El amor de Cristo

Viernes 5 Febrero

… cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento. Efesios 3 : 18-19

El amor de Cristo

La anchura del amor de Cristo es tal, que puede abarcar a toda la humanidad : “Él se dio a sí mismo en rescate por todos” (1 Timoteo 2 : 6). Por eso, la oportunidad de ser acogido por ese amor está abierta para todo el que quiera. “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda” (Juan 3 : 16).

La longitud del amor de Cristo se expresa en estas palabras : “Como había amado a los suyos… los amó hasta el fin” (Juan 13 : 1). Él dio hasta lo último, hasta su propia vida, por nosotros. También ahora, su amor nos sostiene a todo lo largo del camino, hasta que él nos introduzca en la casa del Padre. Así como Dios dijo : “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31 : 3), “el amor nunca deja de ser” (1 Corintios 13 : 8).

La profundidad del amor de Cristo es tal, que aun en el abismo de perdición a donde nos llevó el pecado, ese amor nos alcanzó. La muerte, consecuencia del pecado, es representada como “lo más profundo de la tierra” (Ezequiel 32 : 24) ; y Cristo mismo se bajó hasta allí (Efesios 4 : 9). Él dice : “He venido a abismos de aguas” (Salmo 69 : 2), pero de su amor dice : “Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos” (Cantar de los Cantares 8 : 7).

La altura del amor de Cristo se ve en Efesios 4 : 8 : “Subiendo a lo alto… dio dones a los hombres”. Él fue exaltado hasta lo sumo, subió por encima de todos los cielos, pero no se olvidó de nosotros : “En las palmas de las manos te tengo esculpida” (Isaías 49 : 16). Y más aun : Él quiere compartir su gloria con nosotros ; su amor no estará satisfecho hasta que estemos con él en esa misma altura (Juan 17 : 24).

1 Samuel 30 – Mateo 22 : 23-46 – Salmo 19 : 7-10 – Proverbios 7 : 6-23

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Dios escuchó mi clamor

Jueves 4 Febrero

Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. Escucha, oh Señor, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos. En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes. Salmo 86 : 5-7

Dios escuchó mi clamor

Testimonio

A la salida de una fábrica, un joven solía distribuir folletos cristianos a sus compañeros. Uno de ellos estaba muy molesto y hacía todo lo posible para lastimarlo. Cuando la guerra empezó en 1939, todos fueron dispersados.

En 1965, en el andén de una estación, un grupo de niños que iba a un campamento vacacional empezó a cantar un himno cristiano. Al lado, un hombre los escuchaba. Luego, acercándose a ellos, se dirigió al monitor y le preguntó : “¿Me reconoce ? Yo fui el que le causó tantos problemas en la fábrica hace muchos años, debido a los tratados que usted repartía. Sabe, fui prisionero de guerra y tuve que trabajar como leñador bajo condiciones muy duras. Me maltrataban tanto, que una noche recogí mis cosas con la intención de quitarme la vida. Pero en el fondo de mi maleta encontré un trozo de papel sucio y arrugado en el que pude leer :”Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo“(Hechos 16 : 31). Era un trozo de uno de sus tratados. Inmediatamente clamé : ¡Oh, Dios, si existes, dame noticias de mi familia !

Dos días después fui llamado por los vigilantes. Me tendieron un montón de cartas que mis familiares y amigos me habían enviado, y un paquete de la Cruz Roja. Algunos meses después regresé a casa, y todo el mundo se dio cuenta de que yo ya no era la misma persona. Había encontrado la fuente de la felicidad : el Señor Jesucristo era mi Salvador, mi paz y mi esperanza”.

1 Samuel 28 : 15-29 : 11 – Mateo 22 : 1-22 – Salmo 19 : 1-6 – Proverbios 7 : 1-5

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Las crisis (4) : El error

Miércoles 3 Febrero

David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar… mas David se fortaleció en el Señor su Dios. 1 Samuel 30 : 4-6

Las crisis (4) : El error

– El ejemplo (1 Samuel 30 : 1-20) : David y sus soldados se unieron momentáneamente a los enemigos de su pueblo para huir de la persecución. ¡Qué grave error ! Dios los liberó de esta situación equívoca, pero también permitió que sufrieran las consecuencias de dicho error. Durante su ausencia, la pequeña ciudad de Siclag, donde ellos vivían, fue saqueada y quemada, las mujeres y los niños fueron llevados cautivos… ¿Estarían muertos, o prisioneros ? David perdió todo. Incluso sus amigos se rebelaron contra él. No tenía nada… ¡solo le quedaba Dios ! Entonces “David se fortaleció en el Señor su Dios”. Recobró ánimo, oró al Señor y le preguntó qué debían hacer. ¡Luego salieron tras los saqueadores y recuperaron todo lo que les habían robado !

