Adelante, Jesús

Octubre 21

Adelante, Jesús

Lectura bíblica: 1 Corintios 1:21–25

Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. 1 Corintios 1:24

a1Había una vez un hombre de ciencia ya jubilado que viajaba de una universidad a otra para dar conferencias sobre su especialidad. Después de largas semanas de viajes, el científico y Roberto, su chofer, se hicieron amigos.

El hombre de ciencia se cansó de dar mil veces la misma conferencia. Por eso un día —sabiendo que el chofer la había oído tantas veces que se la sabía de memoria— le pidió que diera la conferencia en su lugar.

Roberto lo hizo, y todo lo fue de maravillas. Nadie sabía que el “hombre de ciencia” hablando al auditorio era el chofer y que el “chofer” sentado en la primera fila era realmente el hombre de ciencia. Hasta hubo un período de preguntas y respuestas, pero Roberto había oído a su patrón contestar tantas veces estas mismas preguntas que las contestó todas a la perfección.

Pero después alguien hizo una pregunta nueva, una que Roberto no tenía idea cómo contestar.

—Esa es una buena pregunta —dijo muy seguro de sí mismo—, pero tiene una respuesta sencilla. Es tan sencilla que le voy a pedir a mi chofer que la conteste.
Haciendo una señal hacia la primera fila, agregó:
—Adelante, Roberto.
Roberto era sabio no por lo que sabía, sino por quien conocía. Sabía las respuestas porque había andado con el hombre de ciencia. Mientras tuviera a éste cerca, Roberto no tenía que preocuparse por nada.
Como creyente, quizá no parezcas tan sabio a los no creyentes a tu alrededor. Cuando alguien te hace preguntas difíciles acerca de Dios, quizá no siempre sepas las respuestas. Pero, ¿no es cierto que es un aliento saber que tienes un amigo cercano que sí sabe todas las respuestas? No sólo eso, sino que él es la respuesta. Se llama Jesucristo y Pablo lo llama “la sabiduría de Dios”.

Así como Roberto el chofer andaba siempre con el hombre de ciencia y aprendió de él, necesitas tomarte el tiempo para aprender de Jesús. Eso significa leer la Biblia y escuchar a tus padres, al pastor y a los maestros de la Escuela Dominical cuando hablan del Señor.

Aunque no siempre sepas contestar las preguntas difíciles, puedes saber que Jesús siempre está contigo. Sencillamente mira en su dirección y di: “Adelante, Jesús”.

PARA DIALOGAR
¿Te ha hecho alguien alguna vez una pregunta acerca de Jesús que no pudiste contestar? ¿De qué manera te ayuda saber que La Respuesta está siempre contigo?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a aprender a conocerte mejor de modo que podamos contestar las preguntas que hacen nuestros amigos. Gracias porque siempre sabes las respuestas.

PARA HACER
Menciona la pregunta acerca de tu fe que te resulta más difícil. ¡Dedícate a investigar la respuesta!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Mas carne, más barata y a gusto del consumidor

Mas carne, más barata y a gusto del consumidor

a1Te invito a una hamburguesa cerca de mi casa porque tengo ganas de hablarte de Dios y de la iglesia, pero no quiero sonar demasiado religioso aunque muchas veces lo soy a mi pesar. En lugar de quedar contigo en un “templo” prefiero comentarte algunas cosas en un burger. He escrito algo, me gustaría que lo leyeras, sé que ahora leer no está de moda pero, esta vez, prefiero escribirlo para que no se me quede nada en el tintero. Si quieres podemos hablar de lo que he escrito, paramos cuando quieras, pregúntame o contesta mis preguntas, pero no te quedes ahí pasmado mientras te acabas la última patata. Tomemos decisiones, creo que está en nuestras manos hacer que nuestras vidas cambien.

¿Sabes? Nuestra vida espiritual se parece a esta hamburguesería, tanto en cosas buenas como en malas.

¿Qué vas a pedir?

Menú 1. Abriendo el apetito

Voy a ser sincero, veo mucha gente que “va a la iglesia” como si fuera a un “burger”. Es lo primero que me viene a la mente al ver mi propia vida cristiana y tal vez la de muchos.

Seguir a Jesús es lo mejor que podemos hacer, todo un reto que nos motiva a avanzar y a no conformarnos con lo que otros han hecho, pero creo que lo hemos entendido mal, que no somos responsables con lo que se nos ha otorgado.

