EL ESCUDO DE DIOS EN CONTRA DEL DESÁNIMO

EL ESCUDO DE DIOS EN CONTRA DEL DESÁNIMO

R. Swindoll

4 de diciembre, 2018

Salmo 5

Algunas veces sufrimos desánimo debido a circunstancias difíciles que no son causadas por alguien en particular. Por ejemplo, los desastres naturales, la enfermedad, los debacles económicos o una lesión. No obstante, con frecuencia sufrimos cuando nuestros enemigos nos hieren. Ese fue el lamento de David en el Salmo 5. Él sabía que su desánimo podía convertirse rápidamente en resentimiento, amargura, odio y finalmente en venganza. Él tenía miedo de volverse igual que sus opresores. Por esa razón, David reflexionó en el carácter de Dios y le pidió la oportunidad de realizar cosas pero en la voluntad de Dios. David entonces considera el carácter y las acciones de sus enemigos (Salmo 5: 9-10).

Porque no hay sinceridad en su boca; sus entrañas están llenas de destrucción. Su garganta es un sepulcro abierto, y con su lengua hablan lisonjas. Decláralos culpables, oh Dios; caigan por sus propios consejos. Échalos por la multitud de sus rebeliones, porque se rebelaron contra ti.

David decide deliberadamente entregar sus enemigos a Dios, quien es la única autoridad que puede hacer justicia y misericordia. También le pide a Dios que ellos «caigan por sus propios consejos». Cuando lidiamos con aquellos que se oponen a la justicia, debemos recordar que ellos están luchando contra Dios, no contra nosotros. Consecuentemente, usted puede estar seguro que Dios no permitirá que las obras malas continúen para siempre. Él limitará el pecado y responsabilizará a los pecadores. La Biblia dice que si ellos siguen sus propios consejos, caerán por sí mismos.

Pablo, el apóstol, lo dice claramente en Romanos 12: 17-19:

No paguen a nadie mal por mal. Procuren lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de ustedes, tengan paz con todos los hombres. Amados, no se venguen ustedes mismos sino dejen lugar a la ira de Dios, porque está escrito: Mía es la venganza; yo pagaré, dice el Señor.

El afán del desánimo se minimiza cuando confiamos que el Señor peleará nuestras batallas. Finalmente, después de celebrar el carácter justo de Dios, después de pedir la capacidad de mantenerse del lado de Dios en el asunto, y después de considerar el destino final de los malignos, David se refiere al gozo futuro del justo (Salmo 5: 11).

Se alegrarán todos los que confían en ti; para siempre gritarán de júbilo, pues tú los proteges. Los que aman tu nombre se regocijarán en ti.

El concepto clave de este versículo es el gozo. ¿Cómo es su rostro? ¿Es un rostro gozoso? ¿Vive usted por encima de las presiones? ¿Existe evidencia de paz en su rostro? Si usted intenta pelear sus batallas sin el Señor, usted se volverá una persona amargada, gruñona y finalmente su rostro mostrará las marcas de la batalla.

¿Alguna vez usted ha examinado la respuesta de Caín cuando Dios rechazó su ofrenda? Hay una frase muy significativa que aparece en Génesis 4: 5: «Por eso Caín se enfureció mucho, y decayó su semblante». El texto en hebreo se puede traducir también de una forma más dramática: «. . . y Caín ardía de enojo al punto que su rostro lo mostraba». Si tenemos enojo y resentimiento, nuestros rostros lo demuestran. Nuestra quijada se tensa, apretamos los dientes. Es imposible esconder el desánimo interno. Los rostros «caídos» revelan un corazón desanimado. David quería que Dios se llevara esa carga interna y la remplazara con el gozo.

Finalmente, el compositor menciona la promesa que frecuentemente olvidamos:

Porque tú, oh Señor, bendecirás al justo; como un escudo lo rodearás con tu favor. (Salmo 5: 12)

David concluye su canción mirando al Señor y alejado de las causas de su desánimo. Él le ha entregado a Dios su carga en la mañana, el desánimo de David se ha ido. El escudo que él menciona al final de su canción en el versículo 12, se refiere a uno de esos escudos grandes que los guerreros tenían y que les cubría todo el cuerpo. Entonces, ¿cuál es la promesa?

Dios bendecirá a aquél que busca su protección. ¿Cómo lo hará? Lo hará mediante su favor y su escudo. Un escudo invisible amplio y protector. ¡Tomemos el escudo y deshagamos del desánimo!

Afirmando el alma: Durante su tiempo con el Señor, preferiblemente en la mañana, y mientras ora para vencer el desánimo, las siguientes directrices del Salmo 5, le serán muy útiles:

• Descríbale su actitud y cuanto le duele.
• Medite en los atributos de Dios.
• Pídale la oportunidad de realizar cosas de acuerdo con la voluntad de Dios.
• Sea específico en sus oraciones.
• Recuérdese asimismo que Dios le defiende.
• Recuerde las promesas de Dios.

