Sal de allí

21 Octubre 2016

1 Reyes 19:10-18

alimentemos_el_almaDios tuvo un encuentro con su siervo Elías en un momento en que este se encontraba desaminado y desesperado. Esto se llama misericordia en su mejor expresión, ilustrada por el Amo y el Señor mismo.

En primer lugar, Dios le permitió a Elías un tiempo de descanso y renovación. Ningún sermón, ningún reproche, ninguna acusación, ninguna humillación. No cayó ninguna centella del cielo que le dijera: “¡Qué aspecto tienes! ¡Levántate, inútil! ¡Ponte de pie! ¡Regresa de pie! ¡Regresa de inmediato a tu trabajo!”.

Por el contrario, Dios le dijo: “Tranquilo, hijo mío. Relájate. No has tenido una buena comida durante mucho tiempo.” Entonces le envió una torta de pan recién horneado y una botella de refrescante agua fría. Eso debió haberle traído agradables recuerdos de aquellos sencillos días que pasó junto al arroyo de Querit. ¡Qué grande es la misericordia de Dios!

La fatiga puede llevar a toda clase de pensamientos raros, haciéndonos creer una mentira. Elías estaba creyendo una mentira, en parte porque estaba agotado. Por eso, Dios le dio descanso y renovación, y Elías caminó después durante 40 días y 40 noches por las fuerzas que eso le proporcionó.

En segundo lugar, Dios se comunicó con Elías de una manera sensible. Le dijo: ¡Elías, levántate y sal de esa cueva! Allí hay mucha oscuridad, hombre, sal y párate en la luz. Ponte de pie sobre la montaña, delante de mí. Ese es el lugar donde vas a recibir confianza. Olvídate de Jezabel. Quiero que pongas tus ojos en mí. Ánimo, que yo estoy contigo y siempre lo estaré.”

La presencia de Dios no estuvo en el viento, ni en el terremoto ni en el fuego. Su voz vino a Elías en una suave brisa. Esos agradables y apacibles murmullos fueron como imanes invisibles, arrastrados por el viento, que sacaron a Elías de la cueva. ¿Ve lo que hizo Dios? Sacó a Elías de la cueva de la autoconmiseración y la depresión. Y una vez que Elías estuvo fuera de la cueva, Dios le preguntó de nuevo: “¿Qué haces aquí Elías?”

El Señor le mostró a Elías que este tenía todavía trabajo por hacer, que seguía habiendo un lugar para él. A pesar de lo desilusionado y agotado que estaba, continuaba siendo el siervo de Dios y el hombre que Él había elegido para “un tiempo como este” (Ester 4:14). Ante la queja de que estaba solo, Dios le dijo: “Aclaremos esto, Elías. Hay siete mil fieles que no se han inclinado ante Baal. En realidad, tú no estás solo. En cualquier momento que yo quiera, con solo un chasquido de mis dedos, puedo traer al frente a todo un batallón nuevo de mis soldados.” ¡Qué confianza le produjo todo eso!

 

La fatiga puede llevar a pensamientos raros, haciéndonos creer mentiras.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

