Carta a Mis Hijos

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Veinte –

Carta a Mis Hijos

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 27 – La prioridad de una vida devocional

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Descubre una vida de devoción diaria

Aviva Nuestros Corazones

Ago 27 – La prioridad de una vida devocional

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-prioridad-de-una-vida-devocional/

Carmen Espaillat: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si vamos a ser siervas útiles del Señor, tenemos que cultivar y mantener una relación de amor íntima con Cristo, que se mantenga viva y creciendo. No habrá frutos sin unión y comunión con Cristo.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Hace algún tiempo estaba en una conferencia que iniciaba viernes en la noche y le pedí a las mujeres que llenaran una tarjeta de oración en que nos pudieran decir cómo podíamos orar por ellas. Al final de la conferencia yo tomé esas tarjetas de oración y no sé si eran todas pero leí muchas de ellas y estaba asombrada de un hilo conductor que se veía a través de muchas de estas tarjetas.

Una decía, “Algunas veces me siento fuera de control bajo tanta presión”.

Esta decía: “Yo quiero que Dios me muestre cómo manejar mis diferentes roles de maestra, madre, esposa e hija de manera exitosa y todavía tener tiempo para servir en la iglesia y tener tiempo para mí”.

Y luego esta otra: “yo necesito ayuda con mi agotamiento y este estado agitado, frenético”. ¿Alguien puede identificarse con esto? A menudo me miro al espejo y eso es lo que veo, una mujer agotada y frenética.

Una de las cosas que de verdad admiro de Jesús mientras leo sobre Él en los evangelios, es la manera en que Él podía darse a Sí mismo sirviendo a Dios y a otros día tras día con responsabilidades increíbles y listas de cosas que hacer y aun así mantener este espíritu calmado, generoso y de gracia.

Y yo lo veo tantas veces y solo me pregunto, “¿Cómo lo hizo? ¿Cómo mantuvo ese paso y esa agenda?” Jesús solo tuvo tres años para completar el plan eterno de redención. Yo creo que esa es una descripción de puesto mucho más grande que la mía.

Tú no lo ves molesto con las personas, deseando que ellos se quiten de su camino para poder descansar.

Y reflexiono sobre esto. De hecho si pudieras abrir tu Biblia en el Evangelio de Marcos, en el capítulo 1, déjame invitarte a ir allí. Quiero que veamos un día en la vida de Jesús.

Quiero que veas el corazón de Jesús en este día y luego haremos la pregunta, y el texto nos dará la respuesta de, “¿Como lo hizo?”.

Marcos capítulo 1, comenzando en el versículo 21: “Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo (Así que el día entero es día de reposo. Todo lo que vamos a leer aquí es en un día de descanso) entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar. Y se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

Y he compartido este mensaje muchas veces de una forma u otra, siempre le pido a Dios que lo haga fresco, que lo personalice en cada oportunidad y que le de vida al Ministerio de la Palabra.

Y al igual que muchas de ustedes, yo sé lo que es gastarse, estar exhausta de haber compartido lo que hay dentro de ti, ministrando la Palabra a otros. Y tú sabes que en la medida en que te das a ti misma esto toma algo de ti y es difícil. Bueno y no solo eso, mira el versículo 23:

Y he aquí estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús lo reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él. Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen.

Las Escrituras nos dicen en Efesios capítulo 6 que estamos en una batalla y que nuestro enemigo no es carne ni sangre. El enemigo, dicho sea de paso, no es tu compañero. No es tu hijo adolescente, no son tus niños.

Nosotras tenemos un enemigo que es un enemigo espiritual. Nosotras luchamos con principados, potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. Y no los podemos ver la mayor parte del tiempo— Hay una batalla cósmica llevándose a cabo entre el Cielo y el Infierno; entre Dios y Satanás.

Ahora, nosotras sabemos quién gana pero a veces nos quedamos atrapadas en el fuego cruzado.

Hay una guerra espiritual que se está llevando a cabo, pero yo pienso que hay algo que nos es quitado cuando estamos envueltas en esta guerra, en esta batalla. Jesús lo hizo y Él echó fuera esos espíritus inmundos. Y Él está trabajando a través de nosotras. Dondequiera que Jesús iba, el infierno se hacía pedazos a sus pies.

Y luego en el versículo 28 dice que enseguida su fama se extendió por todas partes, por toda la región alrededor de Galilea.

Él es noticia de primera plana. Y todo el mundo quiere una entrevista con Él y todo el mundo quiere Su firma en el libro. Y todo el mundo quiere que Él hable en su evento.

Y mi presión arterial sube solo de pensar de cómo sería esto, en el nivel humano, para Jesús. La fama se riega y todo el mundo quiere un pedazo de Él. Él es humano, Él es Dios pero en carne humana. Y Él no tenía una hora más de Su día de las veinticuatro horas que tú y yo tenemos.

Y tenía que dormir de noche, tenía que detenerse y comer. Él tiene necesidades humanas. Su fama se ha esparcido y todo el mundo quiere un pedazo de Él. ¿Has estado ahí?

El próximo versículo dice: “Inmediatamente después de haber salido de la sinagoga, fueron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan”.

Mira el versículo 30,

La suegra de Simón yacía enferma con fiebre; y enseguida le hablaron de ella. Una persona más con necesidad, ¿Alguna vez has deseado que todo el que tiene una necesidad se vaya? Pero Dios los mantiene allí, poniéndolos en tu camino aun cuando estás cansada, aun al final de un largo día donde te has gastado y has ministrado, sirviendo de cualquier forma que lo hagas.

Mira lo que Él hace en el versículo 31

Jesús se le acercó, y tomándola de la mano la levantó (Estos son los momentos en los que yo soy tentada a decir, ¿Puedes venir mañana?, pero sin embargo Él va y sacia su necesidad)”, y la fiebre la dejó; y ella les servía.

Hay poder que sale de Él. ¡WAO! Ahora Él ya sanó a todos en esta casa, ahora sí podemos relajarnos, ponernos cómodas, disfrutar de una comida tarde e irnos a la cama temprano en la noche,” ¿Verdad? ¡No lo creo! Mira el versículo 32:

A la caída de la tarde (ese mismo día), después de la puesta del sol (En ese día de reposo, ¿Recuerdas?, no ha habido mucho descanso en la agenda), le trajeron a todos los que estaban enfermos y endemoniados; y toda la ciudad se reunió a la puerta.

