misma manera en los días por venir.
Kim: Pero voy a decir-y te doy gracias-que en esos años tempranos no puse (y pensé que sí), pero no puse la prioridad de ministrarles como debí hasta que realmente me vi confrontada con eso en tu conferencia-el evaluar qué prioridad estaba poniendo en mis hijos y mi ministerio hacia ellos, e hizo que hiciera algunos cambios en mi vida.
Holly Elliff: Yo creo, Nancy, que esto es realmente un gran problema para las mamás, el poder balancear esas áreas diferentes de la vida, y es muy difícil. Los hijos de Kim casi son adultos. Van a salir de la casa, entonces su etapa de ser madre, la parte activa, casi se acaba. Yo sé que algunos de ustedes que nos escuchan y que tal vez tienen muchos hijos como yo, no muchos en el sentido de tener ocho a la vez, pero sí tengo ocho hijos, entonces mi etapa de ser madre, de serlo activamente, ha sido muy larga.
Nancy: Y va a continuar así por unos años.
Holly: Sí. Entonces a menudo he tenido que ir al Señor y decirle: «Dios, ¿cómo balanceo el ministerio con las demandas de mi hogar y aun simplemente con las cosas de mantenimiento, las cosas rutinarias que tenemos que hacer cada día, cómo lo balanceo con las necesidades de mis hijos?» Yo creo que hay algunas formas en que tenemos que hacerlo, y una es que tenemos que conocer a nuestros hijos lo suficientemente bien para sentir cuándo nos necesitan más.
Le estaba diciendo a Nancy el otro día que Jessica, mi hija de once años, empezó a venir y subirse a mi pierna cada vez que yo me sentaba en el sillón. Esa era nada más una pequeña señal de que Jessica necesita más tiempo con «mami»; necesitaba algo de tiempo uno-a-uno conmigo. Entonces conocer a tus hijos suficientemente bien para reconocer esos síntomas o esas señales, no estando tan distraídas por otras cosas. Nancy, como más temprano tú estabas compartiendo sobre Marta en la cocina, esa es una lucha constante para mantener ese balance, poder mantener cuentas cortas.
Tengo una afinidad por Marta porque paso tanto tiempo haciendo cosas tipo Marta, que nunca sería mi elección, pero tienen que hacerse. Si tienes una casa llena de gente, tienen que comer, la casa tiene que tener un cierto orden o nadie puede sobrevivir. Entonces lo que he aprendido sobre Marta es, ella tiene que aprender. Si Marta hubiera quizás mantenido cuentas más cortas, quizás no habría explotado ese día y atacado a Cristo en su sala. Podría haber podido tratar con esto más rápidamente. Habría podido hacer planes de antemano para poder tener tiempo a los pies de Cristo. Entonces tengo un poquito de simpatía por Marta. Entiendo lo que significa que te dejen sola en la cocina.
Sí creo que como mujeres tenemos que mantener un corazón muy sensible a las necesidades de los que están a nuestro alrededor, al balance entre los diferentes aspectos de nuestra vida, porque no es nada más una cosa. Es una división constante. La palabra que usaste en un momento para referirte a Marta, que también puede significar fragmentado. Tantas veces te sientes absolutamente fragmentada al tratar de ministrarle a tu esposo y tratar de cumplir con las demandas de tu hogar y cuidar a tus hijos.
Entonces cualquier solidez que poseamos y que nos evite estar fragmentadas y que nos mantenga el juicio debe venir, pienso yo, del entendimiento de cuál es el llamado de Dios para nuestra vida; un entendimiento del panorama general, de por qué hacemos lo que hacemos y de entender que se trata de más que simplemente nosotras mismos.
Me encanta el Salmo 78 y Deuteronomio 6, donde habla acerca del hecho de que lo que estamos haciendo no es nada más para este momento, no es nada más para esta generación. Es para las generaciones venideras.