NO SOLO DE PAN VIVIRÁ EL HOMBRE

NO SOLO DE PAN VIVIRÁ EL HOMBRE

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-21

alimentemos_el_almaEl capítulo tres y cuatro del evangelio según lo narra Mateo, están conectados entre sí por un hecho que nos deja una lección de vida fundamental en la lucha contra nuestro antiguo enemigo: Satanás. El capítulo tres está lleno de aprobación, aceptación y afecto. Es la voz de un Padre que se complace con la vida de su Hijo y lo manifiesta en público, como debe hacer todo padre orgulloso de su descendencia. “Este es mi Hijo, el Amado. En Él tengo total agrado”, dice Dios de su Ungido, Jesús. ¡Qué orgullo! Su padre le acaba de aprobar frente a miles de personas reunidas a orillas del río Jordán luego de su bautismo. El corazón de este joven, que apenas tenía treinta años, no paraba de latir de emoción antes de dormirse en su cama aquella noche, pensando en las escenas vividas durante el día. Pero pasaron cuarenta días y el contexto del capítulo cuatro ahora es muy diferente. Hambre extrema por un ayuno hasta el límite de lo humanamente posible, sed, la soledad del desierto y… ¡El Tentador que salió a tentar!, Satanás. “Si eres Hijo de Dios di que estas piedras se conviertan en pan”. “Si eres hijo de Dios”. Es como si le estuviese diciendo al Señor: “¿Y ahora?… Ahora no está tu Papá que te apoya, ni palomitas volando a tu alrededor. ¿No será que ya se olvidaron de ti?…Si en verdad tu Padre te ama tanto ¿por qué no te sustenta? Estás a punto de morirte de hambre y ¿qué hace Dios?… ¡Nada! Y si en verdad eres el Hijo amado podrías decir a estas piedras que se conviertan en pan…” Y si en verdad, si en verdad, si en verdad…

Cuestionando la Verdad. Lo hizo desde el Edén con Eva y lo continúa haciendo con toda aquella persona que se dispone  a obedecer La Palabra de Dios. Aquella Palabra que debe sustentarte en los momentos de mayor tentación, mayor, duda, mayor prueba y mayor soledad. Nunca olvides: No vivas solo del pan que te propone el engañador, ¡vive de toda la Palabra que Dios te declaró aquel día!

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Que el silencio de las tinieblas no te haga negar la Palabra revelada en Su luz.

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NO DUDEMOS

NO DUDEMOS

la-verdad-para-hoy

10/20/2016

El que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

Santiago 1:6-7

alimentemos_el_almaLa persona que duda y que no cree que Dios puede dar sabiduría es como el mar ondulante e intranquilo, que se mueve de un lado a otro con sus interminables olas, que nunca puede calmarse. No tiene sentido alguno que tal persona suponga que recibirá algo del Señor.

Cuando se enfrenta a una prueba, un incrédulo que dice conocer a Cristo dudará de Dios y se enojará con Él y finalmente se apartará de la iglesia. Un cristiano verdadero que es espiritualmente inmaduro pudiera reaccionar de igual manera porque reacciona emocionalmente ante sus circunstancias difíciles y no entiende plenamente a Dios. En medio de una prueba, no tendrá una actitud gozosa, una mente comprensiva, una voluntad dócil ni un corazón creyente. Parecerá incapaz de buscar la sabiduría de Dios y no estará dispuesto a aprovecharse de los recursos que Él ha provisto, sin conocer la solución de que puede disponer mediante la fiel y constante oración al Señor.

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Cuando la depresión ataca

20 Octubre 2016

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Cuando la depresión ataca
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 19:1-9

alimentemos_el_alma¿Por qué Elías tuvo miedo de las amenazas de Jezabel? ¿Por qué huyo de su permanente prioridad de servir a Dios y se escondió temeroso bajo la sombra de ese solitario árbol, en lo más recóndito del desierto?

En primer lugar porqué no estaba pensando de manera clara o realista. Estaba tan miope que no era capaz de pensar en el origen de esa amenaza. Pensemos en esto. La amenaza no había vendido de Dios, sino de un ser humano carnal e incrédulo que vivía su vida impía a años luz de Dios. Si Elías hubiera pensado de manera clara y realista, se habría dado cuenta de esto.

En segundo lugar, porque se separó de las relaciones que podían fortalecerlo.

En tercer lugar, porque se vio atrapado en la fama de una gran victoria. Nuestros momentos más vulnerables vienen, por lo general, después de una gran victoria, especialmente si esa victoria es una experiencia sublime con Dios. Ahí es cuando necesitamos prepararnos para defendernos del enemigo.

