La reacción

30 Septiembre 2017

La reacción
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

El Salmo 101, el manifiesto espiritual de David hecho canción, comienza con una lista de cualidades admirables que el rey deseaba desarrollar. Después de ello, David miró a su alrededor y analizó cómo reaccionaría ante diferentes clases de individuos basado en su influencia negativa o positiva.

Una persona integra

El que anda en camino de integridad, ese me servirá (v. 6b).

David admite que existe una cierta categoría de personas que están a su servicio. Él la llama personas «integras». No eran personas perfectas pero su conducta era irreprochable. En mi opinión, ese es el rasgo singular más característico que los ministros deben tener, ya sean pastores, consejeros, maestros o funjan en otra clase de servicio. Mantener un parámetro de conducta irreprochable debe convertirse en una calificación indispensable para los siervos de Dios. Cuando la integridad se quebranta o siquiera la apariencia de ella, esa persona pierde la capacidad de dirigir en una función de alta capacidad.

Una persona fraudulenta

No habitará dentro de mi casa el que hace fraude (v. 7a).

El término original que David utiliza para la palabra, «habitar», en este versículo es diferente del versículo anterior. En este contexto, el término literalmente significa, «sentarse». Se utiliza figurativamente de la misma forma en que nosotros decimos que una persona: «ocupa un asiento en el Congreso» o «ganó un asiento en la asamblea». Se refiere a un lugar de responsabilidad y autoridad. David toma la determinación de que un hipócrita no podrá tener ningún lugar de responsabilidad o autoridad bajo su administración. Un fraude ocurre cuando se oculta el verdadero motivo detrás de una acción o al no contar toda la historia. Es el hecho de engañar deliberadamente a una persona. Si alguna vez usted ha caído en algún fraude, usted sabe bien porque David se sentía de esa forma.

Una persona mentirosa

El que habla mentira no se afirmará delante de mis ojos (v. 7b).

El rey tenía una política: cualquiera que fuese culpable de mentir no podía mantener su posición de autoridad. La confianza había sido quebrantada. Una persona que miente una vez, probablemente volverá a mentir. Si usted tiene un negocio u ocupa una posición de liderazgo, sería iluso tolerar un empleado mentiroso. El liderazgo depende de la información confiable. ¿Cómo se puede dirigir una organización que no tiene una perspectiva clara? La moral depende de una relación saludable y una relación se edifica en la confianza. No puede haber trabajo en equipo si hay un mentiroso en ese equipo.

Una persona impía

Por las mañanas cortaré de la tierra a todos los impíos para extirpar de la ciudad del Señor a todos los que obran iniquidad (v. 8).

Esta es una conclusión muy drástica. Él ha mencionado varios tipos de personas y ha dicho lo que piensa acerca de cada una, pero esta es la reacción más fuerte de todas. El término «impíos» era un término judicial que se refería a aquellos que cometían un crimen y que luego la corte los encontraba culpables. Aquí no se está hablando de una persona de mal carácter; los «impíos» son criminales. La frase, «los que obran iniquidad» se refiere a personas que cometen crímenes. El verbo «cortaré» tiene un término hebreo que significa acabar, terminar o finalizar.

David toma la resolución de deshacerse de los criminales como sea necesario, incluyendo también la ejecución. David está diciendo: «voy a deshacerme de todos criminales y así las personas tendrán un ejemplo para no cometer crímenes».

David promete formar una administración honesta de gobierno, desde arriba hacia abajo. Se compromete a un alto grado de conducta moral individual y toma la determinación de hacer que todos en su gobierno se dirigían bajo el mismo parámetro. Al hacerlo, él espera discernir la voluntad de Dios, deshaciéndose de las distracciones del mal carácter y buscando su propósito divino hasta el día de su muerte.

Afirmando el alma
David decide definirse a sí mismo mediante cuatro valores principales: honor, integridad, honestidad y pureza. Escoja cuatro valores que usted desarrollará como sus propias cualidades características. David eligió rodearse de personas de calidad. ¿Con quién se asocia con frecuencia? David se deshizo de toda la influencia negativa que había en su hogar o en su trabajo.  ¿De qué cosas necesita deshacerse, ya sea su hogar o su trabajo?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

En curso

29 Septiembre 2017

En curso
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

Ahora que David identificó esas cuatro cualidades que debemos desarrollar en su manifiesto espiritual del Salmo 101, él continúa con varias afirmaciones con la intención de mantenerlo en curso a su propósito divino. David no se está viendo ahora internamente, él está viendo a su alrededor. David considera el pueblo de su reino y menciona su respuesta predeterminada a siete tipos de personas.

