4/7 –La paciencia de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

4/7 –La paciencia de Dios

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Leslie Basham: ¿Qué tipo de Dios cubriría la tierra con un diluvio? El mismo Dios que está listo y dispuesto a perdonar pecadores. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Nadie tenía que morir en el diluvio. Ni una sola persona debió haber muerto. Todas las personas que perecieron recibieron múltiples y variadas oportunidades para arrepentirse.

Leslie: Estás escuchando  Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando esta serie se grabó en inglés originalmente, poco tiempo después ocurrió la tragedia del terremoto y del tsunami que destruyeron ciudades en Japón.

Existe un peligro al sacar al aire una serie como esta cuando las escenas de alguna tragedia reciente aún están frescas en nuestra memoria.  Pudiera ser que algunos se precipiten a juzgar a quienes han perdido tanto, asumiendo que Dios les deparó para castigo. Realmente no conocemos sus corazones, y tampoco entendemos todos los caminos de nuestro Dios, así que no estamos concluyendo que  haya sido así.

Al mismo tiempo, la multitud de crisis que vimos a consecuencia de lo acontecido en Japón y durante las inundaciones y  tornados que acontecen en los EEUU, nos recuerdan a todos que la vida es corta. Todos necesitamos estar preparados. Todos debemos estar a cuentas con Dios.

En ese sentir, espero que tu espíritu esté abierto para recibir lo que Dios quiere hacer en tu corazón al continuar con la serie, Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy:  Hace cien años Messina era una ciudad costera próspera y preciosa en Sicilia, una isla ubicada en la punta de la bota de Italia. Esta ciudad de Messina tenía una población de 150,000 habitantes; se había convertido en una ciudad perversa y sin temor de Dios. Durante el día de  Navidad en el año 1908, un periódico local publicó una parodia una blasfemia en contra de Dios, y osaron  retar  a Dios a darse a conocer por medio de un terremoto.

Exactamente tres días más tarde, el 28 de diciembre del año 1908 a las 5:30 am un enorme terremoto y una ola masiva azotaron y destruyeron la ciudad de Messina y docenas de poblados circundantes. He leído diversos reportes que estiman las muertes provocadas por el desastre  entre 80,000 y 100,000 personas. Ese terremoto es considerado hasta el día de hoy, como el más mortal de toda la historia de Europa.

Al leer sobre una historia así, donde simplemente el hombre desafía a Dios diciendo. “Muéstranos que eres Dios, pruébalo por un terremoto”, y tres días más tarde el terremoto llega y destruye la ciudad, uno se pregunta, “¿Sería un acto de Dios en respuesta directa al reto expresado en el periódico?”

Bueno, quiero prontamente decir que nosotros no podemos comprender el corazón de Dios, ni sus  pensamientos ni sus caminos. Pero sí sabemos que hay un Dios, y sabemos que es un Dios santo. Y sabemos que todo pecado debe y será juzgado, todo pecado.  El problema es que el juicio no llega tan presto y tan claro como llegó a Messina. No es usual que llegue pisando los talones del pecado. Si así fuera, ¿Quién de nosotras estaría viva para contarlo?

Cuando el juicio no ocurre inmediatamente, entonces nos convencemos a nosotras mismas de que nos podemos salir con la nuestra o bien nos calmamos pensando que simplemente no es para tanto. Sin embargo, al examinar La Palabra de Dios, nos enteramos de que las cosas no son así. Dios está en el proceso de lidiar con el pecado del hombre en nuestro planeta, y vemos como esto se llevó a cabo en Génesis capítulo 6, en el versículo 3. “Entonces el SEÑOR dijo. . .” Esto está en el contexto de varios versículos que antes y después  describen la absoluta perversión y la maldad que había en la era en que vivió Noé. “Entonces el SEÑOR dijo, v.3‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años.’ ”

En ese versículo notamos un par de hechos relevantes y reveladores sobre nuestro Dios. Primeramente, Su perseverante paciencia.

Entonces el SEÑOR dijo ‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre’, “esto implica que Él contenderá aun un poco más” en este caso serían unos pocos años más. No voy a extinguir de inmediato a la raza humana. Aun cuando hacerlo sería lo justo. ¿Qué fue lo que hizo Dios? Él concedió una prórroga, un aplazamiento, Él concedió una gracia de 120 años. En la economía de Dios eso no es tan largo, pero en nuestra economía, Dios le concede a unas cuantas generaciones oportunidades  para arrepentirse, tal y como lo veremos.

Primera de Pedro capítulo 3, versículo 20, habla de la paciencia de Dios mientras Él esperaba que el arca fuese preparada. ¿Cuánto tiempo? Ciento veinte años esperó Dios en tanto que su justicia clamaba por vindicación. Nuestro Dios es un Dios que sufre durante largo tiempo por nosotros. Nuestro Dios es un Dios paciente. ¿No te alegra eso? Sí, Dios con frecuencia retrasa el juicio para permitirle al hombre arrepentirse. El pastor y maestro Matthew Henry lo expresa bellamente en su comentario sobre el libro de Génesis:

La Justicia demandaba, córtalos de la faz de la tierra, pero la Misericordia intercedió, Señor, déjalos tranquilos este año también; y así la misericordia prevaleció sobre la justicia durante 6 períodos de 20 años. . . Nótese que, el período de la paciencia y la contención con respecto a los pecadores desafiantes es en ocasiones largo, pero siempre tiene un límite: los aplazamientos no son indultos; aunque Dios soporte el agravio por mucho tiempo, no lo hará por siempre. 1

Y este es el otro punto interesante que veo en este versículo. Sí, Dios es paciente y perdonador, pero también: hay un fin, un punto donde termina el sufrimiento y la paciencia de Dios. Dios dijo, sus días serán 120 años, he ahí un término; un plazo.

Así que durante 120 años mientras Noé construía el Arca,  sabemos por 2da de Pedro capítulo 2 versículo 5, que él también predicaba. Él proclamó las Buenas Nuevas, el Evangelio. Proclamó una vía de escape, él proclamó, así lo creo yo, el pecado del hombre y el juicio venidero de Dios, así como la oportunidad para arrepentirse y creerle a Dios y ser salvados de Su ira.

Hubo una oportunidad para que la gente se arrepintiera. Ciento veinte años, y luego llegó el juicio. Vemos, a través de todas las Escrituras, que hay momentos en que la copa de la iniquidad se llena y la gente ya se encuentra lista para el juicio. Puedes leer mucho acerca de esto en el libro de Apocalipsis, donde podemos leer sobre los juicios finales de Dios sobre este mundo, tratando de que los hombres se arrepintieran. Los primeros juicios de Dios son de carácter remedial; buscan hacer que la gente se arrepienta. Pero preparan el camino para el juicio final, el juicio cataclísmico y máximo de Dios, en cuyo momento no habrá ya más oportunidad para el arrepentimiento.

Así que en Apocalipsis capítulo14 versículo10 leemos un versículo sobre los que adoran a la bestia y reciben su marca. Dice, “él también beberá el vino del furor de Dios, que está preparado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia del Cordero.”  El juicio viene. La copa de la iniquidad, la copa de la ira de Dios se llenará. Y entonces el juicio vendrá.

Pero volvamos a Génesis capítulo 6 y veamos los versículos 7 y 11, “Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. . .” Versículo 13, “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia”.

Esta es una palabra de advertencia para aquellos de nosotros que vivimos en un mundo que huye de Dios, que es rebelde a Dios, que se jacta de ser más y más pecador. Debemos darnos cuenta al leer esta historia de Noé, que no solo es una historia infantil simpática. Esta es una historia del juicio y de la ira Dios. Nos percatamos de que los grandes pecados ameritan un gran juicio. Por eso invertí días hablando sobre la depravación, sobre la pecaminosidad del hombre, para que podamos percibir que Dios está más que justificado en su proceder. Es  como si Él estuviera errado si no enviara el juicio.

Y podemos leer en el Nuevo Testamento, en Romanos capítulo 1, del versículo 18:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.

Hay personas que prefieren no leer el Antiguo Testamento porque piensan que allí se encontrarán con todo lo relacionado al juicio y a la ira de Dios; prefieren el Nuevo Testamento donde creen que sólo leerán acerca del Dios misericordioso y lleno de gracia y de paciencia.

Permíteme decirte que, el Dios del Antiguo Testamento no ha cambiado. Lo único que separa al Antiguo Testamento del Nuevo es la cruz de Cristo, que hace provisión para nosotros, rescatándonos de la ira de Dios.

Colosenses capítulo 3 nos dice lo mismo. Enumera la inmoralidad sexual, la impureza, las pasiones, los deseos perversos, la avaricia  la idolatría. Y luego dice “Pues la ira de Dios vendrá [sobre los hijos de desobediencia] por causa de estas cosas” (vv. 5 y 6). Esto es parte esencial del mensaje que debemos creer y proclamar en este mundo.

Pero este mensaje no es muy popular. No es el tipo de mensaje que nuestras iglesias, interesadas en atraer personas, están entusiasmadas en proclamar. Pero no puedes ayudar a alguien a entender el Evangelio hasta que esa persona no sepa que es pecadora condenada a la ira y al juicio de Dios. Dios ya está resuelto a ejecutar juicio para limpiar la tierra; porque es lo que Su carácter santo demanda.

La buena noticia es que cuando leemos acerca del juicio de Dios en las Escrituras, siempre va de la mano con el concepto de la Salvación. El juicio y la salvación siempre van de la mano. ¿De qué te vas a salvar? Del juicio de Dios. ¿Y qué hace el juicio de Dios? Promueve la posibilidad y la promesa de salvación.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo la misericordia de Dios en los días previos al gran diluvio. Ella estará de regreso con la segunda parte del programa de hoy, programa que forma parte de la serie que hemos titulado Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento. Esta serie ha sido muy enriquecedora y  ha ayudado a nuestras oyentes a reconocer la gravedad del pecado. También nos ha animado a apreciar la misericordia de Dios, y a asirnos a la provisión de salvación que Él ha provisto para nosotros.

Si te has perdido este o parte de esta serie puedes obtenerlo al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com

¿No sería maravilloso que nuestros hijos puedan ser expuestos desde pequeños a estas historias bíblicas? A veces como padres nos cuesta trabajo llegarles con estas historias tan ricas en significado, que apuntan a nuestro Salvador. Queremos recomendarte un recurso que te ayudará a llegar a tus hijos con estas historias. Se trata del libro “Biblia para niños, Historias de Jesús”, de Sally Lloyd Jones. Si entras a nuestra página te sugerimos cómo puedes obtenerlo.

Ahora volvamos a la enseñanza. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: Uno de los mayores conflictos que los no creyentes tienen con la Palabra de Dios y Sus caminos; es cuando leen acerca de la ira y del juicio de Dios, particularmente en el Antiguo Testamento. Ellos leen un pasaje como el que ahora estudiamos en esta serie, acerca de Noé y del diluvio en los capítulos 6-9 de Génesis, y te dicen: “¿Qué clase de Dios borraría del planeta a todo ser viviente, excepto unos cuantos, en el diluvio? Yo no quiero ese tipo de Dios”. Esa es la postura de un no creyente, uno que no ha sido regenerado.

Pero quiero que veamos, en la medida que continuamos con este estudio, la clase de Dios que es Dios.

Dios es un Dios misericordioso. No es solo un Dios ira y de juicio, sino que es un Dios  misericordioso. ¿Cómo podemos ver eso en la historia de Noé? Vemos a un Dios que es lento para enviar el juicio merecido. Él retrasó Su juicio. Él abogó por Sus criaturas humanas, extendiendo un plazo para el arrepentimiento.

Él les envió a un predicador, Él les envió a Noé, quien el Nuevo Testamento afirma que fue un predicador, un heraldo de justicia. Dios envió a un pregonero a hablarles la verdad, a advertirles del juicio que se avecinaba. Dios les concedió a esta gente, a esta gente pecadora de esos días, una oportunidad tras otra para arrepentirse de sus pecados y para volverse a Dios en fe.

Una de esas primeras advertencias llegó por medio del bisabuelo de Noé. ¿Sabes de quién estoy hablando? Su nombre era Enoc. No encontraremos mucho sobre Enoc; pero lo poco que hay es realmente hermoso. Él es aquél quien no murió, quien fue transportado a los cielos. Las Escrituras dicen que Enoc caminó con Dios; Él fue un hombre poco usual. En el Nuevo Testamento nos enteramos de que Dios le reveló a Enoc que se avecinaba un juicio, y así lo profetizó Enoc y advirtió al pueblo.

Vayamos al pequeñísimo libro de Judas en el Nuevo Testamento, y leamos los versículos 14 y 15:

De éstos también profetizó Enoc, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos, para ejecutar juicio sobre todos, y para condenar a todos los impíos de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos dijeron contra Él.

Ese fue el mensaje de Enoc.

Luego siguió Matusalén, el abuelo de Noé. ¿Por qué fue famoso Matusalén? Por la avanzada edad que alcanzó— él vivió 969 años. En base a las Escrituras, él vivió más que cualquier otra persona ha vivido en la tierra. Su nombre, Matusalén, en hebreo significa “cuando él haya muerto, será enviado”.

Novecientos sesenta y nueve años, ¿Y qué sucedió el año que murió Matusalén? – Llegó el diluvio. Matusalén murió justo antes del diluvio. Así que durante 969 años este anciano intrigaba a la gente, todos se preguntaban: ¿Cuánto más irá a vivir? Y cuando muera ¿Qué será enviado? Recordaban que su padre solía pregonar que el juicio se avecinaba. Podemos ver que hubo abundante advertencia. Dios había dado a conocer Sus caminos, y envió emisarios cuyas vidas fueron una advertencia.

Y aun cuando Dios llamó a Noé para cumplir su propósito, esperó otros 120 años. Justamente los últimos 120 años de la vida de Matusalén, antes de ejecutar el juicio. Fue un aplazamiento, una prórroga  ¿Pero, por qué?

Las Escrituras nos responden en 1era de  Pedro capítulo 3, en el versículo 20: “La paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca”, y en 2da de Pedro capítulo 3 versículo 9  dice “El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. Ese es el corazón de Dios. Él es un Dios misericordioso, un Dios que envió advertencia, tras advertencia para dejarles en claro que: “No tenían que perecer. Podían salvarse”.

Tú puedes salvarte durante 120 años, como hemos dicho, Noé estaba predicando mientras construía el Arca. Segunda de Pedro capítulo 2 versículo 5 dice, “Si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos”.

Nadie pudo decir que: “Dios no fue justo, Dios no nos advirtió, Dios no nos dio tiempo suficiente, Dios no nos dio una oportunidad para arrepentirnos”.

Aun después de que Noé y su familia entraron en el Arca, hubo una oportunidad más—recordemos que esta gente había visto la construcción del Arca por 120 años. Se dieron cuenta cuando ya estaba siendo terminada. El tiempo se aproximaba, el juicio estaba cada día más cercano, la copa de la ira de Dios estaba llegando al límite antes de derramarse.

Aun después que Noé y su familia entraron al arca, ¿qué pasó? Empezó a llover inmediatamente. No. Dios esperó una semana más, siete días más, antes de abrir los cielos. Siete días más como oportunidad para arrepentirse.

Amigas, no se requiere mucho tiempo para arrepentirse. Pero la gente era indiferente, y hoy en día la gente es indiferente. Su preocupación estaba en los asuntos terrenales, ellos estaban ciegos, ignorantes de lo que estaba por suceder.

Jesús nos cuenta de ello en el Nuevo Testamento, en Mateo capítulo 24 dice:

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.” Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.(vv. 37-39).

¿No describen esos versos la manera de vivir hoy en día? No reflexionan en la eternidad. Están inconscientes del juicio eminente que se aproxima, a pesar del hecho de que Dios ha enviado advertencia, tras advertencia, tras advertencia.

Al observar las advertencias de Dios, el tiempo que Dios les da a los pecadores para arrepentirse, al decir “¿Qué clase de Dios borraría la tierra completa con un diluvio?—debemos recordar que nadie tenía que perecer en el diluvio. Todos los que murieron habían tenido amplias oportunidades y gracia suficiente para arrepentirse. Cada uno de ellos, de manera voluntaria rechazó la provisión de la gracia de Dios. Y así mismo será en el juicio final.

La historia del diluvio en Las Sagradas Escrituras, nos ha sido concedida no solamente como una narrativa verídica de un acontecimiento; sino como un recordatorio de que así como Dios juzgó la tierra con un diluvio en aquellos días, el día viene cuando Dios enviará el juicio final, un gran juicio cataclísmico sobre el mundo, y esto no será por medio de agua, sino por medio de fuego. Podemos leer al respecto en  2  de Pedro  capítulo 3.

Es un hecho que la mayoría de los pecadores siempre escogerán  el juicio  ellos escogen perecer antes que humillarse a sí mismos, que arrepentirse, que creerle a Dios, que aceptar Su gracia y rendirse a Él. De manera que Dios es absolutamente justo en Sus juicios. Deseo leerte un pasaje del último libro de la Biblia, el libro de Apocalipsis, en el capítulo 16. Nos da una imagen, una escena del juicio final de Dios en la tierra, de cómo será esto.

“Y oí una gran voz que desde el templo decía a los siete ángeles: Id y derramad en la tierra las siete copas del furor de Dios. El primer ángel fue y derramó su copa en la tierra; y se produjo una llaga repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. El segundo ángel derramó su copa en el mar, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en el mar. El tercer ángel derramó su copa en los ríos y en las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres, y el que eras, oh Santo, porque has juzgado estas cosas; pues ellos derramaron sangre de santos y profetas y tú les has dado a beber sangre; lo merecen. Y oí al altar, que decía: Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios. El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y al sol le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres fueron quemados con el intenso calor; y blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se quedó en tinieblas, y se mordían la lengua de dolor. Y blasfemaron contra el Dios del cielo por causa de sus dolores y de sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.” (vv.1-11)

¿No te recuerda esto a Egipto? Cuando Dios envió esas 10 plagas sobre  Faraón. Fue un juico tras otro. Dios decía, “Arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse. Crean las Buenas Nuevas, crean el Evangelio. Coloquen la sangre sobre el dintel de las puertas. Pueden ser salvos.” ¡Vuélvanse al Salvador!,  ¡Crean!, ¡Arrepiéntanse!” Hay pregoneros de justicia; ellos proclaman la verdad.

Algunas de ustedes han estado escuchando, quizás durante años  este programa de radio, u otros programas semejantes. Haz escuchado a tu pastor. Te sientas en tu iglesia semana tras semana y escuchas el mensaje. Arrepiéntete. Cree en el Evangelio. Se salvó de tu pecado. Pero rechazas la invitación para arrepentirte. Cuando llegue el juicio final no podrás decir a tu favor: “Dios, yo no sabía, no me advertiste, no me diste una oportunidad”.

Nadie debe perecer, “Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”

Que increíble Dios lleno de gracia, misericordia, paciencia y tolerancia tenemos. Y podemos corroborarlo aun en medio del juicio.

Leslie: Ella es Nancy Leigh DeMoss mostrándonos una esperanza increíble en una bien conocida historia. Ese mensaje es parte de una serie llamada, Noé y el Diluvio: El Evangelio  del Antiguo Testamento. Para escuchar cualquier programa que te hayas perdido en esta serie, para leer la transcripción o escuchar el audio visita AvivaNuestrosCorazones.com

Bueno, ¿por qué salva Dios a los pecadores?, ¿Por qué no simplemente acaba con todos? Nancy explorará estos temas mañana. Prepárate para apreciar la gracia y la gloria de Dios en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Henry, M. (1996, c1991). Comentario de Matthew Henry’s sobre toda La Biblia: Complete and unabridged in one volume (/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Peabody: Hendrickson.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/7 – ¿Un mundo mejor?

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Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

3/7 – ¿Un mundo mejor?

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Leslie Basham: Estamos viviendo en una época de avances increíbles en la tecnología. ¿Pero hace esto que el mundo sea mejor? Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: El hombre, abandonado a sí mismo, podría hacerse más inteligente. Podría aprender más, pero hacerse más inteligente sin Dios solo lo puede hacer más perverso. Solo y apartado de Dios, él haría un mundo cada vez peor y peor.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Aquí está Nancy continuando una serie llamada, Noé y el diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy: ¿Cuántas de ustedes están familiarizadas con el Manifiesto Humanista? ¿Has visto o leído los manifiestos humanistas?  El primero fue escrito en el 1933. Tenía 34 firmas, como la de John Dewey, muchos científicos, educadores, filósofos. La premisa del primer Manifiesto Humanista se basaba en que el hombre era una criatura brillante, que si él solo trataba y trabajaba lo suficientemente duro, a la larga iba a ser capaz de crear un mundo utópico; un mundo de paz y prosperidad para todos.

El Segundo Manifiesto Humanista fue escrito en el año 1973. ¿Qué pasó entre el 1933 y el 1973 para demostrar que el hombre no era tan brillante o capaz como ellos habían pensado? La Segunda Guerra Mundial. Así que, es interesante, cuando llegas al Segundo Manifiesto Humanista en el 1973, que dice, en efecto: “Ahora nos damos cuenta de que las cosas no han salido como esperábamos o como pensábamos que serían.” Y dicen,

Los acontecimientos ocurridos desde entonces hacen que  esta afirmación anterior luzca demasiado optimista. El nazismo ha mostrado las profundidades de la brutalidad de la que la humanidad es capaz. Pero siguen diciendo:

Usando la tecnología sabiamente, podemos controlar nuestro entorno, vencer la pobreza, reducir notablemente las enfermedades, prolongar nuestra vida útil, modificar nuestro comportamiento significativamente, alterar el curso de la evolución humana y el desarrollo cultural, descubrir nuevos y vastos poderes, y proveer a la humanidad con una oportunidad sin precedentes para lograr una vida abundante y significativa.1

Esa fue su conclusión.

Eso sí que es un reflejo de la filosofía moderna. ¿Cuál es la esencia de la filosofía moderna? Que el hombre es básicamente bueno, que el hombre solo necesita ser mejorado. Si él hace cosas malas, no es porque sea malo. Eso se debe a que solo necesita una buena educación, o una mejor casa, o mejores oportunidades, o un mejor compañero. Si le provees un mejor ambiente será una mejor persona porque es innata e inherentemente bueno. Y el hombre tiene dentro de sí el poder de crear este mundo que soñamos.

