¿Qué quiere decir

Jueves 13 Enero

¿Entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare?Hechos 8:30-31(Jesús dijo:) Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.Juan 6:63

¿Qué quiere decir?

Algunas expresiones no siempre son familiares para nuestros lectores. He aquí algunas explicaciones:

 – El pecado: es actuar mal a los ojos de Dios, el Creador. Pecar es vivir como a uno le parece, sin tener en cuenta a Dios.

 – Convicción de pecado: la experimentamos cuando nuestra conciencia nos reprende y nos muestra que somos culpables ante Dios. A menudo llegamos a esta conclusión mediante la lectura de la Biblia.

 – Arrepentimiento: es un cambio de actitud interior, la tristeza por haber desobedecido a Dios, cuando tomamos conciencia de que merecemos su juicio; entonces nace el deseo de cambiar de vida.

 – La confesión: confesamos nuestras faltas a Dios, reconocemos nuestra desobediencia a la voluntad divina.

 – La fe: es la confianza en Jesucristo, el Salvador dado por Dios, quien murió para llevar el juicio en nuestro lugar, y cuya resurrección prueba que la justicia de Dios fue satisfecha.

 – La conversión: es un cambio completo de dirección. Damos la espalda a nuestra vida sin Dios, para vivir a partir de ese momento una vida con él, para escucharle y obedecerle.

 – El perdón: es el acto de gracia por el cual Dios borra el mal que hemos hecho, incluso si algunas consecuencias de nuestras acciones subsisten.

 – El nuevo nacimiento: a través de él todo el que cree recibe de Dios una nueva vida; pasa a ser un hijo de Dios. El Espíritu Santo que le es dado es la energía y la fuerza de esta nueva vida.

Génesis 17 – Mateo 9:18-38 – Salmo 9:1-10 – Proverbios 3:11-12

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¡Dejen que se defienda!

Miércoles 12 Enero

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu… y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.Hebreos 4:12

¡Dejen que se defienda!

“¡No hace falta defender a un león, pues se defenderá solo!”, decía un predicador. La Biblia ha sido el blanco de innumerables ataques; han tratado de destruirla, pero sin éxito.

Hoy, muchos ponen en duda lo que ella afirma ser: la Palabra de Dios. Pero la Biblia tiene suficiente autoridad para defenderse a sí misma. Es inútil tratar de defenderla mediante argumentos humanos. ¿A quién se le ocurriría alumbrar el sol con la luz de una vela?

¿Usted se pregunta si la Biblia es realmente la Palabra de Dios? Haga simplemente una prueba: ¡léala!

La Biblia no puede ser comparada con ningún otro libro. Tiene en sí misma su fuerza de persuasión. Se dirige a la conciencia y al corazón del lector; le habla personalmente. Es “viva y eficaz”; penetra hasta el fondo de su ser; puede hacernos sabios “para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir” (2 Timoteo 3:15-16). Dejemos que se imponga a nosotros con su autoridad divina.

¡Además, no somos nosotros los que la juzgamos; ¡es ella la que nos juzga! Algunas personas, tratando de demostrar que la Biblia se equivoca, quedaron confundidas y se vieron obligadas a reconocer su error.

La Biblia nos invita a arrepentirnos, nos dirige un mensaje de salvación, de perdón, de paz. Y la respuesta que espera de nosotros es la fe.

“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:8-9).

Génesis 15-16 – Mateo 9:1-17 – Salmo 8 – Proverbios 3:9-10

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Matilda, la amiga de los presos (2)

Martes 11 Enero

¿No es mi palabra como fuego, dice el Señor, y como martillo que quebranta la piedra?Jeremías 23:29

Matilda, la amiga de los presos (2)

Estos son algunos testimonios de encuentros que tuvo Matilda en las cárceles:

 – Arska: asesino muy violento, se proclamó el peor bandido de Finlandia y se sorprendió al ver entrar en su celda, sin miedo, a esta frágil joven. Ella se sentó a su lado y le habló de su pueblo. Él estaba desarmado ante semejante afecto. Aceptó el Nuevo Testamento que ella le ofreció y prometió leerlo. Más tarde sus guardianes dieron testimonio de su cambio radical.

