Ella es su madre

Domingo 16 Mayo

¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?Isaías 49:15

Por este niño oraba, y el Señor me dio lo que le pedí.1 Samuel 1:27

Ella es su madre

Leer 1 Reyes 3: 16-28

El rey Salomón era conocido por su sabiduría. Un día dos mujeres fueron a él con sus hijos recién nacidos, uno estaba vivo y el otro muerto. Cada una decía que el bebé vivo era suyo. ¿Cómo saber quién decía la verdad? Salomón pidió que le trajesen una espada y ordenó partir al niño vivo en dos, para luego dar la mitad a cada una de ellas. Una aceptó sin vacilar, pero la otra suplicó que no matasen al niño y que mejor se lo dieran a la otra mujer, pues no podía soportar que mataran a su bebé. Entonces Salomón declaró: “Ella es su madre”. El amor maternal de esa mujer permitió reconocerla como la verdadera madre.

El amor materno viene de Dios. Él, el Creador, fue quien puso en el corazón de una madre esa ternura natural. Reconoce su valor, aprueba este amor y siempre lo tiene en cuenta.

Madres cristianas, fue Dios quien les dio a sus hijos; la ternura con la que los rodean tiene gran valor para él. ¿Tienen un hijo que les preocupa? Diríjanse a Dios para confiárselo con fe. Él sabe qué cuidados maternales necesitan sus hijos desde su nacimiento. Su oído siempre está atento a las súplicas y a las lágrimas de una madre. ¿Quién podrá orar mejor por su hijo que una madre? Y si la madre no ora por su hijo, ¿quién lo hará?

Orar por nuestros hijos es un deber, una responsabilidad, pero también un privilegio y un inmenso recurso.

1 Reyes 12 – Marcos 13 – Salmo 58:6-11 – Proverbios 15:19-20

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El amor vencedor (2): Si no tengo amor, nada soy

Sábado 15 Mayo

(Jesús dijo:) En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.Juan 13:35

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.Romanos 13:9

El amor vencedor (2): Si no tengo amor, nada soy

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser…

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:1-813).

El amor es “un camino” abierto a todos y que conduce hacia todos. Así como un camino está hecho para que se ande por él, el amor solo se conoce verdaderamente por la experiencia. Por esta razón, este maravilloso capítulo 13, copiado al principio de este texto, no nos da ninguna definición del amor. Hace una lista no completa, pero sí suficiente como para humillarnos profundamente, de lo que el amor hace y sobre todo de lo que no hace. Ese camino fue el de Cristo en este mundo; y notemos que su nombre puede sustituir la palabra amor en este capítulo sin cambiarle el sentido (véase 1 Juan 4:7-8).

1 Reyes 11:23-43 – Marcos 12:28-44 – Salmo 58:1-5 – Proverbios 15:17-18

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El amor vencedor (1)

Viernes 14 Mayo

El amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios… Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.1 Juan 4:7-9

El amor vencedor (1)

Para nuestro bien, Dios nuestro creador nos dio en la Biblia instrucciones con respecto a la vida, las costumbres, la pureza, la honestidad, etc., fundamento moral de las sociedades cristianizadas durante siglos. Los mayores entre nosotros pueden atestiguar que recibieron esta enseñanza, incluso en la escuela pública.

Hoy rechazamos buena parte de estas instrucciones argumentando que atacan nuestra libertad. Se dice que la noción de bien y de mal no debe ser un obstáculo para disfrutar la vida, sino todo lo contrario, hay que favorecer la emancipación del individuo… Entonces la conciencia pierde sus referencias. La obstinación del hombre que se aleja de la voluntad de Dios conduce a acrecentar la violencia y la inmoralidad. Independencia, egoísmo y orgullo del corazón humano, que es engañoso y perverso, son la causa de ello (Jeremías 17:9).

Frente a todo este mal, ¿quién tendrá la victoria? Solo el amor de Dios, porque Dios es amor y luz. El amor a sí mismo, egoísta e interesado, mezclado con el deseo de poseer y afirmarse frente a su prójimo, es lo opuesto al amor que brilló en Jesucristo, en su vida entre los hombres. Jesús nos amó hasta el extremo cuando, clavado en la cruz por manos inicuas, sufrió y murió para borrar la deuda de nuestros pecados ante Dios.

