¡Hay que pagar!

Lunes 22 Julio

Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Isaías 1:18

¡Hay que pagar!

¿Cuál es la voz que habla así, que dice que no es suficiente, que todavía hay que pagar? Es la voz de la conciencia… No podemos deshacernos de nuestra culpabilidad, de nuestras faltas conocidas u ocultas. ¡Imposible echarlas por medio del activismo o de los placeres! Hagamos lo que hagamos, nunca logramos hacer callar totalmente la voz de nuestra conciencia, pues nos sentimos condenados por una ley moral superior.

A veces tratamos de adormecer nuestra conciencia buscando compensar nuestros pecados con buenas obras (una obra de beneficencia, por ejemplo) que nos prueben que no somos tan malos. ¡Pero nada da resultado, la voz sigue reclamando, y cada vez más!

Sin embargo, escuchemos bien: otra voz se levanta, no para condenarnos, sino para llamarnos. Esta voz insistente nos persigue por todos lados. Es la voz del amor de Dios, la voz del Evangelio que nos presenta un Salvador, el Señor Jesús, y nada puede detenerla.

¡Esta voz llega hoy hasta usted! Quizá ya la ha escuchado muchas veces, pero no ha respondido… Jesús lo llama a ir a él, a reconocer sus pecados, a hablar con él. Quiere que usted confíe plenamente en él. Él desea dialogar verdaderamente con usted, no para condenarle, sino para decirle que perdona los pecados por medio de su obra en la cruz.

Dígale: «Señor Jesús, voy a ti tal como soy». ¡Entonces su conciencia será liberada, y usted gozará haciendo el bien para agradar al Señor!

1 Crónicas 4 – Lucas 8:26-56 – Salmo 86:14-17 – Proverbios 19:28-29

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Compartir el gozo de los demás

Julio 21

Compartir el gozo de los demás

Gozaos con los que se gozan. (Romanos 12:15)

A primera vista, el concepto de compartir el gozo de otra persona parece fácil de aceptar. Pero cuando las bendiciones, la honra y el bienestar de esa persona es a costa de usted o tal vez hagan aparecer insatisfactorias las circunstancias suyas por comparación, es lógico que se sienta resentido o celoso en vez de sentirse feliz.

Sin embargo, es una característica cristiana que usted se alegre de las buenas circunstancias o de las recompensas de los demás, sobre todo de otros cristianos, sin que importe cuál sea su propia situación. “Si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan” (1 Co. 12:26).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Dios y Padre

Domingo 21 Julio

(Jesús dijo:) Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.

Juan 20:17

El Padre mismo os ama.

Juan 16:27

Dios y Padre

Existe una diferencia importante entre los dos términos Dios y Padre empleados en el Nuevo Testamento para hablar de Dios. Cuando se emplea la palabra Dios, se trata de su ser soberano. Cuando es llamado Padre, como lo hacía Jesús, es la manifestación de su relación con él, o de la que iba a establecer entre Dios y nosotros por su obra de gracia.

He aquí algunos ejemplos: “El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano… El que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:35-36). “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” (Juan 1:18). “El Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:23-24). “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

El Señor Jesús siempre habló de Dios como su Padre. Esto expresa la relación entre el Padre y el Hijo: “No estoy solo, porque el Padre está conmigo” (Juan 16:32). Para que tengamos esa relación preciosa con el Padre, el Señor Jesús tuvo que pasar por la cruz; allí nuestro Salvador soportó en nuestro lugar el juicio por nuestros pecados, de parte del Dios santo. Él exclamó en la angustia de su alma: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Y ahora, gracias a la obra de la expiación cumplida por Jesús, los cristianos pueden conocer a Dios como su Padre. Le hablan como a un Padre que los ama y los escucha. Le adoran como “el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 1:3).

1 Crónicas 3 – Lucas 8:1-25 – Salmo 86:7-13 – Proverbios 19:26-27

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Ame a sus enemigos

Julio 20

Ame a sus enemigos

Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. (Romanos 12:14)

La Biblia nos ordena no solo a que no aborrezcamos ni nos venguemos de quienes puedan perjudicarnos, sino que nos dice que debemos ir más allá y bendecirlos. Eso es lo que les dijo Jesús a quienes oyeron su Sermón del Monte: “Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” (Lc. 6:27-28).

