Cambios disfrazados de verdad _ 3

Iglesia Evangélica de la Gracia

Cambios disfrazados de verdad

David Barceló

 

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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¡Cuidado, urgente!

Miércoles 3 Julio

Prepárate para venir al encuentro de tu Dios.

Amós 4:12

Jesús… puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios.

Hebreos 7:22-25

Todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Hechos 10:43

¡Cuidado, urgente!

En caso de urgencia nos vemos obligados a reaccionar, a decidir. Luego pensamos: «Si por lo menos hubiera tenido más tiempo, si hubiera sabido, si me hubieran avisado…».

Hoy queremos hablarle de la mayor de las urgencias. La vida terrenal termina invariablemente con la muerte. Todos lo sabemos muy bien, y las circunstancias de la vida nos lo recuerdan continuamente: problemas de salud, fallecimiento de cercanos, catástrofes o guerras en el mundo, incluso simplemente el tiempo que pasa. Sin embargo, postergamos la idea de la muerte hasta el final, tratando de no pensar en ella… salvo en caso de urgencia. Pero entonces corremos el riesgo de que sea demasiado tarde. Por eso la Biblia nos dice: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 4:7). ¿Cómo prepararnos, pues, para la muerte?

–Sabiendo a dónde vamos: el cuerpo vuelve a la tierra, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio (Eclesiastés 12:7).

–Preparándonos para ese encuentro con Dios (Amós 4:12).

–Creyendo que Jesucristo vino para salvarnos y librarnos del poder de la muerte, ofreciéndonos la vida eterna.

Tomemos el tiempo para reflexionar: tarde o temprano la muerte vendrá sobre cada uno de nosotros. Dios nos dice: “Os he puesto delante la vida y la muerte… escoge, pues, la vida, para que vivas” (Deuteronomio 30:19). Hagamos esta elección mientras aún hay tiempo.

Daniel 5 – 1 Juan 4 – Salmo 78:40-55 – Proverbios 18:16-17

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¿Por qué ser autodisciplinado?

Julio 2

¿Por qué ser autodisciplinado?

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado. (2 Timoteo 2:15)

Respecto al vivir disciplinado, Richard Shelley Taylor escribe: “El carácter disciplinado pertenece a la persona que logra un equilibrio al poner bajo control todas sus facultades y todos sus poderes… Con resolución afronta su deber. La domina un sentido de responsabilidad. Tiene recursos interiores y reservas personales que son la admiración de las almas más débiles. Hace que la adversidad la ayude”.

El Señor usa solamente la mente disciplinada que piensa con claridad, entiende su Palabra y presenta con eficiencia su verdad al mundo. Solo la mente disciplinada distingue siempre la verdad del error. Y solo el cristiano disciplinado es un buen testimonio, dentro de la iglesia y delante del mundo.

Dicho de una manera sencilla, la autodisciplina es la obediencia a la Palabra de Dios y la disposición a someter cualquier cosa en la vida a su voluntad, para su excelsa gloria.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Es mejor ser rico en Dios (5)

Martes 2 Julio

La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 6:23

Mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

Mateo 18:8

Es mejor ser rico en Dios (5)

“La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:16-21).

¡Pésima elección! ¿Y cuál es la suya?

El error de este hombre no era ser rico, sino haber descuidado la salvación de su alma y haber dado la prioridad a su comodidad y bienestar material, es decir, haber limitado su vida al horizonte terrenal. No pensó en Dios, o mejor dicho, excluyó a Dios de sus pensamientos. ¿Cuál fue la consecuencia? Estar alejado eternamente de ese Dios a quien no quiso oír.

Dios está cerca: vino hasta mí en la persona de Jesús, su Hijo, quien sufrió por mí. Jesús me habló desde el cielo. Y más aún, me abrió el cielo. Por un lado están los bienes materiales, los placeres, las comodidades, y por el otro está la voz de Jesús que me llama y me ofrece el don de la gracia de Dios: la “vida eterna en Cristo Jesús”. Si le respondo y acepto ese don, quizá tenga que abandonar algún beneficio material, e incluso dejar alguna amistad… Pero Dios me ama, y ¡me promete que esto es mucho mejor!

