Pasar de la muerte a la vida

Viernes 2 Noviembre

(Jesús dijo:) Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz (la voz del Hijo de Dios); y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Juan 5:28-29

Pasar de la muerte a la vida

En la Biblia, estar “muerto”, en sentido espiritual, es estar sin relación con Dios. El padre del hijo pródigo lo vio venir y exclamó: “Este mi hijo muerto era, y ha revivido” (Lucas 15:24). El apóstol Pablo confirma que estábamos “muertos en pecados” (Efesios 2:5). Jesús también dice: “Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán” (Juan 5:25). Si creo la Palabra de Dios, en mi ser interior se opera un cambio profundo, cambio que me hace pasar de la muerte espiritual a la vida de Dios. Es un nuevo nacimiento (Juan 3:7).

La Biblia también nos habla de otro paso de la muerte a la vida, en este caso física: la resurrección de los cuerpos. Como lo evoca el versículo del día, todas las personas que hayan muerto resucitarán, pero no al mismo tiempo:

– primero tendrá lugar la resurrección de los creyentes, una resurrección de vida; recibirán un cuerpo glorioso conforme a la imagen de Jesucristo (Filipenses 3:21).

– luego tendrá lugar la resurrección “de condenación” para los que hayan rechazado el mensaje de la salvación. El juez estará sentado en un gran trono blanco, y los que comparezcan ante él serán juzgados según sus obras (Apocalipsis 20:11-12). ¡Será un momento terrible para los que durante su vida hayan despreciado la salvación que Dios ofrece gratuitamente a todo el que se arrepiente!

¿Pasó usted de la muerte a la vida por la fe en Jesucristo? “El que cree en el Hijo (de Dios) tiene vida eterna” (Juan 3:36).

Deuteronomio 27 – Juan 17 – Salmo 119:105-112 – Proverbios 26:21-22

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EL ATAQUE A LA IGLESIA

noviembre 1

EL ATAQUE A LA IGLESIA

En el mundo tendréis aflicción. Juan 16:33

No debiéramos sorprendernos cuando se ataca a la iglesia porque Cristo dijo que así sucedería. Como el mundo, la carne y Satanás están detrás de tal hostilidad, Cristo nos ordenó que veláramos y oráramos “para que no [entremos] en tentación” (Mt. 26:41). Pedro advirtió: “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 P. 5:8). Para estar preparados, Pablo dijo: “Nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo” (1 Ts. 5:8).

Puede ser difícil mantener su testimonio cristiano cuando la persecución es sutil y no manifiesta. Recuerdo haberle preguntado a un pastor ruso: “¿Es difícil pastorear una iglesia en su país?” El pastor respondió: “No, es fácil porque sé cuál es la posición de todo el mundo. Pero ¿cómo puede alguien pastorear una iglesia en los Estados Unidos, donde la avenencia es tan común y sutil?” Muchos que se dicen cristianos quieren la aceptación del mundo y por lo tanto, no están dispuestos a defender la causa de Cristo.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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UN LADRÓN Y UN TIRANO

UN LADRÓN Y UN TIRANO

Charles R. Swindoll

1 de noviembre, 2018

Proverbios 31423-2427

Petrarch dio en el blanco cuando escribió: «Existen cinco grandes enemigos dentro de nosotros que nos roban la paz. Estos enemigos son la avaricia, la ambición, la envidia, la ira y la arrogancia. Si pudiésemos deshacernos de esos enemigos, disfrutaríamos inevitablemente de paz perpetua».

La envidia definitivamente es uno de los enemigos más grandes de la paz interna. Así como un ladrón, la envidia se mete en el corazón encubierto entre tinieblas y se roba el contentamiento.

La envidia es ese deseo de ser mejor o al menos igual que otra persona en términos de logros, excelencia o posesiones.