Solo de pensarlo yo me siento exhausta. ¿Te sientes así algunas veces? La gente cree que tú puedes satisfacer sus necesidades. O ellos se dan cuenta que tienes un don para servir y hacen fila, ¿Harías esto o harías aquello?

O las madres con niños pequeños, no hay lugar donde puedas escapar de la multitud, pero dices hay un lugar vas al baño y te cierras con llave, aquí por fin tendré privacidad, oh no no no, tú no ¿tengo razón? Esos pequeños deditos vienen por debajo de la puerta y comienzan, mami, mami y lo que tú quieres decirles es, mi nombre no es mami, ¿verdad? “Ve y búscate otra”, porque estás tan cansada, queremos enviar lejos las multitudes. ¿O soy yo la única que se siente de esta manera? Por favor díganme que no, gracias.

Bueno, gracias a Dios porque Él se preocupa. Dios a través de Jesús, Dios en Jesús, Jesús siendo Dios y Jesús en nosotras. Se preocupa por el enfermo, por el oprimido por demonios que llega a tu puerta. Versículo 34: Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque ellos sabían quién era Él.

Bueno y yo leo todo esto y me siento exhausta solo de leerlo. Estoy pensando en mí misma y en situaciones similares. Y pienso, ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo seguía adelante? Él lo hizo en su condición de hombre.

Y tú dices “Sí pero, Él es Dios”. Pero Él está haciendo esto como un hombre en la llenura y el poder del Espíritu Santo para que sepamos que podemos vivir esa vida por Su gracia y en la maravilla de Su vida en nosotras. Pero algunas veces me siento tan débil, tan agotada y agitada. ¿Cómo lo hizo?

Bueno, yo creo que la clave la hallamos en el próximo versículo en el versículo 35 de Marcos 1 “Levantándose muy de mañana (ya este es el próximo día), cuando todavía estaba oscuro,

Bueno y hay más en el versículo pero permíteme detenerme aquí por un segundo. Solo te puedo decir que después de tener un día como el que Jesús había tenido ese día de reposo, permíteme decirte que lo último que yo quisiera hacer, muy temprano la mañana siguiente—aún oscuro— es levantarme.

“Salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba”.

Él tomó tiempo para alejarse de las multitudes porque ese era el único tiempo que él podía estar alejado de las multitudes, temprano en la mañana. Él se fue a un lugar solitario y se conectaba con Su Padre celestial, en un nivel humano, Él estaba recargando las baterías.

Bueno pues nuestras baterías espirituales tienen que ser recargadas.

Y quiero compartir en el tiempo que nos resta lo que en la vida de Jesús y en nuestras vidas recarga esas baterías. Y por cierto fue justo a tiempo porque, mira el próximo versículo: Y Simón y sus compañeros salieron a buscarle; le encontraron y le dijeron: Todos te buscan. (Vs. 36-37)

Esto suena parecido a lo que algunos de ustedes padres experimentan en sus casas, ¿verdad? Y algunas veces lo escuchas en tu equipo, “Hay una necesidad. Tú tienes que venir a hacer esto. El líder de tu equipo te necesita. Tus hijos te necesitan; todo el mundo te está buscando”.

“Y Él les dijo (y creo que esto es interesante)*: Vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos, para que predique también allí, porque para eso he venido”. (v38)

¿Pero por qué irse ahora? Quiero decir, Él está en una buena racha, Él es popular. Pero en el punto más alto de Su popularidad él dice, “es tiempo de irnos”. ¿Cómo supo Él que era el tiempo de irse? Porque Él había estado con Su Padre quien le había dicho que era tiempo de irse.

“Y fue por toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando demonios”. (v39)

Un ministerio efectivo siempre fluye de la unión y de la comunión con Dios. Así que si vamos a ser servidoras efectivas del Señor. Si vamos a tener algo que dar a otros, nosotras tenemos que cultivar y mantener una relación de amor íntima vital y en crecimiento con Cristo. No habrá frutos sin unión y comunión con Cristo.

Por eso es que tengo una gran carga con este tema en mi propia vida y en la de todas nosotras sobre cultivar una íntima relación con Dios a través de una vida de devoción personal.

Las personas lo llaman de diferentes maneras, crecí escuchándolo como el tiempo de quietud, mi devocional personal, la hora sagrada, realmente no importa cómo le llames, pero si espero que todas lo tengamos.

Pienso que he escrito unos dieciséis libros. El primero fue sobre este tema. Y creo que si no hubiera escrito nada más, este es el mensaje que yo quisiera darle a las mujeres porque creo que esta sola práctica haría una gran diferencia en tu vida y en la mía por el resto de nuestras vidas. Así que yo no sé dónde tú estás en este punto, pero al final de nuestro tiempo juntas el día de hoy te voy a invitar a hacer un compromiso en la medida que Dios está hablando a tu corazón durante los próximos treinta días, cada día a pasar algún tiempo a solas con el Señor, en Su Palabra y en oración.

La prioridad de una vida devocional. Lo hemos visto en la vida de Jesús. Las Escrituras nos dice que Jesús a menudo se retiraba a lugares apartados y oraba, como lo vemos en Lucas capítulo 5 versículo 16.

Y pienso en el Salmista David en el Antiguo Testamento. El Salmo 27, el versículo 4 es uno de mis versículos favoritos. David era rey, él era pastor, autor de canciones, músico y un estratega militar. Y hay tantas cosas que él hizo bien pero él dice, “Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo”.

¿Una cosa, David? Si tú tan solo pudieras pedirle una cosa a Dios, ¿qué sería? ¿Ganar las batallas? ¿Ser bueno en esto o en aquello? ¿Qué sería? “Una cosa he pedido al Señor y esa buscaré”. Es en esto que voy a ser intencional en buscar ¿Qué es eso, David? “que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo”.

Vivir en Su presencia. Contemplar Su belleza y aprender de Él, David dice, Esto es más importante para mí que cualquier otra cosa en el mundo, si no logro hacer nada más en mi día, esa es la cosa que quiero que quede hecha en mi día.