Y cuando usted se sienta muy desanimado para orar por usted mismo, pídale alguien más que ore por usted.

Si usted intenta pelear sus batallas sin el Señor, usted se volverá una persona amargada, gruñona y finalmente su rostro mostrará las marcas de la batalla.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

INSTRUMENTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS

INSTRUMENTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS

Charles R. Swindoll

3 de diciembre, 2018

Salmo 5

Después de haber analizado los atributos de Dios y de haberse enfocado en la soberanía y la bondad de Dios, David se examina asimismo (vv. 7, 8).

Pero yo, por la abundancia de tu gracia, entraré en tu casa y en tu temor me postraré hacia tu santo templo. Guíame, oh Señor, en tu justicia a causa de mis enemigos. Endereza tu camino delante de mí.

El versículo 7 comienza con un contraste muy claro. En el idioma hebreo es excepcionalmente claro y literalmente dice: «En mi caso». A diferencia de aquellos que el Señor destruirá (v. 6), David disfrutaba de una posición espiritual que se menciona en la última parte del versículo 7, «tu santo templo», como una referencia poética a la comunión íntima que tenía David con el Señor.

El versículo 8 es la oración principal de esta canción. Todo lo demás antes de este versículo podría considerarse algo preliminar. Aquí se encuentra el resumen de su petición: «Guíame, oh Señor, en tu justicia a causa de mis enemigos. Endereza tu camino delante de mí».

¿Qué significa esto? David no quería caer en las mismas tácticas de sus enemigos y por eso él oraba para que el Señor lo dirigiera en medio del conflicto, y lo hiciera hacer todo a la manera de Dios. Él quería, ante todo, seguir el camino justo de Dios. Pocos años después, el profeta Isaías habló en nombre del Dios a Israel:

«Porque mis pensamientos no son sus pensamientos ni sus caminos son mis caminos», dice el Señor. «Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que sus caminos, y mis pensamientos más altos que sus pensamientos» (Isaías 55: 8-9).

Cuando nos sentimos desanimados, nuestra oración por naturaleza, es orar por descanso; le pedimos al Señor que actúe en nuestra situación. ¿Qué pasaría si en lugar de eso, le pidiésemos la oportunidad de hacer algo para Él? ¿De qué manera nuestra perspectiva cambiaría si nos viésemos a nosotros mismos como instrumentos de la voluntad de Dios, llevando a cabo sus deseos en vez de siempre esperar que Él nos sirva?

Afirmando el alma: ¿Cuándo fue la última vez que usted le pidió a Dios una oportunidad de hacer algo por Él? Quizás ahora sea un buen tiempo, especialmente si usted está luchando con el desánimo. Si usted ora pidiéndole la oportunidad de llevar a cabo la voluntad de Dios, es muy probable que esa sensación de debilidad se desvanezca.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

 

LOS ATRIBUTOS DE DIOS

LOS ATRIBUTOS DE DIOS

Charles R. Swindoll

30 de noviembre, 2018Salmo 5: 1-3

Después de su petición en el Salmos 5: 1-3, David comienza a meditar en el día que se presenta ante él, considerando atentamente a aquellos con los que se iría a encontrar. Su canción menciona cuatro áreas específicas de interés (vv. 4-11):

David medita en el Señor mismo (vv. 4-6).
David se describe a sí mismo (vv. 7-8).
David describe a sus enemigos (vv. 9-10).
David describe al justo (vv. 11).
Examinemos cada área de interés, comenzando con la primera: Dios mismo.

Porque tú no eres un Dios que se complace en la perversidad; la maldad no habitará junto a ti. Los arrogantes no se presentarán ante tus ojos; aborreces a los que obran iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abomina el SEÑOR.

Él menciona siete cosas específicas acerca de su Señor:

No se complace en la perversidad;
La maldad no «habitará» con él (literalmente).
Los arrogantes no se presentarán delante de él.
Él odia a los que hacen iniquidad.
Él destruye a los que mienten.
Él aborrece a los asesinos.
Él aborrece a los engañadores.

¿Por qué David medita en estas cosas? Porque es terapéutico analizar los atributos de Dios y eso nos ayuda a recordar que Dios es siempre bueno y que sus caminos siempre son rectos. Su amor por nosotros nunca falla y su tiempo siempre es perfecto. Muchas de nuestras frustraciones y enojos de nuestro tanque emocional interno se disipan al analizar el carácter de Dios y al recordar que él está con nosotros y no contra nosotros. Enfocarse en el carácter de Dios nos ayuda a dejar el desánimo. Además, nos recuerda también que nuestros enemigos son en realidad los enemigos de Dios. Él es más poderoso que cualquier maldad y más persistente que cualquier circunstancia difícil. Y en lo que respecta a aquellas personas que tratan de dañarnos, el Señor es mucho más capaz que nosotros para lidiar con ellos.