Ahora, esa es la visión que la filosofía moderna tiene de la naturaleza humana. Pero tenemos que ir a las Escrituras para encontrar la verdadera visión de la naturaleza humana; la visión de Dios sobre la naturaleza humana.

Hemos estado estudiando Génesis capítulo 6,  mirando a la época, a la cultura en la que vivió Noé, cuando Dios envió el gran diluvio. Hemos visto en este pasaje una descripción de la naturaleza caída del hombre; de su naturaleza pecaminosa. No  mejorando, no mejora, sino que hemos visto que la maldad se vuelve cada vez más perversa. El hombre, abandonado a sí mismo, podría hacerse más inteligente. Podría aprender más, pero hacerse más inteligente sin Dios solo lo puede hacer más perverso. Solo y apartado de Dios, él haría un mundo cada vez peor y peor.

En Génesis capítulo 6, comenzando en el versículo 5 dice:

El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal…Versículo 12 “Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. (vv. 5, 12)

Ahora, todos los hombres desde Adán son pecadores, pero el pecado había seguido su curso y la gente de esta cultura se había convertido en extremadamente perversa. Quiero señalar varias cosas acerca de la perversión de ese día, de la depravación del corazón humano, y como se manifestaba en la época de Noé.

En primer lugar, era universal— universal en su alcance. Toda carne era continuamente mala. Toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Esto era pecaminosidad generalizada. El pecado no se contenía. No puede ser reducido a un pequeño grupo de personas. Se propaga como el cáncer, como un incendio salvaje, como  la pólvora. Solo aumenta, y se traga todo a su paso. Llega a ser universal en su alcance—totalmente generalizado.

No solo era la depravación humana en los días de Noé universal, sino que también era intencional. Era deliberada dice que.“Toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal”. La palabra intención en algunas de las traducciones dice que, “todo designio de los pensamientos del corazón de ellos” su inclinación, (RV-60). Es una palabra en hebreo que significa, “aquello que se forma en la mente”, los planes, los propósitos del corazón del hombre.

Esta no era gente simplemente pecando sin saber lo que estaban haciendo o gente que simplemente no podía evitarlo, que solo les quedaba amoldarse a la cultura. Eran personas que estaban pecando deliberadamente.  Ellos estaban planeando como pecar. Ellos estaban pensando en nuevas formas de pecado. Como leemos en Romanos en el capítulo 1 en el versículo 30, que eran  inventores de lo malo. Siempre estaban pensando en nuevas formas de pecar. Toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal. El pecado del hombre era universal y era intencional.

En tercer lugar, era habitual o perpetuo. Y entonces la perversión era total. Toda intención de los pensamientos de su corazón era solamente el mal. Aquí estaba el hombre que de principio a fin se había convertido en corrupto en violento, malvado y perverso. Es como si en este pasaje, no hubiera palabras suficientes para describir lo malo, malvado y perverso que era el mundo.

De manera que vemos perversión total, universal, intencional, habitual, y entonces vemos el pecado interior. Depravación interna—este era un asunto del corazón. La Escritura dice que no solo eran sus actos corruptos, sino que “toda la intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal” (Gen 6:5). Sus corazones eran corruptos, y ese es el problema; porque las malas acciones brotan de un corazón malvado.

Si el hombre hace obras malas, no es porque necesita una mejor educación, o porque necesita más dinero, o porque tiene que ser sacado de su pobreza. No es porque no tuvo buenos padres. Esas cosas contribuyen tal vez. Pero el asunto que causa las obras malvadas en nuestro mundo es el corazón malvado del hombre. Su corazón era malo. Su corazón era corrupto. El corazón es el manantial es la fuente de toda conducta pecaminosa.

Es por eso que no podemos hacer excusas por el comportamiento pecaminoso, ya sea en tus hijos o en los grandes malvados del mundo. No podemos decir, “Si tan solo esto hubiera sido diferente”. Seguro sabes esto si tienes niños. Tú no tienes que enseñarle a tu hijo de dos años como hacer lo que está mal. Le sale de forma natural. ¿Cuál es la primera palabra que aprende? Aprende a decir “¡NO!” ¿De dónde viene eso? Este niño no ha sido expuesto a toda la perversión que hay en el mundo. ¿De dónde le viene la perversión? ¿De dónde le sale la inclinación a hacerlo a su manera, en contra de la forma en que se supone que debe hacer? Viene de su corazón, así de pequeñito y de pecaminoso.

Todo pecado comienza en el corazón. Es el corazón pecaminoso del hombre que produce malos deseos y malas acciones. Eso es lo que leemos en Jeremías capítulo 17 versículo 9,

Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio, ¿quién lo comprenderá? (NVI)

Así que si estás tratando de entender por qué existe tanta perversión horrible en nuestro mundo hoy, busca sus orígenes en el Génesis y te darás cuenta del porqué de todo esto—ha sido el curso natural de la naturaleza pecaminosa del hombre abandonado a sí mismo, del hombre que no ha clamado por la gracia de Dios, que no ha buscado a Cristo para salvación. Es allí donde nos lleva el pecado.

Si no tratas con el pecado en tu vida, te llevará por caminos que jamás, que nunca has soñado ir. Te va a costar más de lo que pensaste que tendrías que pagar. Si no tratas con el pecado a la manera de Dios, esto tendrá consecuencias más dañinas, más dolorosas y más severas de lo que te imaginas.

En aquellos tiempos oscuros es fácil preguntarse, “¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Él en medio de todo esto? Podrías pensar que el mal ha vencido, que ha vencido al mundo. ¿Dónde está Dios? Vamos a ver, en la medida que vamos a través del capítulo 6 de Génesis, que Dios está ahí. No es que Dios está ausente. Él no está silente. Él no está perplejo, Él no es incapaz.

Él está vivo. Él está consciente de lo que está sucediendo. Él está actuando en medio de las acciones de los hombres. Él responde. Él está iniciando, Él está involucrado. Él está trabajando, Él está siempre, siempre, siempre cumpliendo Sus propósitos. Y Su propósito siempre será el resultado final, el último capítulo. Él es siempre el vencedor, el conquistador sobre la peor pecaminosidad del hombre.

Así que un día que era muy corrupto, cuando los hombres no prestando atención a Dios, Dios estaba prestando atención a los hombres. Dios estaba activamente involucrado. Pienso en ese versículo  de Génesis, el versículo 2 del capítulo 1, que habla del día en que las tinieblas cubrían la superficie del abismo. ¿Qué quiere decir? Que “el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas”.

Dios estaba allí, Dios estaba activo, Dios estaba obrando. Porque Dios tiene un plan y el plan de Dios no fallará. No puede ser frustrado por el hombre. Ese es uno de los grandes temas de la Biblia; uno de los grandes caminos y misterios de Dios.

En primer lugar, quiero que notemos en Génesis, capítulo 6, el conocimiento y la supervisión de Dios. Dios sabe lo que está pasando. Hemos leído dos veces, “El Señor vio..” El versículo 5 dice, “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal”.

El Señor vio. El Señor no solo vio lo que ellos estaban haciendo, sino que Dios vio lo que había en sus corazones. Dios sabe lo que hay en los corazones de los hombres. Dios sabe lo que hay en tu corazón. El Señor vio. El Señor lo sabe.

Vemos la misma idea en los versículos 11 y 12 de Génesis 6: “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, (Dios sabe y Dios ve) y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”.

Dios nunca está distraído con relación a lo que está pasando aquí debajo en la tierra.

Hay muchos hombres en este planeta que prestan muy poca atención a Dios. Hay momentos en nuestras vidas cuando le damos poca importancia a Dios. Cuando pecamos, ¿Estamos pensando, “Señor, yo sé que estás viendo”? Si estuviéramos pensando que Dios nos está mirando, tendríamos más temor de Dios y pecaríamos menos. Porque incluso cuando no estamos pensando en Dios, Dios está mirando. Dios sabe lo que está pasando.

He citado en ocasiones anteriores en esta serie el Salterio, los salmos con música, y he estado cantándolos durante mis tiempos de quietud. Uno de los pasajes del Salmo 94, me pareció que estaba relacionado con este pasaje. Así es como lee:

¿Hasta cuándo los impíos, oh Señor, hasta cuándo los impíos se regocijarán? De sus bocas brota la arrogancia; sus palabras son arrogantes. Oh Señor, aplastan a tu pueblo, y afligen a tu heredad. Matan a la viuda y al extranjero y asesinan a los huérfanos. (Suena como en la era de Noé, ¿no es cierto? Violencia, corrupción) Ellos dicen: El Señor no lo ve, ni hace caso el Dios de Jacob. Haced caso, torpes del pueblo; necios, ¿cuándo entenderéis? ¿Crees que el Creador, Él que hizo el oído, no oye? ¿Él que dio forma al ojo, no ve? (Salmos cantados 94:3-9)

¿Qué nos dice ese Salmo? Dios ve. Dios lo sabe. Déjame decirte, esto debe afectarte de dos maneras. En primer lugar, Dios sabe lo que te está pasando, y Dios no es pasivo. Dios no está al margen. Vamos a ver que Dios se preocupa profundamente por el pecado y cómo éste afecta a los pecadores y a los justos también.

Pero no solamente Dios sabe lo que te está pasando a ti, Dios sabe acerca de ti y acerca de tu pecado. Como hemos dicho, Él sabe lo que está pasando en tu corazón. Eso debería de poner temor de Dios en nuestros corazones.

¿Y qué es el temor de Dios? Es vivir en esa reverencia, esa percepción consciente, constante de que Dios sabe, de que Dios está aquí, que no puedo dejar a un lado al que todo lo ve y todo lo conoce. El Señor vio, la maldad sobre la tierra. El Señor sabía lo que estaba pasando en sus corazones. Vemos pues, el conocimiento, la supervisión de Dios. Pero luego quiero que veamos el dolor y la tristeza de Dios.

¿Cómo afectó todo esto a Dios? ¿Cómo respondió Él a todo esto? Vemos claramente en este pasaje, como en cualquier otro pasaje del Antiguo Testamento, que Dios se afecta profundamente y personalmente por nuestro pecado. El versículo 6 nos dice, “y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón”.

Permíteme leer esto en otras traducciones, para darte un sentido de la intensidad de la respuesta del Señor. La Nueva Versión Internacional dice: «Se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón”. Una paráfrasis dice: «Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón”. (NTV) El Señor se lamentó.

Dios está profundamente entristecido por el pecado. Él lo odia. Le aflige. Se lamentaba. A Él le dolió en el corazón.

Hay dos palabras en el idioma hebreo original que se utilizan aquí en el versículo 6. La primera palabra, algunas de sus traducciones dicen, “Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra”. Esa es una palabra que significa «respiración forzosa; jadear, respirar con fuerza, gemir”. Es una manifestación física de los sentimientos—de dolor, de compasión y  en ocasiones de consuelo.

Y a medida de que meditaba en este pasaje, tuve la sensación como cuando a alguien te dan un puñetazo en el estómago. Uno hace, “Uhhg.. Eso me duele”. Es una respiración forzosa, que sale de este dolor y de esta pena. Un comentarista dice que esta palabra,

“Describe el amor de Dios que ha sufrido un desgarrador desengaño. Literalmente, se habla de tomar una respiración profunda, pero con extremo dolor”. 2

Dios ama a Su pueblo; Él es un Dios santo, un Dios justo que ve a estos seres humanos que Él ha creado, a estos seres humanos que Él ha hecho para Él, y Él los ve, no solo pecando sino pecando de una manera cada vez peor y peor y pensando en nuevas formas de pecar y de vivir sus vidas sin tenerlo a Él en cuenta. Y Dios se lamenta. Le duele profundamente haber hecho al hombre en la tierra.

Y luego en ese versículo continúa diciendo, “Y sintió tristeza en el corazón”. Esa es una palabra diferente aquí. Es una palabra que habla de “malestar físico y mental, de angustia, de indignación”. Estas son palabras fuertes. De hecho, es la misma palabra que se usa en Génesis 3, que habla del tipo de dolor que una mujer tendrá cuando ella dé a luz a sus hijos. “En gran manera multiplicaré tu dolor de parto”.

Algunas de ustedes, han dado a luz un hijo. Ustedes están familiarizadas con los pujos, con la dificultad, con el trabajo, con el  dolor (incluso físico) que se experimenta al dar a luz un hijo. Es traspasarse uno mismo el corazón o ser traspasado. El comentario bíblico de Wycliffe dice:

«Dios experimentó en su corazón una penetrante tristeza mientras miraba a la trágica devastación que el pecado había producido.»2

Ahora, cuando nos fijamos en el pecado, en tu pecado o en el de los demás, ¿experimentas tú algo parecido a lo que experimenta Dios? ¿Experimentas algún dolor, tristeza, alguna pena? Te pudiera causar más dolor si te dieras cuenta de lo que le causa a Dios; si ves cómo Su corazón es atravesado, si ves su profunda desilusión. Su corazón está atravesado por la trágica devastación de lo que el pecado ha producido.

Quiero que nos quedemos con dos puntos acerca de todo esto. En primer lugar, no está mal que nos sintamos afligidas por el pecado de los demás mientras vemos la devastación de un mundo caído y mientras vemos lo que el pecado ha hecho en nuestras relaciones, en las relaciones que nos rodean. Algunas de ustedes están casadas con un hombre que no tiene un corazón para Dios, tal vez es un alcohólico, tal vez alguien que es adicto a la pornografía.

Al mirar esas cosas, no está mal que te duela y que esto rompa tu corazón. Debería molestarte, debería mortificarte. El tú lamentarte por el pecado en otros es un reflejo del hecho de que estás creada a la imagen de Dios.

Porque a veces creo que  tenemos esta mentalidad que dice: “Si yo fuera realmente espiritual, entonces lo que los demás hagan en este mundo no debe molestarme en lo absoluto”. Debería de molestarnos. Debe contristarnos. Debe romper nuestros corazones. ¿Qué está pasando con nuestros adolescentes? ¿Qué está pasando con nuestros matrimonios? Cuando tu hijo o tu hija se divorcia, debes lamentarte; eso debe romper tu corazón. Tú debes odiar el pecado que ha dado lugar a este tipo de consecuencias devastadoras.

Así que no trates de decir, “Si soy espiritual no sentiré esto; no me molestará”. Yo solo puedo decir.  “Dios está en control”. “Dios está en control, pero no está mal tener un corazón quebrantado.

Pero antes de dejarte llevar por el dolor y el lamento y el llanto y el tener un corazón atravesado por el pecado de otros, debemos recordar (y este pasaje hace eso por nosotras) de lo que mi pecado le causa a un Dios santo. Cuando Dios  me ve siendo corrupta o violenta; yendo por mi propio camino, siendo arrogante, airada o controladora con mis palabras o con mi lengua; con las intenciones de mi corazón, maquinando cosas y formas  en mi mente para hacerle daño a otros o para manipular las circunstancias— cuando Dios ve esas cosas, ya sean  abiertamente o encubiertas en mi corazón, es así como Él se siente.

Dios se duele. Él se lamenta. Se duele en su corazón.  Ahora, vamos a ver que este Dios que se duele  ha provisto un medio para que los pecadores sean redimidos de sus pecados.  Así que vamos a adorarle; vamos a amarlo; vamos a darle gracias por ello.

Permíteme recordarlo una vez más: Nunca vas a amar la salvación de Dios hasta que no hayas visto lo que el pecado hace al corazón de Dios.

Oh Padre, confesamos que apenas podemos comenzar a comprender  lo que Tu corazón debe experimentar cuando ves las devastadoras consecuencias del pecado. Te pedimos que nos ayudes a ver lo que Tú ves, a ver nuestro pecado en la forma en que Tú lo ves a conocer Tu perspectiva sobre el mismo, para que podamos odiarlo como Tú lo odias. Señor, el pecado rompe nuestra relación contigo, el pecado hace que se levanten paredes y murallas en nuestras relaciones con otras personas.

No es para eso  que nosotras fuimos creadas. Tú no nos creaste para pecar. Nos hiciste para estar reconciliadas contigo y para estar bien con los demás. Pienso, Señor, en los matrimonios rotos y en las relaciones rotas y las adicciones sexuales y pecaminosas. Señor, y al ver estas cosas, nuestros corazones lloran, nuestros corazones gimen y te decimos, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Cómo puedes soportarlo?

Sin embargo, te damos gracias porque has llevado todo ese dolor, lo has tomado sobre ti mismo, y lo has colocado sobre Tu Hijo, Jesús. Él fue herido por nuestras transgresiones. Él fue molido por nuestras iniquidades. El castigo que merecíamos fue puesto sobre él. Por sus heridas Señor, todas nosotras somos sanadas. Por eso te decimos:  ¡Gracias Señor! Gracias, Te amamos. En el nombre de Jesús, Amén.

Leslie: Una vez que te enfrentas a la realidad del pecado, entonces  se puede apreciar el milagro de la gracia. Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo la gravedad del pecado como parte de la serie de Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nos ha dado la oportunidad de considerar la naturaleza terrible del pecado. Pero en esta serie, también vamos a echar un vistazo al increíble regalo de la salvación y la gracia. Como hemos escuchado hoy, veremos el Evangelio a través de toda la historia de Noé, y todo el Antiguo Testamento.

Si Dios te ha hablado y te ha señalado tu pecado, corre a Él. Te invitamos a entrar a nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Allí encontrarás recursos que te explicarán claramente qué es el Evangelio, y te ayudarán a iniciarte en la fe.

También quisiéramos que conozcas todo acerca de nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Si eres una maestra, consejera, esposa de pastor o tienes una posición de liderazgo en tu iglesia, esta conferencia es para ti. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y conoce cómo puedes registrarte.

Dios es paciente. A menudo retiene el juicio, dando a la gente tiempo para arrepentirse. Descubre por qué esto es tan importante, mañana. Espero que puedas unirte a nosotros de nuevo aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Humanist Manifesto II (1973).

2 Pfeiffer, C. F. (1962). The Wycliffe Bible commentary : Old Testament (/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Chicago: Moody Press.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/7 – Hombres de Renombres

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

2/7 – Hombres de Renombres

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/hombres-de-renombre/

Leslie Basham: Terroristas, mandatarios, torcidos, dictadores. En ocasiones parece ser como si el mundo estuviese arropado por el mal. 

Esta es Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Es fácil sentirse impotente, sentirse vencido.  Pero tenemos que recordar que estos son solo hombres. Ellos no tienen poder contra Dios.

Leslie Basham: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Nancy continúa explorando el Evangelio en el Antiguo Testamento en la serie, Noé y el diluvio.

Nancy Leigh DeMoss: Hemos estado hablando acerca de la era en la que vivió Noé, la era en la cual Dios envió un diluvio para juzgar al mundo. Como dije anteriormente, si solo escuchas los primeros días de la serie y no continúas por el resto de la serie te sentirás deprimida porque nos estamos enfocando mucho en la depravación del hombre y en la maldad extrema que había en la tierra en esos días.

Es deprimente, pero pienso que es importante que profundicemos y que entendamos cuán pecador puede llegar a ser el hombre. Porque si no entendemos la pecaminosidad del hombre, luego cuando Dios envíe Su juicio sobre la tierra vamos a pensar que Dios es injusto. Nosotras cuestionaremos a Dios y lo retaremos.

Pero si te percatas de cuán pecador es el hombre, entonces no retarás a Dios. Te darás cuenta de que los juicios de Dios son justos y verdaderos. También, si nunca ves cuán pecador puede llegar a ser el hombre, entonces tampoco podrás apreciar y disfrutar  del gozo de la salvación, que ha sido provista por Dios para nosotros a través de Jesucristo.

Y nos adentramos en Génesis capítulo 6; en la última sesión vimos el primer párrafo. Allí vimos que  en esos días se había esparcido e iba en aumento la maldad sobre la tierra. Los descendientes de Caín, el hijo de Adán, y sus descendientes se volvieron paganos y se alejaron de Dios de forma extrema.

En Génesis, en el capítulo 6 en el versículo 4, habla acerca una raza poderosa de gigantes que vinieron a la tierra en esos días y que se convirtieron en una fuerza dominante en la tierra. Ellos fueron llamados en algunas de nuestras traducciones, Nefilim o Nefilitas (NTV). En el versículo 4 dice: “los Nefilim” o los gigantes dependiendo de tu traducción, estuvieron en la tierra en aquellos días. Estos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre. En hebreo la palabra Nefilim significa “caídos” u “ocasión de caer”. Se relaciona con caerse. Algunas traducciones se refieren a ellos como “violentos”. Es una palabra que sugiere violencia. Estos fueron gigantes y  se nos dice dos cosas de ellos. Ellos eran fuertes y eran hombres de renombre.

Eran poderosos. Eran guerreros feroces. Hoy en día ves estos juguetes con que los niños juegan y estos son hombres poderosos que conquistan cualquier cosa sobre la tierra. Estos fueron hombres reales y poderosos. Súperhombres. Ellos eran fuertes. Ellos dominaban a otras personas, ellos eran hombres de renombre. Ellos eran famosos. Ellos eran héroes. Estos hombres en la medida que ves todo este pasaje, tienes la impresión de que ellos eran arrogantes. Se oponían a Dios (eran anti–Dios).

Ellos se dieron a conocer a través de sus actos de violencia, de rebeldía y de corrupción. Probablemente eran gobernantes. Porque si eres fuerte y poderoso puedes hacer todas estas cosas, y llegarás a la cima bien rápido. Probablemente estaban controlados por demonios, dependiendo de cómo interpretes el pasaje del que hablamos en la sesión anterior, acerca de los “hijos de Dios” y las “hijas de los hombre”. Al ver nuestro mundo hoy, vemos que hay personas que son gigantes. No gigantes físicamente, pero gigantes en términos de su personalidad y de su influencia. Por así decirlo, ellos son los gobernantes de esta tierra. No necesariamente son gobernantes literales, pero son hombres que ejercen un gran poder y una gran influencia en nuestro mundo.

Algunos de estos Nefilim modernos, de estos gigantes, son obvios. Son los dictadores crueles y déspotas quienes disponen de millones de seres humanos como si no tuvieran ningún valor. Los Adolfo Hitler, los Saddam Hussein, los Amins de hoy—simplemente hombres malvados que destruyen a otros seres humanos.

Pero al meditar en este texto, me doy cuenta de que hay otros Nefilim en nuestra cultura. Son los hombres poderosos, los hombres de renombre, quienes no son tan abiertamente corruptos. La cultura los ha abrazado. Son populares. Pienso en muchos de los iconos de nuestra cultura pop.