Los antiguos se referían a la envidia como un sentimiento hostil o maligno. Agustín la mencionó como una de esas pasiones que «luchan como tiranos y confunden toda el alma y la vida de un hombre atormentándolo desde todos los ángulos». Agustín sigue diciendo que un alma que vive con envidia tiene «un deseo de obtener lo que no posee. . .  A donde sea que vaya, la avaricia lo confina, la autoindulgencia lo disipa, la ambición se adueña de él, la arrogancia lo infla, la envidia lo tortura y la pereza lo droga».2

La tortura es una descripción apropiada de lo que hace la envidia. Esta enfermedad del espíritu causa un daño terrible a sus víctimas.

Los celos y la envidia con frecuencia van de la mano, pero hay una diferencia, muy profunda por cierto, entre ambas cosas. Los celos comienzan con las manos llenas y luego van por la vida aterrorizados de perder algo. El combustible de los celos es el temor a la pérdida y causa una lucha de vida o muerte con tal de mantener esas posesiones. La envidia, sin embargo, comienza con las manos vacías, lamentándose de lo que no se tiene. Dante Alighieri categorizó este pecado como uno de los que se sufrían en el purgatorio, y representaba este defecto de carácter como un «ciego pordiosero cuyos párpados estaban cosidos con alambre». Una persona envidiosa sufre grandemente porque internamente está cauterizada.

Los celos quieren preservar lo que ya se tiene; la envidia quiere obtener lo que otro posee.

Reflexión: En una escala del uno al diez, catalogue su nivel de contentamiento con su estado actual de riqueza y posesiones. ¿Qué es lo que comúnmente le impulsa a desear tener más? Si pudiera mantener su estilo de vida actual en un país del tercer mundo, ¿de qué forma cree que su actitud cambiaria con respecto a la riqueza material?

Los celos quieren preservar lo que ya se tiene; la envidia quiere obtener lo que otro posee.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. 1. San Agustin, On Free Choice of the Will. (La libre elección de la voluntad), l. xi. 22. 2. Ibíd.

Ante la muerte

Jueves 1 Noviembre

No hay hombre que tenga potestad sobre… el día de la muerte.

Eclesiastés 8:8

Buscad al que… vuelve las tinieblas en mañana.

Amós 5:8

Ante la muerte

Antiguamente se decía que el hombre tiene siete compañeros: el hambre, la sed, el calor, el frío, el cansancio, la enfermedad y la muerte. Actualmente, una pequeña parte de la humanidad está afortunadamente libre de los cuatro primeros malos compañeros. Sin embargo, el cansancio y la enfermedad siguen existiendo, a pesar de los esfuerzos de la Medicina. En cuanto a la muerte, la Biblia la llama “el postrer enemigo” (1 Corintios 15:26) y el “rey de los espantos” (Job 18:14).

¡Nadie puede escapar de ella, y puede alcanzarnos en cualquier momento! Ante esta realidad, podemos adoptar dos actitudes:

1. “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos” (1 Corintios 15:32). En vez de enfrentarnos a la realidad de la muerte, preferimos cerrar los ojos y no pensar en ella.

2. Aceptar esta realidad y hacerse las preguntas adecuadas sobre el más allá y el sentido de la vida. Escuchando lo que Dios nos dice en la Biblia, encontramos respuestas seguras:

–¿Qué sentido quiere dar Dios a mi vida? “Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Lo que Dios quiere es que tengamos una relación con él.

–¿Qué hay después de la muerte? “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Pero “el que en él cree (Jesucristo), no es condenado” (Juan 3:18).

El Señor Jesús nos lo confirma: “El que oye mi palabra, y cree al que me envió (Dios), tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).

Deuteronomio 26 – Juan 16 – Salmo 119:97-104 – Proverbios 26:19-20

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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No hurtarás.

Miércoles 31 Octubre

No hurtarás.

Éxodo 20:15

El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

Efesios 4:28

Octavo mandamiento: No hurtarás

La prohibición de robar generalmente es aceptada. Pero en la vida diaria, a menudo tenemos la impresión de que lo verdaderamente grave es «dejarse atrapar». Sin embargo, robar es no respetar a otra persona, es pecar contra Dios.