 – Honka: condenado a cadena perpetua, le confesó que lo único que había hecho en su vida eran cosas malas. Matilda pensó entonces en ese encuentro de Jesús con una mujer que también confesó su triste pasado (Juan 4). Entonces, como su Maestro, ella pidió de beber al detenido. Verla llevar a sus labios su vaso, muy sucio, por cierto, conmovió a este hombre: ¡No se avergüenza de mi condición!…

 – Matti: protestó cuando Matilda abrió su Biblia y la desafió a encontrar en la primera página algo que le concernía. Entonces leyó: “La tierra estaba desordenada y vacía… (¡Así es tu alma, Matti!) Y dijo Dios: Sea la luz” (Génesis 1:2-3). Poco a poco la luz entró en el corazón de Matti.

Dios nunca abandonó a su embajadora ante los presos; siempre le dio la palabra apropiada en cada situación. Durante toda su vida, su divisa fue: “Gracia y paz”, gracia y paz divinas que constituían su felicidad y que deseaba compartir con otros.

Dios, “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:13-14).

1 Samuel 7-8 – Mateo 8:23-34 – Salmo 7:9-17 – Proverbios 3:7-8

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Matilda, la amiga de los presos (1)

Lunes 10 Enero

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Juan 3:16

Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos.Hebreos 13:3

Matilda, la amiga de los presos (1)

Matilda Wrede nació en Finlandia en 1864. Era la menor de once hermanos y su madre murió cuando ella tenía solo ocho meses. Fue criada por su abuela y su tía. Creció en la propiedad de su padre, quien era gobernador de la provincia. A menudo los presos de la cárcel vecina eran empleados en varios trabajos.

A Matilda le gustaba ir a ver cómo trabajaba el herrero. Pero un día lo encontró encadenando los tobillos de un prisionero. ¡Quedó muy impresionada! Y la mirada de odio que el prisionero dirigió a su guarda quedó grabada para siempre en el corazón de Matilda.

La niña se convirtió en una joven llena de vida, pero el bienestar que tenía no la llenaba. Cierto día, después de haber escuchado a un predicador, entregó su corazón a Jesús. Poco tiempo después, cuando tenía casi 19 años, volvió a encontrar a un preso que había venido a arreglar el cerrojo de su puerta. No pudo contenerse y le compartió su experiencia con Jesús. El hombre escuchó y, al salir, le dijo: “¡Ah, si usted pudiera hablarnos de esas cosas… tenemos tan pocas razones para esperar!”. Espontáneamente Matilda prometió ir el domingo siguiente.

Así nació la vocación de la que sería llamada “la luz de las cárceles finlandesas”. Durante toda una vida de abnegación y de fe Matilda visitó incansablemente las cárceles para hablar de la bondad de su Salvador. Así, hombres y mujeres privados de libertad pudieron conocer el gran amor de Dios.(mañana continuará)

1 Samuel 6 – Mateo 8:1-22 – Salmo 7:1-8 – Proverbios 3:1-6

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Tomar conciencia

Domingo 9 Enero

Así dijo el Señor, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy el Señor, y no hay otro.Isaías 45:18

Tomar conciencia

Yo era creyente en el sentido de que estaba convencido de que hay una causa suprema a todas las cosas. Por lo tanto, creía en el Creador; pero quizás influenciado por las ideas que estaban de moda, tenía la tendencia a considerar a Dios como un poder inicial que simplemente había puesto en marcha todo.

Sin embargo, un día este pensamiento me paralizó: cuando construyo algo siempre es con un objetivo, con un proyecto en mente, que precede a la realización. ¡Lo mismo sucede con el Creador! ¡Desde el principio él tenía un inmenso proyecto, y el objetivo final era la creación del hombre! Dios pensaba en el hombre incluso antes de emprender toda la obra de la creación.

Entonces tomé conciencia de que esta era la enseñanza de la Biblia. Dios tuvo misericordia de mí para que creyese en él. Él es el Creador, pero también es el que creó todo con un objetivo, según un plan definido. Esto está totalmente fuera de mi alcance, pero cuando acepto la realidad de este hecho, soy conducido a alabar, a adorar y a decir: Señor, ¡qué grande eres! ¡Orienta mi vida según tu plan! Jesús enseñó a sus discípulos a orar así: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Y me doy cuenta de que quiero y debo añadir: “¡y en mi propia vida!”.

