1 Reyes 10 | Filipenses 1 | Ezequiel 40 | Salmo 91

7 OCTUBRE

1 Reyes 10 | Filipenses 1 | Ezequiel 40 | Salmo 91

Aparte de Ezequiel 29:17–21, los nueve capítulos que tenemos ante nosotros, Ezequiel 40–48, tienen lugar después de las demás visiones y oráculos que constituyen el libro, que comienza y termina con una de aquellas. Aunque esta que nos ocupa se diferencia bastante del resto del libro hasta el punto que muchos la han catalogado como un apéndice, existen algunas conexiones llamativas. En la visión de 8:1–11:25, Ezequiel contempló la gloria de Dios abandonando el templo; ahora, es testigo de su vuelta al nuevo y de cómo lo llena (43:5). En los años que siguieron al catastrófico saqueo de Jerusalén, Ezequiel ha estado consolando al pueblo con la promesa del regreso a su tierra y a Dios; en cierto modo, la visión del templo debió de alimentar la esperanza y la valentía.

Sin embargo, este hecho no supone que esta visión sea fácil de comprender. Hoy, expondré de forma bastante superficial la línea de pensamiento no sólo de Ezequiel 40, sino de esos nueve capítulos. Mañana nos detendremos en cuatro posibles interpretaciones e indicaré cuál de ellas creo más cercana a lo que dice la Escritura.

En el vigesimoquinto año de su exilio (a la edad aproximada de cincuenta años), Dios lleva a Ezequiel a “un monte muy alto” (40:2), cerca de lo que parecía ser la ciudad santa. Probablemente, representa al monte Sion. Un personaje angélico le muestra el área del templo, midiéndolo todo a su paso. Comienza con un estudio detallado desde la puerta oriental que da al atrio exterior (40:6–16). Después, sigue rápidamente el propio atrio exterior, otras dos puertas al mismo (norte y sur) y después las que dan al atrio interior (40:17–37). No existen puertas al oeste, porque el templo se encuentra allí. Tras un breve paseo revisando el instrumental de los sacrificios y las estancias reservadas para los sacerdotes que los oficiaban (40:38–47), se da al profeta una descripción bastante detallada del templo (40:48–41:26), seguida por una inspección del área del templo, prestando especial atención a las habitaciones de los sacerdotes (42:1–20). La gloria de Dios entra en el santuario y se dice a Ezequiel lo que debe hacer con esa información (43:1–12). El resto del capítulo 43 se ocupa del altar del sacrificio y de cómo debe utilizarse (43:13–27). Los capítulos 44 y 45 dan una serie de normas para la ordenación del templo (en particular, relativas a los levitas y los sadoquitas) y para la distribución de la tierra alrededor del mismo. Después, más leyes rituales (45:18–46:24). Ezequiel 47:1–12 describe una corriente de agua procedente del santuario, que da vida al yermo valle del Mar Muerto. El resto de la visión divide la tierra entre las doce tribus y especifica las puertas de la ciudad.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 280). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Vistazo a la Biblia: Antiguo Testamento (1)

Domingo 7 Octubre

Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno.

Isaías 55:3

Vistazo a la Biblia: Antiguo Testamento (1)

El Antiguo Testamento comienza por el Génesis; este libro cuenta cómo creó Dios al ser humano y lo puso en el centro de la creación. En el huerto de Edén, Adán y Eva podían comer libremente de todo árbol del huerto, menos del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 2:16-17). Pero ellos, en vez de mostrar a Dios su confianza, su agradecimiento y su amor, desobedecieron, y así rechazaron la autoridad de su Creador. ¡Y Dios los expulsó del huerto!

Seguidamente todo el Antiguo Testamento muestra cómo actuó Dios para restaurar la relación rota con el hombre debido al pecado, hasta el nacimiento de Cristo (el Mesías).

Dios estableció un primer pacto con Noé (Génesis 9:9-17), luego un segundo con Abraham y sus descendientes, quienes formaron el pueblo de Israel (Génesis 12:1-3; 17:1-21), luego el pacto de la ley por medio de Moisés (Éxodo 24:7; 34:1-28). En varias ocasiones renovó sus promesas.