Para nosotros los cristianos, ese mandamiento de la ley tiene un alcance moral mucho más amplio. Podemos robar de varias maneras. Robamos a Dios con nuestra ingratitud y el despilfarro de los dones que nos da, empezando por nuestra existencia, nuestra salud, nuestras capacidades físicas e intelectuales, ese tiempo de vida en la tierra en el que cada uno puede producir beneficios con lo que Dios le dio.

Robamos a nuestro cónyuge y a nuestros hijos si malgastamos nuestros recursos y perdemos nuestro tiempo en compras inútiles y actividades fútiles, en vez de consagrarlo a ellos.

Robamos a nuestro patrón si no respetamos los horarios convenidos o si empleamos a escondidas servicios de nuestra empresa para usos personales. Robamos a nuestros empleados si su trabajo no es pagado de forma justa o no les garantiza un nivel de vida decente.

Robamos cuando despilfarramos nuestros bienes materiales mientras otras personas carecen de lo necesario para la vida diaria.

Amigos cristianos, la enseñanza de Cristo incluye y va más allá de prohibir el robo: nos invita a trabajar para poder ayudar a los más necesitados. Es una forma de expresar el amor que Dios pone en el corazón de los que confían en él.

(continuará el próximo miércoles)

Deuteronomio 25 – Juan 15 – Salmo 119:89-96 – Proverbios 26:17-18

LA BONDAD DE DIOS

Octubre 30

LA BONDAD DE DIOS

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto.

Santiago 1:17

Lo que viene de Dios es bueno y perfecto. Dios nunca pudiera producir lo malo porque su ­natu­raleza es buena. Más bien produce muchísimas buenas cosas. Mientras que nosotros tenemos una ­naturaleza que da origen al pecado, Dios no es así.

¿Por qué trataríamos de satisfacernos con malos deseos que dan por resultado la muerte cuando Dios está derramando todo lo que pudiéramos desear para nuestra satisfacción? Solo un necio sería atraído con semejante trampa cuando tiene a su disposición toda la bondad de Dios por su misericordia. De igual modo puede compararse nuestra carne con un pozo de aguas estancadas. Es absurdo creer que pudiéramos satisfacernos bebiendo de él cuando podemos acudir a la fuente de agua viva misma que nos da toda buena dádiva y todo don perfecto.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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UNA GRACIA QUE FLUYE CONSTANTEMENTE

UNA GRACIA QUE FLUYE CONSTANTEMENTE

 Charles R. Swindoll

30 de octubre, 2018

Proverbios 2425

Neil Anderson, en su artículo: «El perdón es una condición para obtener nuestra propia libertad» escribió lo siguiente:

Perdonar no es olvidar. La gente que trata de olvidar se da cuenta de que no se puede. Dios dijo que Él no se acordaría más de los pecados (Hebreos 10:17), pero piénselo: Dios es omnisciente, Él no puede olvidar. Esa frase significa que Dios nunca va a usar el pasado en contra de nosotros (Salmos 103:12).

Olvidar puede ser el resultado del perdón, pero nunca es el medio para perdonar. Cuando traemos el pasado a colación, no hemos perdonado aún.

El perdón es una elección, una crisis de la voluntad, por decirlo así. Si Dios nos pide que perdonemos, es porque se trata de algo que podemos hacer. (Él nunca nos pediría que hiciéramos algo que no podamos hacer). El perdón significa aprender a vivir con las consecuencias del pecado de la otra persona. El perdón es algo costoso; pagamos el precio de la maldad que perdonamos. Sin embargo, va a tener que convivir con las consecuencias, lo quiera o no; sus únicas opciones entonces son: vivir con amargura y sin perdonar o vivir con la libertad del perdón. 1

Cuando ha perdonado, cuando sinceramente ha decidido ceder su derecho de hacer justicia por su propia mano y ha resuelto no guardar la ofensa en contra de su enemigo, ha abierto la forma de extender gracia hacia la persona que le hizo daño. Ciertamente el perdón remueve el veneno del resentimiento de su cuerpo, pero la gracia neutraliza completamente la toxina de tal forma que nadie pueda hacerle daño nuevamente. Así que hay algo más aparte de los dos pasos que analizamos los días anteriores.

