Saludo

3 Juan

9781586403546

Saludo

El anciano al amado Gayo, a quien yo amo en verdad.

El buen testimonio de Gayo

alimentemos_el_almaAmado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Pues me alegré mucho cuando algunos hermanos vinieron y dieron testimonio[a] de tu verdad, esto es, de cómo andas en la verdad. No tengo mayor gozo que éste: oír[b] que mis hijos andan en la verdad.

Amado, estás obrando fielmente en lo que haces por los hermanos, y sobre todo cuando se trata de extraños; pues ellos dan testimonio de tu amor ante la iglesia. Harás bien en ayudarles a proseguir su viaje[c] de una manera digna de Dios.Pues ellos salieron por amor al Nombre, no aceptando nada de los gentiles. Por tanto, debemos acoger a tales hombres[d], para que seamos colaboradores en pro de la verdad.

El mal testimonio de Diótrefes

Escribí algo a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le gusta ser el primero entre ellos, no acepta lo que decimos[e]. 10 Por esta razón, si voy, llamaré la atención a[f] las obras que hace, acusándonos injustamente con palabras maliciosas; y no satisfecho con esto, él mismo no recibe a los hermanos, se lo prohíbe a los que quieren hacerlo y los expulsa de la iglesia.

Elogio de Demetrio

11 Amado, no imites lo malo sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; el que hace lo malo no ha visto a Dios. 12 Demetrio tiene[g] buen testimonio de parte de todos y de parte de la verdad misma; también nosotros damos testimonio y tú sabes que nuestro testimonio es verdadero.

Despedida

13 Tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribírtelas con pluma y tinta, 14 pues espero verte en breve y hablaremos cara a cara[h].

15 La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda a los amigos, a cada uno por nombre.

Notas al pie:

  1. 3 Juan 1:3 O, me alegro mucho cuando algunos hermanos vienen y dan testimonio
  2. 3 Juan 1:4 Lit., que estas cosas, que oigo
  3. 3 Juan 1:6 O, proveerles para el viaje
  4. 3 Juan 1:8 O, recibir a tales hombres como invitados
  5. 3 Juan 1:9 Lit., no nos acepta
  6. 3 Juan 1:10 Lit., le recordaré
  7. 3 Juan 1:12 Lit., ha recibido
  8. 3 Juan 1:14 Lit., boca a boca
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Saludo

2 Juan

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_almaEl anciano a la señora escogida[a] y a sus hijos, a quienes amo en verdad, y no sólo yo, sino también todos los que conocen la verdad, a causa de la verdad que permanece en nosotros y que estará con nosotros para siempre: Gracia, misericordia y paz serán con nosotros, de Dios Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y amor.

Exhortaciones

Mucho me alegré al encontrar algunos de tus hijos andando en la verdad, tal como hemos recibido mandamiento del Padre. Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros. Y este es el amor[b]: que andemos conforme a sus mandamientos. Este es el mandamiento tal como lo habéis oídodesde el principio, para que andéis en él. Pues muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido[c] en carne. Ese es el engañador y el anticristo. Tened cuidado para que no perdáis lo que hemos[d]logrado, sino que recibáis abundante recompensa. Todo el que se desvía y no permanece en la enseñanza[e] de Cristo, no tiene a Dios; el que permanece en la enseñanza[f] tiene tanto al Padre como al Hijo. 10 Si alguno viene a vosotros y no trae esta enseñanza[g], no lo recibáis en casa, ni lo saludéis, 11 pues el que lo saluda participa en sus malas obras.

Despedida

12 Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a vosotros y hablar cara a cara[h], para que vuestro[i] gozo sea completo. 13 Te saludan los hijos de tu hermana escogida[j].

Notas al pie:

  1. 2 Juan 1:1 O, elegida
  2. 2 Juan 1:6 O, en esto consiste el amor
  3. 2 Juan 1:7 Lit., a Jesucristo viniendo
  4. 2 Juan 1:8 Algunos mss. antiguos dicen: habéis
  5. 2 Juan 1:9 O, doctrina
  6. 2 Juan 1:9 O, doctrina
  7. 2 Juan 1:10 O, doctrina
  8. 2 Juan 1:12 Lit., boca a boca
  9. 2 Juan 1:12 Algunos mss. antiguos dicen: nuestro
  10. 2 Juan 1:13 O, elegida
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El espíritu de verdad y el espíritu de error

1 Juan 4-5

9781586403546

El espíritu de verdad y el espíritu de error

alimentemos_el_almaAmados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es[a] de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús[b], no es[c] de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. Hijos míos[d], vosotros sois[e] de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.

Dios es amor

Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es[f] de Dios, y todo el que ama es nacido[g] de Dios y conoce a Dios. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros[h]: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito[i] al mundo para que vivamos por medio de El. 10 En esto consiste[j] el amor: no en que nosotros hayamos amado[k] a Dios, sino en que El nos amó a nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros. 12 A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros. 13 En esto sabemos que permanecemos en El y El en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. 14 Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo para ser el Salvador del mundo. 15 Todo aquel que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. 16 Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Dios tiene para[l] nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios permanece en él. 17 En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como El es, así somos también nosotros en este mundo. 18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra[m] castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. 19 Nosotros amamos[n], porque El nos amó primero. 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede[o] amar a Dios a quien no ha visto. 21 Y este mandamiento tenemos de El: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

La fe que vence al mundo

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo[p], es nacido[q] de Dios; y todo aquel que ama al Padre[r], ama al que ha nacido[s] de El. En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos[t] sus mandamientos.Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido[u] de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. ¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

El testimonio acerca del Hijo

Este es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no sólo con[v] agua, sino con[w] agua y con[x] sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra[y]: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan[z]. Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio de Dios: que El ha dado testimonio acerca de su Hijo. 10 El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios[aa] mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo. 11 Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

El conocimiento de la vida eterna

13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna. 14 Y esta es la confianza que tenemos delante de[ab] El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, El nos oye. 15 Y si sabemos que El nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho. 16 Si alguno ve a su hermano cometiendo un pecado[ac] que no lleva a la muerte, pedirá, y por él Dios dará vidaa los que cometen pecado que no lleva a la muerte[ad]. Hay un pecado que lleva a la muerte[ae]; yo no digo que deba pedir por ése. 17 Toda injusticia es pecado, y hay pecado que no lleva a la muerte[af].

Declaraciones finales

18 Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació[ag] de Dios lo guarda y el maligno no lo toca. 19 Sabemos que somos de Dios, y que todo el mundo yace bajo el poder del maligno[ah]. 20 Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos al que es verdadero; y nosotros estamos en aquel que es verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna. 21 Hijos[ai], guardaos de los ídolos.

Notas al pie:

  1. 1 Juan 4:2 O, procede
  2. 1 Juan 4:3 Algunos mss. dicen: que Jesús ha venido en carne
  3. 1 Juan 4:3 O, no procede
  4. 1 Juan 4:4 O, Hijitos
  5. 1 Juan 4:4 O, procedéis
  6. 1 Juan 4:7 O, procede
  7. 1 Juan 4:7 O, engendrado
  8. 1 Juan 4:9 O, en nuestro caso
  9. 1 Juan 4:9 O, único; i.e., el único en su género
  10. 1 Juan 4:10 Lit., está
  11. 1 Juan 4:10 Algunos mss. dicen: amamos
  12. 1 Juan 4:16 Lit., en
  13. 1 Juan 4:18 Lit., tiene
  14. 1 Juan 4:19 Algunos mss. agregan: a El; otros: a Dios
  15. 1 Juan 4:20 Algunos mss. dicen: ¿cómo puede
  16. 1 Juan 5:1 I.e., el Mesías
  17. 1 Juan 5:1 O, engendrado
  18. 1 Juan 5:1 Lit., al que engendra
  19. 1 Juan 5:1 O, engendrado
  20. 1 Juan 5:2 Lit., hacemos
  21. 1 Juan 5:4 O, engendrado
  22. 1 Juan 5:6 O, en
  23. 1 Juan 5:6 O, en
  24. 1 Juan 5:6 O, en
  25. 1 Juan 5:7 Los mss. más antiguos no incluyen: en el cielo…en la tierra
  26. 1 Juan 5:8 Lit., están para una cosa
  27. 1 Juan 5:10 Lit., le ha hecho
  28. 1 Juan 5:14 Lit., hacia
  29. 1 Juan 5:16 Lit., pecando
  30. 1 Juan 5:16 Lit., no para muerte
  31. 1 Juan 5:16 Lit., para muerte
  32. 1 Juan 5:17 Lit., no para muerte
  33. 1 Juan 5:18 O, fue engendrado
  34. 1 Juan 5:19 Lit., en el maligno
  35. 1 Juan 5:21 O, Hijitos
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Asunto y propósito de la carta

1 Juan 1-3

9781586403546
Asunto y propósito de la carta

alimentemos_el_alma1 Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca del Verbo de vida (pues[a] la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos estas cosas para que nuestro[b] gozo sea completo.

Dios es luz

Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero[c]andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad[d]. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros.

Cristo, nuestro abogado

2 Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado[e] tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación[f] por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. El que dice que permanece en El, debe[g]andar como El anduvo.

