«Si y amén» en todo

Ministerios Alimentemos El Alma

Serie: En paz me acostaré

Devocional Clásico de Inspiración Diaria

“El Amén” – Apocalipsis 3:14

Charles H. Spurgeon

La palabra «amén» confirma solamente lo que fue antes, y Jesús es el gran Confirmador, inmutable, para siempre es «el Amén» en todas todas sus promesas. Pecador, te consolaré con esta reflexión, Jesucristo dijo: «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso»(Mateo 11:28). Si Tú vas a Él, te contestará «Amén en tu alma; su promesa será verdadera para tí. Él dijo de sí mismo en los días que estuvo en el mundo: «No acabará de romper la caña quebrada»(Isaias 42:3). Oh, tú, pobre, quebrantado y lastimado corazón, si vas a Él, te dirá «Amén», y eso será verdad en tu alma como lo fue para cientos de casos en los años pasados.

Cristiano, ¿no es de gran consuelo para ti también que no haya ni una palabra que haya salido de los labios del Salvador de la cual se haya jamás retractado? Las palabras de Jesús prevalecerán cuando el cielo y la Tierra pasen. Si has podido asirte aunque sea de media promesa, encontrarás que es verdadera. Guárdate de aquel que es llamado «anulador de la promesa», que destruirá mucho del consuelo de La Palabra de Dios.

Jesús es «sí y amén» en todos sus oficios. Él fue Sacerdote para perdonar y para lavar una vez, y es Amén como Sacerdote todavía. Él fue Rey para gobernar y reinar para su pueblo, y para defenderlo con su poderoso brazo; Él es un Rey Amén, el mismo todavía. Él fue Profeta en la antigüedad, para predecir las buenas cosas por venir; sus labios son muy dulces y todavía  destilan miel: Él es un Profeta Amén. Es Amén respecto a los méritos de su sangre, es Amén respecto a su justicia. Aquella vestidura sagrada permanecerá bella y gloriosa cuando la naturaleza se corrompa. Es el Amén en cada título que porta; tu Esposo, que nunca busca el divorcio; tu Amigo, un amigo más fiel que un hermano; tu Pastor, contigo en el valle de sombra de muerte, tu Ayudador y tu Libertador; tu Castillo y tu Alto Refugio, el Cuerno de tu fortaleza; tu confidente, tu gozo, tu todo y tu «si y amén» en todo.

Charles Spurgeon

“El Príncipe de los Predicadores”

Es considerado por muchos como uno de los predicadores más grandes de la historia. La vida y el ministerio de Charles Spurgeon realmente son inspiradores.

Predicó su último sermón en junio de 1891 y murió seis meses después.

En paz me acostaré_Charles H. Spurgeon_2da. Edición_ Peniel_2015

La oración con poder

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“Así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol” – Exodo 17:12

Charles H. Spurgeon

Tan poderosa fue la oración de Moisés, que todo dependía de ella. Las peticiones de Moises desconcertaban al enemigo mucho mas que las batallas de Josue. Sin embargo, ambas eran necesarias.

Por ello, en el conflicto del alma, la fuerza y el fervor, la decisión y la devoción, el valor y la vehemencia deben unir sus fuerzas, y todo ira bien. Debes luchar por tu pecado, pero la mayor parte de la lucha debe hacerse a solas y de forma privada con Dios. La oración como la de Moisés levanta la señal del pacto ante el Señor. La vara era el emblema de Dios obrando con Moisés, el símbolo del gobierno de Dios en Israel. Aprende, tú, santo que suplicas, a levantar la promesa y el voto de Dios ante Él. El Señor no puede negar sus propias declaraciones. Levanta la vara de la promesa y tendrás lo que quieres.

Moises se cansaba, y entonces sus amigos lo ayudaban.

