Algunas palabras de Jesús

Jueves 27 Mayo

(Jesús dijo:) Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.Juan 6:63

(Jesús dijo a Dios, su Padre:) Las palabras que me diste, les he dado.Juan 17:8

Algunas palabras de Jesús

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

“No temas, cree solamente” (Marcos 5:36).

“Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 7:37).

Jesús dijo a Leví: “Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió” (Lucas 5:27-28).

Jesús les dijo: “Tened ánimo; yo soy, no temáis” (Marcos 6:50).

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).

Cuando leemos la Biblia, nos sorprende la claridad y la fuerza de estas palabras de Jesús. Incluso un niño puede comprenderlas, pero el creyente más avanzado no agota su profundidad. Estas palabras nos cautivan por su realismo y su exactitud. Son verdaderas, simples, directas y llenas de amor. ¡Son palabras de vida! Desde hace 2000 años tienen un impacto en personas de todos los niveles, culturas y orígenes.

Sin embargo, son muchos los que rechazan las palabras del Evangelio. Así se privan, a la vez, de un diagnóstico fiable de la condición del ser humano, quien desde la infancia es esclavo del pecado, y del remedio divino que puede liberarlo. Estas personas pasan al lado de Aquel que quiere darles la vida eterna.

¿Conoce usted las palabras de Jesús? Lea los evangelios con oración y humildad; experimentará que estas palabras son verdaderas, actuales y poderosas.

1 Reyes 21 – Romanos 5 – Salmo 64 – Proverbios 16:7-8

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ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Dónde estás tú?

Miércoles 26 Mayo

El Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Génesis 3:9

¿Dónde estás tú?

Mediante su seducción, el diablo logró hacer dudar a los seres humanos de la sabiduría y la bondad de Dios su Creador. El orgullo, la duda y la desconfianza los condujeron a desobedecer abiertamente el mandamiento de Dios. Así Adán y Eva, nuestros primeros padres, cedieron al pecado y perdieron la paz de la comunión con Dios. Su relación con su Creador fue rota. Además, esta situación de desobediencia alteró su relación mutua, pues Adán atribuyó a Eva la responsabilidad de su falta común.

¿Y cómo reaccionaron los dos cuando la voz de su conciencia los acusó? Se escondieron, pensando que podrían escaparse de la mirada de Dios. No hubo confesión, ni arrepentimiento, ni una palabra que manifestara su reconocimiento de haber arruinado la situación.

Aún hoy los hombres quieren vivir sin Dios. Muchos han caído tan bajo en su ceguera y su rebelión contra Dios que ni siquiera se dan cuenta de las tristes condiciones en las cuales se encuentran.

“¿Dónde estás tú?”, nos dice Dios. Él sabe perfectamente la respuesta, pero con bondad nos llama a cada uno, como lo hizo con Adán. Dios busca a los que se reconocen perdidos. Él nos amó primero, y nos amó tanto que dio a su Hijo Jesucristo para salvarnos. Y Jesús aceptó llevar sobre sí mismo el castigo que merecía nuestro orgullo, nuestras dudas, nuestras desobediencias, nuestras ofensas… todo aquello de lo cual nuestro corazón rebelde está lleno. Ahora, con base en el sacrificio de su Hijo en la cruz, Dios ofrece a cada ser humano su gracia y su perdón. ¡Aferrémonos ahora mismo a su gracia…! ¡No nos escondamos!

1 Reyes 20:22-43 – Romanos 4 – Salmo 63:5-11 – Proverbios 16:5-6

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¿Dónde estás tú?

Miércoles 26 Mayo

El Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Génesis 3:9

¿Dónde estás tú?

Mediante su seducción, el diablo logró hacer dudar a los seres humanos de la sabiduría y la bondad de Dios su Creador. El orgullo, la duda y la desconfianza los condujeron a desobedecer abiertamente el mandamiento de Dios. Así Adán y Eva, nuestros primeros padres, cedieron al pecado y perdieron la paz de la comunión con Dios. Su relación con su Creador fue rota. Además, esta situación de desobediencia alteró su relación mutua, pues Adán atribuyó a Eva la responsabilidad de su falta común.

