Confiando en el Príncipe de Paz – Dic 17

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Festividades centradas en Cristo

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Dic 17 – Confiando en el Príncipe de Paz

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Carmen Espaillat: Cuando Isaías anunció el nacimiento de Jesús, él profetizó que Cristo sería llamado el “Príncipe de Paz”. Hoy está con nosotras Bárbara Rainey.

Bárbara Rainey: Creo que es algo muy significativo, y creo que es porque Dios conoce qué tan desesperadas estamos por recibir esa paz. Él sabe, mejor que nosotras, que tan quebrantadas y desesperadas estamos, qué tan solas estamos, y cuánto necesitamos de su paz.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi amiga Bárbara Rainey. Su esposo Dennis y ella son cofundadores de “Vida en Familia” y muchas de ustedes han escuchado “Vida en Familia Hoy” en una estación de radio o vía internet. Ellos han realizado una obra maravillosa y tienen disponibles recursos que ayudan a fortalecer las familias en cada etapa de la vida: matrimonios, hijos, nietos…

Bárbara, es una alegría, tenerte aquí con nosotras en Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por acompañarnos.

Bárbara: Muchísimas gracias, estoy contenta de estar aquí.

Nancy: Hemos estado hablando sobre las vacaciones y “los días de celebración” o días festivos. Estamos en la búsqueda de que sean días de santidad. Para que no quedemos atrapadas en el caos, en el que se convierten estos días dentro de nuestra cultura y para que al finalizar diciembre no estemos todas estresadas, endeudas y deprimidas.

Queremos ayudar a nuestras oyentes.

Varios años atrás yo decía que le había declarado la guerra al estrés de estos días y las fiestas de fin de año (que no lo he logrado) pero he sido muy intencional en los años recientes, eliminando cosas que no son esenciales. Solo quiero simplificarme, simplificarme y simplificarme. Tal vez estoy envejeciendo. ¡Estamos envejeciendo!

Bárbara: Bueno, eso es parte del todo. Creo que hemos adquirido esa sabiduría que nos permite ver que no todo es importante.

Nancy: Por años yo organizaba un buen programa para enviar las tarjetas de Navidad. Disfruto el recibir tarjetas en Navidad y especialmente las que tienen noticias sobre familiares o en general.

Hace unos años que dejé de enviar tarjetas de Navidad. Con esto no estoy criticando, ni diciendo que estén mal, aún amo a mis amigos, pero he puesto más énfasis en el día de Acción de Gracias, y menos en las actividades relacionadas con la Navidad. Y me digo a mi misma, “Las haré solamente para las actividades más significativas y que me ayuden a enfocarme en los demás y en lo que realmente importa”.

Y recuerdo el primer año que no hice las tarjetas. Probablemente a nadie le hizo falta recibir una tarjeta de mi parte, pero yo sentía que estaba haciendo algo malo.

Bárbara: Y estoy segura que te sentiste extraña.

Nancy: Me sentí como si eso fuera sacrosanto, como si el mundo fuera a desmoronarse si yo no enviaba esas tarjetas de Navidad. Bueno, nadie me dijo que le hicieron falta. Pero estoy disfrutando más de esta temporada, y tendré más tiempo para trabajar en el ministerio. Ahora tomo un espacio en las cuatro semanas antes de Navidad para leer algún material sobre los días de Adviento. Y hay excelentes libros sobre ese tema.

Durante la última Navidad recibí a una familia de seis en casa, con cuatro niños pequeños. Hicimos algunas actividades en la tarde como, encender velas y poner la corona de Adviento. Fue difícil ya que los pequeñitos eran muy inquietos. Y fue complicado, pero a la vez dulce. Pero estaba invirtiendo mi tiempo en sus corazones y en conseguir sintonizar mi propio corazón con “Venid y adoremos”, que es donde queríamos enfocarnos.

Bárbara: Así es. Con frecuencia y sin darnos cuenta, cedemos a la presión del mundo para hacer compras. Sin darnos cuenta, nuestra conducta al comprar, está bajo la influencia de la cultura de este tiempo y se requiere de un esfuerzo para no hacerlo más. Debemos detenernos y reflexionar: “¿Qué estoy haciendo? ¿A quién estoy escuchando? ¿Cómo quiero que sean éstas fiestas de Acción de Gracias, Navidad y otras celebraciones en mi casa? Por qué no tengo control sobre eso. Yo no tengo que hacer todo lo que hacen los demás. No tengo que enviarle regalos a todos los que conozco.

Nancy: O usar cada idea que veas en Pinterest.

Bárbara: Eso es, así como dijiste acerca de las tarjetas de Navidad: “Yo no tengo que hacer eso”.

Recientemente he pensado, que gastamos una gran cantidad de dinero en cosas que irán directamente a la basura. Pero cuando nos detenemos a meditar, es como si entráramos en razón y nos preguntáramos de verdad: ¿Entonces, por qué estoy haciendo esto?

Así que es bueno para nosotras parar y pensar objetivamente. Hacer una pausa y preguntarnos: “¿A quién estoy escuchando? ¿De donde estoy adoptando mis actitudes? ¿Qué es más importante, y dónde quiere Dios que me enfoque?

Hacer de las celebraciones, días significativos, es el propósito de lo que estamos hablando. Cuando decimos “días significativos”, lo expresamos en un sentido espiritual. Queremos decir que no sean con decoración, adornos y cosas del mundo, que están disponibles en las tiendas y que realmente no tienen nada que ver con lo que es realmente importante: la historia de Cristo, porque de eso se trata la Navidad.

Nancy: Y que tenga el verdadero enfoque, que sea Cristocéntrico primero que todo—. Sabes Bárbara, mientras estamos hablando viene a mi mente mi padre, que ya no está con nosotras hace treinta cuatro años. Pero recuerdo las mañanas del Día de Acción de Gracias, y no recuerdo bien si en Navidad también, él llamaba a algunas viudas y les hacía saber que estábamos pendientes de ellas como familia y las motivábamos.

Y no lo hago todos los años, pero he imitado hacer ese gesto, y siempre trato de hacer unas llamadas antes del Día de Acción de Gracias a personas que tal vez hayan perdido a alguien ese año, o personas que pueden estar sufriendo, solo para orar por ellas o compartirles la Palabra de Dios. No me tomo horas haciéndolo, pero es una forma de morir a mí misma y de pensar en los demás.

Y ahora que recuerdo, ¿podrías compartirnos la forma en que enseñabas a tus hijos acerca de los regalos de Navidad? ¿Hiciste algo especial con eso?

Bárbara: Sí, así es. No era algo tan sofisticado, pero recuerdo cuando mis hermanos y yo tomábamos un catálogo de una tienda grande de departamentos del correo, y buscábamos las cosas que queríamos.

Nancy: Ahora no solo es ese catálogo ¿verdad? Ahora hay miles de catálogos.

Bárbara: Ya no recibimos ese catálogo, pero en su lugar hay múltiples catálogos. Nos concentrábamos por horas para seleccionar lo que queríamos para Navidad. Cuando me convertí en madre, pensé, “Yo no quiero que mis hijos pasen horas cavilando “¿Qué me pueden dar Mamá y Papá?” o ¿Qué me puede traer Santa Claus? o quien sea. Quiero que piensen en dar, porque la verdad sobre la Navidad es que es un tiempo para dar.

Nancy: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que dió…” (Juan 3:16)

Bárbara: He pensado en ese versículo, exactamente. No es un versículo que típicamente asociamos a la Navidad, pero de eso se trata la Navidad. Celebramos la Navidad por el regalo de Cristo. Nos entregamos regalos unos a otros para recordar el regalo de Cristo. Así que en nuestra familia, Dennis y yo hemos tomado una decisión consciente de que queremos enseñarles a nuestros hijos a dar, más que a recibir.

Así que durante todo el mes de diciembre, les ayudaba cuando eran pequeños o incluso adolescentes, a concentrarse en qué comprarían para otra persona, o que querían regalarles a sus abuelos, o a cuál persona de la escuela le regalarían. Sobre todo les hacía énfasis en “¿Qué quieres dar?” “¿Qué quieres dejar dicho con ese regalo?”

En mi familia las mañanas de Navidad eran diferentes. En vez de reunirnos todos a ver qué regalos tenían nuestros nombres, nos acercábamos a la sala, y todos nos reuníamos a mirar debajo del árbol los regalos que habíamos dispuesto para alguien más.

Así que cada uno de nosotros, Dennis, mis seis hijos y yo, nos sentábamos alrededor de la sala, cerca de la pila de regalos que todos preparamos. Tomábamos turnos, uno a uno, y esperábamos que cada quien abriera sus regalos. Así que cuando mis hijos veían todos los obsequios se emocionaban porque no sabían a quién entregar primero sus presentes.

Se peleaban por el turno, y elegían el regalo que no podían esperar más para ser entregado. Y caminaban hacia alguno de sus hermanos y le decían “Esto es lo que tengo para ti” y ese hermano o hermana abría su regalo. Y luego era su turno de decir “¿Qué quiero entregar?” y “¿A quién quiero darle su regalo?”

