18/18 – Una historia que demanda una respuesta

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

18/18 – Una historia que demanda una respuesta

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Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hoy tendremos un programa especial. Estaremos escuchando algunos testimonios de lo que Dios ha hecho en la vida de algunas mujeres que han estado siguiendo esta serie con nosotras y luego escucharemos de Patricia de Saladín, Laura González de Chávez y Betsy de Gómez, ellas estarán conversando acerca de la primera conferencia de Mujer Verdadera que se llevará a cabo desde Santo Domingo, República Dominicana dentro de dos semanas.

Pero primero, en nuestro programa anterior, Nancy terminó una serie sobre la historia bíblica de Ester. Aquí está Nancy para hablar un poco sobre su experiencia con esta serie:

Nancy Leigh DeMoss: Ester se ha convertido en mi nuevo personaje favorito de la Biblia. De verdad, he amado su historia por muchos años, y ha sido un enorme privilegio enseñar de nuevo el libro de Ester y ver la vida de esta verdadera mujer —quien es tan buen ejemplo para nosotras, retándonos con el hecho de que Dios nos ha llamado para un tiempo como éste.

Ha sido un gozo caminar a través de esta serie con ustedes, estas últimas semanas, y oír de los oyentes que han respondido a medida que Dios les ha estado hablando a través de la serie.

Si has estado siguiendo la serie con nosotros, sabrás que uno de los grandes temas y tramas a través del estudio ha sido el tema de la providencia de Dios— el hecho de que Dios ve el futuro; ve lo que va a suceder. Él determina lo que va a ocurrir, y Él está haciendo provisión por adelantado para cada situación, época y circunstancia de nuestras vidas.

Escuchemos algunos testimonios de personas que han estado siguiendo esta serie con nosotros.

Testimonio : Meditando en cómo Dios le dio al pueblo judío la victoria y cómo ellos celebraron con gran gozo esa batalla que les hizo ganar el Señor, recuerdo mi tiempo de recién convertida, como Cristo el Señor me llevó a la convicción de dejar de trabajar para estar a tiempo completo con mis hijos era algo que había hecho en el pasado antes de convertirme pero regresé al campo laboral por compromiso y necesidad económica. Ahora quería hacerlo con un propósito diferente era de pasar el mayor tiempo con mis hijos un varón y una hembra, ser su mayor influencia espiritual, instruirlos en el camino del Señor, moldear en ellos un carácter piadoso, vigilar sus amistades, en fin aprovechar ese maravilloso único y valioso tiempo que el Señor nos concede como padres en la vida de esos hijos que como Él dice en el Salmo 127:3 “Herencia de Jehová son los hijos cosa de estima el fruto del vientre”.

Tenía por delante muchas batallas que librar, conseguir la aprobación de mi esposo quien para ese tiempo era inconverso, necesitábamos mi ingreso pues él apenas comenzaba a instalarse como médico además no aprobaba que una mujer estuviera en su casa. Soy bioanalista y co-dueña de un laboratorio clínico con dos amigas, tuve que hablar con ellas y darles mi razón para salir del laboratorio, exponerle a mi padre mi decisión porque él me había ayudado con el dinero para instalarlo y merecía respeto, hablar con la dueña del pre-escolar y sacar a mi niña de éste era romper con los esquemas sociales y culturales, plantearme la posibilidad de quedarme sin la ayuda de la empleada doméstica para reducir gastos y compensar la falta de mi ingreso, me enfrenté a comentarios como, “Eres profesional e inteligente ¿cómo te quedas en casa?”, o “Pobre niña la sacaron de la escuela”, era ilógico completamente ilógico para la sociedad, familia y amigos. Batallas y batallas que libré con la fuerza y el valor que solo Dios da por medio de Su Santo Espíritu, con la plena convicción de que esa era la voluntad de Dios para mi vida.

También libré batallas internas contra mis pensamientos, el diablo y mis deseos carnales, me gustaba mi carrera, mis demás amigas colegas la seguían con éxito y me venían pensamientos como “Y tú una simple ama de casa”. Pero ganaba la batalla la obra de Dios en mi vida que me había puesto un amor inexplicable por el alma de mis dos hijos. Fueron tiempos difíciles económicamente, también en mi matrimonio, muchas renuncias, pero Dios siempre proveyó y me hizo preservar.

Hoy puedo celebrar y darle gloria a mi Dios porque trajo a mi esposo y a mis dos hijos a salvación librando batallas por sus almas aquí y allá y muchas veces muy recias vestida con la armadura de Dios y fortalecida en su poder que le permitió estar firme. Él es siempre fiel y honra a los que le honran, vale la pena luchar por la causa de Cristo, Él promete estar siempre con nosotros.

Puedo aún ver mi debilidad pero así como Él estuvo conmigo en mis anteriores batallas ha estado y estará en todas las que Él tenga preparadas para mí, solo tengo que obedecerle y confiar en Él, Él siempre da la victoria en todo lo que es para Su gloria y para nuestro bien, a Él sea la gloria por lo que hizo por mí.

Testimonio : Últimamente y especialmente al escuchar esta serie de Ester, el Señor me ha estado enseñando que el pecado está trabajando en mi vida de una manera mucho más profunda de la que me gustaría admitir, llegué a la conclusión de que poco a poco casi sin darme cuenta me había vuelto insensible a aquellos pecados pequeños si se pudieran llamar en mi vida, llegué a un punto que me consideraba como una persona bastante buena, aunque odio admitir eso, pero el hecho de que me considerara buena no hacía que mi pecado fuera menos abominable ante Dios, mis reacciones pecaminosas, como el enojo, la molestia, el orgullo, el egocentrismo y muchísimas otras cosas eran terribles cuando las vi a la luz de la muerte de Cristo en la cruz.

Un Dios santo demandó el sacrificio de Su Hijo para líbrame del poder de estos pecados y aquí estaba yo actuando como que eso no tenía nada de importancia, como si el hecho de que yo no había matado a nadie me hacía mejor o más digna, estaba olvidando que el edicto original esa ley del pecado y la muerte que tenemos dentro y que fue simbolizada en el edicto de Amán para exterminar a los judíos todavía está en efecto. Lo que generalmente y neciamente pudiera decir consideraba cosas pequeñas no eran cosas pequeñas para nada sino que eran las manifestaciones de esa ley y si ignoraba esto no estaría desplegando la belleza de la gracia de Dios en mi vida.

Durante la serie me vi reflejada en Amán especialmente cuando él sale de esa cena con Ester y se siente tan privilegiado de que le hayan dado ese honor y de repente él ve a Mardoqueo, el ver a este hombre que el odiaba completamente arruinó su día, cuantas veces eso me ha pasado a mí, tal vez no con una persona pero con cosas insignificantes como que todo el mundo decide salir a algún sitio que a mí no me gusta y me pongo de mal humor o me molesto o tal vez cuando planifico hacer algo o de cierta manera y algo pasa y de repente aquí estoy haciendo que la vida de todo el mundo sea miserable por mi actitud, descubro que no estoy tan fundamentada en la soberanía de Dios como quisiera pensar que lo estoy.

En el programa para un tiempo como este Nancy mencionó la serie de Harry Potter y esos libros tal vez no eran apropiados para los niños, inmediatamente yo estaba a la defensiva y no quería que nadie me dijera que yo no podía leer esos libros o que tal vez no eran apropiados y en ese momento vi mi propia hipocresía, inmediatamente me acordé del pasaje de Jeremías cuando el profeta le dice a Johanan y a sus amigos “os engañáis a vosotros mismos pues fuisteis vosotros los que me enviasteis al Señor vuestro Dios diciendo ruega por nosotros al Señor nuestro Dios y lo que El Señor nuestro Dios diga nos lo haces saber y lo haremos y hoy os lo he declarado pero no habéis escuchado la voz del Señor nuestro Dios ni en cosa alguna de lo que Él me ha enviado a deciros”, aquí estaba yo oyendo un programa siendo una buena cristiana y buscando la voluntad de Dios pero cuando el tema tocaba un punto que yo no quería rendir yo no estaba dispuesta ni a considerarlo, eso también me enseñó la hipocresía en mi corazón y mi resistencia a rendirme a la voluntad de Dios en algunos aspectos de mi vida.

Sin embargo no todo es oscuro, tenemos un Dios bueno que nos muestra no solo nuestra indignidad y nuestras imperfecciones sino también la salida, muchas veces nos damos por vencidos, yo me doy por vencida y pienso en estos pecados como simplemente parte de mi carácter, parte de mi personalidad, cuántas veces se me olvida que Dios me ha dado los medios a través de la sangre del Señor Jesucristo para librar esta batalla, este nuevo edicto simbolizado en el contra edicto de Mardoqueo que permitía a los judíos defenderse me daba el poder para vencer mi pecado, no a través de mis propios méritos pero con el poder y la autoridad del nombre del rey, sin embargo muchas veces como oímos en el programa, Dios no nos da la victoria de manera sobrenatural. Todavía tenemos que luchar, eso me recuerda una frase de Piper que dice que Dios quiere que Su gloria brille no solamente a través de demostraciones de poder físico sino también a través de demostración de poder moral y espiritual que despliegan la belleza de su gracia con colores espléndidos, el tomar a pecadores fuera de las manos de Satanás, el quitar a pecadores de las manos de Satanás en virtud del sacrificio de Cristo y de Su obediencia al Padre fue una victoria mucho más gloriosa que simplemente aniquilar al enemigo, la batalla puede ser la manera en que Dios nos está moldeando a la imagen de Su Hijo para llevar nuestros corazones a la obediencia a Él y así hacernos consientes de nuestra necesidad de Él, pero Él quiere que Su gloria brille con más esplendor, Él quiere que descansemos en Él que dependamos de Él, que perezcamos en Él,

Es tan fácil ignorar esto en nuestras vidas diarias nadar con la corriente de este mundo y ceder a nuestras pasiones mundanas con la excusa de que eso es humano. Es mi oración que Dios me mantenga alerta de esto y que continúe usando series como esta para traer convicción de pecado en mi vida y en la vida de muchas otras, pero también que nos traiga a Aquél que es nuestra única esperanza en medio de esta batalla, el Señor Jesucristo.

Annamarie : Qué bueno es escuchar lo que Dios ha estado haciendo en la vida de estas mujeres, también hemos recibido testimonios de mujeres que han escrito, voy a compartir algunos de estos con ustedes.

Una señora dijo:

Escucho la radio todos los días en camino a un lugar de trabajo muy difícil, Dios ha usado su enseñanza en el libro de Ester para llenarme de esperanza, sabiendo que no he sido olvidada ni me he desviado de Su voluntad, Dios está trabajando en mi vida.

Otra mujer dijo:

El mensaje de hoy sobre el tiempo preciso de Dios y Su providencia perfecta fue tan estimulante para mi fe. La manera en que nos retó para revisar nuestras vidas y ver Su providencia específica para nosotras me llenó de entusiasmo. Aunque sabía que Su mano estaba sobre mi vida había ciertos eventos que parecían no encajar. Ahora estoy convencida de que son parte del gran plan de Dios para mí. Gracias de nuevo por aplicar la verdad de Dios de una forma tan práctica.

Otro oyente dijo:

Es sorprendente cuán grande es la providencia de Dios a través de toda la historia del libro de Ester. Es un recordatorio de que hoy, contando con las promesas de Dios, realmente no tenemos por qué temer causa alguna.

Llegar a ese entendimiento es tan importante. Es el reconocer la providencia de Dios lo que nos libera del miedo. Porque aunque no sabemos lo que está a la vuelta de la esquina o como nuestras circunstancias van a concluir en el plan de Dios, Dios sí lo sabe. Él sí tiene un plan, y eso si puede liberarnos del miedo.

Otra oyente compartió con nosotras lo siguiente:

Hoy es la primera vez que he escuchado esta la enseñanza radial sobre Ester, y parece que el Señor me condujo a hacerlo específicamente hoy. Como una mamá a tiempo completo, a veces siento que no soy recompensada por las tareas diarias de la casa y con los niños. Pero hoy las palabras de Dios me tocaron y me alentaron para seguir sirviendo —Él recompensará mi fidelidad a Su debido tiempo. Gracias, Señor.

Otra oyente dijo:

Luego de oír su enseñanza sobre Mardoqueo, acerca de no ser reconocido hasta años más tarde, luego de haber entregado a esos dos conspiradores, llegué a la conclusión de que debo estar contenta, de que Dios lidiará con las palabras crueles de mi esposo. Necesito confiar en que Dios sabe lo que ocurrió, y que no es mi lugar el forzar una disculpa de parte de él o el tratar de hacerlo sentir culpable por eso. Dios sabe mi dolor. Dios conoce el corazón de mi esposo, y Dios nos sanará a los dos si soy paciente.

Otra mujer dijo lo siguiente:

El tópico de la oración y el ayuno es uno que realmente me carga porque parece que la iglesia no está utilizando este medio tan importante para buscar la sabiduría y la dirección de Dios. Estamos viviendo en tiempos espiritualmente secos y desesperados, y parecería que debiéramos de buscar al Señor de manera colectiva para propiciar un avivamiento individual y corporativo a través los medios del ayuno y la oración.

Qué bueno ha sido escuchar estos testimonios de que Dios ha hecho en la vida de nuestras oyentes.

Dentro de dos semanas estaremos celebrando nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera, en Santo Domingo, Republica Dominicana. Aquí está Patricia, junto a Laura González de Chávez y Betsy de Gómez, para hablarnos un poco sobre este evento.

Patricia de Saladín: Estos son días de grandes expectativas estamos esperando con ansias los días, 26, 27 y 28 de febrero. Nuestros corazones realmente laten emocionados por lo que vamos a ser testigos en Santo Domingo, República Dominicana dentro de dos semanas, en esos días cuando finalmente podamos ver cumplidos nuestros anhelos de ver Mujer Verdadera 2015. Mujer Verdadera para América Latina.

Laura cuéntanos un poco de qué esperas tú que suceda en estos días.

Laura González de Chávez : Bueno Patricia al igual que tú yo estoy anticipando lo que Dios hará en medio nuestro en esos tres días de conferencia —que ya es más o menos en dos semanas que tendremos esa conferencia aquí en Santo Domingo— y no sé si recuerdas Patricia como nosotros ansiábamos tener esa conferencia cuando fuimos aquella vez en el 2008 a Chicago.

Patricia : Un sueño hecho realidad.

Laura : Así es y queríamos hacerlo en nuestro tiempo, pero Dios tenía un tiempo que era perfecto y que es ahora, ahora es el tiempo, como se llama la conferencia.

O sea que estamos felices, anticipando lo que Dios hará tenemos personas de muchos países de Latinoamericana que se han inscrito hay muchos países representados yo diría que casi la mayoría de Latinoamérica.

Patricia : Yo tengo aquí a los Estados Unidos, El Salvador, Puerto Rico, México, Chile, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú, Colombia, Venezuela, Guatemala, Canadá, Honduras, Alemania, España, Nicaragua, y otros más que no vamos a mencionar donde realmente mujeres de estos países, se van a unir a nosotros aquí en Santo Domingo, pero muchas otras más van a estar conectadas vía la transmisión en vivo.

Laura : Así es pero yo sueño Patricia y Betsy, yo a veces en mi cama sueño ver a todas esas mujeres con sus banderas en alto, alabando al Señor juntas y escuchando la verdad acerca del diseño, y sueño con ver este movimiento correr por toda Latinoamérica, que todas estas mujeres sean entonces voces que lleven este mensaje a sus iglesias, a sus comunidades, a sus familias y que como hemos venido viendo Dios ha ido abriendo ese camino para ese mensaje ya desde hace un tiempo a través del programa de Aviva. O sea que estamos verdaderamente contentas.

Patricia : Sí, que Cristo sea exaltado y que el Evangelio y la feminidad bíblica brillen en las vidas de estas mujeres, de sus iglesias, de sus familias y de sus países.

Y Betsy queríamos que tú nos dijeras el corazón que late por estas jóvenes que van a tener la noche del jueves oportunidad de exponerse a Dannah Gresh hablándoles a ellas.

Betsy : La emoción está al máximo, pero antes que hablemos de eso yo quiero invitar porque posiblemente haya personas y mujeres que estén escuchando acerca de esto hoy, o quizás mujeres que no pudieron comprar el ticket o desplazarse hasta aquí, entonces yo quiero invitarlas para que hagan un grupo en sus hogares, en sus iglesias, que donde quiera que usted pueda tener acceso a Internet, usted puede hacer su propia conferencia ahí, y entonces puede proclamar junto con nosotras y decir sí Señor me rindo a Tu diseño, no quiero dejar pasar esa oportunidad para motivarlo, y también durante la conferencia como vamos a tener un chat en vivo déjennos saber que están conectadas, envíenos una foto al correo info@avivanuestroscorazones.com.

Porque lo que queremos hacer es como poder sentir que todo el mundo es una pequeña comunidad y estamos todos juntos bajo este propósito.

Entonces con relación a las jóvenes estamos primero yo, aunque ya no estoy en esa categoría me siento como una de ellas, porque me siento como tan privilegiada de que podamos tener una pre-conferencia dirigida especialmente para las jóvenes, porque siempre se hace para otro segmento pero creo que de eso se trata la feminidad bíblica de que podamos sembrar esas semillas desde muy jóvenes para que cuando ya vaya a comenzar a dar fruto pues hayamos plantado en tierra buena.

Entonces es un gran privilegio también tener por primera vez para Latinoamérica a Dannah Gresh que junto con Nancy Leigh DeMoss es la co-autora del libro “Mentiras que las mujeres jóvenes creen y la verdad que les hace libres”.

Entonces creo que este tema va a ser un tema neurálgico en la situación que se está viviendo a nivel de las jóvenes con temas relacionados con la pureza, con la santidad, que son temas ya empolvados incluso en los mismos círculos cristianos.

Laura : Cuéntanos un poco acerca de esas mamás que vienen con sus hijas y que verdaderamente nos ha dado como una alegría ver como las mamás y las hijas han abrazado esto quieren venir juntas.

Betsy : Sí, yo estoy feliz porque podemos ver en las redes sociales, donde quiera que se está hablando de esta conferencia de Mujer Verdadera, mujeres que no solamente han entendido su diseño sino también que quieren dejar el legado a la siguiente generación entonces este caso tan hermoso de estas jóvenes que de quince años, en vez de hacer una gran fiesta o un regalo muy esperado grande lo que quieren es venir a la conferencia, eso es como Aviva Nuestros Corazones.

Laura : Son dos madres de Costa Rica, ellas vienen con sus hijas de quince años cada una, una se llama Fiorela y la otra se llama Sofía y están emocionadas de venir con sus hijas porque quieren sembrar esa semilla desde ese momento de sus vidas, pero las niñas están emocionadísimas también como tú dices.

Betsy : Que eso es lo importante o sea no solamente las madres sino que podemos ver el resultado de como esas hijas han visto en su madre la bendición de poder decirle sí Señor a cualquier área de su vida.

Así que estamos muy contentas, también la transmisión en vivo se efectuará para la conferencia de jóvenes y yo diría que si usted está relacionado en alguna iglesia, si es esposa de pastor o líder, que maravilloso sería hacer una reunión de jóvenes femeninas y transmitir la conferencia en vivo en la iglesia. Creo que hay muchísimas formas de unirse al movimiento y hacerse parte.

Patricia : Así es y nuestra oración es que el Señor nos visite que nos visite con redención, con esperanza, que veamos a las mujeres abrazar la libertad que hay en Cristo, rendirse llevar mucho fruto y tener abundancia porque Cristo nos ha prometido vida y vida en abundancia y como mujeres nosotros somos parte especial de Él de Su diseño para nosotras.

Es como dice la serie de Ester que recién terminamos que habla de que para un tiempo como éste nosotras estamos convencidas que para un tiempo como este hemos sido puestas en el reino y como decía Laura para un tiempo como éste Dios está trayendo estos inicios de este movimiento Mujer Verdadera, para que las mujeres nos volvamos hacia ese diseño que el diseño de nuestro Creador.

Laura : Amén, así que esperamos todas las que están escuchando hoy ya sea que vengan personalmente o se conecten con nosotros por el Internet puedan ser parte de esto que Dios está haciendo en nuestros días.

Betsy : Y ser promotoras porque yo quiero retarles a todas las personas que están escuchando y si eres un hombre entonces tú tienes muchas mujeres a tu alrededor que puedas promover esta conferencia que al final no se trata de un evento ni se trata de Aviva Nuestros Corazones, se trata del Evangelio de Jesucristo obrando con poder en las vidas de las mujeres latinoamericanas.

Patricia : Amén, y ahora quiero pedirle a mi amiga y hermana colaboradora de Aviva Nuestros Corazones a Maggie de Michelen que ore por este evento, que ore por todas las personas que van a estar involucradas, que ore para que realmente Dios nos visite con Su Espíritu Santo.

Maggie : No a nosotros Señor, no a nosotros sea la gloria, tuyo es el honor y la majestad y nosotros las ovejas de Tu prado, venimos a Ti en adoración y en bendición, reconoceremos que si Tú no estás por tus hijos en vano edificarán.

Como mujeres sabias y verdaderas queremos ser edificadoras del reino, mira que la primera conferencia para Latinoamérica de Mujer Verdadera se celebrará pronto aquí en Santo Domingo, es un privilegio inmenso Señor, pero Tú eres más inmenso que los cielos y por esto confiadamente venimos a ti a pedirte que cada detalle desde el mayor hasta el menor Tú lo guíes a fin de que tu gloria y tu memoria sean exaltadas, que Cristo sea magnificado con cada una de las exposiciones de Tu Palabra, que cada mujer allí presente vea a Jesús más hermoso, más majestuoso, más digno de ser servido, honrando y agradado, porque de eso se trata todo aquí en esta tierra.

Que a cada conferencista Tu Santo Espíritu las unja y hablen palabras tuyas para que cada mujer abrace, ame y lata por Tu diseño, el diseño de ser Mujeres Verdaderas conforme a tu corazón. Que cada una de las que vendrán a Santo Domingo Tú las traigas con Tu bien. Oh Dios sé Tú guía de ellas, sé Tú también la retaguardia de cada uno de los viajes que se harán en avión o en automóvil o cualquier medio Señor, Te lo pedimos que Tú los dirijas con tu mano todopoderosa.

Que cada sesión tanto para nosotras las adultas como para las jovencitas sea una herramienta que Tú uses para que la feminidad bíblica truene en toda Latinoamérica y cada una sea estimulada a ser mujeres entendidas en estos tiempos que cada vez son más peligrosos y más anti-Dios. Que Tu ángel frene cualquier obstáculo con su espada, que toda asistente pueda tener su mente y su corazón en lo que allí se nos habrá de enseñar.

Nosotras pedimos todas estas cosas Señor porque esta es Tu obra y nosotras tenemos el privilegio de participar ya sea oyendo o enseñando o sirviendo o dando o apoyando económicamente esta magnífica obra que exaltará por los siglos de los siglos Tu precioso Nombre. Oh Señor sabemos que Tú contestarás porque todas estas cosas son pedidas en Tu Nombre para Tu Gloria y para Tu reino en el dulce nombre de Jesús. Amén

Patricia: ¡Amén!

Annamarie : Esperamos que nos acompañen en nuestra próxima serie a partir de mañana. Aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Bibla de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

 

17/18 – Verdadero liderazgo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

17/18 – Verdadero liderazgo

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Carmen Espaillat: Pensar sobre la eternidad nos dará mucho más paciencia. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: “He estado esperando por siempre”. No, tú no has estado esperando por siempre. Solo parecería haber sido para siempre. Pero cuando lleguemos al verdadero por siempre, nos damos cuenta de que por mucho que hayamos tenido que esperar aquí en la tierra, solo fue un simple momento sin importancia.

Carmen: Estás escuchando es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Nos molestamos tanto cuando escuchamos sobre líderes que utilizan el poder político para llenar sus propios bolsillos. En lugar de servir al público, se sirven a sí mismos. Cuando escuchamos historias como éstas, tenemos que revisar nuestros propios corazones. ¿Estamos más interesados en servir o en ser servidos? Aquí está Nancy Leigh DeMoss en la serie llamada Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Bueno, ¿este ha sido un viaje maravilloso juntas a través del libro de Ester? He sido tan bendecida, tan desafiada por su vida. Una de las mejores cosas de enseñar la Palabra de Dios es que me da la oportunidad de dedicar mucho tiempo a estudiarla. Ha sido un desafío tan grande para mi propia vida. Me he visto a mí misma de muchas maneras que no me agradan. Pero también he podido ver a Dios en formas tan frescas, refrescantes y alentadoras para mí… Espero que éste haya sido un estudio realmente alentador y retador t también.

Hoy vamos a retomar este estudio en el capítulo 9, versículo 23. Los judíos han salido victoriosos sobre sus enemigos. Los papeles se han invertido. Ellos han logrado el dominio sobre aquellos que habían planificado tener dominio sobre ellos. Ahora ellos celebran la victoria y Mardoqueo ha establecido un día para hacer memoria de este evento, decretando que cada año en ese mismo día se debía celebrar la victoria de Dios sobre sus enemigos.

Así que los judíos llevaron a cabo lo que habían comenzado a hacer, y lo que Mardoqueo les había escrito. Pues Amán, hijo de Hamedata, agagueo, enemigo de todos los judíos, había hecho planes contra los judíos para destruirlos, y había echado el Pur,[era la palabra babilónica para suerte], es decir, la suerte, para su ruina y destrucción. Pero cuando esto llegó al conocimiento del rey, éste ordenó por carta que el perverso plan que había tramado contra los judíos recayera sobre su cabeza, y que él [Amán] y sus hijos fueran colgados en la horca (versículos 23-25).

Así que hemos visto la desaparición de Amán y considero que esto nos ofrece una pequeña ilustración de la caída final del mismo Satanás, quién fue el que inspiró la conspiración insidiosa de Amán. Sabemos, por los primeros capítulos de la Palabra de Dios, que está llegando el día cuando Satanás será destruido.

Versículo 26: Por eso estos días son llamados Purim, por el nombre Pur. Purim es el plural para la palabra Pur la palabra que quiere decir suerte y significa que al fijar este día, esta celebración, esta fiesta Purim; Dios controla la suerte, que nuestras vidas no están gobernadas por la casualidad, sino por el Creador soberano, el Señor del universo, quien está siempre y activamente y debo añadir—amorosamente involucrado en las vidas de Su pueblo.

Y a causa de las instrucciones en esta carta, tanto por lo que habían visto sobre este asunto y por lo que les había acontecido, los judíos establecieron e hicieron una costumbre para ellos, para sus descendientes y para todos los que se aliaban con ellos, para que no dejaran de celebrar estos dos días conforme a su ordenanza y conforme a su tiempo señalado cada año. Y estos días debían ser recordados y celebrados por todas las generaciones, por cada familia, cada provincia y cada ciudad; y que estos días de Purim no dejaran de celebrarse entre los judíos, ni su memoria se extinguiera entre sus descendientes (versículos 26-28).

Aparentemente Dios pensó que esto era bastante importante para haber inspirado esta descripción tan extensa sobre la celebración que siguió aquella liberación. Y de hecho, continúa en el versículo 29. Tenemos un segundo mandato. No nos dicen por qué, pero el primero fue el mandato de Mardoqueo de que debían celebrar este día todos los años. Entonces Ester suma su voto a esto.

Entonces la reina Ester, hija de Abihail, y el judío Mardoqueo escribieron con toda autoridad para confirmar esta segunda carta acerca de Purim. Y se enviaron cartas a todos los judíos, a las ciento veintisiete provincias del reino de Asuero (versículos 29-30).

Y continúa diciendo que en toda la tierra a la gente se le recordaba que cada año debían celebrar este Purim, esta fiesta, esta conmemoración de esta liberación por parte de Dios.

Al día de hoy los judíos continúan celebrando Purim. Si has oído algo acerca de esto, ahora conoces la historia detrás de Purim. Comienza con el ayuno el día 13 del mes de acuerdo al calendario judío. Este ayuno es un recordatorio del decreto de Amán de eliminar a los judíos. Entonces en esa noche los judíos van a la sinagoga donde el libro de Ester se lee en voz alta la historia completa, los diez capítulos.