Pienso en Bill Maher, un comediante que dice que la religión es un desorden neurológico. Él dice que “la oración es una noción tan tonta como Santa Claus”. Ora a santa y él te dará  lo que tú quieres. Es tan tonto. Es tan infantil. Él continúa diciendo “Son los idiotas de hoy en día que toman la Biblia literalmente”. Él dice también, “En los últimos diez años tenemos el doble de personas que dicen que no tienen una religión. Encuentro que eso es bastante alentador.” Él es un hombre que se gana la vida profanando, y haciendo humor en contra de Dios.

Y pienso también en Bill Gates, que no es tan abierto en su oposición al cristianismo. En una entrevista que le hizo la  revista Time  le preguntaron acerca de la religión y la existencia de Dios. Él contestó: “Yo no tengo ninguna evidencia de eso. En términos de manejo del recurso de tiempo la religión no es muy eficiente. Tengo muchas  cosas que pudiera hacer en un domingo en la mañana”. Un hombre que se hizo a sí mismo, que no necesita a Dios o no se percata que sí lo necesita.

Luego tenemos otros Nefilim de los tiempos modernos, unos gigantes con mucha influencia, personas anti-Dios que se encuentran en el escenario religioso. Pienso en Gene Robinson, quien es el primer obispo abiertamente homosexual dentro de la Iglesia Episcopal. Él dijo: “Es la tradición de otras denominaciones el interpretar las Escrituras de forma literal, pero nunca  ha sido esa la tradición en la denominación anglicana.” Contestó esto cuando le preguntaron sobre el punto de vista de la Biblia acerca de la homosexualidad.

Ahora, cuando leemos acerca de los Nefilim del siglo XXI, vemos estos hombres fuertes, poderosos, de influencia, hombres y fuerzas anti-Dios. Es fácil sentirse impotente. Eso fue lo que hicieron los Nefilim en los tiempos de Noé.  Ellos eran poderosamente abrumadores, ellos eran gigantes. Miras a estos gigantes y dices, “¡Son enormes! ¿Qué podemos hacer en contra de este tipo de personas tan malvadas?”

Esta gente del Antiguo Testamento, en los días de Noé, parecían invencibles poderosas y desde el punto de vista humano, ellos eran “los hombres poderosos de la antigüedad, hombres de renombre.”  Tenemos que recordar que estos Nefilim, ya sea que hayan vivido en los días de Noé o en nuestros días, son simplemente hombres. Ellos no tenían ni tienen ningún poder sobre Dios. De modo que aunque estés viviendo en los días de los Nefilim modernos o rodeada de ellos en nuestra cultura…

Pienso en una mujer quien me habló recientemente acerca de su ex-esposo que había enloquecido y había comenzado a aterrorizarla a ella, a su familia, a la comunidad y terminó en la cárcel— un Nefilim moderno.  Uno pudiera creer que en el corto plazo los gigantes están ganando, pero Dios tiene la última palabra. Él está escribiendo el último capítulo y por la gracia de Dios, tú sobrevivirás, y verás a Dios triunfar sobre los gigantes de maldad de nuestros días.

No estoy tratando de deprimirte al señalarte cuán malvadas pueden ser las cosas y cuán depravadas han sido las culturas y cuán depravada es nuestra cultura hoy, pero creo que es importante que tengamos un vistazo de cómo la pecaminosidad del hombre ha traído tanta corrupción a esta tierra. Recientemente he estado mirando  artículos, titulares, historias, noticias, y viendo esta corrupción por todos lados y la violencia de nuestro mundo hoy. Déjame leerte artículos que he visto recientemente—los titulares de los principales artículos.

En el área de la bahía de San Francisco “el fiscal del distrito presentó cargos el miércoles contra un hombre de Richmond, acusado apuñalar hasta la muerte a su hijo adoptivo de 18 meses de edad”.

El día después de Acción de Gracias, en Worcester, Massachusetts, una noticia leía:

“Un hombre fue acusado por apuñalear a dos familiares durante la cena de Acción de Gracias, alegando que le criticaron sus modales en la mesa durante la cena”.

El centro de prevención de violencia doméstica y sexual estima que “una de cada tres niñas y uno de cada siete niños es abusado sexualmente para la edad de dieciocho años, y en la mitad de los casos los abusadores son miembros de la familia”.

Luego estas estadísticas: “un asesinato es reportado a la policía cada 21 minutos, un robo cada 48 segundos,  asalto agravado cada 28 segundos.  Se estima que cada cinco minutos una mujer es víctima de violación o de intento de violación”.

La Asociación Americana de Psiquiatría dice que “para la edad de 18 años, un joven norteamericano habrá visto 16,000 muertes simuladas y 200,000 actos de violencia”.

El embarazo en adolescentes ha incrementado en un 621% desde el 1940.

Por lo menos 30 millones de mujeres han sido vendidas para prostituirse a nivel mundial en los últimos veinte años. En Tailandia hay 800,000 niños en prostitución, 400,000 en la India, 250,000 en Brasil y entre 90,000 a 300,000 en los Estados Unidos.  Niños que practican la prostitución.

En los Estados Unidos, el ingreso generado por la pornografía es mayor que la combinación de todos los ingresos generados por las franquicias de balompié profesional, baseball y baloncesto. La pornografía infantil genera $3 billones anualmente.

Uno de cada tres niños concebido en los Estados Unidos es abortado. Más de 33 millones de abortos se han practicado tan solo en los últimos veinte años.

Wao, esto es difícil de creer, ¿no es cierto? Cuando le enseñé esa lista de estadísticas y titulares a nuestro productor, él dijo “ ¡Qué lista tan deprimente!” Y es realmente deprimente. En la medida que escuchas este tipo de titulares y de historias, pienso que estarías de acuerdo conmigo que hay dos palabras por las cuales nuestro mundo se caracteriza: corrupción y violencia.  Esas eran las mismas dos palabras que caracterizaban la época en la que Noé vivió.

Lo que fue un evento aislado, una excepción (recuerdas cuando Caín mató a Abel—que fue algo sorprendente) se propagó durante el tiempo de Noé. Se convirtió en la norma—corrupción y violencia. Estamos en Génesis capítulo 6, vamos a leer comenzando en el verso 5:

Y el Señor vio que era mucha maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal… La tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Entonces Dios dijo a Noé: He decidido poner fin a toda carne, (algunas traducciones dicen la voy a destruir) porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí, voy a destruirlos juntamente con la tierra (vv. 5,11-13)

Algunas de sus traducciones dicen, “he decidido el fin de todo ser”. (RV-60) “La tierra está llena de violencia por ellos.” Ves todas estas palabras, “violencia,” “corrupción,” “maldad”, “iniquidad”. Lo que se describe aquí es un reinado de terror, algo similar a los titulares que acabamos de escuchar.

Los recuentos noticiosos de nuestros tiempos no nos dicen nada comparado con  la época en la que vivió Noé. Si recuerdas bien, la ley aún no había sido entregada al hombre—la Ley de Dios, pero Dios vio lo que estaba aconteciendo y dijo, “es corrupto; es perverso”, porque los hombres tienen una ley escrita en sus corazones. Ellos sabían que estaba mal.

Había una responsabilidad ante Dios, aunque ellos no tenían la ley de Dios escrita. Desde luego, nosotras tenemos la ley de Dios escrita… ¿Cuánto más responsabilidad tenemos? En la medida en que vemos este pasaje, primero quiero que veamos el grado de pecaminosidad del hombre en ese día; lo permeado que puede llegar a estar y cuánta influencia tiene el pecado.

Veamos el versículo 5, “Era mucha la maldad de los hombres en la tierra.” Había mucho pecado, era masivo, extendido, pecado profundo generalizado.  El versículo 11 y el versículo 13 dicen que la tierra estaba llena de violencia. Esto es opresión extendida; crueldad extendida. Lo que hemos escuchado que sucedió en Irak en los años pasados, esa era la condición de toda la tierra en ese tiempo. Las personas eran torturadas, oprimidas y la crueldad estaba saliendo a flote. El versículo 12 dice que,  “toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. Se había extendido el pecado; el pecado había permeado todo.

En la medida en la que lees este pasaje,  es como si Dios fuera el fiscal. Él está estableciendo su caso contra el acusado. Déjame reiterar eso, si no entendemos la pecaminosidad del hombre, si no nos damos cuenta cuán pecador el hombre es,  y cuán pecador puede llegar a ser,  los juicios de Dios podrán lucir excesivos o injustos.

Este es el trasfondo de todo esto, y es por eso que nos estamos pasando tantos días en esta sección. Hoy en día no escuchas muchas enseñanzas y prédicas o conversaciones acerca de la pecaminosidad del hombre, y no escuchamos muchas enseñanzas tampoco acerca del Antiguo Testamento.

Pienso que es para nuestro detrimento, porque el Nuevo Testamento nunca será precioso para ti, si no has experimentando el peso del Antiguo Testamento, el peso de nuestra culpa, el peso de nuestro fracaso y de nuestra pecaminosidad ante un Dios santo.

Este es el trasfondo que nos ayuda a entender por qué fue absolutamente justo de parte de Dios acabar con toda la tierra en una inundación catastrófica. Y porque todos los juicios de Dios son justos.

Hoy en día vemos que el mundo está lleno de violencia  en una escala global o mundial y también a pequeña escala. Terrorismo, guerra, violación, violencia doméstica, crímenes violentos, divorcio, abuso de niños, división en las iglesias— ¿Es una forma de violencia, no es así?  Nada de esto es nuevo. El corazón del hombre es pecaminoso, y cuando el hombre es dejado en sus propios caminos, cuando el hombre no le cree a Dios y no entra en la gracia de Dios, su corrupción solo se empeora.

Lo que acabamos de leer en Génesis es el resultado inevitable de cualquier cultura que se rehúsa reconocer a Dios. Hemos estado hablando del linaje de Caín, de los hombres que se hacen a sí mismos, que viven a su manera y viven sin Dios. Esto es lo que pasa. Leemos un pasaje similar en el capítulo 1 de Romanos, donde se describe ese espiral descendente de nuestra cultura. Romanos capítulo 1 versículo 28 dice, “Como no tuvieron a bien reconocer a Dios, (justo como en la época de Noé),  Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran cosas que no conviene”. Ellos estaban llenos de toda injusticia,  maldad, avaricia y malicia. Colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y de malignidad.

Son chismosos, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de lo malo (siempre pensando en nuevas formas para pecar), desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor, despiadados; los cuales, aunque conocen el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las practican.” (Ro 1:28-32).

Esa es la descripción de la época de Noé, pero esa es también la descripción de cualquier cultura que rehúsa reconocer a Dios. Es ahí hacia donde se dirige. No se pone mejor, solo se empeora. El hombre dejado a sí mismo solo empeora las cosas. Y eso es  lo que leemos en  2da a Timoteo donde Pablo dice que:

“En los últimos días… Los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios ( vv. 1-4).

Así era en los tiempos de Noé,  y eso es lo que vemos más y más en nuestros días en la medida en que nos acercamos al fin. Veremos más y más de lo mismo. Tenemos que darnos cuenta que la corrupción humana y la violencia es seria y tiene consecuencias serias.

El Salmos 11 el versículo 5, dice, El Señor prueba al justo y al impío, 
y su alma aborrece al que ama la violencia. Proverbios capítulo 21, “La violencia de los impíos los arrastrará…”— ¿Te suena eso como el diluvio? — “Porque se niegan a obrar con justicia” ( v.7).

¿Cuál debe ser entonces nuestra respuesta?  Más adelante estaremos hablando más acerca de eso en esta serie, pero déjame tocar algunos puntos. Primero, pienso que debemos de orar para que Dios reivindique la justicia. Eso fue lo que hizo el salmista en el Salmo 7 en el versículo 9. Él dijo: “Oh Dios justo, quien pruebas las mentes y los corazones, trae a su fin la violencia del que hace maldad y dale seguridad al justo”. (Parafraseado).

Es correcto orar para que la justicia prevalezca y que la maldad sea juzgada. “Señor, trae la maldad a su fin”. ¿Qué podemos hacer, más que orar? “Señor, reivindica la justicia. Pon fin a la violencia de los malvados”.

En la medida en que oremos por esto, tenemos que revisar nuestros propios corazones. Porque es tan fácil señalar a otros—es muy fácil. No hay duda de la corrupción y de la violencia que existe en el mundo, quizás hay  mucha corrupción y violencia alrededor de ti  y en el mundo en el que vives. Quizás es tu jefe, quizás tu cónyuge, miembros tu familia. Pero he aquí lo que no vemos tan fácilmente: ¿En la medida en que Dios mira tu corazón, ve Él allí corrupción y violencia? Tal vez no en las formas manifiestas, flagrantes que encabezaría un titular en el periódico, pero,

¿Qué tal en tu forma de hablar? ¿Hay en tu hablar engaño, grosería, aspereza hacia tus hijos, crueldad hacia tu esposo, o hacia tus hijos, o quizás a espaldas de tu jefe? ¿La corrupción y la violencia están en tus conversaciones?

¿Hay violencia en tus actitudes? Quizás nunca hayas salido a matar una persona, pero, ¿acaso has odiado tanto una persona que desearías que estuviera muerta?   Tengo que decir, oh Dios, que no solo  el mundo allá fuera que necesita de Ti y de Tu gracia. Es mi corazón. He cometido asesinato en mi corazón. Mi corazón es corrupto es violento apartado de Tu gracia.

¿En tu comportamiento hay aspereza, existe corrupción? Examina tu corazón y luego ora por el regalo de un verdadero arrepentimiento. Me encanta el pasaje en Jonás capítulo 3 donde el rey de Nínive, habiendo sido advertido por Jonás de que el juicio vendría, hizo una proclamación. Él dijo: “Sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios con fuerza, y vuélvanse cada uno de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos”.

Quizás haya en tu corazón corrupción y violencia, o en tu lengua o en tus manos. ¿Qué debes hacer? Humíllate. Clama a Dios en arrepentimiento. Apártate del mal camino y de la violencia que está en tus manos. No te puedes arrepentir por el resto del mundo, pero sí puedes arrepentirte por ti misma.

Puedes decirle, “Señor, no es mi hermano, no es mi hermana, no es mi vecino, no son todos esos criminales allá afuera —  soy yo, oh Dios, parada aquí delante de Ti, en necesidad de Tu misericordia y de Tu perdón. Señor, ten misericordia de mí. Yo me entrego, yo me humillo delante de ti. Me arrepiento de mi maldad, me arrepiento de mi corrupción, de la violencia de mis propias manos y de mi propio  corazón”.

Leslie Basham: Esa es Nancy Leigh DeMoss. Si nunca le has rendido tu corazón al Señor, espero que respondas al mensaje de hoy. No retrases el hacer las cosas correctamente. Si te has rendido a Él por primera vez, nos gustaría invitarte a que visites nuestra página web en la cual encontrarás recursos que te ayudarán a crecer en la fe. Solo visita   www.AvivaNuestrosCorazones.com.

El mensaje que Nancy nos trajo hoy es parte de la serie Noé y el diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento. Verás poderosos recordatorios de Jesús en la medida en que profundizamos en esta historia.  Puedes ver a Jesús en muchas de las historias del Antiguo Testamento.

Nancy Leigh DeMoss : Realmente hay mucha corrupción y mucha maldad en este mundo, pero Dios está obrando en medio de todo ello. Una de las formas como está obrando es trayendo a las mujeres de regreso a su corazón, a Su llamado y a Su diseño para ellas. Y de eso se trata el movimiento de la Mujer Verdadera: Dios llamando a las mujeres en este  mundo a volverse a las sendas antiguas y a vivir Sus propósitos en este mundo.

Muy pronto estaremos llevando a cabo la primera conferencia de Mujer Verdadera en Santo Domingo, República Dominicana. Está dirigida principalmente a maestras, a esposas de pastores, a líderes ministeriales; a mujeres que sean de influencia en sus iglesias o en sus comunidades.  Estamos pidiéndole a Dios que comience un movimiento en todas las iglesias y en todas las comunidades de América Latina, trayendo a la mujer hispana de vuelta hacia Él.

Si quieres saber más acerca de esta conferencia, visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Leslie Basham: Esperamos que puedas ser parte de este gran ejército de mujeres que ha dicho “Sí Señor” y que participes en esta conferencia.

Bueno, estamos viviendo en tiempos donde hay increíbles avances en la tecnología, pero ¿hace esto que el mundo sea mejor? Estaremos discutiendo acerca de eso en nuestro próximo programa. Por favor vuelve a sintonizar Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1Matthew Henry (1996, c1991). Matthew Henry’s Commentary on the Whole Bible: Complete and Unabridged in One Volume (Genesis 6:4/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Peabody: Hendrickson.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/7 – Un destello de esperanza

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

1/7 – Un destello de esperanza

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-destello-de-esperanza/

Leslie Basham: “Nadie es afectado por las acciones de adultos que actúan de mutuo acuerdo”. ¿Alguna vez has escuchado ese argumento?  “Nadie es afectado por las acciones de adultos que actúan de mutuo acuerdo”. Esto no es cierto de acuerdo a Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si deseas estropear tu vida, eso es una cosa.  Yo espero que no lo hagas, porque eso afecta además a toda una cultura.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

A  partir de hoy y en la próxima semana vas a recibir una perspectiva fresca de una historia familiar. Nancy Leigh DeMoss empieza una nueva serie titulada Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy: Aun si no conoces nada sobre la Biblia, es probable que hayas escuchado la historia de Noé y el diluvio.  Pienso que esa debe ser una de las historias más conocidas de las Escrituras. 

Es un tema popular.  Vas a las tiendas y ves personajes del Arca de Noé, quizás algunas figuras de madera.  Algunas son bien lindas.

Es una historia que muchos eruditos han tratado de descartar o de presentar como una simple leyenda, o folklore religioso.  De hecho, muchos descubrimientos arqueológicos han revelado que muchas muchas civilizaciones antiguas tienen su propia versión de la historia del diluvio.  Con frecuencia son similares al relato del Génesis, pero muchas veces incluyen muchos dioses y diosas, y lo más probable son variaciones de la historia original que fue pasada de generación a generación.

Pero mientras nos embarcamos en esta serie del gran diluvio, quiero que recordemos que la historia de Noé y el diluvio no es un cuento de hadas, y que tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento reconocen que es una historia verídica y de hechos reales.  No es solo un cuento dulce y fantástico.

De hecho, durante las últimas semanas mientras he estado meditando en estos capítulos del libro del Génesis, y me he dado cuenta de que es una de las historias más importantes de todo el Antiguo Testamento.

Esta historia, prefigura la cruz de Cristo.  Cuenta la historia de la pecaminosidad del hombre, y nos da una ilustración vívida del juicio y de la ira de Dios. Nos dice lo que Dios piensa sobre el pecado; la perspectiva de Dios respecto al pecado. Y luego también es una historia maravillosa y extraordinaria sobre la increíble gracia de Dios, el Dios que hace un pacto con Su pueblo, y el Dios con quien se puede contar para que guarde Su pacto; el Dios que libera a algunos de la ira y del juicio.  Y veremos todo esto y más en la historia de Noé. 
Pienso que la historia de Noé tiene un doble mensaje.

Un doble propósito y una doble respuesta.  La historia primero es para aquellos que son pecadores que nunca se han arrepentido.  El mensaje es para advertirles que el juicio viene.  La invitación, el llamado, es a arrepentirse y a creer en el Evangelio.  Y luego hay un mensaje de esperanza y un mensaje de aliento para los que creen en Dios, para los que caminan con Dios, para los que han entrado al arca por la fe.

¿Cuál es nuestra respuesta una vez vemos esa gracia y esa misericordia de Dios? Haremos lo mismo que hizo Noé.  Dar una respuesta de gratitud, de adoración, de sacrificio.  Darías tu vida por ese tipo de Dios si tomaras un momento para pensar y te dieras cuenta de qué es lo que Él hizo al salvarnos de la increíble ira de Dios que ha de venir.

Ahora bien, como siempre ocurre en la historia, hay tres personajes principales en este relato.  El primero corresponde a un grupo, y son los impíos. Ellos se enfrentan a cierta destrucción.  Y de nuevo, el llamado a esos pecadores es a creer en el Evangelio y a arrepentirse de su pecado. El segundo grupo de personas corresponde a los justos.

Estos son los que creen en Dios.  Son justificados por su fe, y están bajo la gracia de Dios. Están cubiertos bajo Su misericordia.  Su  futuro es ser liberados, no hay destrucción para ellos, sino liberación de la ira de Dios.  Son llamados a adorar a Dios y a obedecerle. Y luego, ¿quién creen ustedes que es el tercer personaje? En cada episodio de la historia de la humanidad, ese tercer personaje es  Dios. Pero Él es el personaje central.  Aquí vemos un Dios que está siempre a cargo, un Dios de juicio, un Dios de ira, pero a la vez un Dios de increíble gracia y misericordia.

De modo que a través de esta serie vamos a ver el mundo en que vivía Noé, que tiene muchas similitudes con el mundo en que vivimos. Hoy en día.  Vamos a ver a Noé y aprender algunas ideas sobre cómo podemos caminar con Dios en un mundo malvado. No es fácil, pero es posible.  Vamos a obtener entendimiento sobre los propósitos soberanos de Dios, Su gran plan redentor para este mundo, y lo que todo eso significa para nosotras.

Algunas veces en Aviva Nuestros Corazones hacemos programas sobre temas como la intimidad en el matrimonio, o sugerencias para la crianza de los hijos, y siempre recibimos mucha respuesta a ese tipo de programas prácticos. A medida que preparaba esta serie, parte de mí decía: “La historia de Noé no es tan práctica como algunos de esos temas que abordamos de tiempo en tiempo”. Pero bueno, les diré que me he dado cuenta de que es fundamental que entendamos el corazón de Dios, el carácter de Dios y los caminos de Dios.

Hoy me gustaría hablar sobre parte del contexto, el trasfondo que llevó al diluvio para que nos dé un sentido de dónde encaja todo esto en la historia de la humanidad. Así que les pido que vayan en sus Biblias al capítulo 5 de Génesis. Mientras lo buscan, permítanme retroceder un poco y recordarles que en Génesis capítulos 1-2 leemos la historia de la creación del hombre.  En Génesis capítulo 3 tenemos el relato de la caída, la caída en el pecado. Desde ese punto en adelante a lo largo de la Escritura siempre hay dos líneas de personas.

