Adán, el primero y el postrero

Domingo 10 Abril

El pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte… Porque así como por la desobediencia de un hombre (Adán) los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno (Jesucristo), los muchos serán constituidos justos.

Romanos 5:1219

Adán, el primero y el postrero

Adán, el primer hombre, es el ancestro de todos nosotros. Su Creador lo cuidaba; estaba en un lugar de delicias donde no le faltaba nada, pero escuchó a Satanás y dudó de Dios. Se alejó de él y pecó. Así, por haber pecado, se convirtió en el líder de los humanos: ahora todos tenemos en común el hecho de ser pecadores, alejados de Dios y merecedores de su condenación.

Pero Jesucristo, el segundo hombre, el “postrer Adán” (1 Corintios 15:45-47), vino a la tierra para acabar con esta situación desesperada. Él también fue tentado por Satanás, no en el paraíso, sino en un desierto, en medio de los animales salvajes. Le propuso dudar de la palabra y la bondad de Dios, pero Jesús, como hombre, resistió mediante esta Palabra, y conservó una confianza absoluta en Dios. Obedeció a Dios hasta la muerte, dando su vida en la cruz por los pecadores. Luego resucitó. Satanás y la muerte fueron vencidos. Entonces Jesús pasó a ser el Salvador de todos los que creen en él: sus pecados fueron perdonados para siempre; Dios ya no los ve como pecadores, sino como justos, pues dejaron definitivamente la fila a la que pertenecían por su nacimiento natural.

¡El contraste es completo! Una de las familias conduce al juicio y a la muerte eterna; la otra conduce a la salvación y a la vida eterna.

Ahora le preguntamos: ¿Quién es su líder? ¿Adán, hombre pecador, quien dio la espalda a Dios? ¿O Jesucristo, “el postrer Adán”, el Salvador?

Isaías 17-18 – 1 Tesalonicenses 5 – Salmo 41:7-13 – Proverbios 13:9-10

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El camino de la fe

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El camino de la fe

Charles Stanley

Andar por fe no significa que estemos en un camino fácil

Hebreos 11.23-29 

Moisés fue un líder importante del pueblo hebreo, y muchos lo consideran un héroe del Antiguo Testamento. Fue llamado a hacer grandes cosas con la ayuda del Señor, y se encontró con la presencia del Todopoderoso de manera personal. Pero todas sus asombrosas hazañas fueron posibles solo por su fe.

El pasaje de hoy es parte de lo que se conoce como el “Salón de la fe” de la Biblia. Los mencionados en este capítulo le creyeron a Dios y demostraron su confianza con la acción obediente. Santiago 2.14 dice que toda fe genuina resulta en acción, y eso también es cierto para nosotros.

Andar por fe no significa que estemos en un camino fácil. Puede implicar dificultades e incluso persecuciones. Pero cuando nos mantenemos fieles al Señor a pesar de todo, nuestra fe demuestra ser genuina y nos volvemos más semejantes a Cristo.

¿Está usted dispuesto a confiar en el poder de Dios en su debilidad? ¿Cree que Él le dará poder para mantenerse firme si enfrenta la adversidad? El Señor responde a la fe al capacitarnos para soportar las dificultades, demostrando su poder en nuestra debilidad, y dándonos satisfacción y gozo en medio del sufrimiento.

Biblia en un año: 2 Samuel 15-17

El arca de Noé

Sábado 9 Abril
Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.
Hebreos 11:7
El arca de Noé
En una isla del Ártico se halla el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, un enorme almacén subterráneo de semillas de miles de plantas de cultivo de todo el mundo. Esta bodega, protegida por puertas blindadas y paredes en concreto armado, fue llamada “El Arca de Noé”. Su objetivo es guardar esas semillas para que las generaciones futuras puedan reimplantar los cultivos que eventualmente sean destruidos por una catástrofe.

Instintivamente nos damos cuenta de que toda vida es extremadamente frágil, y que, a pesar de sus pretensiones, la humanidad no controla los acontecimientos que dirigen el mundo, ni siquiera su propia supervivencia. Tememos el caos y la autodestrucción, pero el control del mundo sigue estando en las manos de Dios. “Todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:16-17).

