La decadencia

Sábado 17 Julio

En los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos.2 Timoteo 3:1-2

El Señor… es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.2 Pedro 3:9

La decadencia

“¿Qué planeta vamos a dejar a nuestros hijos?”. Esta pregunta, repetida cada vez más a menudo, revela la inquietud general de nuestros contemporáneos. El terrorismo, las guerras, los problemas climáticos, económicos y sociales son temas serios frente a los cuales estamos desarmados.

Ante el espectáculo de tanta violencia y desorden, muchas personas deducen que un Dios justo y bueno no existe. Sin embargo, la Biblia nos enseña que Dios no creó la tierra tal como está ahora: todo lo que hizo era “bueno en gran manera” (Génesis 1:31).

La aterradora explosión de inmoralidad a la que asistimos y la pérdida de referencias morales son la consecuencia del pecado y del rechazo a Dios.

Es un camino sin esperanza de mejoría, sin esperanza de un retorno colectivo a Dios. Pero hace más de 2000 años Jesús vino a la tierra, no para poner orden en este desastre, pues no vino para juzgar, sino para salvar a todo el que cree en él. Dios lo envió para expiar nuestros pecados que nos separaban de él. Aceptarlo como Salvador nos permite conocer el amor de Dios.

Reconozcamos nuestro fracaso interior y aceptemos personalmente la gracia del Dios que nos ama. Él quiere liberarnos y darnos una vida nueva, con base en el sacrificio de su Hijo Jesucristo, quien murió por nosotros en la cruz, y luego resucitó.

Nahum 1-2 – Lucas 6:1-19 – Salmo 84:8-12 – Proverbios 19:18-19

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La verdadera gracia de Dios (2)

Viernes 16 Julio

Dios, que es rico en misericordia… aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).Efesios 2:4-5

El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo.1 Pedro 5:10

La verdadera gracia de Dios (2)

La historia de Mefi-boset, mencionada ayer, nos ayuda a comprender la gracia divina. Estas son algunas de sus características:

– La gracia es soberana. Nada obligaba al rey David a preocuparse por los descendientes de Saúl, quien lo había odiado.

– La gracia se dirige a los que no merecen nada, y brilla aún más cuando el beneficiario es indigno. Nieto de Saúl y cojo, Mefi-boset no tenía ningún mérito para hacer valer ante David.

– La gracia actúa en pleno conocimiento de causa. David no ignoraba el origen y la discapacidad de Mefi-boset. Por lo tanto, este podía estar tranquilo. ¡David sabía muy bien quién era aquel a quien invitaba a su mesa!

– La gracia da gratuita y abundantemente. David mandó traer a Mefi-boset, lo colmó de bienes y le dio un lugar de honor. Todo esto sin esperar nada a cambio. (Pretender pagar algo que nos es dado es una ofensa al dador).

– La gracia echa fuera el temor y produce confianza. El nieto de Saúl se presentó con miedo ante el rey. Pero este le dijo: “No tengas temor”. Lo tranquilizó y ganó su confianza. Mefi-boset siguió siendo cojo, pero pudo sentarse a la mesa de David en paz, feliz y confiado.

– La gracia suscita la adoración. Mefi-boset estaba maravillado y confundido ante las bondades manifestadas por David. Con el sentimiento profundo de su indignidad, se postró y dijo: “¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?” (2 Samuel 9:8).

Miqueas 7 – Lucas 5:17-39 – Salmo 84:5-7 – Proverbios 19:17

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La verdadera gracia de Dios (1)

Jueves 15 Julio

Siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo.Romanos 5:10

Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó… por su misericordia.Tito 3:4-5Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.Gálatas 3:26

La verdadera gracia de Dios (1)

La historia de Mefi-boset, en 2 Samuel 9, nos ayuda a comprender lo que es la gracia de Dios y su amor, el cual no merecemos.

Saúl reinó antes de David. Pero dominado por los celos, odió y trató de matar al futuro rey David hasta el final de su vida.

A pesar de todo, David sucedió a Saúl en el trono. Entonces preguntó: “¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios?” (2 Samuel 9:3). Le respondieron que quedaba un nieto de Saúl, Mefi-boset, que era cojo.

