Genealogía de Jesucristo

Mateo 1-4

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Genealogía de Jesucristo

alimentemos_el_alma1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos;Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, y Esrom a Aram[a]; Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón;Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, y Obed engendró a Isaí; Isaí engendró al rey David.

Y David engendró a Salomón de la que había sido mujer de Urías. Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa[b]; Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías; Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías; 10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón[c], y Amón[d]a Josías; 11 Josías engendró a Jeconías[e] y a sus hermanos durante la[f]deportación a Babilonia.

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel; 13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor;14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud; 15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, y Matán a Jacob; 16 Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo[g].

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo[h], catorce generaciones.

Nacimiento de Jesucristo

18 Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre Maríadesposada[i] con José, antes de que se consumara el matrimonio[j], se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. 19 Y José su marido, siendo unhombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla[k] en secreto. 20 Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño[l] que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. 21 Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.22 Todo esto sucedió[m] para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: 23 He aqui, la virgen concebira y dara a luz un hijo, y le pondran por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros. 24 Y cuando despertó[n] José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer; 25 y la conservó virgen[o] hasta que dio a luz un hijo[p]; y le puso por nombre Jesús.

Visita de los magos

Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos[q] del rey Herodes, he aquí, unos magos[r] del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo[s]. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el[t] profeta:

“Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.”

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido[u] la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore. Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. 10 Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. 11 Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra. 12 Y habiendo sido advertidos por Dios en sueños que no volvieran a Herodes, partieron para su tierra por otro camino.

Huida a Egipto

13 Después de haberse marchado ellos, un[v] ángel del Señor se le apareció* a José en sueños, diciendo: Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle[w]. 14 Y él, levantándose, tomó de noche al Niño y a su madre, y se trasladó a Egipto; 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor habló por medio del profeta, diciendo: De Egipto llame a mi Hijo.

La matanza de los niños

16 Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos. 17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por medio del profeta Jeremías, cuando dijo:

18 Se oyo una voz en Rama,
llanto y gran lamentacion;
Raquel que llora a sus hijos,
y que no quiso ser consolada
porque ya no existen.

Retorno a Nazaret

19 Pero cuando murió Herodes, he aquí, un ángel del Señor se apareció* en sueños a José en Egipto, diciendo: 20 Levántate, toma al Niño y a su madre y vete a la tierra de Israel, porque los que atentaban contra[x] la vida del Niño han muerto.21 Y él, levantándose, tomó al Niño y a su madre, y vino a la tierra de Israel. 22 Pero cuando oyó que Arquelao reinaba sobre Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y advertido por Dios en sueños, partió para la región de Galilea;23 y llegó y habitó en una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio de los profetas: Será llamado Nazareno.

Predicación de Juan el Bautista

3 En aquellos días llegó* Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Porque este es aquel a quien se refirió el[y] profeta Isaías, diciendo:

Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
haced derechas sus sendas.”

Y él, Juan, tenía un[z] vestido de pelo de camello y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas[aa] y miel silvestre. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región alrededor del Jordán; y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán. Pero cuando vio que muchos de los fariseos y saduceos venían para el bautismo, les dijo: ¡Camada de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira que vendrá? Por tanto, dad frutos dignos de arrepentimiento; y no presumáis que podéis deciros a vosotros mismos: “Tenemos a Abraham por padre”, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras. 10 Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 11 Yo a la verdad os bautizo con[ab] agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con[ac] el Espíritu Santo y con fuego. 12 El bieldo está en su mano y limpiará completamente su era; y recogerá su trigo en el granero, pero quemará la paja en fuego inextinguible.

Bautismo de Jesús

13 Entonces Jesús llegó* de Galilea al Jordán, a donde estaba Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? 15 Y respondiendo Jesús, le dijo: Permíteloahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. Entonces Juan se lo permitió*. 16 Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él[ad] vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El. 17 Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado[ae] en quien me he complacido.

Jesús es tentado

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces[af] tuvo hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan[ag]. Pero El respondiendo, dijo: Escrito está: “No solo de pan vivira el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”Entonces el diablo le llevó* a la ciudad santa, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo*: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está:

“A sus angeles te encomendara”,
y:
En las manos te llevaran,
no sea que tu pie tropiece en piedra.”

Jesús le dijo: También está escrito: “No tentaras[ah] al Señor tu Dios.” Otra vez el diablo le llevó* a un monte muy alto, y le mostró* todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras.10 Entonces Jesús le dijo*: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: “Al Señor tu Dios adoraras, y solo a El serviras[ai].” 11 El diablo entonces le dejó*; y he aquí, ángeles vinieron y le servían.

Jesús va a Galilea

12 Cuando El oyó que Juan había sido encarcelado[aj], se retiró a Galilea; 13 y saliendo de Nazaret, fue y se estableció en Capernaúm, que está junto al mar, en la región de Zabulón y de Neftalí; 14 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo:

15 ¡Tierra de Zabulon y tierra de Neftali,
camino del mar[ak], al otro lado del Jordan, Galilea de los gentiles[al]!
16 El pueblo asentado en tinieblas vio una gran luz,
y a los que vivian[am] en region y sombra de muerte,
una luz les resplandecio[an].

17 Desde entonces Jesús comenzó a predicar[ao] y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Llamamiento de los primeros discípulos

18 Y andando junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, echando una red al mar, porque eran pescadores. 19 Y les dijo*: Seguidme[ap], y yo os haré pescadores de hombres. 20 Entonces ellos, dejando al instante las redes, le siguieron. 21 Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo[aq], hijo de Zebedeo, y Juan[ar] su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando sus redes, y los llamó. 22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

La fama de Jesús se extiende

23 Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 24 Y se extendió su fama por toda Siria; y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos[as] y paralíticos; y El los sanaba. 25 Y le siguieron grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.

