40 – Las Adicciones – 2/2

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

40 – Las Adicciones – 2/2

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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4/7 –La paciencia de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

4/7 –La paciencia de Dios

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Leslie Basham: ¿Qué tipo de Dios cubriría la tierra con un diluvio? El mismo Dios que está listo y dispuesto a perdonar pecadores. Con ustedes, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Nadie tenía que morir en el diluvio. Ni una sola persona debió haber muerto. Todas las personas que perecieron recibieron múltiples y variadas oportunidades para arrepentirse.

Leslie: Estás escuchando  Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando esta serie se grabó en inglés originalmente, poco tiempo después ocurrió la tragedia del terremoto y del tsunami que destruyeron ciudades en Japón.

Existe un peligro al sacar al aire una serie como esta cuando las escenas de alguna tragedia reciente aún están frescas en nuestra memoria.  Pudiera ser que algunos se precipiten a juzgar a quienes han perdido tanto, asumiendo que Dios les deparó para castigo. Realmente no conocemos sus corazones, y tampoco entendemos todos los caminos de nuestro Dios, así que no estamos concluyendo que  haya sido así.

Al mismo tiempo, la multitud de crisis que vimos a consecuencia de lo acontecido en Japón y durante las inundaciones y  tornados que acontecen en los EEUU, nos recuerdan a todos que la vida es corta. Todos necesitamos estar preparados. Todos debemos estar a cuentas con Dios.

En ese sentir, espero que tu espíritu esté abierto para recibir lo que Dios quiere hacer en tu corazón al continuar con la serie, Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy:  Hace cien años Messina era una ciudad costera próspera y preciosa en Sicilia, una isla ubicada en la punta de la bota de Italia. Esta ciudad de Messina tenía una población de 150,000 habitantes; se había convertido en una ciudad perversa y sin temor de Dios. Durante el día de  Navidad en el año 1908, un periódico local publicó una parodia una blasfemia en contra de Dios, y osaron  retar  a Dios a darse a conocer por medio de un terremoto.

Exactamente tres días más tarde, el 28 de diciembre del año 1908 a las 5:30 am un enorme terremoto y una ola masiva azotaron y destruyeron la ciudad de Messina y docenas de poblados circundantes. He leído diversos reportes que estiman las muertes provocadas por el desastre  entre 80,000 y 100,000 personas. Ese terremoto es considerado hasta el día de hoy, como el más mortal de toda la historia de Europa.

Al leer sobre una historia así, donde simplemente el hombre desafía a Dios diciendo. “Muéstranos que eres Dios, pruébalo por un terremoto”, y tres días más tarde el terremoto llega y destruye la ciudad, uno se pregunta, “¿Sería un acto de Dios en respuesta directa al reto expresado en el periódico?”

Bueno, quiero prontamente decir que nosotros no podemos comprender el corazón de Dios, ni sus  pensamientos ni sus caminos. Pero sí sabemos que hay un Dios, y sabemos que es un Dios santo. Y sabemos que todo pecado debe y será juzgado, todo pecado.  El problema es que el juicio no llega tan presto y tan claro como llegó a Messina. No es usual que llegue pisando los talones del pecado. Si así fuera, ¿Quién de nosotras estaría viva para contarlo?

Cuando el juicio no ocurre inmediatamente, entonces nos convencemos a nosotras mismas de que nos podemos salir con la nuestra o bien nos calmamos pensando que simplemente no es para tanto. Sin embargo, al examinar La Palabra de Dios, nos enteramos de que las cosas no son así. Dios está en el proceso de lidiar con el pecado del hombre en nuestro planeta, y vemos como esto se llevó a cabo en Génesis capítulo 6, en el versículo 3. “Entonces el SEÑOR dijo. . .” Esto está en el contexto de varios versículos que antes y después  describen la absoluta perversión y la maldad que había en la era en que vivió Noé. “Entonces el SEÑOR dijo, v.3‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre, porque ciertamente él es carne. Serán, pues, sus días ciento veinte años.’ ”

En ese versículo notamos un par de hechos relevantes y reveladores sobre nuestro Dios. Primeramente, Su perseverante paciencia.

Entonces el SEÑOR dijo ‘No contenderá mi Espíritu para siempre con el hombre’, “esto implica que Él contenderá aun un poco más” en este caso serían unos pocos años más. No voy a extinguir de inmediato a la raza humana. Aun cuando hacerlo sería lo justo. ¿Qué fue lo que hizo Dios? Él concedió una prórroga, un aplazamiento, Él concedió una gracia de 120 años. En la economía de Dios eso no es tan largo, pero en nuestra economía, Dios le concede a unas cuantas generaciones oportunidades  para arrepentirse, tal y como lo veremos.

Primera de Pedro capítulo 3, versículo 20, habla de la paciencia de Dios mientras Él esperaba que el arca fuese preparada. ¿Cuánto tiempo? Ciento veinte años esperó Dios en tanto que su justicia clamaba por vindicación. Nuestro Dios es un Dios que sufre durante largo tiempo por nosotros. Nuestro Dios es un Dios paciente. ¿No te alegra eso? Sí, Dios con frecuencia retrasa el juicio para permitirle al hombre arrepentirse. El pastor y maestro Matthew Henry lo expresa bellamente en su comentario sobre el libro de Génesis:

La Justicia demandaba, córtalos de la faz de la tierra, pero la Misericordia intercedió, Señor, déjalos tranquilos este año también; y así la misericordia prevaleció sobre la justicia durante 6 períodos de 20 años. . . Nótese que, el período de la paciencia y la contención con respecto a los pecadores desafiantes es en ocasiones largo, pero siempre tiene un límite: los aplazamientos no son indultos; aunque Dios soporte el agravio por mucho tiempo, no lo hará por siempre. 1

Y este es el otro punto interesante que veo en este versículo. Sí, Dios es paciente y perdonador, pero también: hay un fin, un punto donde termina el sufrimiento y la paciencia de Dios. Dios dijo, sus días serán 120 años, he ahí un término; un plazo.

Así que durante 120 años mientras Noé construía el Arca,  sabemos por 2da de Pedro capítulo 2 versículo 5, que él también predicaba. Él proclamó las Buenas Nuevas, el Evangelio. Proclamó una vía de escape, él proclamó, así lo creo yo, el pecado del hombre y el juicio venidero de Dios, así como la oportunidad para arrepentirse y creerle a Dios y ser salvados de Su ira.

Hubo una oportunidad para que la gente se arrepintiera. Ciento veinte años, y luego llegó el juicio. Vemos, a través de todas las Escrituras, que hay momentos en que la copa de la iniquidad se llena y la gente ya se encuentra lista para el juicio. Puedes leer mucho acerca de esto en el libro de Apocalipsis, donde podemos leer sobre los juicios finales de Dios sobre este mundo, tratando de que los hombres se arrepintieran. Los primeros juicios de Dios son de carácter remedial; buscan hacer que la gente se arrepienta. Pero preparan el camino para el juicio final, el juicio cataclísmico y máximo de Dios, en cuyo momento no habrá ya más oportunidad para el arrepentimiento.

Así que en Apocalipsis capítulo14 versículo10 leemos un versículo sobre los que adoran a la bestia y reciben su marca. Dice, “él también beberá el vino del furor de Dios, que está preparado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia del Cordero.”  El juicio viene. La copa de la iniquidad, la copa de la ira de Dios se llenará. Y entonces el juicio vendrá.