Este proyecto de Dios abarca un momento único en la historia: el momento en que Jesucristo pasó a ser nuestro Salvador: “Fuisteis rescatados… con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo” (1 Pedro 1:18-20).Henri

1 Samuel 5 – Mateo 7:7-29 – Salmo 6 – Proverbios 2:16-22

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El corazón destrozado y las estrellas

Sábado 8 Enero

Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas. Él cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres. Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito.Salmo 147:3-5

El corazón destrozado y las estrellas

¡Qué maravilloso espectáculo ver el cielo estrellado en una noche clara! Nos sentimos minúsculos, insignificantes bajo este deslumbrante marco. A pesar de que nuestra vista es limitada, los grandes telescopios han mostrado que las nebulosas, consideradas siempre como nubes de gas, a veces están compuestas por un gran número de estrellas. Partículas de estrellas, innumerables soles y muchos otros cuerpos celestes iluminan nuestra tierra… A escala del universo, la misma tierra es una mota flotando en el inmenso espacio celeste.

Algunas veces contemplé ese cielo estrellado en plena noche, durante mis insomnios, con el corazón destrozado por un gran sufrimiento, y levanté mis ojos llenos de lágrimas hacia esa bóveda refulgente. Un Dios tan grande, el Creador de este universo, ¿puede ocuparse verdaderamente de un corazón destrozado por el sufrimiento?

Entonces recordé las maravillosas palabras del salmo 147 arriba citado, y mi corazón se tranquilizó. ¡Sí, Dios me tiene en cuenta! Su grandeza no le impide pensar en mí, que no soy más que una pequeña criatura. Tengo la convicción de que ese Dios que creó el universo también desea ocuparse de un corazón adolorido. Puedo repetir suavemente estas palabras: “Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas”. Sé que lo hará.

Mis circunstancias no han cambiado, pero vuelvo a la cama tranquilo. Dios se acercó a mí. Es un Dios presente, un Dios poderoso, y su ternura es infinita.

1 Samuel 4 – Mateo 6:19-7:6 – Salmo 5:8-12 – Proverbios 2:10-15

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¿El azar o Dios?

Viernes 7 Enero

Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.Salmo 139:14

¿El azar o Dios?

“Lo que me sorprende en el azar es su acumulación. Tengo ojos y veo gracias a las partes que componen el ojo, por ejemplo, la esclerótica, la coroides, la retina, la córnea, el iris, la pupila, el humor acuoso y vítreo, el cristalino… ¿Hay algo más sencillo y complicado a la vez? Tengo oídos para oír, pues poseo un tímpano, un martillo, un yunque, un estribo, una cóclea… ¡Es casi increíble! Esa multitud de azares, que van todos en la misma dirección, empieza a dar vueltas en mi cabeza”.

Como el filósofo que escribió estas líneas, no puedo pensar que el azar sea la causa de la creación. Esto no satisface mi capacidad de comprensión ni mi lógica. El hombre no es el resultado del azar, como nos lo quieren hacer creer. Pero Dios no nos deja en un callejón sin salida: “El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas igualmente ha hecho el Señor” (Proverbios 20:12).

El hombre fue creado por Dios a su imagen. Pero él degradó esta imagen. Cedió al diablo y se alejó de su Creador. Desde entonces busca un sentido a su existencia. Pero si creemos lo que Dios nos revela en la Biblia, descubrimos sus planes hacia la humanidad, que demuestran su amor.

La historia del hombre a través del tiempo, su estado de rebelión, su necesidad de estar reconciliado con Dios, el don de un Salvador en la persona de Jesucristo, el juicio del mundo rebelde, que está muy próximo, el deseo de Dios de vivir con el hombre… Nada viene del azar, y nada va al azar. Dios tiene un proyecto y un objetivo para el mundo, para usted y para mí. ¡Pongamos nuestra confianza en él!

Jean d’Ormesson

1 Samuel 3 – Mateo 6:1-18 – Salmo 5:1-7 – Proverbios 2:6-9

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Morir por un amigo

Jueves 6 Enero

Cristo murió por nosotros.Romanos 5:8

Vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios… tenéis vida eterna.1 Juan 5:13

Morir por un amigo

Durante la guerra de Vietnam, un orfanato dirigido por cristianos extranjeros fue bombardeado. Una niña de 9 años, gravemente herida, estaba perdiendo mucha sangre. El médico y la enfermera buscaron urgentemente un donante para salvarle la vida. Heng, un niño de 10 años, aceptó dar su sangre. Después de haber hecho los exámenes de compatibilidad, empezaron rápidamente la transfusión. De repente Heng empezó a temblar y a llorar. La enfermera le preguntó si le dolía algo. Él respondió que no, pero siguió llorando. El equipo médico llamó a una enfermera vietnamita que habló a Heng en su lengua materna. Le dijo algunas palabras al oído y Heng se calmó totalmente. La enfermera explicó al médico: “Heng preguntó a qué hora iba a morir, porque pensaba que debía dar toda su sangre para salvar la vida de la niña”. El médico estaba impresionado y se preguntaba de dónde había sacado este chico el valor de dar su vida para salvar la de la niña. La enfermera preguntó esto a Heng, quien respondió: “¡Porque es mi amiga!”.