Cada vez que el nombre de Amán es leído, lo cual creo que son 53 veces en el libro completo, la audiencia silba y abuchea, ¡Sea su nombre borrado! Los niños suenan cornetas y sacuden maracas. Ellos están tratando de ahogar su nombre. Es una celebración y una lectura muy dramática sobre la vida de Ester.

Entonces en el 14avo día del mes, regresan a la sinagoga. Vuelven a leer el libro de Ester. Luego, después de la celebración en la sinagoga se van a sus hogares donde comparten una comida festiva, con alimentos especiales. Intercambian regalos y envían regalos y alimentos a los pobres y a los necesitados, así como lo hemos visto descrito en el libro de Ester.

Ahora a medida que llegamos al capítulo 10, el último capítulo, veremos que hay únicamente tres versículos. Es una especie de epílogo a la historia de Ester. Vas a notar que el nombre de Ester no aparece en este capítulo. Ella ha pasado a un segundo plano. Ha alcanzado su misión. Ella ha completado el propósito para el cual Dios la trajo al reino para un tiempo como éste.

Ella no buscaba un lugar de importancia. Ella no está buscando un lugar de posición. Ella solamente deseaba ser fiel en cumplir lo que Dios la había llamado a hacer. Permítame leer los versículos para entonces hacer algunos comentarios.

El rey Asuero impuso tributo sobre la tierra y sobre las costas del mar. Y todos los actos de su autoridad y poder, y todo el relato de la grandeza de Mardoqueo, con que el rey le engrandeció, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Media y Persia? Porque el judío Mardoqueo era el segundo después del rey Asuero, grande entre los judíos y estimado por la multitud de sus hermanos, el cual buscó el bien de su pueblo y procuró el bienestar de toda su gente (10:1-3).

Así que aquí tenemos el final de la historia, la última palabra, el capítulo final. Y cuán diferente es este capítulo de algunos de los anteriores. Mientras estés viviendo los primeros capítulos de la historia de tu vida, recuerda que tú no conoces el desenlace pero que Dios está en control, así que no te desesperes. No te mortifiques. No te preocupes. No sientas envidia por el malvado. No te desalientes. Dios ha escrito el guión. Él está cumpliendo Sus propósitos.

El Salmos 37 que mencioné a principios de esta serie y te animo a que cuando estés desanimada vayas al Salmo 37. Cuando parezca que las fuerzas del mal están ganando, ve al Salmo 37, y te recordará: que debes esperar en el Señor.

Y quizás tú me dirás: Es que estoy cansada de esperar. He estado esperando por siempre. No, tú no has estado esperando por siempre. Solo parecería haber sido para siempre. Pero cuando lleguemos al verdadero para siempre, nos damos cuenta de que por mucho que hayamos tenido que esperar aquí en la tierra, solo fue un simple momento sin importancia .

Quizás digas: Yo no puedo durar más en este matrimonio. Yo no puedo aguantar más en este trabajo, no puedo resistir esta situación. ¿Cómo voy a sobrevivir? Tú no tienes que saber cómo vas a sobrevivir. Todo lo que tienes que saber es que Dios está en Su trono, que Él es el que gobierna, que Él está determinando el desenlace . Todo lo que tienes que hacer es esperar en el Señor.

Las Escrituras dicen en el Salmo 37 que aquellos que esperen poseerán la tierra (ver el versículo 9). Los humildes heredarán la tierra (ver Mateo 5:5). Eso fue lo que Jesús dijo en las bienaventuranzas. Eso es lo que vemos que sucedió con Mardoqueo. Mardoqueo, a quien en un tiempo no se le permitió entrar a la puerta del rey, vestido de cilicio y ceniza, ahora está vestido con vestiduras reales, y es segundo al mando sobre el imperio Persa entero.

Mardoqueo no era nadie. En el inicio del primer acto, él no estaba ni siquiera en la pantalla del radar. Todo lo que se escucha era Asuero, el rey esto, el rey aquello. Él era el centro de la historia. Mardoqueo no estaba ni siquiera por los alrededores. Ahora está siendo elevado a una posición de gran influencia, y no porque él lo buscara. De hecho, él hizo elecciones, debido a su temor de Dios, que pudieron haber resultado en su desaparición. Pero porque él esperó en el Señor —porque él temía más a Dios que a los hombres—, porque él vivió su vida basada en convicciones, él fue engrandecido. Él fue exaltado.

En contraposición a esto, piensa como Amán usó su poder, su posición, para destruir vidas; para oprimir a otros. Mardoqueo intentó vivir su vida movido por convicciones, buscó el bienestar de su gente, vivió una vida desinteresada. Mientras lees esto, seguramente piensas: Oh Señor, si pudiéramos tener líderes políticos como éste, hombres como Mardoqueo que temen al Señor más que lo que le temen a los hombres, que viven sus vidas basados en convicciones, que buscan el bienestar de la gente.

Pues Mardoqueo muestra un estilo diferente. Es un camino de humildad, un camino de servicio, una manera de rendir tu vida, una ruta desprovista de egoísmo. Tú piensas que así no puedes tener éxito; que no puedes ganar de esa manera hoy en día. Pero en la economía de Dios, aquellos que rinden sus vidas son quienes al final resultan ser los ganadores.

Te da la impresión de que Mardoqueo nunca aspira a ser grande a los ojos de los hombres pero por su corazón de siervo, Dios lo exaltó a una posición desde la cual él podía servir a la gente con mayor efectividad. Eso es lo que leemos que él hizo en el capítulo 10. Él buscó el bienestar de su pueblo. Él le habló de paz a toda su gente. Esa es la palabra shalom. Él promocionó la unidad, una relación correcta con Dios, el uno con el otro, y con los extranjeros.

Pero antes de ser muy dura con nuestros líderes políticos,

¿Qué clase de líder eres tú?

¿Qué clase de sierva eres tú?

¿Cómo diriges a tus hijos? ¿Buscas su bienestar, o buscas el tuyo propio?

¿Tus palabras promueven la paz o la discordia? En tu hogar, en tu lugar de trabajo, en tu iglesia…

No te exaltes a ti misma.

No trates de hundir a otros. Dios es quien exalta. Dios es quien derriba.

Espera, espera, espera en el Señor.

Carmen: Puede ser que siempre hayas pensado que el libro de Ester era mayormente sobre el valor de una reina. Bueno, Nancy Leigh DeMoss nos ha demostrado que es mucho más que eso. Ester nos enseña sobre temas prácticos como la ira, el orgullo y el egoísmo.

Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que busques recursos que te ayudan con tu estudio de este libro.

Nancy, está de vuelta con un segmento final de este enriquecedor estudio de Ester. Escuchémosla en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: ¿Qué hemos aprendido del libro de Ester?

Quiero tocar siete principios que me han llamado la atención a través de este estudio.

Número uno, hemos visto que estamos en una batalla Estamos en una batalla. Hemos visto esa batalla entre Mardoqueo y Amán. Hemos visto que simplemente representan la batalla que está ocurriendo entre Satanás y Dios. Hemos aprendido en el libro de Ester como Satanás ha estado detrás de todos los esfuerzos para aniquilar el linaje de Cristo y cómo Satanás ha amenazado la continuidad de los propósitos de redención en la historia amenazando la vida de los escogidos de Dios.

El decreto de Amán fue inspirado por Satanás. Era parte de esta batalla. El decreto amenazaba la vida del pueblo de Dios y la aparición del Mesías, amenazando con destruir la raza judía.

Se nos recuerda que la batalla real no es contra carne ni sangre sino una batalla espiritual que ocurre en los cielos entre dos reinos, el reino de los hombres y el reino de Dios y aun más que eso: La guerra es entre Dios y Satanás.

Al ver esa batalla, vimos que el mundo depende de armas seculares para alcanzar sus propósitos en la batalla poder mundano, leyes mundanas. Pero hemos visto que el reino de Dios libra la guerra de una manera diferente. Ganamos la guerra con humildad, con fe, con oración y ayuno, con quebrantamiento, con dependencia de Dios. Hemos visto que estamos en una batalla.

En segundo lugar, hemos visto que Dios tiene un plan soberano. Dios es soberano, y tiene un plan soberano un plan para tu vida, un plan para tu familia, un plan para Su pueblo, y un plan para nuestro mundo. Es un plan que termina con Él, como gobernante de los cielos y de la tierra. Él es Dios. También nosotras debemos reconocer que nosotras somos parte de ese plan. Tu vida es parte de ese plan, y tu familia es parte de ese plan.

Entonces hemos aprendido en tercer lugar que no solo tiene Dios un plan, sino que Su plan no fallará.

Escucha estos dos versículos. Primero de 2 Crónicas, capítulo 20, versículo 6: Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortaleza y no hay quién pueda resistirte. ¿Tú crees esto? Es verdad. La fuerza y el poder están en Sus manos y nadie puede resistirlo.

Y el Salmo 46, versículo 10. Probablemente estás familiarizada con este versículo. Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, ¡exaltado seré en la tierra! Una y otra vez, ves la promesa de la Palabra de Dios de que el plan soberano de Dios no fallará. Él cumplirá Sus propósitos.

Número cuatro: hemos estudiado también sobre la providencia de Dios Esto significa que Dios es el creador y Él es quien sostiene, ordena y gobierna sobre toda Su creación.

Él no es un Dios que simplemente arrojó el universo a la existencia y entonces se recostó en su mecedora para observar cómo evolucionarían las cosas. Él aún está observando, controlando, administrando los asuntos del universo.

Él es un Dios que preserva, provee, protege y dirige todos los eventos de este universo hasta el último detalle de nuestras vidas. Así que en la providencia de Dios no hay detalles insignificantes. No hay coincidencias. Cada átomo, todo evento en este universo está controlado por Dios quién sostiene el corazón del rey en Sus manos.

Entonces ¿qué debiera producir esto en nosotras? Esto es algo en lo cual podemos confiar. Esto es algo en lo que podemos depender. Esto debería ser alentador, conocer que en todas las cosas Dios está trabajando para el bien de aquellos que lo aman y que han sido llamados de acuerdo a Sus propósitos. Es un recordatorio de que aun cuando no puedes ver a Dios, aun cuando pareciera que nada está pasando, Dios siempre está detrás del escenario, siempre trabajando para cumplir Sus propósitos. Tenemos un Dios de providencia.

Número cinco: A través de la fe y la obediencia tú puedes ser parte del plan de Dios . Esto es bastante asombroso. Cuando vemos el panorama general, nos sentimos a veces que somos poca cosa. Y realmente lo somos, pero Dios dice, “Yo tengo un plan y tengo un propósito para usar tu vida. A través de la fe y de la obediencia”, podemos ser parte del plan de redención eterna de Dios.

Él te trajo a Su reino para un tiempo como éste. Tú pudieras decir, pero yo solamente tengo 15 años. Dios te trajo al reino para un tiempo como éste. Puede que no cumplas tu propósito completo de vida a los 15 años, pero Dios tiene un propósito para ti, ya sea a los 15 ó a los 65 —o en cualquier edad entre éstas, ya seas más vieja o más joven. Dios tiene un propósito contigo ahora.

Quizás tengas niños pequeños en la casa. Tal vez piensas: Bueno, yo realmente serviré al Señor cuando mis niños crezcan. No, Dios te trajo a Su reino ahora, para un tiempo como éste. En esto consiste el poder de influenciar, el poder de una persona, el poder de una mujer.

Quizás te sientas superada en número. Te podrías sentir incapaz. A veces nos sentimos abrumadas por los poderes de las tinieblas y de la maldad que nos rodea. Y pensamos es que yo soy simplemente un pequeño peón en un tablero de ajedrez. No pienses que no puedes hacer la diferencia. Coloca ese peón en las manos del Señor y te sorprenderás de lo que Dios puede hacer para usar tu vida.

Sé valiente.

Está siempre dispuesta a dar un paso al frente cuando sea el tiempo de hablar.

Pero ten dominio propio…

Sé paciente.

Está alerta, cómo lo estaba Ester, esperando en Dios para ser dirigida y saber cuándo debes actuar.

Y ahora número seisno hay situación tan desesperante que Dios no pueda redimir. Piensa por un momento en Ester. Imagínatela… Una niña huérfana. Además criada en un hogar con una sola figura de autoridad: un primo varón mayor que ella. Imagina entonces mudarte a esa casa en un harén en Persa. Y después casarte con este tirano cruel, arrogante, alcohólico llamado Jerjes o Asuero.

Aún así Dios la usa. Es sorprendente, es asombroso. Dios le da el valor, la gracia, el favor, la fe, la compostura y el porte y todas las cosas que ella necesitaba para ser el instrumento para salvar 15 millones de judíos. Tú no sabes.

Así que espera que Dios actúe. Espera en Su tiempo. Recuerda que tú no ganas empujando, gruñendo, gritando, chillando, fastidiando, quejándote, o deshonrando a otros. Tendemos a justificar esta clase de comportamiento cuando nuestras circunstancias se ponen difíciles. Pero he aquí una mujer que en las circunstancias más graves cuando literalmente tuvo que enfrentarse a la muerte— sorprendentemente ella estaba en control de su lengua, de sus emociones. No hay prisa, ni histrionismo, ni arranques de histeria, solamente esperar en el Señor.

Y finalmente número siete: no juzgues el resultado de la batalla por la manera en que las cosas se visualizan ahora. No juzgues el resultado de la batalla por la manera en que las cosas lucen. No te desesperes, no importa cuán duro parezca, no importa cuán mal se pongan las cosas, no importa cuán confusas estén tus circunstancias. Las cosas no siempre serán como se ven ahora. Dios está cambiando las circunstancias aunque por el momento veamos que algunas veces los malvados prosperen y los piadosos sufran. No parece hacer ningún sentido. No parece justo.

Los malvados festejan ahora, pero un día ellos tendrán que dar cuenta. Habrá un juicio final. Los justos sufren ahora en muchos casos, pero un día ellos experimentarán el gozo y el triunfo eterno.

El Salmo 58 versículo 11 dice, y los hombres dirán: Ciertamente hay una recompensa para el justo; ciertamente hay un Dios que juzga en la tierra ¿Amén? Dios es quien escribe el capítulo final. Ya Él lo escribió. Y Él nos ha dado un vistazo de ello en Su Palabra. Si quieres leer el último capítulo, lee el libro de Apocalipsis. Eso es lo que hago yo cuando me desanimo. Allí veo como todo concluye.

Nosotras no sabemos cómo vamos a llegar de donde estamos aquí y ahora, hacia allá, hacia donde nos dirigimos, pero conocemos a Dios.

Hemos visto en el libro de Ester:

un Dios que es todo-poderoso

un Dios que es omnisciente

un Dios que es providencial y soberano

un Dios que es sabio y bueno

un Dios que está cumpliendo Sus propósitos en este mundo,

un Dios que es fiel a Su pacto, que espera pacientemente por Su pueblo pero que siempre está trabajando para Su gloria y la llegada de Su reino y Su gobierno en esta tierra.

Así que no te desesperes. Anímate y aliéntense tu corazón. Espera en el Señor.

Carmen : Nancy Leigh DeMoss estará muy pronto de vuelta para orar. Ella ha estado revisando algunas de las lecciones que hemos aprendido del libro de Ester.

Hoy marca el día final de nuestro estudio profundo de Ester. Ojalá haya marcado tu corazón como marcó el mío.

Acompáñanos de nuevo mañana para que escuches acerca de la conferencia de Mujer Verdadera y del movimiento que persigue en este tiempo.

Nancy: Señor, nuestros corazones están fortalecidos, estimulados, bendecidos y animados al leer y estudiar sobre la forma en cómo Tú obras; mientras contemplamos quién Tú eres y lo que has hecho en la historia, y al ver lo que Tú estás haciendo en nuestra historia. Tú estás escribiendo Tú historia. Tú estás escribiéndola en nuestras vidas. Gracias por permitirnos ser parte de Tu gran plan de redención eterno. Así que ayúdanos a vivir por fe, con valentía, y a esperar, esperar, esperar en el Señor. Te bendecimos en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

16/18 – Haced memoria

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

16/18 – Haced memoria

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/haced-memoria/

Carmen Espaillat: Hay un tiempo para cada cosa. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladin.

Nancy Leigh DeMoss : Luchamos contra el pecado; luchamos con el mundo; luchamos con el diablo. Nuestras batallas espirituales deberían estar seguidas por tiempos de gozo y celebración. Es bueno detenerse y prestar atención a lo que Dios ha hecho y regocijarse. Pero no podrás estar gozosa y disfrutar de la celebración hasta que primero hayas librado la batalla.

Carmen: Este es su programa, Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Generalmente tenemos la tendencia a celebrar con el propósito de olvidar. Deseamos dejar atrás el trabajo, nuestros problemas y simplemente entretenernos. Sin embargo, existe una manera más gratificante de celebrar. A través de la Biblia, Dios llama a Su pueblo a celebrar, a hacer memoria en lugar de olvidar. Nancy continúa explicándonos la serie Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy : Se dice que lo que hace un gran argumento en literatura es la existencia de tensión y un gran suspiro de alivio. Hoy estaremos discutiendo la parte de alivio de esta historia.

En la historia de Ester nos hemos encontrado con mucha tensión- para nosotras tensión, pero ¡imagínate si hubieras estado en la posición de los judíos! Durante todos esos meses han visto escalar la tirantez entre Amán y Mardoqueo, entre los judíos y sus adversarios. Han tenido que esperar casi un año para tener la oportunidad de vencer a sus enemigos.

Ha sido un trayecto largo. El tiempo de espera ha sido difícil. Ha habido mucha emoción, mucha tensión, y hoy nos encontramos con el gran suspiro de alivio. ¿Qué sucede después de la batalla?

Ester capítulo 9 de los versículos 17-19;

Esto sucedió el día trece del mes de Adar (esto nos remonta al final de la batalla en la cual los judíos derrotaron a sus enemigos), y el día catorce descansaron, y lo proclamaron día de banquete y de regocijo.

Pero los judíos que se hallaban en Susa se reunieron el trece y el catorce del mismo mes (si recuerdan nuestra última sesión, ellos tuvieron dos días de batalla), y descansaron el día quince y lo proclamaron día de banquete y de regocijo (vemos que lo que siguió a la batalla fue el descanso, el festejo y la alegría).

Por eso los judíos de las áreas rurales, que habitan en las ciudades abiertas, proclaman el día catorce del mes de Adar día festivo para regocijarse, hacer banquetes y enviarse porciones de comida unos a otros.

Después que la batalla terminó, ellos descansaron. La palabra descanso significa estar callados o libres de ansiedad.

De hecho, desde el principio no existía una causa real por la cual estar ansiosos pues Dios, en Su providencia, estaba orquestando los acontecimientos que conducían hasta este final. Pero mientras ellos esperaban el desenlace todavía tenían estos sentimientos de desasosiego.

Nosotras también tenemos sentimientos y tiempos de ansiedad. Pero al pasar la situación y darnos cuenta de lo que Dios ha hecho es importante detenernos, reposar y celebrar la victoria.

Este era un tiempo de festejo de alegría en el cual intercambiaban regalos entre ellos y también le hicieron donativos a los pobres. Era una celebración espontánea. Nadie tenía que recordárselo, simplemente no podían evitarlo; les resultaba como algo natural.

Seguramente has pasado por esta experiencia. Cuando has visto a Dios traer de vuelta a un hijo pródigo por el cual has orado durante años, ¿qué dice el padre del hijo pródigo? ¡Mata al becerro más gordo, vamos a festejar! ¡Vamos a celebrar!

¿Qué dice la mujer que ha perdido una moneda y la encuentra después de buscarla arduamente? Ha pasado por mucha tensión, por la ansiedad de haberla perdido. Pero al encontrarla, ¿qué hace? Lo mismo que pasa cuando el pastor encuentra a su oveja perdida. Hace una fiesta. Lo celebra. El cielo lo celebra; y nosotras también nos unimos a esa celebración (ver Lucas 15).

Proverbios capítulo 11, versículo 10 nos dice:

Con el bien de los justos, se regocija la ciudad, y cuando perecen los impíos, hay gritos de alegría.

¿No te parece ésta una buena descripción de lo que está ocurriendo aquí en Ester? Lo que debió ser un día de mortandad para los judíos resultó ser un día de gran celebración. Lo que debió ser un día destrucción se convirtió en el día de su liberación.

De modo que el ayuno se transformó en una celebración. El luto se convirtió en gozo y alegría. El temor se convirtió en valentía y confianza y la desesperación se transformó en esperanza.

Esta es una historia realmente sorprendente. Si lo piensas bien, esta oscura minoría de judíos se levantó para ocupar una posición de gran influencia en este enorme imperio. Todo fue el resultado de una serie de circunstancias orquestadas por el poder de Dios.

Permíteme sugerir que en el ámbito espiritual de nuestras vidas, nuestras batallas espirituales y de hecho las tenemos; batallamos con el pecado; batallamos con el mundo; batallamos con el Diablo- nuestras batallas espirituales deben estar seguidas por un tiempo de gozo y de celebración. Como dije al principio, es algo bueno y justo el detenerse y fijarse en lo que Dios ha hecho para celebrarlo. Pero no podrás disfrutar del gozo y la celebración hasta que hayas librado la batalla.

Creo que uno de los problemas del mundo cristiano de hoy es que deseamos que todo sea gozo, alegría y celebración. No queremos pasar por el dolor, por la agonía, la angustia, el tiempo de espera y la batalla espiritual. Simplemente deseamos festejar sin negarnos a nuestra carne, sin pelear la batalla en contra del enemigo.

Pero en realidad es imposible disfrutar del banquete y la celebración si no has atravesado la batalla. Ambas cosas son necesarias, ambas son apropiadas, pero en el orden adecuado.

Mardoqueo escribió estos hechos y envió cartas a todos los judíos que estaban en todas las provincias cercanas y lejanas del rey Asuero ordenándoles guardar el día 14 y 15 del mes de Adar. Debían hacerlo todos los años para celebrar aquellos días en los cuales los judíos fueron liberados de sus enemigos. En ese mes la pena se transformó en alegría y el duelo en día de fiesta; debían convertir este tiempo en días de banquete y regocijo (podrás darte cuenta que estas palabras se repiten una y otra vez), días de enviar regalos y comida unos a otros así como a los pobres (versos 20-22).

Así que Mardoqueo instituye un día para recordar; para hacer memoria. No sería una fiesta que se celebraría solo en una ocasión, sino que debía ser una práctica anual un tiempo para que ellos hicieran memoria de cómo su pena se transformó en alegría y su luto en un día de fiesta.

Este era un día para reconocer, celebrar y conmemorar el rescate de Dios y la liberación del pueblo. Así que en este día compartieron sus regalos unos con otros. También le enviaron presentes y comida a aquellos que eran menos afortunados que ellos.

No es la única vez que vemos esto en el Antiguo Testamento. En diferentes ocasiones, una y otra vez- después que los hijos de Israel cruzaron el Mar Rojo, cuando llegaron a la Tierra Prometida Dios decía: Deténganse y hagan memoria de lo que ha ocurrido. Deténganse y celebren. Deténganse y conmemoren.

La Pascua debía ser la celebración anual de la liberación del ángel de la muerte; la ocasión para conmemorar las obras de Dios. Esto no era algo primordial tan solo en los tiempos bíblicos, sino que aún para nosotras hoy es importante celebrar la liberaciones pasadas del Señor. La primera razón es porque que al hacerlo hacemos memoria. Nos acordamos.

Es fácil olvidar como Dios nos ha libertado. Luego cuando nos enfrentamos con otra circunstancia difícil pensamos: Oh no, y ahora ¿qué voy a hacer? Pero si hacemos un hábito de recordar las cosas que Dios ha hecho, esto nos llenará de valor para el futuro.

Además es importante decirle a la nueva generación, y a la que le sigue, el relato de lo que Dios ha hecho. ¿Celebras tu salvación? ¿Te detienes para tomar el tiempo de conmemorar el momento en que Dios te encontró, como te libertó de los enemigos del pecado y Satanás?

Nunca olvides de esta historia y asegúrate que tus hijos y tus nietos tampoco lo olviden. Continúa compartiendo la historia de lo que Dios ha hecho. Esta es la razón por la cual las tradiciones y las celebraciones familiares significativas son algo bueno- para conmemorar las obras del Señor.

El Salmo 78 en el versículo 4 dice: No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, Su poder y las maravillas que hizo.

Cuando llega la Navidad, la Semana Santa, el Día de Acción de Gracias, o cualquier otro día de fiesta que celebra eventos nacionales especiales, ¿te recuerdas de qué es lo que realmente se está celebrando? ¿Qué estás haciendo o que hace tu familia para conmemorar la obra de redención de Dios en la salvación?

Mientras preparaba esta serie, me encontré con algo que me había olvidado que tenía en mi computadora portátil. Hace algunos años atrás, al cumplir 35 años de haber nacido de nuevo —cada año que pasa celebro el 14 de mayo del 1963; es el día que vine a Cristo así que es un día muy especial para mí – le envié tarjetas de invitación a amigos, colegas del trabajo, y personas en mi área. La tarjeta decía: Les invito a compartir una celebración de redención.

Luego le agregué la fecha, la hora y el lugar -lo hice en mi casa. El versículo que tenía la invitación era Éxodo 13:3 que dice,

Y Moisés dijo al pueblo: Acordaos de este día en que salisteis de Egipto, de la casa de esclavitud, pues el SEÑOR os ha sacado de este lugar con mano poderosa.

La invitación también decía: En ocasión de mis 35 años en el Señor, deseo invitar a mis amigos a unirse a mí para celebrar el gran regalo de la salvación que es nuestra en Cristo Jesús. Este será un tiempo informal de alabanza, adoración y testimonios.

Y esto es justo lo que hicimos. Celebramos la obra de redención, y ahora hago memoria de ello. Tuvimos la oportunidad de que las personas compartieran sus testimonios de cómo vinieron a la fe en Cristo.

Al final de la invitación escribí: Traer un postre o merienda para compartir. Los niños son bienvenidos.

Cuando la leí pensé: Se parece mucho al libro de Ester. Tenían comida. Estaban festejando. Los niños eran bienvenidos. Los niños eran parte de la celebración y fue una tarde especial.

Es importante no hacerlo solamente una vez, sino sacar tiempo como persona, como familia y como pueblo de Dios para conmemorar sus obras. A medida que lo hacemos, siempre estaremos imaginando y anticipando esa celebración por venir cuando la batalla haya terminado por completo, cuando Dios triunfe sobre todos sus enemigos, y entremos en un gozo, regocijo y celebración eternos.

Lo que hacemos ahora es tan solo vislumbrar; es tan solo saborear. Es tan solo un aperitivo, un retrato de lo que estaremos haciendo por la eternidad celebrando, honrando al Rey de reyes y al Señor de señores, celebrando Su gran triunfo redentor en es este mundo.

Carmen: Las celebraciones pueden servir como señalizadores o puntos de referencia importantes en tu travesía espiritual. Nancy Leigh DeMoss ha estado explicando por qué es tan importante tener estos puntos de referencia.

Estudiar el libro de Ester con Nancy puede ser uno de esos puntos de referencia para ti, un tiempo de gran crecimiento. Tengo la esperanza que de alguna manera hagas memoria de este tiempo.

Tenemos a tu disposición recursos en nuestra página que pueden ayudarte en tu estudio personal del libro de Ester. Visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Y mientras visitas, no dejes de informarte de los detalles de la próxima conferencia de Mujer Verdadera. Infórmate acerca de cómo puedes ser parte de este evento, aun desde tu propia localidad.

No te preocupes. En realidad este puede ser unos de los clichés más difíciles de poner en práctica. Con esta serie de Ester, nuestras radioescuchas han estado aprendiendo aspectos importantes acerca de la confianza y la preocupación.

Testimonio 1 : Amadas hermanas al escuchar la serie de Ester que hablaba como una situación de gran tensión y angustia para el pueblo judío se había tornado en una gran alegría y tiempo de celebración.

Pude recordar una situación en la que me encontré en el año 1981 hasta el año 1982 yo tenía ya tres hijos, no estaba buscando otro en ese preciso momento, pero sí anhelaba otro hijo en un futuro, cuando de repente comienzo a tener todos los síntomas de estar embarazada, luego de haber esperado un tiempo prudente decido ir al médico el cual me ordena la prueba de embarazo y sale negativa pero yo continúo esperando y teniendo los mismos síntomas, vuelvo al médico y me repiten de nuevo la prueba de embarazo increíblemente de nuevo la prueba da negativa.

