Llegó bien, ¡esta es la prueba!

Jueves 12 Agosto

(Jesús dijo:) Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.Juan 15:26

Llegó bien, ¡esta es la prueba!

El tío Alberto iba a regresar a su casa, muy lejos de su sobrina Noelia. Al decirle adiós a su pequeña, le prometió: “En casa tengo un regalo para ti. Cuando llegue te lo envío”. Días más tarde el regalo prometido llegó. Después, alguien de la familia preguntó: “¿Tienen noticias de Alberto?”. Noelia respondió rápidamente: “Sí, llegó bien, ¡esta es la prueba!”, y mostró su regalo.

Esta anécdota recuerda lo siguiente: Antes de dejar a sus discípulos, Jesús también les hizo una promesa: enviarles al Espíritu Santo desde el cielo, procedente del Padre. ¿Cumplió su promesa? ¡Sí! El Espíritu Santo fue enviado sobre el conjunto de creyentes el día de Pentecostés, y los efectos de su presencia fueron evidentes para todos (leer Hechos 2).

El Espíritu Santo permanece aún en la tierra. Nuestros ojos no pueden verlo, pero él vive en cada creyente (Efesios 1:131 Corintios 6:19).

Los efectos de su presencia son muy reales:

– El “Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16).

– Su fruto es visible en los creyentes: “amor, gozo, paz” (Gálatas 5:22).

– Los cristianos son “carta de Cristo… escrita… con el Espíritu del Dios vivo” (2 Corintios 3:3).

Si el Espíritu Santo está en la tierra, esto significa que Jesús está efectivamente en el cielo, resucitado, junto al Padre. Esta es la prueba de que el tema de los pecados, que llevó en la cruz, fue solucionado definitivamente.

Por lo tanto, la obra de Jesús es perfecta, y el creyente puede vivir en paz.

1 Crónicas 25 – Lucas 20:1-26 – Salmo 93 – Proverbios 21:9-10

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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07 – Crisis de fe

Iglesia Evangélica Unida

Serie: Mi experiencia con Dios

07 – Crisis de fe

David Conde

DAVID CONDE PALOMINO

Evangelización y juventud

Desde su conversión en 1995 David Conde no ha dejado de estar vinculado al mundo de la evangelización y de los jóvenes. Participa regularmente en campañas como evangelista y en retiros y campamentos de jóvenes como conferenciante invitado. Su perfil juvenil y dinámico le mantiene siempre activo buscando e innovando con el fin de alcanzar a otros para el Señor. David transmite un mensaje motivador y desafiante, que confronta a la vez que conmueve, un mensaje apasionado que llega al corazón.

Inicio

Motivando el Estudio Cuidadoso de la Biblia

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 6

 Motivando el Estudio Cuidadoso de la Biblia

Una vez más, bienvenidos al seminario de FUNDAMENTO sobre discipulado, donde estamos pasando 13 semanas buscando como discipular a otros en Cristo.

Introducción:

¿Por qué estamos hablando acerca de las disciplinas espirituales?

Al inicio de esta clase, puede que sea más útil hacer la pregunta que algunos pudieran hacer hoy en día «¿por qué estamos hablando acerca de las disciplinas espirituales, como el estudio de la Biblia, en una clase de discipulado individual?» «¿No se trata el discipulado de relaciones?» Bueno, la respuesta a eso es sí y no.

Queremos comenzar nuestro estudio sobre la parte de «cómo» de esta clase comenzando donde se encuentra la raíz y el fundamento de nuestra habilidad para discipular—en la Palabra de Dios. Afortunadamente, entendemos que la raíz de nuestro discipulado está no en nuestro buen consejo o simplemente escuchando como un consejero pasivo.  Según discutimos la semana pasada, nuestra labor de discipulado tiene un objetivo y un propósito en mente: queremos ver a nuestro amigo crecer activa, progresiva y consistentemente a la imagen de Jesucristo. Y tanto el medio como la medida de ese crecimiento viene siempre y solamente de la Palabra de Dios: la Biblia.

  • La centralidad de la disciplina de la Palabra.

La obra de la Palabra de Dios es toda para la gloria de Dios

Por tanto, el enfoque de toda nuestra labor en la exhortación, la oración, la enseñanza, la consejería, etc. debe estar en la Biblia si vamos a hacer discípulos de Cristo. Todo lo que conocemos con certeza acerca de Cristo proviene de la Palabra.

Discipular no se trata de tu buen consejo.

Nuestro objetivo al discipular no es ser la fuente de consejo de nuestros amigos sino aconsejar la Palabra a nuestros amigos. Una y otra vez, en esta clase volveremos a la ilustración de la tubería o conducto. Debemos ser una tubería que vierte contenido bíblico y exhortación y aplicación en la vida de nuestros amigos. No necesitas sentirte competente para colocar una teja y ser un consejero profesional para dirigir a tu amigo hacia el consejo de Dios en diferentes situaciones. Eso es todo lo que ellos realmente necesitan.