Afirmando el alma: En medio del desánimo, es difícil recordar las bendiciones. Quiero sugerirle que haga una lista de los atributos de Dios que se encuentran en la Escritura (este salmo es un buen lugar para empezar). Una vez que lo haya hecho, alabe a Dios en oración por cada atributo. ¿Qué le parece si intenta hacer esto toda una semana sin pedirle a Dios nada? Después que haya pasado esa semana, escriba acerca de esa experiencia en un diario que pueda utilizar después.

Su amor por nosotros nunca falla y Su tiempo siempre es perfecto.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

EL RUEGO DEL SALMISTA

EL RUEGO DEL SALMISTA

Charles R. Swindoll

29 de noviembre, 2018

Salmo 5

Es difícil hacer bosquejos de algunos salmos mientras que otros parece que pueden organizarse fácilmente. El Salmo 5 es de estos últimos. Comienza con un ruego (vv. 1-3) al Señor, a quien David se dirige como:

«Oh Señor». . . «Rey mío». . . «Dios mío». . . «Oh Señor». Concluye con una promesa (v. 12). En medio del ruego y la promesa se encuentran cuatro descripciones. Un bosquejo del Salmo sería así:

Un ruego (vv. 1-3)
Cuatro descripciones (vv. 4-11)
Cómo es el Señor (vv. 4-6)
B. Cómo es el salmista (vv. 7-9)
C. Cómo son los enemigos (vv. 9-10)
D. Cómo son los justos (v. 11)
III. Una promesa (v. 12)

Observe la petición introductoria de David:

Escucha, oh Señor, mis palabras; considera mi suspiro. Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. Oh Señor, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti y esperaré. Veo tres cosas en este ruego.

Primero, era una oración «matutina». En el versículo 3, David menciona dos veces que era «en la mañana», cuando él se reunía con su Señor.

Segundo, era una petición que surgía de alguien cuyo desánimo iba en aumento. Mire los dos primeros versículos y note como aumenta la intensidad: «Escucha, oh Señor, mis palabras; considera mi suspiro. Atiende a la voz de mi clamor».

La poesía hebrea puede ser complicada pero trae algunas cosas que son fáciles de entender. Una técnica sencilla, pero a la vez significativa, utilizada en estos dos versículos es lo que los eruditos llaman, «paralelismo sinónimo». Entre tanto que progresa la estrofa, cada concepto reafirma el anterior, al mismo tiempo que aumenta su intensidad. Si fuera una partitura, la nota pediría un crescendo. David está rogando: «¡Escúchame!» Luego, el ruego es más profundo: «¡Considera!» Luego su ruego se hace más fuerte al decirle al Señor: «¡Atiende a la voz de mi clamor!» Al entrar en la profundidad de este himno, uno tiene que darse cuenta del creciente desánimo en el corazón del escritor. Imagine el gemido interno de David. Piense en su miseria intensificada al leer acerca de su situación.

Tercero, el salmista anticipaba la intervención de Dios. Por fe, él sabía que Dios le ayudaría. Dos frases en el versículo 3 revelan esto: (1) «de mañana me presentaré ante ti», (2) « y esperaré».

El término hebreo que se traduce, «me presentaré» da la idea de expresar una orden. La oración puede bien decirse de esta forma: «… en la mañana te diré lo que quiero». Aunque pueda sonar presuntuoso al principio, el concepto es como cuando alguien está en un restaurante y está leyendo en un menú lo que quiere comer. David simplemente está escogiendo algo que el Señor ya le ha ofrecido. David consideraba su tiempo en la mañana como un lugar para pedirle a Dios de su menú de bendiciones.

Luego dice: «…y esperaré». Después que David le ha pedido a Dios lo que necesita, él espera ansiosamente una respuesta de su Señor. David rehusó llevar sus cargas con él todo el día. Al contrario, cada mañana llevaba sus necesidades y las presentaba ante Dios.

Cuando pensamos en «pedir alguna petición», debemos recordar algo esencial: debemos ser específicos. Existen muchas oraciones hechas con timidez y ambigüedad. Dios nos invita a orar con una expectativa clara de pedir lo que nos ha prometido y anticipar lo que sabemos que es su voluntad.