¿Y cómo reaccionaron los dos cuando la voz de su conciencia los acusó? Se escondieron, pensando que podrían escaparse de la mirada de Dios. No hubo confesión, ni arrepentimiento, ni una palabra que manifestara su reconocimiento de haber arruinado la situación.

Aún hoy los hombres quieren vivir sin Dios. Muchos han caído tan bajo en su ceguera y su rebelión contra Dios que ni siquiera se dan cuenta de las tristes condiciones en las cuales se encuentran.

“¿Dónde estás tú?”, nos dice Dios. Él sabe perfectamente la respuesta, pero con bondad nos llama a cada uno, como lo hizo con Adán. Dios busca a los que se reconocen perdidos. Él nos amó primero, y nos amó tanto que dio a su Hijo Jesucristo para salvarnos. Y Jesús aceptó llevar sobre sí mismo el castigo que merecía nuestro orgullo, nuestras dudas, nuestras desobediencias, nuestras ofensas… todo aquello de lo cual nuestro corazón rebelde está lleno. Ahora, con base en el sacrificio de su Hijo en la cruz, Dios ofrece a cada ser humano su gracia y su perdón. ¡Aferrémonos ahora mismo a su gracia…! ¡No nos escondamos!

1 Reyes 20:22-43 – Romanos 4 – Salmo 63:5-11 – Proverbios 16:5-6

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¡Jóvenes, oren!

Lunes 24 Mayo

Me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica.Salmo 66:19

En el día que temo, yo en ti confío.Salmo 56:3

¡Jóvenes, oren!

“Martín, si te encuentras en una dificultad, ¡ora a Dios!”, dijo hace años una madre a su hijo que partía a alta mar. Hasta ese momento el joven nunca había aceptado someterse a la dirección de Dios. Su madre, preocupada, pensaba: “¡Si al menos pensara en Dios cuando tenga momentos difíciles!”.

Martín, lleno de energía como muchos jóvenes de su edad, no veía la necesidad de orar. De todos modos, quería decidir por sí mismo sobre su vida.

Sin embargo, desde la primera travesía, se vio obligado a orar. Solo en la cubierta del barco, mientras hacía una tarea ordinaria, que no hubiese hecho perder el equilibrio a un marinero experimentado, fue arrojado por la borda debido a una sacudida brusca e inesperada.

“¡Oh Dios, si existes, sálvame!”, gritó antes de sumergirse en las aguas.

Dios estaba atento. En ese momento un marinero fue a buscarlo, y al no ver a nadie en la cubierta, miró hacia abajo y vio la cabeza de Martín que salía del agua. Con mucho esfuerzo logró salvarlo in extremis. Martín, ya seguro a bordo, habló de su corta oración, pero nada cambió en su vida.

Sin embargo, cuando volvió a casa después de aquella travesía, aceptó acompañar a su madre a una reunión de evangelización. ¡Dios existía y se lo había demostrado claramente! ¿Cómo podía permanecer insensible? Una voz interior le decía: “¡Martín, no resistas más!”. Arrepentido, confesó a Dios que a menudo había despreciado sus llamados. Recibió el perdón y la paz mediante la fe en Jesucristo.

1 Reyes 19 – Romanos 2 – Salmo 62:9-12 – Proverbios 16:1-2

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El día de Pentecostés

Domingo 23 Mayo

(Jesús dijo:) Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.Juan 15:26

Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo.1 Corintios 12:13

El día de Pentecostés

Pasaje de la Biblia: Hechos 2: 1-38

“El día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo… Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? … los que habitamos en Mesopotamia… en Egipto y en las regiones de África… y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios… Estaban todos… perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?

Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: … A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís… Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

1 Reyes 18:20-46 – Romanos 1 – Salmo 62:5-8 – Proverbios 15:33

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Niños pequeños

Viernes 21 Mayo

Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.Mateo 11:25

Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.Mateo 18:3

Niños pequeños

Hace algunos años, mientras paseábamos, Mateo, de tres años, se divertía caminando sobre un muro que subía progresivamente. Cuando llegó donde terminaba el muro, como no podía bajar solo, me pidió ayuda… ¡Entonces saltó a mis brazos con plena confianza!