Mandamiento sobre el amor fraternal

Amados, no os escribo un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo, que habéis tenido[h] desde el principio; el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído. Por otra parte[i], os escribo un mandamiento nuevo, el cual es verdadero en El y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya está alumbrando. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está aún[j] en tinieblas. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz y no hay causa de tropiezo en él. 11 Pero el que aborrece a su hermano, está en tinieblas y anda en tinieblas, y no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

No améis lo que está en el mundo

12 Os escribo a vosotros, hijos[k], porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padre.14 Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. 15 No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida[l], no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Advertencias contra el anticristo

18 Hijitos[m], es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora.19 Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara[n] que no todos son[o] de nosotros. 20 Pero[p] vosotros tenéis uncióndel Santo, y todos vosotros lo sabéis[q]. 21 No os he escrito porque ignoréis la verdad, sino porque la conocéis y porque[r] ninguna mentira procede de la verdad.22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo[s]? Este es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 23 Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre. 24 En cuanto a vosotros, que permanezca en vosotros lo que oísteis desde el principio. Si lo que oísteis desde el principio permanece en vosotros, vosotros también permaneceréis en el Hijo y en el Padre. 25 Y esta es la promesa que El mismo nos hizo[t]: la vida eterna. 26 Os he escrito estas cosas respecto a los que están tratando de engañaros. 27 Y en cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de El permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como su unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado, permanecéis[u] en El. 28 Y ahora, hijos[v], permaneced en El, para que cuando se manifieste, tengamos confianza y no nos apartemos de El avergonzados[w] en su venida[x]. 29 Si sabéis que El es justo, sabéis también que todo el que hace justicia es nacido[y] de El.

Los hijos de Dios

Mirad cuán gran amor[z] nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste[aa], seremos semejantes a El porque le veremos como El es. Y todo el que tiene esta esperanza puesta en El, se purifica, así como El es puro. Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley[ab], pues[ac] el pecado es infracción de la ley[ad]. Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los[ae] pecados, y en El no hay pecado. Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido. Hijos míos[af], que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como El es justo. El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado[ag] desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir[ah] las obras del diablo. Ninguno que es nacido[ai] de Dios practica[aj] el pecado, porque la simiente de Dios[ak]permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido[al] de Dios. 10 En esto se reconocen[am] los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. 11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros;12 no como Caín que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.

Amemos de hecho, no de palabra

13 Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odia. 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama[an] permanece en muerte. 15 Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 16 En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón[ao] contra[ap] él, ¿cómo puede morar[aq] el amor de Dios en él? 18 Hijos[ar], no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. 19 En esto sabremos que somos de la verdad, y aseguraremos[as] nuestros corazones delante de El 20 en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene; porque Dios[at] es mayor que nuestro corazón y sabe todas las cosas. 21 Amados, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de[au] Dios; 22 y todo lo que pidamos lo recibimos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de El. 23 Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como El nos ha mandado[av]. 24 El que guarda sus mandamientos permanece en El y Dios[aw] en él. Y en esto sabemosque El permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.

Notas al pie:

  1. 1 Juan 1:2 Lit., y
  2. 1 Juan 1:4 Algunos mss. dicen: vuestro
  3. 1 Juan 1:6 Lit., y
  4. 1 Juan 1:9 O, injusticia, o, iniquidad
  5. 1 Juan 2:1 O, Intercesor; gr., Paracletos; i.e., uno llamado al lado para ayudar
  6. 1 Juan 2:2 O, satisfacción
  7. 1 Juan 2:6 Lit., él mismo debe
  8. 1 Juan 2:7 Lit., tenían
  9. 1 Juan 2:8 Lit., Otra vez
  10. 1 Juan 2:9 Lit., hasta ahora
  11. 1 Juan 2:12 O, hijitos
  12. 1 Juan 2:16 O, las riquezas
  13. 1 Juan 2:18 Lit., Niños
  14. 1 Juan 2:19 Lit., fueran manifestados
  15. 1 Juan 2:19 O, todos ellos no son
  16. 1 Juan 2:20 Lit., Y
  17. 1 Juan 2:20 Algunos mss. antiguos dicen: vosotros sabéis todo
  18. 1 Juan 2:21 O, sabed que
  19. 1 Juan 2:22 I.e., el Mesías
  20. 1 Juan 2:25 Lit., nos prometió
  21. 1 Juan 2:27 O, permaneced
  22. 1 Juan 2:28 O, hijitos
  23. 1 Juan 2:28 Lit., no seamos avergonzados de El
  24. 1 Juan 2:28 O, en su presencia
  25. 1 Juan 2:29 O, engendrado
  26. 1 Juan 3:1 Lit., qué clase de amor
  27. 1 Juan 3:2 Lit., si se manifiesta
  28. 1 Juan 3:4 O, iniquidad
  29. 1 Juan 3:4 Lit., y
  30. 1 Juan 3:4 O, iniquidad
  31. 1 Juan 3:5 Algunos mss. dicen: nuestros
  32. 1 Juan 3:7 O, Hijitos
  33. 1 Juan 3:8 Lit., peca
  34. 1 Juan 3:8 O, deshacer
  35. 1 Juan 3:9 O, engendrado
  36. 1 Juan 3:9 Lit., Todo aquél…no practica
  37. 1 Juan 3:9 Lit., su simiente
  38. 1 Juan 3:9 O, engendrado
  39. 1 Juan 3:10 Lit., se manifiestan
  40. 1 Juan 3:14 Algunos mss. posteriores agregan: a su hermano
  41. 1 Juan 3:17 Lit., sus entrañas
  42. 1 Juan 3:17 Lit., de
  43. 1 Juan 3:17 Lit., ¿cómo mora?
  44. 1 Juan 3:18 O, Hijitos
  45. 1 Juan 3:19 O, persuadiremos
  46. 1 Juan 3:20 Lit., delante de El; porque si nuestro corazón nos condena, Dios
  47. 1 Juan 3:21 Lit., hacia
  48. 1 Juan 3:23 O, nos dio mandamiento
  49. 1 Juan 3:24 Lit., El
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Saludo

2 Pedro 1-3

9781586403546

Saludo

alimentemos_el_alma1 Simón[a] Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que han recibido una fe como[b] la nuestra, mediante[c] la justicia de nuestro Dios y Salvador, Jesucristo:Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.

Virtudes del cristiano

Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por[d] su gloria y excelencia[e], por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia. Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid a vuestra fe, virtud, y a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, perseverancia, y a la perseverancia, piedad, a la piedad, fraternidad y a la fraternidad, amor. Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar, no os dejarán ociosos[f] ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Porque el que carece de estas virtudes es ciego o corto de vista, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. 10 Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis[g] estas cosas nunca tropezaréis; 11 pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Propósito de la carta

12 Por tanto, siempre estaré listo para recordaros estas cosas, aunque vosotros ya las sabéis y habéis sido confirmados en la verdad que está presente en vosotros.13 Y considero justo, mientras esté en este cuerpo[h], estimularos recordándoosestas cosas[i], 14 sabiendo que mi separación del cuerpo[j] terrenal es inminente, tal como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo. 15 También yo procuraré con diligencia, que en todo tiempo, después de mi partida, podáis recordar estas cosas.

Testigos de la gloria de Cristo

16 Porque cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de su majestad. 17 Pues cuando El recibió honor y gloria de Dios Padre, la majestuosa Gloria le hizo esta declaración[k]: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; 18 y nosotros mismos escuchamos esta declaración[l], hecha desde el cielo cuando estábamos con El en el monte santo.

La palabra profética

19 Y así tenemos la palabra profética más segura[m], a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones. 20 Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, 21 pues ninguna profecía fue dada[n] jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados[o] por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios[p].

Profetas y maestros falsos

2 Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró[q], trayendo sobre sí una destrucción repentina. Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado; y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida. Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio; si[r] no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador[s]de justicia, con otros siete[t], cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos;si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después; si rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos[u] (porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos), el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación[v] a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio, 10 especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidos y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinados, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas[w], 11 cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellos delante del Señor. 12 Pero éstos, como animales irracionales, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos[x], blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas[y],13 sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día; son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños[z] mientras banquetean con vosotros. 14 Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición. 15 Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, 16 pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta. 17 Estos son manantiales sin agua, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas. 18 Pues hablando con arrogancia y vanidad, seducen mediante deseos carnales, por sensualidad, a los que hace poco escaparon de los que viven en el error. 19 Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido. 20 Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera. 21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. 22 Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: El perro vuelve a su propio vomito, y: La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno.

La promesa de la venida del Señor

Amados, esta es ya la segunda carta que os escribo, en las cuales, como recordatorio, despierto en vosotros vuestro sincero entendimiento[aa], para que recordéis las palabras dichas de antemano por los santos profetas, y el mandamiento del Señor y Salvador declarado por vuestros apóstoles. Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que[ab] los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Dios, por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.

El día del Señor

Pero, amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros[ac], no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento[ad]. 10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego[ae] intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas[af]. 11 Puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, 12 esperando y apresurando la venida del día de Dios, en[ag] el cual los cielos serán destruidos por fuego[ah] y los elementos se fundirán con intenso calor!13 Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia.

