Una de las descripciones potencialmente confusas del Apocalipsis es la referencia a los āsiete EspĆritusā o āsiete EspĆritus de Dios,ā que se mencionan cuatro veces (1:4; 3:1; 4:5; 5:6). ĀæSignifica esto que hay siete EspĆritus Santos?
Algunos creen que el EspĆritu Santo se describe asĆ porque opera en las siete iglesias (Apocalipsis 1:11). Es posible, pero los siete EspĆritus de Dios son enviados a todo el mundo en Apocalipsis 5:6, no sólo a las siete iglesias, por lo que este punto de vista parece inadecuado para explicar todos los usos de este tĆtulo. La mejor interpretación es tomar esto como una referencia a dos pasajes del Antiguo Testamento. El primero es IsaĆas 11:2-5:
Lo he oĆdo muchas veces. Ā«Bueno, no tienes que asistir a la iglesia para ser cristiano.Ā» Ā«Asistir a la iglesia no te convierte en cristianoĀ». Ā«No necesito la iglesia; adoro a Dios a mi manera.Ā»
En cada caso, alguien intenta proporcionar una barrera para continuar la conversación sobre el evangelio y sus efectos en toda la vida de una persona. En el incómodo momento de confrontación (suave o firme) sobre el pecado, la muerte y resurrección de Cristo, el llamado al arrepentimiento y a la fe, y el llamado continuo del discipulado cristiano, esa persona quiere apartarse y aún asà sentirse satisfecha sobre su posición con Dios.
Consideremos algunas cosas que encontramos en la Escritura, ya que sólo la Escritura es el fundamento de nuestra fe y prÔctica. Nuestras opiniones e incluso nuestras tradiciones familiares (algunos no asisten a la iglesia pero profesan ser cristianos como lo han hecho sus padres) no importan en este momento.
Antes de Su ascensión, JesĆŗs encargó a Sus seguidores que hicieran discĆpulos, los bautizaran, y luego los enseƱaran a observar fielmente (obedecer, poner en prĆ”ctica, vivir en) todo lo que Ćl les habĆa enseƱado (Mateo 28:19-20). La Gran Comisión dirigió la obra del evangelio que debĆa realizarse dentro del marco continuo de la comunidad cristiana. La enseƱanza continua y el pastoreo hacia la fiel observancia de las enseƱanzas de Cristo no se hace en forma aislada. Tampoco es necesaria la rendición de cuentas para mantener nuestros pies espirituales al fuego de la obediencia hecha en solitario. Necesitamos el cuerpo de Cristo si queremos seguir a JesĆŗs. JesĆŗs mismo se lo prescribió.
Ā”Uno lee las escenas en el cielo y nunca, nunca se trata de ser aislacionista! Esas escenas alrededor del trono son siempre con las masas de gente redimida por la sangre de Cristo, que comparten las alegrĆas de Su presencia juntos para siempre (por ejemplo, Apocalipsis 5:11-14; 7:9-17).
Declarar que uno no necesita asistir a la iglesia para ser cristiano es exponer una traición en el pensamiento y la prÔctica de la efectividad y el poder del evangelio. Los verdaderos cristianos y las congregaciones locales van juntos.
Por cualquier estĆ”ndar la psicologĆa ha tenido un gran impacto sobre la comunidad cristiana durante los pasados treinta aƱos. Ya sea que el impacto haya sido positivo, negativo o neutral es a menudo el tema de un debate candente.
Los integracionistas creen que puesto que toda la verdad es la verdad de Dios la integración de la verdad bĆblica con la āverdadā psicológica no es un gran problema. Siempre y cuando la āverdadā Psicológica no contradiga la Biblia puede ser de confianza. Los Narramores asĆ como Minrith Y Meier serĆan buenos representantes de este campo. Vea el libro de Bruce Narramore: The Integration of Psychology and Theology [La integración de la PsicologĆa y la TeologĆa].
Los no integracionistas, por el otro lado, creen que es imposible integrar la Palabra de Dios con las perspectivas humanas de la sociologĆa. Insisten en que la Biblia y la psicologĆa no tiene una base en comĆŗn. En este campo estarĆan Jay Adams, los Bobgans, y Jim Owen. Un excelente libro defendiendo esta posición es el libro de Owen Christian Psichologyās War on Godās Word [La Guerra Psicológica Cristiana sobre la Palabra de Dios].
Una tercera perspectiva separa la verdad bĆblica de la verdad psicológica y no hace ningĆŗn intento de reconciliar a las dos. La idea detrĆ”s de esta posición es que las Escrituras tratan con los temas espirituales y teológicos, mientras que la psicologĆa maneja los problemas mentales y psicológicos que estĆ”n fuera del alcance de la Biblia. Si uno tiene un problema espiritual debe ir a la Biblia; si alguien tiene un problema como la ansiedad, la culpa, la aceptación de sĆ mismo, inseguridad, etc. Debe ir a la psicologĆa.
Entonces existen aquellos que afirmarĆan ser consejeros bĆblicos quienes simplemente toman prestado lo mejor que la psicologĆa puede ofrecer sin integrarla realmente con la Palabra. Larry Crabb toma este enfoque el cual llama: āAmargar a los egipciosā (Effective Biblical Counseling, p. 47-56). Lo siguiente es lo que Crabb ha tomado prestado de los egipcios (psicólogos seculares) que el siente es necesario para su sistema. Como puede verse fĆ”cilmente, Crabb es un integracionista ya sea que acepte el tĆtulo o no:
El hombre es responsable (Glasser) de creer la verdad la cual resultarĆ” en una conducta responsable (Ellis) que le proveerĆ” significado, esperanza (Frankl) y amor (Fromm) y servirĆ” como una guĆa (Adler) para vivir eficazmente con otros como ā el yo y los demĆ”s- un persona aceptada (Harris) que se comprende a sĆ mismo (Freud) que se expresa adecuadamente (Perls), y quien conoce como controlarse a sĆ mismo (Skinner) (Ibid., p. 56).
Es muy importante entender que cuando hablamos de la psicologĆa no estamos hablando acerca de un cuerpo coherente de creencias, sino de un amplio rango de opiniones y teorĆas. Se estima que existen hoy mĆ”s de 250 grandes filosofĆas psicológicas y miles de sistemas dentro de estas. Claro las muchas teorĆas estĆ”n a menudo en conflicto. AsĆ, cuando hablamos de psicologĆa tenemos que aclarar de cual sistema estamos hablando. Aunque existen muchos sistemas psicológicos, los tres mĆ”s grandes son el psicoanĆ”lisis, el conductismo, y el humanismo. La siguiente grĆ”fica demostrarĆ” sus distintivos en contraste con las Escrituras.