Notas al pie:

  1. Mateo 1:3 En Rut 4:19, Ram
  2. Mateo 1:7 En el texto gr., Asaf
  3. Mateo 1:10 En el gr., Amós
  4. Mateo 1:10 En el gr., Amós
  5. Mateo 1:11 En 2 Rey 24:6 Joaquín
  6. Mateo 1:11 O, al tiempo de la
  7. Mateo 1:16 I.e., el Mesías
  8. Mateo 1:17 I.e., el Mesías
  9. Mateo 1:18 O, comprometida para casarse
  10. Mateo 1:18 Lit., antes de que se juntaran
  11. Mateo 1:19 O, divorciarse de ella
  12. Mateo 1:20 Lit., lo que
  13. Mateo 1:22 O, ha sucedido
  14. Mateo 1:24 Lit., levantándose
  15. Mateo 1:25 Lit., no la conoció
  16. Mateo 1:25 Algunos mss. antiguos dicen: su hijo primogénito
  17. Mateo 2:1 Lit., días
  18. Mateo 2:1 I.e., sabios dedicados al estudio de la astrología, la medicina, y las ciencias naturales
  19. Mateo 2:4 I.e., el Mesías
  20. Mateo 2:5 Lit., por medio del
  21. Mateo 2:7 Lit., el tiempo del aparecimiento de
  22. Mateo 2:13 Lit., he aquí un
  23. Mateo 2:13 O, destruirle
  24. Mateo 2:20 Lit., buscaban
  25. Mateo 3:3 Lit., por medio del
  26. Mateo 3:4 Lit., su
  27. Mateo 3:4 O, saltamontes
  28. Mateo 3:11 O, en, o, por
  29. Mateo 3:11 O, en, o, por
  30. Mateo 3:16 O, El
  31. Mateo 3:17 Lit., mi Hijo, el Amado
  32. Mateo 4:2 Lit., más tarde, o, después
  33. Mateo 4:3 Lit., panes
  34. Mateo 4:7 O, No pondrás a prueba
  35. Mateo 4:10 O, rendirás culto
  36. Mateo 4:12 Lit., había sido entregado
  37. Mateo 4:15 O, rumbo al mar
  38. Mateo 4:15 O, de las naciones
  39. Mateo 4:16 Lit., sentados
  40. Mateo 4:16 Lit., amaneció
  41. Mateo 4:17 O, proclamar
  42. Mateo 4:19 Lit., Venid en pos de mí
  43. Mateo 4:21 O, Santiago
  44. Mateo 4:21 Gr., Ioannes; heb., Johanan
  45. Mateo 4:24 Lit., lunáticos
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

EJERCITEMOS LA FE

EJERCITEMOS LA FE

la-verdad-para-hoy

10/16/2016

Por fe andamos, no por vista.

2 Corintios 5:7

alimentemos_el_almaThomas Manton dijo que, mientras todo está en calma y hay comodidad, vivimos por los sentidos y no por la fe. Pero nunca se conoce el valor de un soldado en tiempos de paz. Siempre es un reto mantenerse debidamente concentrado a través de una prueba difícil. Aun con la promesa de lecciones aprendidas y recompensas comprendidas, la certeza de esos beneficios puede parecer más teórica que real. Pero podemos tener una confianza mucho mayor en la realidad de todas esas cosas si sencillamente recordamos las palabras del versículo de hoy.

Uno de los propósitos de Dios en las pruebas es darnos mayor fortaleza. Cuando se pasa por una prueba, se ejercitan los músculos espirituales (la fe) y se fortalecen para la próxima prueba. Eso quiere decir que podemos enfrentarnos a peores enemigos y resistir mayores obstáculos, llegando a ser así más útiles al Señor. Y cuánto más útil usted sea, tanto más cumplirá su voluntad en el poder de su Espíritu para su gloria.

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Cuando Él no está Dirigiendo

Cuando Él no está Dirigiendo

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por Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaLos días de los juegos de la infancia ya están en el distante pasado, y sin embargo las palabras del juego todavía resuenan en nuestros oídos: «¡Salgan, salgan, donde quiera que estén!» ¿Por qué el liderazgo en casa a veces parece como el juego de las escondidas? ¿Qué se puede hacer cuando un esposo no está dirigiendo?

La senda de sabiduría es seguir el plano del diseño original de Dios para el hogar. Las que siguen son cuatro pautas prácticas:

Propóngase hablar con Dios, no con otros. Como esposas, a menudo nos vemos tentadas a usar nuestras palabras para dar a conocer nuestros puntos. Un desencanto o una expectación no satisfecha nos lleva a lamentarnos en cuanto a «cómo deberían ser las cosas.» El dolor aumenta, atiborrando el corazón y no dejando espacio para la gracia o el perdón. Incluso anhelos no expresados hacen eco en nuestros pensamientos. Sin embargo las Escrituras nos dan dirección clara; palabras hirientes o acción decisiva no es la respuesta. Nehemías nos muestra un camino mejor. Él vertió sus deseos sólo ante el Señor por cuatro meses antes de pronunciar la primera palabra ante el rey en cuanto a su petición de reconstruir los muros de Jerusalén (Nehemías 1:1-2:4). Es nuestra comunión con el Señor, y no nuestras palabras, lo que determina una diferencia para atraer a los líderes de nuestras familias (1 Pedro 3:12).

Libérelo de la expectación. En la médula del corazón de todo esposo hay un deseo de satisfacer las expectaciones de su esposa. En la realidad, el pedestal en que lo colocamos es demasiado alto. Ningún hombre puede ser posiblemente el Gran Conversador, Ávido Abrazador, Papá Azucarado, Gigante Espiritual, y Hombre de Familia, todo envuelto en uno. Su relación personal respirará aire fresco de la gracia cuando se abandonan las expectaciones.