Exhortación final

14 Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por El en paz, sin mancha e irreprensibles, 15 y considerad la paciencia de nuestro Señor como salvación, tal como os escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le fue dada. 16 Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen—como también tuercen el resto de las Escrituras—para su propia perdición[ai]. 17 Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estad en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos[aj], caigáis de vuestra firmeza; 18 antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Notas al pie:

  1. 2 Pedro 1:1 La mayoría de los mss. antiguos dicen: Simeón
  2. 2 Pedro 1:1 O, del mismo valor que, o, de la misma clase que
  3. 2 Pedro 1:1 O, en
  4. 2 Pedro 1:3 O, a
  5. 2 Pedro 1:3 O, virtud
  6. 2 Pedro 1:8 O, inútiles
  7. 2 Pedro 1:10 O, practiquéis
  8. 2 Pedro 1:13 Lit., esta tienda o este tabernáculo
  9. 2 Pedro 1:13 Lit., con recuerdos
  10. 2 Pedro 1:14 Lit., el abandono de mi tienda
  11. 2 Pedro 1:17 Lit., tal voz le fue llevada a El por la Gloria Majestuosa
  12. 2 Pedro 1:18 Lit., voz
  13. 2 Pedro 1:19 O, Y tenemos la palabra profética aún más segura
  14. 2 Pedro 1:21 Lit., traída
  15. 2 Pedro 1:21 Lit., llevados, o, movidos
  16. 2 Pedro 1:21 Algunos mss. dicen: santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo
  17. 2 Pedro 2:1 O, rescató
  18. 2 Pedro 2:5 Lit., y, y así en los vers. 6 y 7
  19. 2 Pedro 2:5 O, heraldo
  20. 2 Pedro 2:5 Lit., como el octavo
  21. 2 Pedro 2:7 O, sin principios morales
  22. 2 Pedro 2:9 O, prueba
  23. 2 Pedro 2:10 Lit., de las glorias
  24. 2 Pedro 2:12 Lit., para presa y destrucción
  25. 2 Pedro 2:12 O, perecerán del todo en su propia destrucción
  26. 2 Pedro 2:13 Algunos mss. antiguos dicen: ágapes
  27. 2 Pedro 3:1 O, vuestra mente sincera
  28. 2 Pedro 3:5 O, ignoran intencionadamente este hecho, que
  29. 2 Pedro 3:9 Algunos mss. posteriores dicen: nosotros
  30. 2 Pedro 3:9 I.e., tengan oportunidad de arrepentirse
  31. 2 Pedro 3:10 O, calor
  32. 2 Pedro 3:10 Algunos mss. antiguos dicen: descubiertas
  33. 2 Pedro 3:12 Lit., por
  34. 2 Pedro 3:12 Lit., encendiéndose
  35. 2 Pedro 3:16 O, destrucción
  36. 2 Pedro 3:17 O, sin principios morales
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Saludo

1 Pedro 1-5

9781586403546

Saludo

Pedro, apóstol de Jesucristo:

A los expatriados, de la dispersión en el[a] Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre[b]: Que la gracia y la paz os sean multiplicadas.

La esperanza viva del cristiano

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herenciaincorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para vosotros, que sois protegidos[c] por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo. En lo cual os regocijáis grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas[d], para que la prueba[e] de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; a quien sin haberle visto, le amáis, y a quien ahora no veis, pero creéis en El, y os regocijáis grandemente con gozo inefable y lleno de gloria[f], obteniendo, como[g] resultado de vuestra fe, la salvación de vuestras[h] almas. 10 Acerca de esta salvación, los profetas que profetizaron de la gracia que vendría a vosotros, diligentemente inquirieron e indagaron, 11 procurando saber[i] qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían[j]. 12 A ellos les fue revelado que no se servían a sí mismos, sino a vosotros, en estas cosas que ahora os han sido anunciadas mediante los que os predicaron[k] el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar[l].

Exhortación a la santidad

13 Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción[m]; sed[n] sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá[o]en la revelación[p] de Jesucristo. 14 Como hijos obedientes[q], no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, 15 sino que así como aquel que os llamó es santo[r], así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo. 17 Y si invocáis como Padre a aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor durante el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que no fuisteis redimidos[s] de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, 19 sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo. 20 Porque El estaba preparado[t] desde antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos[u] por amor a vosotros 21 que por medio de El sois creyentes en Dios, que le resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

Exhortación al amor fraternal

22 Puesto que en obediencia a la verdad habéis purificado vuestras almas[v] para un amor sincero[w] de hermanos, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro. 23 Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece[x]. 24 Porque:

Toda carne es como la hierba,
y toda su gloria como la flor de la hierba.
Secase la hierba,
caese la flor,
25 mas la palabra del Señor permanece para siempre.

Y esta es la palabra que os fue predicada[y].

Exhortación al crecimiento

2 Por tanto, desechando toda malicia[z] y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación[aa], desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra[ab], para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado la benignidad del Señor[ac]. Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Pues esto se encuentra[ad] en la Escritura[ae]:

He aqui, pongo en Sion una piedra escogida, una preciosa piedra angular,
y el que crea en El no sera avergonzado.

Este precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen,

La piedra que desecharon los constructores,
esa, en piedra angular[af] se ha convertido,

y, piedra de tropiezo y roca de escándalo;

pues ellos tropiezan porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinados. Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.

Conducta de los creyentes en el mundo

11 Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma. 12 Mantened entre los gentiles una[ag] conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de[ah] vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación[ai].

13 Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, 14 o a los gobernadores, como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. 15 Porque esta es la voluntad de Dios: que[aj] haciendo bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos. 16 Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto[ak] para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios. 17 Honrad a todos, amad a los hermanos[al], temed a Dios, honrad al rey[am].

Ejemplo de Cristo como siervo

18 Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables[an]. 19 Porque esto halla gracia, si por causa de la conciencia ante Dios, alguno sobrelleva penalidades sufriendo injustamente. 20 Pues ¿qué mérito hay, si cuando pecáis y sois tratados con severidad lo soportáis con paciencia? Pero si cuando hacéis lo bueno sufrís por ello y lo soportáis con paciencia, esto halla gracia con Dios. 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos[ao] ejemplo para que sigáis sus pisadas, 22 el cual no cometio pecado, ni engaño alguno se hallo en su boca; 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; 24 y El mismo llevó[ap] nuestros pecados en su cuerposobre[aq] la cruz[ar], a fin de que muramos al pecado[as] y vivamos a la justicia, porque por sus heridas[at] fuisteis sanados. 25 Pues vosotros andabais descarriados[au] como ovejas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián[av] de vuestras almas.

Deberes conyugales

3 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres al observar vuestra conducta casta y respetuosa[aw]. Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos[ax], joyas de oro o vestidos lujosos, sino que sea el yo interno[ay], con el adorno[az]incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.

Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva[ba] con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.

El secreto de la vida feliz

En conclusión, sed todos de un mismo sentir[bb], compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde; no devolviendo mal por mal, o insulto por insulto, sino más bien bendiciendo, porque fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición. 10 Pues

El que quiere amar la vida y ver dias buenos,
refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engaño.
11 Apartese del mal y haga el bien;
busque la paz y sigala.
12 Porque los ojos del Señor estan sobre los justos,
y sus oidos atentos a sus oraciones;
pero el rostro del Señor esta contra los que hacen el mal.

Sufriendo por la justicia

13 ¿Y quién os podrá hacer daño si demostráis tener celo por lo bueno? 14 Pero aun si sufrís por causa de la justicia, dichosos sois. Y no os amedrenteis por temor a ellos[bc] ni os turbeis, 15 sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de[bd] la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia[be]; 16 teniendo buena conciencia, para que en aquello en que sois calumniados, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo. 17 Pues es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal. 18 Porque también Cristo murió[bf] por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu[bg]; 19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 20 quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua. 21 Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia) mediante la resurrección de Jesucristo, 22 quien está a la diestra de Dios, habiendo subido[bh] al cielo después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestades.

Cómo quiere Dios que vivamos

4 Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carne[bi], armaos también vosotros con el mismo propósito, pues quien ha padecido en la carne[bj] ha terminado con el pecado, para vivir el tiempo que le queda en la carne, no ya para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios. Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables[bk] idolatrías. Y en todo esto, se sorprenden de que no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque con este fin fue predicado[bl] el evangelio aun a los muertos, para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan en el espíritu conforme a la voluntad de Dios.

El fin de todas las cosas y la conducta cristiana

Mas el fin de todas las cosas se acerca[bm]; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración[bn]. Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones[bo]. 10 Según cada uno ha recibido un don especial, úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 El que habla, que hable conforme a[bp] las palabras de Dios; el que sirve[bq], que lo haga por[br] la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén.

Sufriendo como cristianos

12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo;13 antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría. 14 Si sois vituperados por[bs] el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. [bt]Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 15 Que de ninguna manera sufra alguno de vosotros como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometido[bu].16 Pero si alguno sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal[bv]glorifique a Dios. 17 Porque es tiempo de que el juicio comience por[bw] la casa de Dios; y si comienza por[bx] nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios? 18 Y si el justo con dificultad se salva, ¿que sera del impio y del[by] pecador? 19 Por consiguiente, los que sufren conforme a la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

Consejos a los ancianos de la iglesia

Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero[bz], sino con sincero deseo; tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados[ca], sino demostrando ser[cb] ejemplos del rebaño. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores[cc], recibiréis la corona inmarcesiblede gloria. Asimismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores[cd]; y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.

Consejos para la iglesia

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros. Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle[ce]firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en vuestros hermanos[cf] en todo el mundo. 10 Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.11 A El sea el dominio por los siglos de los siglos. Amén.

Saludos finales

12 Por conducto de Silvano, nuestro fiel hermano (porque así[cg] lo considero), os he escrito brevemente, exhortando y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios. Estad firmes en ella. 13 La[ch] que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, os saluda, y también mi hijo Marcos. 14 Saludaos unos a otros con un beso de amor fraternal.

La paz sea con todos vosotros, los que estáis en Cristo.

