ĀæQuiĆ©nes son los ā€œsiete EspĆ­ritus de Diosā€? | MARK HITCHCOCK

ĀæQuiĆ©nes son los ā€œsiete EspĆ­ritus de Diosā€?

POR MARK HITCHCOCK

Una de las descripciones potencialmente confusas del Apocalipsis es la referencia a los ā€œsiete EspĆ­ritusā€ o ā€œsiete EspĆ­ritus de Dios,ā€ que se mencionan cuatro veces (1:4; 3:1; 4:5; 5:6). ĀæSignifica esto que hay siete EspĆ­ritus Santos?

Hay dos puntos de vista ortodoxos principales sobre la identidad de los siete Espíritus. Primero, algunos creen que esto se refiere a siete seres angélicos que estÔn ante el trono de Dios en el cielo. Este punto de vista es posible porque los Ôngeles a veces son llamados espíritus. El problema con este punto de vista es que Apocalipsis 1:4 dice: «Gracia a vosotros y paz, de parte del que es y del que era y del que ha de venir, y de los siete Espíritus que estÔn delante de su trono». Los Ôngeles no pueden ser la fuente de esta bendición que viene de Dios mismo. Sean quienes sean los siete Espíritus de Dios, deben ser iguales a Dios.

Por esta razón, es mejor interpretar «los siete Espíritus» como una referencia al Espíritu Santo. Pero esto plantea otra pregunta obvia: ¿Por qué referirse al Espíritu Santo de esta manera? Es interesante que el Espíritu Santo se mencione cuatro veces de esta manera, pero a menudo se le llama sólo Espíritu (1:10; 4:2; 17:3; 21:10). Las frases «siete Espíritus» y «siete Espíritus de Dios» son utilizadas por Juan «sólo cuando la perspectiva es la del cielo». [50] Esta es la forma celestial que tiene Juan de referirse al Espíritu Santo. Pero, de nuevo, ¿por qué este título en particular?

Algunos creen que el Espíritu Santo se describe así porque opera en las siete iglesias (Apocalipsis 1:11). Es posible, pero los siete Espíritus de Dios son enviados a todo el mundo en Apocalipsis 5:6, no sólo a las siete iglesias, por lo que este punto de vista parece inadecuado para explicar todos los usos de este título. La mejor interpretación es tomar esto como una referencia a dos pasajes del Antiguo Testamento. El primero es Isaías 11:2-5:

Y reposarÔ sobre él el Espíritu de JehovÔ; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de JehovÔ. Y le harÔ entender diligente en el temor de JehovÔ. No juzgarÔ según la vista de sus ojos, ni argüirÔ por lo que oigan sus oídos; sino que juzgarÔ con justicia a los pobres, y argüirÔ con equidad por los mansos de la tierra; y herirÔ la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matarÔ al impío. Y serÔ la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura..

Algunos se oponen a utilizar Isaías 11:2-5 porque sólo se enumeran seis actividades del Espíritu, no siete. Sin embargo, la Septuaginta, que es la primera traducción griega del Antiguo Testamento, añade una séptima virtud -la divinidad- a las seis. [51] El siete es el número de la terminación o la perfección, por lo que la mención de los siete Espíritus puede entenderse como una referencia al carÔcter y el ministerio del Espíritu en su plenitud.

La segunda alusión del Antiguo Testamento es a Zacarías 4:2-6:

Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lÔmparas encima del candelabro, y siete tubos para las lÔmparas que estÔn encima de él; Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda. Proseguí y hablé, diciendo a aquel Ôngel que hablaba conmigo: ¿Qué es esto, señor mío? Y el Ôngel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de JehovÔ a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho JehovÔ de los ejércitos.

Juan parece mezclar maravillosamente estos dos pasajes como método simbólico para referirse al único Espíritu Santo. [52]

Tomado de: https://evangelio.blog/2021/04/22/quines-son-los-siete-espritus-de-dios/

ĀæPuedes Ser Cristiano Sin Ir A La Iglesia? | Phil Newton

ĀæPuedes Ser Cristiano Sin Ir A La Iglesia?

Phil Newton

Lo he oído muchas veces. «Bueno, no tienes que asistir a la iglesia para ser cristiano.» «Asistir a la iglesia no te convierte en cristiano». «No necesito la iglesia; adoro a Dios a mi manera.»

En cada caso, alguien intenta proporcionar una barrera para continuar la conversación sobre el evangelio y sus efectos en toda la vida de una persona. En el incómodo momento de confrontación (suave o firme) sobre el pecado, la muerte y resurrección de Cristo, el llamado al arrepentimiento y a la fe, y el llamado continuo del discipulado cristiano, esa persona quiere apartarse y aún así sentirse satisfecha sobre su posición con Dios.

Entonces, Āæpuede ser cristiano sin ir a la iglesia? Si uno quiere decir si la asistencia a la iglesia salva a alguien, tenemos que estar de acuerdo en que no es asĆ­. Jesucristo salva. Ciertamente, la falta de asistencia a la iglesia probablemente inhibe la fe en Cristo al no estar bajo la proclamación del evangelio. Pero la pregunta no es realmente si asistir a la iglesia salva a alguien, eso es sólo un ardid para alejar la conversación de las realidades puntuales del evangelio. En cambio, ĀæquĆ© sucede una vez que una persona se une a Jesucristo a travĆ©s de la fe en Ɖl? ĀæPuede esa persona, a pesar de su profesión de Cristo, mantener un enfoque independiente del cristianismo y ser legĆ­timamente un verdadero creyente?

Consideremos algunas cosas que encontramos en la Escritura, ya que sólo la Escritura es el fundamento de nuestra fe y prÔctica. Nuestras opiniones e incluso nuestras tradiciones familiares (algunos no asisten a la iglesia pero profesan ser cristianos como lo han hecho sus padres) no importan en este momento.

JesĆŗs estableció una comunidad con sus primeros seguidores (por ejemplo, Mateo 4:18-5:2). Llamó a un grupo de hombres que pasaron tres aƱos con Ć©l discutiendo la verdad bĆ­blica, escuchando sus enseƱanzas, orando juntos, sirviendo juntos, teniendo compaƱerismo juntos, aprendiendo a vivir en relación unos con otros, y preparĆ”ndose para dirigir las comunidades de creyentes que se multiplican en el primer siglo. Sabemos que no fueron sólo los hombres los que siguieron, sino tambiĆ©n las mujeres las que se volvieron firmes en la iglesia primitiva (Lucas 8:1-3; 23:49). La Ćŗnica vez que JesĆŗs no incluyó a un verdadero creyente en la comunidad que lo siguió fue con el hombre que JesĆŗs liberó e hizo una nueva creación, que llamamos el endemoniado Gadareno. QuerĆ­a seguir a JesĆŗs y a su comunidad, pero JesĆŗs lo envió en misión a su tierra natal de DecĆ”polis, donde proclamó ā€œlas grandes cosas que JesĆŗs habĆ­a hecho por Ć©lā€ (Marc. 5:1-20).

Antes de Su ascensión, JesĆŗs encargó a Sus seguidores que hicieran discĆ­pulos, los bautizaran, y luego los enseƱaran a observar fielmente (obedecer, poner en prĆ”ctica, vivir en) todo lo que Ɖl les habĆ­a enseƱado (Mateo 28:19-20). La Gran Comisión dirigió la obra del evangelio que debĆ­a realizarse dentro del marco continuo de la comunidad cristiana. La enseƱanza continua y el pastoreo hacia la fiel observancia de las enseƱanzas de Cristo no se hace en forma aislada. Tampoco es necesaria la rendición de cuentas para mantener nuestros pies espirituales al fuego de la obediencia hecha en solitario. Necesitamos el cuerpo de Cristo si queremos seguir a JesĆŗs. JesĆŗs mismo se lo prescribió.

Me doy cuenta de que algunos rĆ”pidamente vuelven a ver cómo pueden ver la enseƱanza cristiana en Internet o en la televisión o escuchar mensajes de audio. Ese es un suplemento maravilloso y una gran ayuda cuando uno estĆ” confinado en casa, pero no hace nada hacia la aplicación en el contexto de la comunidad. Muchos de los mandamientos en el Nuevo Testamento son relacionales. ā€œEntonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestĆ­os de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportĆ”ndoos unos a otros y perdonĆ”ndoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, asĆ­ tambiĆ©n hacedlo vosotros.ā€ (Colosenses 3:12-13). Esas no son órdenes de confinamiento solitario en la casa de uno. Son órdenes de comunidad: aprender a aplicar el Evangelio y su poder y belleza en el contexto de las relaciones dentro de la iglesia local. De esa manera el evangelio brilla a travĆ©s de la vida en comĆŗn de la iglesia. Para reforzar aĆŗn mĆ”s esa interpretación, el equilibrio de Pablo en ese pĆ”rrafo de Colosenses tres apunta directamente hacia Ā» enseƱƔndoos y amonestĆ”ndoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazonesĀ» (Colosenses 3:14-17). Una vez mĆ”s, estas son acciones que se llevan a cabo con referencia a la iglesia local. No son para los segregacionalistas espirituales que piensan que son demasiado buenos para reunirse con otros o que no necesitan a nadie mĆ”s para vivir como cristianos o que nadie puede aportar a su manera superior de pensar.

”Uno lee las escenas en el cielo y nunca, nunca se trata de ser aislacionista! Esas escenas alrededor del trono son siempre con las masas de gente redimida por la sangre de Cristo, que comparten las alegrías de Su presencia juntos para siempre (por ejemplo, Apocalipsis 5:11-14; 7:9-17).

¿Puedes ser cristiano sin ir a la iglesia? Mejor pregunte, ¿cómo puede alguien que profesa ser redimido por la sangre de Jesucristo pensar en no reunirse con su cuerpo cada semana? (Hebreos 10:25) Aunque asistir a la iglesia no salva a nadie, no encontramos ni una pizca de evidencia bíblica de que los verdaderos cristianos no buscaban reunirse unos con otros. Por el contrario, el peso de la evidencia en los Evangelios, Hechos, las Epístolas y el Apocalipsis es que Cristo nos salva para unirnos a Su cuerpo, el cual Pablo declara que es la iglesia (Ef 1:22-23). A través de los siglos, los cristianos han sacrificado literalmente sus vidas para reunirse con el cuerpo de Cristo, la iglesia. Gracias a Dios, lo siguen haciendo hoy.

Declarar que uno no necesita asistir a la iglesia para ser cristiano es exponer una traición en el pensamiento y la prÔctica de la efectividad y el poder del evangelio. Los verdaderos cristianos y las congregaciones locales van juntos.

EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGƍA

EL CRISTIANO Y LA PSICOLOGƍA

Por Gary E. Gilley

Traducción: Armando Valdez

Por cualquier estƔndar la psicologƭa ha tenido un gran impacto sobre la comunidad cristiana durante los pasados treinta aƱos. Ya sea que el impacto haya sido positivo, negativo o neutral es a menudo el tema de un debate candente.

Los integracionistas creen que puesto que toda la verdad es la verdad de Dios la integración de la verdad bĆ­blica con la ā€œverdadā€ psicológica no es un gran problema. Siempre y cuando la ā€œverdadā€ Psicológica no contradiga la Biblia puede ser de confianza. Los Narramores asĆ­ como Minrith Y Meier serĆ­an buenos representantes de este campo. Vea el libro de Bruce Narramore: The Integration of Psychology and Theology [La integración de la PsicologĆ­a y la TeologĆ­a].

Los no integracionistas, por el otro lado, creen que es imposible integrar la Palabra de Dios con las perspectivas humanas de la sociologĆ­a. Insisten en que la Biblia y la psicologĆ­a no tiene una base en comĆŗn. En este campo estarĆ­an Jay Adams, los Bobgans, y Jim Owen. Un excelente libro defendiendo esta posición es el libro de Owen Christian Psichology’s War on God’s Word [La Guerra Psicológica Cristiana sobre la Palabra de Dios].

Una tercera perspectiva separa la verdad bíblica de la verdad psicológica y no hace ningún intento de reconciliar a las dos. La idea detrÔs de esta posición es que las Escrituras tratan con los temas espirituales y teológicos, mientras que la psicología maneja los problemas mentales y psicológicos que estÔn fuera del alcance de la Biblia. Si uno tiene un problema espiritual debe ir a la Biblia; si alguien tiene un problema como la ansiedad, la culpa, la aceptación de sí mismo, inseguridad, etc. Debe ir a la psicología.

Entonces existen aquellos que afirmarĆ­an ser consejeros bĆ­blicos quienes simplemente toman prestado lo mejor que la psicologĆ­a puede ofrecer sin integrarla realmente con la Palabra. Larry Crabb toma este enfoque el cual llama: ā€œAmargar a los egipciosā€ (Effective Biblical Counseling, p. 47-56). Lo siguiente es lo que Crabb ha tomado prestado de los egipcios (psicólogos seculares) que el siente es necesario para su sistema. Como puede verse fĆ”cilmente, Crabb es un integracionista ya sea que acepte el tĆ­tulo o no:

El hombre es responsable (Glasser) de creer la verdad la cual resultarĆ” en una conducta responsable (Ellis) que le proveerĆ” significado, esperanza (Frankl) y amor (Fromm) y servirĆ” como una guĆ­a (Adler) para vivir eficazmente con otros como – el yo y los demĆ”s- un persona aceptada (Harris) que se comprende a sĆ­ mismo (Freud) que se expresa adecuadamente (Perls), y quien conoce como controlarse a sĆ­ mismo (Skinner) (Ibid., p. 56).

Al escribir este artĆ­culo, nos damos cuenta que la PsicologĆ­a Cristiana se ha convertido en una especie de ā€œvaca sagradaā€; como Jim Owen dice en Christian Psychology’s War on God’s Word: ā€œLa presuposiciones y los mĆ©todos de consejerĆ­a de la psicologĆ­a se han convertido tan integradas al pensamiento evangĆ©lico en cada nivel que atreverse a criticar es invitar a la ira y a la censura. Las verdades ā€œdescubiertasā€ practicadas por la sociologĆ­a ā€˜cristiana’ se estĆ”n acercando rĆ”pidamente al estatus reservado a la Escritura.ā€ Sin embargo, es importante que analicemos este movimiento a la luz de la Palabra.

ĀæQUE ES LA PSICOLOGIA?

La palabra misma significa el estudio del alma. Minirth y Meier dan una amplia definición en su Introduction to Psychology and Counseling: ā€œPsicologĆ­a es el estudio cientĆ­fico de la conducta del organismo. Los psicólogos bĆ”sicamente tratan de encontrar lo que mueve a la gente y cómo funciona su mente. La psicologĆ­a se puede pensar como el estudio de cómo las criaturas vivientes son capaces de interactuar con su entorno y el uno con el otro, y como hacen frente con y sin Ć©xito con ese entornoā€ (p.15). En otras palabras, la psicologĆ­a es el estudio de cómo viven las personas, por que hacen lo que hacen y que se puede hacer para ayudarlas como vivir mejor. Estos temas, por cierto, se tratan mas directamente por las Escrituras, pero los psicólogos cristianos minimizan esta verdad. Por ejemplo M&M dice: ā€œuno podrĆ­a difĆ­cilmente esperar encontrar material relacionado con el campo de la psicologĆ­a dentro de las Escrituras, excepto en donde ilustra directamente o discute un aspecto particular del comportamiento humanoā€ (Ibid., p. 16). Entonces, mientras que la Biblia afirma ser suficiente para equiparnos para toda buena obra (2 Tim. 3:15, 16) y para proveer, a travĆ©s del conocimiento de Cristo, todo lo que necesitamos para la vida y la piedad (2 Ped. 1:3, 4), los sociólogos cristianos nos dicen que la psicologĆ­a y las Escrituras ni siquiera hacen frente a los mismos temas. Que triste serĆ­a si fuese cierto, sobre todo puesto que la psicologĆ­a tiene apenas 100 aƱos de antigüedad ĀæEstaban los creyentes antes de la era de la PsicologĆ­a, sin recursos para hacer frente a la vida y sus problemas? ĀæHemos de creer que Dios olvidó incluir instrucciones sobre el manejo de las dificultades de la vida a travĆ©s de los autores inspirados de la Escritura, y en lugar de esto esperó revelar recientemente esas instrucciones a hombres inconversos tales como Freud, Jung, y Rogers? Encontramos que esto es difĆ­cil de creer y esta en directa contradicción con la afirmación de la Biblia sobre su suficiencia.