La Palabra de Dios crea, sostiene y da seguridad a su pueblo.

Finalmente, al inicio de esta sección pasamos el tiempo enfocados en la Palabra de Dios porque de su Palabra misma vemos que la Palabra de Dios es el instrumento para la creación, sostenimiento y seguridad de su pueblo.

Crea – Ezequiel 37:1-14Génesis 1:1-2Romanos 4:17

Sostiene – Salmos 119:9-162528Romanos 4:17

Da seguridad – Salmos 119:152Apocalipsis 19:11-16Romanos 4:17

Cuerpo

Primero debería decir que nos encontramos en un lugar que tiene mucha mentalidad bíblica. Los sermones que Mark y los demás hombres preparan para los domingos son casi siempre una exposición exacta de la Biblia, y los miércoles tenemos un estudio profundo de la Biblia. Los miembros se aferran a la inerrancia de la Escritura y lo aman.

Estoy a punto de pasar un poco de tiempo buscando POR QUÉ es importante leer y estudiar la Biblia, pero casi me siento un poco ridículo haciéndolo para esta gente… PERO pienso que es bueno para nosotros que se nos recuerde lo importante que es la Escritura. No solo para nosotros mismos, sino más que todo porque muchas personas que se llaman a sí mismos cristianos lo sienten lo mismo acerca de la Biblia.

Si vamos a discipular a las personas de dentro y fuera de la iglesia de una manera efectiva, necesitamos reconocer que existe un problema general entre los cristianos con la falta de cuidado por la Palabra de Dios.

Para muchas personas de las iglesias evangélicas puede haberse hablado mucho acerca de la importancia de la Biblia, pero muy pocas se enfocan realmente en la Biblia con sermones sobre asuntos de auto-ayuda. Los cristianos aprender a valorar la enseñanza pero no la enseñanza bíblica.

Y eso no solo me sucede a mí. A continuación algunas estadísticas de diferentes encuestas.

  • Solo un 11% de los norteamericanos lee la Biblia diariamente.
  • 18% de los cristianos «nacidos de nuevo» lee la Biblia todos los días.
  • 23% de los cristianos «nacidos de nuevo» dice que nunca ha leído la Palabra de Dios.

Personalmente, pienso que esto es horrendo, ¿pero que piensa Dios de estas estadísticas? ¿Qué dice Dios acerca de su Palabra? Observemos esto un poco.

Aunque puede que esto no sea nuevo para nosotros, es importante para nosotros tener una razón para motivar a nuestros amigos a estudiar la Biblia.

Haz que las personas lean los pasajes.

I. Deuteronomio 6:6-9. ¡La Palabra de Dios debe ser aplicada a toda nuestra vida!

II. Salmos 119:9-16. La Palabra de Dios hace que nuestro camino sea puro.

III. Salmos 119:28. La Palabra de Dios nos fortalece en los tiempos difíciles.

IV. Mateo 4:4. VIVIMOS por la Palabra de Dios.

V. Mateo 7:24-27. Si escuchamos la Palabra de Dios y actuamos conforme a lo que ella dice, construimos un fundamento firme.

VI. 2 Timoteo 3:16. La Escritura es muy útil en la práctica en la mayoría de los aspectos de la vida cristiana.

VII.  Hebreos 4:12. A través de la Palabra de Dios podemos reconocer el pecado de nuestro corazón.

En estos pasajes está claro que Dios piensa que su Palabra es beneficiosa para nosotros. ¿Podemos por tanto poner cualquier excusa para permanecer fuera de la Palabra de Dios?

  1. Hemos sido recordados que la Palabra de Dios es importante para nuestro crecimiento como cristianos. Debemos darnos cuenta que es importante para nosotros como discipuladores comunicar este sentido de importancia de la Biblia a nuestros amigos. Pensemos entonces acerca de dos maneras de motivar el amor por la Palabra de Dios. Primero, hablaremos acerca del estudio de la Biblia, y luego hablaremos acerca de la memorización de la Escritura.

Primero, el estudio de la Biblia.

Hablando de manera práctica, es muy fácil para nosotros buscar otras cosas antes que leer la Biblia. No te sorprendas si eso es verdad en tu amigo también.

Para ser muy prácticos necesitamos motivar a nuestros amigos a leer la Biblia regularmente antes de exhortarles a meditar en ella. Algunas veces las personas se sienten muy intimidades por tanta lectura. Puede ser útil señalarles que toda la Biblia puede ser leída en voz alta en alrededor de 71 horas. ¡Tenemos grabaciones de la Biblia para probarlo! Puede que tome algún tiempo, pero no es una tarea insuperable!

Si es más de lo que la disciplina es un problema, puedes querer motivarles a utilizar un plan de lectura disciplinado. Muchas Biblias tienen planes de lectura que pueden ser practicados. Hay un plan de lectura que te lleva a través del Nuevo Testamento y los Salmos dos veces, y el resto del Antiguo Testamento una vez en un año. Allí leemos cerca de 4 capítulos por día de diferentes partes de la Biblia. Con eso puedes obtener diferentes percepciones de toda la historia de Dios en el mismo día. D. A. Carson tiene un libro titulado For the Love of God [Por el Amor de Dios] el cual tiene un devocional diario que se aplica junto con este plan. Puedes comprar ese libro para tu amigo y motivarlo a comenzar a leerlo.

