La Historia de David y Goliat

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La Historia de David y Goliat

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Una espléndida obra que no debe faltar, ni dejar de ver.

El mejor refugio

DÍA 13

Salmo 11

Dosis: Confianza y Fe

El mejor refugio

“En el SEÑOR hallo refugio. ¿Cómo, pues, se atreven a decirme: «Huye al monte, como las aves»? (Salmo 11:1) (NVI)

¿Cuán profunda es tu confianza en Dios en momentos difíciles? ¿Alguna vez te sentiste como un ave atrapada en una red o amenazada por una terrible saeta?: El salmista describe su situación: “Porque he aquí, los malos tienden el arco, disponen sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto a los rectos de corazón”. Estas palabras pueden estarse refiriendo a los problemas comunes de la vida, en un contexto de dolor personal y angustia, hasta a una amenaza de muerte.

Hace poco fui a visitar a un hombre con cáncer terminal. Sus emociones fluctuaban entre la confianza en un Dios que él sabía que lo amaba y escuchaba, y un Dios que permitía un dolor insoportable, la invalidez, el temor y la soledad. Él necesitó que lo tomáramos de la mano y oremos alimentando su fe mientras sus lágrimas brotaban. Necesitó escuchar las palabras y las promesas de Dios. Nadie puede decir que está preparado para enfrentar algo así. Jamás terminará nuestro aprendizaje en esta vida y los problemas y las dificultades nos llevan a crecer en seguridad y confianza en el Señor.

¿Qué consejos has recibido cuando se debilitaba tu fe? Al Salmista le dijeron: “Escapa, huye, escóndete.”. Sus consejeros pensaron que todo estaba perdido y debía salvar su vida. ¡No había escapatoria! Sin embargo, el salmista no cae en la trampa de los malos consejos porque confía en el carácter y la soberanía de Dios. Después de dialogar consigo mismo, con “su alma”, concluye que aunque los justos de corazón sean atacados por gente malvada, aunque se destruyan los fundamentos: Dios sigue en su Santo Templo, en aquel lugar celestial y eterno donde el Señor opera como juez de la humanidad, desde su trono, atento a las acciones de las personas.

“El SEÑOR está en su santo templo, en los cielos tiene el SEÑOR su trono y atentamente observa al ser humano; con sus propios ojos lo examina. El SEÑOR examina a justos y a malvados, y aborrece a los que aman la violencia.”

La angustia y la persecución entonces dan lugar al gozo y a la esperanza. El salmo nos asegura que si aprendemos a confiar en Dios y en su justicia “veremos su rostro”. ¿No es maravilloso?

Oración: Señor enséñame a confiar en los momentos más difíciles de mi vida y permíteme ver un día tu rostro. Amén

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 28). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¡Tome a Dios la palabra!

Sábado 31 Agosto

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Romanos 10:17

Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, por toda la tierra ha salido la voz de ellos, y hasta los fines de la tierra sus palabras.

Romanos 10:18

¡Tome a Dios la palabra!

Las declaraciones de la Biblia provienen de Dios y son para cada uno de nosotros. He aquí algunas:

– El hombre se halla en un estado desesperado: “El pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

– Dios tomó la iniciativa de amarlo: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito” (Juan 3:16).

– Jesucristo se sacrificó: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo” (1 Timoteo 2:5-6).

– Dios ofrece la salvación al hombre: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo… Os ha nacido hoy… un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:10-11).

– Él le dice cómo obtener esa salvación tan grande: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31).

– La fe acepta el perdón: “Él dijo: Creo, Señor; y le adoró” (Juan 9:38).

– El creyente agradece y adora: “Al que nos amó (Jesucristo), y nos lavó de nuestros pecados con su sangre… a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 1:5-6).

Así la Biblia indica punto por punto el camino para tener la paz con Dios. Entonces, ¿por qué no seguirlo?

2 Crónicas 16 – 1 Corintios 8 – Salmo 102:16-22 – Proverbios 22:14

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Enseñanza con autoridad

Agosto 30

Enseñanza con autoridad

La gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad. (Mateo 7:28-29)

Algo que influyó tanto en los oyentes de Jesús es que Él enseñaba con autoridad. La palabra más empleada en el Nuevo Testamento para referirse a la autoridad pertenece al poder y al privilegio, y muestra la soberanía de Cristo.