Me encanta el libro «El corazón de una madre» («A Mother’s Heart») por Jeanne Fleming. Tiene una pequeña sección en este libro sobre el llamado que tienen las madres y lo que eso significa. Dice esto:
«En cada generación, las mamás tienen que responder al llamado a ser lo que nadie más puede ser, de hacer lo que nadie más puede hacer para sus hijos. No es que las mamás no puedan hacer muchas otras cosas, pero si rehúsan aceptar su llamado como madres, algún hijo termina perdiendo, y el espacio vacío que deja esa madre hace eco por generaciones. Las madres no son ni la causa de todos los males de la sociedad, ni las salvadoras de la nación. Pero el futuro de la sociedad sí depende en parte de lo que hacemos con los hijos bajo nuestro cuidado. ¿Qué llamado podría ser más significativo o traerle más gloria a Dios?»
Yo pienso que es un llamado que somos responsables de escoger y aceptar. No es fácil, y a veces dura mucho, mucho tiempo.
Nancy: Claro, al oírte leer esto, Holly, estoy pensando: «¿Sabes? Las mamás aman a sus hijos. Hay un sentir de protección natural como de ‘mamá osa’ y de cuidado y preocupación por sus hijos». Y aun así hay tantas cosas en nuestra cultura, aun dentro del mundo cristiano, de la iglesia, las expectativas, etc. que alejan a las madres de ese llamado.
Ellas tienen un instinto, pero mientras miro a mi alrededor y veo tantas de las mamás que conozco, y están tan ocupadas-no solamente con sus hijos. Casi luce como una especie de conspiración, y quizás lo es en el mundo espiritual y en el poder de las tinieblas. Sabiendo el impacto que tienen las mamás, las tienen tan ocupadas, tan distraídas, tan llenas de cosas en su cabeza y en sus corazones… Veo a muchas de esas mujeres tratando de tener un trabajo de tiempo completo, tratando de cumplir con las necesidades de sus esposos y de sus hijos, de hacer labores en la iglesia, y lo que más hace falta es un buen juicio en medio de todo esto, sin hablar de lo agotadas, exhaustas y fragmentadas que se encuentran. Asumo que están viendo esto al estar ministrando a las mujeres en sus propias iglesias.
Holly: Yo creo que es bastante común ver esto entre las mujeres, especialmente las mujeres más jóvenes que tal vez tienen hijos chicos y están tratando de lograr mucho… deben tener mucha energía para hacer todas esas cosas. Aman el ministerio, aman a las personas, les encanta estar involucradas en muchas cosas. Yo pienso que es parte de por qué tenemos el ejemplo de Marta en Lucas 10:41- 42, porque Cristo le está diciendo a Marta: «Estás distraída por tantas cosas buenas-hay tantas cosas buenas-pero María ha escogido lo que es la cosa principal» (parafraseado).
Creo que hay tantas demandas sobre nuestro tiempo que es muy, muy difícil filtrar esas demandas para poder identificar lo que tendrá valor a largo plazo, qué es lo que va a tener importancia eterna. ¿Qué les va a importar a mis hijos de aquí a cinco años, y qué no será de importancia para ellos? Pienso que se trata de la tiranía de lo urgente-es muy, muy fácil quedar atrapadas en todas estas demandas, y decir «sí» sin pensar.
Nancy: Está también la presión de tener a tus hijos involucrados en muchas cosas que no solamente fragmentan a las mamás pero también están fragmentando a los hijos. «¿No te das cuenta? Si van a entrar a una buena universidad, necesitan tener todas estas actividades extracurriculares y deportes». ¿De dónde viene esa presión?
Holly: Sí, creo que hay mucha presión del mundo que tiene la expectativa de que cada familia entre en un molde en el que tus hijos tienen que tocar piano, y tienen que jugar deportes, y tienen que estar involucrados en todas las actividades de la escuela.
Nancy: Esto puede ser también cierto para las mamás que enseñan en casa.