Espere la obra del Espíritu Santo. ¿Quién es aquí el Espíritu Santo, después de todo? Es posible que usted haya asumido un papel que Dios nunca propuso que tuviera. Es tarea de Dios convencer y guiar a la verdad (Juan 16:8-15). Dios hizo que el matrimonio sea un compañerismo de hombre y mujer, cada uno con sus propias brechas; que se necesitan el uno al otro. Recuerde que el amor “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7). ¿Qué cree usted que Dios puede hacer en el corazón de su esposo?

Dé paso a las acciones alentadoras. ¿Qué conducta consagrada ve usted en su esposo? ¿Es él atento? ¿Protector? ¿Le encanta la paz? Busque los momentos cuando usted ve a Cristo resplandeciendo en su esposo, y use sus palabras para elogiarlo. Su respaldo y estímulo en cuanto a la forma en que él ejemplifica a Cristo hará honor a Dios y también a su esposo.

La meta de Dios en el matrimonio es una propuesta asombrosa. Él concibe la manera de hacer que los dos sean uno. Él declaró que un matrimonio consagrado simboliza la relación de Cristo con su esposa, la iglesia (Efesios 5:32). El buscar el deseo de Dios para su familia incluye dejar a un lado su determinación de resolver las cosas; y su mejor medio de influencia es la oración.

Tomado de Kelly Arabie, “When He’s Not Leading,” Insights (febrero 2007): 2. Copyright © 2007 por Insight for Living.

 

FUNDAMENTOS PARA CREAR UNA FAMILIA DISTINTIVAMENTE CRISTIANA

FUNDAMENTOS PARA CREAR UNA FAMILIA DISTINTIVAMENTE CRISTIANA

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Glenn Colley

alimentemos_el_almaSEGÚN LA PALABRA DE DIOS, ni usted ni yo tenemos ingenio humano suficiente para crear un hogar exitoso. El Salmo 127:1, escrito siglos atrás, todavía es verdadero: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”.

Aquí hay cinco cosas que el Señor puede usar para edificar una gran familia para usted.

1. Dos padres casados.

El matrimonio verdadero no ha sido destruido en los pocos años pasados, pero la cultura relacionada al matrimonio se ha desintegrado. El matrimonio verdadero siempre será honrado en la Escritura como una institución que permanece pura y fuerte. En la iglesia del Señor hay muchas madres y padressolteros que oran para que sus hijos crezcan y se casen con el fin que sus nietos sean criados en un ambiente saludable—con todos los beneficios emocionales y espirituales de tener a una madre y un padre presentes e involucrados. Los niños necesitan un padre que les instruya a ser hombres fuertes y santificados que sean honestos, que reconozcan sus errores y los corrijan, y que respeten los valores escriturales. Las niñas necesitan un padre que les afirme y conserve el honor en su carácter—un hombre que entienda que la belleza exterior siempre tendrá menos valor que la belleza interior (1 Pedro 3:1-4). No se puede negar que una madre o un padre cristiano soltero que sea devoto puede formar exitosamente en el camino cristiano a su hijo o hija, pero esto es mucho más difícil.

2. Dos padres casados que quieren seriamente un hogar cristiano.

Muchos padres dicen que quieren un hogar cristiano sólido, pero pocos están dispuestos a hacer los esfuerzos necesarios para lograrlo. Esto significa ser fieles a la clase bíblica y la adoración. Significa controlar las elecciones de entretenimiento para excluir cualquier cosa que Cristo desaprobaría. Significa conservar los escrúpulos familiares en cuanto a la moralidad, la honestidad, la oración y el compromiso al Señor que definen completamente la identidad de la familia. Significa involucrar a la familia completa en proyectos espirituales familiares para atender a las viudas, los huérfanos, los enfermos y los abandonados. Significa crear una atmósfera en la cual se hable de Jesús sin vacilación durante el día. Significa exigir responsabilidad mutua (Efesios 5:21).

3. Dos padres casados que consideran la disciplina de los hijos como un esfuerzo mutuo.

Ignorar el comportamiento malo en nuestros hijos es una receta para crear adultos que rechazan controlarse y quienes tendrán vidas infelices e improductivas—vidas que un día serán una influencia perjudicial para nuestros nietos. Algunos padres prefieren posponer la corrección del mal comportamiento (los berrinches, la desobediencia, la falta de respeto a los adultos, la mentira, las malas actitudes, etc.) hasta que sus hijos sean adolescentes y los problemas lleguen a ser mayores—“ahorrar” la crianza seria para el futuro. Ellos lamentarán eso. El tiempo propicio para instruir a los niños es cuando ellos son jóvenes y tienen corazones moldeables (Proverbios 19:26; 29:15).

4. Dos padres casados con la determinación firme de mantener a Satanás fuera de su hogar.

El camino por el cual Satanás viaja hasta las salas y cuartos de nuestros hogares es los medios de comunicación. Sea completamente honesto y medite en lo mucho que los programas de televisión y las películas son contraproducentes para los padres que tratan de criar a sus hijos en el amor y servicio del Señor. Los padres deben evitar la actitud desinteresada en cuanto a la clase de entretenimiento familiar, imitando a los padres del mundo. Los aparatos conectados al internet pueden ser beneficiosos en la educación de sus hijos, pero con el toque de unas pocas teclas pueden desencadenar una gran ola de inmundicia que corrompe la mente. Las letras de muchas canciones populares tienen expresiones encubiertas que los padres casi no pueden entender, así que ellos terminan dándose por vencidos ante los valores morales bajos que contaminan los corazones de sus hijos. ¿Quiere desarrollar un hogar cristiano e inculcar valores saludables espirituales en sus hijos? Póngase sus lentes espirituales y observe nuevamente todas las prácticas familiares de entretenimiento. Luego quite radicalmente cualquier basura que encuentre.