Notas al pie:

  1. 1 Pedro 1:1 Lit., del
  2. 1 Pedro 1:2 Lit., para obediencia y rociamiento con la sangre de Jesucristo
  3. 1 Pedro 1:5 O, guardados
  4. 1 Pedro 1:6 O, tentaciones
  5. 1 Pedro 1:7 O, genuinidad
  6. 1 Pedro 1:8 Lit., glorioso
  7. 1 Pedro 1:9 Lit., el
  8. 1 Pedro 1:9 Algunos mss. no incluyen: vuestras
  9. 1 Pedro 1:11 Lit., inquiriendo
  10. 1 Pedro 1:11 Lit., después de éstos
  11. 1 Pedro 1:12 O, anunciaron
  12. 1 Pedro 1:12 O, alcanzar un vislumbre claro
  13. 1 Pedro 1:13 Lit., los lomos de vuestra mente
  14. 1 Pedro 1:13 O, conservaos
  15. 1 Pedro 1:13 O, que se anuncia
  16. 1 Pedro 1:13 O, manifestación
  17. 1 Pedro 1:14 Lit., hijos de obediencia
  18. 1 Pedro 1:15 Lit., conforme al Santo que os llamó
  19. 1 Pedro 1:18 O, rescatados
  20. 1 Pedro 1:20 Lit., era conocido de antemano
  21. 1 Pedro 1:20 Lit., en el fin de los tiempos
  22. 1 Pedro 1:22 Algunos mss. posteriores agregan: mediante el Espíritu
  23. 1 Pedro 1:22 Lit., no hipócrita
  24. 1 Pedro 1:23 Algunos mss. posteriores agregan: para siempre
  25. 1 Pedro 1:25 Lit., anunciada a vosotros como buenas nuevas
  26. 1 Pedro 2:1 O, maldad
  27. 1 Pedro 2:1 Lit., difamaciones
  28. 1 Pedro 2:2 O, leche pura espiritual
  29. 1 Pedro 2:3 Lit., que el Señor es benigno
  30. 1 Pedro 2:6 Lit., está contenido
  31. 1 Pedro 2:6 O, una escritura
  32. 1 Pedro 2:7 Lit., cabeza del ángulo
  33. 1 Pedro 2:12 Lit., vuestra
  34. 1 Pedro 2:12 O, como resultado de
  35. 1 Pedro 2:12 I.e., el retorno de Cristo en juicio
  36. 1 Pedro 2:15 O, para que
  37. 1 Pedro 2:16 Lit., cubierta
  38. 1 Pedro 2:17 Lit., a la fraternidad
  39. 1 Pedro 2:17 O, al emperador
  40. 1 Pedro 2:18 O, perversos, o, irrazonables
  41. 1 Pedro 2:21 Algunos mss. posteriores dicen: nosotros, dejándonos
  42. 1 Pedro 2:24 O, cargó
  43. 1 Pedro 2:24 O, a
  44. 1 Pedro 2:24 Lit., el madero
  45. 1 Pedro 2:24 Lit., a los pecados
  46. 1 Pedro 2:24 O, llagas; lit., su herida
  47. 1 Pedro 2:25 O, continuamente os descarriabais
  48. 1 Pedro 2:25 U, Obispo, o, Supervisor
  49. 1 Pedro 3:2 Lit., temerosa
  50. 1 Pedro 3:3 Lit., cabello trenzado
  51. 1 Pedro 3:4 Lit., la persona oculta en el corazón
  52. 1 Pedro 3:4 O, la cualidad
  53. 1 Pedro 3:7 O, con conocimiento, o, sabiamente
  54. 1 Pedro 3:8 O, tened todos armonía
  55. 1 Pedro 3:14 Lit., no temáis su temor
  56. 1 Pedro 3:15 O, para
  57. 1 Pedro 3:15 O, temor
  58. 1 Pedro 3:18 Algunos mss. antiguos dicen: sufrió
  59. 1 Pedro 3:18 O, Espíritu
  60. 1 Pedro 3:22 Lit., ido
  61. 1 Pedro 4:1 I.e., ha sufrido la muerte
  62. 1 Pedro 4:1 I.e., ha sufrido la muerte
  63. 1 Pedro 4:3 Lit., e ilícitas
  64. 1 Pedro 4:6 O, anunciado
  65. 1 Pedro 4:7 Lit., se ha acercado
  66. 1 Pedro 4:7 Lit., las oraciones
  67. 1 Pedro 4:9 O, quejas
  68. 1 Pedro 4:11 O, como si fueran
  69. 1 Pedro 4:11 O, ministra
  70. 1 Pedro 4:11 Lit., de
  71. 1 Pedro 4:14 O, en
  72. 1 Pedro 4:14 Los mss. más antiguos no incluyen el resto del vers.
  73. 1 Pedro 4:15 Lit., uno que supervisa los asuntos de otro
  74. 1 Pedro 4:16 Lit., en ese nombre
  75. 1 Pedro 4:17 Lit., desde
  76. 1 Pedro 4:17 Lit., desde
  77. 1 Pedro 4:18 Lit., ¿dónde aparecerá el impío y el
  78. 1 Pedro 5:2 O, por ganancias deshonestas
  79. 1 Pedro 5:3 Lit., sobre los repartidos
  80. 1 Pedro 5:3 O, convirtiéndoos en
  81. 1 Pedro 5:4 O, Pastor Supremo
  82. 1 Pedro 5:5 O, ancianos
  83. 1 Pedro 5:9 Lit., Al cual resistid
  84. 1 Pedro 5:9 Lit., vuestra fraternidad
  85. 1 Pedro 5:12 Lit., como
  86. 1 Pedro 5:13 Algunos mss. dicen: La iglesia
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

Saludo

Santiago 1-5

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Saludo

alimentemos_el_almaSantiago[a], siervo de Dios y del Señor Jesucristo:

A las doce tribus que están en la dispersión[b]: Saludos.

Fe y sabiduría

Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que[c] os halléis en[d] diversas pruebas[e], sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia[f], y que la paciencia[g] tenga su perfecto resultado[h], para que seáis perfectos[i] y completos, sin que os falte nada.

Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche[j], y le será dada. Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, siendo hombre de doble ánimo[k], inestable en todos sus caminos.

Lo transitorio de las riquezas

Pero que el hermano de condición humilde se gloríe en su alta posición, 10 y el rico en su humillación, pues él pasará como la flor de la hierba. 11 Porque el sol sale con calor abrasador y seca la hierba, y su flor se cae y la hermosura de su apariencia perece; así también se marchitará el rico en medio de sus empresas.

La tentación explicada

12 Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado[l], recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman. 13 Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por[m] Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal[n] y El mismo no tienta a nadie. 14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión[o].15 Después, cuando la pasión[p] ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. 16 Amados hermanos míos, no os engañéis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto viene[q] de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación. 18 En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las[r] primicias de sus criaturas.

Hacedores de la palabra

19 Esto sabéis[s], mis amados hermanos. Pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira; 20 pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia[t], recibid con humildad[u] la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas. 22 Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, es semejante a un hombre que mira su rostro natural[v] en un espejo; 24 pues después de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente[w] se olvida de qué clase de persona es. 25 Pero el que mira atentamente[x] a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz[y], éste será bienaventurado en lo que hace[z]. 26 Si alguno se cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones[aa], y guardarse sin mancha del mundo.

El pecado de la parcialidad

2 Hermanos míos, no tengáis vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo con una actitud de favoritismo. Porque si en vuestra congregación[ab] entra un hombre con anillo de oro y vestido de ropa lujosa[ac], y también entra un pobre con ropa sucia[ad], y dais atención especial[ae] al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado; ¿no habéis hecho distinciones entre vosotros mismos, y habéis venido a ser jueces con malos pensamientos[af]? Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este[ag] mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que El prometió a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado[ah] al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y personalmente[ai] os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual habéis sido llamados[aj]? Si en verdad cumplís la ley real[ak]conforme a la Escritura: Amaras a tu projimo como a ti mismo, bien hacéis. Pero si mostráis favoritismo, cometéis pecado y sois hallados culpables por la ley como transgresores. 10 Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos. 11 Pues el que dijo: No cometas[al] adulterio, también dijo: No mates[am]. Ahora bien, si tú no cometes adulterio, pero matas, te has convertido en transgresor de la ley. 12 Así hablad y así proceded, como los que han de ser juzgados por la ley de la libertad. 13 Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia; la misericordia triunfa sobre[an] el juicio.

La fe y las obras

14 ¿De qué sirve[ao], hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa[ap] fe salvarlo? 15 Si un hermano o una hermana no tienen ropa[aq] y carecen del sustento diario, 16 y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve[ar]? 17 Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. 18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19 Tú crees que Dios es uno[as]. Haces bien; también los demonios creen, y tiemblan. 20 Pero, ¿estás dispuesto a admitir[at], oh hombre vano[au], que la fe sin obras es estéril[av]? 21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre cuando ofreció a Isaac su hijo sobre el altar? 22 Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras[aw], la fe fue perfeccionada; 23 y se cumplió la Escritura que dice: Y Abraham creyo a Dios y le fue contado por[ax] justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe. 25 Y de la misma manera, ¿no fue la ramera Rahab también justificada por las obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? 26 Porque así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta.

El poder de la lengua

3 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos un juicio más severo[ay]. Porque todos tropezamos[az] de muchas maneras. Si alguno no tropieza en lo que dice[ba], es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Ahora bien, si ponemos el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo.Mirad también las naves; aunque son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son, sin embargo, dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la voluntad[bb] del piloto quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno[bc] e inflama el curso[bd] de nuestra vida[be]. Porque todo género[bf] de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos, se puede domar y ha sido domado por el género[bg] humano, pero ningún hombre puede domar la lengua; es un mal turbulento y lleno de veneno mortal. Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a la imagen de Dios; 10 de la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. 11 ¿Acaso una fuente por la misma abertura echa agua dulce y amarga? 12 ¿Acaso, hermanos míos, puede una higuera producir aceitunas, o una vid higos? Tampoco la fuente de agua salada puede producir agua dulce.

Sabiduría de lo alto

13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en mansedumbre de sabiduría. 14 Pero si tenéis celos amargos y ambición personal[bh] en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. 15 Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural[bi], diabólica[bj]. 16 Porque donde hay celos y ambición personal[bk], allí hay confusión y toda cosa mala. 17 Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente[bl], llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía. 18 Y la semilla cuyo fruto es la justicia[bm] se siembra en paz por[bn] aquellos que hacen la paz.