Están los piadosos y están los impíos.  Los que creen en Dios y los que no creen en Dios.  Los que se rebelan contra Dios y los que obedecen a Dios. Hay un claro contraste entre estas dos líneas. Cuando llegamos al capítulo 4 de Génesis vemos a Caín, el hijo de Adán y Eva, que se rebela contra Dios.  Él mata a su hermano, Abel.  Caín empieza esta línea impía, bueno él no la empezó, la empezaron Adán y Eva. Pero él continúa esta línea impía. Y los descendientes de Caín, como podemos leer en el capítulo 4, muchos de ellos eran brillantes.  Ellos construyeron ciudades. Tuvieron logros impresionantes, pero eran hombres que lo habían logrado por sí mismos. No reconocían a Dios.

Lograron tener éxito, en el sentido terrenal, pero sin Dios. Pero luego, al final de Génesis 4, vemos una línea diferente.  Es la línea de Set, el hijo que les nació a Adán y a Eva que era la línea justa, la línea piadosa de Dios.  Dice que después que Set nació, “los hombres empezaron a clamar el nombre del Señor”. ¿Y qué pasa cuando clamas al Señor? Serás salvo.  De modo que ves estos dos hilos, estas dos corrientes de personas.

Ahora en Génesis capítulo 5 vemos en los versículos 1 y 2 que cuando Dios creó al hombre, lo hizo a imagen y semejanza de Dios. «Varón y hembra los creó;  y los bendijo». Vemos que el hombre es creado a imagen de Dios.  Es bendecido, está diseñado para vivir para siempre, sin muerte.

Cuando llegas a Génesis 5, es uno de esos capítulos de genealogía que son fáciles de saltar cuando estás leyendo la Biblia. Pero es un capítulo tan importante.  Y te darás cuenta de ciertas cosas. Primero, te darás cuenta de que la gente vivía muchos años, 900 años, 800 años, 700 años.

El ambiente previo al diluvio era propicio para vivir más.  Los eruditos bíblicos creen que probablemente la tierra estaba bajo una especie de dosel de agua que filtraba los rayos ultravioleta del sol que son tan dañinos.  Era un medio ambiente propicio para vivir más tiempo. No obstante, cuando lees el capítulo 5 ves una frase que se repite ocho veces, si yo conté correctamente. ¿Cuál es esa frase? “Y murió”.

Tal y tal vivió; tuvo hijos, y murió.  Luego su hijo vivió tantos años, tuvo hijos, y murió.  Y así sigue una y otra vez. Vivieron muchos años.  Pero todos morían.  Esa es la consecuencia del pecado.  Es el cumplimiento de lo que Dios le había dicho a Adán, si comes del árbol que te mandé no comieras, morirás.  Morirás espiritualmente, y finalmente morirás físicamente.

Cuando lees el capítulo cinco de Génesis, percibes cierta tristeza y monotonía con respecto a la historia del hombre en este mundo caído. Es deprimente.  Hay desesperanza.  Sí, vivió tantos años, pero y qué—murió.

Pero en medio de este recuento deprimente, hay un destello de esperanza porque siempre hay esperanza donde está Dios.  Él es un Dios de gracia que nos da esperanza.  Así que leemos en los versículos 21 al 24 del capítulo 5 de Génesis que Enoc escapó a la maldición de la muerte.  Un hombre.  Él es el único hombre en ese capítulo de quien no se dijo: “Y murió”.  Enoc caminó con Dios.

Era del linaje de la fe.  Era del linaje justo. Nos da la esperanza de que nosotros no tenemos que morir, que espiritualmente puede haber vida eterna, que podemos caminar con Dios.Y luego en el versículo 29 encontramos la primera referencia a Noé.  Llegaremos a esta parte más adelante en la serie.  Pero vemos que aun cuando nació se dijo que “confortaría a los que estaban bajo la maldición del pecado”.

Hay esperanza en un mundo caído. Hay gracia en un mundo caído.  Hay bendición en un mundo maldito.  Y claro está, estos destellos de gracia y esperanza nos señalan al Salvador, a Aquél que redimiría y libertaría al mundo de su condición caída. ¿Recuerdas ese himno que cantamos en Navidad?

El mundo estuvo envuelto en sus querellas hasta que Dios nos mandó al salvador. Una esperanza todo el mundo siente, la luz de un nuevo dia sin igual.

Nancy: A veces cuando escuchamos las noticias o leemos lo que está aconteciendo en el mundo, puede resultar bastante abrumador.  Es fácil pensar que el mundo de hoy en día está peor que nunca. Pero quiero que nos demos cuenta, a medida que estudiamos el capítulo 6 de Génesis en el día de hoy, de que ese no es el caso.  Ha habido épocas de excesiva maldad en la historia del mundo, y en esta serie sobre Noé y el gran diluvio, vamos a ver uno de esos tiempos. Vayamos entonces a Génesis capítulo 6.  Hoy vamos a ver los primeros versículos.  Para darnos el contexto, permítanme leer varios versículos empezando en el versículo 1,

Y aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron para sí mujeres de entre todas las que les gustaban (v. 1–2).

Ahora bien, debió haber habido algo muy malo en eso, y veremos lo que es en unos momentos, porque el versículo 3 dice:

Entonces el SEÑOR dijo: No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años.

Algo andaba muy mal.  Dios dijo: “Tuve suficiente.  Voy a ponerle fin a esto”. Pero sigamos leyendo en el versículo 4:

Y había gigantes [o Nefilim en algunas traducciones] en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos. Estos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre. Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos del corazón era solo hacer siempre el mal (v. 4–5).

Versículo 11

Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.  Y miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra (v. 11–12).

Con este aumento en la población vino un aumento del pecado. Donde abundaba la población, abundaba el pecado. Y me alegra también decirles que donde abundó el pecado, la gracia de Dios sobreabundó.  Veremos eso más adelante en la serie.

Pero cuando empezamos a leer el capítulo, hay dos grupos de personas malvadas que se resaltan. Primero vamos a ver el primer grupo en el día de hoy, y luego en la próxima sesión veremos el segundo grupo.  El versículo 2 nos dice que: “Los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas”.

Entonces aquí tenemos una discusión sobre los hijos de Dios que se casaron con las hijas de los hombres.  Este es el primer grupo de personas.  El segundo grupo que veremos son los que aparecen en el versículo 4, los gigantes o los Nefilim.  Hablaremos sobre ellos en la próxima sesión. Ahora, “los hijos de Dios que se casaron con las hijas de los hombres «— ¿Quiénes son y qué significa esto? Bueno, antes que nada déjenme decirles que yo no sé. Los estudiosos tienen todo tipo de opiniones. El tema de quiénes son “los hijos de Dios” y quiénes son “las hijas de los hombres” es un tema muy debatido.

Permítanme decirles cuáles son las tres posiciones principales que los comentaristas han sugerido. Algunos creen que “los hijos de Dios” eran ángeles que cohabitaban con mujeres, con mujeres humanas. Esta perspectiva tiene cierto fundamento ya que en otros lugares de las Escrituras el término “hijos de Dios” se refiere a los ángeles.

Sin embargo, la mayoría de los eruditos concuerdan en que probablemente eso no es lo que significa aquí.  Las Escrituras dicen que los ángeles no tienen cuerpos.  Jesús dijo que los ángeles no se casan.  No se dan en matrimonio.  Así que probablemente eso no sea lo que se quiere decir aquí.  Hay otras dos opiniones posibles, y pienso que ambas pudieran ser ciertas.

Hay algunos, entre estos Matthew Henry, ese erudito de antaño, que cree que “los hijos de Dios” se refiere a la línea piadosa de Set.  Y “las hijas de los hombres” se refiere a la línea impía de Caín.  Que estos dos, la semilla piadosa y la semilla impía, empezaron a sentirse atraídos entre sí y a casarse entre sí, y así fue como terminamos con esta generación malvada y corrupta de personas. Esa es una opinión posible. Ahora les diré la tercera opinión que pienso que también es posible. Es complicada, pero no voy a entrar en muchas explicaciones.

“Los hijos de Dios” podría referirse a ángeles caídos o a demonios que de hecho habitaban y poseían cuerpos humanos masculinos. Esto tiene su fundamento.  Puedes leerlo en el libro de Judas y en 2da de Pedro, y así entender que en realidad los hombres pueden llegar a ser habitados por demonios, por ángeles caídos.

Estos hombres poseídos por demonios eran muy poderosos. Eran lujuriosos. Eran controladores.  Eran un grupo de hombres malvados y demoníacos.  Eran gobernadores de la tierra, tal vez.  Tenían mucha influencia.  Y estos hombres poderosos, poseídos por demonios llamados “los hijos de Dios” se casaron con “las hijas de los hombres”, mujeres casadas.  Y como resultado tenemos esta generación muy malvada, corrupta y violenta.

No creo que podamos saber con certeza cuál es la interpretación correcta, y no creo que realmente nos importe para los fines de nuestro estudio.  Las implicaciones y aplicaciones son claras.  Vemos que estos “hijos de Dios”, quienes quiera que fueran, se casaron con estas “hijas de los hombres”, y que esto no fue bueno. Estos hombres se casaron con estas mujeres basados principalmente en la atracción física.  Eran hombres y mujeres que vivieron sus vidas separados de Dios.  “Haré lo que quiero hacer”.  Dice: “tomaron para sí mujeres de entre todas las que les gustaban,” y se casaron para satisfacer sus instintos lujuriosos. No consideraron que el matrimonio fuera algo santo y sagrado.  Se casaron fuera de su fe. Ese es el panorama que tenemos en 2da de Corintios capítulo 6 de unirse en yugo desigual.  No encajaban.  No pertenecían juntos.  Y en 2da a los Corintios capítulo 6 nos dice:

No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?  Por tanto, [salid de en medio del mundo] y apartaos (vv. 14, 17).

Vive una vida piadosa que sea diferente a la del mundo que te rodea. Que afecte a dónde vas, lo que haces, cómo haces tu trabajo, cómo vives, y con quién te casas.

Ahora, cuando volvemos a Génesis capítulo 6, vemos la importancia del matrimonio y la familia. Sé que tenemos muchachas jóvenes que nos escuchan. Quisiera hacer un llamado firme y ferviente a aquellas de ustedes que son jóvenes, que aún no se han casado, que están solteras y que nos están escuchando.  Cuando decidas casarte con alguien, tu decisión no solo te afecta a ti, aunque sí te afecta a ti.

Asegúrate de casarte dentro de la voluntad de Dios porque vivirás años y años con las consecuencias de la decisión que tomes.  Si haces una elección piadosa, estarás sentando las bases para años de bendición. . . No necesariamente años fáciles, porque aun el mejor de los matrimonios conlleva trabajo y requiere la gracia de Dios.  Pero si te casas fuera de la voluntad de Dios, puedes contar con tener años de dolor, de sufrimiento y de desengaño. Así que ten cuidado de con quién te cases —te afecta a ti.  Pero también quiero decirte que afecta mucho más que solo a ti.

Si tú quieres arruinar tu vida, es una cosa.  Yo espero que no lo hagas.  Pero eso afecta a toda una cultura. Cuando estos “hijos de Dios” se casaron con las “hijas de los hombres”, se casaron fuera de la voluntad de Dios. Se casaron fuera de su fe.  Se casaron por las razones equivocadas, se casaron por razones superficiales, por razones temporales y sensuales.  Esas decisiones equivocadas de matrimonio básicamente produjeron una sociedad que era cada vez más malvada y depravada.  No se detiene en solo un matrimonio.

Tu matrimonio, si es un matrimonio piadoso, puede tener un impacto y una influencia en este mundo que trascienda hasta generaciones futuras. Por eso es que vale la pena que trabajes en tu matrimonio.

Por eso, cuando eres soltera, antes de casarte piensa: ¿Es este un matrimonio que va a contribuir positivamente a los planes del reino de Dios en este mundo? No solo te cases con alguien de quien te enamoraste.

Pregúntale a Dios: ¿Es esta tu elección para mi vida, Señor? Recibe consejería piadosa de tus padres, del liderazgo de tu iglesia, de consejeros y líderes espirituales.  Quisiera decirles a las que no están casadas.  Si solo pudieran leer algunos de los correos que he recibido de mujeres a través de los años que se casaron en contra del consejo y de la autoridad de sus padres, en contra del consejo piadoso, a veces aun en contra de su buen juicio.Se casaron con hombres que estaban involucrados en todo tipo de cosas, que tenían problemas de carácter, cosas que debieron haber notado.

Escucha, si te casas con un hombre con antecedentes de drogas y de rebelión o pornografía e inmoralidad, esas cosas tienen asociaciones demoníacas. Ahora, no quiero ser más dramática de la cuenta, pero estoy diciendo que la decisión de con quién te casas es muy, muy importante.  Muchas de esas mujeres me han escrito años más tarde y me han dicho, “Si solo no me hubiera casado fuera de la voluntad de Dios”.

Hoy en día hay miles y miles de mujeres cristianas que harían lo que fuera para volver atrás y deshacer las malas decisiones que tomaron respecto a la persona con quien se casaron.  Ahora bien, tenemos un Dios redentor.  Algunas de ustedes están en esa situación ahora.  No pueden volver atrás y deshacerlo.  Pero hay gracia.  Hay misericordia.  Puedes caminar con Dios aun en medio de un matrimonio muy difícil. Pero les estoy hablando a algunas que todavía son solteras, y les estoy rogando que no se casen con un hombre impío.

El fruto de los matrimonios impíos como lo vemos en el libro de Génesis en el capítulo 6 es mayor maldad, violencia y corrupción.  De una generación a la próxima, solo se pone peor. El fruto de los matrimonios piadosos será una simiente justa y un impacto en la próxima generación para el reino de Cristo.

Padre, quiero pedirte hoy por nuestras oyentes que son solteras, por las jovenes que nos escuchan hoy. Te pido que seas Tú que escojas su pareja y que las dirijas a esa pareja. Y juntos que su matrimonio pueda producir una simiente piadosa que impacte nuestro mundo para Cristo.  Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss nos ha estado mostrando aplicaciones muy prácticas de la historia de Noé. Hoy empieza una serie llamada Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento. Esta serie nos recordará una y otra vez las historias del Antiguo Testamento que son ricas en significado. ¿Estás transmitiendo estas historias tan importantes a la próxima generación? Historias como ésta pueden hacer una gran diferencia en la vida de un niño.  Por ejemplo . . . Aquí está Nancy.

Nancy: Estoy tan agradecida de haber crecido en un hogar donde mis padres realmente se esforzaron por tener lo que llamábamos en aquel entonces devocionales familiares.  No las hacíamos todos los días, y a veces era un reto con tantos hijos de diferentes edades, pero mis padres sentían que era muy importante que nos reuniéramos, usualmente era a la hora del almuerzo, y que escucháramos la Palabra de Dios.

De hecho, mis padres leían de un libro de historias de la Biblia para niños cuando, a la edad de cuatro años, yo llegué a una fe personal en Cristo Jesús. De modo que pienso que es una gran inversión en las vidas de los niños. Quiero recomendarles que obtengan la Biblia para niños historias de Jesús,  de Sally Lloyd Jones. Es un gran recurso y es  de mucha ayuda para los padres.

Leslie: Antes de concluir el programa queremos animarte a visitar nuestra pagina de AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes acerca de la primera Conferencia de Mujer Verdadera en  América Latina. Esta tendrá lugar en Santo Domingo en el próximo mes de febrero. Si eres una mujer que te preocupas por otras mujeres y buscas ayudarlas o eres esposa de pastor, líder de grupo o maestra, te animamos a inscribirte hoy.

También quisiéramos recordar que este ministerio se sostiene por  donaciones de personas como tú. ¿Has considerado hacer una donación para Aviva Nuestros Corazones? Puedes alcanzar la región donde vives a través de tus donaciones. El número es 1-800-569-5959, si estás en EEUU o Canadá. Cuando llames, indica que deseas hacer un aporte para el alcance hispano del ministerio. También puedes donar visitando nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com.

Bueno, el libro de Génesis parece hacer referencia a gigantes que vivían en la tierra antes del diluvio.  ¿Qué significará eso? Nancy explorará este asunto cuando regresemos el lunes.

Esperamos que disfrutes congregarte en tu iglesia local este Domingo y que tengas un Día del Señor lleno de bendiciones de lo Alto. Regresa con nosotras el lunes a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Mantén a Cristo en el centro

Aviva Nuestros Corazones

Pregúntale a Nancy: Mantén a Cristo en el centro

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preguntale-nancy-manten-cristo-en-el-centro/

Leslie Basham: Un joven amigo de Nancy Leigh DeMoss estaba cuestionando la fe con que creció desde pequeño. Después de escuchar  todas sus preguntas, ella le hizo pensar en algo.

Nancy Leigh DeMoss: No creo que el problema sea realmente que no puedas creer tales cosas. Creo que tu problema es que no quieres creerlo porque conoces las demandas que esto traerá sobre tu vida.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Digamos que has enseñado a tu hija a que conozca todo acerca de la Biblia y cuando ella entra a la universidad, de repente empieza a cuestionar la validez de todo lo que ha aprendido en el pasado. ¿Qué es lo que haces? Nancy Leigh DeMoss abordará ese tema. Recientemente estuvo en una sesión grabada de preguntas y respuestas que se llevó a cabo al final de una de nuestras sesiones de grabación. También explicó cómo mantener el enfoque en Cristo día a día y habló acerca de lo que significa gobernar y reinar con Él.

Durante esta sesión de preguntas y respuestas, una mamá preguntó cómo podría ayudar a su hija. La hija estaba tomando una clase con un profesor que estaba haciendo que ella reevaluara la doctrina de la infalibilidad de la Biblia. Así es que Nancy respondió de esta manera.

Nancy: Siempre ha existido una corriente de gente religiosa que ha intentado socavar la autoridad y la veracidad de las Escrituras y esto de diversas maneras. Eso no es nada nuevo. Sobre todo desde el período de la Ilustración, con la alta crítica alemana. De ahí es desde donde surgió todo esto. Pero esto ni siquiera fue el comienzo, porque realmente todo empezó en el jardín de Edén. “¿con que Dios os ha dicho …?”

Pero por otro lado también ha habido personas que se creen más listas que Dios. Y mi intención no es ser irrespetuosa. Solo digo que hay un intento concertado por parte de muchos en la teología liberal de hoy,  de socavar la validez, la veracidad y la infalibilidad de las Escrituras. Eso no es una cosa nueva. Ha sido un ataque feroz en algunas ocasiones.

Hay gente incluso dentro de los institutos bíblicos, incluso pastores en las iglesias en algunos lugares que levantarán este tipo de interrogantes. No estoy diciendo que esas personas son maliciosas en su intención, o que estén diciendo que quieren socavar la autoridad de la Palabra de Dios. Algunos lo harán así pero otros no. Puede que algunos sean personas muy amables; algunos de ellos presentan un corazón dócil hacia las cosas espirituales, pero al final el impacto es el mismo, hacen que  las personas cuestionen la Escritura.

No está mal tener preguntas o dudas. Dios es lo suficientemente grande como para manejar nuestras preguntas y nuestras dudas. Creo que a veces pensamos que no podemos ministrar a jóvenes universitarios o a gente que ha escuchado este tipo de enseñanza porque no tenemos todo ese trasfondo.

Hay una gran cantidad de información allá afuera que sí busca que la Palabra de Dios sea honrada y busca ayudar a la gente en su fe, y hay muchas herramientas. Hoy en día, no tienes ni siquiera que ir a una biblioteca. Puedes ir al internet y encontrar muchas cosas, algunas no tan útiles pero otras serán una defensa sólida para la fe—una defensa sólida para la fe ortodoxa. Y puedes encontrar todo esto.

Así que no tengas miedo de esas preguntas. No sientas que la primera vez que las escuchas ya debas saber cómo contestarlas. Hay respuestas que satisfarán a la mente más rigurosa. No tengas miedo de buscar esas respuestas. Porque están allá afuera.

Pero te digo algo aún más importante, y es que Jesús dijo, :”Si el hombre hace Mi voluntad, él sabrá si la enseñanza proviene de Dios.” Si hay una inclinación de querer saber y hacer la voluntad de Dios, y hay un interés por buscar la Palabra de Dios, entonces creo que ahí es cuando la fe viene al corazón independientemente de todos los cursos de apologética que puedas tomar y todo lo que puedas aprender. Y no estoy despreciando esas cosas. Creo que pueden ser de gran utilidad. Mucha gente cree que puede ayudarnos a tener una fe intelectual más robusta. Pero te digo, no hay sustituto para tener fe en el corazón que recibirla de la lectura honesta y humilde de la Palabra de Dios.

La fe viene por el oír y  el oír por la Palabra de Dios. La Palabra habla por sí misma. No es que si solo lees este libro y nada más eso contestará todas tus preguntas, porque he hecho esto por 50 años, y aún tengo muchas preguntas sin contestar. Pero, mientras más tiempo estoy en ese Libro, mi corazón está más convencido de que esa es la Verdad.

Esa seguridad viene a mi corazón por el Espíritu Santo al yo leer la Palabra con un corazón humilde con un corazón sincero, y con el deseo sincero de conocer la verdad. Así que la mejor forma, en mi opinión, para lidiar con las dudas es meter la Palabra de Dios en nuestro sistema.

Si tienes hijos que estén en edad de secundaria o en la universidad, ellos están haciendo preguntas, independientemente de si están en escuelas públicas o en escuelas cristianas. Ellos están haciendo preguntas difíciles. Debes estar dispuesta a aceptarlo; a arremangarte las mangas, a respetar esas preguntas y ayudarles a encontrar las respuestas. Al final, tu mayor arma como madre es el poder de la oración, pedirle a Dios que abra sus ojos; que abra su corazón. Tómate el tiempo para amarlos en todo este proceso, de caminar con ellos—no ignorarlos por sus dudas, o decir, “eso solo es basura todo lo que escuchas, sólo tienes que creer”.

Creo que mientras más se encuentren con la Palabra Viva en la Palabra, esas dudas se irán disipando. No.

He tenido muchas conversaciones con el hijo de unos amigos míos muy cercanos (él creció en la fe y se crió en un ambiente del ministerio), pero durante sus años de universidad él fue horriblemente alejado de su fe por un compañero que creció en una familia pastoral pero rechazó la fe y ahora estaba tratando de socavar la fe de los demás.

Mi joven amigo, joven en aquel entonces, estaba realmente luchando con estas cosas. Podías ver que había una batalla dentro de él. Estaba haciendo todo tipo de preguntas. Yo investigaba para él y con él. Le daba cosas para leer. No tenía todas esas respuestas, y él era mucho más inteligente que yo. No podía  debatir con él todas las cosas. Traté de llenarlo con cosas que podían ayudarle con sus argumentos intelectuales.