Instinto animalIdentidad ā Instintos bĆ”sicosSuperego ā aprendidoConcienciaOrientado a la realidad del egoToma decisiones
Animal condicionadoEvolucionado, dependiente y determinado por el entorno.Determinismo por Experiencia
BƔsicamente buenoPotencial internoMaduro como una flor
Creado por Dios / imagen de DiosPecado Original / CaĆdaSer lo que Dios quiere que sea
Problema
Conflicto entre la identidad y el superegoSocialización pobreNegación
Acondicionamiento ambiental
El entorno social obstaculiza la realización del potencial
Pecador caĆdo por elecciónHa pecado en contra de Dios
Responsabilidad
No es del hombre sino de otroVĆctima, no un violador
No del hombre sino del entorno
No del hombre ā pero responsable solo para sĆ mismo
Del hombre ā pero con dependencia en Dios
Culpa
Falsa
Innecesaria eliminada por reacondicionamiento
Innecesaria
Real ā debido a la elección voluntaria de desobedecer los estĆ”ndares de Dios
Tratamiento (General)
Identidad libre / a lado con la identidadIgnorar el superego / Encontrar le origenResocialización por un expertoControl / (āapoyoā y drogas) sin cura.
Reestructurar el entornoReacondicionamiento por un expertoCondicionamiento operante
Ayudarle a realizar su potencialReflejar ā enfocar en los sentimientos, no en los hechosRecursos propiosEncontrar respuestas dentro de uno mismo con una aceptación incondicional del terapeuta y consideración positiva
Justificación por la feSantificación / cambio bĆblico mediante el EspĆritu y la PalabraEnseƱar la Palabra y la doctrina correcta
Tratamiento de Culpa
Dirigir la culpa aEtiquetarla como falsa
EstƔndar de cambio
Solución internaAmarse a sà mismoAutorrealizarse
Enfocarse en los hechos (culpa real)Tratar con el pecado (responsabilidad personal)
Puede ser Ćŗtil en este punto mencionar algunos otras diferencias fundamentales entre la psicologĆa y la Escritura:
DIFERENCIA DE ENFOQUE: La Escritura esta centrada en Dios, la psicologĆa esta centrada en el hombre. La Biblia enseƱa que nuestro propósito en la vida es glorificar a Dios. Por tanto, todo lo demĆ”s esta subyugado a ese propósito. La psicologĆa siendo centrada en el hombre, tiene como su mĆ”ximo objetivo la felicidad del individuo.
DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE LA NATURALEZA HUMANA: Uno de los graves defectos de la psicologĆa es su antropologĆa. La psicologĆa enseƱa que la naturaleza humana es bĆ”sicamente buena, o al menos neutral. La Ćŗnica razón que las personas se comportan mal es debido a fuerzas externas (tales como la sociedad o los padres) que les causan daƱo. Siendo este el caso, cuando un psicólogo esta aconsejando a una persona se comporta de forma inapropiada, debe encontrar la fuente del dolor y eliminarlo. La Escritura enseƱa, sin embargo, que las personas se portan mal debido a que son pecadores con una naturaleza defectuosa y depravada.
DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE VALORES: La Biblia enseƱa absolutos. Existe lo malo y lo bueno en este mundo. La psicologĆa enseƱa el relativismo. Yo puedo tener, mis propios puntos de vista y usted puede tener los suyos; pero por todos los medios, no debo imponer mis valores sobre los suyos. Las implicaciones para la consejerĆa son obvias.
DIFERENCIA EN NUESTRA FUENTE PARA LAS RESPUESTAS: La PsicologĆa enseƱa que el individuo tiene las respuestas dentro de sĆ mismos. El trabajo del consejero es ayudar al aconsejado a descubrir estas respuestas. La Biblia dice que las respuestas son encontradas dentro de la Escritura segĆŗn las ha revelado Dios.
DIFERENCIA EN LA METODOLOGIA: La mayorĆa de las formas de la psicologĆa enseƱan que la clave para los problemas personales yace en algĆŗn momento en nuestro pasado. Como resultado, Dios puede ordenar que dejemos de estar enojados o ansiosos inmediatamente, sin buscar causas de raĆz basadas en el pasado.
Existe solo una mejor terapia āDe hecho el mismo resultado se puede esperar independientemente de que terapia se utilice.
La consejerĆa es igualmente efectiva para todos los problemas āEn general funciona mejor para las dificultades persistentes menos serias. Por ejemplo, no funciona bien para la depresión, las adicciones o la esquizofrenia.
El cambio de conducta es el resultado mĆ”s comĆŗn de la terapia āDe hecho el cambio de conducta no es comĆŗn, sin embargo el cliente a menudo se siente mejor simplemente porque el ha sido escuchado, comprendido, atendido y valorado. Por ejemplo, el cliente ha recibido en consejerĆa lo que el estaba buscando para una buena relación con las personas.
Los grandes cambios son la regla āLa evidencia es abrumadora de que los cambios fundamentales son raros. El cambio tĆpico es mucho mĆ”s modesto y muy lejos de las afirmaciones que se manejan. En pocas palabras, la cura en la terapia no es comĆŗn.
Entre mas larga la terapia, mejores son los resultados āEl hecho es que ninguna relación entre los resultados y la duración de la consejerĆa ha sido demostrado. Sin embargo, es positivo para las finanzas de los consejeros.
Los cambios de la terapia son permanentes o al menos mĆ”s duradero āLas tasas de reincidencia de mĆ”s del cincuenta por ciento son comunes y en el caso de las adicciones mĆ”s del noventa por ciento.
Un ciclo de terapia es la regla en la mayorĆa de los clientes āUno de los efectos mĆ”s consistentes e importantes de la consejerĆa es el deseo de mĆ”s consejerĆa.