Pero Mateo creció. Ya no es un niño pequeño, sino un jovencito capaz de razonar. Un día, mientras caminaba otra vez sobre el muro, le tendí los brazos. Entonces empezó a dudar, a reflexionar y a medir el peligro. ¡Ya no quería saltar!

Cuando Dios nos pide que nos hagamos como niños, quiere que pongamos nuestra confianza en él y en lo que nos dice en su Palabra. Aprendamos a confiar cada vez más en él, ¡a abandonarnos en sus manos! A menudo nuestros razonamientos no nos permiten confiar plenamente en lo que la Biblia, la Palabra de Dios, dice.

Los niños pequeños también se caracterizan por su dependencia. No son autónomos. No pueden sobrevivir sin los cuidados de sus padres o de otras personas. Jesucristo nos invita a vivir con él, unidos y sometidos a él, como dependiendo de él. Cuando leemos la Biblia, es él quien nos habla, y nosotros podemos hablarle mediante la oración. ¡Mantengamos ese contacto permanente!

Por último, los niños también desean crecer. El Señor Jesús desea que nuestra fe crezca y que lo conozcamos cada vez mejor, confiando en él como niños.

1 Reyes 17 – Marcos 15:21-47 – Salmo 61 – Proverbios 15:29-30

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Robar, matar y destruir

Jueves 20 Mayo

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo… anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe.1 Pedro 5:8-9

Que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.2 Corintios 2:11

Robar, matar y destruir

A menudo Jesús compara a los creyentes con las ovejas y se presenta como el buen Pastor que da su vida por las ovejas. Él vino para darles “vida… en abundancia”. Jesús subraya el contraste entre el buen Pastor y el ladrón, que solo quiere hacer daño a las ovejas. Efectivamente, el ladrón viene “para hurtar y matar y destruir” (Juan 10:10).

El ladrón representa a Satanás, quien trata de hacer daño a los creyentes. Sus intenciones son:

– Robar: Satanás trata de privar al cristiano de lo que Dios le ha dado: la paz, la seguridad y el gozo de la salvación, la convicción de ser amado por el Padre, la esperanza de la gloria. Aprovecha sus debilidades y caídas para acusarlo y sembrar confusión en su corazón.

– Matar: Cuando se convierte, el cristiano recibe una vida nueva, que desea agradar a Dios. Pero Satanás quiere “matar”, es decir, impedir que esta vida divina se desarrolle y tenga efectos en su conducta.

– Destruir: Por medio de mentiras, Satanás ataca los fundamentos de la fe, con el objetivo de desestabilizar al cristiano. Pone continuamente en duda la Palabra de Dios. Se dedica a producir desánimo, a impedir que el cristiano progrese, a poner trabas a la obra de Dios en él.

Cristianos, si queremos disfrutar de nuestras riquezas espirituales, vivir para la gloria de Dios y crecer en la fe, velemos. Huyamos de nuestro adversario. Busquemos diligentemente la cercanía del buen Pastor. “Conmigo estarás a salvo” (1 Samuel 22:23).

1 Reyes 16 – Marcos 15:1-20 – Salmo 60:6-12 – Proverbios 15:27-28

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Nuestra vida, un poco de tiempo

Miércoles 19 Mayo

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.2 Corintios 4:18

Nuestra vida, un poco de tiempo

La Biblia presenta la brevedad de la vida mediante diferentes imágenes. “No sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14). “Mis días se han consumido como humo” (Salmo 102:3). La brevedad de nuestra vida en la tierra nos interpela: ¿Qué sucederá después? ¿Todo se acaba con la muerte?

La vida en la tierra dura poco tiempo, nos responde la Biblia, pero es un tiempo decisivo. Por ello es imperativo entrar en relación con nuestro creador ahora. Desde el principio de su enseñanza, Jesús declaró: “Arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15). “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).

Ahora es preciso arrepentirse y recibir gratuitamente la vida eterna. Esta no es simplemente la prolongación de la existencia que tenemos hoy. Es una vida nueva dada a todo el que cree en el único Dios verdadero, y en aquel a quien él envió, Jesucristo (Juan 17:3).