Pero volvamos a Génesis capítulo 6 y veamos los versículos 7 y 11, “Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. . .” Versículo 13, “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia”.

Esta es una palabra de advertencia para aquellos de nosotros que vivimos en un mundo que huye de Dios, que es rebelde a Dios, que se jacta de ser más y más pecador. Debemos darnos cuenta al leer esta historia de Noé, que no solo es una historia infantil simpática. Esta es una historia del juicio y de la ira Dios. Nos percatamos de que los grandes pecados ameritan un gran juicio. Por eso invertí días hablando sobre la depravación, sobre la pecaminosidad del hombre, para que podamos percibir que Dios está más que justificado en su proceder. Es  como si Él estuviera errado si no enviara el juicio.

Y podemos leer en el Nuevo Testamento, en Romanos capítulo 1, del versículo 18:

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.

Hay personas que prefieren no leer el Antiguo Testamento porque piensan que allí se encontrarán con todo lo relacionado al juicio y a la ira de Dios; prefieren el Nuevo Testamento donde creen que sólo leerán acerca del Dios misericordioso y lleno de gracia y de paciencia.

Permíteme decirte que, el Dios del Antiguo Testamento no ha cambiado. Lo único que separa al Antiguo Testamento del Nuevo es la cruz de Cristo, que hace provisión para nosotros, rescatándonos de la ira de Dios.

Colosenses capítulo 3 nos dice lo mismo. Enumera la inmoralidad sexual, la impureza, las pasiones, los deseos perversos, la avaricia  la idolatría. Y luego dice “Pues la ira de Dios vendrá [sobre los hijos de desobediencia] por causa de estas cosas” (vv. 5 y 6). Esto es parte esencial del mensaje que debemos creer y proclamar en este mundo.

Pero este mensaje no es muy popular. No es el tipo de mensaje que nuestras iglesias, interesadas en atraer personas, están entusiasmadas en proclamar. Pero no puedes ayudar a alguien a entender el Evangelio hasta que esa persona no sepa que es pecadora condenada a la ira y al juicio de Dios. Dios ya está resuelto a ejecutar juicio para limpiar la tierra; porque es lo que Su carácter santo demanda.

La buena noticia es que cuando leemos acerca del juicio de Dios en las Escrituras, siempre va de la mano con el concepto de la Salvación. El juicio y la salvación siempre van de la mano. ¿De qué te vas a salvar? Del juicio de Dios. ¿Y qué hace el juicio de Dios? Promueve la posibilidad y la promesa de salvación.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo la misericordia de Dios en los días previos al gran diluvio. Ella estará de regreso con la segunda parte del programa de hoy, programa que forma parte de la serie que hemos titulado Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento. Esta serie ha sido muy enriquecedora y  ha ayudado a nuestras oyentes a reconocer la gravedad del pecado. También nos ha animado a apreciar la misericordia de Dios, y a asirnos a la provisión de salvación que Él ha provisto para nosotros.

Si te has perdido este o parte de esta serie puedes obtenerlo al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com

¿No sería maravilloso que nuestros hijos puedan ser expuestos desde pequeños a estas historias bíblicas? A veces como padres nos cuesta trabajo llegarles con estas historias tan ricas en significado, que apuntan a nuestro Salvador. Queremos recomendarte un recurso que te ayudará a llegar a tus hijos con estas historias. Se trata del libro “Biblia para niños, Historias de Jesús”, de Sally Lloyd Jones. Si entras a nuestra página te sugerimos cómo puedes obtenerlo.

Ahora volvamos a la enseñanza. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: Uno de los mayores conflictos que los no creyentes tienen con la Palabra de Dios y Sus caminos; es cuando leen acerca de la ira y del juicio de Dios, particularmente en el Antiguo Testamento. Ellos leen un pasaje como el que ahora estudiamos en esta serie, acerca de Noé y del diluvio en los capítulos 6-9 de Génesis, y te dicen: “¿Qué clase de Dios borraría del planeta a todo ser viviente, excepto unos cuantos, en el diluvio? Yo no quiero ese tipo de Dios”. Esa es la postura de un no creyente, uno que no ha sido regenerado.

Pero quiero que veamos, en la medida que continuamos con este estudio, la clase de Dios que es Dios.

Dios es un Dios misericordioso. No es solo un Dios ira y de juicio, sino que es un Dios  misericordioso. ¿Cómo podemos ver eso en la historia de Noé? Vemos a un Dios que es lento para enviar el juicio merecido. Él retrasó Su juicio. Él abogó por Sus criaturas humanas, extendiendo un plazo para el arrepentimiento.

Él les envió a un predicador, Él les envió a Noé, quien el Nuevo Testamento afirma que fue un predicador, un heraldo de justicia. Dios envió a un pregonero a hablarles la verdad, a advertirles del juicio que se avecinaba. Dios les concedió a esta gente, a esta gente pecadora de esos días, una oportunidad tras otra para arrepentirse de sus pecados y para volverse a Dios en fe.

Una de esas primeras advertencias llegó por medio del bisabuelo de Noé. ¿Sabes de quién estoy hablando? Su nombre era Enoc. No encontraremos mucho sobre Enoc; pero lo poco que hay es realmente hermoso. Él es aquél quien no murió, quien fue transportado a los cielos. Las Escrituras dicen que Enoc caminó con Dios; Él fue un hombre poco usual. En el Nuevo Testamento nos enteramos de que Dios le reveló a Enoc que se avecinaba un juicio, y así lo profetizó Enoc y advirtió al pueblo.

Vayamos al pequeñísimo libro de Judas en el Nuevo Testamento, y leamos los versículos 14 y 15:

De éstos también profetizó Enoc, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos, para ejecutar juicio sobre todos, y para condenar a todos los impíos de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos dijeron contra Él.

Ese fue el mensaje de Enoc.

Luego siguió Matusalén, el abuelo de Noé. ¿Por qué fue famoso Matusalén? Por la avanzada edad que alcanzó— él vivió 969 años. En base a las Escrituras, él vivió más que cualquier otra persona ha vivido en la tierra. Su nombre, Matusalén, en hebreo significa “cuando él haya muerto, será enviado”.

Novecientos sesenta y nueve años, ¿Y qué sucedió el año que murió Matusalén? – Llegó el diluvio. Matusalén murió justo antes del diluvio. Así que durante 969 años este anciano intrigaba a la gente, todos se preguntaban: ¿Cuánto más irá a vivir? Y cuando muera ¿Qué será enviado? Recordaban que su padre solía pregonar que el juicio se avecinaba. Podemos ver que hubo abundante advertencia. Dios había dado a conocer Sus caminos, y envió emisarios cuyas vidas fueron una advertencia.

Y aun cuando Dios llamó a Noé para cumplir su propósito, esperó otros 120 años. Justamente los últimos 120 años de la vida de Matusalén, antes de ejecutar el juicio. Fue un aplazamiento, una prórroga  ¿Pero, por qué?

Las Escrituras nos responden en 1era de  Pedro capítulo 3, en el versículo 20: “La paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca”, y en 2da de Pedro capítulo 3 versículo 9  dice “El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. Ese es el corazón de Dios. Él es un Dios misericordioso, un Dios que envió advertencia, tras advertencia para dejarles en claro que: “No tenían que perecer. Podían salvarse”.

Tú puedes salvarte durante 120 años, como hemos dicho, Noé estaba predicando mientras construía el Arca. Segunda de Pedro capítulo 2 versículo 5 dice, “Si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos”.

