Pequeña causa, grandes efectos

Miércoles 15 Julio
El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego.
Pequeña causa, grandes efectos

Cuando llega el verano, casi diariamente se produce un incendio devastador en un lugar u otro. A pesar de las campañas de concientización fomentadas por los medios de comunicación, ¡cuántas imprudencias llevan a la destrucción de centenares de hectáreas de bosques, y quizá también de vidas humanas! Una simple colilla arrojada por la ventana del automóvil puede ser el origen de una catástrofe.

La Biblia emplea la imagen del incendio de un bosque para exhortarnos a velar sobre nuestras palabras. Sin duda todos hemos comprobado los efectos opuestos que ellas pueden tener: se puede hacer mucho mal con la maledicencia o la calumnia, pero también se puede llevar consuelo y paz. “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor… La palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!” (Proverbios 15:123).

Cristianos, nuestras palabras son escuchadas, repetidas, a veces mal comprendidas o deformadas, y no podemos medir las consecuencias. Una «pequeña» palabra puede hacer un «gran» estrago. Prestemos atención y recordemos lo que el apóstol dijo: “Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo” (Santiago 3:2).

Velemos también para no ser un medio de propagación del fuego. No prestemos atención a todo lo que escuchamos, sobre todo cuando se trata de críticas o comentarios negativos. “Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda” (Proverbios 26:20).

Libertad

Martes 14 Julio
Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
Libertad

Todos aspiramos a la libertad. Pero en el fondo, ¿qué es la libertad? ¿Será la ausencia total de prohibiciones, como a veces se piensa? ¿Es hacer lo que uno desea? Los que sin restricción se entregan a sus inclinaciones a menudo terminan solos e infelices. Se creen libres, pero deben aprender que desde su nacimiento son esclavos del pecado e incapaces de liberarse a sí mismos. No todos estamos bajo la esclavitud del alcohol, de la droga, del dinero, del juego, del sexo u otras adicciones. Sin embargo, Jesús dice algo que se aplica a cada uno de nosotros: “Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez” (Marcos 7:20-22). La fuente del mal que hacemos, cualquiera que este sea, está en nuestro corazón.

Por medio de su vida ejemplar, Jesús mostró lo que era la verdadera libertad. Él encontraba su gozo en practicar el bien, haciendo lo que agrada a Dios.

Sin embargo, su vida pura y santa no podía librar al hombre de la esclavitud del pecado. Para salvarnos, Jesús tuvo que dar su vida. Pagó un precio muy alto: en la cruz sufrió el castigo de Dios por nuestros pecados. ¡Jesús es nuestro gran libertador! Pongamos nuestra confianza en él. “Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36).

El tiempo y la eternidad

Lunes 13 Julio
Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
El tiempo y la eternidad

Esa noche, siete jóvenes estaban felices porque salían a bailar. No pensaron que para cinco de ellos sería la última vez, después de un accidente fatal. En el año 2015, ciento cincuenta pasajeros de un avión iban rumbo a Alemania. ¿Qué pensaron cuando se dieron cuenta de la caída del aparato que los precipitó en la eternidad? Hoy muchas personas partirán de esta tierra. A veces la muerte llega bruscamente, sin advertencias.

Con respecto a esto, la Biblia nos enseña: “No sabéis lo que será mañana… ¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14).

Estando en gran angustia, Job exclamó: “Mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza” (Job 7:6). ¿Estamos preparados para el más allá? El cristiano tiene una esperanza, la cual está fundada sobre la obra de amor de Jesucristo, quien murió para darnos la vida eterna. Esta esperanza es una certeza.

Lector, si este tema aún no lo ha inquietado, sepa que Dios se preocupa por usted y desea que se vuelva a él. Él tiene proyectos para usted, no solo para su vida en la tierra, sino para la eternidad. Dios se acercó a cada uno de nosotros en la persona de su Hijo Jesucristo. Él le dará a conocer todo lo “que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9). Reciba su gracia creyendo en el Hijo de Dios, quien hizo todo para darle la felicidad eterna.

Mariposa, no quemes tus alas

Domingo 12 Julio
En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias.
El Señor… es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Mariposa, no quemes tus alas

La mariposa no imagina el poder destructor de la llama. Fascinada por su luz, se acerca y muere quemándose las alas.

Y el hombre, ¿se detiene para reflexionar sobre las consecuencias de vivir sin Dios, lo cual lo conduce al juicio? ¿No se deja atraer por una falsa idea de libertad, con la ilusión de que puede hacer todo lo que quiere mientras la justicia de los hombres no lo atrape? Más grave aún, prefiere creer que nunca tendrá que vérselas con la justicia de Dios. ¡Qué riesgo insensato, pues la Biblia afirma que tendremos que dar cuentas a Dios! (Hebreos 9:27).