Luego dice: «y esperaré» Después que David presentaba su petición cada mañana, él anticipaba las respuestas. Él esperaba que Dios «supliera su orden» y luego esperaba la respuesta durante el día. Cuando la perspectiva se ve oscura en la mañana, cuando el desánimo nos ataca, es bueno enfocar nuestra atención en el cielo. Realmente marca una gran diferencia en nuestro día. A través de la Escritura, hay momentos decisivos espirituales que ocurren en la mañana. La oscuridad cede a la luz así como la contemplación se convierte en visión. Por ejemplo:

Porque su ira dura solo un momento pero su favor dura toda la vida. Por la noche dura el llanto pero al amanecer vendrá la alegría. (Salmo 30:5)

Pero a ti he invocado, oh Señor; de mañana sale a tu encuentro mi oración. (Salmo 88: 13)

Por la bondad del SEÑOR es que no somos consumidos, porque nunca decaen sus misericordias. (Lamentaciones 3: 22-23)

Habiéndose levantado muy de madrugada, todavía de noche, Jesús salió y se fue a un lugar desierto y allí oraba. (Marcos 1: 35)

Los ruegos de David se volvieron más desesperados mientras seguía sufriendo y continuaba buscando la intervención de Dios. Luego, oró con confianza en la soberanía de Dios y su bondad. De hecho, él decidió comenzar cada mañana de la misma manera; iniciaba cada día «presentando su orden» y esperaba con confianza en la respuesta de Dios.

Afirmando el alma: ¿Qué es lo que lo tiene más desanimado en este momento? ¿De qué manera el desánimo ha afectado su vida de oración? Quizás, al igual que David, usted puede orar confiando completamente en la soberanía y la bondad de Dios. Es difícil hacerlo al principio pero, con el tiempo, su actitud irá volviéndose como su oración.

Usted puede orar confiando completamente en la soberanía y la bondad de Dios

Charles R. Swindoll

Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

UNA CANCIÓN Y UNA CIRCUNSTANCIA

UNA CANCIÓN Y UNA CIRCUNSTANCIA

Charles R. Swindoll

28 de noviembre, 2018

Salmo 5

Las canciones, por lo general, nacen de circunstancias que inspiran el pensamiento del compositor. El compositor siente la necesidad de componer una melodía y describir con palabras su situación. Si usted pone atención, ese es el caso de las canciones románticas en cualquier época. Lo mismo aplica para las canciones y los himnos de la iglesia; su contexto histórico explica el mensaje.

El Salmo 5 no es una excepción. Cuando lo leemos, podemos darnos cuenta que surgió de una atmósfera de opresión y prueba. David se encontraba por los suelos, estaba desanimado. Cualesquiera que hayan sido las presiones que enfrentaba, éstas le hicieron componer este himno antiguo en clave menor.

Realmente dudo que exista algún tema más común en nuestra época que el desánimo. A diario me encuentro con muchas personas cuyas vidas parecen ser un disco rayado de canciones tristes. El desánimo imperdonable las sigue tras cada meta no alcanzada o tras cada romance fallido. Algunos intentan enmascarar la oscuridad de un matrimonio fracasado, una relación que comenzó bien pero que ahora parece irremediable. La mala salud puede desanimar y desmoralizar a su víctima, especialmente cuando el dolor se mantiene. ¿Y quién no puede identificarse con aquel individuo que se arriesga a hacer algo nuevo, solamente para después sufrir la crítica de una galería de autodenominados jueces?

El desánimo causado por la crítica constante no puede pasarse por alto. Quizá David estaba tratando de levantarse después de haber sido abatido por otra crítica más y de allí salió el Salmo 5. Muchas almas desanimadas se identifican con esta canción a través de los siglos. Frecuentemente, las palabras antes de iniciar el primer versículo establecen el contexto histórico de la canción.

David deseaba que esta canción fuera tocada con un «Nejilot». Un Nejilot era un instrumento antiguo de viento que muchos asocian actualmente con la flauta. En mi caso personal, ya que muchos de los salmos de lamentaciones hablan del nejilot, yo imagino más el sonido de un oboe. Para mí, el sonido del oboe hace que muchos compositores lo utilicen cuando se componen canciones contemplativas o dolorosas.

No obstante es interesante agregar que David no tocaba el nejilot. Su instrumento más bien era un instrumento de cuerdas similar al arpa (vea 1 Samuel 16:23). David escribió esta canción triste de desánimo para ser tocada en un instrumento que expresara adecuadamente ese sentimiento de desánimo que le dio vida a esa canción.

Afirmando el alma: A veces, las palabras no son suficientes para expresar el dolor que sentimos en las profundidades de la adversidad. ¿Cómo nos podemos expresar cuando las palabras no son suficientes? ¿Considera usted que su comportamiento es productivo? ¿Algo que pueda ayudar a los demás? O más bien es un comportamiento destructivo, actuando de formas que dañan a los demás.

