No abandone el verdadero comienzo

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

No abandone el verdadero comienzo

John MacArthur

Ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquier de todo viento de doctrina. Efesios 4:14

Muchos de los que deberían ser conocedores a cabalidad, los pastores y lideres cristianos quienes de manera habitual defienden la fe contra las enseñanzas falsas, han sido tentados a abandonar la batalla por la correcta interpretación de los primeros capítulos de Génesis. Hace poco un pastor evangélico se me acercó después de que prediqué. Se encontraba confundido e intimidado por varios libros que había leído, todos escritos por destacados autores evangélicos, donde se presentaban argumentos a favor de que la tierra ha existido por miles de millones de años. Estos autores tratan a la mayoría de las teorías evolucionistas como irrefutables hechos científicos. En algunas casos estos escritos muestran poseer credenciales científicas o académicas que persuaden a los lectores a estimar que sus opiniones son resultado de la investigación a cabalidad, aunque en realidad se tratan de presunciones naturalistas que incorporan al texto bíblico. Este pastor me preguntó si creía posible que los tres primeros capítulos de Génesis fueran solo una seria de artificios literarios o poéticos con el propósito de darles una aplicación <<espiritual>> de lo que ocurrió durante miles de millones de ańos de evolución.

Le respondí sin rodeos: No, no lo creo. Estoy convencido de Génesis capítulos 1 al 3 deben recibirse como lo que son: La historia de la creación revelada por Dios. Nada en el texto mismo de Génesis indica que el registro bíblico de la creación sea simbólico, poético, alegórico, o mítico. El mensaje central del pasaje no puede reconciliarse con la noción de que la creación ocurrió de modo natural mediante procesos evolutivos durante largos periodos de tiempo. Además, no creo que un tratamiento justo del texto bíblico según principios aceptables de hermenéutica, pueda reconciliar estos capítulos con la teoría de la evolución o cualquier otra de las teorías denominadas científicas acerca del origen del universo.

¿Cómo se ha sentido tentado a ceder a la idea del mundo acerca de la verdad?

The battle for the Beginning, pp. 18-19

John MacArtur

Desatando la verdad de Dios, un día a la vez

Las lecturas diarias de MacArthur

 

 

 

El verdadero comienzo

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

El verdadero comienzo

John MacArthur

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Genesis 1:1

Dios sí creó los cielos y la tierra. Y hay un solo documento que con credibilidad reclama ser un registro revelado divinamente de esa creación: El libro de Génesis. A menos que exista algún creador que nos haya dejado sin información con respecto a nuestros origen y propósito, el pasaje de Génesis 1 y 2 no tiene paralelo y es la única descripción de la creación revelada por Dios. En otras palabras, si hay un Dios que creó los cielos y la tierra, y si Él dio a conocer a la humanidad algún registro de la creación, ese registro es el Génesis. Si el Dios de las Escrituras no creó los cielos y la tierra, entonces estamos sin respuesta reales a cualquier asunto de importancia. Todo esto se reduce a esas dos simples opciones.

Así que si creemos en el registro de Génesis o no influye en todo lo demás.

Podemos creer o no en lo que dice Génesis. Si Génesis 1.1 es verdad, entonces el universo y todo lo que hay en él fue creado por un Dios amoroso y personal cuyos propósitos nos han sido revelados en las Escrituras. También, si el registros de Génesis es verdadero, nosotros llevamos el sello de Dios y Él nos ama, y porque somos hechos a su imagen, los seres humanos tenemos dignidad, valía y obligaciones que sobrepasan a las de todas las otras criaturas. Por otra parte, si Génesis es verdad, no solo tenemos las respuestas del mismo Dios a las preguntas de quiénes somos y cómo llegamos donde estamos, sino que además tenemos la promesa de salvación de nuestro pecado.

¿De qué manera el hecho de que Dios creó el mundo afecta su modo de ver la vida?

The Battle for the Beginning, pp. 42-43 

John Mac Artur

La definición de la Verdad

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

La definición de la Verdad

John MacArthur

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6

Entonces, ¿qué es la verdad?

Esta es una definición simple tomada de lo que enseña la Biblia: La verdad es lo que es coherente con la mente, voluntad, carácter, gloria y ser de Dios.

Yendo más allá en el punto: La verdad es la propia expresión de Dios. Ese es el significado bíblico de verdad y es la definición que empleo a lo largo de este libro. Porque la definición de verdad fluye de Dios, la verdad es teológica.

La verdad también es ontológica, que es una extraña manera de decir que es como las cosas realmente son. La realidad es lo que es porque Dios lo declaró y lo hizo así. Por eso, Dios es el autor, fuente, determinante, gobernador, árbitro, máximo ejemplo y juez definitivo de toda la verdad.