Es muy importante entender que cuando hablamos de la psicología no estamos hablando acerca de un cuerpo coherente de creencias, sino de un amplio rango de opiniones y teorías. Se estima que existen hoy mÔs de 250 grandes filosofías psicológicas y miles de sistemas dentro de estas. Claro las muchas teorías estÔn a menudo en conflicto. Así, cuando hablamos de psicología tenemos que aclarar de cual sistema estamos hablando. Aunque existen muchos sistemas psicológicos, los tres mÔs grandes son el psicoanÔlisis, el conductismo, y el humanismo. La siguiente grÔfica demostrarÔ sus distintivos en contraste con las Escrituras.

PANORAMA DE LOS METODOS DE PSICOLOGIA


PSICOANALITICO
CONDUCTISTAHUMANISTICOCONSEJERIABIBLICA
Otros nombresPsicologƭa ProfundaDeterminismo PsƭquicoTercera FuerzaConsejerƭa NoutƩtica
LĆ­deresFreud / Jung / Minrith Y MeierSkinner / Watson / DobsonRogers / Allport / Maslow / Adler / Ellis / CrabbAdams / Bobgan
Hombre (AntropologĆ­a)Instinto animalIdentidad – Instintos bĆ”sicosSuperego – aprendidoConcienciaOrientado a la realidad del egoToma decisionesAnimal condicionadoEvolucionado, dependiente y determinado por el entorno.Determinismo por ExperienciaBĆ”sicamente buenoPotencial internoMaduro como una florCreado por Dios / imagen de DiosPecado Original / CaĆ­daSer lo que Dios quiere que sea
ProblemaConflicto entre la identidad y el superegoSocialización pobreNegaciónAcondicionamiento ambientalEl entorno social obstaculiza la realización del potencialPecador caído por elecciónHa pecado en contra de Dios
ResponsabilidadNo es del hombre sino de otroVĆ­ctima, no un violadorNo del hombre sino del entornoNo del hombre – pero responsable solo para sĆ­ mismoDel hombre – pero con dependencia en Dios
CulpaFalsaInnecesaria eliminada por reacondicionamientoInnecesariaReal – debido a la elección voluntaria de desobedecer los estĆ”ndares de Dios
Tratamiento (General)Identidad libre / a lado con la identidadIgnorar el superego / Encontrar le origenResocialización por un expertoControl / (ā€œapoyoā€ y drogas) sin cura.Reestructurar el entornoReacondicionamiento por un expertoCondicionamiento operanteAyudarle a realizar su potencialReflejar – enfocar en los sentimientos, no en los hechosRecursos propiosEncontrar respuestas dentro de uno mismo con una aceptación incondicional del terapeuta y consideración positivaJustificación por la feSantificación / cambio bĆ­blico mediante el EspĆ­ritu y la PalabraEnseƱar la Palabra y la doctrina correcta
Tratamiento de CulpaDirigir la culpa aEtiquetarla como falsaEstÔndar de cambioSolución internaAmarse a sí mismoAutorrealizarseEnfocarse en los hechos (culpa real)Tratar con el pecado (responsabilidad personal)
ConsejeroExpertoTƩcnico / ClƭnicoEspejo (centrado en los sentimientos)Biblista
TécnicasJuego de papelesHipnosis de vidas pasadasRecompensa / castigoControles de aversión para la modificación de la conductaTerapia de la realidad GlasserCentrado en el cliente, terapia no directivaGrupos TGestaltEntrenamiento de sensibilidadEntrenamiento en la piedad a través de escuchar la PalabraTransformación mediante la renovación de la menteOraciónEnseñanza
Elemento de Verdadā€œlas personas ejercen una 8influencia significativa sobre las demĆ”sā€ā€œel entorno es una gran influencia sobre el hombreā€.Existe una necesidad de una estructura de recompensa/castigo disciplinadaā€œel hombre tiene recursos que puede aprovecharā€ (peor no aparte de la voluntad de Dios discernida mediante la morada de Su EspĆ­ritu Santoā€

Como puede verse en la ilustración de arriba, el enfoque para nuestros problemas difiere ampliamente dependiendo sobre cual modelo siga usted. La psicologĆ­a, el cual sigue el modelo mĆ©dico, enseƱa que los problemas ā€œmentalesā€ son realmente una enfermedad. Llegan a una persona al igual que llegan a una gripe, y por lo tanto no son culpa de la persona. Puesto que las personas no pueden ayudarse a si mismas no necesitan tomar responsabilidad por sus actos, y pueden buscar alguien o algo que culpar. Por ejemplo, un hombre con un mal temperamento puede culpar su ira a su padre abusivo. Profundamente arraigado en su ā€œsubconscienteā€ esta un resentimiento y amargura hacia su padre (el cual el pede no reconocer), que esta siendo ā€œactuadoā€ en su sus propias rabietas tentadoras. Desafortunadamente, el hombre no sabe esto. AsĆ­, Ć©l intenta contener su ira a travĆ©s de la oración y lectura bĆ­blica, pero esto no sirve de nada. Lo que el necesita es un experto psicólogo para descubrir las fuerzas de raĆ­z detrĆ”s de su conducta. Cuando el descubre que es un hombre airado debido a su padre, el puede culpar sus problemas a su padre, y sentirse mejor acerca de sĆ­ mismo. Una vez que todo esto sucede (lo cual puede tomar aƱos) el comenzarĆ” a comportarse mejor, o eso dice la teorĆ­a.

El enfoque bíblico, sin embargo, es que nuestro hombre es responsable de sus propios actos. Mientras que es verdad que el puede haber copiado un mal comportamiento de su padre, y mientras que es verdad que su pasado afectarÔ su presente, no obstante, esta no es excusa para sus actos pecaminosos. No es necesario para este hombre el comprender todo lo que ha sucedido en su pasado, ni es útil ara él culpar a otro. El debe tomar responsabilidad o sus propios actos, confesar sus pecados y buscar cambiar de acuerdo a los principios bíblicos.

Puede ser Ćŗtil en este punto mencionar algunos otras diferencias fundamentales entre la psicologĆ­a y la Escritura:

DIFERENCIA DE ENFOQUE: La Escritura esta centrada en Dios, la psicología esta centrada en el hombre. La Biblia enseña que nuestro propósito en la vida es glorificar a Dios. Por tanto, todo lo demÔs esta subyugado a ese propósito. La psicología siendo centrada en el hombre, tiene como su mÔximo objetivo la felicidad del individuo.

DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE LA NATURALEZA HUMANA: Uno de los graves defectos de la psicología es su antropología. La psicología enseña que la naturaleza humana es bÔsicamente buena, o al menos neutral. La única razón que las personas se comportan mal es debido a fuerzas externas (tales como la sociedad o los padres) que les causan daño. Siendo este el caso, cuando un psicólogo esta aconsejando a una persona se comporta de forma inapropiada, debe encontrar la fuente del dolor y eliminarlo. La Escritura enseña, sin embargo, que las personas se portan mal debido a que son pecadores con una naturaleza defectuosa y depravada.

DIFERENCIA EN LA PERSPECTIVA DE VALORES: La Biblia enseƱa absolutos. Existe lo malo y lo bueno en este mundo. La psicologƭa enseƱa el relativismo. Yo puedo tener, mis propios puntos de vista y usted puede tener los suyos; pero por todos los medios, no debo imponer mis valores sobre los suyos. Las implicaciones para la consejerƭa son obvias.

DIFERENCIA EN NUESTRA FUENTE PARA LAS RESPUESTAS: La Psicología enseña que el individuo tiene las respuestas dentro de sí mismos. El trabajo del consejero es ayudar al aconsejado a descubrir estas respuestas. La Biblia dice que las respuestas son encontradas dentro de la Escritura según las ha revelado Dios.

DIFERENCIA EN LA METODOLOGIA: La mayoría de las formas de la psicología enseñan que la clave para los problemas personales yace en algún momento en nuestro pasado. Como resultado, Dios puede ordenar que dejemos de estar enojados o ansiosos inmediatamente, sin buscar causas de raíz basadas en el pasado.

ĀæFUNCIONA LA PSICOLOGIA?

El verdadero problema nunca es si algo funciona, sino si es bĆ­blico. Sin embargo, el ā€œĆ©xitoā€ de la psicologĆ­a debe ser al menos abordado. Si uno fuese a escuchar sin sentido crĆ­tico tanto por los medios de comunicación seculares y cristianos, estarĆ­an convencidos de la eficacia de la psicologĆ­a. Pero todo es exaltado como el salvador del hombre moderno, sino los estudios que lo corroboran. Algunos aƱos atrĆ”s Bernie Zilbergeld, un bien conocido psicólogo inconverso, escribió un libro exponiendo la ineficacia de su campo. El libro fue titulado The Shrinking of America: Myths of Psychological Change [La Disminución de AmĆ©rica: Mitos del Cambio Psicológico] (un extracto puede tambiĆ©n ser encontrado en Leadership [Liderazgo] Vol. 5 #1 pp. 87-91). Lo siguiente es una sinopsis de sus pensamientos:

Zibergeld afirma que existen ocho mitos de la psicologĆ­a moderna. DespuĆ©s de enlistar cada mito resumiremos su crĆ­tica de ese mito. Tome en cuenta que la mayorĆ­a de los autores y lectores de Leadership apoyarĆ­an la ā€œPsicologĆ­a Cristianaā€.

Existe solo una mejor terapia –De hecho el mismo resultado se puede esperar independientemente de que terapia se utilice.

La consejerĆ­a es igualmente efectiva para todos los problemas –En general funciona mejor para las dificultades persistentes menos serias. Por ejemplo, no funciona bien para la depresión, las adicciones o la esquizofrenia.

El cambio de conducta es el resultado mĆ”s comĆŗn de la terapia –De hecho el cambio de conducta no es comĆŗn, sin embargo el cliente a menudo se siente mejor simplemente porque el ha sido escuchado, comprendido, atendido y valorado. Por ejemplo, el cliente ha recibido en consejerĆ­a lo que el estaba buscando para una buena relación con las personas.

Los grandes cambios son la regla –La evidencia es abrumadora de que los cambios fundamentales son raros. El cambio tĆ­pico es mucho mĆ”s modesto y muy lejos de las afirmaciones que se manejan. En pocas palabras, la cura en la terapia no es comĆŗn.

Entre mas larga la terapia, mejores son los resultados –El hecho es que ninguna relación entre los resultados y la duración de la consejerĆ­a ha sido demostrado. Sin embargo, es positivo para las finanzas de los consejeros.

Los cambios de la terapia son permanentes o al menos mĆ”s duradero –Las tasas de reincidencia de mĆ”s del cincuenta por ciento son comunes y en el caso de las adicciones mĆ”s del noventa por ciento.

En el peor de los casos la consejerĆ­a es inofensiva –Un estudio de encuentro de grupos halló que el diecisĆ©is por ciento de los participantes, estaban en peores condiciones como resultado directo de estar en el grupo.

Un ciclo de terapia es la regla en la mayorĆ­a de los clientes –Uno de los efectos mĆ”s consistentes e importantes de la consejerĆ­a es el deseo de mĆ”s consejerĆ­a.

Zilbergeld luego señala su conclusión:

El mensaje transmitido en la terapia y en la cultura a la larga es que si usted experimenta casi toda forma de descontento, usted debe conseguir la asistencia de expertos… Esto es desafortunado, porque muchos clientes serĆ”n decepcionados, por dos razones. La primera: no existe absolutamente evidencia que los terapeutas profesionales tengan un conocimiento especial sobre como cambiar la conducta, o para que obtener mejores resultados – con cualquier tipo de cliente o problema – que aquellos con poco o sin entrenamiento formal. En otras palabras, la mayorĆ­a de la gente puede probablemente obtener la misma clase de ayuda de los amigos, familiares, u otros que la que pueden obtener de los terapeutas. La segunda: como hemos visto, la gente no es del todo fĆ”cil de cambiar. Simplemente no podemos alterar nuestras vidas en las formas que ahora pensamos que queremos (Ibid., p. 92)

Gary Collins, un conocido psicólogo cristiano que enseña un enfoque integracionista, sorprendentemente esta de acuerdo. El dice que durante los pasados treinta años, literalmente miles de estudios de investigación han examinado la efectividad de la psicología y han demostrado que lo que Zilbergeld informa es verdad (Ibid., p. 93).

Un artĆ­culo de Time Magazine titulado ā€œThe Assault on Freudā€ (Nov. 29, 193) [El Ataque sobre Freud] resalta: ā€œUn torrente de nuevos libros atacando a Freud y a su idea genial del psicoanĆ”lisis por un amplio conjunto de errores, duplicidades, evidencia engaƱosa y disparates cientĆ­ficosā€ (p. 47). En el artĆ­culo un acadĆ©mico ocupĆ”ndose de los mĆ”s importantes principios del Freudianismo dijo que: ā€œTodos son minados por el fracaso de Freud en probar una relación casual entre la represión y la patologĆ­a. Eso por esto que el fundamento del psicoanĆ”lisis es muy tambaleanteā€ (p. 49). El pensamiento final de este artĆ­culo es: ā€œLo que Freud dejó no fue (a pesar de sus argumentos contrarios), ni ha demostrado ser, una ciencia. El PsicoanĆ”lisis y todos sus vĆ”stagos puede finalmente resultar mĆ”s fiable que la frenologĆ­a o el mesmerismo o cualquiera de las otras innumerables seudo-ciencias una vez demostrada, ofrecen respuestas o consuelo falsoā€ (p. 51). Esto es una declaración daƱina de una revista secular liberal del nivel de Time para todos aquellos que afirman que la psicologĆ­a es una ciencia.

LA INFLUENCIA DE LA PSICOLOGIA SOBRE EL CRISTIANISMO

A la luz de los comentarios de arriba podrĆ­a parecer extraƱo que los cristianos tuviesen tal interĆ©s en la psicologĆ­a, pero la tienen. Christianity Today dice: ā€œJusto ahora los evangĆ©licos estĆ”n nadando en la psicologĆ­a como un perro de aves en el lago; difĆ­cilmente recen darse cuenta cuanto han cambiado (en el cristianismo por lo Ćŗltimos treinta aƱos). Ciertamente no perciben el peligro. Pero existe un peligroā€¦ā€ (Christianity Today, 17 de Mayo de 1993; p.31). Tanto el cristianismo como la psicologĆ­a tratan con el tema de cómo vivir, pero, pero vienen de diferentes Ć”ngulos, sacan diferentes conclusiones y bĆ”sicamente no son compatibles.

