LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

LA SEGURIDAD NO TIENE LÍMITES

9/4/2018

Puede también salvar perpetuamente a los que
por él se acercan a Dios.
HEBREOS 7:25

El alcance de su seguridad como creyente es tan ilimitado como su certeza es absoluta. En rea-lidad, la expresión “perpetuamente” en el versículo de hoy literalmente significa “por completo” o “para siempre”. La seguridad de la salvación es absolutamente amplia, sin salvedades ni límites.
El infalible decreto del Padre de seguridad para los cristianos se cumplió misericordiosa y completamente mediante la obra de su Hijo en el Calvario (vea 1 Jn. 2:1). Y esa seguridad es lo bastante firme como para que dure toda su vida en la tierra, hasta que usted llegue a la presencia del Señor. El apóstol Judas presenta esta alentadora bendición, en la que siempre usted puede confiar: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Jud. 24).

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En qué cimentar nuestra vida

SEPTIEMBRE, 04

En qué cimentar nuestra vida

Devocional por John Piper

El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. (2 Corintios 4:4)

Probémonos a nosotros mismos. ¿Cómo pensamos? ¿Empezamos por Dios y su ley y sus objetivos? ¿O empezamos por nosotros mismos y nuestros derechos y nuestros deseos?

Cuando miramos hacia la muerte de Cristo, ¿qué sucede? ¿Será que nuestro gozo en realidad proviene de convertir esta asombrosa obra divina en un incentivo para nuestra autoestima? ¿O será que la cruz nos lleva a mirar afuera de uno mismo y nos llena de asombro y reverencia y alabanza, porque en la muerte de Cristo se halla la declaración más clara y profunda de la infinita estima que Dios tiene por su gloria y por su Hijo?

Aquí encontramos un fundamento, importante y objetivo, para asegurar plenamente nuestra esperanza: el perdón de los pecados se basa, en última instancia, no en mi valor o en mi trabajo finito, sino en el valor infinito de la justicia de Dios —en el férreo compromiso de Dios con la preservación y la vindicación de la gloria de su nombre—.

Les ruego de todo corazón que asienten su posición en esta garantía. Basemos nuestra vida en ella. Cimentemos nuestra esperanza en ella. Así seremos libres del vano modo de pensar del mundo, y nunca caeremos.

Cuando la exaltación de Dios de sí mismo en Cristo se vuelve nuestro gozo, esto no puede fallar.


Devocional tomado del articulo“Did Christ Die for Us or for God?”

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1 Samuel 28 | 1 Corintios 9 | Ezequiel 7 | Salmo 45

4 SEPTIEMBRE

1 Samuel 28 | 1 Corintios 9 | Ezequiel 7 | Salmo 45

Por una parte, el Salmo 45 es un cántico nupcial para el rey. El primer versículo nos muestra una pincelada de las pasiones del salmista mientras compone sus líneas (cp. introducciones parecidas en 39:1–3; 49:1–4). El resto del salmo se divide en cinco secciones.

La primera (45:2–5) describe la majestad y la estatura del rey. “¡Con esplendor y majestad, cíñete la espada, oh valiente!” (45:3) y busca la verdad, la humildad y la justicia, incluso cuando lleves a cabo “gloriosas hazañas” y proezas militares (45:4–5). En la segunda (45:6–9), el salmista reflexiona sobre la persona y estado del monarca, y se dirige a él como Dios (45:6), no cambia de interlocutor para dirigirse a Dios. El versículo siguiente (45:7) demuestra que sigue hablando al rey, y es perfectamente capaz de distinguir entre él como “Dios” y el propio Todopoderoso: “Por eso Dios te escogió a ti y no a tus compañeros”. De ahí que las palabras del versículo 6 sean excesivas: “Tu trono, oh Dios, permanece para siempre”, refiriéndose en primera instancia a un rey davídico, como el resto del salmo deja claro. En la tercera sección, el salmista se dirige a la novia y la exhorta a ser fiel de por vida (45:10–12) lo cual implica “olvidar” la casa de su padre (el equivalente de Génesis 2:24), y centrar sus afectos y lealtad en su marido. La cuarta describe brevemente al grupo de la novia (45:13–15) llegando a la ceremonia, con detalles que señalan la importancia de la ocasión. Las Escrituras nunca banalizan el matrimonio, mucho menos el de un rey davídico. En la quinta sección (45:16–17), el salmista vuelve al rey (los pronombres hebreos son masculinos). Se hace hincapié en el fruto del matrimonio: los herederos que toman el lugar de su padre. Estas palabras ponen de manifiesto que el escritor está pensando en términos de procreación y sucesión ordinarias. No estamos ante un salmo mesiánico oracular.

Sin embargo, Hebreos 1:8–9 cita 45:6–7 para demostrar la superioridad esencial de Jesús sobre los simples ángeles. Tan sólo se dirige al Hijo directamente como “Dios”. ¿Por qué siente el escritor de Hebreos que puede utilizar el Salmo 45 de esta forma? Los versículos aledaños muestran que ha meditado mucho en varios pasajes y temas: 2 Samuel 7 (véase la meditación del 12 de septiembre del volumen 1), que promete una dinastía davídica eterna; varios pasajes que vinculan al rey davídico con Dios como “hijo” suyo (2 Samuel 7; Sal. 2, véase la meditación del 4 de agosto); toda una “tipología”, en la cual se entiende que David es una sombra, un tipo, un esbozo de un “David” más grande que iba a venir. Si las Escrituras (y por tanto, el Señor) se dirigen a un antiguo monarca davídico como “Dios”, ¡cuánto más no merecerá ese título el David definitivo!

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 247). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Referencia infalible

Martes 4 Septiembre

Recibieron la palabra (de Dios) con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

Hechos 17:11

Referencia infalible

Hace mucho tiempo un inspector preguntó a la jefa de una oficina de correos: «¿Regula cada día la hora según la radio?

–No, respondió ella, la regulo según el reloj de la alcaldía, que está en frente».

El inspector fue al ayuntamiento y preguntó al portero: «¿Su reloj marca la hora exacta?». El hombre le respondió: «La regulo según el reloj de la oficina de correos, y veo que no varía. Sabe, ¡los carteros siempre tienen la hora exacta!».

De esta manera cada uno estaba seguro de tener la hora correcta, fiándose del vecino de enfrente. ¡Qué garantía tan precaria!

Amigos cristianos, si regulamos nuestra conducta según la de nuestros hermanos o hermanas en la fe, corremos el riesgo de equivocarnos. Nuestra única norma, infalible para conducirnos en obediencia a Dios, es la Biblia. ¿La leemos cada día? La Palabra de Dios, guía segura, nos revela a Jesús, el enviado de Dios, el Mesías. Nos invita a no conformarnos a los principios de vida que guían al mundo de hoy, sino a ser imitadores de Dios y a seguir el ejemplo de Cristo: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:1-2). “Si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7).

¿Cuáles serán nuestras referencias?

“Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces… de conocer el amor de Cristo” (Efesios 3:17-19).

Jeremías 36 – 1 Corintios 11:23-34 – Salmo 103:13-18 – Proverbios 22:20-21

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