PECADOR

PECADOR
¡Señor Dios Todopoderoso!
Santa es Tu sabiduría, Tu poder, Tu misericordia, Tus caminos, Tus
obras. ¿Cómo puedo presentarme ante Ti con mis innumerables y
pestilentes ofensas? A menudo he amado las tinieblas cultivado
vanidades, he olvidado Tus misericordias, pisando a Tu Hijo amado,
ridiculizando Tu providencia, alabando solo con mis labios, rompiendo
Tu alianza.

Es por causa de Tu compasión que yo no soy consumido.
Llévame a arrepentirme y líbrame de la desesperación; Permítanme que yo
me allegue a Ti renunciando, condenando, aborreciéndome a mí mismo,
pero en la esperanza de recibir la gracia que es incluso para el peor de los
pecadores. Que delante de la cruz yo pueda contemplar la malignidad del
pecado, y detestarlo, mirar para aquel a quien crucifiqué y verlo cómo fue
muerto en mi lugar, y a mi favor … Y así, mi alma descanse en Ti, oh Ser
Inmortal y trascendente, revelado en la Persona y la obra de Tu Hijo, el
amigo de los pecadores.

NOCHE DE RENOVACIÓN

NOCHE DE RENOVACIÓN
¡Padre mío!
Si Tu misericordia tuviese límites, ¿dónde estaría mi refugio de la justa ira?
Mas Tu amor en Cristo es sin medida. Así me presento a Ti con los pecados
de comisión y omisión, contra Ti Padre mío, contra Ti adorable Redentor,
contra Ti y Tus esfuerzos, oh Espíritu Santo, contra los dictámenes de mi
conciencia, contra los preceptos de Tu Palabra. No entres en juicio conmigo,
pues yo no defiendo ninguna justicia propia, y no tengo excusa ninguna para
la iniquidad. Perdona mis días oscurecidos con el mal.
Esta noche yo renuevo mi penitencia. Todas las mañanas yo me
comprometo a amarte más intensamente, servirte más sinceramente, ser
más dedicado en mi vida, ser totalmente tuyo; Sin embargo, pronto
tropiezo, retrocedo, y tengo que confesar mi debilidad, miseria y pecado.
Más yo Te bendigo que la obra terminada de Jesús no necesita la adición
de mis acciones, que su oferta es la satisfacción suficiente por mis pecados.
Si los días futuros fueren míos, ayúdame a transformar mi vida, odiar y
detestar el mal, a huir del pecado a confesar. Hazme más firme, más
atento, más orante. No permitas que ningún mal fruto brote de las
semillas del mal que mis manos sembraran; Que ningún vecino se
endurezca en la vanidad y la locura por mi falta de prudencia. Si hoy yo
tuviera vergüenza de Cristo y Su Palabra, yo he mostrado crueldad,
maldad, envidia, falta de amor, hablar irreflexivo, temperamento
impetuoso, que estos no sean ninguna piedra de tropiezo para los demás, o
deshonra para Tu nombre. ¡Oh! Ayúdame a dar ejemplo en la actitud
correcta; que yo nunca sea reprendido por vicio o tiente a Dios, y así
demostrar lo hermoso que son los caminos de Cristo.

ORACIÓN NOCTURNA

ORACIÓN NOCTURNA
¡Oh amante de tu pueblo!
Tú tienes todo mi ser colocado en las manos de Jesús, mi Redentor,
Comandante, Esposo, Amigo al cuidado de mí, en Él Guárdame santo,
inocente, sin mancha, apartado de los pecadores; que yo no pueda conocer
la voz de los extraños, mas ir a Él donde Él está, y seguirlo a donde nos
conduce. Báñame definitivamente en la fuente de remoción del pecado,
purifícame ahora de la profanación de este día, de sus defectos,
deficiencias de virtud, extremos perjudiciales, para que yo pueda presentar
un carácter perfecto en Jesús. ¡Oh Maestro! que lavaste los pies a los
discípulos, se muy paciente conmigo, se muy condescendiente con mis
defectos, condúceme hasta que Tu gran obra en mí sea concluida. Yo quiero
vencer mi yo en cada aspecto, superar el cuerpo con sus pasiones y
concupiscencias, mantener mi carne sometida, guardar mi humanidad de
todos los pecados más groseros, examinar el poder sutil de mi mente
natural, vivir enteramente para Tu gloria, ser sordo a censura inmerecida y
a los elogios de los hombres. Que nada pueda herir a mi hombre interior
recién nacido, que él no pueda ser herido o morir; que nada puede arruinar
el dominio de Su Espíritu dentro de mí; es suficiente tener Tu aprobación
de mi conciencia. Mantenme humilde, dependiente, extremamente alegre,
tan calmo, tranquilo y silencioso como un niño de pecho, pero sincero y
activo. No quiero hacer, cuanto ser, y yo anhelo ser como Jesús; si Tú me
haces justo, yo seré justo; Señor, Te pertenezco, hazme digno de Ti.

