Las Relaciones con Nuestros Amigos

Las Relaciones con Nuestros Amigos

vpv-logo_0

 Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaEl pasaje en Génesis capítulo 2 es muy conocido. Después de que Dios hizo al hombre, observó que había una necesidad en su vida, una soledad persistente de la cual Adán no pudo deshacerse.

“Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él”. (Génesis 2:18)

Como cumplimiento de esa promesa de ayudar a Adán con su necesidad de compañía, Dios se involucró:

“Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el Señor Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura. Entonces el Señor Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre.” (Génesis 2:21-22)

En Génesis 3:8, leemos que el Señor vino a relacionarse con Sus criaturas durante “la brisa fresca de la tarde”. Me imagino que tal tiempo debe haber sido una práctica común entre Dios, Adán y Eva.

Él los consideraba valiosos y por eso el Creador infinito dedicaba tiempo para relacionarse con Sus amigos en el Jardín del Edén. Él observaba sus necesidades; se involucraba con ellos de manera personal y hacía todo lo necesario para ayudarles. Cultivar esa relación era algo que Dios consideraba una actividad beneficiosa.

Me hizo gracia una caricatura que vi en una revista. Mostraba un ladrón utilizando una de esas máscaras tipo llanero solitario. Con su pistola apuntaba a sus víctimas temerosas y les decía: ¡Denme todo lo que tengan de valor! En el siguiente dibujo, una de las víctimas empezó a meter a sus amigos en la bolsa del ladrón.

Tengo una pregunta para usted. ¿Qué tan valiosas son sus relaciones? Si le cuesta responder a eso le ayudaré a decidir. Haga una pausa y piense en los últimos dos meses. ¿Cuánto tiempo ha pasado desarrollando y disfrutando esas relaciones?

Jesús, el Hijo de Dios consideraba muy valiosa la relación que tenía con Sus discípulos. Literalmente, pasaban muchas horas juntos. Comían juntos, lloraban y estoy seguro que hasta reían juntos. Siendo Dios, Él realmente no “necesitaba” a esos hombres. Tampoco necesitaba aguantar los problemas que a veces ellos causaban. Pero Él amaba a esos doce hombres. Creía en ellos. Tenía una relación especial, muy parecida a la de Pablo, Silas y Timoteo; a la de David y Jonatán; a la de Bernabé y Juan Marcos; a la de Elías y Eliseo.

Tal como el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge lo expresó: “La amistad es un árbol de protección”. ¡Muy cierto! Cualquier tiempo que ocupemos para invertir en las relaciones será un tiempo bien utilizado. Y cuando lo hagamos, tengamos en mente que estamos “imitando a Dios”, ya que Su Hijo hizo exactamente eso.

Cómo Implementar Nuestro Tiempo Libre

Por supuesto, el objetivo final de todo esto es realmente ponerlo en práctica. Podemos asentir

en señal de acuerdo hasta que la cabeza se nos caiga, pero nuestra mayor necesidad no es la disposición, es la demostración.

A continuación, un par de sugerencias que le ayudarán:

1. De manera deliberada, no permita que los detalles interminables de la vida le absorban. Nuestro Salvador lo expresó de manera clara cuando dijo que no podíamos servir a Dios y al hombre al mismo tiempo. Y lo hacemos, ¿no es cierto? Las palabras de Jesús en Mateo 6 se pueden parafrasear de la siguiente forma: No te preocupes por esas cosas que solo Dios puede controlar.

Cada mañana, decida de manera deliberada no permitir que la preocupación le robe su tiempo y su descanso.

2. De manera consciente, comience a apartar un tiempo para descansar. Recuerde, una vez que Dios hizo el mundo, Él descansó. Nosotros debemos imitarle.

Para que el descanso ocurra en nuestras vidas, Cristo debe encontrarse en el enfoque correcto. Él debe estar en el lugar correcto antes de que podamos esperar que nuestro mundo se acomode.

Se cuenta de un hombre que llegó a su casa sumamente exhausto. Era uno de esos días terribles llenos de presión, fechas límites y demandas. Su deseo era poder relajarse y encontrar quietud. Tomó el periódico y se sentó en su silla junto a la chimenea. Apenas se quitó los zapatos, su hijo de cinco años se subió en su regazo con una gran sonrisa: ¡Hola papá! ¿Jugamos?

Él quería muchísimo a su hijo, pero necesitaba un tiempo para recuperarse y descansar. ¿Cómo podría convencer a su hijo que lo dejara descansar unos minutos?

El hombre observó una gran imagen del planeta tierra en el periódico. Inmediatamente, le dijo a su hijo que le trajera unas tijeras y cinta adhesiva. Cortó la imagen del planeta en varias formas y tamaños para crear un rompecabezas. Una vez cortadas las piezas, se las dio a su hijo y le dijo: “Une las piezas y pégalas con la cinta adhesiva. Cuando lo hayas hecho, regresa aquí y jugaremos”.

El niño se fue corriendo a su cuarto mientras que el hombre suspiraba de alivio. Pero en menos de 10 minutos el chico ya había regresado con la imagen correctamente adherida. El padre asombrado le preguntó: ¿Cómo lo hiciste tan rápido?

“Fue muy fácil, papá. Detrás de la imagen del planeta tierra, se encontraba la foto de un hombre. Cuando puse las partes del hombre en su forma correcta, el planeta quedó ordenado también”.

Interesante, ¿verdad? Lo mismo sucede en la vida. Cuando el Hombre se encuentra en el lugar correcto, es asombroso lo que pasa en nuestro mundo. Y principalmente lo que nos pasa a nosotros. Puedo asegurarle que si hace un análisis de lo que es realmente importante en su vida; si mira al pasado y piensa en la forma en que administró su tiempo, su tiempo libre habrá sido más importante que todas esas horas que ocupó trabajando arduamente. No espere que sea muy tarde para disfrutar la vida.