Así que nuestra celebración de entregar obsequios usualmente duraba hasta la una de la tarde, porque nos concentramos en el dador y a quien quería entregar el presente. Esos obsequios eran comprados o hechos con mucha dedicación para cada persona.

Cuando todos están esperando solo recibir, se pierde mucho del significado. Pero cuando nos concentramos en dar y en el acto de dar, en el proceso de dar, entonces estamos más enfocados en el verdadero significado. Nos concentramos en la relación y en el amor que nos tenemos los unos con los otros.

A veces hacíamos una pausa a las nueve o diez de la mañana a desayunar y luego continuábamos con la entrega de los presentes.

De esa forma el día era más significativo para nosotros como familia, ya que nos concentrábamos en entregar regalos a otros y no en lo que recibiríamos.

Nancy: Y me encanta eso, al cambiar el enfoque, cambió la perspectiva.

Bárbara: No costaba dinero, no costaba mucho esfuerzo. Solo se trataba de ser intencional, para ayudar a nuestros hijos a salir del enfoque en sí mismos y a pensar en el verdadero significado de la Navidad.

Nancy: Me encanta eso Bárbara. Como el enfoque de Dios, fue entregarnos el mejor regalo que tenía y que podía entregar, que es Su Hijo Jesús. Has desarrollado unos recursos maravillosos que pueden ayudar a las familias a concentrarse en quién es Jesús, qué vino hacer y por qué vino. Y hemos estado hablando de eso esta semana. Sé que el Día de Acción de Gracias pasó hace algunas semanas, pero nuestra intención es considerar cómo podemos devolverle a estas celebraciones la idea original con la que fueron creadas y que vuelvan a ser Cristocéntricas. Hacer una celebración santa, mientras anticipamos el adviento, la llegada de Jesús a esta tierra.

En realidad estamos justo en el momento para pensar en esto. Como hemos dicho, el mundo lo piensa durante todo el año. Las tiendas están llenas de adornos navideños con meses de antelación. Este es el momento en que empiezo a escuchar música de Navidad en mi casa y no quiero imponer a nadie ésta costumbre, pero yo quiero que la música de Navidad esté centrada en Cristo.

Me encantan los villancicos. Personalmente no me gusta escuchar a “Frosty el hombre de nieve” o “Cascabel, (Rodolfo, el reno)”. No quiero decir que tengan algo de malo, pero hay tantos villancicos hermosos de diferentes estilos. Tengo algunos en mi teléfono y los escucho con los altavoces en mi casa casi durante todo el mes. Tratando de enfocar mi corazón en quién es Cristo, y adorarlo a Él. Esa música me permite hacer eso en mi casa.

Bárbara: Estoy de acuerdo.

Nancy: Bárbara, nos has ayudado a concentrarnos en el nombre de Jesús, y eso es algo muy significativo para mí, porque he estado enseñando y desarrollado toda una nueva serie de Aviva Nuestros Corazones que se titula “La maravilla de Su nombre”. Esperamos poder transmitirla pronto en Aviva Nuestros Corazones.

Y tú has creado toda una serie de adornos. Son adornos que se pueden colgar en el árbol de Navidad o en diferentes lugares alrededor de la casa si no tienes árbol. Son siete nombres de Jesús relacionados con su nacimiento y con la Navidad. Hemos hablado de eso en los últimos días, y si no has escuchado los programas los puedes escuchar en nuestro sitio web.

Y hoy quiero enfocarme en un nombre en particular y lo tienes en uno de tus adornos, es el nombre “Príncipe de Paz”. Viene con una pequeña tarjeta que nos cuenta la historia detrás del significado de su nombre.

Y me encanta ese nombre, me gustan todos, pero en especial el de “Príncipe de Paz”. Pienso que la paz es algo muy escaso en este mundo. Observamos todas esas guerras y conflictos en el mundo. Nuestras familias necesitan paz, nuestros corazones necesitan paz, y si hay un mes donde tenemos falta de paz es en el ajetreo de este mes de diciembre.

Pero, ¿Qué significa conocer a Jesús como el Príncipe de Paz? ¿Cómo nos traerá la paz? ¿Por qué es un nombre en el que queremos concentramos en esta época?

Bárbara: Creo que es muy interesante el hecho de que cuando Dios predijo el nacimiento de su hijo, Él mencionó cuatro nombres en el libro de Isaías. Uno de ellos es “Príncipe de Paz”. Si pensamos en todos los nombres por los cuales conocemos a Jesús, este es uno de los cuatros que él usó para identificarse y hacernos saber que esto es lo que está por venir.

Es muy significativo y creo que es porque Dios conoce cuán desesperadamente necesitamos la paz. Él sabe mucho mejor: que tan quebrantadas estamos, lo desesperadas que vivimos, la soledad que sentimos, y cuanto necesitamos de su paz. Así que es uno de los nombres de Jesús. Él vino a la tierra para convertirse en el “Príncipe de Paz”.

No solo nosotras como adultas necesitamos su paz, sino incluso los niños necesitan de su paz. Como madre, me molesta mucho cuando nuestros hijos atraviesan por dificultades en su vida, como cuando alguien se burla de ellos o les hace algo malo en la escuela.

Recuerdo que una de mis hijas, cada vez que veía las noticias, (era una niña muy sensible)… y cuando informaban sobre un accidente de carro o una guerra en el noticiero, ella empezaba a llorar. Esa niña, mi hija, necesitaba al “Príncipe de Paz”. Así que es maravilloso que durante las fiestas de Navidad podamos concentrarnos en los nombres de Jesús presentados en Lucas 2 e Isaías, con el anuncio de la venida de Jesús, y porque esos nombres son muy importantes para nosotras. Nos ayudan a conocerlo, y cuando nosotras le conocemos, no solo nos lleva a adorarlo, además podemos experimentar algo de lo que Él nos vino a ofrecer, mediante la comprensión de quién es Él.

Nancy: Constantemente buscamos paz en otros lugares.

Bárbara: Así es, buscamos paz en las relaciones.

Nancy: Buscamos paz en las cosas, reuniones, en la comida, en las compras. Y mientras más buscamos satisfacer, con cosas del mundo esas necesidades internas de nuestra alma, más estresadas e insatisfechas nos sentimos. Parte del mensaje de la Navidad es que Cristo vino a redimirnos de nosotras mismas y de este mundo para ofrecernos el descanso y la satisfacción que no podemos conseguir en otra parte.

Así que no es que Él sea una linda opción para nuestra vida, Él es el “Príncipe de Paz”, el supremo único dador de verdadera paz.

Bárbara: Así es. Creo que hasta los que no conocen a Cristo, anhelan al Príncipe de Paz en Navidad. Incluso se pueden escuchar villancicos en tiendas que no son cristianas. Creo que intuitivamente, todos estamos quebrantados, todos sabemos que estamos perdidos. Millones de personas nunca lo admitirían, pero anhelamos al Príncipe de Paz, porque sabemos cuán grande es nuestra necesidad.

Creo que nos sentimos así de una manera más fuerte en Navidad, que en cualquier otra época del año. Sabemos que es lo que ofrece la Navidad. Sabemos que por eso que vino Cristo y que somos incapaces de encontrar la paz por nuestra propia cuenta.

Cuando aprendemos sobre Su nombre, y asimilamos más sobre quién es Él y qué nos ofrece, podemos experimentar esa paz que solo Él nos puede dar.

Nancy: Amén. El adorno del “Príncipe de Paz”, es hermoso y resplandeciente, como el oro. Lo utilicé en mi casa por primera vez en la última Navidad. Y había una familia viviendo en mi hogar, y nos divertíamos con los niños, yendo al árbol y viendo los adornos y hablando sobre ellos. Y en el paquete donde viene el set completo pueden encontrar un folleto que pueden usar para leer o explicarles a sus hijos el significado bíblico de cada nombre.

También incluye algunas historias, de la tradición y significado de los nombres. Me parece interesante que donde viene el nombre “Príncipe de Paz” contiene la maravillosa historia acerca del himno “Estoy bien con mi Dios”, sé que muchas conocen la historia, pero nunca me canso de escucharla.

Bárbara: Yo tampoco me canso.

Nancy: Bárbara, ¿nos podrías contar cómo se compuso ese himno, y cómo nos recuerda y nos señala al Príncipe de Paz?

Bárbara: Incluí esa historia por varios motivos. Primero porque es mi himno favorito de todos los tiempos. También era el himno preferido de mi padre. El murió hace dos años y lo cantamos en su servicio memorial. Es el himno con las palabras que todos necesitamos escuchar.

Nancy: “Estoy bien con mi Dios” empieza diciendo, “De paz inundada mi senda esté…”

Bárbara: “o cúbrala un mar de aflicción…”

Nancy: Y algunas de nuestras oyentes probablemente estén experimentando, ahora mismo un mar de aflicción.

