Llevar su cruz

Domingo 23 Abril

Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Mateo 16:24

Llevar su cruz

En el lenguaje corriente la expresión «llevar su cruz» hace referencia a que cada uno tiene su parte de preocupaciones y sufrimientos en la tierra.

Pero cuando Jesús habla de seguirlo «llevando su cruz», se refiere a la costumbre romana de la época: los condenados a ser crucificados debían llevar su cruz hasta el lugar del suplicio. “Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera… y allí le crucificaron” (Juan 19:17-18). Cuando uno veía pasar a alguien llevando una cruz, dos cosas estaban claras:

– Para esa persona los placeres de este mundo ya no existían. Se dirigía a la muerte, por lo tanto, estas cosas ya no le concernían.

– Por muy competente que fuera, esa persona ya no le interesaba a la sociedad, pues estaba condenada. ¡Nadie esperaba nada de él; nadie lo quería!

El apóstol Pablo hace alusión a ello cuando afirma que, identificado con Jesucristo crucificado, había terminado con el mundo, y el mundo con él (Gálatas 6:14). Pablo y la sociedad sin Dios no tenían nada que ver el uno con la otra.

Cristianos, pongamos la cruz de Jesucristo entre nosotros y el mundo organizado bajo la autoridad de Satanás. Nosotros debemos tomar la decisión de vivirlo de forma concreta, es decir, de «tomar nuestra cruz» y seguir a Jesús. No seremos perdedores, pues si morimos en cuanto al mundo, nuestra vida “está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:3). En esta condición seremos testigos vivos de Jesús en el mundo y ante los que nos rodean.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20).

Ezequiel 45 – 2 Pedro 3 – Salmo 47 – Proverbios 14:9-10

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«El conoce el camino por donde voy: cuando me haya probado saldré como el oro.» Job 23:10

Manantiales en el Desierto

Lettie B. Cowman

Abril 22

«El conoce el camino por donde voy: cuando me haya probado saldré como el oro.» (Job 23:10, Versión Moderna.)

Creyente, ¡Qué seguridad tan gloriosa! Tu camino, aunque sea un camino torcido, misterioso, embrollado, de pruebas y lágrimas,-«El lo conoce.» El horno que fué calentado por siete veces, El lo encendió. Hay un guía Omnipotente que conoce y guía nuestros pasos, bien hacia el estanque de Marah, o al gozo y refrigerio de Elim.

Aquel camino oscuro para los Egipcios, posee su columna de nube y fuego para Su propio Israel. El horno está ardiendo, pero no solamente podemos confiar en la mano del que lo enciende, sino que tenemos la seguridad de que el fuego no está encendido para consumir, sino para refinar; y una vez que se ha terminado el proceso de refinamiento, El saca a los Suyos puros y limpios como el oro.

Cuando ellos piensan que Se encuentra más retirado, a menudo El está más cerca. «Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, Tú conociste mi senda.» (Salmo 142: 3.)

¿Conocemos a Uno que brilla más que la luz del sol y visita nuestra cámara cuando aparecen los primeros rayos vespertinos? ¿Hemos apreciado esta mirada de ternura y compasión infinita que nos sigue durante el día y sabe el camino que tomamos?

El mundo, en la hora de la adversidad habla de la «Providencia» ,»La voluntad de la Providencia,» «Los golpes de la Providencia.» ¿Qué es eso?

¿Por qué destronar a un Dios vivo que dirige, de la soberanía de Su propia tierra? ¿Por qué substituir una abstracción inanimada y como muerta, por un Jehová personal que actúa controla?

De que manera tan prodigiosa se nos sacaría el aguijón aún la mayor prueba, si solamente viésemos como vio Job, ninguna otra mano, sino la mano Divina. El vio aquella mano detrás de las espadas relucientes de los Sabéos; la vio detrás de la luz del rayo; la vio dando vuelos a la tempestad; la vio en el terrible silencio de su casa saqueada.

«Jehová dió, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.» (Job 1:21.)

Viendo de esta manera a Dios en todas partes, su fé alcanzó su clímax cuando sentado sobre su lecho de cenizas podía decir, Aunque me matare, no obstante confiaré en El.» (Job 13 :15, Versión Inglesa.)-Macduff.