El difamador

Al que solapadamente difama a su prójimo, a ese yo lo silenciaré (v. 5a).

El término, «silenciaré» viene de una palabra hebrea que significa «acabar con alguien o con algo». David no va a permitir que una persona difamadora siga su campaña secreta en contra de otra persona. David no va a tolerar la calumnia. Las personas que se encuentran en posiciones de autoridad deben tener una política fuerte para tratar severamente con aquellos que intentan subir de posición destruyendo a otra persona en el proceso.

El altanero

No soportaré al de ojos altaneros y de corazón arrogante (v. 5b).

David rehúsa convivir con una persona arrogante. Note que la arrogancia se revela en el rostro: «ojos altaneros» pero su origen viene de un «corazón arrogante». Proverbios 21: 4 también vincula el corazón arrogante con una apariencia altanera. Existe un problema práctico que se asocia con las personas arrogantes y es un derivado del egoísmo. Me refiero a una actitud beligerante. Una persona arrogante es una persona que siempre está discutiendo en toda situación. La arrogancia siempre quiere salirse con la suya. Escuche una vez más al sabio Salomón: «Ciertamente la soberbia producirá contienda, pero con los que admiten consejo está la sabiduría» (Proverbios 13: 10).

El fiel

Mis ojos pondré en los fieles de la tierra para que habiten conmigo (v. 6a).

Durante mi tiempo de estudio en la Escritura he llegado a descubrir un aspecto interesante. El libro de Proverbios, en dos ocasiones, se hace la misma pregunta. Una vez con respecto a los hombres y la otra con respecto a las mujeres. La pregunta es: “¿quién hallará…?»  Esa pregunta sugiere que algo es muy difícil de encontrar.

Proverbios 20: 6 dice: «un hombre fiel, ¿quién lo hallará?.” Proverbios 31: 10 dice: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?”

Las dos preguntas implican que es difícil encontrar fidelidad en los hombres y fortaleza de carácter en las mujeres (eso es lo que significa ser una mujer virtuosa).

David no podía soportar a una persona arrogante pero deseaba habitar con las personas fieles. Él había descubierto que un individuo fiel, no siempre estaba de acuerdo con el líder pero apoyaría su visión y su agenda. Si no hay personas fieles que cumplan sus funciones, el liderazgo no puede tener éxito.

Afirmando el alma
Pablo nos advierte: “No se dejen engañar: ‘Las malas compañías corrompen las buenas costumbres’” (1 Corintios 15: 33). En una hoja de papel, escriba su nombre en el centro y luego escriba los nombres de las personas con las que usted pasa la mayoría de su tiempo. Al lado de cada nombre, describa su cualidad, ya sea positiva o negativa. ¿Se está rodeando de influencias que le impulsan a ser una persona mejor?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Honestidad y pureza

28 Septiembre 2017

Honestidad y pureza
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

El Salmo 101 presenta cuatro cualidades que un creyente debe tener para poder discernir su propósito divino. La confusión abunda cuando no existen estas cuatro virtudes para aclarar la visión de un individuo. Después de describir el honor y la integridad, la canción continúa con otras dos cualidades piadosas: la honestidad y la pureza.

Honestidad

No pondré delante de mis ojos cosa indigna; aborrezco la obra de los que se desvían. Ella no se me pegará (v. 3).

David, siendo el rey, tenía el poder político para exigir cualquier agenda y luego comprometer los recursos de toda la nación para lograr su objetivo. Saúl, su predecesor, utilizó su influencia política, la riqueza de la nación y el poderío del ejército israelí para perseguir a David, la persona que Dios había ungido como rey. David, sin embargo, toma la determinación de evitar cualquier ambición indigna. Hacerlo significaría para él, «desviarse» de su comunión con Dios. Además, decidió «aborrecer» los logros de aquellos que se «desvían».

En el Oriente Antiguo, aborrecer algo significa rechazarlo para aceptar algo más. Por ejemplo, Génesis 29 nos cuenta la historia de las dos esposas de Jacob y como el «amaba» a Raquel pero «aborrecía» a su hermana Lea.  El término solamente indica que Jacob favorecía a una por encima de la otra. No significa que él odiaba a Lea. Después de todo, él había tenido varios hijos con ella. La idea, entonces del versículo 3 del Salmo 101 es que David rechazaba las obras de los impíos, de esos que se desviaron de Dios y escogía el camino de Dios en su lugar.

Pureza

El corazón perverso será apartado de mí; no reconoceré al malo (v. 4).

