Porque Jehová da la sabiduría.

PIDA SABIDURÍA

10/18/2017

Porque Jehová da la sabiduría.

Proverbios 2:6

Creo que Dios dará la sabiduría para entender cualquier prueba si se lo pedimos. Si no la pe-dimos, el Señor pudiera permitir que la prueba continúa hasta que mostremos que hemos aprendido a depender de Él en medio de la prueba.

Si le falta sabiduría, se le ordena que se la pida a Dios. Nunca se le niega la sabiduría a un creyente que la necesita y que la pide mientras persevera en medio de una prueba. ¿No es esa una promesa admirable? A veces no pedimos; hacemos de todo menos pedirle a Dios. Debemos arrodillarnos y clamar desde lo profundo de nuestro corazón para que Dios nos dé su dirección.

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El gozo de Jesús en el matrimonio

OCTUBRE, 18

El gozo de Jesús en el matrimonio

Devocional por John Piper

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria. (Efesios 5:25?27)

La razón por la que hay tanta desgracia en el matrimonio no es que los esposos y esposas buscan su propio placer, sino que no lo buscan en el placer de su cónyuge. El mandamiento bíblico para los esposos y esposas es buscar su propio gozo en el gozo de su cónyuge.

Difícilmente haya un pasaje más hedonista en la Biblia que Efesios 5:25?30, el cual habla del matrimonio. Se les dice a los maridos que deben amar a sus esposas así como Cristo amó a la iglesia.

¿Cómo amó Cristo a la iglesia?: «se dio a sí mismo por ella». ¿Para qué?: «para santificarla, habiéndola purificado». Pero ¿para qué quiso santificarla?: «a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria».

¡Esa es la respuesta! «Por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz» (Hebreos 12:2). ¿Qué gozo? El gozo de la unión con su esposa, la iglesia.

Jesús no quiere una iglesia corrompida e impía. Por eso es que estuvo dispuesto a morir para santificar y purificar a su prometida y así poder presentársela a sí mismo como una esposa «en toda su gloria». Obtuvo el deseo de su corazón al entregarse a sí mismo por el bien de su esposa.


Devocional tomado del libro  “Deseando a Dios”, páginas 205-206

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«Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios»

18 de octubre

«Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios».

1 Samuel 15:22

ASaúl se le había ordenado que destruyera completamente a todos los amalecitas y sus rebaños. En lugar de hacerlo así, Saúl preservó la vida del rey y permitió que su gente tomara lo mejor de los bueyes y de las ovejas. Cuando se le llamó para rendir cuenta de esto, declaró que lo había hecho con la intención de ofrecer a Dios sacrificio; pero Samuel le refutó enseguida con el argumento de que el sacrificio no podía servir de excusa para un acto de manifiesta rebelión. El pasaje bíblico que estamos considerando es digno de imprimirse con letras de oro y colgarse a la vista de la actual generación idólatra, que se muestra muy afecta a los adornos del culto voluntario pero olvida por completo las leyes de Dios. Recuerda siempre esto: que el mantenerse rigurosamente dentro de la senda de los mandamientos del Salvador es mejor que cualquier acto religioso externo; y que el oír sus mandamientos con oído atento vale más que traer sebo de carneros o cualquier otra cosa preciosa y colocarla sobre su altar. Si no estás guardando los más insignificantes mandamientos que Cristo dio a sus discípulos, te ruego que dejes de desobedecer. Todas tus apariencias de adhesión a tu Señor y todos los actos de devoción que practicas no pueden compensar por la desobediencia. «El obedecer [en las cosas más pequeñas y triviales] es mejor que los sacrificios», aunque estos sean pomposos. No hables de cantos gregorianos, de ropas suntuosas, de incienso y de pendones. Lo primero que Dios requiere de sus hijos es la obediencia; y aunque entregues tu cuerpo para ser quemado y todos tus bienes para dar de comer a los pobres, si no atiendes a los preceptos del Señor, todas tus formalidades no te aprovecharán en absoluto. Es una bendición tener la facilidad de un niño para aprender, pero es una bendición mayor aún el que cuando aprendemos la lección la pongamos en práctica. ¡Cuántos adornan sus templos y engalanan a sus sacerdotes, pero rehúsan obedecer la Palabra de Dios! Alma mía, no entres en el consejo de los tales.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 302). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Una inversión para el futuro

18 Octubre 2017

Una inversión para el futuro
por Charles R. Swindoll

Salmos 127 y 128

Los salmos 127 y 128 concluyen con una mirada al futuro distante donde se ve una familia madura y saludable. Así como el granjero se imagina su cultivo mientras está plantando las semillas, Salomón nos ayuda a ver el fruto de nuestra labor en el hogar.