ALABANZA NOCTURNA

ALABANZA NOCTURNA
¡Dador de todo!
Otro día ha terminado y tomo mi lugar sobre la cruz de mi gran Redentor,
donde la sanación fluye continuamente, donde el bálsamo es derramado en
cada herida, donde me lavo de nuevo en la sangre toda-purificadora, es
cierto que Tú me ves sin manchas de pecado. Todavía un poco, y yo iré a
Tu casa y nunca más seré así visto; ayúdame a ceñir los lomos de mi mente,
a acelerar mi paso, apresúrame, como si cada momento fuera el último, que
mi vida sea la alegría, y mi gloria, la muerte.


Te doy gracias por las bendiciones temporales de este mundo: el aire
refrescante, el sol, la comida que renueva fuerzas, la ropa que visto, la
habitación que abriga, el sueño que da descanso, el firmamento estrellado
de la noche, la brisa de verano, la dulzura de las flores, la música de los
arroyos, las palabras cariñosas y felices de mi familia, parientes, y amigos.
Las cosas animadas, las cosas inanimadas, que sirven para mi comodidad.
Mi copa rebosa. No me dejes ser insensible a estas misericordias diarias. Tu
mano concede bendiciones, Tu poder evita el mal. Quiero traer mi homenaje
de agradecimiento por las gracias espirituales, el pleno calor de fe, la alegre
presencia de Tu Espíritu, la fuerza de Tu voluntad restrictora, Tu cesar de
la artillería del infierno. ¡Bendito sea mi soberano Señor!

DESCANSANDO EN DIOS

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

DESCANSANDO EN DIOS

ALABANZA NOCTURNA


¡Dador de todo!
Otro día ha terminado y tomo mi lugar sobre la cruz de mi gran Redentor,
donde la sanación fluye continuamente, donde el bálsamo es derramado en
cada herida, donde me lavo de nuevo en la sangre toda-purificadora, es
cierto que Tú me ves sin manchas de pecado. Todavía un poco, y yo iré a
Tu casa y nunca más seré así visto; ayúdame a ceñir los lomos de mi mente,
a acelerar mi paso, apresúrame, como si cada momento fuera el último, que
mi vida sea la alegría, y mi gloria, la muerte.
Te doy gracias por las bendiciones temporales de este mundo: el aire
refrescante, el sol, la comida que renueva fuerzas, la ropa que visto, la
habitación que abriga, el sueño que da descanso, el firmamento estrellado
de la noche, la brisa de verano, la dulzura de las flores, la música de los
arroyos, las palabras cariñosas y felices de mi familia, parientes, y amigos.
Las cosas animadas, las cosas inanimadas, que sirven para mi comodidad.
Mi copa rebosa. No me dejes ser insensible a estas misericordias diarias. Tu
mano concede bendiciones, Tu poder evita el mal. Quiero traer mi homenaje
de agradecimiento por las gracias espirituales, el pleno calor de fe, la alegre
presencia de Tu Espíritu, la fuerza de Tu voluntad restrictora, Tu cesar de
la artillería del infierno. ¡Bendito sea mi soberano Señor!