Sin embargo, el Señor es paciente. Ve a todos los que, prisioneros de sus pensamientos, van hacia la perdición. Y les suplica que sinceramente den media vuelta. Crea que el Señor Jesús lo ama y desea evitar que el juicio de Dios caiga sobre usted. En ese juicio cada uno, frente a sus pecados puestos en evidencia por la luz divina, cerrará la boca y será condenado (Apocalipsis 20:12). Pero Dios lo ama, por eso Jesucristo aceptó ser juzgado y condenado en su lugar. Jesucristo llevó en la cruz el castigo por todo pecado con el cual usted ofendió a Dios. Es un mensaje de amor, de gracia y de perdón, un mensaje de libertad que debemos recibir simplemente.

Amigo, no espere más, recíbalo ahora mismo. Con el perdón de Dios, usted también tendrá su paz. Jesucristo le dará una nueva vida y certezas para la eternidad.

Dios no nos abandona

Sábado 11 Julio
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, el Señor me recogerá.
Él (Dios) dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.
Dios no nos abandona
Testimonio

«Habiendo sido abandonado por mis padres, fui criado por mi abuela y luego por mi tía. Mi padre y mi madre me sacaron de sus vidas. ¡Pero Dios no me abandonó!

Entre los 20 y los 30 años, varias veces estuve en la calle, y fui albergado en diferentes hogares. Durante esos años de vagabundeo encontré a una persona que me habló, oró por mí y me dio un saco de dormir para protegerme del frío. Esta atención me conmovió. Por primera vez, desde hacía mucho tiempo, me sentí apoyado. Más tarde encontré una persona cristiana que me dio una Biblia. Poco a poco comprendí que tenía un tesoro en mis manos. Mientras leía ese libro, el Señor se reveló a mí. En un momento sentí la necesidad de ir a él y abrirle mi corazón. La Biblia fue el único remedio para mi situación, me habló, y estoy convencido de que Dios me hablará por medio de ella hasta mi último suspiro. No hay tema más hermoso que el del amor de Dios. Descubrí que Jesucristo es mi única esperanza, mi único recurso. Dios llenó el vacío afectivo que había en mí, me adoptó y le dio un sentido a mi vida. Deseo alabarlo por lo que él es y por lo que hizo por mí».

André

Quizás usted también fue abandonado por sus padres, o no tiene familia. Sepa que Dios no lo olvida, y le dice: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo (Dios) nunca me olvidaré de ti” (Isaías 49:15).

El amor de Dios

Viernes 10 Julio
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
Todo lo tengo en Jesucristo
Amor eterno, insondable
De Jesús
Su sangre dio por mí, culpable,
Cristo Jesús,
De la muerte y de la tierra,
De mis pecados me libera,
La vida eterna me da
Mi Jesús.
¿Quién me levanta de mis caídas?
Es Jesús.
Mi sostén en tantas luchas,
Es Jesús.
Cristo habló, yo quiero creer,
Que puedo luchar por su gloria,
Pues mi escudo, mi victoria,
Es Jesús.
En esa senda al Padre voy,
Con Jesús.
Él es mi gozo y feliz soy,
En Jesús.
Si el dolor mi alma alcanza,
Mi corazón tiene esperanza,
Porque he puesto mi confianza
En Jesús.
Salvado, solo me glorío,
En Jesús.
Mi vida aquí y en el cielo,
Es Jesús.
Ya pasará lo temporal,
Gozoso allá me iré,
Hacia la patria eternal,
Hacia Jesús.

Un peligro real

Jueves 9 Julio
Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres… Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Un peligro real

En la sala de máquinas de un crucero de lujo se había declarado el fuego, corriendo el riesgo de propagarse hasta los depósitos de combustible. Finalmente el incendio fue controlado. Cuando el peligro se descartó totalmente, el capitán le preguntó a una gran actriz, que se encontraba a bordo, si ella se había dado cuenta de la magnitud del problema.

–Desde luego, respondió ella, continuamente nos repetían que no había razones para inquietarse. Enseguida deduje que la situación era muy grave.

A partir de las informaciones que pretendían ser tranquilizadoras, esta persona supo comprender lo que ocurría en realidad. A menudo las señales de alarma son atenuadas para evitar el pánico. A quienes padecen una enfermedad grave, por lo general no se les dice abiertamente que su vida está a punto de terminar. Asimismo hoy se habla de un futuro de paz y prosperidad para nuestro planeta, mientras en todos los ámbitos muchas alarmas están en rojo. ¿Me dejo ilusionar por esas palabras sin fundamento, o deseo y tengo la fuerza para conocer la realidad? Dios, al contrario, habla de juicio. Él no nos engaña.

El versículo de hoy dice claramente que quienes presentan el Evangelio están motivados por la gravedad de la situación actual, pues les preocupa el destino de todos los que no se han vuelto a Dios. Por esta razón no se cansan de invitar a todos los hombres a reconciliarse con el Dios Salvador. ¡No descuide estas advertencias! Reconozca que está perdido y encuentre su refugio y su salvación en Jesucristo.