Dios dijo a Noé: “Entra tú y toda tu casa en el arca” (Génesis 7:1). Los hombres de los tiempos de Noé eran perversos y violentos, por eso Dios había decidido destruirlos. El juicio estaba cerca, y la única posibilidad de supervivencia era el arca.

Hoy la violencia y la corrupción también están por todas partes, y el juicio es inminente. ¿Pensamos en protegernos? Ahora Dios también nos ofrece un “arca”. Es Jesucristo, en quien debemos creer para ser salvos. “Ahora, pues, ninguna condenación hay” para los que creen que Jesús murió en su lugar y lo aceptan como su Salvador (Romanos 8:1).

Isaías 15-16 – 1 Tesalonicenses 4 – Salmo 41:1-6 – Proverbios 13:7-8

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Nuestro regalo más grande

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Nuestro regalo más grande

Charles Stanley

¿Ha recibido usted el regalo más grande de Dios? Si no es así, ¿le gustaría hoy mismo poner su confianza en el Salvador?

Efesios 2.1-10

¿Cuál considera usted su pertenencia más preciada? Si es algo material, no traerá satisfacción duradera. ¿Por qué otra razón es que tanta gente sigue negociando y compitiendo para tener “más” y “mejores” cosas? En su búsqueda de los bienes de este mundo, muchas personas pasan por alto el activo más valioso de todos: la fe.

La fe es un regalo del Señor, no algo que podamos obtener con nuestro esfuerzo. Somos salvos solo por la gracia de Dios, a través de la fe en la obra de Cristo a nuestro nombre. En la cruz, el Señor Jesús llevó el castigo que merecemos, y le da vida eterna a cada persona que confía en Él.

Sin fe, no tendríamos nada de valor duradero. Entonces, todo estaría perdido al llegar la muerte, dejándonos para enfrentar el castigo eterno “excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder” (2 Ts 1.8, 9).

¿Ha recibido usted el regalo más grande de Dios? Si no es así, ¿no quisiera poner su confianza en el Salvador hoy? Si reconoce a Jesucristo como Señor, y cree de corazón que Dios lo resucitó de los muertos, será salvo (Ro 10.8-10). No tiene nada que perder, y sí mucho que ganar.

Biblia en un año: 2 Samuel 13-14

Dios no se avergüenza de nosotros

Viernes 8 Abril

Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.

Hebreos 11:16

(Jesús) no se avergüenza de llamarlos hermanos.

Hebreos 2:11

Dios no se avergüenza de nosotros

Si hemos aceptado la salvación que nos ofrece la obra de Cristo en la cruz, es maravilloso pensar que Dios no se avergüenza de nosotros. ¡Incluso nos dio el privilegio de ser sus hijos (Juan 1:12), porque creímos en su Hijo! El Señor Jesús tampoco se avergüenza de llamarnos hermanos.

Si estos versículos no estuviesen escritos tan claramente en la Biblia, sería normal que dudásemos. En efecto, nuestra vida está llena de tantos errores, compromisos, negaciones, que nos cuesta creer estas afirmaciones incondicionales. Nuestra limitada mente no logra ponerse a la altura de la gracia de Dios; no comprendemos realmente la grandeza de lo que él hizo por nosotros. Nos dio su naturaleza santa y justa, y ve en nosotros las perfecciones de su Hijo.

Esto no debe inducirnos a bajar la guardia, a tener simpatía o a ser indulgentes con el pecado en nosotros. Al contrario, Dios nos exhorta: “Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16). ¡Hagamos todo para agradarle!

Y en nuestra vida en sociedad, ¿hemos decidido seguir el camino trazado por Jesucristo, incluso si esto requiere algún sacrificio? Al final de su vida, el apóstol Pablo escribió al joven Timoteo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo” de dar “testimonio de nuestro Señor” (2 Timoteo 1:128).

¿Podríamos avergonzarnos de hablar de Aquel que no se avergüenza de nosotros?

“Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).