ALABANZA NOCTURNA

¡Dador de todo!
Otro día ha terminado y tomo mi lugar sobre la cruz de mi gran Redentor,
donde la sanación fluye continuamente, donde el bálsamo es derramado en
cada herida, donde me lavo de nuevo en la sangre toda-purificadora, es
cierto que Tú me ves sin manchas de pecado. Todavía un poco, y yo iré a
Tu casa y nunca más seré así visto; ayúdame a ceñir los lomos de mi mente,
a acelerar mi paso, apresúrame, como si cada momento fuera el último, que
mi vida sea la alegría, y mi gloria, la muerte.
Te doy gracias por las bendiciones temporales de este mundo: el aire
refrescante, el sol, la comida que renueva fuerzas, la ropa que visto, la
habitación que abriga, el sueño que da descanso, el firmamento estrellado
de la noche, la brisa de verano, la dulzura de las flores, la música de los
arroyos, las palabras cariñosas y felices de mi familia, parientes, y amigos.
Las cosas animadas, las cosas inanimadas, que sirven para mi comodidad.
Mi copa rebosa. No me dejes ser insensible a estas misericordias diarias. Tu
mano concede bendiciones, Tu poder evita el mal. Quiero traer mi homenaje
de agradecimiento por las gracias espirituales, el pleno calor de fe, la alegre
presencia de Tu Espíritu, la fuerza de Tu voluntad restrictora, Tu cesar de
la artillería del infierno. ¡Bendito sea mi soberano Señor!

DESCANSANDO EN DIOS

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

DESCANSANDO EN DIOS

¡Oh Dios, Altísimo, Gloriosísimo!
El pensamiento de Tu Infinita serenidad me
alegra, pues estoy afanando y sufriendo,
perturbado y angustiado, más Tú estás para
siempre en perfecta paz. Tus planes no causan
ningún miedo recelo o precaución de
insatisfacción, permanecen firmes como los
montes eternos. Tu poder no conoce ninguna
obligación, tu bondad ninguna restricción. Tú
derribas órdenes en la confusión, y mis derrotas
son Tus Victorias: El Señor Dios omnipotente reina.

Yo vengo a ti como pecador, con las
preocupaciones y las tristezas, para lanzar cada
ansiedad enteramente a Ti, cada pecado clamar
por la sangre preciosa de Cristo; revive la
profunda espiritualidad en mi corazón;
permítanme vivir cerca del gran Pastor, oír su
voz, conocer Sus sonidos, seguir sus llamadas.
Guárdame de engaño para que me hagas vivir en la verdad; Del mal, ayudándome a caminar
en el poder del Espíritu. Dame más fuerza de fe
en las verdades eternas, ardiendo dentro de mí
por la experiencia de las cosas que yo conozco;
hazme que yo jamás este avergonzado de la
Verdad del Evangelio, para que yo pueda
soportar sus reproches, reivindico que veo a
Jesús en su esencia, conociendo el poder del Espíritu.

Señor, ayúdame, porque yo estoy a menudo tibio
y frío; la incredulidad deforma mi confianza, el
pecado me hace olvidarte a Ti. Haz que las
malas hierbas que crecen en mi alma sean
cortadas en sus raíces; concédeme conocer que
verdaderamente yo vivo, sólo cuando yo vivo
para Ti, que todo lo demás sea insignificante.
Que solamente en Tu presencia puede hacerme
santo, devoto, fuerte y feliz. Habita en mí,
misericordioso Dios. En el nombre que es sobre todo nombre, Amén.

AUXILIO ESPIRITUAL

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

AUXILIO ESPIRITUAL
Padre Eterno,
Eres una maravilla de amor, Tú has enviado a Tu Hijo para sufrir en mi
lugar, Tú nos has dado al Espíritu para enseñar, consolar, guiar, que el
Señor me conceda el ministerio de los ángeles para protegerme alrededor;
que todo el cielo tenga en cuenta el bienestar de un gusano miserable.
Permite que Tus siervos invisibles estén siempre activos para mí, y se
regocijen cuando la gracia se expanda en mí. No los hagas descansar hasta
que mi conflicto esté terminado, y yo esté victorioso en tierra de salvación.
Haz que mi propensión al mal, no amortigüe el bien, que la resistencia a la
acción de Tu Espíritu, nunca haga que Tú me abandones. Que mi duro
corazón despierte a Tu misericordia, y no a Tu ira, y si el enemigo consigue
una ventaja debido a mi corrupción, permite ver que el cielo es más
poderoso que el infierno, que aquellos por mí son mayores que los que están
contra mí. Levántate para mi auxilio en la riqueza de las bendiciones del
pacto, mantenme alimentado en los pastos de Tu Palabra fortalecedora,
examinando las Escrituras para encontrarte allí.
Si mi obstinación es visitada con un flagelo, concédeme recibir corrección
humildemente, de forma que bendiga la mano que reprende, discernir la
razón de la censura, responder con prontitud, y volver a la primera obra.
Permite que todas Tus relaciones paternales me hagan partícipes de Tu
santidad. Concede que cada caída yo pueda hundirme más en mis rodillas,
y cuando me levantes, pueda estar en alturas más elevadas de devoción.
Que mi cruz sea santificada, cada pérdida sea ganancia, cada negación
una ventaja espiritual, cada día oscuro la luz del Espíritu Santo, cada
noche de tribulación una canción.