Ahora bien, en cierta ocasión la gente se había burlado de David diciendo que los cojos y los ciegos serían más fuertes que él. David detestaba recordarlo (leer 2 Samuel 5:6-9). Así Mefi-boset, nieto del enemigo de David, y además cojo, no tenía, pues, nada para atraer el favor del rey. ¡Todo lo contrario! Pero David mandó traerlo. Y cuando llegó atemorizado, David lo recibió con bondad. Le devolvió bienes, siervos… Y más aún: ¡ordenó que a partir de ese día comiese a su mesa, como un hijo del rey!

La manera en que actuó David nos muestra cómo Dios quiere perdonar. El hombre es enemigo, pecador y aborrece a Dios. No tiene, pues, nada para merecer el favor divino. Pero Dios lo busca para acogerlo con bondad y perdonarle sus pecados; aún más: quiere convertirlo en su hijo, un hijo amado. Lo único que el pecador debe hacer es creer en Jesús, quien fue condenado en nuestro lugar y llevó nuestro castigo en la cruz.(mañana continuará)

Miqueas 5-6 – Lucas 5:1-16 – Salmo 84:1-4 – Proverbios 19:15-16

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Vivir libre

Miércoles 14 Julio

(Jesús dijo:) Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.Juan 8:3234

Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.Romanos 6:11

Vivir libre

“Lo ilusorio no es la impresión de ser libre, sino la misma libertad”, escribió un novelista. ¡Vivamos libres! Este es el clamor de los jóvenes que esperan vivir sin obligaciones; también es el deseo de muchos adultos, quienes al mismo tiempo cierran los ojos a toda clase de adicciones que los esclavizan. Esas falsas libertades, a menudo aceptadas a expensas de lo que nuestro Creador enseña en la Biblia, nos conducen a la dependencia, a una dura esclavitud, a la corrupción moral y a veces a la decadencia: Satanás hizo su obra. Somos esclavos de él y de lo que nos venció (2 Pedro 2:19).

El hombre separado de Dios perdió la verdadera libertad. Esclavo de aquel que lo venció, por sí mismo no puede liberarse de su poder. Pero Dios, que ama a su criatura, vio nuestras cadenas y nuestro sufrimiento (Salmo 102:19-20), e intervino para liberarnos de la esclavitud del pecado, del miedo a la muerte, del mundo y de Satanás, su príncipe. Envió a su Hijo Jesucristo al mundo para destruir las obras del diablo. Para ello Jesús se hizo hombre, pero sin pecado; se humilló hasta la cruz. Allí sufrió el juicio que el pecador merecía. Entró como vencedor en la muerte, ámbito de Satanás, y luego resucitó. Él da vida, justicia, paz y libertad a los que depositan su confianza en él. La libertad del cristiano no es una ilusión. Fue adquirida a gran precio, y Dios la ofrece gratuitamente a todos los que, conscientes de su condición de esclavos, echan una mirada de fe hacia su gran libertador: Jesús, el Hijo de Dios.

Miqueas 3-4 – Lucas 4:16-44 – Salmo 83:9-18 – Proverbios 19:13-14

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Pasado, presente y futuro

Martes 13 Julio

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.Romanos 5:1-2

Pasado, presente y futuro

En pocas palabras el versículo arriba citado describe cómo, gracias a su obra en la cruz, Jesucristo se hizo cargo del pasado, del presente y del futuro del creyente.

– Por nuestro pasado: Cristo llevó el castigo que merecían nuestros pecados, murió en nuestro lugar, el justo murió por los injustos. El que cree en tal amor, en el valor de ese sacrificio, y lo acepta para sí mismo, es perdonado. Dios lo declara justo. En consecuencia, tiene la paz con Dios. Ya no hay más obstáculo entre él y el Dios santo, pues Dios quedó plenamente satisfecho mediante la obra de su Hijo.

– Para el presente: a esos justos, quienes tienen la vida de Cristo, Dios los considera como sus hijos: él los adoptó, los ama, ellos gozan de su favor. Sus ojos descansan con bondad sobre cada uno de ellos. Y Dios nuestro Padre se goza cuando sus hijos se conducen según el ejemplo de Cristo en este mundo. Él vela sobre cada uno de nosotros. Nos habla mediante su Palabra. Escucha nuestras oraciones y las responde. Se encarga de nosotros cada día. Entonces nuestra vida es una vida de comunión con Dios el Padre y con su Hijo.