Bárbara: Conocí la verdad de esta historia cuando enseñaba a mis hijos en casa. La descubrí y mi vida se transformó. Es acerca de un hombre de Chicago llamado Horacio Spafford. Su familia y él estaban preparando un viaje a Inglaterra. Y por alguna razón, a último momento, él no pudo acompañarlos. Las envió en un barco a través del Atlántico, ya que era el transporte que se utilizaba en esos tiempos, pues no había aviones.

De manera que su esposa y sus cuatro hijas abordaron el barco y se fueron sin él, mientras él atendería unos asuntos de trabajo y luego tomaría el barco siguiente. Durante el viaje, cuando el barco en el que viajaba su familia se acercaba a la costa de Inglaterra, se encontró con una fuerte tormenta que lo destrozó en dos y se hundió rápidamente. Sus hijas se ahogaron, y su esposa fue salvada a último momento siendo la muestra de la soberanía de Dios. Ella se sostuvo aferrada a un pedazo de madera que soportó su peso, y pudo ser rescatada. Luego le enviaron un telegrama a Horacio anunciándole la muerte de sus hijas y que su esposa había sobrevivido. Así que él tomó un barco de inmediato y cruzó el Océano Atlántico, cuando la nave atravesó por donde había ocurrido el accidente, se paró y mirando al mar terminó de escribir los versos de esta canción que llegaron a él en ese momento.

Pónganse en sus zapatos, como padres, y piensen lo que debió haber sentido al estar parado sobre la cubierta del barco, ahí junto a la barandilla, viendo el mar donde sabes que tus cuatro hermosas hijas, y amadas se ahogaron. ¡Qué pena, qué angustia, qué dolor! Y así escribió, “La tristeza como olas del mar”, pues debió estar tan angustiado.

Y sin embargo escribió estas palabras “De paz inundada mi senda esté…”. Ese tipo de paz solo puede venir del Príncipe de Paz. Ese tipo de paz no es humana. No es natural, no podemos alcanzarla por nosotras mismas. Es un regalo que solo es dado por la gracia de Dios, por el Príncipe de Paz.

Nancy: Ser capaz en un momento así de decir “Tengo paz en mi ser”, es asombroso.

Bárbara: Es asombroso. Incluí la historia, porque pienso que nos habla a todas nosotras.

En el momento que aprendemos acerca de Jesús como el “Príncipe de Paz”, y recordamos ese nombre en particular durante el tiempo de Navidad, cuando la vida va tan rápido, estamos estresadas, cansadas y todo es una locura: podemos recordar “Esto es acerca de Jesús”. Es acerca del Príncipe de Paz, y ha venido a ofrecerme esa paz. Debo tomar parte de su paz. Necesito recibir ese regalo que ha traído para mi vida. Puedo obtener esa paz si me enfoco en Él en este tiempo y recibo la paz que él ha venido a ofrecer.

Nancy: Tu familia puede recibir esa paz. Esto no significa que todo marchará bien, y que no habrá ningún dolor o angustia. Este hombre, Horacio Spafford, batalló con un gran dolor en su vida.

Bárbara: Absolutamente. Pero tuvo paz. Si obtuvo paz en medio de la pérdida de sus cuatro hijas, entonces yo podré tener esa paz también en medio de mi circunstancia.

Nancy: Pero si no nos estamos concentrando en Cristo, seremos objeto de esas tormentas, y esas olas nos hundirán. Sé que durante los días de las próximas celebraciones muchas somos atrapadas por esas olas. Hay mucho dolor, familias conflictivas, relaciones dañadas, retos financieros, y es un tiempo de mucho estrés.

Hay tantas cosas que tienes que hacer o lugares dónde ir. Mi oración para nuestras oyentes es que estas próximas semanas, entre hoy y las fiestas de Navidad, sean alegres, llenas de fe, que sean Cristocéntricas, y que estén llenas de paz, que nuestros ojos solo estén puestos en Jesús que es el “Príncipe de Paz”.

Mi oración es que aquellas que tengan familias con hijos o nietos aprovechen esta oportunidad para mostrarles aún más la persona de Jesús. Fijar nuestros ojos en Cristo. Considerarlo a Él. Concentrarnos en Él. Cantar alabanzas sobre Él. Y aprovechar los recursos que tengas a la mano.

En cada lugar donde nos encontremos, hay diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance, quizás cosas que podemos desarrollar aun en nuestros propios hogares con nuestras familias y nuestros hijos, que nos apunten a Cristo, que nos lleven a recordar a Jesús a través de Sus nombres, o a través de actividades que nos enfoquen en Él, ya sea en tu casa, alrededor de tu mesa o de tu árbol o en cualquier otro lugar.

Carmen: Qué hermosa forma de dar significado a fechas especiales como estas. Gracias Nancy y Bárbara por ayudarnos a devolver el significado a este tiempo de una forma tan práctica.

Muchas gracias Bárbara, por ayudarnos a fijar nuestros ojos y corazones en Jesús durante la temporada de fiestas. Yo estoy segura que sus corazones y el mío desean para nuestras oyentes una temporada santa y llena de la paz de Jesucristo.

Bárbara: Estoy de acuerdo en eso. Ese es nuestro reto, es para eso que Dios desea que celebremos las fiestas, para salir de nuestras vidas ajetreadas y nos concentremos en Él.

Carmen: Mañana, Nancy inicia una serie especial que nos llevará hasta el día de Navidad. Lucas nos cuenta acerca de un personaje de la historia de Navidad que usualmente no recibe mucha atención. La anciana Ana le dió la bienvenida a Jesús y tiene mucho que enseñarnos en nuestros días. Acompaña a Nancy mientras ella nos lleva por un estudio de la vida de esta fiel mujer de Dios.

Te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Mi Príncipe de Paz, Divanna Vannell, Conmigo Estás ℗ 2013 Kero Music

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Centrándote en Cristo en esta Navidad – Dic 16

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Serie: Festividades centradas en Cristo

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Dic 16 – Centrándote en Cristo en esta Navidad

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Carmen Espaillat: Estamos ya cerca del día de Navidad. ¿No sientes la precipitación de las navidades encima de nosotros? ¿Cómo te enfocas en lo que realmente tiene importancia en esta temporada? Bien, esto es lo que una oyente de Aviva Nuestros Corazones descubrió:

Mujer: Algunas de las cosas que he encontrado que han aquietado mi Navidad es ir comprando durante el año los regalos. Cuando veo algo que me recuerda a mi mamá, pienso, “Oh esto estaría muy bueno para mi mamá”, podríamos estar en febrero, pero yo lo voy a comprar. Lo pongo en un cajón en mi ático, de manera que cuando se acerca el Día de Acción de Gracias, ya casi he terminado mis compras. Quiero ya haber terminado para el Día de Acción de Gracias. Yo doy regalos, pero estos son comprados a través del todo el año.

La otra cosa que aquieta mi corazón es tener en mi calendario un día como el de mañana, que dice “Sin planes”. No hay planes, y ese es el plan. Solo tengo que hacer el esfuerzo de reservar esos días en que no hacemos “nada”. Pero realmente este tiempo es para que estés junto a tu familia. Es un tiempo para que tengas tranquilidad en el Señor en esta temporada. Así que a través de diciembre tengo esparcidos, intencionalmente, algunos días sin planes, y esos días son sagrados.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Estamos a punto de escuchar buenos consejos para hacer que estos días festivos tengan más significado.

Primeramente, permíteme recordarte orar por Aviva Nuestros Corazones. Este mes de diciembre es muy importante para nuestro ministerio, pues sabremos con qué podremos comprometernos en el próximo año. Casi la mitad de las donaciones, de las cuales dependemos en el año, llegan en el mes de diciembre. Le estamos pidiendo al Señor que cubra nuestras necesidades y les dé a las oyentes de Aviva Nuestros Corazones el gozo de poder aportar a este ministerio.

Les pedimos que oren para que Dios provea todo lo que necesitamos para continuar llamando a las mujeres a la libertad, plenitud, y abundancia en Cristo.

Aquí está Nancy.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, hace poco pasó el Día de Acción de Gracias, y en medio de todas las preparaciones que estés haciendo para las reuniones familiares, cocinar, viajar, estar con parientes lejanos; espero que estés, en medio de todo eso, enfocándote en lo mucho que tienes que agradecer. Claro, debemos dar gracias todo el año. Probablemente no hay mayor gracia y evidencia de la presencia de Cristo en nosotras que la de tener corazones agradecidos. Pero este es un momento maravilloso en el año para hacer una pausa y celebrar que tenemos tanto por lo que estar agradecidas.

Nuestra invitada esta semana en Aviva Nuestros Corazones es mi buena amiga desde hace mucho tiempo, Bárbara Rainey. Ella ha estado antes en este programa como invitada. Bárbara, muchas gracias por venir y hablar con nosotras sobre los días de fiesta, cómo hacerlos más significativos, cómo usarlos como oportunidades de enseñanza para nuestros hijos. Tú has hecho muy buen trabajo en esta área, y es maravilloso estar aquí hablando contigo sobre esto.