Comprendí entonces que era necesario ir por una segunda opinión, increíblemente de nuevo al enviarme a hacer las pruebas de embarazo vuelve a ser negativa, con tristeza tuve que admitirlo recuerdo que oraba: “Padre y si estoy embarazada protege mi bebé, nunca pensé que esto me estuviera ocurriendo a mí”.

Decido ir a los Estados Unidos a buscar otra opinión fui a mi doctor y acabando de llegar me confirma luego de las pruebas la buena noticia; lo que siempre sabía en mi corazón, estaba embarazada. Cuál no fue mi angustia al decirles que había tomado ese medicamento de hormona… Lo que tanto temía me aconteció, ellos me comunicaron que debía someterme a un aborto pero ya yo era creyente, aunque una bebé realmente en el Evangelio. De repente todo mi mundo se había derrumbando, no podía estar escuchando esto pero una cosa sé no iba a abortar a mi hijo, esta mujer débil dependiente, necesitada del consejo de los demás, había tomado una decisión, el Señor de los cielos me llenó de su discernimiento de su fortaleza para enfrentarme a todos los resultados médicos y tomar la decisión correcta y decir “quiero mi hijo no me importa como nazca”.

Se esperaba que podía nacer sin brazos o sin piernas por la cantidad de hormonas tan alta que me habían suministrado. Ahí entre lagrimas le pedí al doctor que quería confirmarlo entonces me enviaron a una universidad al hospital de una universidad de Miami muy reconocida en esa área y luego de haber clamado al Dios omnipotente, al Dios altísimo que me diera alguna esperanza partí para hacerme las pruebas cuando llegamos nos dieron la terrible noticia que confirmaba que debíamos abortar. Entre sollozos entra el jefe del departamento y confirma lo mismo, sin embargo él insiste en saber por qué yo me negaba a abortar, le expliqué que yo era cristiana y que tenía un Padre en los cielos que es Todopoderoso a lo que él tornándose le dijo a mi esposo, yo soy judío, yo no creo lo que ella cree pero si fuera mi esposa yo la apoyara para que no hiciera el aborto.

Eso me llenó de fortaleza para pedir a las iglesias que oraran por mi hijo. Fue así que llegué a término y mi familia al llegar el momento solicitó que entraran dos pediatras, un cardiólogo, un médico general, dos anestesiólogos. Pero cuán grande es nuestro Dios, eso no era para mi hijo. Dios utilizó mi aflicción de muchas maneras, pude ver como Él orquestó todas las circunstancias de mi vida para salvar la vida de otro bebé y la vida de otra mamá, porque mi bebé nació bello y perfecto, pero en dos salas de parto diferente nació un niño con espina bífida y en la otra había una madre que estaba teniendo un ataque de preclancia, por lo que los médicos que se suponía que yo usara y no necesité por la misericordia de nuestro Padre fueron los que les salvaron la vida a ellos dos.

Amadas hermanas ¿pueden ver la poderosa mano de nuestro Dios orquestando todas las situaciones para mostrar Su poder y dar gloria a Su Santo Nombre? Este evento transformó mi vida y me hizo regocijarme en Él y comprender que ninguna de nuestras pruebas llegan a nuestra vida sin que el propósito de nuestro gran Dios sea para bendición de nosotros. El Señor les bendiga.

Nancy : Gloria a Dios, gracias por tu testimonio.

Testimonio 2 : Ciertamente el ejemplo de valentía y coraje de Ester ha sido de gran estímulo pero a la vez de gran amonestación para mí. Dios le dio la gracia para no dejarse dominar por sus emociones y temores ni permitir que las circunstancias que estaba enfrentando junto a su pueblo opacara sus pensamientos ni su seguridad de saber que el Dios Soberano reinaba y que Él tenía el control del corazón de cada una de las personas envueltas en esta historia.

Son muchas las veces en que me encuentro llena de ansiedad en mi corazón en medio de aflicciones y circunstancias que escapan de mi control es ahí cuando a diferencia de Ester, pierdo el enfoque y la perspectiva de que mi Dios es quien va delante de mi peleando cada batalla en mi caminar en esta tierra. Gloria a Dios y gracias infinitas le doy a Él porque nos deja en Su Palabra ejemplos de fe y de obediencia como el de Ester, para animarnos a que con valentía podamos darle gloria y honra a Su Santo Nombre en cada una de las batallas que Él tenga preparadas para nosotras.

Nancy : Gracias por compartir eso.

Testimonio 3 : He sido enriquecida y animada con el estudio de Ester, ella es una mujer que en momentos de dificultad escogió obrar a la manera de Dios no conformándose al patrón de las mujeres del mundo de su época en circunstancias presionantes.

Hoy en día al igual que en el tiempo de Ester la apariencia externa es algo muy importante los medios de comunicación y la publicidad nos llevan a pensar que la mujer debe llamar la atención por su belleza en todo tiempo, a veces me he sentido tentada a dejarme arrastrar por esta corriente preocupándome por cómo me ven los demás. Con este estudio una vez más Dios me ha recordado que Él quiere vernos verdaderamente bellas pero cuál es el concepto de Dios de la verdadera belleza en una mujer.

¿Qué es lo que Dios valora? He aprendido que Dios claramente nos lo enseña en 1era de Pedro 3:4-5 “que vuestro atavío sea el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, es decir tierno y sereno que es de gran estima delante de Dios, porque así se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios y este es un atavío que pasa la prueba del tiempo, permanece para siempre en 1era de Timoteo 2:9 nos dice “con ropa decorosa, con modestia, con buenas obras como corresponde a mujeres que profesan la piedad”.

Es por eso que cuando me paro ante el espejo cada mañana para maquillarme y ver como luce mi ropa le hablo a mi corazón y le digo: “Por la gracia de Dios hoy quiero vestirme de Cristo, quiero lucir como Él que vean en mi su humildad, su mansedumbre, quiero reflejar su belleza en mi hablar con dulzura con una sonrisa mostrando ternura y cuidado por los demás, manejándome con serenidad en medio de las circunstancias presionantes de cada día”, para esto necesito preparar mi corazón cada mañana con la meditación en su palabra y la oración. Quiero ser hermosa a los ojos de Dios y mostrar a los demás los efectos de su obra redentora en mí.

Nancy : Gracias por tu testimonio. Si no existiera la providencia, tendríamos toda la razón de estar sobrecogidos ya que este mundo estaría fuera de control y deberíamos estar atemorizadas hasta la muerte. Pero si existe un Dios que es el Creador, lo suficientemente sabio, lo suficientemente inteligente, lo suficientemente amoroso, lo suficientemente bueno y capaz para controlar cada aspecto y átomo de Su creación, entonces ¿Por qué hemos de temer?

Creo que cuando tememos, es una evidencia de que no estamos confiando en que Dios es soberano. O no conocemos Su soberanía, o no creemos en ella, o se nos ha olvidado, pero el temor no puede coexistir con la fe.

La fe erradica el temor y esta no está basada en un sentimiento que tenemos, sino en la realidad de lo que Dios es, en Sus promesas, en Su carácter, en Su soberanía . ¿Ahora, significa esto que si estamos confiando en la soberanía y en la providencia de Dios podemos simplemente marchar hacia el rey sintiéndonos valientes y sin ningún tipo de aprehensión?

Creo que probablemente Ester se sintió ansiosa y aprehensiva, pero tan solo en cuanto a que no sabía lo que Dios iba a hacer. Cualquier aprensión que tengamos -si supiéramos lo que Dios sabe- no tendríamos lugar para el temor. Si realmente conociéramos a Dios y supiéramos lo que Él va a hacer…..Mientras más conocemos acerca de Dios, menos será el temor.

Como resultado de pasar semanas en el libro de Ester, hoy estoy más firme que antes en los caminos de Dios. Encuentro que estoy respondiendo a las circunstancias de la vida con mucho más confianza en Dios, con mucha más estabilidad, y pensando menos en cosas como: Oh, y ahora, ¿qué vamos a hacer? Mientras más crecemos, mientras más conocemos a Dios, más estables y enraizadas estaremos y menos temerosas seremos.

Debemos pasar por un proceso. La persona que acaba de conocer a Dios, que no tiene una experiencia con Dios, que no ha visto a Dios demostrar Su providencia una y otra vez – esa persona aunque sea un creyente comprometido que ama a Dios, puede tener muchos temores todavía. Pero mientras más creces, mientras más lo conoces, más confías en Él. Salmos 9 versículo 10 dice: “En ti pondrán su confianza los que conocen tu nombre, porque tú, oh SEÑOR, no abandonas a los que te buscan”.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha estado señalando la sola Persona que nos puede liberar de la preocupación. Si conoces a alguien que está luchando con la preocupación, que disfrutaría escuchar este programa, no dejes de hablarle de él.

Nuestro sitio de internet es un recurso muy rico para mujeres que están buscando consejo para todo tipo de asuntos. Podrás encontrar las transcripciones y artículos escritos por Nancy, y otros recursos que te servirán de mucho aliento en tu caminar con el Señor. Visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Es difícil imaginarse qué tan larga es verdaderamente la eternidad, pero tener la eternidad en mente puede afectar dramáticamente tu visión de la preocupación y la confianza. Nancy nos estará hablando precisamente de esto en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Toda las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

15/18 – Tiempo de celebrar

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

15/18 – Tiempo de celebrar

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Carmen Espaillat: En el libro de Ester, Mardoqueo y otros judíos tenían razón para lamentar, y tenían razón para celebrar. Nancy Leigh DeMoss señala que nosotros tenemos razones para celebrar también.

Nancy Leigh DeMoss: ¿No te resulta un poco extraño que algunos cristianos vivan sus vidas en el suelo, aplastados por sus circunstancias? Y le preguntamos: “¿Qué estás haciendo ahí? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde está el gozo?” Cristo es nuestro Mardoqueo. ¡Él es nuestro libertador!

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

El libro de Eclesiastés nos dice que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír. ¿Tienes este balance en tu vida? Lloramos por los que están perdidos y por nuestros propios pecados. Al mismo tiempo, necesitamos celebrar con gozo el perdón y la bondad de Dios. Hoy Nancy Leigh DeMoss continúa con la serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios , y nos invita a celebrar.

Nancy: Si has leído reportes acerca del fin de la Segunda Guerra Mundial, acordarás que las noticias corrieron rápido. El 7 de mayo del 1945, Alemania oficialmente se rindió ante los Aliados, y el 8 de Mayo —el siguiente día —fue declarado “Día de victoria en Europa”.

Ese anuncio causó celebraciones desenfrenadas alrededor del mundo —la gente cantaba, bailaba, festejaba; habían fiestas en las calles. Algunas 500,000 personas llenaron las calles de la ciudad de Nueva York. Quizás has visto esas fotos de Times Square— todo este gran derramamiento de emoción.

Era “Día de victoria en Europa”. Pero la guerra aún no terminaba al otro lado del Pacifico. Japón no se rindió hasta tres meses después. Pero la gente sabía que la victoria estaba asegurada. Y así fue que la noticia corrió rápidamente y las celebraciones prorrumpieron.

En Europa, cuando el primer ministro Winston Churchill anunció el fin de la guerra en Inglaterra, por primera vez desde que la guerra empezó las campanas de las iglesias resonaron en toda Europa. Había celebración por todas partes.

Esas fueron las imágenes que vinieron a mi mente al leer el capítulo 8 del libro de Ester. Vemos lo que sucede ahora que Amán ha sido ahorcado. El hombre equivocado es sacado del palacio… Y Mardoqueo está dentro del palacio.

El viejo edicto de aniquilar a los judíos no puede ser revocado, pero el rey ha dado permiso a Mardoqueo para promulgar un nuevo edicto el cual decía que los judíos podían unirse para defenderse en aquella fecha destinada como su día de destrucción. Ahora podrían defenderse a sí mismos.

Aunque la batalla aún no había terminado, la gente estaba emocionada. Están emocionados porque saben que su victoria está a la mano. Saben que hay esperanza.

Y así, vemos en Ester capítulo 8 versículo 15 que:

“Entonces Mardoqueo salió de la presencia del rey [apenas habiendo recibido permiso para promulgar este nuevo edicto] en vestiduras reales de azul y blanco, con una gran corona de oro y un manto de lino fino y purpura.”

Por cierto, esto es un contraste total de cómo vimos a Mardoqueo vestido al principio del capítulo 4, donde él estaba vestido de cilicio y de cenizas; él no podía ni acercarse a la puerta del palacio del rey. Ahora él está vestido de ropas reales.

Amán había conspirado y había tramado para obtener estas cosas. Recuerda que él trato de conseguirlas cuando pensó que él sería el hombre que el rey quería honrar. “Permite que alguien vista las ropas del rey”. Él nunca consiguió lo que él quiso, pero Mardoqueo, quien nunca buscó obtener estas cosas, las recibió como un regalo inesperado. De nuevo, esto es solo un recordatorio de que Dios humilla al altivo y Él exalta al humilde.

Mientras Mardoqueo salió de la presencia del rey (continúa diciendo el versículo 15), “la ciudad de Susa dio vivas y se regocijó”.

Vimos a la ciudad de Susa antes en un estado de confusión, en pánico y alboroto. Pero ahora la ciudad está alegre y regocijándose. Esta es la ciudad capital del Imperio Persa, donde vivían quizás hasta medio millón de judíos.

“Para los judíos fue día de luz y alegría, de gozo y gloria. En cada provincia, en cada ciudad y en todo lugar adonde llegaba el mandato del rey y su decreto había alegría y gozo para los judíos, banquete y día festivo.” (versos 16-17)

¡El día de la victoria! Ahora bien, la guerra no había terminado. Aún no habían librado la batalla en contra de sus opresores. Pero ahora que este nuevo edicto había sido promulgado, sabían que había esperanza. Así que de esa esperanza brota gozo y alegría y celebración. Una celebración exuberante irrumpió y cubrió el vasto imperio.

Hasta este punto ha habido poca razón para celebrar. Pero ahora hay una gran causa de alegría, de gozo y de regocijo.

Si recuerdas bien, el capítulo 8 empezó con Ester lamentándose, yendo frente al rey, suplicándole de parte de su pueblo. “¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo? ¿Cómo podría yo ver la destrucción de mi gente?” Ella está lamentándose frente al rey.

Como hemos dicho, la torta se ha volteado. Los judíos se regocijan y celebran.

Hay un salmo que viene a mi mente mientras leo este pasaje. Déjame leerte del Salmo 30.

“Te ensalzaré, Oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí. Oh SEÑOR, Dios mío, a ti pedí auxilio y me sanaste. Oh SEÑOR, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.” (versos 1-3).

Fue como si hubieran resucitado a nueva vida. O sea, sus vidas habían terminado, se habían acabado, hasta que Dios les trajo esta nueva esperanza.

“Cantad alabanzas al SEÑOR, vosotros sus santos y alabad su santo nombre. Porque su ira es solo por un momento, pero su favor es por toda una vida; el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría” (verso 4).

Y luego los versículos 11-12 del Salmo 30:

“Tú has cambiado mi lamento [mi aflicción, mi dolor] en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría, para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada. ¡Oh SEÑOR, Dios mío te alabare por siempre!”

¿Puedes ver el avance? Esto fue cierto, no solo para los judíos, sino que también es cierto para el pueblo de Dios. Aquí vemos el poder transformador del Evangelio, el Evangelio de Jesucristo que cambia al pobre en príncipes. Aquellos que habían recibido una sentencia de muerte ahora han sido liberados de la prisión. Aquellos que habían sido condenados ahora son exaltados.

El lamento ha sido cambiado en danza, el ayuno en festejo, la confusión en regocijo, la oscuridad en luz, el cilicio en ropas reales. ¿No es eso lo que el Evangelio hace por nosotras?

Sobre nosotras pesaba una condena de muerte. Éramos prisioneras. No teníamos esperanza. Estábamos sin Dios, sin ninguna esperanza en el mundo. Y luego Dios a su tiempo, en la plenitud del tiempo, mandó a Jesucristo a este mundo, quien se entregó a sí mismo como un sacrificio, como una ofrenda por nuestros pecados, y ahora nos ha resucitado a una nueva vida en Cristo.

¿Cuál debe ser la consecuencia de esto, el resultado?

¡Canto! ¡Deleite! ¡Alegría! ¡Gozo! No, la batalla no ha terminado. Todavía vivimos en esta carne. Todavía tenemos pecado morando en nosotros. Todavía tenemos que tratar con eso. Pero conocemos el resultado. Tenemos esperanza. Tenemos los medios para obtener la victoria.

El gozo y la alegría en este punto en la historia de Ester son una expresión de fe. El decreto de Amán todavía está en efecto. Pero ahora los judíos saben que tienen una salida. ¡Que tienen esperanza!

No puedo evitar el preguntarme mientras leo esta historia y leo el Salmo 30 y veo el gozo que viene, el agradecimiento, la alabanza, la celebración de los prisioneros cuando son liberados. Tengo que preguntar, “¿Dónde está el gozo? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde están los gritos? ¿Dónde está el regocijo? ¿Dónde está la celebración? ¿Dónde está el festejo entre el pueblo de Dios hoy?”

En lugar de esto, si ves a tu alrededor… Y si recibieras los correos que yo recibo, si leyeras las cartas que yo leo, y hablaras con muchas de las personas con las que yo hablo, lo que encuentras muy seguido entre los creyentes es depresión, desánimo, ataduras, temor, tristeza y perdición.

Yo sé que todavía no estamos en el cielo. No ha llegado todavía la hora de la celebración final. No será ahora. Será después. Y todavía vivimos en un mundo caído. Todavía tenemos que lidiar con nuestra carne. Todavía tenemos que lidiar con los enemigos; con Satanás y con este mundo. Estas son cosas serias. Todavía no todo momento es para festejar y celebrar.

Pero, ¿No te resulta un poco extraño que algunos cristianos vivan sus vidas en el suelo, aplastados por las circunstancias? Y nos preguntamos: “¿Qué estás haciendo allí? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde está el gozo?

Cristo es nuestro Mardoqueo. ¡Él es nuestro libertador! Él ha escrito y firmado y sellado un decreto que dice que puedes tener victoria sobre la ley del pecado, victoria sobre la muerte. Él ha promulgado un decreto que anuncia nuestra libertad.

¿No crees que deba haber algo de gozo? ¿No debe haber algo de alegría? Nuestras iglesias… ¿no deberían ser lugares donde hay gozo y alegría?

Vemos a la iglesia promedio de hoy —y yo hablo mucho frente a la gente, así que veo las caras de las personas… Las personas lucen como que iban rumbo a la morgue y que se perdieron en el camino, viniendo a dar a la iglesia. Sus caras lucen como si estuvieran tomando puro jugo de limón.

Ves a algunos cristianos y piensas, “no le desearía lo que ellos tienen ni a mi peor enemigo”.

No estoy hablando de poner una sonrisa superficial en tu cara o de siempre andar frívolamente. Todavía vivimos en un mundo muy turbado, y hay muchas cosas por las cuales estamos afligidas. Mi corazón frecuentemente se siente oprimido sobre las circunstancias de este mundo y por la condición de la iglesia y la necesidad de avivamiento que hay hoy en día.

Pero no debemos vivir atadas a la depresión ni al desánimo ni al temor. Cristo, nuestro Mardoqueo, nos ha dado razón para celebrar, razón para tener gozo y alegría.

Compara lo que está pasando ahora en el capítulo 8 de Ester al primer edicto que fue promulgado. El primer edicto trajo confusión y consternación. Ahora la noticia de que la justicia ha prevalecido trae gran gozo y celebración.

Y te diré también qué otra cosa trajo. Trajo la conversión de muchos extranjeros que estaban dominados por el miedo por lo que habían visto.

El versículo 17 nos dice, “Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hicieron Judíos, porque había caído sobre ellos el temor de los judíos.”

Así que las cosas dieron un giro de 180 grados. Y hoy venimos al capítulo 9, que de acuerdo a la manera que han calculado los historiadores y los eruditos de la Biblia, toma lugar el 7 de marzo del año 473 a.C.

Ester capítulo 9, versículo 1:

“En el mes doce es decir, el mes de Adar, el día trece cuando estaban para ejecutarse el mandato y el edicto del rey.”

¿Qué mandato y qué edicto es ese? Es el edicto de Amán. Es el que dice que los judíos serían destruidos y aniquilados.

En ese mismo día.

¿Cómo llegaron a ese día? ¿Te acuerdas? Habían echado suertes. Amán había echado suertes. Él era supersticioso. Él pensó que era cosa de casualidad. Él consultó con sus amigos astrólogos y ellos dijeron, “este es el día más propicio”.

Habían echado suertes once meses antes. Pero la Escritura dice que el Señor determina el resultado de las suertes. De hecho, eso fue lo que paso.

De modo que ahora llegó el día. Estamos llegando al momento culminante. ¿Qué pasará?

De nuevo, a veces no vemos a las Escrituras con suficiente asombro porque hemos leído estas historias una y otra vez. Las hemos escuchado desde que éramos niñas. Se nos olvida cómo pudo haber sido el estar viviendo estas historias.

Pero al leer historias como éstas, nos recordamos que con nuestras propias historias, cuando no sabemos lo que va a pasar, Dios sí lo sabe; Él es quien lo está orquestando. Y al fin tendrá un buen resultado.

Ahora es el duodécimo mes, el mes de Adar, el día decimotercero. El edicto del rey de destruir a los judíos está a punto de ser ejecutado.

“El mismo día que los enemigos de los judíos esperaban obtener dominio sobre ellos, sucedió lo contrario”. (versículo 1)

Sucedió lo contrario. ¡Solo Dios! El nombre de Dios no estará en el libro de Ester, pero Su huella está por todos lados. Sucedió lo contrario. Los judíos obtuvieron el dominio sobre los que los odiaban.

Esto era una imposibilidad absoluta, pero Dios lo había hecho posible. Con Dios todas las cosas son posibles.

Así que aunque Amán estaba muerto, todavía había mucha gente que quería hacerle daño a los judíos. Este siempre ha sido el caso en la historia del mundo desde los días de Abraham. Siempre ha habido aquellos que han querido atacar al pueblo de Dios.

Mientras estábamos en el receso alguien me preguntó, “¿Por qué? ¿Por qué a la gente le gustará hacer eso? ¿Por qué le tienen tanto odio al pueblo de Dios?

Básicamente yo pienso que la respuesta es porque la gente odia a Dios.

No quieren que Dios gobierne sobre ellos.

Ellos quieren ser Dios.

Ellos quieren ser su propio Dios.

Ellos quieren dirigir sus propias vidas.

Ellos quieren gobernar la tierra por ellos mismos.

Ellos no quieren doblegarse ante Dios.

Así que, con el propósito de atacar a Dios, ellos siempre tratan de llegarle a la niña de Sus ojos. El pueblo escogido de Dios, los judíos y el pueblo de Dios, los que son creyentes en Jesucristo siempre serán objeto de odio, de rencor y de ataque.

Así que cuando suceda, entiende que es parte de vivir en un mundo caído. Hay aquellos que quieren tener dominio sobre el pueblo de Dios. Pero ahora ha habido un giro. Los judíos han ganado dominio sobre sus enemigos, sobre aquellos quienes pudieron haberlos destruido.

Los judíos, recuerda, son una pequeña minoría. Pudieron haber sido tanto como unos 15 millones de personas, pero se encontraban dispersos por todo el Imperio Persa, el cual era un imperio inmenso que iba desde lo que hoy es Pakistán hasta el norte de la península de Sinaí — esto es, Etiopía, Sudán y Egipto. Quince millones de judíos dispersados por todo este imperio que tenía una población aproximada de 100 millones de personas.

Esta fue una intervención a favor de ellos. Dios estaba peleando por Su pueblo. Y Dios pelea por ti. No siempre Dios gana las batallas de las formas en que nosotros nos gustaría que lo hiciera, pero al final Él es victorioso.

Así que el versículo 2 dice:

“Se reunieron los judíos en sus ciudades por todas las provincias del rey Asuero para echar mano a los que buscaban su daño.”

Al leer este capítulo, fíjate como los atacantes son descritos. Son descritos como los enemigos de los judíos. Son descritos, aquí en el versículo 2, como aquellos que buscaban su daño.

“Y nadie podía oponérseles, porque el temor a ellos había caído sobre todos los pueblos. Y todos los príncipes de las provincias, los sátrapas, los gobernadores y los que manejaban los negocios del rey ayudaron a los Judíos, porque el temor a Mardoqueo había caído sobre ellos” (versos 2-3).

¿Es este un cambio de circunstancias o qué? Mardoqueo no había temido a nadie más que a Dios, pero ahora otros le tenían miedo.

Pensé en lo diferente que es esto a las formas del mundo cristiano hoy en día. Muchos cristianos de hoy viven atemorizados de la cultura, con miedo de ser conquistados por ella. Debería ser al revés.

Debería de haber tal evidencia de la presencia y del poder de Dios en medio de Su pueblo que la cultura tema a Dios y tenga miedo de nosotros —no porque seamos crueles o malos o vengativos, sino porque ven el poder de Dios en nuestro medio.

¿Acaso no es eso lo que Pablo describe en 1era Corintios capítulo, 14 versículo 25? Donde dice que cuando un incrédulo entra a tu iglesia, si ésta está funcionando de la manera adecuada, como debe funcionar una iglesia del Nuevo Testamento, él dice que, “él se postrará de cara al piso y dirá: ‘en verdad Dios está en este lugar’” (parafraseado).

¿Qué tan frecuente vemos eso pasar en nuestras iglesias? En cambio pasamos el tiempo encogiéndonos de miedo por los ataques de un mundo perdido. En última instancia estamos en el lado ganador. Nuestra victoria es segura, y debemos de andar con esa convicción.

“Pues Mardoqueo era grande en la casa del rey, y su fama se había extendido por todas la provincias, porque Mardoqueo se hacía mas y mas grande.” (verso 4)

Pensé en esto como si fuera un retrato de Cristo en el Antiguo Testamento —no que Cristo crezca más y más poderoso sino que Su fama continúa extendiéndose. Él será amado y reverenciado y adorado. Un día toda rodilla se doblará y toda legua confesará que Jesucristo es Señor.

“Y los judíos hirieron a todos sus enemigos a filo de espada, con matanza y destrucción; e hicieron lo que quisieron con los que los odiaban.” (versículo 5)

Esto era una defensa. Esta no era una guerra agresiva. No era vengativa o una vendetta privada. De forma controlada se estaban defendiendo de aquellos que buscaban destruirlos.

“En la fortaleza de Susa los judíos mataron y destruyeron a 500 hombres, también a Parsandata, Dalfón, Aspata, Porata, Adalía, Aridata, Parmasta, Arisai, Aridai, y Vaizata.” (versículos 6-9)

Dirás, “¿Quiénes son, y porque están todos esos nombres allí?” Mira el versículo 10.

“…los diez hijos de Amán, hijo de Hamedata, enemigo de los judíos.”

En el texto hebreo, los nombres de los diez hijos de Amán están escritos en orden y de forma tal que visualmente representan una horca (no puedes ver esto en la Biblia en español). Es una ilustración que lo que le sucedió a ellos.

En la fiesta de Purim, de la que hablaremos en la próxima sesión, los judíos celebran su victoria sobre sus enemigos los Persas, ellos leen el libro de Ester de principio a fin. El lector lee los diez nombres de los hijos de Amán de un tirón, sin tomar aliento, como lo acabo de hacer yo, simbolizando que los diez hijos de Amán murieron juntos.

Al destruir los diez hijos de Amán, los judíos finalmente llevaron a cabo las ordenes que Dios había dado a Saúl cientos de años antes. Ellos cumplieron las intenciones claramente reveladas acerca de la destrucción de los amalecitas.