Guerras y conflictos

4 ¿De dónde vienen las guerras y los conflictos[bo] entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones[bp] que combaten en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís[bq] y hacéis guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos[br], para gastarlo en vuestros placeres. ¡Oh almas adúlteras[bs]! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela[bt] el Espíritu que ha hecho morar en nosotros[bu]? Pero El da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo[bv], purificad vuestros corazones. Afligíos, lamentad y llorad; que vuestra risa se torne en llanto[bw] y vuestro gozo en tristeza. 10 Humillaos en la presencia del Señor y El os exaltará.

11 Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez de ella. 12 Sólo hay un dador de la ley y juez, que es poderoso para salvar y para destruir; pero tú, ¿quién eres que juzgas a tu prójimo?

La incertidumbre de la vida

13 Oíd[bx] ahora, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia. 14 Sin embargo, no sabéis[by] cómo será vuestra vida mañana[bz]. Sólo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. 15 Más bien, debierais decir[ca]: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. 16 Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia[cb]; toda jactancia semejante es mala. 17 A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno[cc] y no lo hace, le es pecado.

Advertencias a los ricos

¡Oíd[cd] ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros.Vuestras riquezas se han podrido y vuestras ropas están comidas de polilla.Vuestro oro y vuestra plata se han oxidado, su herrumbre será un testigo contra vosotros y consumirá vuestra carne como fuego. Es en[ce] los últimos días que habéis acumulado tesoros. Mirad, el jornal de los obreros que han segado vuestros campos y que ha sido retenido por vosotros, clama contra vosotros; y el clamor de los segadores ha llegado a los oídos del Señor de los ejércitos[cf].Habéis vivido lujosamente sobre la tierra, y habéis llevado una vida de placer desenfrenado; habéis engordado[cg] vuestros corazones en el día de la matanza.Habéis condenado y dado muerte[ch] al justo; él no os hace resistencia.

Exhortación a la paciencia

Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía. Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a[ci] las puertas. 10 Hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetasque hablaron en el nombre del Señor. 11 Mirad que tenemos por bienaventuradosa los que sufrieron[cj]. Habéis oído de la paciencia[ck] de Job, y habéis visto el resultado del proceder[cl] del Señor, que el Señor es muy compasivo, y misericordioso.

Exhortaciones varias

12 Y sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con ningún otro juramento; antes bien, sea vuestro sí[cm], sí, y vuestro no[cn], no, para que no caigáis bajo juicio.

13 ¿Sufre alguno entre vosotros? Que haga oración. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas. 14 ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo[co] con aceite en el nombre del Señor; 15 y la oración de fe restaurará[cp] al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados[cq]. 16 Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración[cr] eficaz del justo puede lograr mucho. 17 Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras[cs], y oró fervientemente[ct] para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos míos, si alguno de entre vosotros se extravía de la verdad y alguno le hace volver, 20 sepa[cu] que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.

Notas al pie:

  1. Santiago 1:1 O, Jacobo
  2. Santiago 1:1 O, dispersas
  3. Santiago 1:2 Lit., cuando
  4. Santiago 1:2 O, confrontéis
  5. Santiago 1:2 O, tentaciones
  6. Santiago 1:3 O, perseverancia
  7. Santiago 1:4 O, perseverancia
  8. Santiago 1:4 U, obra perfecta
  9. Santiago 1:4 O, maduros
  10. Santiago 1:5 Lit., no reprochando
  11. Santiago 1:8 O, que duda, o, que vacila
  12. Santiago 1:12 O, habiendo pasado la prueba
  13. Santiago 1:13 Lit., de
  14. Santiago 1:13 Lit., de cosas malas
  15. Santiago 1:14 O, concupiscencia
  16. Santiago 1:15 O, concupiscencia
  17. Santiago 1:17 Lit., es
  18. Santiago 1:18 Lit., ciertas
  19. Santiago 1:19 O, Sabed esto
  20. Santiago 1:21 Lit., toda la abundancia de malicia
  21. Santiago 1:21 O, mansedumbre
  22. Santiago 1:23 O, naturaleza; lit., el rostro de su nacimiento
  23. Santiago 1:24 Lit., e inmediatamente
  24. Santiago 1:25 O, considera cuidadosamente
  25. Santiago 1:25 Lit., hacedor de una obra
  26. Santiago 1:25 Lit., en su hacer
  27. Santiago 1:27 O, necesidades, o, penas
  28. Santiago 2:2 O, sinagoga
  29. Santiago 2:2 O, brillante
  30. Santiago 2:2 O, andrajosa, o, raída
  31. Santiago 2:3 Lit., miráis
  32. Santiago 2:4 O, móviles
  33. Santiago 2:5 Lit., al
  34. Santiago 2:6 O, afrentado
  35. Santiago 2:6 Lit., ellos
  36. Santiago 2:7 Lit., que ha sido invocado sobre vosotros
  37. Santiago 2:8 O, de nuestro Rey
  38. Santiago 2:11 O, No cometerás
  39. Santiago 2:11 O, No asesinarás
  40. Santiago 2:13 Lit., se gloría contra
  41. Santiago 2:14 O, aprovecha
  42. Santiago 2:14 Lit., la
  43. Santiago 2:15 Lit., están desnudos
  44. Santiago 2:16 O, aprovecha
  45. Santiago 2:19 O, que hay un Dios
  46. Santiago 2:20 Lit., ¿quieres saber
  47. Santiago 2:20 O, necio, o, insensato
  48. Santiago 2:20 Algunos mss. antiguos dicen: muerta
  49. Santiago 2:22 O, por las obras
  50. Santiago 2:23 O, como
  51. Santiago 3:1 O, mayor condenación
  52. Santiago 3:2 U, ofendemos
  53. Santiago 3:2 Lit., palabra
  54. Santiago 3:4 Lit., el impulso
  55. Santiago 3:6 Gr., guéenna
  56. Santiago 3:6 Lit., la rueda
  57. Santiago 3:6 O, existencia, u, origen
  58. Santiago 3:7 Lit., naturaleza
  59. Santiago 3:7 Lit., naturaleza
  60. Santiago 3:14 O, rivalidad
  61. Santiago 3:15 O, no espiritual
  62. Santiago 3:15 O, endemoniada
  63. Santiago 3:16 O, rivalidad
  64. Santiago 3:17 O, razonable
  65. Santiago 3:18 Lit., Y el fruto de la justicia
  66. Santiago 3:18 O, para
  67. Santiago 4:1 Lit., ¿De dónde guerras, y de dónde conflictos
  68. Santiago 4:1 Lit., ¿No de aquí, de vuestros placeres
  69. Santiago 4:2 O, tenéis pleitos
  70. Santiago 4:3 Lit., malvadamente
  71. Santiago 4:4 O, infieles
  72. Santiago 4:5 Lit., anhela hasta los celos
  73. Santiago 4:5 O, El Espíritu que El ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente
  74. Santiago 4:8 O, corazones divididos
  75. Santiago 4:9 O, gemido, o, lamento
  76. Santiago 4:13 Lit., Vamos
  77. Santiago 4:14 Lit., Los que no sabéis
  78. Santiago 4:14 Algunos mss. dicen: el mañana, pues, ¿qué es vuestra vida?
  79. Santiago 4:15 Lit., en lugar de decir
  80. Santiago 4:16 O, vuestras pretensiones
  81. Santiago 4:17 O, lo correcto
  82. Santiago 5:1 Lit., Vamos
  83. Santiago 5:3 O, para
  84. Santiago 5:4 Gr., Sabaot
  85. Santiago 5:5 Lit., nutrido
  86. Santiago 5:6 O, asesinado
  87. Santiago 5:9 Lit., de pie, delante de
  88. Santiago 5:11 O, perseveraron
  89. Santiago 5:11 O, firmeza
  90. Santiago 5:11 Lit., fin
  91. Santiago 5:12 Lit., el sí
  92. Santiago 5:12 Lit., el no
  93. Santiago 5:14 Lit., habiéndolo ungido
  94. Santiago 5:15 O, salvará
  95. Santiago 5:15 Lit., le será perdonado
  96. Santiago 5:16 Lit., súplica
  97. Santiago 5:17 O, con una naturaleza como la nuestra
  98. Santiago 5:17 Lit., con oración
  99. Santiago 5:20 Algunos mss. dicen: sabed
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La ley no puede quitar los pecados

Hebreos 10-13

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La ley no puede quitar los pecados

alimentemos_el_alma10 Pues ya que la ley sólo tiene la sombra de los bienes futuros y no la forma[a]misma de las cosas, nunca puede[b], por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera, ¿no habrían cesado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez purificados[c], no tendrían ya más conciencia de pecado? Pero en esos sacrificios hay[d] un recordatorio de pecados año tras año. Porque es imposible que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecados. Por lo cual, al entrar El en el mundo, dice:

Sacrificio y ofrenda no has querido,
pero un cuerpo has preparado para mi;
en holocaustos y sacrificios por el pecado no te has complacido.
Entonces dije: “He aqui, yo he venido
(en el rollo del libro esta escrito de mi)
para hacer, oh Dios, tu voluntad.”

Habiendo dicho arriba: Sacrificios y ofrendas y holocaustos, y sacrificios por el pecado no has querido, ni en ellos te has complacido (los cuales se ofrecen según la ley), entonces dijo: He aqui, yo he venido para hacer tu voluntad. El quita lo primero para establecer lo segundo. 10 Por esta voluntad[e] hemos sido santificadosmediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo ofrecida de una vez para siempre.

Cristo puede quitar los pecados

11 Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;12 pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sento[f] a la diestra de Dios, 13 esperando de ahí en adelante hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. 14 Porque por una ofrenda El ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados. 15 Y también el Espíritu Santo nos da testimonio; porque después de haber dicho:

16 Este es el pacto que hare[g] con ellos
despues de aquellos diasdice el Señor:
Pondre mis leyes en su corazon,
y en su mente las escribire, añade:
17 Y nunca mas me acordare de sus pecados e iniquidades.