Zilbergeld luego señala su conclusión:
El mensaje transmitido en la terapia y en la cultura a la larga es que si usted experimenta casi toda forma de descontento, usted debe conseguir la asistencia de expertos⦠Esto es desafortunado, porque muchos clientes serĆ”n decepcionados, por dos razones. La primera: no existe absolutamente evidencia que los terapeutas profesionales tengan un conocimiento especial sobre como cambiar la conducta, o para que obtener mejores resultados ā con cualquier tipo de cliente o problema ā que aquellos con poco o sin entrenamiento formal. En otras palabras, la mayorĆa de la gente puede probablemente obtener la misma clase de ayuda de los amigos, familiares, u otros que la que pueden obtener de los terapeutas. La segunda: como hemos visto, la gente no es del todo fĆ”cil de cambiar. Simplemente no podemos alterar nuestras vidas en las formas que ahora pensamos que queremos (Ibid., p. 92)
Gary Collins, un conocido psicólogo cristiano que enseƱa un enfoque integracionista, sorprendentemente esta de acuerdo. El dice que durante los pasados treinta aƱos, literalmente miles de estudios de investigación han examinado la efectividad de la psicologĆa y han demostrado que lo que Zilbergeld informa es verdad (Ibid., p. 93).
En segundo lugar, existe hoy muy poco entendimiento o deseo de la verdad bĆblica y de teologĆa. La Biblia no esta siendo expuesta en muchos pĆŗlpitos el dĆa de hoy. La radio cristiana satura las ondas de radio con programas de entrevistas y psicologĆa popular. Las revistas cristianas dirigidas a los laicos, estĆ”n llenas de testimonios pero carecen de alimento solido espiritual, y muy pocos creyentes estudian la Palabra por sĆ mismos. Como resultado, somos un pueblo muerto de hambre espiritual, que ya no son capaces de discernir la verdad del error. AsĆ, cuando un error atractivo como la psicologĆa levanta la cabeza, todos estamos demasiado dispuestos para aceptarlo como si fuera de Dios.
En tercer lugar, instituciones cristianas aparentemente buenas y respetadas, y lĆderes apoyan una mezcla de Escritura/psicologĆa. Algunos de nuestros mĆ”s finos seminarios, escuelas bĆblicas, y organizaciones de misiones promueven la āPsicologĆa cristianaā. Numerosas organizaciones paraeclesiĆ”sticas han surgido con el principal propósito de esparcir este error. ĀæEs de extraƱar que el creyente comĆŗn este confundido?
Sin embargo, aun cuando la psicologĆa ha hecho grandes avances en el cristianismo, esto no significa que haya unanimidad entre los psicólogos cristianos. De hecho, no existe tal cosa como una rama de la psicologĆa conocida como āPsicologĆa cristianaā. En vez de esto, lo que encontramos es una variedad de maneras en que varios tipos de psicologĆa secular han sido integrados con el cristianismo. A continuación haremos un breve resumen de los sistemas aceptados por algunos de los prominentes individuos en el campo de la PsicologĆa cristiana:
PANORAMA GENERAL DE LAS ENSEĆANZAS DE VARIOS PSICOLOGOS CRISTIANOS
Todos los hombres mencionados abajo creen en y promueven buenas causas y conceptos bĆblicos. No dudamos que estos individuos sean creyentes, ni tampoco intentamos juzgar sus motivos. Por lo que sabemos, todos aman al SeƱor y desean servir a Su pueblo. Sin embargo, el Dios que nos advierte no juzgar los motivos (1 Cor. 4:3-5), nos llama a discernir lo que esta siendo enseƱado en Su nombre (Tito 1:9). El propósito de esta sección es llamar la atención a algunas Ć”reas en las que los āPsicólogos cristianosā se han apartado de las enseƱanzas de la Escritura.
Bruce Narramore:
El es bĆ”sicamente un Rogeriano (vea la grĆ”fica) con algunos principios cristianos. En Integration of Psychology and Theology, Bruce Narramore dice: āToda verdad es la verdad de Dios, donde sea que se encuentreā (p. 13). āNo hay claramente una teorĆa o modelo o investigación cristiana (de la psicologĆa)ā (p.15). āLa iglesia tiene la responsabilidad de responder a las afirmaciones de la psicologĆa re-estudiando, clarificando, reafirmando, ampliando, o corrigiendo su comprensiónā (p. 19). Todo este clarificar y corrección, por supuesto, serĆ” a la luz de la recientemente āverdadā psicológica descubierta fuera de la Biblia.
Con esta filosofĆa en mente no nos sorprende encontrar esta declaración de Bruce Narramore: āBajo la influencia de los psicólogos humanistas como Carl Rogers y Abraham Maslow, muchos de nosotros los cristianos hemos comenzado a ver nuestra necesidad de amor propio y autoestimaā (Youāre Someone Special, p. 22).
Puesto que Collins claramente apoya la posición integracionista a lo largo de su libro, nos sorprende encontrar esta declaración al final: āEs demasiado pronto responder de manera decisiva si la psicologĆa y el cristianismo pueden ser integradosā (p. 130). Esta es una respuesta asombrosa para la propia pregunta de Collins āĀæPuedo confiar en la psicologĆa?ā En esencia, el no lo sabe; sin embargo, la incertidumbre no lo aleja, ni ha otros psicólogos cristianos, del aumento del mercado cristiano con respuestas psicológicas a los problemas de la vida.
James Dobson:
Dobson enseƱa muchas ideas novedosas antibĆblicas y anticientĆficas tales como la teorĆa Freudiana de que nuestras vidas estĆ”n bĆ”sicamente fijadas a los seis aƱos; el lado derecho del cerebro, el mito de lado izquierdo; la psicologĆa popular del orden del nacimiento; la mente de la nueva era sobre la materia. Su enseƱanza fundamental, sin embargo, tiene que ver con la autoestima. Sus ideas sobre este tema no se originan en la Escritura porque no se encuentran en la Escritura, sino mĆ”s bien en las enseƱanzas humanistas de Adler, Fromm, Maslow, y Rogers.
Las creencias de Dobson con respecto a nuestra necesidad de tener una buena imagen propia pueden ser encontradas en todos sus libros y prĆ”cticamente en cada programa radial de āEnfoque a la Familiaā. Su famosa ilustración de Lee Harvey Oswald (Hide or Seek, p. 18ff.) explica sus puntos de vista. En Prophets of Psychoheresy II, los autores lo resumen de esta manera: āla descripción de Dobson de la vida de Oswald revela una punto de vista psicológico influenciado por ideologĆas subyacentes del subconsciente Freudiano, la inferioridad Adleriana, y la creencia humanista en la bondad intrĆnseca del hombre y la victimización universal del individuo por los padres y la sociedad. El culpable es la sociedad (principalmente los padres) y el diagnóstico es una baja autoestima con sentimientos de inferioridad e insuficiencia. De hecho, esos sentimientos se presentan como agobiantes e incontrolables y causar asĆ rebelión. Por lo tanto, la solución universal a los problemas personales, la rebelión, la infelicidad y la hostilidad presentada en los libros de Dobson es elevar la autoestimaā (pp. 24-25).