Entonces ¿Por qué la psicología tiene tal influencia sobre el cristianismo en los últimos 30 años? Podemos sugerir varias razones. Primero, SatanÔs esta siempre ocupado intentando minimizar la autoridad de la Palabra de Dios. La primera tentación registrada en el Jardín del Edén fue dudar de la Palabra de Dios (Gen. 3:1) y este ha sido el enfoque de SatanÔs desde entonces. Hoy, prÔcticamente todo error encontrado en las filas cristianas pueden ser trazadas hasta alguna forma de rechazo de la Biblia como autoridad final de Dios. Puede ser el pragmatismo (el cual añade éxito a la Biblia); el misticismo (el cual añade experiencia); la tradición (la cual añade el pasado); el legalismo (el cual añade reglas humanas); o la filosofía tal como la psicología (la cual añade la sabiduría humana). El resultado final es siempre el mismo: la Palabra de Dios ocupa un lugar secundario a las invenciones del hombre.

En segundo lugar, existe hoy muy poco entendimiento o deseo de la verdad bíblica y de teología. La Biblia no esta siendo expuesta en muchos púlpitos el día de hoy. La radio cristiana satura las ondas de radio con programas de entrevistas y psicología popular. Las revistas cristianas dirigidas a los laicos, estÔn llenas de testimonios pero carecen de alimento solido espiritual, y muy pocos creyentes estudian la Palabra por sí mismos. Como resultado, somos un pueblo muerto de hambre espiritual, que ya no son capaces de discernir la verdad del error. Así, cuando un error atractivo como la psicología levanta la cabeza, todos estamos demasiado dispuestos para aceptarlo como si fuera de Dios.

En tercer lugar, instituciones cristianas aparentemente buenas y respetadas, y lĆ­deres apoyan una mezcla de Escritura/psicologĆ­a. Algunos de nuestros mĆ”s finos seminarios, escuelas bĆ­blicas, y organizaciones de misiones promueven la ā€œPsicologĆ­a cristianaā€. Numerosas organizaciones paraeclesiĆ”sticas han surgido con el principal propósito de esparcir este error. ĀæEs de extraƱar que el creyente comĆŗn este confundido?

Finalmente, la confusión sobre el concepto de: ā€œToda verdad es la verdad de Diosā€. Esto se ha vuelto el grito de guerra de aquellos que desean integrar la psicologĆ­a con la Escritura. La idea dice de esta manera: Dios es el autor de toda verdad, por tanto, cualquier verdad que se descubra podemos estar seguros de que proviene de Dios. Si la verdad matemĆ”tica y cientĆ­fica pudiera ser descubierta aparte de la Palabra de Dios, por quĆ© la verdad psicológica no podrĆ­a ser encontrada y aceptada en la misma manera. En respuesta podemos hacer algunas observaciones: 1) Existe una diferencia entre hechos y verdad. Dos mas dos es igual a cuatro, ese es un hecho, pero no es una verdad en el sentido en la cual la Biblia utiliza la verdad. Note que JesĆŗs afirmó ser la ā€œverdadā€ (Juan 14:6). En otras palabras, debemos tener cuidado en definir nuestros tĆ©rminos correctamente. 2) Aparte de la comprobación de la Palabra de Dios las observaciones de la humanidad nunca pueden ser probadas como ā€œverdadā€. Por ejemplo, muchos ā€œhechosā€ o ā€œverdadesā€ mĆ©dicas y cientĆ­ficas demostrarĆ”n ser erróneas en el futuro. Colocar las observaciones de la humanidad, en cualquier campo, a la par de la verdad de Dios es un error. La verdad infalible es encontrada solamente en las Escrituras. 3) La Biblia no afirma ser un libro de texto sobre matemĆ”ticas o medicina o ciencia. Cuando habla sobre estos temas es precisa, pero estas cosas no son su enfoque. Las Escrituras declaran ser capaces de prepararnos para vivir la vida de una manera tal que agrade a Dios (2 Tim.3:16,17; 2 Ped. 1:3). Implicar que la Palabra de Dios es insuficiente para enseƱarnos a vivir en este mundo es negar su poder y suficiencia.

Sin embargo, aun cuando la psicologĆ­a ha hecho grandes avances en el cristianismo, esto no significa que haya unanimidad entre los psicólogos cristianos. De hecho, no existe tal cosa como una rama de la psicologĆ­a conocida como ā€œPsicologĆ­a cristianaā€. En vez de esto, lo que encontramos es una variedad de maneras en que varios tipos de psicologĆ­a secular han sido integrados con el cristianismo. A continuación haremos un breve resumen de los sistemas aceptados por algunos de los prominentes individuos en el campo de la PsicologĆ­a cristiana:

PANORAMA GENERAL DE LAS ENSEƑANZAS
DE VARIOS PSICOLOGOS CRISTIANOS

Todos los hombres mencionados abajo creen en y promueven buenas causas y conceptos bĆ­blicos. No dudamos que estos individuos sean creyentes, ni tampoco intentamos juzgar sus motivos. Por lo que sabemos, todos aman al SeƱor y desean servir a Su pueblo. Sin embargo, el Dios que nos advierte no juzgar los motivos (1 Cor. 4:3-5), nos llama a discernir lo que esta siendo enseƱado en Su nombre (Tito 1:9). El propósito de esta sección es llamar la atención a algunas Ć”reas en las que los ā€œPsicólogos cristianosā€ se han apartado de las enseƱanzas de la Escritura.

Bruce Narramore:

El es bĆ”sicamente un Rogeriano (vea la grĆ”fica) con algunos principios cristianos. En Integration of Psychology and Theology, Bruce Narramore dice: ā€œToda verdad es la verdad de Dios, donde sea que se encuentreā€ (p. 13). ā€œNo hay claramente una teorĆ­a o modelo o investigación cristiana (de la psicologĆ­a)ā€ (p.15). ā€œLa iglesia tiene la responsabilidad de responder a las afirmaciones de la psicologĆ­a re-estudiando, clarificando, reafirmando, ampliando, o corrigiendo su comprensiónā€ (p. 19). Todo este clarificar y corrección, por supuesto, serĆ” a la luz de la recientemente ā€œverdadā€ psicológica descubierta fuera de la Biblia.

Con esta filosofĆ­a en mente no nos sorprende encontrar esta declaración de Bruce Narramore: ā€œBajo la influencia de los psicólogos humanistas como Carl Rogers y Abraham Maslow, muchos de nosotros los cristianos hemos comenzado a ver nuestra necesidad de amor propio y autoestimaā€ (You’re Someone Special, p. 22).

Gary Collins:

En su libro Can You Trust Psychology? [ĀæPuedo Confiar en la PsicologĆ­a?] Collins tiene estos pensamientos: La PsicologĆ­a es un campo de conocimiento dado por Dios capacitĆ”ndonos para ayudar mas adecuadamente a la gente que vive en una sociedad impregnada con cambio y complejidad desconocida en los dĆ­as de JesĆŗs y Pablo (p. 91). ā€œDios nos ha permitido descubrir tĆ©cnicas e ideas psicológicas que El no ha querido revelar en la Biblia (pp. 96, 97). ā€œLa Palabra de Dios nunca afirma tener todas las respuestas a todos los problemas de la vidaā€ (p. 97). Uno de los problemas por los que la Escritura no tiene respuesta es nuestro deseo humano bĆ”sico para la auto-realización y una imagen propia positiva (pp. 144-146). (Por supuesto, La Escritura no nos da una respuesta para este problema porque no es una necesidad que Dios ha colocado en nuestros corazones. MĆ”s bien, es una de esas ā€œverdadesā€ psicológicas que Dios ha decidido aparentemente revelar fuera de Su Palabra, y esto a un hombre impĆ­o).

Puesto que Collins claramente apoya la posición integracionista a lo largo de su libro, nos sorprende encontrar esta declaración al final: ā€œEs demasiado pronto responder de manera decisiva si la psicologĆ­a y el cristianismo pueden ser integradosā€ (p. 130). Esta es una respuesta asombrosa para la propia pregunta de Collins ā€œĀæPuedo confiar en la psicologĆ­a?ā€ En esencia, el no lo sabe; sin embargo, la incertidumbre no lo aleja, ni ha otros psicólogos cristianos, del aumento del mercado cristiano con respuestas psicológicas a los problemas de la vida.

James Dobson:

Dobson enseƱa muchas ideas novedosas antibƭblicas y anticientƭficas tales como la teorƭa Freudiana de que nuestras vidas estƔn bƔsicamente fijadas a los seis aƱos; el lado derecho del cerebro, el mito de lado izquierdo; la psicologƭa popular del orden del nacimiento; la mente de la nueva era sobre la materia. Su enseƱanza fundamental, sin embargo, tiene que ver con la autoestima. Sus ideas sobre este tema no se originan en la Escritura porque no se encuentran en la Escritura, sino mƔs bien en las enseƱanzas humanistas de Adler, Fromm, Maslow, y Rogers.

Las creencias de Dobson con respecto a nuestra necesidad de tener una buena imagen propia pueden ser encontradas en todos sus libros y prĆ”cticamente en cada programa radial de ā€œEnfoque a la Familiaā€. Su famosa ilustración de Lee Harvey Oswald (Hide or Seek, p. 18ff.) explica sus puntos de vista. En Prophets of Psychoheresy II, los autores lo resumen de esta manera: ā€œla descripción de Dobson de la vida de Oswald revela una punto de vista psicológico influenciado por ideologĆ­as subyacentes del subconsciente Freudiano, la inferioridad Adleriana, y la creencia humanista en la bondad intrĆ­nseca del hombre y la victimización universal del individuo por los padres y la sociedad. El culpable es la sociedad (principalmente los padres) y el diagnóstico es una baja autoestima con sentimientos de inferioridad e insuficiencia. De hecho, esos sentimientos se presentan como agobiantes e incontrolables y causar asĆ­ rebelión. Por lo tanto, la solución universal a los problemas personales, la rebelión, la infelicidad y la hostilidad presentada en los libros de Dobson es elevar la autoestimaā€ (pp. 24-25).

La siguiente cita de Lo Que las Esposas Desean que los Maridos Sepan Sobre las Mujeres, el libro establece el sistema de Dobson: ā€œSi pudiera escribir una receta para la mujer del mundo, proporcionarĆ­a a cada una de ellas una dosis saludable de autoestima y valĆ­a propia (tome tres veces diarias hasta que los sĆ­ntomas desparezcan). No tengo duda que de esto es su mas grande necesidadā€ (p. 35).

Larry Crabb:

En Understanding People, Crabb afirma: ā€œEs mi punto de vista que los modelos de consejerĆ­a deben demostrar mas que consistencia con la Escritura; deben de hecho emerger de ellaā€ (p. 29). Pero, al mismo tiempo el cree en lo que Ć©l llama: ā€œAmargar a los Egipciosā€ (vea p.1 de su folleto) por ejemplo tomando lo mejor de la psicologĆ­a secular y combinĆ”ndola con el cristianismo (algo que ni siquiera Collins esta seguro que se pueda hacer).

Pero como Martin Bobgan dice: ā€œLa responsabilidad de Glasser no tiene nada que ver con Dios o Su medida de lo malo y lo bueno; Ellis iguala la impiedad con la salud mental; la esperanza que Fanal da no es una esperanza segura porque estĆ” centrada en el hombre; el amor de Fromm estĆ” muy lejos del amor que JesĆŗs enseƱa y da; la guĆ­a de Adler es del ego en vez de Dios; la aceptación de Harris no toma en cuenta la ley de Dios; Freud difĆ­cilmente se comprende asĆ­ mismo y repudia a Dios; la expresión de Perl se enfoca en los sentimientos y en el yo; y los mĆ©todos de Skinner de autocontrol funcionan mejor con los animales que con los humanos ĀæPor quĆ© no dar crĆ©dito donde es debido? Ā”Al SeƱor y a Su Palabra! ĀæPor quĆ© no echar una mirada a la Palabra de Dios acerca de la responsabilidad, la verdad, el significado, la esperanza, el amor, la guĆ­a para la vida efectiva, la comprensión de uno mismo, la expresión y el auto-control en lugar de rebuscar en las cisternas rotas de las opiniones de los hombres no redimidos?ā€ (Prophets of Psychoheresy I, p.134).

Freud y Adler juegan un papel importante en la manera en que Crabb ve al hombre. Freud enseña que cada uno de nosotros esta controlado por un depósito de energía e impulsos que el llama subconsciente. Este es el tema bÔsico de Inside Out, como Crabb nos enseña a entrar en las regiones oscuras del alma para encontrar luz (p. 32). Mientras que en la cueva oscura del alma, exploraremos la imperfección de relaciones clave hasta que experimentemos una profunda decepción (p. 107). Esta confusión y decepción autoinducida supuestamente conduce a una conciencia de nuestro pecado de autoprotección para el amor (p. 196).

Adler, por el otro lado, enseƱa que la conducta es dirigida al objetivo de vencer la inferioridad y de este modo ganar un sentido de valƭa tanto en las relaciones como en las tareas de la vida. Es de Adler que Crabb desarrolla su teorƭa de que nuestra conducta es motivada por las necesidades de valƭa (anhelos profundos) a travƩs de la seguridad (relaciones) y significado (impacto) (vea Bobgan, p. 132).

Pero como consejero bĆ­blico Wendell Millar dice: ā€œLa luz no es encontrada en las regiones oscuras de nuestras almas sino en JesĆŗs (Juan 14:6) y en Su Palabra (Salmo 119:130). El crecimiento cristiano no se logra por conciencia propia sino en lugar de esto, es una obra de Dios (Fil. 1:6; 2:13) en el que el creyente obediente hace ā€œSu buena voluntadā€.

Minirth & Meier

En los escritos y ministerios de difusión de estos hombres, así como los psicólogos cristianos mencionados arriba, mucho de sus enseñanzas no surgen de la Escritura sino que pueden ser trazados hacia los psicólogos seculares. Si usted desea ser un Freudiano con una fachada bíblica, Minirth y Meier sería una buena opción.

Note los siguientes puntos de vista, no encontrados en la Escritura sino en Freud, que son enseƱados por estos hombres:

Depresión es la ira dirigida hacia el interior.
La existencia de la mente subconsciente (en Happiness is a Choice [La Felicidad es una Elección] ellos igualan el ā€œcorazónā€ en JeremĆ­as 17:9 con el ā€œsubconscienteā€, ningĆŗn lĆ©xico estarĆ­a de acuerdo).
En Introduction to Psychology and Counseling (p. 298) dicen: ā€œUno puede ver en los escritos de Pablo a los cristianos primitivos algunas de las ideas desarrolladas mas tarde por Sigmund Freud (identidad, superego, ego)ā€
Al menos parcialmente creen en el Complejo de Odeipus (vea Happiness, pp, 80-97).
Creen en el anĆ”lisis del sueƱo (en Happiness, pp. 114, 115 dicen: ā€œEn nuestros sueƱos todos nuestro conflictos actuales subconscientes estĆ”n simbolizados. Cada sueƱo tiene un significado simbólico. Los sueƱos son normalmente deseos subconscientes en una forma simbólicaā€).
Creen en un mecanismo de defensa subconsciente.
EnseƱan que 85% de los patrones de conducta adulta son establecidos por su sexto cumpleaƱos.
A menudo recomiendan una terapia de intuición (en Psychotherapy Handbook dicen: ā€œla historia de la psicoterapia de intuición puede ser trazada hasta Freudā€).
AdemĆ”s de la fuente de su información, Minirth y Meier a menudo hacen declaraciones que pretenden ser un hecho y que ni siquiera tienen una base de investigación. Por ejemplo, en Happiness dicen: ā€œEl rencor agota ciertas sustancias quĆ­micas del cerebro y por tanto resulta en depresión. El perdón restaura esos quĆ­micosā€. La primera declaración no estĆ” demostrada y la segunda es algo insólito en la investigación. Otra es que la homosexualidad es el resultado de un padre ausente, mientras que el lesbianismo es resultado normalmente de una madre ausente y hostil y, por necesidad Freudiana, antes de los seis aƱos de edad (vea Bobgan, p. 303).