Disfrútela ahora. Aléjese de la rutina y de las largas horas de trabajo. Descubrirá que la vida es más que el trabajo y un salario. Usted nunca será el mismo. Le aseguro que las fracturas causadas por la tensión sanarán.

En otras palabras, usted empezará a disfrutar la vida al máximo.

– See more at: https://visionparavivir.org/ministerio/articulos/relaciones-nuestros-amigos#sthash.Jl5YGAGh.dpuf

chuck_swindollConocido sencillamente como “Chuck” en la comunidad cristiana en todo el mundo, el pastor, maestro y escritor Charles R. Swindoll ha dedicado más de cuatro décadas a
la comunicación clara de la Palabra de Dios.  Junto con una devoción abrumadora por ver la gracia de Dios transformando vidas, el pastor Chuck modela a la vez el gozo contagioso que brota al seguir al Señor Jesucristo de todo corazón.
 Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. http://www.visionparavivir.org

¿Cómo Puedo Encontrar Libertad Sobre la Culpa del Pecado Sexual?

¿Cómo Puedo Encontrar Libertad Sobre la Culpa del Pecado Sexual?

vpv-logo_0

Charles R. Swindoll

Pregunta: Yo tenía 19 años y estaba embarazada cuando me casé con mi primer esposo. Estuvimos juntos por casi dos años antes que él me dejara por otra. Mi segundo esposo era un alcohólico, y nos divorciamos hace cinco años. Acepté a Cristo poco después del divorcio, e hice un compromiso firme de seguir a Cristo. Me enamoré de un señor Cristiano, y pensaba que él me amaba. Me presionó a tener relaciones sexuales y nos acostamos juntos algunas veces, y después me dejó. Después de esto, me sentía tan avergonzada que comencé a tomar y acostarme con otros hombres que conocía en los bares. Me siento tan sucia y usada. Me siento adormecida por dentro; me siento como que si he perdido mi alma. Estoy desesperada por regresar a Dios, pero me siento tan desconectada de su presencia. ¿Qué hago?

Respuesta: Nos duele mucho por el dolor que usted está pasando y la desesperación que usted siente. Sus palabras están emocionalmente intensas—sucia, perdida, desconectada. Está cargada de una carga pesada a causa de su pecado. Tal vez está enojada con si misma, también por confiar en un hombre que decía ser un cristiano. Su sentir adormecido, mucho como un golpe emocional, es la manera su mente se confronta con el dolor. Ha apagado la mayoría de sus sentimientos, incluyendo su sentir cerca de Dios—lo cual meramente refuerza su conclusión que Dios la condena.

Entienda, por favor, que su fracaso moral no corta su relación con Dios. Dolor por el pecado debe conducirse al arrepentimiento y perdón-y una vez perdonado de su pecado, el pecado y la vergüenza se va. La Biblia promete que si confesamos nuestro pecado al Señor Jesucristo, «Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9). Confiese su pecado este momento, y aprópiese del perdón de Cristo.

Repasando sus pecados, usted menosprecia la gracia que Dios le da en Jesucristo. Es como si usted le está diciendo que su pecado es tan grande que la gracia de Dios no es suficiente para cubrirla. Pero eso no es verdad, según la Palabra de Dios:

“Y Él ha dicho a mí, Bástate mi gracia, porque mi poder se
perfecciona en la debilidad.» (2 Corintios 12:9)

Cristo murió para perdonarla de cada fracaso-ninguno de los cuales son una sorpresa para Dios. Dios, quien la creó, que sabe todos sus pensamientos y todos sus días no está sorprendido por sus faltas. Él la eligió y la llamó y la salvó, todo este tiempo sabiendo que usted lucharía con pecado sexual. Encontramos esto tan duro de entender porque nosotros no somos tan dispuestos a perdonar así. Rechazaríamos probablemente a alguien que ha hecho las mismas cosas-y porque otros la han rechazado, tal vez usted misma teme que Dios mismo actúa de la misma manera. Pero Dios jamás la rechazará. Él la ama, a pesar de todo.

Si usted desea saber cómo es el amor de Dios, lee la descripción bíblica del amor verdadero en 1 Corintios 13, y substituya la palabra “amor” con la palabra “Dios”. Dios es amor (1 Juan 4:8), así que lo que es verdad del amor verdadero es verdad de Dios mismo.

«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). ¡Este versículo se aplica a usted! Ninguna condenación la espera, no importa lo qué usted ha hecho. Usted es salvada y preciosa al Señor, y nada puede romper su relación con Él (Romanos 8:38-39).

Castigarse por lo que usted ha hecho podría parecerse la cosa correcta de hacer. Sin embargo, los sentimientos de culpabilidad tienen la tendencia de cancelar sus sentimientos de la cercanía a Dios, que es su recurso más grande al conquistar el futuro pecado sexual. Según Gálatas 5:16, si usted «vive por el Espíritu, no seguirá los deseos de la naturaleza pecaminosa.»(NVI). Como creyente, usted tiene el Espíritu de Dios, y usted desea hacer lo justo ante su Señor. Usted todavía tiene la carne, sin embargo, que significa usted todavía lucha con la tentación. La única manera de encontrar la victoria sobre estos pecados es confiar en el poder del Espíritu Santo dentro de usted. Para hacer esto, usted debe mantener su comunión con Dios. Vaya a Él cuando usted se sienta avergonzada, cuando usted haya fallado, cuando usted se encuentre triste. Ruéguele a Él, clame a Él, y consuélese en su amor por usted.