Kim: Es la motivación de tener éxito, el deseo de tener logros.
Holly: Creo que como madres, si no identificamos esas cosas, si no dejamos que el Señor nos dé una corta lista de lo que realmente importa- ¿qué quiero realmente para mi hijo? ¿Quiero que sea el más exitoso en esta área, quiero que sea un estudiante de calificaciones sobresalientes o quiero que sea un jugador profesional de fútbol algún día? ¿Qué tiene más valor? No es que estas cosas no sean buenas también.
Pero pienso que si no escuchamos del Señor en esos momentos, como María, sentada a sus pies, si no escucho del Señor: «Esto es de valor, esto no», entonces tal vez me distraiga tanto que me veré empujada a hacer muchas cosas que tal vez no sean terriblemente malas, pero quizás estamos perdiendo las pocas cosas que realmente valen la pena.
Me dijo una mamá joven recientemente: «Han pasado cuatro meses desde que cenamos juntos como familia porque mis niños están involucrados en los deportes, entonces nunca estamos en casa al mismo tiempo. Mi esposo tiene a este en un juego, y yo tengo a este otro en este juego, y este está en fútbol, y este está en karate y nunca estamos en casa todos juntos».
Kim: Hice una encuesta-esto fue hace un par de años-en una escuela secundaria cristiana de jóvenes, preguntando varias cosas. Era nada más una encuesta de una hoja para ver dónde andaban, qué estaba pasando en sus vidas. Una de las preguntas que hice fue: «¿Qué tan seguido comes junto con toda tu familia en casa? ¿Ha ocurrido una vez durante la semana pasada?» Yo escribí la pregunta y les di varias opciones. El número promedio de veces era de una noche al mes, entre este grupo tan grande de estudiantes de escuela secundaria.
Nancy: ¿La familia se reunía para comer solo una noche al mes?
Kim: Sí.
Nancy: ¿Qué tanto importa? Yo creo que sí importa, pero, ¿por qué importa? Si las familias están corriendo en todas direcciones y no están comiendo juntos… esto es algo significativo.
Holly: Yo creo que es algo muy significativo. Tenemos que ser muy, muy intencionales.
Nancy: ¿Por qué?
Holly: Porque ese es el momento cuando nos podemos sentar, cuando puedo oír los corazones de mis hijos. Podemos apagar la televisión; nos podemos enfocar en cómo ha sido nuestro día; podemos escuchar el uno del otro. No digo que lo hacemos siete noches a la semana, pero de manera intencional tratamos de hacerlo tan frecuentemente como podamos.
Kim: Es simplemente un ambiente para la comunicación, escuchando el uno del otro, aun ministrando el uno al otro en la comida. Ahora yo solamente tengo a mi esposo y a mi hijo en casa, pero les encanta cuando cocino una buena comida para ellos. Están muy agradecidos por eso. No es simplemente si es solo -como el otro día que era sopa y emparedados de queso, y estaban encantados de comer eso.
Holly: No es que tenga que ser una cena de siete platillos. A veces puede ser un guiso que compré en el supermercado y que ya viene preparado; lo pongo en el horno y es todo lo que hice, pero aun así estamos sentados a la mesa y podemos compartir y hablar. También, yo creo que es muy, muy importante para tus hijos tener un sentido de comunidad en la familia; es importante que no solo disfruten de la comunidad en la escuela o en la iglesia…
Nancy: …o en el grupo de jóvenes…
Holly: …o en el grupo de jóvenes, pero su familia es una comunidad. La familia es un lugar donde ellos son nutridos.