Debes motivarlo a buscar tiempo durante el día y hacer de ello algo regular. Hablamos acerca del mismo tipo de cosa la semana pasada, acerca de la oración. Es muy fácil seguir empujando hacia atrás. También, es útil leer temprano durante el día para así meditar en lo leído a través el día en lugar de dormirse inmediatamente luego de leer.

Pregunta aquí por cualquier otro pensamiento/idea sobre disciplinas para la lectura de la Biblia.

Por supuesto, no es suficiente simplemente leer. Los pasajes que leímos anteriormente hablan sobre cómo podemos crecer y aprender de la Palabra de Dios. Como discipuladores, necesitamos exhortar a nuestros amigos a crecer a partir de su lectura. Una cosa que es muy bueno motivar es orar a través del texto como una guía. Recuérdale a tu amigo que la Biblia fue escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo. Por tanto, es muy apropiado orar para que el Espíritu Santo te ayude a entender el texto. Debemos comunicar el entendimiento que el salmista del Salmo 119 tuvo:

«Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley» (v. 18)

También necesitamos motivar a nuestros amigos a realmente estudiar y meditar en el texto. Necesitamos exhortar a nuestros amigos a pensar en lo que hemos leído. Aquí hay algunos métodos prácticos para motivar a tus amigos a comenzar con la meditación a partir de un capítulo de un libro de Don Whitney.

  • Selecciona un pasaje apropiado. Escoge un pasaje específico de tu lectura que te llame la atención. Este podría ser de cualquier longitud, pero probablemente en el orden de algunos versículos.
  • Repítelo y léelo varias veces. Además, lee el contexto que está alrededor del pasaje.
  • Escríbelo nuevamente en tus propias palabras. Escribir las cosas te hará pensar con más detenimiento en lo que dice el texto.
  • Ora a través del texto.
  • Lee menos, medita más
  • Busca y ora por aplicaciones.

El método más utilizado de estudio inductivo de la Biblia donde buscas lo que dice un pasaje, lo que significa y como aplica, es un método excelente en el cual introducir a tu amigo. Entregué una hoja que dice «Métodos para estudiar la Biblia» que describe algunos pasos y preguntas que puedes hacerte para este método inductivo.

Como discipulador, recuerda que no quieres que tu amigo caiga en la costumbre de mal interpretar la Escritura.

Acabo de comenzar a leer este libro, How to Read the Bible for All Its Worth [Cómo leer la Biblia con todo su Valor], que está en la librería de la iglesia. Puede que quieras introducir este libro a tu amigo, o hablar acerca de los principios que hay en él con él o ella. El libro introduce los procesos de exégesis y hermenéutica. En la exégesis, interpretas el texto en su contexto original. En la hermenéutica, interpretas el texto en el contexto actual. ¿Qué significa la Biblia en el «aquí y ahora?» El libro habla acerca de cómo hacer primero una exégesis cuidadosa, y luego avanzar de manera apropiada hacia la hermenéutica para una aplicación actual. Luego, el autor muestra cómo aplicar este método de interpretación a todos los diferentes géneros de la Escritura.

Por tanto y como discípulos, ¿cómo realmente «motivamos» estas cosas? He utilizado mucho la palabra «motivar.» Motivar a la lectura regular. Motivar a la meditación. Motivar el estudio inductivo de la Biblia. Motivar la interpretación adecuada. Así que, ¿cómo motivamos estas cosas?

Pregunta por ideas…

Probablemente, ¡lo más fácil de hacer sea llevarlos a uno de los estudios de los miércoles en la noche! Mark es maravilloso en dar los antecedentes de los pasajes que estudiamos para ayudarnos a comprender el contexto original en el cual fue escrito. Él hará preguntas acerca de lo que el texto significaba originalmente así como de lo que el texto significa para nosotros actualmente. El también hará preguntas acerca de aplicaciones específicas. No puedo decir que soy un fiel asistente debido a mi agenda, pero las veces que he asistido ha sido un gran ejemplo para mí. Y no solo eso, sino que las personas que están allí son un gran ejemplo de un grupo con una mente bíblica. Las personas definitivamente conocen su Biblia.

También pueden pasar tiempo juntos escudriñando la Escritura. Tuve la oportunidad única de ir a través de todo el libro de Romanos por dos años con un discipulador a tiempo completo del ministerio de mi universidad, y fue muy útil. Él me hizo resumir en varios niveles de profundidad, explicó el contexto y me ayudó a pensar en las aplicaciones. Este tipo de ejemplo de estudio de la Biblia es bueno comunicarlo a otros cristianos para que puedan asimismo comunicarlo a otros. Una cosa para recordar aquí es que debes ser cuidadoso con lo que le enseñas a la persona que estás discipulando. Presta atención a la advertencia de la Biblia con relación a las falsas enseñanzas.