El otro día hicimos referencia al pasaje en Lucas capítulo 10 acerca de Marta y María en su casa en Betania y acerca de cómo María se sentaba a los pies del Señor y escuchaba Su enseñanza. Esa fue su elección. Esa fue su prioridad.

Y también tenemos a Marta quien estaba distraída con el mucho servicio. Yo vivo ahí la mayor parte del tiempo. Es una cosa buena estar sirviendo pero ella estaba distraída porque ella no tenía su copa llena para poder dar a otros así que ella está trabajando con el tanque vacío. Ella está obrando con los vapores del tanque.

María está llenando su copa y luego podrá servir a otros con eso que ella ha recibido de Cristo. La distracción de las muchas ocupaciones, las ocupaciones aun en las cosas buenas, cosas del ministerio, aun esas pueden alejarnos de buscar Su corazón.

Así que Jesús le dice a Marta cuando ella le pregunta demandante, “Señor, dile a mi hermana que vaya a la cocina y me ayude,” como a veces nos encontramos diciéndole a Dios qué hacer, Jesús dice, Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas”… Tú tienes tu delantal puesto, estás tensa.

Y yo me veo retratada en Marta. “Tú estás preocupada y molesta por tantas cosas”. Hay tantas cosas en mi lista de cosas por hacer de cada día. Tengo listas de mis listas. Pero Jesús le dice a ella “Una sola cosa es necesaria” y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (Vs.42)

Si tan solo pudiera hacer una cosa en mi día, tengo que llegar al punto en mi vida y es donde me encantaría ver a Dios llevarnos a cada una de nosotras, donde si no pudiera hacer otra cosa, la única cosa que debería hacer es encontrarme con el Señor, estar con Él, en Su presencia, en Su Palabra, en oración.

Nosotras necesitamos llegar a los pies de Cristo. Jesús dijo que, “María había escogido la mejor parte”. Esto requiere una elección consciente y deliberada de nuestra parte.

¿Es ese el compromiso de tu corazón cuando tu buzón de correo está hasta el tope, cuando tienes cosas que hacer, personas con las que reunirte, lugares a los cuales ir? Yo haré lo que tenga que hacer para reunirme con Cristo al inicio de mi día.

Y yo he tenido la bendición de haber crecido en un hogar con un padre que creía en la prioridad de una vida de devoción personal. Su nombre era Art DeMoss. Él amaba el evangelismo y las almas y era muy activo en el ministerio, pero era un hombre de negocios ocupado.

Él no conoció al Señor hasta mediados de sus veinte años. En el primer año de su vida cristiana, alguien le retó a darle al Señor la primera hora de cada día en Su Palabra y en oración. Y él tomó este reto muy en serio y desde ese momento hasta el día que el Señor lo llamó, veintiocho años después, nunca faltó un solo día, ni uno solo de darle a Dios la primera hora en Su Palabra y en oración.

Él tenía este lema, “No lectura de la Palabra, no desayuno”. Y no leía ninguna otra cosa más en el día antes de estar en la Palabra de Dios. Era como si esto fuera tan importante para él como respirar o quizás más.

Él tenía una almohadilla para arrodillarse que él mantenía debajo de su cama y realmente tuvo varias a través de los años.

Y él tenía una lista de oración larga, una larga, larga lista de oración. Yo no sé si él oraba por cada una de estas personas cada día. Yo sé que él oraba por nosotros. Y puedo decirles a las madres y a los padres y a esos que un día serán padres y madres que ustedes van a cometer muchos errores con sus hijos. Pero hay mucha gracia que se extenderá a sus hijos cuando ellos crezcan al saber que hay un padre en casa que comienza el día sobre sus rodillas, en la Palabra, en oración, orando por su propia alma y por las almas de otros.

Así que conocer a Dios, caminar con Dios y tener una relación con Dios era más importante, tan importante para él que lo hizo la prioridad número uno de su día y ¡que marca indeleble hizo esto en mi vida como su hija! Me gustaría decir que tengo su récord de nunca fallar un día. Pero ni me acerco a ese récord.

Pero te diré algo, cuando estoy pronta a apresurarme a empezar mi día, y es una batalla virtualmente cada día, tengo indeleblemente impreso en los ojos de mi mente una imagen de mi papá sobre sus rodillas, comenzando su día en la Palabra, encontrándose con Cristo. Esa es la prioridad de una vida devocional.

Tener un tiempo de quietud no te da ganar puntos con Dios. No te hace que seas una mejor cristiana. Es que encontrarte con Dios te hace más como Jesús.

Estamos hablando de ser intencionales acerca de cultivar una relación de intimidad con Dios a través de tiempos diarios apartados para estar a solas con Dios en Su Palabra y en oración.

Y ahora permíteme hablar por un momento acerca del propósito de una vida devocional. Y yo quiero enfatizar en esto mucho más que en la mecánica porque pienso que si tú tienes un deseo por esto, vas a encontrar la mecánica. Pero quiero que al final de este programa si todavía no lo tienes, digas, “Esto es algo que debo tener. Esto es algo que quiero tener”.

El primer propósito de una vida devocional es la comunión con Dios. Compañerismo, comunión con Dios. Nosotras fuimos creadas para relacionarnos con Dios. Nosotras fuimos creadas para relacionarnos y tener comunión y amistad.

Moisés le dijo a Dios en Éxodo capítulo 33 “te ruego que me hagas conocer tus caminos para que yo te conozca”. ¿Cómo luce eso? ¿Qué significa tener una íntima relación con Dios?

¿Quieres descubrirlo? Desarrolla compañerismo, comunión con Dios a través de un tiempo diario en Su Palabra y de conocerle a Él. Moisés lo hizo. Y las Escrituras dicen, “Y acostumbraba a hablar el Señor con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo”. (Ver Éxodo 33:11)

El propósito de un tiempo de quietud es conocer a Dios, disfrutar a Dios. Es tener devoción ¿sabes de lo que estoy hablando?

Si tú has hecho tu devocional pero no tuviste devoción es porque no experimentaste relación y comunión con Dios. Comunión con Dios es el primer propósito.