El Pentateuco (los 5 primeros libros de la Biblia), los libros históricos (12 libros), los poéticos (5 libros) y los proféticos (17 libros) cuentan la historia tumultuosa de la relación entre Dios y su pueblo. También anuncian la buena nueva de la venida del Mesías, que inauguraría otra relación entre Dios y los hombres, tomando como base un nuevo pacto (Jeremías 31:31-34).

Cristo, el Hijo de Dios, basado en el sacrificio de su propia vida, estableció este nuevo pacto, eterno, ¡cuyo único garante es él mismo!

“Este es el pacto que haré con la casa de Israel… Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo” (Jeremías 31:33).

Deuteronomio 2 – Juan 2 – Salmo 112 – Proverbios 24:27

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LA PRUEBA DEL AGUA

Octubre 6

LA PRUEBA DEL AGUA

También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.

Romanos 5:3-4

Los joyeros usan “la prueba del agua” como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero ­diamante.

A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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¿Qué es el Cristianismo Posmoderno?

¿Qué es el Cristianismo Posmoderno?

El Cristianismo Posmoderno es igualmente difícil de definir concisamente como es el posmodernismo mismo. Lo que comenzó en la década de 1950 en la arquitectura como una reacción al estilo y pensamiento modernista pronto fue adoptado por el mundo literario y del arte en las décadas de 1970 y 1980. La iglesia no sentía realmente este efecto hasta la década de 1990. Esta reacción fue una disolución del ‘hecho frío y duro’ a favor de la ‘subjetividad calurosa y vaga’. Piensa en algo considerado postmoderno, luego pon el cristianismo en ese contexto, y tienes un atisbo de lo que es el cristianismo posmoderno.

El Cristianismo Posmoderno cae en línea con el pensamiento postmodernista básico. Es acerca de la experiencia sobre la razón, la subjetividad sobre la objetividad, la espiritualidad sobre la religión, las imágenes sobre las palabras, lo externo sobre lo interno. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? Todo depende de qué tan lejos de la verdad bíblica cada reacción contra la modernidad lleva la fe de uno. Esto, por supuesto, depende de cada creyente. Sin embargo, cuando los grupos se forman bajo esa forma de pensar, la teología y la doctrina tienden a inclinarse más hacia el liberalismo.

Por ejemplo, porque la experiencia es valorada más altamente que la razón, la verdad llega a ser relativa. Esto conduce a todo tipo de problemas, como esto disminuye la norma que la Biblia es la verdad absoluta y aun descalifica la verdad bíblica como absoluta en muchos casos. Si la Biblia no es nuestra fuente de verdad absoluta, y se permite la experiencia personal definir e interpretar qué en realidad es verdad, una fe salvadora en Cristo Jesús resulta sin sentido.

Siempre habrá ‘cambios de paradigma’ en el pensamiento mientras la humanidad habita esta tierra presente, porque la humanidad constantemente busca mejorarse en conocimiento y estatura. Desafíos a nuestra forma de pensar son buenos, porque nos hacen crecer, aprender y comprender. Este es el principio de Romanos 12:2 en función, de nuestras mentes siendo transformadas. Sin embargo, tenemos que estar siempre conscientes de Hechos 17:11 y ser como los de Berea, evaluando cada enseñanza nueva, cada pensamiento nuevo, a la luz de las Escrituras. No permitimos que nuestras experiencias interpretan las Escrituras para nosotros, pero al cambiar y conformarnos a Cristo, interpretamos nuestras experiencias según las Escrituras. Desafortunadamente, esto no es lo que está pasando en círculos que abrazan el Cristianismo Posmoderno.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

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1 Reyes 9 | Efesios 6 | Ezequiel 39 | Salmo 90

