“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían.” Isaías 42:16.

23 de Marzo

“Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían.” Isaías 42:16.

¡Piensen que el infinitamente glorioso Jehová actúa como Guía de los ciegos! ¡Qué condescendencia ilimitada implica esto! Un ciego no puede encontrar un camino que no conozca. Incluso cuando conoce el camino, le resulta difícil recorrerlo; pero un camino que no hubiera conocido sería una aventura imposible para sus pies si estuvieran desprovistos de un guía. Ahora, nosotros somos ciegos por naturaleza en lo relativo al camino de la salvación, y, sin embargo, el Señor nos introduce en él, y nos lleva hasta Él, y luego abre nuestros ojos. Todos nosotros somos ciegos en cuanto al futuro, y no podemos ver la siguiente hora, pero el Señor Jesús nos guiará hasta el final de nuestro viaje. ¡Bendito sea Su nombre!

No podemos adivinar de qué manera nos llegará la liberación, pero el Señor lo sabe, y Él nos guiará hasta que hayamos escapado de todo peligro. Bienaventurados los que ponen su mano sobre ese grandioso Guía, y confían su camino a Él y se entregan ellos mismos a Él. Él los guiará a lo largo de todo el camino; y cuando los haya llevado a casa, a la gloria, y haya abierto sus ojos para que vean el camino por el que los condujo, ¡qué cántico de gratitud cantarán a su grandioso Benefactor! ¡Señor, guía a tu pobre hijo ciego en este día, pues no conozco mi camino!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Da gracia a los humildes.” Santiago 4:6.

22 de Marzo
“Da gracia a los humildes.” Santiago 4:6.

a1Los corazones humildes buscan la gracia, y, por tanto, la obtienen. Los corazones humildes se someten a las dulces influencias de la gracia, y, así, la gracia es prodigada sobre ellos más y más abundantemente. Los corazones humildes permanecen en los valles donde fluyen los arroyos de la gracia, y, así, beben de ellos. Los corazones humildes están agradecidos por la gracia y dan al Señor la gloria de ello, y, por esto, es consistente con Su honor que Él les proporcione gracia.

Vamos, querido lector, ocupa un lugar humilde. Sé pequeño en tu propia estimación, para que el Señor haga mucho de ti. Tal vez irrumpa el suspiro: “me temo que no soy humilde”. Tal vez este sea el lenguaje de la verdadera humildad. Algunos están orgullosos de ser humildes, y este es uno de los peores tipos de orgullo. Nosotros somos criaturas necesitadas, desvalidas, indignas, merecedoras del infierno, y si no somos humildes, deberíamos serlo. Hemos de humillarnos por causa de nuestros pecados contra la humildad, y entonces el Señor nos dará a probar Su favor. La gracia nos hace humildes y la gracia encuentra una oportunidad en esta humildad para derramar mayor gracia. Hemos de descender para que podamos ascender. Hemos de ser pobres en espíritu para que Dios nos haga ricos. Seamos humildes para que no necesitemos ser humillados, para que seamos exaltados por la gracia de Dios.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.” Proverbios 3:23.

21 de Marzo
“Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.” Proverbios 3:23.

a1Es decir, si seguimos los caminos de la sabiduría y de la santidad, seremos preservados en ellos. El que viaja a la luz del día por la calzada, está bajo la protección del rey. Hay un camino para cada persona, es decir, su propio llamamiento en la vida, y si nosotros caminamos en él, en el temor de Dios, Él nos preservará del mal. Tal vez no viajemos lujosamente, pero caminaremos con seguridad. Tal vez ya no podamos correr como lo hacen los jóvenes, pero podremos caminar como hombres buenos.

Nuestro mayor peligro está en nosotros mismos: nuestro débil pie es muy tristemente propenso al tropiezo. Pidamos una mayor fortaleza moral, para que nuestra tendencia a resbalar pueda ser dominada. Algunos tropiezan porque no ven la piedra en el camino: la gracia divina nos capacita para ver el pecado, y así evitarlo. Hemos de argumentar esta promesa, y hemos de confiar en Aquel, que sostiene a Sus elegidos.