Mostrar bondad al enemigo. La gracia es sencillamente esa bondad que extendemos a otra persona sin importarnos si tiene mérito de recibirla o no. La gracia significa mostrar bondad sin ponernos a considerar si la persona lo merece o no. Salomón y los sabios nos dijeron:

Si tu enemigo tiene hambre dale de comer pan; y si tiene sed dale de beber agua… (Proverbios 25:21).

En el Antiguo Oriente, era costumbre ser igualmente hospitalario con los viajeros, con los amigos o con los extranjeros. Dios, sin embargo llamó a su pueblo para que se portara de la misma forma con sus enemigos, con aquellos que les habían hecho daño sin arrepentirse y que tal vez buscarían la oportunidad de dañarlos de nuevo. Dios no nos está pidiendo que seamos tontos; uno necesita protegerse de un daño. No obstante, debemos ser amables.

Debemos dar gracia. Tal como lo dijo Jesús: «Pero a ustedes, los que oyen, les digo: amen a sus enemigos y hagan bien a los que los aborrecen; bendigan a los que los maldicen y oren por los que los maltratan» (Lucas 6:2728).

El siguiente proverbio sugiere un resultado potencial al darle a ese enemigo una muestra de bondad inmerecida, y lo da a entender con una curiosa figura de expresión:

. . . pues así carbones encendidos tú amontonas sobre su cabeza, y el SEÑOR te recompensará (Proverbios 25:22)

Nadie sabe con seguridad cuál es el origen de esta metáfora antigua. Algunos sugieren que tiene que ver con la práctica antigua egipcia de llevar un sartén con carbones encendidos sobre la cabeza como señal de contrición. Creo que la frase simplemente es un dicho que describe humildad, algo similar a una persona que se nos acerca con su sombrero en la mano. En los tiempos antiguos, permitir que el fuego se apague en una casa se consideraba el epitome de la irresponsabilidad. Tener que pedir fuego a un vecino y volver de su casa con una sartén de carbones era vergonzoso, y esto, probablemente, se convirtió en una metáfora sobre la humildad.

Por experiencia propia, he visto cómo la gracia de Dios derrite los corazones más endurecidos y hace que enemigos se conviertan en amigos. No siempre funciona, pero no hay nada que pueda rivalizar con una bondad inmerecida en lo que respecta a desarmar a nuestros enemigos. La esperanza es que la buena conducta y nuestra humildad hagan que nuestro enemigo se arrepienta de lo que nos ha hecho.

Reflexión: En cada persona de la lista, piense en alguna forma en la que pueda mostrar bondad. En todo caso, sea sabio. Evite causar vergüenza o una situación embarazosa a ese enemigo que ya ha perdonado. De hecho, puede empezar con actos bondadosos hechos de manera anónima.

La gracia es sencillamente esa bondad que extendemos a otra persona sin importarnos si tiene mérito de recibirla o no.

Charles R. Swindoll

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. 1. Neil T. Anderson, The Bondage Breaker (Rompiendo cadenas), Eugene, (OR: Harvest House Publishers, 1990), 194—197.

Absteneos de toda especie de mal.

Martes 30 Octubre

En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz… Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.

Efesios 5:8-11

Absteneos de toda especie de mal.

1 Tesalonicenses 5:22

Una fiesta fúnebre

Desde hace algunos años, la fiesta de Halloween (Noche de brujas), con su procesión de calabazas y sus niños disfrazados de esqueletos y fantasmas, halla un éxito popular. Muchos solo ven en esta fiesta una distracción inofensiva, una diversión infantil.

Sin embargo, lo que debe alertar a los creyentes es la banalización de la muerte a través de esas manifestaciones. ¡Incluso se llega a jugar con el tema de la muerte! En nuestra época asistimos, a la vez, al abandono del respeto a Dios y a la negación del miedo a la muerte. De este modo el poder del mal aparece como bueno, incluso bajo sus peores aspectos, y fácilmente nos acostumbramos cuando nos involucramos en ese tema desde temprana edad.