Nadie pudo decir que: “Dios no fue justo, Dios no nos advirtió, Dios no nos dio tiempo suficiente, Dios no nos dio una oportunidad para arrepentirnos”.

Aun después de que Noé y su familia entraron en el Arca, hubo una oportunidad más—recordemos que esta gente había visto la construcción del Arca por 120 años. Se dieron cuenta cuando ya estaba siendo terminada. El tiempo se aproximaba, el juicio estaba cada día más cercano, la copa de la ira de Dios estaba llegando al límite antes de derramarse.

Aun después que Noé y su familia entraron al arca, ¿qué pasó? Empezó a llover inmediatamente. No. Dios esperó una semana más, siete días más, antes de abrir los cielos. Siete días más como oportunidad para arrepentirse.

Amigas, no se requiere mucho tiempo para arrepentirse. Pero la gente era indiferente, y hoy en día la gente es indiferente. Su preocupación estaba en los asuntos terrenales, ellos estaban ciegos, ignorantes de lo que estaba por suceder.

Jesús nos cuenta de ello en el Nuevo Testamento, en Mateo capítulo 24 dice:

“Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.” Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.(vv. 37-39).

¿No describen esos versos la manera de vivir hoy en día? No reflexionan en la eternidad. Están inconscientes del juicio eminente que se aproxima, a pesar del hecho de que Dios ha enviado advertencia, tras advertencia, tras advertencia.

Al observar las advertencias de Dios, el tiempo que Dios les da a los pecadores para arrepentirse, al decir “¿Qué clase de Dios borraría la tierra completa con un diluvio?—debemos recordar que nadie tenía que perecer en el diluvio. Todos los que murieron habían tenido amplias oportunidades y gracia suficiente para arrepentirse. Cada uno de ellos, de manera voluntaria rechazó la provisión de la gracia de Dios. Y así mismo será en el juicio final.

La historia del diluvio en Las Sagradas Escrituras, nos ha sido concedida no solamente como una narrativa verídica de un acontecimiento; sino como un recordatorio de que así como Dios juzgó la tierra con un diluvio en aquellos días, el día viene cuando Dios enviará el juicio final, un gran juicio cataclísmico sobre el mundo, y esto no será por medio de agua, sino por medio de fuego. Podemos leer al respecto en  2  de Pedro  capítulo 3.

Es un hecho que la mayoría de los pecadores siempre escogerán  el juicio  ellos escogen perecer antes que humillarse a sí mismos, que arrepentirse, que creerle a Dios, que aceptar Su gracia y rendirse a Él. De manera que Dios es absolutamente justo en Sus juicios. Deseo leerte un pasaje del último libro de la Biblia, el libro de Apocalipsis, en el capítulo 16. Nos da una imagen, una escena del juicio final de Dios en la tierra, de cómo será esto.

“Y oí una gran voz que desde el templo decía a los siete ángeles: Id y derramad en la tierra las siete copas del furor de Dios. El primer ángel fue y derramó su copa en la tierra; y se produjo una llaga repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen. El segundo ángel derramó su copa en el mar, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en el mar. El tercer ángel derramó su copa en los ríos y en las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, el que eres, y el que eras, oh Santo, porque has juzgado estas cosas; pues ellos derramaron sangre de santos y profetas y tú les has dado a beber sangre; lo merecen. Y oí al altar, que decía: Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios. El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y al sol le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres fueron quemados con el intenso calor; y blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se quedó en tinieblas, y se mordían la lengua de dolor. Y blasfemaron contra el Dios del cielo por causa de sus dolores y de sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.” (vv.1-11)

¿No te recuerda esto a Egipto? Cuando Dios envió esas 10 plagas sobre  Faraón. Fue un juico tras otro. Dios decía, “Arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse. Crean las Buenas Nuevas, crean el Evangelio. Coloquen la sangre sobre el dintel de las puertas. Pueden ser salvos.” ¡Vuélvanse al Salvador!,  ¡Crean!, ¡Arrepiéntanse!” Hay pregoneros de justicia; ellos proclaman la verdad.

Algunas de ustedes han estado escuchando, quizás durante años  este programa de radio, u otros programas semejantes. Haz escuchado a tu pastor. Te sientas en tu iglesia semana tras semana y escuchas el mensaje. Arrepiéntete. Cree en el Evangelio. Se salvó de tu pecado. Pero rechazas la invitación para arrepentirte. Cuando llegue el juicio final no podrás decir a tu favor: “Dios, yo no sabía, no me advertiste, no me diste una oportunidad”.

Nadie debe perecer, “Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”

Que increíble Dios lleno de gracia, misericordia, paciencia y tolerancia tenemos. Y podemos corroborarlo aun en medio del juicio.

Leslie: Ella es Nancy Leigh DeMoss mostrándonos una esperanza increíble en una bien conocida historia. Ese mensaje es parte de una serie llamada, Noé y el Diluvio: El Evangelio  del Antiguo Testamento. Para escuchar cualquier programa que te hayas perdido en esta serie, para leer la transcripción o escuchar el audio visita AvivaNuestrosCorazones.com

Bueno, ¿por qué salva Dios a los pecadores?, ¿Por qué no simplemente acaba con todos? Nancy explorará estos temas mañana. Prepárate para apreciar la gracia y la gloria de Dios en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Henry, M. (1996, c1991). Comentario de Matthew Henry’s sobre toda La Biblia: Complete and unabridged in one volume (/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Peabody: Hendrickson.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Propósitos del corazón

Isha – Salmos

DÍA 137 – Salmo 101

Dosis: Integridad

Propósitos del corazón

“Quiero cantar al amor y a la justicia: quiero, SEÑOR, cantarte salmos. Quiero triunfar en el camino de perfección: ¿Cuándo me visitarás? Quiero conducirme en mi propia casa con integridad de corazón. No me pondré como meta nada en que haya perversidad.” (Salmo 101:1–3) (NTV)

En este salmo David menciona cualidades y principios que quiere que sean los rectores en su vida. Luego de haber sufrido las injusticias y los errores de Saúl, anhela ser un gobernante íntegro delante de los ojos de Dios. Por eso afirma: “Tendré cuidado de llevar una vida intachable, ¿cuándo vendrás a ayudarme? Viviré con integridad en mi propio hogar.”

Integridad significa ser completo. Implica ser igual en dondequiera que estemos. David declara que para ser una persona íntegra en la sociedad hay que empezar por casa. ¡Y qué difícil es ser íntegros en el hogar! Allí nos observan veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Sin darnos cuenta muchas veces hacemos cosas que terminan siendo lo opuesto a la integridad como predicar sobre la paciencia, y gritarle a nuestros hijos por cualquier cosa, condenar la mentira, y pedir a otros en casa que digan que no estamos al recibir una llamada telefónica que no deseamos tomar.

David, el autor de este salmo, sabía la importancia de vivir en integridad, así que propone ideas prácticas de cómo lograrlo. En principio declara: “Las acciones de gente desleal las aborrezco; no tendrán nada que ver conmigo. Alejaré de mí toda intención perversa; no tendrá cabida en mí la maldad.” David nos recomienda empezar por nuestra mente, rechazar las ideas perversas. Nuestra mente es el lugar donde anidan los pensamientos, y éstos dictan nuestras acciones. Si estamos todo el día pensando en cosas que no valen la pena, no seremos íntegras.