David ya había tomado la resolución de ser un hombre de honor, de integridad y de honestidad. Ahora decide también ser un hombre de pureza. Esta tiene que ser una de las razones por las cuales Dios dijo que David era un «hombre conforme a su corazón». Son muy pocas las personas, ciertamente, las  que pueden decir lo que David decía en este cuarto versículo. El hijo de David, Salomón, también escribió acerca del valor de la pureza personal en Proverbios 11: 19-21:

Como la justicia es para vida,
así el que sigue el mal lo hace para su muerte.
Abominación le son al Señor los perversos de corazón,
pero los íntegros de camino le son agradables.
De ninguna manera quedará impune el malo,
pero la descendencia de los justos escapará.

No pase por alto la última parte de este pasaje. Una vida pura en realidad es una inversión espiritual, cuyos dividendos disfrutan sus hijos. Dios tiene, por así decirlo, un plan de apartado sobre la pureza, una cuenta espiritual que usted establece ahora y que sus descendientes pueden aprovechar después.

El valor de una vida pura debe ser fundamental para todo cristiano. Tenemos una curiosidad sobre la perversidad y la maldad. No es que solo tengamos conocimiento de lo que es la maldad, sino que más bien nos sentimos atraídos a ella. Los noticieros sacan provecho de su interés enfatizando la maldad de nuestro mundo. Ellos se han dado cuenta que el interés público aumenta cuando se habla de actividades inmorales o impuras. David se dio cuenta, sin embargo, que un «corazón perverso» solo causaría el debilitamiento de su vida espiritual.

Mi esposa, Cynthia y yo conocemos a un joven que se estaba preparando para el ministerio. Este joven se casó con una chica que había sido rescatada de un pasado inmoral. Por varios años, ella había sido una prostituta en una gran ciudad. Durante esos años ella había experimentado la profundidad de la vergüenza. Gracias a una serie de eventos, ella escuchó el evangelio y se entregó a Cristo. Después de su conversión y su matrimonio con nuestro amigo ministro, ella se encontró con un ambiente totalmente nuevo. En vez de maldad, había pureza. En una ocasión, ella compartió con Cynthia acerca de esos ajustes y de lo difícil que era para ella olvidar su pasado. Ella quería hacerlo, pero la maldad encontraba formas de adherirse a su mente. Quizás esa es la razón por la cual David decidió «no reconocer al malo». Este mundo nos etiqueta de formas casi imposibles de borrar. Es mejor ser puro y no tener experiencia que estar cicatrizado por los recuerdos impuros que regresan a nuestra mente sin avisar.

Afirmando el alma

Si un investigador viniera a hacerle una auditoría acerca de sus finanzas o sus negocios, ¿qué quisiera usted que esa persona no descubra? Si su conciencia le molesta, ¿qué puede hacer para resolver este asunto? En términos de pureza, ¿qué influencia negativa o impura enfrenta usted de manera regular? ¿Qué puede hacer usted para crear un ambiente de pureza?

Una vida pura es una inversión espiritual, cuyos dividendos disfrutan sus hijos—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Honor e integridad

27 Septiembre 2017

Honor e integridad
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

Una vez escuché al presidente del Seminario expresar su preocupación sobre la escuela cuando dijo: «Espero que no estemos graduando alumnos con una gran cantidad de creencias pero sin suficiente convicción». La convicción es lo que hace que la creencia tenga respaldo. David no se sentía satisfecho con un conjunto de verdades teológicas girando en su cabeza; David las había convertido en convicciones concretas. Es como si los primeros cuatro versículos del salmo representaran a David diciendo: «Estoy comprometido al propósito de Dios, cualquiera que sea éste».

En estos cuatro versículos, él hace una lista de cuatro grandes cualidades que el creyente debe tener para poder descubrir una dirección clara. Esas cualidades acaban con una mentalidad ociosa.

Honor

De la misericordia y el derecho cantaré; a ti cantaré salmos, oh Señor (v. 1).

¿De qué canta David? De la misericordia y la justicia. Estas dos cualidades no sólo definen a Dios, sino que representan los valores que Dios quiere que el mundo utilice como guía. Muchos años después, el profeta Miqueas escribiría:

«¡Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno! ¿Qué requiere de ti el Señor? Solamente hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios (Miqueas 6:8).

La primera virtud, misericordia, es «chesed» y ya hemos hablado de esa palabra antes. Combina la idea de una bondad extraordinaria y desinteresada  junto con el amor, la amistad, y la lealtad. El concepto del Nuevo Testamento acerca de la gracia capta lo que «chesed» es. La otra palabra, «derecho», es la palabra «mishpat» y se refiere a una administración ordenada y equitativa del gobierno; describe la cualidad del gobierno civil que permite que todos vivan de manera pacífica y productiva.