Bárbara Rainey: Bueno gracias, estoy feliz de estar aquí hoy. Es muy divertido.

Nancy: Para los que no saben, Bárbara es la esposa de Dennis Rainey, y muchas de ustedes escuchan “Vida en Familia Hoy” en esta u otra estación de radio o en el internet. Es un ministerio que Dios ha usado en gran manera—está usando—para construir familias fuertes. Bárbara y Dennis fundaron juntos ese ministerio… ¿Hace ya cuántos años, Bárbara?

Bárbara: Hace muchos años.

Nancy: Sé que son más de veinticinco.

Bárbara: Sí, más de veinticinco.

Nancy: Tenías los niños pequeños en ese entonces y ahora ya son seis adultos—seis hijos adultos.

Bárbara: Ya están formados.

Nancy: ¿Y me dijiste que tienes diecinueve nietos?

Bárbara: Sí, y viene uno más en camino.

Nancy: ¿Y cuál es el rango de las edades de estos nietos?

Bárbara: El mayor cumplió este verano catorce años y los otros tienen entre diez años o menos. Así que serían diecisiete nietos que tienen entre diez años o menos.

Nancy: ¡Wow! Me imagino que es difícil reunirlos a todos.

Bárbara: Sí, es muy difícil juntarlos a todos.

Nancy: Pero cuando lo logran… he visto algunas de las fotos de la familia Rainey a través de los años, y ha sido divertido. No sé cómo caben todos en una sola foto.

Bárbara: ¡Mucho Photoshop!

Nancy: Para que todos puedan salir en la foto. Pero he visto a esta familia crecer. Te conocí cuando la mayoría de tus hijos eran solteros—casi todos lo eran—y verlos casarse y establecer sus propios hogares. Esto tiene que ser una gran alegría para ti y para Dennis. Aunque, como en todas las familias, hay tiempos buenos y tiempos malos, hay tiempos de altas y bajas y tiempos de sufrimiento. Todos somos personas pecadoras, y disfuncionales. ¿No es verdad?

Bárbara: Así es. Eso somos, y nosotros no somos menos rotos y disfuncionales que cualquier otra persona. Tenemos toda clase de retos, y tenemos problemas igual que todo el mundo.

Nancy: Y todos tenemos mucha necesidad de la gracia de Dios.

Bárbara: Claro que sí.

Nancy: Ese es el mensaje que tú, Dennis y todo el maravilloso equipo que tienen en “Vida en Familia Hoy” están proclamando cada día. Así que gracias por su ministerio. Y para aquellos que no lo saben, fueron algunos dentro del equipo de “Vida en Familia Hoy” quienes tuvieron la visión de empezar lo que luego se convirtió en Aviva Nuestros Corazones. De manera que el ministerio que tú y tu esposo fundaron es como el padre de Aviva Nuestros Corazones, y hemos tenido una relación cercana y muy buena a través de todos estos años.

Bárbara: Sí señor, así ha sido.

Nancy: Estoy muy agradecida de estar ahora esparciendo también el mensaje.

Bárbara: Sí. Ha sido un privilegio trabajar juntas.

Nancy: Tú consideras que los días festivos son especiales, y eso me encanta, porque las festividades en las Escrituras fueron originalmente creadas para ser días santos.

Bárbara: Así es.

Nancy: Estas eran fechas anuales de celebración, ya fuera la Pascua o la Fiesta de la Cosecha o diferentes momentos y días en el calendario, y en el ritmo del pueblo de Dios, ellos hacían una pausa. Y en algunos días se ayunaba, otros días eran festivos. Pero ellos se detenían y dejaban a un lado su trabajo habitual y recordaban y se centraban en lo que Dios había hecho.

Bárbara: Así era.

Nancy: Muchos días festivos en nuestro calendario están basados en la fe Cristiana. Pero parece que estos se han vuelto tan seculares, que apenas son un tiempo para ir de compras o de estar un día libre sin ir a la escuela, y es como si ya no tuviesen algún significado especial.

Bárbara: Sí, se han vuelto muy seculares. Me encanta lo que Dios hizo por nosotros, lo que Él instituyó para Su pueblo, la nación de Israel, antes de la venida de Cristo, todas esas fiestas y celebraciones. Me recuerda que Dios conoce nuestra tendencia a deambular y que necesitamos de todos esos momentos en el calendario anual, año tras año, donde podemos apartarnos de nuestras actividades diarias. Logramos parar y descansar para enfocarnos en Él. Tenemos la oportunidad de recordar quién es Él y lo que Él ha hecho por nosotros.

Muchos de nosotros no celebramos las fiestas judías y ni el calendario judío, pero en nuestras vidas celebramos las Navidades, la Pascua o Semana Santa y el Día de Acción de Gracias y esas fiestas se repiten cada año. Año tras año siempre regresan. Y creo que son una excelente oportunidad para que las madres y los padres impartan verdades espirituales a los hijos porque, como has dicho, todos estos días festivos tienen sus raíces en las verdades bíblicas y en la historia bíblica.

La razón por la que celebramos la Navidad es por la encarnación de Cristo. No es por Santa Claus. No es por todas esas otras cosas. Me sorprende el hecho de que, en época de Navidad todavía podemos escuchar en las tiendas canciones navideñas que hablan de Jesús.

Nancy: Por lo menos por un tiempo más.

Bárbara: Yo sé. Cada año me sorprende que no hayan anulado las canciones. Y esto me dice que hay personas que están receptivas a escuchar sobre Jesús en Navidad. Sabemos de qué se trata la Navidad. Todos saben de qué se trata. Y aun así no sabemos cómo conectarnos con esa verdad. No sabemos cómo tomar ese conocimiento general y vago de que la Navidad se trata de Cristo y hacer realmente, que se trate de él en nuestros hogares.

De manera que en los años después de que nuestros hijos se fueron de casa, he comenzado a crear productos y recursos principalmente para las mujeres, porque las mujeres somos quienes compramos las decoraciones. Somos las mujeres las que adornamos el árbol de Navidad. Somos nosotras las que decimos, “Sí, vamos a hacer esto”. Esos productos y recursos no son exclusivamente para mujeres. Ellos son tan significativos que creo que a los hombres les van a gustar tanto como a las mujeres.

Así que, de lo que hoy estamos hablando, es de los nombres de Cristo. Son adornos que hemos creado y están diseñados para que los puedas colgar en tu árbol de Navidad. Mi sueño es que un día en los hogares cristianos de todo el país,–y oro para que también suceda en todo el mundo–, los árboles de Navidad de las personas proclamen quién es Cristo y porqué celebramos la Navidad. Mi sueño es que los árboles navideños no estén llenos de adornos de futbol, bailarinas, osos de peluche y muchísimas otras cosas triviales que no tienen nada que ver con la razón por la cual celebramos la Navidad.

El año pasado hicimos adornos navideños con los nombres de Cristo. De esta forma nuestros árboles de Navidad sirven para instruirnos como dice Deuteronomio: que nuestros hogares, nuestros portales, los dinteles de nuestras puertas, y en efecto, nuestros árboles navideños, proclamen la verdad de Cristo.

Nancy: Y, a propósito, aún si no pones un árbol de Navidad… sé que pensamos que todo el mundo pone uno, pero algunos años yo no lo pongo.

Bárbara: Así es. Yo ya no pongo mucho el árbol. De hecho, el año pasado puse una urna muy interesante. Está llena de ramas que pinté de blanco, y allí es donde cuelgo todos mis adornos. Así que no es realmente un árbol en el sentido de ser un árbol verde y natural. Pero en verdad me gusta porque muestra los adornos. Y, claro, el mío estaba lleno de los adornos de los nombres de Cristo. Me encantó.

Nancy: A mí me encanta tener en mi casa todo el año cosas decorativas en la pared que guíen y apunten a mi propio corazón y a los invitados que vienen a casa, a las Escrituras.

Bárbara: A mí también.

Nancy: Pienso que hay algo alentador, hay exhortación, hay un enfoque en Cristo.

Bárbara: Estoy totalmente de acuerdo.

Nancy: Se supone que debemos tomar en cuenta a Cristo. Se supone que debemos fijar nuestros ojos en Él. Y si podemos entrar en un hogar y ver en las paredes, en los estantes y en las mesas, recordatorios de las Escrituras y de quién es Cristo, es una forma de mantenernos centradas en Él y que la Palabra de Dios quede en el centro de nuestros corazones.

Así que estos nombres de Cristo no son exclusivamente para la Navidad.

Bárbara: Oh no, en lo absoluto.

Nancy: Así que nosotros nos hemos estado enfocando en los nombres de Jesús, y eso me lleva otra vez a los adornos, que tú has llamado Bárbara “Adornos de Adoración”. Para aquellos que no nos escucharon ayer, explícales el significado de ese nombre, “Adornos de Adoración”.