David avanza en sus propósitos y determina ser íntegro también su propio corazón y defender la verdad y la justicia: “Al que en secreto calumnie a su prójimo, lo haré callar para siempre, al de ojos altivos y corazón soberbio no lo soportaré.” “Pondré mis ojos en los fieles de la tierra, para que habiten conmigo; sólo estarán a mi servicio los de conducta intachable. Jamás habitará bajo mi techo nadie que practique el engaño; jamás prevalecerá en mi presencia nadie que hable con falsedad.345 En pocas palabras, debemos cuidar también nuestras amistades. En ocasiones nos preocupan las amistades de nuestros hijos, ¿pero qué de las nuestras?

Finalmente, para ser íntegros David propone que no soportemos la presunción ni el orgullo. No podemos ser íntegros y presumir que lo somos. No importa dónde estemos: de vacaciones, en el trabajo, en la casa, en la iglesia, en la tienda, en una fiesta, seamos íntegras, es decir, completas. Que lo que digamos vaya de la mano con lo que hacemos y decimos, y todo dé gloria a Dios.

Oración: Señor, enséñame a ser una mujer íntegra ante tus ojos, los de mi familia y los demás. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 153). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

51/62 – El Alboroto del Evangelio

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

51/62 – El Alboroto del Evangelio

Miguel Núñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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La gracia en esperanza

Iglesia Evangélica Unida

La gracia en esperanza

Samuel Pérez Millos

Samuel Pérez Millos

 Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es

35/63 – ¿Qué deseas que haga por ti?

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

35/63 – ¿Qué deseas que haga por ti?

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

2/6 – CRUZANDO LOS LÍMITES DIVINOS

El Amor que Vale

Serie: Una palabra al sabio

2/6 – CRUZANDO LOS LÍMITES DIVINOS

Adrian Rogers

“CRUZANDO LOS LÍMITES DIVINOS” | Pastor Adrian Rogers. Predicaciones, estudios bíblicos. Tema #02, Serie “UNA PALABRA AL SABIO”.
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El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

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34/63 – La Llegada del Rey | Marcos 1:1-8

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

34/63 – La Llegada del Rey | Marcos 1:1-8

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

El nacimiento de Jesús

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El nacimiento de Jesús

R. C. Sproul

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Una vez escuché a un predicador dar un mensaje titulado, «Si yo fuera Dios.» Era un título extraño, por cierto, pero en su sermón usó un poco de imaginación creativa. Dijo que, si él fuera Dios y decidiera traer a su hijo a este mundo, no lo habría hecho nacer en un pueblo del campo a las afueras de Jerusalén, sino que él lo hubiera vestido en un tipo de uniforme de piloto naval o de héroe espacial y lo hubiera hecho descender del cielo, ir directamente a la cruz, completar la obra de la redención y luego regresar.

En otras palabras, él estaba diciendo, «Yo enviaría a mi hijo en un atuendo real, hacer un gran alboroto y luego salir de la escena». Pero no es así como Dios lo hizo y hay una razón por la que Dios no lo hizo de esa manera; así como lo vimos con la preocupación de Juan Bautista y en el bautismo de Jesús; que Jesús vino no solo para morir, sino para vivir, que vino para ser el segundo Adán, el nuevo Adán, para hacer por nosotros lo que Adán no pudo hacer la primera vez.

Y así, su misión era estar en sumisión a todos los requisitos de Dios, para tomar en sí mismo, como el eterno Logos y la segunda persona de la Trinidad, una naturaleza humana y nacer de una mujer y nacer de la simiente de David. Y así, para el Nuevo Testamento, el nacimiento de Jesús es de profunda importancia ya que es la llegada de Emmanuel, el que viene como nuestro mediador y que crece en el conocimiento del Señor, quien tiene que aprender la obediencia no desde la desobediencia, sino en términos de una creciente comprensión y conocimiento de todas las implicancias de su misión.

Pero el nacimiento de Jesús da inicio a la humillación de Cristo. Esto es un indicativo de la voluntad de aquel que desde toda la eternidad era igual a Dios, quien contó su igualdad con Dios no como algo que debe ser cuidadosamente guardado, sino que Él estaba dispuesto a despojarse de su gloria y de asumir la postura, el rango y el estatus de un sirviente.

Así que, viendo ahora el nacimiento de Jesús, no debemos subestimar el significado de esta descensión, descensión no DISENSIÓN sino  D-E-S-C-E-N-S-I-Ó-N, porque uno de los momentos culminantes en la vida de Jesús es su ascensión.

Pero antes de ascender al cielo, Él con frecuencia hace notar que nadie asciende al cielo, excepto Aquel quien primero ha descendido desde el cielo.  Y así, cuando el Hijo del hombre venga, él viene a nosotros desde la gloria a la humillación, del cielo a la tierra.

Y él primero desciende a este lugar y la descensión llega al vientre de una muchacha del campo. Lucas nos da este registro del nacimiento de Jesús. Leemos en el capítulo uno del evangelio según San Lucas, en el versículo 26, inmediatamente después del relato de la anunciación del ángel Gabriel a Zacarías, el padre de Juan el Bautista,  el verso 26 del capítulo 1, «Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre que se llamaba José, de los descendientes de David; y el nombre de la virgen era María.

Y entrando el ángel, le dijo: “¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita eres tú entre las mujeres. Pero ella se turbó mucho por estas palabras, y se preguntaba qué clase de saludo sería éste”. Ahora imagina esto. Aquí está esta adolescente, poco sofisticada, pobre y, de repente, mientras ella está ocupándose de sus asuntos, un ángel se le aparece.

Y el ángel se aparece con un orden de regocijarse y la causa de su regocijo es que ha encontrado el favor de Dios y ella ha sido elegida por Dios para una bendición profunda y especial.  Y sin embargo, cuando oye esto, se nos dice que su respuesta inicial es que ella está preocupada. Ahora eso puede sonar extraño o puede parecer inconsistente; cuando un ángel de Dios viene  dice que debes ser feliz porque vas a recibir una gran bendición, tú pensarías que la persona que tuvo una experiencia de este tipo estaría loca de alegría.

Pero si lo piensas por unos minutos, ¿cómo te sentirías si un ángel de Dios se inmiscuyera en tu tranquila existencia y te dijera que estás a punto de embarcarse en una misión especial?  Creo que estarías preocupado también, y la primera cosa es que quizás ni siquiera estarías seguro de estar experimentando lo que tus ojos te dicen que estás experimentando.

Y el ángel reconoce la incomodidad de ella y le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.  Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Ahora, nos preguntamos cuánto de este anuncio María entendió. Si miramos un poco más tarde, en la canción que ella canta bajo la inspiración del Espíritu Santo, el Magnificat,  “Mi alma engrandece al Señor” y vemos el contenido de esa canción que revela un profundo conocimiento de las escrituras del Antiguo Testamento y las profecías.

Si suponemos que el contenido no era algo que simplemente le fue entregado por inspiración divina, sino que Dios, bajo la inspiración del Espíritu la llevó a ella a cantar sobre cosas que ya entendía hasta cierto punto, entonces nosotros solo podemos concluir que este anuncio no sería del todo misterioso para María.

Una vez más, escuchen los términos del mismo, “Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.  Este será grande y será llamado Hijo del altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”.

Ahora, por lo menos, María entendía que el ángel está anunciándole a María que ella va a ser la madre de un rey. Y eso está bastante claro.  Si ella tiene el más pequeño entendimiento de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento, ella reconocería, reconocería que no es simplemente que va a ser la madre de un rey, sino que va a ser la madre de El Rey.