David toma la resolución de hacer que estas dos cualidades divinas se conviertan en la canción de su vida. Él se compromete a vivir bajo esos aspectos y que ellos le conduzcan en cada decisión y cada relación que él tenga.

Integridad

Daré atención al camino de la integridad. ¿Cuándo vendrás a mí? En integridad de corazón andaré en medio de mi casa (v. 2).

La primera parte de este versículo tiene que ver con su integridad pública. El término original hebreo da la idea de algo completo, algo entero. Transmite la idea de ser totalmente honesto. El rey de Israel sabía que su vida ante la gente tenía que ser sólida y honesta para que su reino se mantuviera firme.

La segunda parte de este versículo tiene que ver con su integridad privada. Note que David utiliza la palabra, «corazón» y la palabra, «casa». La integridad tiene que ver con la autenticidad, una virtud que no cambia dependiendo de la audiencia del lugar donde esté.

Afirmando el alma
Piense en alguna una persona de la historia que usted admira debido a sus logros. Busque su biografía y luego léala enfocándose principalmente en lo que influyó a esa persona y cómo esa persona enfocó su energía y su dirección. Observe también esos aspectos de honor e integridad en esa persona.

La convicción es lo que hace que la creencia tenga respaldo.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
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Una vida de propósito

26 Septiembre 2017

Una vida de propósito
por Charles R. Swindoll

Salmos 101

Algunas personas parecen vagar sin rumbo durante sus vidas, caminando sin ninguna dirección. Si una persona no tiene objetivos definidos claramente, no es de sorprender que adopte un estilo de vida sin definición ni propósito.

Conozco algunas personas que viven su vida sin ningún plan. Me recuerda la vez que fui invitado a una universidad para dar un discurso. De camino al salón, me encontré con un joven obviamente apático. Le hice algunas preguntas intentando crear interés para que hiciera planes más allá del día de la graduación. Recuerdo preguntarle acerca de sus planes. ¿Sabe cuál fue su respuesta? Sin pensarlo dos veces me respondió: « ¿Planes? Bueno…voy a ir a comer».

Tristemente respuestas como esas son comunes en las personas que han quedado atrapadas en el afán de una vida sin rumbo. Viven de un día para el otro sin preocuparse más que por los programas de televisión la noche. Deambulan por la vida como un tronco en un pantano.

El título del salmo nos dice que esta es una canción de David, cuya vida era guiada con un propósito específico. Él había comprendido el plan de Dios para él y con excepción de una caída temporal en desobediencia, él seguía su rumbo sin distracciones. David tomó decisiones según su propósito, y sirvió a Dios fielmente por muchos, muchos años. Verdaderamente, él era un «hombre conforme al corazón de Dios».

Quizás más que cualquier otro pasaje de la Escritura, esos ocho versículos explican la filosofía de David acerca de la vida. De hecho, un título apropiado para el Salmo 101 podría ser: «La declaración de fe de David». Éste es su credo. Este es un salmo que presenta su dirección espiritual.

David se comprometió asimismo con este credo sin ninguna reservación. Él, por supuesto, falló algunas veces; se salía del curso, pero siempre mantuvo un parámetro delante él. En ese salmo no vemos el mínimo trazo de transigencia diplomática o vacilación, al contrario, lo que observamos son palabras directas de devoción. Por tanto, todos los que deseamos vivir más allá del afán de una vida sin rumbo haríamos bien en analizar cómo David decidió conducirse asimismo.

El pasaje y su patrón

El Salmo 101 podría ser llamado el salmo de las resoluciones. Aparecen al menos diez acciones específicas. Ese salmo me recuerda la declaración de Josué cuando la nación de Israel quería desobedecer al Señor: . . . escojan hoy a quién sirvan. . . pero yo y mi casa serviremos al Señor» (Josué 24: 15). David implica durante los primeros cuatro versículos esa misma actitud de Josué y presenta cinco resoluciones. Luego, en los versículos 5 al 8 habla de su reino, y hace una lista de siete diferentes tipos de personas y comenta algo acerca de cada una de ellas. Un bosquejo de este salmo podría ser siguiente:

I. Yo: resoluciones (vv. 1-4)
A. Cantaré (v. 1)
B. Daré atención (v. 2a)
C. Andaré (v. 2b)
D. No pondré (v. 3)
E. No reconoceré (v. 4)