En cierto punto le dije—ahora, esto fue en el transcurso de varios años—“No creo que tu problema sea que no puedas creer en esto. Creo que tu problema es que no quieres creer en esto por las demandas que esto va a hacer en tu vida, y lo que realmente significará para ti vivir totalmente entregado a Cristo”.

Ahora, no recuerdo lo que me dijo en ese momento. No creo que de repente él haya estado de acuerdo conmigo en el momento. Pero hoy él regresaría a decirme que estaba completamente en lo cierto. Él estaba, en ese momento, viviendo un estilo de vida inmoral (lo cual yo no sabía) pero no quería que Dios reinara en su vida sexual. Era un asunto de la voluntad, no era un asunto del intelecto.

No estoy diciendo que esto nunca sea un asunto del intelecto. Hay preguntas honestas y las hacen personas honestas. Pero en la mayoría de los casos, creo que hay un asunto del corazón involucrado que no quiere creer porque no quiere someterse al Señorío de Cristo.

Ahora, yo no le dije esto en nuestra primera conversación. Fue en el transcurso de los años mientras amaba a este hijo de mis amigos. Me invertí en su vida, le mostré interés, estuve ahí con él en momentos difíciles que su familia pasó, pero llegó a un punto donde dejó de ser un asunto intelectual para él. Esto era un asunto del corazón.

¿Sabes qué? Cuando él finalmente le rindió su vida a Cristo, no fue por recibir respuestas a todas sus preguntas. Él tiene un intelecto brillante, pero en última instancia fue Dios, quebrantando su voluntad y  él fue cautivado por Cristo. Cristo capturó su corazón. Y eso era lo que él necesitaba.

Después él fue capaz de abordar esas preguntas de una manera totalmente diferente, porque ahora su corazón creía. Ahora solo se trataba de conocer mejor lo que él ya creía. Pero no había resistencia.

Creo que es fácil desarrollar esto cuando ves a personas que incluso son profesores, o profesores bíblicos, muy inteligentes,  que te están diciendo estas cosas. Pienso que no debemos dejar de manejar los problemas del corazón, mira que digo, problemas del corazón, al mismo tiempo en que manejas los asuntos intelectuales difíciles de nuestra fe.

Leslie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en una sesión de preguntas y respuestas. Una mujer en la audiencia hizo una pregunta acerca de  una serie expuesta en Aviva Nuestros Corazones, El Cristo incomparable. Se trataba de un estudio a profundidad de la vida de Cristo que hicimos recientemente en la época de Cuaresma. Muchas oyentes fueron impactadas.

Por ejemplo, recibimos un correo electrónico que decía, “Este ha sido el estudio más interesante, profundo, retante y el que me más me ha puesto a pensar. Una persona nos preguntaba, “Cuando un estudio como este termina, ¿cómo hace una para continuar enfocada en Cristo?

Nancy: Me he encontrado a mí misma haciéndome la misma pregunta mientras trabajaba en esta serie. Pasé meses concentrada en el estudio de la vida de Cristo, que ha sido una gran bendición. No sé si recordarán que al inicio de esa serie les compartía acerca de mi primer encuentro con el libro de Oswald Sanders, El Cristo incomparable. Fue durante la temporada de pascua unos años atrás, y mi corazón ardía mientras me preparaba para la Semana Santa y para la Pascua.

Me ministró tanto que decidí que quería que ministrara a mis oyentes; quería animarlas a que nos concentráramos esa temporada en Cristo. Creo que fue algo muy bueno, es algo que nos ayuda. Muchas oyentes nos han dicho lo útil que fue tener este periodo de 40 días para realmente enfocarse en Cristo y en Su vida, en Su pasión, Su resurrección, y Su obra redentora.

Así que empezaré diciendo que es muy útil tener puntos recurrentes de énfasis en los que nos enfocamos en Cristo. Esto puede ser algo semanal, como por ejemplo en algunas iglesias donde tienen cada domingo la cena del Señor—ese puede ser una oportunidad de volver y  recalibrarse y enfocarse de nuevo en Cristo.

Quiero animarte también a que leas los evangelios con cierta regularidad. No a que solo leas los evangelios, pero cerciórate que no estés mucho tiempo sin leerlos. Porque ellos te dirigirán a Cristo. Después, durante la pascua, o la temporada de navidad o las cuatro semanas de adviento antes de la Navidad… El calendario de la iglesia puede ser de gran ayuda en esto para los que vienen de trasfondos de iglesias litúrgicas. Eso puede ser muy útil porque hay estos marcadores periódicos a lo largo del curso del año que nos apuntan a Cristo de manera recurrente.

Puedes hacer esto aun cuando no asistas a una iglesia así. En el Antiguo Testamento Dios le dijo a Su pueblo que ciertos eventos tendrían que ser festejados año tras año. La Pascua, por ejemplo. Dios dijo este es el día de tu salvación y de la liberación de la esclavitud. Así que cada año, en esas fechas se debía celebrar esto. Debían recordar la sangre que se derramó. Se extendió sobre el dintel de la puerta y el ángel de la muerte pasó por encima de su casa. “Los primogénitos de los egipcios murieron, pero ustedes se salvaron. Deben celebrar eso; deben conmemorar esto”. Lo cual, por cierto, es lo que hacemos cada vez que tomamos la Cena del Señor. Recordamos su muerte hasta que Él vuelva.

Trato de que en el aniversario en el cual vine a la fe en Cristo, el 14 de mayo de 1963 (por ese tiempo, no exactamente ese día, pero por esas fechas) trato de tomar el tiempo para realmente enfocarme en la obra de redención del Señor en mi vida y en lo que eso significa. De esta forma no lo olvido. Trato de verlo con ojos nuevos.

Trato también de leer literatura devocional acerca de Cristo y de los evangelios que me darán nueva perspectiva de las cosas que he escuchado una y otra vez.  Le pido al Señor que me de un nuevo sentido de asombro acerca de esta vieja, vieja historia. Siempre tiene maneras de hacerlo que son bastante tiernas. No experimento esto todos los días de mi vida, la maravilla de mi salvación. Desearía que así fuera, pero no es así. Pero Él recurrentemente me da dulces recordatorios  y recuerdos de lo que Él hizo por mi.

Trato de alimentar eso. Si tienes un fuego que se esta apagando, le echas más leña al fuego y aviva las brasas. Y esto es, por cierto, otra manera de continuar con el fuego del amor a Cristo en nuestros corazones. Es el estar junto a las brasas, estar cerca de otros creyentes que amen a Jesús.

Hay algunas personas en mi vida con los cuales me gusta estar, ya que cada vez que estoy cerca de ellos me animan a conocer a Jesús. Hay algo en su espíritu. Algunos de ellos ya han fallecido y se han ido al cielo. En realidad no son muchos así, pero hay algunos. A lo mejor tú conoces a alguien así. Acércate a esa persona. Planea, cuando estén juntos hablen de cosas espirituales. ¿Qué es lo que está haciendo Dios en tú vida?  ¿Qué es lo que has visto recientemente que Cristo está haciendo que es de bendición?

Malaquías habla acerca de que los que aman al Señor hablan seguido de Él unos con otros. Estoy parafraseando el versículo de Malaquías capítulo 2. Pero rodéate de gente que ama a Cristo, así al leer la Escritura, que espero que lo estés haciendo cada día—y no estoy diciendo que no se me pase a mi algún día, pero esa es mi meta pasar tiempo con Dios en Su Palabra.

A veces que estoy leyendo partes que no parecen no tener nada que ver con Jesús. Te topas con esas partes cuando estás leyendo  el Antiguo Testamento. En mi subconsciente una de las cosas que trato de tener presente cuando estoy leyendo la Escritura es ¿cómo refleja a Cristo? ¿Qué es  lo que me dirige a Cristo? Esto no siempre es fácil de hacer. Pero si te estás haciendo la pregunta, vas a ver a Cristo a través de la Escritura. Porque es Su historia. Es la historia de la redención de principio a fin.

¿Cómo es que aparece Jesús en el jardín del Edén? Hazte esa pregunta al leer la Escritura, la respuesta no siempre será tan obvia, pero al menos estarás más en sintonía. Cuando Dios vistió a Adán y a Eva en su desnudez porque estaban avergonzados y culpables después de su pecado, Él sacrificó animales, y de ahí saco las pieles para vestir a Adán y a Eva. ¿No vemos aquí un presagio del sacrificio de Cristo, quien fue sacrificado, el cordero inmolado de Dios para que podamos ser vestidos con su justicia? Busca a Jesús en la Escritura. Pídele al Espíritu Santo que te lo muestre. Creo que eso ayudará a mantener un amor fresco por Cristo.

A veces solo tenemos que hacer lo que dice Apocalipsis capítulo 2—  las palabras de Jesús a la iglesia en Efeso. Has dejado tu primer amor.  Debes recordar de dónde has caído, y necesitas arrepentirte. Necesitas regresar a hacer las cosas que encendieron ese amor al principio.

A veces tenemos que detenernos y hacer un balance y volver a recalibrar y decir: «Yo no amo a Jesús como lo hice en un momento específico. Esto se ha vuelto demasiado común para mí”. Sabías que eso es lo que significa la palabra “profano”. Profanar algo no es maldecirlo. El usar el nombre de Jesús como una maldición, eso es profanar. Pero profanar también significa tratar algo que es sagrado como si fuera algo común. Viéndolo de esa forma como algo común, ¿cuántas de nosotras realmente vivimos vidas profanas? Pensar o no pensar en Cristo, tratar algo que es tan sagrado como si fuera algo común.

A veces solo tenemos que confesar «Señor, he profanado contra a ti. No te he valorado y apreciado como Tú lo mereces. Por lo tanto, captura de nuevo mi corazón con lo que Tú eres».

El cantar me ayuda con eso. Me preguntan cómo hacer esto de manera practica. Canta himnos acerca de Cristo y de las maravillas del Calvario y las maravillas de la Cruz, eso me ayudan a amar más a Jesús. Porque me señala a Cristo. Y esos himnos pueden avivar el fuego de mi devoción hacia Cristo para que no se enfríe o disminuya.

Porque a veces nos enfriamos. Se nos olvida. Es por eso que tenemos que recordar. Es por esa razón que tenemos que hacer cosas que nos ayuden a recordar como:

  • La cena del Señor
  • La Escritura
  • El Antiguo y El Nuevo Testamento
  • El animarnos unos a otro
  • El exhortarnos unos a otros acerca de Cristo
  • El hablar de Cristo los unos a los otros
  • El cantar

Todas estas son las cosas que nos ayudan a enfocarnos en Cristo. 

Mujer: Hiciste un comentario en una sesión. Dijiste que en fe, nosotras también reinamos con Cristo. ¿Exactamente qué significa eso?

Nancy: Al caminar a través de las epístolas como por ejemplo Efesios,  nos dicen—otras más nos dicen también, como Romanos,  que hemos sido crucificados con Cristo y que hemos sido sepultados con Él. Pero Efesios dice que hemos sido resucitados con Él, y que estamos sentados con Él en los lugares celestiales.

Cristo, desde la diestra de Dios, reina y gobierna. Ahora,  Su reinado y Su gobierno, todavía no son  aceptados en esta tierra. Pero el resultado está determinado. Él es Rey; Él es Señor. No es que Él va a ser Señor al final de los tiempos. Él es el Rey y Señor que reina en este universo. Pero todavía hay enemigos que compiten con Su trono, personas, naciones y grupos que quieren reinar ellos mismos. Tenemos esta batalla llevándose a cabo.

Así que tenemos el ahora. Tenemos esta realidad que no es lo que será en algún punto en el futuro cuando todos sus enemigos sean subyugados y puestos bajo sus pies, y Él gobernará y reinará sin competencia, sin retos, y toda rodilla se doblará. Ese es el “entonces” del que solo tenemos vestigios. Tenemos las promesas, y vemos un poquito ahora.

Así es como esto es verdad del reinado de Cristo, así es verdad de nuestro reinado y gobierno.

La Escritura dice que un día hemos de juzgar a los ángeles. Un día vamos a juzgar a las naciones con Cristo. Lo haremos en el cielo nuevo y la tierra nueva redimida junto a Él. Ahora estamos en esta tierra vieja. Pero esperamos ese día. Pero Él nos ha dejado aquí como sus vice-regentes para expresar en este mundo Su Reino y Su gobierno, en la medida en que pueda ser conocido sobre esta tierra ahora.

Lo hacemos cuando dejamos que Él reine sobre nuestros corazones y cuando dejamos que Él nos controle. Pero también cuando nos involucramos en la cultura, nosotros lo representamos a través de muchos actos de adoración, fe y servicio, paternidad, jardinería, compartiendo a Cristo en una variedad de maneras al ser buenos trabajadores en la fuerza laboral, y de tantas formas en que podemos expresar el Reino de Cristo, el Reino y el imperio de Cristo.

Así que al reinar y gobernar con Él algún día, en cierta medida esto es cierto hoy en día. No en la medida en que será ese día. Podríamos desanimarnos de haber sido dejados en la tierra para hacer los negocios del reino y para promover el reino de Cristo. Vemos este mundo que es tomado por demonios y las personas que representan la causa del diablo. Podemos sentirnos sin esperanza, y abrumadas si nos fijamos en la situación desde aquí desde  la tierra.

Es por eso que creo que Efesios lo dice antes de ir a la parte de la vestidura de la armadura espiritual de Dios y ser fuertes en el Señor en la fortaleza de su poder. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (ver 6:11-12)

Antes de llegar a esto en capítulo 6, Él nos dice antes, en los capítulos 1 y 2, que hemos sido resucitadas con Cristo. ¿Qué está haciendo Cristo en su posición elevada a la diestra de Dios? Él está reinando y gobernando.

Así que mientras oramos oraciones, que son nuestra gran arma de guerra espiritual, mientras luchamos contra potestades y principados y las fuerzas de huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales, no lo hacemos desde una posición aquí abajo en la tierra, donde estamos bajo los pies de las personas que no creen en Cristo y están tratando de destruir el Evangelio. Nos desanimaríamos  y abandonaríamos la idea, si pensamos que estamos luchando desde ese punto de vista.

Ahí es cuando, por fe, si nos vemos a nosotras mismas como resucitadas con Cristo, sentadas junto con Él en los lugares celestiales, como dice Efesios, no con un cuerpo santo como lo será algún día. Pero por fe, vamos a estar unidas con Cristo, por lo tanto, participaremos en la batalla aquí en la tierra desde una posición de victoria, desde una posición exaltada con Cristo.

Una vez más, no en el sentido de que un día será, pero reconociendo que servimos y ministramos y luchamos la batalla aquí en la victoria y el triunfo de Cristo, que ha ganado la victoria final, algo que está sucediendo  y que estamos librando justo en este momento.

Leslie: Reinamos y gobernamos junto con Cristo. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando como es para los creyentes ahora. Ella estuvo conversando con un grupo de mujeres durante una sesión de preguntas y respuestas.

Nos complace sobremanera recibir sus preguntas y testimonios. Esto nos muestra cómo Dios ha impactado vidas a través del ministerio y nos anima a seguir adelante.

Recientemente recibimos este correo desde Venezuela. Nos sorprendió ver que se trataba de un hombre, aunque las enseñanzas de Nancy van dirigidas a las mujeres. Este hermano dice,

¡Hola! Desde Venezuela les envío mis saludos. Me llamo Landys, un padre de familia, y quien está especialmente agradecido a Dios por lo que encontré en esta página. Específicamente escuché parte de la historia de Rahab y quedé impactado; tanto así que descargué parte de esta serie y la estoy escuchando; esto ha traído mucha paz a mi alma; incluso hoy, en mi lugar de trabajo, compartí el audio con un compañero que se encontraba triste a causa de muchos problemas; éste, luego de escuchar la primera parte de la historia de Rahab, experimentó, según me contó, mucha paz, dijo sentirse renovado y mostró interés por compartir algunas reflexiones propias al respecto. Sé que está página está dedicada a la mujer, pero les confieso que me está haciendo mucho bien, como hombre, su contenido. Que Dios les bendiga.

Alabamos a Dios por las personas que apoyan nuestro ministerio financieramente y con sus oraciones. Sin su apoyo sería imposible llevar a cabo este ministerio. Si quieres saber cómo puedes involucrarte y apoyarnos, visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega, de Aviva Nuestros  Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

 

 

6/6 – Un anhelo por avivamiento

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

6/6 – Un anhelo por avivamiento

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresal observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

5/6 – Cómo multiplicar su eficacia

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

5/6 – Cómo multiplicar su eficacia

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-multiplicar-su-eficacia/

Leslie Basham: El mentorear a alguien te retará a vivir lo que crees. Con ustedes, Anne Ortlund.

Anne Ortlund: Discipular es algo muy purificador, porque mientras lo estás haciendo piensas: «Señor, yo no quiero ser una hipócrita. No quiero ponerme una máscara. Yo quiero representar verdaderamente  lo que estoy diciendo, lo que estoy enseñando».

Leslie: Estas escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.  

Nancy Leigh DeMoss: Una de las cosas que he intentado hacer a través de los años transcurridos desde que yo era una joven es entrar en conversaciones con mujeres o parejas que me lleven la delantera cronológicamente y espiritualmente por el camino de la vida. Me gusta hacerles preguntas y tratar de aprender lo que me serviría para crecer en mí caminar con el Señor. Siempre es una alegría tener invitados en Aviva Nuestros Corazones, que por ser mujeres mayores,  tienen más experiencia que nosotras. Podemos, por decirlo así, sentarnos a sus pies, escuchar,  aprender, y hacerles  preguntas y dejar que  nos enseñen de su caminar con el Señor.

En este día tenemos el privilegio de hacerlo con mi amiga Anne Ortlund. Anne no es una extraña para muchas de nuestras oyentes. Ya sabemos que ha escrito 26 libros sobre diferentes temas acerca de nuestra relación con el Señor y  también por los 61 años que ella fue la esposa del pastor Ray Ortlund.

También ya les he contado como nuestros caminos se cruzaron cuando yo era una estudiante universitaria y asistía a la iglesia que pastoreaba su esposo Ray. La verdad es que hemos mantenido contacto a través de  los años. Y ahora  Anne es viuda y al estar de visita en el sur de California, tuve la oportunidad de conectarme con ella y decirle: «Tengamos una conversación. Quiero aprender de ti». Ahora queremos compartir con nuestras oyentes esa conversación. Anne, ¡Qué bueno es estar contigo!. Gracias por compartir tu vida plena y desbordante que nos sirve de ejemplo; no solo para mi vida sino también para la vida de nuestras oyentes. Estamos muy agradecidas por ti.

Anne: Gracias, Nancy, pero esto es recíproco, porque tu vida ha afectado la mía,  mucho más de lo que tú te imaginas.

Nancy: La verdad Anne es que Dios te ha dotado de un corazón especial para discipular y para mentorear. Esa fue una de las primeras cosas que oí acerca de ti—no llegué a conocerte bien cuando era estudiante, porque yo estaba involucrada en otras áreas de la vida de la iglesia,   pero yo recuerdo cuando era estudiante allí, a mediados de los años 70, haber oído  que a Anne Ortlund, la esposa del pastor, le encantaba discipular y que siempre tenía un grupo de mujeres a las que enseñaba y que Ray siempre estaba haciendo lo mismo con un grupo de hombres jóvenes. Y eso era algo que me intrigaba.

Ahora me doy cuenta que durante los últimos 40 años has estado haciendo lo mismo. Y quiero que hablemos de ello. Dime: ¿Cómo emprendes este discipulado, y ¿cómo iniciaron Ray y tú esos pequeños grupos? Él era un pastor. Tú eras la esposa del pastor. ¿Cómo iniciaron con estos  discipulados?

Anne: Me alegro que hayas mencionado a Ray, porque el discipulado no es para las jóvenes solamente. Creo que es más importante para los jóvenes el hacerlo que para las jóvenes, porque ellos son los  que se convertirán en los líderes de la sociedad, los líderes en sus iglesias y  los líderes en sus hogares.

Ray estaba en un comité que se reunía una vez al mes en la Iglesia de Lake Avenue. Una semana cuando se reunían, dijo, «Chicos, estoy agotado. Me siento muy solo al estar arriba. Necesito gente a mi alrededor que ore por mí, y me pida cuentas. Me hace falta alguien así. ¿Quisieran ser ustedes parte de ese grupo? »

Todos a una comenzaron a excusarse. Todos ellos eran aparentemente hombres muy ocupados. Ray pensó: «Oh oh, yo lo que aquí he hecho es poner una bomba». Pero Ted Angstrom, que Dios lo bendiga, comenzó a hablar con la barbilla temblorosa, porque él es así (él es un llorón igual que Ray). Ted dijo: «Señores, esto no es una discusión. Este es un llamado al altar». Fue dirigiéndose  de uno a otro y diciéndole:» ¿Quieres? ¿Lo harás? ¿Y tú? “Y cada uno de ellos dijo que sí. Ese fue el primer pequeño grupo de Ray.

Dios los unió tanto que  se amaban profundamente, oraban los unos por los otros y abrían sus corazones el uno al otro. Era algo completamente confidencial, claro está. Ray empezó antes que yo. Yo empecé al año siguiente. Descubrimos que no podíamos pasar nuestras vidas sin ellos. Ellos invirtieron en nuestras vidas tanto o más que nosotros en la de ellos.

Mientras más ocupados estábamos, más los necesitábamos. Cuanto más viajábamos, más lo necesitábamos. Tomábamos viajes nocturnos y hacíamos lo imposible por llegar a casa a tiempo para estar con nuestros grupos cada martes. Aun cuando Ray pastoreaba en la Avenida Lake, viajaba a tiempo completo, hablando en conferencias y escribiendo libros;  contábamos con las oraciones de las personas que sabían dónde estábamos y qué estábamos haciendo. Ellos sabían dónde estábamos y nosotros sabíamos dónde estaban ellos; y orábamos siempre, ellos por nosotros y nosotros por ellos.

Nancy: ¿Así que tú tomabas un grupo de mujeres, y Ray tomaba un grupo de hombres? ¿Qué cantidad de personas tenían esos grupos, o que tan grandes tú recomendarías que fueran?

