Capaces de hacer Su voluntad

MEDITACIÓN DIARIA
Capaces de hacer Su voluntad
El Señor promete que, si le creemos y seguimos adelante con obediencia, nos indicará lo que quiere que hagamos y nos permitirá lograrlo.

Éxodo 3.1-14

Cuando Moisés recibió el llamado a sacar a los israelitas de Egipto, argumentó que no era la persona adecuada para hacer el trabajo porque no sabía hablar bien (Ex 4.10). He conocido a personas que también sabían que el Señor las había llamado a realizar algo, pero no creían que podían hacerlo. Esto es, en realidad, un tipo de rebeldía. Equivale a decirle a Dios que no es lo bastante poderoso para prepararlas, y que para que su voluntad se cumpla, tendrán que depender de la capacidad de ellas.

Dios es más que capaz de equipar a sus seguidores, pero puede lograr sus propósitos con o sin nosotros. El Señor promete que, si le creemos y seguimos adelante con obediencia, nos indicará lo que quiere que hagamos y nos permitirá lograrlo. Filipenses 2.13 dice que Dios “es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. No hay nada que temer. Nunca tenemos que servir con nuestras propias fuerzas, pues no nos asignará ninguna tarea sin capacitarnos.

Como alguien que sigue a Cristo, usted tiene la responsabilidad personal de aceptar la invitación que le haga y dejar que logre sus propósitos por medio de usted. No le defraudará. Al recordar cómo el Señor ha actuado en el pasado, fortalecerá su fe. Y su obra continua le conformará a la imagen de su Hijo.

Biblia en un año: 2 Reyes 24-25

Cómo buscar a Dios

MEDITACIÓN DIARIA
Cómo buscar a Dios
Tener hambre y sed de Dios es un gusto adquirido. Cuanto más le busquemos, mayor será nuestro anhelo.

Salmo 105.1-8

Ayer estudiamos lo que significa buscar a Dios, pero muchas personas no saben por dónde empezar.

Comience con la lectura de la Biblia y la oración. Cada día medite en la Palabra: escuche la voz de Dios, digiera lentamente lo que lee, hable con el Señor, hágale preguntas y aplique lo que aprende. No solo lea la Biblia, estúdiela, tal vez comenzando con un versículo o un pasaje corto. Puede que usted piense: “Eso nunca me ha gustado”. Mi consejo es: ¡Anímese! El conocimiento de Dios no entra en nuestras mentes por accidente; lo hace por medio del estudio diligente.

Tener hambre y sed de Dios es un gusto adquirido. Cuanto más le busquemos, mayor será nuestro anhelo. Sin embargo, si ignoramos a Dios, la poca hambre que tenemos disminuirá aún más.

¿Considera que esta última afirmación describe su experiencia? Entonces, pídale al Señor que despierte su apetito por Él, y siga adelante. Esto requiere tiempo y esfuerzo, dos cosas que nos conviene invertir sabiamente.

Descuidar nuestro tiempo con el Señor significaría negarnos a recibir las bendiciones que Él promete a quienes lo buscan con diligencia. Nadie quiere ir tras lo que es fugaz. En vez de eso, elija buscar al Eterno, la fuente de todo contentamiento, gozo y esperanza.

Biblia en un año: 2 Reyes 21-23

¿Qué significa buscar a Dios?

MEDITACIÓN DIARIA
La búsqueda del Señor
¿Qué significa buscar a Dios?

28 de abril de 2022

Salmo 119.1-8

Todos tenemos ambiciones y deseos, pero como creyentes debemos sopesarlos con la Palabra de Dios. Por más importante que sean nuestras actividades, responsabilidades y relaciones terrenales, ellas no pueden compararse con el valor que tiene una vida dedicada a la búsqueda de nuestro Padre celestial.