“Aquel mismo día comunicaron al rey el numero de los que fueron muertos en la fortaleza de Susa. Y el rey dijo a la reina Ester: En la fortaleza de Susa los judíos han matado y exterminado a 500 hombres y a los diez hijos de Amán. ¡Qué habrán hecho en las demás provincias de rey! ¿Cuál es tu petición ahora? Pues te será concedida. ¿Qué más quieres? También te será hecho. Entonces Ester dijo: Si le place al rey, que mañana también se conceda a los judíos que están en Susa hacer conforme al edicto de hoy”. (versículos 11-13)

En otras palabras “Dános un día más para terminar el trabajo. Todavía hay enemigos que quieren destruir al pueblo judío.”

“Y que los diez hijos de Amán sean colgados en la horca.”

“El rey ordenó que así se hiciera; y un edicto fue promulgado en Susa, y los diez hijos de Amán fueron colgados. Los judíos que se hallaban en Susa se reunieron también el día catorce del mes de Adar y mataron a trescientos hombres en Susa, pero no echaron mano a los bienes.” (versículos 13-15)

Vemos esto tres veces en este texto. Fueron autorizados a tomar los despojos, echar mano a los bienes, al igual que Saúl, cien años antes, cuando luchó contra los amalecitas, y retuvo un poco de los despojos. Pero esta no era una guerra agresiva. Esta guerra era en defensa propia en contra de sus enemigos, así que no echaron mano a esos bienes. Ellos no estaban tratando de hacerse ricos acosta de sus enemigos.

“Y los demás judíos que se hallaban en las provincias del rey se reunieron para defender sus vidas y librarse de sus enemigos; y mataron a setenta y cinco mil de los que los odiaban, pero no echaron mano a los bienes.” (versículo 16)

Así que la matanza fue limitada a un día en todas las provincias, dos días en la capital, y luego pararon. Solo mataron hombres; mientras que el edicto en contra de ellos había autorizado a sus enemigos a matar hombres y mujeres y niños y jóvenes y viejos.

Se alinearon con Dios en contra de Sus enemigos. Y se nos recuerda que tenemos algunos enemigos —la carne, el mundo, el Diablo— y estamos combatiendo en una batalla. Dios nos llama en el nombre de Jesucristo a hacer batalla, a hacer guerra, sabiendo que el día llegará cuando el triunfo de Cristo será completado sobre todos Sus enemigos.

Si quieres leer acerca de esto, lee el libro de Apocalipsis. Hay dos temas principales en el libro de Apocalipsis. Uno es adoración, pero el otro es guerra. Hay guerra en contra de los enemigos de Dios. Los que se oponen, se declaran enemigos de Dios, Dios mismo hará guerra contra ellos.

Nos unimos en Su nombre, no a ser belicosos, no para atacar a las personas que no están de acuerdo con nosotras, pero para hacer batalla en contra de nuestra carne pecaminosa, a hacer batalla en el reino espiritual en contra de Satanás en el nombre de Jesús, y a resistir este sistema mundano que se opone a Dios.

Eso es parte de la vida cristiana —el ser una guerrera, un soldado, estar involucrada en el nombre de Jesús— no el odiar a la gente, no en ser despiadado, no en saquear a la gente, no en ser grosero, no en ofender a la gente. Pero el decir “En el nombre de Jesucristo y en el nombre de Su cruz, queremos verlo victorioso.”

“Y Él estará sobre todos Sus enemigos en la eternidad. Toda rodilla se doblara; toda lengua confesara que Jesucristo es Señor” (Filipenses 2:10-11, parafraseado).

Carmen: Es era Nancy Leigh DeMoss ayudándonos a mantener nuestro enfoque en Cristo mientras vivimos en una cultura hostil.

El libro de Ester tiene todos los elementos de una gran historia, desarrollo de personajes, acción, trama secundaria, presagios. Como hemos visto, su escenario es muy importante. La historia de Ester no sería la misma si no se hubiera tomado a cabo en una tierra hostil a las cosas de Dios.

Bien, es necesario recordar que estamos viviendo como extraños en una tierra extraña, y podemos aprender mucho del libro de Ester acerca de cómo vivir para el reino que vendrá.

Muchas veces celebramos para olvidar. Nos entretenemos para olvidar nuestros problemas. Veremos qué tan satisfactorio puede ser el celebrar para recordar. Espero y puedas regresar con nosotros aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y quiero ser una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

14/18 – Batallando contra el pecado

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

14/18 – Batallando contra el pecado

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/tiempo-de-celebrar/

Carmen Espaillat: En el libro de Ester, Mardoqueo y otros judíos tenían razón para lamentar, y tenían razón para celebrar. Nancy Leigh DeMoss señala que nosotros tenemos razones para celebrar también.

Nancy Leigh DeMoss: ¿No te resulta un poco extraño que algunos cristianos vivan sus vidas en el suelo, aplastados por sus circunstancias? Y le preguntamos: “¿Qué estás haciendo ahí? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde está el gozo?” Cristo es nuestro Mardoqueo. ¡Él es nuestro libertador!

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

El libro de Eclesiastés nos dice que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír. ¿Tienes este balance en tu vida? Lloramos por los que están perdidos y por nuestros propios pecados. Al mismo tiempo, necesitamos celebrar con gozo el perdón y la bondad de Dios. Hoy Nancy Leigh DeMoss continúa con la serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios , y nos invita a celebrar.

Nancy: Si has leído reportes acerca del fin de la Segunda Guerra Mundial, acordarás que las noticias corrieron rápido. El 7 de mayo del 1945, Alemania oficialmente se rindió ante los Aliados, y el 8 de Mayo —el siguiente día —fue declarado “Día de victoria en Europa”.

Ese anuncio causó celebraciones desenfrenadas alrededor del mundo —la gente cantaba, bailaba, festejaba; habían fiestas en las calles. Algunas 500,000 personas llenaron las calles de la ciudad de Nueva York. Quizás has visto esas fotos de Times Square— todo este gran derramamiento de emoción.

Era “Día de victoria en Europa”. Pero la guerra aún no terminaba al otro lado del Pacifico. Japón no se rindió hasta tres meses después. Pero la gente sabía que la victoria estaba asegurada. Y así fue que la noticia corrió rápidamente y las celebraciones prorrumpieron.

En Europa, cuando el primer ministro Winston Churchill anunció el fin de la guerra en Inglaterra, por primera vez desde que la guerra empezó las campanas de las iglesias resonaron en toda Europa. Había celebración por todas partes.

Esas fueron las imágenes que vinieron a mi mente al leer el capítulo 8 del libro de Ester. Vemos lo que sucede ahora que Amán ha sido ahorcado. El hombre equivocado es sacado del palacio… Y Mardoqueo está dentro del palacio.

El viejo edicto de aniquilar a los judíos no puede ser revocado, pero el rey ha dado permiso a Mardoqueo para promulgar un nuevo edicto el cual decía que los judíos podían unirse para defenderse en aquella fecha destinada como su día de destrucción. Ahora podrían defenderse a sí mismos.

Aunque la batalla aún no había terminado, la gente estaba emocionada. Están emocionados porque saben que su victoria está a la mano. Saben que hay esperanza.

Y así, vemos en Ester capítulo 8 versículo 15 que:

“Entonces Mardoqueo salió de la presencia del rey [apenas habiendo recibido permiso para promulgar este nuevo edicto] en vestiduras reales de azul y blanco, con una gran corona de oro y un manto de lino fino y purpura.”

Por cierto, esto es un contraste total de cómo vimos a Mardoqueo vestido al principio del capítulo 4, donde él estaba vestido de cilicio y de cenizas; él no podía ni acercarse a la puerta del palacio del rey. Ahora él está vestido de ropas reales.

Amán había conspirado y había tramado para obtener estas cosas. Recuerda que él trato de conseguirlas cuando pensó que él sería el hombre que el rey quería honrar. “Permite que alguien vista las ropas del rey”. Él nunca consiguió lo que él quiso, pero Mardoqueo, quien nunca buscó obtener estas cosas, las recibió como un regalo inesperado. De nuevo, esto es solo un recordatorio de que Dios humilla al altivo y Él exalta al humilde.

Mientras Mardoqueo salió de la presencia del rey (continúa diciendo el versículo 15), “la ciudad de Susa dio vivas y se regocijó”.

Vimos a la ciudad de Susa antes en un estado de confusión, en pánico y alboroto. Pero ahora la ciudad está alegre y regocijándose. Esta es la ciudad capital del Imperio Persa, donde vivían quizás hasta medio millón de judíos.

“Para los judíos fue día de luz y alegría, de gozo y gloria. En cada provincia, en cada ciudad y en todo lugar adonde llegaba el mandato del rey y su decreto había alegría y gozo para los judíos, banquete y día festivo.” (versos 16-17)

¡El día de la victoria! Ahora bien, la guerra no había terminado. Aún no habían librado la batalla en contra de sus opresores. Pero ahora que este nuevo edicto había sido promulgado, sabían que había esperanza. Así que de esa esperanza brota gozo y alegría y celebración. Una celebración exuberante irrumpió y cubrió el vasto imperio.

Hasta este punto ha habido poca razón para celebrar. Pero ahora hay una gran causa de alegría, de gozo y de regocijo.

Si recuerdas bien, el capítulo 8 empezó con Ester lamentándose, yendo frente al rey, suplicándole de parte de su pueblo. “¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo? ¿Cómo podría yo ver la destrucción de mi gente?” Ella está lamentándose frente al rey.

Como hemos dicho, la torta se ha volteado. Los judíos se regocijan y celebran.

Hay un salmo que viene a mi mente mientras leo este pasaje. Déjame leerte del Salmo 30.

“Te ensalzaré, Oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí. Oh SEÑOR, Dios mío, a ti pedí auxilio y me sanaste. Oh SEÑOR, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.” (versos 1-3).

Fue como si hubieran resucitado a nueva vida. O sea, sus vidas habían terminado, se habían acabado, hasta que Dios les trajo esta nueva esperanza.

“Cantad alabanzas al SEÑOR, vosotros sus santos y alabad su santo nombre. Porque su ira es solo por un momento, pero su favor es por toda una vida; el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría” (verso 4).

Y luego los versículos 11-12 del Salmo 30:

“Tú has cambiado mi lamento [mi aflicción, mi dolor] en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría, para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada. ¡Oh SEÑOR, Dios mío te alabare por siempre!”

¿Puedes ver el avance? Esto fue cierto, no solo para los judíos, sino que también es cierto para el pueblo de Dios. Aquí vemos el poder transformador del Evangelio, el Evangelio de Jesucristo que cambia al pobre en príncipes. Aquellos que habían recibido una sentencia de muerte ahora han sido liberados de la prisión. Aquellos que habían sido condenados ahora son exaltados.

El lamento ha sido cambiado en danza, el ayuno en festejo, la confusión en regocijo, la oscuridad en luz, el cilicio en ropas reales. ¿No es eso lo que el Evangelio hace por nosotras?

Sobre nosotras pesaba una condena de muerte. Éramos prisioneras. No teníamos esperanza. Estábamos sin Dios, sin ninguna esperanza en el mundo. Y luego Dios a su tiempo, en la plenitud del tiempo, mandó a Jesucristo a este mundo, quien se entregó a sí mismo como un sacrificio, como una ofrenda por nuestros pecados, y ahora nos ha resucitado a una nueva vida en Cristo.

¿Cuál debe ser la consecuencia de esto, el resultado?

¡Canto! ¡Deleite! ¡Alegría! ¡Gozo! No, la batalla no ha terminado. Todavía vivimos en esta carne. Todavía tenemos pecado morando en nosotros. Todavía tenemos que tratar con eso. Pero conocemos el resultado. Tenemos esperanza. Tenemos los medios para obtener la victoria.

El gozo y la alegría en este punto en la historia de Ester son una expresión de fe. El decreto de Amán todavía está en efecto. Pero ahora los judíos saben que tienen una salida. ¡Que tienen esperanza!

No puedo evitar el preguntarme mientras leo esta historia y leo el Salmo 30 y veo el gozo que viene, el agradecimiento, la alabanza, la celebración de los prisioneros cuando son liberados. Tengo que preguntar, “¿Dónde está el gozo? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde están los gritos? ¿Dónde está el regocijo? ¿Dónde está la celebración? ¿Dónde está el festejo entre el pueblo de Dios hoy?”

En lugar de esto, si ves a tu alrededor… Y si recibieras los correos que yo recibo, si leyeras las cartas que yo leo, y hablaras con muchas de las personas con las que yo hablo, lo que encuentras muy seguido entre los creyentes es depresión, desánimo, ataduras, temor, tristeza y perdición.

Yo sé que todavía no estamos en el cielo. No ha llegado todavía la hora de la celebración final. No será ahora. Será después. Y todavía vivimos en un mundo caído. Todavía tenemos que lidiar con nuestra carne. Todavía tenemos que lidiar con los enemigos; con Satanás y con este mundo. Estas son cosas serias. Todavía no todo momento es para festejar y celebrar.

Pero, ¿No te resulta un poco extraño que algunos cristianos vivan sus vidas en el suelo, aplastados por las circunstancias? Y nos preguntamos: “¿Qué estás haciendo allí? ¿Dónde está la alegría? ¿Dónde está el gozo?

Cristo es nuestro Mardoqueo. ¡Él es nuestro libertador! Él ha escrito y firmado y sellado un decreto que dice que puedes tener victoria sobre la ley del pecado, victoria sobre la muerte. Él ha promulgado un decreto que anuncia nuestra libertad.

¿No crees que deba haber algo de gozo? ¿No debe haber algo de alegría? Nuestras iglesias… ¿no deberían ser lugares donde hay gozo y alegría?

Vemos a la iglesia promedio de hoy —y yo hablo mucho frente a la gente, así que veo las caras de las personas… Las personas lucen como que iban rumbo a la morgue y que se perdieron en el camino, viniendo a dar a la iglesia. Sus caras lucen como si estuvieran tomando puro jugo de limón.

Ves a algunos cristianos y piensas, “no le desearía lo que ellos tienen ni a mi peor enemigo”.

No estoy hablando de poner una sonrisa superficial en tu cara o de siempre andar frívolamente. Todavía vivimos en un mundo muy turbado, y hay muchas cosas por las cuales estamos afligidas. Mi corazón frecuentemente se siente oprimido sobre las circunstancias de este mundo y por la condición de la iglesia y la necesidad de avivamiento que hay hoy en día.

Pero no debemos vivir atadas a la depresión ni al desánimo ni al temor. Cristo, nuestro Mardoqueo, nos ha dado razón para celebrar, razón para tener gozo y alegría.

Compara lo que está pasando ahora en el capítulo 8 de Ester al primer edicto que fue promulgado. El primer edicto trajo confusión y consternación. Ahora la noticia de que la justicia ha prevalecido trae gran gozo y celebración.

Y te diré también qué otra cosa trajo. Trajo la conversión de muchos extranjeros que estaban dominados por el miedo por lo que habían visto.

El versículo 17 nos dice, “Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hicieron Judíos, porque había caído sobre ellos el temor de los judíos.”

Así que las cosas dieron un giro de 180 grados. Y hoy venimos al capítulo 9, que de acuerdo a la manera que han calculado los historiadores y los eruditos de la Biblia, toma lugar el 7 de marzo del año 473 a.C.

Ester capítulo 9, versículo 1:

“En el mes doce es decir, el mes de Adar, el día trece cuando estaban para ejecutarse el mandato y el edicto del rey.”

¿Qué mandato y qué edicto es ese? Es el edicto de Amán. Es el que dice que los judíos serían destruidos y aniquilados.

En ese mismo día.

¿Cómo llegaron a ese día? ¿Te acuerdas? Habían echado suertes. Amán había echado suertes. Él era supersticioso. Él pensó que era cosa de casualidad. Él consultó con sus amigos astrólogos y ellos dijeron, “este es el día más propicio”.

Habían echado suertes once meses antes. Pero la Escritura dice que el Señor determina el resultado de las suertes. De hecho, eso fue lo que paso.

De modo que ahora llegó el día. Estamos llegando al momento culminante. ¿Qué pasará?

De nuevo, a veces no vemos a las Escrituras con suficiente asombro porque hemos leído estas historias una y otra vez. Las hemos escuchado desde que éramos niñas. Se nos olvida cómo pudo haber sido el estar viviendo estas historias.

Pero al leer historias como éstas, nos recordamos que con nuestras propias historias, cuando no sabemos lo que va a pasar, Dios sí lo sabe; Él es quien lo está orquestando. Y al fin tendrá un buen resultado.

Ahora es el duodécimo mes, el mes de Adar, el día decimotercero. El edicto del rey de destruir a los judíos está a punto de ser ejecutado.

“El mismo día que los enemigos de los judíos esperaban obtener dominio sobre ellos, sucedió lo contrario”. (versículo 1)

Sucedió lo contrario. ¡Solo Dios! El nombre de Dios no estará en el libro de Ester, pero Su huella está por todos lados. Sucedió lo contrario. Los judíos obtuvieron el dominio sobre los que los odiaban.

Esto era una imposibilidad absoluta, pero Dios lo había hecho posible. Con Dios todas las cosas son posibles.

Así que aunque Amán estaba muerto, todavía había mucha gente que quería hacerle daño a los judíos. Este siempre ha sido el caso en la historia del mundo desde los días de Abraham. Siempre ha habido aquellos que han querido atacar al pueblo de Dios.

Mientras estábamos en el receso alguien me preguntó, “¿Por qué? ¿Por qué a la gente le gustará hacer eso? ¿Por qué le tienen tanto odio al pueblo de Dios?

Básicamente yo pienso que la respuesta es porque la gente odia a Dios.

No quieren que Dios gobierne sobre ellos.

Ellos quieren ser Dios.

Ellos quieren ser su propio Dios.

Ellos quieren dirigir sus propias vidas.

Ellos quieren gobernar la tierra por ellos mismos.

Ellos no quieren doblegarse ante Dios.

Así que, con el propósito de atacar a Dios, ellos siempre tratan de llegarle a la niña de Sus ojos. El pueblo escogido de Dios, los judíos y el pueblo de Dios, los que son creyentes en Jesucristo siempre serán objeto de odio, de rencor y de ataque.

Así que cuando suceda, entiende que es parte de vivir en un mundo caído. Hay aquellos que quieren tener dominio sobre el pueblo de Dios. Pero ahora ha habido un giro. Los judíos han ganado dominio sobre sus enemigos, sobre aquellos quienes pudieron haberlos destruido.

Los judíos, recuerda, son una pequeña minoría. Pudieron haber sido tanto como unos 15 millones de personas, pero se encontraban dispersos por todo el Imperio Persa, el cual era un imperio inmenso que iba desde lo que hoy es Pakistán hasta el norte de la península de Sinaí — esto es, Etiopía, Sudán y Egipto. Quince millones de judíos dispersados por todo este imperio que tenía una población aproximada de 100 millones de personas.

Esta fue una intervención a favor de ellos. Dios estaba peleando por Su pueblo. Y Dios pelea por ti. No siempre Dios gana las batallas de las formas en que nosotros nos gustaría que lo hiciera, pero al final Él es victorioso.

Así que el versículo 2 dice:

“Se reunieron los judíos en sus ciudades por todas las provincias del rey Asuero para echar mano a los que buscaban su daño.”

Al leer este capítulo, fíjate como los atacantes son descritos. Son descritos como los enemigos de los judíos. Son descritos, aquí en el versículo 2, como aquellos que buscaban su daño.

“Y nadie podía oponérseles, porque el temor a ellos había caído sobre todos los pueblos. Y todos los príncipes de las provincias, los sátrapas, los gobernadores y los que manejaban los negocios del rey ayudaron a los Judíos, porque el temor a Mardoqueo había caído sobre ellos” (versos 2-3).

¿Es este un cambio de circunstancias o qué? Mardoqueo no había temido a nadie más que a Dios, pero ahora otros le tenían miedo.

Pensé en lo diferente que es esto a las formas del mundo cristiano hoy en día. Muchos cristianos de hoy viven atemorizados de la cultura, con miedo de ser conquistados por ella. Debería ser al revés.

Debería de haber tal evidencia de la presencia y del poder de Dios en medio de Su pueblo que la cultura tema a Dios y tenga miedo de nosotros —no porque seamos crueles o malos o vengativos, sino porque ven el poder de Dios en nuestro medio.

¿Acaso no es eso lo que Pablo describe en 1era Corintios capítulo, 14 versículo 25? Donde dice que cuando un incrédulo entra a tu iglesia, si ésta está funcionando de la manera adecuada, como debe funcionar una iglesia del Nuevo Testamento, él dice que, “él se postrará de cara al piso y dirá: ‘en verdad Dios está en este lugar’” (parafraseado).

¿Qué tan frecuente vemos eso pasar en nuestras iglesias? En cambio pasamos el tiempo encogiéndonos de miedo por los ataques de un mundo perdido. En última instancia estamos en el lado ganador. Nuestra victoria es segura, y debemos de andar con esa convicción.

“Pues Mardoqueo era grande en la casa del rey, y su fama se había extendido por todas la provincias, porque Mardoqueo se hacía mas y mas grande.” (verso 4)

Pensé en esto como si fuera un retrato de Cristo en el Antiguo Testamento —no que Cristo crezca más y más poderoso sino que Su fama continúa extendiéndose. Él será amado y reverenciado y adorado. Un día toda rodilla se doblará y toda legua confesará que Jesucristo es Señor.

“Y los judíos hirieron a todos sus enemigos a filo de espada, con matanza y destrucción; e hicieron lo que quisieron con los que los odiaban.” (versículo 5)

Esto era una defensa. Esta no era una guerra agresiva. No era vengativa o una vendetta privada. De forma controlada se estaban defendiendo de aquellos que buscaban destruirlos.

“En la fortaleza de Susa los judíos mataron y destruyeron a 500 hombres, también a Parsandata, Dalfón, Aspata, Porata, Adalía, Aridata, Parmasta, Arisai, Aridai, y Vaizata.” (versículos 6-9)

Dirás, “¿Quiénes son, y porque están todos esos nombres allí?” Mira el versículo 10.

“…los diez hijos de Amán, hijo de Hamedata, enemigo de los judíos.”

En el texto hebreo, los nombres de los diez hijos de Amán están escritos en orden y de forma tal que visualmente representan una horca (no puedes ver esto en la Biblia en español). Es una ilustración que lo que le sucedió a ellos.

En la fiesta de Purim, de la que hablaremos en la próxima sesión, los judíos celebran su victoria sobre sus enemigos los Persas, ellos leen el libro de Ester de principio a fin. El lector lee los diez nombres de los hijos de Amán de un tirón, sin tomar aliento, como lo acabo de hacer yo, simbolizando que los diez hijos de Amán murieron juntos.

Al destruir los diez hijos de Amán, los judíos finalmente llevaron a cabo las ordenes que Dios había dado a Saúl cientos de años antes. Ellos cumplieron las intenciones claramente reveladas acerca de la destrucción de los amalecitas.

“Aquel mismo día comunicaron al rey el numero de los que fueron muertos en la fortaleza de Susa. Y el rey dijo a la reina Ester: En la fortaleza de Susa los judíos han matado y exterminado a 500 hombres y a los diez hijos de Amán. ¡Qué habrán hecho en las demás provincias de rey! ¿Cuál es tu petición ahora? Pues te será concedida. ¿Qué más quieres? También te será hecho. Entonces Ester dijo: Si le place al rey, que mañana también se conceda a los judíos que están en Susa hacer conforme al edicto de hoy”. (versículos 11-13)

En otras palabras “Dános un día más para terminar el trabajo. Todavía hay enemigos que quieren destruir al pueblo judío.”

“Y que los diez hijos de Amán sean colgados en la horca.”

“El rey ordenó que así se hiciera; y un edicto fue promulgado en Susa, y los diez hijos de Amán fueron colgados. Los judíos que se hallaban en Susa se reunieron también el día catorce del mes de Adar y mataron a trescientos hombres en Susa, pero no echaron mano a los bienes.” (versículos 13-15)

Vemos esto tres veces en este texto. Fueron autorizados a tomar los despojos, echar mano a los bienes, al igual que Saúl, cien años antes, cuando luchó contra los amalecitas, y retuvo un poco de los despojos. Pero esta no era una guerra agresiva. Esta guerra era en defensa propia en contra de sus enemigos, así que no echaron mano a esos bienes. Ellos no estaban tratando de hacerse ricos acosta de sus enemigos.

“Y los demás judíos que se hallaban en las provincias del rey se reunieron para defender sus vidas y librarse de sus enemigos; y mataron a setenta y cinco mil de los que los odiaban, pero no echaron mano a los bienes.” (versículo 16)

Así que la matanza fue limitada a un día en todas las provincias, dos días en la capital, y luego pararon. Solo mataron hombres; mientras que el edicto en contra de ellos había autorizado a sus enemigos a matar hombres y mujeres y niños y jóvenes y viejos.

Se alinearon con Dios en contra de Sus enemigos. Y se nos recuerda que tenemos algunos enemigos —la carne, el mundo, el Diablo— y estamos combatiendo en una batalla. Dios nos llama en el nombre de Jesucristo a hacer batalla, a hacer guerra, sabiendo que el día llegará cuando el triunfo de Cristo será completado sobre todos Sus enemigos.

Si quieres leer acerca de esto, lee el libro de Apocalipsis. Hay dos temas principales en el libro de Apocalipsis. Uno es adoración, pero el otro es guerra. Hay guerra en contra de los enemigos de Dios. Los que se oponen, se declaran enemigos de Dios, Dios mismo hará guerra contra ellos.

Nos unimos en Su nombre, no a ser belicosos, no para atacar a las personas que no están de acuerdo con nosotras, pero para hacer batalla en contra de nuestra carne pecaminosa, a hacer batalla en el reino espiritual en contra de Satanás en el nombre de Jesús, y a resistir este sistema mundano que se opone a Dios.

Eso es parte de la vida cristiana —el ser una guerrera, un soldado, estar involucrada en el nombre de Jesús— no el odiar a la gente, no en ser despiadado, no en saquear a la gente, no en ser grosero, no en ofender a la gente. Pero el decir “En el nombre de Jesucristo y en el nombre de Su cruz, queremos verlo victorioso.”

“Y Él estará sobre todos Sus enemigos en la eternidad. Toda rodilla se doblara; toda lengua confesara que Jesucristo es Señor” (Filipenses 2:10-11, parafraseado).

Carmen: Es era Nancy Leigh DeMoss ayudándonos a mantener nuestro enfoque en Cristo mientras vivimos en una cultura hostil.

El libro de Ester tiene todos los elementos de una gran historia, desarrollo de personajes, acción, trama secundaria, presagios. Como hemos visto, su escenario es muy importante. La historia de Ester no sería la misma si no se hubiera tomado a cabo en una tierra hostil a las cosas de Dios.

Bien, es necesario recordar que estamos viviendo como extraños en una tierra extraña, y podemos aprender mucho del libro de Ester acerca de cómo vivir para el reino que vendrá.

Muchas veces celebramos para olvidar. Nos entretenemos para olvidar nuestros problemas. Veremos qué tan satisfactorio puede ser el celebrar para recordar. Espero y puedas regresar con nosotros aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y quiero ser una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

13/18 – Batallando contra el pecado

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

13/18 – Batallando contra el pecado

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/batallando-contra-el-pecado/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: ¡Miserable de mí! ¿Quien me libertará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24) ¿Se sienten ustedes así a veces? Sé que yo sí. ¿Por qué sigo pecando cuando sé que no quiero hacerlo? ¿Cuándo sé que no debería? ¿Cuando no quiero hacerlo? ¿Por qué lo hago?

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. El pueblo de Dios a veces ha tenido que tomar sus armas y literalmente pelear contra el enemigo. Leemos historias como esas en el Antiguo Testamento. Vivimos en tiempos diferentes y no estamos siendo llamadas a tomar una espada pero, ¿acaso no se siente la vida a veces como una batalla? Nancy les va a ayudar a encontrar el coraje para enfrentarla mientras ella continúa en la serie Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Bueno, la situación está a punto de cambiar rápidamente ahora que Dios está llevando a cabo Su plan para el pueblo judío. Pero no hemos llegado al final de la historia aún. Amán ha sido colgado. Este hombre malvado ya está fuera del palacio. El siervo de Dios, Mardoqueo, está ahora dentro del palacio, pero el edicto está todavía vigente. Dentro de nueve meses, los judíos serán exterminados si no hay ningún tipo de intervención.

