Menú 3. La invitación

Menú 3. La invitación

a1¿A qué nos llama Jesús? ¿Qué es lo que espera de nosotros? ¿En qué consiste su invitación? Si somos seguidores de Cristo, si nos consideramos sus discípulos, estas son las primeras preguntas que debemos responder. Si no conocemos bien las respuestas, todo lo que hagamos estará totalmente desenfocado.

Vivimos en una sociedad consumista donde las invitaciones son del tipo: “Compra este coche y verás que bien te sientes…” “Acércate aquí, por mucho menos de lo que imaginas, conseguirás el último grito en”, “Última oferta, no la puedes desperdiciar”.

Se nos demanda nuestra atención, nuestro dinero, nuestro tiempo para conseguir algo que nos hace sentir mejor o satisface alguna necesidad. Con anuncios atractivos nos llaman a acercarnos, a seguir tal o cual producto, y compiten entre ellos por ver cual nos convence.

Y la base para todo esto está en nuestro egoísmo

La publicidad aprovecha nuestro deseo de tener más, ser más, sentirnos mejor para que les sigamos, compremos sus productos, o nos apuntemos a algún lado. Usan nuestras ansias de estar por encima de los demás, de superarnos o vanagloriarnos para conseguir sus fines.

Y quizás aprendiendo de esta sociedad, hemos hecho algo parecido en la Iglesia, usamos la vanidad de las personas para acercarlos a Dios (al menos eso creemos).

Como si Dios no tuviera atractivo por sí mismo hemos montado todo un lenguaje, unas formas que apelan a nuestro egoísmo para hacernos cristianos, para invitar a la gente a seguir a Jesús.

Porque si te haces “cristiano”: tu matrimonio irá mejor, Dios te sanará, te perdonará, dejarás de tener depresión, serás mejor persona, tus sueños se harán realidad, serás un campeón, vivirás en victoria, tendrás poder para dejar esos malos hábitos que destruyen tu vida, y encima irás al cielo (por supuesto esas personas no querrán ir al cielo porque está Dios, sino porque el cielo es algo bonito y grande). Y todo esto por un módico precio; recuerda que la comida rápida nunca es demasiado cara.

Nos da miedo decir el verdadero precio de lo que ofrecemos, toda una estrategia de marketing.

Todo centrado en el yo, una iglesia donde tú eres el “King”, donde todo es para ti, una igleburger.

Sé que si seguimos a Jesús muchas de las cosas que he mencionado ocurren y otras pueden ocurrir, pero no es el motivo por el que la gente debe acercarse. Es cierto que en el Nuevo Testamento mucha gente se acercaba al Mesías para ser sanado, para que le dieran de comer, para solucionar algún problema… pero Jesús nunca invitó a la gente solo para sanarla, o para darles comida, o mejorar su situación familiar o laboral. Por donde Él iba, sanaba, o daba pan, pero nunca rebajaba el precio para seguirle. Su principal invitación era esta:

“Arrepentíos, el reino de los cielos se ha acercado”. Mateo 3:2.

Su carta de presentación. El anuncio que salía en televisión y que estaba en los carteles de los muros de las ciudades cuando Jesús las visitaba. El pueblo sabía que Jesús sanaba, pero lo que Jesús decía no era: “Venid que os voy a curar a todos, además no tenéis que darme nada, venid, por turnos, he venido para mejorar vuestra calidad de vida ¿Qué quieres tú? ¿Y tú? Vamos, cuantos más mejor”.

Como si de un circo ambulante se tratara…

Nuestro Señor nunca se rebajó. Él siempre dejó claro lo que esperaba de la gente.

Es cierto, el evangelio son buenas noticias, es algo bueno, realmente lo mejor que podemos ofrecer a la gente. Pero lo mejor que podemos dar, el verdadero evangelio, el mejor consejo que les podemos ofrecer es:

“Arrepentíos”

Esa es la invitación primera.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (p. 22). Álex Sampedro.

4. Las fuentes antagónicas extrabíblicas confirman los milagros de Jesús

Autor: LEE STROBEL

4. Las fuentes antagónicas extrabíblicas confirman los milagros de Jesús

a1Hay unos antiguos documentos judíos conocidos corno el Talmud que contienen comentarios despectivos acerca de Jesús. Sin embargo, también confirman ciertos hechos históricos acerca de él, entre los que se incluye el hecho de que hacía prodigios sobrenatutales (aunque el Talmud denigra a Jesús atribuyendo su poder a «hechicería»).