18 Ahora bien, donde hay perdón[h] de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.

Exhortación a la perseverancia

19 Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, 20 por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, 21 y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero[i], en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado[j] de mala concienciay nuestro cuerpo lavado con agua pura. 23 Mantengamos firme la profesión[k] de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

Advertencia a los que continúan pecando

26 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, 27 sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios. 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres testigos. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que mereceráel que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mia es la venganza, yo pagare. Y otra vez: El Señor juzgara a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!

Necesidad de perseverar

32 Pero recordad los días pasados, cuando[l] después de haber sido iluminados, soportasteis una gran lucha de padecimientos; 33 por una parte, siendo hechos un espectáculo público en oprobios y aflicciones, y por otra, siendo compañeros de los que eran tratados así. 34 Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes, sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión. 35 Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa. 36 Porque tenéis necesidad de paciencia[m], para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

37 Porque dentro de muy poco tiempo, el que ha de venir vendra y no tardara.
38 Mas mi justo vivira por la fe;
y si retrocede, mi alma no se complacera en el.

39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación[n] del alma.

La fe y sus héroes

11 Ahora bien, la fe es la certeza[o] de lo que se espera, la convicción[p] de lo que no se ve. Porque por ella recibieron aprobación[q] los antiguos[r]. Por la fe entendemos que el universo[s] fue preparado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles. Por la fe Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín, por[t] lo cual alcanzó el testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas[u]; y por[v] la fe[w], estando muerto, todavía habla. Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para que no viera muerte; y no fue hallado porque Dios lo traslado; porque antes de ser trasladado recibió testimonio de haber agradado a Dios. Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan. Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor[x] preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual[y] condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe.Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como[z] Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, 10 porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 11 También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir[aa], aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido. 12 Por lo cual también nació de uno (y éste casi muerto con respecto a esto) una descendencia como las estrellas del cielo en numero, e innumerable como la arena que esta a la orilla del mar.

13 Todos éstos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto y aceptado con gusto[ab] desde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos[ac] sobre la tierra. 14 Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia. 15 Y si en verdad hubieran estado pensando en aquella patria de donde salieron, habrían tenido oportunidad de volver. 16 Pero en realidad, anhelan una patria mejor, es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser[ad] llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.

17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único[ae] hijo; 18 fue a él a quien se le dijo: En Isaac te sera llamada descendencia[af]. 19 El consideró[ag] que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado[ah], lo volvió a recibir.20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú, aun respecto a cosas futuras. 21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró, apoyándose sobre el extremo de su bastón. 22 Por la fe José, al morir, mencionó el éxodo de los hijos de Israel, y dio instrucciones acerca de sus huesos. 23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y no temieron el edicto del rey. 24 Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, 25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado, 26 considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo[ai] que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa. 27 Por la fe salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible. 28 Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no los tocara. 29 Por la fe pasaron el mar Rojo como por tierra seca, y cuando los egipcios lo intentaron hacer, se ahogaron[aj].30 Por la fe cayeron los muros de Jericó, después de ser rodeados por siete días.31 Por la fe la ramera Rahab no pereció con los desobedientes, por haber recibido a los espías en[ak] paz.

32 ¿Y qué más diré? Pues el tiempo me faltaría para contar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas; 33 quienes por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, obtuvieron promesas, cerraron bocas de leones,34 apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada; siendo débiles[al], fueron hechos fuertes, se hicieron poderosos en la guerra, pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. 35 Las mujeres recibieron a sus muertos mediante la resurrección; y otros fueron torturados, no aceptando su liberación[am], a fin de obtener una mejor resurrección. 36 Otros experimentaron[an] vituperios y azotes, y hasta cadenas y prisiones. 37 Fueron apedreados, aserrados, tentados[ao], muertos a espada; anduvieron de aquí para allá cubiertos con pieles de ovejas y de cabras; destituidos, afligidos, maltratados 38 (de los cuales el mundo no era digno), errantes por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas de la tierra. 39 Y todos éstos, habiendo obtenido aprobación[ap] por su fe, no recibieron la promesa,40 porque Dios había provisto[aq] algo mejor para nosotros, a fin de que ellos no fueran hechos perfectos sin nosotros.

La carrera del cristiano

12 Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia[ar] la carrera que tenemos por delante,puestos los ojos en[as] Jesús, el autor y consumador[at] de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. Considerad, pues, a aquel que soportó tal hostilidad de[au] los pecadores contra sí mismo, para que no os canséis ni os desaniméis en vuestro corazón[av]. Porque todavía, en vuestra lucha contra el pecado, no habéis resistido hasta el punto de derramar sangre[aw]; además, habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige:

Hijo mio, no tengas en poco la disciplina del Señor,
ni te desanimes al ser reprendido por El;
porque el Señor al que ama, disciplina,
y azota a todo el que recibe por hijo.

Es para vuestra corrección[ax] que sufrís[ay]; Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales[az] para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros[ba] espíritus, y viviremos? 10 Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. 11 Al presente ninguna[bb] disciplina parece ser[bc]causa de gozo, sino de tristeza[bd]; sin embargo, a los que han sido ejercitados[be]por medio de[bf] ella, les da después fruto apacible de justicia. 12 Por tanto, fortaleced[bg] las manos débiles[bh] y las rodillas que flaquean, 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que la pierna coja no se descoyunte, sino que se sane.

Exhortación a la fidelidad

14 Buscad[bi] la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15 Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados;16 de que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esaú, que vendió su primogenitura por una comida. 17 Porque sabéis que aun después, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues no halló ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas.

Contraste entre el monte Sinaí y el monte Sion

18 Porque no os habéis acercado a un monte que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino, 19 ni a sonido de trompeta, ni a ruido de palabras tal, que los que oyeron rogaron que no se les hablara más;20 porque no podían soportar el mandato: Si aun una bestia toca el monte, sera apedreada[bj]. 21 Tan terrible era el espectáculo, que Moisés dijo: Estoy aterrado y temblando. 22 Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudaddel Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, 23 a la asamblea general[bk] e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos, 24 y a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel. 25 Mirad que no rechacéis al que habla. Porque si aquéllos no escaparon[bl] cuando rechazaron al que les amonestó[bm] sobre la tierra, mucho menos[bn] escaparemos nosotros si nos apartamos de aquel que nos amonesta[bo]desde el cielo. 26 Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora El ha prometido, diciendo: Aun una vez mas, yo hare temblar no solo la tierra, sino tambien el cielo. 27 Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que son inconmovibles. 28 Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos[bp] gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia; 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Deberes cristianos

13 Permanezca[bq] el amor fraternal. No os olvidéis de mostrar hospitalidad[br], porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los maltratados, puesto que también vosotros estáis en el cuerpo. Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales[bs] y a los adúlteros los juzgará Dios. Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: Nunca te dejare ni te desamparare, de manera que decimos confiadamente:

El Señor es el que me ayuda; no temere.
¿Que podra hacerme el hombre?

Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta[bt], imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos. No os dejéis llevar por doctrinas[bu] diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido con[bv] la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban[bw]. 10 Nosotros tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo[bx]. 11 Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre es llevada al santuario por el sumo sacerdote como ofrenda por el pecado, son quemados fuera del campamento. 12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. 13 Así pues, salgamos a El fuera del campamento, llevando su oprobio. 14 Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por venir. 15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan[by] su nombre. 16 Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua[bz], porque de tales sacrificios se agrada Dios.17 Obedeced a vuestros pastores[ca] y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan[cb] con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para vosotros.

Bendición y saludos finales

18 Orad por nosotros, pues confiamos en que tenemos una buena conciencia, deseando conducirnos honradamente[cc] en todo. 19 Y aún más, os exhorto a hacer esto, a fin de que yo os sea restituido muy pronto.

20 Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante[cd] la sangre del pacto eterno, 21 os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, obrando El en nosotros[ce] lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

22 Os ruego, hermanos, que soportéis[cf] la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente. 23 Sabed que nuestro hermano Timoteo ha sido puesto en libertad, con el cual, si viene pronto, os he de ver. 24 Saludad a todos vuestros pastores[cg] y a todos los santos. Los de Italia os saludan.