El segundo propósito es la purificación de mi corazón y de mi vida. Es un tiempo cuando Dios puede encender la luz de Su Palabra en los rincones y las grietas de mi vida, en las hendiduras de mi corazón, mostrándome cosas que yo no veo acerca de mí misma a menos que Él me lo muestre. “examíname, oh Dios y conoce mi corazón”. Límpiame, lávame. Yo pongo mi vida bajo la sangre de Cristo. Yo recibo tu perdón. Yo he sido limpiada, permito que Dios purifique mi corazón con Su Palabra, el agua que limpia. Este es el propósito de una vida devocional.

Una tercera cosa es la restauración de mi alma. “Él restaura mi alma”. Este mundo es tan ruidoso, tan ocupado. Nos aplasta y en la medida en que le damos a otros en cualquier rol o posición en la que sirvamos, nos gastamos—como vimos a Jesús hacer en ese día de reposo. Necesitamos reponer los recursos, los recursos internos que hemos agotado con la multitud. Es tiempo en Su Presencia que aquieta nuestros corazones, que restaura nuestras almas y calma y aquieta nuestros espíritus.

El propósito número cuatro es instrucción en los caminos de Dios.

Y me encanta ese versículo en el salmo 103 que dice, “A Moisés dio a conocer sus caminos, y a los hijos de Israel sus obras”. Versículo 7. Los hijos de Israel conocían las obras de Dios. Ellos vieron las obras de Dios pero Moisés conoció sus caminos. Él conocía el corazón de Dios.

Yo quiero conocer los caminos de Dios. Yo no solo quiero conocer sus obras. Yo quiero saber lo que Él piensa, como Él siente, lo que Él ama, lo que Él odia. Yo quiero conocer Sus caminos.

¿Tú sabes como Moisés conoció sus caminos? Sentándose en lo alto de un monte lejos del resto de la comunidad, yendo a esa tienda de reunión fuera del campamento donde él se reunía con Dios. Y su rostro estaba radiante por la gloria de Dios.

Hay algunas cosas que podemos aprender en comunidad, pero hay aspectos de conocer a Dios y de caminar con Él en Sus caminos que solo adquirimos al estar a solas con Él, en Su palabra, dejando a Su Espíritu ministrar a través de Su Palabra y enseñarnos sus caminos.

Número cinco es sumisión a Dios y a Su voluntad. Es en este tiempo de quietud, ese lugar de quietud que mi corazón y mi voluntad se alinean con la voluntad de Dios. Mi corazón y mi voluntad se encuentran muy a menudo desalineados con la voluntad de Dios.

Yo recibo esos ajustes espirituales mientras paso esos tiempos en la presencia del Señor, mientras mi voluntad es traída en sumisión con Su voluntad y yo me sumerjo en ese tiempo y veo mi voluntad oponiéndose a Su Voluntad pero llego al lugar donde digo, “Oh Señor, no se haga mi voluntad sino la tuya”.

Número seis: recibo dirección para mi vida, mis responsabilidades, mis relaciones.. Dirección. Escuchamos tantas voces diciéndonos qué hacer, dónde ir. El mundo tiene tantos consejos los cristianos tienen tantos consejos. Pero hay tiempos donde solo necesitamos escuchar Su voz. Nosotras decimos “Señor, necesito dirección. Necesito sabiduría ¿Qué quieres que hagamos en esta situación?”

Yo nunca, nunca, nunca Ilego al final de un día habiendo tachado todo lo que tenía que hacer en mi lista de cosas para hacer. De hecho, esto es imposible en cualquier periodo de veinticuatro horas para mí, lograr completar todo lo que hay en mi lista de cosas por hacer para ese día. Pero aquí hay una verdad liberadora. Darme cuenta que en cada día de veinticuatro horas solo es posible para mí hacer lo que Dios tiene en su lista de cosas por hacer para mí ese día.

Es por eso que debemos llegar antes que Él y decirle, “Señor, dame mis tareas. ¿A cuáles interrupciones en el día de hoy debo decir “no” y a cuáles debo darles la bienvenida?

El salmo 36 versículo 9 dice “En tu luz veremos la luz” Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Él da dirección.

Número siete, otro propósito para un tiempo de quietud es la intercesión a favor de otros necesitados. Mientras intercedemos por sus necesidades, las necesidades de aquellos que amamos, las necesidades de aquellos que nos rodean que son tan grandes…

Yo no puedo resolver esas necesidades. Pero yo sí puedo levantarlas delante del trono de la gracia de Dios donde ellas pueden encontrar misericordia y gracia para ayudarlas a ellas en sus tiempos de necesidad.

Y luego el número ocho y este quizás es mi favorito. El propósito de una vida devocional es que nosotras podamos ser transformadas a su imagen.

Yo quiero ser como Jesús. Y pienso que tú también.

Bueno, tú no te pareces a Jesús pasando tiempo en medio de todas las influencias y los aportes de este mundo que te rodea. Leyendo las revistas del mundo los programas de TV, las películas, la música, interiorizando todo esto en tu sistema. Tú te parecerás a Jesús pasando tiempo con Él.

Pablo dijo en 2da a los Corintios capítulo 3 versículo 18: “Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”. Como dijo David en el salmo 27—mientras lo estemos contemplando, seremos transfigurados (es la palabra que se usa allí) a su imagen de gloria en gloria como por el Espíritu del Señor”.

Ocurre esa asombrosa transfiguración, lo cual no es ser diferente en lo externo; es ser transformadas de dentro hacia afuera para que puedas convertirte en una nueva persona como Jesús quien mora en nosotras. Somos transformadas en su imagen de gloria en gloria por el poder del Espíritu Santo.

¿Cómo lo hacemos? En la medida que lo contemplamos a Él, esto es lo que hacemos cuando nosotras abrimos este Libro, esta es la Palabra viva escrita de Cristo. Así que en la medida en que le contemplo en este libro y Él está en cada página de este libro desde Génesis hasta Apocalipsis 21, mientras le contemplo hay algo que está sucediendo dentro de mí que me está transformando en Su imagen.

Yo no sé tú pero yo quiero eso. Yo necesito eso. Y es por eso por lo que yo quiero tener este tiempo.

Carmen: Esta es Nancy Leigh DeMoss recordándonos acerca de la importancia de desarrollar una vida devocional diaria.

Te retamos a leer tu Biblia por 30 días seguidos. Si lees la Biblia por 30 días, vas a desarrollar el hábito que va a alentarte a mantenerte leyendo más allá del reto.