Los años futuros más allá del hogar

Así será bendecido el hombre que teme al Señor.
¡El Señor te bendiga desde Sion!
Que veas el bien de Jerusalén
todos los días de tu vida.
Que veas a los hijos de tus hijos.
¡La paz sea sobre Israel! (Salmo 128:4-6)

El escenario doméstico ahora se completa. Los hijos fueron educados, criados y ya han salido del nido. El salmista nos muestra una imagen placentera de serenidad que incluye tres áreas de bendición:

1. Deleite personal (v. 4). El salmista dice: «así será» bendecido. ¿Por qué será bendecido? Los padres han invertido mucho esfuerzo y con constancia invirtieron en sus hijos, por lo tanto la felicidad viene como recompensa de Dios. Créame, si usted decide poner a Cristo como la figura central de su hogar y su Palabra como la autoridad para guiar a sus hijos, usted estará invirtiendo correctamente.

No le niego que el mundo se burlará de usted. Sus vecinos y algunos maestros pensarán que usted está loco. Lo criticarán, lo malentenderán y a veces usted se sentirá tentado a transigir. Las mismas fuerzas del infierno desatarán toda su furia contra usted. Pero si usted se mantiene de rodillas y en La Palabra diariamente; si usted mantiene el parámetro con amor gentileza y constancia, Dios le promete que cuando lleguen los años dorados usted podrá ver el pasado y disfrutar de un deleite personal. Lo contrario es igualmente cierto. Si usted cede sus responsabilidades como padre, espere consecuencias serias y tristes.

2. Beneficios cívicos (v. 5). ¡Hasta Sion va ser bendecida! ¡Jerusalén será próspera y fuerte! La idea aquí es que su descendencia será utilizada para influir positivamente en la sociedad. Durante los días de su vida anciana, usted disfrutará el hecho de que su guía al principio y la contribución privada a la vida hogareña de sus hijos, redituará en dividendos públicos.

3. Bendiciones nacionales (v.6). En este versículo final, los nietos aparecen en escena. Usted es el abuelo, los ve y presencia la inversión de la segunda generación. Sus hijos continúan una capacitación similar de tal forma que toda la nación se beneficia y se bendice porque el Señor desde el principio era el centro de su hogar.

Afirmando el alma
Quizás el pensamiento más estimulante de nuestro estudio sobre estas dos canciones es que estamos criando el futuro de nuestra nación. Dedique un tiempo a hablar con sus hijos acerca de su futuro, lo que ellos quieren lograr y lo que quieren llegar a ser. Luego encuentre maneras tangibles de estimular sus sueños.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

¿Cómo vivir?

18 OCTUBRE

1 Reyes 21 | 1 Tesalonicenses 4 | Daniel 3 | Salmo 107

En 1 Tesalonicenses 4, Pablo nuevamente da instrucciones explícitas a sus conversos sobre cómo vivir (ver meditación del 4 de octubre). Aunque el tiempo que estuvo con los tesalonicenses fue breve, Pablo puede recordar esas pocas semanas y comentar: “Por lo demás, hermanos, os pedimos encarecidamente en el nombre del Señor Jesús que sigáis progresando en el modo de vivir que agrada a Dios, tal como lo aprendisteis de nosotros. De hecho, ya lo estáis practicando” (4:1). Lo que sigue en este capítulo son cuatro áreas de este tipo de instrucción (y aún más en el próximo capítulo, pero no las discutiremos aquí). Los tres primeros párrafos sobre “cómo vivir” están adornados de motivaciones y terminología teológicas; el cuarto es principalmente teológico en su argumento pero la razón para escribir es completamente práctica.