“De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Los que creen son testigos de este amor vencedor.(mañana continuará)

1 Reyes 11:1-22 – Marcos 12:1-27 – Salmo 57:6-11 – Proverbios 15:15-16

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¿Dónde encontrar el sentido de la existencia?

Jueves 13 Mayo

En estos días… cada uno hacía lo que bien le parecía.Jueces 21:25

Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre.Salmo 48:14

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.Salmo 119:105

¿Dónde encontrar el sentido de la existencia?

“En un mundo en crisis y en el cual se pierden las referencias, ¿dónde hallar el sentido de la existencia y del futuro? ¿Será en una espiritualidad personal, en la felicidad, en los placeres inmediatos, en el encuentro con el otro…? ¿El hombre no carece también de proyectos unificadores y de valores compartidos?”.

Estas preguntas fueron propuestas como introducción en una conferencia sobre un tema de actualidad, que no llegó a nada en concreto.

¿Quién puede darnos una respuesta pertinente, eficaz, sino Dios, quien nos creó y nos ama? Él dijo: “Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

Él nos ofrece esta esperanza desde ahora, si creemos en él. Es la vida eterna, es decir, el acceso para siempre a la presencia de Dios, como hijos ante su Padre. Para darnos esa vida, Jesús tuvo que venir a la tierra, sufrir y morir en la cruz. Pagó un inmenso precio para liberar a cada uno de su estado de hombre pecador, alejado de Dios.

El creyente, consciente de su fragilidad y de sus faltas, se deja formar y dirigir por Jesús, quien lo salvó y le abrió el camino de la vida. Plenamente seguro de su futuro eterno, trata de agradar a aquel con quien disfrutará la felicidad y la gloria en el cielo.

“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que… nos hizo renacer para una esperanza viva” (1 Pedro 1:3).

1 Reyes 10 – Marcos 11:20-33 – Salmo 57:1-5 – Proverbios 15:13-14

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¿Crees esto?

Miércoles 12 Mayo

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Juan 11:25Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí.Juan 14:6

¿Crees esto?

En la entrada de un cementerio hay un letrero que dice: “Esperando Juan 11: 25”. Es una referencia del versículo arriba citado y un testimonio de la fe en la resurrección.

En este pasaje Jesús declaró a Marta, quien estaba llorando por la muerte de su hermano: “Yo soy la resurrección y la vida”. Y le preguntó: “¿Crees esto?”. Esta pregunta se dirige a todos nosotros, y de manera especial cuando estamos en un cementerio. De la respuesta que demos dependerá nuestra condición eterna. Solo hay una alternativa: “si crees, verás la gloria de Dios” (v. 40), o: “moriréis en vuestros pecados… si no creéis” (Juan 8:24).

Jesús murió, pero resucitó y ahora vive eternamente. Él dijo al apóstol Juan: “No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte” (Apocalipsis 1:17-18). Todos los que confían en él pueden estar seguros de que, incluso si mueren, vivirán para siempre. Verán la gloria de Dios. Cuando el Señor venga, el poder de Dios se desplegará para resucitar los cuerpos de los creyentes.

Pero “la ira de Dios está sobre” los que rehúsan creer en el Hijo de Dios (Juan 3:36). Para ellos, la muerte marcará una separación definitiva con Dios, en el lugar de los tormentos eternos, en el “lago de fuego” (Apocalipsis 20:10).

Dios quiere que todos los hombres sean salvos. Aún hoy perdona a todo el que se arrepiente y cree en el Señor Jesús.

1 Reyes 9 – Marcos 11:1-19 – Salmo 56:8-13 – Proverbios 15:11-12

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La antorcha de la fe

Lunes 10 Mayo

Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo.Filipenses 2:14-15

La antorcha de la fe

En la antigua Grecia existía un juego deportivo llamado “la carrera de las antorchas”. Se trataba de una carrera nocturna de relevos. Cada atleta entregaba al siguiente participante de su equipo una antorcha encendida. El equipo que primero lograra pasar la antorcha hasta el fin sin que se apagase, ganaba la carrera. Debía ser un espectáculo pintoresco e impresionante ver todas aquellas luces desplazarse rápidamente en la oscuridad.