¡Ay!, nuestro peor peligro es nuestra propia negligencia, pero el Señor nos ha puesto en guardia contra esto, diciendo: “Velad y orad.”
¡Oh, pidamos gracia para caminar hoy sin un solo tropiezo! No basta que no caigamos de hecho; nuestro clamor ha de ser que no experimentemos el menor resbalón con nuestro pie, sino que al fin adoremos a Quien es poderoso para protegernos de cualquier tropiezo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? Mateo 6:30.

20 de Marzo
“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? Mateo 6:30.

a1Los vestidos son caros, y los creyentes pobres podrían ser conducidos a la ansiedad cuando se preguntan: ¿de dónde provendrá su siguiente traje? Las suelas están gastadas; ¿cómo conseguiremos nuevos zapatos? Vean cómo nuestro previsor Señor ha dado la provisión para enfrentar esta preocupación. Nuestro Padre celestial viste a la hierba del campo con un esplendor que Salomón no pudo emular: ¿acaso no vestirá a Sus propios hijos? Estamos seguros que lo hará. Puede ser que haya muchos remiendos y costuras, pero en verdad tendremos vestidos.

Un pobre ministro tenía sus vestidos muy raídos y tan desgastados que casi se deshacían; pero como siervo del Señor esperaba su Maestro le proporcionara su librea. Sucedió que el escritor de esta reflexión, en una visita a un amigo, fue invitado a ocupar el púlpito de aquel buen hombre, y se le vino a la mente hacer una colecta para él, y así obtuvo su uniforme. Hemos visto muchos otros casos en los que quienes sirven al Señor han descubierto que Él se preocupa por su guardarropa. Quien hizo al hombre de tal manera que cuando hubo pecado necesitó de vestidos, también en misericordia le suministró las ropas; y los vestidos que el Señor les dio a nuestros primeros padres fueron mucho mejores que los que ellos mismos se hicieron.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Gracia y gloria dará Jehová.” Salmo 84:11.

19 de Marzo
“Gracia y gloria dará Jehová.” Salmo 84:11.

a1Gracia es lo que necesitamos justo ahora, y ha de ser recibirse libremente. ¿Qué puede ser más libre que un don? Hoy recibiremos gracia sustentadora, fortalecedora, santificadora y favorable. Él ha proporcionado gracia diaria hasta ahora, y en cuanto al futuro, esa gracia bastará. Si tenemos poca gracia, la falla radica en nosotros; pues en el Señor no hay escasez, ni es tardo para proporcionarla en abundancia. Podemos pedir toda la gracia que queramos, sin temer nunca un desaire. Él da abundantemente y sin reproche.
Puede ser que el Señor no dé oro, pero dará gracia: puede ser que no dé ganancia, pero dará gracia. Ciertamente Él nos enviará pruebas, pero nos dará gracia en proporción a esas pruebas. Podremos ser llamados a esforzarnos arduamente, y a sufrir, pero con esa llamada vendrá toda la gracia requerida.

¡Y qué Y hay en el texto: “y gloria”! No necesitamos gloria todavía, y todavía no somos aptos para ella; pero la tendremos en su debido orden. Después de haber comido el pan de la gracia, beberemos del vino de la gloria. Hemos de ir del lugar santo, que es la gracia, al lugar santísimo, que es la gloria. Estas palabras “y gloria” son suficientes para hacer que un hombre dance de gozo. Un poco de tiempo más, un poco más, y luego ¡la gloria para siempre!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Mas la oración de los rectos es su gozo.” Proverbios 15:8.

18 de Marzo
“Mas la oración de los rectos es su gozo.” Proverbios 15:8.

a1Esto equivale a una promesa, pues declara un hecho presente que será siempre el mismo a través de todas las edades. Dios se complace mucho en las oraciones de los hombres rectos; incluso las llama Su gozo. Ser rectos debe ser nuestra primera preocupación. Sin inclinarnos a un lado o al otro, seamos rectos: sin permitir ser torcidos por la política ni quedar postrados por ceder al mal, seamos rectos en estricta integridad y sinceridad. Si comenzamos a evadir y a cambiar, seremos dejados para que nos las arreglemos solos. Si recorremos vías torcidas, descubriremos que no podemos orar, y si pretendemos hacerlo, encontraremos que nuestras oraciones no entran en el cielo.

