¿De qué Manera La Consejería Noutética Difiere de Otras Formas de Consejería Cristiana?

¿De qué Manera La Consejería Noutética Difiere de Otras Formas de Consejería Cristiana?
Por Jay E Adams

Mucho en la consejería pretende ser cristiano. Sin embargo, la mayor parte de la orientación que se hace por parte de los cristianos es una mezcla de sistemas de consejería incrédulos que han sido «saneadas» para que suene cristiana. No estoy diciendo que todos los que usan los sistemas de consejería paganos eclécticos lo hacen de mala fe, pero es muy claro que, incluso entre los mejores, la Biblia es “introducida” después de que la teoría y la práctica se han adoptado con el fin de hacer que de alguna manera se haga “cristiano” lo que se esta haciendo. Peor aún, en otros casos, la Biblia se entremezcla para que parezca cristiana. Incluso aquellos que honestamente creen que rociar algunos versículos de la Biblia de alguna manera santifica la consejería, en muchos casos, debe tener la conciencia tranquila al respecto. En algunas situaciones, sin embargo, puede haber aquellos que simplemente sabe tan poco de la Biblia, cómo interpretarla y aplicarla, que sinceramente creen que este proceso hace legitimo el nombre de “Consejería Cristiana.”

La Consejería verdaderamente cristiana (Consejería noutética, o la que está en línea con Consejeria noutética, pero no utiliza el nombre) tiene una base bíblica de principio a fin. Véase la respuesta a la pregunta anterior para más detalles. Lo que hace la diferencia, en lo fundamental, es si un sistema se basa en la promesa de que la Biblia tiene todas las respuestas para vivir como Dios manda. La Biblia enseña esto en pasajes tales como 2 Pedro 1:3, donde las promesas de Dios se dice que proporcionan justamente tal ayuda. Y, además, en 2 Timoteo 3:17, desde tres perspectivas distintas, Pablo dice que las Escrituras son suficientes para toda tarea a la que un anciano es llamado hacer. Lo que hace la diferencia entre los sistemas que se dicen cristianos y los que son verdaderamente, entonces, es si incluyen materiales extraños también. La Consejería cristiana, para justificar el nombre, debe afirmar (y en la práctica demostrar) la suficiencia de las Escrituras para la consejería.

Hay muchos que dicen que su orientación es cristiana y bíblica, pero la prueba se presenta en la evaluación de lo que realmente hacen cuando asesoran. La cuestión es si ellos incorporan o no otras creencias y prácticas. La Consejería noutética se basa totalmente en la Escritura. Otros sistemas, dicen serlo y no lo son. Al llegar al fin de examinar lo que la gente hace en la consejería, es bastante evidente que sus afirmaciones son falsas. Esa es la forma en que se diferencia de otros sistemas de orientación que dicen ser cristianos. Justifica la afirmación al nombre “cristiano” y al nombre “bíblico.”

Algunos de los que pretenden hacer consejería “bíblica” sólo utilizan la Biblia para apoyar lo que, previa inspección, resulta ser un sistema no-cristiano. Un buen ejemplo de esto es la escuela de los temperamentos, revivido por O. Hallesby y otros. Ellos tomaron esta idea sobre la forma de los médicos-filósofos griegos que creían que el cuerpo estaba regulado por las proporciones de los cuatro humores (líquidos o que tenían que ver con el temperamento) que se poseía. Los modernos defensores “cristianos” de este sistema conveniente omiten la base de fluidos para el sistema, propagando la teoría de los cuatro temperamentos y añaden versículos bíblicos o historias sobre las personalidades de los personajes bíblicos que utilizan para ilustrar su punto de vista.