En cualquier momento en que tu oración decline en vigor, permite que la fe sostenga una mano y que la santa esperanza eleve la otra, y la oración, sentada sobre la roca de Israel, la roca de nuestra salvación, perseverará y prevalecerá. Cuídate de la debilidad en la devoción; si Moisés la sintió, ¿quién puede escapar? Es mucho más fácil luchar contra el pecado en público que orar contra él en privado. Es de notar que Josué nunca se cansaba en la batalla, pero Moisés sí se cansaba en la oración. Cuanto más espiritual el ejercicio, más difícil es para la sangre y la carne mantenerlo.

Clamemos, entonces, por fortaleza especial, y que el Espíritu de Dios, que nos ayuda en nuestras debilidades, como lo hizo con Moisés, nos capacite para continuar con nuestras manos firmes, hasta que se ponga el sol, hasta que la noche de la vida se termine, hasta que lleguemos al amanecer de un mejor sol en la tierra en la que la oración se consume en alabanza.

Charles Spurgeon: Vida y ministerio de “El Príncipe de los Predicadores”

Es considerado por muchos como uno de los predicadores más grandes de la historia. La vida y el ministerio de Charles Spurgeon realmente son inspiradores.

Predicó su último sermón en junio de 1891 y murió seis meses después.

En paz me acostaré_Charles H. Spurgeon_2da. Edición_ Peniel_2015

 

¿Quién guía tu vida?

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«Guíalos por siempre» – Salmo 28:9

Charles H. Spurgeon

El Pueblo de Dios necesita ser guiado. Es muy pesado por naturaleza. No tiene alas o, si las tiene, son como la paloma que se quedó a dormir entre los rebaños, necesita gracia divina para hacerlas volar en las cubiertas de plata y con plumas de oro resplandecientes. Por naturaleza, las chispas vuelan, pero las almas pecadoras de los hombres, caen. Oh, Señor, «guíalos por siempre».

El mismo David dijo: «A ti, Señor, elevo mi alma» (Salmo 25:1), y acá siente la necesidad de que las almas de otros hombres sean elevadas tanto como la suya. Cuando pides esta bendición para ti mismo, no te olvides de pedirla para otros también. Hay tres maneras en las cuales el pueblo de Dios necesita ser guiado: necesitan ser guiados en su carácter. Guíalos, Señor, ¡no permitas que tu pueblo sea como la gente del mundo! «El mundo entero está bajo el control del maligno»(1 Juan 5:19), ¡guíalos fuera de allí!. La gente del mundo va detrás del oro y la plata, buscando sus propios placeres y la satisfacción de sus deseos, pero, Señor, eleva a Tu pueblo por encima de esto, guárdalo de ser vituperador, como llama John Bunyan al hombre que está siempre tras del oro. ¡Establece sus corazones en el Señor resucitado en la herencia celestial!. Más aun, los creyentes necesitan ser prosperados en el conflicto.

Si en la batalla parecen desfallecer, oh Señor, complácete en darles la victoria. Si el pie del enemigo está sobre sus cuellos en algún momento, ayúdalos a tomar la espada del Espíritu y a la larga batalla. Señor, eleva el espíritu de tus hijos en el día del conflicto, no permitas que se sienten en el polvo, lamentándose para siempre. No permitas que el adversario los aflija con dolor y los preocupe, pero si han sido, como Ana, perseguidos, permíteles cantar de la misericordia de un Dios que libera.

También podemos pedir a nuestro Señor ¡que los guíe en el fin! Guíalos, Llevándolos a su hogar; levanta sus cuerpos de la tumba y eleva sus almas a tu eterno Reino en gloria.

Charles Spurgeon: Vida y ministerio de “El Príncipe de los Predicadores”

Es considerado por muchos como uno de los predicadores más grandes de la historia. La vida y el ministerio de Charles Spurgeon realmente son inspiradores.

Predicó su último sermón en junio de 1891 y murió seis meses después.

En paz me acostaré_Charles H. Spurgeon_2da. Edición_ Peniel_2015