¡Huyamos de ese tipo de fiestas! ¡Advirtamos a nuestros hijos sobre el veneno anestésico que ellas representan para nuestro espíritu y nuestro corazón! ¡Aunque se diga que son cosas inofensivas y simpáticas, tocamos el ámbito de las tinieblas donde Satanás reina! La Biblia nunca presenta a Satanás como alguien inofensivo, sino como un personaje poderoso y peligroso. Emplea muchos métodos de seducción, incluida la brujería, la magia, la astrología, el espiritismo… Aunque Satanás haya sido vencido por la muerte y la resurrección de Jesucristo, sigue activo haciendo el mal, hasta que sea lanzado al “lago de fuego y azufre” (Apocalipsis 20:10). Emplea sus temibles poderes para seducir, extraviar y arrastrar tras él a los hombres. ¡No caigamos en sus trampas!

Deuteronomio 24 – Juan 14 – Salmo 119:81-88 – Proverbios 26:15-16

LA PREVENCIÓN DEL DESEO

Octubre 29

LA PREVENCIÓN DEL DESEO

Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

2 CORINTIOS 10:4-5

Hay muchas cosas en nuestra corrompida sociedad que tratan de captar nuestra atención: el cine, la televisión, los libros, la música, la ropa, los anuncios, y ahora el Internet; todo está diseñado para captar las emociones. Por ejemplo, los expertos en publicidad saben que comprar es en definitiva una decisión emocional. Pocas personas conocen el funcionamiento mecánico del automóvil que se anuncia y ni se interesan en eso; pero les impresiona si se parece a un auto de carrera, si hay una linda muchacha detrás del volante, o si hay otras carnadas emotivas incluidas en el anuncio.
Tenemos que cuidar nuestra mente, nuestras emociones y nuestra voluntad. Tenemos que buscar la voluntad de Dios meditando en su Palabra y permitiendo que su voluntad sea la nuestra. Una mente indefensa, no controlada y obstinada va a llenarse de malos deseos que resultarán en malas acciones. Debemos controlar cómo reaccionan nuestras emociones y nuestra mente ante el anzuelo tentador con el que se encuentran.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Absteneos de toda especie de mal.

Martes 30 Octubre

En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz… Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.

Efesios 5:8-11

Absteneos de toda especie de mal.

1 Tesalonicenses 5:22

Una fiesta fúnebre

Desde hace algunos años, la fiesta de Halloween (Noche de brujas), con su procesión de calabazas y sus niños disfrazados de esqueletos y fantasmas, halla un éxito popular. Muchos solo ven en esta fiesta una distracción inofensiva, una diversión infantil.

Sin embargo, lo que debe alertar a los creyentes es la banalización de la muerte a través de esas manifestaciones. ¡Incluso se llega a jugar con el tema de la muerte! En nuestra época asistimos, a la vez, al abandono del respeto a Dios y a la negación del miedo a la muerte. De este modo el poder del mal aparece como bueno, incluso bajo sus peores aspectos, y fácilmente nos acostumbramos cuando nos involucramos en ese tema desde temprana edad.

¡Huyamos de ese tipo de fiestas! ¡Advirtamos a nuestros hijos sobre el veneno anestésico que ellas representan para nuestro espíritu y nuestro corazón! ¡Aunque se diga que son cosas inofensivas y simpáticas, tocamos el ámbito de las tinieblas donde Satanás reina! La Biblia nunca presenta a Satanás como alguien inofensivo, sino como un personaje poderoso y peligroso. Emplea muchos métodos de seducción, incluida la brujería, la magia, la astrología, el espiritismo… Aunque Satanás haya sido vencido por la muerte y la resurrección de Jesucristo, sigue activo haciendo el mal, hasta que sea lanzado al “lago de fuego y azufre” (Apocalipsis 20:10). Emplea sus temibles poderes para seducir, extraviar y arrastrar tras él a los hombres. ¡No caigamos en sus trampas!

Deuteronomio 24 – Juan 14 – Salmo 119:81-88 – Proverbios 26:15-16