4/6 – La belleza de establecer prioridades

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

4/6 – La belleza de establecer prioridades

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ 3 Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «4 sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.5 Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres2 al observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Los Nombres de Dios

Isha – Salmos

DÍA 128 – Salmo

Dosis: Protección

Los Nombres de Dios

“Los que viven al amparo del Altísimo encontrarán descanso a la sombra del Todopoderoso. Declaro lo siguiente acerca del Señor: Sólo él es mi refugio, mi lugar seguro.” (Salmo 91:1–2) (NTV)

Aunque no sabemos quién escribió este salmo, se le considera uno de los más populares del salterio. ¿La razón? La completa confianza que el salmista deposita en Dios. Dice Calvino: “Aunque muchos hablan de la providencia de Dios y dicen creer que Dios cuida a los suyos, pocos están dispuestos a dejar su seguridad completamente a él”. Debo aceptar que muchas veces tomo precauciones innecesarias porque no confío plenamente en Dios. Pero el salmista conocía tan bien a Dios que usa cuatro nombres que nos enseñan grandes verdades.

Altísimo (‘elyon). La raíz de esta palabra se usa para describir algo que está arriba o una persona en una posición prominente. En el caso de Dios, sugiere a un Dios que está por encima, y como él está arriba nos puede cuidar todo el tiempo. ¡Qué privilegio saber que podemos comunicarnos y confiar con reverencia en el que está por encima de todo y todos! Este nombre del Señor nos trae confianza.

Todopoderoso (shadai). Este nombre apunta al poder de Dios. En la raíz de esta palabra se implica la palabra “pecho”. Es decir, el Todopoderoso es quien nos suple, nos satisface y nos nutre, tal como una madre a su bebé. Es un Dios que ayuda y nos colma de todo tipo de bendiciones. Como él todo lo puede, nada está fuera de su alcance. Lo mismo puede darnos de comer que el vestido, o incluso nos puede sacar de todo peligro. Este nombre del Señor nos trae descanso.

Jehováh (yahveh). Los judíos temían tanto pronunciar este nombre que solo usaban las letras como siglas. El verbo, sin embargo, se deriva de “ser”. Esto declara que Dios es eterno. Pensemos en la reverencia y asombro que los judíos tenían ante Dios. ¿Y cómo usamos nosotros su nombre? Saber que Dios es asombroso, único y eterno nos debe hacer callar y arrodillarnos. No usemos el nombre del Señor en vano. El significado de este nombre del Señor nos produce reverencia.

Dios (‘elohim). El nombre de Dios está en forma plural pero se usa como un adjetivo o un verbo en singular. Conlleva la idea de fuerza y preeminencia. Esta palabra indica la idea la Trinidad. ¡Qué hermoso nombre para recordarnos que Dios nos libra vez tras vez de todo peligro! Este nombre nos trae paz.

Dice Spurgeon: “Tomar una verdad general y hacerla nuestra por fe personal es la más alta sabiduría”. Recordemos que podemos confiar en Dios y ocultarnos bajo sus alas. Creamos sus palabras: «Yo la libraré, porque ella se acoge a mí; la protegeré, porque reconoce mi nombre. Ella me invocará, y yo le responderé; estaré con ella en momentos de angustia; la libraré y la llenaré de honores. La colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación.» él nos puede y quiere cuidar, y descansemos en ello.

Oración: Señor, ayúdame a comprender la profundidad del significado de tus nombres para conocerte mejor y confiar más en ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 144). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

El cristianismo, ¿una religión?

Martes 21 Enero

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Juan 17:3

La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Santiago 1:27

El cristianismo, ¿una religión?

«El cristianismo es una relación personal, no una religión». Esta afirmación quizá lo deje perplejo, o le parezca exagerada.

Muchas personas consideran el cristianismo como una religión, es decir, como un «conjunto de creencias concernientes a Dios y al mundo que nos rodea». Entonces, ¿por qué podemos afirmar lo contrario?

Porque a menudo una religión se traduce por un conjunto de reglas a seguir, hacer buenas obras para ser aceptados por Dios.