Para amar verdaderamente a sus enemigos, debe tratarlos como si fueran sus amigos.

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¿El fin del mundo? (2)

Sábado 20 Julio

Y el Señor le cerró la puerta.

Génesis 7:16

Entrad por la puerta estrecha (Jesucristo); porque ancha es la puerta… que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.

Mateo 7:13

¿El fin del mundo? (2)

Noé subió al arca y Dios cerró la puerta. Entonces, durante cuarenta días y cuarenta noches, un diluvio de agua sumergió la tierra. Todo fue destruido, salvo Noé y los que estaban con él en el arca flotando sobre las aguas.

Así se cumplió el plan de Dios, y Noé fue salvado porque obedeció a Dios.

Hoy, como en el tiempo de Noé, muchos hombres y mujeres parecen ignorar que Dios no soportará para siempre que la humanidad viole sus leyes y sus principios morales. Violencia e inmoralidad, tan ampliamente difundidas en el mundo actual, atraerán los terribles juicios que precederán al retorno de Jesucristo a la tierra, como Soberano, en un momento que solo Dios conoce. El fin del mundo actual tendrá lugar más tarde, y será seguido por la creación de nuevos cielos y una nueva tierra (2 Pedro 3:12-13; Apocalipsis 21:1).

Hoy, la única forma de escapar al juicio de Dios no consiste en construirse un «espacio de supervivencia». El arca de Noé descrita en la Biblia solo es una imagen de lo que Dios ha previsto para que el hombre pueda escapar a su ira y a su juicio. Para hallar gracia ante los ojos de Dios debemos obedecerle, es decir, creer en Jesucristo, el único medio de salvación (Juan 5:24).

Aún hoy Dios nos invita a «entrar en el arca» por la única puerta de salvación, Jesucristo. Un día él cerrará la puerta de la gracia, y los que se queden afuera tendrán que soportar su ira.

1 Crónicas 2 – Lucas 7:24-50 – Salmo 86:1-6 – Proverbios 19:24-25

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La hospitalidad bíblica

Julio 19

La hospitalidad bíblica

Practicando la hospitalidad. (Romanos 12:13)

Los verdaderos discípulos de Cristo no solo deben satisfacer las necesidades de los creyentes y los incrédulos con los que se encuentran, sino también buscar oportunidades de ayudar a quienes no conocen. Esa es la definición bíblica de hospitalidad. Hebreos 13:2 nos dice: “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”.

Usted debe considerar cualquier oportunidad de brindar hospitalidad como un feliz privilegio, no como una carga (1 P. 4:9). Sin duda Gayo tenía esa actitud correcta en su hospitalidad con los maestros que pasaban por su ciudad, ya que el apóstol Juan lo elogió: “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje” (3 Jn. 5-6).

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¿El fin del mundo? (1)

Viernes 19 Julio

Vio el Señor que la maldad de los hombres era mucha en la tierra…

Génesis 6:5

Dijo, pues, Dios a Noé:… Destruiré (a los hombres) con la tierra… Yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra… todo lo que hay en la tierra morirá.

Génesis 6:13-17

¿El fin del mundo? (1)

El tema del fin del mundo atormenta a la gente de manera recurrente. Son innumerables las predicciones hechas sobre este tema a lo largo de la historia. Una de las últimas fechas pronosticadas fue la del 21 de diciembre de 2012. En esta ocasión, la NASA tuvo que desmentir el anuncio hecho por algunos sobre la colisión con un planeta desconocido. Cada anuncio sobre el fin del mundo suscita angustia en unos e ironía en otros. Algunas personas buscan protección construyendo bunkers, espacios de supervivencia, o zonas donde se supone que escaparán a la catástrofe anunciada…

La historia de Noé, relato bíblico muy conocido (leer Génesis 6 al 8), está relacionada con un anuncio sobre el fin del mundo. Poco más de 2000 años antes de Jesucristo, Dios confió a un hombre, Noé, una extraña misión. Debía construir un enorme barco de 140 metros de largo y de tres pisos con compartimentos. Ese navío debía ser el «espacio de supervivencia» para Noé y su familia, así como para los animales que Dios quería salvar de la destrucción. Mediante el diluvio que debía engullir todo ser vivo, Dios quería destruir la tierra de entonces, la cual estaba llena de violencia y corrupción.