La siguiente cita de Lo Que las Esposas Desean que los Maridos Sepan Sobre las Mujeres, el libro establece el sistema de Dobson: āSi pudiera escribir una receta para la mujer del mundo, proporcionarĆa a cada una de ellas una dosis saludable de autoestima y valĆa propia (tome tres veces diarias hasta que los sĆntomas desparezcan). No tengo duda que de esto es su mas grande necesidadā (p. 35).
Freud y Adler juegan un papel importante en la manera en que Crabb ve al hombre. Freud enseƱa que cada uno de nosotros esta controlado por un depósito de energĆa e impulsos que el llama subconsciente. Este es el tema bĆ”sico de Inside Out, como Crabb nos enseƱa a entrar en las regiones oscuras del alma para encontrar luz (p. 32). Mientras que en la cueva oscura del alma, exploraremos la imperfección de relaciones clave hasta que experimentemos una profunda decepción (p. 107). Esta confusión y decepción autoinducida supuestamente conduce a una conciencia de nuestro pecado de autoprotección para el amor (p. 196).
Pero como consejero bĆblico Wendell Millar dice: āLa luz no es encontrada en las regiones oscuras de nuestras almas sino en JesĆŗs (Juan 14:6) y en Su Palabra (Salmo 119:130). El crecimiento cristiano no se logra por conciencia propia sino en lugar de esto, es una obra de Dios (Fil. 1:6; 2:13) en el que el creyente obediente hace āSu buena voluntadā.
Minirth & Meier
En los escritos y ministerios de difusión de estos hombres, asĆ como los psicólogos cristianos mencionados arriba, mucho de sus enseƱanzas no surgen de la Escritura sino que pueden ser trazados hacia los psicólogos seculares. Si usted desea ser un Freudiano con una fachada bĆblica, Minirth y Meier serĆa una buena opción.
Note los siguientes puntos de vista, no encontrados en la Escritura sino en Freud, que son enseƱados por estos hombres:
DeberĆa ser obvio a estas alturas que creemos que la psicologĆa secular y el cristianismo bĆblico son totalmente incompatibles. Al mismo tiempo queremos dejar en claro que no estamos en contra de la consejerĆa que estĆ” alineada con las Escrituras. La Biblia estĆ” llena de instrucción con respecto a la consejerĆa, asesoramiento, amonestación, advertencia, reprensión, etc. (vea Rom. 15:14; Sal. 1; el libro de Proverbios por ejemplo). Sin embargo, encontramos que la consejerĆa no debe dejarse a los profesionales sino que es simplemente parte de la vida del cuerpo de Cristo. No dudamos que algunos tienen grandes dones, experiencia, y conocimiento en esta Ć”rea que otros, pero un gran consejo puede darse por cualquier creyente que conozca su Biblia. Puede ser de ayuda seƱalar algunas de las caracterĆsticas de la verdadera consejerĆa bĆblica:
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que la verdad emerge de la Biblia. Los integracionistas afirman que no contradicen la Biblia, pero no creemos que eso sea suficiente. En vez de esto, toda verdad respecto a la āvida y la piedadā debe surgir de la Palabra.
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que nuestro estĆ”ndar de pensamiento y conducta es encontrado en las Escrituras.
v La consejerĆa bĆblica utiliza principios encontrados en la Palabra de Dios junto con el poder del EspĆritu Santo para lograr un cambio en el pensamiento y en la conducta.
v La consejerĆa bĆblica enseƱa que el propósito principal de las personas es glorificar a Dios con sus vidas. El objetivo de la consejerĆa bĆblica no es principalmente para eliminar el juicio, sino ser del agrado de Dios, es decir, ayudarnos a ser conformados a la imagen de Cristo (Romanos 8:28, 29).
v La consejerĆa bĆblica tiene el mismo objetivo como predicación y enseƱanza bĆblica: glorificar a Dios, evangelizar a los perdidos, y discipular a los creyentes.
COMO CAMBIAR Y CRECER
La necesidad de cambio y crecimiento: Las caracterĆsticas de la inmadurez espiritual son encontradas en pasajes como Gal. 5:19-21, Col. 3:5, 8, 9 y 2 Tim. 3:2-7. Dios nos dice en estos pasajes y en otros que debemos espera que la gente no viva en el camino de Dios, siendo inestables y fĆ”cilmente engaƱadas, personas culpables, egoĆstas, y divisivas quienes aman las cosas malas, los chismes, con falta de autocontrol, enojados con la vida, mentirosos, engaƱadores, etc. Sin embargo, vivir de esta manera resultarĆ” en una serie de lo que muchos llaman hoy problemas emocionales y psicológicos. Si las personas estĆ”n esclavizadas a tales pecados porque nos sorprenderĆa que se sintieran no amados, paranoicos, ansiosos, encendidos, alterados, deprimidos, nerviosos y asĆ sucesivamente.
La humanidad esta perdida, moralmente depravada, bƔsicamente pecadores malvados que no desean la verdadera vida o la justicia (Efesios 2).}
Nuestros corazones (intelecto, emociones, voluntad) estĆ”n distorsionados y corruptos. Las Ćŗnicas respuestas dentro de nosotros son aquellas que engaƱan y nos decepcionan (JeremĆas 17:9).
Dios nos ha dado, valores eternos y objetivos en la Escritura que deben regir y gobernar nuestras vidas. Rechazar estos valores solo traerĆ” consecuencias eternas, pero en los tipos de problemas para los que las personas buscan terapia.
La confusión provocada por la sociologĆa secular a un lado, otro problema importante para el cristiano es una doctrina errónea del crecimiento. El ejemplo clĆ”sico del Perfeccionismo Wesleyano, iniciado por Juan Wesley y enseƱado por muchas ramas del cristianismo.
El Nuevo Testamento enseƱa que existen cinco partes para la santificación bĆblica:
Primero, la actividad de la Trinidad. El Padre (Juan 15:1-2), El Hijo (Juan 15:4,5); El EspĆritu (2 Corintios 3:18). Los sistemas que ignoran a Dios pueden producir un cambio externo, pero no la madurez espiritual.