Usted está bien consciente de la profundidad de nuestra corrupción y cómo inmerecidos somos de la gracia de Dios. Ahora agréguele sabiduría a ese conocimiento, llevándola a Dios a través de Cristo en vez de llevándola lejos de Dios por los sentimientos de culpabilidad. Sepa que Él la ama, Él la perdona, Él la limpia, y Él nunca la dejará o abandonará (Hebreos 13:5).

Después, intente entender porqué usted se encuentra tan débil en esta área. ¿Usted asocia ser amada con tener sexo? Esto sucede a veces cuando, durante nuestro desarrollo como adolescentes (un período cuando todos somos muy inseguros), llegamos a la intimidad sexual con el sexo opuesto y lo utilizamos como nuestra manera de sentirnos seguros. Siendo amado se equivale con la atracción sexual, y tener sexo nos hace sentir seguros. El problema es, por supuesto, que como creyentes, nos encontramos con más angustia en las cosas que pensábamos nos traerían consuelo. Aun así pues, la lucha puede ser bien fuerte.

Así como usted busca respuestas, busque a alguien que pueda ayudarla. El ponerse en contacto con nosotros fue su primer paso. Ahora invite a alguien en quien usted pueda confiar a ayudarle a trabajar con este asunto, quizás a una consejera femenina. Esta persona puede ser alguien en la iglesia o ella puede ser una consejera cristiana profesional. Pero el tiempo ha llegado a permitir que la luz sanadora de Dios brille en este secreto profundo que anda buscando a destruirla.

El pecado comienza a perder su control sobre nosotros cuando rompemos el sello del secreto y permitimos que otros caminen con nosotros y que nos mantengan responsables. Siendo vulnerable en una relación segura con un amigo también le enseñará sobre la intimidad sana. La intimidad sexual ha sido su atajo a sentirse segura. La intimidad verdadera se desarrolla entre dos personas en una relación de confianza y de compromiso. Si usted puede comenzar a desarrollar este tipo de amistades con otras mujeres, esas habilidades transferirán a sus relaciones futuras con los hombres. Esto podría ser una cosa asustadiza para usted porque implica el revelar un secreto profundo, pero este paso es importante para conquistar la tentación.

Mantenga sus ojos bien enfocados en la meta bíblica de una relación matrimonial íntima de compromiso que esté edificada sobre los principios divinos. Los hombres que usted ha conocido en el pasado no son los que usted desea en un marido. No son obedientes a Dios, no son sexualmente puros, ni van a querer protegerla y sacrificarse por usted, así como Dios llama a los maridos hacer en Efesios 5:25-28:

“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha, Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.”

Saber esto debe ayudarla a soltarse de ellos, porque finalmente ellos no pueden darle lo que usted está buscando. Espere al hombre que esté comprometido con el Señor y que sacrifique su deseo de mantenerse puros el uno al otro delante de Dios. Nunca baje su meta para tener a alguien que no demuestre este compromiso con el Señor y con usted; al final, una relación que le falta este compromiso, no satisfará.

Mientras que usted comienza a hacerse frente a estas cosas, determine de llenar su mente y su corazón de «todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad» (Filipenses 4:8).

Esta disciplina implica dos cosas. Primero, permanezca lejos de las cosas que son impuras, incorrectas, y de buen nombre. Esto significa permanecer lejos de bares y no ver ciertas películas o la TV que glamoriza esta forma de vida. Esto significa permanecer lejos de la gente o las cosas que le tientan al pecado. En segundo lugar, llene su vida de buenas cosas. Fije las metas para mejorar su situación. Siga escuchando Visión Para Vivir, invierta el tiempo en oración, lea su Biblia, tenga diversión sana con los amigos, e involúcrese bien en una iglesia sana.

Esto será difícil de cambiar, pero usted puede hacerlo, en el poder de Cristo. La Palabra de Dios nos dice:

“No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla” (1 Corintios 10:13 NVI).

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13).

“El quién le llama es fiel y él lo hará” (1 Tesalonicenses 5:24 NVI).

Estos versículos acentúan la fidelidad de Dios. Usted puede depender de Él y de su amor leal para guardarla y dirigirla mientras que usted se mueve adelante en Su gracia.

– See more at: https://visionparavivir.org/ministerio/articulos/puedo-encontrar-libertad-sobre-culpa-pecado-sexual#sthash.5BMeQPPC.dpuf

chuck_swindollConocido sencillamente como “Chuck” en la comunidad cristiana en todo el mundo, el pastor, maestro y escritor Charles R. Swindoll ha dedicado más de cuatro décadas a
la comunicación clara de la Palabra de Dios.  Junto con una devoción abrumadora por ver la gracia de Dios transformando vidas, el pastor Chuck modela a la vez el gozo contagioso que brota al seguir al Señor Jesucristo de todo corazón.
 Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. http://www.visionparavivir.org

Definiendo La Libertad

Definiendo La Libertad

vpv-logo_0

Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaSin llegar a convertirme innecesariamente en un académico,  quiero definir una expresión que he utilizado con frecuencia. ¿Qué quiero decir cuando declaro que el creyente tiene libertad? Esencialmente, la libertad nos deja libre de algo y libre para hacer algo.

La libertad es ser libre de la esclavitud y de la servidumbre. Es inicialmente libertad del poder y de la culpa del pecado. Es libertad de la ira de Dios. Es libertad de la autoridad satánica y demoniaca. E igualmente importante, es libertad de la vergüenza que tan fácilmente pudiera atarme, así como también libertad de la tiranía de las opiniones, obligaciones y expectativas de otros.

Hubo un tiempo en mi vida sin Cristo cuando no tenía libertad de los deseos e impulsos internos. Estaba a merced de mi amo Satanás y el pecado era mi estilo de vida. Cuando los impulsos surgían por dentro, no tenía nada que me contuviera, nada que me restringiera. Era una esclavitud horrible.