– La lección : Tal vez he tomado un camino equivocado, lejos del Señor, y estoy triste. Parece que todo está perdido. Es mi culpa, mis amigos lo saben… ¿Qué debo hacer ? Como David, debo orar y fortalecerme en el Señor (Efesios 6 : 10), buscar confiadamente su presencia, incluso si me siento sumergido en la angustia ; no debo esconderle nada. Debo aceptar su apreciación sobre todo lo que he hecho, sin dudar de su perdón, de su gracia y de su poder. Esto es lo que significa fortalecerse en el Señor, y como consecuencia inmediata, sentiré su paz, una paz profunda, sin sombra.

Luego, en mi comunión con él, tendré la fuerza para preguntarle qué debo hacer, consciente de que no merezco nada, pero también de que él se complace en responder a las expectativas y aspiraciones de los suyos, con una gran bondad.(continuará el próximo miércoles)

1 Samuel 27 : 1-28 : 14 – Mateo 21 : 23-46 – Salmo 18 : 43-50 – Proverbios 6 : 27-35

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¿Basta con pasar la página ?

Lunes 1 Febrero

Ten piedad de mí… borra mis rebeliones… y borra todas mis maldades. Salmo 51 : 19

Así dice el Señor… Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Isaías 43 : 1625

¿Basta con pasar la página ?

Como cada día, Boris debía hacer diez líneas de escritura en clase. ¡Qué aburrido ! ¡Quería terminar lo más rápido posible ! Ya estaba a punto de acabar cuando, accidentalmente, un compañero le dio un codazo y debido a esto alargó de forma desproporcionada una “t”. Boris respondió con un puñetazo… y una gota de tinta cayó en su hoja. Trató de borrarla, pero esto hizo extender aún más la mancha ; todos sus esfuerzos terminaron en un desastre : la hoja quedó arrugada. ¿Qué hacer ? Rápidamente pasó la página. Pero el maestro había visto todo. Devolvió la página y, con su bolígrafo rojo, anotó una mala calificación e hizo una nota sobre su conducta.

A menudo pensamos que podemos solucionar todo con “pasar la página” : sí, me equivoqué, pero a partir de ahora lo haré mejor. Sin embargo, ¿podemos borrar el pasado esforzándonos en hacer bien las cosas en el presente ? ¡Imposible ! Nuestros días se inscriben ante Dios como en páginas colocadas unas tras otras, en las que una única mancha salta a la vista y ensucia todo. Por cierto, ¿existe una sola página sin mancha ?

Pero lo que es imposible para nosotros, Dios puede y quiere hacerlo : “Si vuestros pecados fueren como la grana (rojos), como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1 : 18). “Mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6 : 11). “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1 : 7).

1 Samuel 25 : 23-44 – Mateo 20 : 16-34 – Salmo 18 : 31-36 – Proverbios 6 : 16-19

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Obras meritorias o fe en Cristo

Domingo 31 Enero

Nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Gálatas 2 : 16

Obras meritorias o fe en Cristo

Podríamos pensar que hay muchos grupos religiosos en el mundo. Pero en realidad solo hay dos : uno que cree merecer la gracia divina ; otro que está formado por los que reconocen que no pueden dar nada a Dios, ni siquiera por el perdón de uno solo de sus pecados.

– El primero propone al hombre hacer obras meritorias para ser libre de su culpabilidad, para ganar el favor divino y el paraíso : cumplir buenas obras, observar ritos, sacrificar su tiempo, sus riquezas, su cuerpo, su vida… Se piensa dar algo a Dios esperando recibir o merecer algo de Él. Pero, ¿quién podría satisfacer las exigencias divinas ? Y el pobre, el que carece de recursos materiales, ¿estaría perdido ?

– El segundo grupo está constituido por esos “pobres” que solo pueden decir : “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Es confesar nuestra incapacidad para merecer la gracia divina y confiar en Dios, el único que puede solucionar el problema de nuestros pecados. Entonces Jesús afirmó : “Este descendió a su casa justificado” (Lucas 18 : 13-14), es decir, mucho más que perdonado : hecho justo.

– ¿Cómo ? “Por gracia sois salvos por medio de la fe ; y esto no de vosotros, pues es don de Dios ; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2 : 8-9).

– ¿Por qué ? Jesucristo, el Hijo de Dios, el “que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5 : 21).

– ¿Para qué ? Para que practiquemos las buenas obras que Dios preparó de antemano (Efesios 2 : 10).

1 Samuel 25 : 1-22 – Mateo 20 : 1-15 – Salmo 18 : 25-30 – Proverbios 6 : 12-15

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¿Y si fuera mi último día ?

Sábado 30 Enero

De la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. Hebreos 9 : 27

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo. Hechos 16 : 31

¿Y si fuera mi último día ?