(1) Pablo afirma que la voluntad de Dios para los tesalonicenses es que sean santificados (4:3). Si bien, para Pablo, la santificación suele ser posicional o por definición (por ejemplo, piensa en el hecho de que los creyentes han sido santificados en Cristo en el momento de su conversión; en otras palabras, separados para Dios y su obra; ver meditación del 27 de agosto), aquí se refiere a las implicaciones de la conversión en cuanto a la manera de vivir de los creyentes. En particular, le preocupa el ámbito sexual. El texto griego del versículo 4 podría significar que “aprenda a controlar su propio cuerpo” (en términos sexuales), o que “aprenda a vivir con su propia esposa” (en armonía sexual honrosa, no en explotación o manipulación sexual) o incluso que “aprenda a conseguir una esposa” (de manera honrosa, no mediante una relación basada únicamente en la lujuria). El hecho de que “Dios no nos llamó a la impureza sino a la santidad” (4:7) tiene una consecuencia inmediata sobre nuestra conducta sexual.

(2) El amor en la comunidad cristiana es señal de que la iglesia ha “aprendido de Dios”. Si bien es excelente la reputación de los tesalonicenses en este sentido, aun así Pablo les anima a crecer y mejorar (4:9–10).

(3) La ambición cristiana debe ir dirigida a una fidelidad tranquila, sin entrometerse en lo ajeno, y a trabajar arduamente para no ser una carga para los demás. A juzgar por la frecuencia con la que Pablo vuelve a esta idea, uno sospecha que la iglesia de Tesalónica estaba llena de vagos (5:14; 2 Tesalonicenses 3:11–13).

(4) El último párrafo (4:13–18) trata sobre “los que duermen” y el contexto nos muestra que se refiere a los cristianos que han muerto. ¿Qué les ocurre? Aparentemente, Pablo no pudo dedicarle mucho tiempo a estos asuntos cuando estuvo entre ellos. Y como no quiere que sean ignorantes (4:13), les relata lo que sucede. El punto importante a observar es que esta doctrina se desarrolla para mitigar el dolor que experimentan los creyentes al perder seres queridos: nos entristecemos, pero no “como esos otros que no tienen esperanza” (4:13). Las instrucciones sobre cómo vivir se extienden incluso a cómo guardar luto.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 291). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Me convertí del budismo (1)

Mira, oh Señor, estoy atribulada… Mi corazón se trastorna dentro de mí, porque me rebelé en gran manera.

Lamentaciones 1:20

Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: No temas.

Lamentaciones 3:57

Me convertí del budismo (1)

«Si practicaba esta religión era por obediencia y no por convicción. En agosto de 1994, mi madre y yo participamos en una ceremonia religiosa budista en París (Francia). La gente parecía estar contenta de orar junta, en cambio yo me aburría. Cuando llegó el momento de echar los pétalos de flores para Buda, pregunté a mi madre: «¿Por qué tengo que hacer esto si yo no creo?». Ella me hizo una señal para que me callara. Y a partir de ese momento me alejé totalmente del budismo.

Al acercarme a los dieciséis años, todo lo que veía… y todo lo que vivía era desobediencia, malos pensamientos, rebeldía, mentira, libertinaje… Cuanto más avanzaba en este camino, más sufría. Un día, al regresar de la escuela, me encerré en mi habitación y con la mirada hacia el cielo clamé: «Dios, si existes, ¡ayúdame a salir de este infierno! Por favor, ayúdame, ¡tú eres mi última solución!».

En junio de 1996 conocí a un cristiano que me invitó a un encuentro con un grupo de jóvenes que se reunían para leer la Biblia. Fui, y allí escuché un cántico que me marcó profundamente. Decía que Dios sabe lo que me parece pesado, lo que me duele y me turba cada día; conoce mis penas, mi temor al mañana, sí ¡Dios conoce todas mis necesidades!

Lloré. Era como si Dios me hablase en lo más profundo de mi corazón y me invitase a ir a él».

Saroj (mañana continuará)

Nehemías 4 – Juan 7:32-53 – Salmo 118:15-20 – Proverbios 25:18-19

Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

LA SABIDURIA DE DIOS

LA SABIDURIA DE DIOS

10/17/2017

Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios.