Por ejemplo, en mi vida personal los celos me controlaron por muchos años haciéndome completamente infeliz. Consumían mi vida. Servía de la misma manera como un esclavo sirve a su dueño. Entonces llegó el día cuando fui despertado espiritualmente a la encantadora gracia de Dios y le permití que asumiera todo el control, y casi antes de que me diera cuenta los celos murieron. Sentí por primera vez, tal vez en toda mi vida, el verdadero amor; el gozo, el romance, la espontaneidad, la creatividad libre producida por la gracia de una esposa fiel, que me amaba pasara lo que pasara, que estaba comprometida a mí en fidelidad por toda su vida. Ese amor y ese compromiso me motivaron a amar a mi vez más libremente que nunca. Ya no amaba debido al temor de perderla, sino que amaba debido al gozo y la bendición conectados con ser amado incondicionalmente y sin restricciones.

Ahora que Cristo ha venido a mi vida, y he sido despertado a Su gracia, Él ha provisto libertad de ese tipo de esclavitud al pecado. Y junto con eso viene una libertad que trae una intrepidez, casi un sentido de invencibilidad en presencia de la adversidad. Este poder, tenga presente, se debe a Cristo, que vive en mí.

Además, también ha traído una libertad gloriosa de la maldición de la ley. Con esto quiero decir libertad de la constancia de sus exigencias a desempeñarse para agradar a Dios o a otros. Es libertad del temor de la condenación ante Dios así como también de una conciencia acusadora. Libertad de las demandas de otros, y de todas las obligaciones y exigencias del público en general.

Tal libertad es motivada por el amor incondicional. Cuando la gracia de Cristo se despierta por completo en la vida de uno, uno ya no se halla haciendo algo por el temor, o a la vergüenza, o la culpa, sino haciéndolo por amor. La horrenda tiranía de actuar con fin de agradar a alguien se acabó . . . para siempre.

La gracia también trae libertad para algo más: libertad para disfrutar de los derechos y privilegios de estar fuera de la esclavitud y de conceder a otros tal libertad. Es libertad para disfrutar y experimentar una nueva clase de poder que sólo Cristo puede dar. Es libertad para llegar a ser todo lo que Él propuso que yo sea, independientemente de cómo Él dirija a otros. Puedo ser yo, plena y libremente. Es libertad para conocer a Dios de una manera independiente y personal. Y esa libertad entonces es dada a otros a fin de que ellos puedan ser todo lo que se supone que deben ser; ¡diferentes de mí!

Como ve, Dios no está produciendo creyentes con un molde de galletas por todo el mundo a fin de que todos pensemos igual, y nos veamos igual, y sonemos igual y actuemos igual. El cuerpo tiene variedad. Nunca fue el propósito que todos tengamos el mismo temperamento, y usemos el mismo vocabulario, y esbocemos la misma sonrisa melosa, y nos vistamos con el mismo vestido y desempeñemos el mismo ministerio. Repito: a Dios le agrada la variedad. Esta libertad para ser lo que somos no es nada menos que magnifica. Es libertad para tomar decisiones, libertad para conocer la voluntad de Dios, libertad para andar en ella, libertad para que yo obedezca Su dirección en mi vida y usted las suyas. Una vez que uno ha probado esa libertad, ninguna otra cosa satisface.

Tal vez debería volver a recalcar que es una libertad por la que usted tendrá que luchar. ¿Por qué? Porque las filas del cristianismo están llenas de aquellos que comparan, y a quienes les encanta controlarlo y manipularlo para que usted sea igual de infeliz como ellos. Después de todo, si ellos están determinados a ser “rígidos, sombríos, aburridos e inquietos,” entonces esperan que usted sea igual. “A la miseria le encanta la compañía” es el lema tácito de los legalistas, aunque jamás lo admitirían.

Adaptado de The Grace Awakening Devotional, Charles R. Swindoll, © 2003, Thomas Nelson, Inc., Nashville, Tennessee. Reservados todos los derechos.

– See more at: https://visionparavivir.org/ministerio/articulos/definiendo-libertad-0#sthash.wxSdH1HU.dpuf

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

vpv-logo_0

Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaHombres pasivos, mujeres salvajes. Esas palabras no son originalmente mías. Son de un psiquiatra que vive en el condado Marin, del estado de California, y de nombre Pierre Mornell, que escribió un libro con este título. El asunto que más le preocupa al doctor Mornell se halla en matrimonios de creyentes tanto como en los de no creyentes.

Es el problema de un esposo que es “inactivo, inarticulado, aletargado, y retraído en casa. En su relación con su esposa es pasivo; y eso la enloquece.” No que él sea necesariamente incompetente y aburrido. En el trabajo tal vez tenga gran éxito y es muy articulado. Y ella no es necesariamente rebelde o súper activa. Tal vez sea una buena madre, talentosa y sus amigas la respetan muy bien.

En casa, sin embargo, el esposo dice, de una docena de maneras diferentes: “Estoy cansado; simplemente déjame tranquilo.” Ella le pide algo, y él lo ignora. Ella alza la voz; él se retrae más. Ella añade presión, él se sumerge en un silencio hosco. Al final él se aleja; ella “pierde los estribos.”

Hay numerosas razones, a menudo complejas, detrás de tales impases, pero sobresalen un par de factores de extrema importancia.

En primer lugar, los hombres y las mujeres son diferentes, y esas diferencias ni disminuyen ni desaparecen cuando se casan. (¡He descubierto que más bien aumentan su impulso!). Es de gran ayuda tratar de ponerse en los zapatos del cónyuge (aunque es extremadamente difícil hacerlo), y darse cuenta de las necesidades y puntos de vista del otro. Si no se hace eso, se acaba enfurruñado en el sofá.