Ahora bien, la fe cristiana es todo lo opuesto: ella se apoya en la certeza de que Dios hizo todo lo necesario para salvar a los hombres. Ella cree que Dios mismo se acercó al hombre para hacerse conocer: él dio a “su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). La enseñanza de la Biblia es, pues, opuesta a esta noción de religión, en la cual cada uno trata de asegurar su salvación mediante sus propios esfuerzos. Para ser salvo no se trata de hacer, sino de creer.

Por supuesto, esta vida espiritual se manifiesta seguidamente en la actividad del creyente. Él lee la Biblia, ora al Señor, ama a su prójimo, ayuda a las personas necesitadas… Tiene un modelo a seguir: Jesucristo. En este sentido, el creyente tiene una “religión”, que debe ser “pura y sin mácula delante de Dios”. Pero esta actividad no es el origen de una relación feliz con Dios, sino la consecuencia, el resultado.

Génesis 24:33-67 – Mateo 13:44-14:12 – Salmo 14 – Proverbios 4:7-9

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

 

Tiempo y Eternidad

Isha – Salmos

DÍA 127 – Salmo 90

Dosis: Sabiduría

Tiempo y Eternidad

“Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.” (Salmo 90:12) (NVI)

El cuarto libro del salterio comienza con este salmo atribuido a Moisés, ¿y quién mejor que el caudillo de Israel para enseñarnos sobre el tiempo? En primer lugar, nos confronta con la eternidad de Dios: “Señor, tú has sido nuestro refugio generación tras generación. Desde antes que nacieran los montes y que crearas la tierra y el mundo, desde los tiempos antiguos y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios. ¡Qué hermosa afirmación, donde se nos asegura que Dios no se rige por el tiempo, ni funciona de la misma manera que para nosotras, porque Él que es eterno: “Mil años, para ti, son como el día de ayer, que ya pasó; son como unas cuantas horas de la noche.”328

¿Te dice algo el número 22,550? Si bien a Dios el tiempo no lo limita, nosotras dependemos del tiempo. Moisés nos recuerda que: “Algunos llegamos hasta los setenta años, quizás alcancemos hasta los ochenta, si las fuerzas nos acompañan. Tantos años de vida, sin embargo, sólo traen pesadas cargas y calamidades: pronto pasan, y con ellos pasamos nosotros.” ¡Y nos lo dice un hombre que murió a los 120 años! Pero Moisés trata de ilustrar su punto: Dios es eterno, el hombre es pasajero.

En ocasiones suspiramos: ¡Cómo pasa el tiempo! De niñas, tal vez se nos figura demasiado lento; cuando somos adultas, solo sabemos que el bebé que ayer sosteníamos hoy se está graduando. ¡El tiempo vuela! Por esa razón, en todo este debate del tiempo, Moisés nos da el mejor consejo: acudamos a Dios en oración y que él nos enseñe a contar nuestros días para vivirlos con sabiduría. Siendo conscientes de la brevedad de la vida.

¡Setenta años no son nada! ¡Solo 22,250 días! Y Moisés no nos pide contar los años, ni los meses, ni las semanas, sino cada día. Cada día importa. El día de hoy forma parte del total de nuestra vida. Así que por eso debemos pedir a Dios que nos enseñe a no olvidar que la muerte es una realidad, y que cada día cuenta. De ese modo, debemos pedir a Dios que el día de hoy tengamos sabiduría y usemos el tiempo correctamente. No olvidemos la promesa: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.”

Aprovechemos el tiempo que Dios nos ha dado a cada una, vivamos a plenitud recordando que el tiempo es corto y que Dios lo controla. Que su eternidad sea un bálsamo para nosotras y una llamada de alerta a examinarnos si estamos ocupadas en asuntos que no son eternos, ¡el tiempo es corto! ¡Regresa hoy a Dios!