Santiago 1:5

Cuando se le esté probando, debe reconocer que necesita fortaleza, y tiene que buscar un mayor recurso para resistir en medio de la prueba: Dios mismo. La búsqueda de la sabiduría es la búsqueda suprema del hombre. A quienes conocen y aman al Señor, Él provee de esa sabiduría.

Esa sabiduría no es especulación filosófica, sino los absolutos de la voluntad de Dios; la sabiduría divina que es pura y pacífica (Santiago 3:17). La sabiduría divina da por resultado la debida conducta en todos los asuntos de la vida. Cuando algunos cristianos tienen problemas, su primera reacción es acudir de inmediato a algún otro recurso humano. Aunque Dios puede obrar por medio de otros creyentes, su reacción inicial ante las pruebas debe ser pedirle a Dios directamente la sabiduría que le permitirá a usted sentir gozo y ser obediente en la búsqueda y el cumplimiento de la voluntad de Dios.

El versículo de hoy es una orden de orar. Es tan obligatoria como la orden de Pablo de “orad sin cesar” (1 Tesa. 5:17). Las pruebas tienen el propósito de que seamos más dependientes de Dios al hacernos comprender que no tenemos suficientes recursos humanos.

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El propósito de la prosperidad

OCTUBRE, 17

El propósito de la prosperidad

Devocional por John Piper

El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad. (Efesios 4:28)

Existen tres niveles de cómo convivir con los bienes: (1) robar para obtenerlos; (2) trabajar para obtenerlos; o (3) trabajar para obtenerlos en orden de dar.

Son demasiadas las personas que profesan ser cristianos que viven en el nivel dos. Casi todas las fuerzas de la cultura que los rodea los instan a vivir en el nivel dos. Sin embargo, la Biblia nos empuja incesantemente hacia el nivel tres. «Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra» (2 Corintios 9:8).

¿Por qué Dios nos bendice con abundancia? Para que tengamos lo suficiente para vivir, y luego para usar el resto en todo tipo de buenas obras para aliviar la miseria espiritual y física. Lo suficiente para nosotros; abundancia para los demás.

La cuestión no es cuánto gana una persona. Las grandes industrias y los salarios abultados son una realidad de nuestros tiempos, y no necesariamente son malos. Lo malo es dejarnos engañar y pensar que un salario de seis cifras debería estar acompañado de un estilo de vida de seis cifras.

Dios nos creó para que fuéramos conductos de su gracia. El peligro está en pensar que el conducto debería estar bañado en oro, que es algo que no debería suceder. Con el cobre es suficiente: es un metal que tiene la capacidad de transferir increíbles riquezas a los demás.


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, páginas 202-203

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«En su brazo llevará los corderos»

17 de octubre

«En su brazo llevará los corderos».

Isaías 40:11

El rebaño de nuestro Buen Pastor cuenta con una variedad de experiencias. Algunos creyentes son fuertes en el Señor y otros débiles en la fe, pero él se muestra imparcial en su cuidado para con todas sus ovejas, y el cordero más débil le resulta tan querido como el más fuerte. Los corderos tienen tendencia a quedarse atrás, son propensos a extraviarse y a debilitarse; pero el Pastor, con sus poderosos brazos, los protege de todos los peligros a que los exponen tales debilidades. El Pastor busca almas recién nacidas que, como corderos, están a punto de perecer y las alimenta hasta que se hacen vigorosas; busca mentes débiles, propensas a desmayar y a morir, y las consuela y renueva sus fuerzas, y junta a todos los pequeños, porque no es la voluntad de nuestro Padre celestial que se pierda ni uno de ellos. ¡Qué vista tan penetrante debe de tener para ver a cada uno! ¡Qué brazo tan largo y poderoso para recogerlos a todos! Durante su vida terrenal solía reunir a muchos débiles, y ahora que está en el Cielo, su amante corazón suspira por los mansos y los contritos, por los tímidos y los débiles, por los temerosos y los abatidos que viven en este mundo. ¡Cuán afectuosamente me atrajo a sí mismo, a su verdad, a su sangre, a su amor y a su Iglesia! ¡Con qué gracia tan eficaz me compelió a ir a él! ¡Cuántas veces, desde mi conversión, me restauró de mis extravíos y me estrechó de nuevo en sus eternos brazos! Lo mejor de todo es que él hace esto personalmente, no delegando en ninguno esa obra de amor, sino dignándose él mismo a librar y preservar a su siervo más indigno. ¿Cómo podré amarlo suficientemente o servirle dignamente? Me sentiría dichoso si pudiese engrandecer su nombre hasta los confines de la tierra, ¿pero qué puede hacer por él mi debilidad? Gran Pastor, añade a tus misericordias esta otra: dame un corazón que te ame más sinceramente, como es mi deber el hacerlo.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 301). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