En segundo lugar, el compañerismo armonioso es resultado de trabajo arduo; eso nunca “simplemente sucede.” No sé de nada que ayude más a este proceso que la comunicación profunda, sincera y regular. Lea de nuevo esas últimas cuatro palabras, por favor. Esto no es simplemente hablar; sino también escuchar. Y no es simplemente escuchar, sino también oír. Y no simplemente oír, sino también responder, con calma y bondad.

El “arduo trabajo” también incluye dar tanto como recibir, modelar lo que uno espera, perdonar con igual presteza que confrontar, poner en el matrimonio más que lo que jamás se espera sacar de él. Sí, más. En breve, quiere decir ser no egoísta.

Pocas cosas son mejores para romper el síndrome de pasivo y desenfrenado que tomarse un par de días juntos como pareja; sin los hijos, sin el maletín de trabajo, sin una agenda.

Esto irá gran distancia para mantenerlo a usted fuera del sofá del psiquiatra; o, de paso, de su propio sofá.

En una escala de 1 a 10, ¿cuán bien se comunican usted y su cónyuge?

Tomado de Charles R. Swindoll, Day by Day with Charles Swindoll (Nashville: W Publishing Group, 2000). Copyright © 2000 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

chuck_swindollConocido sencillamente como “Chuck” en la comunidad cristiana en todo el mundo, el pastor, maestro y escritor Charles R. Swindoll ha dedicado más de cuatro décadas a
la comunicación clara de la Palabra de Dios.  Junto con una devoción abrumadora por ver la gracia de Dios transformando vidas, el pastor Chuck modela a la vez el gozo contagioso que brota al seguir al Señor Jesucristo de todo corazón.
 Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. http://www.visionparavivir.org

Un Hogar Común Puede Ser un Lugar Santo

Un Hogar Común Puede Ser un Lugar Santo

vpv-logo_0

Barbara Peil

alimentemos_el_almaLa palabra santo significa “apartado” para un propósito específico –así como los manteles y los platos que usted utiliza en los días festivos. Como un lugar en donde la verdad de Dios y la de Su Palabra es modelada, su hogar puede ser un lugar santo –apartado para que Sus hijos crezcan. “¿Nuestro hogar? ¿Santo?” ¡Sí! Pero. . .

Comienza desde Arriba.

La decisión de hacer su hogar un lugar santo comienza con la elección suya y la de su pareja al hacer su relación con el Señor parte de sus vidas diarias. Invite a Dios a ser parte de todas sus conversaciones, decisiones y relaciones que entran por su puerta. Al orar juntos, recuerden las cosas pequeñas. Recuerden también, la conversación espiritual no es reservada únicamente para el domingo.  De hecho, muchas veces…

Suceden Cenando Juntos.

En medio del “pásame las zanahorias” y “mastica con la boca cerrada, por favor” a menudo se presenta la oportunidad de hablar acerca de cómo su vida y la de sus hijos son diferentes porque aman a Dios. Como padre, ¿Por qué no comparte algo de lo que ha aprendido en su estudio bíblico, o algo que haya descubierto durante su tiempo de oración? Invite a que sus hijos participen –quizás hasta usted se sorprenderá de lo que Dios está haciendo en sus corazones. Pero recuerde…

Se Necesita de Un Buen Ojo.

El buen discernimiento es necesario para detectar encrucijadas importantes en la madurez espiritual de sus hijos. ¿Cuáles son las preocupaciones de ellos? Las preguntas y observaciones de la vida que ellos  proporcionan nos proveen el tiempo preciso para hablar acerca de temas espirituales. Estos momentos de enseñanza llegan cuando usted menos lo espera. A veces vienen ingeniosamente envueltos en el congestionamiento de tránsito, en las salas de espera, en el montón de platos por lavar o en la mesita del desayunador. Los momentos importantes toman lugar cuando usted modela su relación con Dios como parte natural de su vida diaria. En éstos momentos esenciales…

Importa Lo que Usted Dice.

Importa lo que dice y cómo lo dice. Si su tono de voz cambia cada vez que usted utiliza el vocabulario espiritual, sus hijos deducirán que su relación con Dios es falsa. Sea real. Deje que su conversación acerca de Dios sea tan natural como las conversaciones que usted tiene con ellos acerca de sus amigos o de su familia. Foméntelos a hacer preguntas, aunque usted no sepa las respuestas. A ellos no les importará que usted no sepa, siempre y cuando usted descubra la respuesta junto con ellos en la Palabra de Dios. Y ya que estamos hablando acerca de hablar…

Importa Cómo Usted Ora.

Cuando usted se hizo padre, desde ese momento en adelante, usted decidió que su corazón latiera fuera de su cuerpo. A veces, el único tipo de comunicación que alcanza a sus hijos, son las conversaciones que usted tiene con Dios acerca de ellos. Al orar, piense en el día de sus hijos. ¿Qué tipo de desafíos enfrentan? Ore por la fortaleza de ellos mientras plancha sus camisas, ore por la salud de ellos mientras prepara comidas saludables. Ruegue por protección de ellos al verlos con sus amigos. Ore por ellos con su cónyuge después de arroparlos en la noche. El resultado será…

Un Crecimiento Más Cercano a Dios Como Familia.

Como padres, decidan ser de influencia espiritual en su hogar –apartándolo para ser un lugar en donde su relación con Dios sea tan real como el lavadero de cocina. Juntos, sirvan a Dios al servirse el uno al otro –con una sincera atención y con la disposición de involucrarse en el continuo crecimiento del conocimiento del plan de Dios para cada miembro de su familia.

Sacado de “An Ordinary Home Can Be a Holy Place,” Insights, Marzo 2000. Copyright © 2000, Insight for Living. Todos los derechos reservados mundialmente.

Barbara Peil

Barbara Peil: recibió su Maestría de Artes en Educación Cristiana del Seminario Teológico de Dallas y fungió como escritora para el ministerio de Insight for Living.