¿Qué significa la palabra de la cruz para usted?

Sábado 22 Abril
Jesús… sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Hebreos 12:2

La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
1 Corintios 1:18

¿Qué significa la palabra de la cruz para usted?
Testimonio
En la facultad donde enseñaba, un compañero, profesor de economía, me dijo simplemente estas palabras: «Dios existe, y Jesucristo está vivo». Yo estaba tan sorprendido que ni siquiera respondí, pero pensé: «Este sí que sabe». Se trataba de un cristiano nacido de nuevo, que tenía la vida de Jesús en su corazón. Que «Dios existe», yo lo creía sin problema, pero mi compañero también había dicho: «¡Jesús está vivo!». Esta simple frase quedó grabada en mi mente hasta el momento en que, durante una reunión cristiana, escuché la predicación de la palabra de la cruz. Nunca había oído decir tan claramente: Todos son pecadores, todos están bajo la condenación, salvo si aceptas a Aquel que murió por ti en esta cruz. ¡Él quiere ser tu Salvador!

Al final el predicador dijo: «Los que fueron tocados por este mensaje de la cruz, los que comprendieron que Jesús murió por ellos (fue mi caso), levanten la mano, quiero orar por ustedes». En medio de 400 personas, yo sabía que era uno de ellos, pero no levanté la mano. Sin embargo, en ese momento acepté a Jesús en mi corazón y nací de nuevo. Dios me perdonó, tuvo compasión de mí. Hoy sé que Jesús no se quedó en la tumba, que la muerte no pudo retenerlo. Resucitó al tercer día, y ahora está vivo, sentado a la diestra de Dios.

Henri
¿Qué significa para usted la cruz de Cristo? ¿Es locura o salvación?
Ezequiel 44 – 2 Pedro 2 – Salmo 46:8-11 – Proverbios 14:7-8

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¿Sabe qué es un heliostato?

Viernes 21 Abril

En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.

Efesios 5:8

El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.

Isaías 9:2

¿Sabe qué es un heliostato?

Un heliostato es un dispositivo que permite seguir la trayectoria del sol, normalmente es utilizado para dirigir, durante todo el día, los rayos solares a un punto fijo o a una pequeña superficie por medio de unos espejos…

Algunos pueblos apartados como Viganella (Italia) o Rjukan (Noruega) han colocado heliostatos en las alturas para llevar la luz solar a una plaza pública en pleno invierno. Así estos pueblos, que de otra manera estarían a la sombra, reciben luz varias horas al día gracias a los espejos que siguen el movimiento del sol.

Cristianos, ¡de igual modo debería suceder en nuestras vidas! Jesús nos invita: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). Él nos anima a responder con amor ante el odio, con bondad ante la burla, a ser pacientes en la prueba y serenos en momentos de conflicto.

Jesús también dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12). Nuestra luz debe ser el reflejo de lo que Jesús, el Hijo de Dios, es. Y así como los espejos de Rjukan o Viganella no servirían de nada sin el sol, nosotros tampoco podemos hacer nada si no vamos a Jesús mediante la fe. De los primeros discípulos se decía: “Les reconocían que habían estado con Jesús” (Hechos 4:13). ¡Si por la fe vivimos en contacto con Jesús, los demás lo verán! ¡La luz de la vida los iluminará!

Ezequiel 43 – 2 Pedro 1 – Salmo 46:4-7 – Proverbios 14:5-6

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«Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo,»_Romanos 4:21

Manantiales en el Desierto

Lettie B. Cowman

Abril 21

«Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo,»

(Romanos 4:21.)

Se nos dice que Abraham podía mirar a su propio cuerpo y considerarlo como muerto, sin que por esto se desalentase, porque él no miraba a sí mismo, sino al Todopoderoso.

¡El no vaciló en la promesa, sino que permaneció de pie firme, debajo de su carga poderosa de bendición.

En vez de debilitarse, aumentó su fé y se fortaleció cuando las dificultades se hacían más aparentes. Glorificó a Dios en todo por medio de Su suficiencia, estando «completamente persuadido» (como dice el texto griego) «Que El que había prometido» no es que meramente pudiese, sino como dice literalmente que «abundantemente puede cumplir,» porque

tiene una infinidad de recursos muy superiores a las necesidades.

