DESCANSANDO EN DIOS

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

DESCANSANDO EN DIOS

ALABANZA NOCTURNA


¡Dador de todo!
Otro día ha terminado y tomo mi lugar sobre la cruz de mi gran Redentor,
donde la sanación fluye continuamente, donde el bálsamo es derramado en
cada herida, donde me lavo de nuevo en la sangre toda-purificadora, es
cierto que Tú me ves sin manchas de pecado. Todavía un poco, y yo iré a
Tu casa y nunca más seré así visto; ayúdame a ceñir los lomos de mi mente,
a acelerar mi paso, apresúrame, como si cada momento fuera el último, que
mi vida sea la alegría, y mi gloria, la muerte.
Te doy gracias por las bendiciones temporales de este mundo: el aire
refrescante, el sol, la comida que renueva fuerzas, la ropa que visto, la
habitación que abriga, el sueño que da descanso, el firmamento estrellado
de la noche, la brisa de verano, la dulzura de las flores, la música de los
arroyos, las palabras cariñosas y felices de mi familia, parientes, y amigos.
Las cosas animadas, las cosas inanimadas, que sirven para mi comodidad.
Mi copa rebosa. No me dejes ser insensible a estas misericordias diarias. Tu
mano concede bendiciones, Tu poder evita el mal. Quiero traer mi homenaje
de agradecimiento por las gracias espirituales, el pleno calor de fe, la alegre
presencia de Tu Espíritu, la fuerza de Tu voluntad restrictora, Tu cesar de
la artillería del infierno. ¡Bendito sea mi soberano Señor!

ALABANZA NOCTURNA

¡Dador de todo!
Otro día ha terminado y tomo mi lugar sobre la cruz de mi gran Redentor,
donde la sanación fluye continuamente, donde el bálsamo es derramado en
cada herida, donde me lavo de nuevo en la sangre toda-purificadora, es
cierto que Tú me ves sin manchas de pecado. Todavía un poco, y yo iré a
Tu casa y nunca más seré así visto; ayúdame a ceñir los lomos de mi mente,
a acelerar mi paso, apresúrame, como si cada momento fuera el último, que
mi vida sea la alegría, y mi gloria, la muerte.
Te doy gracias por las bendiciones temporales de este mundo: el aire
refrescante, el sol, la comida que renueva fuerzas, la ropa que visto, la
habitación que abriga, el sueño que da descanso, el firmamento estrellado
de la noche, la brisa de verano, la dulzura de las flores, la música de los
arroyos, las palabras cariñosas y felices de mi familia, parientes, y amigos.
Las cosas animadas, las cosas inanimadas, que sirven para mi comodidad.
Mi copa rebosa. No me dejes ser insensible a estas misericordias diarias. Tu
mano concede bendiciones, Tu poder evita el mal. Quiero traer mi homenaje
de agradecimiento por las gracias espirituales, el pleno calor de fe, la alegre
presencia de Tu Espíritu, la fuerza de Tu voluntad restrictora, Tu cesar de
la artillería del infierno. ¡Bendito sea mi soberano Señor!

DESCANSANDO EN DIOS

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

DESCANSANDO EN DIOS

¡Oh Dios, Altísimo, Gloriosísimo!
El pensamiento de Tu Infinita serenidad me
alegra, pues estoy afanando y sufriendo,
perturbado y angustiado, más Tú estás para
siempre en perfecta paz. Tus planes no causan
ningún miedo recelo o precaución de
insatisfacción, permanecen firmes como los
montes eternos. Tu poder no conoce ninguna
obligación, tu bondad ninguna restricción. Tú
derribas órdenes en la confusión, y mis derrotas
son Tus Victorias: El Señor Dios omnipotente reina.

Yo vengo a ti como pecador, con las
preocupaciones y las tristezas, para lanzar cada
ansiedad enteramente a Ti, cada pecado clamar
por la sangre preciosa de Cristo; revive la
profunda espiritualidad en mi corazón;
permítanme vivir cerca del gran Pastor, oír su
voz, conocer Sus sonidos, seguir sus llamadas.
Guárdame de engaño para que me hagas vivir en la verdad; Del mal, ayudándome a caminar
en el poder del Espíritu. Dame más fuerza de fe
en las verdades eternas, ardiendo dentro de mí
por la experiencia de las cosas que yo conozco;
hazme que yo jamás este avergonzado de la
Verdad del Evangelio, para que yo pueda
soportar sus reproches, reivindico que veo a
Jesús en su esencia, conociendo el poder del Espíritu.