Le hemos quitado importancia a todo lo que Dios nos ofrece y lo hemos convertido en comida rápida, en un producto que ofrecemos para saciar nuestras necesidades del momento.

Llevamos una vida de iglesia acomodada y a gusto del consumidor, una iglesia de la burguesía, hecha por nosotros y para nosotros.

Escuchamos Su Palabra como si fuera una hamburguesa que tiene que saber muy bien, pero poco nos interesa si realmente nos alimentará y será de provecho para nuestras vidas o nos convertirá en obesos espirituales acostumbrados a que nos lo den todo y ahora, y sin quemar ni un gramo de grasa espiritual.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (pp. 10–12). Álex Sampedro.

1. La fiabilidad del Nuevo Testamento

Autor: LEE STROBEL

1. La fiabilidad del Nuevo Testamento

a1En el capítulo anterior, vimos que los Evangelios que describen los milagros de Jesús se remiten a material aportado por testigos oculares, han sido confirmados por la arqueología en los casos que pueden verificarse y nos llegaron a través de los siglos con fidelidad. Además, el historiador Gary Habermas, autor de The Historical Jesús [El Jesús histórico], detalla treinta y nueva fuentes extrabíblicas de la antigüedad que corroboran más de cien hechos acerca de la vida, las enseñanzas, la muerte y la resurrección de Jesús.

A la luz de las presuposiciones contra todo lo sobrenatural propuestas por el Seminario de Jesús, y otros, la evaluación del estudioso del Nuevo Testamento, el inglés R.T. France, es de particular pertinencia:

«En cuanto a su carácter literario e histórico, tenemos buenas razones para tomar en serio a los Evangelios como fuente de información acerca de la vida y las enseñanzas de Jesús y, por lo tanto, como prueba de los orígenes históricos del cristianismo … A partir de allí, la decisión de cuánto el académico está dispuesto a aceptar la veracidad de los hechos documentados dependerá más de su apertura a una cosmovisión «sobrenatural» que de consideraciones estrictamente históricas».

Hay milagros en todo el estrato de las fuentes de los Evangelios. Por ejemplo, muchos eruditos sostienen la hipótesis de que Mateo y Lucas usaron como fuente un antiguo documento que contenía los dichos de Jesús, conocido como «Q», en donde habría información muy primitiva cuya confiabilidad esencial no podría haber sido arruinada por el desarrollo legendario. «Aun en Q, hay claramente una percepción del ministerio de milagros de Jesús», observa Craig Blomberg, autor de The Historical Reliability of the Gospels, [La historicidad de los Evangelios]. Por ejemplo, cuando los discípulos de Juan el Bautista le preguntaron a Jesús si era realmente el Cristo, les respondió en esencia que consideraran los milagros de sanidad y las resurrecciones como evidencia ( Mateo 11:2-6; Lucas 7:18-23).

Además, el milagro de la alimentación de los cinco mil aparece en todos los Evangelios, así que   «reafirman los múltiples testimonios de estos hechos», dice William Lane Craig, profesor de investigación de Filosofía en la Facultad de teología Talbot. Y recalca: «En ninguna de las fuentes hay vestigios de un Jesús de Nazaret que no fuera milagroso».

Esto es aún cierto para el caso de las cuatro fuentes independientes que los escépticos del Seminario de Jesús reconocen como base para Mateo, Marcos y Lucas.

En consecuencia, la mayoría de los críticos del Nuevo Testamento, incluso algunos de los más escépticos, se han visto obligados a admitir que Jesús, efectivamente, realizó milagros. «Quizás no todos crean que estos fueron milagros genuinos -observa William Lane Craig- pero la idea de
Jesús de Nazaret como un hacedor de milagros y exorcista es parte del Jesús histórico que por lo general aceptan los críticos hoy».

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

 

La sabiduría de la locura

Octubre 20

La sabiduría de la locura

Lectura bíblica: 1 Corintios 1:18–20

Para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura. 1 Corintios 1:18

a1Julio no veía la hora de llegar a la escuela esa mañana. Tenía que hablar con Tony, el chico que se sentaba al lado de él.