6 OCTUBRE

Donald Carson

1 Reyes 9 | Efesios 6 | Ezequiel 39 | Salmo 90

Ezequiel 38 comienza el oráculo contra Gog; Ezequiel 39 lo continúa. Aquí, se narra de nuevo su derrota, pero en términos diferentes, algo típico en la semipoesía hebrea. No estamos tratando con un relato diferente de la misma cosa, que se ha enganchado de alguna forma al primero. A la retórica hebrea le gusta dar vueltas alrededor de afirmaciones previas y extenderse en ellas, incluso si eso entra en conflicto con nuestro sentido occidental del orden. Dos observaciones:

(1) Existen muchos indicios de que estos dos capítulos han pasado de ser una descripción literal o muy prosaica de la batalla, a constituir una exposición apocalíptica de la batalla definitiva. No significa que esta no sea real, sino que su forma y sus detalles no pueden verse superficialmente en el texto. Las armas de guerra son las de la época de Ezequiel (“escudos y broqueles, arcos y flechas, mazas y lanzas”, 39:9), pero esta batalla ciertamente no tuvo lugar de forma literal en absoluto en ese momento y, si se produjese en el fin de la historia, esas no serían las armas utilizadas. En un rasgo típico de la literatura apocalíptica, nos encontramos con períodos de tiempo convenientemente estilizados: siete años (39:9), siete meses (39:12, 14). Los triunfantes israelitas acaban comiendo la carne y bebiendo la sangre de los hombres poderosos y príncipes de la tierra, que son sacrificados como carneros y corderos, chivos y becerros (39:17–19). Decir que solo se trata de una forma gráfica de afirmar que todos los enemigos serán derrotados es aceptar mi reflexión: el lenguaje es visceral y cargado de simbolismo, y debemos proceder con cuidado.

(2) El propio Dios trae soberanamente a Gog y su poder desde el “lejano norte” (39:2) para llevarlos a la destrucción, lo cual es parecido y a la vez diferente de un importante tema que ya hemos destacado en los profetas mayores. Estos siguen diciendo que las grandes potencias (Asiria, Babilonia) que castigan a Israel y Judá lo hacen debido a la influencia de Dios, incluso cuando se les exigirán responsabilidades por su crueldad (p. ej., Isaías 10:5ss.). La imagen reafirma aquí la soberanía de Dios sobre esas naciones paganas, pero ahora no las está utilizando para castigar a la comunidad del pacto, sino para llevarlas a su propia destrucción. El libro bíblico que mejor desarrolla este tema es Apocalipsis. Los creyentes deben ser valientes por el hecho de que, incluso en este mundo de terrible crueldad e injusticia, Dios juzgará finalmente a los perversos. No se hará justicia únicamente, sino que también se verá cómo se hace. Por tanto, no nos desanimemos. Amamos y promovemos la visión apocalíptica, no solo por ser la hoja de ruta de la historia inminente, sino porque indica el triunfo definitivo de Dios.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 279). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Mensaje nuevo

Sábado 6 Octubre

Ella (la palabra de Dios) es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado.

Salmo 119:50

Para siempre, oh Señor, permanece tu palabra en los cielos.

Salmo 119:89

Mensaje nuevo

Si estas palabras aparecen en la pantalla de nuestro computador o teléfono móvil, es porque alguien se puso o quiere ponerse en contacto con nosotros. Esa persona tiene algo que decirnos, por eso nos envía un mensaje. Dios también tiene algo que decirnos y nos dejó un mensaje.

El Dios Todopoderoso, creador del universo, nos ama. Por medio de la naturaleza nos revela su existencia, su poder y su sabiduría. ¡La creación es un maravilloso mensaje, pero Dios también nos habla a través de la Biblia!

Mediante relatos de la vida de creyentes nos muestra su deseo de ponerse en contacto con los hombres; los invita a confiar en él. La Biblia es, pues, más que una historia interesante, es una invitación a tener un encuentro con Dios. Cuando me presenta la oración de un hombre que sufre, me invita a hablarle de mis preocupaciones. Cuando denuncia las injusticias, me invita a reconocer las mías. Cuando relata la conversación de Jesús con personas que sufren tanto en su cuerpo como en su alma, me revela mis propias heridas y mi posible curación por medio de Cristo. Cuando me habla de la muerte y la resurrección de Jesús, me abre el camino de la vida eterna.