LA ALTERNATIVA BIBLICA

Debería ser obvio a estas alturas que creemos que la psicología secular y el cristianismo bíblico son totalmente incompatibles. Al mismo tiempo queremos dejar en claro que no estamos en contra de la consejería que estÔ alineada con las Escrituras. La Biblia estÔ llena de instrucción con respecto a la consejería, asesoramiento, amonestación, advertencia, reprensión, etc. (vea Rom. 15:14; Sal. 1; el libro de Proverbios por ejemplo). Sin embargo, encontramos que la consejería no debe dejarse a los profesionales sino que es simplemente parte de la vida del cuerpo de Cristo. No dudamos que algunos tienen grandes dones, experiencia, y conocimiento en esta Ôrea que otros, pero un gran consejo puede darse por cualquier creyente que conozca su Biblia. Puede ser de ayuda señalar algunas de las características de la verdadera consejería bíblica:

v La consejerĆ­a bĆ­blica enseƱa que la verdad emerge de la Biblia. Los integracionistas afirman que no contradicen la Biblia, pero no creemos que eso sea suficiente. En vez de esto, toda verdad respecto a la ā€œvida y la piedadā€ debe surgir de la Palabra.

v La consejerƭa bƭblica enseƱa que nuestro estƔndar de pensamiento y conducta es encontrado en las Escrituras.

v La consejerĆ­a bĆ­blica utiliza principios encontrados en la Palabra de Dios junto con el poder del EspĆ­ritu Santo para lograr un cambio en el pensamiento y en la conducta.

v La consejería bíblica enseña que el propósito principal de las personas es glorificar a Dios con sus vidas. El objetivo de la consejería bíblica no es principalmente para eliminar el juicio, sino ser del agrado de Dios, es decir, ayudarnos a ser conformados a la imagen de Cristo (Romanos 8:28, 29).

v La consejería bíblica tiene el mismo objetivo como predicación y enseñanza bíblica: glorificar a Dios, evangelizar a los perdidos, y discipular a los creyentes.

COMO CAMBIAR Y CRECER

La necesidad de cambio y crecimiento: Las características de la inmadurez espiritual son encontradas en pasajes como Gal. 5:19-21, Col. 3:5, 8, 9 y 2 Tim. 3:2-7. Dios nos dice en estos pasajes y en otros que debemos espera que la gente no viva en el camino de Dios, siendo inestables y fÔcilmente engañadas, personas culpables, egoístas, y divisivas quienes aman las cosas malas, los chismes, con falta de autocontrol, enojados con la vida, mentirosos, engañadores, etc. Sin embargo, vivir de esta manera resultarÔ en una serie de lo que muchos llaman hoy problemas emocionales y psicológicos. Si las personas estÔn esclavizadas a tales pecados porque nos sorprendería que se sintieran no amados, paranoicos, ansiosos, encendidos, alterados, deprimidos, nerviosos y así sucesivamente.

Los problemas que la gente enfrenta hoy son reales, y el mundo psicológico a menudo reconoce este hecho. Sin embargo, basado en una antropología defectuosa, los psicólogos nunca descubrirÔn el verdadero origen de los problemas de las personas. Por lo tanto, no pueden ofrecer una ayuda genuina y duradera. Si usted recuerda, la psicología enseña que el hombre es bÔsicamente bueno o al menos neutral. AdemÔs, enseña que las personas tienen la respuesta, a sus problemas dentro de sí mismo y es el trabajo de los psicólogos ayudarlos a descubrir estas respuestas. También, la mayoría de los psicólogos que existe solamente un valor real, y esto es que no existe ningún valor. Por tanto, los psicólogos no presionan a sus pacientes con valores o verdades objetivas. Es fÔcil discernir entonces, que la piedra fundamental de toda psicología moderna contradice las Escrituras, las cuales enseñan que:

La humanidad esta perdida, moralmente depravada, bƔsicamente pecadores malvados que no desean la verdadera vida o la justicia (Efesios 2).}

Nuestros corazones (intelecto, emociones, voluntad) estÔn distorsionados y corruptos. Las únicas respuestas dentro de nosotros son aquellas que engañan y nos decepcionan (Jeremías 17:9).

Dios nos ha dado, valores eternos y objetivos en la Escritura que deben regir y gobernar nuestras vidas. Rechazar estos valores solo traerĆ” consecuencias eternas, pero en los tipos de problemas para los que las personas buscan terapia.

Si hemos de manejar los problemas que enfrentamos en una manera que agrade a Dios, debemos crecer espiritualmente (2 pedro 1:5-8; Santiago 1:2-5) a travƩs de la obediencia a la Palabra de Dios, (Colosenses 3:16; hechos 20:32; 2 Timoteo 3:16, 17) al permitir al Espƭritu Santo tener Su control sobre nuestras vidas (GƔlatas 5:16, 22-25). (TambiƩn vea Hebreos 5:12-14).

PUNTOS DE VISTA DEFECTUOSOS DE LA SANTIFICACION

La confusión provocada por la sociología secular a un lado, otro problema importante para el cristiano es una doctrina errónea del crecimiento. El ejemplo clÔsico del Perfeccionismo Wesleyano, iniciado por Juan Wesley y enseñado por muchas ramas del cristianismo.

Wesley enseñó que la naturaleza pecadora debe ser erradicada en una experiencia de crisis con el resultado que podemos alcanzar la perfección sin pecado en esta vida. En ese momento a travĆ©s de un acto de rendición total de la fe, dejamos nuestras luchas con el pecado, con el vivir para Dios, etc. En los 1800 Charles Finney y el Movimiento Keswick de ā€œDĆ©jalo y Deja que Diosā€, asĆ­ como los predicadores metodistas, popularizaron esta perspectiva del crecimiento cristiano. Sin embargo, el Nuevo testamento no enseƱa ninguna forma de madurez instantĆ”nea. Debemos estar seguros que el apóstol Pablo estarĆ­a muy sorprendido al descubrir que toda la santificación (o cualquier cosa que se le parezca) es posible en esta vida a la luz de su testimonio en 1 Corintios 9:24-27.

Desafortunadamente, muchos que rechazarĆ­an esta doctrina Wesleyana han sido grandemente influenciados por ella. Los cristianos por todos lados estĆ”n buscando una experiencia que les haga la vida cristiana fĆ”cil o que los lleve a la perfección. En los cĆ­rculos fundamentalistas y evangĆ©licos llamamos a esto ā€œre-dedicaciónā€ o ā€œcompromiso totalā€, con la implicación que de una vez por todas volvamos nuestras vidas hacia Dios y nunca vacilemos de nuevo. Sin embargo, JesĆŗs nos dice que existe una elección constante (Lucas 9:23), y Pablo dice que siempre estaremos en una lucha (Efesios 6:10-18). Muchos de nosotros no queremos hacer el trabajo difĆ­cil necesario para crecer; que se nos darĆ­a un poder sobrenatural en la forma de una dotación instantĆ”nea que nos cambiarĆ­a inmediatamente. Nos encontramos haciendo la misma cosa que cuando se trata de la toma de decisiones. Cuan mĆ”s fĆ”cil serĆ­a hacer ā€œsentimos que el EspĆ­rituā€ quiere que hagamos, mas que la ardua tarea del estudio bĆ­blico y la aplicación de los principios bĆ­blicos.

Si tratamos con los problemas y las oportunidades de la vida a la manera de Dios, debemos cambiar y crecer. Con el propósito de cambiar y crecer, debemos comprender que a Biblia no enseƱa la madurez instantĆ”nea. No enseƱa que existe una ā€œsegunda bendiciónā€ donde nos hacemos santos o espirituales. Entonces ĀæQuĆ© dice la Biblia acerca del cambio y el crecimiento?

El Nuevo Testamento enseña que existen cinco partes para la santificación bíblica:

Primero, la actividad de la Trinidad. El Padre (Juan 15:1-2), El Hijo (Juan 15:4,5); El EspĆ­ritu (2 Corintios 3:18). Los sistemas que ignoran a Dios pueden producir un cambio externo, pero no la madurez espiritual.

Segundo, la actividad del hombre. No existen mandamientos en la Escritura dirigidos al EspĆ­ritu Santo en lo que respecta a nuestro crecimiento espiritual, pero note que esta muestra de mandamientos dados al creyente: 2 Cor. 7:1; Efes. 4:1; 4:22-24; 1 Tim. 6:1; 2 Tim. 2:22; 1 Cor. 9:24-27.

Tercero, la Palabra de Dios. El cambio en nuestra conducta y sentimiento debe comenzar en nuestro pensamiento. Por lo tanto, es imperativo que nuestras mentes sean renovadas (Rom. 12:1,2; Efes. 4:23). Esta renovación puede solamente tener lugar a través de la Palabra de Dios (Heb. 5:11-14). Una verdadera renovación de nuestro pensamiento conducirÔ a una conducta y sentimientos transformados (Fil. 4:8,9; Efes. 4:22-24). Cualesquier sistema que deje a un lado la Palabra de Dios nos dejarÔ a merced de nuestros propios corazones (Jer. 17:9) los cuales nos llevarÔ por mal camino (Prov. 14:12).

Cuarto, el tiempo – es un proceso gradual. Muchos anhelan un cambio instantĆ”neo, pero el crecimiento requiere tiempo (Heb, 5:11-14).

Quinto, esfuerzo es requerido por el creyente. Esto equilibra la actividad de Dios en nuestra representación. Que Dios esta activamente involucrado es verdad, pero que el creyente debe estar activamente involucrado es tambiĆ©n verdad. Este equilibrio esta perfectamente enseƱado en Filipenses 2:12,13. Otros pasajes incluyen a: 1 Corintios 9:24-27 ā€“ā€œcorroā€ ā€œpeleoā€ y ā€œpongoā€; Efesios 6:10-13 ā€“ā€œfortaleceosā€, ā€œvestĆ­osā€, ā€œluchaā€, ā€œtomadā€, ā€œestar firmesā€, y 2 Tim. 4:6,7 ā€“ā€œpeleadoā€, ā€œacabadoā€, ā€œguardadoā€. (Adaptado de The Doctrine of Spiritual Growth por William W. Goode.).

Un buen estudio serĆ­a los primeros once versĆ­culos de 2 Pedro. En los versĆ­culos 1-4, encontramos la actividad de la Trinidad concediĆ©ndonos la apropiación de los dones de Dios al creyente (versĆ­culos 5-7). Esto es posible solo a travĆ©s del conocimiento de Cristo como es encontrado en la Palabra enfatizado en el versĆ­culo tres. Sin embargo, el crecimiento toma tiempo, y Pedro enseƱa esta verdad en el versĆ­culo ocho cuando habla de las cualidad cristianasen aumento. Aun, todo esto requiere esfuerzo, y se nos dice que seamos ā€œdiligentesā€ (versĆ­culos 5, 10) acerca de nuestro crecimiento a la madurez.

EL PROCESO DE CRECIMIENTO

El Nuevo Testamento enseƱa que aquĆ­ hay algunas cosas bĆ”sicas que un creyente debe comprender con el propósito de crecer en la santidad. Debemos primero comprender que somos una nueva criatura en Cristo (Efesios 2:1-6; Romanos 6:11). Luego, debemos comprender la naturaleza de la tentación. La tentación viene del mundo, la carne y el diablo (Santiago 1:13-15; 1 Juan 2:15,16; 1 Pedro 5:8; 2 Corintios 11:13, 14). Un creyente puede, sin embargo, vencer la tentación mediante la fortaleza de Dios (Mateo 4:2-11; 1 Corintios 10:13), a travĆ©s del uso correcto de la Palabra de Dios (Mateo 4:2-11; 2 Timoteo 3:16, 17). Debemos entonces comprender que el propósito de Dios para nuestras vidas es glorificarle y agradarle al conformarnos El a la imagen de Cristo (2 Corintios 5:9; 1 Corintios 10:31; Romanos 8:28, 29). Cuando comprendemos esto, nos permitirĆ” establecer las prioridades correctas. Al final de todo, debemos comprender que Dios espera obediencia. Esta obediencia es hecha posible a travĆ©s del poder del EspĆ­ritu Santo (GĆ”latas 5:16; Juan 15:7, 8; Filipenses 4:13), al presentar nuestros cuerpos a Dios para que Su voluntad sea hecha (Romanos 12:1, 2; Romanos 6:12, 13) y aprender el principio de ā€œquitarse/ponerse, la renovación de su menteā€, como es encontrado en Efesios 4:22-24.

ĀæQuĆ© es la TeologĆ­a Reformada? | James Montgomery Boice

¿Qué es la Teología Reformada?
Por James Montgomery Boice

La teología reformada toma su nombre a partir de la Reforma protestante del siglo XVI, con sus diferentes énfasis teológicos, sino que es la teología sólidamente basada en la Biblia misma. Los creyentes en la tradición reformada consideran muy en alto las contribuciones específicas de personas tales como Martin Lutero, John Knox y especialmente Juan Calvino, pero también encuentran sus fuertes distintivos en los gigantes de la fe antes que ellos, como Anselmo y Agustín, y en última instancia en las cartas de Pablo y las enseñanzas de Jesucristo. Los cristianos Reformados sostienen que las doctrinas propias de todos los cristianos, incluyendo la Trinidad, la deidad verdadera y la verdadera humanidad de Jesucristo, la necesidad de la expiación de Jesús por el pecado, la iglesia como una institución ordenada por Dios, la inspiración de la Biblia, el requisito de que los cristianos vivan vidas morales, y la resurrección del cuerpo. Ellos sostienen otras doctrinas en común con los cristianos evangélicos, como la justificación solo por la fe, la necesidad del nuevo nacimiento, el regreso personal y visible de Jesucristo, y la Gran Comisión. ¿CuÔl es, entonces, el distintivo de la teología reformada?

  1. La Doctrina de la Escritura.

El compromiso reformado a la Escritura hace hincapié en la inspiración, autoridad y suficiencia de la Biblia. Puesto que la Biblia es la Palabra de Dios y por lo tanto tiene la autoridad de Dios mismo, los reformados afirman que esta autoridad es superior a la de todos los gobiernos y todas las jerarquías de la iglesia. Esta convicción ha dado a los creyentes reformados el valor de enfrentarse a la tiranía y ha hecho de la teología Reformada una fuerza revolucionaria en la sociedad. La suficiencia de la Escritura significa que no tiene que ser complementada con revelación especial nueva o continua. La Biblia es la guía mÔs que suficiente para lo que hemos de creer y cómo debemos vivir como cristianos.

Los reformadores, y en particular Juan Calvino, hicieron hincapié en la forma en que la Palabra objetiva y escrita y el ministerio interno, sobrenatural del Espíritu Santo trabajan juntos, el Espíritu Santo iluminando la Palabra para el pueblo de Dios. La Palabra sin la iluminación del Espíritu Santo sigue siendo un libro cerrado. La supuesta dirección del Espíritu sin la Palabra lleva a errores y excesos. Los reformadores también insistían en el derecho de los creyentes a estudiar la Biblia por sí mismos. Aunque no se puede negar el valor de los maestros capacitados, ellos entendieron que la claridad de las Escrituras en asuntos esenciales para la salvación hace de la Biblia perteneciente a cada creyente. Con este derecho de acceso siempre viene la responsabilidad de una interpretación cuidadosa y precisa.