A veces, las palabras no son suficientes para expresar el dolor que sentimos en las profundidades de la adversidad.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LA VIDA IMPÍA

LA VIDA IMPÍA

por Charles R. Swindoll26 de noviembre, 2018

Salmo 1: 4-6

Si hay algo que debemos notar en los versículos 4 al 6 del Salmo 1 es el contraste. No pase por alto las diferencias claras con los versículos anteriores. «No sucede así con los impíos, que son como el tamo que arrebata el viento».

El versículo 4 de la Biblia, comienza con una negación enfática. Literalmente dice: «¡Los impíos no son así!» La oración es un contraste de los tres versículos anteriores que describen al creyente justo y piadoso que:

  • Es bienaventurado (pero, «¡el impío no es así!»).
  • Se deleita y medita en la Palabra de Dios (pero, «¡el impío no hace eso!»).
  • Es como un árbol (pero, «¡el impío no es así!»).
  • Lleva fruto y es próspero (pero, «¡el impío no es así!»).

En su lugar, el salmista utiliza un término que representa la vida del impío: un tamo.  El tamo es la pelusa que se desprende de los granos durante el proceso de desgranarse. El tamo no tiene ningún uso. A diferencia de un árbol firmemente arraigado y que lleva fruto, el tamo se lo lleva al viento durante el proceso de la cosecha. La palabra hebrea, «llevar» que se utiliza en este versículo significa diseminarse, dividirse, separarse.

Después de comparar las vidas de los «piadosos» y los «impíos», David considera el destino de aquellos que rechazan al Señor: «Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio ni los pecadores en la congregación de los justos» (v. 5). Esta locución conjuntiva, «por tanto», une este versículo con el versículo anterior y quiere dar a entender que ya que el impío no tiene ningún valor interno y es inestable, éste no tendrá ninguna defensa durante su juicio.

Cuando el versículo utiliza el término, «levantarse», el significado hebreo da la idea de ponerse de pie. El compositor quiere dar a entender que el impío no puede presentar ninguna defensa ante el juicio de Dios. El versículo termina utilizando una declaración paralela: «ni los pecadores en la congregación de los justos».

Una persona que nunca ha venido por fe al Señor ni ha confiado en Él para obtener vida eterna y la justificación ante los ojos de Dios, no tiene parte en la asamblea de los creyentes. Una vez más, permítame recordarle otro contraste. En lo que respecta al destino, existe una gran diferencia entre una persona justa y el impío. No obstante, muchos incrédulos viven vidas buenas y saludables, es más, algunos hacen cosas muy especiales. ¿Cómo entonces puede alguien decir que ellos no estarán en la congregación de los justos? El versículo 6 responde la pregunta: «Porque el Señor conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos perecerá».

Es el Señor el que se encarga del juicio. Solo Él conoce el corazón. Solamente Dios y no el hombre. Solo Dios es capaz de ser justo y recto. Pero entonces, ¿no conoce Dios también el camino del impío? ¡Claro que sí! Pero el versículo 6 nos explica por que el impío no podrá levantarse ante el juicio ni tampoco estará en la congregación de los justos. ¿Por qué no? Porque el Señor tiene un interés muy especial en el justo. Porque el Señor está unido al justo por amor. Él no permitirá que el justo y el injusto se mezclen. Ese no es su plan.

El versículo concluye con un recordatorio severo de la forma en que el impío perecerá. Un clímax impresionante en este salmo. Y una vez más otro contraste claro. En lugar de prosperar, el impío perecerá de la misma forma en que aquel edificio de ladrillos de la municipalidad que le mencioné al principio, terminó siendo clausurado.

Afirmando el alma: Dios no demanda la perfección de los creyentes; todos nosotros fallamos de vez en cuando. Afortunadamente, la gracia abunda. Una indicación de que nuestra fe es genuina es nuestro deseo sincero de obedecerle a Él. Si usted no se «deleita» en complacer a Dios mediante la obediencia a su Palabra, quizás es un buen momento para que analice su alma. Hágalo ahora.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

UN CAMINAR INTRANSIGENTE

UN CAMINAR INTRANSIGENTE

Charles R. Swindoll

23 de noviembre, 2018

Salmo 1

Mientras leo el Salmo 1, tres ilustraciones de la Biblia llegan a mi mente. Dos hombres coquetearon con la maldad y luego cayeron; pero hubo otro que rehusó «caminar en el consejo de los impíos».

Las dos primeras ilustraciones tienen que ver con Lot y Sansón; la tercera tiene que ver con José.  La gente alrededor del mundo sabe de Sansón, cuya vida se describe claramente en Proverbios 5: 20 -23:

¿Por qué, hijo mío, andarás apasionado por una mujer ajena y abrazarás el seno de una extraña? Los caminos del hombre están ante los ojos del SEÑOR, y él considera todas sus sendas. Sus propias maldades apresarán al impío y será atrapado en las cuerdas de su propio pecado. Él morirá por falta de disciplina, y a causa de su gran insensatez se echará a perder.