Desde el principio del cristianismo, cada generación de creyentes transmite la “antorcha” de la fe a la siguiente generación. Aún hoy esas luces brillan esparcidas por todo el mundo. Están constituidas por el testimonio que cada creyente rinde a su Señor.

¿Qué antorchas brillan con más intensidad? Las de los creyentes que aman a Jesucristo con todo su corazón y se esfuerzan en obedecer sus enseñanzas. Mediante su comportamiento, sus palabras y sus hechos, pueden reflejar a su modelo, Aquel que es “la luz del mundo” (Juan 8:12).

¿Qué corredores ganan en la carrera cristiana? Los que ponen la mirada de la fe en la meta de su carrera: Jesús, victorioso, resucitado y llevado al cielo, el autor y consumador de la fe. Desde el cielo los dirige y los anima.

Anhelemos formar parte de esos vencedores. El Señor nos dice: “Vosotros sois la luz del mundo… Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:1416).

1 Reyes 8:1-30 – Marcos 10:1-31 – Salmo 55:16-23 – Proverbios 15:7-8

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El arco iris

Domingo 9 Mayo

Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros… y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.Génesis 9:1315

(Jesús dijo:) Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.Juan 9:5

El arco iris

Después de una tormenta, a veces aparece el arco iris mostrando sus magníficos colores. La física nos enseña que este fenómeno se produce por el encuentro de las gotas de agua y los rayos del sol: la luz blanca se descompone según toda la gama de colores del espectro cromático.

La Biblia nos dice que Dios estableció el arco iris después de haber enviado el diluvio a la tierra y haber salvado a Noé y los suyos del juicio. Dios dio esta señal para mostrar que se acuerda de todas las criaturas vivas de la tierra. A pesar de la maldad del hombre, Dios no quiere su destrucción. Cada uno de nosotros es culpable ante Dios, pero todos podemos ir al Salvador que él nos dio, es decir, Jesucristo.

El arco iris también nos habla de Jesús, el Hijo de Dios que vino a la tierra como la luz del cielo. “Dios es luz” (1 Juan 1:5) y quiso revelarse a los hombres. Entonces, así como el arco iris descompone la luz, Jesús nos reveló unas tras otras las glorias de Dios: su exigencia de verdad, que pone en evidencia todo lo que el hombre querría dejar escondido en lo profundo de su corazón; su justicia, que no soporta el pecado; su bondad, que busca y atrae al pecador; su paciencia, que espera que todos se arrepientan…

Y después de haber dado su vida para expiar nuestros pecados, Jesús volvió al cielo, donde ahora está sentado a la diestra de Dios el Padre, garante de nuestra eterna salvación.

“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció” (Mateo 4:16).

1 Reyes 7:23-51 – Marcos 9:30-50 – Salmo 55:8-15 – Proverbios 15:5-6

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Una exhortación para los padres cristianos

Sábado 8 Mayo

Las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas.Romanos 1:20

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan… y vuestro Padre celestial las alimenta.Mateo 6:26

Una exhortación para los padres cristianos

En nuestro mundo actual es muy importante llamar la atención de nuestros hijos sobre las señales de la existencia, del poder y del amor de Dios. Así les ayudamos a abrir su inteligencia y su sensibilidad a la relación que existe entre la naturaleza y el Creador.

Un niño que no ha tenido la oportunidad de maravillarse ante la grandeza del Todopoderoso, ante la belleza y la realidad de su creación, tendrá una concepción falsa de Dios, y una visión reducida y limitada de las cosas. Por ello debemos aprovechar cada oportunidad para hablar a nuestros hijos de la gloria de Dios. Ante un arco iris o frente a las poderosas olas del mar, e incluso ante un cielo lleno de estrellas, les ayudamos a tomar consciencia de que alguien infinitamente más grande que ellos creó el universo, y que ese Creador “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Hebreos 1:3).

Nuestros hijos necesitan maravillarse ante la creación, y este puede ser el primer encuentro objetivo con Dios. Aprovechemos este momento para enseñarles a ver más allá de lo visible, a ver a Dios, infinito y eterno.