Porque está claro en este mensaje la idea de que ella está a punto de dar a luz al tan esperado Mesías de Israel, Aquel que restaurará el trono de David y restaurará su posición caída.

María es sumergida al parecer, incluso en una consternación más profunda, y ella le dice al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?»  Ahora, ella no está diciendo que nunca ha estado familiarizada con un hombre, la frase «soy virgen (o no conozco hombre)» es un modismo hebreo que significa: ‘Nunca he tenido relaciones sexuales con un hombre’. Y yo sé lo suficiente de biología.

María está diciendo, ‘sé que no se puede tener un bebé sin el proceso normal de procreación, y yo estoy descalificada debido a que soy virgen. Así que tal vez te has equivocado de dirección Sr. Gabriel’.  Y notamos un anuncio similar en el Evangelio de Mateo, donde el autor presenta el tema en el capítulo uno de Mateo diciendo:  «Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto».

Ahora, José tiene que lidiar con este anuncio también. María en algún momento tiene que comunicar a su prometido, «Voy a tener un niño». Ahora, ¿qué significa eso automáticamente para José? Significa que su novia le ha sido infiel.

Si puedo leer entre líneas, tengo la certeza de que María habría tratado de explicar esta situación a José y, sin embargo, él habría tenido un tiempo muy duro, y extremadamente difícil tratando de convencerse de la veracidad de lo que realmente ocurrió.

Y, aún así, él tiene compasión; se preocupa por ella.  Quiere impedir que el matrimonio sea realizado, pero al mismo tiempo no quiere causar una deshonra pública o un escándalo de su situación. Y él toma la decisión de dejarla secretamente hasta que hubo otra intervención:  «Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.».

Y luego, Mateo inmediatamente une esto a la profecía de Isaías, “que una virgen concebirá y dará a luz un hijo” cuyo nombre sería llamado Emmanuel, o “Dios con nosotros”.  Así que, en ambos relatos, en el registro de Mateo y en el registro de Lucas, la proclamación asombrosa se presenta ante la iglesia, de que las circunstancias del nacimiento de Jesús fueron extraordinarias y milagrosas.

Que el nacimiento de Jesús fue un nacimiento virginal, un punto que por alguna razón ha sido altamente discutido en el último siglo o dos de una manera un tanto inusual.  Conozco todo tipo de gente que diría, que diría, ‘Creo en la resurrección de Cristo, pero no creo en el nacimiento virginal’.

Como si Dios al tener a su propio Hijo, concebido en el vientre de una mujer que es una virgen es de alguna manera más difícil que levantar a su Hijo de entre los muertos.  Tenemos que entender que el relato bíblico del retrato de Jesús, el Jesús que es presentado en las páginas del Nuevo Testamento, es el Jesús cuya vida está llena de milagros.

Su vida empieza con un milagro y termina, o comienza de nuevo, con un milagro y, entre medio, el poder del Dios vivo se muestra en y a través de él constantemente.  El liberalismo del siglo XIX hizo todo lo posible, en su poder académico crítico para desmitologizar las páginas del Nuevo Testamento y darnos a un Jesús distinto, un Jesús naturalizado, un Jesús despojado de lo milagroso.

Y en la obra de Emil Brunner «Der Mittler», o «El Mediador», en su traducción al español , cuando él resumió la cristología del pensamiento del siglo XIX, él usó una palabra para hacerlo y la palabra que usó fue esta: incredulidad.  Pero como un asunto de la fe histórica cristiana, el registro del Nuevo Testamento es claro. Jesús nació de una virgen.

Volvamos al registro de Lucas. La primera persona, sin embargo, que ejerció algún tipo de cuestionamiento escéptico o duda sobre la posibilidad del nacimiento virginal fue la misma Virgen.  Al menos ella hizo la pregunta: «¿Cómo será esto, puesto que soy virgen?» En otras palabras, para María, el escuchar este mensaje, sonaba absolutamente imposible.

“Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo Niño que nacerá será llamado Hijo de Dios.  Y he aquí, tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril. Porque ninguna cosa será imposible para Dios «.

Así que el ángel intenta responder a la pregunta alarmante de María y darle algo de confianza.  Y lo primero que hace es responder a la pregunta, ¿Cómo? ¿Cómo puede ser esto? Y Gabriel dice: ‘Déjame decirte cómo puede ser. Que este niño que va a nacer, nacerá del poder del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el Espíritu Santo te cubrirá’.

Ahora, el lenguaje que se usa aquí es significativo, ya que es una remembranza del mismo lenguaje que encontramos en el primer capítulo de la Biblia.  ¿Cómo se llevó a cabo la creación en el principio? Luego de recordar la descripción del universo desordenado, de estar sin forma y vacío, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, fue entonces cuando el Espíritu de Dios se movió sobre las aguas.

Y la imagen que se usa allí en el idioma original es una que sugiere la de un pájaro flotando sobre el agua proyectando su sombra. Y es el mismo concepto que se usa aquí en el evangelio de Lucas; así como el Espíritu Santo se movió sobre las aguas primigenias y trajo vida en la creación inicial, así el mismo poder de Dios, el mismo Espíritu de santidad estará sobre esta virgen y la cubrirá para que un niño sea concebido en su vientre.

Y luego el ángel dice: ‘María, si estás teniendo problemas con esto, anda y ve a tu prima Elisabet. Elisabet, quien era estéril, ahora ya está en su sexto mes.  Hay evidencia tangible que tú puedes examinar, para entender el principio de que con Dios todas las cosas son posibles’.

Es raro que la Biblia hable tan cándidamente sobre lo que es posible y lo que es imposible. Creo que es interesante que en el otro punto de la vida de Jesús, en el momento de su resurrección, se hayan hecho declaraciones sobre la posibilidad, según leemos, de que no era posible que la muerte lo detuviera.

Me refiero a que la gente de hoy ve la historia de la resurrección y dice: ‘Imposible, eso no pudo suceder. La perspectiva del Nuevo Testamento es 180 grados distinta; la perspectiva del Nuevo Testamento es que lo que es imposible, lo que es impensable, sería que la muerte detuviera a un hombre que no tenía pecado. Que la muerte tendría el poder de reclamar permanentemente la vida del Hijo de Dios. ¡Eso es imposible!

No hay manera de que la muerte pudiera mantenerlo en la tumba. ¿Ven? todo eso depende de si entendemos Génesis 1: 1: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra». Desechen eso y podemos discutir las posibilidades e imposibilidades por siempre, pero si hacen esa afirmación de que este universo ha sido creado y está providencialmente regido y gobernado por el auto-existente creador eterno, entonces no es para nada difícil el ver la manifestación de su poder en el nacimiento y en la resurrección de su Hijo.

Bueno, después de que esta explicación es dada a María, de nuevo en el evangelio de Lucas, capítulo uno, verso 38, María dijo:  «He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra». Y el ángel se fue de su presencia”.

«Hágase conmigo conforme a tu palabra». Esto se llama en la teología católica romana, el fiat de María, lo que históricamente el protestantismo considera como algo inapropiado.

Se llama fiat porque la palabra fiat se refiere a la forma imperativa del latín, ya que en la Vulgata, cuando María dice: «Que así sea», ella usa la forma imperativa del verbo. Y eso es el fíat o el decreto. Pero lo que ella está diciendo no es: ‘yo te mando, oh ángel, que hagas que todo esto pase’.  Si ella está dando un mandato, ella se lo está dando a sí misma.