Bueno, mañana Nancy va a estar de vuelta con la parte dos de este mensaje. Escucharas algunas maneras prácticas de eliminar distracciones y desarrollar un hábito de pasar tiempo con el Señor. Por favor acompáñanos en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leah DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

IDA SOPHIA SCUDDER: La misionera MÉDICA en la India

BITE

Serie: Biografías

IDA SOPHIA SCUDDER

La misionera MÉDICA en la India

Ida Sophia Scudder se graduó del Northfield Seminary y como médica de la Universidad de Cornell. Viajó a la India a visitar a sus padres misioneros, con el voto de nunca ser misionera. Pero estando allí recibió su llamado cuando tres mujeres jóvenes murieron en el parto por falta de atención médica.

Durante los siguientes años trató a pacientes mujeres en el bungalow de su padre; luego, en 1902 se mudó al Hospital Schell, construido con dinero que ella misma consiguió. Scudder comenzó a entrenar enfermeras. Su escuela creció hasta convertirse en la primera escuela de posgrado en enfermería de la India.

En 1909 comenzó sus famosos dispensarios de carretera, un ministerio para pacientes de las aldeas vecinas que llegó a atender a miles de personas cada semana. Nunca satisfecha, en 1918 fundó una universidad. Comenzando con diecisiete niñas, todas ellas enseñadas por ella misma, crecieron hasta convertirse en un gran complejo, donde se graduaron miles de doctores.

En 1923, nuevamente con el apoyo de muchas denominaciones, construyó un hospital más grande en el centro de Vellore. Luchó en contra de la peste bubónica, el cólera y la lepra. Durante su vida vio que su centro médico se convirtió en uno de los más grandes de toda Asia; los departamentos se multiplicaron para incluir radiación oncológica, cirugía torácica, nefrología, cirugía de lepra y rehabilitación, microbiología, trabajo rural, salud mental, oftalmología y muchos otros.

Murió en la India en medio de su trabajo misionero.

FUENTES

Ida Scudder Changed Her Mind: https://bit.ly/2y96Myy
Medical missionary in India: https://bit.ly/2X37vd8

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CRÉDITOS

Conductora: Pilar Prieto.
Guión: Giovanny Gómez Pérez.
Producción: Giovanny Gómez Pérez.
Edición del video: Fernando Ordoñez.
Música: Envato Elements.

30/42 – Zacarías

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

30/42 – Zacarías

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Zacarías, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. En este libro, las visiones de Zacarías fomentan la esperanza en la futura promesa del reino mesiánico y desafían a Israel después del exilio a permanecer fieles a Dios.

#BibleProject #VideosDeLaBiblia #Zacarías

ST500S Teología Sistemática, Lección 7.7

Serie: Introducción a la Teología Sistemática

Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

ST500S Teología Sistemática, Lección 7.7

Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica.  Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.

Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.

www.seminarioreformado.org

Padres que Instruyen – 11

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

11 – Padres que Instruyen

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

La Educacion en el Hogar No Produce Necios

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Diecinueve –

La Educacion en el Hogar No Produce Necios

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 26 – Encontrándonos al pie de la cruz

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Esperando por su corazón

Aviva Nuestros Corazones

Ago 26 – Encontrándonos al pie de la cruz

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Carmen Espaillat: Después de muchos años de separación, Joy McClain tenía fe que Dios podría volver a unirlos a ella y a su marido.

Joy McClain: Que llegaría el día que me podría parar delante de mi marido otra vez como una esposa pura y sin mancha. Tal vez tendría ya noventa años, pero lo creía con todo mi corazón. Yo quería creer, y no iba a dejar de orar por eso.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante los últimos días, Joy McClain nos ha estado contando su historia. Esto es algo de lo que hemos estado escuchando.

Joy: Hoy hice un voto de amar y honrar a mi marido y eso es justo lo que tengo la intención de hacer, no importa lo que pase. Le había pedido a Mark que fuera a consejería y cuando le dijeron que tenía un problema con la bebida, su corazón se endureció.

Mark McClain: ¿Pero por qué tú me estás haciendo estas preguntas? ¿Por qué estás desafiando todo lo que yo hago? Porque yo tengo derecho de hacerlo.

Kristen McClain: Cuando me insultaba o insultaba a mi mamá , yo solo quería estrellar el auto contra un poste,

Mark: Yo tengo el derecho de hacer lo que yo quiera.

Joy: Cuando descubrí que ella se estaba cortando, fue como otra bofeteada en la cara. Yo no sabía cuánto más iba a poder soportar.

Mark: ¿Pero y por qué yo no puedo hacer esto? Esto es lo que quiero hacer, yo no estoy haciéndole daño a nadie.

Joy: Él quiere herirme.

Kristen: Yo no sabía de lo que él sería capaz de hacernos.

Joy: Y él está amenazándonos.

Jena McClain: Pude oír a mi padre entrar, y podía oírle dando portazos y gritando y maldiciendo. Yo sabía que Dios tenía Su mano sobre mí.

Jordan McClain: Cualquier persona lo hubiera dejado inmediatamente y, si no de inmediato, un par de años después, tal vez cinco años, diez años, pero ella se quedó con él.

Joy: Y honestamente, esa fue probablemente la primera vez en veintidós años que pensé, «No creo que haya mucha esperanza al ver que él, aun sabiendo que pudo haber perdido a su hija, no pareció importarle”.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, mientras has escuchado la historia de Joy, quizás te hayas podido identificar con esos momentos donde parecía no haber esperanza. Pero espero que también hayas sido animada y hayas recordado que siempre , siempre hay esperanza en el Señor. Sé que nuestras oyentes han sido tocadas, por la historia de Joy.

Espero que tomes también diez minutos en el día de hoy para ver la versión en video que nuestro equipo ha preparado de esta historia. Es impresionante y aun más importante, te animará a confiar en el Señor en la situación más difícil. Es un gran recurso que puedes compartir con alguien que conozcas que está batallando con su matrimonio.

Y ahora creo que serás grandemente animada mientras escuchas hoy la parte final de la historia de Joy.