Bárbara: Cuando pensamos en la Navidad, una de las frases en uno de nuestros villancicos favoritos que todos cantamos cada año dice, “Oh venid y adoremos”.

El propósito de la Navidad y de celebrarla es que lo veneremos, que adoremos a Cristo, al Rey recién nacido. Y aun así, la manera en que celebramos la Navidad prácticamente nos ayuda muy poco a enfocarnos en adorarlo a Él.

Así que hemos creado esos adornos, y los hemos llamado “Adornos de Adoración” porque son ornamentos que deben llevarnos a adorar a Cristo. Con los ornamentos viene un folleto que habla sobre el significado de cada uno de estos siete nombres.

Está diseñado para ser leído en voz alta. Puedes colgar en tu árbol un adorno cada día o mostrar uno cada día en un marco. Yo tengo dos de ellos enmarcados en mi casa; los enmarqué en la Navidad del año pasado, y han estado ahí desde entonces. Me encanta tenerlos donde yo pueda ver los nombres de Cristo en mi casa.

Pero volviendo al folleto, este te brinda una oportunidad como madre—si todavía tienes niños en casa—de leerles a tus hijos las historias sobre cada uno de estos siete nombres, de manera que ellos entiendan por qué Jesús fue llamado “Admirable, Consejero”, por qué Él fue llamado “Dios Poderoso”, por qué Él es llamado “El Señor Jesucristo”. ¿Qué significa esto y qué debe significar para nosotros? ¿Qué significa esto para mí como creyente? ¿Y qué necesito hacer en respuesta a este nombre?

Así que estos adornos no solo están hechos para llevar tu corazón a la adoración, sino también para enseñarles a tus hijos, y a pasar la verdad a la próxima generación como se nos instruye a hacer en Deuteronomio, a enseñarles estas verdades a tus hijos.

Nancy: Pienso en el capítulo 2 de Lucas, al principio de la historia de la Navidad, cuando Jesús acababa de nacer y los pastores vinieron a verlo. Ellos habían venido a adorarle. Y luego dice,–y estás familiarizada con este versículo–, en Lucas 2:19 dice, “Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón.”

Creo que una de las cosas que no hacemos mucho durante la Navidad es atesorar las cosas que hemos visto y oído, las cosas que sabemos de Cristo, y reflexionar sobre ellas en nuestros corazones, y hacer esto juntos en familia. Muchas familias están ocupadas todo el año, pero creo que si hay una temporada en el año más agitada que otras o quizás la más agitada del año, es la Navidad y las fiestas alrededor de ella. Oigo a familias y gente sin familia—como personas solteras, o padres que ya no tienen hijos en casa—volviéndose locos. Y se preguntan, “¿Cómo podemos evitar tanto caos y locura en esta temporada?

Bueno, estos adornos de adoración y el material que viene con ellos, pienso que son una forma de hacer una pausa y reflexionar en las maravillas de Su Nombre, parar y adorar a Cristo por quien Él es.

Bárbara: Así es.

Nancy: Puedes poner el árbol. Puedes decorarlo. Pero puedes terminar tan agotada y frenética que todo el mundo está como temiendo la Navidad y pensando, ¡Gracias al Señor que faltan once meses para la próxima Navidad!

Bárbara: Exactamente.

Nancy: Y realmente no queremos que la gente termine así.

Bárbara: No, no, no queremos eso.

Nancy: Así lo que necesitamos es empezar a prepararnos. Creo que a muchas de nuestras oyentes les gustaría tener estos adornos en sus casas, les gustaría prepararse, y piensan, cómo puedes obtener estos recursos o recursos como estos para estar lista cuando la Navidad llegue, entrenando a tus hijos, reflexionando en estas cosas, poniendo este tipo adornos en sus casas.

Y en el día de hoy y mañana vamos a hablar de cuáles son estos nombres. Pero también queremos decirles que ustedes pueden desarrollar con estas mismas ideas cosas en sus casas que las lleven a reflexionar sobre los nombres y sobre realmente la idea central de la Navidad, que es Cristo.

En el caso de Bárbara y de “Vida en Familia Hoy” ellos han producido paquetes de siete adornos, y son algunos de los nombres de Cristo que se relacionan particularmente con la Navidad y con Su nacimiento. Bárbara, vamos a comenzar hoy con el nombre…

Bárbara: El nombre “Jesús”. Es una historia tan interesante, y la conocemos muy bien. Pero cuando retrocedemos y miramos el milagro de cómo se le dio el nombre de Jesús… Fue el ángel Gabriel quien anunció cuál sería Su nombre.

Pienso que es maravilloso. Es asombroso dar marcha atrás y pensar en cómo pudo haber sido para María y José recibir esa visita del ángel, y luego el ángel les dice cuál será el nombre de este niño. Y por eso he escrito en el folleto acerca de qué significa el nombre de “Jesús” y por qué tiene ese significado.

Nancy: Y de la forma que ese nombre está relacionado al nombre de Josué en el Antiguo Testamento.

Bárbara: Así es.

Nancy: Quien fue un libertador y un líder militar en el Antiguo Testamento, y cómo Jesús vendría y libertaría a Su pueblo.

Bárbara: Exactamente.

Nancy: A salvarlos del enemigo, del pecado y de Satanás.

Bárbara: Así es.

Nancy: Realmente une de manera preciosa las Escrituras, el dar un paso atrás y mirar el significado de ese nombre.

Bárbara: Sí. Y pienso que lo importante es que comuniquemos esta verdad a nuestros hijos. Es uno de los primeros nombres que los niños aprenden—Jesús–ellos saben decirlo desde que tienen dos o tres años. Pero a medida que van creciendo, no saben el significado de este nombre.

Nancy: ¡Algunas veces los adultos tampoco saben lo que significa!

Bárbara: Oh, yo lo sé—los adultos tampoco saben lo que significa. A decir verdad, aprendí muchísimo trabajando en esta serie y haciendo la investigación del significado de cada uno de los nombres. Pero cuando cuelgas en el árbol el nombre de Jesús, y lees la historia de ese nombre, simplemente nos conduce a la adoración. Y esto no es porque lo que está escrito en el folleto sea tan bueno, sino porque nos recuerda la verdad de quién es Él y porqué Dios lo envió y porqué lo necesitamos.

De esto debe tratarse la Navidad. Debe tratarse de adorar a Jesús porque Él estuvo dispuesto a venir y nacer como un bebé. Lo que Él hizo por nosotros, el que Él haya venido, es algo tan maravilloso, abrumador, asombroso, e incomprensible.

Nancy: Amén, así es. Y he observado a algunas de mis amigas que tienen niños pequeños. Si los padres han estado orando y enseñando a sus hijos los caminos de Dios, los corazones de algunos de esos niños estarán tiernos, sensibles, y receptivos.

Tengo una amiguita de seis años y el otro día ella me detuvo en la entrada de mi casa y me dijo, “Señorita Nancy, ¿pudieras orar por mi sobre…?” Entonces ella empezó a decirme que tenía miedo de algo que estaba por suceder. Y nos detuvimos ahí mismo en la entrada y oramos. Ella volvió donde mi otra vez hace apenas unos días–la misma niña—y me dijo, “Oh señorita Nancy, yo oré la otra noche, y le pedí a Jesús que perdonara mis pecados y que me ayudara a querer a mi hermanita.”

Y yo miro a esta niña y me digo, “El Espíritu de Dios está obrando en su corazón.” ¡Que etapa tan tierna y tan sensible!– antes de que los niños pierdan el interés y quieran salirse de la iglesia–, hay que aprovechar la admiración que estos niños sienten.

Y a propósito, quizás tú seas abuela. Quizás tus hijos no están criando a sus hijos en la fe, pero tienes oportunidades durante la Navidad de estar con esos niños. Quizás eres madre soltera o seas como una hermana mayor y amiga para los hijos de otros. Hay muchas maneras de influenciar las vidas de estos pequeños. Y además estaremos recordándole a nuestros propios corazones quién es Jesús y por qué vino. La maravilla de todo esto radica en mirar estos nombres con ojos frescos. Pienso que hacerlo nos aviva y eso es algo grandioso.

Bárbara: Claro que sí. Una de mis historias favoritas del año pasado es que regalamos varios de estos adornos a una iglesia en un área de escasos recursos en el centro de la ciudad en Little Rock. Ellos usaron el folleto para enseñar a los niños que venían a la iglesia sobre los nombres de Jesús. Luego ellos le dieron a cada niño uno de esos nombres como regalo de Navidad. La señora que maneja el programa me dijo, “Debiste haber visto los ojos de esos niños. Se les agrandaron como platillos.”

Fue mucho mejor darles a esos niños un adorno que podían llevarse a sus casas, y ser de ellos para siempre, en vez de darles algún pequeño juguete o una bolsa de caramelos. El ministerio de esta iglesia les leyó las historias de los nombres de Jesús y luego le dio a cada niño un adorno. Me encanta eso, porque de eso es que se trata la Navidad.