Muchas personas no saben quien es Lot, el sobrino de Abraham. Teniendo en mente Salmo 1:1, lea lo que dice el Génesis 13:

Lot eligió para sí toda la llanura del Jordán, y partió Lot hacia el oriente. Así se separaron el uno del otro. (v. 11)

Como puede ver, Lot «camino en el sendero del impío».

Abram habitó en la tierra de Canaán, y Lot habitó en las ciudades de la llanura y fue instalando sus tiendas hasta Sodoma.  Los hombres de Sodoma eran malos y muy pecadores contra el Señor. (vv. 12-13)

Así que en una segunda etapa, Lot «se detuvo en el lugar de los pecadores».

 Finalmente, se nos relata en Genesis 19:

 Los dos ángeles llegaron a Sodoma al anochecer. Lot estaba sentado junto a la puerta de Sodoma. (v. 1)

En una tercera frase, Lot ahora vivía en medio de ellos y su morada se encontraba en la «silla de los burladores».

En el caso de José, el asunto era totalmente diferente. José rehusó permitir que el trajín diario de la transigencia le afectara aún cuando la esposa de Potifar continuara seduciéndole. Haga una pausa y lea Génesis 39: 1-12. Ahí leera que José, literalmente, huyó de ella y de sus seducciones. Me parece muy significativo que cada vez que el Nuevo Testamento habla sobre los pecados sexuales, se nos dice que debemos «huir». El Salmo 1:1 nos asegura que seremos sumamente felices si nos alejamos de las primeras señales de transigencia con la maldad. La felicidad ocurre cuando hay mancha en nuestra pureza moral.

La canción antigua continúa diciendo: «Más bien, en la ley del Señor está su delicia, y en ella medita de día y de noche». (v. 2)

Este versículo comienza con la frase, «más bien» que implica un contraste. El primer versículo explica una situación negativa, mientras que este versículo explica una situación positiva. En contraste a la transigencia y a la erosión, el creyente piadoso se ocupa en la Palabra de Dios.

¿Por qué David menciona la ley aquí? Porque si deseamos cambiar nuestro estilo de vida, necesitamos un parámetro absoluto, una dirección clara. La Palabra de Dios nos da esa dirección. La palabra, «ley» se refiere a la palabra escrita de Dios, la Biblia (Salmo 119: 9). El salmista afirma que una persona justa se «deleita» en la Palabra de Dios. Ella no mira la Escritura como si fuese una carga o una interrupción en su día. Más bien, de día y de noche medita en ella.

El versículo 1 del Salmo 1 nos promete la felicidad; el versículo 2 nos provee los medios para alcanzarla. Ahora el versículo 3 nos muestra el resultado final:

Será como un árbol plantado junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae. Todo lo que hace prosperará.

Es interesante ver que el verbo que se utiliza en este pasaje con la persona justa tiene que ver con «ser» en lugar de «hacer».

Me impresiona saber que seremos algo en vez de hacer algo como resultado de deleitarnos y meditar en la Palabra de Dios. El versículo nos dice, si ninguna pompa pero con seguridad, que  seremos como un árbol en cuatro formas específicas. Seremos:

  1. Plantados: fuertes, estables, arraigados, sólidos y firmes.
  2. Fructíferos: la producción es algo que ocurre naturalmente después de ser plantados y de crecer.
  3. Vivos: aun en medio de días difíciles, el alma no se marchita.
  4. Prósperos: cumple los objetivos que Dios ha diseñado para su vida.

Jeremías dice lo mismo: «Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente» (Jeremías 17: 5- 8). Permítame animarle a que camine de manera pura e intransigente; que se deleite en la Palabra de Dios y que llegue a ser un «árbol espiritual» estable y confiable.

No existe ningún atajo para la madurez espiritual. Al igual que la madurez física, el desarrollo ocurre diariamente y necesita buena alimentación y un ambiente adecuado. Si usted sigue una buena dieta espiritual y un ambiente adecuado, usted puede experimentar «abundancia de felicidad» y lo mejor de todo es que el afán diario de la transigencia y sus efectos dañinos no le afectarán.