Anne: El avivamiento más grande que el mundo de habla inglesa haya visto sucedió con los Wesley. John y Charles, cuando ellos recibieron al Señor  fueron a convivir con los moravianos, quienes les habían llevado a Cristo. En esos momentos en Moravia estaban en pleno renacimiento los pequeños grupos de discipulado. De manera que Pedro Buller, un moraviano, es quien discípula a los hermanos Wesley. Luego ellos comenzaron a discipular a otros. Ese fue  el método que les hizo ser conocidos como los Metodistas. Por sus pequeños grupos y sus discipulados.

¿Cuántos eran en cada grupo? Alguien dijo que de ocho a diez. Nuestro mundo va más rápido en estos días. Digamos seis u ocho como máximo. En realidad, yo tenía ocho, y ahora solo tengo seis. ¿Sabes por qué? ¡Para no tener que agrandar la mesa!

Pero, en realidad, esto le da a cada persona más tiempo. Mis grupos duran dos horas, como los de Ray. En aquel entonces, siempre teníamos algo de refrigerio; lo poníamos en el centro de la mesa,  — y aún lo hacemos, todavía lo hacemos— , y comíamos mientras hacíamos lo que teníamos que hacer, pero tratando siempre de no  restarle  tiempo a lo más importante que era el discipulado.

Nancy: ¿Cómo se escogen los que van a pertenecer a tu grupo cuando tú inicias?

Anne: Fíjate cuando Jesús escogió a Sus doce discípulos algo que podemos ver en Lucas capítulo 6 versículos 12-13, primero pasó una noche entera en oración antes de escogerlos. Pero en la actualidad esto sucede de modo diferente. generalmente ocurre cuando una persona  se lo dice a  otra, y esa a otra y esa a otra y así sucesivamente la información se va corriendo de boca en boca. De esa forma oían de mí y venían a preguntarme. Claro que a  veces  veo personas que siento que sus corazones están listos, y les pregunto si quieren participar. Son mujeres que están por lo general entre los veinte o treinta, cuarenta años a lo sumo. el tiempo que pasamos es totalmente confidencial. Hablamos sobre todos los problemas que tienen como esposas y madres. pero en estos grupos casi siempre tratamos de mezclar chicas solteras con  casadas, porque la una necesita del aprendizaje de la otra.

En ocasiones solemos meternos en los problemas más profundos del corazón, pero  siempre en torno a la Palabra de Dios. Pero escucha algo no es un estudio de la Biblia propiamente dicho. Oramos, pero tampoco  es una reunión de oración… Supongo que en este momento te estarás preguntando… y entonces ¿Qué es?

Te cuento acerca de las cinco cosas que hacemos en estos grupos.   Los cinco ingredientes son: la adoración, la Palabra, el compartir, la oración y la rendición de cuentas. a menudo los grupos tratan los tres del medio (la Palabra, el compartir y la oración). A menudo es la Palabra y el compartir. sabes que como mujeres nos gusta mucho hablar sobre todo acerca de nosotras mismas, y ocurre en ocasiones que de repente vemos la hora y decimos, «Bueno, se acabó el tiempo. No tuvimos tiempo para orar». Entonces  oramos unas por otras, y luego, nos vamos.

Sin embargo, el primero y el quinto ingrediente son tan importantes. Por un lado, nos sentimos  responsables, la una de la otra, de los sueños y visiones que tenemos. Estamos conscientes de que la mayoría de ellos no van a suceder si volamos solas. Por eso nos reunimos, por ejemplo, de septiembre a junio. En enero, nos proponemos de tres a cuatro objetivos que con la ayuda de Dios queremos lograr antes de junio. Damos copias de estos objetivos a cada una. Esto hace que, continuamente, durante esos seis meses, tenemos una persona que nos va empujando amorosamente así como si fuera con ‘una daga en la espalda’.

Por ejemplo ellas dicen, «Así que querías memorizar cinco versículos de las Escrituras. ¿Cuál es tu última escritura? o “tú dijiste que querías limpiar tres armarios.  ¿Cuántos armarios limpiaste?» Y así sucesivamente.

Sé de muchos grupos que no tienen el tiempo de la adoración. Pero la realidad es que no queremos centrarnos en las personas. Queremos centrarnos en Dios. Pasamos tiempo en la adoración, no solo al principio, sino que durante la reunión estamos a veces postradas de rodillas. Ray hizo lo mismo en sus grupos de hombres.

Nancy: ¿Así que tú te especializas en elegir  jóvenes que tengan  hambre de Dios en sus corazones?

Anne: Yo elijo realmente las que sean  fieles, dispuestas y enseñables.  piensa en los que no escogió Jesús para Su pequeño grupo. Él no eligió a Nicodemo, que lo quería mucho y tenía gran influencia en los altos círculos seculares. Tampoco eligió a José de Arimatea, que tenía un montón de dinero. fíjate que este hombre podría haberle financiado todos sus viajes, y aun así Jesús no lo eligió. Pero si lo analizas bien, esos dos deben haber estado demasiado ocupados en sus asuntos como para  poder seguir a  Jesús.

Entonces, ¿a quien escogió Jesús? Jesús escogió a las personas dispuestas, fieles, disponibles y enseñables. ¿Sabes algo Nancy? Hay algunas personas que creen que saben mucho, y quieren decirte todo lo que saben. Pero lo malo es que no saben escuchar porque hablan demasiado. Hablan, hablan y hablan,  tal como lo hizo una de ellas hace unas semanas. Habló tanto que se cogió toda la reunión para ella. Y eso no puede ser. porque no cae bien en el grupo, todas deben congeniar porque de lo contrario no van a encajar las unas con las otras cinco del grupo.

Tenemos que buscar a las  que tienen un espíritu tierno y apacible que es lo que el Señor ama. Esto hace a las mujeres hermosas. La Segunda Carta  a Timoteo capítulo 2 versículo 2 dice: “Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. La reproducción es todo. Si llegan al grupo con la idea de que la enseñanza es solo por un año y ahí se termina  todo, yo ni las tomo. Si vienen a mí, es con la promesa de que van a proponerse discipular por el resto de sus vidas. Chicas que discipulen a otras, y estas a otras y así sucesivamente.

Nancy: Eso es tan importante. Tú ves a tantos cristianos sentados allí en la iglesia, o en la escuela dominical o a veces asistiendo a grupos pequeños, o a estudios de la Biblia semana tras semana, mes tras mes, año tras año, solo asimilando, tomando, pero nunca dando. Nunca se reproducen.

Anne: O tal vez ni siquiera  asimilando. porque mientras parecen escuchar, lo más probable es que estén planeando los menús de la próxima semana o quién sabe en lo que están pensando. De modo que si no se les pide cuentas, no se hacen  responsables y no se sienten obligados a  asimilar lo que se les está diciendo.

Nancy: Entonces, una vez que has estado asimilando, debe haber una rendición de cuentas de la mayordomía que a su vez debe reproducirse en la vida de otras personas.

Creo que para algunas de nuestras oyentes, esto va a sonar tal vez un poco loco— pero hay un momento en que hay que salir del estudio bíblico, porque ya has asimilado  mucho. Entonces es el momento de comenzar a  formar nuevos grupos, a mentorear y a discipular a otras.

Anne: Hace una gran diferencia cuando estas mujeres vienen a mis grupos a sabiendas de que el próximo año ellas van a transmitir ese mismo material a otras personas. Tienen la ventaja de que no tienen que reproducir el material  porque el que reciben no tiene derechos de autor. No tiene por qué ser “propiedad de Anne Ortlund”. Pero al menos  cuando salen del grupo ya saben lo suficiente y pueden aplicar muy bien  ese mismo material si lo desean.

Nancy: Pasan un año en uno de tus grupos. Entonces, se entiende que el próximo año ellas deben discipular a otro grupo de mujeres.

Anne: Ah eso sí, este es un compromiso absoluto. Ellas no pueden entrar al grupo a menos que vayan a hacer eso. No es solo para el próximo año, es para el resto de sus vidas, con la ayuda de Dios. al año que viene ellas elijen a otras chicas que harán lo mismo. Los chicos están haciendo exactamente lo mismo.

Hay una iglesia en nuestra área que fue fundada por uno de los más queridos discípulos de Ray, quien se aferró a él como un hijo se aferra a un padre. Él y otros plantaron esa iglesia. Han pasado diez años, y ahora hay 8,000 de ellos porque han discipulado y se multiplicaron y se multiplicaron y se multiplicaron.

Nancy: Me imagino que hay algunas que están escuchando, mujeres mayores y cristianas maduras que están pensando, «Yo, en verdad no me puedo imaginar haciendo eso. Yo no sabría cómo hacerlo. No creo que yo podría guiar un pequeño grupo. Yo no creo que pueda discipular mujeres». ¿Cómo empezar?

Anne: Lo más probable es que sean de mi generación. Cuando yo era niña, pensaba que ‘’discípulo’’  era un sustantivo, yo no sabía que era un verbo. Para mí los discípulos eran esos doce hombres que caminaban por ahí con Jesús en sandalias y túnicas. No fue hasta que llegamos a tener una mayor comprensión de cómo funciona el cuerpo de Cristo que la gente comenzó a tomar el discipulado y los grupos pequeños en serio.

Cuando  comienzas por  primera vez,  lo más probable es que no harás muy buen trabajo; eso me sucedió a mí. Pero uno solo tiene que decir lo que sabe. Déjame darte un ejemplo. imagínate que, aquí está Suzy, y ella acepta al Señor. Ella es una nueva creyente a quien alguien le ha dicho algo acerca del discipulado. Pero resulta que Suzy piensa en Dotty su vecina que no conoce a Jesús. Supongamos que a Suzy alguien la llevó a Cristo con el pasaje de Juan 3:16, pero eso es todo lo que ella sabe. Suzy se decide llamar a Dotty y le dice: «¿Dotty estás libre el próximo jueves? ¿Podrías venir a tomar café para que estudiemos un poco de la Biblia?”

Suponte que Dotty diga: «Está bien». Y viene, y ella le enseña Juan 3:16. que es lo único que Suzy sabe. Cuando Dotty se va, ella pudiera decir: «Muchísimas gracias», y ahí terminó todo. pero pudiera decir: “Wao Eso fue genial. ¿Podríamos juntarnos de nuevo la semana que viene?” Entonces Suzy tiene siete días por delante para aprender algo nuevo que contar a Dotty la próxima semana. ¿Ves que es bien sencillo?

Nancy: Cuando tomas a estas mujeres, dices que te reúnes con ellas por un año. ¿Cuáles son tus objetivos en el curso de ese año? ¿Qué esperas que suceda en la vida de estas mujeres?

Anne: Colosenses dice lo que vamos a hacer. Colosenses 1:28: «Nosotros proclamamos a Cristo». Es para eso que lo hacemos. Amonestamos y enseñamos. El amonestar no es la parte más divertida, pero es importante. Cuando se planta un jardín, no es suficiente con regar y alimentar lo sembrado, hay que quitar la cizaña. Siempre hay momentos en que hay que habrá que corregir la doctrina de alguien si es falsa. No quiero que el resto de las jóvenes piensen que lo dejé pasar y que por eso está bien. O si hay alguna que tiene un espíritu amargo y  todas las demás lo perciben así, y la persona no lo está viendo, es mi responsabilidad ayudarla a endulzarlo hablando de ello. a Él nosotros proclamamos.

Amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de (este es el objetivo) poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.

Y con este fin también trabajo, (es duro trabajo) esforzándome según su poder que obra poderosamente en mí.

¿No te encanta ese versículo? Yo trabajo. Me esfuerzo. Pero es la energía de Dios, no la mía, la cual actúa poderosamente en mí.

«Quiero que sepáis que gran lucha tengo por vosotros”,  este es Pablo hablando a los Colosenses, «para todos los que no me conocen personalmente. Mi propósito es que sean animados de corazón y unidos en amor, para que puedan tener las riquezas del pleno entendimiento» (Colosenses 2:1-2 , parafraseado). Ese es mi anhelo. No soy capaz de hacer eso. Yo no sabría lo suficiente como para poder hacer eso, de septiembre a junio. Pero yo siempre añoré que las mujeres tuvieran las «riquezas del pleno entendimiento» (versículo 2, parafraseado).

En este momento estoy pensando  en un libro muy popular que salió hace varios años; era una especie de  herejía. Pero muchas de las chicas en nuestra área, y los chicos también, realmente se enamoraron de el. Ellos sólo pensaban en el libro como algo muy genial.  Eso fue algo muy impresionante  para ellos. Pero eso fue una maravillosa herramienta de aprendizaje para que ellos vieran los que es una mala doctrina y lo que es un error de interpretación, además lo que Satanás les puede querer poner en la cabeza de los cristianos para distraerles de la verdad del dulce evangelio.

Así que todo esto está implicado en la exhortación y enseñanza. Tu luchas y trabajas; y  descubres que es Dios quien está haciéndolo todo, y para Él es toda la gloria.

Nancy: Yo encuentro tantas mujeres cristianas de hoy que están solas, que se sienten aisladas tal vez debido a la etapa de la vida en que están,  o debido al ajetreo en que viven. Ellas pueden conocer un montón de gente o ser  parte de una iglesia grande, pero no se sienten conectadas con otras vidas de manera significativa. Pero los  grupos como estos, yo creo, que de verdad que ayudan a los creyentes a desarrollar relaciones cercanas entre sí y a formar parte de la vida de los demás.

Uno empieza a vivir de manera práctica los ‘unos a los otros’ como dicen  las Escrituras. ¿Se da esto en los grupos?

Anne: ¡Oh, sí! Durante algunos de esos años tomamos los trece ‘unos a otros’ de la Biblia: amarse unos a otros, el preocuparnos unos por otros, el no mentirse el uno al otro y así sucesivamente. Hacemos un cuadro de los trece en el lado izquierdo y luego los nombres de cada una del grupo en la parte superior. Entonces nos damos a la tarea de ver cuántos de esos espacios en blanco podemos llenar, llenando esos ‘unos a otros’ entre las mujeres del grupo.

Es muy cierto que hay una gran cantidad de mujeres que están en casa—algunas quizás viudas, otras cuyos hijos han abandonado el nido, o quizás su marido está ocupado en un trabajo—y se sienten no deseadas e innecesarias. Déjenme decirles que este es su mejor momento para la labor. Claro que pueden acomodarse en la televisión y pasar el tiempo ociosamente: o en demasiado entretenimiento, o hacer cosas que son simplemente superfluas, pero deben saber que nada de esto tiene valor eterno;. Pero, lo más probable en que  tienen este conocimiento almacenado en sus cabezas. Tal vez han sido creyentes por mucho tiempo. Pero no han llegado al entendimiento de que tienen que darse ellas mismas. Necesitan nuevos bebés espirituales. Necesitan reproducirse de manera que vayan al cielo con  el fruto que verdaderamente permanece.

Nancy: Yo tengo una carga por esa generación—la generación  ‘baby-boomer’, o los nacidos entre el 1946 y el 1964. Setenta y siete millones de baby-boomers, los primeros de los cuales han llegado a la edad de retiro, jubilación. Muchas de estas mujeres están solas y en busca de un sentido de misión y de propósito. Yo digo que necesitamos que ese ejército de mujeres no viva para sí, sino que vivan para los demás y que participen activamente en la inversión de sus vidas en la próxima generación. Necesitamos que las mujeres sean discipuladoras y asuman la responsabilidad de pasar el batón de la verdad a la próxima generación de mujeres.

Anne: Eso es exactamente lo que habla la carta de Pablo en Tito 2. Cuando Pablo le está diciendo a este joven pastor Tito, «Enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”, y enseña a los hombres mayores, y les dice lo que se les debe enseñar a ellos. Le dice que enseñe a las mujeres mayores a ser piadosas en su conducta y no calumniadoras. Oh, nuestras lenguas. A menudo hay que advertirnos sobre nuestra lengua. «No seas adicta a mucho vino.» Cuando yo estaba creciendo, no era necesario decir esto, pero en el día de hoy si lo es. Algunas somos dadas a la bebida, y esto puede ser un gran problema para los cristianos.

«Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno..” es decir debemos entrenar—y la palabra que se usa es la misma que “discipular—entrenar a las mujeres jóvenes “a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos; a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” (Ver Tito 2:1-5 LBLA).

¿Qué vemos hoy? Mujeres dejando a sus maridos. Mujeres que ni siquiera aman a sus hijos.. ¿Las vemos ocupadas en el hogar? No. ¿Las vemos sujetas a sus maridos? No. Todas esas cosas les deben ser enseñadas por esas mujeres mayores que están calificadas para hacerlo.

Nancy: Parte de estar calificada es vivir esos principios tú misma. No puedes enseñar a los demás lo que tú no estás viviendo..

Anne: Eso es muy importante. Porque tal como dijimos al principio discipular es algo que purifica, porque mientras lo estás haciendo piensas: «Señor, yo no quiero ser una hipócrita. No quiero usar una máscara. Quiero representar lo que estoy diciendo, lo que estoy enseñando.» Eso es algo que busco cuando estoy almorzando con estas mujeres. Busco el mirar lo que son sus vidas, si son ejemplos a las mujeres más jóvenes. Ya que las mujeres más jóvenes dirán: «Si ella tiene un mal hábito, y lo hace, entonces puedo hacerlo yo también. Si discipulamos a otras mujeres, » Es absolutamente importante que nuestra vida esté de acuerdo con nuestras palabras.

Nancy: Yo creo que es importante que nuestras oyentes entiendan que esto no sólo le corresponde a las esposas de los pastores. Esto no es sólo para Ana Ortlund—ella es una autora, ella es una oradora, por supuesto que puede discipular. Pero esto es algo que cada una de nosotras, como creyentes, deberíamos estar haciendo a medida que maduramos en Cristo.

El formato puede verse un poco diferente. Tú lo haces con cinco. Alguien quizás lo hace uno a uno. Pero debes estar discipulando a alguien. Pablo tenía a su Timoteo. Pablo dijo: «Yo te voy a entrenar sobre algunas  cosas, y luego las vas a pasar a otros.» Así que, permíteme preguntarte…,

¿Quién es tu Timoteo? ¿A quién estas discipulando? ¿En quién estás invirtiendo tu vida? ¿Qué es lo que mostrarás para toda la eternidad, como resultado de tu corazón de discípulo?

Anne, gracias por invertir en todos los grupos pequeños a lo largo de los años y por desafiar a tantas de nuestras oyentes acerca de este tema. Imagínate si todas comienzan a hacer esto desde hoy… imagínate lo que sucederá de aquí a 40 años, todos los discípulos que se entrenarían. ¿Cuántas personas habrán seguido a Cristo y habrán sido discipuladas por tú haber tomado ese mandato en serio?

Anne: ¿Sabes qué? Hace dos mil años, alguien le contó algo a alguien; y ese lo dijo a otro; y ese otro  se lo dijo a alguien más… Hasta llegar a ti, que hoy me escuchas. Después de 2,000 años, ¿vas a ser tú el último eslabón en la cadena? o decides continuar, eso sería terrible que la cadena termine contigo.

Nancy: ¡Qué gran oportunidad se nos ha dado de tomar lo que se nos ha confiado, y como administradoras de ese tesoro pasarlo a la siguiente generación!

Anne: Amén.

Leslie: ¿Alguna vez has pensado en ti misma como una mentora? Dios te puede utilizar de una manera poderosa. Nancy Leigh DeMoss y Anne Ortlund han estado explicando el valor de discipular a otras. Y nos han enseñado  cómo hacerlo.

Imagínate una iglesia de 3,000 miembros esperando. Sin programas, ni prácticas, ni reuniones… Todo el mundo unido, juntos esperando al Señor. Anne Ortlund ha visto esto suceder. Ella lo describirá mañana en Aviva  Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

4/6 – La belleza de establecer prioridades

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

4/6 – La belleza de establecer prioridades

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresal observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/6 – ¿Qué es lo que hace a una mujer realmente hermosa?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

3/6 – ¿Qué es lo que hace a una mujer realmente hermosa?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/que-es-lo-que-hace-una-mujer-realmente-hermosa/

Leslie Basham: Anne Ortlund, en este momento nos invita a imaginarnos el final de una ceremonia de bodas.

Anne Ortlund: ¿Qué tal si cuando la boda haya terminado los novios dicen, «Hey, esto resultó bien interesante.  Vamos a reunirnos de nuevo en algún momento. Me gustaría que nos viéramos otra vez; o  tal vez pudiéramos comer juntos algún día»?  No crees que eso sería algo incongruente.

Pues algo así ocurriría si aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador y decimos, «Bueno, esto fue excelente, uno de estos días me voy a juntar de nuevo contigo Señor».  ¿Qué crees de esto? Sería una relación bastante peculiar también.  ¿No te parece? Nosotros necesitamos a Dios.  Lo necesitamos.  Necesitamos a Dios, una vez y otra vez y otra vez.  Mientras más nos alimentamos de Él, más hambre tendremos de Él y más dulce será Su compañía.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. 

Nancy Leigh DeMoss: Estamos conversando esta semana en Aviva Nuestros Corazones con mi vieja amiga, Anne Ortlund.

Anne, muchas gracias por venir y compartir tu corazón con nosotras, al hablar de la sabiduría y de las perspectivas que Dios te ha dado en estos 86 años de vida.  Gracias por compartir esto con nosotras.

Anne: Recuerda, Nancy que nos conocemos desde hace muchos años.

Nancy: Así es, desde que estaba estudiando en la Universidad del Sur de California cuando tu esposo Ray era el pastor de la Iglesia de Lake Ave. Allí  tuve el privilegio de asistir durante mis últimos dos años de universidad.  Fui muy bendecida durante esos años.  Ahora ya soy una adulta. Estamos todos un poco más viejos, pero  seguimos animándonos unos a otros en nuestro caminar con el Señor.

Anne: Sí, sí.  Es maravilloso estar contigo de nuevo, es maravilloso.

Nancy:  Anne estuviste casada con Ray durante 61 años.  Hace tres años que enviudaste.  Has escrito 26 libros, has escrito himnos, y Ray y tú han dado charlas alrededor del mundo en muchos países diferentes.  Has vivido diferentes etapas en tu vida y en tu ministerio, y es un gozo poder recibir de ti algo de  lo  que Dios te ha enseñado en todos estos años.

Las Escrituras hablan acerca de que las mujeres mayores enseñen y entrenen a las más jóvenes en los caminos de Dios para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.  Es por esto que amo compartir con mujeres mayores y preguntarles, «¿Qué te ha enseñado Dios? ¿Podrías enseñarme a mí y a otras más jóvenes acerca de los caminos de Dios?».