Oración: Señor, enséñame a entender la brevedad de la vida para así crecer en sabiduría. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 143). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Los hermanos de José

Lunes 20 Enero

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Efesios 2:8-9

Los hermanos de José

Lectura propuesta: Génesis 45

El joven José fue vendido como esclavo por sus hermanos, quienes estaban celosos de él. Llevado a Egipto, y luego encarcelado por una falta que no había cometido, finalmente fue designado jefe del país por el faraón, quien reconoció en José una sabiduría y una inteligencia dadas por Dios (Génesis 41:38-39). Algunos años más tarde sus hermanos se vieron obligados a ir a buscar trigo en Egipto, y tuvieron que vérselas con el gobernador: ¡el mismo José! Fueron encuentros emocionantes, llenos de miedo y perdón… El Faraón recibió amablemente a esos hombres cuyo pasado, no obstante, era tan penoso; luego les concedió las mejores tierras del país.

¿Por qué este recibimiento tan benévolo? No era debido a sus méritos personales, sino al hecho de que eran hermanos de José, el hombre de quien el Faraón estaba enteramente satisfecho.

Este relato ilustra una realidad actual para nosotros, cristianos: el Señor Jesús “no se avergüenza” de llamarnos “hermanos” (Hebreos 2:11), somos aceptados en la presencia de Dios debido a la satisfacción que él halló en su amado Hijo. No es a causa de nuestros méritos, o de alguna buena obra; es porque Jesús murió por nuestros pecados.

Los hermanos de José tuvieron que reconocer su culpabilidad para ser perdonados y recibidos. Confesar nuestros pecados delante de Dios es todo lo que debemos hacer para ser aceptados por él. Así somos reconciliados con Dios. Entonces, las mejores bendiciones espirituales son para nosotros, como todo lo mejor que había en Egipto era para la familia de José.

Génesis 24:1-32 – Mateo 13:24-43 – Salmo 13 – Proverbios 4:1-6

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Dos malhechores

Domingo 19 Enero

Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

Juan 19:17-18

Dos malhechores

¿Qué sucedió en el Gólgota? Jesús, quien fue declarado inocente por su juez, no obstante fue crucificado entre dos malhechores. Estos estaban condenados a muerte debido a sus crímenes. Mostraban sus tristes disposiciones insultando a su compañero de suplicio. Ellos representan a toda la humanidad, en la cual “no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:22-23).

Sin embargo, uno de los malhechores fue tocado en su conciencia y se dirigió a Jesús. A las puertas mismas de la muerte, reconoció que su único recurso estaba en el que se hallaba crucificado a su lado. Y dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” (Lucas 23:42).

¿Cómo hubiéramos reaccionado nosotros ante la petición de alguien que nos insultó momentos antes? Pero los insultos no alteraron el amor de Jesús por ese malhechor; y respondió así a su petición: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43).

Esos dos ladrones crucificados a ambos lados de Jesús ponen claramente en evidencia la situación de los hombres respecto a Cristo. Los unos, rebeldes y blasfemadores, permanecen bajo el peso de sus pecados y tendrán que rendir cuentas el día del juicio. Los otros reconocen sus propias faltas y son sensibles al amor de Jesús, quien se dio en sacrificio en la cruz para expiar los pecados de ellos. Entonces reciben su perdón y la certeza de estar con Jesús en el paraíso.

Génesis 23 – Mateo 13:1-23 – Salmo 12 – Proverbios 3:32-35

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Promesas Santas Y Eternas

Isha – Salmos

DÍA 126 – Salmo 89

Dosis: Fidelidad

Promesas Santas Y Eternas

“Una sola vez he jurado por mi santidad, y no voy a mentirle a David: Su descendencia vivirá por siempre; su trono durará como el sol en mi presencia. Como la luna, fiel testigo en el cielo, será establecido para siempre.” (Salmo 89:35–37) (NVI)

¿Conoces la historia del pueblo de Israel registrada en el Antiguo Testamento? Leerla siempre causará en nosotras un gran asombro. El pueblo de Israel desobedecía de continuo: sus quejas y rebeldía en el desierto, su idolatría durante el tiempo de los jueces, su infidelidad en cada reinado. Por eso mismo, la promesa de este salmo nos asombra. Imagina a una esposa que vez tras vez perdone a su esposo adúltero, o borracho, o drogadicto. ¿Qué le recomendaría una psicóloga o trabajadora social? ¡Déjalo! ¡Recházalo! Y si no lo hace, la juzgamos débil.

