Hombres perversos y malos | Charles Spurgeon

24 de Marzo
“Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.” 2 Tesalonicenses 3:3.

Los hombres a menudo están tan desprovistos de razón como de fe. Todavía hay entre nosotros “hombres perversos y malos”. No sirve de nada argumentar con ellos o procurar tener paz con ellos: tienen un corazón falso y su conversación es engañosa. Bien, ¿qué haremos? ¿Acaso nos preocuparemos por ellos? No; volvámonos al Señor, pues Él es fiel. Ninguna promesa de Su palabra será incumplida jamás. Él no es irrazonable en Sus exigencias para con nosotros, ni es infiel a nuestros argumentos relacionados con Él. Tenemos un Dios fiel. Esto ha de ser nuestro gozo.
Él nos confirmará de tal manera que los hombres perversos no ocasionarán nuestra caída, y Él nos guardará de tal manera que ninguno de los males que ahora nos asedian, nos hará realmente ningún daño. Qué bendición es para nosotros que no tengamos que contender con los hombres, y más bien que se nos permita abrigarnos en el Señor Jesús, que se identifica verdaderamente con nosotros. Hay un corazón sincero, una mente fiel, un Amor inmutable; descansemos allí. El Señor cumplirá el propósito de Su gracia para con nosotros, Sus siervos, y no debemos permitir que ni una sombra de duda caiga sobre nuestros espíritus. Todo lo que los hombres o los demonios puedan hacer, no puede impedir que gocemos de la protección y la provisión divinas. Oremos en este día pidiéndole al Señor que nos afirme y nos guarde.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román
Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Logos Bible Software.

“Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado paraexpiación suya.” Levítico 1: 4

23 de Enero
“Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para
expiación suya.” Levítico 1: 4.
Si al poner su mano sobre el novillo, este se convertía en el sacrificio del oferente,
¿cuánto más no se volverá Jesús nuestro cuando ponemos sobre Él la mano de
la fe? “Mi fe en verdad su mano pone Sobre esa amada cabeza Tuya, En tanto
que como penitente estoy, Confesando allí mi pecado.”
Si un novillo podía ser aceptado en lugar de una persona para hacer expiación
por ella, ¿cuánto más no será el Señor Jesús nuestra propiciación plena y toda
suficiente? Algunos contienden con la gran verdad de la sustitución; mas, en
cuanto a nosotros, es nuestra esperanza, nuestro gozo, nuestra jactancia y
nuestro todo. Jesús es aceptado en lugar nuestro para hacer expiación por
nosotros, y nosotros somos “aceptos en el Amado”. El lector ha de apresurarse de
inmediato para poner su mano sobre el sacrificio consumado del Señor, para que,
aceptándolo, pueda obtener su inmediato beneficio. Si ya lo ha hecho una vez,
que lo haga otra vez. Si no lo hubiere hecho nunca, que extienda su mano sin
demorarse ni un momento. Jesús es tuyo ahora si quieres tenerlo. Apóyate en Él;
apóyate fuertemente en Él; y es tuyo más allá de toda duda; estás reconciliado
con Dios, tus pecados han sido borrados, y tú le perteneces al Señor.

Devocional: La Chequera del Banco de la Fe, por Charles Spurgeon.