Esa nueva vida incluso permite a los creyentes considerar la muerte serenamente, pues están unidos por una misma vida a Cristo, quien está en el cielo. Pasarán la eternidad en su presencia, como él lo pidió a su Padre: “Aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo” (Juan 17:24).

No deje pasar el tiempo, “he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

1 Reyes 15 – Marcos 14:53-72 – Salmo 60:1-5 – Proverbios 15:25-26

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Yo soy la resurrección y la vida (5)

Martes 18 Mayo

Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la

vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Juan 11:24-26

Yo soy la resurrección y la vida (5)

Lázaro, el amigo de Jesús, había muerto hacía más de cuatro días, y todos pensaban: si Jesús hubiese llegado antes, hubiese podido sanarlo. Mientras hay vida, hay esperanza, ¡pero ya no había vida! “Tu hermano resucitará”, afirmó Jesús a Marta, la hermana de Lázaro. Ella sí creía en una resurrección futura, pero Jesús le reveló que él mismo era la resurrección y la vida. Mediante su propia resurrección, Jesús triunfaría sobre la muerte. La Palabra dice que la muerte no pudo retenerlo (Hechos 2:24).

Jesús, pues, reveló a Marta el verdadero significado del milagro que iba a cumplir resucitando a su hermano: proclamó su victoria sobre la muerte: “¿Crees esto?”, le preguntó. Marta respondió: “Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios” (Juan 11:27). Su dolor persistía, pero ella confiaba en Jesús, pues conocía su sabiduría, su poder y su amor. Mientras la muerte aún estaba presente, recibió la promesa, no solo de que su hermano resucitaría, sino de que Jesús daría la vida eterna a todos los que creyesen en él.

¿Qué significan estos versículos para nosotros hoy en día? Son de mucho consuelo, pues nos aseguran que los creyentes que han muerto resucitarán para estar con el Señor. El que cree en Jesús posee desde ahora esta vida nueva, que no es solo una vida infinita, sino una vida en relación eterna con Jesús, quien me amó hasta el punto de soportar en mi lugar el juicio que merecían mis pecados.(continuará el próximo martes)

1 Reyes 14 – Marcos 14:26-52 – Salmo 59:8-17 – Proverbios 15:23-24

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El horario de Alejandro

Lunes 17 Mayo

Espera tú un poco para que te declare la palabra de Dios.1 Samuel 9:27

Las palabras del sabio escuchadas en quietud.Eclesiastés 9:17

El horario de Alejandro

El despertador suena, Alejandro oprime el botón y vuelve a dormir durante diez minutos… Por fin sale de la cama, se baña escuchando la radio y luego desayuna rápidamente mientras echa un vistazo a sus últimos mensajes del teléfono móvil. Le queda un cuarto de hora para leer su Biblia, pero ¿cómo puede concentrarse si las vibraciones de su teléfono le recuerdan las citas del día?

Alejandro ora antes de salir y pide a Dios que lo guíe en sus decisiones, pues tiene que tomar una decisión importante dentro de unos días…

Con los auriculares en las orejas, se dirige a la estación. ¡Veinte minutos de viaje en tren, justo el tiempo necesario para hacer un juego en su teléfono! Un día de trabajo intenso llega a su fin. Al atardecer, Alejandro, cansado, se duerme viendo un vídeo…

Uno de sus amigos cristianos le pregunta:

– Alejandro, ¿tomaste tu decisión?

– Oro, dice él, pero parece como si Dios no respondiese.

– En la Biblia hay pasajes cortos que pueden ayudarte, por ejemplo: “La comunión íntima del Señor es con los que le temen… ¿Quién es el hombre que teme al Señor? Él le enseñará el camino que ha de escoger” (Salmo 25:1412).

Temer a Dios significa darle el lugar de honor en nuestro corazón, en nuestra vida y en nuestro tiempo libre. Él nos ama, por lo tanto debemos darle el primer lugar. Eso nos conduce a utilizar sobria y moderadamente todo lo que nos distrae, sobre todo en el ámbito de la “multimedia”.

Dios le hablará, si usted le da un lugar en su horario. Pídale, como Salomón, un “corazón entendido” (1 Reyes 3:9).

1 Reyes 13 – Marcos 14:1-25 – Salmo 59:1-7 – Proverbios 15:21-22

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