Segundo, la actividad del hombre. No existen mandamientos en la Escritura dirigidos al EspĆritu Santo en lo que respecta a nuestro crecimiento espiritual, pero note que esta muestra de mandamientos dados al creyente: 2 Cor. 7:1; Efes. 4:1; 4:22-24; 1 Tim. 6:1; 2 Tim. 2:22; 1 Cor. 9:24-27.
Para la mayorĆa de los reformados el principal y mĆ”s distintivo artĆculo del credo es la soberanĆa de Dios. La soberanĆa significa gobierno, y la soberanĆa de Dios significa que Dios gobierna sobre Su creación con absoluto poder y autoridad. Ćl determina lo que va a suceder, y sucede. Dios no estĆ” alarmado, frustrado o derrotado por las circunstancias, por el pecado, o por la rebelión de Sus criaturas.
Las Doctrinas de la Gracia.
La teologĆa reformada enfatiza las doctrinas de la gracia, mĆ”s conocidas por el acrónimo TULIP aunque esto no se corresponde con los mejores posibles nombres para las cinco doctrinas.
La āTā representa la Depravación Total. Esto no significa que todas las personas son tan malas como podrĆa ser. Significa mĆ”s bien que todos los seres humanos se ven afectados por el pecado en cada Ć”rea de pensamiento y conducta, de manera que nada de lo que salga de cualquier persona aparte de la gracia regeneradora de Dios pueden agradar a Dios. En lo que se refiere a nuestra relación con Dios, todos estamos tan arruinados por el pecado que nadie puede entender correctamente ni a Dios ni los caminos de Dios. Tampoco buscamos a Dios, a menos que Ćl primero obre dentro de nosotros para llevarnos a hacerlo.
La āIā Representa la Gracia Irresistible. Pero cuando Dios obra en nuestros corazones, regenera y crea una voluntad interior renovada, entonces lo que era indeseable antes se vuelve algo deseable, y corremos hacia JesĆŗs tal como antes huĆamos de El. Los pecadores caĆdos se resisten a la gracia de Dios, pero Su gracia regeneradora es eficaz. Vence el pecado y lleva a cabo el propósito de Dios.
En esta serie pretendemos explorar cómo las Escrituras nos proporcionan marcos sólidos para los problemas de la vida. Un marco es algo mĆ”s que una serie de versĆculos bĆblicos sobre un tema. Las Escrituras reconocen las diversas formas en que Dios ha diseƱado a los seres humanos, las diversas formas en que experimentamos los problemas y las diversas formas en que se manifiestan los problemas. Por lo tanto, no nos proporciona un Ćŗnico enfoque para un problema comĆŗn, sino diversos enfoques que se adaptan a cada uno de nosotros en el punto en el que nos encontramos en los problemas de la vida. En lo que se refiere a la depresión, la Biblia nos ofrece al menos cuatro marcos diferentes para afrontarla.
Situación de vida ā A veces la depresión surge debido a lo que estĆ” sucediendo en nuestras circunstancias. Los cambios en la vida pueden tener un efecto dramĆ”tico en nuestra salud mental. Los detalles circunstanciales pueden ayudarnos a distinguir entre la tristeza desordenada y la tristeza lógica.
Sentimientos ā Obviamente entendemos la depresión como un sentimiento. Cómo nos sentimos es un reflejo de lo que pensamos. Si mis pensamientos estĆ”n dominados por problemas y evaluaciones negativas de mĆ mismo y de la vida, entonces voy a sentirme negativo. Estos sentimientos negativos tienden a reforzar mis valoraciones negativas. Se crea un pequeƱo cĆrculo en el que cuanto mĆ”s intensos son mis sentimientos, mĆ”s convencido estoy de su legitimidad.
En tercer lugar, considere un Paradigma de Autoconversación. Dado que la depresión suele estar muy relacionada con nuestros pensamientos y las cosas que nos decimos a nosotros mismos, voy a dedicar mÔs tiempo a este enfoque. En medio de la depresión causada por la autoconversación, Dios nos invita a contraatacar con la verdad. El Salmo 42 es un gran ejemplo de esta prÔctica.
El versĆculo 10, sin embargo, vuelve a esa importante conversación del alma: espera en Dios, porque volverĆ”s a alabarle. AsĆ que aquĆ aprendemos a ser honestos con nuestro dolor, a hablar con Dios de nuestro dolor, confusión y frustración, y aprendemos a hablarnos a nosotros mismos de esperanza en medio del dolor.
Entonces, Āæcómo es posible que un Salmo tan deprimente pueda ser Ćŗtil para el deprimido? En parte, creo que la respuesta es que fomenta la honestidad y la resistencia. AsĆ, por ejemplo, este salmo nos anima a soportar nuestro dolor. Es decir, a sentir nuestro dolor. No te resistas, no te sientas mal por sentirte mal, reconoce tus sentimientos⦠aunque duren mucho tiempo. No tienes que reprimir esas emociones oscuras, puedes reconocerlas. El salmista ciertamente lo hace.
En segundo lugar, el Salmo nos anima a soportar con el SeƱor. El salmista comienza en el versĆculo 1 Ā«clamando al SeƱorĀ». Incluso en su desesperación, incluso en su frustración, sigue hablando con el SeƱor. AsĆ que no abandones tu fe cuando la fe sea dura, cuando la vida sea dura. Sigue acudiendo a Dios. Dios conoce la depresión e incluyó un salmo oscuro en la Biblia para reflejar los estados en los que podemos encontrarnos. Lo escribió por nuestro bien, para ayudarnos a seguir adelante, a aguantar y a seguir adelante. Casi todas las depresiones requieren ciertos niveles de resistencia, y las Escrituras y el EspĆritu de Dios pueden ayudarnos a resistir.
En cuanto a los redimidos, sĆ, aĆŗn pecamos, pero el odio y la ira de Dios se vertieron de una vez y para siempre sobre JesĆŗs en vez de nosotros y ahora nos ve vestido con la justicia de su Hijo. La justicia de Cristo fue trasladada a nuestro cuenta (2 Corintios 5:21). Por lo tanto, Ćl ama a aquellos por los que Cristo murió, con un amor salvĆfico especial como un amor Ćŗnico de un esposo por su novia. Debido al amor de Dios, ya no somos el objeto del odio de Dios. Para los no elegidos, el amor de Dios se muestra a toda la creación por lo que les permite vivir la āgracia comĆŗnā (Mateo 5:45). En otras palabras, Dios estĆ” conteniendo Su ira hacia los no elegidos y darles lluvia, comida, y placer en esta vida.