El es el Dios de los recursos sin límites. La limitación solamente existe de nuestra parte. Nuestras peticiones, pensamientos y oraciones son demasiado pequeñas; lo que esperamos es muy limitado. El trata de elevarnos a una concepción más elevada y nos incita a que esperemos cosas mayores. ¿Nos vamos a mofar de Él? No hay límites que podemos pedir y esperar de nuestro glorioso El-Shaddai: y solamente se nos ha dado una medida para Su bendición, y es la siguiente: «Según el poder que obra en nosotros,»-A. B. Simpson.

«Trepa a la casa donde se guardan los tesoros de bendición, por la escalera divina de las promesas. Abre con una promesa, como si fuese una llave, la puerta donde se hallan las riquezas de la gracia de tu Dios.»

El ciego sanado

Jueves 20 Abril

Si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos.

2 Corintios 4:3-4

Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.

Juan 9:25

El ciego sanado

La Biblia narra el encuentro de Jesús con un hombre ciego de nacimiento. Ese hombre mendigaba, pues no podía trabajar. Su situación era triste, ya que los médicos no tenían remedio para su ceguera (Juan 9:32). Pero Jesús amaba a este ciego. Se acercó a él y quiso sanarlo.

Como ese mendigo, muchos seres humanos son espiritualmente ciegos, pues no conocen a Dios ni sus pensamientos. Rehúsan creer en el Creador y quieren vivir a su antojo, como si Dios no existiese. ¡Qué ultraje para él!

Sin embargo, Dios ama a todos los hombres. Él sacrificó a su Hijo Jesucristo por ellos, quienes son culpables ante él y merecen una condenación eterna. Aún hoy Dios los busca, los llama y les ofrece su perdón. Desea abrir sus ojos y darles la vida eterna por medio de Jesús y junto a él. Por amor quiere que sean sus hijos eternamente.

Para curar al ciego, Jesús puso lodo en sus ojos y le mandó lavarse. Por medio de esta petición probó su fe. El ciego obedeció, mostrando así que creía en la palabra de Jesús. Se lavó los ojos: ¡y el milagro se produjo! ¡Podía ver, acababa de ser sanado!

¿Sabe usted que Jesús desea abrir los ojos de su corazón?

“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9). Jesús mismo dice: “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas” (Juan 12:46).

Ezequiel 42 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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Derechos del hombre y derechos de Dios

Miércoles 19 Abril

En el mundo estaba (Jesús), y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Juan 1:10-12

Derechos del hombre y derechos de Dios

La Declaración de los Derechos del Hombre es un documento capital en la historia de Francia y del mundo. Las grandes nociones de libertad, de respeto a las diversas opiniones, de igualdad ante la ley, que hoy nos parecen evidentes, hace más de dos siglos no lo eran en absoluto.

Su introducción afirma que «la ignorancia, el olvido o el menosprecio a los derechos del hombre son las únicas causas de las desgracias públicas». Pero hacemos la siguiente pregunta: ¿No estamos olvidando aún más los derechos de Dios? Pues, esta ignorancia y el desprecio a Dios son precisamente la primera causa de las desgracias de la humanidad.

Sí, Dios tiene derechos, y a menudo son despreciados. Son los derechos de Aquel que creó al hombre. Dios también estableció leyes morales que mandó escribir en la Biblia. Su objetivo es unir la felicidad de la criatura al honor debido al Creador. En estas leyes muchas personas solo ven un ataque a su libertad; un ejemplo de ello son las leyes que tienen que ver con el matrimonio y la familia. Pero Dios también tiene derechos ligados a su amor. Para salvar a los hombres esclavizados por el pecado, “no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Romanos 8:32). Semejante don da a Dios derechos sobre aquellos a quienes ama, es decir, sobre usted y yo. ¿Los reconocemos?

“Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14).

Ezequiel 41 – 1 Pedro 4 – Salmo 45:10-17 – Proverbios 14:1-2

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Creer y practicar (2)

Martes 18 Abril
(Jesús dijo:) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
Juan 15:5
Creer y practicar (2)

A veces oímos decir: «¡Soy creyente pero no practicante!». ¿Qué pensaríamos de alguien que dijese: «Soy pianista, pero no practicante»? ¡Esta declaración se contradice a sí misma! Un creyente que no es practicante no es un creyente, pues “la fe sin obras está muerta” (Santiago 2:26).