Además, mientras continúas reuniéndote, desafíale y pregúntale si lee regularmente la Palabra de Dios. Dile lo que has estado leyendo y lo que has aprendido, y pregúntale a tu amigo lo que ha aprendido en su estudio personal de la Biblia durante la semana.

Bueno, ahora que hemos hablado acerca del estudio de la Biblia, hablemos solo un poco acerca de la memorización de la Escritura.

Desafía a tu amigo a memorizar la Palabra de Dios. Recuerda que estamos tratando de motivar a nuestro amigo a crecer en su conocimiento y obediencia a Dios. Su Palabra y su Espíritu Santo nos guían en la santidad, por tanto mientras más tenemos la Escritura en nuestra mente más seremos ayudados. ¡Lo mismo para nuestros amigos discipulados!

Piensa en Jesús. Cuando satanás lo tentó en Mateo 4:1-11, Jesús ahuyentó cada una de las tentaciones de satanás con la Escritura. De la misma manera, podemos utilizar la Escritura para ayudarnos a ahuyentar el pecado. Honestamente, encuentro muy patético el hecho de que haya más lírica de música Pop en mi cabeza que Escritura. ¡Y la música Pop ciertamente no me está ayudando mucho en mi proceso de santificación!

Por tanto, debemos desafiarnos a nosotros mismos y a nuestro amigo a memorizar versículos de la Biblia y pensar en su aplicación. Puedes motivarle a memorizar versículos en los que han meditado durante su estudio de la Biblia. Puedes desafiarle a conocer el evangelio como es indicado en los versículos de la Biblia.

En una ocasión hice esto y espero refrescar mi mente. He entregado otra hoja llamada «Versos de memoria: el mensaje del evangelio» que tiene una lista de pasajes que describen los puntos del evangelios. Puedes ir a través de algunos de estos con tu amigo y desafiarse uno al otro a la memorización y aplicación.

Pregunta por ideas sobre la memorización efectiva.

De esta manera, hoy hemos hablado acerca del estudio de la Biblia y la memorización de la Escritura. Necesitamos recordar y comunicar el hecho de que la Biblia es la espada de Dios para defendernos del mundo. Necesitamos motivar a nuestro amigo a estudiar la Palabra mientras lo discipulamos, y necesitamos dar ejemplo de buenos métodos de estudio de la Biblia y la disciplina para ellos.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

¿Cómo es un HOMBRE de DIOS? 

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¿Cómo es un HOMBRE de DIOS? 

 Will Graham

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Contra Mundum

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El Blog de Ligonier

Serie: La historia de la Iglesia | Siglo IV

Contra Mundum

Por Ken Jones

Nota del editor: Este es el séptimo artículo en la serie especial de artículos de Tabletalk Magazine: La historia de la Iglesia | Siglo IV

Como se ha ilustrado en otros artículos de esta serie, el siglo IV fue un período muy interesante en la historia de la Iglesia. Luego de soportar mucha persecución en su carácter de religión despreciada ante los ojos de Roma, la conversión de Constantino y el Edicto de Milán del año 313 dieron origen a una política de tolerancia del cristianismo. Con las amenazas externas a la Iglesia algo atenuadas, las amenazas internas comenzaron a surgir una vez más. La herejía no era novedad para la Iglesia. El apóstol Pablo enfrentó el reto de los judaizantes en el siglo I, y, entre otros, Ireneo refutó a los gnósticos y los marcionitas en el siglo II. En el siglo IV, la herejía más preponderante fue la doctrina respecto a la persona de Cristo de un presbítero de Alejandría llamado Arrio. Alejandro, el obispo de Alejandría, refutó la enseñanza de Arrio y sus seguidores, lo que posteriormente llevó al emperador Constantino a convocar el primer concilio ecuménico en Nicea durante el invierno de los años 324-325.

La controversia nunca es placentera, pero en la vida de la Iglesia algunas de las controversias más amargas han producido los frutos más dulces y perdurables. La controversia arriana no solo produjo el Credo Niceno del año 325 (que sigue siendo recitado en muchas iglesias al día de hoy), sino que también puso en la palestra a un verdadero héroe de la fe: Atanasio de Alejandría. Nacido alrededor del año 296, Atanasio fue algo así como un prodigio teológico y fue criado desde una temprana edad en el hogar y bajo la tutela del obispo Alejandro. Al momento del Concilio de Nicea, Atanasio era diácono y asistió al concilio como secretario de Alejandro. Incluso en su rol como secretario, Atanasio contribuyó significativamente a la redacción del credo. Sin embargo, fue después del concilio que el legado de Atanasio se forjó, cuando asumió el oficio de obispo en el año 328, luego de la muerte de Alejandro. Hay tres lecciones acerca de este campeón de la ortodoxia que quisiera que la Iglesia contemporánea considerara.

