Reyes y Reinas de la Creación

DÍA 10


Salmo 8

Reyes y Reinas de la Creación

Amor Eterno

 

“¡Oh SEÑOR, soberano nuestro, ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra! ¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!” (Salmo 8:1) (NVI)

Hay noches que son más luminosas que otras, cuando la luna está llena y el cielo resplandece de estrellas. ¿Te has deleitado contemplándolo? David lo hizo muchas veces y en una de esas ocasiones compuso este salmo como uno de los más preciosos himnos que glorifican a Dios describiendo su grandeza y majestad.

Pero, ese mismo Señor y dueño de todo el universo es también el Señor de nuestras vidas. Al contemplar la grandeza y las maravillas de la creación, David se mira a sí mismo como hombre y encuentra un gran contraste con la pequeñez del ser humano: “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste: Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?

¿Te has hecho la misma pregunta?: “Señor, ¿Quién soy yo para que te fijes en mí? ¿Quién soy yo para que me escuches? ¿Quién soy yo para que me bendigas?” Amada, somos la especial creación de Dios, reflejamos su imagen y fuimos formadas para tener comunión con Él. Dios tuvo un plan creador maravilloso. Si lees el relato de Génesis 1 descubrirás una secuencia a través de los días, cada uno es una preparación para lo que va a ocurrir al día siguiente. Dios crea primero el escenario y luego llega al clímax de la creación al formar al hombre y a la mujer en un acto creativo diferente a todos los anteriores. Hombres y mujeres somos el objeto de su amor. En eso consiste nuestra grandeza.

David lo descubrió en una noche estrellada y prorrumpió en júbilo: “Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar. ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!”

En estos días, cuando vuelvas a observar la grandeza de la creación ¡maravíllate! Alaba a Dios por la dignidad que nos ha conferido, piensa en la responsabilidad que nos ha dado de señorear sobre esa creación, en la responsabilidad ecológica que tenemos en nuestras manos de cuidar la naturaleza. Y mírate a ti misma, redescubre tu belleza. ¡Agradécele el privilegio de tener comunión con Él y reflejar su imagen!

Amada, te invito esta noche a contemplar juntas las estrellas.

Oración: Señor, gracias por haber hecho de mí tu especial tesoro. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 25). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

La oración de Abraham

Miércoles 28 Agosto

Abraham estaba aún delante del Señor.

Génesis 18:22

Cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura (Sodoma y Gomorra), Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción.

Génesis 19:29

La oración de Abraham

Dios anunció a Abraham, el patriarca, una terrible noticia: Sodoma, la ciudad depravada, iba a ser destruida. Abraham vivía en un lugar apartado en la montaña; allí estaba protegido. Pero alguien de su familia vivía en Sodoma: Lot, su sobrino, quien fue a vivir entre hombres corruptos y quien, aunque justo (2 Pedro 2:7), corría el riesgo de ser destruido con ellos.

Entonces Abraham, hombre de fe, suplicó a Dios en favor de la ciudad: “Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también…?” (Génesis 18:24). ¿Y si hubieren 45… o 10?… Con paciencia y bondad, Dios respondió a la intercesión de Abraham, su amigo (Isaías 41:8). Le prometió librar la ciudad si en ella se hallaran 10 justos. Luego el Señor se fue. Vino la noche…

Al día siguiente, Abraham salió de su tienda y miró hacia Sodoma: la ciudad ardía en llamas. Obviamente en ella no se habían hallado diez justos. ¿Fue inútil la oración de Abraham?

No, Dios es un Dios fiel. No pudo perdonar la ciudad, porque estaba completamente corrompida, pero se acordó de Abraham y de su súplica. Con misericordia libró a su sobrino Lot, a su esposa y a sus dos hijas.

A veces pensamos que nuestras oraciones son inútiles, que todo está perdido. Mas contemos con la fidelidad de Dios, él escucha la oración (Salmo 65:2). “Su misericordia es de generación en generación a los que le temen” (Lucas 1:50).

2 Crónicas 13 – 1 Corintios 6 – Salmo 101:5-8 – Proverbios 22:8-9

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La casa edificada sobre la roca

Agosto 27

La casa edificada sobre la roca

No cayó, porque estaba fundada sobre la roca. (Mateo 7:25)

La casa fundada sobre la roca representa la vida de obediencia espiritual. Es la vida que tiene una perspectiva bíblica de sí mismo y del mundo, como se describe en las Bienaventuranzas de Cristo en el Sermón del Monte. Es la vida que se preocupa más por la justicia interna que por la forma externa. Es una vida de autenticidad y no de hipocresía, y de justicia de Dios en vez de justicia propia.