Pero, ¿qué significa «practicar»? ¿Significa ir a la iglesia un par de veces al año, respetar algunos ritos o tradiciones, cumplir con todos los deberes religiosos comúnmente impuestos? ¡No! ¡Esto significa tener una relación personal con Jesucristo, el Hijo de Dios! ¿Cómo podríamos descuidar una relación tan importante? El apóstol Pedro escribió a los que habían creído en Jesús: “Aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 Pedro 1:8). ¿Cómo vivir en “la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20), sin que haya efectos en mi vida?

La fe y las obras hechas por la fe son inseparables. Esta vida en comunión con Jesús se manifiesta concretamente leyendo la Biblia, orando, reuniéndose con otros cristianos. Está caracterizada por el amor hacia los hermanos y hermanas, la generosidad, el deseo de obedecer la Palabra y hablar de Jesucristo en nuestro entorno. El evangelio dice que “por el fruto se conoce el árbol” (Mateo 12:33). Cada uno debe hacerse esta pregunta: ¿me parezco a un buen árbol o a uno malo? ¿Soy un verdadero creyente o me falta el vínculo vital con Cristo?

“Somos… creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).

(continuará el próximo martes)
Ezequiel 40:24-49 – 1 Pedro 3 – Salmo 45:6-9 – Proverbios 13:24-25

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Aliento bíblico para creyentes deprimidos | Blake Boylston

Experimentar una depresión puede devastarte y desorientarte. Te sientes terrible y no sabes por qué. O tal vez sabes por qué, pero no importa lo que hagas o lo mucho que lo intentes, no puedes superar tu dolor y desesperación.

En estas situaciones es bueno comunicarse con un pastor, médico, o consejero. Y aunque la Biblia no sustituye la ayuda médica, sí habla sobre estos problemas, y las personas que sufren pueden beneficiarse de su sabiduría.

Aquí hay cinco verdades bíblicas en las que puedes enfocarte en tiempos difíciles

1) Mira
Presta atención a las personas a tu alrededor que intentan ayudarte. No subestimes la providencia del Señor a través de aquellos que Él pone en tu vida en el momento de tu depresión. Considera los siguientes proverbios:

“En todo tiempo ama el amigo, y el hermano nace para tiempo de angustia”, Proverbios 17:17.

“No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre, ni vayas a la casa de tu hermano el día de tu infortunio. Mejor es un vecino cerca que un hermano lejos” Proverbios 27:10.

Aquí vemos el valor de tener familiares y amigos que sean leales y cercanos. Entonces pregúntate a ti mismo:

¿Quién me vigila constantemente?
¿Quién parece estar disponible para hablar y pasar tiempo conmigo?
¿Quién sigue haciendo todo lo posible para hacerme sentir importante y amado?
Quienquiera que sea, no pases por alto ni subestimes la provisión de Dios para ti a través de ellos.

2) Limita
Descubre tus limitaciones físicas, sociales, y emocionales, y acéptelas humildemente bajo el control soberano de Dios.

No es raro que las tareas que alguna vez parecían simples se vuelvan difíciles cuando se está deprimido. Puede ser difícil comer bien, hacer ejercicio, o dormir bien. Puede ser útil, entonces, hacer algunos ajustes en tu estilo de vida para enfrentar cada día. Podrías reducir las responsabilidades adicionales en el trabajo, o decir “no por ahora” a nuevos compromisos. Incluso uno de los compañeros de viaje y ministerio de Pablo, Trófimo, enfrentó una enfermedad que le obligó a dejar de lado los viajes ministeriales durante una temporada (2 Ti. 4:20). Ir a tiempo parcial, cambiar de carrera, tomar vacaciones o un sabático pueden ser pasos razonables hacia la recuperación.