¡CUIDADO CON LA DECADENCIA ESPIRITUAL!

¡CUIDADO CON LA DECADENCIA ESPIRITUAL!

TGC-Logo

alimentemos_el_almaEl hecho de que la salvación sea segura para el que realmente la tiene de ningún modo debe llevar al creyente al descuido y la pereza, porque el pecado todavía mora en nosotros; y no como una bomba desactivada o un volcán extinguido. Como hemos dicho muchas veces, el pecado ha dejado de ser nuestro rey, pero sigue siendo nuestro enemigo, y su meta es llevarnos a lo peor; esa es la lección del apóstol Pablo en Romanos 6, así como en 7:14-25, por sólo citar algunos.


Octavio Winslow dice al respecto que en todos nosotros hay una tendencia “secreta, perpetua y alarmante de alejarnos de Dios”. Y si esa tendencia no es vigilada y mantenida a raya, puede apartarnos sutilmente de nuestra comunión íntima con Él y causar serios daños a nuestra vida espiritual. 
“Tal desvío – sigue diciendo Winslow – devora al alma de su vigor, de su fuerza, de su energía espiritual; e incapacita al creyente, por un lado, para servir, amar, obedecer y deleitarse en Dios; y por otro lado, para resistir las tentaciones de la carne, el mundo y Satanás”.

Noten que aquí no estamos hablando de un pecado en particular. Nos referimos, más bien, a un estado de deterioro en el que las gracias que Cristo ha implantado en nosotros, tales como la fe, el amor, el gozo, la esperanza, la mansedumbre, se encuentran en franco decaimiento; es un estado en el que nuestra comunión con Dios ha descendido a su mínima expresión.

Y lo terrible de esta condición es que comienza de una manera sutil, secreta, imperceptible para las personas que nos rodean, y a veces hasta para nosotros mismos. En lo que respecta a la conducta externa, éste creyente no se distingue de los demás hermanos de la Iglesia. Pero su alma se encuentra en un franco y abierto deterioro espiritual. No hay vigor en su fe, no hay incremento en su amor, no experimenta el gozo de saberse perdonado y de pertenecer a Cristo, ni el gozo de la obediencia; no vive amparado en la esperanza, no manifiesta humildad y mansedumbre; y su comunión con Dios es rígida, externa, ritualista.

Y nos preguntamos, ¿cómo es posible que un verdadero creyente caiga en un estado espiritual tan penoso? Antes de responder esta pregunta, permítanme corregir un concepto equivocado que muchos tienen al evaluar el estado de su vida espiritual. Algunos creyentes se dan cuenta que algo no anda bien en su vida cristiana, que su piedad y su relación con Dios han decaído, lo mismo que su servicio en el reino. Pero al querer encontrar la causa de su deterioro caen en lo que podemos llamar el síndrome adámico. ¿Qué hizo Adán cuando Dios lo confrontó con su pecado? Le echó la culpa a su mujer. Y ¿qué hizo la mujer? Echarle la culpa a Satanás. Todos son culpables de mi desgracia, menos yo.

Sin embargo, según la evaluación divina en Génesis 3, cada uno fue responsable de su pecado y cada uno recibió la consecuencia de sus actos. Querido hermano, querida hermana, ninguna causa externa a ti puede ser responsable de tu decadencia espiritual. Ese mal comenzó en tu corazón y se desarrolló en tu corazón (comp. Mt. 15:17-20).

Si quieres encontrar a quien echarle la culpa de tu condición seguramente lo vas a encontrar, pero no vas a solucionar tu problema. Puede que al principio te haga sentir mejor contigo mismo, pero la fuente de tu decadencia seguirá produciendo productos tóxicos que no te permitirán salir del estado en que estás.

Y, por supuesto, cuando achacamos la culpa de nuestro mal a una causa equivocada, inevitablemente vamos a llegar a una solución equivocada. Es por eso que muchas personas cifran la esperanza de su mejoría en un cambio de circunstancia: “Un cambio de aire me vendrá bien; tal vez si cambio de amistades, o de iglesia, o de trabajo, incluso de país, puede que mi situación mejore”.

Pero si entendemos que el mal radica en nuestro propio corazón, entonces podremos aplicar la medicina apropiada en el lugar apropiado. ¿Cuál es, entonces, la verdadera causa de la decadencia espiritual? Hablaré un poco acerca de esto en la próxima entrada, si el Señor lo permite.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Procrastinación

BannerHome

Procrastinación

alimentemos_el_almaCómo escapar de la presión ……“¡Otra vez tarde!… ¿Cómo pudo s uceder?… ¿Por qué no empecé antes?… ¿Qué me pasa? La fecha límite llegó y se fue, pero aquí estoy otra vez sintiéndome culpable, frustrado y derrotado… ¿Cómo puedo salir de esta olla de presión y disfrutar de haber terminado un encargo y de haberlo entregado a tiempo?” La procrastinación es una ladrona que continuamente nos roba el placer de escuchar las anheladas palabras de: “¡Hiciste un trabajo excelente!” Por consecuencia, otros también pierden continuamente porque no reciben nuestro trabajo a tiempo. “La procrastinación me ha robado la confianza, la integridad y la paz. Ahora, el clamor de mi corazón es: ¡Dios, por favor, enséñame a evitar esta destructiva enfermedad de posponer las cosas! Oh Señor, muéstrame cómo administrar sabiamente el tiempo”. “Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así”. (Lucas 12:42-43)

¿ Hay alguna diferencia entre procrastinación y pereza?