En la Biblia Dios nos dice que nos ama, y nos recuerda cómo lo demostró: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Deuteronomio 1:19-46 – Juan 1:29-51 – Salmo 111:6-10 – Proverbios 24:23-26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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SEPARADOS DEL MUNDO

octubre 5

SEPARADOS DEL MUNDO

[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

Hebreos 11:26

Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que son. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.

Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios “mayores riquezas… que los tesoros de los egipcios”. Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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TRABAJO VERSUS RECOMPENSA

TRABAJO VERSUS RECOMPENSA

Charles R. Swindoll

5 de octubre, 2018

Proverbios 24

Tal como lo descubrimos antes, Salomón y los sabios de Israel dijeron mucho acerca del valor de la diligencia y los peligros de la holgazanería. Cuando unimos todos estos proverbios, su mensaje es muy claro: si uno trabaja diligentemente, cosechará recompensas materiales; la holgazanería, en cambio, nos dejará en la pobreza. Aun en este aspecto, los proverbios nos piden equilibrio. En favor del trabajo, los sabios escribieron:

«El apetito del trabajador es lo que lo obliga a trabajar, porque su boca lo apremia» (16:26).

La palabra que en el texto se traduce como «apetito» viene del término hebreo que se usa para «alma». En este contexto se refiere al deseo humano de satisfacer nuestras necesidades básicas de supervivencia. Literalmente, una persona debe tener agua, alimento y protección. Esta necesidad biológica nos motiva a trabajar. En un sentido más amplio de la expresión, el sabio reconocía nuestra necesidad espiritual de realizar un trabajo significativo. Dios nos ha diseñado con esta «hambre» y reflejamos su imagen cuando cumplimos nuestro propósito divino (Génesis 1:28; 2:15).

Esta necesidad, sin embargo, puede convertirse en una obsesión. El hambre nos hace trabajar, pero la ambición nos impulsa a trabajar demasiado. Dios nos llama a la diligencia, pero no quiere que nos volvamos adictos al trabajo. De acuerdo con el libro de la sabiduría, hay un tiempo para trabajar y un tiempo para disfrutar el fruto de nuestra labor.

Ordena tus labores afuera; ocúpate en ellas en el campo. Y después edifícate una casa (24:27).

La frase «edifícate una casa» tiene un doble significado: uno literal y otro figurado. Para edificar la casa de una persona, un hombre no solo erige la estructura en la cual va a vivir, sino que también establece un legado. Se casa, llena el hogar de niños, los cría hasta que son adultos y luego amplia la morada para acomodar a la siguiente generación. En este sentido, la casa de una persona representa su vida, la cual ha llenado con familia, amigos, riqueza y provisiones.

Una paráfrasis de este Proverbio seria: «¡Esfuércese mucho y luego disfrute la vida!».

Reflexión: ¿Cuál extremo tiende a exagerar: el proceso del trabajo o la recompensa del trabajo? ¿Qué puede hacer para mantener un equilibrio más saludable? ¿De qué forma puede involucrar a su familia y a sus amigos para que le ayuden a mantener ese equilibrio?

El hambre nos hace trabajar, pero la ambición nos impulsa a trabajar demasiado.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Vision Para Vivir

1 Reyes 8 | Efesios 5 | Ezequiel 38 | Salmo 89

5 OCTUBRE

Donald Carson

1 Reyes 8 | Efesios 5 | Ezequiel 38 | Salmo 89

Los capítulos 38 y 39 de Ezequiel se encuentran entre los más difíciles del libro. En muchos aspectos, destacan entre lo que tienen delante y detrás. La explicación más simple es quizás la siguiente: los capítulos 40–48 son mucho más tardíos que la mayor parte del libro (el vigesimoquinto año del exilio, 40:1), hasta el punto de que son casi un apéndice del resto de visiones y oráculos. De ser así, los capítulos 38 y 39 deben verse como una conclusión de los treinta y siete precedentes, pero no necesariamente como un puente a 40–48. Precisamente, el modo en que esta profecía contra Gog sirve de conclusión a todo lo que la precede en Ezequiel depende mucho de cómo se interpreten estos dos capítulos. Incluso catalogar las posibilidades convertiría estas breves meditaciones en un comentario, por lo que debo limitarme a algunas reflexiones conjeturales.