Señor, ayúdame, porque yo estoy a menudo tibio
y frío; la incredulidad deforma mi confianza, el
pecado me hace olvidarte a Ti. Haz que las
malas hierbas que crecen en mi alma sean
cortadas en sus raíces; concédeme conocer que
verdaderamente yo vivo, sólo cuando yo vivo
para Ti, que todo lo demás sea insignificante.
Que solamente en Tu presencia puede hacerme
santo, devoto, fuerte y feliz. Habita en mí,
misericordioso Dios. En el nombre que es sobre todo nombre, Amén.

AUXILIO ESPIRITUAL

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

AUXILIO ESPIRITUAL
Padre Eterno,
Eres una maravilla de amor, Tú has enviado a Tu Hijo para sufrir en mi
lugar, Tú nos has dado al Espíritu para enseñar, consolar, guiar, que el
Señor me conceda el ministerio de los ángeles para protegerme alrededor;
que todo el cielo tenga en cuenta el bienestar de un gusano miserable.
Permite que Tus siervos invisibles estén siempre activos para mí, y se
regocijen cuando la gracia se expanda en mí. No los hagas descansar hasta
que mi conflicto esté terminado, y yo esté victorioso en tierra de salvación.
Haz que mi propensión al mal, no amortigüe el bien, que la resistencia a la
acción de Tu Espíritu, nunca haga que Tú me abandones. Que mi duro
corazón despierte a Tu misericordia, y no a Tu ira, y si el enemigo consigue
una ventaja debido a mi corrupción, permite ver que el cielo es más
poderoso que el infierno, que aquellos por mí son mayores que los que están
contra mí. Levántate para mi auxilio en la riqueza de las bendiciones del
pacto, mantenme alimentado en los pastos de Tu Palabra fortalecedora,
examinando las Escrituras para encontrarte allí.
Si mi obstinación es visitada con un flagelo, concédeme recibir corrección
humildemente, de forma que bendiga la mano que reprende, discernir la
razón de la censura, responder con prontitud, y volver a la primera obra.
Permite que todas Tus relaciones paternales me hagan partícipes de Tu
santidad. Concede que cada caída yo pueda hundirme más en mis rodillas,
y cuando me levantes, pueda estar en alturas más elevadas de devoción.
Que mi cruz sea santificada, cada pérdida sea ganancia, cada negación
una ventaja espiritual, cada día oscuro la luz del Espíritu Santo, cada
noche de tribulación una canción.

REFUGIO

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

R E F U G I O
Oh Señor,
Cuyo poder es infinito y sabiduría infalible, ordena las cosas de manera
que ellas no pueden ni detenerme ni desanimarme, ni ofrecer obstáculos
para el progreso de Tu causa. Permanece entre mí y toda contienda, que
ningún mal acontezca, ni el pecado corrompa mis dones, celo, logros. Que
yo pueda seguir el deber y no cualquier disposición tonta de mí mismo. No
me dejes trabajar en la obra que Tú no bendecirás, para que yo pueda
servirte sin deshonra o atraso. Concédeme habitar en Tu lugar secretísimo,
bajo Tu sombra, donde la protección es impenetrable, a salvo de la flecha
que vuela de día, la pestilencia que anda en oscuridad, la contienda de
lenguas, la malicia, la mala voluntad, el dolor de la conversación cruel, los
lazos de la [mala] compañía, de los peligros de la juventud, de las
tentaciones de la vida madura, de las aflicciones de la vejez, del miedo a la
muerte. Soy completamente dependiente de Tu apoyo, consejo, consuelo.
Ampárame por Tu espíritu libre, y que yo no me imagine ser lo suficiente,
para ser preservado de caer, más que siempre pueda proseguir, abundando
siempre en la obra que Tú me das que haga. Fortaléceme por Tu Espíritu
en mi interior para todo propósito de mi vida Cristiana. Todos mis tesoros,
los entrego a la sombra de la seguridad que está en Ti, mi nombre nuevo en
Cristo, mi cuerpo, alma, talento, carácter, mi éxito, esposa, hijos, amigos,
trabajo, mi presente, mi futuro, mi fin. Tómalos, porque son Tuyos, y yo
soy Tuyo, ahora y para siempre.