Joy: Mark había sido enfrentado más de una vez por amor, por los ancianos en mi iglesia y por el pastor. Ellos se habían acercado a él muchas veces. Yo no quería el divorcio. El divorcio no era una opción. Ni siquiera entraba en las conversaciones. Pero sí tenía que establecer un tipo de ambiente para que mis hijos estuvieran a salvo.

Jordan: Esa es la razón por la que ella se mudó. No era por ella, era por nosotros, por mis hermanas que todavía estaban allí, para sacarlas de eso.

Kristen: Recuerdo que solo me preguntaba cómo vamos a salir de esto.

Carmen: Ella es Kristen, la hija de Joy.

Kristen: Bueno, mi mamá trabaja medio tiempo. Gana lo suficiente para solo pagar la renta, nada más.

Joy: Todavía estaba educando mis hijas en casa . Todavía estaban en el bachillerato. Mi hijo ya estaba en la universidad. Esos fueron los años donde realmente aprendí lo que significaba confiar en el Señor. Él se convirtió en mi proveedor de todo. Tenía que buscar de Él cada mes. Cuando extendía mis cuentas sobre la mesa, juntaba los recibos, oraba sobre ellos, los movía sobre la mesa y decía, “Está bien Dios, son todos tuyos”.

Kristen: Recuerdo entregarle las facturas que venían en el correo algunas veces, y ella tenía exactamente lo que se necesitaba. ¡Todas las veces! Nunca había visto algo así.

Jena McClain: Un día ella nos llevó a mí y a mi hermana a la sala y ella dijo, “Saben tenemos una cuenta que se vence hoy”.

Carmen: Ella es Jena, la hija de Joy.

Jena: “No tengo el dinero para pagarla, así que necesitamos orar que esta cuenta sea liquidada y de alguna manera el dinero vendrá”. Recuerdo que alguien tocó a la puerta y ahí estaba un hombre. Y dijo, “Este cheque es para usted, no estoy seguro quien lo envía. Es anónimo”. Y era la cantidad exacta para pagar la cuenta. Fue como “¡Wow! Él realmente provee y realmente contesta las oraciones.”

Joy: El casero había visto como una y otra vez Dios proveía. Yo era realmente honesta con él. Recuerdo un día cuando la renta se había vencido. Y fui con él y le dije, “John, sé que la renta se vence hoy. Estoy orando, y espero ver como Dios provee”. Creo que al principio John pensó, “Esta mujer está loca”. Pero una y otra vez me podía ver venir por el patio diciendo, “¡Dios provee John!”.

Nunca quisiera volver atrás y volver a vivir tanta pena. Pero no tendría la fe que tengo ahora. No tendría la confianza que tengo en el Señor si no hubiera tenido la oportunidad de confiar Él. Si tienes una situación hoy que te forza a confiar en el Señor, alábalo por eso porque tiene la oportunidad de mostrarse a Sí mismo. Muy frecuentemente queremos preocuparnos nosotros de sacar adelante todo. Hoy en nuestra opulenta cultura, no padecemos gran necesidad con frecuencia. Pero cuando sucede es una gran bendición ver Su mano en ello.

Jordan: El hecho de que no proveería, no fue una opción en mi mente

Carmen: Él es Jordan, el hijo de Joy.

Jordan: Yo creo que eso fue porque así me lo inculcó mi madre, viendo yo su ejemplo y sabiendo que no podría dudar de eso. Él la ayudó, nunca la dejó.

Joy: La amargura pudo haberse enraizado y crecido a través de los años y especialmente conforme la situación iba empeorando. Pudo haberse enraizado fácilmente en los corazones de todos nosotros. Yo me di cuenta a tiempo que los niños iban a seguir mi ejemplo.

Jordan: Mi madre trató desesperadamente de guardarnos de amargarnos en contra de mi padre y de odiarlo. Ella siempre quiso que fuéramos perdonadores y comprensivos.

Kristen: Algunas veces me irritaba contra mi padre y decía que era una persona horrible, que no se preocupaba de nosotros. Y ella decía. “No hables así. aún es tu padre. Está haciendo cosas que no te gustan. Pero todavía es tu padre, y tienes que respetarlo no importa lo que haga. No tienes que amar lo que hace. Pero tienes que amarlo y respetarlo”.

Joy: Así que era importante para ellos dejar inmediatamente sus emociones y las palabras con que se dirigían a él. Y la mejor manera de hacerlo, honestamente, una y otra y otra vez, era orar.

Todo el tiempo. Bueno me refiero a que orábamos juntos frecuentemente y ella constantemente nos recordaba, “Oren por su padre. Oren por su padre”. Recuerdo cuando estaba en la universidad, ella me llamaba todo el tiempo. “Ora por él. Ora por él. Pasó esto. Ora por él”. Así que recuerdo mi niñez orando mucho por mi papá y mi madre diciéndome que orara por mi padre, que orara por mi padre.

Y no solamente para que dejara de tomar y todo terminaría, sino por su salvación, por su bienestar. Es decir, ese es un testimonio de la fe de mi mamá en esos momentos. Ella no decía, “Quita eso de mí para que no batallemos más”. Sino también por su bien. Creo que eso tiene mucho que ver con mi fe, ver su respuesta ante eso.

Joy: Yo creía con todo mi corazón que llegaría un día en que estaría parada delante de mi marido otra vez como una novia sin mancha. Tal vez ya noventa años de edad, pero lo creía con todo mi corazón. Yo quería creer, no iba a perder la esperanza ni a dejar de orar por eso.

Mark: Yo no me daba cuenta en ese momento, pero aparentemente me encontraba en la más larga cadena de oración que jamás había escuchado. O sea, estoy hablando de otros países, había tanta gente orando por mí. Pero yo todavía estaba viviendo como yo quería vivir.

La separación fue buena porque Dios me permitió llegar hasta el fondo del hoyo en el que estaba . Yo sé que Él no quería eso para mí, pero Él me permitió llegar hasta ahí. Mi salud estaba mal y mi estado mental estaba mal. Eso sí, Yo seguía yendo a trabajar. Nunca tuve problemas en el trabajo, pero todo lo demás, cada parte de mi vida era horrible. Hasta ahí Él me permitió llegar. Es por eso que la separación fue buena.