  1. La SoberanĆ­a de Dios.

Para la mayorĆ­a de los reformados el principal y mĆ”s distintivo artĆ­culo del credo es la soberanĆ­a de Dios. La soberanĆ­a significa gobierno, y la soberanĆ­a de Dios significa que Dios gobierna sobre Su creación con absoluto poder y autoridad. Ɖl determina lo que va a suceder, y sucede. Dios no estĆ” alarmado, frustrado o derrotado por las circunstancias, por el pecado, o por la rebelión de Sus criaturas.

  1. Las Doctrinas de la Gracia.

La teología reformada enfatiza las doctrinas de la gracia, mÔs conocidas por el acrónimo TULIP aunque esto no se corresponde con los mejores posibles nombres para las cinco doctrinas.

La ā€œTā€ representa la Depravación Total. Esto no significa que todas las personas son tan malas como podrĆ­a ser. Significa mĆ”s bien que todos los seres humanos se ven afectados por el pecado en cada Ć”rea de pensamiento y conducta, de manera que nada de lo que salga de cualquier persona aparte de la gracia regeneradora de Dios pueden agradar a Dios. En lo que se refiere a nuestra relación con Dios, todos estamos tan arruinados por el pecado que nadie puede entender correctamente ni a Dios ni los caminos de Dios. Tampoco buscamos a Dios, a menos que Ɖl primero obre dentro de nosotros para llevarnos a hacerlo.

La ā€œUā€ Representa la Elección Incondicional. Un Ć©nfasis en la elección molesta a mucha gente, pero el problema que sienten no es en realidad con la elección; es con la depravación. Si los pecadores son tan indefensos en su depravación, como dice la Biblia que lo son, incapaces de conocer e indispuestos a buscar a Dios, entonces la Ćŗnica forma en que posiblemente se podrĆ­an salvar es que Dios tome la iniciativa para cambiarlos y salvarlos. Esto es lo que significa la elección. Es Dios eligiendo para salvar a los que, aparte de su elección soberana y acción posterior, sin duda perecerĆ­an.

La ā€œLā€ Representa la Expiación Limitada. El nombre es potencialmente engaƱoso, porque parece sugerir que las personas reformadas desean de alguna manera limitar el valor de la muerte de Cristo. Este no es el caso. El valor de la muerte de JesĆŗs es infinito. La pregunta mĆ”s bien es ĀæcuĆ”l es el propósito de la muerte de Cristo, y lo que Ɖl logró en el misma? ĀæTuvo Cristo la intención de solo hacer posible la salvación? ĀæO en realidad salvó a aquellos por quienes Ɖl murió? La teologĆ­a reformada hace hincapiĆ© en que JesĆŗs realmente pagó por los pecados de aquellos que el Padre habĆ­a escogido. De hecho propició la ira de Dios hacia Su pueblo al llevar su juicio sobre SĆ­ mismo, en realidad redimió, y de hecho reconcilió a personas concretas a Dios. Un mejor nombre para la expiación ā€œlimitadaā€ serĆ­a redención ā€œparticularā€ ó ā€œespecĆ­fica.ā€

La ā€œIā€ Representa la Gracia Irresistible. Pero cuando Dios obra en nuestros corazones, regenera y crea una voluntad interior renovada, entonces lo que era indeseable antes se vuelve algo deseable, y corremos hacia JesĆŗs tal como antes huĆ­amos de El. Los pecadores caĆ­dos se resisten a la gracia de Dios, pero Su gracia regeneradora es eficaz. Vence el pecado y lleva a cabo el propósito de Dios.

La ā€œPā€ Representa la Perseverancia de los Santos. Un mejor nombre podrĆ­a ser ā€œla perseverancia de Dios con los santos,ā€ pero ambas ideas estĆ”n realmente involucradas. Dios persevera con nosotros, nos impide apartarnos, como sin duda lo hacemos si El no estuviera con nosotros. Pero debido a que Ɖl persevera, tambiĆ©n nosotros perseveramos. De hecho, la perseverancia es la prueba definitiva de la elección. Nosotros perseveramos porque Dios nos preserva de una completa y definitiva caĆ­da fuera de Ɖl.

  1. El Mandato Cultural.

La teologĆ­a reformada tambiĆ©n hace hincapiĆ© en el mandato cultural, o la obligación de los cristianos de vivir activamente en la sociedad y trabajar para la transformación del mundo y de sus culturas. Los reformados han tenido diferentes puntos de vista en esta materia, en función del grado en que ellos creen que esa transformación sea posible, pero en general estĆ”n de acuerdo en dos cosas. En primer lugar, somos llamados a estar en el mundo y no apartarnos de Ć©l. Esto separa a los creyentes reformados del monasticismo. En segundo lugar, hemos de alimentar al hambriento, vestir al desnudo, visitar al preso. Pero las principales necesidades de las personas siguen siendo espirituales, y el trabajo social no es una alternativa adecuada para el evangelismo. De hecho, los esfuerzos para ayudar a las personas sólo serĆ”n verdaderamente eficaces mientras sus mentes y corazones son cambiados por el evangelio. Esto separa a los creyentes reformados del simple humanitarismo. Se ha objetado a la teologĆ­a reformada que cualquiera que crea lo reformado perderĆ” toda la motivación por el evangelismo. ā€œSi Dios hace todo el trabajo, Āæpor quĆ© habrĆ­a de preocuparme?ā€ Pero no funciona de esa manera. Es debido a que Dios hace la obra, que nosotros podemos tener valor para unirnos a Ɖl en ello, mientras Ɖl nos manda hacerlo. Lo hacemos con gozo, sabiendo que nuestros esfuerzos no serĆ”n en vano.

Un Enfoque BĆ­blicamente Robusto a la Depresión | Dave Dunham

Un Enfoque Bíblicamente Robusto a la Depresión

Dave Dunham

En esta serie pretendemos explorar cómo las Escrituras nos proporcionan marcos sólidos para los problemas de la vida. Un marco es algo mÔs que una serie de versículos bíblicos sobre un tema. Las Escrituras reconocen las diversas formas en que Dios ha diseñado a los seres humanos, las diversas formas en que experimentamos los problemas y las diversas formas en que se manifiestan los problemas. Por lo tanto, no nos proporciona un único enfoque para un problema común, sino diversos enfoques que se adaptan a cada uno de nosotros en el punto en el que nos encontramos en los problemas de la vida. En lo que se refiere a la depresión, la Biblia nos ofrece al menos cuatro marcos diferentes para afrontarla.

Empezamos de nuevo, sin embargo, tratando de entender la depresión y las diversas experiencias de la depresión. David Murray, en su maravilloso librito Christians Get Depressed Too (Los Cristianos TambiĆ©n Se Deprimen), sugiere que la depresión se desarrolla en cinco Ć”mbitos diferentes: Situación vital, pensamientos, sentimientos, cuerpos y comportamientos. Veamos cada uno brevemente.

Situación de vida ā€“ A veces la depresión surge debido a lo que estĆ” sucediendo en nuestras circunstancias. Los cambios en la vida pueden tener un efecto dramĆ”tico en nuestra salud mental. Los detalles circunstanciales pueden ayudarnos a distinguir entre la tristeza desordenada y la tristeza lógica.

Pensamientos ā€“ Nuestra vida de pensamientos es probablemente el factor que mĆ”s contribuye a la depresión. La manera en que pensamos sobre nosotros mismos, nuestras circunstancias y nuestro Dios puede afectar dramĆ”ticamente nuestra salud mental. Proverbios 23:7 establece que como un hombre piensa en su corazón asĆ­ es Ć©l. Las cosas en las que mĆ”s pensamos se convierten en convicciones del alma.

Sentimientos ā€“ Obviamente entendemos la depresión como un sentimiento. Cómo nos sentimos es un reflejo de lo que pensamos. Si mis pensamientos estĆ”n dominados por problemas y evaluaciones negativas de mĆ­ mismo y de la vida, entonces voy a sentirme negativo. Estos sentimientos negativos tienden a reforzar mis valoraciones negativas. Se crea un pequeƱo cĆ­rculo en el que cuanto mĆ”s intensos son mis sentimientos, mĆ”s convencido estoy de su legitimidad.

Cuerpo ā€“ Las luchas a largo plazo contra la depresión pueden manifestarse en enfermedades fĆ­sicas. Sin embargo, tambiĆ©n es importante tener en cuenta que algunas enfermedades fĆ­sicas pueden cultivar lo que parece depresión Condiciones mĆ©dicas como el hipotiroidismo, la anemia y la hipercalcemia (por nombrar algunas) pueden cultivar sentimientos y sĆ­ntomas de depresión. Por lo tanto, siempre es importante hacerse un chequeo mĆ©dico.

Comportamiento ā€“ por Ćŗltimo, debemos tener en cuenta que la depresión afecta a nuestro comportamiento. La depresión afecta a nuestra motivación y a nuestra capacidad para disfrutar de cosas que antes nos gustaban. TambiĆ©n puede tentarnos a encontrar medios destructivos de escape como el abuso de sustancias, la pornografĆ­a o la vida imprudente.

Centrémonos ahora en un enfoque bíblico de la depresión. Reconocemos que en el corazón de la depresión hay una pérdida de esperanza. Podría ser temporal o podría ser mÔs duradera, pero sentimos esa tristeza intensa y prolongada porque no vemos un camino a seguir en nuestra circunstancia o en la vida en general. La Biblia proporciona al menos cuatro marcos diferentes para navegar por la depresión.

En primer lugar, podrĆ­amos considerar un Marco de Pecado. La depresión tiene muchas causas y a pesar de lo que algunos cristianos piensan, el pecado no es la causa de toda depresión. Pero es la causa de algunos tipos de depresión y por eso vale la pena investigarlo. En medio de la depresión causada por el pecado, Dios nos invita a arrepentirnos y a recibir el perdón. El Salmo 32 nos da un ejemplo de depresión de raĆ­z espiritual. Los versĆ­culos 3-4 hablan de lo que sucede cuando el salmista no se ocupa de su pecado: experimenta sĆ­ntomas de depresión: pĆ©rdida de apetito (los huesos se desgastan), gemidos (sonidos de desesperación), pĆ©rdida de energĆ­a. ĀæCómo afronta este pecado? Lo confiesa (v. 5). Los versĆ­culos 1-2 inician el salmo con la base de la esperanza: Ā”bienaventurado aquel a quien se le perdonan las transgresiones! AsĆ­, con la depresión queremos considerar siempre el contexto de la vida. A veces el pecado puede ser la causa.

En segundo lugar, consideremos el Paradigma de la Tristeza. En medio de la depresión causada por la tristeza, Dios nos invita a mirar el panorama general. El Salmo 73 ilustra este principio. El Salmo estĆ” escrito retrospectivamente. Es decir, el autor mira hacia atrĆ”s, a una Ć©poca en la que sus pies estuvieron a punto de resbalar (v. 2). Y estuvieron a punto de resbalar porque el sufrimiento habĆ­a estrechado su visión. Sólo veĆ­a la injusticia y la maldad de su mundo (v. 3-12). Se ayuda a sĆ­ mismo a salir de este dolor encontrando una base firme en una perspectiva eterna (v. 16-20; 27-28). Al recordarse a sĆ­ mismo la justicia y el plan de Dios, es capaz de reorientar su corazón en medio de la tristeza.

En tercer lugar, considere un Paradigma de Autoconversación. Dado que la depresión suele estar muy relacionada con nuestros pensamientos y las cosas que nos decimos a nosotros mismos, voy a dedicar mĆ”s tiempo a este enfoque. En medio de la depresión causada por la autoconversación, Dios nos invita a contraatacar con la verdad. El Salmo 42 es un gran ejemplo de esta prĆ”ctica.

El Salmo comienza seƱalando cómo el dolor ataca nuestra experiencia de Dios. En las primeras lĆ­neas, el salmista anhela a Dios, como el ciervo anhela el agua. Pero en el versĆ­culo 2 vemos que siente que el SeƱor no le concederĆ” una audiencia o prestar oĆ­do. ā€œĀæCuĆ”ndo vendrĆ©, y me presentarĆ© delante de Dios?ā€ El verso 3 enfatiza la pena que esta sintiendo – esta tan deprimido que no come, solo llora. Ā» Fueron mis lĆ”grimas mi pan de dĆ­a y de nocheĀ». Y de nuevo, se pregunta, Āædónde estĆ”s Dios? De hecho, describe poĆ©ticamente sus lĆ”grimas como burlĆ”ndose de su fe.

En el versículo 4 estÔ recordando cómo solía ser la vida, cómo solía sentirse. A veces la depresión empeora al recordar cuÔnta alegría solíamos experimentar. La pérdida de interés y motivación es dura porque hubo un tiempo, al menos para algunos, en que la vida no era así. La vida no siempre fue gris y aburrida, pero ahora lo es. El salmista describe cómo solía dirigir a la multitud en la procesión y en la adoración.

El versículo 5 es un momento de contraste en el salmo. Aquí el salmista cambia el enfoque y empieza a hablar a su alma desanimada sobre la esperanza: Espera en Dios, porque volverÔs a alabarle. Y luego le dice a su alma quién es ese Dios: ”El Dios de mi salvación! Se permite entristecerse, pero también responde a esa tristeza con esperanza.

El versículo 6 continúa centrÔndose en Dios, hablando mÔs específicamente de quién es este Dios. Aquí menciona: » Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del JordÔn, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.» Se trata de lugares históricos clave en la vida de Israel, donde Dios se había revelado de manera extraordinaria. El salmista se aferra a verdades sobre Yahvé. En medio de la depresión, nuestra esperanza no estÔ en Dios genéricamente, sino específicamente. Queremos recordar a nuestras almas quién es Dios.

El versículo 9 toma todo este discurso sobre Dios y lo devuelve al lugar de la confusión. Si Dios eres así, ¿por qué siento que me has olvidado? ¿Por qué me lamento y no recibo respuesta de ti? Sus enemigos, en este caso personas literales, se burlan de él diciendo: «¿Dónde estÔ tu Dios?». Antes eran sus propias lÔgrimas las que se burlaban de él, ahora son voces ajenas. La cuestión, por supuesto, es que el dolor prolongado hace que dudemos de Dios, ¿no es así?

El versículo 10, sin embargo, vuelve a esa importante conversación del alma: espera en Dios, porque volverÔs a alabarle. Así que aquí aprendemos a ser honestos con nuestro dolor, a hablar con Dios de nuestro dolor, confusión y frustración, y aprendemos a hablarnos a nosotros mismos de esperanza en medio del dolor.

Por Ćŗltimo, consideremos un Marco de Resistencia. A veces la depresión puede parecer imposible de entender. ĀæPor quĆ© me deprimo? ĀæPor quĆ© dura tanto? ĀæDe dónde viene? A menudo no hay respuestas claras, sencillas y directas. Y en tales situaciones, la Biblia nos anima simplemente a resistir, a creer que Dios estĆ” con nosotros en el valle de sombra de muerte.

El Salmo 88 es útil en este punto porque es un salmo muy oscuro. El Salmo 88 ha sido calificado como el salmo mÔs oscuro de las Escrituras. La mayoría de los salmos de lamento contienen al menos un giro de esperanza. EstÔn llenos de palabras duras y amargas, se sienten pesados, y el salmista estÔ frustrado y abatido. Pero siempre dice algo como: «Pero confiaré en el Señor». El Salmo 88 no tiene vuelta atrÔs. Las últimas palabras del Salmo son simplemente: la oscuridad es mi única amiga.