Como muchas afirmaciones bĆblicas, no debe ser absolutizada, particularmente cuando se trata de olvidar lo que estĆ” detrĆ”s.
El apóstol casi con toda seguridad toma esta metĆ”fora de la arena ā la longitud del campo en Atenas era de 607 pies desde los bloques de salida hasta el poste de llegada.
Reflexionar sobre la obra de la gracia de Dios en nuestras propias vidas ā predestinados, llamados, justificados, el progreso hasta la fecha en la gracia santificante, y todo lo que precede a la gloria que nos espera.
Arrepentirse o profundizar en el arrepentimiento de los pecados no confesados o confesados superficialmente.
Reparar las relaciones que deberĆan haberse arreglado hace mucho tiempo ā es trĆ”gico cuando muere un hermano o hermana con el que no nos hemos reconciliado.
Para guiarnos de la contrición, a las promesas del Evangelio, por la gracia y la gloria que se encuentra en Cristo, en la búsqueda de la santidad.
A. Acelera (y de hecho es parte de) la santificación y el progreso que Pablo persigue en la bĆŗsqueda de la plena conformidad con Cristo ā la ingratitud y la impenitencia en realidad frenarĆ”n nuestro caminar y nos obstaculizarĆ”n en esta carrera.
B. Nos anima y nos estimula cuando pensamos en lo que Dios ya ha hecho, y sabiendo que Ćl es fiel, y seguramente continuarĆ” haciendo lo mismo ā Ćl es el mismo ayer, hoy y siempre.
C. Glorifica a Dios y estĆ” ordenado en la Escritura ā ya que A y B todo obrarĆ” para bien.
Es malo mirar hacia atrƔs en las siguientes circunstancias:
Cuando nos llena de una pena impropia, un resentimiento amargo o un desĆ”nimo sombrĆo, hay algunas cosas que necesitan ser decididamente Ā«encarpetarloĀ» si queremos correr bien.
Cuando nos encerramos en nosotros mismos en una introspección malsana sobre los pecados anteriores, no podemos deshacer los problemas que no se pueden resolver y que no hemos causado.
Cuando estamos llenos de vanos arrepentimientos sobre decisiones que tomamos que fueron tontas o imprudentes y que nos dejan en dolor, vacilantes o confundidos ā Cristo derramó su sangre y se ofreció a sĆ mismo por (y a) nosotros para quitar estos grilletes de nuestros pies y sogas de nuestros cuellos (en cambio debemos confiar en Dios, mientras esperamos con optimismo, para ver cómo nuestros numerosos, trĆ”gicos, errores serĆ”n soberanamente anulados, en el amor, para bien).
Cuando empezamos a jactarnos ante el SeƱor en nuestro pedigrĆ, herencia, religión, rituales, servicio, esfuerzos como obras de justicia por las cuales nos justificamos.
Cuando comenzamos a jactarnos ante Dios en cualquiera de los casos anteriores y por lo tanto volvemos nuestra mirada hacia nosotros mismos (y nos alejamos de Cristo que se nos ofrece gratuitamente en los medios de gracia).
Recuerden, siempre, Ā”mirar a Cristo! Y si estĆ”s plagado de la tendencia a mirar hacia atrĆ”s de manera equivocada, o si siempre estĆ”s mirando por encima del hombro al pecado, acelera el paso, mira a Cristo ā Su mirada siempre fue correcta. Ā”Ćl fijó ambos ojos en la Cruz! Lo hizo para ganar (y luego conceder a los que lo piden) la gracia sobreabundante de mantener los ojos fijos en Ćl.
Una vez me presentaron en una convención como el hombre que es mucho mĆ”s simpĆ”tico en persona que en sus libros. No pude evitar reĆrme, ya que esta presentación era sin duda una broma amistosa. Pero habĆa verdad en esas palabras, y yo lo sabĆa.
Dios me ha dado la responsabilidad de luchar por mi rebaƱo, y estoy llamado a llegar muy lejos para hacerlo.
Charles Spurgeon utilizó la imagen de la espada y la paleta para describir esta doble realidad pastoral: con la paleta, el pastor estĆ” construyendo cuidadosamente su iglesia. Y con la espada en la otra mano, estĆ” luchando para proteger lo que ha construido. La imagen de un pastor como alguien que, por un lado, es un pastor tierno y, por otro, un guerrero que lucha contra el enemigo, es fundamental para la noción bĆblica de pastor.
Pablo advierte a los ancianos de Ćfeso de esta realidad en Hechos 20: que entrarĆan lobos de entre ellos, que no perdonarĆan al rebaƱo (Hechos 20:29). Hombres malvados se levantarĆan y llevarĆan a muchos por mal camino, y hoy estamos presenciando exactamente eso. Este es el estado actual de nuestra iglesia.
Mi oración y anhelo, no sólo por los pastores sino por todos los creyentes, es que lleguen al final de sus vidas y puedan exhalar con el apóstol Pablo, He peleado la buena batalla. Y mientras estemos vivos, esta lucha nunca terminarÔ. Los personajes cambian, los escenarios cambian, pero la batalla sigue siendo la misma: la lucha es siempre y para siempre por la Palabra de Dios.
Hay un viejo refrĆ”n que dice que si luchas la batalla en todas partes menos donde es mĆ”s intensa, eres un soldado infiel. He visto la triste realidad de ese dicho ante mis ojos. Los lĆderes de la iglesia deben ir al punto del conflicto mĆ”s feroz, y luego deben permanecer allĆ.
No basta con adoptar una postura donde no hay lucha. El terreno donde se libra la batalla es donde se demuestra la fidelidad.
Pero comprendo los estragos que puede causar la lucha. Recuerdo haber leĆdo la triste biografĆa de A.W. Pink, una mente tan formidable y un erudito tan fiel. Pasó la mayor parte de su vida estudiando, predicando y pastoreando y, sin embargo, en sus Ćŗltimos dĆas, se encontró recluido en un pequeƱo apartamento de la costa norte de Escocia. Lo Ćŗnico que le quedaba era hostilidad hacia el mundo.
¿Cómo acabó as�
A.W. Pink se cansó del rechazo, de la batalla. Dejar el pastorado fue potencialmente el momento decisivo en la caĆda de A.W. Pink. Se alejó de una congregación amorosa de personas que equilibraban los desafĆos y las decepciones del ministerio con amor y aliento. Abandonar el ministerio pastoral y convertirse en un pastor errante sin ningĆŗn lugar al que acudir para ser abrazado y amado es algo peligroso. Deja al pastor vulnerable al cansancio de la lucha. El ministerio consiste en luchar contra el enemigo por el bien de la verdad y la protección de tu pueblo, y luego derramar tu corazón a una congregación de personas que te amarĆ”n y te sostendrĆ”n en sus corazones. Esto es lo que llena de alegrĆa mi corazón de pastor.
