Miqueas 1-4

Condenación de Israel y JudÔ
1Ā Palabra del SeƱor que vino a Miqueas de MorĆ©set en los dĆas de Jotam, Acaz yEzequĆas, reyes de JudĆ”; lo que vio acerca de Samaria y JerusalĆ©n.
2Ā OĆd, pueblos todos,
escucha, tierra y cuanto hay en ti;
sea el SeƱor Dios testigo contra vosotros,
el SeƱor desde su santo templo.
3Ā Porque he aquĆ, el SeƱor sale de su lugar,
y descenderĆ” y hollarĆ” las alturas de la tierra.
4 Debajo de El los montes se derretirÔn,
y los valles se hendirƔn,
como la cera ante el fuego,
como las aguas derramadas por una pendiente.
5 Todo esto por la rebelión de Jacob
y por los pecados de la casa de Israel.
¿CuÔl es la rebelión de Jacob?
ĀæNo es Samaria?
¿CuÔl es el lugar alto de JudÔ?
¿No es Jerusalén?
6 Haré, pues, de Samaria un montón de ruinas en el campo,
lugares para plantar viƱas;
derramarƩ sus piedras por el valle,
y pondrƩ al descubierto sus cimientos.
7Ā Todos sus Ćdolos serĆ”n destrozados,
y todas sus ganancias serƔn quemadas por el fuego,
y asolarƩ todas sus imƔgenes,
porque las juntó de ganancias de ramera,
y a ganancias de ramera volverƔn.
8 Por eso me lamentaré y gemiré,
andarƩ descalzo y desnudo,
darƩ aullidos como los chacales
y lamentos como los avestruces.
9Ā Porque es incurable su herida,
pues ha llegado hasta JudĆ”;
se ha acercado hasta la puerta de mi pueblo,
hasta JerusalƩn.
10 En Gat no lo anunciéis,
tampoco llorƩis.
En Bet-le-afrƔ revuƩlcate en el polvo.
11Ā Vete al cautiverio, habitante de Safir, en vergonzosa desnudez.
La que habita en ZaanƔn no escapa.
La lamentación de Bet-esel es
que El quitarĆ” de vosotros su apoyo.
12Ā Porque se debilita esperando el bien
la que habita en Marot,
pues la calamidad ha descendido del SeƱor
hasta la puerta de JerusalƩn.
13Ā Unce al carro los corceles,
habitante de Laquis
(ella fue principio de pecado
para la hija de Sion);
porque en ti fueron halladas
las rebeliones de Israel.
14 Por tanto, darÔs presentes de despedida
a MorƩset-gat;
las casas de Aczib serƔn un engaƱo
para los reyes de Israel.
15 AdemÔs, traeré contra ti
al que toma posesión,
oh habitante de Maresa.
Hasta Adulam se irĆ” la gloria de Israel.
16 ArrÔncate los cabellos y rÔete
por los hijos de tus delicias;
ensancha tu calva como la del buitre,
porque irƔn al cautiverio lejos de ti.
”Ay de los opresores!
2 ”Ay de los que planean la iniquidad,
los que traman el mal en sus camas!
Al clarear la maƱana lo ejecutan,
porque estĆ” en el poder de sus manos.
2Ā Codician campos y se apoderan de ellos,
casas, y las toman.
Roban al dueƱo y a su casa,
al hombre y a su heredad.
3 Por tanto, asà dice el Señor:
He aquĆ, estoy planeando traer contra esta familia un mal
del cual no librarƩis vuestro cuello,
ni andarƩis erguidos;
porque serĆ” un tiempo malo.
4Ā En aquel dĆa se dirĆ” contra vosotros un refrĆ”n
y se proferirÔ una amarga lamentación, diciendo:
āHemos sido totalmente destruidos;
El ha cambiado la porción de mi pueblo.
”Cómo me la ha quitado!
Al infiel ha repartido nuestros campos.ā
5 Por tanto, no habrÔ quién eche para vosotros
el cordel en el sorteo
en la asamblea del SeƱor.
6Ā āNo profeticĆ©isā dicen, y profetizan.
Aunque ellos no profeticen acerca de estas cosas,
no serƔn retenidos los reproches.
7Ā ĀæNo se dice, oh casa de Jacob:
āEs impaciente el EspĆritu del SeƱor?
ĀæSon Ć©stas sus obras?ā
ĀæNo hacen bien mis palabras
al que camina rectamente?
8Ā Hace poco mi pueblo se ha levantado como enemigo.
De sobre las vestiduras arrebatƔis el manto
a los que pasan confiados,
a los que vuelven de la guerra.
9 A las mujeres de mi pueblo arrojÔis
de la casa de sus delicias;
de sus hijos arrebatƔis mi gloria para siempre.
10Ā Levantaos y marchad,
pues este no es lugar de descanso
por la impureza que trae destrucción,
destrucción dolorosa.
11Ā Si un hombre, andando tras el viento y la falsedad,
hablara mentiras, diciendo:
āOs hablarĆ© del vino y del licorā,
Ć©se serĆa el profeta para este pueblo.
12 Ciertamente os reuniré a todos, oh Jacob,
ciertamente recogerƩ al remanente de Israel,
los agruparƩ como ovejas en el aprisco;
como rebaƱo en medio de su pastizal,
harƔn estruendo por la multitud de hombres.