¿Qué significa buscar a Dios? La frase describe un esfuerzo sincero e intencional de conocer al Padre celestial y seguirlo más de cerca. Quienes buscan esta clase de compañerismo con Dios están decididos a pasar tiempo con Él. También quieren renunciar a lo que pueda obstaculizar el crecimiento en su relación con el Señor. Los seguidores fieles de Dios nos apropiamos de sus promesas y confiamos en que Él cumplirá su Palabra. Nuestras experiencias con el Señor nos satisfacen y, sin embargo, nos hacen sentir más hambre de Él.

La vida cristiana está destinada a ser una búsqueda continua de Dios. Atravesar la puerta de la salvación y quedarse paralizado sin acercarse a Él es perder los tesoros que están disponibles en Cristo. Quienes buscan al Señor con vehemencia descubren que conocerlo es la recompensa más grande de todas.

Biblia en un año: 2 Reyes 18-20

Cómo caminar con Dios en tiempos de oscuridad

Cómo caminar con Dios en tiempos de oscuridad
Nadie va en busca de tiempos difíciles, pero parece que a algunos de nosotros nos encuentran con frecuencia.

Génesis 39

Ayer hablamos de la fe de José. Hoy veremos algunos principios que lo guiaron durante los momentos difíciles.

LOS TIEMPOS DE OSCURIDAD CONTINUARÁN HASTA QUE SE CUMPLA EL PLAN DE DIOS. El Señor quería preparar a José para salvar a su familia y a la nación de Egipto de la hambruna. Pero primero, Dios puso a José en el papel de sirviente, donde ganó credibilidad con los líderes egipcios. Luego, estuvo en la cárcel donde el Señor “le extendió su misericordia” (Gn 39.21), posicionándolo para interpretar el sueño de Faraón. A través de estas situaciones difíciles, José fue elegido para dirigir a Egipto y librar a la nación de la hambruna como Dios lo había planeado.

APRENDEMOS TANTO EN LA OSCURIDAD COMO EN LA LUZ. Además de descubrir la fidelidad de Dios, José aprendió a manejar posiciones altas y bajas, a huir de la tentación y a discernir la presencia de Dios.

LO QUE APRENDEMOS EN LA OSCURIDAD, DEBEMOS COMPARTIRLO EN LA LUZ. José no dejó que el encarcelamiento lo desanimara (Gn 40.1-23). De hecho, al interpretar los sueños de Faraón, compartió sin reservas su fe y el conocimiento que Dios le dio (Gn 41.15, 16).

Nadie va en busca de tiempos difíciles, pero parece que a algunos de nosotros nos encuentran con frecuencia. En vez de temerles, podemos confiar en Dios y acogernos a su plan, conscientes de que Él usa las pruebas para su gloria y nuestro bien.

Biblia en un año: 2 Reyes 16-17

El propósito de Dios en nuestras dificultades

MEDITACIÓN DIARIA
El propósito de Dios en nuestras dificultades
Debemos creer en las promesas de Dios, incluso si nuestras circunstancias nos aturden.

Génesis 37

Todos pasamos por temporadas difíciles. Cuando sufrimos, ¿de qué podemos estar seguros? De que…

DIOS ESTÁ CON NOSOTROS EN NUESTROS PROBLEMAS. Él nos da lo que necesitamos, ya sea su amor y su fortaleza, una sensación de seguridad, o el entendimiento de que no estamos solos. Cristo sabe lo que es sufrir, ser rechazado y perder a un ser querido. Él comprende las tentaciones y los obstáculos que enfrentamos. Además, nos ayuda (Sal 68.19) y ofrece paz para nuestro corazón herido. El Dios que camina con nosotros no está limitado por nada (Mt 19.26), por lo que no hay razón para temer.

DIOS TIENE UN PROPÓSITO AL PERMITIR TIEMPOS DIFÍCILES. En el libro de Génesis, José no podía ver las intenciones de Dios cuando sus hermanos estaban conspirando contra él —y nosotros tampoco, la mayor parte del tiempo. Pero José conocía el carácter del Señor, y confió en Él a través de las muchas pruebas que se le presentaron. Y la fe de José fue recompensada cuando rescató a su familia (Gn 45.1-8).