5. Dos padres casados que tienen el plan de educar a sus hijos en la Palabra de Dios.

Comience esta noche a tener un tiempo de estudio bíblico con sus hijos. Anuncie que esto será todas las noches. Varíe lo que hace cada noche: estudios de versículos, juegos para aprender la Biblia, cantos, actuación de relatos bíblicos, escritura de notas de ánimo, escritura de cartas a misioneros, solución de problemas éticos, etc. Sea creativo, y haga de este evento familiar un hábito. El padre debería liderar este momento, pero si él no puede hacerlo o no lo hará, la madre debería hacerlo. Un día sus hijos harán lo mismo con sus nietos, y créame, usted se sentirá agradecido de haberlo hecho (Proverbios 22:6).

El amor de Dios por Israel

Malaquías 1-4

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El amor de Dios por Israel

alimentemos_el_almaProfecía[a] de la palabra del Señor a Israel por medio[b] de Malaquías[c].

Yo os he amado —dice el Señor—. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esaú hermano de Jacob? —declara el Señor—. Sin embargo, yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto. Aunque Edom dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos[d] las ruinas, el Señor de los ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero yo destruiré. Y los llamarán territorio impío[e] y pueblo contra quien el Señor está indignado[f] para siempre. Vuestros ojos lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido[g] el Señor más allá de la frontera[h] de Israel.

Reprensión a los sacerdotes

El hijo honra a su padre, y el siervo a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si yo soy señor, ¿dónde está mi temor? —dice el Señor de los ejércitos a vosotros sacerdotes que menospreciáis mi nombre—. Pero vosotros decís: “¿En qué hemos menospreciado tu nombre?” Ofreciendo sobre mi altarpan inmundo. Y vosotros decís: “¿En qué te hemos deshonrado?” En que decís: “La mesa del Señor es despreciable.” Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Y cuando presentáis el cojo y el enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces[i] a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te recibiría con benignidad? —dice el Señor de los ejércitos. Ahora pues, ¿no pediréis el favor[j]de Dios, para que se apiade de nosotros? Con tal ofrenda de vuestra parte[k], ¿os recibirá El con benignidad? —dice el Señor de los ejércitos. 10 ¡Oh, si hubieraentre[l] vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais mi altar en vano! No me complazco en vosotros —dice el Señor de los ejércitos— ni de vuestra mano aceptaré ofrenda[m]. 11 Porque desde la salida del sol hasta su puesta, mi nombre será grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrecerá incienso a mi nombre, y ofrenda pura de cereal; pues grande será mi nombre entre las naciones —dice el Señor de los ejércitos. 12 Pero vosotros lo profanáis, cuando decís: “La mesa del Señor es inmunda, y su fruto, su alimento despreciable.”13 También decís: “¡Ay, qué fastidio[n]!” Y con indiferencia lo despreciáis —dice elSeñor de los ejércitos— y traéis lo robado, o cojo, o enfermo; así traéis la ofrenda[o]. ¿Aceptaré eso de vuestra mano? —dice el Señor. 14 ¡Maldito sea el engañador que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un animal dañado al Señor! Porque yo soy el Gran Rey —dice el Señor de los ejércitos— y mi nombre es temido[p] entre las naciones.

Y ahora, para vosotros, sacerdotes, es este mandamiento. Si no escucháis, y si no decidís de corazón dar honor a mi nombre —dice el Señor de los ejércitos— enviaré sobre vosotros maldición, y maldeciré vuestras bendiciones; y en verdad,ya las he maldecido, porque no lo habéis decidido de corazón. He aquí, yo reprenderé a vuestra descendencia[q], y os echaré estiércol[r] a la cara, el estiércol[s]de vuestras fiestas, y seréis llevados con[t] él. Entonces sabréis que os he enviado este mandamiento para que mi pacto siga[u] con Leví[v] —dice el Señor de los ejércitos. Mi pacto con él era de vida y paz, las cuales le di para que mereverenciara[w]; y él me reverenció[x], y estaba lleno de temor ante mi nombre. La verdadera instrucción[y] estaba en su boca, y no se hallaba iniquidad en sus labios; en paz y rectitud caminaba conmigo, y apartaba a muchos de la iniquidad. Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la instrucción[z] de su boca, porque él es el mensajero del Señor de los ejércitos.Pero vosotros os habéis desviado del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley[aa], habéis corrompido[ab] el pacto de Leví —dice el Señor de los ejércitos.Por eso yo también os he hecho despreciables y viles ante[ac] todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos y hacéis acepción de personas en la ley[ad].

Abominaciones del pueblo

10 ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué nos portamos deslealmente unos contra otros, profanando el pacto de nuestros padres? 11 Deslealmente ha obrado Judá, y una abominación se ha cometido en Israel y en Jerusalén; pues Judá ha profanado el santuario del Señor, que El ama[ae], y se ha casado con la hija de un dios extraño. 12 Que el Señorextermine de las tiendas de Jacob al hombre que hace esto (sea testigo o defensor[af]) aunque presente una ofrenda[ag] al Señor de los ejércitos. 13 Y esta otra[ah] cosa hacéis: cubrís el altar del Señor de lágrimas, llantos y gemidos, porque El ya no mira la ofrenda[ai] ni la acepta con agrado de vuestra mano. 14 Y vosotros decís: “¿Por qué?” Porque el Señor ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto. 15 Pero ninguno que tenga un remanente del Espíritu lo ha hecho así[aj]. ¿Y qué hizo éste mientras buscaba una descendencia[ak] de parte de Dios? Prestad atención, pues, a vuestro espíritu; no seas[al] desleal con la mujer de tu juventud. 16 Porque yo detesto el divorcio[am] —dice el Señor, Dios de Israel— y al que cubre de iniquidad[an] su vestidura —dice el Señor de los ejércitos—. Prestad atención, pues, a vuestro espíritu y no seáis desleales.

17 Habéis cansado al Señor con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos El se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia[ao]?