¿Estamos actuando en línea recta y así seguimos la voluntad revelada del Señor? Entonces oremos mucho y oremos en fe. Si nuestra oración es un gozo para Dios, no hemos de escatimar lo que le produce gozo. Él no considera la gramática de la oración, ni su metafísica, ni su retórica; en todas estas cosas, los hombres podrían despreciarla. Él, como un Padre, se complace en los balbuceos de Sus bebés, en los tartamudeos de Sus hijos e hijas recién nacidos. ¿No deberíamos deleitarnos en la oración puesto que el Señor se goza en ella? Hagamos visitas al trono. El Señor nos proporciona muchas razones para que oremos, y hemos de agradecerle que así sea.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” Jeremías 1:8.

17 de Marzo
“No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” Jeremías 1:8.

a1Siempre que el miedo se apodera de nosotros y nos hace vacilar, estamos en peligro de caer en pecado. La presunción ha de ser temida pero también hemos de temer la cobardía. “Atrévete a ser un Daniel”. Nuestro grandioso Capitán ha de ser servido por valientes soldados.

Qué motivo es este para que tengamos valentía. Dios está con aquellos que están con Él. Dios nunca estará lejos cuando llegue la hora de la lucha. ¿Te está amenazando alguien? ¿Quién eres tú para que tengas miedo de un hombre que habrá de morir? ¿Perderás tu condición? Tu Dios a quien sirves encontrará pan y agua para Sus siervos. ¿Acaso no puedes confiar en Él? ¿Te cubre alguien de ridículo? ¿Romperá esto tus huesos o tu corazón? Sopórtalo por Cristo e incluso regocíjate por ello.

Dios está con los sinceros, los justos y los santos, para librarlos; y Él te librará. Recuerda cómo salió Daniel del foso de los leones, y cómo salieron los tres jóvenes santos del horno. Tu caso no es tan desesperado como el de ellos; pero si lo fuese, el Señor te apoyará en todo momento y te hará más que un vencedor. Tenle miedo a tener miedo. Tenle temor a tener temor. Tu peor enemigo está en tu propio pecho. Cae de rodillas y clama pidiendo ayuda y luego levántate diciendo: “Me aseguraré y no temeré.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“¿A Quién debemos orar; al Padre, al Hijo, o al Espíritu Santo?”

 “¿A Quién debemos orar; al Padre, al Hijo, o al Espíritu Santo?”

Autor: Gotquestion

a1Respuesta:Toda oración debe ser dirigida a nuestro trino Dios––Padre, Hijo y Espíritu Santo. La Biblia enseña que podemos orarle a uno o a los tres, porque los tres son Uno. Oramos al Padre con el salmista, “Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a Ti oraré.” (Salmos 5:2). Al Señor Jesucristo, oramos como al Padre, porque ellos son iguales. El orar a un miembro de la Trinidad, es orarles a todos. Esteban, mientras era martirizado, oraba, “Señor Jesús, recibe mi espíritu” (Hechos 7:59). También oramos en el nombre de Cristo. Pablo exhortaba a los creyentes efesios a darle “…gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efesios 5:20). Jesús les aseguró a Sus discípulos que cualquier cosa que pidieran en Su nombre –significando en Su voluntad– les sería concedida (Juan 15:16;16:23). Similarmente, se nos dice que oremos al Espíritu Santo y en Su poder. Pablo pide al Espíritu que una los corazones de los corintios creyentes (2 Corintios 13:14). Adicionalmente el Espíritu nos ayuda a orar, cuando no sabemos cómo o qué pedir (Romanos 8:26;Judas 1:20). Tal vez la mejor manera de entender el papel de la Trinidad en la oración es que oramos al Padre, a través del Hijo, por el poder del Espíritu Santo. Los Tres son Participantes activos en la oración del creyente.

Igualmente importante es saber a quién no debemos orar. Algunas religiones no cristianas animan a sus miembros a orar a un panteón de dioses, familiares muertos, santos, y espíritus. Los católicos romanos son enseñados a orar a María y a varios santos, tales como Pedro. Tales oraciones no son bíblicas, y son de hecho, un insulto a nuestro Padre celestial y en contra de Su expresa voluntad. Para entender el por qué, sólo tenemos que ver la naturaleza de la oración. La oración tiene varios elementos y si miramos sólo a dos de ellos –alabanza y acción de gracias– podemos decir que esa oración es, en su esencia misma, adoración. Cuando alabamos a Dios, estamos adorándolo por Sus atributos y Su obra en nuestras vidas y en el mundo. Cuando ofrecemos oraciones y acciones de gracias, estamos adorando Su bondad, misericordia, y amoroso cuidado de nosotros. La adoración da gloria a Dios, el Único que merece ser glorificado. El problema con la oración a cualquier otro que no sea Dios, es que Él es un Dios celoso y ha declarado que Él no compartirá Su gloria con nadie. De hecho, el hacerlo resulta ser nada menos que idolatría. “Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.” (Isaías 42:8).