Norman Geisler también ha señalado que Mahoma creía que Jesús había sido un profeta que había realizado milagros, entre los que estaba la resurrección de los muertos. Geisler agrega: «Eso es bien interesante porque en el Corán, cuando los no creyentes retaban a Mahoma a que hiciera un milagro, él se negaba. Simplemente les dijo que debían leer un capítulo del Corán».

Hay incluso algunas indicaciones de que los propios verdugos de Jesús pudieron ser testigos de sus poderes sobrenaturales. El apologista cristiano, Justino Mártir, advierte que, alrededor del año 150 d.C., los Hechos de Pilato, un documento oficial que aparentemente habría sido enviado a Roma, daba testimonio de la crucifixión así corno atribuía varios milagros de sanación a Jesús. Aunque las afirmaciones de Justino hoy tienen poco valor apologético porque el informe auténtico de Pilato, si alguna vez existió, ya no está disponible, es fascinante darse cuenta de que animó a sus lectores a confrontar su testimonio con los Hechos de Pilato. ¿Por qué habría de hacer algo así a no ser que tuviera la más absoluta confianza de que los escritos de Pilato confirmarían sus dichos?

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

Ser la mejor clase de amigo

Octubre 23

Ser la mejor clase de amigo

Lectura bíblica: Santiago 1:17, 18

Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación. Santiago 1:17

a1La clase de Emilia estaba en el medio de una prueba de matemáticas de quinto grado cuando la maestra tuvo que salir un minuto. Emilia notó que la maestra había salido del aula, pero enseguida volvió a concentrarse en el problema que estaba resolviendo.

—Oye, Emilia —escuchó que le decían de atrás. Miró sobre el hombro y vio a su amiga Carla inclinada hacia adelante para conseguir su atención.
—Estoy estancada. ¿Cuál es la respuesta de la número cinco?
—Shhh —susurró Emilia—. No te puedo ayudar. Eso sería copiar.
—No seas tonta —dijo Carla—. Sabes muy bien que no tuve tiempo de estudiar anoche.

Emilia volvió a su trabajo, y oyó las palabras que temía:

—Vamos, Emi. Si de veras eres mi amiga, me ayudarás con este examen.

Tema para comentar: ¿Tenía razón Carla? ¿Ser un verdadero amigo significa que harás lo que sea por tu amigo aunque sepas que es malo? ¿Por qué sí o por qué no?
Para tus amigos, esta puede ser una verdad difícil de comprender. Los verdaderos amigos no siempre hacen lo que sus amigos quieren que hagan.

Entonces, ¿cómo puedes saber el modo correcto de tratar a tus amigos?

Puedes seguir buscando las normas de Dios para la amistad. No tienes que dudar de que sus normas sean verdad porque se basan en Dios mismo, su carácter y su naturaleza.

Las normas de Dios sobre el bien y el mal son verdad en todo momento en todas partes para todas las personas. Las normas no cambian porque tus amigos opinen que debieran cambiar.

A veces eso significa que no puedes hacer lo que tus amigos quieren. Pero te tengo una buena noticia: Cuando Dios dice que algo es correcto puedes contar conque produzca algo bueno en tu vida, a veces más adelante, a veces enseguida.

La próxima vez que tengas una pregunta acerca de cómo ser un verdadero amigo, mira la Palabra de Dios. Descubrirás que la honestidad es siempre buena en tus amistades porque Dios es un Dios fiel, es siempre honesto. La amistad basada en ser honestos y veraces siempre es correcta aunque pierdas un “amigo” o dos en el ínterin. Y cuando dejas que Dios sea el modelo para tus amistades, puedes estar seguro de que durarán.

PARA DIALOGAR
¿Por qué te conviene relacionarte con tus amistades según las normas de Dios acerca de lo que es bueno y lo que es malo?

PARA ORAR:
Señor, ayúdanos a no ceder cuando nuestros amigos quieren cosas que no son las que tú quieres. Ayúdanos a animarlos a buscar lo mejor que Dios tiene reservado para la vida de ellos.