Isaías 14 – 1 Tesalonicenses 3 – Salmo 40:13-17 – Proverbios 13:5-6

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Un espíritu satisfecho y juvenil

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Un espíritu satisfecho y juvenil
¿Está envejeciendo su cuerpo, alma y espíritu?

Charles Stanley

Eclesiastés 1

A medida que pasa el tiempo es inevitable comenzar a experimentar dolores y molestias físicas. Pero las decepciones pueden hacernos sentir viejos en espíritu a cualquier edad. En el pasaje de hoy, encontramos a un desalentado Salomón lamentándose de lo insignificante que se ha vuelto su existencia. El rey, que una vez fue sabio, ha permitido que los ideales y las búsquedas mundanas distorsionen sus prioridades. Y como resultado, ha perdido la satisfacción de la vida.

Lo que Salomón no entendió fue que nuestro enfoque determina nuestro nivel de satisfacción. Quienes permanecen jóvenes en espíritu buscan evidencias del Todopoderoso —las maneras en que Él obra, provee, ama y dirige. Sin esta perspectiva, el dolor y los problemas de la vida toman el centro del escenario, lo que puede llevar al desaliento y a las quejas.

Estas son cargas que los creyentes no debemos llevar. Jesucristo invita a los cansados y cargados a que vengan a Él y encuentren descanso (Mt 11.28-30). Nuestro Salvador es la solución para todo lo que nos pesa, pero debemos dejar que Él lleve la carga por nosotros.

¿Está envejeciendo su cuerpo, alma y espíritu? Ya sea que esté agobiado por resentimiento, remordimiento, culpa o cualquier otra cosa, entréguesela a Dios, porque Él se interesa por usted (cf. 1 P 5.7).

Biblia en un año: 2 Samuel 10-12

Dos veces acusado y dos veces liberado

Jueves 7 Abril

… Hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

Oseas 5:15

(Jesús dijo:) La paz os dejo, mi paz os doy.

Juan 14:27

Dos veces acusado y dos veces liberado

Antonio era director de una empresa comercial conocida por su honradez. Tenía buena reputación y llevaba una vida agradable y sin problemas. Pensaba que no necesitaba a Dios…

Pero una pandilla empezó a atacar y a robar lo que había en los camiones de la empresa. Entonces Antonio fue detenido y acusado de ser el líder de la pandilla. Siendo totalmente inocente, se sentía muy triste. En ese momento su abogado estaba de vacaciones, y todos sus amigos se alejaron de él.

Mientras estaba en detención provisional, Antonio recibió un calendario cristiano. Por medio de esos mensajes diarios, Dios habló a su corazón. Un juez estudiaba su caso. Antonio tuvo la ocasión de hablarle de todo lo que lo atormentaba. El juez, quien era cristiano, le habló en privado de Jesucristo, el único justo, quien murió por los injustos, y resucitó.

Aunque Antonio era inocente de lo que lo acusaban en ese juicio, reconoció que era un pecador ante Dios y que necesitaba a Jesús para salvarlo. Algunos días después su inocencia fue probada y salió de la cárcel. Fue doblemente liberado: libre de las falsas acusaciones y libre de la perspectiva del juicio eterno.

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice el Señor” (Jeremías 29:13-14).

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9).

Isaías 13 – 1 Tesalonicenses 2 – Salmo 40:6-12 – Proverbios 13:4

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Para mantenerse joven y fructífero

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Para mantenerse joven y fructífero

Charles Stanley

Salmo 92.12-15

Nuestro mundo está obsesionado con la juventud. El mercado está inundado de productos que prometen más salud, menos arrugas y mejores cuerpos. Sin embargo, a menos que la muerte intervenga, envejecer es inevitable. Pero vivir como si fuéramos viejos es una opción. Podemos ser jóvenes en alma y espíritu, no importa cuál sea nuestra edad cronológica.

El pasaje de hoy nos dice que cuando un hombre justo está plantado con firmeza en el Señor (Sal 92.13), llegará a ser fructífero en las cosas que durarán por la eternidad. Los creyentes nunca debemos dejar de dar fruto; debemos permanecer en Cristo para hacer la obra que nos ha encomendado (Jn 15.4Ef 2.10).