Esta mañana, al despertar, un pensamiento me interpeló : ¿Y si hoy fuese el último día de mi vida en la tierra ? Inmediatamente me emocioné pensando en mis familiares. Luego reflexioné : ¿Estoy preparado para morir ? … Claro que sí, pues Jesucristo me salvó de las garras de la muerte. Su muerte y su resurrección me dieron la vida eterna. Morir significa estar con él en la felicidad y la paz de su presencia, “en el paraíso” (Lucas 23 : 43).

Pero también pienso en el abismo que me separará de todos los que no hayan querido conocer a Dios, quien desea salvarnos de la muerte y del juicio. La Biblia nos explica por qué la muerte llega a todos los hombres, y cómo librarse de ella. “La paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6 : 23).

La muerte pone fin a la vida de nuestros cuerpos en la tierra, pero también pone fin a la posibilidad de asirse a ese don de gracia de Dios, es decir, la vida eterna. Para todo ser humano hay un más allá. ¿Dónde voy a pasar esta eternidad sin fin ? ¿Con Jesús, o lejos del gozo de su presencia, en el “lago de fuego” ? (Apocalipsis 20 : 15).

No se le ocurra decir : “Ya veré más tarde”. ¿A quién pertenece el mañana ? Jesús hizo todo para librarnos de la muerte. Hoy todavía dice a cada uno : “Yo soy la resurrección y la vida ; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto ?” (Juan 11 : 25-26).

1 Samuel 24 – Mateo 19 – Salmo 18 : 16-24 – Proverbios 6 : 6-11

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¿Jesús era hombre y Dios ? (2)

Viernes 29 Enero

Porque en él (Cristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Colosenses 2 : 9

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho. Juan 1 : 10

Dios fue manifestado en carne… recibido arriba en gloria.b 1 Timoteo 3 : 16

¿Jesús era hombre y Dios ? (2)

Como lo vimos ayer, Jesús afirmaba que era Dios. Pero la santa persona de Jesús revelada en los evangelios también es la de un hombre humilde y totalmente verdadero. La enseñanza de Jesús producía admiración y estaba en perfecta coherencia con sus actos. Sus milagros, al igual que toda su conducta, mostraban que decía la verdad (Juan 5 : 36).

Jesús era lo que decía : Dios hecho hombre, quien por amor vino a salvar a su criatura. Esta certeza ilumina todos los pasajes de los evangelios. El hombre Cristo Jesús (1 Timoteo 2 : 5) era la revelación de Dios a los hombres. Juan, quien vivió con los discípulos una relación muy próxima con Jesús, anunció y dio testimonio de que las cosas que eran desde el principio, lo que habían oído, lo que habían visto sus ojos, lo que habían contemplado y palpado con sus manos eran verdaderamente “la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó” (leer 1 Juan 1 : 1-3).

¡Dios hecho hombre ! Este es un gran misterio, un hecho de un alcance incalculable : Jesús, Dios Todopoderoso, creador del universo, nació de una mujer y fue acostado en un humilde pesebre. Dios vivió en la tierra en medio de los hombres, y murió en la cruz como un malhechor para salvar a su criatura rebelde. ¡Esta es una realidad extraordinaria que se debe creer para tener la vida eterna ! Jesús es la verdad y la vida. Pero tuvo que decir : “Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis” (Juan 8 : 45).

¿Quién es Jesús ? Respondamos como un discípulo : “¡Señor mío, y Dios mío !” (Juan 20 : 28).

1 Samuel 23 – Mateo 18 : 15-35 – Salmo 18 : 7-15 – Proverbios 6 : 1-5

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¿Jesús es Dios ? (1)

Jueves 28 Enero

(Jesús dijo :) Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí ; de otra manera, creedme por las mismas obras. Juan 14 : 11

¿Jesús es Dios ? (1)

En los evangelios Jesús afirma varias veces que él es Dios (Juan 5 : 18 ; 8 : 58 ; 9 : 35-38 ; 10 : 30…). Sus contemporáneos lo comprendieron muy bien y trataron de matarlo debido a esta afirmación. No querían aceptarlo, y lo acusaban de blasfemo (Mateo 26 : 65). Pero todos los milagros que hizo demostraron que era Dios :

– Curó a un hombre ciego de nacimiento (Juan 9).

– El viento y el mar le obedecieron. Con dos palabras calmó una gran tempestad (Marcos 4 : 35-41).

– Alimentó más de 5000 personas con cinco panes y dos peces (Marcos 6 : 34-44).

– Caminó sobre el mar (Juan 6 : 19).

– Cambió el agua en vino (Juan 2 : 9).

– Ordenó a un pez traer una moneda para él y su discípulo (Mateo 17 : 24-27).