PARA HACER:
¿Te han provocado ciertos amigos a olvidar tus normas, haciéndote hacer cosas que sabes que son malas? ¿Cómo te vas a quitar hoy esa mala costumbre?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

El Origen de la BIBLIA

La autoridad e inspiración de la Biblia

La Biblia

Autor: F. F. Bruce

a1La palabra «Biblia» se deriva, a través del latín, de la palabra griega biblia (libros); se refiere específicamente a los libros que la iglesia cristiana reconoce como canónicos. El uso cristiano más temprano de ta biblia (los libros) en este sentido se dice que fue en 2 Clemente 14:2 (circa 150 d.C.): «los libros y los apóstoles declaran que la iglesia … ha existido desde el principio». (Compare Daniel 9:2, NVI: «Yo, Daniel, logré entender ese pasaje de las Escrituras», donde la referencia es al cuerpo de los escritos proféticos del Antiguo Testamento.) La palabra griega biblion (cuyo plural es biblia) es un diminutivo de biblos, que en la práctica denota cualquier clase de documento escrito, pero originalmente uno escrito en papiro.

Un término sinónimo de «la Biblia» es «los escritos» o «las Escrituras» (en el griego, hai graphai, ta grammata), usados con frecuencia en el Nuevo Testamento para indicar los documentos del Antiguo Testamento en su totalidad o en parte. Por ejemplo, Mateo 21:42 dice: «¿Nunca leísteis en las Escrituras?» (en tais graphais). El pasaje paralelo, Marcos 12:10, tiene el singular, refiriéndose al texto particular citado: «¿Ni aun esta escritura habéis leído?» (ten graphen tauten). 2 Timoteo 3:15 habla de «las Sagradas Escrituras» (ta hiera grammata), y el siguiente versículo dice: «Toda la Escritura es inspirada por Dios» (pasa graphe theopneustos). En 2 Pedro 3:16 (NVI), «todas» las epístolas de Pablo están incluidas junto con «las demás Escrituras» (tas loipas graphas), refiriéndose probablemente a los escritos del Antiguo Testamento y los Evangelios.

Contenido y autoridad

Entre los cristianos, para los que el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento juntos constituyen la Biblia, no hay un acuerdo completo sobre su contenido. Algunas ramas de la iglesia siríaca no incluyen 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Judas y Apocalipsis en el Nuevo Testamento. Las comunidades romanas y griegas incluyen varios libros en el Antiguo Testamento además de los que componen la Biblia hebrea; estos libros adicionales forman parte de la Septuaginta cristiana.

Aunque están incluidos, junto con uno o dos más, en la Biblia protestante inglesa completa, la Iglesia de Inglaterra (al igual que la Iglesia Luterana) sigue la enseñanza de Jerónimo que sostiene que pueden ser leídos «para ejemplos de la vida e instrucción de costumbres; pero que no se deben aplicar para establecer ninguna doctrina» (Artículo VI). Otras iglesias reformadas no le dan ningún estado canónico. La Biblia Etiópica incluye 1 Enoc y el libro de los Jubileos.

En las comunidades romanas, griegas y algunas otras antiguas, la Biblia, junto con las tradiciones vivas de la iglesia en algún sentido, constituye la autoridad suprema. Por otro lado, en las iglesias de la Reforma, sólo la Biblia es la corte final de apelaciones en asuntos de práctica y doctrina. Así es que el Artículo VI de la Iglesia de Inglaterra afirma: «La Santa Escritura contiene todas las cosas necesarias para la salvación; así que lo que no se lea allí, ni pueda ser probado por ella, no se le debe requerir a ningún hombre, para que no sea creído como un artículo de la fe, o sea enseñado como un requisito, o necesario para la salvación». Para el mismo efecto, la Confesión de Fe de Westminster (1.2) cataloga los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo Testamento como «todos … dados por inspiración de Dios para que sean la regla de fe y de conducta».

Comfort, P. W., & Serrano, R. A. (2008). El Origen de la Biblia (p. 4). Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc.

Menú 2. Cristianos “Fast food”

Menú 2. Cristianos “Fast food”

a1Ahora nosotros somos los dioses. Somos los “King”. Sí, antes, cuando alguien entregaba su vida a Dios, se trataba justamente de eso, entregaba SU vida a DIOS en respuesta a lo que Jesús había hecho.