Llevémoslos a tomar conciencia de la presencia del Dios Creador Todopoderoso, mostrémosles la fuente del verdadero y eterno gozo. Y cuando les hablamos de las respuestas a nuestras oraciones, tienen la prueba de que el Señor también está muy presente en nuestra vida. Les ayudamos a comprender que el Señor está cerca de ellos y que, incluso en las dificultades, está listo para manifestarles su presencia y su gracia.

1 Reyes 7:1-22 – Marcos 9:1-29 – Salmo 55:1-7 – Proverbios 15:3-4

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La comunicación

Viernes 7 Mayo

Y lo contarás en aquel día a tu hijo.Éxodo 13:8

Animaos unos a otros, y edificaos unos a otros.1 Tesalonicenses 5:11

¿Cómo oirán sin haber quien les predique?Romanos 10:14

La comunicación

Los medios de comunicación han tenido un auge increíble. Sin embargo, todo el mundo se queja de que hay mala comunicación entre padres e hijos, en la pareja, entre vecinos, en la empresa…

Muchos de nosotros lo sienten. Las dificultades en la comunicación son muchas y variadas, según los individuos, la educación, las condiciones de vida…

En los versículos de hoy Dios nos invita a “contar a nuestros hijos”. Esto supone un interés particular por ellos, el deseo de presentarles la Palabra de Dios de manera adaptada a su edad y a su situación. Es importante introducir diariamente en nuestra vida familiar un momento de tranquilidad para ello, para que podamos establecer una verdadera comunicación con nuestros hijos, tomando también el tiempo para escucharlos.

Además, somos discípulos de Cristo, aquel que vino y vivió en medio de los hombres para manifestar el amor de Dios, y a Dios mismo. Esto no solo significa hablar, sino vivir de tal manera que mediante nuestras reacciones y nuestro comportamiento podamos transmitir un mensaje, y que este corresponda a la sensibilidad y la comprensión del otro, para alcanzar, a la vez, su corazón y su conciencia.

El apóstol Pablo escribió a los creyentes: Vosotros “sois carta de Cristo” (2 Corintios 3:3). La gracia y la verdad, la ternura y la compasión, el celo y la firmeza, la humildad y la devoción, la paciencia y el perdón… se mezclan armoniosamente. ¡Hermosos frutos del Espíritu!

1 Reyes 6 – Marcos 8:22-38 – Salmo 54 – Proverbios 15:1-2

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¿Quién dijo “pecado”?

Miércoles 5 Mayo

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.Romanos 6:23

Cristo murió por nuestros pecados.1 Corintios 15:3

¿Quién dijo “pecado”?

Cada persona tiene su definición de pecado, su propia opinión sobre este tema.

– Uno dirá: Es una idea de la Edad Media inventada por la iglesia para asustar a los fieles y mantenerlos subyugados.

– ¿El pecado?, responderá otro. Esa palabra se refiere a un asesinato, a una violación, a una malversación de fondos, a crímenes contra la humanidad, a todas esas cosas que merecen la cárcel. ¡Yo no hago nada de eso!

– Una tercera persona tratará de convencernos: afortunadamente somos menos severos hoy que en otro tiempo. Las antiguas nociones de pudor, de pureza e incluso de fidelidad en el matrimonio son anticuadas. Conllevan mucha hipocresía…

Pero lo importante no es cómo definimos el pecado usted y yo, sino cómo lo juzga Dios; esto lo muestra él en la Biblia. El pecado es toda acción contraria a la voluntad de Dios, o que no la tiene en cuenta. Por ejemplo, toda mentira es un pecado. Dios es santo y debe condenar el pecado, pero lo perdona gracias al sacrificio de Jesucristo, quien murió en nuestro lugar.

¿Y a quién perdona? Las respuestas también son diferentes. ¿A los mejores? ¿A los menos culpables? No, responde la Palabra de Dios. Una sola condición basta para que usted, yo, o el peor criminal seamos perdonados: “Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados” (Hechos 3:19). “La dádiva de Dios” mencionada en el versículo de hoy es para todo el que se arrepiente, cree en el Señor Jesús y lo reconoce como su Salvador.

1 Reyes 4 – Marcos 7:24-37 – Salmo 52 – Proverbios 14:33-34

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