En Damasco

Jueves 5 Diciembre

A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo.

Efesios 3:8

Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

Filipenses 1:21

En Damasco

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Saulo de Tarso se acercaba a Damasco. Era un judío muy religioso y estimado por sus superiores. Ellos le habían dado autorizaciones para arrestar a los cristianos y llevarlos presos. Avanzaba con determinación junto a su escolta.

Pero cerca a Damasco fue detenido bruscamente y echado a tierra por una intervención divina, quedando momentáneamente ciego. Entró en la ciudad conducido de la mano como un niño.

Más tarde él mismo fue perseguido en Damasco y debió dejar la ciudad como un fugitivo. Algunos discípulos de Jesús le ayudaron a escapar durante la noche, descolgándole por el muro de la ciudad en una canasta (Hechos 9:25).

¿Qué le había sucedido a este hombre? Jesús, el Hijo de Dios, se le apareció en el camino a Damasco. En pleno mediodía, Saulo vio “una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol” (Hechos 26:13). ¡Entonces reconoció que persiguiendo a los cristianos, perseguía a Jesús mismo!

De perseguidor encarnizado, Saulo pasó a ser un cristiano, llamado Pablo. Luego Dios lo envió a anunciar el Evangelio y “las inescrutables riquezas de Cristo” a todos. ¿Perdió algo Pablo? ¿Echó de menos su reputación? Escuche lo que dice: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor” (Filipenses 3:7-8).

Eclesiastés 1:1-2:11 – Santiago 4 – Salmo 138:1-5 – Proverbios 29:7-8

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Colaboradores de Dios

Miércoles 4 Diciembre

(Jesús dijo:) Dad, y se os dará… con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Lucas 6:38

Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Mateo 25:21

Colaboradores de Dios

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En los evangelios siempre vemos a Jesús dando generosamente. Cuando alimentó a cinco mil hombres, incluso sobró pan (Juan 6:1-15). Cuando los apóstoles volvieron de una noche de pesca sin haber conseguido nada, milagrosamente permitió que las redes se llenaran como nunca antes (cap. 21:1-14). En las bodas de Caná, cambió una gran cantidad de agua en vino, para el gozo de los invitados (cap. 2:1-11).

En estas tres situaciones, es sorprendente ver que el Señor pidió un compromiso personal antes de dar. Él quiere que participemos, y nos dice: “Dad, y se os dará”.

1. Cuando alimentó a la multitud, un muchacho aportó cinco panes y dos peces. Eso parecía irrisorio frente al número de bocas que había que alimentar. Sin embargo, el Señor se sirvió de la contribución de ese jovencito. Queridos niños que leen este mensaje, no olviden que incluso un vaso de agua dado en el nombre del Señor tendrá su recompensa (Mateo 10:42).

2. Jesús no necesitaba que sus discípulos volvieran a pescar para alimentarlos. Pero ellos le obedecieron simplemente echando la red “a la derecha de la barca” (Juan 21:6), y su fe fue recompensada.

3. Cuando Jesús pidió agua, antes de cambiarla en vino, hubiera podido hacerlo sin ella. No obstante, los que le ayudaron, en este caso como en los otros, tuvieron el gozo de ser “colaboradores de Dios” (1 Corintios 3:9).

Esta pequeña participación no tiene comparación con lo que Jesús da. Él quiere poner a prueba la fe y estimularla para luego darle su recompensa.

Job 42 – Santiago 3 – Salmo 137 – Proverbios 29:5-6

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Un Refugio Seguro

Isha – Salmos

DÍA 91 – Salmo 54

Dosis: Protección

Un Refugio Seguro

“Sálvame, oh Dios, por tu nombre; defiéndeme con tu poder. Escucha, oh Dios, mi oración; presta oído a las palabras de mi boca. Pues gente extraña me ataca; tratan de matarme los violentos, gente que no toma en cuenta a Dios.” (Salmo 54:1–3) (RVR).

¿Alguna vez te sentiste perseguida o asediada? Y lo que es peor ¡traicionada! Parece ser que David escribió este Salmo cuando fue traicionado por los habitantes de Zif, quienes informaron a Saúl donde estaba escondido. David se queja de la maldad de sus enemigos y clama para que Dios lo libre de la violencia y la persecución. Su esperanza es que Dios lo protegerá, lo vengará de sus enemigos y por fin será liberado.

Los zifeos habían revelado su escondite, pero no sabían que David tenía un refugio divino en el cual no podía ser conmovido. Ese refugio estaba compuesto por el amor, el poder y la protección del Dios a quien inmediatamente él acude suplicándole tres cosas: que lo salve, lo defienda, y lo escuche.