La casa fundada sobre la roca describe la vida que se deshace del orgullo y de las buenas obras humanas y es humilde y contrita debida a su propio pecado. Tal vida procura, con la ayuda del Espíritu, entrar por la puerta estrecha de la salvación y ser fiel al camino angosto de Cristo y de su Palabra. La vida edificada sobre la roca confía en la voluntad de Dios y espera en su Palabra por encima de todo. ¿Dónde descansa su esperanza y dónde radica su confianza?

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Dios, una Persona

Viernes 27 Enero

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

Juan 17:3

Dios, una Persona

¿Considera usted a Dios como un poder, una influencia, un inmenso conjunto o el universo mismo? El Dios del cristiano, aquel que se ha dado a conocer en su Palabra, la Biblia, es una persona. Una persona es un ser consciente, que piensa, siente y tiene proyectos, es alguien que obra y tiene relaciones activas con los demás. Uno puede hablar con una persona y obtener respuestas de ella. Puede conocerla. En este sentido, la Biblia nos revela claramente a Dios como una persona.

Dios piensa: “Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

Dios obra: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1); la Biblia está llena de sus hechos a favor de su criatura.

Dios tiene sentimientos: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Dios comunica: “En una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende” (Job 33:14). “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1:1-2).

Vale la pena, incluso es imprescindible, conocer a esta Persona. No se contente con lo que le digan acerca de Dios. Búsquelo, él se revelará a usted porque quiere adoptarlo como su hijo. “Y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Corintios 6:18).

1 Samuel 21 – Mateo 17 – Salmo 17:10-15 – Proverbios 5:15-20

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El sólido cimiento

Gracia a Vosotros

John MacArthur

Agosto 26

El sólido cimiento

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. (Mateo 7:24)

El prudente edificará su vida sobre la roca. La roca a la que Jesús se refiere en el versículo de hoy es la Palabra de Dios, la Biblia. El edificar sobre la roca es por tanto equivalente a oír y obedecer las palabras de Cristo, y para nosotros eso significa vivir según la Biblia.

Después que Pedro confesó “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, nuestro Señor le dijo: “…no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia” (Mt. 16:16-18). La palabra de Jesús para “roca” en este versículo es la misma que empleó en Mateo 7:24. Es la base de la revelación de Dios, su Palabra. La roca del sólido cimiento es la dirección segura y divina que Pedro recibió, y es el único fundamento sobre el cual puede descansar la verdadera vida cristiana.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com
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Algunas preguntas de la Biblia

Jueves 26 Enero

Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

1 Corintios 15:54-57

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?

Algunas preguntas de la Biblia

¡Qué angustia sentimos cuando a uno de nuestros familiares o amigos le sobreviene una enfermedad grave! Empieza un combate de esperanza y miedo. El personal médico se moviliza y el ánimo parece renacer… pero, ¿hay cura? A veces sí, pero otras veces la enfermedad sigue su curso, y al fin llega la muerte… que parece obtener la victoria.

Entonces, ¿dónde está la esperanza con respecto a la muerte? 1 Corintios 15 habla primeramente de la resurrección de Jesucristo, de su victoria sobre la muerte. Luego afirma que todos los creyentes resucitarán con un cuerpo parecido al de Cristo, cuando vuelva por ellos. ¡La resurrección es la victoria, la esperanza! Entonces se cumplirá lo que está escrito en el versículo 54: “Sorbida es la muerte en victoria”.

La muerte alcanza a todos. Ella llena de temor e incertidumbre al que ignora que Jesucristo resucitó. Jesús da la victoria sobre la muerte a todos los que creen en él. Él sufrió en la cruz la condenación que merecíamos debido a nuestros pecados… Resucitó, después de haber sufrido todo el castigo en nuestro lugar. Todos los que creen son, pues, justificados, y todos sus pecados son perdonados.

Después de su muerte, los creyentes gozarán de la vida eterna con su Salvador en el paraíso. Pero para los que rehusaron creer en Cristo, “está establecido… que mueran… y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27).

1 Samuel 20:24-42 – Mateo 16:13-28 – Salmo 17:6-9 – Proverbios 5:7-14

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Fe falsa frente a fe verdadera

Agosto 25

Fe falsa frente a fe verdadera

¿De qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? (Santiago 2:14)

El buen árbol no solo puede, sino que también lleva buenos frutos. Sin embargo, cualquiera que diga que es un buen árbol (un cristiano) pero que no dé los frutos de las buenas obras no tiene parte alguna en el cuerpo de Jesucristo. La persona que verdaderamente es cristiana podrá repetir lo que dice Santiago: “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma… Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Stg. 2:17-18).