Como Santo Tomás de Aquino dijo que en esta ocasión María se está rindiendo y está aceptando la autoridad de Dios. Ella no está dictando lo que va a ocurrir, sino que ella se está sometiendo a lo que le ha sido anunciado por el mensajero de Dios.

Y ella está diciendo: «Dios, puedes hacer conmigo lo que tú quieras hacer. Si quieres que dé a luz a este niño, es aterrador ser la madre de un rey, es algo aterrador contarle a mi prometido que voy a tener un bebé cuando no he estado con un hombre, pero si esto es lo que quieres, entonces lo haré’.

Luego se nos dice, poco después, que sucedió que salió un edicto de Augusto César, en el cual todo el mundo debía ser empadronado.  Y ya saben el resto de la historia porque la oímos todos los años cada vez que celebramos la Navidad, que en el momento en que el gobernante más poderoso en el mundo emitió un decreto que sería opresivo a esas personas en las zonas afectadas por la pobreza de Palestina, debido a su decreto, más allá de su decreto estaba el decreto del Todopoderoso Dios determinando que Su hijo nacería en Belén tal como Él había hablado a través del profeta Miqueas siglos y siglos atrás.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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3/7 – ¿Un mundo mejor?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Noé y el Diluvio – El Evangelio en el Antiguo Testamento

3/7 – ¿Un mundo mejor?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/un-mundo-mejor/

Leslie Basham: Estamos viviendo en una época de avances increíbles en la tecnología. ¿Pero hace esto que el mundo sea mejor? Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: El hombre, abandonado a sí mismo, podría hacerse más inteligente. Podría aprender más, pero hacerse más inteligente sin Dios solo lo puede hacer más perverso. Solo y apartado de Dios, él haría un mundo cada vez peor y peor.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Aquí está Nancy continuando una serie llamada, Noé y el diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nancy: ¿Cuántas de ustedes están familiarizadas con el Manifiesto Humanista? ¿Has visto o leído los manifiestos humanistas?  El primero fue escrito en el 1933. Tenía 34 firmas, como la de John Dewey, muchos científicos, educadores, filósofos. La premisa del primer Manifiesto Humanista se basaba en que el hombre era una criatura brillante, que si él solo trataba y trabajaba lo suficientemente duro, a la larga iba a ser capaz de crear un mundo utópico; un mundo de paz y prosperidad para todos.

El Segundo Manifiesto Humanista fue escrito en el año 1973. ¿Qué pasó entre el 1933 y el 1973 para demostrar que el hombre no era tan brillante o capaz como ellos habían pensado? La Segunda Guerra Mundial. Así que, es interesante, cuando llegas al Segundo Manifiesto Humanista en el 1973, que dice, en efecto: “Ahora nos damos cuenta de que las cosas no han salido como esperábamos o como pensábamos que serían.” Y dicen,

Los acontecimientos ocurridos desde entonces hacen que  esta afirmación anterior luzca demasiado optimista. El nazismo ha mostrado las profundidades de la brutalidad de la que la humanidad es capaz. Pero siguen diciendo:

Usando la tecnología sabiamente, podemos controlar nuestro entorno, vencer la pobreza, reducir notablemente las enfermedades, prolongar nuestra vida útil, modificar nuestro comportamiento significativamente, alterar el curso de la evolución humana y el desarrollo cultural, descubrir nuevos y vastos poderes, y proveer a la humanidad con una oportunidad sin precedentes para lograr una vida abundante y significativa.1

Esa fue su conclusión.

Eso sí que es un reflejo de la filosofía moderna. ¿Cuál es la esencia de la filosofía moderna? Que el hombre es básicamente bueno, que el hombre solo necesita ser mejorado. Si él hace cosas malas, no es porque sea malo. Eso se debe a que solo necesita una buena educación, o una mejor casa, o mejores oportunidades, o un mejor compañero. Si le provees un mejor ambiente será una mejor persona porque es innata e inherentemente bueno. Y el hombre tiene dentro de sí el poder de crear este mundo que soñamos.

Ahora, esa es la visión que la filosofía moderna tiene de la naturaleza humana. Pero tenemos que ir a las Escrituras para encontrar la verdadera visión de la naturaleza humana; la visión de Dios sobre la naturaleza humana.

Hemos estado estudiando Génesis capítulo 6,  mirando a la época, a la cultura en la que vivió Noé, cuando Dios envió el gran diluvio. Hemos visto en este pasaje una descripción de la naturaleza caída del hombre; de su naturaleza pecaminosa. No  mejorando, no mejora, sino que hemos visto que la maldad se vuelve cada vez más perversa. El hombre, abandonado a sí mismo, podría hacerse más inteligente. Podría aprender más, pero hacerse más inteligente sin Dios solo lo puede hacer más perverso. Solo y apartado de Dios, él haría un mundo cada vez peor y peor.

En Génesis capítulo 6, comenzando en el versículo 5 dice:

El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal…Versículo 12 “Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. (vv. 5, 12)

Ahora, todos los hombres desde Adán son pecadores, pero el pecado había seguido su curso y la gente de esta cultura se había convertido en extremadamente perversa. Quiero señalar varias cosas acerca de la perversión de ese día, de la depravación del corazón humano, y como se manifestaba en la época de Noé.

En primer lugar, era universal— universal en su alcance. Toda carne era continuamente mala. Toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Esto era pecaminosidad generalizada. El pecado no se contenía. No puede ser reducido a un pequeño grupo de personas. Se propaga como el cáncer, como un incendio salvaje, como  la pólvora. Solo aumenta, y se traga todo a su paso. Llega a ser universal en su alcance—totalmente generalizado.

No solo era la depravación humana en los días de Noé universal, sino que también era intencional. Era deliberada dice que.“Toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal”. La palabra intención en algunas de las traducciones dice que, “todo designio de los pensamientos del corazón de ellos” su inclinación, (RV-60). Es una palabra en hebreo que significa, “aquello que se forma en la mente”, los planes, los propósitos del corazón del hombre.

Esta no era gente simplemente pecando sin saber lo que estaban haciendo o gente que simplemente no podía evitarlo, que solo les quedaba amoldarse a la cultura. Eran personas que estaban pecando deliberadamente.  Ellos estaban planeando como pecar. Ellos estaban pensando en nuevas formas de pecado. Como leemos en Romanos en el capítulo 1 en el versículo 30, que eran  inventores de lo malo. Siempre estaban pensando en nuevas formas de pecar. Toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal. El pecado del hombre era universal y era intencional.

En tercer lugar, era habitual o perpetuo. Y entonces la perversión era total. Toda intención de los pensamientos de su corazón era solamente el mal. Aquí estaba el hombre que de principio a fin se había convertido en corrupto en violento, malvado y perverso. Es como si en este pasaje, no hubiera palabras suficientes para describir lo malo, malvado y perverso que era el mundo.

De manera que vemos perversión total, universal, intencional, habitual, y entonces vemos el pecado interior. Depravación interna—este era un asunto del corazón. La Escritura dice que no solo eran sus actos corruptos, sino que “toda la intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal” (Gen 6:5). Sus corazones eran corruptos, y ese es el problema; porque las malas acciones brotan de un corazón malvado.

Si el hombre hace obras malas, no es porque necesita una mejor educación, o porque necesita más dinero, o porque tiene que ser sacado de su pobreza. No es porque no tuvo buenos padres. Esas cosas contribuyen tal vez. Pero el asunto que causa las obras malvadas en nuestro mundo es el corazón malvado del hombre. Su corazón era malo. Su corazón era corrupto. El corazón es el manantial es la fuente de toda conducta pecaminosa.