La importancia del liderazgo

17 Octubre 2017

La importancia del liderazgo
por Charles R. Swindoll

Salmos 127 y 128

Las canciones de Salomón sobre un hogar sólido, los salmos 127 y 128, ahora se enfocan en el liderazgo. Después de considerar el valor de los hijos, Salomón examina la función del liderazgo en el hogar.

La dirección del hogar

Bienaventurado todo aquel que teme al Señor
y anda en sus caminos:
Cuando comas del trabajo de tus manos
serás feliz y te irá bien.
Tu mujer será como una vid
que lleva fruto a los lados de tu casa;
tus hijos serán como brotes de olivo
alrededor de tu mesa 
(Salmo 128:1-3).

En el Salmo 127, las flechas se encuentra en nuestras manos y necesitan dirección. El compositor continúa sus pensamientos con respecto a la familia en el Salmo 128 y dice que «todo aquel que teme al Señor» será bendecido o feliz. Aquí el contexto es la familia y específicamente los hijos que Dios da. Los versículos 1 y 2 del Salmo 128 muestra la progresión cuando vemos cómo es que se debe dirigir cuidadosamente cada flecha: 1) en el temor al Señor y 2) andando en sus caminos. Una vez más vemos que la felicidad continua sigue siendo la atmósfera que rodea el lugar («bienaventurado»).

Los padres que eduquen a sus hijos según los principios bíblicos tienen la esperanza de ser bienaventurados. De hecho, el versículo 2 dice que esa inversión le permitirá “comer del trabajo de sus manos» y «le irá bien». Otra vez la ilustración presenta unas manos (al igual que en el Salmo 127:4). Las manos de los padres disfrutan el producto de su trabajo al «comer» del jardín que han cultivado. Cuando los hijos comprenden la importancia de la sumisión, de la obediencia y la comprensión, los dividendos empiezan a recibirse.

El versículo 3 presenta una imagen grata. El padre ve la mesa. Ve a su esposa («una vid que lleva fruto») y ve a sus hijos («brotes de olivo»). Note que a los hijos no se les llama «ramas» sino más bien plantas. Esto parece enfatizar la idea de que cada descendiente es un individuo independiente, singular y que en años futuros reproducirá su propia simiente. Otra diferencia es que la madre está representada como una vid, mientras que los hijos están representados como plantas de olivo. Es una distinción interesante y buena.

Nosotros, como padres, cometeríamos un error al creer que nuestros hijos son como son. El padre atlético, por ejemplo, tiene la tendencia de desear que esa misma cualidad surja en su hijo, al grado de obligarlo. Lo mismo puede pasarle a una madre artista. Ella insiste persistentemente que su hija tenga ese mismo talento aun cuando frecuentemente ese no es el interés de la hija. ¿Por qué? Le respondo utilizando los símbolos del compositor. Somos viñas, pero nuestros hijos son plantas de olivo. Sin embargo, a pesar del talento o la falta del talento de un hijo, la capacitación que le damos debe ser una instrucción espiritual (el temor al Señor). Cada hijo debe ser dirigido a la fe en el Señor Jesucristo y dedicarle una gran cantidad de tiempo a instruirlo en los principios de la Escritura.

Afirmando el alma
¿Qué está haciendo usted para proveer la capacitación y la guía espiritual de sus hijos? La capacitación comienza con el liderazgo; ¿sus hijos saben que usted estudia las Escrituras? ¿Cómo puede usted establecer y mantener una cultura centrada en la Biblia en su hogar sin que eso se vuelva algo trillado o superficial?

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.