Hageo 1-2

Exhortación a la reedificación del Templo
1Ā El aƱo segundo del rey DarĆo, en el mes sexto, el dĆa primero del mes, vino la palabra del SeƱor por medio del profeta Hageo a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de JudĆ”, y al sumo sacerdote JosuĆ©, hijo de Josadac, diciendo: 2Ā AsĆ dice el SeƱor de los ejĆ©rcitos: āEste pueblo dice: āNo ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del SeƱor sea reedificada.āā 3Ā Entonces vino la palabra delSeƱor por medio del profeta Hageo, diciendo: 4Ā ĀæEs acaso tiempo para que vosotros habitĆ©is en vuestras casas artesonadas mientras esta casa estĆ” desolada? 5Ā Ahora pues, asĆ dice el SeƱor de los ejĆ©rcitos: Considerad bienvuestros caminos. 6Ā SembrĆ”is mucho, pero recogĆ©is poco; comĆ©is, pero no haysuficiente para que os saciĆ©is; bebĆ©is, pero no hay suficiente para que os embriaguĆ©is; os vestĆs, pero nadie se calienta; y el que recibe salario, recibe salario en bolsa rota.
7Ā AsĆ dice el SeƱor de los ejĆ©rcitos: Considerad bien vuestros caminos. 8Ā Subid al monte, traed madera y reedificad el templo, para que me agrade de Ć©l y yo sea glorificado ādice el SeƱor. 9Ā EsperĆ”is mucho, pero he aquĆ, hay poco; y lo que traĆ©is a casa, yo lo aviento. ĀæPor quĆ©? ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitosā. Por causa de mi casa que estĆ” desolada, mientras cada uno de vosotros corre a su casa. 10Ā Por tanto, por causa vuestra, los cielos han retenido su rocĆo y la tierra ha retenido su fruto. 11Ā Y llamĆ© a la sequĆa sobre la tierra, sobre los montes, sobre el trigo, sobre el mosto, sobre el aceite, sobre lo que produce la tierra, sobre los hombres, sobre el ganado y sobre todo el trabajo de vuestras manos.
12Ā Y Zorobabel, hijo de Salatiel, el sumo sacerdote JosuĆ©, hijo de Josadac, y todo el remanente del pueblo, obedecieron la voz del SeƱor su Dios y las palabras del profeta Hageo, como el SeƱor su Dios le habĆa mandado. Y temió el pueblo delante del SeƱor. 13Ā Entonces Hageo, mensajero del SeƱor, por mandato delSeƱor, habló al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros ādeclara el SeƱor. 14Ā Y despertó el SeƱor el espĆritu de Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de JudĆ”, y el espĆritu del sumo sacerdote JosuĆ©, hijo de Josadac, y el espĆritu de todo el remanente del pueblo. Y vinieron y comenzaron la obra en la casa del SeƱor de los ejĆ©rcitos, su Dios, 15Ā el dĆa veinticuatro del mes sexto, en el aƱo segundo del rey DarĆo.
Promesa de Dios a Zorobabel
2Ā El dĆa veintiuno del mes sĆ©ptimo, vino la palabra del SeƱor por medio del profeta Hageo, diciendo: 2Ā Habla ahora a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de JudĆ”, y al sumo sacerdote JosuĆ©, hijo de Josadac, y al remanente del pueblo, diciendo: 3Ā āĀæQuiĆ©n ha quedado entre vosotros que haya visto este templo en su gloria primera? ĀæY cómo lo veis ahora? Tal como estĆ”, Āæno es como nada a vuestros ojos? 4Ā āPero ahora, esfuĆ©rzate, Zorobabelā ādeclara el SeƱorā āesfuĆ©rzate tĆŗ tambiĆ©n, JosuĆ©, hijo de Josadac, sumo sacerdote, y esforzaos todos vosotros, pueblo de la tierraā ādeclara el SeƱorā āy trabajad, porque yo estoy con vosotrosā ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitos. 5Ā āConforme a la promesa que os hice cuando salisteis de Egipto, mi EspĆritu permanece en medio de vosotros; no temĆ”is.ā 6Ā Porque asĆ dice el SeƱor de los ejĆ©rcitos: āUna vez mĆ”s, dentro de poco, yo harĆ© temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme. 7Ā āY harĆ© temblar a todas las naciones; vendrĆ”n entonces los tesoros de todas las naciones, y yo llenarĆ© de gloria esta casaā ādice el SeƱor de los ejĆ©rcitos. 8Ā āMĆa es la plata y mĆo es el oroā ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitos.9Ā āLa gloria postrera de esta casa serĆ” mayor que la primeraā ādice el SeƱor de los ejĆ©rcitosā āy en este lugar darĆ© pazā ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitos.
10Ā El dĆa veinticuatro del mes noveno, en el aƱo segundo de DarĆo, vino la palabra del SeƱor al profeta Hageo, diciendo: 11Ā AsĆ dice el SeƱor de los ejĆ©rcitos: āPide ahora instrucción a los sacerdotes: 12Ā āSi alguno lleva carne consagrada en la falda de su vestidura, y toca con su falda pan, alimento cocido, vino, aceite o cualquier otro alimento, ĀæquedarĆ” Ć©ste consagrado?āā Y los sacerdotes respondieron, y dijeron: No. 13Ā Y dijo Hageo: Si alguno, inmundo por el contacto con un cadĆ”ver, toca cualquiera de estas cosas, ĀæquedarĆ” inmunda? Respondieron los sacerdotes, y dijeron: QuedarĆ” inmunda. 14Ā Entonces volvió a hablar Hageo y dijo: āAsĆ es este pueblo y asĆ es esta nación delante de mĆā ādeclara el SeƱorā āy asĆ es toda obra de sus manos; y lo que aquĆ ofrecen, inmundo es. 15Ā āAhora pues, considerad bien esto de hoy en adelante: antes que se pusiera piedra sobre piedra en el templo del SeƱor, 16Ā desde aquel tiempo, venĆa alguno a un montón de veinte medidas, y habĆa sólo diez; venĆaalguno al lagar para sacar cincuenta cĆ”ntaros, y habĆa sólo veinte. 17Ā āOs herĆ conviento abrasador, con aƱublo y con granizo en toda obra de vuestras manos; pero ninguno de vosotros se volvió a mĆā ādeclara el SeƱor. 18Ā āPero considerad bien esto desde hoy en adelante, desde el dĆa veinticuatro del mes noveno; desde el dĆa en que se pusieron los cimientos del templo del SeƱor, considerad bien: 19Ā āĀæEstĆ” todavĆa la semilla en el granero? TodavĆa la vid, la higuera, el granado y el olivo no han dado fruto; pero desde hoy yo os bendecirĆ©.ā
20Ā Y la palabra del SeƱor vino por segunda vez a Hageo, el dĆa veinticuatro del mes, diciendo: 21Ā Habla a Zorobabel, gobernador de JudĆ”, diciendo: āYo estremecerĆ© los cielos y la tierra, 22Ā y volcarĆ© el trono de los reinos y destruirĆ© el poder de los reinos de las naciones; y volcarĆ© el carro y a los que montan en Ć©l, y caerĆ”n los caballos y sus jinetes, cada uno por la espada de su hermano. 23Ā āEn aquel dĆaā ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitosā āte tomarĆ© a ti, Zorobabel, hijo de Salatiel, siervo mĆoā ādeclara el SeƱorā āy te pondrĆ© como anillo de sello, porque yo te he escogidoā ādeclara el SeƱor de los ejĆ©rcitos.