En primer lugar, Atanasio refutó el arrianismo motivado por su implicación práctica. Dicho de otro modo, en este debate teológico de finos matices Atanasio estaba preocupado por las implicaciones de esta herejía para la salvación. Dos de sus escritos reflejan sus inquietudes prácticas y pastorales.  La encarnación del Verbo expone el hecho de que en la encarnación, Dios el Verbo, Jesucristo, se hizo humano para renovar lo que era humano, para santificar lo que se había corrompido en Adán. En Discursos contra los arrianos, por su parte, Atanasio argumenta que solo Dios inicia y logra la salvación, y también señala que era necesario que nuestro Salvador fuera tanto completamente humano (para renovar la humanidad) como completamente divino (para lograr la reconciliación). 

Los cristianos evangélicos tienden a mantenerse al margen de las controversias teológicas porque asumen que solo se trata de teólogos ejercitando sus músculos intelectuales en debates especulativos que no tienen relevancia para la fe personal. Si bien puede haber instancias en que ese sea el caso, muchas de las controversias actuales, como «la controversia sobre el señorío de Cristo en la salvación», el documento ecuménico «Evangélicos y católicos juntos» y la «Nueva Perspectiva sobre Pablo», son muy prácticas. Al igual que Atanasio, debemos entender sus implicaciones para la fe «que de una vez para siempre fue entregada».

Lo segundo que podemos aprender de Atanasio es que no debe buscarse la unidad aparte de, o a costa de, la verdad. El Concilio de Nicea produjo el credo que estableció la fórmula ortodoxa sobre la naturaleza de Cristo. Todos los que no se conformaron a este credo fueron considerados herejes, lo que ocasionó el exilio de Arrio y sus partidarios. Diez años más tarde, líderes importantes de la Iglesia convencieron al emperador Constantino de restaurar a Arrio. Entonces, Constantino le escribió una carta a Atanasio (que para ese entonces ya era obispo) instándolo a recibir a Arrio, «cuyas opiniones habían sido distorsionadas». Atanasio rehusó volver a admitir a Arrio y sus seguidores porque «no podía existir comunión entre la Iglesia y aquel que negaba la divinidad de Cristo». Considerando que el emperador y muchos de los otros obispos estaban ejerciendo presión para la restauración de Arrio, habría sido fácil, por no decir entendible, que Atanasio cediera, pero él no cedió. La lección para nosotros es obvia: cuando las personas con las que tenemos comunión se apartan de los fundamentos de la fe, no están más que quebrantando esa comunión. Esta es la clara enseñanza de la Escritura: Gálatas 1:6-92 Juan 7-11Judas 3-4. La separación es dolorosa, pero a veces es necesaria. La posterior restauración de Arrio y sus seguidores tuvo como resultado que el arrianismo llegara a dominar en las provincias orientales de la Iglesia.

Una tercera lección que podemos aprender de Atanasio es su valiente determinación para defender la verdad. La restauración de Arrio y sus seguidores condujo a la expulsión de Atanasio en el año 335. A pesar de que fue restaurado poco antes de la muerte de Constantino en 337, ese fue solo el comienzo. En total, Atanasio fue exiliado cinco veces. Podemos aprender dos cosas de las expulsiones de Atanasio. Primero, no permitió que las experiencias lo amargaran o lo hundieran en la tristeza. Al igual que Pablo durante sus diversos encarcelamientos, Atanasio fue bastante productivo en el exilio. Segundo, el exilio no hizo que este santo se desmoronara y transigiera. Nuestro adversario busca agotarnos con sus ataques, y si el primero no funciona, puede que el tercero o el cuarto sí lo haga. Atanasio fue tan valiente para defender la verdad luego de su quinto y último exilio como lo fue después del primero. ¿Qué podemos aprender de este audaz hombre de fe? Podemos aprender que defendemos o negamos el evangelio en las doctrinas que sostenemos y que la comunión cristiana es un asunto de unidad doctrinal. Por último, debemos aferrarnos al evangelio con firmeza sin importar las consecuencias.


Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Ken Jones
Ken Jones

El reverendo Ken Jones es pastor de la Glendale Missionary Baptist Church en Miami, FL.

Los distintos tiempos de la gracia

Soldados de Jesucristo

Agosto 11/2021

Solid Joys en Español

Los distintos tiempos de la gracia

John Piper

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¿Qué dirá Dios?

Miércoles 11 Agosto

¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.Gálatas 1:10

¿Qué dirá Dios?

¡El qué dirán…! Esto es algo que nos preocupa muy a menudo. Nos importa mucho la opinión que los demás tengan de nosotros. Claro que debemos velar para no entristecer o escandalizar a los demás, pero esa no es la prioridad número uno. Lo primordial es lo que Dios piensa de nuestras acciones y de los motivos que nos hacen actuar. Todo ser humano es una criatura de Dios y, como tal, somos responsables de nuestro comportamiento ante él. De modo que en vez de pensar en el “qué dirán los demás”, sería mejor preguntarnos qué dirá Dios.