Todo cambiaba, desde lo más profundo de su ser

Al principio, cuando los romanos, si te hacías cristiano te regalaban una entrada para el circo, y no precisamente para ver a los payasos sino para ser devorado por los leones. No estaba de moda, no era “guai” y no lo hacían para sentirse mejor. Tampoco lo hacían para mejorar su calidad de vida como si siendo cristianos les pudiera ir mejor económicamente. En muchos casos eso significaba el final de su vida. Lo hacían simplemente porque entendían que Jesús había muerto por ellos, y que podían, gracias a Él, conocer a Dios. En ese momento sus perspectivas cambiaban, dejarían de vivir para este tiempo y se dedicarían a la eternidad. Muchos mantenían sus trabajos, otros lo dejaban todo, algunos viajaban por todas partes predicando, otros se reunían en sus casas y alababan a Dios juntos, se preocupaban por su ciudad, todos querían agradarle a Él, estaban agradecidos. Dios era el protagonista, no ellos. Las condiciones que les rodeaban no les daban identidad, su identidad estaba en Jesús, su alegría dependía del regalo de Dios, no de las cosas externas.

Ahora nosotros somos los dioses

Parece como si le hiciéramos un favor a Dios (¿!) invitándolo a entrar en nuestro corazón, todo un encuentro romántico, con un Dios desesperado y enamorado de nosotros. Y, una vez lo aceptamos, lo convertimos en nuestro siervo.

Queremos que solucione nuestros problemas, le echamos la culpa si algo nos sale mal. Entra a formar parte de nuestra vida, como algo más, algo que puedo usar, que si no me sirve, incluso lo puedo desechar. Nuestra vida es la gran protagonista y Dios se debe poner en función de nosotros. Este es un paradigma (Paradigma: forma de ver las cosas) peligroso que nos lleva a creer que Dios es un complemento que se añade a nuestra realidad.

Y así, pensamos que Él debe bendecir nuestro trabajo, nuestra salud y nuestra economía, si no, creemos que no es fiel. Son nuestros sueños los que deben hacerse realidad, no los de Él. Nuestros proyectos de vida, no los suyos. Y así Jesús se convierte en un medio para lograr nuestros fines.

¡Qué lejos estamos! ¿Habré usado a Dios? Solo pensarlo me asusta, pero quiero tener ese temor reverente, quiero escudriñarme y descubrir realmente quién soy y qué hago. No digo que Dios no nos ame apasionadamente y que no quiera lo mejor para mí, pero creo que nosotros debemos responder de otra manera.

No se trata de mí, yo quiero ser un medio de Él y no al revés.

El egoísmo de nuestra época también está en mí y no quiero ensuciar el evangelio con mi forma de pensar, no quiero usar a Jesús, quiero que Él me use.

Para eso debo cambiar muchas cosas, en primer lugar tengo que entender la invitación de Jesús, la verdadera invitación, a qué me ha llamado.

Si no, seré un cristiano “Fast food”.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (pp. 10–12). Álex Sampedro.

3. Los líderes judíos y los opositores de Jesús admitieron que realizó milagros

Autor: LEE STROBEL

3. Los líderes judíos y los opositores de Jesús admitieron que realizó milagros

a1En Juan 3, un fariseo llamado Nicodemo, miembro del consejo de dirigentes judíos, le dijo a Jesús: «Rabí … sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él» (Juan 3:2). Es la confirmación de una persona ajena a su grupo de seguidores de que Jesús era conocido por los milagros que hacía. Pablo registra en 1 Corintios 15:7,8 que él, que había perseguido a los cristianos, y Santiago, que había sido un escéptico de Jesús, se convencieron de su divinidad corno resultado de su encuentro con Jesús milagrosamente resucitado.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

No depende de lo que tú hagas

Octubre 22

No depende de lo que tú hagas

Lectura bíblica: 1 Corintios 1:26–31

Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento: No sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. 1 Corintios 1:26

a1¿Has visto alguna vez entrevistas a deportistas profesionales de equipos rivales antes de un partido importante? Muchas veces aparecen frente a la cámara desbordando de entusiasmo, hablando de su equipo y criticando a los contrincantes.

—Tenemos la defensa más fuerte del país —se jactan—. No hay manera de que nos puedan ganar hoy.

Jactarse a veces es parte del juego. Pero no tiene sentido. No importa lo que los deportistas digan y no importa todo lo malo que digan del otro equipo, el partido se gana o se pierde en el campo de juego.

Es fácil reírse de deportistas “estrella” que tratan de impresionar con sus triunfos. Pero los creyentes a veces caemos en algo parecido cuando queremos ganarnos el favor de Dios basados en todas las cosas buenas que hemos hecho.

Elige: ¿Cuál de estas grandes obras son tan buenas como impresionar a Dios, y quizá lograr la entrada al cielo?