El día del juicio

3 He aquí, yo envío a mi mensajero[ap], y él preparará[aq] el camino delante de mí. Y vendrá de repente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el mensajero[ar] del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene —dice elSeñor de los ejércitos. ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando El aparezca? Porque El es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos. Y El se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas[as] en justicia al Señor.Entonces será grata al Señor la ofrenda[at] de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años pasados. Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del extranjero[au] y los que no me temen[av] —dice el Señor de los ejércitos. Porque yo, el[aw] Señor, no cambio; por eso vosotros, oh hijos de Jacob, no habéis sido consumidos[ax].

El pago de los diezmos

Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a mí y yo volveré a vosotros —dice el Señor de los ejércitos. Pero decís: “¿Cómo hemos de volver?” ¿Robará[ay] el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado?” En los diezmos y en las ofrendas[az]. Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando[ba]. 10 Traed todo el diezmo al alfolí[bb], para que haya alimento[bc] en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto —dice el Señorde los ejércitos— si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde[bd]. 11 Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril —dice el Señor de los ejércitos. 12 Y todas las naciones os llamarán bienaventurados, porque seréis una tierra de delicias —dice el Señor de los ejércitos.

El justo y el injusto

13 Vuestras palabras han sido duras contra mí —dice el Señor—. Pero decís: “¿Qué hemos hablado contra ti?” 14 Habéis dicho: “En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos sus ordenanzas y en que andemos de duelo delante del Señor de los ejércitos? 15 “Por eso ahora llamamos bienaventurados a los soberbios. No sólo prosperan los que hacen el mal, sino que también ponen a prueba a Dios y escapan impunes.”

16 Entonces los que temían[be] al Señor se hablaron unos a otros, y el Señor prestó atención y escuchó, y fue escrito delante de El un libro memorial para los que temen[bf] al Señor y para los que estiman[bg] su nombre. 17 Y ellos serán míos —dice el Señor de los ejércitos— el día en que yo prepare[bh] mi tesoro especial[bi], y los perdonaré[bj] como un hombre perdona al[bk] hijo que le sirve. 18 Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

El gran día del Señor

4 [bl]Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen el mal serán como paja; y el día que va a venir les prenderá fuego —dice el Señor de los ejércitos— que no les dejará ni raíz ni rama. Mas para vosotros que teméis[bm] mi nombre, se levantará el sol de justicia con la saluden sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo. Y hollaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies el día en que yo actúe —dice el Señor de los ejércitos.

Acordaos de la ley de mi siervo Moisés, de los estatutos y las ordenanzas que yo le ordené en Horeb para todo Israel. He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición[bn].

Notas al pie:

  1. Malaquías 1:1 O, Carga
  2. Malaquías 1:1 Lit., mano
  3. Malaquías 1:1 O, mi mensajero
  4. Malaquías 1:4 O, a edificar
  5. Malaquías 1:4 O, frontera de impiedad
  6. Malaquías 1:4 O, a quien el Señor ha maldecido
  7. Malaquías 1:5 O, Será grande
  8. Malaquías 1:5 O, del territorio
  9. Malaquías 1:8 Lit., Ofrécelo, por favor
  10. Malaquías 1:9 Lit., ablandad el rostro
  11. Malaquías 1:9 Lit., De vuestra mano ha sido esto
  12. Malaquías 1:10 Lit., también entre
  13. Malaquías 1:10 U, ofrenda de cereal
  14. Malaquías 1:13 Lit., He aquí, fatiga
  15. Malaquías 1:13 U, ofrenda de cereal
  16. Malaquías 1:14 O, reverenciado
  17. Malaquías 2:3 Lit., simiente
  18. Malaquías 2:3 O, vómito
  19. Malaquías 2:3 O, vómito
  20. Malaquías 2:3 Lit., a
  21. Malaquías 2:4 Lit., sea
  22. Malaquías 2:4 O, para que sea mi pacto con Leví
  23. Malaquías 2:5 O, temiera
  24. Malaquías 2:5 O, temió
  25. Malaquías 2:6 O, La ley de verdad
  26. Malaquías 2:7 O, ley
  27. Malaquías 2:8 O, instrucción
  28. Malaquías 2:8 O, violado
  29. Malaquías 2:9 Lit., a
  30. Malaquías 2:9 O, instrucción
  31. Malaquías 2:11 O, en que él ha amado
  32. Malaquías 2:12 Lit., el que despierte y responda
  33. Malaquías 2:12 U, ofrenda de cereal
  34. Malaquías 2:13 Lit., la segunda
  35. Malaquías 2:13 U, ofrenda de cereal
  36. Malaquías 2:15 O, ¿No hizo El uno, aunque tenía el remanente del Espíritu?
  37. Malaquías 2:15 O, ¿Y porqué uno? El buscaba una simiente
  38. Malaquías 2:15 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., y él no sea
  39. Malaquías 2:16 Lit., Porque El detesta el repudio
  40. Malaquías 2:16 O, violencia
  41. Malaquías 2:17 O, del juicio
  42. Malaquías 3:1 O, ángel
  43. Malaquías 3:1 O, allanará
  44. Malaquías 3:1 O, ángel
  45. Malaquías 3:3 U, ofrendas de cereal
  46. Malaquías 3:4 U, ofrenda de cereal
  47. Malaquías 3:5 O, peregrino
  48. Malaquías 3:5 O, no me reverencian
  49. Malaquías 3:6 O, Yo soy el
  50. Malaquías 3:6 O, acabados
  51. Malaquías 3:8 O, Defraudará
  52. Malaquías 3:8 U, ofrendas alzadas
  53. Malaquías 3:9 O, defraudando
  54. Malaquías 3:10 Lit., a la casa del tesoro
  55. Malaquías 3:10 Lit., presa
  56. Malaquías 3:10 O, no haya suficiente lugar
  57. Malaquías 3:16 O, reverenciaban
  58. Malaquías 3:16 O, reverencian
  59. Malaquías 3:16 O, piensan en
  60. Malaquías 3:17 Lit., haga
  61. Malaquías 3:17 O, propiedad personal
  62. Malaquías 3:17 O, les tendré compasión
  63. Malaquías 3:17 O, se compadece del
  64. Malaquías 4:1 En el texto heb., cap. 3:19
  65. Malaquías 4:2 O, reverenciáis
  66. Malaquías 4:6 O, anatema
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ESPERANZA DEL CIELO

ESPERANZA DEL CIELO

la-verdad-para-hoy

10/15/2016

Gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos.