—¡Deberías haber estado allí!
—¿Estado dónde? —preguntó Tony, acomodando los libros en su pupitre.
Julio empezó a explicar:
—Papá me llevó a la carrera de autos este fin de semana. ¡Fue increíble! Hubieras visto los autos.
—He visto autos —dijo Tony.
—No, no entiendes. Estos autos eran increíbles. Cuando aceleraban el motor parecía que a uno le estaban sacudiendo los huesos. Y eran tan veloces que parecía que iban a salir volando de la pista para ir a parar a las gradas.
Tony se encogió de hombros:
—No hacen más que dar vueltas y vueltas. Me parece medio sonso.
Con esto, Julio se vino abajo.
—Lo único que te puedo decir es que fue extraordinario —dijo suspirando—. Si lo hubieras visto, pensarías lo mismo.
Tema para comentar: ¿Alguna vez has tratado de describirle a alguien una experiencia, pero no agarraba la onda? ¿Cómo te sentiste?

Frustrado, ¿no es cierto? A ti te resultaba tan claro pero para tu amigo que no lo vivió no tenía sentido.

Puede ser lo mismo cuando hablamos de Jesús. La Biblia nos dice que estemos preparados para compartir nuestra fe con todos, pero a veces nuestra explicación de Cristo y de lo que ha hecho en nuestra vida puede sonar extraño. En consecuencia, cuentas la asombrosa nueva de que Jesús es el Hijo de Dios, y algunos explotan. Le dices a alguien que has aceptado a Cristo como tu Salvador personal, y se echa a reír. Hablas de algo que aprendiste en la iglesia o de leer la Biblia, y los demás no entienden nada.

De eso está hablando Pablo. Dijo que el mensaje de Cristo —el mensaje que es tan superpoderoso para los que creen— les suena como una locura a otros.

Pero no te desanimes. Sigue adelante y testifica con confianza, porque estás testificando de la sabiduría y la verdad absolutas de Dios. Nunca sabes cómo el Espíritu Santo está usando tus palabras. Al final de cuentas, no te toca a ti cambiar el corazón de nadie. Por eso puedes ser fiel en hablar de lo que Dios ha hecho en tu vida, confiado que lo usará para su gloria.

PARA DIALOGAR:
¿De qué manera reaccionan las personas cuando hablas de Jesús?

PARA ORAR:
Señor, ayúdanos hoy a ser buenos amigos. Usa nuestras palabras y nuestra bondad hacia los demás como un medio para tocarles el corazón.

PARA HACER:
¿Puedes mencionar tres amigos que necesitan confiar en Cristo como su Salvador? ¿De qué manera puedes dejar que Dios te use para mostrarles que quiere salvarlos?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Igleburger

Igleburger

a1¿Tienes el estómago fuerte? Lo necesitarás si te atreves a leer este libro. Es genial, absolutamente genial. Pero quizás te haga daño. Pondrá el dedo en la llaga de tu vida cristiana mediocre. Te hará dudar si eres cristiano de verdad o no. O si solo estás siguiendo las modas superficiales de ese mundo evangélico que camina rápidamente hacia la apostasía.

Peromiamigo Álexnose limita a denunciarel pseudocristianismo evangélico, sino que te ofrece soluciones positivas, menús interesantes. Te hace pupa en algunos momentos, pero también te enseña el camino a seguir si verdaderamente quieres ser cristiano. El evangelicalismo de hoy es superficialmente atractivo, pero en realidad no satisface, no te llena, te deja con hambre. En cambio, el evangelio de Jesús, aunque puede parecer inicialmente un menú de acelgas, hígado y coles de Bruselas, es el régimen que necesitamos para una vida sana y sanada. Es el menú que satisface de verdad.

Este libro pone el énfasis donde Jesús lo ponía: en el amor a Dios y al prójimo, en la verdad y la autenticidad, en la suprema importancia de andar humildemente con Dios en una relación genuina de santidad, adoración y servicio.

Atrévete, pues. Cada menú/capítulo es como la mejor cocina francesa: pequeño en cantidad, sabroso en contenido y rico en nutrición. No te dará empaches. Sin duda serás mejor persona al acabar el libro. Incluso puede ser que tú, evangelicalito iluso, te conviertas en un verdadero seguidor de Jesús.

igleburger

David Burt

Burt, D. (2013). Entrante. En Igleburger (p. 9). Álex Sampedro.

 

¿HABRÁ HECHO VERDADERAMENTE MILAGROS?