II. Mi reino: declaraciones (vv. 5-8)
A. Difamador (v. 5a)
B. Altanero (v. 5b)
C. Fiel (v. 6a)
D. Integro (v. 6b)
E. Fraudulento (v. 7a)
F. Mentiroso (v. 7b)
G. Impío (v. 8)

Afirmando el alma
¿Cuál es su propósito específico en la vida? Si no lo sabe, hoy es un buen tiempo para preguntar: Señor, ¿Por qué me tienes en el planeta tierra? ¿Cuál es mi función específica dentro de tu plan? La contestación no es una simple respuesta, más bien es un proceso que comienza con la decisión de servir a Dios con su vida. Si usted no lo ha hecho antes, comprométase a servirle a él sin reservaciones.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

 

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
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Agradecimiento y alabanza

23 Septiembre 2017

Agradecimiento y alabanza
por Charles R. Swindoll

Salmos 100

El Salmo 100 continúa con dos preceptos finales y presenta tres razones específicas para «cantar con gozo» (v. 1). Ambos preceptos nos invitan a hablar directamente con el Señor.

6. Denle gracias (v. 4). La palabra hebrea para dar gracias viene de un verbo que significa confesar, alabar, reconocer, exaltar o agradecer. En otras palabras no es sencillamente decir: «gracias Dios, por los bendiciones». En este texto el verbo da a entender una persona que tiene razones específicas para dar gracias, que relata una historia donde Dios es el héroe. Nosotros hacemos esto cuando estamos contándoles a nuestros amigos acerca de algún buen doctor que nos ayudó con una larga enfermedad. La expresión de gratitud es impresionante. Sentimos que las palabras no nos alcanzan para poder hablar bien de ese doctor. De manera similar en este pasaje, la expresión «denle gracias» da la intención de expresar que literalmente no podemos decir con palabras lo bueno que es el Señor y lo que él hace por nosotros.

Una de las señales que muestra que estamos en los últimos días, es la ingratitud. 2 Timoteo 3: 1-5 escribe la palabra «malagradecido» en una lista de actitudes que marcan los días malos antes del fin del mundo. Hay que tener cuidado con esa generación ingrata y mal agradecida. Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.

7. Bendigan su nombre (v. 4). La palabra hebrea es «barak» y tiene el significado de arrodillarse, elogiar o saludar. La idea es mostrar honor y honra a Dios, reconociendo su nombre por encima de cualquier otro nombre. En el Oriente Antiguo, una persona «bendecía» a un superior arrodillándose o inclinándose ante él. Él o ella entonces expresaban su deseo para que esa persona tuviera poder, prosperidad, longevidad, éxito, etc.

Claro está que el Señor ya posee todo el poder, la prosperidad, la longevidad y siempre tendrá éxito en todo lo que haga; al «bendecir su nombre», afirmamos su poder y su bondad y nos comprometemos a unirnos a su causa.

Esas dos acciones, «dar gracias» y «bendecir su nombre» tiene un significado especial muy arraigado a la tradición del Oriente Antiguo. Recibir la hospitalidad de un noble y pronunciar la bendición como resultado establecía efectivamente una alianza, una deuda duradera que unía a ambas personas en un lazo de amistad. En este caso, el salmista nos invita a que demos lealtad al rey supremo.

Afirmando el alma
Durante los siguientes días, dedique su tiempo de oración a darle gracias y alabar al Señor. Esto no es tan fácil como pedirle al Señor ayuda, sabiduría, fortaleza, sanidad u otras necesidades así que debe prepararse antes de orar. Haga una lista de agradecimientos. Investigue los atributos de Dios. Luego, en oración, relate la historia de la bondad de Dios hacia usted.

Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
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Agradecimiento y alabanza

23 Septiembre 2017

Agradecimiento y alabanza
por Charles R. Swindoll

Salmos 100

El Salmo 100 continúa con dos preceptos finales y presenta tres razones específicas para «cantar con gozo» (v. 1). Ambos preceptos nos invitan a hablar directamente con el Señor.

6. Denle gracias (v. 4). La palabra hebrea para dar gracias viene de un verbo que significa confesar, alabar, reconocer, exaltar o agradecer. En otras palabras no es sencillamente decir: «gracias Dios, por los bendiciones». En este texto el verbo da a entender una persona que tiene razones específicas para dar gracias, que relata una historia donde Dios es el héroe. Nosotros hacemos esto cuando estamos contándoles a nuestros amigos acerca de algún buen doctor que nos ayudó con una larga enfermedad. La expresión de gratitud es impresionante. Sentimos que las palabras no nos alcanzan para poder hablar bien de ese doctor. De manera similar en este pasaje, la expresión «denle gracias» da la intención de expresar que literalmente no podemos decir con palabras lo bueno que es el Señor y lo que él hace por nosotros.