En cuarto lugar, porque estaba agotado física y emocionalmente. Elías había tenido una vida muy difícil durante años. Era un hombre perseguido, considerado por el rey como el enemigo público número uno. No hay dudas de que Elías había llegado al fin de sus fuerzas físicas y, con toda seguridad, emocionales, todo lo cual no podía sino debilitarlo espiritualmente. No sé si Elías estaba disgustado, pero lo que sí puedo decirle es que estaba agotado. Podemos oírlo en sus cansadas palabras: “¡Basta ya, oh SEÑOR! ¡Quítame la vida, porque yo no soy mejor que mis padres!”.

En quinto lugar, porque cayó en la autocompasión. La autocompasión es una emoción patética. Nos engaña. Exagera. Nos lleva a las lágrimas. Cultiva una mentalidad de víctima en nuestra mente. Y en el peor de los casos, puede llevarnos al punto de hacernos querer morir, que es exactamente lo que le sucedió a Elías.

Le abrimos la puerta a esa patética mentira, a esa autocompasión cuando no fijamos una norma no realista y luego no podemos estar a la altura de ella. La autocompasión ataca nuestra mente como una bestia y nos tritura con sus garras.

 

A veces nuestros momentos más vulnerables vienen después de una gran victoria.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

NO SÉ DÓNDE DEJÉ EL PARAGUAS

NO SÉ DÓNDE DEJÉ EL PARAGUAS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-20

alimentemos_el_almaSomos propensos a usar el recurso de la oración como quien usa un paraguas en día de tormenta, luego ni recuerdo dónde le dejé. Son oraciones de emergencia, producto de esos momentos de crisis en que nos acordamos que Dios existe para olvidarle luego cuando todo pasó. Este tipo de oraciones solamente consigue lo que necesito hoy, ahora, ya, pero me priva de una bendición mayor, pues el propósito de orar, más que acercarme a las bendiciones que estoy esperando de Dios, me debe acercar al Dios de las bendiciones. Cuando mi piedad se reduce solamente a una comunicación apresurada con Dios porque estoy en apuros, no saco el provecho principal de ese momento.

“Cuando tú ores”, dijo Jesús, “entra en tu cuarto y cierra la puerta”. Nadie cierra la puerta si sabe que va a salir pronto. Él nos estaba advirtiendo sobre el peligro de este tipo de oraciones de emergencia. En cambio, cuando voy a su trono con un corazón inclinado antes que  mis rodillas inclinadas, descubro su Persona, su presencia inunda mi ser, y salgo de ese cuarto impregnado del aroma de la comunión íntima. El propósito de la oración es, primordialmente, transformar al que ora, y eso es tiempo dedicado. Moisés bajaba del monte después de interceder varios días por el pueblo de Israel y era tal el impacto de ese tiempo de comunión que su rostro resplandecía. Jesús, orando en otro monte, se transformó delante de Pedro, Jacobo y Juan. Esteban, orando, vio que el cielo se abría y su rostro parecía el de un ángel. ¿Cómo quedas luego de tu tiempo a solas con Dios? Tal vez todavía no has recibido lo que pediste, pero ya se hizo realidad en ti el versículo: “y la paz de Dios que no se puede explicar con palabras empieza a guardar vuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús”. Quizás la situación aun no cambió, pero la paz que llena tu ser es tal que te hace ver las cosas con otra óptica y a ti te parece como que todo cambia.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La oración debe acercarme más al Dios de las bendiciones que a las bendiciones de Dios.

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PIDA CON FE

PIDA CON FE

10/19/2016

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Pero pida con fe, no dudando nada.

Santiago 1:6

alimentemos_el_almaUn creyente debe pedir sabiduría con plena confianza en Dios. Si le falta sabiduría, la culpa no es de Dios. Si no comprende su prueba, por qué murió su cónyuge, el deterioro de su salud, sus problemas económicos, por qué tiene problemas con su automóvil, con su trabajo o con sus hijos, entonces es probable que no le haya pedido a Dios con fe constante que le dé sabiduría.

Tal vez haya orado con falta de sinceridad y con motivos incorrectos como aquellos a quienes Santiago censuró al pedir solo para sus deleites (4:3). Quizá no esté orando de acuerdo con 1 Timoteo 2:8, que dice que oremos “sin ira ni contienda”, y duda que Dios pueda ayudarlo o esté dispuesto a hacerlo.