Incluso cuando caminamos con Cristo, nuestros cuerpos pueden debilitarse; sin embargo, podemos tener la confianza y la estabilidad que vienen solo de crecer fuertes en la fe. Cada año es una oportunidad para confiar más en Dios y apoyarnos por completo en su Palabra.

Mantenerse joven mientras se envejece comienza con la mente. Nunca deje de escuchar al Padre y aprender de su Palabra. Permita que el pensamiento piadoso moldee su actitud. Sea agradecido, no deje de reír y regocijarse en el Señor. Por encima de todo, siga creyendo y amándolo con todo su corazón.

Detrás de la máscara

Miércoles 6 Abril
El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón.
1 Samuel 16:7
Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.
Lucas 12:2
Detrás de la máscara
Un notario vivía en la opulencia desde hacía diez años… con el dinero de sus clientes. Una mañana los policías llegaron y lo esposaron. Aunque en esa pequeña ciudad era conocido como una persona honesta, había engañado a todo el mundo: a sus clientes, sus vecinos, sus amigos, quienes disfrutaban de su generosidad, ¡e incluso a su mujer e hijos! Era amable, elegante, e inspiraba confianza. Sin embargo, con su hermosa apariencia y su cuello blanco, había arruinado a muchas personas robándoles sus ahorros. Pero un día el fraude fue descubierto y el ladrón fue llevado a la cárcel.

La justicia de los hombres es incapaz de descubrir a todos los culpables, y a veces condena a gente inocente. Pero hay alguien a quien nunca se le puede engañar con una apariencia correcta y honesta: Dios. Sea cual sea la imagen que demos ante nuestros semejantes, Dios conoce al ser humano y no se hace ninguna ilusión respecto al hombre. Dios conoce los pensamientos y los corazones.

¿Y qué ve en usted y en mí? ¿Una buena opinión de nosotros mismos, nuestras faltas a la verdad, nuestra falta de compasión? ¿O el arrepentimiento y la fe?

No temamos esa mirada de Dios, al contrario, ¡busquémosla! Como el rey David, pidámosle continuamente: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón… y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23-24).

Isaías 11-12 – 1 Tesalonicenses 1 – Salmo 40:1-5 – Proverbios 13:2-3

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La oveja y la moneda de plata (dracma)

Martes 5 Abril
Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido… Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.
Lucas 15:6, 9
La oveja y la moneda de plata (dracma)
A menudo contamos a los niños la parábola de la oveja perdida (Lucas 15:3-7). El pastor deja a las demás ovejas y va en busca de la perdida. Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros muy gozoso y la lleva al redil. Luego llama a sus amigos y se goza con ellos por haberla encontrado. Ese pastor es Jesús, el Salvador: dio su vida para salvar a los hombres, y ahora busca a los que están perdidos.

A menudo los cristianos han representado al Señor Jesús como el buen Pastor. Así lo vemos en algunas pinturas de las catacumbas romanas.

Justo después en ese capítulo 15 de Lucas Jesús emplea otra ilustración: la moneda de plata perdida (v. 8-10). En este caso no es un animal que se siente perdido y pide ayuda mediante sus balidos, sino un objeto de metal insensible, que ignora su propia situación, totalmente incapaz de señalar su presencia al que lo está buscando.

El que vive sin Dios es como esta moneda perdida, es decir, no es consciente de su estado. La Biblia dice que para Dios está muerto (Efesios 2:1). Por ejemplo, encontramos personas que afirman no tener ninguna necesidad espiritual, como algunos enfermos que creen tener buena salud. ¿Quizás usted se pregunte si este es su caso? Pues bien, incluso en este estado, aunque no tenga ningún deseo de ir a Dios, esta parábola muestra que el Señor lo está buscando sin que usted lo sepa. Lo está llamando, quizá mediante esta hoja, para que vaya a él ahora mismo.

“El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10).

Isaías 10 – Gálatas 6 – Salmo 39:7-13 – Proverbios 13:1

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