Kim: Tienes entonces la oportunidad de crear lealtad a la familia. Eso es lo que estaba compartiendo con una mujer, una mujer que ni siquiera conozco. Mientras estaba en la tienda de cosméticos el otro día, me dijo: «Mis hijos son tan pequeños ahora, y hay tanto allá afuera en el mundo. Estoy tan preocupada de desviarme y meterme en las drogas, y siempre tengo miedo de ese tipo de cosas». Esta mujer con la que estoy hablando no es creyente. Le he hablado antes de cosas espirituales. De manera que desde un punto de vista práctico, le hablo sobre la necesidad de cultivar la lealtad en sus hijos, la necesidad de que ella se involucre en sus vidas, de que hable con ellos.
Yo pienso que muchas veces nosotras como madres cristianas pensamos: «Bueno, si los tengo leyendo la Palabra, si les estoy enseñando la Palabra, si les estoy haciendo todas estas cosas correctas y estoy haciendo todo lo que debo hacer…» Es fácil llegar a ser tan rápidas y ocupadas que no estés trabajando en construir una relación de lealtad entre tú y ese hijo. Nosotras como mamás cristianas queremos que nuestros hijos le sean leales a Dios primero, pero es importante crear lealtad dentro de la familia. Como tú dijiste, Holly, que la familia debe de ser una comunidad, ¿y cómo pasa eso?
Algo se me acaba de ocurrir. Yo estaba limpiando una bolsa de mano vieja hace un par de días, y saqué una nota. Pude ver que era una nota de mi hijo escrita a mano hace varios años.
Nancy: Entonces hace mucho tiempo que no limpias esa bolsa, ¿verdad?
Kim: Sí. Estaba en un clóset que tenía que limpiar. Normalmente sus notas las pongo en un lugar muy especial, entonces pensé: «¿Por qué está todavía esta nota en esta bolsa?» La abrí para ver. Ni siquiera la recordé al principio. Leí esta nota y decía: «Mamá: muchas gracias por pasar el día de San Valentín conmigo. Tú y mi papá vinieron a mi juego». Y sabes, su juego fue durante la noche de San Valentín, y eso era importante para él; tenía valor.
Ahora estoy viendo la recompensa de decisiones como esa que he tomado. Hay otras madres y gente que me comenta acerca de Caleb, o me dice algún comentario que él hizo, tal como: «Me encanta estar con mi mamá. Mi mamá es una de mis personas favoritas con quien disfruto pasar tiempo». También me comentan que Caleb en ocasiones me ha defendido.
Esta es una lealtad que se ha creado a través de los años, de tomar decisiones, en ocasiones de tomar decisiones de no hacer algo que yo hubiera preferido, quizás de tener una noche para mí sola, o de mi propia elección; y en lugar de ello haber rendido ciertas cosas porque vives con la mentalidad de que el tiempo que tienes a tus hijos en casa es muy, muy corto. Pronto estarán fuera formando sus propias familias y por lo tanto deseas invertir el tiempo que tienes con ellos ahora.
Holly: Aquí es donde entra el aspecto generacional. No se trata nada más de que críe a mis propios hijos, aunque esa es una responsabilidad que tengo delante de Dios. Pero se trata de que debo levantar futuros padres y madres que entiendan cómo Dios quiso que funcionara un hogar, nunca perfectamente, porque el nuestro nunca va a ser perfecto, y frecuentemente es alocado.
Pero Dios sí tiene un propósito más grande, y trasciende a nuestra familia inmediata. Va mucho más allá de mí. Mi responsabilidad es nutrir esas relaciones que tengo ahora con mis hijos, para que cuando salgan de casa, ellos entiendan qué significa eso, qué significa amar a alguien más, sacrificarse por alguien más, hacer lo mejor para alguien más en lugar de para mí mismo. Hay una responsabilidad, si eres parte de una familia, hacia las demás personas de esa familia. También de ir más allá aun de tu propia familia y de ver a los que están afuera y que necesitan conocer a Cristo. De manera que entrenar a tus hijos para que aprendan a reconocer lo que tiene valor eterno es algo grandioso.