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Dios se reveló

Domingo 25 Agosto

Dios… nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.

Hebreos 1:2-3

Dios se reveló

¿Cómo hubiéramos podido conocer a Dios si él no hubiese venido a nosotros bajo una forma fácilmente comprensible? Las maravillas de la naturaleza creada no son suficientes para revelarlo plenamente. Job reconoció que estas solo son “los bordes de sus caminos” (Job 26:14). Movidos por sus propios razonamientos, los hombres siempre piensan que Dios se parece a ellos (Salmo 50:21). Se hacen una falsa concepción a través de múltiples religiones que los alejan de él.

Pero Dios se reveló. Lo hizo en Jesús: él, quien es Dios, creador del universo, se hizo un hombre de carne y sangre, pero sin pecado. Sufrió el juicio de Dios que los seres humanos merecían a causa de su desobediencia al Creador, y los reconcilió con él.

Muy a menudo el hombre piensa que la gloria consiste en aumentar su propio poder, en elevarse por encima de los demás, en someterlos a su voluntad y dominarlos. Mas la gloria de Dios, mostrada por Jesús, presenta exactamente lo contrario. Jesús no se exaltó a sí mismo ni despreció a los hombres, sino que se humilló a sí mismo por ellos. Se acercó a su criatura culpable y perdona a todos los que, arrepentidos, se vuelven a él.

Dios es glorioso en su santidad cuando juzga y castiga con justicia el pecado, pero también es glorioso en su amor porque dio a su Hijo para perdonar a los culpables.

2 Crónicas 10 – 1 Corintios 3 – Salmo 99:6-9 – Proverbios 22:3-4

Evite el engaño

Agosto 24

Evite el engaño

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mateo 7:22)

Una buena manera de evitar el engaño espiritual de sí mismo es sencillamente conocer y esquivar las trampas religiosas en las que se puede caer. En primer lugar, hay excesiva preocupación con las simples actividades religiosas.

El enfoque externo sobre la asistencia a los cultos y a los estudios bíblicos, el escuchar sermones, el cantar himnos y otras buenas actividades como esas pueden en realidad apartarlo del conocimiento del Dios a quien piensa que está sirviendo.

En segundo lugar, hay una dependencia superficial de las actividades religiosas y las ceremonias pasadas. El hecho de que usted fuera bautizado cuando era niño, de que asistiera a la escuela dominical o a la escuela bíblica de vacaciones, o que se uniera a una iglesia no significa necesariamente que ahora esté justificado ante Dios.

En tercer lugar, hay un conocimiento religioso de por sí. Usted puede comprometerse con una determinada denominación y sus tradiciones, o tener un gran interés académico en la teología. Pero todo eso es inútil si no está interesado también en ser más semejante a Cristo y más obediente a su Palabra.

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Tomar su mano

Sábado 24 Agosto

Yo el Señor… te sostendré por la mano; te guardaré.

Isaías 42:6

¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar?

Isaías 50:2

Tomar su mano

«Mi esperanza es tomar la mano de Jesús y no soltarla». Así se expresaba una persona que tenía grandes responsabilidades a nivel estatal. Después de haber pasado por una prueba particular en sus funciones, sintió la necesidad de un apoyo sólido, para hacer frente a las preocupaciones y dificultades consiguientes.

Todos podemos sentirnos abatidos o solos cuando las circunstancias de la vida son difíciles. Sin embargo hay alguien, a quien podemos acceder fácilmente, que puede ayudarnos en todo momento, y nos dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Es Jesús, él salva el alma y nunca abandona a los suyos. Tomemos su mano para permanecer junto a él, para hablarle mediante la oración, para sentir su presencia que nos tranquiliza.

Quizá la prueba no termine, pero no estaremos solos para atravesarla. “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4). Sabemos que dependemos de alguien que es todopoderoso y que nos ama; esto nos da paz y serenidad. Experimentamos la ternura de Cristo –el buen Pastor–, sus cuidados y sus compasiones.

El apóstol Pablo, prisionero en Roma, sufriendo “prisiones a modo de malhechor”, abandonado por todos, nos dejó este testimonio: “El Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas… El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos” (2 Timoteo 2:9; 4:16-18).

2 Crónicas 9 – 1 Corintios 2 – Salmo 99:1-5 – Proverbios 22:1-2