Así que Ester vuelve donde el rey. Ella ha intercedido ante él por su pueblo y ella le ha pedido que revoque el edicto que el malvado Amán ha emitido y que traería como consecuencia la aniquilación de los judíos. El edicto sigue ahí. Ester le pide entonces que por favor revoque este edicto.

Ahora en el capítulo 8, en el versículo 7, tenemos la respuesta del rey.

Entonces el rey Asuero le dijo a la reina Ester y a Mardoqueo el judío,

He aquí, he dado a Ester la casa de Aman, y a él le han colgado en la horca porque intentó extender su mano contra los judíos. Vosotros, pues, escribid acerca de los judíos como os parezca bien, en nombre del rey, y selladlo con el anillo del rey; porque un decreto escrito en nombre del rey y sellado con el anillo del rey no puede ser revocado.

¿Qué significa todo esto? El edicto original, la ley original que determinaba la destrucción de los judíos no podía ser revocada porque era una ley de los medas y persas, y sus leyes no podían ser revocadas, ni siquiera el rey podía eliminar el decreto original. Así que él se encuentra atrapado. Él no quiere que el pueblo judío sea condenado. ¿Qué van a hacer entonces?

En lugar de revocar la ley, cosa que no se podía hacer, él les da a Mardoqueo y a Ester la libertad de emitir un nuevo edicto, un contra-edicto, que serviría para contrarrestar el decreto original para que los judíos se pudieran defender. Él le entrega a Mardoqueo su anillo y su nombre. Ahora Mardoqueo tiene el poder y la autoridad del nombre del rey, que es la única forma de acercarnos a nuestro Rey esto es, en el poder y en la autoridad del nombre de Jesús.

Versículo 9, “Y fueron llamados los escribas del rey en aquel momento en el mes tercero (es decir, el mes de Siván), en el día veintitrés”.

Ahora bien, esto es como 70 días luego de haber sido promulgado el edicto original de Amán. Han transcurrido un poco más de dos meses para que las ruedas de la justicia tomen su curso las ruedas de la justicia de Dios y para quitar a Amán del camino. Todavía quedan nueve meses para el día de la matanza para el día en que el edicto entre en efecto.

…Y conforme a todo lo que ordenó Mardoqueo se escribió a los judíos, a los sátrapas, a los gobernadores y a los príncipes de las provincias que se extendían desde la India hasta Etiopía, ciento veintisiete provincias, a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo conforme a su lengua, y a los judíos conforme a su escritura y a su lengua.

Y se escribió en el nombre del rey Asuero y se selló con el anillo del rey, y se enviaron las cartas por medio de correos a caballo, que montaban en corceles engendrados por caballos reales. En ellas el rey concedía a los judíos que estaban en cada ciudad el derecho de reunirse y defender su vida, de destruir, de matar y de exterminar al ejército de cualquier pueblo o provincia que los atacara, incluso a niños y mujeres, y de saquear sus bienes, en un mismo día en todas las provincias del rey Asuero, el día trece del mes doce (es decir, el mes de Adar). (Versículos 9-12)

El mismo día, el mismo mes en el cual el edicto original entraría en efecto, ahora hay un segundo edicto en el cual a los judíos se les ha dado el derecho ese mismo día para agruparse y defenderse, de saquear a sus atacantes, aunque como veremos, ellos sí se defendieron pero no saquearon a sus atacantes. Ahora habría una nueva ley que les permitiría unirse y defender sus vidas, sus familias, y sus posesiones.

Una copia del edicto que había de promulgarse como ley en cada provincia fue publicado a todos los pueblos, para que los judíos estuvieran listos para ese día a fin de vengarse de sus enemigos.

Ahora noten que la victoria de los judíos sobre sus enemigos no sería obtenida por decreto. No había decreto que pudiera revocar el edicto original. Más bien, ellos tendrían que tomar las armas. Ellos tendrían que defenderse a sí mismos. Ellos tendrían que declararle la guerra a sus oponentes.

Dios pudo haber intervenido sobrenaturalmente y haberles hecho triunfar sin una batalla, así como Dios lo había hecho antes en la historia de Israel. Pero recuerden la razón principal por la que los judíos estaban en Persia. Ellos estaban siendo disciplinados por Dios por su idolatría y por su alejamiento de Él. Creo que es posible que este conflicto fuera requerido como parte del castigo de Dios en las vidas de Su pueblo. Una forma de volver sus corazones a Dios y de hacerlos conscientes de su necesidad de Él.

Ahora, en esta historia del Antiguo Testamento creo que vemos un tipo de un principio poderoso del Nuevo Testamento y que necesitamos entender como creyentes que somos. Quiero tomar tiempo hoy para explicar esto lo mejor posible. Aman está muerto. Él ha sido colgado en la horca. Ya no está en el medio. Pero todavía hay una batalla que se avecina. Los judíos van a tener que pelear por su libertad. Ellos tendrán que librar una guerra contra sus atacantes.

¿No suena esto como la batalla entre la carne y el espíritu que nosotros como cristianos libramos? El hombre viejo esa vieja naturaleza que solo podía pecar, ese Amán en nosotros ha sido crucificado. Ese viejo hombre ha sido crucificado con Cristo, pero todavía tenemos que luchar contra el pecado que mora en nosotras.

Tú dirás, ¿Por qué tengo que librar batallas como esas dentro de mí? Si soy hija de Dios, porque tengo esta lucha con mi falta de dominio propio, con la auto-indulgencia, con mi lengua, con mi temperamento? Porque todavía estás en esta carne y todavía queda pecado remanente que quiere controlar tu vida. Desde ahora hasta el momento en que veas a Cristo, tendrás que batallar. Yo tendré que batallar contra mi carne.

¿Qué hacemos entonces en esa batalla? ¿Estamos sin esperanza? ¿Estamos indefensas? No. El libro de Romanos nos habla sobre dos leyes que existen en nuestra vida espiritual. La primera es lo que el apóstol Pablo llama la ley del pecado y de la muerte. Esto es como el primer edicto de Amán. Es un edicto que condena a muerte a cada hombre, mujer y niño que ha nacido. La paga del pecado es la muerte. El alma que peca debe morir. La ley del pecado y de la muerte. Esta es la ley que te mantiene derrotada moralmente y en relación al uso de tu lengua.

Pablo describe esta batalla en contra de la ley de pecado y de la muerte en Romanos capítulo 7. Permítanme leerte algunos versículos seleccionados de este pasaje. El apóstol Pablo dice:

Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí. Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.

¿Te identificas con eso? Porque ¡Yo sí!

Y si lo que no quiero hacer, eso hago, [dice Pablo] ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. Así que hallo esta ley cuando quiero hacer lo bueno, el mal está muy cerca (vv. 19-21).

¿Reconoces esa ley? Es la ley del pecado y de la muerte.

Pero Él continúa diciendo,

..Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Dios, [esa es una señal de que eres es una hija de Dios, que quieres obedecer la ley de Dios. No quieres obedecer la ley del pecado y de la muerte. Hay una batalla. Esa es una señal de que eres una creyente.] Pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo [dentro de mí] que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros. [Ese viejo edicto sigue vigente] ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:22-24)

¿Alguna vez te has sentido así? Sé que yo sí. Porque… ¿Por qué continúo pecando cuando sé que no quiero hacerlo? ¿Cuando sé que no debería? ¿Cuando no quiero hacerlo? ¿Por qué lo hago? ¿Quién me salvará de esto?

Esa vieja ley la ley del pecado nos ata y no puede ser revocada. Pero alabemos a Dios; gloria, aleluya, gracias a Dios por Jesucristo, gracias a Dios por Su Evangelio ese viejo edicto ha sido sobrepasado por una ley más grande y más poderosa. A través de la muerte y la resurrección de Cristo, Dios puso otra ley en efecto. ¿Cuál es el nuevo edicto? Se llama la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús.

Eso es lo que Pablo dice comenzando en Romanos 7:25. ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?

Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro.

Mardoqueo está ahora en el palacio. Cristo está ahora en el palacio. Él ha sido exaltado, Él es mi esperanza. Él ha promulgado un nuevo edicto que me da la habilidad de superar la ley de pecado.

Él continúa diciendo en el capítulo 8, versículo 1,

Por consiguiente, no hay ahora condenación ahora para los que están en Cristo Jesús.

Sí, ese viejo edicto sigue vigente , pero no, no tiene que controlar tu vida. Porque la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús nos ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.

Piense como la ley de la aerodinámica supera la ley de la gravedad. No elimina la ley de la gravedad. La ley de la gravedad sigue en efecto. Pero la ley de la aerodinámica supera la ley de la gravedad y le permite a un gran súper jumbo despegar y volar por el aire. Así es como la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús trabaja en nuestras vidas, superando la caída, la gravedad; superando la ley del pecado y de la muerte.

De forma que esta nueva ley puesta en efecto en Cristo la ley del espíritu de vida anula la ley del pecado y de la muerte. Nos da esperanza el saber que no tenemos que permanecer derrotadas. Nos da poder para superar las ataduras del pecado en nuestras vidas. Nos provee la manera de conseguir victoria sobre el pecado y eso es algo que merece ser celebrado. El viejo edicto sigue en efecto, pero hay un nuevo edicto que nos da el poder para superar al viejo.

Ahora, en la próxima sesión veremos por qué los judíos respondieron como lo hicieron cuando oyeron la noticia del nuevo decreto. Significaba que ellos ya no estarían desamparados. Significaba que ellos tendrían una forma para resistir a sus enemigos. Significaba que su ayuda y liberación estaban aseguradas, aun antes de que ellos la experimentaran.

Eso es lo que la ley del espíritu hará en ti y para ti, como hija de Dios. Significa que tienes la forma de lograr la victoria, que tu liberación es segura. Significa que tienes una manera para resistir al Diablo. Significa que ya no estás indefensa. En Jesucristo eres libre para superar el pecado.

Carmen: La enseñanza de hoy por parte de Nancy Leigh DeMoss es de tanta ayuda para las batallas espirituales que enfrentamos día tras día. Nancy volverá para explicarles porqué debemos esperar que esta batalla se intensifique. Primero, oiremos de mujeres que han estado siguiendo esta serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios Ellas reflexionan sobre algunos de los temas que esta serie nos ha traído.

Mujer 1: Ester es un libro que trata muchos temas, podemos ver en él la soberanía de Dios, la provisión de Dios, la providencia de Dios, la liberación de Dios.

Dios obrando en individuos o en una nación, el orgullo humano, el valor de lo que uno cree, el planeamiento cuidadoso del plan que Dios ha puesto en nuestras manos, la hermosa obediencia de una mujer temerosa de Dios y celebración y fiesta.

En cuanto a la celebración por sus obras y su provisión puedo decir lo siguiente: Desde que nuestros hijos eran pequeños instituimos como familia la costumbre durante el tiempo de Navidad de hacer una lista de las peticiones de cada uno de nosotros, el veinticuatro antes de la cena dábamos gracias por las bendiciones del año que estaba a punto de terminar y el treinta y uno víspera de año nuevo hacíamos las peticiones para ese nuevo año.

Las peticiones iban desde la transformación de algún área de nuestro carácter, alguna lucha espiritual, algo necesario para la casa, el obtener buenas calificaciones, que Dios diera trabajo a papá o algún deseo que alguno tuviera y esto simplemente era maravilloso. Aún conservo algunas de las listas tanto de las peticiones como de las acciones de gracias y eso llevó a nuestra familia a reconocer nuestra total dependencia en la provisión y providencia de Dios a la costumbre de celebrar y recordar sus beneficios y bendiciones y a la vez traspasar a nuestros pequeños ya hoy adultos y de los cuatro tres ya casados con sus familias, la actitud cristiana de convertir cualquier preocupación o ansiedad en oración.

Las provisiones y bendiciones pasadas siempre nos dieron el ánimo para enfrentar los retos que se presentaban y aun hoy en día se nos presentan, con la total seguridad de que nuestro Dios siempre ayudará, liberará y capacitará.

Mujer 2 : Una de las cosas que más me ha llamado la atención al leer esa historia esta vez ha sido ver como el pueblo de Dios hombres y mujeres fieles como Mardoqueo y como Ester también experimentaron tristeza y temor, en el capítulo 4 dice que Mardoqueo rasgó sus vestidos y clamó con un grande y amargo clamor y es que con esa noticia no era para menos, la misma Ester dice que se llenó de dolor y otra versión dice temor cuando le reportaron sobre Mardoqueo.

Pero en ese mismo capítulo vemos como ellos recordaron quien era que estaba sentado en el trono y reinando sobre sus vidas y no permitieron que esas emociones les dominaran. En medio de su aflicción ellos demostraron con sus palabras y sus hechos que ellos estaban plenamente seguros de que el Señor estaba con ellos de que Él estaba atento a su clamor y que Él permanecería fiel a la promesa de preservar ese remanente de donde saldría el Salvador.

Yo creo que en estos casos parte de lo que el Señor puede estar enseñándome es que yo puedo experimentar tristeza sin que llegue a ser pecado, siempre y cuando esa tristeza no me paralice y no me olvide de quien esta orquestando esas circunstancias en mi vida con el propósito de acercarme más a Él.

Nancy: Gracias por compartirlo

Mujer 3: No pienso mucho de manera regular sobre la ira que experimento en mi vida pero como mamá, como esposa y como mujer creo que trato con la ira más de lo que creo. Fue realmente tan convincente darme cuenta como mi respuesta de ira no es más que un reflejo de lo que está sucediendo en mi corazón por poner mis ojos hacia mí, dentro de mí estoy sintiendo esa ira contra alguien en lugar de evaluar lo que Dios haciendo, en lugar de ver la maldad que hay en mi corazón y que está causando que yo actúe de esta manera y no ser receptiva a lo que Dios tiene para mí.

Por otra parte, la actitud con la que Dios ha estado trabajando últimamente en mi vida es el orgullo y Amán muestra un profundo orgullo, también encuentro que a veces sentimos cosas creciendo dentro de nosotros ¿de dónde sale todo esto? El Señor ha continuado mostrándome hoy que debo llegar a la raíz de todo el asunto, el orgullo es el problema, quizás otros no lo vean en mi, quizás nadie más lo vea, pero el Señor está trayendo convicción a mi propio corazón de que es orgullo y eso no es un juego, pero es bueno el tener esta convicción para así poder confesarlo y seguir adelante, y superarlo por medio de la sangre de Cristo que vence toda la maldad de nuestro corazón y así solamente podemos vivir la vida cristiana.

Nancy : ¿Algunas de ustedes se identifican con esto? Probablemente todas nosotras de alguna forma u otra.

Mujer 4: Es de mucha convicción para mí el saber que estamos en una batalla entre el reino de los cielos y el reino del hombre y entonces ver las armas que yo utilizo. Me encuentro usando la de avergonzar a otros, la manipulación, la ira, todo eso para hacer que mis hijos hagan lo que yo quiero que hagan. Igual hago con mi esposo, en lugar de utilizar las armas de la oración y el quebrantamiento; de la humildad y la sumisión. Fue de mucha convicción.

Mujer 5: En el estudio del libro de Ester Dios una vez más me muestra Su soberanía y Su providencia como el mueve los corazones de los hombres aun de reyes, continúa orquestando, se lleve a cabo hasta el último detalle, cuántas sorpresas nos llevamos.

Proverbios 21:1-2: “Dice como los repartimientos de las aguas así está el corazón del rey en las manos de Jehová a todo lo que quiere lo inclina’.

El Señor en Su soberanía nos concedió el regalo de tres hermosas niñas, al nacer la tercera yo quería tener otro bebé pues solamente tenía un solo sexo, intentar buscar el varón pero para mi sorpresa mi esposo Samir me dijo que él no quería tener más hijos. Eso no fue fácil para mí, busqué consejos y opiniones de mujeres piadosas y todas me decían que debía seguir el deseo de mi marido como dice la Palabra, oré por mucho tiempo y pataleé queriendo que el Señor cambiara el corazón de Samir y se cumplieran mis deseos, pero el Señor después de nueve años nos mandó un regalo hermoso, para nuestra sorpresa estaba embarazada, no lo podíamos creer Él tenía otros planes para nuestra familia.

Así que a las diez semanas de embarazo un sábado me dio un dolor muy fuerte y creía que tenía que ver con el embarazo, Samir me llevó de inmediato a la emergencia nos encontramos con el doctor que rápidamente pudo darse cuenta que el dolor venía de la vesícula después de sonografias se determinó que me tenían que operar. ¡Qué noticia! los médicos me hablaban de la posibilidad de perder el embarazo que la a anestesia tenía sus riesgos… En fin unos días de angustia y ansiedad, pero confiada en que el Señor sabría cómo sacarnos de todo eso. Solo nos quedaba orar mucho y esperar en Él como dice el salmo 32:10: “Mas al que espera a Jehová le rodea la misericordia”.

Al fin vimos la mano de Dios en todo, Su providencia y soberanía, la operación fue un éxito. Mi embarazo progresó normalmente y a los nueve meses nació nuestro hijo, un varón, Samir Julián de casi nueve libras. Él ha sido una gran bendición para toda nuestra familia.

Nada interfiere con los planes de nuestro gran Dios Jeremías 29:11 dice:

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros dice Jehová pensamientos de paz y no de mal para daros el fin que esperáis”.

Nancy : Amén. Vamos Ester déjenme decirles algunas de ustedes no han estado con nosotras antes pero sí han estado ustedes saben de qué estoy hablando.

Cuando uno se detiene uno o dos días y se sumerge en la Palabra de Dios, como lo hemos hecho nosotras, esperen ser probadas. Quizás antes de la mañana y en las formas en que menos esperes.

Como sucede con una profesora. Cuando tú quieres saber si tus estudiantes aprendieron lo que se les enseñó, ¿cómo lo averiguamos? Le pasamos un examen. Dios ha sido nuestro profesor. El Espíritu Santo ha estado hablándonos sobre asuntos como el miedo, la fe, el coraje, la obediencia y la providencia de Dios. ¿Cómo vamos a aprender acerca de la providencia de Dios si nunca tenemos la oportunidad de tener que confiar en Su providencia?

Así que cuando estés cansada y tengas un día como el de hoy, en el que sientes que has estado disfrutando de la bondad de Dios y en el que, al llegar a la casa, encuentras que tu esposo tiene algo en la televisión que no puedes creer que él esté permitiendo que tus hijos vean, o si vuelves al trabajo o a la escuela mañana para sentir que tu mundo se está cayendo a pedazos… Es en momentos como esos que aprendes a confiar en la providencia de Dios.

El hecho de que estés de acuerdo con todo lo que fue dicho hoy en este programa no significa que hayas pasado la prueba. Esto se aprende cuando lo ponemos en práctica en el laboratorio de la vida. Así que prepárate para esto. Cuando falles —así como yo lo he hecho durante el estudio de Ester, cuando me encuentro viviendo las características de Amán y de Asuero— cuando falles, vuelve al Señor, vuelve a la Verdad, y aconseja tu propio corazón, y arrepiéntete si necesitas hacerlo.

Agradécele a Dios por Su paciencia por Su misericordia, y levántate de nuevo y sigue caminando, y toma el próximo paso de fe. Porque esto es un peregrinaje. Es un proceso. Pero quiero advertirte para que no pienses que has llegado al cielo hoy, porque no ha sido así, ni tu ni tu familia ha llegado allí aún.

Algunas de ustedes han sido probadas y se han visto en situaciones difíciles, con sus hermanas, mamás o hijas y es increíble como estas cosas son examinadas y probadas en el seno de nuestras familias y es ahí donde vemos si hemos pasado la prueba, este es el laboratorio de la vida así que no te sorprendas por esto, debes estar preparada para ello pero debes saber que Dios es capaz de guardarnos de pecar y de levantarnos cuando caemos.

Familias que conozco… Es asombroso como se ven estas pruebas entre las familias. Este es el laboratorio de la vida. Así que no te sorprendas por esto. Debes estar preparada para ellas. Pero debes saber que Dios es capaz de guardarnos de pecar y de levantarnos cuando caemos.

Carmen: Una advertencia y aliento de parte de Nancy Leigh DeMoss. En Dios encontramos toda la fortaleza que necesitamos para luchar contra la tentación. Nancy y algunas amigas han estado reflexionando sobre esta serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios , que tanto nos ha ayudado. El estudio de Nancy de este libro tiene tanto que enseñarnos sobre la ira, el coraje, y la perseverancia en tiempos difíciles.

Las mujeres que escuchamos hoy solo representan una fracción de las mujeres que han sentido convicción de pecado y que han sido fortalecidas por este estudio de Ester. Si deseas escuchar más programas como estos puedes visitar nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Si te has perdido alguno de los programas de esta serie, puedes escucharlos gratuitamente aquí.

Ester y su pueblo atravesaron por momentos de gran sufrimiento. Mañana veremos algunos de sus buenos momentos, tiempos de gozo auténtico dado por Dios. Oremos ahora. Aquí está Nancy

Nancy: Gracias Señor por la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús que nos libra de la ley del pecado y de la muerte. Que podamos vivir y celebrar esa victoria que es nuestra a través de nuestro Señor Jesucristo. En Su nombre oramos, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

12/18 – Un gran contraste

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

12/18 – Un gran contraste

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-gran-contraste/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss dice que necesitamos quitar nuestros ojos de las otras personas y preocuparnos más acerca lo que Dios piensa.

Nancy Leigh DeMoss: Si vives para agradar a otros, tomarás decisiones equivocadas. Y como consecuencia de ello tomarás decisiones necias en tu vida. Pero si tu vida está motivada por el deseo de agradar a Dios en cómo te ves, cómo te vistes, cómo actúas, cómo hablas, con quien sales, con quien te casas, el trabajo que tienes, si tu motivación es agradar a Dios, si tu vida esta cimentada en convicciones, entonces estarás dispuesta a defender tu posición. Estarás dispuesta a ir en contra de la corriente, si fuera necesario. Tendrás el valor porque le temerás a Dios y no a los hombres.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Alguna vez has escuchado un debate sobre algún tema y te has preguntado, ¿Cómo es que dos personas pueden ver las cosas de forma tan diferente? Esto tiene que ver con las creencias fundamentales que las personas tienen en sus corazones. Hoy veremos cómo nuestras convicciones afectan toda nuestra vida. Aquí está Nancy, continuando con un estudio llamado Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Cuando empezamos esta serie, las reté a leer repetidamente el libro de Ester y buscar tres cosas.

Las alenté a buscar a Dios y Sus atributos —y hemos estado viendo la providencia de Dios y Su soberanía a través de toda la historia.

Las alenté también a indagar sobre la lucha que se estaba llevando a cabo entre dos reinos: el reino del hombre y el reino de Dios. Creo que han podido ver cómo esta batalla se personificó en Amán y Mardoqueo. La batalla entre estos dos es realmente una ilustración de una batalla cósmica mayor.

Luego las animé a buscar los personajes involucrados y ver el contraste entre estos. En la historia de Ester hay dos grupos de personajes que no pueden ser más distintos. La diferencia entre estos es como la noche del día. Por un lado tenemos al rey Asuero y su malvado primer ministro, Amán. Este es un grupo de personajes, y ellos tienen muchas similitudes.

Pero por el otro lado, tenemos a Mardoqueo, el judío, y su prima Ester, la cual él crió como a su propia hija, y que se convirtió en reina. Mardoqueo y Ester son un par que tienen muchas similitudes, y son muy diferentes a Asuero y Amán.

En nuestra última sesión, vimos que Amán fue colgado en la horca que él mismo había hecho para Mardoqueo, así que ahora el malvado Amán está fuera del camino. En la providencia de Dios, Dios trajo a Amán su debido juicio.

De seguro no querrán perderse la emocionante conclusión de esta historia, pero antes de que veamos lo que sucede quiero hacer una pausa en medio de la acción y tomar este tiempo para contrastar estos dos grupos de personajes. Esto es solo un resumen de lo que hemos visto hasta ahora, para concentrarnos en analizar los dos tipos de personas diferentes.

Ahora, escuchen esto, piensen y pregúntense: ¿En qué lado de la página estoy yo, de qué lado de la columna quedo? ¿Tengo algunas de las características de Asuero y Amán? ¿O tengo las características de Mardoqueo y Ester? Puede que encuentres que tienes cualidades de ambos grupos . Vamos entonces a comparar a estos dos grupos de personajes.

Asuero y Amán eran ambos de descendencia real ambos descendían de reyes. Mardoqueo y Ester, por el otro lado, eran descendientes de nadie. Venían de un trasfondo humilde. Ester era huérfana. Era parte de una minoría de la población. Ellos no eran personas importantes.

Por un lado Asuero y Amán, tenían riquezas, poder, posición e influencia. Pero Mardoqueo y Ester empezaron sin nada. Ellos eran pobres. Ellos no tenían influencia, o por lo menos eso pensaban.

Asuero y Amán eran personas inseguras. Tenían miedo de perder el prestigio, de perder sus posiciones. Siempre tenían que estar afianzándose, controlando, con tal de mantener sus posiciones. Pero Mardoqueo y Ester no tenían nada que perder. De ahí que no tuvieran nada que temer.

Observen a Asuero y Amán en el tema del control. Ellos se sentían motivados a controlar a otros, y esto es lo que tienden a hacer las personas inseguras. Con tal de mantener su posición, tratarán de controlar a los otros. Pero Mardoqueo y Ester estaban dispuestos a estar bajo el control de Dios.

Visto una vez y otra vez que Asuero y Amán eran arrogantes, orgullosos. Pero por el otro lado vimos que Mardoqueo y Ester, eran humildes y sumisos.

Amán y Asuero y no tenían dominio propio. Y vimos esto de varias maneras. Se enojaban fácilmente cuando sus posiciones eran amenazadas o cuando no eran complacidos. Ellos eran indulgentes en cuanto a la bebida, en cuanto a sus hábitos alimenticios, mientras que por el otro lado Mardoqueo y Ester demostraron la gracia del dominio propio. Bajo la presión ellos mostraron moderación. Ellos eran personas estables. Ellos estaban firmes.

Vimos en las últimas sesiones que Ester atravesó por todo el complicado proceso de preparar dos banquetes, aquellos manjares, antes de siquiera decirle al rey lo que estaba en su mente. Qué duro es esto, cuando tienes algo en la mente, y entonces tener que esperar dos días para poder decirle a tu esposo… ¿No es cierto? Solo quieres decirlo y ya. Pero ella ejercitó el dominio propio.

Ella y Mardoqueo, cuando fueron provocados, y en medio de las amenazas, fueron pacientes. Fueron sumisos. Ahora, eso no significa que ellos no hicieron nada. No significa que ellos se quedaron quietos y callados. Había un tiempo para hablar, pero hasta que no llegara ese momento, ellos se controlaron. Y cuando hablaron, lo hicieron con mucho cuidado.

Asuero y Amán eran motivados por las opiniones de otros. Por lo que cuando el consejero del rey dijo, “Deshazte de la reina” el rey estaba ebrio —dijo, “Está bien, fuera Vasti”. Eliminada. Él actuó impulsivamente porque fue motivado por la opinión de otros. Le temía a los hombres. Su motivación era impresionar a los demás. Él vivió para complacer a los demás; mientras que Mardoqueo y Ester estaban motivados por principios. Sus vidas se caracterizaban por convicciones, y realmente no era importante para ellos lo que los demás pensaran.

Una vez Mardoqueo decidió, No voy a postrarme delante de Amán, dice que los que estaban a su alrededor, día tras día, le decían, “Necesitas postrarte; necesitas postrarte”. Él no se postraba. Él no iba a ser influenciado por las opiniones de otros porque su vida estaba cimentada, no en el temor a los hombres, sino en el temor a Dios. Su motivación era agradar a Dios, y como resultado él estaba dispuesto a sacrificar su reputación. Él y Ester estaban dispuestos a pararse solos, a ir en contra de la corriente.

Tenemos algunas mujeres así aquí. Déjenme decirles, espero que ustedes, las más jóvenes, cuando crezcan se conviertan en mujeres de convicción, en mujeres de coraje. Habrá hombres, amigos, personas en sus vidas, que las van a retar a hacer las cosas a la manera del mundo. Si viven para complacer a otros, tomarán decisiones equivocadas. Tomarán decisiones tontas. Y ustedes experimentarán las consecuencias como resultado de eso en sus vidas.