A diferencia de Jesús, los escribas judíos citaban a otros para darles autoridad a sus enseñanzas. El Señor tenía que citar solamente la Palabra de Dios y podía hablar como la autoridad suprema sobre la verdad. Habló la verdad eterna sencilla, directa y poderosamente, pero con amor y compasión. Eso asombraba a sus oyentes, y debiera también impresionarnos profundamente a nosotros.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

Clamor frente a la maldad

DÍA 12

Salmo 10

Dosis: Confianza y Soberanía

Clamor frente a la maldad

“¿Por qué, SEÑOR, te mantienes distante? ¿Por qué te escondes en momentos de angustia? Con arrogancia persigue el malvado al indefenso, pero se enredará en sus propias artimañas. El malvado hace alarde de su propia codicia; alaba al ambicioso y menosprecia al SEÑOR. El malvado levanta insolente la nariz, y no da lugar a Dios en sus pensamientos.” (Salmo 10:4) (NVI)

Últimamente me es muy difícil ver un noticiero completo. La maldad se ha expandido tanto en nuestro mundo, degenerando en violencia y otras formas de perversiones. Nos llenamos de temores frente a las noticias de cada día: Asesinatos, violaciones, robos, estafas, secuestros, enfrentamientos, sin ningún respeto por la vida humana etc. La maldad indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por el entorno, pasando por alto todos los códigos de conducta o comportamiento humano.

Frente a un cuadro de vida similar, el salmista razona con Dios y pelea con él. Escribe una súplica pensando que la justicia de Dios se demora en llegar y esto inquieta su alma. Este Salmo me recuerda el clamor de otro hombre de Dios llamado Habacuc que escribió así: “¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia”.

A veces pareciera que Dios se ha alejado, o escondido y nos inquietamos porque pensamos que la justicia de Dios tarda. Sobre todo cuando vemos que hombres malos e impíos prosperan, pensamos, que Dios no toma en cuenta sus malos actos, que no recibirán castigo, a pesar que viven despreciando sus principios y las normas éticas.

Pero la fe del salmista crece a medida que expresa sus quejas a Dios y nos enseña cómo orar frente a una situación similar: “¡Levántate, SEÑOR! ¡Levanta, oh Dios, tu brazo! ¡No te olvides de los indefensos!

¿Por qué te ha de menospreciar el malvado? ¿Por qué ha de pensar que no lo llamarás a cuentas?”… Pide que Dios actúe y se acuerde de sus pactos, de sus promesas, de los pobres y desvalidos. Y afirma aún más su fe cuando dice: “Pero tú ves la opresión y la violencia, las tomas en cuenta y te harás cargo de ellas. Las víctimas confían en ti; tú eres la ayuda de los huérfanos.”35 El salmista ora con intensidad, clamando por la intervención soberana de un Dios justo: “Quebranta el brazo del impío y del malo; castígalos por su perversidad hasta que desistan de ella”. “Tú, SEÑOR, escuchas la petición de los indefensos, les infundes aliento y atiendes a su clamor. Tú defiendes al huérfano y al oprimido, para que el hombre, hecho de tierra, no siga ya sembrando el terror.”37

Oración: Señor enséñame a orar por los que sufren y a confiar en tu soberanía y en tu justicia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 27). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Tengo lo que merezco

Viernes 30 Agosto

Vuélvete… no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice el Señor, no guardaré para siempre el enojo. Reconoce, pues, tu maldad.

Jeremías 3:12-13

Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, oh Señor, actúa por amor de tu nombre; porque nuestras rebeliones se han multiplicado, contra ti hemos pecado.

Jeremías 14:7

Tengo lo que merezco

1 Samuel 30:1-7

David, futuro rey de Israel, cometió un grave error aliándose con los enemigos de su pueblo, los filisteos. Cuando por fin volvió a la ciudad donde moraba, la cual no debió haber dejado, encontró un desastre: la ciudad había sido saqueada, las mujeres y los niños habían sido llevados cautivos. Sus soldados hablaban de apedrearlo… ¡Fue un momento muy sombrío en la vida de este hombre de fe! “David se angustió mucho”, continúa el relato. “Mas David se fortaleció en el Señor su Dios” (1 Samuel 30:6). Su fe reapareció y Dios le respondió concediéndole una victoria completa. David recuperó todo: mujeres, niños, bienes…

En esta circunstancia David podría haberse desesperado y decir: «Tengo lo que merezco»… En efecto, era culpable de todo lo que había ocurrido y estaba pagando la consecuencia de su desobediencia a Dios. ¿Aún podía esperar el socorro divino? Pero, justamente en el día de mayor angustia, ¡David tuvo una urgente necesidad de Dios, de “su Dios”! Clamó a él fervientemente, y no fue decepcionado.

Creyentes, a menudo debemos sufrir las consecuencias de nuestros errores. Si Satanás aprovecha esas ocasiones para llevarnos a la desesperación, resistamos esos pensamientos sombríos y volvamos a Dios con fe, como David. Él nunca nos rechazará. ¡Él es el Dios de perdón, de esperanza, el Dios de toda gracia!