Amigo lector que quizá nunca ha visto las cosas bajo este ángulo, ¡ponga atención en ello! Llegará el día en que Dios examinará todo lo que hayamos hecho, todo lo que no tenga valor para él, y todo lo que quizás hayamos hecho contra él. Lo que hago, ¿agrada a Dios? ¡Esta es la pregunta fundamental!

La Biblia es categórica: “Sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). En primer lugar, la fe consiste en aceptar a Jesucristo como Salvador. Esto significa reconocerse pecador y creer que el Hijo de Dios pagó el precio de nuestro perdón mediante su muerte en la cruz. En segundo lugar, para el cristiano, la fe consiste en creer todo lo que está escrito en la Biblia y vivir según ello.

Vayamos al grano, ante todo, tratemos de agradar a Dios aceptando la salvación que él nos ofrece. Y nosotros, los creyentes, andemos “como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra” (Colosenses 1:10).

1 Crónicas 24 – Lucas 19:28-48 – Salmo 92:10-15 – Proverbios 21:7-8

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

EL PECADO NOS ENGAÑA

Lumbrera

EL PECADO NOS ENGAÑA

Christopher Shaw

«¿Quién puede discernir sus propios errores?Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias, que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro y estaré libre de gran rebelión».
— Salmo 19.12–13

La pregunta que el salmista hace aquí es lo que se describe como una pregunta retórica. Este tipo de preguntas no requieren de respuesta porque ya está implícita en la misma pregunta. En este caso, la respuesta es: ¡nadie! No existe una sola persona que pueda discernir sus propios errores.

A pesar de esto, la mayoría de nosotros nos mostramos bastante confiados a la hora de defender nuestra falta de culpa. El salmista, a diferencia de nosotros, entendía un principio fundamental para la vida espiritual, y es que ningún ser humano posee claridad acerca del estado de su propia vida. Esta misma verdad fue reiterada por Jeremías, cuando afirmó que el corazón del hombre es más engañoso que todas las cosas, y sin remedio (17.9). Por más que nos propongamos mirar y examinar con cuidado nuestra vida, no podremos discernir nuestros propios errores, porque la esencia misma del pecado reside en el engaño. Lo que está oculto no puede ser tratado y posee toda la capacidad de descarrilarnos en nuestro andar. Por esta razón el salmista exclamó: «Líbrame de los que me son ocultos».

No es coincidencia, tampoco, que haya reparado en la soberbia cuando pensaba en pecados ocultos. De todos los pecados, el más difícil de detectar es el del orgullo. Como ha observado un sabio comentarista, «¡nadie está tan cerca de caer como aquel que esta confiado de estar bien parado!» Todos poseemos gran capacidad de ver el pecado del orgullo en nuestro prójimo, pero carecemos notablemente de discernimiento a la hora de examinar nuestra propia vida con respecto a este tema.

El salmista sabía que la soberbia no confesada se convierte en un amo implacable que domina la vida de la persona y lo lleva hacia la perdición. Esa persona ya no tendrá control sobre su vida, sino que su amo, la soberbia, se convertirá en la fuerza que dicta la manera de proceder en cada situación. Nadie le podrá señalar nada. Nadie lo podrá corregir. Nadie se le podrá acercar, porque la soberbia no se lo permitirá, no sea que descubra su propia maldad y se arrepienta.

Un líder soberbio es una persona que traerá mucho sufrimiento y dolor a la congregación que ministra. Por esta razón, es bueno que recordemos que nuestra propia opinión de la pureza espiritual muchas veces tiene poco que ver con nuestra verdadera situación. El líder sabio sabrá que hay realidades en su vida que no puede ver, que tienen toda la capacidad de neutralizarlo. No se confiará de la propia evaluación de su corazón. Buscará que el Señor lo examine, para traer a la luz aquello que está oculto y lograr así la verdadera integridad. Tampoco tendrá miedo de abrirse a que otros lo examinen, pues la misma capacidad que él posee de ver el pecado en otros es la que otros poseen hacia su persona.

Para pensar:

San Agustín escribió: «Cuando el hombre descubre su pecado, Dios lo cubre. Cuando el hombre tapa su pecado, Dios lo destapa. Cuando el hombre confiesa su pecado, Dios lo perdona».

Tomado de: https://lumbrera.me/2016/05/25/el-pecado-nos-engana-christophershaw/

Cómo ser cristiano en tiempos impíos

Soldados de Jesucristo Blog

Cómo ser cristiano en tiempos impíos

Gavin Peacock 

“Mas respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres. ” (Hhc. 5: 29)

No es fácil saber cómo vivir cuando los días son malos. Sin duda, la mayor parte del tiempo los cristianos debemos afrontar nuestra situación tal como se presenta. En esto, Dios nos enseña mucho: no somos soberanos, ni tenemos el control, y debemos aprender la piedad bajo un yugo.

Sin embargo, hay un momento en que, como dice Hechos 5, debemos obedecer a Dios antes que a los hombres. Ninguna autoridad, aparte de la de Dios, es absoluta. Los hombres son pecadores y los gobiernos pueden ser corruptos y gobernar con maldad en diferentes grados.