La fe constante sencillamente cree que Dios es un Dios soberano y amoroso que suplirá todo lo necesario para comprender la prueba y poder resistirla. Cualquiera que sea la prueba, puede creer que Dios la permitió para su propósito divino y para la madurez espiritual de usted.

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Depresión

19 Octubre 2016

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Depresión
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 19:1-9

alimentemos_el_almaElías fue un profeta heroico, sin duda. También fue un hombre de gran humildad, como hemos visto. Pero recordemos también que fue simplemente un hombre, un ser humano, sujeto a la condición humana, como todos nosotros. Supo lo que era el desánimo, el abatimiento y la depresión, y en una ocasión no pudo librarse de ella.

No es de sorprenderse que en este momento de la vida de Elías, el gran profeta haya tocado fondo. Por varios años se había mantenido firme en medio de circunstancias y dificultades casi insuperables. Pero, ahora, después de una gran victoria, cae en la agonía del desánimo y la postración total.

Recuerde que Elías fue un hombre, un ser humano, lo mismo que nosotros. Puesto que es así, no debe alarmarnos que se asustara y huyera para salvar su vida yendo a Beerseba, que pertenece a Judá y que dejara a su criado allí.

Pero Elías caminó durante todo un día por el desierto, hasta que se sentó debajo de una mata de retama; allí pidió morir, y dijo: “¡Basta ya, oh SEÑOR! ¡Quítame la vida, porque yo no soy mejor que mis padres!” (1 Reyes 19:3-4).

Me alegra que este capítulo haya sido incluido en la Biblia. Me alegra que cuando Dios pinta los retrasos de sus hombres y mujeres, los pinta con todos sus defectos. No se desentiende de sus debilidades ni oculta sus fracasos.

Elías tuvo que volver a poner sus ojos en el Señor. Eso era absolutamente necesario. Había sido usado poderosamente, pero era el Señor quien lo había hecho poderoso. Se mantuvo firme contra el enemigo, pero fue el Señor quien le dio las fuerzas para hacerlo.

Muchas veces nos prendemos más de los regalos que Dios nos da, que del Dador mismo. Cuando el Señor nos da descanso y nos renueva, nos sentimos más agradecidos por el descanso y por la renovación que por el Dios que nos da ese descanso. Cuando Dios nos da un buen amigo, nos absorbe esa amistad y nos ocupamos tanto del amigo que nos olvidamos que fue nuestro buen Dios quien nos dio el amigo. ¡Qué fácil es concentrarse en las cosas equivocadas!

A veces nos prendemos más de los regalos que Dios nos da, que del Dador mismo.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

NINGÚN RUMOR NOS HACE TEMBLAR

NINGÚN RUMOR NOS HACE TEMBLAR

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Pablo Martini
Programa No. 2016-10-19

alimentemos_el_almaQuien sabe que tiene la verdad no necesita desafiar a  la mentira. “¡Tiembla el Vaticano! Descubren un libro de más de 1.500 años de antigüedad donde dice que Jesús no fue crucificado. El libro habría sido descubierto en el año 2000 y ha sido mantenido en secreto en el Museo Etnográfico de Ankara. El libro, hecho en cuero tratado y escrito en dialecto arameo, el idioma de Jesucristo, tiene páginas negras, debido a la acción del tiempo. Según las noticias, los expertos evaluaron el libro y se aseguraron de que es original.  Las autoridades religiosas de Teherán insisten en que el texto demuestra que Jesús no fue crucificado, no era el Hijo de Dios, sino un profeta, y llamó a Pablo, el “impostor”. El libro también dice que Jesús ascendió al cielo vivo, sin haber sido crucificado, y Judas Iscariote habría sido crucificado en su lugar. Habla sobre el anuncio que dio Jesús de la venida del Profeta Muhammad, quien fundaría el Islamismo 700 años después de Cristo. El texto prevé la llegada del último mesías islámico, hecho que no ha sucedido todavía. El Vaticano ha mostrado preocupación por el descubrimiento del libro y pidió a las autoridades turcas que expertos de la Iglesia Católica evalúen su contenido. Se cree que la Iglesia, en el Concilio de Nicea, ha realizado la selección de los Evangelios que formarían parte de la Biblia, suprimiendo algunos, entre ellos posiblemente el Evangelio de Bernabé y otros”. Este extracto de un periódico secular demuestra una verdad que se viene repitiendo desde siempre. ¿Por qué será que las religiones, creencias y sectas paralelas al cristianismo puro y original, como existe en nuestros días, siempre se han preocupado por ridiculizar el relato de la Biblia? ¿Por qué será que aquellos que profesamos fe en Jesús no perdemos tiempo publicando artículos como este, demostrando el error en el que ellos están?… ¿No será que ellos saben que están en el error y necesitan siempre estar atacando la verdad para acallar sus conciencias?… Sólo piénsalo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Quien sabe que tiene la verdad no necesita desafiar a  la mentira.