Así trató Dios a su pueblo. Prometió que sus descendientes no dejarían el trono. A pesar de su desobediencia, Dios estableció la dinastía de David hasta el fin. Como sabemos, Dios es confiable, pues tiempo después esta promesa se cumplió en su totalidad por medio de Cristo. En él, la descendencia de David vivirá por siempre y su trono no será removido jamás.

Volvamos al ejemplo de la esposa que perdona a su esposo vez tras vez. Si nos ponemos del lado de la esposa, nos enfadamos por su fidelidad. Pero si estamos en los zapatos del esposo, no podríamos sino deshacernos en vergüenza y gratitud. Dios nos ha repetido sus promesas vez tras vez. Así como mujeres queremos que nuestro esposo nos repita que nos ama, no porque no le creamos, sino porque necesitamos oírlo, de ese modo Dios nos ha llenado de promesas que se basan en su carácter y no en nuestras acciones. Por eso el salmista podía decir: “Oh SEÑOR, por siempre cantaré la grandeza de tu amor; por todas las generaciones proclamará mi boca tu fidelidad. Declararé que tu amor permanece firme para siempre, que has afirmado en el cielo tu fidelidad.

Ciertamente hay promesas condicionales: si… entonces… Pero en este salmo leemos una de esas promesas que no dependen del ser humano sino del carácter de Dios. ¿Puedes pensar en alguna más? Cuando estés abatida o confundida, recuerda las promesas de Dios y deja que el asombro te refresque.

El perdón no es debilidad sino una expresión del amor de Dios actuando en nosotras, si perdonamos movidas por misericordia y piedad, como Él nos perdonó… Es débil el esposo que, a pesar de ese amor, vuelve vez tras vez a su pecado. No seamos espiritualmente como ese esposo ingrato e insensato. Valoremos las promesas de Dios y glorifiquemos su nombre.

Oración: Señor, gracias porque cumpliste tu promesa a David y vino mi Señor Jesús a ocupar el trono para siempre. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 142). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¿Cómo nacer de nuevo?

Sábado 18 Enero

Os es necesario nacer de nuevo.

Juan 3:7

Arrepentíos, y creed en el evangelio.

Marcos 1:15

¿Cómo nacer de nuevo?

“Os es necesario nacer de nuevo”. Estas palabras, pronunciadas por Jesucristo, designan un paso indispensable para tener una relación con Dios. Uno nace de nuevo por la acción de la Palabra de Dios y del Espíritu Santo en lo más profundo de sí mismo. Recibida con fe, la Palabra ilumina el alma, el Espíritu la vivifica y comunica la vida de Cristo. Cualquiera que sea nuestro pasado, que hayamos vivido en el anonimato, o en el libertinaje, o incluso como religiosos, todos necesitamos pasar por el nuevo nacimiento para escapar al juicio que merecemos. La luz divina entra en el alma consciente del amor de Dios, y la lleva a arrepentirse y a creer. El evangelio de Lucas cuenta la historia del hijo rebelde que dejó la casa paterna. Más tarde, consciente de su estado lamentable, se dijo a sí mismo: “¡Yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado… Ya no soy digno de ser llamado tu hijo” (Lucas 15:17-19).

La conversión está acompañada por el arrepentimiento. En el lenguaje militar, un soldado hace una «conversión» cuando, lanzado en una dirección, se detiene un instante y se va en la dirección opuesta. Desde mi nacimiento yo estaba naturalmente vuelto hacia el pecado. Una vez nacido de nuevo, de la vida de Cristo, me volví hacia Dios, lo que cambió radicalmente mi manera de vivir.

No podemos obtener este nuevo nacimiento por nuestros propios esfuerzos. En el idioma original, la palabra traducida por “de nuevo” también significa “de lo alto”. Es Dios, y solo él, quien puede cumplir este milagro. Y quiere hacerlo para todos.

Génesis 22 – Mateo 12:38-50 – Salmo 11 – Proverbios 3:27-31

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Desnudando El Alma

Isha – Salmos

DÍA 125 – Salmo 88

Dosis: Fe

Desnudando El Alma

“Yo he sufrido desde mi juventud; muy cerca he estado de la muerte. Me has enviado terribles sufrimientos y ya no puedo más.” (Salmo 88:15) (NVI)

Al parecer este es uno de los salmos más pesimistas en la Biblia. La única nota positiva está en el primer verso donde el salmista llama al Señor el Dios de su salvación. Sin embargo, apreciemos el realismo de la Biblia. A diferencia de otros tratados religiosos, la Biblia no esconde la realidad del sufrimiento. Entonces ¿qué provecho encontramos al leer un salmo así?