Si obedecer significa pecar, entonces no debemos obedecer. Esto incluye someterse al abuso. Como el CBMW (Concejo para la Masculinidad y Femineidad Bíblicas, por sus siglas en inglés) ha declarado, “El abuso no es sólo un pecado sino también un crimen. Es destructivo y malo. El abuso es un sello del diablo y está en oposición directa a los propósitos de Dios”. Esto significa que si lo que el Estado ordena nos pide que pequemos activamente o es un abuso abierto de los seres humanos y de los derechos humanos básicos legales, aunque sea en nombre de la justicia o del amor, puede ser correcto resistirse. Aceptarlo podría significar que estamos afirmando pasivamente su inmoralidad.

Sin embargo, para ayudarnos a decidir cuándo es correcto resistir al gobierno y cómo debemos hacerlo, necesitamos saber varias cosas.

Conocer la relación entre la Iglesia y el Estado

Jesús es el Señor de ambos. Él designa al gobierno y ordena a las autoridades para la ley y el orden. Pero este no tiene derecho a coaccionar la conciencia ni a restringir o prohibir lo que la Biblia dice que es bueno y necesario. Por lo tanto, hay una separación, pero con cierta superposición. Un día toda rodilla se doblará ante Jesús (Fil. 2: 10-11), pero hasta entonces habrá algún conflicto entre la Iglesia y el Estado.

Los cristianos están llamados a ser sal y luz (MT. 5:13-16). La sal se distingue por su salinidad, que no debe perderse. Pero también tiene un efecto conservante sobre todo lo que toca. Del mismo modo, la luz es distinta a las tinieblas, pero la luz penetra en las tinieblas.

Esto capta la distinción y separación que tiene la iglesia con respecto al estado y la cultura. Esa separación tiene que ver con la autoridad (con alguna coincidencia como la anterior). Pero también, la separación tiene que ver con la santidad. Sin embargo, esta separación no debe conducir a la desvinculación. De hecho, debe haber un compromiso con la sociedad y con las estructuras de autoridad de Dios dentro de ella para ser una influencia para el bien.

Esto significa que los cristianos deben condenar abiertamente el mal. La sal “muerde”, como dijo Martín Lutero. Dios ordenó el Estado y la familia como instituciones sociales para frenar el mal y promover el bien. Deben ser preservadas, pero para actuar con rectitud, y donde eso falte, los cristianos deben abordarlo, como una especie de desinfectante moral.

Sin embargo, el mandato de la Iglesia es predicar el evangelio y hacer discípulos de todas las naciones. Este mandato no es principalmente la transformación social. Por lo tanto, los cristianos deben asegurarse siempre de ser testigos fieles del Evangelio en ámbitos ajenos a la iglesia local.

Conocer el aspecto sutil de la tiranía

No debemos confundirnos al darnos cuenta de la guerra espiritual en la que nos encontramos (Ef. 6:10-20). Debemos estar atentos al hecho de que los que no están a favor de Cristo están en contra de Él (Mt. 12:30) y el mundo odiará a los cristianos porque primero odiaron a Jesús (Jn, 15:18). Seremos perseguidos por causa de Su nombre (Mt. 5: 10) y por ello sufriremos, a veces bajo gobiernos malvados.

A veces el estado es obviamente malvado y opresivo como hemos visto en países dentro de África y en Corea del Norte por ejemplo. Sabemos que las personas caídas son pecadoras y algunas están maquinando y planificando grandes maldades al interior de los gobiernos. También tenemos que reconocer cómo es la tiranía sutil. (Ver la propaganda sutil de la segunda bestia en Apocalipsis 13).

A menudo se hace en nombre del amor, pero es un vehículo para destruir la familia nuclear y la iglesia (como la agenda radical LGBTQ/feminista/BLM [1]). A nivel de fundamentos, está pisoteando la gloria de Dios y destruyendo la idea de lo que significa ser humano.

Todo esto cuestiona el orden de la creación en las Escrituras: lo que significa ser portadores de una imagen, hombre y mujer, la institución del matrimonio entre un hombre y una mujer y el sexo sólo dentro de ese pacto, el fruto de los bebés, el fundamento social de las familias, la autoridad de los padres y el gobierno patriarcal en el hogar, y la santidad de la vida. La iglesia debe ser un bastión de la verdad en estas cuestiones del orden de la creación.

Conocer nuestros derechos

Debemos conocer nuestros derechos para dejarlos de lado por el bien mayor, como Pablo (1 Cor. 9) y Jesús (Fil. 2). Pero también debemos conocer nuestros derechos legales para poder invocarlos para un bien mayor: como Pablo haciendo valer su ciudadanía romana que obligó a una disculpa del gobierno por un castigo injusto (Hch. 16: 37- 38) y en otra ocasión donde con la misma acción evitó un castigo injusto del gobierno (Hch. 22: 25- 28).