13Ā El que abre brecha subirĆ” delante de ellos;
abrirƔn brecha, pasarƔn la puerta y saldrƔn por ella;
su rey pasarĆ” delante de ellos,
y el SeƱor a su cabeza.
Denuncia contra los gobernantes
3Ā Y dije:
OĆd ahora, jefes de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel.
ĀæNo corresponde a vosotros conocer la justicia?
2 Vosotros que aborrecéis lo bueno y amÔis lo malo,
que les arrancƔis la piel de encima
y la carne de sobre sus huesos;
3 que coméis la carne de mi pueblo,
les desollƔis su piel,
quebrƔis sus huesos,
y los hacƩis pedazos como para la olla,
como carne dentro de la caldera.
4 Entonces clamarÔn al Señor,
pero El no les responderĆ”;
sino que esconderĆ” de ellos su rostro en aquel tiempo,
porque han hecho malas obras.
5 Asà dice el Señor acerca de los profetas
que hacen errar a mi pueblo,
los cuales cuando tienen algo que morder,
proclaman: Paz.
Pero contra aquel que no les pone nada en la boca,
declaran guerra santa.
6 Por tanto, para vosotros serÔ noche sin visión,
y oscuridad sin adivinación.
Se pondrĆ” el sol sobre los profetas,
y se oscurecerĆ” el dĆa sobre ellos.
7 Los videntes serÔn avergonzados,
y confundidos los adivinos.
Todos ellos se cubrirƔn la boca
porque no hay respuesta de Dios.
8Ā Yo, en cambio, estoy lleno de poder,
del EspĆritu del SeƱor,
y de juicio y de valor,
para dar a conocer a Jacob su rebelión,
y a Israel su pecado.
9Ā OĆd ahora esto, jefes de la casa de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel,
que aborrecƩis la justicia
y torcƩis todo lo recto,
10 que edificÔis a Sion con sangre
y a JerusalƩn con iniquidad.
11Ā Sus jefes juzgan por soborno,
sus sacerdotes enseƱan por precio,
sus profetas adivinan por dinero,
y se apoyan en el SeƱor, diciendo:
¿No estÔ el Señor en medio de nosotros?
No vendrĆ” sobre nosotros mal alguno.
12Ā Por tanto, a causa de vosotros,
Sion serĆ” arada como un campo,
Jerusalén se convertirÔ en un montón de ruinas,
y el monte del templo serĆ” como las alturas de un bosque.
Reinado futuro del SeƱor
4Ā Y sucederĆ” en los Ćŗltimos dĆas
que el monte de la casa del SeƱor
serĆ” establecido como cabeza de los montes;
se elevarĆ” sobre las colinas,
y afluirƔn a Ʃl los pueblos.
2 VendrÔn muchas naciones y dirÔn:
Venid y subamos al monte del SeƱor,
a la casa del Dios de Jacob,
para que El nos instruya en sus caminos,
y nosotros andemos en sus sendas.
Porque de Sion saldrĆ” la ley,
y de JerusalƩn la palabra del SeƱor.
3Ā El juzgarĆ” entre muchos pueblos,
y enjuiciarĆ” a naciones poderosas y lejanas;
entonces forjarƔn sus espadas en rejas de arado
y sus lanzas en podaderas.
No alzarÔ espada nación contra nación,
ni se adiestrarƔn mƔs para la guerra.
4Ā Cada uno se sentarĆ” bajo su parra
y bajo su higuera,
y no habrĆ” quien los atemorice,
porque la boca del SeƱor de los ejƩrcitos ha hablado.
5Ā Aunque todos los pueblos anden
cada uno en el nombre de su dios,
nosotros andaremos
en el nombre del SeƱor nuestro Dios para siempre jamƔs.
6Ā En aquel dĆa ādeclara el SeƱorā
reunirƩ a la coja
y recogerƩ a la perseguida,
a las que yo habĆa maltratado.
7 Haré de la coja un remanente,
y de la perseguida una nación fuerte.
Y el SeƱor reinarƔ sobre ellos en el monte de Sion
desde ahora y para siempre.
8 Y tú, torre del rebaño,
colina de la hija de Sion,
hasta ti vendrĆ”,
vendrĆ” el antiguo dominio,
el reino de la hija de JerusalƩn.
9 Ahora, ¿por qué gritas tan fuerte?
ĀæNo hay rey en ti?
ĀæHa perecido tu consejero,
que el dolor te aflige como a mujer de parto?
10 Retuércete y gime,
hija de Sion,
como mujer de parto,
porque ahora saldrƔs de la ciudad
y habitarƔs en el campo,
e irƔs hasta Babilonia.
Allà serÔs rescatada,
allà te redimirÔ el Señor
de la mano de tus enemigos.
11Ā Pero ahora se han juntado contra ti muchas naciones,
que dicen: āSea profanada,
y que se deleiten en Sion nuestros ojos.ā
12 Mas ellos no conocen los pensamientos del Señor,
ni comprenden su propósito,
porque los ha recogido como gavillas en la era.
13 LevÔntate y trilla, hija de Sion,
pues yo harƩ tu cuerno de hierro
y harƩ tus pezuƱas de bronce,
para que desmenuces a muchos pueblos,
para que consagres al SeƱor su injusta ganancia,
y sus riquezas al SeƱor de toda la tierra.