Autor: LEE STROBEL

¿HABRÁ HECHO VERDADERAMENTE MILAGROS?

a1En el siglo veintiuno, cuando los científicos han desentrañado el genoma humano, diseccionado el átomo y observado los límites del universo a través del telescopio Hubble, muchas personas creen que la racionalidad de la ciencia debería dejar fuera cualquier creencia ingenua en lo sobrenatural.

El astrónomo y agnóstico ya fallecido, Carl Sagan, enseñó: «No hay otra cosa además del cosmos, no la hubo ni la habrá». Charles Templeton, que pasó de evangelista a agnóstico, insistía en que «ya es hora de acabar con especulaciones y supersticiones primitivas y observar la v1da de manera racional». RichardDawkins,evolucionista ateo, se burlaba de los milagros del Antiguo y Nuevo Testamento diciendo que «eran muy eficaces con el público no sofisticado y los niños». El profesor liberal, John Dominic Crossn, se burlaba: «No creo que nadie, en ninguna parte, y en ningún tiempo, pueda hacer que una persona que esté muerta recupere la vida».,

Con el propósito de «encajar» los hechos concretos de la ciencia en los hechos sobrenaturales de las Escrituras, el libro del Seminario de Jesús, The Five Gospels [Los cinco evangelios], declara de manera tajante: «El Cristo de los credos y los dogmas doctrina firme desde la Edad Media, ya no convoca el asentimiento de aquellos que han observado los cielos a través del telescopio de Galileo. Las viejas deidades y demonios han desaparecido de los cielos gracias a esa lente asombrosa».

Estas opiniones están en franca contradicción con las afirmaciones bíblicas que declaran que Dios ha hecho milagros a lo largo de toda la historia. En realidad, Génesis insiste en que toda nuestra historia comenzó con un increíble milagro cuando Dios creó todo de la nada. En el caso de Jesús, los milagros son importantes para confirmar su identidad divina.

En realidad, declaró abiertamente: «Si no hago las obras (es decir, los milagros) de mi Padre, no me crean» (Juan 10:37). El profeta Isaías indicó que los milagros serían una de las maneras en que el Mesías se autenticaría (cf. Isaías 35:5~6). y el Nuevo Testamento habla de los prodigios sobrenaturales que Jesús obró al sanar a los enfermos, convertir el agua en vino, multiplicar los peces y los panes, caminar sobre el mar, y aun resucitar a los muertos.

Es importante sentar las bases y observar que si Dios existe, no deberíamos tener problema en creer que es capaz de intervenir de manera milagrosa en su creación. Durante mucho tiempo, los cristianos han usado el argumento cosmológico, el argumento teleológico, el argumento ontológico, el argumento con base en la ley moral, el argumento de necesidad religiosa, y otros razonamientos y pruebas para construir un caso contundente a favor de la existencia de Dios.

«La única manera de demostrar que los milagros son imposibles observó Norman Geisler es negando la existencia de Dios». Hasta el momento, nadie ha podido probar su no existencia.

La autenticación de la divinidad de Jesús, por medio de los milagros que realizó, puede demostrarse con seis puntos.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

Acércate al que te comprende

Octubre 19

Acércate al que te comprende

Lectura bíblica: Filipenses 4:10–14

¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! Filipenses 4:13

a1Silvia no sabía lo que pasaba. Estaba aburrida en casa el viernes a la noche, así que trató de llamar por teléfono a sus amigas. Qué extraño, ninguna estaba en casa. No sabía de nada especial que hubieran planeado. Pero era como si todas sus amigas hubieran desaparecido.

Silvia procuró no preocuparse por el asunto, pero la semana siguiente a una de las chicas se le escapó que habían pasado la noche en la casa de Violeta. La mamá de ésta le había dicho que podía invitar cinco amigas, y Silvia fue la que quedó afuera. Se sentía como si le hubieran estampado una “P” grande y roja en la frente: Perdedora.
Eres normal si quieres tener amigos y que los que te rodean gusten de ti. Como todos los demás seres humanos sobre la tierra, tienes una necesidad innata de ser de importancia para los demás. Y en ocasiones es posible que vivas situaciones en que te hacen a un lado. Según cómo manejas esas ocasiones dolorosas te pueden hacer más fuerte o más sensible al dolor.

Tema para comentar: ¿Cuánto te parece que sabe Jesús acerca del rechazo?