El punto más bajo del hoyo fue cuando estaba en casa de mi sobrino. Habíamos estado tomando, creo que eran como las diez de la noche. No era muy tarde, pero estaba obscuro y yo estaba manejando a casa, y ahí fue donde me detuvieron.

Joy: Sorprendentemente, él nunca había sido detenido por manejar borracho en todos esos años.

Mark: Y ese fue el inicio de toda una cuestión legal.

Joy: El juez fue muy duro con él, le entregó un montón de multas.

Mark: Perdí mi licencia por un año, lo cual puso en peligro mi trabajo.

Joy: Había un montón de requisitos de libertad condicional, que le privaron de muchas libertades. Una de ellas fue que no podría volver a poner un pie en un lugar donde se sirviera alcohol, y si alguna vez se le sorprendía con alcohol, iría a la cárcel.

Mark: Estaba como preso. No podía beber.

Joy: Había un juez en la sala de justicia, pero finalmente Dios era el juez que estaba orquestando todos estos eventos. Después de ese día en la corte, mi esposo supo que “No hay manera, no hay absolutamente manera de cumplir los requisitos”. Y entonces Él clamó a Dios.

Mark: Señor, quítalo todo. Quita el deseo, quita el dolor, comienza a sanar mi cuerpo. Y Él lo hizo.

Joy: Así que Dios había estado trabajando. Dios había estado orquestando de maneras que yo jamás hubiera podido ver o imaginar.

Mark: No tuve problemas con el síndrome de abstinencia. No sentí el dolor. Fue más bien como un descanso. Pero el proceso de sanar a la familia apenas comenzaba, y eso tomó un tiempo.

Joy: Todos mis hijos me llamaron ese fin de semana diciéndome la misma cosa. “Papá quiso pasar tiempo conmigo. Nos llevó fuera. En verdad la pasamos muy bien. Él no estaba tomando. Estaba completamente sobrio”. Mis hijos no podían recordar, no tenían memoria de la última vez que su padre había estado sobrio con ellos. Así que estaban emocionados. Estaban conociendo a una persona que nunca antes habían conocido. Estaba yo muy emocionada por ellos, que ellos pudieran pasar tiempo de calidad con su papá. Hubo un alto en la monotonía.

Pero yo también había sido muy realista. No iba a ser ingenua. Yo pensaba: “Solo es cuestión de tiempo. Él volverá a tomar”. Y los días se convirtieron en semanas, y todavía no tomaba. No tenía ninguna excusa hasta este punto. Yo no había visto remordimiento. Había visto a un hombre que estaba sobrio, pero no veía un cambio en su corazón.

Así que me senté y escribí letra por letra y carta tras carta. Todo era esperanza, todo positivo, todo era mirar hacia adelante. Y por semanas Mark recibió estas notas de aliento. Y unas semanas más tarde él estuvo de acuerdo en asistir a una consejería intensiva. Así que nos encontramos otra vez en el Centro de Consejería Doce Piedras por varios días con nuestro pastor. Yo ya había asistido anteriormente con mis hijas

El equipo se regocijó, estaban felices de que la persona por quien habían estado orando por años estaba ahora ahí. Solo tomó como media hora de nuestro tiempo con el consejero para que Mark se detuviera y dijera, “Yo sé lo que necesito, necesito al Señor en mi vida”.

Mark: La noche que le pedí a Jesús que me perdonara, comencé a adorarlo a Él en vez de al alcohol.

Joy:No podías creer escuchar estas palabras salir de su boca. Mi pastor me volteó a ver. Lo volteó a ver a él. Todos nos estábamos mirando pensando, “¡Esto es una locura!”

Mark: Sentí un alivio de que Jesús me perdonara todo, especialmente cosas horribles que había hecho. No lo merecía. Tenía a un Dios amoroso.

Joy: El momento en que supe que el cambio en mi amado era auténtico fue cuando él vino y me dijo, “¿Me perdonarías? He pecado contra ti. He pecado contra Dios. ¿Me perdonarías por abandonarte, por dejarte?” Y sabes, todos esos años de heridas, de amarguras, de enojo y desconfianza desaparecieron. Porque lo que esencialmente él estaba haciendo era encontrarme al pie de la cruz. Estaba viviendo a la sombra del perdón.

Mi pecado se veía diferente al de él. El mío era que yo me creía justa, sentía lástima por mí misma. Mi pecado era que realmente tenía temor. Fui perdonada de mi pecado por un Dios Santo ¿Cómo no podría, cuando un hombre se hubiera arrepentido delante de ese mismo Dios Santo y luego viniera y me pidiera perdón, cómo no le daría completa y totalmente el perdón?

Mark: Le pedí que me perdonara, y ella me pidió que la perdonara.

Kristen: Cuando volvió a casa, nos sentó a Jena y a mí y nos pidió perdón. Por supuesto que dijimos que “sí” inmediatamente. Fue uno de los mejores momentos de mi vida. Nunca olvidaré la pena tan sincera que se veía en sus ojos por haber lastimado a sus hijos.

Mark: Les pedí específicamente que me perdonaran por lo que les había hecho y específicamente por haber bebido de la manera que lo hice, y la forma en que me comporté.

Jena: Fue como un alivio instantáneo. Fue como si un peso se hubiera quitado de encima. No tenía malos sentimientos en contra de él. Todo fue como, “¡Finalmente! He estado esperando por este momento. ¡Sí! ¡Te perdono! Te perdono una y otra vez”.

Joy: Unos días más tarde cuando Jordan, nuestro hijo, regresó a casa de la universidad, pasó lo mismo.

Jordan: Cuando él me pidió perdón, yo estaba ansioso y listo, porque todos somos pecadores. Me sentía como si no lo perdonaba por haber sido un pecador era como si yo fuera un hipócrita porque yo tengo mis propias cosas que Dios me perdona.

Mark: Terminó el tiempo de mi libertad condicional y continué sin tomar. Poco a poco la confianza comenzó a regresar.

Kristen: Me volví más consciente de lo que yo hacía una vez que mi papá cambió.

Carmen: Otra vez Kristen, la hija de Joy.