– Nuestro futuro también está bien asegurado. Al final de nuestra existencia en la tierra, esta vida de comunión con Dios hallará toda su dimensión cuando, en un abrir y cerrar de ojos, seremos llevados por Jesús a la gloria de Dios. Esta esperanza gloriosa no es pretensión. Ella descansa únicamente en la obra perfecta de Cristo y en lo que Dios dijo en su Palabra, que es la verdad.

Miqueas 1-2 – Lucas 4:1-15 – Salmo 83:1-8 – Proverbios 19:11-12

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¡Atrévase con la Biblia! (2)

Lunes 12 Julio

Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.2 Pedro 1:21

¡Atrévase con la Biblia! (2)

¡Mucho tiempo antes de la venida de Jesucristo, todos los elementos estaban reunidos para comenzar a escribir el que sería el Libro mejor vendido en el mundo, es decir, la Biblia! Pero, ¿qué sucedió? ¿Cómo llegó a nuestras manos este monumento de la literatura?

Cuando tenemos un mensaje importante para transmitir, ¿hay algo más natural que escribirlo empleando todos los medios posibles? Eso fue lo que hicieron los escritores de la Biblia, “inspirados por el Espíritu Santo”. La mayoría de ellos sin conocerse, y en diferentes épocas, escribieron textos muy diversos en hebreo, arameo o en griego. Fueron al menos 40 hombres de orígenes, condiciones y épocas muy diferentes: gobernador (Moisés), militar (Josué), juez (Samuel), reyes (David, Salomón), pastor de ovejas (Amós), profetas (Isaías, Jeremías…), ministro (Daniel), sacerdote (Ezequiel), copero (Nehemías, cap. 1:11), cobrador de impuestos (Mateo), pescadores (Pedro, Juan), médico (Lucas), sin instrucción (Pedro, Juan), erudito (Pablo), prisioneros (Jeremías, Pablo), exiliado (Juan); en Jerusalén, Babilonia, Roma… del año 1400 antes de Jesucristo al año 100 de nuestra era. Muchos de estos autores afirman relatar las propias palabras de Dios.

Luego esos textos pasaron por las manos de copistas, historiadores y sabios. Fueron conservados cuidadosamente, prueba del valor que les era reconocido. Por ello fueron guardados cuidadosamente, copiados muchas veces con gran rigor. Así, poco a poco, estos textos adquirieron una autoridad moral que los hizo diferentes a los demás escritos, y luego ser reconocidos como Palabra de Dios. Hoy usted también puede comprobar el valor de la Biblia y creerla. Verá lo que sucede…(continuará el próximo lunes)

Daniel 12 – Lucas 3 – Salmo 82 – Proverbios 19:9-10

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¡Dios escucha nuestra oración!

Domingo 11 Julio

Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras.Daniel 10:12

¡Dios escucha nuestra oración!

Desde su juventud, el profeta Daniel oraba a Dios con una gran fe. Oraba fervientemente por su pueblo exiliado junto con él en Babilonia. Oró durante 21 días (Daniel 10:13), y aunque la respuesta solo llegó al final de las tres semanas, Dios lo escuchó desde el primer día. Estaba atento a las preocupaciones de su muy amado siervo, quien temía por el futuro de su pueblo.

El libro de los Hechos dice que Cornelio, comandante de una compañía del ejército romano, quien todavía no conocía el Evangelio, oraba continuamente. ¿Lo escucharía Dios? Por supuesto: le envió un ángel para que le dijese: “Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios” (Hechos 10:4).

Cuando Agar y su hijo estaban en el desierto sin recursos, Dios escuchó la voz del niño (Génesis 21:17).

Dios escucha nuestras oraciones, se acuerda de ellas y no olvida ninguna. Muy a menudo, solo después de haber recibido lo que pedimos (curación, éxito en un examen, etc.), creemos haber tenido una respuesta de parte de Dios. Pero Dios responde de varias maneras: a veces dice “sí”, otras veces dice “no”, o incluso dice “espera un poco”. ¿Sabemos discernir su respuesta?