Me da la impresión que esos niños van a atesorar esos adornos por muchos años. Sé que eso es lo que yo hubiera hecho porque cuando era una niña, recuerdo ser receptiva a todo sobre Jesús en mi pequeña clase en la iglesia los domingos. Si alguien me hubiera dado un adorno con el nombre de Cristo, probablemente aún lo tuviera conmigo, porque todavía tengo algunas cosas que nos dieron en la escuela dominical cuando era pequeña.

Así que hay muchas maneras de usar estos “adornos de adoración” aparte de usarlos con tu propia familia.

Nancy: Y también fuera de la temporada navideña.

Bárbara: Exactamente.

Nancy: Prácticamente durante todo el año. Queremos poner cosas a nuestro alrededor y en nuestros hogares, como recordatorios visuales de quién es Jesús, por qué vino. Su obra redentora, Su amor por nosotros. Así que de estos nombres diferentes, estos “Adornos de Adoración”, ya hablamos de Jesús, y vamos a hablar mañana de un par de nombres más,–además Él es llamado Salvador, El Señor Jesucristo, Emmanuel, Admirable, Consejero, Dios Fuerte, y Príncipe de Paz.

Claro, estos últimos nombres son los que encontramos en Isaías—700 años antes del nacimiento de Cristo. Dios le dio los nombres a Su Hijo, y nos dijo cuáles serían esos nombres. Cada uno de esos nombres nos dice algo maravilloso y especial sobre Jesús.

Y el último nombre, Príncipe de Paz, como hemos estado diciendo, es hermoso. El adorno viene con una pequeña historia de ese nombre. Y es bueno para los adultos leerlo y también para los niños. Vamos a hablarle un poco de los antecedentes. Leeremos parte de esa historia mañana, así que esperamos que regreses con nosotros de nuevo en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Asegúrate de hacer que esta época del año sea significativa. Hoy hemos oído de algunas ideas que pudieran ayudarte a darle un giro a tus celebraciones navideñas.

Y recuerda tu compromiso de orar por Aviva Nuestros Corazones. No podríamos llegar a ti sin tus oraciones. Espero que esta semana de preparación de Navidad sea significativa para ti y para toda tu familia.

Bueno, hoy se nos acabó el tiempo, pero Bárbara estará otra vez aquí con nosotros mañana, en Aviva Nuestros Corazones. Vamos a hablar del significado del nombre Príncipe de Paz y por qué necesitamos a Jesús y cómo Él nos trae la paz que no podemos obtener de ninguna otra fuente. Gracias por estar con nosotros hoy, y espero que nos acompañes en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Música: Venid y Adoremos, Tercer Cielo, Es Navidad ℗ 2008 Kasa Producciones; Al Mundo Paz, Papel Maché, Ve Dilo en las Montañas – EP ℗ 2014 Papel Maché

Importancia de Acción de Gracias – Dic 15

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Festividades centradas en Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Dic 15 – Importancia de Acción de Gracias

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/importancia-de-accion-de-gracias/

Carmen Espaillat: Los adornos navideños son divertidos, e incluso transmiten una gran cantidad de significados. Aquí está Bárbara Rainey.

Bárbara Rainey: Tengo una verdadera carga por devolverle a la celebración de la Navidad su enfoque en Cristo. Muchas de nosotras estamos decorando nuestros árboles de Navidad con osos de peluche, pelotas de fútbol y cientos de cosas que no tienen absolutamente nada que ver con Jesucristo.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Lo creas o no, celebraremos la Navidad dentro de unas semanas. Estos últimos días pudieran ser una montaña rusa de compromisos sociales y ocupaciones o un tiempo significativo centrado en Jesús. Nancy va a hablar de esto. Pero primero permíteme recordarte que ores por este ministerio, recuerda orar por Aviva Nuestros Corazones pues en este momento es muy importante.

Oramos para que el Señor supla todas las necesidades del ministerio para el año que iniciará pronto. Tus oraciones son muy valiosas para nosotros. ¡Gracias por llevarnos al trono de la gracia en tus oraciones!

En los próximos días, Nancy te ayudará a tener un concepto más significativo de la Navidad. Aquí está ella para presentarnos a la invitada de hoy.

Nancy Leigh DeMoss: Estaba cenando con unos amigos en su casa la otra noche. Y ellos tienen cuatro hijos pequeños. Y durante la conversación me dijeron, “Estamos tratando de averiguar qué podemos hacer para mantener centrada la Navidad en Cristo.” Y empezamos a hablar de todas las actividades que se realizan durante estas semanas y sobre la necesidad de hacer conciencia en los niños de que, no solo se trata de conseguir regalos, sino de dar y centrarnos en Cristo. Y yo estaba tan feliz de tener esa conversación como una preparación para el día de hoy con mi amiga de mucho tiempo, Bárbara Rainey. Bárbara, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones.

Bárbara Rainey: Gracias, Nancy. Es un gusto estar aquí.

Nancy: El gusto es nuestro por tenerte aquí en nuestro estudio en Michigan.

Bárbara: Es maravilloso. No lo había visto antes.

Nancy: He estado muchas veces en los estudios de “Vida en Familia Hoy” que es donde sirves junto con tu esposo. De hecho, ustedes fueron los co fundadores de “Vida en Familia”. Y grabamos Aviva Nuestros Corazones durante los primeros ocho años en sus estudios allí en Little Rock. Así que es muy agradable, muy grato recibirte en nuestros estudios aquí.

Bárbara: Me encanta estar aquí.

Nancy: Eres como la reina de las fiestas, haciendo que todo sea especial y significativo. Y te he seguido de cerca en los últimos años, de cómo has invertido en las familias y al mismo tiempo tratas de marcar la pauta para que las festividades no sean sin sentido o secularizadas, sino realmente centradas en Cristo.

Y estamos en un momento oportuno para hablar sobre el día de Acción de Gracias y porque pronto será Navidad. En estas semanas para muchas familias serán solo un montón de actividades, corriendo de aquí para allá, para luego llegar al 1ro de enero y decir: “Uff, ¿Qué pasó? ¿Qué hemos hecho?”.

Estoy tan agradecida de que vas a ayudarnos en los próximos días a pensar en lo que podemos hacer como individuos y como familias para hacer de esta temporada de Navidad, un tiempo significativo.

Así que, Bárbara, eres una madre de seis hijos adultos, y ahora, ¿Cuántos nietos tienes?

Bárbara: En realidad, diecinueve. Es todo un grupo.

Nancy: Son muchos niños. Así que tienes festejos enormes con tu familia en estos días festivos, tanto lo tuviste en el día de Acción de Gracias y ahora los tendrás en Navidad. Lo primero que pensé fue, ¿Cómo hacer de estas fiestas, de estas vacaciones, ocasiones realmente significativas en la vida de tu familia?

Bárbara: Bueno, empecé a pensar en esto cuando, como madre, tenía una casa llena de niños. Mis hijos estaban corriendo alrededor y todos estaban entusiasmados con las fiestas. Ellos escuchaban de sus amigos sobre Santa Claus y todas esas cosas. Recuerdo pensar: espera, no todo es acerca de Santa Claus. ¿Cómo puedo enseñar a mis hijos que en realidad todo es acerca de Jesús?

Así que probamos diferentes cosas a través de los años. Pero nunca, nunca encontré, en lo personal, como madre, los recursos que me ayudarían a comunicar la profundidad de la verdad, a mis hijos. Lo más que pudimos hacer, fue recrear la escena del pesebre como punto central de la decoración navideña.

Dennis y yo hemos trabajado muy duro, para ayudar a nuestros niños a enfocarse en dar y que eso es lo que hay que hacer: dar unos a otros. A nosotros, ésta experiencia nos ayudó a enseñarles a nuestros hijos quién era Jesús y por qué nació, por qué vino y su importancia.

Gran parte de la razón por la que yo no había hecho nada hasta entonces, era porque estaba ocupada siendo mamá. Vivía tan abrumada como la mayoría de las madres hoy. Estaba atareada con la Navidad y las fiestas en la escuela y esas cosas que había que hacer. Así que tomar el tiempo como madre y crear algo para hacerlo con mis hijos, simplemente no iba a suceder. Por eso ahora, en mis años de ocio, estoy disfrutando mucho de la creación de productos y recursos que los padres podemos utilizar durante las vacaciones, para enseñarle a nuestros hijos la verdad sobre Cristo. Cosas que me hubiera gustado haber tenido. Realmente ha sido un deleite poder hacer esto.

Nancy: Y ustedes han producido unos materiales preciosos. Y lo que me gusta es que no solo son hermosos a la vista, sino que están acompañados de grandes herramientas de enseñanzas para que las familias conozcan la Palabra. Y vamos a hablar de algunos de esos recursos y la forma de utilizarlos durante los próximos días.