PURIFICACIÓN

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Oraciones Puritanas

PURIFICACIÓN

Oh Señor,
Cuyo poder es infinito y sabiduría infalible,
ordena las cosas de manera que ellas no puedan
ni detenerme ni desanimarme, ni ofrecer
obstáculos para el progreso de tu causa.
Permanece entre mí y toda contienda, que
ningún mal acontezca, ni el pecado corrompa
mis dones, celo, logros. Que yo pueda seguir el
deber y no cualquier disposición tonta de mí
mismo. No me dejes trabajar en la obra que Tú
no bendecirás, para que yo pueda servirte sin
deshonra o atraso. Concédeme habitar en Tu
lugar secretísimo, bajo tu sombra, donde la
protección es impenetrable, a salvo de la flecha
que vuela de día, la pestilencia que anda en
oscuridad, la contienda de lenguas, la malicia, la
mala voluntad, el dolor de la conversación cruel,
los lazos de la [mala] compañía, de los peligros de
la juventud, de las tentaciones de la vida
madura, de las aflicciones de la vejez, del miedo
a la muerte. Soy completamente dependiente de
Tu apoyo, consejo, consuelo. Ampárame por Tu
espíritu libre, y que yo no me imagine ser lo
suficiente, para ser preservado de caer, más que
siempre pueda proseguir, abundando siempre en
la obra que Tú me das que haga. Fortaléceme
por Tu Espíritu en mi interior para todo
propósito de mi vida Cristiana. Todos mis
tesoros, los entrego a la sombra de la seguridad
que está en Ti, mi nombre nuevo en Cristo, mi
cuerpo, alma, talento, carácter, mi éxito, esposa,
hijos, amigos, trabajo, mi presente, mi futuro, mi
fin. Tómalos, porque son Tuyos, y yo soy tuyo,
ahora y para siempre.

CORRUPCIONES DE CORAZÓN

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Oraciones Puritanas

CORRUPCIONES DE CORAZÓN
¡Oh Dios!
Que Tu Espíritu hable en mí para que yo pueda hablar contigo. Yo no tengo
ningún mérito, permite que el mérito de Jesús repose sobre mí. Yo no merezco,
más yo miro Tu misericordia. Estoy lleno de debilidades, concupiscencias,
pecados; Tú eres lleno de gracia.
Yo confieso mi pecado, mi pecado frecuente, mi pecado voluntario; todos mis
poderes de cuerpo y alma están contaminados: una fuente de contaminación está
arraigada en mi naturaleza. Existen cámaras de imágenes inmundas dentro de
mi ser; he pasado de un aposento odioso a otro, caminado por tierra baldía de
imaginaciones peligrosas, llamativa a los secretos de mi naturaleza caída.
Estoy totalmente avergonzado de lo que soy en mí mismo; Yo no tengo
ningún renuevo en mí, ni frutos, sino espinas y abrojos; yo soy una hoja
desapareciendo que el viento arrebata; Yo vivo desnudo y estéril como un
árbol de invierno, inútil, digno de ser cortado y quemado. Señor, ¿Tú tienes
compasión de mí?
Tú has dado un duro golpe a mi orgullo, al falso dios de mí, y me quedo en
pedazos delante de Ti. Mas Tú me diste otro Maestro y Señor, Tu Hijo, Jesús,
y ahora mi corazón se vuelve hacia la santidad, mi vida se acelera como una
flecha con un arco hacia la completa obediencia al Señor. Ayúdame en todas
mis acciones para acabar con el pecado y para humillar a mi orgullo. Sálvame
del amor del mundo y la vanagloria de la vida, de todo lo que es natural en el
hombre caído, y deja que la naturaleza de Cristo sea vista en mí todos los días.
Dame la gracia de soportar Tu voluntad sin quejarme y con placer, no sólo
para ser tallado, al cuadrado, o anticuado, más separado de la vieja roca,
donde he estado incrustado durante tanto tiempo, y tirado en la pradera a los
aires superiores, donde yo pueda ser edificado en Cristo para siempre.

GRACIA ACTIVA

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Oraciones Puritanas

GRACIA ACTIVA
¡Oh Dios!
Que Tu Espíritu hable en mí para que yo hable contigo. Oh Señor Jesús,
Gran Sumo Sacerdote, Tú abriste un camino nuevo y viviente por el cual
una criatura caída puede acercarse a Ti y ser aceptado.
Ayúdame a contemplar la dignidad de Tu persona, la perfección de Tu
sacrificio, la eficacia de Tu intercesión.
¡Oh, qué bendición acompaña la devoción, cuando todas las pruebas que
me fatigan, los cuidados que me corroen, los miedos que me perturban, las
debilidades que me oprimen, pueda entonces yo venir a Ti en mi necesidad
y sentir la paz que sobrepasa todo entendimiento!
La gracia que restaura es necesaria para preservar, orientar, guardar, y
proporcionar ayuda. Y aquí Tus santos alientan mi esperanza; ellos eran
pobres y ahora son ricos, atados y ahora están libres, probados y ahora
están victoriosos.
Cada nuevo llamado al deber exige más gracia de la que yo ahora poseo, pero
no más de la que se encuentra en Ti, tesoro Divino en quien habita toda la
plenitud. Para Ti yo Miro, por Gracia sobre Gracia, hasta que cada vacío
hecho por el pecado sea repuesto y yo sea lleno de toda Tu plenitud.
Que mis deseos sean ampliados y mis esperanzas alentadas, para que yo
pueda honrarte por toda mi dependencia y la grandeza de mi expectativa.
Quédate conmigo y prepáreme para todas las sonrisas de la prosperidad,
para las carencias de la adversidad, para la pérdida de bienes, para la
muerte de los amigos, para los días de oscuridad, para los cambios de la
vida, y para el último y más importante cambio de todos. Que yo pueda
encontrar Tu gracia suficiente para todas mis necesidades.

