Escogeos hoy a quién sirváis.

1 de agosto

La gran decisión

Escogeos hoy a quién sirváis.

Josué 24:15

El Sermón del Monte nos presenta la más importante de las decisiones espirituales. Sus verdades éticas bendicen a quienes creen y obedecen a Cristo, pero juzgan a quienes lo rechazan.

La decisión espiritual, que no se puede pasar por alto ni posponer, está relacionada con el camino de salvación. Hay un solo camino verdadero para ser justificados ante Dios, y hay muchos caminos falsos. Es equivocado decir que todos los caminos llevan al cielo; solamente hay uno. Hay que rechazar todos los caminos que son por obras y que se han inventado para llegar al cielo, y se debe aceptar el único camino que Dios mismo ha provist la fe en su gracia salvadora como se revela en la muerte expiatoria de su Hijo (Hch. 4:12; 1 Ti. 2:5-6).

DERECHOS DE AUTOR © 2018 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

Nuestra debilidad revela el valor de Cristo

AGOSTO, 01

Nuestra debilidad revela el valor de Cristo

Devocional por John Piper

Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. (2 Corintios 12:9)

El plan de Dios en el sufrimiento es engrandecer el valor y el poder de Cristo. Esto es gracia, porque el gozo más grande de los cristianos es ver a Cristo magnificado en nuestras vidas.

Cuando Jesús le dijo a Pablo que no le quitaría «el aguijón en la carne», él sustentó la fe de Pablo explicándole el porqué. El Señor le dijo: «Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad» (2 Corintios 12:9). Dios determinó que Pablo fuera débil, para que Cristo pudiera verse fuerte a través de la vida de Pablo.

Si nos sentimos y parecemos autosuficientes, nosotros recibiremos la gloria y no Cristo. Por eso, Cristo escoge lo débil del mundo «para que nadie se jacte delante de Dios» (1 Corintios 1:29). A veces debilita a los que parecen fuertes, de modo que el poder divino sea más evidente.

Sabemos que Pablo experimentó esto como gracia, porque se regocijó en ello: «Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Corintios 12:9-10).

Vivir por la fe en la gracia de Dios equivale a estar satisfechos con todo lo que Dios es para nosotros en Jesús. Por lo tanto, la fe no retrocede ante aquello que revela y magnifica todo lo que Dios es para nosotros en Jesús. Eso es lo que nuestra propia debilidad y el sufrimiento hacen.

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

Jueces 15 | Hechos 19 | Jeremías 28 | Marcos 14

1 AGOSTO

Jueces 15 | Hechos 19 | Jeremías 28 | Marcos 14

Finalmente, la disputa entre Jeremías y los falsos profetas se concreta en un enfrentamiento particular, el que se produce entre Jeremías y Jananías (Jeremías 28). El motivo no puede ser más claro. El primero insiste en que, si Judá no se arrepiente, su capital Jerusalén será destruida, la mayor parte de su población perecerá y el resto acabará en el cautiverio. El segundo afirma que, dentro de los dos años siguientes a su declaración, es decir, a partir de 594 a.C. (aún siete años antes de que tuviese lugar la destrucción definitiva), Dios liberaría a la ciudad de forma milagrosa. El rey legítimo, Jeconías (que ya había estado en el exilio durante tres o cuatro años), volvería a su trono y los tesoros llevados del templo regresarían al mismo. Ambos profetas hablan en el nombre del Señor. ¿A quién debería creer el pueblo y por qué?

En este caso, existen dos referencias cronológicas útiles con las que poner a prueba a ambos profetas. Primero, Jananías estipula que su profecía se cumplirá dentro de los siguientes dos años (28:3). Cuando eso no ocurra, aún quedarán unos cinco años hasta la catástrofe final, mucho tiempo para que el pueblo se arrepienta. Segundo, se nos dice que, poco después de la dramática confrontación entre ambos profetas en el templo, el Señor habla a Jeremías acerca de la muerte inminente de su rival, impuesta por él mismo. Sus palabras para Jananías son: “Voy a hacer que desaparezcas de la faz de la tierra. Puesto que has incitado a la rebelión contra el Señor, este mismo año morirás” (28:16). Siete meses después, el falso profeta muere (28:17). ¿No debería tomar nota de ello toda la nación y volverse al Señor?