Romanos 8:23-24

alimentemos_el_almaLas pruebas en la vida de un creyente aumentan su esperanza del cielo. Así como las pruebas crean un creciente desinterés por el mundo efímero, también crean un mayor deseo, por ejemplo, de reunirse con un ser querido que se ha ido para estar con el Señor. Si los seres más queridos de su vida han ido a la presencia de nuestro Salvador, y si usted ha invertido su tiempo y su dinero en las cosas eternas, entonces no tendrá muchas ataduras con este mundo transitorio.

Más allá de esta vida de sufrimiento hay un futuro glorioso para el creyente que nos hace desear aun más el cumplimiento de la salvación. De modo que las pruebas nos dan un mayor aprecio de lo que es eterno; nos ayudan a anhelar la ciudad eterna del cielo.

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Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

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por Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaHombres pasivos, mujeres salvajes. Esas palabras no son originalmente mías. Son de un psiquiatra que vive en el condado Marin, del estado de California, y de nombre Pierre Mornell, que escribió un libro con este título. El asunto que más le preocupa al doctor Mornell se halla en matrimonios de creyentes tanto como en los de no creyentes.

Es el problema de un esposo que es “inactivo, inarticulado, aletargado, y retraído en casa. En su relación con su esposa es pasivo; y su la enloquece.” No que él sea necesariamente incompetente y aburrido. En el trabajo tal vez tenga gran éxito y es muy articulado. Y ella no es necesariamente rebelde o súper activa. Tal vez sea una buena madre, talentosa y sus amigas la respetan muy bien.

En casa, sin embargo, el esposo dice, de una docena de maneras diferentes: “Estoy cansado; simplemente déjame tranquilo.” Ella le pide algo, y él lo ignora. Ella alza la voz; él se retrae más. Ella añade presión, él se sumerge en un silencio hosco. Al final él se aleja; ella “pierde los estribos.”

Hay numerosas razones, a menudo complejas, detrás de tales impases, pero sobresalen un par de factores de extrema importancia.

En primer lugar, los hombres y las mujeres son diferentes, y esas diferencias ni disminuyen ni desaparecen cuando se casan. (¡He descubierto que más bien aumentan su impulso!). Es de gran ayuda tratar de ponerse en los zapatos del cónyuge (aunque es extremadamente difícil hacerlo), y darse cuenta de las necesidades y puntos de vista del otro. Si no se hace eso, se acaba enfurruñado en el sofá.

En segundo lugar, el compañerismo armonioso es resultado de trabajo arduo; eso nunca “simplemente sucede.” No sé de nada que ayude más a este proceso que la comunicación profunda, sincera y regular. Lea de nuevo esas últimas cuatro palabras, por favor. Esto no es simplemente hablar; sino también escuchar. Y no es simplemente escuchar, sino también oír. Y no simplemente oír, sino también responder, con calma y bondad.

El “arduo trabajo” también incluye dar tanto como recibir, modelar lo que uno espera, perdonar con igual presteza que confrontar, poner en el matrimonio más que lo que jamás se espera sacar de él. Sí, más. En breve, quiere decir ser no egoísta.

Pocas cosas son mejores para romper el síndrome de pasivo y desenfrenado que tomarse un par de días juntos como pareja; sin los hijos, sin el maletín de trabajo, sin una agenda.

Esto irá gran distancia para mantenerlo a usted fuera del sofá del psiquiatra; o, de paso, de su propio sofá.

En una escala de 1 a 10, ¿cuán bien se comunican usted y su cónyuge?

Tomado de Charles R. Swindoll, Day by Day with Charles Swindoll (Nashville: W Publishing Group, 2000). Copyright © 2000 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

LO HARÁ DE TODOS MODOS

LO HARÁ DE TODOS MODOS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-15

10350414_516436341790096_3737687015717083030_n-e1414331566657Erróneamente pensamos que todo proyecto, servicio o actividad dentro del obrar de Dios, depende de nuestra intervención y nuestras capacidades. Llegamos al punto de pretender someter a Dios a nuestro plan reduciéndolo al papel de “colaborador” cuando en realidad es a la inversa. “Somos colaboradores de Dios”, dijo San Pablo en su magistral carta enviada a los corintios. Dije: “pretendemos someter a Dios” porque esto es una completa utopía. ¿Piensas que el Creador del universo, quien ordenó y puso en órbita los planetas y las constelaciones y llenó los océanos, necesita de tu ayuda para realizar sus propósitos?… ¡Por favor! Él bendecirá a quienes quiera bendecir, y tú y yo somos invitados a participar en ese proyecto como observadores de la administración de Su Gracia. En esa invitación (que también es por gracia) somos bendecidos igualmente nosotros. Somos educados, transformados y moldeados en el servicio a Su Causa. Aquellos que estamos dedicados a la Causa divina, después de varios años de servirle, hemos llegado a la conclusión que el verdadero propósito que Dios tenía con nuestras vidas al incluirnos en Sus Proyectos no era tanto ayudar en ese proyecto como ayudarnos a nuestro desarrollo. Con el paso del tiempo descubrimos que el proyecto ¡éramos nosotros!