Pero si sus vidas son motivadas por el deseo de agradar al Señor en la forma como se visten, como actúan, como hablan, con quien salen, con quien se casan, el trabajo que tienen si su motivación es agradar a Dios, si sus vidas están basadas en convicciones, entonces estarán dispuestas a pararse solas. Estarán dispuestas a ir en contra de la corriente, si fuera necesario. Tendrán la valentía, porque temerán a Dios y no a los hombres.

Asuero y Amán protegían su propia reputación, su propia imagen; mientras que Mardoqueo y Ester protegían a otras personas.

Asuero y Amán estaban centrados ellos mismos y buscaban lo suyo; mientras que Mardoqueo y Ester estaban centrados en los demás. No eran egoístas. Esto fue lo que motivó muchas de sus acciones y decisiones.

El mundo de Asuero y de Amán giraba en torno a ellos mismos, pero Mardoqueo y Ester estaban alineados con los propósitos y el plan de Dios que eran aun mayores que ellos. ¿Y qué era esto? Preservar el linaje de Cristo, cumplir la promesa del juicio de Dios sobre los amalecitas. Hemos visto eso. De modo que el mundo no giraba alrededor de ellos. No se trataba de ellos. Ellos dicen, todo se trata de Dios. Es sobre Sus propósitos. Es sobre Su reino. Es sobre Su plan.

Asuero y Amán se percibían como el centro de atención. No solo pensaban que el mundo giraba en torno a ellos, sino que decían, Mi mundo soy yo. Mientras que Mardoqueo y Ester se dieron cuenta de que sus vidas eran solo una pequeña parte de un panorama mayor.

Amigas, hermanas, esto es importante. En la vida, si crees que tu mundo depende de cómo te sientes, cómo otros te traten, lo que esté pasando a tu alrededor, de cómo esté tu matrimonio, cómo estén tus hijos si eso constituye tu mundo, terminarás tomando decisiones egoístas y te convertirás en una mujer amargada.

Pero si reconoces que tu vida no es imprescindible, que es solo una pequeña parte importante para Dios, claro pero solo una pequeña parte en un mundo inmenso, eterno, infinito; de un plan cósmico grandioso de un Dios redentor, entonces estarás dispuesta a tomar tu lugar en este plan y decir, “Mi vida no tiene que ser perfecta. Lo que importa es que mi vida cumpla con los propósitos de Dios”.

Asuero y Amán se desligaron de la dificultad del pueblo. Mientras toda la ciudad estaba en confusión después de haber sido promulgado el edicto, Amán y el rey se sentaron a beber y a festejar. Sus vidas se mantuvieron al margen de la dificultad de los demás, pero Mardoqueo y Ester se identificaron con la dificultad de los demás.

Asuero y Amán veían sus posiciones como un medio para auto-exaltarse, pero Mardoqueo y Ester veían sus posiciones como un medio para servir a los demás e interceder; para intervenir en beneficio de la gente.

Asuero y Amán buscaban controlar a los demás, y como resultado, terminaron siendo controlados por los demás. Mientras, que Mardoqueo y Ester buscaban servir, y como resultado, terminaron siendo servido por otros.

Asuero y Amán eran impetuosos. Actuaron precipitadamente y luego se arrepintieron; mientras que Mardoqueo y Ester fueron comedidos. Fueron medidos en sus palabras en sus acciones. Ellos pensaban antes de actuar.

Asuero y Amán, como hemos visto, eran emocionalmente inestables. Ellos eran irracionales. Eran erráticos. Sus conductas eran impredecibles. Pero Mardoqueo y Ester eran emocionalmente estables porque sus vidas estaban cimentadas en Jehová Dios. Ellos eran cautelosos para manejar las cosas.

Y por último pero no menos importante, mientras observamos el contraste entre Amán y Mardoqueo, vemos en Amán a un hombre que se autoexaltaba y forzó a Dios a humillarle; mientras que Mardoqueo se humilló a sí mismo, y como resultado, Dios le exaltó.

Humíllense ustedes mismas delante de Dios, y en Su tiempo, Él les exaltará. (Parafraseado; Santiago 4:10, 1 Pedro 5:6).

Carmen: ¿Puedes creer que estos dos grupos de personajes sean tan diferentes? La pregunta más importante es, ¿cuál de estas personas se parece más a ti? Espero que hoy puedas pasar un tiempo reflexionando en esta pregunta.

Ya solo faltan tres semanas para nuestra primera c onferencia de Mujer Verdadera en Santo Domingo. Estamos orando que Dios derrame Su Espíritu en medio nuestro y que ese encuentro produzca frutos en abundancia en las vidas de las que participen allí. ¿Nos acompañarías a orar por este evento?

¿No encuentras que es más fácil empezar algo que terminarlo? Cuando Ester se acercó al rey Asuero, muchas cosas comenzaron a salir bien. Hubiera sido fácil para ella relajarse, pero su trabajo no había terminado. Aquí está Nancy.

Nancy : Oh, la diferencia que un día puede hacer. Estamos yendo a través de la historia de Ester, y vimos en el capítulo 7 que los judíos habían sido condenados a la muerte por el edicto del perverso Amán. Ahora Amán había recibido el juicio merecido, pero el edicto todavía estaba en efecto: En unos meses, los persas podrían matar, destruir y aniquilar a todos los judíos.

Cuando llegamos a los capítulos 8 y 9, vemos la continuidad de la soberanía y de la mano providencial de Dios en acción . Cuando Dios dice es tiempo de actuar , es tiempo de trabajar, ¡que rápido pueden cambiar las cosas! Esto es lo que vamos a ver en estos últimos capítulos del libro de Ester.

Vamos a comenzar por el capítulo 8, versículo 1: En aquel día… Este es el día en que Amán fue colgado de la horca, que irónicamente, pero providencialmente, él mismo había construido para Mardoqueo.

En esa misma horca, el mismo Amán fue ahorcado, y en ese mismo día el rey Asuero le dio a la reina Ester la casa de Amán, quien fuera el enemigo de los judíos. Y Mardoqueo vino delante del rey, porque Ester le había revelado lo que él era para ella [su padre adoptivo, su primo]. Y el rey se quitó el anillo que había recobrado de Amán y se lo dio a Mardoqueo. Y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Amán (versículos 1-2).

¿Este es un cambio? ¿ O qué? Todo está diferente. En la situación en que parecía no haber esperanza, podemos ver ahora a Dios actuando. Él había estado llevando a cabo Sus propósitos. En tan solo unos instantes, Mardoqueo es elevado de su posición despreciada; la de un disidente, a una posición de preminencia, de poder e influencia. Él reemplazó a Amán como primer ministro del reino más grande del mundo, tal vez con una población de cien millones de personas.

En el capítulo 4, a Mardoqueo no le era ni siquiera permitido cruzar las puertas del rey, y ahora era traído directamente ante la presencia del rey. Anteriormente, Amán había utilizado el poder del anillo del rey para firmar un decreto para matar a Mardoqueo. Ahora Amán está muerto por un decreto del rey, y Mardoqueo está a cargo del anillo del rey. Todo está invertido, de afuera hacia adentro, y de adentro hacia fuera.

Mientras meditaba en este pasaje hace unos días atrás, un versículo del libro de Apocalipsis vino a mi mente, el capítulo 11. Pensé, “Esta es una excelente imagen en el Antiguo Testamento de la promesa que tenemos de lo que un día sucederá”. Dice así, “El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señor y de Su Cristo, y Él reinará por los siglos de los siglos” (versículo 15). ¿Amén?

Esto es lo que va a suceder. En el libro de Apocalipsis, están todos estos capítulos sobre todas las cosas horribles acerca de Babilonia, la prostituta de Babilonia, y los reyes del mundo uniéndose en contra del Señor, amenazándole a Él y a Su pueblo. Hay tiempos de miedo de temblor y temor, y parecería como si el pueblo de Dios estuviera del lado de los perdedores. Pero entonces viene el rey cabalgando en Su caballo blanco. Y toma el control.

Mardoqueo es elevado al trono. Amán está muerto. Mardoqueo triunfa. Y ahora tiene el anillo, y el reino del mundo se ha convertido en el reino de nuestro Señor y de Su Cristo, y Él reinará por siempre y para siempre, amén.

Esta imagen extraída del Antiguo Testamento es solo un vistazo de la gran promesa que tenemos de que algún día no habrá reyes ni gobernadores malvados en este mundo. La justicia será exaltada. Todo pecado será abolido. Los pecadores serán condenados y juzgados, y Dios, que ha estado sentado en el trono todo el tiempo, será reconocido como el incuestionable Rey, Señor y Gobernador de todo el universo.

Vemos en esta historia algo mayor que esta historia misma. Es el panorama del gran plan de Dios.

Ahora, debido a que Amán era un criminal, de acuerdo a la ley persa, el rey tenía el derecho de confiscar todas sus propiedades y pertenencias. Y en vez de quedarse con ellas, el rey le dio a Ester la fortuna de Amán, convirtiéndola a ella en una mujer de increíble riqueza.

Esta pobre niña huérfana es ahora la reina y tiene una fortuna. En vez de ella quedarse con ella, Ester se la da a Mardoqueo y le asigna como supervisor de todo. Ciertamente Dios exalta al humilde, ¿no es esto cierto ? Esto es lo que vemos ilustrado en el libro de Ester. Espera en el Señor. A Su tiempo y a Su manera, Él arreglará todo lo que ha sido dañado.

Hermanas, amigas, esto no es cierto solo para Ester y Mardoqueo. Es cierto para ti. Es cierto para tu matrimonio. Es cierto para ese marido difícil. Es cierto para ese niño tormentoso. Es cierto para ese jefe imposible. Tú sé fiel y haz lo correcto, y en el tiempo, Dios te recompensará.

Esther habló de nuevo con el rey. Ella se postró a sus pies y lloró y le rogó para que evitara el malvado plan de Amán hijo de Hamedata, que evitara el complot que se había levantado en contra de los judíos. Cuando el rey levantó el cetro de oro a Ester, Ester se levantó y se paro delante del rey.

Y ella dijo,

Si le place al rey, y si he hallado gracia delante de él, si el asunto le parece bien al rey y yo soy grata ante sus ojos, que se escriba para revocar las cartas concebidas por Amán, hijo de Hamedata, agagueo, las cuales escribió para destruir a los judíos que están en todas las provincias del rey. Porque ¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo. ¿Cómo podría yo ver la destrucción de mi gente? (versículos 3-6)

Ahora, en este párrafo, vemos unos principios maravillosos en relación a la intercesión. Observa la intercesión de Ester en beneficio de su pueblo.

Primero que todo, ella persistió. Ella habló otra vez con el rey. Ella ya había hablado con el rey en una ocasión. Ella ya había descubierto el complot, pero habló otra vez. Ella no descansó con la muerte de Amán, porque aunque ella sabía que Amán había sido ahorcado, todavía tenían que manejar las ramificaciones de su malvado edicto.

Entonces ella continuó hasta completar su misión y fue delante del rey para suplicarle que revirtiera el edicto que anteriormente había emitido: “Todos los judíos serían aniquilados y destruidos”. Este edicto todavía estaba vigente, aun cuando Amán colgaba de la horca.

En el versículo 3, vemos también que ella fue intencional. Ella cayó a sus pies. Ella lloró. Ella le rogó. Ella fue intencional; porque esto le importaba. No creo que ella estuviera fuera de control. Creo que ella quería que él viera el fervor de su corazón.

Entonces, ella hace una petición justa. Otra vez, en el versículo 3, ella ruega al rey que anule el malvado plan de Amán y el complot que se había concebido en contra de los judíos.

En el versículo 4, vemos que a ella se le ha concedido el acceso. Escuchen, no se puede interceder ante el rey al menos que él te de acceso. Tú no puedes interceder ante el trono de gracia a menos que el Rey con R mayúscula te dé el acceso. Y lo más maravilloso del Evangelio es que en Cristo tenemos acceso a la misma habitación del trono de Dios. Por esto es que Dios dice en Hebreos, “Acerquémonos con confianza al trono de la gracia” (4:16). Entren, pidan en el nombre de Cristo, y se les dará.

Mientras, Ester se acerca al rey, ella no tiene un espíritu demandante. Sino que, ella tiene una actitud humilde y sumisa: Si le agrada… Si he hallado favor si le parece correcto… Ella no está demandando sus derechos. Ella está rogando, humildemente, y sumisamente.

¿ Es así cómo tú oras? ¿Tú demandas que Dios cambie el corazón de tu esposo? ¿Tú le demandas a Dios que cambie el corazón de tu hijo o de tu hija y que le traiga de vuelta? ¿Tú le demandas que te de el trabajo que tú quieres? ¿O demandas que tu esposo reciba un aumento? ¿ Demandas estas cosas a Dios como si fuera un derecho? O, cuando tú oras, ¿oras humildemente y sumisamente, Señor, si te agrada a Ti, si he hallado favor delante de Ti, si te parece correcto a Ti, podrías Tú concederme este deseo?

Ella hace una petición específica en el versículo 5: “Que se escriba para revocar las cartas las cartas concebidas por Amán para destruir a los judíos”. ¿Cuándo oras lo haces específicamente? O solo dices, “Señor, sácame de este lío”. ¿Qué es lo que quieres que haga Señor? ¿Cuál es tu petición? La intercesión necesita ser específica.

Entonces Ester se identifica personalmente con su gente. Ella misma está en juego aquí. En el versículo 6, ella dice, ¿Cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo? O ¿cómo podría yo ver la destrucción de mi gente? ¿Ves? Ester no está contenta con haber salvado su vida y la de Mardoqueo. Ella no puede descansar hasta que sepa que su pueblo también está a salvo.

Creo que hoy en día es tan diferente para muchos creyentes que están contentos con disfrutar de su posición privilegiada en su relación con Cristo, mientras permanecen ciegos o indiferentes ante aquellos que gimen debido al peligro espiritual en el que se encuentran.

Charles Spurgeon lo dijo de esta manera, Trata esta receta: “Oh creyente, cuando estés tristes de corazón y en pesadez de espíritu. Olvídate de ti y de tus pequeñas preocupaciones y busca el bienestar y la prosperidad de Zion , y del pueblo de Dios. Cuando dobles tus rodillas en oración a Dios, no limites tu petición al estrecho círculo de tu vida, aunque esté en una prueba , sino que envía tu anhelo en oración por la prosperidad de la iglesia. Ora por la paz de Jerusalén, y tu alma será refrescada”.

Padre, unimos nuestros corazones en este momento clamándote a Ti por estas personas. Vemos la mundanalidad, la pecaminosidad, las ataduras pecaminosas, la impureza moral, la falta de modestia, la falta de respeto, el divorcio, las relaciones rotas entre padres e hijos.

Oh Dios, vemos estas cosas, no solo afuera del palacio, no solo en el mundo, pero también en la casa de Dios. Y , oh Dios, clamamos a Ti para que intervengas, tú no quieres Señor que ninguno perezca sino que todos vengan al arrepentimiento, retrasa el juicio de este mundo, dale tiempo a la gente de arrepentirse, ten misericordia, atrae los corazones de las personas hacia Ti.

Señor, oramos por Tu pueblo, por la iglesia, y decimos, ¿Cómo podemos soportar la confusión en que hoy están sumidas tantas de tus iglesias? Por eso oramos pidiendo, oh Dios ten misericordia. Escucha nuestras oraciones. Aviva los corazones de Tu pueblo para Tu gloria y por Tu reino. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Amén. Siempre supe que el libro de Ester contiene una historia apasionante, pero las enseñanzas de Nancy Leigh DeMoss me han mostrado muchas verdades profundas que este libro tiene para explorar. Espero que hayas hecho una conexión con la historia y le des seguimiento a las cosas aquí aprendidas.

Después de estudiar el libro de Ester, no te sorprendas si tienes un examen. No un examen de lápiz y papel, sino un examen espiritual. Acompáñanos mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

11/18 – Una presentación persuasiva

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

11/18 – Una presentación persuasiva

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-presentacion-persuasiva/

Nancy: Pienso que en ocasiones la forma en la que abordamos a personas a las personas en posiciones de liderazgo, explica el porqué éstos no responden de manera positiva, y es porque no les damos la oportunidad de respirar. No les damos la oportunidad de pensar.

Lo mismo te pasa a ti cuando tus hijos se acercan, cuando te están atacando. Ellos te dicen, “No estoy de acuerdo con tu decisión. No debiste tomar esa decisión. Yo no tengo que hacer eso”. ¿Acaso hará esto que tu reconsideres tu decisión? Difícilmente.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín en la serie Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios .

Nancy: Volvamos atrás por un momento. En la última sesión vimos que el rey no podía dormir, así que decidió leer las crónicas. Él se dio cuenta de que cinco años antes Mardoqueo le había salvado la vida, y que nunca se había hecho nada para honrarlo.

Así que dijo, ¿Quién está en la corte? Él quiere saber qué se puede hacer para honrar a este hombre.

Casualmente, al amanecer, Amán estaba parado justo afuera, en el patio interior. Podemos notar que esto es providencial ya que Amán acababa de construir una horca en la que quería eliminar a Mardoqueo. Él viene a solicitar el permiso del rey para hacerlo.

La agenda de Amán y la del rey son muy diferentes en ese momento. Pero Dios es el que está en control del tiempo en el que las cosas van sucediendo.

Así que Amán entra, y el rey le dice, ¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrar? Y Amán se dijo: ¿A quién desearía el rey honrar más que a mí? (Ester 6:6)

Así que vemos el orgullo de Amán. Vemos las evidencias de este sentimiento. Vemos como ha respondido con ira, con inseguridad, mencionando nombres de personas importantes, y haciendo alarde de sus logros y hazañas.

Él es un hombre arrogante, por eso es consistente con su que pensara: Él rey quiere honrar a alguien. Yo soy el hombre número dos en esta tierra. ¿A quién más pudiera el rey honrar que a mí?

Él es orgulloso, y termina haciendo el ridículo. Eso es lo que le pasa a la gente orgullosa. El orgullo termina haciendo que hagamos cosas ridículas.

Y Amán [pensando que el rey quiere honrarlo] le dijo,

Para el hombre a quien el rey quiere honrar [por supuesto, ese soy yo], traigan un manto real con que se haya vestido el rey, y un caballo en el cual el rey haya montado y en cuya cabeza se haya colocado una diadema real; y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los principales más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, le lleven a caballo por la plaza de la ciudad y pregonen delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar. [Por supuesto, ese soy yo] (Versículos 7-9).

Ahora bien, los plebeyos usualmente cabalgan en burros. Únicamente los hombres nobles y los ricos montaban a caballo. Tenemos que preguntarnos si el deseo de Amán de cabalgar en el caballo del rey era un intento sutil de alcanzar el trono. Yo pienso que es muy probable que Amán deseara ser rey, y estaba mirando esto como otro paso en esa dirección.

Pienso que él deseaba ser percibido por las personas como un posible heredero. Este es el hombre a quien el rey quiere honrar.

El rey, de hecho, fue asesinado diez años después. Así que iba a ser reemplazado; y pienso que Amán simplemente pensó, “Cuando el rey esté fuera del escenario, eso me pondrá en la posición de llegar a ser rey”.

¿Qué tenemos aquí? Ambición egoísta. Pura y simplemente eso es lo que es. Bueno, no es exactamente pura, pero es ambición egoísta.

Así que, el versículo 10, Entonces el rey le dijo a Amán… ¿Sabes algo? Algunas veces nosotros conocemos estas historias, y dejamos de experimentar un sentido de asombro al leerlas. Es por eso que ayuda volver atrás y escudriñar las Escrituras y decir, Dios, dame ojos frescos para ver esto. Colócate tú misma en esta situación, en los zapatos de Amán en este momento.

El rey le dijo a Amán,

Toma presto el manto y el caballo como has dicho [gran idea], y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey; no omitas nada de todo lo que has dicho (versículo 10).

¿Te puedes imaginar lo que le pasa a Amán en ese momento? Es decir, ¿Por qué estaba él en el palacio en ese momento? Porque él había venido a decirle, Ahorca a Mardoqueo. Y el rey le dice, “Date prisa y honra a Mardoqueo”.

Lo que quiero decir es que, si no fuera trágico, sería hasta cómico. No es cómico, pero es increíble. Es la providencia de Dios en acción.

Así que Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevó a caballo por la plaza de la ciudad, y pregonó delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar (versículo 11).

¿Será verdad que aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados? Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra (Mateo 5:5). ¿Será verdad?

Es verdad. Y un recordatorio que vemos aquí es que, todo lo que puedas haber hecho para la gloria de Dios será un día recompensado. Así será. Permite que sea Dios Quien elija cuándo y cómo llegará la recompensa.

Mardoqueo obtiene su recompensa cinco años después de que la buena acción había sido hecha. Amigas yo sé que dijimos esto al principio de esta serie, pero como un recordatorio es probable que no haya una tarea menos agradecida que la de ser una esposa y madre; ser guarda del hogar.

Muchas de las cosas que tú haces día a día, fielmente, para servir a tu pareja, para servir a tus hijos, para bendecirlos, quizás algunas de ustedes enseñando a sus hijos en sus propios hogares… Quizás no estás viendo las recompensas ahora. Pero las verás. Las verás. Humíllate. Dios te exaltará a su debido tiempo.

Proverbios 18:12 (RV) nos dice, Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre. ¿A quién te recuerda este pasaje? Al arrogante de Amán. Pero antes de la honra es el abatimiento… ¿A quién se te parece este? Este es Mardoqueo.

Mardoqueo, quien se ha humillado a sí mismo constantemente, ahora comienza a ser exaltado por Dios. Y Amán, quién ha buscado con ansias reconocimiento, aplausos, comienza a resbalar hacia la humillación y la destrucción. El orgullo de Amán se convierte en su propia ruina.

Él se dice a sí mismo “¿A quién habría el rey de honrar más que a mí?” Y en este egocentrismo ciego, en realidad es él mismo quien establece las circunstancias que lo llevarán a su propia autodestrucción. Sin escapar a la providencia de Dios, él también establece, sin darse cuenta, la forma en la que serán exaltados aquellos que ha pisoteado y despreciado.

Así que el versículo 12 nos dice, “Después Mardoqueo regresó a la puerta del rey”. Una afirmación sencilla. No hay evidencia de que Mardoqueo se enorgulleciera por lo que pasó. Él simplemente regresó a su lugar para hacer su trabajo, ¿cuál era ese? Servir al rey. Él regresó a hacer lo que había estado haciendo todo este tiempo.

Pero Amán se apresuró a volver a su casa, lamentándose, con la cabeza cubierta (versículo 12). Ahora, él está avergonzado, apenado.

Por supuesto la gente sabía que Amán odiaba a Mardoqueo. Y acababa de ser humillado públicamente. Ha pasado todo lo contrario.

Cuando salió de su casa temprano en esa mañana, pensó que volvería a casa y que Mardoqueo estaría colgado en aquella horca para la medianoche. Ahora Amán regresa a su casa; su cabeza está cubierta; él está avergonzado.

Y Amán le dijo a su esposa Zeres y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido (versículo 13).

Si te das cuenta, esta es una frase muy interesante. Amán no está asumiendo la responsabilidad por sus problemas. En lugar de esto se enfocó en lo “que me pasó a mí”, en lo que otros me hicieron. Se vio a sí mismo, pienso yo, como una víctima de sus circunstancias.

Déjame decirte y lo quiero decir con mucho cuidado, porque no es siempre el caso pero usualmente cuando las personas se sienten deprimidas o avergonzadas, como le pasó a Amán en esta situación, hay una tendencia a sentirse que son una víctima. Así que se lo dicen a todo el mundo, como hizo Amán. Él se lo dijo a su esposa y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido.

Se lo dicen a otros. ¿Sabes lo que me pasó? ¿Sabes lo que me hizo mi esposo? ¿Sabes lo que mi ex-esposo hizo? ¿Puedes creer lo que le hizo a mis hijos? ¿Puedes creer lo que mi suegra me hizo? ¿Puedes creer lo que mi jefe me hizo?

Ellos siempre están culpando a otros— Ellos son libres para hablar, libres para decir. Esto es lo que me paso a mí, como si no tuvieran ninguna responsabilidad por “Lo que me pasó a mí”.

Ahora bien, yo espero no estar viendo más allá de lo que dice el texto, pero creo que es consistente con el carácter de Amán que él estuviera pensando de esa manera. Sabemos que siempre podemos conseguir que otra persona nos escuche contar nuestras tragedias.

No pretendo ser cruel, pero es muy fácil para nosotras estar siempre contando nuestras vicisitudes a cualquiera que quiera escucharlas. Con eso no quiero decir que las circunstancias de tu vida no sean difíciles. Pero algunas veces las dificultades en nuestras vidas son simplemente consecuencia de nuestras propias elecciones.

Nos colocamos en una situación que esta fuera de la voluntad de Dios. Hacemos una elección insensata. Actuamos con orgullo.

Te metes en un matrimonio que no es bíblicamente permitido; o te casas en contra del consejo y de la bendición de tus padres. Elijes un trabajo que no es la voluntad de Dios para ti.

Entonces tu vida termina en un desastre, y tú pretendes que todo el mundo se compadezca, cuando probablemente lo que necesitas decir es, “Estas consecuencias negativas que estoy experimentando ¿pudieran ser el resultado de algo que anda mal en mí? ¿Será mi orgullo? ¿Mi insensatez? ¿Mis malas decisiones? ¿Mis malas elecciones?”

A Amán le hubiera ido mejor si hubiera hecho eso en ese momento. Pero en lugar de ello, simplemente va y cuenta lo que le estaba sucediendo a él. Se siente que él es una víctima de sus circunstancias.

Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron, “Si Mardoqueo, es de descendencia judía, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él” (versículo 13).

Aquí Zeres asume una actitud fatalista. Ella no entiende la providencia divina.

Ahora, ¿qué pudo haber hecho Zeres en este punto? Ella pudo haber estimulado a Amán a humillarse a sí mismo, a asumir su responsabilidad, a arrepentirse. Y la historia pudo haber terminado de manera diferente.

Pero ella sí reconoció, como lo hicieron sus otros consejeros, que al final nadie puede destruir el pueblo de Dios. Tú no podrás vencerlo. Y en cuanto a eso ella tenía razón.

Aún estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron aprisa a Amán al banquete que Ester había preparado. (Versículo 14).

Capítulo 7, versículo 1: Y el rey y Amán fueron al banquete a beber vino con la reina Ester. Este es, por cierto, el sexto banquete en el libro de Ester. A ellos les gustaban las fiestas. Y es increíble algunas de las cosas que ocurrían alrededor de aquellas fiestas.

También el segundo día [este segundo día corresponde a la segunda fiesta], mientras bebían vino en el banquete, el rey le dijo a Ester, ¿Cuál es tu petición, reina Ester? Te será concedida. ¿Cuál es tu deseo? Hasta la mitad del reino, se te dará. Y respondió la reina Ester … (Versículos 1-3).

Esta es la tercera vez que el rey le ha dicho a ella, ¿Qué quieres? Y no es hasta la tercera vez, a pesar de que ella tenía esta puerta abierta de par en par …No es hasta ese momento que ella le dice lo que desea.

Recuerda, Dios ha estado orquestando las circunstancias. Si ella lo hubiera dicho más temprano, las cosas no hubieran estado en el mismo lugar ni hubieran acontecido de la forma en que sucedieron.

De manera que ella ha sido sabia. A pesar de que ella no sabe lo que Dios ha estado orquestando, ella ha sido sabia siguiendo la guía de Dios. Y finalmente, ahora es el tiempo.

“Entonces la Reina Ester respondió, Si he hallado favor a tus ojos, oh Rey, y si le place al rey, que me sea concedida la vida según mi petición, y la de mi pueblo según mi deseo.Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para el exterminio, para la matanza y para la destrucción” (versículos 3-4).

Por cierto, esa formulación es casi idéntica a la formulación del edicto de Amán, de que los judíos podían ser destruidos, asesinados o aniquilados en ese día en el mes de Adar, once meses más adelante. Así que ella cita ese edicto para que el rey sepa exactamente a qué es que ella se está refiriendo. Ella dice,

Y si solo hubiéramos sido vendidos como esclavos o esclavas, hubiera permanecido callada, porque el mal no se podría comparar con el disgusto del rey (versículo 4).