– Curó a personas paralíticas, ciegas y leprosas. Con una palabra echó fuera los demonios… (Mateo 9 : 6 ; 8 : 2-3 ; 12 : 22 ; Marcos 5 : 1-13).

– Resucitó muertos : devolvió la vida a una niña de doce años que estaba muerta en su cama. Resucitó a un niño que iban a enterrar, y lo entregó a su madre. Devolvió la vida a un amigo que yacía en una tumba desde hacía cuatro días… (Marcos 5 : 36-43 ; Lucas 7 : 11-17 ; Juan 11 : 39-44).

A un hombre cualquiera que dijera ser Dios, no se lo mataría por eso, sino que se le tomaría por loco. Pero en el caso de Jesús, como vieron realmente a Dios en él (al que no querían), los hombres lo crucificaron. “Han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre” (Juan 15 : 24).(mañana continuará)

1 Samuel 22 – Mateo 18 : 1-14 – Salmo 18 : 1-6 – Proverbios 5 : 21-23

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Las crisis (3) : El llamado a la obra

Miércoles 27 Enero

Jesús dijo a Simón : No temas ; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron. Lucas 5 : 10-11

Las crisis (3) : El llamado a la obra

– El ejemplo (Lucas 5 : 1-11) : Pedro, un discípulo del Señor, había trabajado toda la noche y no había pescado nada. Pero, por la mañana, Jesús subió a su barca para poder enseñar a la multitud apiñada en la ribera. Cuando terminó de hablar le dijo que fuese mar adentro y echase las redes. Pedro obedeció y, ¡milagro : la red se llenó de peces ! Entonces Pedro “cayó de rodillas ante Jesús, diciendo : Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”. Comprendió que Jesús era el Maestro, que había venido de Dios, y que su presencia no podía tolerar el mal. Sin embargo, Jesús no interpeló a Pedro para apartarse de él, sino para llamarlo a su obra. Entonces Pedro, junto con sus compañeros, dejó todo y siguió al Señor.

– La lección : ¿Cómo podemos, al igual que Pedro, ser cautivados por la santidad de Dios ? Las respuestas son diversas, pero tienen un punto en común : tener un encuentro con el Dios que se revela. Pedro lo experimentó durante la pesca milagrosa ; para nosotros a menudo este encuentro se produce mientras leemos su Palabra. En efecto, si a través de los milagros del Señor la Biblia nos muestra su poder, también nos revela su santidad y su amor.

El Señor quiere confiar una obra a cada uno de los suyos. Pero para servirle hay que ser consciente de Su grandeza y Su santidad ; es necesario estar seguros de que estamos purificados de todo pecado.

¿Hemos escuchado la voz del Señor que nos invita a servirle ? ¿Estoy presto a responderle : “Heme aquí, envíame a mí” ? (Isaías 6 : 8).(continuará el próximo miércoles)

1 Samuel 21 – Mateo 17 – Salmo 17 : 10-15 – Proverbios 5 : 15-20

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¡Lo mejor aún está por llegar!

Martes 26 Enero

Partir y estar con Cristo… es muchísimo mejor. Filipenses 1 : 23

¡Lo mejor aún está por llegar!

Se llamaba Mauricio. Había vivido 90 años, pero a menudo decía : “¡Lo mejor aún está por llegar !”.

En efecto, no hay nada mejor que estar con los que amamos y quienes nos aman. Para un cristiano como Mauricio, estar en el cielo con Jesucristo, quien lo amaba más que nadie, era el mejor futuro que podía existir. Pero Mauricio también quería decir que el presente y el pasado eran lo menos bueno para él.

Los cristianos no son mejores que los demás. En la vida de cada persona hay errores del pasado, épocas sombrías, incoherencias que nos perdonamos sin problema, pero que no perdonamos a los demás : lo que llamamos errores, pero que Dios llama pecado. Mauricio lo sabía : ¡todos somos pecadores, y Dios ofrece lo mejor a los pecadores !

– ¡Es la peor injusticia !, dirá otro.

– No ; alguien pagó el precio por este futuro de felicidad. Dio incluso su vida. Jesús, al morir en la cruz, llevó los pecados de los que un día irán al cielo.

– ¡Es demasiado fácil !, dirá otro.

– No, no es tan fácil reconocerse pecador. Debemos dar este paso, no solo ante nuestros semejantes, sino ante Dios, a solas con él. Debemos ser honestos y no buscar excusas. Es necesario confesarle : “Soy pecador y te necesito”.

Mauricio lo había hecho : había reconocido que era pecador ante Dios y había creído en el amor de Jesús por él. Ahora está con Jesús y disfruta de lo mejor. Y para usted, ¿lo mejor está por llegar ?

1 Samuel 20 : 24-42 – Mateo 16 : 13-28 – Salmo 17 : 6-9 – Proverbios 5 : 7-14

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