Una de las señales que muestra que estamos en los últimos días, es la ingratitud. 2 Timoteo 3: 1-5 escribe la palabra «malagradecido» en una lista de actitudes que marcan los días malos antes del fin del mundo. Hay que tener cuidado con esa generación ingrata y mal agradecida. Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.

7. Bendigan su nombre (v. 4). La palabra hebrea es «barak» y tiene el significado de arrodillarse, elogiar o saludar. La idea es mostrar honor y honra a Dios, reconociendo su nombre por encima de cualquier otro nombre. En el Oriente Antiguo, una persona «bendecía» a un superior arrodillándose o inclinándose ante él. Él o ella entonces expresaban su deseo para que esa persona tuviera poder, prosperidad, longevidad, éxito, etc.

Claro está que el Señor ya posee todo el poder, la prosperidad, la longevidad y siempre tendrá éxito en todo lo que haga; al «bendecir su nombre», afirmamos su poder y su bondad y nos comprometemos a unirnos a su causa.

Esas dos acciones, «dar gracias» y «bendecir su nombre» tiene un significado especial muy arraigado a la tradición del Oriente Antiguo. Recibir la hospitalidad de un noble y pronunciar la bendición como resultado establecía efectivamente una alianza, una deuda duradera que unía a ambas personas en un lazo de amistad. En este caso, el salmista nos invita a que demos lealtad al rey supremo.

Afirmando el alma
Durante los siguientes días, dedique su tiempo de oración a darle gracias y alabar al Señor. Esto no es tan fácil como pedirle al Señor ayuda, sabiduría, fortaleza, sanidad u otras necesidades así que debe prepararse antes de orar. Haga una lista de agradecimientos. Investigue los atributos de Dios. Luego, en oración, relate la historia de la bondad de Dios hacia usted.

Cultivar un corazón agradecido es algo muy importante para Dios.—Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
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Cultive una relación con Dios

22 Septiembre 2017

Cultive una relación con Dios

por Charles R. Swindoll

Salmos 100

El Salmo 100 es un precepto extendido para adorar al Señor con instrucciones específicas. Los primeros tres mandatos que aparecen en los versículos 1 y 2 están relacionados directamente con la idea de cultivar una actitud de gozo. Las siguientes cuatro instrucciones se enfocan en cómo vemos la identidad y el carácter del Señor. Examinemos dos de ellos.

4. Reconozcan que el Señor es Dios (v. 3). A primera vista, éste parece un precepto extraño. Un análisis más cercano de los términos en el idioma hebreo nos ayudará a aclarar la intención de salmista.

La palabra «conocer» viene del hebreo, «yada». Cuando se utiliza en referencia a una persona, denota un conocimiento personal por experiencia, no un conocimiento a la ligera. Es el mismo término que los escritores bíblicos utilizaron como un eufemismo de la relación sexual (Génesis 4: 1; 19: 8; Números 31:17, 35; Jueces, 11:39; 21:11; 1 Reyes 1:4; 1 Samuel 1:19). Nuestro conocimiento de Dios debe ser algo personal y basado en la experiencia, no en algo simplemente teológico.

La palabra, «Señor» es el nombre personal de Dios que se representa en hebreo por las cuatro consonantes «JHVH», y que era considerado muy sagrada para pronunciarlo de manera audible. Quizá recuerde que la palabra se basa en el verbo «ser» que le identifica como la deidad que verdaderamente existe. El finado filósofo cristiano, Francis Schaeffer lo decía de esta manera: «el Dios que existe» (al contrario de todos dioses que no existen).

La estructura de la oración también muestra un detalle importante enfatizando que ningún otro nombre puede tener esa distinción. La oración pudiera bien leerse: «conozcan que Jehová, solamente es Dios». Un compositor contemporáneo agregó una frase muy importante en una canción titulada, Él es Dios. Él escribió: «Él es Dios…y yo no».

La palabra, «Dios» al final de la oración es la palabra hebrea, «elohim», la cual enfatiza la grandeza de Dios, algo así como si utilizamos el título «Su realeza» cuando nos referimos a un rey.

El texto entonces podría parafrasearse de la siguiente forma: «conozcan por experiencia personal que JHVH es el único soberano Dios de todo».

Hay dos implicaciones muy importantes aquí. Primero, la soberanía de Dios está por encima de cada uno de nosotros. Dios no es sencillamente el gobernador del universo que domina las galaxias y las fuerzas de la naturaleza. Él es mi Dios soberano. Él es su rey. Él es el jefe; nosotros nos debemos a él. Cuando aceptamos ese hecho, la vida se vuelve más fácil de entender y el gozo hace un lado la frustración.