De hecho, existe una señal más elocuente para aquellos con ojos para ver. Jeremías afirma: “Los profetas que nos han precedido profetizaron guerra, hambre y pestilencia contra numerosas naciones y grandes reinos. Pero a un profeta que anuncia paz se le reconoce como profeta verdaderamente enviado por el Señor, sólo si se cumplen sus palabras” (28:8–9). Es una perspectiva excepcional. Jeremías no niega que un profeta de Dios fiel pueda predecir la paz en unas circunstancias históricas particulares, pero considera tan improbable esa posibilidad que aboga implícitamente por cierto escepticismo saludable hasta que la paz predicha se haya producido realmente. Por el contrario, los temas habituales y esperados de los profetas fieles tienen que ver con “guerra, hambre y pestilencia contra numerosas naciones y grandes reinos”. No quiere decir que los profetas fieles sean adustos y macabros, sino que hablan del pecado y de sus horribles consecuencias, avisando a las personas para que huyan de la ira venidera. Jeremías declara que esa es la raíz del auténtico ministerio profético. ¿Lo es también del tuyo?

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 213). Barcelona: Publicaciones Andamio.

La mies es mucha, mas los obreros pocos.

Miércoles 1 Agosto

El Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

Hechos 18:9-10

La mies es mucha, mas los obreros pocos.

Mateo 9:37

Hoja de ruta

Hechos 18:9-10

“No temas”… En la Biblia, muchos hombres de Dios recibieron estas palabras consoladoras. El Señor sabe que sus testigos están expuestos a los ataques de Satanás, y no los envía a trabajar en su obra sin antes haberlos tranquilizado.

“Habla, y no calles”… Si no hablamos de nuestro Salvador Jesucristo, ¿quién lo hará? Este mundo está lleno de voces mentirosas que muestran a los hombres una falsa dirección. Animémonos con el mismo amor que nuestro Dios, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos” (1 Timoteo 2:4).

“Yo estoy contigo”… Con estas mismas palabras Dios animó al profeta Jeremías, quien tenía miedo de transmitir el mensaje para el que Dios lo había preparado (Jeremías 1:8). Estas también fueron las últimas palabras que Jesús dirigió a los suyos en el evangelio de Mateo: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).

“Ninguno pondrá sobre ti la mano”… Dios nos garantiza su protección. Nada nos sucederá sin que él lo haya permitido. Podemos sufrir un accidente o una enfermedad, pero todo está en sus manos. Si nos llama a su presencia es porque nuestra función en su obra se terminó.

“Tengo mucho pueblo en esta ciudad”. Ubiquémonos en la perspectiva de Dios, mucho más amplia que nuestra restringida visión humana. ¡Esforcémonos en ser fieles obreros en esta gran cosecha!

Jeremías 5 – Lucas 12:41-59 – Salmo 89:38-45 – Proverbios 20:18-19

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Reprogramada para la justicia

Reprogramada para la justicia

7/31/2018

En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. (Salmos 119:11)

Una vez un hombre me dijo: “Me entregué a Cristo, pero sigo teniendo mucha basura en mi mente. ¿Cómo puedo limpiarla?” Le respondí: “Su mente ha sido programada por el mundo durante mucho tiempo, de modo que está llena de suciedad. Por lo tanto, hay que reprogramarla, limpiarla por completo”.

La única forma de reprogramar su mente con la justicia de Dios es leyendo la Palabra de Dios, estudiándola y meditando en ella. “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” (Col. 3:16).

Si usted es cristiano, y se somete al Espíritu Santo mientras estudia la Biblia, tendrá una mente reprogramada que se concentre en la justicia de Dios y que lo ayude a vivir conforme a ella (Ro. 12:1-2; Fil. 4:8).

DERECHOS DE AUTOR © 2018 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

El sufrimiento que destruye la fe

JULIO, 31

El sufrimiento que destruye la fe

Devocional por John Piper

No tienen raíz profunda en sí mismos, sino que solo son temporales. Entonces, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, enseguida tropiezan y caen. (Marcos 4:16-17)

La fe de algunos se quiebra en lugar de fortalecerse con el sufrimiento. Jesús sabía esto y lo explicó con la parábola del sembrador. Algunos de los que oyen la Palabra la reciben al principio con gozo, pero el sufrimiento los hace tropezar y caer.