Quizá nunca te hayas imaginado a Jesucristo como un amigo que sabe muy bien lo que es el rechazo. Pero Isaías lo describió así: “Fue despreciado y desechado por los hombres, varón de dolores y experimentado en el sufrimiento. Y como escondimos de él el rostro, lo menospreciamos y no lo estimamos” (Isaías 53:3).

¿Puedes sentir un poquito de lo que sintió Jesús? Es posible que le veamos como nuestro Señor que siempre era honrado y adorado. En realidad, muchos lo rechazaron, ¡y todavía lo rechazan! Los líderes religiosos de su época lo acusaron de cosas horribles, ¡algunos de ellos al colmo de decir que era el diablo! Cuando Jesús fue clavado en la cruz, sufrió las burlas no sólo de los soldados sino de un gentío cruel. Algunos de aquellos a quienes más amaba le dieron la espalda.

Por lo tanto, cuando te sientas rechazado, ridiculizado o ignorado por otros, recuerda que tu mejor amigo Jesús sabe mejor que nadie lo que estás sintiendo. Él no sólo sabe de la soledad del rechazo, él es la solución para ello. Jesús está muy cerca tuyo compartiendo tu dolor y queriendo animarte. Es el amigo auténtico que nunca te decepcionará. No importa lo dolido que estés, recuerda que allí esta Cristo para curar tu dolor, ¡él realmente comprende por lo que estás pasando!

PARA DIALOGAR:
¿Te resulta difícil pensar que Jesús —el poderoso Creador del universo— comprende y le importa lo que te está pasando? ¿Por qué sí o por qué no?

PARA ORAR:
Señor Jesús, gracias por comprendernos, cuidarnos y consolarnos cuando sufrimos.

PARA HACER:
¿Sientes algún rechazo que te gustaría contarle a Jesús? Cuéntaselo ahora, y dale a algún amigo solitario el consuelo que Jesús te brinde.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Más preguntas difíles acerca de Cristo

Autor: LEE STROBEL

Más preguntas difíles acerca de Cristo

a1El pastor inglés, John Stott, ha señalado que Jesús cla~ ramente afirmó que «conocerlo a él era conocer a Dios; verlo era ver a Dios; creer en él era creer en Dios; acep~

tarlo era aceptar a Dios; odiarlo era odiar a Dios; honrarlo era honrar a Dios»’. Pero la pregunta crucial es: «¿Cómo saber que Jesús decía la verdad?».

En mi labor corno periodista para The Chicago Tribune había conocido a varios excéntricos que decían ser Dios, pero no me sentía en la obligación de inclinarme ante ellos y ado~ rarlos. Necesitaba más que una mera afirmación a secas; necesitaba pruebas. Y lo mismo era cierto en mi investiga~ ción espiritual de Jesús. Él podría haber afirmado ser el Unigénito Hijo de Dios, pero ¿qué había hecho para respal~ dar sus palabras?

Este asunto me condujo a tres cuestiones más difíciles, que tienen que ver con si él fue capaz de hacer milagros, cumplir las profecías mesiánicas de la antigüedad y resucitar de entre los muertos: logros que, de ser ciertos, aportarían confirma~ ción convincente a sus palabras de ser el Unigénito Hijo de’ Dios.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler

¡Feliz Día de la Dependencia!

Octubre 18

¡Feliz Día de la Dependencia!

Lectura bíblica: Santiago 4:7–10

Humillaos delante del Señor, y él os exaltará. Santiago 4:10

a1La mayoría de los países tienen un día que llaman Día de la Independencia. Lo festejan de distintas maneras, pero casi todas con desfiles, fuegos artificiales, enarbolando la bandera, escuchando discursos y cantando cantos patrióticos. Es un reconocimiento a la fecha cuando una nación adoptó su Declaración de Independencia, anunciando su liberación de sus ataduras a otra nación.

Pero, ¿sabes que hay algo todavía mejor que ser independiente? Es ser dependiente de Dios.

Es muy probable que nunca se te haya ocurrido organizar un festejo para celebrar el Día de la Dependencia. Tener que depender de alguien es humillante, ¿no te parece? No nos gusta admitir que no podemos hacer todo por nuestra propia cuenta.

Dios nos da a todos capacidades y dones para servirle. Pero en cuanto intentamos hacerlo con nuestras propias fuerzas, estamos declarando la independencia, y eso es exactamente lo opuesto a lo que Dios quiere. En cambio, Dios quiere que admitamos una realidad que nos resulta difícil admitir: sin su poder obrando a través nuestro, somos débiles.