Segundo, nuestro conocimiento de Dios como el Señor soberano se debe aprender por experiencia personal. Eso implica una relación personal donde él nos dirige y nosotros le seguimos. Y a través de ese intercambio continuo, la decisión de confiar en él se vuelve un factor inmutable e inconmovible. Las personas seguras de sí mismas son personas gozosas.

5.  Entren por sus puertas con acción de gracias (v. 4). ¿Cuál era el concepto del salmista aquí? ‘¿A qué puertas y atrios se refiere? Existen dos posibilidades. Primero, puede referirse a la fortaleza de un gobernante, donde se decidían los juicios y se concedían los favores. Si es así, la invitación allí tiene que ver con entrar al lugar con alabanzas y agradecimiento en vez de buscar el favor de un gobernante.

La segunda posibilidad puede referirse al templo, el lugar donde el pueblo de Dios se acercaba al Señor. En el antiguo testamento, el resplandor de su gloria, que los hebreos llamaban, «Shekinah» llenaba el lugar santísimo del templo (2 Crónicas 5: 14 y 1 Reyes 8:10-11). El templo tenía puertas y atrios, los cuales daban acceso a la presencia de Dios.

Debido a que Jesús satisfizo todos los  requisitos de los rituales del templo, nosotros no tenemos que buscar un lugar específico para encontrarnos con Dios. En la actualidad, nosotros le adoramos «en espíritu y en verdad» (Juan 4:23). Entonces, ¿cómo entramos a sus puertas y a sus atrios? ¿Cuál es nuestro acceso a su presencia en la actualidad? La respuesta es la oración. Hebreos 4:16 nos invita a «acercarnos» al trono de Dios. A través de la oración llegamos a la misma presencia de Dios. El Salmo nos dice que nos acerquemos al Señor con alabanza y agradecimientos. De vez en cuando es bueno ahorrarnos nuestras peticiones para otro momento e ir a Dios con el único propósito de alabarle.

Afirmando el alma
Uno puede cultivar una relación personal con Dios de la misma forma en que lo hacemos con otra persona: escuchándole, dedicándole tiempo y haciendo cosas que la otra persona considera importantes. ¿Qué está haciendo para escuchar al Señor? ¿Cuánto tiempo usted dedica a estar con personas que aman a Dios? ¿Se une usted a Dios para lograr su obra?

 

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
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Abundancia sin gratitud

20 Septiembre 2017

Abundancia sin gratitud
por Charles R. Swindoll

Salmos 100

Ciertamente, hemos experimentado altibajos financieros en el último siglo, algunos de ellos muy significativos. No obstante, tenemos que admitir que los que vivimos en los Estados Unidos hemos sido beneficiados con un nivel de abundancia sin precedentes. Nunca en la historia de la humanidad, las personas han vivido con la clase de comodidad y seguridad que disfrutamos en la actualidad. La cultura estadounidense marca el paso en el mundo del lujo. Muchas familias tienen sus cocheras llenas de automóviles, sus casas llenas de enseres modernos, roperos llenos de ropa y un refrigerador lleno de alimentos. Desafortunadamente, en estos días de abundancia y riqueza, tendemos a ser personas que no agradecen lo que tienen y algunas hasta son presuntuosas. En vez de agradecerle a Dios, desarrollan una actitud arrogante como si todo les perteneciera.

No me malentienda. La abundancia no es un pecado. La Escritura describe a varias personas piadosas que tenían riquezas: Abraham, Job, José, David, Salomón, Josías, Bernabé, Lidia, etc. Pero también encontramos algunos que se enamoraron de su riqueza e hicieron a un lado a Dios y no le permitieron que dirigiera sus vidas.

No hay nada de malo con poseer cosas bonitas, el problema comienza cuando esas cosas nos poseen a nosotros. Una actitud arrogante y egoísta puede acabar rápidamente con una actitud de generosidad y humildad. El Salmo 100 es una canción de celebración que nos ayudará a restaurar esa actitud de agradecimiento y gozo.

Cuando leemos esta canción, tres preguntas surgen.

1. ¿A quién se dirige esta canción? Los versículos 1 al 5 mencionan que esta canción fue hecha para que la cantara «toda la tierra». El Salmo 100 es para todos. Para todas las naciones, todas las culturas, todas las épocas y todos los estados de ánimo. Su mensaje es universal y es para que todos lo oigan y lo pongan en práctica.