• Me saco calificaciones perfectas en los boletines de calificaciones de la Escuela Dominical.
• Toqué el acordeón en la iglesia todas las semanas durante 50 años.
• Fui misionero. Fíjate en la planta hidroeléctrica que construí en Bosnia.
• ¿Ah, sí? Mira mi traducción del Antiguo Testamento al swahili.
• Todos los domingos llevé a dos ancianas a la iglesia aunque nevara y la nieve me llegara hasta el cuello. Y era cuesta arriba en ambas direcciones.

Esas cosas suenan tan ridículas como los deportistas antes de un partido, ¿no es cierto? Dios no nos acepta por las grandes cosas que hagamos. No tenemos que realizar ninguna obra para poder ganarnos su amor. ¿Por qué? Porque Jesús es el que ya nos ganó la aceptación de Dios. Fue el único sacrificio adecuado para nuestros pecados. Por eso la Biblia dice: “El que se gloria, gloríese en el Señor” (1 Corintios 1:31).

Nunca nos hubiéramos podido ganar nuestra entrada al reino de Dios, pero él nos aceptó igual. Y algún día cuando estemos juntos en el cielo, todos proclamaremos que estamos allí por la gracia de Dios. Él nos dio a Jesucristo para salvarnos. Y Dios recibirá toda la gloria.

PARA DIALOGAR
¿Qué sientes al pensar que no tienes que saltar por ningún aro para ganarte el amor de Dios?

PARA ORAR
Señor, gracias por enviar a tu Hijo de modo que podemos pasar la eternidad contigo.

PARA HACER
Cuéntale a un amigo las buenas nuevas de que Dios ya nos ha aceptado por lo que Jesús hizo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Menú1. Iglesia consumista

Menú 1. Iglesia consumista

a1No todo es culpa del que lo recibe, también lo es del que da la Palabra. Algunos predicadores nos han dicho sólo lo que queremos oír. Palabra a la carta, barata, rápida y a gusto del cliente, y siempre acorde con la corriente de este mundo:

Tú eres el mejor (de los cuales yo soy el primero (1 Timoteo 1:15), Dios quiere cumplir todos tus sueños, tienes que pensar en positivo, reclama lo que es tuyo, 34 pasos para el éxito… y un largo (demasiado largo) etcétera. Los que damos de comer somos responsables del alimento que reciben otros. Nuestra teología se ha abaratado demasiado. Creo firmemente que en el liderazgo están muchas de las raíces del problema y también las soluciones. Nuestras ideas se han empapado del pensamiento de esta época. Algunas de ellas no son malas en sí mismas pero…

Nos hemos acostumbrado a verdades a medias, que no sacian al verdadero buscador y que dejan de lado el mensaje que Jesús vino a enseñar, su cruz, su vida, su misión y nuestra entrega.

Jóvenes que, aunque asistimos, lo que conocemos de Dios es lo que dicen las canciones que cantamos y saltamos, o lo que pone en nuestras camisetas; pero que, en la mayoría de los casos, no nos atrevemos a estudiar la Biblia, no la hemos leído entera ni una sola vez, no hemos meditado en ella, ni pasamos tiempo a solas con Dios, pero nos atrevemos a decir “Jesús es mi amigo”. Nuestras vidas no cambian, somos como todos los demás, nos preocupan las mismas cosas, tenemos los mismos intereses y pensamos como este siglo, pero claro, somos cristianos.

Hemos construido toda una cultura de la que nos servimos (creo que eso no es malo en sí mismo), hemos decorado nuestras iglesias, nuestros templos y nuestras vidas. Nos hemos cargado de herramientas, instrumentos, artes, escenarios, luces, humo, show, marketing, estrategias, formas de hablar, música para todos los gustos, “performances”, tácticas, nuevas corrientes culturales, movimientos urbanos, bailes, moda, “mass media”. Toda una carcasa donde hemos puesto todos nuestros esfuerzos. Pero quizás hemos olvidado el contenido. De qué estamos hablando y de qué va esto. Si nos despojáramos de estos disfraces ¿Qué nos quedaría? ¿Qué te quedaría? Pregúntatelo delante de nuestro Dios. Yo lo hago. Además, ¿Qué buscan realmente las personas, aquellos que tienen ganas de descubrir la verdad de Dios y que están ahí fuera esperándonos?

La comida basura nos ha invadido, pero creo que aún hay una generación que tiene hambre y sed de justicia. ¿Serás tú uno de ellos?

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados”. (Mateo 5:6).