Por lo tanto, la aflicción no siempre fortalece la fe. A veces la destruye. Entonces las paradójicas palabras de Jesús se vuelven realidad: «al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará» (Marcos 4:25).

Este es un llamado a que soportemos el sufrimiento con una fe sólida en la gracia venidera, de modo que nuestra fe pueda fortalecerse en lugar de comprobarse como vana (1 Corintios 15:2). «Al que tiene, se le dará más» (Marcos 4:25). Conocer el plan de Dios en el sufrimiento es una de las principales maneras de crecer mediante el sufrimiento.

Si pensamos que el sufrimiento no tiene sentido, o que Dios no lo tiene bajo control, o que él es caprichoso o cruel, entonces el sufrimiento nos alejará de Dios en lugar de alejarnos de todo lo demás excepto de Dios —que es lo que debería suceder—. Por lo tanto, es crucial que la fe en la gracia de Dios incluya fe en que él da gracia para atravesar el sufrimiento.


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 347-348

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org

Jueces 14 | Hechos 18 | Jeremías 27 | Marcos 13

31 JULIO

Jueces 14 | Hechos 18 | Jeremías 27 | Marcos 13

Si la profecía de Jeremías 27 tiene lugar al principio del reinado de Sedequías (27:1), todavía tienen que pasar años antes de Dios vindique al profeta. El rey Jeconías y la aristocracia ya se encuentran deportados en Babilonia, dejando detrás a Sedequías y a un remanente que gobierne. Sin embargo, lejos de sentirse advertidos por estos reveses recientes, Sedequías y la oligarquía reinante quieren ser héroes y oponerse al poder babilónico. Dios ordena a Jeremías que advierta verbalmente y escenifique un ejemplo práctico, no sólo para Sedequías, sino también para los emisarios de las pequeñas naciones vecinas y ciudades-Estado (27:1–3, 12). Están todos en el mismo barco: si se someten al poder babilónico, se salvarán; si se rebelan, serán aplastados y destruidos. El Dios de Israel es soberano sobre todas las naciones; los Estados paganos harían mejor escuchándolo antes que a sus propios adivinos, falsos profetas y médiums (27:9–10). Por supuesto, la mayoría escuchaba a sus propias instituciones religiosas. Sin embargo, después de desarrollarse los trágicos acontecimientos, no hay duda de que algunos quedaron algo más impresionados por el Dios de Israel que antes de los mismos. Él era el único que sabía lo que depararía el futuro.

He estado conservando durante años ensayos y libros raros que predicen el futuro, escritos por astrólogos, diversos futurólogos e individuos autoproclamados profetas. Por supuesto, no todos trabajan sobre las mismas premisas. Los futurólogos tienden a proyectar hacia el futuro tendencias actuales, deduciendo que estas tendrán lugar; los mejores también hacen algunas concesiones a las reacciones hacia las mismas. Los astrólogos y los que se proclaman profetas reivindican algún tipo de perspectiva externa. He guardado estas predicciones durante bastantes años como para saber que su trayectoria no es buena. Inevitablemente, aciertan en algunas cosas, pues hacen muchos pronósticos y no se van a equivocar siempre. Sin embargo, tomando uno de estos ensayos al azar, consulto lo que un experto predijo en 1968 en relación con la situación de la religión en Canadá veinticinco años más tarde, es decir, en 1993. Algunas de sus predicciones fueron: la iglesia católica ordenaría mujeres; la asistencia a la iglesia descendería en un sesenta por ciento en la nación; aparecería un nuevo Billy Graham, más carismático e hipnótico en su influencia sobre las masas que el propio Graham; el asunto ético crucial para la opinión pública no sería el aborto ni la pena de muerte, sino la esterilización de las personas con minusvalías psíquicas y los trasplantes de cerebro. Muchos de nosotros estamos familiarizados con la extendida profecía que predecía un avivamiento enorme en Occidente en una fecha determinada, que hace tiempo que pasó.

Hermanos, no las temamos, no las escuchemos ni las respetemos. Temamos y oigamos las palabras del Señor.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 212). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Interpretación

Martes 31 Enero

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. (Palabras del Señor Jesús).