Estamos llamados a tener fe. Eso significa que debemos creer en las promesas de Dios, incluso si nuestras circunstancias nos aturden. Cuando los problemas le rodeen, recuerde que Dios nunca le dejará ni le desamparará (He 13.5), y sus buenos propósitos siempre se cumplirán (Is 14.27).

Biblia en un año: 2 Reyes 13-15

Renacidos

Renacidos
¡Regocijémonos por este glorioso futuro que nos espera!

25 de abril de 2022

2 Corintios 5.14-21

¿A quién no le gusta lo nuevo, en especial cuando lo viejo es inservible? Piense en un automóvil o dispositivo electrónico que no se pueda reparar, y en cómo anhelamos tener uno nuevo. Pero incluso con la tecnología de hoy, tales reemplazos no pueden compararse con tener una vida nueva.

Todos nacemos con una naturaleza pecaminosa que nos aleja de Dios, esclaviza al pecado y condena al castigo eterno. Pero nuestro Padre celestial entró en nuestro mundo por medio de su Hijo para rescatarnos, y nos ofrece una naturaleza completamente nueva. Eso es lo que el Señor Jesús quiso decir cuando habló de nuestra necesidad de nacer de nuevo (Jn 3.1-7).

Cuando ponemos nuestra fe en el Señor Jesús como nuestro Salvador, el Espíritu Santo regenera nuestro espíritu y nos convertimos en criaturas nuevas en Cristo. La persona que éramos antes de ser salvos se ha ido para siempre; la nueva ha llegado y nunca se marchará.

El espíritu del creyente ha sido renovado, aunque el cuerpo físico sigue siendo el mismo. Pero cuando el Señor Jesús regrese, nuestros cuerpos también serán hechos nuevos, libres del pecado y de todas sus consecuencias debilitantes. ¡Regocijémonos por este glorioso futuro que nos espera!

Biblia en un año: 2 Reyes 10-12

Tiempo para descansar

MEDITACIÓN DIARIA
Tiempo para descansar
¿Qué le preocupa o estresa en cuanto a su relación con el Señor?

24 de abril de 2022

Para sacarle el máximo provecho a este devocional, lea los pasajes a los que se hacen referencia.

Algunos días es como si estuviéramos caminando perfectamente sincronizados con el Señor. Y otros días parece que no pudiéramos encontrarlo en ninguna parte. Aunque tratemos siempre de sentirnos cerca de Él es probable que no sea así en esta vida. Por eso debemos tomar en serio la invitación del Señor: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados, y yo os haré descansar” (Mt 11.28).

Contribuir en el proceso de nuestra santificación, por medio de la obediencia a Dios es bueno, pero debemos reconocer que el descanso también es una parte fundamental del proceso. Note que Dios descansó en el séptimo día (Gn 2.1-3) y que el Señor Jesús hizo pausas a lo largo de su ministerio (Lc 5.16). Cuando decidimos descansar del trabajo y de todo afán, demostramos confianza en la obra que hizo el Señor Jesús en la cruz. También estamos demostrando confianza en su control soberano sobre nuestras vidas. Aunque esto pueda parecer ilógico, descansar, de hecho, trae gloria a Dios.

PIENSE EN ESTO

¿Qué le preocupa o estresa en cuanto a su relación con el Señor? Considere dejar eso a un lado hoy para tan solo disfrutar del bien que el Señor Jesucristo aseguró para usted.
Biblia en un año: 2 Reyes 7-9

La razón por la que somos zarandeados

MEDITACIÓN DIARIA
La razón por la que somos zarandeados
El Señor puede usar el proceso de zarandeo para purificar nuestra fe, posicionándonos para recibir su gracia.

23 de abril de 2022

Lucas 22.31-61

En el pasaje bíblico de hoy, Cristo le dice a Pedro que Satanás ha pedido permiso para zarandear a los discípulos como trigo. Parece extraño pensar que el enemigo quisiera conversar con Dios sobre las personas, pero esto es una realidad —incluso ese fue el caso de Job (Job 1.6-12). ¿Alguna vez se ha preguntado si Satanás habla de usted? Podemos pensar que no somos tan especiales, pero nuestro verdadero potencial nos hace importantes en el ámbito espiritual.