Jonás, el profeta, fue llamado a ser parte de un mega plan de parte de su Dios. Predicar un mensaje de arrepentimiento a una ciudad pagana que sería convertida de corazón por dicho mensaje. Él se rehusó y huyó en sentido contrario, embarcándose en la nave de la desobediencia. El mismo Dios que lo llamó, envió una gran tormenta y la nave se hundía. Deprimido, enojado y rebelde, este profeta prefirió ser lanzado al mar para acabar con su vida antes que cambiar de actitud. Los marineros así lo hicieron y la tormenta se calmó. ¿Conclusión?… Toda la tripulación alabó a Dios, se convirtió, hizo un sacrificio y votos a Jehová. ¿Lo puedes ver? Dios estaba tan decidido a salvar sus vidas como a salvar sus almas, y lo haría con Jonás o sin él. De ahora en adelante, cuando digas: “Aviva tu obra en medio de los tiempos” mira para adentro, tal vez el que está siendo avivado eres tú.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Él bendecirá a quienes quiera bendecir, y tú y yo somos invitados a participar en ese proyecto.

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Liberación de Jerusalén

Zacarías 12-14

9781586403546

Liberación de Jerusalén

Profecía[a] de la palabra del Señor acerca de Israel.

12  Señor que extiende los cielos, pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él, declara: He aquí, yo haré de Jerusalén una copa de vértigo para todos los pueblos de alrededor, y cuando haya asedio contra Jerusalén, también lo habrá contra Judá. Y sucederá aquel día que haré de Jerusalén una piedra pesada para todos los pueblos; todos los que la levanten serán severamente desgarrados. Y contra ella se congregarán todas las naciones de la tierra. Aquel día —declara el Señor— heriré a todo caballo de espanto, y a su jinete, de locura. Pero sobre la casa de Judá abriré mis ojos, mientras hiero de ceguera a todo caballo de los pueblos. Entonces los jefes de familias de Judá dirán en su corazón: “Gran apoyo para nosotros[b] son los habitantes de Jerusalén por el Señor de los ejércitos, su Dios.” Aquel día haré de los jefes de familias de Judá como brasero de fuego entre leños, y como antorcha ardiendo entre gavillas, y consumirán a diestra y a siniestra a todos los pueblos de alrededor, y Jerusalén será habitada de nuevo en su lugar, en Jerusalén. El Señor salvará primero las tiendas de Judá, para que la gloria de la casa de David y la gloria de los habitantes de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. Aquel día el Señordefenderá a los habitantes de Jerusalén, y el débil[c] entre ellos aquel día será como David, y la casa de David será como Dios, como el ángel del Señor delante de ellos. Y sucederá aquel día que me dispondré a[d] destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusalén.

Lamento por el traspasado

10 Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén, el Espíritu[e] de gracia y de súplica, y me mirarán a mí, a quien han traspasado. Y se lamentarán por El, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por El, como se llora por un primogénito. 11 Aquel día habrá gran lamentación en Jerusalén, como la lamentación de Hadad-rimón en la llanura[f] de Meguido[g]. 12 Y se lamentará la tierra, cada familia por su lado: la familia de la casa de David por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de la casa de Natán por su lado, y sus mujeres por su lado; 13 la familia de la casa de Leví por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de los simeítas por su lado, y sus mujeres por su lado;14 todas las demás familias, cada familia por su lado, y sus mujeres por su lado.

Purificación de Israel

13 Aquel día habrá una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para lavar el pecado y la impureza.

Y sucederá aquel día —declara el Señor de los ejércitos— que eliminaré de la tierra los nombres de los ídolos, y nunca más serán recordados; también yo quitaré de la tierra a los profetas y al espíritu inmundo. Y sucederá que si alguno profetiza todavía, su padre y su madre que lo engendraron le dirán: “No vivirás porque has hablado falsamente en el nombre del Señor”; y su padre y su madre que lo engendraron lo traspasarán mientras profetiza. También sucederá aquel día que los profetas se avergonzarán cada uno de su visión cuando profetice, y no se vestirán el manto de pelo para engañar, sino que cada uno dirá: “No soy profeta, soy labrador de la tierra, porque un hombre me vendió como esclavo en[h]mi juventud.” Y alguien le dirá: “¿Qué son esas heridas en tu cuerpo[i]?” Y él responderá: “Son aquéllas con que fui herido en casa de mis amigos[j].”

Despierta, espada, contra mi pastor,
y contra el hombre compañero mío
—declara el Señor de los ejércitos.
Hiere al pastor y se dispersarán las ovejas,
y volveré mi mano contra los pequeños.
Y sucederá en toda la tierra
—declara el Señor
que dos partes serán cortadas en ella, y perecerán;
pero la tercera quedará en ella.
Y meteré la tercera parte en el fuego,
los refinaré como se refina la plata,
y los probaré como se prueba el oro.
Invocará él mi nombre,
y yo le responderé;
diré: “El es mi pueblo”,
y él dirá: “El Señor es mi Dios.”

Reino universal de Dios

14 He aquí, viene el día del Señor cuando serán repartidos tus despojos en medio de ti. Y yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén; y será tomada la ciudad y serán saqueadas las casas y violadas las mujeres; la mitad de la ciudad será desterrada, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.Entonces saldrá el Señor y peleará contra aquellas naciones, como cuando El peleó[k] el día de la batalla. Sus pies se posarán aquel día en el monte de los Olivos, que está frente a Jerusalén, al oriente; y el monte de los Olivos se hendirá por el medio, de oriente a occidente, formando un enorme valle, y una mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de mis montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis tal como huisteis a causa del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá. Y vendrá el Señormi Dios, y todos los santos con El[l]. Y sucederá que en aquel día no habrá luz; las luminarias se oscurecerán[m]. Será un día único, conocido sólo del Señor, ni día ni noche; y sucederá que a la hora de la tarde habrá luz. En aquel día sucederá que brotarán aguas vivas de Jerusalén, una mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental, será lo mismo en verano que en invierno.

Y el Señor será rey sobre toda la tierra; aquel día el Señor será uno, y uno su nombre. 10 Toda la tierra se volverá como una llanura desde Geba hasta Rimón, al sur de Jerusalén; pero ésta se levantará y será habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta Primera, hasta la puerta del Angulo, y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del rey. 11 Y habitarán en ella y no habrá más maldición; y Jerusalén habitará en seguridad.