¿Es necesario ser positivo siempre?

Miércoles 8 Julio
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
¿Es necesario ser positivo siempre?

«Positivismo», es la palabra de moda utilizada para motivar a la gente a ver siempre el lado bueno de las cosas. En un mundo como el nuestro, donde las malas noticias abundan cada día, se siente la necesidad de ser positivo. Pero decir que uno es feliz sin interesarse por Dios, es alimentar vanas ilusiones. La Biblia nos dice: “Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (1 Timoteo 6:6). Ser piadoso es tener una relación de confianza con Dios y obedecer lo que él nos dice en la Biblia. Si esto nos basta, ¡qué fuente de gozo tenemos!

Algunos se refieren a la enseñanza del «sermón del monte», particularmente a las «bien-aventuranzas», como un medio para mejorar el mundo. Allí Cristo llama sucesivamente “bien-aventurados”, o felices, a nueve grupos de personas, las cuales no están necesariamente en una situación fácil, pero ponen su confianza en Dios (Mateo 5:1-12).

¿Se puede concluir que nuestro Señor era positivista? En el evangelio de Mateo, las primeras enseñanzas del Señor son las bienaventuranzas. Sin embargo, un tiempo después, rechazado por la gente que no soportaba su mensaje de amor y de verdad, él fue llevado a pronunciar ocho veces: “¡Ay de vosotros!” (cap. 23).

Dios no embellece el mundo, esto sería darle una apariencia que no corresponde a la realidad. Nada escapa a su apreciación. Ver ilusoriamente el lado positivo lleva al infortunio. Pero reconocer que estoy perdido delante de Dios, y aceptar su gracia en Jesús, es el camino seguro para encontrar y mostrar lo que es la verdadera felicidad.

Se salvó de milagro

Martes 7 Julio
O aquellos dieciocho (hombres) sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
Se salvó de milagro

Se durmió al volante en una autopista. Su automóvil chocó contra el carril central, giró en sentido contrario, dio una voltereta y al final se detuvo en un costado de la vía. El vehículo quedó irreconocible, pero el conductor salió ileso, desconcertado, pero sin ningún rasguño. Los bomberos que acudieron al rescate solo pudieron decir: ¡Se salvó de milagro!

¿Por qué salió ileso? ¿Por qué no pereció en tan aparatoso accidente? Por suerte, dirá alguno. Pero, ¿no sería más bien la paciencia de Dios que le prestó algunos días más para que tenga la posibilidad de volverse a él? Semejante circunstancia, ¿no debería llevar a cada uno de nosotros a preguntarnos sobre el verdadero sentido de nuestra vida? ¿Por qué estoy en la tierra? ¿Qué es lo realmente importante? Dios da tiempo a cada uno para que experimente un milagro de un valor incalculable: conocer a Jesucristo como Salvador, y comenzar así una relación indestructible con él. No dejemos pasar esta oportunidad.

Jesús vino para quitar el pecado que nos separaba de Dios. Mediante su muerte en la cruz borró los pecados de todos los que creen en él. Así, todos los que aceptan a Jesucristo como su Salvador son «un milagro». No solo escapan de la muerte eterna, que es la separación completa y definitiva de Dios, sino que comienzan una relación viva y feliz con Dios como su Padre.

La piedra escrita

Lunes 6 Julio
Siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.
La piedra escrita

En la entrada del valle de Saint-Geniez, en los Alpes de Alta Provenza (Francia), se encuentra un lugar llamado «la piedra escrita». Grabada en una roca, aparece una inscripción romana de veinte líneas en letras mayúsculas. Allí se puede leer el agradecimiento de la población al jefe romano Dardanus, quien en esos collados desprovistos de sendas hizo romper la montaña para abrir un camino transitable. Gracias a esa inscripción, el nombre del benefactor no quedó en el olvido.

En el versículo citado hoy, el apóstol Pablo dice que los cristianos a quienes se dirige son “carta de Cristo”. Aún hoy, muchas personas no tienen una Biblia, o no saben leer: ninguno de ellos podrá descubrir en ella quién es Cristo. Pero si los cristianos se asemejan a Cristo, aquellos que los rodean «leerán» esa carta. Aprenderán a conocer a Jesús a través de ellos.

Se cuenta la historia de unos aldeanos chinos, quienes después de haber escuchado a un misionero, le dijeron: «El Jesús del cual hablas vive en nuestro pueblo. Ven, vamos a mostrártelo…». Y lo llevaron a un anciano que había recibido un evangelio mucho tiempo atrás. Él lo había leído y releído, lo sabía de memoria y lo vivía cada día. Ese anciano era una carta de Cristo, conocida y leída por todos los hombres.

Los cristianos de Corinto habían aceptado a Jesús como su Salvador, y su conducta lo confirmaba. En ellos se veían reflejados los caracteres de Jesús. Él “es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” (2 Corintios 4:6).