Nancy: Claro, mientras conversamos sobre todo esto, no solo estamos tratando de formar buenas familias, pero estamos reflejando a un Dios que es un Dios de la familia, y que tiene, dentro de la Trinidad, relaciones de familia y comunidad y lealtad-las cosas de las que hemos estado hablando-fidelidad de pacto, amor, misericordia, y conexión, relaciones. Él es un Dios relacional, y nos ha llamado a una familia, a la familia de Dios.
Al construir estas relaciones de esposo-esposa, padre-hijo y entre hermanos, ¿no les estamos enseñando realmente a los miembros de nuestra familia sobre cómo tener una relación espiritual eterna entre nosotros? El matrimonio no va a existir en el cielo. Estas relaciones no van a ser iguales en el cielo, pero hay una relación eterna de familia, la novia, los hermanos y hermanas en la familia de Dios, para eso estamos entrenando a estos niños.
Holly: Obviamente, Dios instituyó la estructura para el hogar. Era Su plan. Él lo estableció. Es de valor, y Él lo modela. Por toda la Escritura ves la imagen del Padre y el Hijo. Se modela para nosotros, entonces es importante.
Carmen: Esa es Holly Elliff hablando con Nancy Leigh DeMoss y Kim Wagner acerca del verdadero ministerio que tiene lugar dentro un hogar entre los miembros de la familia. En esta conversación, ellas hicieron referencia a algunas de las enseñanzas que Nancy ha cubierto durante esta serie titulada, El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5.
Ha sido una serie rica en significado y llena de formas prácticas de glorificar a Dios como mujeres. En esta serie hemos visto la importancia que tiene la doctrina, el peligro del alcoholismo, el valor de la crianza de los hijos y muchas cosas más. Nancy ha unido estos temas prácticos de manera excelente. Puedes escucharlos todos al visitar nuestra página www.AvivaNuestrosCorazones.com.
Este ministerio se hace una realidad debido a la fidelidad de muchos oyentes que contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir los mensajes internacionalmente.
Te animamos a contribuir financieramente con nuestro ministerio. Puedes hacerlo por internet visitando www.AvivaNuestrosCorazones.com, pero más que nada necesitamos tus oraciones. ¿Te animarías a orar para que Dios provea de los recursos necesarios para continuar esta obra?
Tito 2 dispone las prioridades de Dios para las mujeres. Aprende cómo algunas mujeres están aplicando esas prioridades en sus vidas. Esto en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma
Todos los Derechos Reservados
Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com
El Amor que Vale

Serie: El Amor Redentor
3/4 – La gracia admirable de Dios
Adrian Rogers
El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.
CONSULTORIO BÍBLICO

SERIE: Vida Cristiana
5- El noviazgo que agrada a Dios
DAVID LOGACHO
Gracias por su sintonía. Es un gozo darle la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando las características de la vida auténticamente cristiana y en esta ocasión, David Logacho nos hablará acerca del noviazgo que agrada a Dios.