12 Esta será la plaga con que el Señor herirá a todos los pueblos que han hecho guerra contra Jerusalén: se pudrirá su carne estando ellos aún de pie, y se pudrirán sus ojos en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en su boca. 13 Y sucederá aquel día que habrá entre ellos un gran pánico del Señor; y cada uno agarrará la mano de su prójimo, y levantará su mano contra la mano de su prójimo. 14 También Judá peleará en Jerusalén; y se amontonarán las riquezas de todas las naciones circunvecinas: oro, plata y vestidos en gran abundancia.15 Como aquella plaga así será la plaga del caballo, del mulo, del camello, del asno y de todos los animales que haya en aquellos campamentos.

16 Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, Señor de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos[n]. 17 Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Jerusalén para adorar al Rey, Señor de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. 18 Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual el Señor herirá a las nacionesque no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. 19 Este será el castigo[o] de Egipto y el castigo[p] de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. 20 En aquel día estará grabado en los cascabeles de los caballos:Santidad[q] al Señor. Y serán las ollas en la casa del Señor como los tazones delante del altar. 21 Y toda olla en Jerusalén y en Judá será consagrada al Señorde los ejércitos; todos los que ofrezcan sacrificios vendrán y tomarán de ellas y en ellas cocerán; y no habrá más mercader[r] en la casa del Señor de los ejércitos en aquel día.

Notas al pie:

  1. Zacarías 12:1 O, Carga
  2. Zacarías 12:5 Lit., Mi fortaleza
  3. Zacarías 12:8 O, el que tropieza
  4. Zacarías 12:9 Lit., procuraré
  5. Zacarías 12:10 O, un espíritu
  6. Zacarías 12:11 O, el valle
  7. Zacarías 12:11 En heb., Meguiddón
  8. Zacarías 13:5 Lit., hizo que fuera comprado en; otra posible lectura es: porque la tierra es mi ocupación desde
  9. Zacarías 13:6 Lit., entre tus manos
  10. Zacarías 13:6 O, de los que me aman
  11. Zacarías 14:3 Lit., como el día de su pelea
  12. Zacarías 14:5 Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., contigo
  13. Zacarías 14:6 Lit., los gloriosos se congelarán
  14. Zacarías 14:16 O, de las Enramadas, o, de las Tiendas, y así en los vers. 18 y 19
  15. Zacarías 14:19 Lit., pecado
  16. Zacarías 14:19 Lit., pecado
  17. Zacarías 14:20 O, Consagrado
  18. Zacarías 14:21 Lit., cananeo
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Hablando a Tus Lágrimas

Hablando a Tus Lágrimas

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John Piper

Los que siembran con lágrimas segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.

alimentemos_el_almaNo hay nada triste en sembrar semillas. No lleva más trabajo que cosechar. Los días pueden ser hermosos. Puede haber una gran esperanza de cosecha. Sin embargo el salmo habla de «sembrar con lágrimas.» Dice que alguien «con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra.» Así que, ¿Por qué están llorando?

Creo que la razón no es que el sembrar sea triste o difícil. Creo que la razón no tiene nada que ver con sembrar. Sembrar es un trabajo que simplemente hay que hacer a pesar de que haya otras cosas en la vida que nos hacen llorar. Los cultivos no esperan a que nuestra tristeza pase o a que resolvamos todos nuestros problemas. Si queremos comer en invierno tenemos que ir al campo a sembrar, estemos llorando o no.

Este salmo nos enseña la difícil verdad de que hay trabajo que hacer aunque no estemos dispuestos emocionalmente; y que es bueno que lo hagamos. Supongámos que estás muy deprimido y es hora de sembrar la semilla. Dices, «no puedo sembrar el campo esta primavera, porque estoy deprimido.» Si haces eso, no comerás en invierno.

Pero supongamos que dices, «Estoy muy deprimido. Lloro si se me termina la leche en el desayuno. Lloro si el teléfono y la puerta suenan al mismo tiempo. Lloro sin motivo alguno. Pero el campo necesita ser sembrado. Así es la vida. No tengo ganas de hacerlo, pero tomaré mi bolsa de semillas y lloraré mientras cumplo con mi deber. Sembraré con lágrimas.»

Si haces eso, la promesa del salmo es que «segarás con gritos de júbilo.» Tú «Volverás con gritos de alegría, trayendo tus gavillas.» No porque las lágrimas al sembrar produzcan la alegría de segar, sino simplemente porque la mera siembra produce la siega, y tienes que recordar esto aún cuando tus lágrimas te tienten a abandonar la siembra.

Así que la lección es esta: Cuando haya trabajos simples y directos pendientes de hacer, y estás lleno de tristeza, y las lágrimas fluyen fácilmente, adelante, realizá los trabajos con lágrimas. Sé realista. Di a tus lágrimas: «Lágrimas, las siento. Me hacen querer rendirme. Pero hay un campo que sembrar (platos que lavar, coches que arreglar, sermones que escribir). Se que van a mojar mi cara varias veces hoy, pero tengo trabajo que hacer y simplemente tendrán que venir conmigo. Mi intención es tomar la bolsa de semillas y sembrar. Si vienen conmigo tendrán que mojar los surcos.»

Luego, tomando como base la Palabra de Dios, digan, ‘Lágrimas, se que no van a quedarse para siempre. El hecho de que acabe de hacer mi trabajo (con lágrimas y todo) traerá al final una cosecha de bendición. Así que podrán fluir si quieren. Pero creo (aún no lo veo o lo siento completamente)—creo que el simple trabajo de mi sembrar traerá gavillas de cosecha. Y sus lágrimas, se convertirán en alegría.»

Aprendiendo a sembrar firmemente,

Pastor John