Pensemos que algunos sufrimientos no tienen alivio aquí en la tierra. Las enfermedades terminales hacen que un paciente clame como en este salmo en los momentos de agudo dolor. No comprendemos el porqué algunos sufren de este modo, pero podemos escuchar cuando ellos elevan a Dios sus lamentos. Dios no censura al salmista por alzar la voz. Lo deja desahogarse.

Segundo, el sufrimiento nos recuerda que este mundo no es el estado final. A veces nos sentimos tan cómodas en este mundo que ya no anhelamos el cielo. Clamar: “¡Ven pronto, Señor Jesús!” no surge de labios que disfrutan la vida, sino de aquellos que buscan la redención. Pero si estamos muy alegres y cómodas en este mundo, pensemos por un momento qué está pasando dentro de nosotras. Nuestro anhelo debe ser Dios y su presencia. Quizá le conocemos tan poco, que por eso no deseamos estar con él.

Del salmista aprendemos una gran lección. A pesar de la oscuridad, siguió orando. Leamos la sinceridad de sus palabras: “Estoy aprisionado y no puedo librarme; los ojos se me nublan de tristeza. Yo, SEÑOR, te invoco cada día, y hacia ti extiendo las manos. No importa el momento, ni las circunstancias, debemos depender de Dios. Esto es un estilo de vida que marca a quién pertenecemos.

La oración a veces parecería no tener respuesta, pero cuando Hudson Taylor viajaba a China, el capitán entró a verlo a su camarote. Le dijo que no tenían viento y encallarían en un lugar peligroso. “¿Qué puedo hacer por usted?” preguntó el misionero. El capitán respondió: “Ore a Dios por viento”. “Entonces ice las velas”. El capitán arrugó el ceño. ¿Cómo izar las velas si no había viento? Cuarenta y cinco minutos después, el viento rugía. A veces, como ese capitán, oramos a Dios pidiendo algo, pero sin creer que lo recibiremos. Mientras el salmista oraba, estoy segura que Dios le pidió que izara las velas. Si hoy te lo pide, no dudes en hacerlo. Él está escuchando.

Oración: Señor, gracias porque puedo abrirte mi corazón y ser honesta en mi oración. Sé que tú me escuchas, y a su tiempo contestarás. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 141). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

¿Estamos aquí por azar?

Viernes 17 Enero

No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

Salmo 139:15-16

El Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

¿Estamos aquí por azar?

http://labuenasemilla.net/20200117

Mi nacimiento no es un error o un accidente, y mi vida no es un golpe de suerte. Que mis padres me hayan deseado o no, Dios me formó. Mucho antes de ser concebido, yo ya estaba en su pensamiento. El hecho de que yo respire en este mismo momento no es una casualidad, ni una coincidencia. Dios quiso crearme. Él previó todo mi ser teniendo cuidado del más mínimo detalle y de cada una de mis características. Él permitió mi nacimiento. Conoce la duración de mi vida.

“De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra” (Hechos 17:26). Y Dios preparó el medio ambiente de este planeta para que nosotros pudiéramos vivir en él. Su Palabra declara: “Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre” (Isaías 45:12). Para Dios, el hombre tiene la más grande importancia en toda su creación.

Creando a cada uno de nosotros, Dios tenía un plan. El motivo por el cual nos creó es su amor. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Dios me ama, a pesar de mis defectos, mis faltas y mis pecados. Él los perdona mediante la obra de Jesús en la cruz, si yo los reconozco ante él. Nadie es excluido, porque Dios quiere que todos los hombres sean salvos (1 Timoteo 2:4).

Su objetivo es hacer de nosotros sus hijos, amados por él, y felices con él.

Génesis 21 – Mateo 12:1-37 – Salmo 10:12-18 – Proverbios 3:21-26