Kristen: Porque me empecé a dar cuenta de que aunque él estuviera haciendo cosas mal no significaba que yo no estuviera haciendo las cosas mal. Lo culpaba a él de mis problemas así como él me culpaba a mí de los suyos. Así que una vez que él cambió, tuve que examinarme a mí misma y eso fue muy duro. Me di cuenta que no lo había perdonado completamente, porque había veces que lo veía y todavía estaba muy enojada con él. Y podía darme cuenta que en mí todavía había amargura hacia él. Tengo que perdonarlo porque Cristo me ha perdonado por lo que he hecho. Y darme cuenta que es lo mejor que puedes hacer, de verdad.

Joy: Mark y yo no habíamos estado juntos por mucho tiempo, y habíamos decidido en el centro de consejería que tal vez esto sería un motivo para celebrar. Quizás la celebración que quedaba perfecto era tener una nueva boda, con nuevos votos.

Así que entramos como en un tipo de relación de cortejo por un par de meses. Los chicos se mudaron con Mark y justo antes de nuestra boda; yo me mudé también. Así que estuvimos separados hasta esa boda.

Y así como nuestra primera boda, fui la primera en llegar a la iglesia. Tomé los primeros pasos que había tomado hace veintidós años. Inicié un nuevo diario, y le escribí una carta a mi amado, a mi esposo. Y decía:

“He estado esperando este día por un largo, largo tiempo. Nunca me di por vencida. Nunca perdí la esperanza. Mis oraciones han sido contestadas. Mis sueños se han vuelto realidad. Así como Dios me mostró, estaré frente a ti hoy como una novia pura, sin mancha. Soy tuya.

Firma,

Tu novia”.

Y arranqué esa hoja de papel de mi diario, la doblé cuidadosamente. Y más tarde se la di a mi hijo para que se la diera a su papá justo antes de que dijera sus votos otra vez.

Jordan: Mi papá y yo entramos primero con nuestro pastor Toby. En seguida venían mis hermanas, mi papá se acercó a ellas y las abrazó y las trajo al estrado con él. Probablemente lo que más me impactó fue ver a Kristen, la mayor, subir. Porque ella fue quizás la que más batalló en perdonar a mi papá. Ella fue, probablemente la más afectada por toda la situación, ya que tuvo muchos efectos negativos en ella. Solo mirarla subir, sonreír, ver a mi papá sonreír, y ver la relación restaurada, lloré ¡porque significaba tanto para mí! Y después vino mi mamá.

Joy: Lo que vino a mi mente en ese momento fue, “Vale tanto la pena. Todo el dolor, la oscuridad, todos esos tiempos difíciles. Si alguien ha sido animado, vale la pena. Hace que el dolor sea mucho menor”.

Jena: Dios nos mostró muchas cosas durante nuestra niñez. No lo cambiaría por nada.

Kristen: Me mostró que no hay nada que alguien te pueda hacer que no puedas perdonar.

Jordan: Sé que Él usó ese tiempo para verdaderamente preparar mi corazón para ser un pastor.

Kristen: Aprendí que no hay nada que pueda hacerle a Dios que no me pueda perdonar.

Jordan: Le tengo tanto respeto a mi padre hoy. Me siento como que finalmente tengo una figura paterna de quien ahora puedo aprender.

Kristen: Mi mamá es especial. Ella no escuchó a nadie excepto a Dios, y eso me ayudó a entender que Dios es muy poderoso y Su voluntad será hecha.

Mark: Renovar nuestros votos delante de un Dios que ambos amábamos ahora, fue como volver a empezar.

Joy: Nos fuimos de luna de miel, y fue glorioso. Entonces comenzó el trabajo en restaurar nuestra relación. Tomó mucho tiempo para quitarnos todos esos años de malos hábitos, de patrones, todos esos años de dolor. Escogimos la misericordia. Escogimos la gracia. No significa que olvidamos, pero escogimos perdonar. Nuestra historia es una historia de misericordia. Y no es una historia de misericordia que yo brindé sino que fue la misericordia de Dios derramada sobre nosotros. No podría sostenerme sin esa misericordia.

Carmen: Hemos estado escuchando la historia de Joy y Mark McClain. También escuchamos de sus hijos, Jordan, Kristen y Jena. Nancy, sé que muchas de nuestras oyentes estarán animadas por esta historia.

Nancy: Bueno, una de las cosas que más aprecio acerca de la manera en que Mark y Joy contaron su historia, es su énfasis en que no tuvieron un final “y vivieron felices para siempre”. Las cosas todavía no son perfectas, y todavía tienen altas y bajas en su matrimonio y en su caminar personal. Pero aquí está el punto con el que quieren que nos quedemos, y es que Dios continúa siendo fiel. Él está ahí para ellos, ayudándolos y restaurándolos día a día.

Joy McClain narra su historia en su libro, “Esperando por su corazón: Lecciones de una esposa que eligió permanecer” (disponible en inglés). Sé que este libro será de gran aliento para cualquier mujer que esté en un matrimonio difícil, o cualquier mujer que esté en una situación retadora que parece sin esperanza. Joy nos muestra lo importante que es buscar al Señor y buscar Su gloria aun sobre nuestra propia felicidad o sobre cualquier otra cosa.

Este libro te dará también algunos aportes prácticos mientras estás buscando navegar por algunas situaciones difíciles que quizás estés enfrentando. Proveerá esperanza a cualquier relación que parece sin esperanza.

Déjame animarte a visitar nuestro sitio de internet y ver la versión de video de esta historia. Creo que nuestro equipo hizo un trabajo increíble para capturar la historia de Joy. Definitivamente vale la pena tomar diez minutos para ver y también para compartir esta historia con tus amigas.

Nuestro deseo como ministerio es servirte, proveerte recursos y equiparte mientras buscas al Señor en tu vida y en tu matrimonio. Así que espero que aproveches todos estos recursos y más que hay disponibles en AvivaNuestrosCorazones.com

Y mañana Nancy iniciará una nueva serie, te esperamos, no dejes de sintonizar Aviva Nuestros Corazones.

¿Por qué es tan importante tener una vida devocional? ¿Qué te impide llevarla a cabo? Acompaña a Nancy mañana para que descubras la bendición de cultivar el hábito de la devoción diaria, acompáñanos.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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¡Bienaventurados! – 1

Iglesia Evangélica de la Gracia

Las Bienaventuranzas

Serie: Verdadera Felicidad

1 – ¡Bienaventurados!

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.