Muchas personas suponen que la procrastinación es pereza. Sin embargo, la pereza es sólo una de las causas de la primera. El perezoso es negligente con sus responsabilidades porque no quiere hacer sus tareas. Por otro lado, usted puede ser muy productivo y no perezoso, pero a la vez ser un procrastinador porque no empieza sus tareas a tiempo. El que pospone las cosas desea trabajar, pero se demora. El perezoso carece de deseos de trabajar y se rehúsa a hacerlo. “El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar”. (Proverbios 21:25)

“¿ Es posible que exista una combinación de causas que hagan más difícil vencer la tentación de seguir posponiendo las cosas?”

Sí. Una persona puede vivir en temor y sentirse demasiado abrumada. Por tanto, batalla con la procrastinación. Otro puede posponer las cosas debido tanto a su baja auto-estima como a su falta de metas. Ya sea que su actitud tenga una o varias causas, la Biblia dice que podemos vencer en todas y cada una de las veces que nos veamos tentados a posponer las cosas. “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”. (1 Corintios 10:13)

Lista de comprobación para los posibles procrastinadores

Las siguientes preguntas le ayudarán a determinar si tiene los desagradables síntomas de la procrastinación y si ésta le está provocando problemas en su vida.

¿Pospone iniciar un proyecto hasta que ya es demasiado tarde para empezarlo?

¿Obstruye los esfuerzos de los demás demorándose en hacer su parte?

¿Evita competir con otros y sabotea su propio éxito?

¿Es indeciso y obliga a los demás a tomar las decisiones por usted?

¿Evita hacer compromisos?

¿Se enoja cuando se le pide que haga algo desagradable?

¿Generalmente llega tarde a sus citas?

¿Siempre se demora para pagar sus deudas y otras obligaciones financieras?

¿Se ha aficionado a actividades que le quitan el tiempo como ver demasiada televisión y salir de compras?

“El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia”. (Proverbios 18:15)

Los cuatro factores que contribuyen a demorar las cosas innecesariamente

Comportamiento aprendido… Con el paso del tiempo, generalmente aprendemos a reaccionar ante la vida observando y “copiando” a quienes nos rodean.

Falta de auto-disciplina… la falta de capacidad de organización es un problema técnico, pero la falta de disciplina es un problema emocional, del carácter.

Desconocimiento de cómo administrar proyectos… Sentirse abrumado por la enormidad de una tarea se debe a que la vemos como un trabajo insalvable en vez de verla como un trabajo complejo compuesto de varios componentes más pequeños y manejables.

Pobre administración del tiempo… No usar el tiempo sabiamente cuando se trabaja en un proyecto puede llevarnos al desastre.

“Escojamos para nosotros el juicio, conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno”. (Job 34:4)

Versículo clave para memorizar

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. (Efesios 5:15-16)

Pasaje clave para leer y meditar

Proverbios 24:30-34

Diez pasos para alcanzar el éxito

1. Reconozca que la procrastinación es la asesina de la motivación. (Proverbios 21:25)

2. Dígale a Dios que está cansado de luchar contra el reloj; pídale sabiduría en el manejo de su tiempo. (Eclesiastés 8:6)

3. Mantenga una pequeña agenda con todos sus horarios (Eclesiastés 3:17)

4. No invierta demasiado tiempo en lo insignificante. Cada día enumere las cinco tareas más importantes y realícelas en ese orden. (Proverbios 28:19)

5. Haga una evaluación realista del tiempo que le tomará completar cada proyecto. (Lucas 14:28-29)

6. No se sienta culpable si no puede completar todas sus tareas en un día. ¡No puede! (Hebreos 10:35-36)

7. Evalúe el diálogo que tiene consigo mismo cuando se atranca emocionalmente. (Salmos 19:14)

8. Si no sabe cómo empezar, pídale a un amigo o consejero que lo ayude. (Proverbios 12:15)

9. Someta su vida a Cristo, entréguele el control total de ella. (Gálatas 2:20)

10. Pida al Señor que cumpla su promesa de proveer todo lo que necesita a través de su dependencia en Cristo. (2 Pedro 1:3-4)

Evite el mal de posponer las cosas Cuando usted sabe lo que debe hacer, pero por alguna razón no lo hace, es tiempo de evitar la procrastinación.

Empiece apartando unos momentos para estar a solas. Reflexione en dos o tres ocasiones en que usted pospuso hacer algo sin necesidad.

Escriba lo que recuerde.

¿Qué responsabilidad pospuso?

¿Qué lo motivó a hacerlo?

¿Cómo se sintió?

¿Cuál fue el resultado de su procrastinación?

¿Qué otras personas salieron perjudicadas por su falta de cumplimiento?

¿Observó algunos patrones comunes de comportamiento? Por ejemplo, ¿tenía usted miedo de la reacción de los demás?

¿Vive en temor constante?

Este reconocimiento por sí solo no le hará cambiar, pero sí puede motivarle a dar los primeros pasos para dejar la procrastinación.

Las Referencias Rápidas de la Biblioteca de Claves Bíblicas para Consejería de Hope For The Heart proveen verdades bíblicas concisas para los problemas actuales.

Para mayor información sobre este tema pida la Clave Bíblica: “La procrastinación: Cómo evitar la enfermedad de posponer las cosas”.

http://www.esperanzaparaelcorazon.org/

Haz clic para acceder a Referencia%20Rapida%20-%20Procrastinacion.pdf

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

vpv-logo_0

por Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaHombres pasivos, mujeres salvajes. Esas palabras no son originalmente mías. Son de un psiquiatra que vive en el condado Marin, del estado de California, y de nombre Pierre Mornell, que escribió un libro con este título. El asunto que más le preocupa al doctor Mornell se halla en matrimonios de creyentes tanto como en los de no creyentes.

Es el problema de un esposo que es “inactivo, inarticulado, aletargado, y retraído en casa. En su relación con su esposa es pasivo; y su la enloquece.” No que él sea necesariamente incompetente y aburrido. En el trabajo tal vez tenga gran éxito y es muy articulado. Y ella no es necesariamente rebelde o súper activa. Tal vez sea una buena madre, talentosa y sus amigas la respetan muy bien.