Soy un defensor de la verdad, y la Iglesia es el pilar y el apoyo de la verdad. En definitiva, vivo para la verdad. Nunca quiero tergiversar la verdad. Pero una vez que comprendo la Palabra de Dios, no se me pasa por la cabeza lo que puedan pensar los demÔs. Mi suposición es que los santos abrazarÔn la verdad, y los perdidos la rechazarÔn. Nuestro Señor enseñó la verdad pura y fue crucificado a mano de las multitudes. El mundo es hostil a la verdad, que es la razón por la que hay una batalla.
Mi trabajo es defender fielmente la verdad, no complacer a los hombres.
En los primeros aƱos de mi vida y de mi ministerio pastoral, el enemigo solĆa estar fuera de la Iglesia: en las sectas, en las falsas religiones y en la flagrante impiedad. Pero ahora el enemigo -parece que cada dĆa- encuentra nuevas grietas por las que colarse en la Iglesia. En mi ministerio de hoy, apenas recibo hostilidad de los que estĆ”n fuera de la iglesia, pero recibo mucha de los que estĆ”n dentro de ella. Y esto es exactamente lo que Judas dijo que sucederĆa. Judas escribe:
Amados, por el gran empeƱo que tenĆa en escribiros acerca de nuestra comĆŗn salvación, he sentido la necesidad de escribiros exhortĆ”ndoos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos. Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impĆos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro Ćŗnico Soberano y SeƱor, Jesucristo. (Judas 3-4, la cursiva es mĆa)
En este pasaje se me ordena contender fervientemente por la fe revelada en las Sagradas Escrituras que ha sido ātransmitida una vez para siempre a los santos.ā Esta es la esencia misma de la vida cristiana.
La vida cristiana no trata de personalidades u opiniones; trata de la verdad.
Judas es el Ćŗnico libro de las Escrituras enteramente dedicado a la lucha por la verdad. En el Nuevo Testamento, Judas se sitĆŗa a la sombra del libro del Apocalipsis, y sigue inmediatamente a 1-3 Juan, libros enteramente dedicados al concepto de la verdad. Por ejemplo, los primeros versĆculos de 2 Juan dicen:
Pero el EspĆritu dice claramente que en los Ćŗltimos tiempos algunos apostatarĆ”n de la fe, prestando atención a espĆritus engaƱadores y a doctrinas de demonios. (1 Tim. 4:1)
Este versĆculo advierte de los falsos maestros que han perdido todo temor de Dios, que han cauterizado de tal manera sus conciencias que sus conciencias estĆ”n marcadas en silencio.
Pablo advierte a los creyentes tesalonicenses: āQue nadie os engaƱe en ninguna manera, porque no vendrĆ” sin que primero venga la apostasĆa y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición,ā (2 Tesalonicenses 2:3). Viene una apostasĆa, una enorme deserción de la iglesia.
El libro de 2 Pedro advierte que vendrƔn falsos maestros. Pedro escribe:
La batalla se libra entre la verdad y los que propagan el error. Pedro escribe que ya vienen; y luego Judas dice que ya estĆ”n aquĆ. Llegaron los falsos maestros. Y ahora es una parte esencial de la vida cristiana de cada creyente ejercitar el discernimiento y entrar en batalla contra estas amenazas inminentes sobre y dentro de la iglesia.
La historia de la Iglesia es una larga guerra. Es implacable y exige valentĆa. El discernimiento es necesario en todo momento. Requiere audacia y sacrificio, sacrificio de popularidad, relaciones y amistades queridas. Pero la verdad merece la pena.
El breve ensayo de Jonathan Edwards sobre el Orgullo Espiritual sin Indulgencia 1 es algo que todos los pastores o cristianos deben leer en posiciones de liderazgo. En ese trabajo, Edwards escribe: Ā«La primera y la peor causa de errores que prevalecen en [nuestros dĆas], es el orgullo espiritual . Esta es la puerta principal por la cual el diablo entra en los corazones de aquellos que tienen celo por el avance de la religión Ā«. 2 Hay algunos asuntos mĆ”s difĆciles de hablar y mĆ”s insidiosos que el orgullo espiritual. ĀæCómo recomienda un artĆculo sobre el orgullo espiritual a alguien sin ser acusado de orgullo espiritual? ĀæCómo se escribe un artĆculo sobre el orgullo espiritual sin estar sujeto al orgullo espiritual? Incluso hablar de eso es un peligro. Pero se debe hablar de eso.
Hay un tipo especĆfico de orgullo espiritual sin discernimiento que creo que no se discute con frecuencia y es especialmente difĆcil de reconocer: el peligro de la justicia doctrinal . Lamentablemente, creo que es un peligro particularmente frecuente entre los cristianos reformados y con mentalidad teológica. Es un peligro en el que he caĆdo a veces. Por justicia doctrinal, me refiero a confiar en tu corrección doctrinal como tu justicia, en lugar de confiar en Cristo como tu justicia. La diferencia puede ser muy sutil y, por supuesto, estarĆ” marcada por la humildad o el orgullo.
Discernimiento De La Justicia Doctrinal Edwards seƱala que el orgullo espiritual puede ser difĆcil de discernir y ocultar fĆ”cilmente porque puede parecer justicia y preocupación por la verdad. Se ve bien, hasta que no lo hace. Ćl dice: Ā«El orgullo espiritual en su propia naturaleza es tan secreto, que no se discierne tan bien por la intuición inmediata sobre si misma, como por los efectos y los frutos de ella ⦠El orgullo espiritual se dispone a hablar de los pecados de otras personas ⦠el orgullo es espiritual es muy propenso a sospechar de los demĆ”s; mientras que un santo humilde es muy celoso de sĆ mismo, desconfĆa tanto de cualquier cosa en el mundo como de su propio corazónĀ»3.
La justicia doctrinal es muy similar. Se discierne mĆ”s exactamente en su fruto: por la forma de comunicación de alguien, por su respuesta a la crĆtica o la corrección. El Ćdolo de la justicia doctrinal estĆ” especialmente expuesto en una actitud defensiva enojada y hostil cada vez que se cuestiona. Esto se debe a que se ha convertido en una cuestión de identidad y rectitud personal. Para hacer eco de Edwards, aquĆ hay algunas evidencias posibles de una persona doctrinalmente justa:
Ā· Propenso a la crĆtica y la sospecha de la fidelidad doctrinal de los demĆ”s.