Afirmando el alma: Considere sus propias circunstancias y pregúntese a sí mismo, en términos prácticos, ¿qué significa caminar en el consejo de los impíos? ¿Cuáles decisiones se toman allí? Por otro lado, ¿cómo puede usted cultivar ese «deleite» en la Palabra de Dios? Haga una lista de los pasos a seguir y establezca objetivos específicos para ponerlos en práctica.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LA VIDA JUSTA

LA VIDA JUSTA

Charles R. Swindoll

22 de noviembre, 2018

Salmo 1

En los primeros tres versículos del Salmo 1, el salmista describe una persona que decide vivir una vida recta, una persona que conscientemente resiste las desviaciones sutiles de la transigencia. Él presenta el concepto de una persona que se mantiene lejos de cualquier cosa que pueda erosionar su compromiso de vivir piadosamente. La canción comienza con tres analogías negativas que ilustran la importancia de evitar comprometerse con el mal y cuya consecuencia sería que la maldad llegara a convertirse en un hábito. Luego, en el versículo 2, él muestra el lado positivo de la piedad y la forma en que puede lograrse. El versículo 3 describe los beneficios de caminar en justicia. Analicemos esto más profundamente.

Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el camino de los pecadores ni se sienta en la silla de los burladores. Salmo 1:1.

La primera palabra: «bienaventurado», es un tanto anodina en nuestro idioma español. El término hebreo es mucho más descriptivo, especialmente en su forma calificativa. Quizás una descripción más sencilla sería decir: «Oh, cuánta felicidad, felicidad tras felicidad…».

¿Qué es lo que causa tal abundancia de felicidad? La pureza de caminar en justicia delante de Dios.

El salmista está hablando de una erosión espiritual. Las palabras ilustran lo fácil que es que nuestras intenciones hacia la justicia se vayan deteniendo o lo hagan completamente al irse desgastando debido a las compañías que elegimos mantener. Podemos notar esto al analizar tres categorías de los términos restantes de este versículo:

Caminar
El término caminar sugiere la idea de pasar por algún lugar o dar un movimiento casual. Al leer la frase completa, la idea implica una persona que imita o sigue los pasos de los impíos.

La palabra que se traduce como «consejo» se deriva de un término hebreo que significa «duro o firme». En este pasaje significa una dirección planeada firme y definitiva. Considere esta paráfrasis de Salmo 1:1:

«Oh, cuánta felicidad tiene aquel que no sigue los pasos o imita el estilo de vida de aquellos que viven impíamente».

Es común coquetear con la vida impía, es común imitar periódicamente los pasos de aquellos que no tienen a Cristo. A veces, a manera de broma, nos referimos a la emoción y la diversión de la impiedad o bromeamos acerca de las acciones impropias de nuestros hijos. David nos amonesta. Nos dice que seremos mucho más felices si nos mantenemos lejos de cualquier cosa que pueda erosionar y causar una transigencia espiritual en nuestras vidas.

Detenerse
La palabra hebrea para «detenerse» tiene la idea de apropiarse de una posición. La palabra, «camino» se refiere a un sendero ya trazado, un estilo de vida precisamente marcado. ¿Puede notar la deterioración progresiva que nos lleva a involucrarnos más y más en una vida pecaminosa? El observador casual se detiene y sin darse cuenta empieza a vivir ese estilo de vida.

En contraste, si nos comprometemos con la justicia, seremos «como un árbol plantado junto a corrientes de aguas», que no puede ser erosionado por los vientos de la maldad y la impiedad.

Sentarse
La siguiente palabra que el salmista enfatiza es, «sentarse». Esta palabra sugiere una morada constante, un ajuste permanente. El uso de la palabra «sentarse» se aclara cuando entendemos qué su significado tiene que ver con una residencia permanente. Mucha atención a esto: el estilo de vida se encuentra en la esfera del burlador, una persona que continuamente bromea con las cosas sagradas. En otras palabras, una persona blasfema.

¿Nota usted el concepto del escritor? Seremos abundantemente felices si mantenemos un camino puro, lejos del mínimo coqueteo con la maldad. Si comenzamos a «caminar» en «el consejo de los impíos», fácilmente caeremos en la residencia de los burladores.

Afirmando el alma: Analice mentalmente los últimos doce meses de su vida y ponga mucha atención a su «caminar». ¿De qué manera su vida ha cambiado con respecto a los años anteriores? ¿Su caminar actual le place más a Dios, o al contrario? Considere ahora su disposición a seguir una «convicción» que no es popular. ¿Puede mantenerse firme? ¿Y qué tal su actitud? ¿Se encuentra usted sentado cómodamente en medio de aquellos que no valoran la Palabra de Dios?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

TOLERANCIA Y EROSIÓN

TOLERANCIA Y EROSIÓN

Charles R. Swindoll

21 de noviembre, 2018

Salmo 1

El antiguo himnario de los hebreos comienza con una canción que trata con uno de los afanes más comunes de la vida: la transigencia. Comprenda, por favor, que no me estoy refiriendo a esos momentos tan necesarios de tolerancia para vivir en armonía los unos con los otros. Sin esa clase de compromiso saludable, las naciones nunca pudiesen lograr la coexistencia pacífica y las familias se la pasarían siempre peleando.