(continuará el próximo martes)

Daniel 4:19-37 – 1 Juan 3 – Salmo 78:32-40 – Proverbios 18:14-15

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El valor de la autodisciplina

Julio 1

El valor de la autodisciplina

Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura. (1 Corintios 9:26)

La cultura actual está obsesionada con la diversión, los deportes, el materialismo y el placer emocional. En realidad, esas preocupaciones excesivas se han convertido en las características de nuestra superficial, amoral y a veces inmoral sociedad.

Hace un siglo el Presidente Teodoro Roosevelt predijo esos resultados cuando dijo que la prosperidad a cualquier precio, la paz a cualquier precio, la seguridad antes que el deber, el amor a la vida cómoda y la teoría de la vida de hacerse rico destruirían con el tiempo a los Estados Unidos de América.

Un antídoto seguro para semejante manera de vivir es la autodisciplina que se muestra en la vida cristiana genuina. Su dirección y poder espiritual vienen del Señor, pero necesita la autodisciplina si Él va a obrar con eficiencia por medio de usted.

Pablo le escribió a Timoteo: “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera” (1 Ti. 4:8). Pídale a Dios que haga eso una realidad en su vida.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Agotamiento de los recursos naturales

Lunes 1 Julio

Él convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedales; la tierra fructífera en estéril, por la maldad de los que la habitan.

Salmo 107:33-34

Que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente.

Efesios 4:17

Agotamiento de los recursos naturales

Mala noticia para el planeta. En el año 2017 la humanidad consumió en solo 214 días todos los recursos naturales que la tierra puede producir en un año. El «día de rebasamiento» fue el 2 de agosto, según las organizaciones no gubernamentales Global Footprint Network y WWF. El consumo de los países más ricos sobrepasa actualmente los recursos disponibles sobre el planeta.

Sin embargo, Dios había dicho a Noé: “Fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella” (Génesis 9:7). Ahora bien, el hombre utiliza los recursos naturales no solo para su subsistencia, sino también para su placer egoísta, sin moderación… Un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o se derrocha.

Mucho antes del desarrollo de nuestras sociedades de consumo, el apóstol Pablo escribió: “La creación fue sujetada a vanidad” (Romanos 8:20). Ella sufre y suspira esperando la liberación. Jesucristo la librará cuando ejerza el gobierno del mundo.

Hoy él quiere librarnos del espíritu de vanidad que está en nosotros. La satisfacción de nuestras codicias no da una felicidad duradera y tampoco trae paz a nuestros corazones. Solo Jesús es la verdadera respuesta a todas nuestras necesidades. “El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17).

Daniel 4:1-18 – 1 Juan 2:18-29 – Salmo 78:21-31 – Proverbios 18:13

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¡Despierte!

30 de junio

¡Despierte!

Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.

Efesios 5:14

El versículo de hoy cita lo que el profeta Isaías dijo en Isaías 60:1: «Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti». Ese versículo era la esperanza del Mesías, y la interpretación de Pablo es una reflexión de lo que Cristo ha hecho.

Muchos comentaristas bíblicos creen que Efesios 5:14 es un verso de un himno de resurrección cantado por la iglesia primitiva. Lo ven como una invitación; una presentación del evangelio. El pecador es el que duerme, y la invitación es a que despierte y resucite. El Salvador es Cristo, que alumbrará la vida.

Al igual que Rip Van Winkle, los hombres y las mujeres están durmiendo a través del tiempo; un tiempo de gracia. Cuando despierten, será demasiado tarde. Por eso Pablo los exhorta, como debemos exhortarlos nosotros, a que despierten y se levanten de los muertos.

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Dios no escatimó a su propio Hijo

Domingo 30 Junio

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

Salmo 22:1

(Dios) no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Romanos 8:32

Dios no escatimó a su propio Hijo

La vida del Señor Jesús estuvo marcada por la obediencia a Dios su Padre. Él no obedecía por obligación sino por amor a Dios. Avanzando hacia la cruz, dijo: “Para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago” (Juan 14:31). Obediente, se dejó crucificar dando su vida por hombres culpables. Así proclamó delante del mundo entero su amor por su Padre y por nosotros. Él fue “obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:8). Ningún amor humano puede compararse al amor del Padre por el Hijo y del Hijo por el Padre.