2 Crónicas 15 – 1 Corintios 7:25-40 – Salmo 102:9-15 – Proverbios 22:12-13
© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El constructor prudente

Agosto 29

El constructor prudente

Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca. (Lucas 6:48)

La persona que es espiritualmente sabia, que es un cristiano verdadero, edifica su vida y cumple sus tareas con cuidado, comprendiendo la grandeza y la importancia que están en juego. No se siente satisfecha con una profesión superficial de fe ni con los métodos triviales y los atajos fáciles que tan a menudo acompañan a la religión falsa.

Sabiendo que el Señor merece toda alabanza y adoración, el constructor prudente deseará darle el máximo de su esfuerzo y de su servicio diligente. Esa persona sabe que todo lo que se hace para Cristo se hace por amor, no por obligación ni por temor. Así que sirva al Señor con alegría y sea un prudente constructor en su reino.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Alabanza por su justicia

DÍA 11

Salmo 9

Alabanza por su justicia

Justicia divina

“Quiero alabarte, SEÑOR, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.” (Salmo 9:1–2) (NVI)

¿Has notado cuál es la diferencia entre alabar simplemente con los labios y hacerlo con el corazón? Aunque esto pueda pasar desapercibido ante los ojos humanos, Dios sabe cuando nuestra adoración es genuina. Se lo dijo con tristeza hace miles de años a su siervo Isaías: “Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado”. Imagínate qué doloroso sería descubrir que los seres que más amas te dicen palabras bonitas sin realmente sentirlas.
Aunque es difícil alabarle con un corazón adolorido, en este Salmo, a pesar que sus problemas aún no se solucionan, David alaba a Dios en medio de las dificultades con todo su corazón. En una dimensión de fe inspiradora y con una actitud gozosa de corazón, David dice “me alegraré y me regocijaré”. Le adora por lo que ha hecho y por lo que Él es: el Altísimo en quién puede confiar.
El salmo trata nuevamente el tema del justo juicio de Dios confiando en que Él defenderá los derechos de quienes son atacados. Reconocer a Dios cómo el juez justo de las naciones nos lleva a un nivel de confianza actual. Pues aunque veamos injusticias en nuestra sociedad contemporánea, podemos confiar que la justicia de Dios es para siempre, y Dios obrará en el futuro tal como obró en el pasado, defendiendo la causa del justo.
Dios seguirá siendo el refugio de los angustiados, de todo aquél que necesita su protección: “El SEÑOR es refugio de los oprimidos; es su baluarte en momentos de angustia. En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, SEÑOR, jamás abandonas a los que te buscan.”
David está seguro que aunque el juicio de Dios tarde, su justicia finalmente triunfará: “Pero no se olvidará para siempre al necesitado, ni para siempre se perderá la esperanza del pobre. ¡Levántate, SEÑOR! No dejes que el hombre prevalezca; ¡haz que las naciones comparezcan ante ti! Infúndeles terror, SEÑOR; ¡que los pueblos sepan que son simples mortales”.

Oración: Señor enséñame a alabarte con todo mi corazón en medio de la prueba y a confiar en tu justicia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 26). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Orar en todo tiempo

Jueves 29 Agosto

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Orar en todo tiempo

Cuando al despertar pierdes el aliento
Debido a una carga muy grande,
Y sientes sonar con furia el viento,
Para orar encuentra un momento.
Ni bien sepas la cantidad
De trabajo que debes enfrentar,
Para la oración será sabio
Un instante apartar.
Y si a veces tu pie vacila
Bajo la labor agobiante,
Para recuperar nuevas energías,
Permanece en oración un momento.
Podrás orar sin cesar, sin esfuerzo,
Y con simplicidad,
Serás fuerte en la debilidad
Orando en todo momento.
Encuentra un instante al amanecer,
Otro al medio día,
Y a la noche un momento
Para orar con fervor.
Pero sin olvidar de
Orar “sin cesar” y
Dar “gracias en todo”
“Esta es la voluntad de Dios” (1 Tesalonicenses 5:17-18).

(Traducción literal del francés)

“La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).

2 Crónicas 14 – 1 Corintios 7:1-24 – Salmo 102:1-8 – Proverbios 22:10-11

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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La casa sobre la arena

Agosto 28

La casa sobre la arena

Cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena. (Mateo 7:26)

La casa edificada sobre la arena simboliza una vida espiritual edificada sobre el fundamento de las opiniones, las actitudes y las voluntades humanas, que siempre son cambiantes e inestables. Si edifica su vida sobre ese fundamento, la está edificando sobre la obstinación, la autosuficiencia, la justicia propia, los propósitos egoístas y la realización de los propios deseos. Si escoge cimientos arenosos, su vida se fundamentará en falsas enseñanzas y no alcanzará la salvación; “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad” (2 Ti. 3:7).

No sea como el que superficial y descuidadamente escoge una sección de la arena del mundo para edificar sobre ella su esperanza. Más bien preocúpese por la profundidad de la recompensa espiritual que resulta de considerar sabiamente y escoger con cuidado el sólido cimiento de Dios.

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