LAS PROFUNDIDADES

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Oraciones Puritanas

LAS PROFUNDIDADES
¡Señor Jesús!
Dame un arrepentimiento más profundo, un horror del pecado, el pavor de
aproximarme a él. Ayúdame en mi debilidad a huir de él y celosamente
resolver que mi corazón será solamente tuyo.
Dame una confianza más profunda, para que yo pueda perderme, para
encontrar en Ti el lugar de mi reposo, la primavera de mí ser. Dame un
conocimiento más profundo de Ti mismo como Salvador, Maestro, Señor y
Rey. Dame una mayor fuerza en la oración secreta, más dulzura en Tu
Palabra, una seguridad más firme de Tu verdad. Dame una santidad más
profunda en el hablar, en el pensar, en el actuar, y no me dejes buscar la
virtud moral aparte de Ti.
Se profundo en mí, Gran Señor, Labrador Celestial, para que mi ser sea un
campo arado, para que las raíces de gracia se extiendan en todas partes,
hasta que solamente Tú seas visto en mí, Tu belleza dorada como cosecha
de verano, Tu fecundidad como la abundancia de otoño.
Yo no tengo ningún maestro sino Tu solamente, ninguna ley, sino Tu
voluntad, ningún placer, sino Tú mismo, ninguna riqueza, sino la que Tú
me das, ningún bien, sino Tu bendición, ninguna paz, sino lo que el Señor
me concede. Yo no soy nada, sino lo que Tú me haces que sea. Yo no tengo
nada, sino lo que recibo de Ti. Yo no puedo ser nada, más esta Gracia me
adorna. Vacíame profundamente, amado Señor, y luego lléname a punto
de rebosar con agua viva.

CONTENTAMIENTO

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Oraciones Puritanas

CONTENTAMIENTO
¡Padre Celestial!
Si tuviera que padecer necesidad, y estar desnudo y en situación de
pobreza, haz a mi corazón estimar Tu amor, conocerlo, estar avergonzado
por él, a pesar de estar negado de todas las bendiciones. Es de Tu
misericordia el afligirme y probarme, con necesidades pues de esta forma yo
veo mis pecados, y deseo la separación de ellos. Permítanme de buen
agrado aceptar miseria, penas, tentaciones, si yo con ello puedo calificar el
pecado como el mal más grande mal, y ser liberado de él con gratitud a Ti,
reconociendo esto como el mayor testimonio de Tu amor.
Cuando Tu Hijo, Jesús, entro a mi alma, en lugar del pecado, Él se hizo
más querido para mí que lo que el pecado había sido antes; Su gobierno
gentilmente sustituyo la tiranía del pecado. Enséñame a creer que si
alguna vez tuviera algún pecado subyugado no debo simplemente
obligarme a superarlo, sino tengo que invitar a Cristo a morar en su lugar,
y Él debe tornarse para mí más de lo que la lujuria vil había sido; Su
dulzura, Poder y la vida están allí. Por lo tanto, debo buscar Su Gracia en
lugar del pecado, mas no debo clamar eso aparte de Él mismo.
Cuando yo estuviere con miedo de males que vendrán, confórtame al
mostrarme que en mi estoy para morir, deshonrado y condenado, más en
Cristo estoy reconciliado y vivo; que en mí mismo hallo insuficiencia y
ningún descanso, más en Cristo existe satisfacción y paz; que en mí mismo
soy débil e incapaz de hacer el bien, más en Cristo tengo capacidad para
hacer todas las cosas. Aunque ahora tengo Tus gracias en parte, pronto
voy a tener la perfección en ese estado donde Te muestras totalmente
reconciliado, y tan suficiente, eficaz, amándome completamente, con el
pecado abolido. ¡Oh Señor, apresúrate a ese día!

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