Entonces, Āæcómo es posible que un Salmo tan deprimente pueda ser Ćŗtil para el deprimido? En parte, creo que la respuesta es que fomenta la honestidad y la resistencia. AsĆ­, por ejemplo, este salmo nos anima a soportar nuestro dolor. Es decir, a sentir nuestro dolor. No te resistas, no te sientas mal por sentirte mal, reconoce tus sentimientos… aunque duren mucho tiempo. No tienes que reprimir esas emociones oscuras, puedes reconocerlas. El salmista ciertamente lo hace.

En segundo lugar, el Salmo nos anima a soportar con el Señor. El salmista comienza en el versículo 1 «clamando al Señor». Incluso en su desesperación, incluso en su frustración, sigue hablando con el Señor. Así que no abandones tu fe cuando la fe sea dura, cuando la vida sea dura. Sigue acudiendo a Dios. Dios conoce la depresión e incluyó un salmo oscuro en la Biblia para reflejar los estados en los que podemos encontrarnos. Lo escribió por nuestro bien, para ayudarnos a seguir adelante, a aguantar y a seguir adelante. Casi todas las depresiones requieren ciertos niveles de resistencia, y las Escrituras y el Espíritu de Dios pueden ayudarnos a resistir.

Por supuesto, hay mucho mĆ”s que hacer para ayudar a las personas a superar la depresión. Debemos considerar cuestiones como la medicación, el apoyo social, el ejercicio y la dieta, y estrategias prĆ”cticas para poner en prĆ”ctica los pensamientos adecuados. Pero si no empezamos con un marco Ćŗtil, estas estrategias parecerĆ”n inĆŗtiles, aleatorias y alejadas de la esperanza. Identificar el marco adecuado para uno mismo o para alguien a quien se estĆ” ayudando requiere escuchar mucho, hacer buenas preguntas y orar. Pero gracias a Dios, Ɖl no se limita a darnos clichĆ©s y consejos trillados. Nos da mĆŗltiples enfoques para comprender nuestra experiencia de la depresión y responder a ella. Un enfoque sólido de la depresión ofrece diversos medios de esperanza.

ArtĆ­culo tomado de Evangelio Blog: https://evangelio.blog/2023/05/04/un-enfoque-bblicamente-robusto-a-la-depresin/

ĀæDios odia el pecado, pero ama al pecador?

ĀæDios odia el pecado, pero ama al pecador?
Por Karl Heitman

Una declaración clichĆ© que a menudo escuchamos decir, Ā«Dios odia el pecado, pero ama al pecador.Ā» ĀæEstĆ” esto basado en las Escrituras? Me temo que no. La Biblia simplemente no lo dice. De hecho, se dice lo contrario: Ā» Los que se ensalzan no estarĆ”n delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad.ā€ (Salmo 5: 5). Hasta cierto punto, incluso se nos manda aborrecer a los demĆ”s: ā€œSi alguno viene a mĆ­, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discĆ­pulo.ā€ (Lucas 14:26). TambiĆ©n se nos manda odiarnos a nosotros mismos: Ā» El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservarĆ” para vida eterna.Ā» (Juan 12:25). TambiĆ©n se nos manda aborrecer el mal (Romanos 12: 9). El aborrecimiento justo es una pĆ­ldora difĆ­cil de tragar tal debido a la cultura auto-centrada, autosuficiente, egoĆ­sta , ególatra, y de auto-exaltación en la que vivimos. Lo que todos tenemos que entender es que en la cruz divina el amor y el odio santo chocaron. Dios es amor (1 Juan 4: 8). pero El tambiĆ©n odia (Salmo 7:11). En otras palabras, tener una visión bĆ­blica del odio es tan importante como tener una visión bĆ­blica del amor.

Aquƭ estƔn algunas otras Escrituras que hablan del odio santo de Dios:

ā€œAborrezco la reunión de los malhechores, y no me sentarĆ© con los impĆ­os.ā€ Salmo 26: 5
ā€œAborrezco a los que confĆ­an en Ć­dolos vanos; mas yo confĆ­o en el SeƱor.ā€ Salmo 31: 6
ā€œAborrezco a los hipócritas, empero amo tu ley.ā€ Salmo 119: 113
ā€œPorque hablan contra[a] ti perversamente, y tus enemigos toman tu nombre en vano. ĀæNo odio a los que te aborrecen, SeƱor? ĀæY no me repugnan los que se levantan contra ti? Los aborrezco con el mĆ”s profundo odio; se han convertido en mis enemigos.ā€ Salmo 139:20-22.
ā€œEl temor del SeƱor es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco.ā€-Prov 8:13

ā€œToda su maldad estĆ” en Gilgal; allĆ­, pues, los aborrecĆ­. Por la maldad de sus hechos los expulsarĆ© de mi casa, no los amarĆ© mĆ”s; todos sus prĆ­ncipes son rebeldes.ā€ Oseas 9:15
Nos gusta hablar sobre el amor, la misericordia, la bondad, el perdón y la gracia de Dios. Debemos predicar y hablar de esas cosas a menudo y con fervor, pero si descuidamos todo el consejo de Dios, comenzamos a forjar un dios a nuestra imagen. Eso se llama idolatrĆ­a. Seamos sinceros; muchos cristianos profesantes adoran a un JesĆŗs incompleto. Por otra parte, si no entendemos el odio de Dios, el amor de Dios no significa mucho para nosotros. Tenemos que llegar a un acuerdo con el odio de Dios. El versĆ­culo mĆ”s conocido pero desconcertante en el Nuevo Testamento que nos confronta con el odio de Dios por los pecadores es Romanos 9:13- ā€œa Jacob amĆ©, mas a EsaĆŗ aborrecĆ­.ā€ Es comprensiblemente difĆ­cil envolver nuestras mentes alrededor de esto, pero si tomamos el Biblia en serio tenemos que aceptarlo y poner nuestras emociones volubles, opiniones y tradiciones de lado. Charles H. Spurgeon, el Ā«PrĆ­ncipe de los PredicadoresĀ», dijo, Ā«Yo puedo decirles la razón por la que Dios amó a Jacob: es por la gracia soberana. No habĆ­a nada en Jacob que hiciera que Dios lo amara; todo en Ć©l podrĆ­a haber hecho que Dios lo odiara, tanto como odió a EsaĆŗ, y mucho mĆ”s. Pero fue porque Dios fue infinitamente misericordioso que Ć©l amó a Jacob, y por ser soberano en su dispensación de esta gracia, Ć©l escogió a Jacob como el objeto de ese amor. Si no fuera por la gracia soberana, todos serĆ­amos objeto del odio de Dios, en lugar de Su amor. ā€œ

ĀæCómo conciliar el amor y el odio de Dios en nuestras mentes humanas, finitas y caĆ­das? No podemos del todo. La creación finita (nosotros) no puede comprender completamente el Creador infinito. Lo natural no puede entender completamente lo sobrenatural. Tenemos que aceptar el hecho de que Dios tanto amor y odio, esforzamos por llegar a un acuerdo con el carĆ”cter de Dios, y ser conformados a Su imagen (Romanos 12: 2). En el gran esquema de las cosas, el odio de Dios serĆ” derramado sobre los no elegidos por la eternidad en el infierno. Tenemos que entender que Dios es perfectamente justo y bueno para sólo salvar a algunos porque todos merecemos su ira aborrecedora. Romanos 9:14-15 arroja mĆ”s luz: ā€œĀæQuĆ© diremos entonces? ĀæQue hay injusticia en Dios? Ā”De ningĆŗn modo! 15 Porque El dice a MoisĆ©s: TendrĆ© misericordia del que yo tenga misericordia, y tendrĆ© compasión del que yo tenga compasión.ā€ Cuando comprendemos y continuamente recordamos que Dios nos ha salvado a los pecadores de experimentar su odio, nos hace ser personas humildes agradecidas.

En cuanto a los redimidos, sĆ­, aĆŗn pecamos, pero el odio y la ira de Dios se vertieron de una vez y para siempre sobre JesĆŗs en vez de nosotros y ahora nos ve vestido con la justicia de su Hijo. La justicia de Cristo fue trasladada a nuestro cuenta (2 Corintios 5:21). Por lo tanto, Ɖl ama a aquellos por los que Cristo murió, con un amor salvĆ­fico especial como un amor Ćŗnico de un esposo por su novia. Debido al amor de Dios, ya no somos el objeto del odio de Dios. Para los no elegidos, el amor de Dios se muestra a toda la creación por lo que les permite vivir la ā€˜gracia comĆŗn’ (Mateo 5:45). En otras palabras, Dios estĆ” conteniendo Su ira hacia los no elegidos y darles lluvia, comida, y placer en esta vida.

Por lo general, la pregunta de seguimiento es la siguiente: «¿Cómo debemos tratar a los pecadores?Ā» Los amamos con amor incondicional, como JesĆŗs lo ordenó (Lucas 6:27). Esto implica no sólo estar en la presencia de los no creyentes y ser amable con los pecadores (como lo fue JesĆŗs), sino amarlos lo suficiente para predicar la verdad del evangelio a ellos sin temor a ofenderlos (Romanos 1:16). Lo mĆ”s amoroso es cuidar el alma de alguien y asĆ­ compartir el mensaje de cómo Dios estĆ” dispuesto a salvar a un pecador, a travĆ©s de JesĆŗs, de experimentar eternamente su santo odio. Por tanto, podrĆ­amos querer considerar abandonar el eslogan ā€œDios odia el pecado pero ama el pecadorā€ porque no hay evidencia bĆ­blica clara para apoyar tal afirmación. El efecto de esto pretende un evangelio de la gracia barata. En cambio, debemos repetir lo que dice la Escritura: Dios envió a su Hijo al mundo para salvar a los pecadores (Romanos 5:8), manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan o perecerĆ”n (Hechos 17:30 ; Lucas 13: 3), y Dios nos manda a hacer el bien a todos los hombre s (Gal 6:10) y hacer discĆ­pulos (Mateo 28: 19-20).

ĀæOlvidando Lo Que Queda AtrĆ”s? | Andrew Kerr

¿Olvidando Lo Que Queda AtrÔs?
Por Andrew Kerr

Pensé que sería apropiado, a medida que avanzamos en este año, considerar, brevemente, el celo de Pablo por «seguir adelante» con el Señor.

7 Pero todo lo que para mĆ­ era ganancia, lo he estimado como pĆ©rdida por amor de Cristo. 8 Y aĆŗn mĆ”s, yo estimo como pĆ©rdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo JesĆŗs, mi SeƱor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en Ɖl, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, 10 y conocerle a Ɖl, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como Ɖl en su muerte, 11 a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos. 12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual tambiĆ©n[e] fui alcanzado por Cristo JesĆŗs. 13 Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrĆ”s y extendiĆ©ndome a lo que estĆ” delante, 14 prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo JesĆŗs. – Filipenses 3:7-14

Como muchas afirmaciones bƭblicas, no debe ser absolutizada, particularmente cuando se trata de olvidar lo que estƔ detrƔs.

El apóstol casi con toda seguridad toma esta metĆ”fora de la arena – la longitud del campo en Atenas era de 607 pies desde los bloques de salida hasta el poste de llegada.

Para obtener el premio, los corredores no deben distraerse – mirar hacia atrĆ”s no sólo deletrea peligro sino que tambiĆ©n hace que los atletas se desaceleraran: un retraso en el titubeo resultarĆ­a en una derrota.

Para alcanzar el objetivo del corredor y recibir la llamada del 1er premio, se necesita una concentración mental total, ojos fijos en la meta, motivados por el olor del éxito, para hacer que el esfuerzo de los tendones valga la pena.

Cuando traducimos esta metÔfora al Ômbito espiritual, es útil pensar en lo siguiente cuando la aplicamos a nosotros mismos:

Es bueno mirar hacia atrƔs en las siguientes circunstancias:

  1. Conmemorar lo que Dios ha hecho – en la redención, en la historia, en los avivamientos, a travĆ©s de los hĆ©roes, para las iglesias y en los creyentes.
  2. Reflexionar sobre la obra de la gracia de Dios en nuestras propias vidas – predestinados, llamados, justificados, el progreso hasta la fecha en la gracia santificante, y todo lo que precede a la gloria que nos espera.
  3. Arrepentirse o profundizar en el arrepentimiento de los pecados no confesados o confesados superficialmente.
  4. Reparar las relaciones que deberĆ­an haberse arreglado hace mucho tiempo – es trĆ”gico cuando muere un hermano o hermana con el que no nos hemos reconciliado.
  5. Para guiarnos de la contrición, a las promesas del Evangelio, por la gracia y la gloria que se encuentra en Cristo, en la búsqueda de la santidad.

¿Por qué es bueno mirar hacia atrÔs a esas cosas?


A. Acelera (y de hecho es parte de) la santificación y el progreso que Pablo persigue en la bĆŗsqueda de la plena conformidad con Cristo – la ingratitud y la impenitencia en realidad frenarĆ”n nuestro caminar y nos obstaculizarĆ”n en esta carrera.

B. Nos anima y nos estimula cuando pensamos en lo que Dios ya ha hecho, y sabiendo que Ɖl es fiel, y seguramente continuarĆ” haciendo lo mismo – Ɖl es el mismo ayer, hoy y siempre.

C. Glorifica a Dios y estĆ” ordenado en la Escritura – ya que A y B todo obrarĆ” para bien.

Es malo mirar hacia atrƔs en las siguientes circunstancias:

  1. Cuando nos llena de una pena impropia, un resentimiento amargo o un desÔnimo sombrío, hay algunas cosas que necesitan ser decididamente «encarpetarlo» si queremos correr bien.
  2. Cuando nos encerramos en nosotros mismos en una introspección malsana sobre los pecados anteriores, no podemos deshacer los problemas que no se pueden resolver y que no hemos causado.
  3. Cuando estamos llenos de vanos arrepentimientos sobre decisiones que tomamos que fueron tontas o imprudentes y que nos dejan en dolor, vacilantes o confundidos – Cristo derramó su sangre y se ofreció a sĆ­ mismo por (y a) nosotros para quitar estos grilletes de nuestros pies y sogas de nuestros cuellos (en cambio debemos confiar en Dios, mientras esperamos con optimismo, para ver cómo nuestros numerosos, trĆ”gicos, errores serĆ”n soberanamente anulados, en el amor, para bien).
  4. Cuando empezamos a jactarnos ante el Señor en nuestro pedigrí, herencia, religión, rituales, servicio, esfuerzos como obras de justicia por las cuales nos justificamos.
  5. Cuando comenzamos a jactarnos ante Dios en cualquiera de los casos anteriores y por lo tanto volvemos nuestra mirada hacia nosotros mismos (y nos alejamos de Cristo que se nos ofrece gratuitamente en los medios de gracia).

¿Cómo y cuÔndo debemos mirar hacia atrÔs?
AsĆ­ que mira hacia atrĆ”s al Dios que ha hecho grandes cosas por nosotros, y mira hacia atrĆ”s para confesar tu pecado para poder avanzar; pero no mires hacia atrĆ”s para acumular crĆ©dito para ti mismo – en vez de eso mira hacia adelante a Cristo, que es tanto la meta como el llamado – el Resucitado, Exaltado, Salvador tiene gracia en el presente, mĆ”s gracia para el futuro, y gloria al final, cuando el llamado hacia arriba estĆ© completo, cuando veas Su rostro sonriente.