2. ¿De quién habla? Los versículos 1 al 3 junto con el versículo 5, nos dan la respuesta. El Salmo 100 habla del «Señor». Su nombre aparece más de cuatro veces en los primeros cinco versículos. En uno de ellos se dice que el Señor es Dios. Este Salmo dirige nuestra atención a «JHVH», el nombre personal de Dios en el Antiguo Testamento. Uno no puede apreciar el Salmo 100 o aplicar su mensaje si no conoce a aquél de quien habla el Salmo. Pero entre más se conoce al Creador infinito y todopoderoso, más resuena esta canción en el alma agradecida. Ser una persona agradecida, realmente agradecida, comienza con una relación adecuada con el Dador de todo lo que hay.

3. ¿De qué forma está hecho? Los salmos fueron escritos originalmente como himnos; su estructura es poética. La letra hebrea no rima como la poesía hispana; más bien los salmos y en un estilo específico, una especie de métrica o ritmo singular. Cada Salmo es independiente de los demás. Al igual que nuestros himnos actuales, cada uno de estos salmos tiene un mensaje y un arreglo distinto. Esta canción en particular incluye siete preceptos. El himno concluye con el versículo final que resume el carácter de Dios y nos da una razón convincente para obedecer sus mandatos.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Una ventaja táctica

19 Septiembre 2017

Una ventaja táctica
por Charles R. Swindoll

Salmos 91

Una vez que su éxito en la batalla contra los ataques del diablo ha sido predicho, el Salmo  91 continúa con varios compromisos de parte del Señor. Él ha prometido darle una ventaja táctica, la cual el compositor enumera en los versículos finales.

Apoyo en contra de la maldad

Dios ha prometido enviar a sus ángeles como apoyo cuando enfrentamos los ataques en las áreas sobrenaturales. Tiene sentido. Satanás y los demonios son seres sobrenaturales así como los ángeles. Necesitamos ayuda sobrenatural cuando estamos enfrentándonos a enemigos sobrenaturales. En los versículos 11 al 13, el compositor describe tres actividades específicas que los ángeles realizan en nuestro favor.

A sus ángeles dará órdenes acerca de ti (v. 11). Este término, «órdenes» viene del hebreo, «tzawa», que significa señalar, instalar, o dar una orden. Existen otros pasajes en la Escritura que sugieren que el Señor tiene ángeles designados, ángeles de la guardia, para que nos ayuden cuando seamos atacados por las fuerzas naturales (Mateo 18:10; Hechos 12:15).

2. Para que te guarde en todos tus caminos (v. 11). El verbo en hebreo es, «shamar» que significa proteger, observar, preservar o cuidar. Los ángeles son los supervisores del pueblo de Dios. Son centinelas silenciosos que protegen a aquellos que buscan refugio en el Señor, preservando sus pasos.

3. En sus manos te llevará (v.12).  El verbo, «nasah» da la idea de levantar, cargar o llevar a alguien brazos. Se utiliza figurativamente en referencia a una persona y da la idea de apoyar o sostener a alguien. En el contexto de Salmo 91, los ángeles cuidan de sus necesidades espirituales, emocionales y mentales para que usted no se sienta abrumado por el engaño del diablo y sus secuaces.

Protección en contra de la maldad

Durante trece versículos el compositor le ha hablado directamente a usted. Ahora es Dios el que habla y se compromete dándole seis promesas a aquellos que buscan refugio en él.

Yo lo libraré (v. 14).
Lo pondré en alto (v. 14).
Le responderé (v. 15).

Estaré con él en la angustia. (v. 15).
Lo libraré y lo glorificaré (v. 15).
Lo saciaré (v. 16).

¡Qué lista de promesas! De la boca de Dios a la pluma del salmista y ahora ante sus propios ojos. Estas son promesas que Dios le ha hecho usted. Él ha dicho que aquellos que le aman y aquellos que le conocen tienen esta esperanza segura en Él. El término hebreo que se utiliza para la palabra, “amor” no es común. Frecuentemente se utiliza como referencia a unir dos cosas. En el idioma hebreo incluye la idea de poner una montura a un caballo. El versículo 14 del Salmo 91 puede leerse entonces: «porque él me abraza afectivamente».

Afirmando el alma
Si usted fuese a  entrar en una batalla sabiendo que su mejor esfuerzo le garantizará la victoria, ¿de qué forma esa seguridad mejoraría su capacidad de pelear? ¿De qué manera la victoria garantizada afecta su perspectiva sobre la adversidad? El Salmo 91 dice que refugiarse en la verdad divina es la clave para la victoria. ¿Cuál será su plan de guerra de ahora en adelante? Sea específico.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.