Otros elementos que están en la oración —tales como el arrepentimiento, confesión y petición– también son formas de adoración. Nos arrepentimos sabiendo que Dios es un Dios amoroso y perdonador, que Él ha provisto un medio de perdón en el sacrificio de Su Hijo en la cruz. Confesamos nuestros pecados, porque sabemos que “Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9) y lo adoramos por ello. Venimos a Él con nuestras peticiones e intercesiones, porque sabemos que Él nos ama y nos escucha, y lo adoramos por Su misericordia y bondad al estar dispuesto a escuchar y responder. Cuando consideramos todo esto, es fácil ver que el orar a alguien más que no sea al Dios trino, es impensable, porque la oración es una forma de adoración, y la adoración es reservada para Dios y Dios solamente.

Leer más:http://www.gotquestions.org/Espanol/orar-Padre-Hijo-Espiritu-Santo.html#ixzz3UW9d9819

“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.” Filipenses 4:9.

16 de Marzo
“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.” Filipenses 4:9.

a1Es algo bueno cuando un hombre puede ser imitado minuciosamente para beneficio, como Pablo podía ser imitado. ¡Oh, que recibamos la gracia de imitarlo este día y todos los días!
Si nosotros, por medio de la gracia divina, pusiéramos en práctica la enseñanza paulina, podríamos reclamar la promesa que está ahora abierta delante de nosotros; ¡y qué promesa es! Dios, que ama la paz, hace la paz, e infunde paz, estará con nosotros. “Paz sea con todos vosotros” es una dulce bendición; pero que el Dios de paz esté con nosotros, es una mayor bendición. De esta manera tenemos tanto la fuente como también sus corrientes, tenemos el sol así como sus rayos. Si el Dios de paz está con nosotros, gozaremos de la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, aunque las circunstancias externas amenacen con perturbarnos. Si los hombres disputaran, nosotros nos convertiríamos en pacificadores, si el Hacedor de la paz está con nosotros.

Es en el camino de la verdad que la paz real es encontrada. Si abandonamos la fe o nos desviamos del sendero de justicia bajo la noción de promover la paz, estaremos gravemente equivocados. Primero puros, y luego pacíficos, es el orden de la sabiduría y de la evidencia. Apeguémonos a la instrucción de Pablo, y tendremos al Dios de paz con nosotros de la misma manera que estuvo con el apóstol.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Por tanto, di: Así ha dicho Jehová el Señor: Aunque les he arrojado lejos entre las naciones, y les he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por un pequeño santuario en las tierras adonde lleguen.” Ezequiel 11:16.

15 de Marzo

a1Proscritos de los medios públicos de la gracia, no nos quedamos desprovistos de la gracia de los medios. El Señor que coloca a Su pueblo donde se sienten como exilados, estará con ellos, y será para ellos todo lo que podrían haber tenido en casa, en el lugar de sus solemnes asambleas. ¡Aprópiense de esto, oh ustedes que son llamados a andar errantes!

Dios es para Su pueblo un lugar de refugio. Ellos encuentran santuario en Él frente a todos los adversarios. Él es también su lugar de adoración. Él está con ellos como estuvo con Jacob cuando durmió al aire libre, y levantándose, dijo: “Ciertamente Jehová está en este lugar.” Para ellos Dios será también un santuario de tranquilidad, como el lugar santísimo, que era la silenciosa morada del Eterno. Ellos estarán tranquilos frente al temor del mal.

El propio Dios, en Cristo Jesús, es el santuario de misericordia. El arca del pacto es el Señor Jesús, y la vara de Aarón, la urna del maná y las tablas de la ley están todas en Cristo nuestro santuario. En Dios encontramos el santuario de santidad y de comunión. ¿Qué más necesitamos? ¡Oh, Señor, cumple esta promesa, y sé siempre para nosotros como un pequeño santuario!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.