Amada, innumerables veces he disfrutado de Dios como mi refugio. Si hago memoria, desde mi niñez o adolescencia, cuando lidié con el dolor, la soledad, o la angustia. ¡Siempre Él fue mi refugio! ¡Siempre estuvo su puerta abierta y su cálido abrazo disponible para mí! Aprendí a correr a sus brazos, a refugiarme en su ternura.

Cuando sientas que no tienes en quién apoyarte, acude a Dios. David estaba seguro que Dios estaría de su parte y lo protegería: “Pero Dios es mi socorro; el Señor es quien me sostiene, y hará recaer el mal sobre mis adversarios. Por tu fidelidad, SEÑOR, ¡destrúyelos! Sus enemigos no habían considerado que Dios castiga la maldad y la violencia, pero David lo tenía muy presente. Estaba seguro que Dios le devolvería el mal que ellos habían tramado para él.

Por todo esto lo alaba, y le agradece anticipándose aún a la liberación que estaba seguro Dios le daría: “Te presentaré una ofrenda voluntaria y alabaré, SEÑOR, tu buen nombre; pues me has librado de todas mis angustias, y mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.” Históricamente sabemos que Dios obró en esta ocasión de una manera maravillosa. Ya que cuando Saúl se disponía a perseguir y capturar a David, los filisteos irrumpieron en su territorio y Saúl tuvo que desistir de atraparlo y retornar a defender su reino.254 ¡Dios tiene múltiples y maravillosas formas de obrar a nuestro favor! ¡Alabado sea por eso!

Oración: Señor gracias por tu bondad y tu poder, gracias por librarme de la angustia y ser mi refugio seguro. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 106). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

Una predicación silenciosa

Martes 3 Diciembre

Tiempo de callar, y tiempo de hablar.

Eclesiastés 3:7

Vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta… el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible.

1 Pedro 3:1-4

Una predicación silenciosa

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El cristiano no es llamado a hablar siempre de su fe; hay casos en los cuales es más oportuno callar. Sin embargo, en todo momento puede testificar de su Salvador por medio de su conducta. Esta silenciosa predicación está al alcance de todo cristiano. A veces es más poderosa que las palabras, y es el gran recurso en ocasiones en las cuales hablar resulta difícil o hasta imposible, en particular cuando el testimonio verbal ya ha sido rechazado.

El apóstol Pedro considera el caso de una esposa que se convierte a Cristo estando casada con un marido incrédulo. Exhorta a la esposa a estar sumisa a su marido, insistiendo en el hecho de que el cónyuge incrédulo puede ser ganado, sin palabras, por la conducta de su mujer. Dicha sumisión, en un espíritu apacible, es una predicación silenciosa pero elocuente para llevar a su cónyuge al Señor.

Dios espera que sus hijos reproduzcan en la vida cotidiana las perfecciones morales de Jesús: bondad, humildad, dulzura, paz, paciencia, abnegación… Los que no leen la Palabra de Dios se ven obligados, en cierta manera, a leerla mediante la conducta de los cristianos. El apóstol Pablo compara a los creyentes con una “carta” conocida y leída por todos los hombres (2 Corintios 3:2-3). Una carta se lee con los ojos. Testificar de Cristo es un honor y un privilegio, es una de las razones de ser del cristiano en la tierra. ¡Cristianos, prestemos atención a nuestra conducta!

Job 41 – Santiago 2 – Salmo 136:23-26 – Proverbios 29:3-4

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Cuadro de Maldad

Isha – Salmos

DÍA 90 – Salmo 53

Dosis: Oración Imprecatoria

Cuadro de Maldad

“Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.» Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno! Desde el cielo Dios contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y busque a Dios. Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido.” (Salmo 53:1–3)

¿Crees que el mundo puede llegar a este nivel de maldad? ¡Un mundo enteramente apartado de Dios!

Hace dos días escuché una noticia terrible, un padre y una madre habían asesinado a golpes a su hijo de dos años. Se habían dejado dominar por la ira hasta matar a un inocente. Casi no podía creerlo, ¡tanta violencia y brutalidad! Dios, quien es el único que puede leer los corazones de los seres humanos, en este Salmo, con las mismas palabras del Salmo 14, vuelve a conmoverse diciendo, que él contempla desde los cielos y encuentra que: “No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo! ¿Acaso no entienden todos los que hacen lo malo, los que devoran a mi pueblo como si fuera pan? ¡Jamás invocan a Dios!