Ā· Pasar una cantidad excesiva de tiempo en la crĆtica de las posturas de los demĆ”s, en lugar de una promoción positiva de la belleza del Evangelio.
· Creer que la corrección doctrinal es un requisito para la salvación personal.
· Tener una comprensión estrecha y formulista de las doctrinas teológicas, con la rapidez para ser sospechoso y atacar cualquier formulación que no concuerde exactamente con el lenguaje propio.
· Ponerse rÔpidamente a la defensiva, enojado e impaciente cuando se expresan preguntas y preocupaciones con respecto a su posición doctrinal; tomÔndolo personalmente
· Corregir a los demÔs con dureza e impaciencia.
Ā· Pasar tiempo excesivo discutiendo (en realidad peleĆ”ndose) sobre teologĆa en lĆnea (o fuera de lĆnea), mientras se descuida la devoción personal, la oración, la familia, las relaciones, el servicio, etc.
Ā· Tratar cada artĆculo de teologĆa en cada discusión como una colina en la que morir.
· Amar la verdad y las ideas mÔs que a las personas (y a Dios).
· Justificar el estudio teológico mientras se descuida o minimiza el papel de las relaciones, el asesoramiento y el servicio a los demÔs en la iglesia.
· Creer que el ministerio pastoral implica el estudio y la predicación con exclusión de la hospitalidad, el ministerio personal, el discipulado, el asesoramiento, etc.
Ā· No creer que la justicia doctrinal es incluso una posibilidad o preocupación legĆtima.
Ā· Escribir artĆculos sobre justicia doctrinal para afirmar su propia virtud espiritual. (ĀæPuedes ver lo pernicioso que es esto?)
Para que no se malinterprete el punto, ser āValiente para la Verdadā es algo bueno. Ser celoso para defender la doctrina no es automĆ”ticamente orgulloso. Aquellos que defienden vocalmente la doctrina bĆblica no deben ser automĆ”ticamente asumidos o juzgados como doctrinalmente justos. De hecho, la doctrina bĆblica necesita ser defendida y afirmada valientemente y con firmeza. De manera similar, la teologĆa histórica y el Confesionalismo Reformado son crucialmente importantes: Ā”un āImperativo de Credoā! Una actitud negativa hacia la teologĆa histórica y una minimización de la importancia del Confesionalismo es peligrosa. Tal actitud por sĆ misma revela su propio problema de autosuficiencia y falta de humildad.
Ā”Pero eso es lo que hace que la justicia doctrinal entre hombres y mujeres ortodoxos sea tan particularmente perniciosa! Ā”Puede parecer tan justo! Pueden ser los doctrinalmente preocupados y fieles quienes pueden estar en mayor peligro de orgullo doctrinal. Puedes tener razón y estar luchando en las batallas correctas, y aĆŗn estar equivocado. Tristemente, la historia nos muestra repetidamente a hombres teológicamente ortodoxos, confesionales, que lucharon por la verdad en las batallas correctas ⦠y sin embargo, quienes probaron que ni siquiera eran cristianos, que abandonaron la fe o cayeron en pecado no arrepentido . ĀæCómo sucede eso? El celo por la verdad a veces puede llegar a ser completamente egoĆsta y abstraĆdo de cualquier fe real en Dios. Es aterrador lo fĆ”cil que es confiar en el lugar equivocado.
Sin Amor, No Soy Nada No podemos pensar que el conocimiento nos lleve al cielo o nos asegure nuestro lugar. El apóstol Pablo correctamente advirtió que āEl conocimiento envanece, pero el amor edificaā (1 Cor. 8:1). Ā«Si⦠entendiera todos los misterios y todo conocimiento,ā¦pero no tengo amor, nada soyā (1 Cor.13:2). Pablo anticipa que puedes entender mucho y no tenerlo como real y poderoso sobre tu corazón. El conocimiento en sĆ mismo puede ser un peligro y un engaƱo.
El antĆdoto contra la justicia doctrinal es una fe personal y una esperanza solo en Cristo, que conduce a la humildad personal y al amor compasivo. La teologĆa no te salva; JesĆŗs lo hace. Y eso crea humildad y gracia en el corazón.
John Newton tenĆa razón cuando dijo: āSi alguna vez llego al cielo, espero encontrar tres maravillas allĆ: Primero, conocer a algunos que no habĆa pensado ver allĆ; segundo, echar de menos a algunos que habĆa pensado encontrar allĆ; y tercero, la mayor maravilla de todas, Ā”encontrarme allĆ!.ā Que Dios nos conceda tal humildad, confianza y maravilla ante la gracia de Dios.
Parte IV, Sección I de su obra mÔs extensa, Algunos Pensamientos Sobre El Presente Avivamiento De La Religión, Edwards, J. (1974). Las Obras de Jonathan Edwards (Vol. 1, p. 398-403). Banner de Truth Trust.
Verdades Que Debes Considerar Cuando EstƔs Enojado Por Jim Newheiser
La clave para superar el enojo es lo que le dices a tu propio corazón (Proverbios 4:23), especialmente en temporadas en las que tu enojo puede ser provocado. En lugar de simplemente contar hasta diez, o hasta mil, una persona enojada necesita detenerse y llenar su mente con verdades bĆblicas para que pueda vencer la ira en su corazón y convertirse en una persona de gracia. Cuando la ira aumenta, estas verdades no vienen automĆ”ticamente a la mente. La persona airada suprime estas verdades para poder seguir alimentando, justificando y expresando su ira. Debe aprender en los momentos cruciales de la tentación a poner su mente en las cosas de arriba porque estĆ” unido a Cristo (Colosenses 3:1-3). Tan pronto como llega la tentación, es Ćŗtil repasar las siguientes verdades y las Escrituras relacionadas. Estas verdades redirigen nuestros corazones de la ira diabólica a la gracia cristiana.
Cuando estemos tentados a responder a las personas o a las circunstancias con ira pecaminosa, es la renovación de nuestras mentes con estas verdades bĆblicas lo que nos capacitarĆ” para caminar en gracia y humildad.
*Adaptado del minilibro ”Socorro! Mi ira EstÔ Fuera De Control por Jim Newheiser.