Esto que vamos a tener es realmente solo una conversación.  He elegido algunos temas que sé son de interés para ti y que han sido parte del mensaje de tu vida.  Estamos simplemente dialogando acerca de aquellas cosas que han estado en tu corazón durante todos estos años.

Uno de tus libros con mayores ventas a través de los años, y que ha sido de una gran influencia en mi vida, es “Las disciplinas de una mujer hermosa”, que está disponible en inglés. Ahora, no conozco a ninguna mujer que no quiera ser hermosa.  Nuestra sociedad tiene mucho que decir acerca de lo qué es hermoso y de qué es la belleza verdadera. Pero sabemos por la Palabra, que la definición de Dios para belleza tiene que ver principalmente con la belleza del corazón.

Anne, tienes mucho que decirnos de lo que has aprendido a través de los años cuando pensamos en una mujer hermosa, ¿qué significa esto? ¿Qué significa ser una mujer hermosa desde la perspectiva de Dios?

Anne: Bueno, Nancy, tú y yo estábamos hablando justamente de esto antes de salir al aire. Tú dijiste, «Bueno, tú vas a hablar de tres prioridades, ¿no?» Esto es realmente el punto central en el que cualquier mujer necesita enfocarse si es que quiere convertirse en una hermosa mujer de Dios.

Las tres prioridades son Cristo, el Cuerpo de Cristo, y el mundo por el cual Cristo murió para salvarnos.  Cuando hacemos de estas tres cosas algo primordial en nuestras vidas, nuestros espíritus realmente se vuelven más hermosos porque no permanecemos enfocadas en nosotras.  Nos enfocamos en Él y en Sus asuntos.

Aquí tengo  en mi Biblia a Juan 17.  A este capítulo  pudiera llamársele  el Lugar Santísimo de toda la Biblia, porque en toda la Escritura, este es el único lugar en el cual  aparece  una larga conversación entre Dios y Dios. Es decir, Dios El Hijo  hablando con Dios el Padre. Cuando Dios le habla a Dios, en este capítulo ¿de qué crees que hablaran? Bueno, como verás  hablan principalmente de tres cosas:

En los primeros cinco versículos de Juan 17, Él habla acerca de la gloria del Padre y de la gloria del Hijo.  A esto es que debemos entregarnos a través del poder del Espíritu Santo —a la gloria del Padre y a la gloria del Hijo.  Si algo en este mundo nos va a hacer hermosas, debe ser esto.

Luego en el versículo 6  cambia el tema y Jesús habla acerca de «aquellos que me diste de este mundo».  Se  está refiriendo  por supuesto a los creyentes.  Desde el versículo 6 hasta el 19, Él está orando por el gozo de ellos, por su protección, por su unidad Y  ora de diversas formas por aquellos que le pertenecen a Él. Es decir, por los que han creído en El..

Nancy: Y es interesante ver que por lo que Él ora, básicamente,  es por su santificación.

Anne: Varias veces, sí.  Y luego empezando en el versículo 20 hasta el final del capítulo entonces, Él ora por el mundo, «que el mundo pueda creer que Tú me enviaste a Mí», en los versículo 21, y versículo 23, «que el mundo pueda creer que Tú me enviaste a Mí», Él lo repite, y que «y que los has amado así como Tú me has amado a Mí.» (Claro yo estoy parafraseado).

Entonces lo que hemos leído anteriormente nos enseña que debemos amar al Señor. Debemos glorificar a Dios. Y glorificar a Dios es glorificar al Padre, glorificar al  Hijo, y glorificar al Espíritu Santo.  Debemos amar a nuestros hermanos creyentes, orar por su bienestar y ministrar a sus necesidades, y debemos testificar a los no creyentes.

Si vas un poco más atrás, a Juan 15, encontrarás lo mismo.  Alrededor de la mesa del aposento alto, en  su discurso final Jesús dice algunas de las cosas más dulces y profundas de todas, luego que Judas sale de la habitación y Él habla libremente.

En el capítulo 15:1-11, Él habla acerca de permanecer en la vid, y de que las ramas deben permanecer ahí. Esta es la prioridad uno; simplemente establecernos allí, habitar allí; hacer de Él nuestro entorno más familiar.  «En Él vivimos y nos movemos y tenemos nuestro ser», esa es una comunión así de íntima.

Entonces en los versículos 12-17, Él empieza y termina de la misma manera: «Ámense unos a otros.  Este es Mi mandamiento: Ámense unos a otros». Jesús está hablando acerca de la amistad, y esta es la prioridad número dos.

Luego en el versículo 18 hasta el final del capítulo, Él habla acerca del mundo.  «El mundo te odiará.  No te sorprendas.  Me odió a mi también», y así continúa hablando acerca del mundo, y termina diciendo, «cuando venga el Consejero, el consolador — este es el Espíritu Santo —Él testificará acerca de Mí y tú también has de testificar».

Es decir, que en este capítulo 15 de Juan vemos claramente tres prioridades: permanezcan en Cristo; ámense unos a otros como cuerpo; y testifiquen a este mundo en necesidad.

Hay un trabajo triple para la mujer hermosa.

Anne: Anne puedo recordar todavía cuando llegué a la Iglesia Lake Avenue donde tu esposo estaba pastoreando en 1976.  Lo escuché predicar y enseñar acerca de estas tres prioridades y caí en cuenta que él había llamado a toda esta iglesia y a todos los creyentes a organizar sus vidas alrededor de estas tres prioridades…Primero, nuestro compromiso con Dios; segundo, nuestro compromiso con el pueblo de Dios; y tercero, nuestro compromiso con el trabajo de Dios en este mundo.

Toda la iglesia estaba alineada con estas prioridades.  Porque esto lo permeaba todo.  Sé que recuerdas esto.  Tú y Ray han escrito y hablado acerca de esto en tantas ocasiones.  Pero esto es realmente contra cultura.  No es nuestra forma natural de pensar.  Mi prioridad natural, la  número uno, soy yo.

Este es un llamado a vivir la vida para la gloria de Dios y el avance de Su Reino, que no está centrado en mí definitivamente, sino que está centrado alrededor de Cristo y los propósitos de Su Reino.  Esto es algo que has enseñado para ser aplicado en cada propósito y en cada creyente, en cada etapa de sus vidas.  Es decir, que tanto si tenemos a una joven mama escuchando, o si tenemos a una estudiante universitaria, o a una mamá con el nido vacío, sigue existiendo el mismo llamado a regresar a estas tres primeras prioridades.

Y hoy quiero retar a nuestras oyentes a evaluarse: ¿Estoy  viviendo estas tres prioridades como las más importantes de mi vida —primero mi compromiso con Dios; es decir,  mi relación con Él; segundo  mi compromiso con el pueblo de Dios;  con la familia de Dios, y finalmente mi compromiso con el trabajo de Dios en este mundo?  Si no tenemos estas tres prioridades como las más importantes de nuestras vidas, entonces algo está fuera de orden.

Todo tiene que empezar por nuestra relación con Dios.  Entonces, como mujer, ¿de qué manera cultivas tu relación con Dios como la prioridad número uno de tu vida? ¿Cómo luce esto en la práctica?

Anne: Sabes Nancy, dos de mis palabras favoritas son,  elimina y concéntrate.  Si estamos enfocadas en nosotras mismas, estaremos hechas un desorden.  Nuestro horario será siempre un caos.  Nuestros hogares serán un desastre.  Nuestros armarios estarán desordenados. Nuestras cocinas imagínate, nuestras mentes estarán desordenadas también. Estaremos siempre llenas de tantas cosas.

Esta era la diferencia entre María y Marta.  Jesús no estaba opuesto a que Marta cocinara. Él no creía que la cocina fuera un mal lugar, pero Él dijo, «Marta, estás preocupada y ocupada con muchas cosas».  Porque ella estaba moviéndose en múltiples direcciones, y por esto no estaba enfocada, mientras que María estaba sentada a los pies de Jesús.  María había eliminado cosas de menor valor y se había concentrado en las más importantes.

Esto es algo que debemos hacer cada una de nosotras, y cuando lo hagamos, la disciplina vendrá a nuestras vidas de forma natural.  Sobre esto fue que escribí en Las disciplinas de una mujer hermosa.

Nancy:  Déjame echar atrás un segundo.  Y volvamos a los términos, Eliminar y concentrar. Vamos a poner esto un poco más práctico. Tú no estás hablando de eliminar a los hijos…

Anne:Claro que no, aunque a  veces quisiéramos hacerlo…

Nancy:  Pero esto no es lo que estamos recomendando.

Anne: No. Claro, imposible.

Nancy:  No puedes eliminar el cocinar si estás en una etapa de tu vida en donde tienes una familia que tiene que ser alimentada y que necesita de comidas preparadas.  Entonces, prácticamente, qué es lo que vamos a eliminar, y ¿en qué nos vamos a concentrar para convertirnos en esta hermosa mujer?

Anne: Escucha, necesitas tener una gran puerta trasera, y necesitas tener una puerta frontal. Supón que alguien te pregunte, ¿Puedes enseñar la clase de tercero de la escuela dominical?» Automáticamente tú piensas, «Oh no, estoy muy ocupada.  No puedo.  Me encantaría, pero no puedo hacerlo.  Mi vida está llena».

Pero una mujer que sabe cómo eliminar y concentrar, dirá, «Maravilloso.  Creo que el Espíritu me está llamando a hacer esto.  ¿Qué tendré que dejar ir  para poder hacerlo?»  Esta mujer tiene esta gran puerta trasera por donde deja que salgan algunas  cosas mientras  deja entrar otras nuevas por la puerta del frente.

Lo mismo ocurre con tu ropero Nancy. Suponte que te compraste una blusa nueva.  Okay, eso es bueno, entonces regala una de las que tenías.  O compras un nuevo par de zapatos.  Regala un par de zapatos;  de forma tal que siempre tengas el mismo número de zapatos. De esto es que hablo en el libro “Disciplinas de una mujer hermosa”.  Así tu closet no se llenará y no se volverá un desorden,  tu tiempo también se puede sobrellenar y abarrotar igual que tu closet.

Fíjate, lo que necesitamos es ver qué es lo más importante y decir, «Señor, yo me entregaré a esto», y esto implica soltar y soltar y soltar cosas, aquellas que nos consumen el tiempo. Tú no te imaginas la cantidad de cosas que he dejado ir recientemente.

Nancy:  ¿Cuáles son esas cosas?

Anne: Bueno te va a sorprender.  Tal vez llegues a pensar que estoy loca.  He dejado de usar los correos electrónicos.

Nancy:  ¿Y sigues viva para contarlo?

Anne:Lo estoy, parece mentira pero lo estoy. Los correos electrónicos me tomaban de dos a tres horas mientras estaba en la oficina.  Cuando  moví la oficina para la casa, creí que debía dedicar más tiempo a orar y a interceder, así como adorar a Dios, y quería tener más tiempo para leer la Biblia más profundamente.  Ya no necesito de esas dos o tres horas diarias para revisar los correos electrónicos cada día.

Recuerdo que hasta hace 10 ó 15 años atrás, teníamos teléfonos, y cartas escritas.  Puedo volver a usar estos medios para que las personas puedan localizarme.  Es fabuloso haber eliminado los correos electrónicos porque así puedo concentrarme más en la Palabra, orar más y compartir más con mis amigas.

Nancy: Realmente he tenido un poquito de envidia desde que supe que tú habías dejado de usar el correo electrónico.  Yo creo que todavía no estoy en posición de poder hacer eso, pero me parece sumamente atractivo.  Ojalá tuviera solo dos o tres horas al día de correos electrónicos.

Anne: Cuando estés en tus 86 años, trabajarás en esto, lo sé.

Nancy: Así espero que sea.

Es un asunto de ser sensible al Espíritu y saber qué Dios quiere de mí en esta etapa de mi vida.  Una etapa puede verse diferente a la otra cuando se trata de… eliminar y concentrar.

Anne: Oh, sí que lo son.  Y algunas veces implicará eliminar cosas que realmente amamos.

Nancy: Si, en ocasiones son cosas que no son malas en sí mismas.

Anne: Una vez escuché a un pastor decir, «Deja algo hoy».  Él dijo, «No va a ser difícil dejar algo que detestas.  Lo difícil es dejar algo que realmente ames pero que realmente sabes que te aleja de la misión».  Esto me reta.  He estado buscando desde entonces disminuir y disminuir más y más aquellas cosas que no son tan necesarias; cosas que quizás amo pero que me impiden hacer lo más excelente.

Nosotros los cristianos probablemente no vayamos a robar un banco hoy. Esas no son nuestras tentaciones.  Sin embargo realmente son cosas buenas las que nos alejan de las mejores.  Tenemos que disciplinarnos a nosotras mismas.

Nancy: ¿Cuáles serían algunos ejemplos de esas cosas? Tú ministras a muchas mujeres jóvenes y a mamas jóvenes.  ¿Cuáles son algunas de las cosas que evitan que las mujeres hagan aquello que es más excelente?

Anne: Por ejemplo yo no estoy opuesta al gimnasio.  No estoy opuesta a los clubes de golf, y a  aquellas cosas que pueden ser divertidas en la vida, y que realmente necesitamos para distraernos en medio del diario vivir…  Pero la realidad es esta, digamos, que estás siendo retada para discipular a algunas mujeres jóvenes en tu vida pero estás muy ajetreada con el gimnasio…  O  alguna otra  actividad de la quizás tendrás que deshacerte.  Y sé que esto es una realidad para muchas de las que están escuchando.  En una escala del uno al diez, ¿qué vas tú a eliminar?

Esto es algo gracioso: pienso en la Primera Carta a Timoteo cuando habla de Pablo instruyendo a su joven discípulo en cuanto a lo que era importante y lo que no era importante. Él le dice, «Disciplínate a ti mismo para la piedad, o sea  [entrénate a ti mismo]; porque el ejercicio físico aprovecha poco, pero la piedad es provechosa para todo, pues tiene promesa para la vida presente y también para la futura. (4:7-9, NIV).

Ahora bien, aquí hay un contraste  …Si vas a eliminar, elimina algunos de tus entrenamientos físicos., el problema es que estamos locos con nuestros cuerpos, y estamos siempre corriendo o jugando tenis o entrenando con entrenadores personales y ejercitándonos.  Y la lista sigue.  Los cuerpos… Siempre muy bellos, pero el Espíritu posiblemente esté muerto o desnutrido.

Aquí dice— y creo que es el único lugar de la Escritura en donde se habla del entrenamiento físico, hasta donde he podido descubrir— él utiliza una ilustración atlética, pero esta es la única ocasión en donde les habla a los cristianos sobre esto.

Disciplínate  a ti mismo para la piedad.  Él entrenamiento físico tiene poco valor, nada comparado con entrenarnos para ser piadosos.  Entonces esto es un ejemplo: elimina y concéntrate

Nancy: Y regresando a la ilustración de María y Marta, María se concentró en escuchar la Palabra de Dios.  Yo sé que has practicado por muchos años la disciplina de sacar ese tiempo a solas con el Señor y con Su Palabra.

En los años en que eras la mamá de cuatro niños pequeños y la esposa ocupada de un pastor estabas viajando, escribiendo libros, sirviendo con tu esposo, ¿Cómo te las arreglabas para mantener en primer lugar lo que  corresponde al primer lugar que es tener tu tiempo con el Señor?

Anne: Bueno rindiendo cuenta a otras personas eso me ayudo mucho.  Desde 1970, he tenido un grupo pequeño cada año de alrededor de cinco mujeres, yo soy la sexta, y nos reunimos semanalmente.  Una de las cosas que hacemos es escribir nuestros tiempos con el Señor.  Escribimos lo que aprendemos en la Palabra.  Las dos cosas que Pablo —que en realidad se llamaba Saulo, le pidió al Señor en el camino a Damasco, fueron: “Señor, ¿quién eres Tú?» y segundo, «Señor, ¿qué quieres Tú que yo haga?» Entonces escribo todo lo que veo que Él debe ser…Estoy aprendiendo a conocerlo mejor. Escribo todas las formas en que pudiera obedecer mejor lo que yo estoy viendo.

Entonces escribimos nuestras oraciones.  Nosotras: adoramos, confesamos, damos gracias, suplicamos.  Cuando le pedimos algo, lo escribimos.

Cada semana nos juntamos—esto puede parecer juvenil— pero tenemos un «tiempo de mostrar y contar».  Mostramos lo que escribimos esa semana y si faltamos algún día, eso se evidencia.

Antes de escribir mis tiempos de oración y quietud, yo tenía la impresión de que estaba teniendo más tiempo del que realmente tenía.  Pero cuando lo veo por escrito, digo, «Oh Señor.  Falté el martes por completo, y el miércoles fue realmente a toda prisa, pero el jueves fue maravilloso.  Pase más tiempo con el Señor».  Esto mide lo que verdaderamente estoy haciendo.

Nancy: ¿Cuándo comenzaste a tener de forma consistente este tiempo de oración?

Anne: Yo estaba por mis veinte años.  Me maravillo tanto al ver a estas jóvenes y adolescentes que tienen su tiempo de oración,  y los muchachos, también.  Fue cuando me casé, que Ray tenía sus devocionales diarios, cuando yo empecé a tener los míos con él.

Nancy: ¿Cómo lograste esto teniendo que atender a  cuatro niños?

Anne: Bueno no te niego que fue difícil especialmente con los tres primeros.  Los tuvimos uno seguido del otro.  Tuvimos a la pequeña Sherry cuando apenas teníamos diez meses de casados, y tuvimos a Margie 11 meses después.  Luego tuvimos a Buddy 17 meses después de esto, y de repente mi vida se convirtió en una locura.  En aquellos días había que lavar y hervir a mano todos los pañales, y hervir los biberones, y uno tenía que hacer la formula de la leche.  En verdad era mucho trabajo.

Cuando el pequeño Buddy, el hijo número tres, comenzó a dormir desde su toma de leche de las 10p.m. hasta su otra toma de leche de las 6am, y ya no se despertaba a comer a las 2a.m., yo me sentí bien aliviada.  Entonces  dije, «Señor, Tú sabes cuánto me gusta dormir, pero si Tú me ayudas, me seguiré levantando a las 2 a.m., la hora en que solía darle el biberón a Buddy,  para tener contigo mi tiempo de quietud».

Claro que esto no duró para siempre, y para serte honesta, no recuerdo ni una cosa que haya aprendido o le haya pedido al Señor en ese tiempo, pero me hace feliz, me hace sentir bien que, como joven mamá que estaba tan desesperada, tuviera este tiempo a las 2 a.m.con Él hasta que pudiera hacerlo más tarde en el día.

Nancy: Claro porque no estamos diciendo que aquellas mamás que no se levantan a las 2 a.m. a estar con el Señor deban de sentirse culpables o que el hacer esto las hará más espirituales.  Creo que la palabra clave aquí es que estabas desesperada.  Te diste cuenta lo mucho que necesitabas al Señor y que sin Él no podías.

Anne: Mira yo vivía tensa, me había convertido en  una  verdadera arpía.  Le gritaba a Ray. Era un desastre.  Sabía que necesitaba tiempo de quietud con el Señor.

Nancy: Entonces esta es una disciplina clave para una mujer hermosa; un fundamento importante.

Anne: Sí, Realmente lo es.  Cuando nos casamos, nos paramos en el altar, y pronunciamos esos votos preciosos delante del pueblo de Dios, delante de Dios mismo y delante del ministro de Dios, y eso es maravilloso.

Pero qué tal si cuando la boda se ha terminado los novios se dicen, «Hey, esto  resultó interesante.  Vamos a reunirnos de nuevo en algún momento. O me gustaría que nos volviéramos a ver.  O tal vez podamos comer algún día juntos»  no crees que esto sería  algo verdaderamente  incongruente.

Pues algo así ocurriría, si  aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador y decimos, «Bueno, esto fue excelente, uno de estos días me voy a reunirme contigo, Señor».  ¿Qué crees de esto? Sería una relación bastante incongruente  también. ¿No crees? Nosotros necesitamos de Dios, lo necesitamos.  Necesitamos a Dios,  una vez y otra vez.  Mientras más nos alimentemos de Él, más hambre tendremos de Él, y más dulce será su compañía.

Leslie: Pareciera que en este tiempo todo el mundo está persiguiendo la belleza para luego darse cuenta que es una gran decepción.  Anne Ortlund ha estado hablando con  Nancy Leigh DeMoss acerca de las disciplinas de una mujer hermosa, demostrando lo que realmente es la verdadera belleza y cómo obtenerla.

¿Nancy?

Nancy: He sido tan alentada hoy, Leslie, con este ejemplo de Anne.  Una de las cosas que amo de ella es ver como a través de las décadas en que la he conocido, ella llena su mente con la Palabra de Dios.

Durante los últimos años he tenido la carga de animar a nuestras oyentes a memorizar la Palabra de Dios, y muchas de nuestras oyentes han respondido.  Han estado memorizando textos y se animan unas a otras en el proceso.

Te animamos a hacer este hábito de memorizar la Palabra.

Leslie: Anne Ortlund ha estado escribiendo mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero esto no significa vivir una vida aburrida.

Anne: Nuestro Dios ama las fiestas.  Cuando piensas en Él,   aquellos 72 ancianos subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron, ellos bebieron y comieron (Éxodo 24). Y la historia del hijo pródigo… cuando él vuelve a casa, ellos tienen una gran fiesta.

«En Su presencia hay plenitud de gozo».  Cuando nuestras vidas están siendo vividas en la presencia de Dios, habrá tanto gozo que casi no podremos soportarlo.

Leslie: Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

2/6 – Envejeciendo para la Gloria de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

2/6 – Envejeciendo para la Gloria de Dios

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/envejeciendo-para-la-gloria-de-dios/

Nancy Leigh DeMoss

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias

Voluntaria: Soy Sidel Pérez,  esposa y madre de tres niños pequeños, creyente de muchos años, pero no fue hacia el 2009 que conocí este ministerio de Nancy Leigh DeMoss, Life Action a través de las conferencias, libros de True Woman y alguien que hizo llegar a mis manos el material de Seeking Him (Buscándole a Él)  en un momento en donde estaba en una gran prueba en una cama de hospital con mi hija mayor también enferma y Dios ha usado este  ministerio de Aviva Nuestros Corazones para transformar, renovar mi mente y mi corazón en cuanto a la feminidad, en cuanto a mi rol de esposa, de madre y mujer en mi comunidad.  Yo puedo decir sin temor a equivocarme que Aviva Nuestros Corazones, ha sido una tabla de salvación para mi vida en familia, Dios lo ha usado para acercarme a Él a las cosas que a Él le agradan a llevarme a un rol de madre y de esposa más bíblico y en realidad han sido evidencias de la gracia de Dios y Su misericordia en mi vida para mí y para mí y para mi familia, para mi esposo, para mis hijos.  Doy infinitas gracias por haber sido bendecida con este ministerio, que Dios permita que muchas de nosotras puedan seguir siendo alcanzadas con el mensaje de Dios para las mujeres a través de este ministerio.