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (pp. 10–12). Álex Sampedro.

2. La inclusión de los detalles históricos aporta credibilidad

 

Autor: LEE STROBEL

2. La inclusión de los detalles históricos aporta credibilidad

a1Algunos estudiosos han notado que algunos relatos de los milagros incluyen elementos históricos sobre detalles circunstanciales que dan credibilidad a las crónicas. Por ejemplo, la mención específica de Lázaro como el nombre de la persona que Jesús levantó de entre los muertos, permitiría a los escépticos del primer siglo investigar el asunto por su propia cuenta. Además, los relatos de los Evangelios son sobrios y simples, escritos en un estilo casi periodístico, a diferencia de los extravagantes hechos sobrenaturales descritos en los evangelios apócrifos más tardíos.

El académico, Stephen Davis, señala que en la historia, cuando Jesús convierte el agua en vino, se incluye material que podría ser contraproducente para Jesús. Por ejemplo, resulta difícil explicar la manera en que se dirige a su madre. Incluso el incorporar esta historia podría servir para que los detractores de Jesús lo acusaran de ser un glotón y un borracho (Mateo 11:19). Por lo tanto, es muy poco probable que la iglesia hubiera inventado luego esta historia.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¿Es bíblica la frase; “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador”?

¿Es bíblica la frase; “Dios aborrece el pecado pero ama al pecador”?

 

a1

Mahatma Gandhi (“Hinduista”, tercera religión mas grande del mundo) dijo esto: “Odia el pecado, no al pecador.” Tiempo después dicha frase fue tomada por muchos cristianos y en sus pulpitos y predicas la mencionan así: Dios aborrece el pecado pero ama al pecador.

Lo interesante es que muchos dicen “Como dice la biblia” Cuando realmente dicha frase no esta en la Biblia y no es bíblica como muchas otras mas, que lastimosamente muchos dicen “En la biblia dice” como si estuviesen simplemente citando un versículo bíblico. Por ejemplo:

-Dios dice: Ayúdate, que yo te ayudaré.

-En la multitud de los consejeros está la sabiduría.

-Abraham, el padre de la fe.

-Dios habita entre las alabanzas de su pueblo.

-El diezmo es del Señor.

-Ni una hoja de un árbol se cae si no es la voluntad de Dios.

-Con la sombra de Pedro se sanaban los enfermos. (Por mas que quieras que diga eso NO dice eso)

-Predicador predícate a ti mismo.

-Sonríe, Dios te ama.

Esta famosa frase que dice: “Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador.” Es un dicho conocido entre muchos, porque suena bien, pero nosotros no podemos adjudicar palabras a Dios, solo porque suenen “bonito” la biblia dice:

“1 Pedro 4:11  Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”

Esta frase diseñada en el corazón de un hombre que no conocía a Dios, ni su palabra “Mahatma Gandhi” No proviene de la boca de Dios. Pero estas si provienen de la boca de Dios:

Habacuc 1:13  Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él,

Salmos 5:4-6 4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. 5  Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad. 6  Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

Proverbios 11:20  Abominación son a Jehová los perversos de corazón; Mas los perfectos de camino le son agradables.

Salmos 7:11  Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.

Esto no significa que Dios es cruel, Dios abomina al pecador es porque El es Justo. Dios es juez justo, por lo tanto, abomina al pecador. Dios no mandara el homosexualismo al infierno el mandara al homosexual, no mandara el robo al infierno el mandara al ladrón. Esto no se trata de crueldad, sino de plena justicia.

Aquí no dice que la ira de Dios se manifiesta sobre el pecado, dice que la ira de Dios se manifiesta sobre el pecador! Bien, no confundan, el odio de Dios no es como el odio de nosotros, que somos egocéntricos, egoístas, Su odio es una reacción de un Dios Santo y bueno en contra de los hombres que son viles.

Juan 3:36  El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Efesios 5:6  Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

Este es un ejemplo claro de el Dios de las escrituras:

“Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día {sábado} Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés… Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés». (Números 15:32-33, 35-36).

¿Ama Dios al pecador pero aborrece el pecado? Si fuera así, el Dios verdadero fuera un Dios universal y moralista, tienes que aprender a conocer a Dios tan amoroso como que no tuviera ira, y tan airado como que no fuera amoroso, el Dios de la biblia mata y no pide perdón, y ama y no pide permiso. Y este Dios juzgara a las naciones, y créeme no mandara el pecado al infierno si no al pecador.

Salmos 7:11  Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.

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