Al hacer esto, la Biblia se convierte en un libro de ilustraciones del cual la gente de los temperamento toman materiales para “respaldar” sus creencias. Debido a que utilizan mucho la Biblia erróneamente interpretada y utilizada para fines para los que nunca fue su intención –lo que tienen que decir puede impresionar a los incautos como pareciendo muy cristiano. El hecho es, sin embargo, no hay nada fundamentalmente cristiano o bíblico acerca de la teoría del temperamento en absoluto. En efecto, llamarlo así es un engaño de la clase más grosera. Los cristianos tienen que ser mucho más exigentes, y no aceptar todo lo que dice ser cristiano como tal. A menos que el sistema es bíblico de principio a fin, no es cristiano.

Jay E Adams

Tratando la depresión

Autor: Adams, J.

a1Aunque la depresión es algo muy debilitante, y bastante común entre los cristianos y los no —cristianos, no es un problema tan difícil como de primeras aparenta ser. Lo que usted debe reconocer es que la depresión es el resultado de una falla en su dominio propio y la disciplina personal. Un fruto del Espíritu Santo es la disciplina personal de buscar obedecer la Palabra de Dios, buscando agradar a Dios en vez de cumplir sus propios deseos (Gálatas 5:23). Este es el meollo del asunto. “Pues, no entiendo. Si espera que yo capte todo eso, tiene que explicarse mejor”. Por supuesto. Yo estaba definiendo los términos generales antes de llegar a lo específico, porque quiero que entienda lo más básico antes de proceder.

Pero hablemos concretamente. Los que son especialmente vulnerables a la depresión son las personas que deben fijar su propio horario, como por ejemplo las amas de casa, los predicadores, y los que trabajan en lo propio. Las personas que tienen trabajos con horarios fijos, y tienen sus tareas más o menos programadas, rara vez caen en depresión. La razón de esto es que su trabajo no depende del dominio propio ni de la disciplina personal a tal grado como sí se necesita en las otras vocaciones. Los que tienen horarios fijos y tareas programadas rara vez se atrasan en su trabajo.

Pero la persona que debe fijar su propio horario, y debe ejercer el dominio propio, enfrenta otro desafío. Vivimos en una cultura que no enfatiza el dominio propio. De modo que es fácil atrasarse en el trabajo, y comenzar el descenso a la desesperación y depresión al obsesionarse con los atrasos, y al olvidarse de sus obligaciones. Al desorganizarse su horario, se atrasa más en sus obligaciones, las cuales se acumulan, y rápidamente va rumbo al camino que lleva a la depresión. Si le agregamos algún otro factor tal como los siguientes, obtiene la receta perfecta para una olla espesa de depresión:
Factores adicionales que pueden producir la depresión cuando acompañan la falta del dominio propio

* Una enfermedad.

* Algún pecado no confesado.

* Alguna decepción fuerte en la vida.

* La falta de manejar estos atrasos de la forma que Dios manda.

* Una tendencia de seguir las emociones o los sentimientos en lugar de cumplir las obligaciones.

* La participación con otras personas que alimentan el sentido de ser víctima.

Dios nos ha hecho de manera que cuando fallamos en el manejo de nuestras responsabilidades, nuestra consciencia dispara emociones negativas. Si no le hacemos caso inmediatamente, tarde que temprano llevará a la depresión. David miraba la depresión como una advertencia de Dios cuyo propósito era llevarlo al arrepentimiento y hacia un cambio de actitud o de conducta: “Día y noche se agravó sobre mí tu mano” (Salmo 32:4).
La culpa que acompaña la depresión proviene de la falta de manejar el problema de la forma que Dios especifica. Si intentamos suprimir nuestra conciencia o este sentido de culpa por algún otro método, sólo empeoramos nuestra culpa y los sentimientos dolorosos, y el ciclo se hace peor y peor. Algunos métodos modernos para acallar nuestros sentimientos de culpa son los siguientes:

* Métodos comunes para silenciar nuestra conciencia

* Pastillas para controlar la depresión

* Terapia que incluye golpes eléctricos

* Yoga

* Expulsión del “demonio” de depresión

Adams, J. (2012). Cómo salir de la Depressión (pp. 14–20). Guadalupe, Costa Rica: CLIR.