Además, debemos conocer nuestro derecho a apelar al gobierno e incluso que podamos hablar la verdad al poder. Daniel y Juan el Bautista muestran el camino en cuanto a hablar la verdad en el ámbito público. También debemos apelar respetuosamente y, sin embargo, con fuerza, escribiendo a los gobernantes y pidiéndoles una demostración de su justificación en la acción que están llevando a cabo. La “doctrina de los magistrados menores”[2] ofrece cierta estructura y orientación sobre cómo puede funcionar este tipo de resistencia.

Conocer los tiempos (1 Crón. 12:32)

Hace años, había mucha menos información disponible; la gente tenía que aceptar lo que le decían y confiar en las autoridades y los expertos. Ahora, tenemos el internet, a través del cual tenemos acceso a información, tanto verdadera como falsa. Las teorías abundan e Internet las alimenta. El atractivo de las diversas teorías y de los expertos autoproclamados en las redes sociales es que hay algo de verdad en ellas que puede parecer que da sentido a las cosas. Esto atrae a las mentes curiosas que quieren tener un control de todo (no es que toda la curiosidad sea algo malo, pero las cosas secretas pertenecen al Señor, véase Deut. 29:29). Esto ha aumentado en cierta medida el malestar y la desconfianza en el gobierno.

Conocernos a nosotros mismos

Somos una generación bastante impaciente, no se nos da bien esperar y aguantar. La restricción no está tan presente en nuestro vocabulario occidental. Hemos conocido la gran libertad y la gratificación rápida, y por eso, como Veruca Salt [3] de “Charlie y la Fábrica de Chocolate”, cantamos ¡Lo quiero ya!

También estamos en contra de la autoridad de manera significativa. En el hogar, la iglesia y la sociedad. Vivimos en una época de autodefinición en la que rige el subjetivismo y la mentalidad de las necesidades “sentidas”. Una sociedad en la que los que deberían asumir el liderazgo no lo hacen y los que deberían estar bajo la autoridad, no lo hacen. Además, debemos reconocer nuestras particulares propensiones pecaminosas a estas cosas. Los individuos deben preguntarse: ¿son el orgullo de la impaciencia, la ira y la ansiedad, actitudes y emociones con las que lucho particularmente?

Saber que necesitamos tanto la sabiduría como la prudencia

De hecho, viven juntas (Pro. 8:12). La sabiduría se esfuerza por alcanzar los fines más elevados. Conoce el meollo del asunto y su objetivo. La prudencia dirige los medios más eficaces para llegar a ese fin. La prudencia nos impide juzgar y actuar precipitadamente (como Jesús en Juan 2:24-25). La prudencia evita el peligro prematuro (como Jesús, que se esconde de los fariseos cuando conoce sus planes en Mateo 12:15). La prudencia también evita que nos ofendamos innecesariamente (como Jesús al dar lo que se debe al César en Marcos 12:17), o como las instrucciones de Pedro de honrar a todas las personas y respetar a los que tienen cargos sobre nosotros (1 Pd. 2:17)). Las acciones de Daniel en el libro del Antiguo Testamento son un modelo para nosotros de cómo relacionarnos sabia y prudentemente con un gobernante tirano.

Mantener estas seis verdades ante nosotros no hará que todas las dificultades se desvanezcan en el aire. Pero recordar la sabiduría bíblica nos ayudará a mantenernos en el camino estrecho en tiempos impíos, cuando sintamos palpablemente que las fuerzas de las tinieblas tratan de apartarnos de Dios. No nos dejemos arrastrar; conozcamos la verdad, y aferrémonos a Cristo, y soportémoslo todo para ganarlo todo.

Gavin es uno de los pastores de la iglesia Calvary Grace Church, en Calgary y es el Director de Alcance Internacional del Concejo de Masculinidad y Femineidad Bíblicas.

[1] BLM: Black Lives Matters

[2] La doctrina de los magistrados menores declara que cuando la autoridad civil superior o superior hace una ley o decreto injusto/immoral, la autoridad civil menor o de menor rango tiene tanto el derecho como el deber de negarse a obedecer a esa autoridad superior. Si es necesario, la autoridad inferior puede incluso resistir activamente a la autoridad superior.

[3] Veruca Salt es uno de los personajes del film “Charly y la fábrica de chocolates. Una niña caprichosa y engreída.

Gavin Peacock

Gavin Peacock

Gavin es pastor de la Iglesia Calvary Grace de Calgary y director de alcance internacional del Consejo sobre la masculinidad y la feminidad bíblicas.

1 – RESOLUCIONES

Sabiduría para el Corazón

Serie: Daniel – El Sabio de Babilonia

1 – RESOLUCIONES

Stephen Davey

Texto: Daniel 1:1-21
En nuestra nueva serie de estudios, veremos el ejemplo de un hombre que hizo algunas resoluciones cuando todavía era joven. Él enfrentará la enorme presión de la sociedad para amoldarse, y sus resoluciones lo pondrán directamente en medio un conflicto que pondrá su vida en riesgo.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin. Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes.

Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra página https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/

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