Seguramente, habrán notado que en varios capítulos anteriores decidí no comentar ciertas secciones. En parte, no ha sido más que una selección basada en el poco espacio disponible, pero también es cierto que esos pasajes pertenecen todos al mismo género y pueden analizarse provechosamente en conjunto. Por ejemplo, 37:25–28 anuncia el tiempo en que Israel, bajo el siervo de Dios David, vivirá en la tierra “para siempre”, y “mi siervo David será su príncipe eterno”. El santuario de Dios estará siempre “en medio de ellos”. Este lenguaje puede entenderse literalmente (un templo en Jerusalén, con un rey davídico, un trono y un santuario eternos) o apuntar a un acontecimiento más lejano. Por razones que quedarán más claras, me inclino a pensar que estas profecías y otras similares esperan el glorioso futuro mesiánico, pero se expresan en términos de las categorías más familiares del antiguo pacto. Estas mismas categorías, afirman los escritores del Nuevo Testamento, desempeñan una función predictiva cumplida en Jesús el hijo de David y todo lo que él conlleva.

En una línea parecida, Ezequiel 38 comienza denunciando a “Gog, príncipe supremo de Mesec y Tubal” (38:3). La sugerencia de que esos nombres se refieren a Moscú y a Tobolsk no tiene el menor mérito lingüístico. Estos dos nombres aparecen en otros pasajes (Génesis 10:2; 1 Crónicas 1:5; Ezequiel 27:13; 32:26) y se refieren a las conocidas tribus de los Moschoi y los Tibarenoi. Gog es quizás Giges de Lidia (llamado Gûgu en algunos archivos antiguos). Más importante aun es que esta horda anunciada de enemigos del pueblo de Dios viene “desde el lejano norte” (38:6), el punto cardinal desde el que siempre llegaban los peores enemigos de Israel. El capítulo acaba con imágenes apocalípticas (38:18–23), que comienzan a hacer que la escena se sienta como un estallido final e idealizado contra el pueblo de Dios, en el que el Señor vindica su nombre y su causa. Así pues, todos los ataques anteriores anuncian esta lucha apocalíptica final, que a su vez acaba con ellos.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 278). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Demasiado seguro de sí mismo

Viernes 5 Octubre

Pedro le dijo (a Jesús): Aunque todos se escandalicen, yo no. Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

Marcos 14:29-30

Demasiado seguro de sí mismo

Era el atardecer en Jerusalén. El Señor Jesús había ido con sus discípulos al monte de los Olivos. Pronto iba a ser detenido, luego iba a sufrir un juicio inicuo e iba a ser condenado y crucificado. En el camino les anunció lo que vivirían durante las siguientes horas. “Todos os escandalizaréis”. Pero Pedro expresó su desacuerdo (vea el versículo del encabezamiento). En su reacción podemos destacar cuatro puntos en los que se equivocó y que también nos pueden concernir:

–No creyó las palabras del Señor. Jesús había dicho que todos los discípulos se escandalizarían. Sin embargo, Pedro respondió: “Yo no”.

–Tenía una mayor estima de sí mismo que la que debía tener: amaba al Señor, pero como su amor carecía de humildad, no tenía poder.

–Se creía más fiel que los demás discípulos. Pensaba “estar firme”, pero iba a experimentar con gran dolor que podía caer (1 Corintios 10:12).

–No tuvo en cuenta la advertencia de su Maestro: “Tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces”. A pesar de la claridad de esas palabras, afirmó su celo con mayor insistencia diciendo: “Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré” (Marcos 14:31).

Podemos identificarnos con la historia de Pedro y ver en ella una advertencia para nosotros. ¡Escuchemos humildemente lo que el Señor nos dice en su Palabra y así, por medio de su gracia, seremos preservados de una caída fatal y dolorosa!

Deuteronomio 1:1-18 – Juan 1:1-28 – Salmo 111:1-5 – Proverbios 24:21-22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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