Es por eso que no podemos hacer excusas por el comportamiento pecaminoso, ya sea en tus hijos o en los grandes malvados del mundo. No podemos decir, “Si tan solo esto hubiera sido diferente”. Seguro sabes esto si tienes niños. Tú no tienes que enseñarle a tu hijo de dos años como hacer lo que está mal. Le sale de forma natural. ¿Cuál es la primera palabra que aprende? Aprende a decir “¡NO!” ¿De dónde viene eso? Este niño no ha sido expuesto a toda la perversión que hay en el mundo. ¿De dónde le viene la perversión? ¿De dónde le sale la inclinación a hacerlo a su manera, en contra de la forma en que se supone que debe hacer? Viene de su corazón, así de pequeñito y de pecaminoso.

Todo pecado comienza en el corazón. Es el corazón pecaminoso del hombre que produce malos deseos y malas acciones. Eso es lo que leemos en Jeremías capítulo 17 versículo 9,

Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio, ¿quién lo comprenderá? (NVI)

Así que si estás tratando de entender por qué existe tanta perversión horrible en nuestro mundo hoy, busca sus orígenes en el Génesis y te darás cuenta del porqué de todo esto—ha sido el curso natural de la naturaleza pecaminosa del hombre abandonado a sí mismo, del hombre que no ha clamado por la gracia de Dios, que no ha buscado a Cristo para salvación. Es allí donde nos lleva el pecado.

Si no tratas con el pecado en tu vida, te llevará por caminos que jamás, que nunca has soñado ir. Te va a costar más de lo que pensaste que tendrías que pagar. Si no tratas con el pecado a la manera de Dios, esto tendrá consecuencias más dañinas, más dolorosas y más severas de lo que te imaginas.

En aquellos tiempos oscuros es fácil preguntarse, “¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Él en medio de todo esto? Podrías pensar que el mal ha vencido, que ha vencido al mundo. ¿Dónde está Dios? Vamos a ver, en la medida que vamos a través del capítulo 6 de Génesis, que Dios está ahí. No es que Dios está ausente. Él no está silente. Él no está perplejo, Él no es incapaz.

Él está vivo. Él está consciente de lo que está sucediendo. Él está actuando en medio de las acciones de los hombres. Él responde. Él está iniciando, Él está involucrado. Él está trabajando, Él está siempre, siempre, siempre cumpliendo Sus propósitos. Y Su propósito siempre será el resultado final, el último capítulo. Él es siempre el vencedor, el conquistador sobre la peor pecaminosidad del hombre.

Así que un día que era muy corrupto, cuando los hombres no prestando atención a Dios, Dios estaba prestando atención a los hombres. Dios estaba activamente involucrado. Pienso en ese versículo  de Génesis, el versículo 2 del capítulo 1, que habla del día en que las tinieblas cubrían la superficie del abismo. ¿Qué quiere decir? Que “el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas”.

Dios estaba allí, Dios estaba activo, Dios estaba obrando. Porque Dios tiene un plan y el plan de Dios no fallará. No puede ser frustrado por el hombre. Ese es uno de los grandes temas de la Biblia; uno de los grandes caminos y misterios de Dios.

En primer lugar, quiero que notemos en Génesis, capítulo 6, el conocimiento y la supervisión de Dios. Dios sabe lo que está pasando. Hemos leído dos veces, “El Señor vio..” El versículo 5 dice, “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal”.

El Señor vio. El Señor no solo vio lo que ellos estaban haciendo, sino que Dios vio lo que había en sus corazones. Dios sabe lo que hay en los corazones de los hombres. Dios sabe lo que hay en tu corazón. El Señor vio. El Señor lo sabe.

Vemos la misma idea en los versículos 11 y 12 de Génesis 6: “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, (Dios sabe y Dios ve) y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”.

Dios nunca está distraído con relación a lo que está pasando aquí debajo en la tierra.

Hay muchos hombres en este planeta que prestan muy poca atención a Dios. Hay momentos en nuestras vidas cuando le damos poca importancia a Dios. Cuando pecamos, ¿Estamos pensando, “Señor, yo sé que estás viendo”? Si estuviéramos pensando que Dios nos está mirando, tendríamos más temor de Dios y pecaríamos menos. Porque incluso cuando no estamos pensando en Dios, Dios está mirando. Dios sabe lo que está pasando.

He citado en ocasiones anteriores en esta serie el Salterio, los salmos con música, y he estado cantándolos durante mis tiempos de quietud. Uno de los pasajes del Salmo 94, me pareció que estaba relacionado con este pasaje. Así es como lee:

¿Hasta cuándo los impíos, oh Señor, hasta cuándo los impíos se regocijarán? De sus bocas brota la arrogancia; sus palabras son arrogantes. Oh Señor, aplastan a tu pueblo, y afligen a tu heredad. Matan a la viuda y al extranjero y asesinan a los huérfanos. (Suena como en la era de Noé, ¿no es cierto? Violencia, corrupción) Ellos dicen: El Señor no lo ve, ni hace caso el Dios de Jacob. Haced caso, torpes del pueblo; necios, ¿cuándo entenderéis? ¿Crees que el Creador, Él que hizo el oído, no oye? ¿Él que dio forma al ojo, no ve? (Salmos cantados 94:3-9)

¿Qué nos dice ese Salmo? Dios ve. Dios lo sabe. Déjame decirte, esto debe afectarte de dos maneras. En primer lugar, Dios sabe lo que te está pasando, y Dios no es pasivo. Dios no está al margen. Vamos a ver que Dios se preocupa profundamente por el pecado y cómo éste afecta a los pecadores y a los justos también.

Pero no solamente Dios sabe lo que te está pasando a ti, Dios sabe acerca de ti y acerca de tu pecado. Como hemos dicho, Él sabe lo que está pasando en tu corazón. Eso debería de poner temor de Dios en nuestros corazones.

¿Y qué es el temor de Dios? Es vivir en esa reverencia, esa percepción consciente, constante de que Dios sabe, de que Dios está aquí, que no puedo dejar a un lado al que todo lo ve y todo lo conoce. El Señor vio, la maldad sobre la tierra. El Señor sabía lo que estaba pasando en sus corazones. Vemos pues, el conocimiento, la supervisión de Dios. Pero luego quiero que veamos el dolor y la tristeza de Dios.

¿Cómo afectó todo esto a Dios? ¿Cómo respondió Él a todo esto? Vemos claramente en este pasaje, como en cualquier otro pasaje del Antiguo Testamento, que Dios se afecta profundamente y personalmente por nuestro pecado. El versículo 6 nos dice, “y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón”.

Permíteme leer esto en otras traducciones, para darte un sentido de la intensidad de la respuesta del Señor. La Nueva Versión Internacional dice: «Se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón”. Una paráfrasis dice: «Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón”. (NTV) El Señor se lamentó.

Dios está profundamente entristecido por el pecado. Él lo odia. Le aflige. Se lamentaba. A Él le dolió en el corazón.

Hay dos palabras en el idioma hebreo original que se utilizan aquí en el versículo 6. La primera palabra, algunas de sus traducciones dicen, “Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra”. Esa es una palabra que significa «respiración forzosa; jadear, respirar con fuerza, gemir”. Es una manifestación física de los sentimientos—de dolor, de compasión y  en ocasiones de consuelo.