3) Lamenta
Está bien llorar, llorar, y llorar. Algunos se sienten culpables por sentirse tristes. Sin embargo, la tristeza o el dolor no son sentimientos que debamos reprimir. La tristeza es una de las expresiones más claras de nuestra humanidad. De hecho, muchos de nosotros no nos lamentamos lo suficiente por las cosas que Dios espera que nos lamentemos. Cosas como:

Nuestro propio pecado contra Dios y otros (Sal. 31:9–10; Lam. 1; Esd. 10:1; Mt. 26:75; 2 Co. 2:5–7; 7:10–11; Ef. 4:30; Stg. 4:9).
Ver personas rebelarse contra la Palabra de Dios (Sal. 119:136).
Anhelar que los pecadores se vuelvan a Cristo para salvación (Lc. 19:41–42; Ro. 9:1–3).
Separarse de amigos cercanos (Hch. 20:36–38; Fil. 2:26; 2 Tim. 1:4).
Experimentar la muerte de seres queridos (Nm. 20:29; Dt. 34:8; Jn. 11; 1 Ts. 4:13).
Anhelar que los creyentes más jóvenes sean hechos como Cristo (Gál. 4:19).
Y a veces nos sentimos deprimidos por razones que no podemos entender, lo que puede ser extremadamente frustrante. No importa cuál sea la razón, cuando experimentes una nube de depresión, trae tu dolor y gritos de ayuda a Dios en oración (Sal. 42; 88). Él ve todo lo que estás pasando (Sal. 139) y conoce tu débil ser (Sal. 103:14). Cualquiera sea la causa de tu melancolía, debes saber que el Señor es compasivo al oír tu clamor. Él está “cerca de los quebrantados de corazón” (Sal. 34:18).

4) Ríe
La depresión no es nada de qué reírse, y aquellos que ministran a los espíritus abatidos nunca deberían burlarse de ello.

Toma nota de todo lo que te brinde alegría y aligere tu estado de ánimo.

La depresión no es nada de qué reírse, y aquellos que ministran a los espíritus abatidos nunca deberían burlarse de ello. Incluso cantar cantos alegres en el momento equivocado puede empeorar un alma desanimada (Pr. 25:20). Y sin embargo, una de las formas más prácticas y beneficiosas en que Dios puede levantar un alma cansada es al comunicarte con personas con las que disfrutas estar. Como dice Proverbios 17:22: “El corazón alegre es buena medicina”. Siempre que sea posible, disfrutar de los buenos regalos de la mano de Dios en compañía de amigos queridos puede alegrar nuestros espíritus y traer gloria a Dios (Ecl. 2:24–26; Stg. 1:17; 1 Ti. 4:4–5; 6:17).

5) Ama
El amor de Dios llega a tu oscuridad y te encuentra donde estás.

Una de las frases más difíciles de aceptar y creer en una temporada de depresión es: “Dios te ama”. Tus pensamientos parecen decirte lo contrario. Pensamientos como:

“Dios me ha abandonado”.

“Dios me ama pero probablemente no le caigo bien”.

“Dios no puede usarme ahora para el avance del evangelio y el reino”.

Amado, si ese eres tú, ¡no hay otro lugar al que puedas ir para recibir verdadera y duradera alegría y esperanza fuera del evangelio de Jesucristo! El evangelio es la buena noticia de que Dios entra en nuestra oscuridad al tomar forma humana y habitar entre nosotros. Se trata de cómo el eterno Hijo de Dios vino a revelarse como la vida y la luz del mundo (Jn. 1:4–5, 9; 8:12; 9:5; 14:6). Jesús es el gran médico en el cual los pecadores pueden encontrar sanidad y descanso, principalmente para sus almas (Mt. 9:12; 11:28-30; 1 Pe. 2:24-25).

Así que estudia el evangelio. Medita en ello. Predícaselo a tu alma. Y entiende que incluso en las profundidades de tu depresión, el amor de Dios permanece.

Un apretón útil
La depresión nos hace sentir la debilidad de nuestra humanidad, pero no disminuye el poder de Dios.

Charles Spurgeon reflexionó una vez: “Cientos de veces he podido dar un apretón útil a los hermanos y hermanas que se han encontrado en esa misma condición, un apretón que nunca podría haber dado si no hubiera experimentado ese profundo desaliento”.