A pesar de todas las burlas que Noé debió soportar de su entorno, de todas las preguntas que asaltaban su mente, él obedeció a Dios. Durante muchos años construyó el arca según las instrucciones recibidas. Cuando terminó, Noé hizo entrar a toda su familia en el arca, a las parejas de animales, y finalmente entró él.

(mañana continuará)

1 Crónicas 1 – Lucas 7:1-23 – Salmo 85:8-13 – Proverbios 19:22-23

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El espíritu de compartir

Julio 18

El espíritu de compartir

Compartiendo para las necesidades de los santos. (Romanos 12:13)

La sociedad dice que cada uno de nosotros tiene determinadas posesiones, pero Dios dice que no tenemos nada. Somos sencillamente administradores de aquello con lo que Dios nos ha bendecido. Y parte de esa responsabilidad administrativa es a veces compartir los recursos personales con los hermanos necesitados.

El espíritu de compartir se vio de inmediato en la iglesia primitiva cuando los creyentes después de Pentecostés “perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones… [y] todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas” (Hch. 2:42, 44; vea también 1 Ti. 6:17-18). Pídale al Señor que lo ayude a demostrar ese mismo espíritu de compartir.

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¿La felicidad a nuestro alcance?

Jueves 18 Julio

Vuelve ahora en amistad con él (Dios), y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.

Job 22:21

Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien.

Deuteronomio 30:15

¿La felicidad a nuestro alcance?

Seamos conscientes o no, todos necesitamos ser amados, escuchados, tranquilizados, comprendidos. ¡Cuántas personas buscan en vano ese consuelo! En nuestra sociedad, muchos caminos han sido propuestos para hacer creer al hombre que puede alcanzar la felicidad por sí mismo.

Sin embargo, no podemos acceder a ella sin tener en cuenta a Dios, Aquel que creó al hombre, quien puede y quiere colmar perfectamente todas las necesidades físicas, materiales y, sobre todo, espirituales de su criatura.

Debemos tomar conciencia de nuestra incapacidad natural para recibir esos beneficios de Dios. Pero Dios es un Dios de amor y de perdón; quiere perdonar a todos los que se reconocen pecadores. Para ello dio a su Hijo Jesucristo, quien murió por nuestros pecados. Solo Jesucristo puede dar la felicidad, sanar y calmar las almas decepcionadas o heridas. Él mismo dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Todos los que responden a este llamado reciben la paz y la certeza en lo concerniente a:

– su pasado: el perdón de los pecados, la paz con Dios;

– el presente: una vida nueva, conocer a Dios como Padre;

– el futuro: la esperanza segura de estar para siempre con Jesucristo.

“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” (Salmo 16:11).

“En tu mano están mis tiempos” (Salmo 31:15).

Nahum 3 – Lucas 6:20-49 – Salmo 85:1-7 – Proverbios 19:20-21

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Oración genuina

Julio 17

Oración genuina

Constantes en la oración. (Romanos 12:12)

Para los cristianos consagrados, la oración será tan constante en su vida espiritual como el respirar lo es en su vida física. Eso fue así con los primeros creyentes y cómo adoraron, antes y después de la llegada del Espíritu Santo en el día de Pentecostés (Hechos 1:14; 2:42). Al principio la iglesia designó diáconos para que los apóstoles pudieran dedicarse persistentemente a “la oración y [al] ministerio de la palabra” (Hch. 6:4).

Dios quiere que usted ore “con el espíritu, pero… también con el entendimiento” (1 Co. 14:15) y “sin cesar” (1 Ts. 5:17). Por eso Pablo exhortó a Timoteo a que hiciera que “los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas” (1 Ti. 2:8).

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