Ahora, vamos a hablar por unos pocos momentos sobre la petición que ella le hace al rey cómo la hace y qué tiene de sabia su actuación.

Primero que todo, al leer este pasaje vemos que a pesar de su grave situación y circunstancias, a pesar del hecho de que esto era una emergencia,

Ester no se desmorona.

Ella no actúa como una arpía.

Ella no le ladra órdenes al rey .

Ella tiene su cabeza bien puesta. Ella es balanceada.

Ella no se ha comportado como una loca o histérica.

Ella está muy controlada.

Ella está bajo el control de Dios, y ha sido sabia en la manera en la que lo ha abordado. Ella le suplica humildemente al rey. Si he encontrado gracia ante tus ojos. Si le place al rey. Ella no aparece exigiendo sus derechos. Ella le habla con mucho respeto al rey.

Ella demuestra un respeto adecuado por su posición: Oh rey. Este es su esposo, pero también es el rey.

Así que ella le habla respetuosamente, sabiendo que ese hombre necesita ser respetado. Y ella sabe que si él se siente respetado, es más probable que honre la solicitud que ella le hace.

Ella pudo haber dicho: ¡Idiota! ¡No puedo creer que firmaste esto sin verificar bien de lo que se trataba! Quiero decir, solamente imagínate cómo hubiéramos manejado una situación similar. Nuestras palabras, nuestra actitud y comportamiento pudieron haber sido realmente como el de una mujer salvaje.

Entonces ella hace una última solicitud, una solicitud específica: Permite que me sea concedida la vida, y permite que la vida de mi gente sea concedida. Observa que ella no ataca a Amán inicialmente. Sino que ella apela al hecho de que su vida está en peligro, porque el rey ha mostrado su favor; el obviamente se preocupa por ella, y ella sabía que esto era algo que a él le importaba.

Si ella hubiera llegado atacando a su hombre número dos, el rey podía haberse ofendido. ¡No ataques a mi primer ministro! Pero en lugar de eso, ella hace la petición basándose en el hecho de que su vida está en peligro, pensando que eso sería una motivación para el rey. Y tenía razón.

Ella hace su solicitud en términos de la pérdida del rey, en lugar de la suya. Ella se enfoca en sus mejores intereses. Eso es ser una mujer sabia. Y mantén esto en mente, ella era probablemente una adolescente; no mucho mayor que eso, unos veinte años como mucho. Ella es una joven con mucha sabiduría.

Ella no lanza acusaciones contra el rey. En lugar de ello le hace una solicitud específica, humilde y respetuosa.

Te puedes preguntar al leer este pasaje: ¿Cómo apelo yo ante la autoridad en medio de una crisis? ¿Es así como luce mi actitud? ¿Soy humilde? ¿Soy respetuosa?

Cuando yo estoy en desacuerdo con mi esposo, cuando estoy en desacuerdo con mi jefe, cuando estoy en desacuerdo con el liderazgo espiritual de la iglesia a la cual asisto:

¿Es mi solicitud humilde?

¿Es respetuosa?

¿Hago peticiones específicas?

¿He pensado cómo puedo poner el asunto en términos que velen por el interés de ellos? O simplemente voy y digo, Esto es lo que ustedes hicieron, lanzando acusaciones, sin darles una oportunidad para respirar o para articular sus pensamientos y pensar sobre el asunto?

Pienso que en ocasiones la forma en la que abordamos a personas en posiciones de liderazgo, explica el porqué éstos no responden de manera positiva, y es porque no les damos la oportunidad de respirar. No les damos la oportunidad de pensar.

Lo mismo te pasa a ti cuando tus hijos se acercan, cuando te están atacando. Ellos te dicen, No estoy de acuerdo con tu decisión. No debiste tomar esa decisión. Yo no tengo que hacer eso. ¿Acaso hará esto que tu reconsideres tu decisión? Difícilmente.

Pero si tus hijos se acercan a ti de una manera humilde, respetuosa y específica, después que te recojan del suelo del susto, seguramente estarás en la disposición de reconsiderar lo que sea que hayas hecho.

Bueno, versículo 5:

Entonces el rey Asuero le preguntó a la reina Ester, “¿Quién es, y dónde está el que pretende hacer tal cosa?” Y Ester respondió, ¡El adversario y el enemigo es este malvado Amán!

Ella finalmente pone en evidencia a Amán. Ahora que tiene la atención del rey, ahora que él está viendo las cosas desde la perspectiva de ella, le dice, “Esto es lo que Amán ha hecho”. Ella expuso a Amán como realmente él era, algo que el rey no había visto hasta este punto.

Entonces Amán estaba aterrorizado delante del rey y de la reina (versículo 5). De repente Amán se da cuenta, Estoy en un problema grave. Se da cuenta de que está condenado. Está aterrorizado.

Déjame sencillamente decir que los malvados no se dan cuenta todavía, pero un día su fiesta va a terminar. Ellos tendrán que rendir cuentas al Todopoderoso, al Dios santo, a quien ellos han ignorado, a quien ellos han hecho oposición, y cuyos caminos ellos han rechazado. Cuando ellos escuchen el veredicto de culpable y ellos enfrenten la ira y el juicio final de Dios, ellos estarán aterrorizados. Es verdad.

Amán llegó a esta fiesta sonriendo, dándose un banquete, teniendo un tiempo alegre, pensando que estaba siendo honrado por el rey. Entonces se da cuenta de que la fiesta se acabó, y está aterrorizado. Y al final esa siempre será la manera como terminarán los malvados.

De repente el rey se da cuenta de lo que ha hecho. Él ha firmado impulsivamente la orden de muerte de su reina, y ahora está furioso con Amán, quien fue quien lo motivó a hacerlo. Así que el versículo 7 dice:

Y dejando de beber vino, el rey se levantó lleno de furor y salió al jardín del palacio; pero Amán se quedó para rogar por su vida a la reina Ester, porque vio que el mal había sido determinado contra él por el rey.

Él conocía a este rey. Él sabía como él era.

Y el rey volvió del jardín del palacio al lugar donde estaban bebiendo vino, mientras Amán se había dejado caer sobre el lecho donde se hallaba Ester (versículo 8).

¿Qué palabra te recuerda esto? Providencia. El tiempo de Dios. La orquestación de Dios.

Yo pienso que Amán estaba simplemente rogándole a Ester que tuviera misericordia de él, que le perdonara la vida. Pero mientras el rey entraba y vio esta escena, el rey dijo, “¿Aun se atreve a hacer violencia a la reina estando yo en la casa?” (versículo 8).

Ahora bien, ya sea que el rey creyera que realmente Amán estaba violentando a Ester o no pienso que quizás no— de todas maneras la escena le dio a Jerjes la excusa que necesitaba para firmar la sentencia de muerte para Amán, para deshacerse de él. Así que,

Mientras la palabra salía de la boca del rey, ellos cubrían el rostro de Amán. Entonces Harbona, uno de los eunucos que estaban delante del rey, dijo, “He aquí precisamente, la horca de cincuenta codos de alto está en la casa de Amán, la cual había preparado Amán para Mardoqueo, quien había hablado bien en favor del rey. Y el rey dijo, Ahorcadlo en ella” (versículo 8-10).

¡Una cosa más! Este hombre que salvó tu vida… Amán ha construido una horca; no solamente ha firmado la sentencia de muerte de la reina, sino que además ha construido una horca para ahorcar a su leal sirviente. El rey está harto. Y dice,

Colgadlo en eso. Colgaron pues a Amán en la horca que había preparado para Mardoqueo, y se aplacó el furor del rey (versículo 10).

Ahora, tenemos aquí un sencillo retrato del hecho de que todo enemigo de Dios y de Su pueblo al final será destruido y está escrito en las Escrituras. Es la ley del castigo divino. Ellos recibirán su parte. Ellos pagarán sus cuotas.

Escucha este pasaje del Salmo 7, y observa sino describe lo que hemos estado leyendo aquí sobre Ester:

He aquí, con la maldad sufre dolores, y concibe la iniquidad y da a luz al engaño. Ha cavado una fosa y la ha ahondado, y ha caído en el hoyo que hizo. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, y su violencia descenderá sobre su coronilla(versículos 14-16).

Esa es la manera de Dios. Y es eso exactamente lo que Amán está experimentando aquí.

Segundo de Samuel capítulo 3, versículo 39 lo dice de esta manera: “¡Que el Señor pague al malhechor conforme a su maldad!”

Proverbios 22:8 dice, “El que siembra maldad cosecha desgracias”.

Es la ley de siembra y cosecha. Si tú siembras amargura , enojo , crueldad , dureza y egoísmo, eso es lo que cosecharás.

Por otro lado, aquellos que siembran misericordia, bondad y generosidad, a su tiempo, en su momento, cosecharán lo que han sembrado.

Ahora estamos tentados a ver las cosas como son en nuestro mundo, donde el malvado aparenta prosperar… Muchas veces parecería que el malvado está prevaleciendo, mientras que los piadosos parecieran estar oprimidos. Parecería que están siendo vencidos por los malvados.

Algunas veces cuando tú ves las cosas como están en el momento, te puedes desesperar sobre el desenlace final. No cometas el error de creer que las cosas siempre serán como son ahora. Lo cierto es que Dios está todavía en Su trono.

En Su tiempo Él corregirá todo lo incorrecto. Él reivindicará a todos los que son Suyos. Él revelará Su gloria en esta tierra. Él levantará al justo. Él ejercitará Su juicio sobre aquellos que se opusieron a Él y a Sus caminos.

El autor de himno lo expresa de esta manera:

El mundo es de mi Dios— jamás olvidaré que aunque infernal parezca el mal, mi Padre Dios es Rey.

El mundo de mi Dios ; y al Salvador Jesús hará vencer con Su poder por la obra de la cruz.1

Carmen: Este es el mundo de tu Padre. Tantas empresas, gobiernos, y grupos pueden hacer reclamaciones en algunos lugares de este globo, pero ciertamente le pertenece a Aquél que lo creó. El libro de Ester te recordará eso.

Aquí está Nancy para guiarnos en oración.

Nancy: Oh Padre, cómo esperamos el día cuando Tu Reino venga y Tu voluntad sea hecha aquí en la tierra como en el cielo. Ayúdanos en este día a sembrar semillas de justicia y a confiar en Ti de que a su debido tiempo seremos recompensadas.

Recuérdanos, cuando parezca que los malvados están imperando, que su día está llegando, y que Tú juzgarás al malvado. Y Señor, mientras tanto Tú eres paciente… No deseando que ninguno perezca sino que todos vengan al arrepentimiento.

Así que gracias a Ti por este espacio que Tú le has dado al malvado para que se arrepienta. Que así sea, oh Dios, para Tu gloria. En el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

1 “Este es el mundo de mi Padre.” Maltbie Babcock

Todas la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

10/18 – Dios interviene en el momento preciso

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

10/18 – Dios interviene en el momento preciso

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dios-interviene-en-el-momento-preciso/

Carmen Espaillat: Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando tu poder está enraizado en el orgullo en vez de la humildad y en un corazón de servicio te sentirás amenazada por cualquier persona o cosa que no puedas controlar. La gente orgullosa tiene que tener el control. La gente insegura tiene que estar en control. Tiene que ser a mi manera. Ellos tienen que controlar a la gente a su alrededor. Con eso solo están diciendo, ¨Soy orgullosa¨.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Es fácil leer sobre hombres malvados y ambiciosos de poder en las páginas de la historia y pensar, ¨Gracias Señor, que yo no soy así¨. Pero en la medida que Nancy nos ofrezca detalles sobre Amán, el villano en una clásica historia bíblica, tratemos de escucharla con un corazón humilde. Quizás la Palabra de Dios exponga algunas actitudes orgullosas en nuestros corazones. Ahora con nosotras, Nancy.

Nancy: Bueno en la sesión pasada vimos que Ester se había acercado al rey. Se le había dado la oportunidad para hablar. El rey le dice, “¿Cuál es tu petición? Pide lo que quieras, hasta la mitad del reino, y yo te lo daré” Todo lo que Ester dice es, “¿Podrían tú y Amán venir a una fiesta que he preparado para ti?”

Así que ellos vienen a la fiesta y aparentemente disfrutan de una gran cena y entonces el rey le dice de nuevo, “Ester, ¿qué quieres? Yo quiero dártelo”. Y ella le dice, “¿Podrían venir mañana de nuevo?” Ya hablamos sobre el increíble dominio propio de Ester al no precipitarse y dejar salir saber lo que había en su mente, sino esperar que a que Dios actuara.

Así que hoy retomaremos en el capítulo 5, versículo 9, cuando Amán se va de la primera fiesta que había compartido con Ester y Asuero. El versículo 9 nos dice, “Salió Amán aquel día alegre y con corazón contento”. Él estaba eufórico. Él fue el único que había sido invitado a esta fiesta con el rey y la reina.

Inmediatamente en el mismo versículo vemos un cambio dramático en el semblante de Amán y en su espíritu: “Pero cuando Amán vio a Mardoqueo en la puerta del rey y que este no se levantaba ni temblaba delante de él, Amán se llenó de furor contra Mardoqueo”. En el mismo versículo vemos a Amán gozoso y contento en su corazón por haber sido invitado a la fiesta y unos momentos más tarde estaba lleno de ira contra Mardoqueo porque éste no se había arrodillado ante él.

Esto nos indica que tenemos aquí un hombre inestable en sus emociones. Él no tiene dominio propio. En contraste, vemos a Ester con un dominio propio extraordinario. Hemos visto como ella está preparada para mantener sus emociones bajo control. Ella está preparada para mantener su lengua bajo control mientras trata con esta situación. Pero Amán es un hombre que no tiene control de sí mismo ni de sus emociones. Él es propenso a los extremos emocionales y eso sale relucir a través de esta historia. Pasa de la euforia a la desilusión muy fácilmente, y en este caso vemos ambas actitudes en el mismo versículo.

Más adelante en esta historia veremos otras instancias que ilustran los altibajos emocionales de Amán. Yo creo que la razón de estas emociones extremas es porque sus emociones, su sentido de bienestar está determinado por las circunstancias externas. Él está a merced de cómo la gente lo trata. Por eso es que él oscila tan rápidamente entre estas altas y bajas emocionales.

Todo depende de lo que esté pasando a su alrededor, de lo que le está pasando a él. De forma que cuando Ester lo favorece, su espíritu se encumbra. Cuando Mardoqueo rehúsa honrarlo, él cae en una depresión. Altas y bajas. Una montaña rusa emocional. Cuando él no puede obtener lo que quiere, se vuelve irritable e irracional. Cuando él es honrado y las cosas marchan a su manera, él está deleitado.

Esa no es la forma en que Dios quiere que vivamos. Te puedo decir que cuando tu vida, tu corazón y tu mente no están fundamentados en la soberanía y en los caminos de Dios, tus emociones estarán sujetas a lo que sea que esté próximo a suceder en tu vida. Tus emociones estarán sujetas a lo próximo que acontezca en tu día, en tu vida y en cualquier circunstancia que venga a tu vida.

La imagen que viene a mí cuando yo misma reaccionaba de esta manera- era que me sentía como un pequeño barco de papel que algún niño pequeño hizo y lo lanzaba al mar en medio de la tempestad y de las olas. Así serán nuestras vidas, y esa es la manera en que muchas mujeres viven, vulnerables a todas las tormentas, a todas las olas, porque sus vidas no están fundamentadas en la soberanía de Dios.

Cuando tú confías en el control, la dirección y la protección soberana de Dios en tu vida, cuando confías en que Él sabe lo que está haciendo y que está orquestando todos los eventos de este universo para cumplir sus propósitos, ¿cómo le llamamos a eso? Providencia. Cuando tu vida está fundamentada en la providencia no estarás a merced de estos acontecimientos en tu vida. Tu vida tendrá un fundamento sólido.

Amán, sin embargo, se contuvo, fue a su casa, y mandó traer a sus amigos y a Zeres, su mujer. Entonces Amán les contó la gloria de sus riquezas, la multitud de sus hijos, y todas las ocasiones en que el rey le había engrandecido, y cómo le había exaltado sobre los príncipes y siervos del rey. Y Amán añadió: Aun la reina Ester no permitió que nadie, excepto yo, viniera con el rey al banquete que ella había preparado; y también para mañana estoy invitado por ella junto con el rey.

¿Cuál es la palabra que describe lo que resalta en este discurso? Orgullo: O-R-G-U-L-L-O. Es el YO que se exalta en el orgullo. Vemos aquí a un hombre arrogante. Un hombre jactancioso, altanero, egocéntrico, se jacta de su bienestar, de su familia, sus logros, sus honores, de su exaltación, de la invitación de la reina. ¨Soy un VIP¨ (una personalidad importante). Esto es lo que él está diciendo aquí.

Él es el ejemplo de una persona insegura; de una persona que encuentra su identidad en el aplauso humano, en las personas que conoce o con quien se relaciona, o en lo que posee. Por eso mencionan nombres. Ellos tienen que asegurarse que todo el mundo conozca sus logros y sus éxitos. Ellos adquieren su identidad en ser promovidos y tener un buen salario, en manejar carros buenos, en vivir en casas grandes, en vestir con cierto tipo de ropa y en tener los hijos en cierto tipo de escuelas. Así es como obtienen su identidad. Eso es inseguridad.

Las Escrituras nos dicen que el orgullo precede a la destrucción y la altivez de espíritu precede a la caída. Esa es la manera inexorable de Dios. Cuenta con ello, y lo veremos ocurrir con Amán. El orgullo del hombre lo humillará, pero el de espíritu humilde obtendrá honores (Proverbios 29:23).

Así que Amán le hace este discurso a su familia. Luego en el versículo 13 dice, “Sin embargo nada de esto me satisface mientras vea al judío Mardoqueo sentado a la puerta del rey”. Nos podemos imaginar hasta su mandíbula firme, su rostro, su semblante endurecido. Tengo todas estas increíbles bendiciones excepto esta sola cosa, esta persona en mi vida, mientras esté ahí, mientras no me honre, yo no podré disfrutar de lo que tengo.

Su odio hacia Mardoqueo lo priva de disfrutar todas sus riquezas, sus logros. Él es un hombre amargado, lo que lo lleva a una obsesión por venganza. A pesar de su riqueza, a pesar de su posición, a pesar de su influencia, él se siente miserable debido a un pequeño don nadie a quien no podía controlar.

¿No es interesante ver cuán a menudo el objeto de nuestra amargura comienza a controlarnos? La persona a la que tú juras que nunca te parecerás, la persona que no quieres tener a tu lado, la persona con la que no quieres tener nada que ver. Puede ser tu madre. Puede ser tu suegra. Puede ser tu nuera. Puede ser un ex-amigo o un ex-jefe o una ex-pareja. Es increíble como esa persona empieza a controlarte. Tú no puedes disfrutar de lo que tienes. No puedes disfrutar de las bendiciones de Dios porque estás siempre pensando en esa persona, cómo te hirió, cómo te agravió, cómo no hizo las cosas a tu manera.

Cuando tu poder está enraizado en el orgullo en vez de la humildad y en un corazón de sierva estarás amenazada por cualquier persona o cosa que no puedas controlar. La gente orgullosa tiene que estar en control. La gente insegura tiene que estar en control. Tiene que ser a mi manera. Ellos tienen que controlar a la gente a su alrededor. Con esto solo están diciendo, “Soy orgulloso”.

Luego su esposa Zeres y todos sus amigos le dijeron a Amán, “¿te molesta tanto Mardoqueo?” Su mujer Zeres y todos sus amigos le dijeron: “Haz que se prepare una horca de cincuenta codos de alto, y por la mañana pide al rey que ahorquen a Mardoqueo en ella; entonces ve gozoso con el rey al banquete”. Y el consejo agradó a Aman, e hizo preparar la horca. (Versículo 14).

Así que él hizo esta horca para Mardoqueo de 50 codos de altura. Esto es 75 pies de alto, el equivalente a un edificio de 8 pisos. Ahora bien, no estamos seguros si la horca realmente era así de alta eso es casi una monstruosidad o si fue colocada en una colina o un edificio que la haría así de alta. De cualquier forma, era muy alta. Podría ser vista probablemente en toda la ciudad. Este era un lugar en el cual él quería hacer del ahorcamiento de Mardoqueo una exhibición pública.

Esto es lo que él hace. Él hace una horca. Él erige un mástil a sugerencia de su esposa. Zeres, su esposa de forma poco sabia, no animó a su esposo a pensar correctamente, a actuar correctamente. En lugar de ello, ella solo alimentó su necedad y su orgullo. Ella alimenta sus inseguridades y su inclinación pecaminosa. Ella lo habilita para continuar abriéndose paso hacia adelante en su necio orgullo. Y no se da cuenta que lo que le está proponiendo es preparar su propia horca.

¿Qué clase de consejos le das tú a tu esposo o a tu jefe o a tu amigo cuando ellos están empeñados o resueltos en hacer algo? Tú puedes dar un buen consejo o puedes dar un mal consejo. Digamos que es tu esposo quien llega a casa y se le ha ocurrido esta loca idea y está enojado por algo que pasó en el trabajo.

¿Alimentas su decisión equivocada y su pensamiento necio?

¿Tomas la ofensa para ti?

¿Le echas gasolina al fuego de su orgullo y de su ira?

¿O le hablas respetuosamente la verdad? Sin entrar en una discusión con él, le preguntas, “¿Has considerado . . .?” “¿Podría ser posible que . . .?” “Quizás deberías mirar las cosas de esta manera…” Dando consejo respetuoso y piadoso.

Sin embargo, en esta situación incluso Zeres cae de manera inconsciente en el plan providencial de Dios al decirle a Amán que construya la horca para Mardoqueo; y de nuevo aquí vemos en acción la Providencia de Dios con una P mayúscula.

Ahora, al pensar en este pasaje en el que hemos reflexionado hoy, parecería que las cosas se están poniendo peor. Si Ester y Mardoqueo supieran lo que estaba pasando, si ellos hubieran sabido lo enojado que estaba Amán, si ellos hubieran sabido que él estaba construyendo esa horca, quizás pensarías que ellos se hubieran asustado. ¡Esta situación está empeorando! Hemos orado. Hemos ayunado. ¡Pero esto no está funcionando!

Es ahí cuando necesitamos recordar que Dios aún está en control, que Dios está trabajando detrás de la escena, que Dios está ordenando de manera providencial todas las cosas para llevar a cabo Sus propósitos en esta situación. Dios dice que Él hará que aun la ira del hombre le alabe. ¿Cómo hace Él esto? No lo sé. Es un misterio, la Providencia es un misterio. Si nosotras pudiéramos adivinarlo, nosotras seríamos Dios. Pero no somos Dios.

Por eso es que tienes que confiar y recordar esto cuando estés atravesando ciertas situaciones en tu vida muchas de las cuales están enredadas y echadas a perder simplemente porque así es la vida en este planeta caído. Recuérdalo en tu casa, recuérdalo en la iglesia, recuérdalo en tu lugar de trabajo: Dios está en acción. Él está detrás de la escena. Él está orquestando los eventos. Él está causando que todas las cosas cooperen para el bien de aquellos que le aman y son llamados conforme a Su propósito . De eso se trata, es Su propósito llevándose a cabo. Su propósito completándose.

Así que no te inquietes. No te asustes. No te estreses. No manipules. No tomes las riendas. No trates de tomar las cosas bajo tu control. Actúa cuando Dios te diga que es el tiempo de actuar. Habla cuando sea el tiempo para hablar. Pero descansa y confía los resultados a Dios incluso cuando la horca esté siendo construida y pienses que esto te llevará a la destrucción. Dios aún está en control.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss habla poderosamente sobre el contraste que existe entre la gente orgullosa y las personas quebrantadas. Ella nos lo acaba de mostrar enseñando del libro de Ester. Además, Nancy ha escrito de manera efectiva sobre este tópico en su libro, “ Quebrantamiento: El corazón que Dios aviva”. Este es un libro clásico de Nancy. No toma mucho tiempo leerlo pero el mensaje quedará contigo toda la vida. Compra tu copia hoy en tu librería cristiana favorita.

Vamos a regresar con la segunda mitad de la enseñanza de Nancy. La serie se titula “Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios ”.

Nancy: Las personas que trabajan conmigo y viven cerca de mí a menudo me oyen decir, “Me encanta vivir bajo la Providencia de Dios” con P mayúscula. Esa es la providencia divina. Y eso es cierto para mí. A través de los años he buscado evidencias de la Providencia de Dios por doquier y sé que aun cuando yo no pueda ver evidencias de Su Providencia, Él está ahí.

La Providencia de Dios, Su cuidado vigilante y Su supervisión y vigilancia sobre todos los asuntos de este universo, y eso incluye todos los asuntos de mi vida. Todos los detalles. Todas las cosas que no tienen sentido para mí, sí tienen un sentido perfecto para Dios.

Bueno, no hay lugar en la Escritura en el que la Providencia de Dios sea más evidente que en el libro de Ester, aunque el nombre de Dios no es mencionado ni una sola vez en todo el libro. Dios es la mano invisible detrás de todos estos eventos y de estas circunstancias que parecen insignificantes y que ocurren en el momento preciso. Pero una vez tú conoces a Dios, te das cuenta que no hay insignificancia o suerte en esto. Todo está lleno de propósito. Dios es intencional. Él está obrando todas las cosas. Él está tejiendo el plan maestro. Él está orquestando las piezas para completar Sus propósitos.

Ahora, al llegar hoy al capítulo 6 del libro de Ester, vemos algunas evidencias frescas de la Providencia de Dios. Es una historia maravillosa, y una trama maravillosa. Leamos juntas comenzando en el versículo 1.

En esa noche . . . Ahora, ¿qué noche era esa? Es la noche de la primera fiesta que organizó Ester. Esa misma noche. Esa es la noche que Amán había ido a su esposa para decirle: No puedo soportar a este judío Mardoqueo. Y su esposa ha dicho, “Construye una horca”, y Amán construye la horca. Todo esto en la misma noche. En esa noche [esa misma noche] el rey no puede dormir. No sé si fue lo que comió en la fiesta, que comió mucho muy tarde o si estuvo bebiendo demasiado. Yo no sé qué fue pero sí sé que fue la Providencia de Dios.

Aquella noche el rey no podía dormir y dio orden que trajeran el libro de las Memorias, las Crónicas, y que las leyeran delante del rey. Y fue hallado escrito lo que Mardoqueo había informado acerca de Bigtán y Teres, dos de los eunucos del rey, guardianes del umbral, de que ellos habían procurado echar mano al rey Asuero. Y el rey preguntó: ¿Qué honor o distinción se le ha dado a Mardoqueo por esto? Respondieron los siervos del rey que le servían: Nada se ha hecho por él. (Ester 6:1-3).

Ahora ves toda una serie de eventos y factores aparentemente insignificantes que cooperan entre sí perfectamente. Providencia con P mayúscula. ¿Cuáles son las probabilidades de que en esa misma noche el rey no pudiera dormir? Bueno, Dios lo mantuvo despierto. Esa es la soberanía de Dios. ¿Y cuáles son las probabilidades de que en la misma noche en que no podía dormir él decidiera ayudar su insomnio con la lectura de algunas historias y crónicas, pero específicamente esa que él seleccionó?

¿Cuáles son las probabilidades —para este tiempo él habría tenido ya 12 años de reinado— que ellos hubieran seleccionado el libro preciso que trataba acerca del evento que ocurriera cinco años antes cuando Mardoqueo descubrió el complot para asesinar al rey? Lo que quiero decir es que de todas las crónicas del rey, ¿cuáles son las probabilidades de que esta fuera la historia que se leyera? ¿Coincidencia? No lo creo. Estamos viendo la Providencia de Dios. Estamos viendo la Providencia de Dios en cuanto a que cinco años después de la intervención de Mardoqueo es que esto llega a la atención del rey. De manera providencial Dios había demorado la compensación de Mardoqueo por su buena obra, hasta el preciso momento cuando esta gente necesitaba una liberación sobrenatural.