Y a medida de que meditaba en este pasaje, tuve la sensación como cuando a alguien te dan un puñetazo en el estómago. Uno hace, “Uhhg.. Eso me duele”. Es una respiración forzosa, que sale de este dolor y de esta pena. Un comentarista dice que esta palabra,

“Describe el amor de Dios que ha sufrido un desgarrador desengaño. Literalmente, se habla de tomar una respiración profunda, pero con extremo dolor”. 2

Dios ama a Su pueblo; Él es un Dios santo, un Dios justo que ve a estos seres humanos que Él ha creado, a estos seres humanos que Él ha hecho para Él, y Él los ve, no solo pecando sino pecando de una manera cada vez peor y peor y pensando en nuevas formas de pecar y de vivir sus vidas sin tenerlo a Él en cuenta. Y Dios se lamenta. Le duele profundamente haber hecho al hombre en la tierra.

Y luego en ese versículo continúa diciendo, “Y sintió tristeza en el corazón”. Esa es una palabra diferente aquí. Es una palabra que habla de “malestar físico y mental, de angustia, de indignación”. Estas son palabras fuertes. De hecho, es la misma palabra que se usa en Génesis 3, que habla del tipo de dolor que una mujer tendrá cuando ella dé a luz a sus hijos. “En gran manera multiplicaré tu dolor de parto”.

Algunas de ustedes, han dado a luz un hijo. Ustedes están familiarizadas con los pujos, con la dificultad, con el trabajo, con el  dolor (incluso físico) que se experimenta al dar a luz un hijo. Es traspasarse uno mismo el corazón o ser traspasado. El comentario bíblico de Wycliffe dice:

«Dios experimentó en su corazón una penetrante tristeza mientras miraba a la trágica devastación que el pecado había producido.»2

Ahora, cuando nos fijamos en el pecado, en tu pecado o en el de los demás, ¿experimentas tú algo parecido a lo que experimenta Dios? ¿Experimentas algún dolor, tristeza, alguna pena? Te pudiera causar más dolor si te dieras cuenta de lo que le causa a Dios; si ves cómo Su corazón es atravesado, si ves su profunda desilusión. Su corazón está atravesado por la trágica devastación de lo que el pecado ha producido.

Quiero que nos quedemos con dos puntos acerca de todo esto. En primer lugar, no está mal que nos sintamos afligidas por el pecado de los demás mientras vemos la devastación de un mundo caído y mientras vemos lo que el pecado ha hecho en nuestras relaciones, en las relaciones que nos rodean. Algunas de ustedes están casadas con un hombre que no tiene un corazón para Dios, tal vez es un alcohólico, tal vez alguien que es adicto a la pornografía.

Al mirar esas cosas, no está mal que te duela y que esto rompa tu corazón. Debería molestarte, debería mortificarte. El tú lamentarte por el pecado en otros es un reflejo del hecho de que estás creada a la imagen de Dios.

Porque a veces creo que  tenemos esta mentalidad que dice: “Si yo fuera realmente espiritual, entonces lo que los demás hagan en este mundo no debe molestarme en lo absoluto”. Debería de molestarnos. Debe contristarnos. Debe romper nuestros corazones. ¿Qué está pasando con nuestros adolescentes? ¿Qué está pasando con nuestros matrimonios? Cuando tu hijo o tu hija se divorcia, debes lamentarte; eso debe romper tu corazón. Tú debes odiar el pecado que ha dado lugar a este tipo de consecuencias devastadoras.

Así que no trates de decir, “Si soy espiritual no sentiré esto; no me molestará”. Yo solo puedo decir.  “Dios está en control”. “Dios está en control, pero no está mal tener un corazón quebrantado.

Pero antes de dejarte llevar por el dolor y el lamento y el llanto y el tener un corazón atravesado por el pecado de otros, debemos recordar (y este pasaje hace eso por nosotras) de lo que mi pecado le causa a un Dios santo. Cuando Dios  me ve siendo corrupta o violenta; yendo por mi propio camino, siendo arrogante, airada o controladora con mis palabras o con mi lengua; con las intenciones de mi corazón, maquinando cosas y formas  en mi mente para hacerle daño a otros o para manipular las circunstancias— cuando Dios ve esas cosas, ya sean  abiertamente o encubiertas en mi corazón, es así como Él se siente.

Dios se duele. Él se lamenta. Se duele en su corazón.  Ahora, vamos a ver que este Dios que se duele  ha provisto un medio para que los pecadores sean redimidos de sus pecados.  Así que vamos a adorarle; vamos a amarlo; vamos a darle gracias por ello.

Permíteme recordarlo una vez más: Nunca vas a amar la salvación de Dios hasta que no hayas visto lo que el pecado hace al corazón de Dios.

Oh Padre, confesamos que apenas podemos comenzar a comprender  lo que Tu corazón debe experimentar cuando ves las devastadoras consecuencias del pecado. Te pedimos que nos ayudes a ver lo que Tú ves, a ver nuestro pecado en la forma en que Tú lo ves a conocer Tu perspectiva sobre el mismo, para que podamos odiarlo como Tú lo odias. Señor, el pecado rompe nuestra relación contigo, el pecado hace que se levanten paredes y murallas en nuestras relaciones con otras personas.

No es para eso  que nosotras fuimos creadas. Tú no nos creaste para pecar. Nos hiciste para estar reconciliadas contigo y para estar bien con los demás. Pienso, Señor, en los matrimonios rotos y en las relaciones rotas y las adicciones sexuales y pecaminosas. Señor, y al ver estas cosas, nuestros corazones lloran, nuestros corazones gimen y te decimos, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Cómo puedes soportarlo?

Sin embargo, te damos gracias porque has llevado todo ese dolor, lo has tomado sobre ti mismo, y lo has colocado sobre Tu Hijo, Jesús. Él fue herido por nuestras transgresiones. Él fue molido por nuestras iniquidades. El castigo que merecíamos fue puesto sobre él. Por sus heridas Señor, todas nosotras somos sanadas. Por eso te decimos:  ¡Gracias Señor! Gracias, Te amamos. En el nombre de Jesús, Amén.

Leslie: Una vez que te enfrentas a la realidad del pecado, entonces  se puede apreciar el milagro de la gracia. Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo la gravedad del pecado como parte de la serie de Noé y el Diluvio: El Evangelio en el Antiguo Testamento.

Nos ha dado la oportunidad de considerar la naturaleza terrible del pecado. Pero en esta serie, también vamos a echar un vistazo al increíble regalo de la salvación y la gracia. Como hemos escuchado hoy, veremos el Evangelio a través de toda la historia de Noé, y todo el Antiguo Testamento.

Si Dios te ha hablado y te ha señalado tu pecado, corre a Él. Te invitamos a entrar a nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Allí encontrarás recursos que te explicarán claramente qué es el Evangelio, y te ayudarán a iniciarte en la fe.

También quisiéramos que conozcas todo acerca de nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Si eres una maestra, consejera, esposa de pastor o tienes una posición de liderazgo en tu iglesia, esta conferencia es para ti. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y conoce cómo puedes registrarte.

Dios es paciente. A menudo retiene el juicio, dando a la gente tiempo para arrepentirse. Descubre por qué esto es tan importante, mañana. Espero que puedas unirte a nosotros de nuevo aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Humanist Manifesto II (1973).

2 Pfeiffer, C. F. (1962). The Wycliffe Bible commentary : Old Testament (/data/data/com.infraware.PolarisOfficeStdForTablet/files/.polaris_temp/image1.png). Chicago: Moody Press.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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