El salmo describe que una causa de la maldad de los hombres, es porque no tienen temor de Dios en sus corazones. Nuestra Teología determina nuestra conducta. El concepto que tengamos de Dios afectará siempre nuestras acciones. Los ateos, calificados en el salmo como insensatos, llegan a hacer malas obras que son determinadas por sus malos principios. Como dice el Proverbio: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.

Estos hombres insensatos no se dan cuenta que están cautivos por la suciedad del pecado, pues se “han corrompido” y son sumamente crueles pues “devoran a los demás como si comiesen pan”. Metáfora que aludía a la situación del pueblo de Israel en aquel tiempo, oprimido por sus enemigos; pero que describe con exactitud los niveles de maldad y depravación a los que hemos llegado en nuestra generación. Como he reseñado, padres que matan a sus hijos, hijos que asesinan a sus padres. Jóvenes sin límites, que no tienen el mínimo respeto por la vida humana. Adultos que no pueden inculcar principios porque ellos mismos los han perdido.

El salmista describe que el temor y la vergüenza acompaña a los que hacen maldad: “Allí los tienen, sobrecogidos de miedo, cuando no hay nada que temer. Dios dispersó los huesos de quienes te atacaban; tú los avergonzaste, porque Dios los rechazó.”

Pero los que buscan a Dios tienen fe y esperanza en su poder: “¡Quiera Dios que de Sión venga la salvación para Israel! Cuando Dios restaure a su pueblo, se regocijará Jacob; se alegrará todo Israel.”

Oración: Señor, enséñame a ser luz en esta generación, para los que no creen en tu salvación se conviertan a ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 105). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Una frase sin terminar

Lunes 2 Diciembre

(Jesús dijo:) Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Mateo 7:7

Una frase sin terminar

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En el puesto de un vendedor de libros observé intrigado a un hombre que estaba mirando los libros de segunda mano. Entonces me acerqué y le pregunté:

–¿No encuentra lo que busca?

–¡Efectivamente! Hace muchos años que estoy buscando un libro, sin lograrlo.

–¿Puedo ayudarle? ¿Cómo se llama el libro?

–¡Ese es precisamente el problema, no lo sé! E inmediatamente sacó de su bolsillo una hoja amarillenta y arrugada.

–Me gustaría encontrar el libro de donde proviene esta página, pues quisiera saber el final de esta frase.

La frase era la siguiente: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo…”. Faltaba la continuación. Entonces le dije: –Es una página del Nuevo Testamento, tengo ese libro en mi casa, ¿quiere venir a consultarlo?

Abrí el Nuevo Testamento y comparamos el texto de la página arrugada con el texto bíblico de Romanos 5:6. –Mire, le dije, ¡es exactamente igual! Lea usted mismo la continuación.

El hombre susurró sorprendido: “murió por los impíos”.

Entonces le expliqué: –Así es, Jesús no murió por quienes se consideran justos e irreprochables ante Dios. Él murió por mí, por usted. Solo necesitamos ser un poco honestos y reconocer cuán a menudo desobedecemos voluntariamente a Dios con nuestros pensamientos y actos. Pero no se desaliente con esta constatación. Piense también en la primera expresión: “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles…”. Él murió por los que reconocen su culpabilidad.

Llévese este Nuevo Testamento y léalo tranquilamente. ¡Jesús lo ama!

Job 39-40 – Santiago 1 – Salmo 136:10-22 – Proverbios 29:1-2

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59/62 – Pablo, un acusado sin causa

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

59/62 – Pablo, un acusado sin causa

Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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Obreros de la última hora

Domingo 1 Diciembre

(Jesús dijo:) Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros.

Mateo 20:16

Obreros de la última hora

Mateo 20:1-16

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La pregunta sobre «quién sería el primero y el último en el reino de los cielos», tema que tanto preocupaba a los discípulos, está ilustrada por una nueva parábola: Un viticultor fue temprano a la ciudad a contratar obreros para su viña, y como salario acordaron un denario por día. Durante la jornada volvió varias veces a buscar nuevos obreros. A estos no les fijó su salario, pero les prometió pagarles lo justo, y ellos aceptaron sin discutir. Finalmente, a la undécima hora (al final de la tarde), vio en la plaza a unos hombres que aún estaban desocupados. “¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?”. Su conmovedora respuesta habla a todos los que buscan un empleo: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo”. Una hora después esos obreros recibieron su paga en primer lugar, cada uno un denario. Al ver esto, los que habían comenzado primero esperaban recibir más. Sin embargo, cada uno recibió un denario, como habían convenido. Entonces, llenos de celo, criticaron al señor de la viña, quien respondió a uno de ellos: “Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?”.