Mateo 11:25

Interpretación

A veces oímos decir: «La Biblia no debe tomarse al pie de la letra. Para un mismo texto existen diferentes interpretaciones posibles…».

–Si le pido a mi hijo que ponga la mesa inmediatamente, puede hacerse el sordo o desobedecer. Pero en todo caso la orden es clara y no deja lugar a ninguna interpretación.

La Biblia dice: “Dios… ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). Es una orden, y es válida ahora, en todo lugar y para todos. Es clara e indiscutible.

–Si le entrego un regalo a mi amigo y le digo: «Toma, es para ti», ¿se preguntará cómo tiene que interpretar mis palabras?

La Biblia también dice: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Se trata de un regalo para el que cree en Jesús. ¿Es necesario interpretar este texto, o creerlo simplemente?

Seamos prudentes para interpretar los textos de la Biblia. Corremos el riesgo de mezclarlos con nuestros pensamientos y sustraernos a su mensaje. Podríamos perder las certezas que Dios quiere darnos. Si no podemos creer a Dios, ¿entonces a quién creeremos?

Es cierto que la Biblia contiene pasajes difíciles. La Palabra de Dios nos supera. Pero Dios nos ha indicado claramente el camino para ir a él. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). Dios habla para ser comprendido, y siempre cumple sus promesas.

1 Samuel 25:1-22 – Mateo 20:1-15 – Salmo 18:25-30 – Proverbios 6:12-15

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

¿Quién es su prójimo?

¿Quién es su prójimo?

7/30/2018

Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:39)

Jesús respondió a la pregunta del abogado judío “¿Y quién es mi prójimo?” con la parábola del buen samaritano (Lc. 10:30-37). En esa conocida historia, a un judío se lo golpea y se lo deja por muerto en el camino. Un samaritano compasivo salva al hombre, aunque por lo regular los samaritanos y los judíos se odiaban.

La moraleja de la historia es que el prójimo es cualquiera que se cruza en nuestro camino con una necesidad. ¿Habría reaccionado usted como reaccionó el samaritano si se hubiera encontrado al hombre herido a la orilla del camino? Espero que usted no hubiera pasado de largo, como hicieron el sacerdote y el levita de la historia.

La lección de la parábola no es que usted se detenga y ayude a alguien a quien se le haya desinflado un neumático, o que tenga que darles dinero a todos los mendigos que se encuentre. Pero Dios quiere que sea sensible ante semejantes situaciones y esté dispuesto a ayudar si piensa que su ayuda es la única que la persona pueda recibir. En otras palabras, siga la regla de oro: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mt. 7:12).

DERECHOS DE AUTOR © 2018 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

El sufrimiento que fortalece la fe

JULIO, 30

El sufrimiento que fortalece la fe

Devocional por John Piper

Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. (Santiago 1:2-3)

Por extraño que parezca, uno de los propósitos primordiales de ser sacudidos por el sufrimiento es hacer nuestra fe más inconmovible.

La fe es como el tejido muscular: cuando es forzado hasta el límite, se vuelve más fuerte, no más débil. Eso es lo que Santiago quiere decir en este pasaje. Cuando la fe se ve amenazada, probada y tensada hasta el punto de ruptura, el resultado es una mayor capacidad de aguante.

Dios se deleita tanto en la fe, que la prueba hasta el punto de ruptura para mantenerla pura y fuerte. Por ejemplo, eso es lo que hizo con Pablo según 2 Corintios 1:8-9:

Porque no queremos que ignoréis, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

La frase «a fin de que» muestra que había un propósito detrás de este sufrimiento extremo: que Pablo no confiara en sí mismo ni en sus recursos, sino en Dios —específicamente en la gracia venidera de Dios que resucita a los muertos—.

Dios valora tanto la fe que depositamos en él de todo corazón que, en su gracia, nos despojará de todo aquello en lo que pudiéramos sentirnos tentados a confiar —incluso la vida misma—. Su objetivo es que crezcamos y seamos más fuertes en nuestra confianza en que él mismo será todo lo que necesitamos.

Dios quiere que podamos decir junto al salmista: «¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre» (Salmos 73:25-26).


Devocional tomado del libro “Future Grace” (Gracia Venidera), página 347

Todos los derechos reservados ©2017 Soldados de Jesucristo y DesiringGod.org