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PIDA SABIDURÍA

PIDA SABIDURÍA

la-verdad-para-hoy

10/18/2016

Porque Jehová da la sabiduría.

Proverbios 2:6

alimentemos_el_almaCreo que Dios dará la sabiduría para entender cualquier prueba si se lo pedimos. Si no la pe-dimos, el Señor pudiera permitir que la prueba continúa hasta que mostremos que hemos aprendido a depender de Él en medio de la prueba.

Si le falta sabiduría, se le ordena que se la pida a Dios. Nunca se le niega la sabiduría a un creyente que la necesita y que la pide mientras persevera en medio de una prueba. ¿No es esa una promesa admirable? A veces no pedimos; hacemos de todo menos pedirle a Dios. Debemos arrodillarnos y clamar desde lo profundo de nuestro corazón para que Dios nos dé su dirección.

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Las grandes ligas

18 Octubre 2016

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Las grandes ligas
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:41-46

alimentemos_el_almaLa oración fervorosa de un justo puede lograr mucho. “La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho. Elías era un hombre sujeto a pasiones, igual que nosotros, pero oró con insistencia para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Y oró de nuevo, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:16-18).

Leemos esto de Elías, y decimos: “Vaya, el hombre está en las grandes ligas. Es un gigante espiritual. Yo soy un pigmeo comparado con él. Elías está completamente en otro mundo”. Eso no es cierto. Vuelva a leer lo que dice Santiago.

Santiago no dice: “Elías fue un poderoso profeta de Dios.” No dice: “Elías era un poderoso obrador de milagros”. No dice: “Elías fue un modelo que nadie puede igualar.” Santiago dice: “Elías era un hombre sujeto a pasiones, igual que nosotros”.

Eso significa que era de carne y hueso. Como veremos, él se desanimaba frecuentemente, y tuvo grandes frustraciones. Tuvo faltas, fracasos y dudas. Era simplemente un hombre, con una naturaleza como la suya y la mía. Fue un hombre lleno de heroísmo y humildad, pero no olvidemos su humanidad.

¿Qué tipo de hombre fue Elías? Bueno, no tuvo temor de enfrentarse al rey de Israel y a los profetas de Baal. El hombre era valiente, sin duda alguna. Pero no era tan poderoso para orar, ni tan confiado para esperar, ni tan sofisticado para ver la lluvia en la pequeña nube, ni demasiado orgulloso para quitarse la capa y echar a correr como uno que ha sido sorprendido, bajando por la montaña corriendo, en medio de la lluvia y el barro, pensando: “Vamos, Acab. . . agárrame si puedes!”.

Con razón Elías es el tipo de hombre que uno admira. ¿No es maravilloso saber que adoremos al mismo Dios que él adoraba? ¿No es emocionante pensar que podemos confiar en el mismo Dios en quien él confiaba?

¿Qué clase de Dios es ese? Es el Dios que hace promesas y las cumple.

La oración fervorosa de un justo puede lograr mucho.—Charles R. Swindoll

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