Dios siempre escucha nuestras oraciones, incluso nuestros suspiros. Permanezcamos serenos y confiemos en el amor de Dios: la buena respuesta llegará en el momento oportuno.

Jesús oraba continuamente. Decía a su Padre: “Yo sabía que siempre me oyes” (Juan 11:42). Dios siempre está atento para escuchar la voz de sus hijos, y responde en el momento oportuno (Hebreos 4:16).

Daniel 11:21-45 – Lucas 2:21-52 – Salmo 81:11-16 – Proverbios 19:7-8

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Para meditar

Sábado 10 Julio

De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos.Salmo 90:14

Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas.Isaías 40:31

Para meditar

Lo que usted será mañana depende de las decisiones que tome hoy.

No ponga un punto de interrogación donde Dios puso un punto final.

Si vivimos con el Señor, en el plano moral viviremos contra la corriente en el mundo.

Si el sentimiento de nuestra debilidad nos invade, entonces Dios será nuestra fuerza.

El que camina con Dios también hallará su camino en la oscuridad.

No es cuando no hay guerra que tenemos una paz verdadera, sino cuando nuestra fe se funda en el Dios de paz.

Lo que usted y yo somos, lo somos por la gracia de Dios. Su gracia nos salva, nos conduce y nos da una esperanza.

Un corazón comprometido con Cristo lo será también con aquellos a quienes él ama.

Como el ruiseñor antes del amanecer, ¿estoy listo para alabar a mi Dios?

Cada versículo en el Libro de Dios es capaz de alimentar nuestra alma.

No temamos las consecuencias; si hacemos lo correcto, Dios se ocupará de ellas.

La verdad no necesita a los hombres; los hombres son quienes necesitan la verdad.

Daniel 11:1-20 – Lucas 2:1-20 – Salmo 81:1-10 – Proverbios 19:5-6

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Ese Dios a quien usted está buscando

Viernes 9 Julio

Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.Efesios 4:6

Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos.1 Timoteo 2:5-6

Ese Dios a quien usted está buscando

Pasaje de la Biblia: “Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses… pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al Dios no conocido. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres… para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios… ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez… Mas algunos creyeron, juntándose con él” (Hechos 17:22-34).

Daniel 10 – Lucas 1:57-80 – Salmo 80:8-19 – Proverbios 19:3-4

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Carta a un amigo… otra vez confundido (2)

Jueves 8 Julio

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8

El hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Santiago 2:24

Carta a un amigo… otra vez confundido (2)

Usted estaba muy contento al saber que Dios lo perdonó por haber creído que Jesús “pagó” por usted… Eso fue lo que leyó en la carta de Pablo a los Efesios. ¡Pero ahora otra vez está confundido, después de haber leído la de Santiago, que parece decir lo contrario! En esta epístola, sin buenas obras, usted no es visto como un hombre justificado.

¡Y si le dijese que los dos apóstoles tienen razón! Para comprenderlo, basta con leer atentamente el contexto en el cual ellos hicieron estas afirmaciones. Pablo dice lo que Dios hizo para justificarlo: ¡sacrificó a su Hijo! Si usted acepta esto por la fe, es justificado ante Dios.

Santiago, en cambio, le pide que muestre su fe a los que le rodean… Pero, ¿cómo hacerlo, sino mediante su comportamiento? Claro que Dios conoce el corazón de cada uno y justifica al que cree en Jesucristo. Él sabe que usted ha creído, ¡entonces es salvo! Pero los que lo rodean se basan en lo que ven en su vida práctica para apreciar si usted es un hijo de Dios. Por ejemplo, si afirma que Dios le habla en la Biblia, pero nunca la lee, será difícil que los demás le crean. Sucede lo mismo si afirma que Jesús es su Señor, pero no le obedece; o si dice que él es su modelo, pero se comporta mal con los demás…

Por lo tanto, amigo mío, usted no debe preocuparse: Dios lo perdonó definitivamente gracias al sacrificio de Jesús. ¡Pero demuéstreselo a los demás viviendo verdaderamente para él!

Daniel 9:20-27 – Lucas 1:26-56 – Salmo 80:1-7 – Proverbios 19:1-2

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