REFUGIO

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

R E F U G I O
Oh Señor,
Cuyo poder es infinito y sabiduría infalible, ordena las cosas de manera
que ellas no pueden ni detenerme ni desanimarme, ni ofrecer obstáculos
para el progreso de Tu causa. Permanece entre mí y toda contienda, que
ningún mal acontezca, ni el pecado corrompa mis dones, celo, logros. Que
yo pueda seguir el deber y no cualquier disposición tonta de mí mismo. No
me dejes trabajar en la obra que Tú no bendecirás, para que yo pueda
servirte sin deshonra o atraso. Concédeme habitar en Tu lugar secretísimo,
bajo Tu sombra, donde la protección es impenetrable, a salvo de la flecha
que vuela de día, la pestilencia que anda en oscuridad, la contienda de
lenguas, la malicia, la mala voluntad, el dolor de la conversación cruel, los
lazos de la [mala] compañía, de los peligros de la juventud, de las
tentaciones de la vida madura, de las aflicciones de la vejez, del miedo a la
muerte. Soy completamente dependiente de Tu apoyo, consejo, consuelo.
Ampárame por Tu espíritu libre, y que yo no me imagine ser lo suficiente,
para ser preservado de caer, más que siempre pueda proseguir, abundando
siempre en la obra que Tú me das que haga. Fortaléceme por Tu Espíritu
en mi interior para todo propósito de mi vida Cristiana. Todos mis tesoros,
los entrego a la sombra de la seguridad que está en Ti, mi nombre nuevo en
Cristo, mi cuerpo, alma, talento, carácter, mi éxito, esposa, hijos, amigos,
trabajo, mi presente, mi futuro, mi fin. Tómalos, porque son Tuyos, y yo
soy Tuyo, ahora y para siempre.

PURIFICACIÓN

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

PURIFICACIÓN

Oh Señor,
Cuyo poder es infinito y sabiduría infalible,
ordena las cosas de manera que ellas no puedan
ni detenerme ni desanimarme, ni ofrecer
obstáculos para el progreso de tu causa.
Permanece entre mí y toda contienda, que
ningún mal acontezca, ni el pecado corrompa
mis dones, celo, logros. Que yo pueda seguir el
deber y no cualquier disposición tonta de mí
mismo. No me dejes trabajar en la obra que Tú
no bendecirás, para que yo pueda servirte sin
deshonra o atraso. Concédeme habitar en Tu
lugar secretísimo, bajo tu sombra, donde la
protección es impenetrable, a salvo de la flecha
que vuela de día, la pestilencia que anda en
oscuridad, la contienda de lenguas, la malicia, la
mala voluntad, el dolor de la conversación cruel,
los lazos de la [mala] compañía, de los peligros de
la juventud, de las tentaciones de la vida
madura, de las aflicciones de la vejez, del miedo
a la muerte. Soy completamente dependiente de
Tu apoyo, consejo, consuelo. Ampárame por Tu
espíritu libre, y que yo no me imagine ser lo
suficiente, para ser preservado de caer, más que
siempre pueda proseguir, abundando siempre en
la obra que Tú me das que haga. Fortaléceme
por Tu Espíritu en mi interior para todo
propósito de mi vida Cristiana. Todos mis
tesoros, los entrego a la sombra de la seguridad
que está en Ti, mi nombre nuevo en Cristo, mi
cuerpo, alma, talento, carácter, mi éxito, esposa,
hijos, amigos, trabajo, mi presente, mi futuro, mi
fin. Tómalos, porque son Tuyos, y yo soy tuyo,
ahora y para siempre.