25 La gracia sea con todos vosotros. Amén.[ch]

Notas al pie:

  1. Hebreos 10:1 Lit., imagen
  2. Hebreos 10:1 Algunos mss. antiguos dicen: pueden
  3. Hebreos 10:2 O, limpios
  4. Hebreos 10:3 Lit., en ellos hay
  5. Hebreos 10:10 Lit., Por la cual
  6. Hebreos 10:12 O, pecados, para siempre se sentó
  7. Hebreos 10:16 Lit., pactaré
  8. Hebreos 10:18 O, remisión
  9. Hebreos 10:22 Lit., verdadero
  10. Hebreos 10:22 Lit., rociado (para purificación)
  11. Hebreos 10:23 O, fe, o, confesión
  12. Hebreos 10:32 Lit., en los cuales
  13. Hebreos 10:36 O, perseverancia
  14. Hebreos 10:39 O, posesión
  15. Hebreos 11:1 O, sustancia, o, seguridad
  16. Hebreos 11:1 O, evidencia, o, demostración
  17. Hebreos 11:2 Lit., recibieron testimonio
  18. Hebreos 11:2 O, antepasados
  19. Hebreos 11:3 Lit., los siglos
  20. Hebreos 11:4 O, por medio de
  21. Hebreos 11:4 I.e., al recibir las ofrendas de Abel
  22. Hebreos 11:4 O, por medio de
  23. Hebreos 11:4 Lit., ella
  24. Hebreos 11:7 Lit., siendo reverente
  25. Hebreos 11:7 I.e., la fe
  26. Hebreos 11:9 Lit., con
  27. Hebreos 11:11 Lit., para depositar la simiente
  28. Hebreos 11:13 Lit., saludado
  29. Hebreos 11:13 O, expatriados, o, exiliados
  30. Hebreos 11:16 Lit., no se avergüenza de ellos, de ser
  31. Hebreos 11:17 O, unigénito
  32. Hebreos 11:18 Lit., simiente
  33. Hebreos 11:19 Lit., Considerando
  34. Hebreos 11:19 Lit., en una parábola
  35. Hebreos 11:26 I.e., el Mesías
  36. Hebreos 11:29 Lit., fueron tragados
  37. Hebreos 11:31 Lit., con
  38. Hebreos 11:34 Lit., de la debilidad
  39. Hebreos 11:35 Lit., redención
  40. Hebreos 11:36 Lit., recibieron la prueba de
  41. Hebreos 11:37 Algunos mss. no incluyen: tentados
  42. Hebreos 11:39 Lit., testimonio
  43. Hebreos 11:40 O, previsto
  44. Hebreos 12:1 O, perseverancia
  45. Hebreos 12:2 Lit., mirando a
  46. Hebreos 12:2 O, perfeccionador
  47. Hebreos 12:3 O, por parte de
  48. Hebreos 12:3 Lit., vuestras almas
  49. Hebreos 12:4 Lit., hasta la sangre
  50. Hebreos 12:7 O, disciplina, o, instrucción
  51. Hebreos 12:7 O, soportáis, o, sobrelleváis
  52. Hebreos 12:9 Lit., de nuestra carne
  53. Hebreos 12:9 O, los
  54. Hebreos 12:11 Lit., toda
  55. Hebreos 12:11 Lit., parece no ser
  56. Hebreos 12:11 O, pesar
  57. Hebreos 12:11 O, adiestrados, o, entrenados
  58. Hebreos 12:11 O, en
  59. Hebreos 12:12 Lit., enderezad
  60. Hebreos 12:12 O, caídas
  61. Hebreos 12:14 O, Seguid
  62. Hebreos 12:20 Algunos mss. posteriores agregan: o traspasada con dardo
  63. Hebreos 12:23 O, y a miríadas de ángeles en festiva asamblea
  64. Hebreos 12:25 Lit., no escapaban
  65. Hebreos 12:25 O, advirtió
  66. Hebreos 12:25 Lit., más
  67. Hebreos 12:25 O, advierte
  68. Hebreos 12:28 Lit., tengamos
  69. Hebreos 13:1 O, Continúe
  70. Hebreos 13:2 U, hospitalidad a extraños
  71. Hebreos 13:4 O, fornicarios
  72. Hebreos 13:7 O, fin de su vida
  73. Hebreos 13:9 O, enseñanzas
  74. Hebreos 13:9 O, por
  75. Hebreos 13:9 O, en ellos andaban
  76. Hebreos 13:10 O, a la tienda sagrada
  77. Hebreos 13:15 O, dan gracias a, o, alaban
  78. Hebreos 13:16 O, de compartir
  79. Hebreos 13:17 O, guías
  80. Hebreos 13:17 Lit., Para que puedan hacer esto
  81. Hebreos 13:18 O, bien
  82. Hebreos 13:20 O, en
  83. Hebreos 13:21 Algunos mss. dicen: vosotros
  84. Hebreos 13:22 I.e., oigáis
  85. Hebreos 13:24 O, guías
  86. Hebreos 13:25 Algunos mss. antiguos no incluyen: Amén
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El sacerdocio de Melquisedec

Hebreos 7-9

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El sacerdocio de Melquisedec

alimentemos_el_alma7 Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham cuando éste regresaba de la matanza de los reyes, y lo bendijo. Abraham le entregó[a] el diezmo de todos los despojos, cuyo nombresignifica primeramente rey de justicia, y luego también rey de Salem, esto es, rey de paz, sin padre, sin madre, sin genealogía, no teniendo principio de días ni fin de vida, siendo hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote a perpetuidad.

Grandeza de Melquisedec

Considerad, pues, la grandeza de este hombre a quien Abraham, el patriarca, dio el diezmo de lo mejor del botín[b]. Y en verdad los de los hijos de Leví que reciben el oficio de sacerdote, tienen mandamiento en[c] la ley de recoger el diezmo[d] del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque éstos son descendientes de Abraham[e]. Pero aquel cuya genealogía no viene de ellos, recibió el diezmo[f]de Abraham y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. Aquí, ciertamente hombres mortales reciben el diezmo, pero allí, los recibe uno de quien se da testimonio de que vive. Y, por decirlo así, por medio de Abraham aun Leví, que recibía diezmos, pagaba diezmos, 10 porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

Cristo, sacerdote para siempre

11 Ahora bien, si la perfección era por medio del sacerdocio levítico (pues sobre esa base recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad había de que se levantara otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y no designado según el orden de Aarón? 12 Porque cuando se cambia el sacerdocio, necesariamente ocurre también un cambio de la ley. 13 Pues aquel de quien se dicen estas cosas, pertenece a otra tribu, de la cual nadie ha servido en el altar. 14 Porque es evidente que nuestro Señor descendió[g] de Judá, una tribu de la cual Moisés no dijo nada tocante a sacerdotes. 15 Y esto es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta otro sacerdote, 16 que ha llegado a serlo, no sobre la base de una ley de requisitos físicos, sino según el poder de una vida indestructible.17 Pues de El se da testimonio:

Tu eres sacerdote para siempre
segun el orden de Melquisedec.

18 Porque ciertamente, queda anulado el mandamiento anterior por ser débil e inútil 19 (pues la ley nada hizo perfecto), y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios. 20 Y por cuanto no fue sin juramento,21 pues en verdad ellos llegaron a ser sacerdotes sin juramento, pero El por un juramento del que le dijo:

El Señor ha jurado
y no cambiara[h]:
Tu eres sacerdote para siempre[i]”,

22 por eso, Jesús ha venido a ser fiador[j] de un mejor pacto. 23 Los sacerdotes anteriores eran más numerosos porque la muerte les impedía continuar, 24 pero El conserva su sacerdocio inmutable[k] puesto que permanece para siempre. 25 Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre[l] a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.

26 Porque convenía que tuviéramos tal sumo sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos, 27 que no necesita, como aquellos sumos sacerdotes, ofrecer sacrificios diariamente, primero por sus propios pecados y después por los pecados del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, cuando se ofreció a sí mismo. 28 Porque la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que vino después de la ley, designa al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Jesús, sumo sacerdote del santuario celestial

8 Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es éste: tenemos tal sumo sacerdote, el cual se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,como ministro del[m] santuario y del[n] tabernáculo verdadero[o], que el Señor erigió, no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios, por lo cual es necesario que éste también tenga algo que ofrecer. Así que si El estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue[p] advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo[q]; pues, dice El: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.

Cristo, mediador de un mejor pacto

Pero ahora El ha obtenido un ministerio tanto mejor, por cuanto es también el mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Pues si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, no se hubiera buscado lugar para el segundo. Porque reprochándolos, El dice:

Mirad que vienen dias, dice el Señor,
en que[r] establecere un nuevo pacto
con la casa de Israel y con la casa de Juda;
no como el pacto que hice con sus padres
el dia que los tome de la mano
para sacarlos de la tierra de Egipto;
porque no permanecieron en mi pacto,
y yo me desentendi de ellos, dice el Señor.
10 Porque este es el pacto que yo hare[s] con la casa de Israel
despues de aquellos dias, dice el Señor:
Pondre mis leyes en la mente de ellos,
y las escribire sobre sus corazones.
Y yo sere su Dios,
y ellos seran mi pueblo.
11 Y ninguno de ellos enseñara a su conciudadano[t]
ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce al Señor”,
porque todos me conoceran,
desde el menor hasta el mayor de ellos.
12 Pues tendre misericordia de sus iniquidades,
y nunca mas me acordare de sus pecados.

13 Cuando El dijo[u]: Un nuevo pacto, hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer.

El santuario terrenal

9 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y el santuario terrenal. Porque había un tabernáculo[v] preparado en la parte anterior[w], en el cual estaban el candelabro, la mesa y los panes consagrados[x]; éste se llama el Lugar Santo. Y detrás del segundo velo había un tabernáculo llamado el Lugar Santísimo, el cual tenía el altar de oro del incienso[y] y el arca del pacto cubierta toda de oro, en la cual había una urna de oro que contenía el maná y la vara de Aarón que retoñó y las tablas del pacto; y sobre ella estaban los querubines de gloria que daban sombra al propiciatorio; pero de estas cosas no se puede hablar ahora en detalle. Así preparadas estas cosas, los sacerdotes entran continuamente al primer[z] tabernáculo para oficiar en el culto; pero en el segundo, sólo entra el sumo sacerdote una vez al año, no sin llevar sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados del pueblo cometidos en ignorancia[aa].Queriendo el Espíritu Santo dar a entender esto: que el camino al Lugar Santísimo[ab] aún no había sido revelado en tanto que el primer tabernáculo permaneciera en pie; lo cual es un símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto en su conciencia al que practica ese culto, 10 puesto que tienen que ver sólo con comidas y bebidas, y diversas abluciones[ac] y ordenanzas para el cuerpo[ad], impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

La sangre del nuevo pacto

11 Pero cuando Cristo apareció como sumo sacerdote de los bienes futuros[ae], a través de[af] un mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no de esta creación, 12 y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido[ag] redención eterna. 13 Porque si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y la ceniza de la becerra rociada sobre los que se han contaminado[ah], santifican para la purificación[ai] de la carne, 14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno[aj] se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra[ak] conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?15 Y por eso El es el mediador de un nuevo pacto[al], a fin de que habiendo tenido lugar una muerte para la redención de las transgresiones que se cometieron bajo el primer pacto[am], los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16 Porque donde hay un testamento[an], necesario es que ocurra[ao] la muerte del testador. 17 Pues un testamento[ap] es válido sólo en caso de muerte[aq], puesto que no se pone en vigor mientras vive el testador[ar]. 18 Por tanto, ni aun el primer pacto[as] se inauguró sin sangre. 19 Porque cuando Moisés terminó de promulgar[at] todos los mandamientos a todo el pueblo, conforme a la ley, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo, 20 diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ordeno[au]. 21 Y de la misma manera roció con sangre tanto el tabernáculo como todos los utensilios del ministerio. 22 Y según la ley, casi todoes purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.