Leslie: Nos encantaría escuchar de ti, visita, AvivaNuestrosCorazones.com

Anne Ortlund siempre ha afirmado que ella quiere ser como Jesús.

Anne Ortlund: Estaba leyendo en Romanos 8, y luego leí también en Hebreos, que Jesús vive perpetuamente para interceder por nosotros.  Pensé que no había tomado la intercesión con suficiente seriedad.  Así que en mis apuntes empecé a escribir los nombres de aquellos por los que quería interceder.

Leslie: Y esa lista ha estado creciendo desde entonces. Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada de esta semana en Aviva Nuestros Corazones es mi vieja amiga, Anne Ortlund.  Muchas de nuestras oyentes quizás la conozcan. Si no escuchaste el programa anterior te invito a buscarlo y a escuchar lo que compartimos.

Estoy en el sur de California esta semana visitando y participando en algunas reuniones. Le pregunté si ella podía acompañarme en el estudio para que pudiéramos hablar de algunas cosas que Dios está haciendo en su vida y algunas de las cosas que ella ha estado aprendiendo.

Me gusta escuchar a las personas mayores, haciendo un recuento de su aprendizaje y viendo lo que yo puedo aprender de sus experiencias de vida. Anne, muchas gracias por ser un ejemplo, una mentora, una amiga, y por compartir con la audiencia de Aviva Nuestros Corazones en el día de hoy.

Anne: Nancy, si lo que quieres es una vieja, esa soy yo, si quieres hablar con una persona mayor, yo califico.

Nancy: Te pregunté hace un minuto si estaba bien si te preguntaba cuántos años tienes, y si no tenías problema con esto. Entiendo que tienes 86 años. Le he pedido al Señor desde que yo era pequeña —y nuestra audiencia me ha escuchado decirlo antes —que desde niña mi meta en esta vida es y siempre ha sido ser una anciana piadosa, mujer de Dios. Siempre he tenido esta imagen de cómo debe lucir una anciana mujer de Dios.  Después de cumplir los 50 años, me pregunto si realmente lo decía en serio.

Estoy tan agradecida de haber tenido mujeres ancianas en mi vida que han modelado esto para mí,  que las veo tan  llenas de Cristo en esta etapa de envejecimiento de su  vida… Le he pedido al Señor que me permita servirle con mi cuerpo, con mi alma, con fuerza, mente, y corazón hasta que llegue por lo menos a los 85 años. No conozco cuál será el guión para mi vida, pero es algo que siempre he deseado.  Anne, Tú has demostrado que la vejez es una etapa fructífera y gozosa de la vida.

Quiero que hablemos acerca de eso, porque yo creo que envejecer es uno de los miedos que muchas mujeres tenemos.   ¿Es envejecer  algo que tú has temido o que te ha atemorizado? O ¿te has preparado para envejecer?

Anne: Bueno, no creo que pueda decir que he pensado acerca de esto de ninguna de estas maneras. No he mirado hacia adelante de manera particular para llegar a ella, pero tampoco le he temido al futuro. He vivido cada etapa de mi vida tal como ha llegado. Pero si he amado el versículo en Proverbios 31 que dice, «sonríe al futuro«, porque ese verso prueba que la mujer de Dios no teme envejecer (verso 25).

Es interesante que hayas mencionados 85 años de edad, porque yo hice lo mismo, Nancy. Yo decía que mi oración era que-de nuevo,  este no  era el plan de Dios, este era mi plan-que Ray y yo sirviéramos al Señor juntos hasta que tuviéramos 85 años. Más adelante yo he revisado esto y he encontrado algo nuevo que Dios nos ha dado para hacer. Pero el hecho es que estoy aquí un año más del que pedí, y es el Señor en mí aquí en la tierra y con Ray allá en el cielo.

Amo esta edad. La amo. Nunca esperé que me gustaría tanto.  Quisiera sacarle todo el jugo a esto y obtener todo lo bueno que pueda sacarle.  Te parecería algo como agridulce;  descubres que tienes artritis, y que hay lugares que nunca pensaste que te podían doler. Pero el hecho es que, como dice Pablo en  Filipenses 4 verso 11, «pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación»  (Filipenses 4:11). Nunca he estado más gozosa. Nunca pensé que fuera divertido envejecer.

Nunca pensé que las personas podían  mirarte y pensar que así serían algún día. Miran lo que tú haces y como actúas. Te observan, este tiempo en que se idolatra la juventud y las personas no quieren envejecer, es un excelente tiempo para pedirle al Señor que te haga un modelo para que otros no tengan miedo.

Me encanta Proverbios 17:6ª que dice que: «Corona de los ancianos son los hijos de los hijos.» Somos una gran familia. Antes de decirte el tamaño de mi familia, tengo que decirte, que tengo una querida amiga, Jenny, que no tiene ninguna familia. Ella es mayor que yo. Tiene 96 años imagínate. Jenny es tan feliz que cuando se ríe en el teléfono, chirrea. Hablo mucho con ella. A sus 96, ella dice que estos son sus mejores días.

Ella tuvo dos esposos cristianos. Ambos partieron para estar con el Señor.  No tuvo hijos.  Realmente está sola pero su  vida está llena de gozo. «En tu presencia hay plenitud  de gozo» dice el Salmos 16:11. Es de ahí que proviene el gozo, no de la edad.

Nancy: Pienso que muchas personas realmente le tienen terror al pensamiento de estar solas.  Estuvimos hablando con algunas viudas que nos estuvieron diciendo que no pueden ni siquiera relacionarse con este sentir de que esta sea una etapa de gozo o de estar contentas. ¿Cómo encuentras gozo cuando tienes artritis, cuando están presentes los achaques y los dolores y cuando estás realmente sola?

Anne: Y hay más cosas todavía, otra cosa importante que puede surgir de esto y que pudiera parecer una verdad negativa es que el salario puede reducirse.   El mío terminó el mes pasado imagínate.  Algunos de los que nos escuchan en este momento  no tienen empleo.  No tienen mi edad, pero están montados en el mismo barco que yo (en la  misma situación).  Es absolutamente maravilloso recordar como David dice en el salmo 37 «Yo fui joven y ya soy viejo y no he visto al justo desamparado ni a su descendencia mendigando pan» (verso 25, LBLA).

Me encanta conocer que en cualquiera de las épocas de mi vida, Dios ha prometido proveer para Sus hijos. Es una cosa maravillosa ver cómo Dios  extiende el dinero y cómo sorprende con ingresos que ni siquiera te imaginabas que te podían llegar. Si Él te quita algo, aun sabes que tendrás suficiente porque Él no te dejará hambrienta.

Aún si te permite estar hambrienta por un breve tiempo, debes considerarlo  algo bueno, porque hay un propósito detrás. Estuve leyendo Deuteronomio 8 el otro día. Después de la experiencia del desierto,  Dios le dijo a los israelitas, «primero te dejé tener hambre, luego te alimenté con mana».  De modo que ambas cosas provienen de Él.

Pregunte al presidente de Visión Mundial una vez, quien era mi amigo,  «¿Has conocido a algún cristiano que se haya muerto de hambre?»  Él me dijo, «Nadie me ha hecho esa pregunta antes.  Déjame meditar y darle vueltas a eso». Y dijo, «He conocido a muchos cristianos alrededor del  mundo que han tenido hambre; pero  han orado al Señor, y Él mismo los ha alimentado. Pero no recuerdo honestamente a  ningún cristiano que haya muerto de hambre».

Creo que esto me asegura que puedo contar con las promesas de Dios. Si nuestras finanzas son bajas—algo que pudiera suceder en nuestra vejez—Él está todavía ahí para que podamos confiar en que Él proveerá  para nuestra necesidad.

Nancy: ¿Te has sentido tentada a quejarte alguna vez? Dijiste que estabas contenta en esta etapa, pero alguna vez te has encontrado queriendo llorar o murmurar acerca de algún aspecto de tu situación como envejeciente.

Anne: Sí, claro lo hago de vez en cuando y cuando yo me pongo quejosa,  digo,  «Oh Dios, perdóname»…

Porque la queja es pecado. Cualquier clase de descontento con relación a lo que Dios nos ha dado es pecado. Debo decirte,  que ya no me quejo tanto como lo hacía antes. Aunque la vida no es tan fácil como era antes, pero aún  así  creo que hay un progreso en mí. Alabado sea el Señor.

¿Sabes lo que es hermoso acerca de envejecer? Que cada día me acerco más al momento en que veré a Jesús y estaré en el cielo con todas estas preguntas respondidas—que son tantas—¿Cómo será? Lo que sí  sabemos es que será mucho mejor. Cada día, cada momento me acerco más.  A veces pienso que no puedo esperar, no quiero esperar.

Esta tierra está maldita por el pecado.  No es el cielo.  Pero el cielo está cerca y yo estoy probablemente más cerca que tú, Nancy.  Esto me hace reír de gozo.

Nancy: Como debería hacernos a todas reír de gozo.  Si tú no estás viviendo así,  aquí y ahora, luego cuando envejezcas, ¿por qué vivirás? Si tú vives para el aquí y ahora, en vez del allá y luego, cuando envejezcas será una época de decepción. Pero si estás viviendo para Cristo, viviendo para la eternidad, viviendo para el cielo,  mientras testificas, mientras más envejeces  más te acercas a ese cumplimiento.

Anne: Así es Nancy,  ¿Sabes otra cosa que he descubierto que es maravilloso en esta edad? Que he aprendido a adorar al Señor más profundamente que como lo hacía cuando eras mucho más joven.  El otro día pensaba acerca de Génesis 47, cuando José dijo que él enviaría a su padre a su tierra de origen después que muriera.  Pero cuando José juró, Israel, (que fue el nuevo nombre de Jacob), se inclinó en adoración sobre la cabecera de la cama. Su cuerpo estaba muriendo.  Pero su espíritu estaba más vivo que nunca.

Me encanta el hecho de adorar en la cabecera de la cama.  Y la adoración se hace para mí más y más dulce cada día. Disfruto  la iglesia más que antes.  Canto las letras con más significado de lo que antes lo hacía. Oro más fervientemente. O sea, que Dios está más cercano de lo que nunca ha estado para mí. En un sentido, me uno a Jacob en adoración inclinándome en mi cayado.

Nancy: Pienso que es de esta manera que le das cumplimiento a algo que Ray te desafió tanto a ti como a tu familia a que hicieran en una carta que escribió  algunos años  antes de él irse al cielo y que fue descubierta después de su muerte. Fui tocada por una exhortación que él  dejó en esa carta. Él dijo a sus hijos y a su familia, y cito «Al madurar, mantente siendo una persona feliz en Cristo,  al envejecer vuélvete más dulce. Las personas agrias son un problema».

Anne: Eso me suena como Ray.

Nancy: Suena como Ray. Es tan cierto. Todas nosotras hemos conocido algunas personas mayores que se vuelven refunfuñonas, quejosas y lloronas, y se hace tan difícil vivir con ellas, porque al envejecer se vuelven contenciosas. Y he pensado, «Señor, yo quiero ser más dulce, yo quiero ser más amorosa, yo quiero ser más misericordiosa, tener más gracia y compasión». ¿Cómo evitas convertirte en una persona agria al envejecer?

Anne: Bueno, en los primeros años, cuando estás criando a tus hijos, eso es una ayuda. Porque si enseñas  a tus niños a amar al Señor, a honrar a sus padres, ellos harán eso al envejecer. Mi familia es tan preciosa para mí.  Tengo cuatro hijos, y los cuatro tienen maravillosas parejas.  Tengo 22 nietos, contando sus parejas, y tengo 23 biznietos. ¿Has oído de alguien que tenga 23 biznietos?

Nancy: No, no lo creo…

Anne: Tampoco yo. Soy la única que he encontrado.  Pero el hecho es que cada uno de ellos ama a Jesús, excepto los nuevos bebés claro. Muchos de ellos están en el ministerio, algunos son profesores del seminario, algunos son misioneros.

Realmente todo inició con mi padre y  mi madre.  Tenía seis años cuando ellos aceptaron a Jesús como su Señor y Salvador. Lo recuerdo muy perfectamente.  Toda nuestra vida cambió. Tuvimos nuestra primera oración de gracias en el desayuno la siguiente mañana, luego la siguiente noche,  Papi comenzó a guiarnos en devocionales de familia, la cual mantuvimos a través de los años, y las generaciones siguientes los han tenido, lo cual es cada vez más raro en estos días.

Mamá y papá tienen 122 descendientes ahora, y cada uno de esos 122 descendientes, excepto los recién nacidos, caminan firmemente con el Señor.  Pienso en ti…, si estás escuchando y eres una joven madre o padre, podrías imitar a  mis padres.  Puedes convertirte  en la primera generación.   Si tú no fuiste criada en un hogar cristiano, tú puedes ser el inicio de la línea que traerá a tu familia de una manera firme a conocerle a Él.  Ellos harán lo mismo, y los próximos harán igual y los últimos también.

Salmo 78 habla acerca de esto. Los más jóvenes aprendiendo de los mayores, pasándolo a los hijos aún no nacidos, a  la generación venidera, los cuales lo dirán a sus hijos. El salmo 78 fue el tema de una reunión familiar que tuvimos no hace mucho tiempo. Es algo muy dulce pasar este legado. Se convierte en una corona de la vejez tal como Dios  planeó que sería.

Nancy: Anne tú estás haciendo eso y no solo con tu familia natural, con tus hijos, tus nietos y bisnietos, sino que también tienes hijos, nietos y bisnietos  espirituales.  Una de las cosas que amo de ti, Anne,  es que tú, en esta etapa de tu vida, en tus ochenta,  como viuda, no paras de dar de ti misma y de servir a las necesidades de  los demás.

Esto trae a mi memoria ese pasaje que encontramos en el Salmo 92 que dice,

El justo florecerá como la palmera, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR,  florecerán en los atrios de nuestro Dios.  Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes,15 para anunciar cuán recto es el SEÑOR, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

¿No te encanta ese texto?

Anne: Sí, me encanta ese texto, porque aún si quedamos paralizadas.  Aún si nuestras manos y pies no funcionaran.  Mientras podamos hablar podemos declarar que el Señor es justo.  Podemos llevar esto con nosotros hasta la muerte.

Nancy: Hay un sentir de muchos envejecientes de que no sirven para nada; que no saben cuál es su propósito. Ni porque Dios los mantiene vivos en el mundo. Se dicen a sí mismos ¿En qué puedo contribuir? Pero sin embargo, tú sigues aún dando frutos y ministrando a la vida de  otros. Extendiéndote hasta donde Dios te da energía, y esa energía la usas para dar fruto.

Anne: Oye Nancy, otra cosa que el Señor me enseñó hace aproximadamente  año y medio. Le estaba diciendo que yo quería ser mas como Jesús. Estaba leyendo a Romanos 8, y luego leí también en Hebreos, que Jesús vive perpetuamente para interceder por nosotros. Y pensé que yo no había tomado la intercesión con suficiente seriedad.» Así que en mi libreta de apuntes, que tengo siempre cerca,  empecé a escribir en la sección de mis oraciones los nombres de aquellos por los que quería interceder.

  • Tengo once no creyentes ahora, por los cuales estoy pidiendo que se conviertan al Señor, que le conozcan.
  • Tengo una lista de matrimonios que no les está yendo bien, oro por cada uno de ellos.
  • Oro por los enfermos.
  • Oro por los líderes gubernamentales. Estas son oraciones diarias.
  • Oro por los misioneros y pastores.
  • Oro por las jóvenes que discipulo.
  • Oro por las que quiero discipular en el futuro.
  • Oro por los ancianos.
  • Oro por los que están desalentados.  Tengo una lista de personas que sienten que  están en declive. Quizás sean jóvenes pero tienen ese sentimiento.

Tengo alrededor de 400 personas, ahora imagínate qué lista. He descubierto que son demasiados para orar por todos en un solo día.  Así que  oro por los más que puedo y luego me detengo y sigo en ese punto el próximo día. Así que repaso esa lista varias veces a la semana. La intercesión produce mucho fruto. No tenía idea, pero me he quedado sorprendida con los resultados que he visto

Nancy: Yo estoy tan agradecida por una señora de 90 años que tenemos en  mi iglesia. Ella  es viuda y algunas veces se pregunta por qué Dios la tiene aún aquí.  Ella ora, intercede, ella ora por mí.  No me imagino continuar sin sus oraciones. A menudo le recuerdo que Dios la ha dejado aquí con un propósito, y si no puede hacer otra cosa más que orar porque ella está muy limitada físicamente ahora, le digo, «si no puedes hacer otra cosa más que esto, esto es grandioso, este ministerio es grandioso, es una misión y un  llamado.  Mantente haciéndolo mientras Dios te de aliento…»

Anne: Fíjate, ella quizás no lo sabe, pero estos son posiblemente los días más poderosos de su vida.

Nancy: Sí, porque en la economía de Dios y en términos de las cosas que para Él son importantes. Esto demuestra que ser anciana puede ser una etapa en la vida llena de fruto.

Anne, mientras miras atrás a tu vida y a los años que has caminando con el Señor,  ¿Tienes algo que lamentas?, ¿o algo por lo que quisieras volver atrás y hacerlo diferente?

Anne: Bueno realmente no quiero volver atrás, de ninguna manera, ahora que estoy tan cerca del cielo no me gustaría dar vuelta atrás, pero sí, tengo algunas cosas que  lamentar claro, y esto es parte  de mi dolor.  Pienso en cosas que le dije a Ray que no debí haber dicho, o que no le dije lo que si debí haber dicho. Pienso en los primeros tiempos cuando  peleábamos. Menos mal que no lo hacíamos en los últimos tiempos.   Nos tomo diez navidades poner el árbol de Navidad sin que tuviéramos una discusión.  Eso es increíble… Él quería ponerlo todo rápido y al descuido, tirarlos;  y  yo poner cada cosa, una a la vez y hacerlo todo perfectamente.

Nancy: Entonces, ¿Cómo lograron terminar eso después de 10 años? ¿Cómo lo hicieron?

Anne: Bueno tirándolos.  Descubrí que todo funciona mejor cuando le permites al hombre liderar. Lo cual yo no sabía al principio.  Pensaba que probablemente teníamos igual coeficiente de inteligencia imagínate,  así que podíamos sentarnos en la mesa de discusión y resolver.  Algunas veces era él el que ganaba, y algunas veces era yo. Pero, ¿sabes algo? Eso hace que un matrimonio se convierta en algo mediocre, terrible, eso es terrible.

Así que yo aprendí, después de unos pocos años dolorosos, que no puedes tener a dos personas tirando del mismo caballo. Uno tiene que ir al frente y el otro tiene que ir detrás.  Cuando empecé a aprender esto nuestra vida se hizo más llevadera. Pero esos son remordimientos que tengo, de cosas que me costó  aprender. Esto provocó que Ray adquiriera un temperamento del que luego tuvo que sobreponerse. Porque yo lo molestaba mucho.

Los matrimonios deben mejorar con los años. Cuando ambos están en Cristo, esto realmente sucede. Si alguno de ustedes en este momento está pasando una mala racha en su matrimonio, le  recomiendo…No te rindas…  Todo el mundo tiene malas épocas.  Simplemente se lo entregas al Señor  y atraviesas esos momentos. Mejores días  vendrán después.  Las cosas que tú lamentas,  Dios las limpia con la sangre de Jesucristo.  Es maravilloso el saber que Él las ha olvidado y que nosotros podemos olvidarlas también,  Estamos a salvo.

Nancy: Y me encanta ese versículo que tú citaste en eI último programa, Proverbios 4:18. Es,  un versículo que con frecuencia comparto con otros en el día de su cumpleaños. Pero es bueno para cualquier etapa de la vida.  Pero en la medida que pensamos en envejecer, creo que este versículo tiene un  significado particular.  Dice, «Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día».

Y eso es realmente contrario a la razón.  Pensamos en el día menguando y la luz disminuyendo más y más, poniéndose más oscuro mientras envejecemos. Hemos dicho que nuestra sociedad valora la juventud,  no la vejez.  Pensamos en las personas mientras envejecen como si la luz de su vida fuese menguando en la medida que pasan los años. Pero este versículo nos está hablando del hombre interior, del ser interior, y dice que  la senda de los justos es como la luz de la aurora que va aumentando en resplandor.  Más y más luz.  Más y más vida.  Más y más gracia, hasta que es pleno día.

Por supuesto, ese pleno día es el día en que veamos a Cristo. Así que mientras vivamos para Él en esta vida, nuestras vidas realmente serán—y creo que tú demuestras esto hermosamente Anne, días que se van poniendo cada vez más brillantes, hasta que podamos ver a Cristo en toda Su plenitud.

Leslie: Esta fue Anne Ortlund hablando con Nancy Leigh DeMoss. La vejez no es siempre un tópico popular, pero es algo en lo que todos necesitamos pensar.  ¿Estás preparada para glorificar a Dios en todas las etapas de la vida?

Anne nos ofrece sabiduría bíblica,  a mujeres de todas las edades en su libro, Disciplinas de una mujer hermosa [disponible en inglés: Disciplines of the Beautiful Woman]. Ella comparte abierta y personalmente sobre episodios de reto y  crecimiento en su vida.  Léelo. Vas a disfrutar sus historias.

Ella también ofrece sabiduría en asuntos prácticos tales como nuestra agenda, prioridades, relaciones y vestimenta.  Ella te enseña cómo mostrar la belleza femenina en todas estas áreas, dándole seguimiento a cada capítulo,  dándote la oportunidad de ver y de responder en áreas de crecimiento.

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¿Qué hace hermosa a una mujer?  Nuestro mundo está obsesionado con este asunto, gasta una fortuna en cosméticos, cirugías, y productos dietéticos. Anne Ortlund te mostrará cuál es la verdadera belleza y cómo conseguirla, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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