Pero ahora tenemos las navidades casi encima de nosotras. Y hace poco celebramos el día de Acción de Gracias. Y esta se ha convertido en una fiesta muy secularizada. Cuando los hijos están creciendo, se pone un montón de atención en la actitud de gratitud, para el tiempo de Acción de Gracias. Pero es necesario también tomarlo como un tiempo de expresar realmente gratitud al Señor y a los demás.

Vamos por un momento a ese tiempo cuando tus hijos eran pequeños. ¿Cómo era el día de Acción de Gracias en tu casa?

Bárbara: Bueno, recuerdo un día de fiesta específico cuando quería comunicarles a mis hijos la verdad de lo que se trata todo esto. Lo que significa el verdadero agradecimiento. Y he descubierto, a través de los años, que las vacaciones y las festividades son momentos de enseñanza primordiales para las familias. Creo que nuestros hijos saben intuitivamente que hay algo importante, de lo contrario, ¿Por qué estaríamos celebrándolo? Ellos sienten que hay algún significado detrás de esta cosa llamada “Día de Acción de Gracias.” Y que hay algo trascendental detrás de esta fiesta llamada “Navidad”.

Nancy: Es que es algo más que un día en que estamos libres de la escuela.

Bárbara: Exactamente. Así que creo que sus corazones están, tal vez más abiertos, que en otras épocas del año de vida ordinaria. Y me di cuenta de eso con mis hijos. Es un momento de aprendizaje que creo que los padres, muy a menudo se apresuran, porque no saben qué hacer. Ellos no saben cómo conectar con sus hijos a un nivel significativo, quieren, pero no saben cómo.

Así que empecé hace años. Mi hijo menor tendría dos o tres años en ese entonces y tú sabes que soy encargada del departamento de historia en la universidad, ya que me encanta la historia y me encanta el patrimonio de nuestro país. Encontré algunas historias que podía leerle a mis hijos y enseñarles acerca de lo que significa el día Acción de Gracias, porqué lo   celebramos y porqué es un día de fiesta en este país.

Fue muy simple lo que hice. Solo les leía esas historias a mis hijos. Dennis y yo nos turnábamos. Leíamos alrededor de la mesa en el desayuno. No las leíamos alrededor del pavo a la hora de la cena, todos disfrazados y eso, porque cuando nos reuníamos con la familia, era simplemente demasiada gente, demasiado caos. Y así lo hicimos, era nuestro pequeño “servicio de acción de gracias por la mañana”, por decirlo así, en torno al desayuno, solos con nuestra familia inmediata.

Nancy: ¿Y eso fue una tradición en tu casa durante años y años?

Bárbara: Bueno, comenzó y se convirtió en una tradición, porque me sentía como si estuviera haciendo algo para impartir la verdad a mis hijos. Me sentía enseñando acerca de la gratitud, por tener ese “pequeño desayuno familiar” donde leíamos las historias. Luego, cada uno de nosotros tenía una tarjeta o una hoja de papel de cuaderno -en realidad no importaba lo que fuera- y cada uno escribía cinco cosas por las que estuviera agradecido.

Nancy: Y ¿Lo hacían antes o después de comer?

Bárbara: Bueno, lo hacíamos antes, porque yo siempre preparaba una gran cacerola de desayuno. Y mientras estaba todavía en el horno, nos sentábamos a la mesa a leer las historias, y a llenar nuestras tarjetas. Entonces cada uno leía lo que había anotado en su tarjeta o papelito hasta dar la vuelta mientras compartíamos alrededor de la mesa.

Nancy: Y ¿Escribían algo por lo que estuvieran agradecidos desde el año anterior?

Bárbara: Sí. Se nombran cinco cosas por las que estés agradecida a partir del Día de Acción de Gracias del año anterior.

Nancy: ¿Y también los más pequeños hacían eso?

Bárbara: Sí. Tengo un recuerdo realmente bello de Laura, nuestra hija menor, de cuando tenía unos tres años. Tenía un pedazo de papel de cuaderno con líneas por todas partes y garabatos de crayón. Y entonces le pregunté: “¿Por qué estás agradecida, Laura?” y entre sus tantos garabatos señala uno y dice: “Mi Tobija.” Y así lo escribió: “Mi Tobija”. Y le digo: ” ¿Y por qué más estás agradecida?” “Por mi familia”.

Nancy: ¡Ay! ¡Pero que linda!

Bárbara: Es uno de mis recuerdos favoritos. Con los años hemos coleccionado todo un álbum de esas “tarjetas”. Desde los finales de los años ochenta, principios de los noventa. Durante los últimos veinte y tanto de años, tengo esas tarjetas de cada Acción de Gracias en el que hemos estado. Por supuesto, que conforme nuestros hijos crecían, sus declaraciones de gratitud se hacían más significativas, más profundas, porque comprendían mejor de qué se trataba todo esto. Y así, esas tarjetas se han convertido en un verdadero tesoro.

Nancy: Y ¿Alguna vez llegaron a ese momento de esas edades en las que algunos niños o jóvenes no estaban tan ansiosos de participar?

Bárbara: Oh, por supuesto. Es decir, los niños a veces van a dar un giro de ojos. Me refiero, todos esos años de la adolescencia. O simplemente pueden estar teniendo un mal día, y se van o preguntan “¿Tenemos que hacer esto de nuevo?” Pero los padres tenemos que perseverar, porque están a cargo, no los niños. Si dejas que los niños te dicten lo que se va a hacer, entonces nunca va a suceder. Es un ejercicio de fe. Gran parte de la crianza de los hijos es un ejercicio de fe.

Tratar de hacer algo significativo en el día Acción de Gracias, en la Navidad y en otras fiestas, es también un ejercicio de fe. Yo les digo a mis hijos, “necesitan aprender acerca de la gratitud.” No estoy diciendo literalmente esas palabras, pero en mi corazón yo sé que es lo mejor. Tanto ellos, como nosotros, tenemos que aprender a ser agradecidos. Y así, “Vamos a hacer esto te guste o no.” Así que algunos de esos años en los que no estaban muy dispuestos a participar, podían escribir una respuesta corta de una sola palabra como Dios, familia, o amigos.

Nancy: Y no muy profunda.

Bárbara: Sí, ellos no quieren pensar mucho, pero está bien. Quiero decir, es lo que son. Es la etapa en la que se encuentran. Es parte del proceso de crecer juntos como una familia.

Debido a lo que hemos hecho todos los años el día de Acción de Gracias, se ha convertido en la fiesta más importante para nuestra familia. Mucho más que la Navidad. El día de Acción de Gracias es la fecha en la que todos nosotros, cada año, nos reunimos e intercambiamos por lo que estamos agradecidos. Esa experiencia nos ha unido mucho más de lo que simplemente hubieran hecho: ver fútbol y comer pavo.

Nancy: Pero ¿Hacen esas cosas, también?

Bárbara: Sí, claro. Hacemos todas esas cosas, claro que las hacemos. Cuando nos reunimos más tarde, con el resto de la familia, es cuando tenemos nuestra gran cena de pavo, y luego todos miramos fútbol en la noche y al día siguiente. Especialmente desde que nuestros hijos estaban empezando la universidad, pues para ellos era importante. Lo vemos con ellos.

Nancy: Y por cierto, de nuevo, volviendo al desayuno, la cazuela de desayuno que preparas se llama. . .

Bárbara: Bueno, en realidad hay dos. Una de ellas es “la receta de tostadas francesas”, y la otra es simplemente “huevos en cazuela”, que nos dan un poco de proteína, pues tenemos que tener un poco de proteína.

Nancy: Tal vez, cuando celebres la Navidad quieras hacer alguna receta especial. O tal vez desees tomar la idea de que cada persona escriba las cosas por las que están agradecidos, alrededor de la mesa.

Tengo una curiosidad, Bárbara. Ahora que tus hijos han crecido y la mayoría de ellos están casados y tienen sus propias familias, ¿Alguno de ellos continúa con esa tradición?

Bárbara: Bueno, no sé con seguridad porque a menudo muchos de ellos vuelven a casa, así que simplemente lo hacemos juntos. Nuestros hijos vienen a nuestro hogar para Acción de Gracias más que para la Navidad. Así que los días de Acción de Gracias, no estoy muy segura cómo lo celebren.

Nancy: Y ¿Entonces, tus nietos ahora también lo hacen contigo?

Bárbara: Si, así es. Tengo un montón de tarjetas y la repasamos cada día de Acción de Gracias. Creo que la tradición está tan arraizada en ellos que cuando aún no vienen la siguen celebrando.

Nancy: Y ahora recuerdo algo sobre unos granos de maíz.

Bárbara: Bueno, una de las historias que he leído a los niños, no se puede probar históricamente, pero la tradición nos dice que en ese invierno, el primer invierno que los peregrinos pasaron en la colonia de Massachusetts (lo que se convirtió en la colonia Massachusetts), sus raciones de alimentos se agotaron. Así que el gobernador Bradford y los otros líderes decidieron que si iban a sobrevivir el invierno, cuando es obvio que no podían cultivar nada, no había tiendas y no podían comprar comida y lo poco que tenían era carnada para la pesca en la bahía, los suministros de alimentos tendrían que ser racionados. Y la tradición dice que cada persona se limitaba a cinco granos de maíz.