El noviazgo o enamoramiento es una etapa hermosa de la vida, pero no está libre de contratiempos, especialmente cuando no ha habido la adecuada preparación previa, aplicando los principios que proporciona la palabra de Dios acerca de este asunto. La vida cristiana auténtica se caracteriza por un noviazgo que agrada a Dios. Veamos pues cuales son los principios más importantes para un noviazgo que agrada a Dios. El primero y más importante, debe haber compatibilidad espiritual. Eso es lo que se desprende de textos como 2 Corintios 6:14 donde dice: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” La voluntad de Dios es que Usted, siendo creyente no se una en relación de noviazgo con una persona incrédula. Pretender unir un creyente con un incrédulo es como pretender unir la justicia con la injusticia, o como pretender unir la luz con las tinieblas. Muchos jóvenes y señoritas creyentes quebrantan este mandamiento vanamente esperanzados que su pareja incrédula se convertirá al Señor en algún momento durante el noviazgo o aún durante el matrimonio, pero la triste realidad es que son contados los casos en los cuales un inconverso o una incorversa se torna creyente dentro del noviazgo y peor dentro del matrimonio. Por regla general, la parte creyente cede en sus convicciones y vive como si fuera incrédula. Es como si Usted, la parte creyente estuviera de rodillas sobre una mesa y su pareja, la parte incrédula, estuviera de rodillas en el piso, y los dos estuvieran tomados de la mano. ¿Qué es más probable? ¿Que Usted levante a la persona que está en el suelo y lo ponga sobre la mesa? ¿O que la persona que está en el suelo le haga caer de la mesa? La respuesta es obvia. Por más fuerte que Usted sea, terminará en el suelo porque tiene a la fuerza de la gravedad en su contra. Igual sucede con el creyente que trata de ganar para Cristo a su novia incrédula. El creyente terminará en el nivel del incrédulo. ¿Para qué correr este riesgo? Es mejor obedecer la palabra de Dios y no unirse en yugo desigual con el incrédulo. El segundo principio es que todo noviazgo debe contar con la autorización de Dios, de los respectivos padres y de los líderes de la iglesia local. No es correcto mantener una relación de noviazgo en contra de la voluntad de quien se interponga en el camino. La relación noviazgo debe contar con la bendición de Dios. Es necesario discernir la voluntad de Dios en cuanto al noviazgo. Esto se logra invirtiendo tiempo en la palabra de Dios y en la oración. Salmo 37:4 dice: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” En la medida que hallemos nuestro deleite en la comunión con Jehová, por medio de su palabra y la oración, pensaremos como Dios piensa, querremos lo que Dios quiere, y Dios mismo se encargará de atender los deseos de nuestro corazón. Los jóvenes jamás deberían comenzar una relación de noviazgo no sin antes haber invertido suficiente tiempo en la meditación de la palabra de Dios y en la oración. Pero además de la autorización de Dios, es importante la autorización de los padres tanto de él como de ella. Noviazgos en contra de la voluntad de los respectivos padres no cuentan con la bendición de Dios. Efesios 6:1 dice: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.” La responsabilidad de los hijos, no importa si son niños, o jóvenes, o adultos, es obedecer a sus padres. En el asunto del noviazgo, los respectivos padres deben tener participación activa. Si existe oposición de los padres es mejor evitar esa relación de noviazgo. La desobediencia a los padres jamás será vista con buenos ojos por Dios. Además de contar con la bendición de Dios y con la bendición de los padres, es necesario contar con la bendición de los pastores o ancianos de la iglesia local. 1 Pedro 5:5 dice: “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” El joven orgulloso o la señorita orgullosa, se reviste de soberbia y dice: Esta es mi vida, yo decido hacer con mi vida lo que yo quiera. Pero el joven humilde o la señorita humilde dice: Mi vida es del Señor, debo someterme a él y a los que él ha establecido como pastores o ancianos en la iglesia local. Por eso dice el texto: Jóvenes, estad sujetos a los ancianos. Antes de comenzar una relación de noviazgo es necesario pedir consejo de los ancianos o pastores de la iglesia local. Si a ellos les parece bien, y también a los respectivos padres les parece bien, entonces es muy probable que Dios tampoco tenga problema con esa relación de noviazgo. Pero si los pastores se oponen, o los padres se oponen, es muy probable que Dios también esté oponiéndose. En