Los primeros obreros son los que quieren hacer cuentas con Dios pensando que él les debe algo por lo que han hecho. Los otros nos invitan a abandonar nuestras pretensiones y a confiar en la justicia y la bondad de Dios.

En el reino de los cielos, la recompensa nunca es un derecho. Todo depende de la gracia soberana de Dios.

Job 38 – Colosenses 4 – Salmo 136:1-9 – Proverbios 28:27-28

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Maldad Versus Integridad

Isha – Salmos

DÍA 89 – Salmo 52

Dosis: Justicia Divina

Maldad Versus Integridad

“¿Por qué te jactas de tu maldad, varón prepotente? ¡El amor de Dios es constante! Tu lengua, como navaja afilada, trama destrucción y practica el engaño. Más que el bien, amas la maldad; más que la verdad, amas la mentira.” (Salmo 1–3) (NVI)

El estilo de este salmo es una denuncia contra las personas arrogantes y poderosas que utilizan su poder y la mentira para lograr sus objetivos. ¿Conoces a alguien que se jacta del mal que hace por el poder que tiene? Parece ser que David estaba frente a una persona así, a la que describe y contra la cual emite un juicio divino: “Lengua embustera, te encanta ofender con tus palabras. Pero Dios te arruinará para siempre; te tomará y te arrojará de tu hogar; ¡te arrancará del mundo de los vivientes!

¿No es esperanzador recordar que Dios no pasa por alto ni la maldad, ni el proceder de los poderosos en un tiempo de tantas injusticias? El salmista compara la conducta de las personas prepotentes, malvadas y mentirosas frente a las humildes, sencillas y justas que esperan en Dios: “Los justos verán esto, y temerán; entre burlas dirán de él: «¡Aquí tienen al hombre que no buscó refugio en Dios, sino que confió en su gran riqueza y se afirmó en su maldad!»

Luego del anuncio del castigo divino a los opresores, el salmista se consuela con la misericordia de Dios:

“Pero yo soy como un olivo verde que florece en la casa de Dios; yo confío en el gran amor de Dios eternamente y para siempre. En todo tiempo te alabaré por tus obras; en ti pondré mi esperanza en presencia de tus fieles, porque tu nombre es bueno.”

Como el salmista aprendamos a confiar en la intervención divina, cuando se cometa alguna injusticia en nuestra vida. Recordemos que Dios defiende a quienes confiamos en su bondad y en su misericordia. El salmista está tan seguro de esto, que se ve a sí mismo como un “olivo verde” que crece al amparo de un Dios todopoderoso, lleno de vitalidad y esplendor, seguro en su Dios.

Amada, ¿eres también un árbol de raíces profundas? ¿Tienes firmeza y estabilidad? ¿Te sientes árbol o arbusto? ¿Enfrentas con fe las vicisitudes de la vida? Riega tu fe con su Palabra.

Oración: Señor, enséñame haz de mí un olivo verde, que de su flor y su fruto para

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 104). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

¿Bueno o malo?

Sábado 30 Noviembre

No imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.

3 Juan 11

Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

1 Corintios 15:57

¿Bueno o malo?

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¿Puede un hombre decidir ser bueno o malo? Esta pregunta ha atravesado los siglos y no cesa de apasionar a sicólogos y siquiatras enfrentados al comportamiento de ciertos criminales. Pero ella nos alcanza a todos, porque el mal no se limita al crimen. Dios, quien sondea los corazones, declara: “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10).

La Biblia nos revela que la raíz del mal está en el hombre desde su nacimiento. Cuando el piadoso rey David, después de haber cometido adulterio y asesinato, tomó conciencia de su pecado, dijo: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5).

¿Cómo dejar de lado ese principio malo que actúa en mí? ¿Cómo vivir y producir el bien? La Biblia responde a estas preguntas y muestra el triunfo final del bien sobre el mal. El pecado entró en el corazón del hombre en el huerto del Edén, cuando escuchó a Satanás en lugar de obedecer a Dios. Y el bien solo fue hallado en Jesucristo hombre, Dios hecho hombre. Él era santo, en él no había ningún rastro de mal. Por su sacrificio, su muerte y su resurrección, todos los poderes del mal fueron vencidos. Esta victoria también puede ser la nuestra si creemos en Jesús. Él nos da una nueva naturaleza que, incluso si aún conservamos la vieja, nos permite vivir haciendo el bien, y para agradar a Dios.

“Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:24-25).

Job 37 – Colosenses 3 – Salmo 135:15-21 – Proverbios 28:25-26
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