Spurgeon e innumerables creyentes a lo largo de la historia han visto cómo Dios usa sus luchas viciosas con la depresión para ministrar a otros que están bajo esa misma nube oscura. La depresión tiene una forma peculiar de hacer que las personas se sientan solas, temerosas, inútiles y, muchas veces, sin esperanza. Pero si miras a Cristo y escuchas las promesas de Dios, tu fe y esperanza se fortalecerán mientras esperas en Él. Y si te apoyas en el amor y el cuidado de otros que están tratando de ayudarte, el Señor hará su plan soberano para Su gloria y tu bien, incluso a través de la desconcertante prueba de la depresión.

La depresión nos hace sentir la debilidad de nuestra humanidad, pero no disminuye el poder de Dios. Y como compañero de lucha, tú puedes ser un canal de bendición único para aquellos en el mismo peregrinaje.

Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Equipo Coalición.
Blake Boylston es pastor asistente en la Iglesia Bautista Capitol Hill en Washington, D.C.

¡Ser Bondadoso No es para Débiles!| Stephen Davey

¡Ser Bondadoso No es para Débiles!

Escrito por Stephen Davey

Publicado originalmente bajo el título «Kindness is not for the weak at heart»

En 1975, Raymond Dunn nació con una fractura de cráneo y falta de oxígeno que le provocó graves discapacidades intelectuales. A medida que Raymond crecía, la familia descubrió más complicaciones médicas. Su cuerpo sufría hasta 20 convulsiones por día. También era ciego, mudo y prácticamente inmóvil.

Raymond tenía alergias severas. Después de numerosos intentos de encontrar algo que pudiera digerir, su madre y los médicos encontraron un solo alimento. Era una fórmula a base de carne hecha por la empresa Gerber Foods. Pero en 1985, Gerber dejó de fabricar la fórmula con la que Raymond estaba mejorando.

Carol Dunn recorrió el país para comprar lo que les quedaba a las tiendas. Acumuló cajas y cajas del producto para su hijo. Pero en 1990, se acabó su suministro.

Cuando algunos empleados de Gerber recibieron la noticia, hicieron algo al respecto. Muchos de ellos donaron cientos de horas de trabajo para sacar equipos viejos, instalar una línea de producción, obtener una aprobación especial del departamento de agricultura y producir la fórmula, todo para un niño especial.

En enero de 1995, Raymond Dunn, conocido como el «niño Gerber», falleció. Pero durante su breve vida, inspiró un sorprendente nivel de bondad.

La bondad está arraigada en el amor de Dios.
Aunque cada año en noviembre se celebre el “Dia mundial de la Bondad», la mayor parte del mundo ignora que la bondad está arraigada en el amor de Dios. En 1 Corintios 13:4, Pablo comienza su definición del verdadero amor diciéndonos que «el amor es paciente y bondadoso…»

Lo que hace que la bondad sea única entre los otros atributos del amor es que requiere un compromiso activo. Es posible mantener la distancia y limitar el contacto si tiene problemas en una relación en particular. Es posible evitar a esa persona y así evitar el conflicto.

Pero el amor, como Dios lo define, es mucho más que la falta de conflicto. La bondad no funciona a distancia. La bondad es algo que demuestra. La bondad requiere participación, no evasión.

¡La bondad no es para débiles!
La iglesia primitiva sabía lo que significaba demostrar bondad. En el siglo segundo, los incrédulos se sorprendieron de la bondad de los cristianos hacia las personas que los rechazaban. Se sorprendieron tanto que se les ocurrió un nuevo apodo. A menudo cambiaban una letra griega, convirtiendo «Cristiani» (seguidores de Cristo) en «Crestiani» (hecho de bondad).

¿Sorprendemos a alguien hoy con nuestra amabilidad? ¿Está el mundo asombrado por la demostración de bondad en nuestras vidas?

Le animo a someterse nuevamente a Dios para que pueda demostrarle a su mundo la bondad de Dios. Cuando lo hace, se convierte en un ejemplo único e irrefutable del amor de Dios

Este artículo ha sido traducido y adaptado con el consentimiento de su autor.

Puede encontrar el artículo original en la página web del autor.
https://www.wisdomonline.org/articles/kindness-is-not-for-the-weak-at-heart