A menudo, suponemos que Satanás nos tienta en nuestros puntos débiles, pero también ataca donde somos fuertes. De hecho, bajamos la guardia porque tenemos confianza en nuestras fuerzas, y ahí es cuando él ataca. Considere a Pedro: se jactó de su lealtad al Señor Jesús y, sin embargo, fracasó cuando negó conocerlo. Satanás se dirige a los creyentes que tienen clara la verdad de Dios, porque ellos son su mayor amenaza.

Jesucristo comparó a los discípulos con el trigo, porque este es zarandeado o tamizado mediante una sacudida vigorosa que separa la paja del grano. Él sabe que Satanás quiere sacudir nuestra fe desde sus cimientos para que sigamos nuestro propio camino, lejos de Dios. El Señor puede usar este proceso de zarandeo para purificar nuestra fe, posicionándonos para recibir su gracia.

Biblia en un año: 2 Reyes 4-6

Señor de señores

MEDITACIÓN DIARIA
Señor de señores
La Biblia dice que un día todo el mundo reconocerá a Cristo como Señor.

22 de abril de 2022

Filipenses 2.5-11

¿Qué significa cuando decimos que Jesucristo es Señor? Escuchamos la palabra Señor con tanta frecuencia que a veces pierde su poder y magnitud, pero esto es mucho más que un mero título que la Biblia le da al Salvador.

Filipenses 2.9-11 nos dice que Dios dio a su Hijo “un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla” y “toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. Esto significa que su nombre no es otro que Señor. Como puede ver, Señor no es algo que Cristo haga; se trata de quien es Él: Nuestro Salvador es, y siempre será, el soberano gobernante de todo en el Cielo y en la Tierra.

Por tanto, cuando decimos que Jesucristo es Señor, nuestra vida debe reflejar su autoridad sobre nosotros. ¿Hay algo que usted intenta esconder de Cristo? ¿Se ha negado a llevar a cumplir con algo que le ha llamado a hacer? La Biblia dice que un día todo el mundo reconocerá a Cristo como Señor (Flp 2.11).

Entonces, debemos invitarle a las áreas oscuras de nuestra vida y permitirle que nos transforme a su imagen. Un buen punto para comenzar es con la sencilla pero profunda confesión: “Jesucristo es Señor”.

Biblia en un año: 2 Reyes 1-3

Un problema que el hombre no puede resolver

Un problema que el hombre no puede resolver
Cuando decidimos resolver problemas por nuestra cuenta, terminamos fracasando, en especial cuando se trata del tema del pecado.

21 de abril de 2022

Jeremías 17.5-8

¿Ha conocido a alguien que se haya negado a aceptar cualquier tipo de ayuda? Tal vez le dijo: “No necesito que me ayuden” o “¡Puedo hacerlo solo!”. En cierto modo, respetamos la decisión de estas personas de tomar su propio camino en la vida. Sin embargo, esta perspectiva puede ser un indicio de problemas espirituales que podrían estar frenándolas.

El libro El gran divorcio es una mirada alegórica a la eternidad. En él, el autor C. S. Lewis describe un personaje que solo quiere “lo que se merece”, ni más ni menos. Esto aparenta ser un acto de humildad, pero en realidad no es más que falsa humildad motivada por el orgullo. De manera similar, cuando decidimos resolver problemas por nuestra cuenta, terminamos fracasando, en especial cuando se trata del tema del pecado.

Romanos 3.23 deja en claro que el pecado es un problema de todos, cuyo precio a pagar es la muerte. Si nosotros, como el personaje orgulloso del que habla Lewis, aceptamos solo “nuestros derechos”, entonces el pecado y la muerte reinarán en nuestra vida. Podemos superar dicha actitud con verdadera humildad y aceptando lo que no merecíamos: el amoroso sacrificio de Jesucristo por nosotros. Démosle gracias por darnos lo que no podíamos lograr por nosotros mismos: nuestra salvación.

Biblia en un año: 1 Reyes 20-22