En el momento cuando Pablo se sentía más indefenso, esto es lo que el Señor le dijo: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. Entonces Pablo agregó: “Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo” (2 Corintios 12:9). Gloriarnos en nuestras debilidades parece una manera rara de conseguir poder, pero ¡así es como obra Dios!

Todos los creyentes hemos decidido admitir que necesitamos que Dios nos salve. Confiar en Cristo quiere decir que nunca podremos ganar su amor y el perdón por nuestras propias fuerzas. Pero el siguiente paso que Dios quiere que tomemos es admitir que nosotros también necesitamos toda su ayuda mientras vivimos la vida cristiana.

Dios te creó para que puedas hacer bien muchas cosas. Pero antes de lanzarte por la vida con tu propio poder, admite que dependes de Dios para que te dé su poder y orientación en todo lo que haces. No te sientas frustrado o avergonzado cuando tienes que depender de Dios. Puedes festejar tu dependencia… ¡todos los días del año!

PARA DIALOGAR
¿Te resulta difícil admitir que necesitas ayuda? ¿Por qué?

PARA ORAR
Señor, queremos depender de ti en todo lo que hacemos. Muéstranos tu poder en nosotros al vivir una vida dependiente de ti.

PARA HACER
Dale una oportunidad a esta cuestión de “dependencia”. Procura hoy servir a Dios haciendo algo que crees que no sabes hacer bien, ¡y pídele que te llene de su poder al hacerlo!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Jesús tenía los atributos de Dios

Autor: LEE STROBEL

Jesús tenía los atributos de Dios

a1Por supuesto, cualquier persona puede creer que es Dios. Jesús no solo se consideraba el Hijo de Dios sino que tenía los atributos que solo Dios tiene. Filipenses 2 describe cómo Jesús se vació a sí del uso independiente de sus atributos, un fenómeno denominado kenosis, que significa vaciamiento, cuando se encarmó. Esto explica por qué no siempre optaba por exhibir sus «omnis», la omnisciencia, la omnipotencia y la omnipresencia, en su existencia terrenal. No obstante, el Nuevo Testamento confirma que todas estas cualidades eran, en última instancia, verdaderas en su caso. Por ejemplo, en Juan 16:30, Juan afirma de Jesús: «Ya podemos ver que sabes todas las cosas», se trata de su omnisciencia. En Mateo 28:20, Jesús dice: «Les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo», que es su omnipresencia. Y él declaró: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra» (Mateo 28:18), que es su omnipotencia.

En realidad, Colosenses 2:9 dice: «Toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo». Su eternidad está confirmada en Juan 1:1, que declara de Jesús: «En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios». Su inmutabilidad se muestra en Hebreos 13:8: «Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos». Que era sin pecado, lo vemos en Juan 8:29: «El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada». Hebreos 1:3 declara de Jesús: «el Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es». Colosenses 1:17, dice: «Él es anterior a todas las cosas». Mateo 25:31-32 afirma que juzgará a la humanidad. Y en Hebreos 1:8, el Padre mismo específicamente dice con respecto a Jesús que es Dios.

De hecho, los propios nombres usados para la figura de Dios, en el Antiguo Testamento, también se aplican en el Nuevo para hablar de Jesús: nombres como el Alfa y la Omega, Señor, Salvador, Rey, Juez, Luz, Roca, Redentor, Pastor, Creador, Dador de Vida, Perdonador de Pecados, el que habla con autoridad divina.

¿Quién creía Jesús que era? En su libro New Approaches to ]esus and the Gospels [Nuevas aproximaciones a Jesús y a los Evangelios], Royce Gruenler, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Gordon;Conwell, llega a la siguiente conclusión: «Es un hecho llamativo de las investigaciones modernas del Nuevo Testamento que las claves esenciales para entender correctamente la comprensión cristológica implícita que Jesús tenía de sí son profusas y claras».

Aparte de creer que era Dios, Jesús también lo demostró al hacer obras sobrenaturales, al cumplir las profecías de la antigüedad a pesar de lo improbables y, al final, venciendo la tumba: tres tópicos muy importantes que trataremos en el siguiente capítulo.

¿QUIÉN CREO A DIOS? Edición en español publicada por Editorial Vida – 2007 Miami, Florida

© 2003 por Ravi Zacharias y Norman Geisler