Esta tardanza hubiera podido ser algo que amargara a Mardoqueo todos estos años. ¿Sabes qué? Muchas de nosotras hubiéramos estado amargadas. Es más, algunas de nosotras todavía lo estamos. Tú quizás estás amargada por cosas que pasaron hace cinco años, hace quinc3 años, o hace veinticinco años. Tú no tienes que estar amargada. Tú puedes deshacerte de esta amargura cuando reconoces la Providencia de Dios. Él trata con todas las cosas a Su tiempo en Su tiempo, a Su manera.

Así que el rey dice en el versículo 4,

“¿Quién está en la corte?” Amán había entrado justo en ese momento a la puerta del palacio del rey para hablarle al rey sobre ahorcar a Mardoqueo en la horca que él había preparado para éste. Y el joven que servía al rey le dijo, “Amán está ahí parado en la corte”. Y el rey dijo, “Déjenlo pasar”.

De nuevo, ¡¿Cuáles son las posibilidades?! ¡Ninguna! Son solo minúsculas e incalculables estas posibilidades porque no vivimos en un mundo de suerte. Vivimos en un mundo de Providencia. Así que Amán está en el palacio temprano en la mañana. Este es el lugar donde Dios obra en el momento preciso.

¿Qué tal si Amán hubiera llegado una hora más tarde? El rey hubiera encontrado otra persona en la corte y le hubiera preguntado a otra persona como honrar a Mardoqueo, pero no fue a otra persona. No fue una hora más tarde. Fue en ese momento. Puedo imaginar a Amán probablemente despierto toda la noche esperando el amanecer para ir al palacio del rey y decir, “Ahorquemos a Mardoqueo”.

Así que Amán entra al palacio preparado para dar su discurso de, “Ahorquemos a Mardoqueo”, pero antes de que él pudiera sacar palabras de su boca, en el momento preciso de Dios, el rey decidió pedirle a Amán consejo sobre cómo honrar a Mardoqueo.

Así que vemos que Dios está a cargo. Dios está a cargo. Él está a cargo de decisiones aparentemente insignificantes, agendas y planes; decisiones elecciones. No existe la suerte en este mundo. Es la Providencia de Dios. Algunas veces la puedes ver en acción. Y aun cuando no puedas verla, confía que Él aún está en acción.

Mientras meditaba en este pasaje, tomé un tiempo solo para pensar en retrospectiva a través del curso de mi vida. Traté de ver hacia atrás, aproximadamente 50 años, para hacer una cronología del obrar de Dios que ahora puedo ver más claramente en retrospectiva, a través del espejo retrovisor. Cosas que no pude ver en aquel momento, pero que ahora puedo ver, fueron claramente evidencias de la Providencia de Dios.

Yo pensé acerca de mi trasfondo. El hogar donde nací. La manera en que vine a conocer al Señor a los 4 años. Las oportunidades que tuve que la mayoría de personas en el mundo nunca experimentarían. Los libros que leí que tuvieron un impacto significativo en mi vida.

Hablando de leer las crónicas, cuando aún era una niña pequeña Dios puso en mis manos algunas biografías de misioneros; registros de avivamientos que me pusieron una carga y una pasión por el avivamiento. Fue la Providencia de Dios. Pensé en la gente que he conocido, gente a la que he estado expuesta, profesores que influenciaron mi vida, mentores que influenciaron mi vida.

Pensé en el primer trabajo al que apliqué un ministerio de una iglesia local y como fui rechazada. Estaba decepcionada, abrumada en ese momento. Mi orgullo había sido herido. No podía creerlo. No podía entenderlo. Bueno, ahora miro hacia atrás y cómo le agradezco a Dios porque pienso como todo el curso de mi vida habría sido diferente de no haber sido por esa desilusión y por otras desilusiones en mi vida. Pienso en maneras en que yo le he hecho daño a otros y he tomado decisiones tontas, pero como Dios en Su providencia ha gobernado y prevalece sobre esas situaciones.

Pensé en momentos donde Dios intervino en un tiempo preciso, y en los detalles cuando me llevó a un lugar donde había alguien que me escuchó hablar y como terminó siendo la persona que plantó las semillas para toda esta idea de la radio y de Aviva Nuestros Corazones. Miro hacia atrás y me maravillo de la Providencia de Dios.

Pienso en alguien a quien conocí 25 años antes que empezáramos la radio, él era un líder cristiano, una persona conocida, y fue a quien Dios terminó usando para que 25 años después me dijera, ¿Considerarías hacer un programa de radio? eso se convirtió en Aviva Nuestros Corazones. ¿Suerte?

Hace veinte y cinco años cuando conocí este hombre no tenía idea de por qué estaba en mi vida. No volví a verlo por 25 años. Pero un día recibí una carta de él. Él había pensado sobre un programa de radio para mujeres y Dios había puesto mi nombre en su corazón. ¿Suerte? No lo creo. Esto es Providencia, Providencia, Providencia total.

Déjame animarte a hacer lo mismo mira hacia atrás a través de tu vida y pídele a Dios que abra tus ojos para ver las evidencias de Su Providencia en tu vida. Escríbelas. Es buena idea ponerlo en tu diario para que puedas verlo y asombrarte y maravillarte ante la Providencia de Dios.

Después de haber visto hacia atrás, mientras ves hacia el futuro, mientras ves las situaciones en la que estás ahora mismo que parecen no tener esperanza y que son confusas, confía en que Dios está todavía trabajando, en Su providencia, para completar Sus propósitos en tu vida. Tienes que saber que un día mirarás atrás hacia el día de hoy quizás 25 años en el futuro. Quizás estés en el cielo, pero mirarás atrás y dirás: “Sí, ¡Él lo hizo lo correcto! Dios sabía lo que estaba haciendo. Él puso todas las piezas en su lugar. Él sabía por qué esa persona me lastimó. Él sabía por qué me casaría con esa persona. Él sabía por qué me dio ese niño. Él sabía por qué no obtuve ese trabajo. Él sabía por qué tenía que sufrir esa desilusión.

Dios no solo sabía sino que Él gobernó y prevaleció. Cuando tú no puedes ver la mano de Dios, confía en Su corazón y conoce que Su Providencia está siempre actuando a tu favor.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado llevándonos a través del libro de Ester dando vida a esta historia y mostrando por qué es tan relevante aún en el día de hoy.

Algunas veces parecería que Dios permite que gente malvada se salga con la suya, pero cuando Dios actúa en justicia, Él realmente actúa. Escucha más sobre esto mañana.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries… ¡Y yo quiero que mi mamá asista a la conferencia mujer verdadera!

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las América a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

9/18 – Hora de actuar

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

9/18 – Hora de actuar

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Carmen Espaillat : Si Dios controla todo, ¿será que nuestro trabajo se reduce a ser simples robots despreocupados? Según Nancy Leigh DeMoss no es así.

Nancy Leigh DeMoss : La confianza en la providencia de Dios no significa que te sentarás cómodamente, sin hacer nada, a esperar que las cosas sucedan. Hay un tiempo para callar, pero también hay un tiempo para hablar.

Carmen : Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si has estado siguiendo nuestra serie en el libro de Ester, sabrás que la semana anterior cubrimos el verso más famoso del libro. Mardoqueo envió un mensaje a Ester, que aún permanecía dentro del palacio, diciéndole que había que hacer algo. Los judíos debían hacerle frente a una crisis seria. Mardoqueo le dijo, “¿Y quién sabe si para una ocasión como ésta tú habrás llegado a ser reina?” Esto está en Ester 4:14.

Nancy : Hoy estudiaremos el capítulo 4, versículo 16, donde vemos la respuesta de Ester. Ella contestó a Mardoqueo diciendo: “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunen por mí, y no coman ni beban en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente”.

De modo que entre Mardoqueo y Ester había este intercambio de mensajes, con el mensajero yendo de aquí para allá, del palacio de Ester hasta donde Mardoqueo, que estaba fuera de la puerta de la ciudad en cilicio y cenizas. Todos los judíos lloraban, lamentaban y estaban de luto, y ahora Ester sabía que había algo que ella tenía que hacer. Ella propuso en su corazón que actuaría, pero no actuaría enseguida. Primero dijo, “necesitamos ayunar”.

A propósito, cuando leo este versículo, pienso en el contraste con el capítulo anterior, el capítulo 3, en el versículo 15, después de que este malvado decreto fuera enviado, dice que el rey y Amán se sentaron a beber. Fueron al banquete y a celebrar. Sin embargo, cuando Ester escuchó estas noticias dijo: “ahora no es tiempo para banquetes y festejos. Ahora es tiempo para que estemos sobrios, fervientes en buscar al Señor, y ayunar”.

Ten presente que muchos de los judíos ya habían estado ayunando, esto lo vimos en el capítulo anterior, pero Ester dijo, “voy a unirme a ti en ayuno, y vamos a intensificar esfuerzos para no tomar alimento, de manera que podamos volver nuestros corazones al Señor”. Ester dice, “yo me uniré, mis siervas se unirán. Esto es un asunto serio”. “No es algo que podemos tomar a la ligera”.

Sé que el texto no indica explícitamente que la oración estaba implicada con este ayuno, pero pienso que no hay duda de que lo estaba. Ayunaban con el fin de volver sus corazones hacia Dios. Estaban desesperados, y creo que pedían a Dios valor, sabiduría y dirección, pidiendo que Dios les concediera el favor del rey, el corazón del rey, que interviniera de forma sobrenatural, ya que sabían que esto era lo que cambiaría la situación, y que nada más lo haría. Ésta era una situación que no se podía solucionar a través de medios ordinarios.

Es asombroso ver cómo Dios utilizó esta crisis para reunir, y podría decir, para restablecer los corazones de Su pueblo. Cuando ellos no tenían a dónde acudir sino a Dios… Y fue allí donde acudieron .

Mientras piensas en situaciones en tu vida que necesitan ser enfrentadas, medidas que deben ser tomadas, cosas que necesitan ser dichas, cosas sobre las que necesitas hacer algo al respecto; quizás una situación en tu hogar, en tu iglesia, tu comunidad, en la escuela de tu hijo. Puedo decir que esta historia sugiere que no siempre es correcto apresurarse a hacer lo que hay que hacer . A veces necesitamos detenernos y buscar primero al Señor. Esperar en Él. Pedir a Dios su dirección.

Haz lo que Ester y sus compañeros hicieron, y lo que llamó a hacer a todos los judíos. Humíllate. Eso es lo que ellos hicieron al ayunar. El ayuno es una muestra de nuestra humillación, reconoce nuestra necesidad de Dios. Detente y busca la dirección de Dios, busca su favor en la situación. Consigue otras personas que estén dispuestas a buscar el rostro de Dios contigo, así como lo hizo Ester. Éste era un ayuno corporativo, una oración corporativa, un arrepentimiento corporativo, una humildad corporativa. Ella sabía que no podía enfrentar la situación sola.

Hay épocas cuando le digo a mi asistente, “¿puedes ponerte en contacto con mis amigos de oración?” Ella sabe quiénes son, quienes están en esa lista. Estas son personas que han dicho, “nosotros queremos ser una parte del equipo de oración que te apoya, parte de tu grupo intercesor…” , “y cuando me dirijo a una grabación, o a una situación donde debo hablar en público, o a algún asunto con el ministerio, le digo si puede contactar a nuestros amigos de oración para que intercedan”. Sé que no puedo hacer esto sola, que necesitamos hacerlo juntos.

Esta no era una época para ocultar su identidad como judíos. Esta era una época para que el pueblo de Dios se diera a conocer y para unirse en esta batalla.

Es interesante que ella dijo, “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa”. He estudiado este pasaje y los comentarios sobre el mismo, y entiendo que debía haber cerca de medio millón de judíos en la capital. Imagínate todos esos judíos juntos ayunando, rogando y buscando la intervención de Dios en esta crisis.

Imagínate si todo el pueblo de Dios hoy se reuniera, en tu comunidad, en tu iglesia, en la nación, para orar intensamente, detener lo que estamos haciendo y reunirnos en oración y ayuno para que los propósitos de Dios se cumplan.

Ayunar. En el proceso de iniciar Aviva Nuestros Corazones, realmente antes de que comenzáramos, había sido retada a tomar esta posición en este ministerio, y había rogado y buscado al Señor, junto a otros, durante aproximadamente 18 meses. Llegué a la conclusión que era algo que Dios quería que hiciéramos, pero quería estar realmente segura que esta no era simplemente la gran idea de alguien, que esta no era mi idea, sino que esta idea era de Dios. Sabía que si Dios estaba en esto, nos daría su gracia para llevar a cabo este llamado, y sabía que cuando los tiempos se tornaran difíciles, y como de hecho se ponen ocasionalmente, tenía que saber que esta era la dirección de Dios, y no que nos habíamos apresurado a hacer esto.

Previo a que tomáramos la decisión final para comenzar a hacer las grabaciones, tomé un tiempo para hacer ayunos, rogando, buscando el rostro del Señor. Fue durante ese tiempo que Dios utilizó Su palabra. Puedo todavía recordar el día exacto, donde yo estaba sentada, el pasaje de la Escritura que Dios utilizó en ese tiempo de oración y ayuno, mientras buscaba el rostro de Dios, y Él aclaró todo, “esto es lo que debes hacer”.

Es interesante. En ese primer año muchas veces sentía como que estaba debajo de un tsunami, sentía que iba a ahogarme, pero en los momentos más duros nunca dudé que estaba donde Dios quería que estuviera, porque sabía que habíamos buscado al Señor; habíamos rogado; habíamos ayunado, y Dios había confirmado que esa era Su voluntad.

Así que en la medida en que piensas en situaciones que pudieras estar enfrentando, o que necesitas enfrentar; un hijo o a una hija que está tomando decisiones incorrectas, un compañero, un jefe, un amigo, o una situación en la escuela con la cual debes lidiar, algo en la iglesia que te preocupa, por lo que dices “necesito hablar con el pastor sobre esto”. ¿Podría sugerirte que ayunes y ruegues antes de ir? Busca a Dios. Busca Su corazón, Su tiempo. Busca la dirección de Dios. Pídele que te dé las palabras correctas, y después ve.

Eso es exactamente lo que hizo Ester, a medida que continuamos en el versículo 16. Ella dijo, “…entonces iré al rey…” ¿Cuándo? Después de que hayamos ayunado y orado. Sin apresurarnos. Sin forzar la situación en las habitaciones reales, sino primero entrando a la presencia de Dios, yendo primero al trono de la gracia para decir, “oh, Dios, no podemos hacer esto sin ti. Muéstranos qué hacer. Danos el valor”. Ella sabía que debía ir, pero primero necesitaba tener el accionar de Dios, Su dirección, Su intervención a su favor.

De modo que ella dice, “Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco. Y Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le había ordenado” (versos 16-17).

La resolución de Ester es, “iré al rey, después de que vayamos al Rey, Con R mayúscula”. Permítanme recordarles que la sumisión a la soberanía de Dios y la confianza en Su providencia, de la que hemos estado hablando en esta serie, no significa que te sientes cómodamente y no hagas nadaHay un tiempo para callar, pero también hay tiempo de hablar, y Ester sabía que éste era el tiempo de hablar; no de callar.

Entonces ella resuelve ir al rey. Ella sabe que el precio puede ser alto. Recuerda lo que dijimos anteriormente sobre la clase de hombre que era Asuero, él era el rey, el hombre con quien ella se había casado. Pero él era un hombre de mal genio, impetuoso. Era la clase de individuo que actuaba y después pensaba.

Ella sabía que el momento en que caminara a través del umbral de la puerta de su recámara, a menos que él sostuviera su báculo de oro hacia ella, habría una sentencia automática de muerte. Ella sabía eso, pero había llegado al punto de total abandono y entrega a los propósitos de Dios. “Si perezco, que perezca”.

Esto es un asunto de vida o muerte, y lo que ella está diciendo es, “estoy dispuesta a colocar mi vida para ser la mujer que Dios quiere que sea en esta situación. No tengo que sobrevivir. Tengo que hacer lo correcto”.

Pienso en el apóstol Pablo, quien en el capítulo 20 del libro de los Hechos, en el versículo 23 dice, “salvo que el Espíritu Santo solemnemente me da testimonio en cada ciudad, diciendo que me esperan cadenas y aflicciones”. No dice “sé que la gente recibirá mi mensaje” o, “sé que habrá gente que construirá grandes iglesias después de que yo vaya.” “Una cosa sé, me espera sufrimiento. Pero,” él dice, “mi vida no vale nada a menos que la utilice para hacer la obra que me asignó el Señor Jesús”.

¿Sabes por qué? Porque el asunto no se trata de Ester. No se trata de Pablo. Ni se trata de ti. Todo se trata de los propósitos del reino de Dios en este mundo.

Recibí un correo electrónico hace un par de días de una mujer. Y me tocó, y realmente ilustraba este pasaje. Ella hacía referencia a un testimonio que habíamos transmitido en Aviva Nuestros Corazones sobre una madre que tomó una importante decisión que requirió gran sacrificio, y ahora esta mujer que había oído el testimonio en el programa nos escribió diciendo:

Mis desafíos son cada día mayores, pero lo que está en juego es tan poderoso. Soy confrontada con preguntas como estas, ” ¿Haré lo que quiero hacer para satisfacerme a mí misma en este momento? ¿O seré obediente a Dios y confiaré que ha prometido lo mejor para mí? ¿Viviré el momento o me sentiré bien? O ¿creeré que mi vida es una pequeña parte en un drama mucho más grande que dura toda la eternidad?”

Humanamente hablando cuando te pones en los zapatos de Ester es una situación desesperante, imposible, y ella lo sabía. Por eso ella entró a la presencia del rey, ella tenía un sentido claro de su misión. “He sido traída al reino, al palacio para un tiempo como este. Las palabras de Mardoqueo seguramente resonaban en sus oídos, de modo que ella tenía un sentido de destino, “yo fui creada para este momento.” Eso le dio la fe. Eso le dio el valor, y la voluntad de sacrificar su vida, si fuere necesario, por esta causa. “Si perezco, que perezca”.

Así que el capítulo 5, en el versículo 1 nos dice: “Y aconteció al tercer día que Ester se vistió con sus vestiduras reales y se puso en el atrio interior del palacio del rey delante de los aposentos del rey, y el rey estaba sentado en su trono real en el aposento del trono, frente a la entrada del palacio”.

Nota como ella se prepara para hacerle frente al rey. Ella se puso sus trajes reales. No pienso que es un detalle de menor importancia. Se puso su mejor ropa. Ella no se puso una bata de dormir y unas pantuflas. Se preparó para encontrarse con el rey. Quería eliminar cualquier distracción posible, lucir tan atractiva como fuera posible. Quería estar tan preparada como fuera posible. Ella deseaba estar vestida apropiadamente, y se acerca al rey sobre la base de la relación existente. Ella no era cualquier persona que iba a ver al rey. Era su esposa. Ella era la reina, y confía en que él la recibirá sobre esta base, aunque él no tenía que hacerlo.

Uno solo puede imaginarse y situarse en la escena, cuando ella entra en la sala del tribunal o en el palacio del rey; sin duda no estaban solos. Amán estaba probablemente allí ya que era el primer ministro. Los cortesanos y sus funcionarios y los que hacían negocio con él, éste era el mundo del rey, su entorno. Había sin duda mucha gente allí.

Ester se atrevió a caminar a ese lugar, quizás el silencio sacudió toda la gente alrededor por su visita. Contuvieron la respiración. “¿Qué sucederá?” Conocen al rey. Lo han visto perder los estribos. Lo han visto decir, “córtenle la cabeza.” Saben lo que él puede hacer. Saben de su cólera. Saben que no había sido llamada en 30 días. Al parecer ella no tenía su favor como lo tuvo una vez. “¿Qué hará el rey?”

Todos sabían que este era un momento de alto riesgo, y por esto, en medio de este drama casi podemos oír el redoble de los tambores aquí. Versículo 2, “Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos”. Este fue un suspiro de alivio enorme. Ester tuvo valor, pero el texto no nos dice que probablemente su corazón estaba latiendo a mil por minuto. Ella ganó el favor a los ojos del rey, y el rey extendió el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro.

Amigas, este es un gran drama. Es asombroso. Humanamente hablando es asombroso. Pero lo que estamos viendo aquí es lo que nos dice la Escritura en Proverbios 21:1, “El corazón del rey está en las manos del Señor”; (parafraseado). Dios transforma su corazón, como los ríos, de la manera que Él le place. Dios le concedió favor para con el rey.

Aunque Asuero, o el rey Jerjes, era lunático e impredecible, no está fuera del control de Dios, y esta es la verdad en cuanto a los peores déspotas y tiranos de la historia . Esa era la verdad de Hitler, Idi Amin, Saddam Hussein, Fidel Castro, y es verdad de esos pequeños mini-tiranos que puedan ser parte de tu vida. El corazón del rey está en las manos del Señor.

El cetro de oro era un símbolo del poder del rey, de su favor, su autoridad, su protección. Proverbios 16 los versículos 14-15 nos dice:

“El furor del rey es como mensajero de muerte, pero el hombre sabio lo aplacará. En el resplandor del rostro del rey hay vida,
y su favor es como nube de lluvia tardía.”

Ester había buscado al Señor. Ella había entrado con sabiduría y valor y ahora la cara del rey habla de vida. Él dio su favor. El capítulo 5, en el versículo 3, dice: “Y el rey le dijo: ¿Qué te preocupa, reina Ester? ¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará”.

No podemos comparar de ninguna manera al rey Asuero con Dios. No hay virtualmente semejanza entre los dos, pero pienso que podemos deducir lo siguiente al leer este pasaje: Aquí el Señor nos da un pequeño vistazo de la realidad del hecho de que Dios nos ha concedido el favor, la gracia, para entrar en su presencia. Él nos ha mostrado favor. Él dice, “ven a mi trono de la gracia. Pídeme lo que necesitas y te será concedido”.

Ester dice en el versículo 4, “Si le place al rey, venga hoy el rey con Amán al banquete que he preparado”.

Quiero traer un punto aquí sobre el libro de Ester y sobre otras historias bíblicas sobre todo a aquellas que son madres tenemos que tener cuidado y ser fieles al relato bíblico, tienes que tener cuidado en relación con tus niños de que estén aprendiendo las historias de la Escritura. Es mejor que las aprendan de la Biblia, que es donde realmente relata la verdad de cómo sucedieron los hechos.

Pero volviendo a la historia de Ester, ella dijo, “vengan hoy … al banquete que he preparado”. Pienso que ella entró sabiendo lo que iba a hacer, y que Dios le dio sabiduría, y una estrategia.

En los versículos 5-8, el rey dice:

“Traed pronto a Amán para que hagamos como Ester desea. Y el rey vino con Amán al banquete que Ester había preparado. Y mientras bebían el vino en el banquete, el rey dijo a Ester: ¿Cuál es tu petición? Pues te será concedida. ¿Y cuál es tu deseo? Aun hasta la mitad del reino, se te dará.”

Respondió Ester, y dijo: “Mi petición y mi deseo es: si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si le place al rey conceder mi petición y hacer lo que yo pido, que venga el rey con Amán al banquete que yo les prepararé, y mañana haré conforme a la palabra del rey.”

Aquí ocurren cosas en dos niveles. En el nivel divino, pienso que Dios está refrenando a Ester de hablar lo que está en su mente, porque hay otra parte, que veremos en las sesiones próximas, que tiene que encajar primero, pero Ester no puede ver lo que está sucediendo.

Por otra parte en el nivel humano, pienso que lo que está sucediendo, y que incluso es admirable, es el dominio de Ester. Cuando estudio el libro de Ester, o pienso en su historia, esta es una de las cosas que llama más mi atención . ¡Pienso quizás que esto se debe a que yo hubiera actuado de forma muy diferente!

Aquí Ester está en el medio de una crisis. Es una situación enorme de emergencia, pero ella no saca a la luz lo que está en su mente. Ella no estaba sola. Ella sabía que Dios le había ayudado y le iba a mostrar cuál era (o no era) el momento adecuado; o cuál era el lugar correcto; o la situación correcta, así que ella fue paciente, estratégica, no manipuladora, sino estratégica y sabia en su acercamiento.

Pienso en cuántas veces enfrento situaciones donde sé que algo necesita ser dicho; sé que algo necesita ser hecho. Así que simplemente voy a la oficina, o tomo el teléfono y hago una llamada, y digo inmediatamente lo que estoy pensando. Puedo tener razón, pero quizás no sea el momento adecuado.

Piensa como te acercas a tu marido, a tu jefe, a tu compañero de estudios, o a uno de tus hijos respecto a una emergencia o a una situación de crisis, considera la propensión como mujeres de descargar o externar lo que hay en nuestras mentes. Piensa cuantas veces esa forma no funciona, y tú dices, “oh, cuánto hubiera deseado haber esperado. Ese no era un buen momento.” Ese es el valor de buscar primero a Dios y pensar antes de hablar. Ella fue sorprendentemente paciente y controlada.

Ella invitó al rey a un banquete —no una vez, sino dos veces. Recuerda que era un hecho conocido que Asuero amaba los banquetes, y ella estuvo justamente pensando en eso. Ella fue sensible a él y al Señor, permitiendo que Dios se moviera y que creara las circunstancias que mostrarían el obrar de Amán.

Déjame sugerirte aquí, también, que cuando tú estés tratando con el rey, o con una persona importante en tu situación particular, cerciórate de seleccionar tus batallas. Recuerda que Ester no se había acercado al rey en 30 días. Indudablemente en ese período había muchas otras cosas que ella pudo querer discutir con él, pero no lo hizo. Ella esperó por algo que fuera realmente importante. Puedo decirte que si te acercas a tu rey, tu marido, tu jefe, tu pastor respecto a cada cosa, cada preocupación trivial en tu vida, cuando vengas con una crisis genuina, ellos se van a desconectar y no te van a dar la importancia que requiere. Mantén la perspectiva en todo tiempo.

Eso no significa que no hables con tu marido sobre cosas insignificantes, pero como las mujeres tendemos a querer hablar de todo, te digo algo: no todo necesita ser dicho, escoge tus batallas, escoges tus conversaciones, pídele a Dios que te muestre cuando sea la hora de hablar, qué se debe decir , y cuándo debes traer a colación algo sobre la manera como están criando a los hijos, las cosas sobre sus vidas. No lo traigas todo. Pide que Dios te muestre qué traer, y cuándo traerlo.

Y jóvenes podría decir lo mismo para con sus padres. No traigas a colación cada asunto. No todo necesita ser traído a colación. Pídele a Dios te dé la sabiduría, la dirección, que te dé la sincronización, y que te ayude a ser sabia y estratégica en tu acercamiento a tu rey.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado trayendo aplicaciones muy prácticas de la historia de una antigua reina persa. La historia de Ester te ayudará a confiar en Dios en todas las clases situaciones cotidianas. Espero que leas el libro de Ester durante la serie, Ester: La mujer de Dios en el tiempo de Dios, y espero que utilices nuestro panfleto de estudio llamado: “Ester: La reina exiliada” está disponible en inglés.

Este panfleto fue inspirado en las enseñanzas de Nancy y contiene muchas de sus citas. Puedes pasar tiempo reflexionando en las palabras de Nancy más detenidamente. Ester: La reina exiliada te llevará a profundizar más en su historia, te ayudará a entenderla mejor, descubrirás cosas nuevas, y la harás parte de tu vida.

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Hemos estado escuchando sobre el malvado Amán. En nuestra próxima entrega escucharemos sobre las motivaciones detrás de este plan asesino. Te ayudará a explorar y examinar mejor tus propias motivaciones.

Ahora aquí está Nancy de nuevo para orar que Dios nos conceda el mismo valor que le dio a Ester.

Nancy: Señor, gracias por el valor extraordinario que pusiste en el corazón de esta la mujer común y corriente. Gracias porque puedes poner valor en nuestros corazones. Ayúdanos a buscarte, a tener tu dirección antes de embarcarnos en situaciones. Antes de que hablemos, que podamos hablarte, conocer tu corazón, tu tiempo, tu guía clara, y que podamos tener el valor de decir, “Iré y haré lo que necesita ser hecho. Mi vida no importa. Lo que importa es que Tu voluntad sea hecha, y que Tu reino venga”. Que se haga en este día, Te ruego. En el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Toda la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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