Esta historia real ilustra que Dios dio a Jesús, su Hijo unigénito, por amor a nosotros. Por amor Jesús aceptó morir en la cruz, para salvarnos y darnos la vida eterna. La Biblia precisa: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?… No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:16-18).

1 Samuel 2 – Mateo 5:21-48 – Salmo 4:4-8 – Proverbios 2:1-5

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Un Hombre único!

Miércoles 5 Enero

En gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo.Marcos 7:37

Todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor decían: Hoy hemos visto maravillas.Lucas 5:26

¡Un Hombre único!

Los evangelios nos cuentan la vida de Jesucristo. Su actitud y sus palabras a menudo molestaban a sus contemporáneos, pero muchos dieron testimonio de que ese hombre era diferente a los demás.

 – “Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre” (Juan 7:46). Cada palabra de Jesús tiene un valor único, permanente, divino, de ahí la importancia de prestarle mucha atención. Todos podemos comprender lo que dijo, todos somos invitados a estar atentos y obedecer sus palabras. Estas responden a los problemas y a las preguntas de los hombres, que son los mismos hoy que en su época. Las palabras de Jesús siempre serán actuales: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35).

 – ¡Jamás hombre alguno ha vivido como este hombre! Entre las palabras de Jesús y su comportamiento había una perfecta armonía; no había ninguna contradicción. Aunque era Dios, vivió como un hombre, en humildad; la oración, la predicación de la buena nueva caracterizaron su vida pública durante más de tres años. Sus milagros de bondad daban testimonio de que era Dios.

 – ¡Jamás hombre alguno amó como este hombre! Su amor sobrepasa todo lo que podemos imaginar. Jesús vino a salvar a los hombres perdidos y esclavos del pecado. Por amor se dejó clavar en una cruz. Dio su vida en sacrificio para calmar la ira de Dios hacia el pecador. Aún hoy Dios ofrece su perdón y da la vida eterna a todos los que creen en Jesús.

1 Samuel 1 – Mateo 5:1-20 – Salmo 4:1-3 – Proverbios 1:24-33

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La educación del Señor (Testimonio)

Lunes 3 Enero

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? Mateo 7:3

La educación del SeñorTestimonio

Leer Efesios 4:31-32

“Un día estaba caminando ensimismado por una calle de la ciudad. De repente, un auto me cortó el camino en un lugar donde los vehículos no estaban autorizados a pasar. Ambos, el conductor y yo, comenzamos a discutir y a gritarnos palabras desagradables. Por fin hice un gesto de enojo con la mano y me fui rápidamente.

Después de este incidente, estaba agitado e inquieto. Le pregunté al Señor Jesús por qué me sentía infeliz, pero no obtuve respuesta.

Ese mismo día, fui de compras a una gran tienda. Tan pronto como entré, alguien tropezó conmigo sin querer. Me sentí molesto e hice un comentario desagradable. Pero unos minutos más tarde fui yo quien, al retroceder, choqué contra una pareja mayor. Ellos me increparon, pero en vez de disculparme, respondí enojado: “¡No tengo ojos por detrás!”. En la caja, una mujer me empujó accidentalmente. Estaba a punto de recriminarle su actitud cuando ella lamentó mucho haber tropezado conmigo.

Entonces mi enojo desapareció y de repente repasé todos los acontecimientos de ese día. En ese momento comprendí la respuesta de mi Señor a la oración que había hecho unas horas atrás: “Hoy no te has comportado de manera ejemplar. En lugar de enojarte con el conductor, podrías haberle cedido el paso. Cuando te tropezaste con los otros, en lugar de pedir disculpas, les respondiste descaradamente”. En realidad, yo había culpado a los demás, incluso por mi propio error, por lo tanto, estaba molesto. Humillado, confesé mi enojo y mala conducta ante Dios. En su amor me mostró lo que debía cambiar en mi vida”. _Gerardo

Rut 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

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