Recuerden, siempre, ”mirar a Cristo!
Y si estĆ”s plagado de la tendencia a mirar hacia atrĆ”s de manera equivocada, o si siempre estĆ”s mirando por encima del hombro al pecado, acelera el paso, mira a Cristo – Su mirada siempre fue correcta. Ӄl fijó ambos ojos en la Cruz! Lo hizo para ganar (y luego conceder a los que lo piden) la gracia sobreabundante de mantener los ojos fijos en Ɖl.

ArtĆ­culo de: Evangelio Blog

¿Por Qué Peleo?

¿Por Qué Peleo?
Por John MacArthur

Una vez me presentaron en una convención como el hombre que es mucho mÔs simpÔtico en persona que en sus libros. No pude evitar reírme, ya que esta presentación era sin duda una broma amistosa. Pero había verdad en esas palabras, y yo lo sabía.

Entiendo que muchos -tanto dentro de la Iglesia como fuera de ella- me consideren un cascarrabias, hiperdoctrinal, duro, inflexible e intransigente. Incluso me han llamado mezquino. Y, en cierto modo, entiendo por qué la gente me ve así; después de todo, parece que casi siempre estoy en el centro de algún debate evangélico. Algunas de las personas mÔs cercanas a mí me han dicho que ya es hora de explicar por qué. Este pequeño libro es mi intento de hacerlo.

Cuando era joven y me preparaba para el ministerio, nunca pensƩ que me pasarƭa la vida luchando. No sabƭa que este era el ministerio que Dios tenƭa para mƭ. Pero aquƭ estoy.

Y cuanto mÔs reflexiono sobre el ministerio, mÔs me doy cuenta de que hay una cierta esquizofrenia en él, una especie de mundo dual en el que vivo. Mi trabajo es tratar a aquellos que Dios ha puesto bajo mi cuidado -la gente de Grace Community Church- con amor, ternura, amabilidad, misericordia y compasión. Tiene que haber confianza entre un pastor y su pueblo, la suavidad del cuidado pastoral. Y sin embargo, al mismo tiempo, tengo que librar batallas para proteger a las ovejas de Grace Church.

Dios me ha dado la responsabilidad de luchar por mi rebaƱo, y estoy llamado a llegar muy lejos para hacerlo.

Charles Spurgeon utilizó la imagen de la espada y la paleta para describir esta doble realidad pastoral: con la paleta, el pastor estÔ construyendo cuidadosamente su iglesia. Y con la espada en la otra mano, estÔ luchando para proteger lo que ha construido. La imagen de un pastor como alguien que, por un lado, es un pastor tierno y, por otro, un guerrero que lucha contra el enemigo, es fundamental para la noción bíblica de pastor.

Pablo advierte a los ancianos de Ɖfeso de esta realidad en Hechos 20: que entrarĆ­an lobos de entre ellos, que no perdonarĆ­an al rebaƱo (Hechos 20:29). Hombres malvados se levantarĆ­an y llevarĆ­an a muchos por mal camino, y hoy estamos presenciando exactamente eso. Este es el estado actual de nuestra iglesia.

Pero entre muchos líderes evangélicos de estos días, parece haber una renuencia a luchar. La iglesia cree ahora que el papel del pastor es complacer y mimar a los inconversos; los líderes de hoy se apresuran a evitar la mÔs mínima ofensa, cuando, en realidad, todo su ministerio estaba destinado a ser una ofensa. Como resultado, hay mucho menos convicción en la iglesia de lo que solía haber. Muchos pastores ya no defienden los temas por los que nuestros padres en la fe una vez perdieron sus vidas.

Mi oración y anhelo, no sólo por los pastores sino por todos los creyentes, es que lleguen al final de sus vidas y puedan exhalar con el apóstol Pablo, He peleado la buena batalla. Y mientras estemos vivos, esta lucha nunca terminarÔ. Los personajes cambian, los escenarios cambian, pero la batalla sigue siendo la misma: la lucha es siempre y para siempre por la Palabra de Dios.

Y, por desgracia, he perdido a muchos amigos en esta lucha. He visto -lenta y constantemente- cómo se adelgazaban las filas ministeriales. ¿Por qué hemos perdido a tantos? Porque ya no estaban dispuestos a librar la batalla cuando y donde ésta era mÔs feroz.

Hay un viejo refrƔn que dice que si luchas la batalla en todas partes menos donde es mƔs intensa, eres un soldado infiel. He visto la triste realidad de ese dicho ante mis ojos. Los lƭderes de la iglesia deben ir al punto del conflicto mƔs feroz, y luego deben permanecer allƭ.

No basta con adoptar una postura donde no hay lucha. El terreno donde se libra la batalla es donde se demuestra la fidelidad.

Pero comprendo los estragos que puede causar la lucha. Recuerdo haber leído la triste biografía de A.W. Pink, una mente tan formidable y un erudito tan fiel. Pasó la mayor parte de su vida estudiando, predicando y pastoreando y, sin embargo, en sus últimos días, se encontró recluido en un pequeño apartamento de la costa norte de Escocia. Lo único que le quedaba era hostilidad hacia el mundo.

¿Cómo acabó así?

A.W. Pink se cansó del rechazo, de la batalla. Dejar el pastorado fue potencialmente el momento decisivo en la caída de A.W. Pink. Se alejó de una congregación amorosa de personas que equilibraban los desafíos y las decepciones del ministerio con amor y aliento. Abandonar el ministerio pastoral y convertirse en un pastor errante sin ningún lugar al que acudir para ser abrazado y amado es algo peligroso. Deja al pastor vulnerable al cansancio de la lucha. El ministerio consiste en luchar contra el enemigo por el bien de la verdad y la protección de tu pueblo, y luego derramar tu corazón a una congregación de personas que te amarÔn y te sostendrÔn en sus corazones. Esto es lo que llena de alegría mi corazón de pastor.

Soy un defensor de la verdad, y la Iglesia es el pilar y el apoyo de la verdad. En definitiva, vivo para la verdad. Nunca quiero tergiversar la verdad. Pero una vez que comprendo la Palabra de Dios, no se me pasa por la cabeza lo que puedan pensar los demÔs. Mi suposición es que los santos abrazarÔn la verdad, y los perdidos la rechazarÔn. Nuestro Señor enseñó la verdad pura y fue crucificado a mano de las multitudes. El mundo es hostil a la verdad, que es la razón por la que hay una batalla.

Mi trabajo es defender fielmente la verdad, no complacer a los hombres.

En los primeros aƱos de mi vida y de mi ministerio pastoral, el enemigo solƭa estar fuera de la Iglesia: en las sectas, en las falsas religiones y en la flagrante impiedad. Pero ahora el enemigo -parece que cada dƭa- encuentra nuevas grietas por las que colarse en la Iglesia. En mi ministerio de hoy, apenas recibo hostilidad de los que estƔn fuera de la iglesia, pero recibo mucha de los que estƔn dentro de ella. Y esto es exactamente lo que Judas dijo que sucederƭa. Judas escribe:

Amados, por el gran empeño que tenía en escribiros acerca de nuestra común salvación, he sentido la necesidad de escribiros exhortÔndoos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos. Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo. (Judas 3-4, la cursiva es mía)

¿Por qué lucho? Sencillamente, porque se me ha ordenado hacerlo.

En este pasaje se me ordena contender fervientemente por la fe revelada en las Sagradas Escrituras que ha sido ā€œtransmitida una vez para siempre a los santos.ā€ Esta es la esencia misma de la vida cristiana.

La vida cristiana no trata de personalidades u opiniones; trata de la verdad.

Judas es el Ćŗnico libro de las Escrituras enteramente dedicado a la lucha por la verdad. En el Nuevo Testamento, Judas se sitĆŗa a la sombra del libro del Apocalipsis, y sigue inmediatamente a 1-3 Juan, libros enteramente dedicados al concepto de la verdad. Por ejemplo, los primeros versĆ­culos de 2 Juan dicen:

El anciano a la seƱora escogida y a sus hijos, a quienes amo en verdad, y no solo yo, sino tambiƩn todos los que conocen la verdad, a causa de la verdad que permanece en nosotros y que estarƔ con nosotros para siempre: Gracia, misericordia y paz serƔn con nosotros, de Dios Padre y de Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y amor. Mucho me alegrƩ al encontrar algunos de tus hijos andando en la verdad, tal como hemos recibido mandamiento del Padre. (2 Juan 1-4a, la cursiva es mƭa)

La verdad se repite cinco veces en el discurso inicial de esta carta. El mismo Ʃnfasis puede encontrarse en las palabras iniciales de 3 Juan:

El anciano al amado Gayo, a quien yo amo en verdad. Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Pues me alegré mucho cuando algunos hermanos vinieron y dieron testimonio de tu verdad, esto es, de cómo andas en la verdad. No tengo mayor gozo que este: oír que mis hijos andan en la verdad. (3 Juan 1-4, la cursiva es mía)

Las últimas cartas del último apóstol vivo estaban dedicadas a la preeminencia de la verdad. E inmediatamente después de las últimas cartas de Juan estÔ el libro de Judas. El mensaje de Judas es que los creyentes van a tener que luchar hasta el final por la verdad. A medida que se acerca el fin, los falsos maestros se multiplicarÔn, propagando mentiras que muchos creerÔn. Como resultado, esta Era de la Iglesia es esencialmente una lucha incesante por la verdad, hasta que el Señor regrese.

Fue el SeƱor quien preguntó: ā€œCuando venga, ĀæencontrarĆ” fe en la tierra?ā€ (Lucas 18:8). QuĆ© pregunta tan sorprendente, sobre todo a la luz de lo vibrante que fue el comienzo de la iglesia. El dĆ­a de PentecostĆ©s, tres mil almas se convirtieron a la Iglesia. Luego, en los dĆ­as y semanas siguientes, miles y miles se arrepintieron y creyeron. Esto fue solo en los primeros meses de la iglesia.

Pero la pregunta de JesĆŗs aĆŗn permanece: ā€œCuando Ɖl venga, ĀæencontrarĆ” fe en la tierra?ā€

La implicación es clara: no podemos dar por sentado que la fe se va a extender como un reguero de pólvora por todo el mundo. Las mentiras del enemigo van a intentar -por todos los métodos imaginables- ahogar la expansión de la iglesia. Las batallas implican oposición. Y si usted piensa que es menos que una batalla, el ministerio serÔ un shock total.

Pablo escribe sobre estos Ćŗltimos dĆ­as:

Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarÔn de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. (1 Tim. 4:1)

Este versƭculo advierte de los falsos maestros que han perdido todo temor de Dios, que han cauterizado de tal manera sus conciencias que sus conciencias estƔn marcadas en silencio.

Pablo advierte a los creyentes tesalonicenses: ā€œQue nadie os engaƱe en ninguna manera, porque no vendrĆ” sin que primero venga la apostasĆ­a y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición,ā€ (2 Tesalonicenses 2:3). Viene una apostasĆ­a, una enorme deserción de la iglesia.

El libro de 2 Pedro advierte que vendrƔn falsos maestros. Pedro escribe:

Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrÔ también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirÔn herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina. Muchos seguirÔn su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad serÔ blasfemado; y en su avaricia os explotarÔn con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no estÔ ocioso, ni su perdición dormida.. (2 Pedro 2:1-3)

La batalla se libra entre la verdad y los que propagan el error. Pedro escribe que ya vienen; y luego Judas dice que ya estƔn aquƭ. Llegaron los falsos maestros. Y ahora es una parte esencial de la vida cristiana de cada creyente ejercitar el discernimiento y entrar en batalla contra estas amenazas inminentes sobre y dentro de la iglesia.

La historia de la Iglesia es una larga guerra. Es implacable y exige valentĆ­a. El discernimiento es necesario en todo momento. Requiere audacia y sacrificio, sacrificio de popularidad, relaciones y amistades queridas. Pero la verdad merece la pena.

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, asĆ­ como tambiĆ©n autor, orador, rector emĆ©rito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

El Orgullo Doctrinal

Por Matt Foreman

El breve ensayo de Jonathan Edwards sobre el Orgullo Espiritual sin Indulgencia 1 es algo que todos los pastores o cristianos deben leer en posiciones de liderazgo. En ese trabajo, Edwards escribe: «La primera y la peor causa de errores que prevalecen en [nuestros días], es el orgullo espiritual . Esta es la puerta principal por la cual el diablo entra en los corazones de aquellos que tienen celo por el avance de la religión «. 2 Hay algunos asuntos mÔs difíciles de hablar y mÔs insidiosos que el orgullo espiritual. ¿Cómo recomienda un artículo sobre el orgullo espiritual a alguien sin ser acusado de orgullo espiritual? ¿Cómo se escribe un artículo sobre el orgullo espiritual sin estar sujeto al orgullo espiritual? Incluso hablar de eso es un peligro. Pero se debe hablar de eso.

Hay un tipo específico de orgullo espiritual sin discernimiento que creo que no se discute con frecuencia y es especialmente difícil de reconocer: el peligro de la justicia doctrinal . Lamentablemente, creo que es un peligro particularmente frecuente entre los cristianos reformados y con mentalidad teológica. Es un peligro en el que he caído a veces. Por justicia doctrinal, me refiero a confiar en tu corrección doctrinal como tu justicia, en lugar de confiar en Cristo como tu justicia. La diferencia puede ser muy sutil y, por supuesto, estarÔ marcada por la humildad o el orgullo.

Conocer sobre Dios vs. Conocer a Dios
Frente a un evangelicalismo anti-intelectual y teológico,poco profundo, el cristianismo reformado se ha preocupado justamente por la importancia de la teología. La Biblia es un libro teológico. Conocer a Dios requiere que sepamos acerca de Dios. Nuestra relación con él requiere doctrina.

Pero tambiĆ©n es posible confiar en su conocimiento sobre Ć©l mĆ”s que confiar en Ć©l personalmente. Puedes tener un conocimiento teórico de algo y no un conocimiento experiencial de algo. Algunas personas saben mucho pero eso no conduce a la fe, la esperanza y el amor. Para parafrasear a Tim Keller diciendo: Ā«Hay una diferencia entre poseer la verdad y que la verdad te posea. Hay una diferencia entre confiar en su comprensión de Ć©l , en lugar de confiar en su comprensión de usted Ā«. (El apóstol Pablo a menudo enfatiza este matiz: ā€œPero ahora que conocĆ©is[a] a Dios, o mĆ”s bien, que sois[b] conocidos por Dios ā€¦ā€ – Gal. 4:9).

Cuando ā€˜tienes’ la verdad, la tienes; tienes dominio sobre eso. Cuando la verdad Ā«te tieneĀ», estĆ”s bajo ella, humillado por ella, moldeado por ella; te domina. Uno estĆ” basado en el orgullo; el otro conduce a la humildad. Algunas personas pueden tratar implĆ­citamente su teologĆ­a como algo captado sobre la base de su propia fuerza e intelecto, en lugar de un conocimiento personal de Dios recibido por gracia a travĆ©s de la fe que los humilla y les da forma.

Discernimiento De La Justicia Doctrinal
Edwards seƱala que el orgullo espiritual puede ser difĆ­cil de discernir y ocultar fĆ”cilmente porque puede parecer justicia y preocupación por la verdad. Se ve bien, hasta que no lo hace. Ɖl dice: Ā«El orgullo espiritual en su propia naturaleza es tan secreto, que no se discierne tan bien por la intuición inmediata sobre si misma, como por los efectos y los frutos de ella … El orgullo espiritual se dispone a hablar de los pecados de otras personas … el orgullo es espiritual es muy propenso a sospechar de los demĆ”s; mientras que un santo humilde es muy celoso de sĆ­ mismo, desconfĆ­a tanto de cualquier cosa en el mundo como de su propio corazónĀ»3.