Me refiero, más bien, a transigir los principios permitiendo que los tentáculos sutiles de la maldad nos envuelvan y nos drenen del gozo y la recompensa que la obediencia trae a nuestras vidas. Es algo que ocurre muy silenciosamente, muy sutilmente, al grado que apenas nos damos cuenta que está ocurriendo. Así como un roble enorme que por años ha estado decayéndose internamente y súbitamente cae, aquellos que permiten la erosión del afán de la transigencia terminarán colapsándose.

Hace años leí un artículo acerca de la construcción del edificio de la municipalidad que también albergaba la estación de bomberos en una pequeña comunidad al norte de Pennsylvania. Los ciudadanos se sentían muy orgullosos de su nueva estructura de ladrillos. Un sueño que se había vuelto realidad. No obstante, pocas semanas después de su inauguración, varias cosas extrañas comenzaron a ocurrir. Algunas de las puertas no se podían cerrar completamente y era difícil abrir varias ventanas. El tiempo pasó y comenzaron a aparecer algunas grietas en las paredes. En pocos meses, la puerta principal no podía cerrarse ya que los fundamentos se habían movido de su lugar inicial y por si eso fuera poco, había goteras en el techo. Aquel pequeño edificio que fuese una vez la fuente de un gran orgullo cívico, había sido clausurado. El culpable fue un proceso de extracción controversial de carbón llamado: excavación mural extendida, que se localizaba bajo la fundación. El suelo, la roca y el carbón fueron removidos en grandes cantidades así que el fundamento no tenía ningún apoyo. Debido a esta erosión causada por el ser humano, el edificio comenzó a hundirse.

Lo mismo sucede cuando transigimos principios en nuestra vida. De manera lenta y casi imperceptible, una racionalización lleva a otra, la cual crea una serie de alteraciones igualmente dañinas en una vida que antes era estable, firme y confiable. Ese parece ser el tema del salmista al componer su primera canción, y con ella nos anima a resistir hasta la tentación más ínfima que nos lleve a transigir nuestras convicciones.

El pasaje y su patrón

El primer salmo es breve, sencillo, directo y profundo. Una lectura casual de estos seis versículos nos muestra los contrastes entre dos diferentes estilos de vida: la vida justa y la vida impía. Un bosquejo sencillo pero aceptable de Salmo 1 sería:

La vida justa, Salmo 1: 1–3   –   La vida impía, Salmo 1: 4-6.

En medio de los renglones de esta canción antigua se encuentra la evidencia de una vieja batalla: la transigencia, la erosión de nuestras buenas intenciones.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LIBERTAD EN LA VERDAD

LIBERTAD EN LA VERDAD

Charles R. Swindoll

20 de noviembre, 2018

Proverbios 28

Las hormigas, los conejos, las langostas y las lagartijas nos dan una ilustración significativa de las virtudes que todos podemos aplicar en la vida. Estos cuatro animales también nos demuestran cómo escapar del afán diario de las excusas. Estas cuatro criaturas comparten un dilema común: son relativamente pequeñas, débiles y fáciles de destruir. Pero estas especies continúan adelante porque cada una de ellas tiene una virtud particular que supera sus desventajas: la hormiga es diligente, el conejo es prudente, la langosta es cooperadora y la lagartija es útil.

Espero que estas criaturas interesantes le impulsen a vencer los desafíos que enfrenta y quizás hasta acabar con la tendencia que tenga de evitar las preguntas difíciles, de ignorar las advertencias de un amigo o de no aceptar la critica que pudiese ser benéfica. Cuando acepte sus debilidades y desafíos en vez de negarlos, de ignorarlos o de excusarse, se estará volviendo sabio. Cuando acepte las dificultades tiene la oportunidad de considerar alternativas, y con ello puede poner en práctica alguna de las cuatro virtudes que analizamos en la semana: diligencia, prudencia, cooperación y ayuda.

Utilice lo que ha aprendido esta semana. Esfuércese en enfrentar sus discapacidades (todos tenemos) y evite las excusas. Vivir más allá de ese afán diario comienza cuando uno acepta la realidad. Esto le dará la oportunidad de ser sabio.

Reflexión: Dedique unos momentos a analizar sus debilidades y desafíos. En el pasado, ¿ha tratado de ignorarlos o de excusarse? ¿Cuándo acepta sus obstáculos sin ninguna vergüenza?, ¿de qué forma eso cambia positivamente su perspectiva sobre la vida? ¿De qué forma esa aceptación de la realidad afecta su capacidad para realizar planes realistas?

Vivir más allá de ese afán diario comienza cuando uno acepta la realidad. Esto le dará la oportunidad de ser sabio.

— Charles R. SwindollTWEET ESTO

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.