muchos casos, una negativa de Dios puede hacerse evidente por medio de una negativa de los respectivos padres o de los ancianos o pastores. El tercer principio para un noviazgo que agrada a Dios, es que el noviazgo debe ser visto como una antesala del matrimonio. Muchos jóvenes principalmente y no pocas señoritas, ven al noviazgo como un atractivo pasatiempo. Por eso es que cambian de novia o de novio con tanta facilidad como cuando se cambia de ropa. Pero el noviazgo debe ser el tiempo para conocerse mutuamente, el tiempo para edificar fuertes lazos especialmente en el campo espiritual y en el campo emocional. Por tanto, durante el noviazgo debería haber tiempos específicos para estudiar juntos la palabra de Dios, tiempos específicos para meditar juntos en la palabra de Dios, tiempos específicos para orar juntos, tiempos específicos para servir juntos a Dios, de diversas maneras. Debe haber tiempos específicos para hablar mutuamente, tiempos específicos para hacer planes para el futuro, tiempos específicos para conocer a las respectivas familias, tiempos específicos para disfrutar de distracciones sanas. Todo esto debe tener su parte en un noviazgo que agrada a Dios. Si Usted joven, o señorita creyente, no piensa sinceramente que se va a casar con la persona con quien está de novio o de novia, es mejor que termine ahora mismo esa relación. No es prudente jugar con las emociones de otras personas. No sea que se halle despertando ilusiones que Usted sabe que no podrá hacerlas realidad de ninguna manera. Una vez, un joven de la iglesia donde yo soy uno de los ancianos, vino a mí para pedirme consejo acerca de una chica de la misma iglesia, con quien estaba pensando comenzar una relación de noviazgo. Después de hablar por un buen rato, se me ocurrió decirle: ¿Así que te vas a casar con tal persona? Me miró como si hubiera dicho una blasfemia. ¿Yo…? Ni loco. Solo quiero tener un buen tiempo con ella. Eso me sirvió para mostrar a este joven que el noviazgo no sirve sólo para tener un buen tiempo con una persona del sexo opuesto, sino que debe ser visto como la antesala del matrimonio. El cuarto principio para un noviazgo que agrada a Dios es que el noviazgo no es sinónimo de licencia para el contacto físico. En el noviazgo se debe edificar el área espiritual y el área emocional, dejando el área física para el matrimonio. ¿Qué quiero decir con eso? Pues simple y llanamente que las caricias no deberían ser parte del noviazgo. Las caricias no son la expresión del amor que debe existir entre los novios. El verdadero amor entre los novios se debe manifestar más bien en un refrenar la tendencia natural a acariciar. Las caricias tienen el propósito de despertar excitación sexual en los esposos, como preparación para el acto sexual. El mundo ha llevado a pensar a un joven que si una joven le ama, debe permitir que le acaricie todo lo que él quiera. De aquí nace la frase tan trillada y abusada que usan muchos jóvenes con sus novias: Si me amas, dame una prueba de tu amor. Querida joven amiga oyente, si su novio viene con estas ideas, la mejor respuesta que Usted puede dar es: Sí, te amo, y la mejor prueba que puedo darte de mi amor es impedirte que toques cualquier parte de mi cuerpo. Si su novio vale la pena, acatará esta forma de pensar, pero si insiste, lo único que estará manifestando es que todo lo que quiere hacer, es aprovechar de Usted. No se lo permita. Las caricias en el noviazgo ocasionan una cantidad de funestas consecuencias, como una conciencia manchada, como el sentirse utilizada, como el temor y sobre todo, está el peligro de desembocar en una relación sexual prematrimonial. La idea de llegar virgen al matrimonio, tanto en el hombre como en la mujer no es muy popular hoy en día, sin embargo, esa es la voluntad del Señor para los solteros. 1 Corintios 6:18 dice: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” Fornicar significa cualquier uso del sexo fuera de lo que Dios ha establecido para él. Dios dio el sexo al hombre y a la mujer como un regalo para ser utilizado única y exclusivamente dentro de los sagrados vínculos del matrimonio. Cuando la Biblia dice: Huid de la fornicación, está diciendo: Huid de todo uso del sexo fuera del matrimonio, dentro de esto, ciertamente, huid de toda relación sexual prematrimonial. El mejor consejo para prevenir una relación sexual prematrimonial es abandonar las caricias en el noviazgo. Estos son los principios más importantes de un noviazgo que agrada a Dios. Bien harían los jóvenes auténticamente cristianos con incorporar estos principios a su diario vivir.