En casa, sin embargo, el esposo dice, de una docena de maneras diferentes: “Estoy cansado; simplemente déjame tranquilo.” Ella le pide algo, y él lo ignora. Ella alza la voz; él se retrae más. Ella añade presión, él se sumerge en un silencio hosco. Al final él se aleja; ella “pierde los estribos.”

Hay numerosas razones, a menudo complejas, detrás de tales impases, pero sobresalen un par de factores de extrema importancia.

En primer lugar, los hombres y las mujeres son diferentes, y esas diferencias ni disminuyen ni desaparecen cuando se casan. (¡He descubierto que más bien aumentan su impulso!). Es de gran ayuda tratar de ponerse en los zapatos del cónyuge (aunque es extremadamente difícil hacerlo), y darse cuenta de las necesidades y puntos de vista del otro. Si no se hace eso, se acaba enfurruñado en el sofá.

En segundo lugar, el compañerismo armonioso es resultado de trabajo arduo; eso nunca “simplemente sucede.” No sé de nada que ayude más a este proceso que la comunicación profunda, sincera y regular. Lea de nuevo esas últimas cuatro palabras, por favor. Esto no es simplemente hablar; sino también escuchar. Y no es simplemente escuchar, sino también oír. Y no simplemente oír, sino también responder, con calma y bondad.

El “arduo trabajo” también incluye dar tanto como recibir, modelar lo que uno espera, perdonar con igual presteza que confrontar, poner en el matrimonio más que lo que jamás se espera sacar de él. Sí, más. En breve, quiere decir ser no egoísta.

Pocas cosas son mejores para romper el síndrome de pasivo y desenfrenado que tomarse un par de días juntos como pareja; sin los hijos, sin el maletín de trabajo, sin una agenda.

Esto irá gran distancia para mantenerlo a usted fuera del sofá del psiquiatra; o, de paso, de su propio sofá.

En una escala de 1 a 10, ¿cuán bien se comunican usted y su cónyuge?

Tomado de Charles R. Swindoll, Day by Day with Charles Swindoll (Nashville: W Publishing Group, 2000). Copyright © 2000 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

CONSUELO LEGALISTA

   final-logo

              Samuel145x145

CONSUELO LEGALISTA

alimentemos_el_alma   La angustia de Job viene ahora de quienes debieran ser fuente de consuelo, los amigos. Le habían venido a visitar con ese propósito. Todos ellos son gente de poco discernimiento espiritual. Conocen la justicia de Dios, pero ignoran la gracia y la misericordia. A causa de esto fueron consuelo para Job en la primera semana, cuando estuvieron en silencio, pero espinas hincadas cuando comenzaron a hablar.\

       El problema surge de una incorrecta perspectiva sobre la causa de la aflicción. Amontonan contra él críticas, humillaciones y acusaciones. Es la dimensión propia del legalista que sólo ve problemas en el hermano y que tiene una limitada comprensión del Señor. Cree que Dios castiga por pecado y se olvida de que Él permite las pruebas. Así pensaban los discípulos cuando preguntaron a Jesús sobre el ciego de nacimiento: ¿Quién peco, este o sus padres para que naciese ciego? El legalista es sentencioso y condenatorio. El primero en hablar con Job fue Elifaz. Éste descansa en su propia experiencia. Es un hombre mayor que cree que lo sabe todo (15:10). En lugar de consolar predica. Considera que Job necesita un examen personal que le indique cual es la causa de la prueba. Le acusa de falta de fe y de impaciencia (4:5), aprovechando para decirle que está recibiendo lo que merece, porque Dios no es injusto para castigar al bueno, por tanto, si estaba en depresión y en prueba es porque no era justo como dice. El que acusa se considera un hombre espiritual con mucha experiencia (4:12-17); tuvo visiones (v. 13); aprendió que Dios no actúa incorrectamente (v. 17); por tanto la angustia vital era el resultado de una mala relación con Dios. Al que está en prueba se le recomienda que reconozca que es un castigo divino y que debe confesar su pecado para ser restaurado (5:27). Hay muchas veces, en la vida del que está sufriendo, consoladores sin entendimiento. ¡Dios nos libre de caer en el consuelo del legalista! Pero más aún: Dios nos libre de ser legalistas para otros juzgándolos sin piedad. Eso es un notable pecado.

       Tal vez estés en una situación semejante. Quiero dejarte una palabra de aliento. Deja de ver a los que te rodean y contempla a los victoriosos de la fe, todos zarandeados por el sufrimiento y las pruebas (He. 11:36-40). Mira sobre todo al Hijo de Dios. Ningún sufrimiento más injusto, humanamente hablando, que el suyo. El que “no conoció pecado” (2 Co. 5:21), está en la Cruz diciendo, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Pero también dijo: “… me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo” (Jn. 16:32). ¡Que bendita seguridad! Como fue con Él será también con nosotros. La dificultad y la angustia son permitidas para fortalecer nuestra fe (1 P. 1:6-7). Siempre la aflicción será por un tiempo limitado. La Biblia es el medio de consolación y esperanza (Ro. 15:4). La lectura y meditación de la Escritura producirá en nosotros paciencia y consuelo, porque en ella promete Dios que “a los enlutados levanta a seguridad” (5:11). Refugiémonos en ella y encomendemos nuestra causa al Señor. Abramos hoy la Biblia, volvamos a ella, lloremos sobre sus páginas y encontraremos en ella cuanto necesitamos.

Señor, dame la paz de tu consuelo, la calma de tu aliento y el gozo de tu gracia.

http://perezmillos.com.april.arvixe.com/es-es/