El sacrificio definitivo

23 Por tanto, fue necesario que las representaciones[av] de las cosas en los cielosfueran purificadas de esta manera, pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que éstos. 24 Porque Cristo no entró en un lugar santo[aw] hecho por manos, una representación[ax] del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Dios por nosotros, 25 y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo[ay] cada año con sangre ajena. 26 De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces[az] desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha[ba] manifestado para destruir[bb] el pecado por el sacrificio de sí mismo[bc]. 27 Y así como está decretado[bd] que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio, 28 así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.

Notas al pie:

  1. Hebreos 7:2 Lit., repartió
  2. Hebreos 7:4 Lit., de los botines
  3. Hebreos 7:5 Lit., según
  4. Hebreos 7:5 O, los diezmos
  5. Hebreos 7:5 Lit., salieron de los lomos de Abraham
  6. Hebreos 7:6 O, los diezmos
  7. Hebreos 7:14 Lit., se levantó
  8. Hebreos 7:21 O, no se arrepentirá
  9. Hebreos 7:21 Algunos mss. agregan: según el orden de Melquisedec
  10. Hebreos 7:22 O, la garantía
  11. Hebreos 7:24 O, intransferible, o, permanentemente
  12. Hebreos 7:25 O, completamente
  13. Hebreos 8:2 O, en el
  14. Hebreos 8:2 O, en el
  15. Hebreos 8:2 O, de la tienda sagrada verdadera
  16. Hebreos 8:5 Lit., es
  17. Hebreos 8:5 O, la tienda sagrada
  18. Hebreos 8:8 Lit., y
  19. Hebreos 8:10 Lit., pactaré
  20. Hebreos 8:11 O, prójimo
  21. Hebreos 8:13 O, Al decir
  22. Hebreos 9:2 O, tienda sagrada y así en el resto del cap.
  23. Hebreos 9:2 O, el primero
  24. Hebreos 9:2 Lit., los panes de la proposición
  25. Hebreos 9:4 O, incensario de oro
  26. Hebreos 9:6 O, exterior
  27. Hebreos 9:7 Lit., y por la ignorancia del pueblo
  28. Hebreos 9:8 O, santuario
  29. Hebreos 9:10 O, lavamientos ceremoniales
  30. Hebreos 9:10 Lit., la carne
  31. Hebreos 9:11 Algunos mss. antiguos dicen: bienes que ya han venido
  32. Hebreos 9:11 O, apareció por medio de
  33. Hebreos 9:12 U, obteniendo
  34. Hebreos 9:13 O, han sido contaminados
  35. Hebreos 9:13 O, limpieza
  36. Hebreos 9:14 O, su espíritu eterno
  37. Hebreos 9:14 Algunos mss. antiguos dicen: nuestra
  38. Hebreos 9:15 O, testamento
  39. Hebreos 9:15 O, testamento
  40. Hebreos 9:16 O, pacto
  41. Hebreos 9:16 Lit., se traiga
  42. Hebreos 9:17 O, pacto
  43. Hebreos 9:17 Lit., sobre los muertos
  44. Hebreos 9:17 Algunos mss. antiguos dicen: ¿no se pone en vigor…testador?
  45. Hebreos 9:18 O, testamento
  46. Hebreos 9:19 Lit., hablar
  47. Hebreos 9:20 O, diseñó para vosotros
  48. Hebreos 9:23 Lit., copias
  49. Hebreos 9:24 O, santuario
  50. Hebreos 9:24 Lit., copia
  51. Hebreos 9:25 O, santuario
  52. Hebreos 9:26 O, con frecuencia
  53. Hebreos 9:26 O, ha sido
  54. Hebreos 9:26 O, anular, o, quitar
  55. Hebreos 9:26 O, por su sacrificio
  56. Hebreos 9:27 Lit., establecido
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Reposo de Dios y del creyente

Hebreos 4-6

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Reposo de Dios y del creyente

alimentemos_el_alma4 Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la[a] promesa de entrar en su reposo[b], alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron[c] no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en[d] los que la oyeron. Porque[e] los que hemos creído entramos en ese reposo, tal como El ha dicho:

Como jure en mi ira:
no entraran en mi reposo”,

aunque las obras de El estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque así ha dicho en cierto lugar acerca del séptimo día: Y Dios reposo en el septimo dia de todas sus obras; y otra vez en este pasaje: no entraran en mi reposo. Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se les anunció la buena nueva no entraron por causa de su desobediencia[f], Diosotra vez fija un día: Hoy. Diciendo por medio de[g] David después de mucho tiempo, como se ha dicho antes:

Si ois hoy su voz, no endurezcais vuestros corazones.

Porque si Josué[h] les hubiera dado reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ése. Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.10 Pues el que ha entrado a su reposo[i], él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas. 11 Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo, no sea que alguno caiga siguiendo el mismo ejemplo de desobediencia.

Poder de la palabra de Dios

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir[j] los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada oculta a su vista[k], sino que todas las cosas están al descubierto[l] y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Jesús, el gran sumo sacerdote

14 Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió[m] los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe[n]. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdoteque no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. 16 Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.

Jesús como sumo sacerdote

Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios por los pecados; y puede[o] obrar con benignidad[p] para con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto a flaquezas; y por esa causa está obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el pueblo. Y nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibecuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón. De la misma manera, Cristo no se glorificó a sí mismo para hacerse sumo sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo:

Hijo mio eres tu,
Yo te he engendrado hoy;

como también dice en otro pasaje:

Tu eres sacerdote para siempre
segun el orden de Melquisedec.

Cristo[q], en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía librarle[r] de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente; y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció; y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente[s] de eterna salvación para todos los que le obedecen, 10 siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Crecimiento en la madurez espiritual

11 Acerca de esto[t] tenemos mucho que decir, y es difícil de explicar, puesto que os habéis hecho tardos para oír. 12 Pues aunque ya[u] debierais ser maestros, otra vez tenéis necesidad de que alguien os enseñe los principios elementales[v] de los oráculos de Dios, y habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido. 13 Porque todo el que toma sólo leche, no está acostumbrado a la palabra de justicia, porque es niño. 14 Pero el alimento sólido es para los adultos[w], los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.

6 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales[x] acerca de Cristo[y], avancemos hacia la madurez[z], no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, de la enseñanza sobre lavamientos[aa], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios lo permite. Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero,pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a la ignominia pública. Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae[ab]sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida[ac], y termina por ser quemada[ad].

Esperanza de cosas mejores

Pero en cuanto a vosotros, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación.10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. 11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena[ae] seguridad de la esperanza, 12 a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

La promesa de Dios es segura

13 Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: Ciertamente te bendecire y ciertamente te multiplicare. 15 Y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa.16 Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión. 17 Por lo cual[af]Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso[ag] un juramento, 18 a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados[ah] para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros, 19 la cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás[ai] del velo, 20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.

Notas al pie:

  1. Hebreos 4:1 Lit., una
  2. Hebreos 4:1 I.e., de Dios
  3. Hebreos 4:2 Lit., pero la palabra oída
  4. Hebreos 4:2 Muchos mss. dicen: por no estar ellos unidos por la fe con
  5. Hebreos 4:3 Algunos mss. antiguos dicen: Por tanto
  6. Hebreos 4:6 O, incredulidad
  7. Hebreos 4:7 O, en
  8. Hebreos 4:8 Gr., Jesús
  9. Hebreos 4:10 I.e., de Dios
  10. Hebreos 4:12 O, juzgar
  11. Hebreos 4:13 I.e., de Dios
  12. Hebreos 4:13 O, abiertas
  13. Hebreos 4:14 Lit., pasó a través de
  14. Hebreos 4:14 O, confesión, o, profesión
  15. Hebreos 5:2 Lit., pudiendo
  16. Hebreos 5:2 O, compasión
  17. Hebreos 5:7 Lit., El cual
  18. Hebreos 5:7 O, salvarle
  19. Hebreos 5:9 O, autor
  20. Hebreos 5:11 O, El
  21. Hebreos 5:12 Lit., por causa del tiempo
  22. Hebreos 5:12 Lit., elementos del principio
  23. Hebreos 5:14 O, los que han alcanzado madurez
  24. Hebreos 6:1 Lit., la palabra del principio
  25. Hebreos 6:1 I.e., del Mesías
  26. Hebreos 6:1 O, perfección
  27. Hebreos 6:2 O, bautismos
  28. Hebreos 6:7 Lit., viene
  29. Hebreos 6:8 Lit., a una maldición
  30. Hebreos 6:8 Lit., su fin es para quemarse
  31. Hebreos 6:11 Lit., a plenitud la
  32. Hebreos 6:17 O, Por tanto
  33. Hebreos 6:17 O, garantizó
  34. Hebreos 6:18 Lit., podamos tener un fortísimo consuelo
  35. Hebreos 6:19 Lit., dentro
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