Este amor condujo al Señor Jesús a la cruz. Para poder perdonar nuestra culpa, Dios exigía un rescate. Por lo tanto Jesús cargó con nuestros pecados; Dios mismo lo golpeó, “por nosotros lo hizo pecado” (2 Corintios 5:21). Como lo anunció el profeta Isaías, Jesús “herido fue por nuestras rebeliones… el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:5-10).

En esas horas de angustia indecible, Jesús se volvió hacia el Dios a quien amaba y en quien confiaba. Pero Dios, el Dios santo, abandonó a su Hijo cargado con nuestros pecados. Y Jesús clamó a gran voz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Dios nos dio a su Hijo. Quien cree que sus pecados fueron expiados en la cruz puede decir: “El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). Sí, “Dios es amor” (1 Juan 4:8).

Daniel 3 – 1 Juan 2:1-17 – Salmo 78:9-20 – Proverbios 18:11-12

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Reprenda el pecado

Junio 29

Reprenda el pecado

No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas. (Efesios 5:11)

En vez de hacer lo que hacen las personas del mundo, debemos reprender su maldad. Se nos pudiera llamar la CIA espiritual: nuestro trabajo es reprender las fechorías de las tinieblas. Nuestro instrumento es la Palabra de Dios: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Ti. 3:16, cursivas añadidas). Nuestra vida y nuestras pa­la­bras deben reprender el mal.

A veces por la manera en la que usted vive puede reprender el mal en la vida de las personas. ¿Alguna vez ha caminado hacia personas que saben que usted es cristiano y que da la casualidad que están en medio de una conversación indecente? ¿Cambian de pronto de conversación? Cuando algunos incrédulos con quienes yo jugaba golf se enteraban de que yo era pastor, sus palabras y actitudes cambiaban de inmediato.

También Dios nos ha dado la misión de reprender verbalmente el mal del mundo. Debemos diagnosticarlo, confrontarlo y después dar la solución. El pecado es un cáncer que debe extirparse. No se ayuda a nadie con pasar por alto su pecado. Las personas deben reconocer su pecado antes de que puedan ver su necesidad de un Salvador.

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¿A dónde vas?

Sábado 29 Junio

Enséñame, oh Señor, tu camino, y guíame.

Salmo 27:11

Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.

Salmo 143:8

¿A dónde vas?

«¿A dónde vas cuando caminas dormido…?». Este es el título de un espectáculo quebequés (de Quebec, Canadá) que tuvo mucho éxito. Es un espectáculo nocturno en el cual el público deambula en un decorado que hace soñar y olvidar la realidad.

Pero volvamos nuestros pies a la tierra. ¿A dónde voy? ¿Cuál es el sentido de mi vida? Esta pregunta no se limita a mi vida terrenal. La etapa de la muerte no es el fin de la existencia. ¿Tengo mis ojos abiertos para ver la meta de mi vida, o camino dormido? ¿Puedo permanecer en la incertidumbre respecto al lugar donde pasaré la eternidad?

En su Palabra Dios nos advierte: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios” (Amós 4:12). Jesús vino a la tierra para esclarecer nuestros pensamientos y darnos certezas respecto al porvenir. Él nos dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Nuestro futuro eterno se decide durante nuestro paso por la tierra: “la vida y el bien” en el cielo, o “la muerte y el mal” lejos de Dios. Aun hoy, Dios dice a cada uno: “Escoge, pues, la vida” (Deuteronomio 30:15, 19). Su Evangelio afirma: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).

¡No atravesemos la vida con los ojos cerrados, abrámoslos bien para mirar hacia Jesús, nuestro Salvador y nuestra esperanza!

Daniel 2:24-49 – 1 Juan 1 – Salmo 78:1-8 – Proverbios 18:9-10

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