La justicia doctrinal es muy similar. Se discierne mÔs exactamente en su fruto: por la forma de comunicación de alguien, por su respuesta a la crítica o la corrección. El ídolo de la justicia doctrinal estÔ especialmente expuesto en una actitud defensiva enojada y hostil cada vez que se cuestiona. Esto se debe a que se ha convertido en una cuestión de identidad y rectitud personal. Para hacer eco de Edwards, aquí hay algunas evidencias posibles de una persona doctrinalmente justa:

· Propenso a la crítica y la sospecha de la fidelidad doctrinal de los demÔs.

· Pasar una cantidad excesiva de tiempo en la crítica de las posturas de los demÔs, en lugar de una promoción positiva de la belleza del Evangelio.

· Creer que la corrección doctrinal es un requisito para la salvación personal.

· Tener una comprensión estrecha y formulista de las doctrinas teológicas, con la rapidez para ser sospechoso y atacar cualquier formulación que no concuerde exactamente con el lenguaje propio.

· Ponerse rÔpidamente a la defensiva, enojado e impaciente cuando se expresan preguntas y preocupaciones con respecto a su posición doctrinal; tomÔndolo personalmente

· Corregir a los demÔs con dureza e impaciencia.

· Pasar tiempo excesivo discutiendo (en realidad peleÔndose) sobre teología en línea (o fuera de línea), mientras se descuida la devoción personal, la oración, la familia, las relaciones, el servicio, etc.

· Tratar cada artículo de teología en cada discusión como una colina en la que morir.

· Amar la verdad y las ideas mÔs que a las personas (y a Dios).

· Menospreciar y desconfiar del énfasis en lo «experiencial» en la vida cristiana.

· Justificar el estudio teológico mientras se descuida o minimiza el papel de las relaciones, el asesoramiento y el servicio a los demÔs en la iglesia.

· Creer que el ministerio pastoral implica el estudio y la predicación con exclusión de la hospitalidad, el ministerio personal, el discipulado, el asesoramiento, etc.

· En el debate doctrinal, creer que la Teología Histórica debe asumir el papel principal; refiriéndose primero y principalmente a Confesiones y Credos, incluso sobre la Biblia.

· Creer que el Confesionalismo es una guía y solución suficiente para el desvío doctrinal y la espiritualidad personal.

· Ser ciego a los pecados personales, debido a la certeza sobre la correcta doctrina. Asumiendo que la corrección doctrinal debe garantizar la corrección ética, la sabiduría y la moralidad personal.

· No creer que la justicia doctrinal es incluso una posibilidad o preocupación legítima.

Ā· Escribir artĆ­culos sobre justicia doctrinal para afirmar su propia virtud espiritual. (ĀæPuedes ver lo pernicioso que es esto?)

Para que no se malinterprete el punto, ser ā€˜Valiente para la Verdad’ es algo bueno. Ser celoso para defender la doctrina no es automĆ”ticamente orgulloso. Aquellos que defienden vocalmente la doctrina bĆ­blica no deben ser automĆ”ticamente asumidos o juzgados como doctrinalmente justos. De hecho, la doctrina bĆ­blica necesita ser defendida y afirmada valientemente y con firmeza. De manera similar, la teologĆ­a histórica y el Confesionalismo Reformado son crucialmente importantes: Ā”un ā€˜Imperativo de Credo’! Una actitud negativa hacia la teologĆ­a histórica y una minimización de la importancia del Confesionalismo es peligrosa. Tal actitud por sĆ­ misma revela su propio problema de autosuficiencia y falta de humildad.

Ā”Pero eso es lo que hace que la justicia doctrinal entre hombres y mujeres ortodoxos sea tan particularmente perniciosa! Ā”Puede parecer tan justo! Pueden ser los doctrinalmente preocupados y fieles quienes pueden estar en mayor peligro de orgullo doctrinal. Puedes tener razón y estar luchando en las batallas correctas, y aĆŗn estar equivocado. Tristemente, la historia nos muestra repetidamente a hombres teológicamente ortodoxos, confesionales, que lucharon por la verdad en las batallas correctas … y sin embargo, quienes probaron que ni siquiera eran cristianos, que abandonaron la fe o cayeron en pecado no arrepentido . ĀæCómo sucede eso? El celo por la verdad a veces puede llegar a ser completamente egoĆ­sta y abstraĆ­do de cualquier fe real en Dios. Es aterrador lo fĆ”cil que es confiar en el lugar equivocado.

CS Lewis advirtió profundamente que Ā» C.S. Lewis advirtió que Ā«De todos los hombres malos, los religiosos son los peoresĀ». Es de los que tienen una vocación, visión y celo mĆ”s elevados Ā«que se puede hacer algo realmente diabólico; un inquisidor, un miembro del ComitĆ© de Seguridad PĆŗblica. Son los grandes hombres, los santos en potencia, no los hombres pequeƱos, los que se vuelven fanĆ”ticos despiadados…. Porque lo sobrenatural, al entrar en el alma humana, le abre nuevas posibilidades del bien y del mal. A partir de ahĆ­ el camino se ramifica: un camino hacia la santidad, el amor, la humildad, el otro hacia el orgullo espiritual, la justicia propia, el celo perseguidor…. De todos los hombres malos, los malos religiosos son los peores. De todos los seres creados, el mĆ”s malvado es aquel que originalmente estuvo en la presencia inmediata de DiosĀ».

Sin Amor, No Soy Nada
No podemos pensar que el conocimiento nos lleve al cielo o nos asegure nuestro lugar. El apóstol Pablo correctamente advirtió que ā€œEl conocimiento envanece, pero el amor edificaā€ (1 Cor. 8:1). Ā«Si… entendiera todos los misterios y todo conocimiento,…pero no tengo amor, nada soyā€ (1 Cor.13:2). Pablo anticipa que puedes entender mucho y no tenerlo como real y poderoso sobre tu corazón. El conocimiento en sĆ­ mismo puede ser un peligro y un engaƱo.

Entonces Ć©l constantemente argumenta que el verdadero fruto del EspĆ­ritu es Ā«amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propioĀ» (Gal.5:22-23). Ɖl repetidamente dice de los maestros cristianos: ā€œY el siervo del SeƱor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseƱar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen,ā€ (2 Tim 2:24-25). Ā”Estas cosas son tan importantes como el contenido de lo que se enseƱa! No debe haber una dicotomĆ­a falsa entre hablar la verdad y hacerlo en amor. No puede haber uno sin el otro. Un verdadero celo por la verdad estĆ” formado por el quebrantamiento ante la Cruz.

El antídoto contra la justicia doctrinal es una fe personal y una esperanza solo en Cristo, que conduce a la humildad personal y al amor compasivo. La teología no te salva; Jesús lo hace. Y eso crea humildad y gracia en el corazón.

John Newton tenĆ­a razón cuando dijo: ā€œSi alguna vez llego al cielo, espero encontrar tres maravillas allĆ­: Primero, conocer a algunos que no habĆ­a pensado ver allĆ­; segundo, echar de menos a algunos que habĆ­a pensado encontrar allĆ­; y tercero, la mayor maravilla de todas, Ā”encontrarme allĆ­!.ā€ Que Dios nos conceda tal humildad, confianza y maravilla ante la gracia de Dios.

  1. Parte IV, Sección I de su obra mÔs extensa, Algunos Pensamientos Sobre El Presente Avivamiento De La Religión, Edwards, J. (1974). Las Obras de Jonathan Edwards (Vol. 1, p. 398-403). Banner de Truth Trust.
  2. Ibid. p.398-399.
  3. Ibid. p.399.

Matt Foreman

Es pastor de Faith Reformed Baptist Church. Matt es graduado de Furman University y Westminster Theological Seminary en Philadelphia. Actualmente se desempeƱa como Presidente de la Asamblea General de la Reformed Baptist Network , como secretario del ComitƩ de Misiones de RBN y como profesor de Teologƭa PrƔctica en el Reformed Baptist Seminary.

Verdades Que Debes Considerar Cuando EstĆ”s Enojado

Verdades Que Debes Considerar Cuando EstƔs Enojado
Por Jim Newheiser

La clave para superar el enojo es lo que le dices a tu propio corazón (Proverbios 4:23), especialmente en temporadas en las que tu enojo puede ser provocado. En lugar de simplemente contar hasta diez, o hasta mil, una persona enojada necesita detenerse y llenar su mente con verdades bíblicas para que pueda vencer la ira en su corazón y convertirse en una persona de gracia. Cuando la ira aumenta, estas verdades no vienen automÔticamente a la mente. La persona airada suprime estas verdades para poder seguir alimentando, justificando y expresando su ira. Debe aprender en los momentos cruciales de la tentación a poner su mente en las cosas de arriba porque estÔ unido a Cristo (Colosenses 3:1-3). Tan pronto como llega la tentación, es útil repasar las siguientes verdades y las Escrituras relacionadas. Estas verdades redirigen nuestros corazones de la ira diabólica a la gracia cristiana.

Deseo algo demasiado, lo cual es idolatrĆ­a (Santiago 4:1-4).
Nos enojamos cuando no se satisfacen nuestros deseos. ĀæQuĆ© debes tener para ser feliz? ĀæDebes ser respetado y apreciado? ĀæEstar a gusto? ĀæTener Ć©xito? ĀæDebes tener una vida sin estrĆ©s? Debemos entregar nuestros deseos a Dios mientras buscamos nuestra satisfacción final en Ɖl (IsaĆ­as 55:1-2; Salmo 34:8). Cuando pecamos para obtener lo que deseamos o nos enojamos pecaminosamente porque nuestros deseos no han sido satisfechos, hemos convertido estos deseos en Ć­dolos. Vea los proyectos de aplicación personal al final de este folleto para una tarea que le ayudarĆ” a identificar sus deseos idólatras.

Yo no soy Dios/Juez (GƩnesis 50:19; Romanos 12:17-21).
Cuando otros nos ofenden, sentimos que la balanza de la justicia estĆ” desequilibrada y queremos que vuelva a estar bien. La persona airada piensa para sĆ­: Ā«Me has hecho daƱo, asĆ­ que mereces ser castigadoĀ». La persona airada puede castigar a la parte culpable con palabras de odio, actos de violencia, calumnias, robos o, mĆ”s sutilmente, mostrĆ”ndose frĆ­a, callada y retraĆ­da. Estas expresiones de ira son pecaminosamente sentenciosas. Santiago nos recuerda que, contrariamente a lo que puedan pensar nuestros corazones pecadores, Ā«porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.Ā» (St 1,20). Nuestros actos vengativos no hacen justicia, sino que agravan el pecado. Ā» 17 No paguĆ©is a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres….21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el malĀ» (Romanos 12:17, 21). Peor aĆŗn, nuestras expresiones pecaminosas de ira usurpan el oficio de Dios como juez. Cuando otros nos agravian, nos reconforta saber que Dios harĆ” justicia a los que hacen el mal, incluso cuando los sistemas humanos de justicia fallan. Si confiamos en Ɖl, no necesitamos vengarnos ni jugar a ser Dios.

Dios ha sido muy misericordioso conmigo en Cristo (Efesios 4:31-32; Mateo 18:21-35).
Cuando nos demos cuenta de que cada uno de nosotros es Ā«el primero (el principal) entre los pecadoresĀ» (1 Tim. 1:15) a quien Dios ha perdonado una deuda abrumadora, se moverĆ” nuestro corazón para mostrar gracia a quienes nos han hecho daƱo. JesĆŗs cuenta la parĆ”bola del siervo despiadado al que se le perdonó una gran deuda, que serĆ­an miles de millones de dólares en dinero de hoy (Mateo 18:23-27), pero luego buscó a su compaƱero esclavo que le debĆ­a lo que habrĆ­an sido miles de dólares en dinero de hoy, pero una pequeƱa fracción de lo que se le habĆ­a perdonado al primer esclavo. El esclavo perdonado Ā» y echĆ”ndole mano, lo ahogaba, diciendo: Ā«Paga lo que debesĀ»ā€ y luego hizo que metieran a su compaƱero en la cĆ”rcel, desoyendo sus sĆŗplicas de clemencia (Mateo 18:28-30). JesĆŗs advierte: Ā» AsĆ­ tambiĆ©n mi Padre celestial harĆ” con vosotros si no perdonĆ”is de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.Ā» (Mateo 18, 35). Cuando medito en mi corazón sobre la deuda de cien denarios que me debe mi hermano, yo, como el esclavo malvado, me enfado y quiero vengarme. Cuando recuerdo y medito en la misericordia que Dios me ha mostrado a un precio tan grande (2 Corintios 9:8) por la que JesĆŗs pagó mi deuda infinita en la cruz, no puedo seguir enfadado con mi hermano o hermana (Efesios 4:31-32).

Dios tiene el control y hace el bien por nosotros (GƩnesis 50:20; Romanos 8:28).
DespuĆ©s de que JosĆ© se negara a juzgar a sus hermanos, aƱadió: Ā» Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente.ā€ JosĆ© actuó con gracia hacia sus hermanos porque tenĆ­a una teologĆ­a sólida.

CreĆ­a en un Dios que es soberano sobre todas las cosas, incluso sobre el mal que nos hacen los demĆ”s. AdemĆ”s, JosĆ© creĆ­a que Dios estaba obrando a travĆ©s de estos acontecimientos para bien de su amado pueblo. Como hemos visto, las personas airadas quieren tener el control y se enfadan cuando las cosas no salen como ellos quieren. La persona airada debe someterse a Dios, confiando en que Ɖl estĆ” ejerciendo Su soberanĆ­a para Sus gloriosos propósitos y para nuestro bien. Ā» El SeƱor ha establecido su trono en los cielos, y su reino domina sobre todoĀ» (Salmo 103:19). Cuando la gente te falla y las circunstancias van en tu contra, Dios estĆ” obrando. Ɖl usa las pruebas para producir madurez y semejanza a Cristo en Su pueblo (Santiago 1:2-4; 1 Pedro 1:6-7).

Recuerda quiƩn eres: una nueva criatura en Cristo (Romanos 6:11; 2 Corintios 5:17).
Las personas iracundas a menudo se sienten atrapadas en sus patrones de ira y son impotentes para cambiar. Si bien es cierto que los incrédulos estÔn esclavizados al pecado, los que estÔn unidos a Cristo por la fe han sido liberados de la esclavitud del pecado. Hemos muerto al pecado de una vez por todas y ahora estamos unidos a Cristo en una vida nueva (Romanos 6:4-7). Ahora somos nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17), ya no controladas por la carne, sino llenas por el Espíritu Santo que estÔ produciendo Su maravilloso fruto en nuestras vidas (GÔlatas 5:13-23). La persona que estalla en ira estÔ volviendo a su antigua vida precristiana. Cuando se dice a sí mismo que no puede controlar su ira, se estÔ mintiendo y negando su nueva condición en Cristo. Cómo pensamos de nosotros mismos influye en cómo actuamos. El primer mandamiento de Pablo en su epístola a los Romanos es: «Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús» (Romanos 6:11). La persona que se enfada pecaminosamente ha olvidado su nueva identidad evangélica en Cristo.

Cuando estemos tentados a responder a las personas o a las circunstancias con ira pecaminosa, es la renovación de nuestras mentes con estas verdades bíblicas lo que nos capacitarÔ para caminar en gracia y humildad.

*Adaptado del minilibro ”Socorro! Mi ira EstÔ Fuera De Control por Jim Newheiser.