Y así es que en la mañana de Acción de Gracias, cuando nos sentamos mientras están listas las cacerolas, cada uno tiene cinco granos de maíz en el plato. Así que a medida en que avanzamos en el círculo, compartiendo por lo que estamos agradecidos, cada uno deposita un grano de maíz en la pequeña cesta y luego leemos el número uno de nuestra lista. En seguida se da la vuelta y así dos, tres, cuatro y cinco.

Nancy: Y creo que ese tipo de simbología es muy importante.

Bárbara: También lo creo.

Nancy: No tiene nada de importante un grano de maíz, pero es como un retrato hablado, una imagen en la mente del niño para recordar.

Bárbara: Estoy de acuerdo. Creo que es bueno que los niños se involucren. Y si son o no literalmente cinco granos de maíz o no, es un buen recordatorio de, “Wow, ellos no tenían mucho”, aunque tuvieran diez granos. Es difícil sobrevivir con tan poco. Y, sin embargo, el gobernador Bradford y otros escribieron historias sobre cómo ellos continuaron alabando a Dios y dándole gracias a pesar de no tener casi nada que comer, a pesar de que muchas personas estaban muriendo de enfermedad, nadie murió de hambre. Es tan sorprendente para mí que en medio de circunstancias tan difíciles, esas personas cada día estaban alabando a Dios. Así que es una maravillosa lección que debemos sembrar en la mente de nuestros niños.

Hemos leído esas historias en los días de Acción de Gracias durante más de veinte años. Mis hijos se las saben de memoria. Y ahora mis nietos están empezando a memorizarlas. Si me salto una línea, me dicen, “Se te olvidó sobre. . . lo que sea.” Me encanta que se saben las historias tan bien porque funciona como un recordatorio de que: si pueden estar agradecidos en condiciones duras, entonces deberían estar aún más agradecidos en situaciones que no son tan difíciles.

Nancy: Así es. Bárbara has desarrollado algunos recursos relacionados con varias festividades, entre ellas el día de Acción de Gracias. Creo que es una de las principales.

Bárbara: Fueron los primeros que hice. Sí, tomé todas esas historias y escribí un libro para leer en el día de Acción de Gracias.

Nancy: Espero que ustedes busquen realmente al Señor en todos los momentos de sus vidas no solo en el día de Acción de Gracias, que definitivamente puede ser un momento especial de celebración y agradecimiento. Yo vivo sola, así que tengo mis propias tradiciones de Acción de Gracias. Generalmente estoy con mi familia. Mi madre hace años, muchos, muchos años atrás, ella tenía una bella voz, y ella grabó unas canciones de Acción de Gracias cantando los coros, la música de temporada. Era una cinta o un casete. Lo tengo, claro, ahora en un CD. Una de mis tradiciones de Acción de Gracias es escucharlo.

Y, por supuesto, los Salmos están llenos de canciones de gratitud. Ya sea que estés sola o acompañada, lee algunos de esos pasajes, como el Salmo 103. Bendice alma mía al Señor, bendiga todo mi ser su Santo Nombre… (Vs.1-2)

Así que entre la prisa y la agitación de tu casa en estas semanas, toma un momento para contar, para enumerar los beneficios del Señor. Cuenta Sus bendiciones. Nómbralas una por una y te sorprenderá de lo que el Señor ha hecho.

Incluso me doy cuenta Bárbara, que en tu familia y en la mía y en cualquier vida, hay temporadas en que el día de Acción de Gracias cae en momentos difíciles. Tal vez haya sido la pérdida de un ser querido, o hay un lugar vacío en la mesa que debería estar ocupado, tal vez por un hijo o una hija pródiga y nuestros ojos están llenos de lágrimas, de tristeza en lugar de alegría en este día de Acción de Gracias.

Pero en medio de las lágrimas y de la pérdida, hay que levantar nuestros ojos y decir: “Oh, Señor, Tú eres fiel, Tú sigues siendo misericordioso, Tu fidelidad se eleva sobre mí como dicen las Escrituras. “Tu misericordia es para siempre”. Así que, incluso en esos momentos de tristeza, ofrecemos un sacrificio de acción de gracias, contando Sus bendiciones y dando gracias al Señor. ¡Y qué gran manera de entrenar y discipular a nuestros hijos!

Eso con relación al día de Acción de Gracias. Pero ahora también estamos celebrando la temporada de Navidad. Y vamos a estar hablando mucho más de este tema en los próximos dos días. Solo quiero dejar establecido el escenario para los próximos programas. Porque como hemos visto, la decoración navideña nos rodea por todas partes, y ya las tiendas están listas y preparadas desde hace días.

Bárbara: Si, ya desde hace meses.

Nancy: Si, durante mucho tiempo. Pero Bárbara, tú has desarrollado algunas herramientas realmente geniales y recursos para celebrar la Navidad señalando el verdadero significado de Cristo a las familias. Y es algo que vamos a ver en los próximos días, un conjunto de adornos para árboles de Navidad, llamados “Adornos de Adoración”.

Bárbara: Es correcto.

Nancy: Y ¿Cómo se te ocurrió ese nombre?

Bárbara: Bueno, el nombre de “Adornos de Adoración” que acabamos de crear fue porque el motivo de la Navidad es acerca de adorar a Cristo. Uno de nuestros himnos favoritos dice: “Venid adoremos.” Así que estos adornos no solo son para adornar el árbol, sino para llevarnos a adorar a Jesucristo. Hemos creado la primera de una serie de adornos llamada “Sus Nombres de Navidad.” Y este es un conjunto de siete ornamentos que son los nombres de Jesucristo que más frecuentemente se asocian con la historia de la Navidad. Surgen del pasaje de Lucas 2. Y hay un pasaje en Mateo donde Él se llama Emmanuel, y pasajes de Isaías también, donde es llamado Admirable, Consejero, Príncipe de Paz, Dios fuerte.

Tomamos esos nombres y los pusimos en unas hermosas letras que brillan ligeramente, para que esta Navidad sea más enfocada en Cristo. Y es que muchas de nosotras estamos decorando nuestros árboles de Navidad con osos de peluche, pelotas de fútbol y cientos de cosas que no tienen absolutamente nada que ver con Jesucristo.

Desde mediados de los años noventa, más o menos, lo que ha sido un tiempo largo, he buscado cada año, cuando los adornos de Navidad se presentan en las tiendas en todo el lugar y es difícil hallar algo acerca de Cristo. Podemos encontrar cruces de vez en cuando, pesebres, estrellas, pero en realidad no hay nada que te lleve a un lugar de adoración.

Para ello creamos siete decoraciones llamadas “Sus Nombres de Navidad.” Y con ese conjunto, esa caja de siete nombres, viene un pequeño folleto, muy bien diseñado. En este cuadernillo hay una historia de dos páginas sobre cada nombre. Por ejemplo ¿Por qué Él es llamado Admirable Consejero? ¿Y qué tiene que ver eso con nosotros? ¿Por qué es El Dios Poderoso? Fue declarado antes de su nacimiento que Su nombre sería Dios Poderoso. Esa es una declaración muy significativa. Tenemos que entender por qué ese nombre y los demás fueron elegidos para Él y la diferencia de todos Sus otros nombres.

Nancy: Vamos a hablar más sobre algunos de esos nombres, su importancia para nosotras, y por qué son significativos. También hablaremos acerca de este conjunto de adornos llamado “Adornos de Adoración” durante los próximos días.

Ya está por terminar este año y nuestro ministerio está confiado en que Dios suplirá las necesidades para poder continuar sirviendo a las mujeres hispanas durante el nuevo año. ¿Tomarías un momento para orar por nosotros?

Y si te sientes dirigida a dar una ofrenda, puedes hacerlo al visitar AvivaNuestrosCorazones.com o llamar al 1-800-569-5959, desde los Estados Unidos y Canadá. Si llamas, asegúrate de especificar que tu donación es para el ministerio de alcance hispano. Gracias de antemano por orar y/o contribuir con este ministerio.

Bárbara, ha sido un placer tenerte con nosotros en el programa de hoy. Y quiero animar a nuestras oyentes a sintonizarnos mañana y a medida que continuamos con la discusión sobre cómo abordar las festividades de Navidad, y qué podemos hacer esta próxima semana para proteger nuestros propios corazones y los de nuestras familias y festejar de verdad de una manera significativa, de lo que se tratan estas celebraciones de los días santos. Así que únete a nosotros de nuevo aquí mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Venid y Adoremos, Tercer Cielo, Es Navidad ℗ 2008 Kasa Producciones; Allá en el Pesebre, Cedarmont Kids, Villancicos Navideños ℗ 2001 Provident Label Group, LLC

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