El Antiguo Testamento hace referencia al Todopoderoso como <<Dios de verdad>> (Deuteronomio 32:4; Salmos 31:5; Isaias 65:16). Cuando Jesús dijo de sí mismo:<<Yo soy…….la verdad>>(Juan 14:6, énfasis agregado), de ese modo Él estaba haciendo una profunda declaración acerca de su propia deidad. Él estaba aclarando también que toda <<verdad>> debe ser definida en términos de Dios y su eterna gloria. Después de todo, Jesús es <<el resplandor de su gloria [la de Dios], y la imagen misma de sus sustancia [su persona]>> (Hebreos 1:3).

El es la verdad encarnada, la perfecta expresión de Dios y de ahí, la encarnación absoluta de todo lo que es verdad.

Jesús también dijo que la Palabra escrita de Dios es verdad. No contiene meramente trozos de verdad; ella es la pura, inalterable e inviolable verdad,  que (según Jesús) <<no puede ser quebrantada>> (Juan 10:35).

Dios se reveló a sí mismo a la humanidad mediante las Escrituras y mediante su Hijo. Los dos encarnas perfectamente la esencia de qué es la verdad.

¿De qué manera tiene que someterse a la verdad que Dios ha revelado en Su Palabra?

Verdad en guerra, pp2-3

 

John Mac Artur

 

 

 

 

 

La importancia de la Verdad

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Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

La importancia de la Verdad

John MacArthur

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

Cada cristiano verdadero debería conocer y amar la verdad. Las escrituras dicen que una de las características claves de <<los que se pierden>> (aquellas personas que están condenadas por su incredulidad) es que <<no recibieron el amor de la verdad para ser salvos>> (2 Tesalonicenses 2:10). Es claro que el amor genuino por la verdad se edifica en la fe salvadora. Es por lo tanto, una de las distintivas de cada  creyente verdadero. Según las palabras de Jesús, ellos conocieron la verdad, y la verdad los ha hecho libres (Juan 8:32).

 En una época en que la sola idea de verdad está siendo atacada con desdén (aun en la iglesia donde las personas deberían reverenciar la verdad), el consejo sabio de Salomón nunca fue tan oportuno: <<Compra la verdad, y no la vendas>> (Proverbios 23:23)

No hay nada en todo el mundo más importante o más valioso que la verdad. Y la iglesia tendría que ser <<columna y baluarte de la verdad>> (1 Timoteo 3:15)

No saber lo que usted cree es, por definición, una especie de incredulidad. Negarse a reconocer y defender la verdad revelada de Dios es una especie particularmente tenaz y perniciosa de la incredulidad. Abogar por la ambigüedad, exaltar la incertidumbre u otra cosa que deliberadamente nubla la verdad es una manera pecaminosa de nutrir la incredulidad.

¿Dónde tiene dudas en sus creencias?

Verdad en guerra, pp. xi-xii

John Mac Artur

Muerto al Pecado

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

Muerto al Pecado

John MacArthur

Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez y por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Romanos 6:10

Los cristianos han muerto al pecado. Por tanto, es inconcebible para Pablo que podamos seguir viviendo en el pecado del que fuimos librados por la muerte de Cristo. Solo una mente corrupta usando la lógica pervertida podría argumentar que continuar en pecado magnifica la gracia de Dios. Es evidente que la muerte termina la vida, es igualmente obvio que la muerte al pecado debe poner fin a una vida de continua transgresión.

[ Muerto al pecado ]habla de un hecho histórico que se refiere a nuestra muerta en la muerte de Cristo. Ya que estamos [ en Cristo ] (Romanos 6:11; 8.1) y Él murió en nuestro lugar (Romanos 5.6-8), somos contados como muertos con Él. Por tanto, estamos muertos a la pena y dominio del pecado. La muerte es permanente. La muerte y la vida son incompatible. Así que la persona que ha muerto al pecado no puede seguir viviendo en pecado. Ciertamente podemos cometer pecados, pero no vivimos más en la dimensión del pecado y bajo el dominio del pecado (cp. Romanos 8.2-4). No es solo que no debemos seguir viviendo en pecado continuo, sino que no podemos.

La frase [ los que hemos muerto al pecado ] no describe una clase avanzada de los cristianos. Pablo está hablando aquí de todos los creyentes. Su argumento es que una vida justificada debe ser una vida santificada. Santidad práctica en tanto la obra de Dios como cualquier otro elemento de la redención. Cuando nacemos de nuevo, Dios no solo nos declara justos, sino que también comienza a cultivar la justicia en nuestras vidas. No hay tal cosa como un verdadero convertido a Cristo que es justificado pero que no está siendo santificado.

¿Qué le resulta más difícil acerca de la noción de [ morir al pecado ]?

The Gospel According to the Apostles, pp.113-114 

John MacArthur