¡TIENE SENTIDO LA VIDA!

¡TIENE SENTIDO LA VIDA!

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Pablo Martini
Programa No. 2016-09-28

Muchas personas llegan a un punto en la vida donde no saben ni cómo ni hacia dónde ir, y quedan presas de la confusión y del desánimo. ¿Las causas? pueden ser muchas, algunas, o pocas. No es cuestión de cantidad, sino cuestión de enfoque. Frases como: “No puedo más”. “Hago las cosas solo porque tengo que hacerlas”; o lo que es peor: “Mi vida ya no tiene sentido”. ¿Las oíste alguna vez? ¿Está siendo hoy también tu discurso?… Estas son manifestaciones de un horizonte muy incierto y desesperanzado, podríamos agregar “Peligroso”, porque sutilmente va adueñándose de toda la experiencia de esa persona y la deja atrapada en un laberinto donde las cosas ya no valen la pena como en algún momento lo valieron. Lamentablemente estamos inmersos en un sistema que ha creado demasiados sentidos ilusorios y quizá inalcanzables que, como espejitos de colores, nos pusimos por delante queriendo poseerlos pero sin demasiado éxito. La verdad es que estos íconos de moda son tan inciertos como otros. Puedes tener todas estas cosas y aun más y no encontrarle el sentido a la vida. Puedes estar padeciendo la peor situación, como por ejemplo un genocidio y aun el sufrimiento, y encontrar en eso sentido para vivir.
Víctor Franckl, el autor de la logoterapia, fue un judío que padeció el holocausto en Auschwitz. Él decía que NO hay un sentido absoluto de la vida sino que este difiere de cada persona y que es responsabilidad de cada uno estimar qué es lo que tiene valor. Hay situaciones en las que a uno se le frustran y complican muchas cosas en la vida, pero aceptar el reto de vivir aun soportando algún tipo de sufrimiento ya es encontrarle sentido a la vida. Recuperar la capacidad de sufrir también es darle sentido a la vida. Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud, porque cada vida exigirá respuestas distintas. Si hay alguien que tenía muy en claro cuál era el sentido de su vida, fue el apóstol Pablo. El podía arribar en sus cartas muchísimos temas, pero no dejaba pasar ni un renglón para declarar que CRISTO y LA CRUZ daban sentido a su vida.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la causa correcta a los problemas que la vida misma plantea.

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Infidelidad e idolatría de Israel

Oseas 8-10

9781586403546

Infidelidad e idolatría de Israel

8 Pon la trompeta a tu boca[a].

Como un águila viene el enemigo contra la casa del Señor,
porque han transgredido mi pacto,
y se han rebelado contra mi ley.
Claman a mí:
¡Dios mío, los de Israel te conocemos!
Israel rechazó el bien,
el enemigo lo perseguirá.
Ellos han puesto reyes, pero no escogidos por mí;
han nombrado príncipes, pero sin saberlo yo.
Con su plata y su oro se han hecho ídolos,
para su propia destrucción.
El ha rechazado tu becerro, oh Samaria, diciendo:
Mi ira[b] se enciende contra ellos.
¿Hasta cuándo serán incapaces de lograr la purificación[c]?
Porque de Israel es éste también;
un artífice lo hizo, y él no es Dios;
ciertamente será hecho pedazos[d] el becerro de Samaria.
Porque siembran viento,
y recogerán tempestades[e].
El trigo no tiene espigas[f],
no da grano[g],
y si lo diera, se lo tragarían los extraños.

Israel ha sido devorado;
ahora están entre las naciones
como vasija en que nadie se deleita;
porque ellos han subido a Asiria
como asno montés solitario.
Efraín alquiló amantes[h];
10 aunque alquilen aliados entre las naciones,
ahora los juntaré,
y comenzarán a debilitarse[i]
a causa de la carga del rey de príncipes.

11 Por cuanto Efraín ha multiplicado altares para pecar,
en altares para pecar se le han convertido.
12 Aunque le escribí diez mil preceptos de mi ley,
son considerados como cosa extraña.
13 En cuanto a mis ofrendas de sacrificio,
sacrifican la carne y se la comen,
pero el Señor no se ha complacido en ellas.
Ahora se acordará de su iniquidad,
y los castigará por sus pecados:
ellos volverán a Egipto.
14 Pues Israel se ha olvidado de su Hacedor y ha edificado palacios,
y Judá ha multiplicado ciudades fortificadas;
pero yo enviaré fuego a sus ciudades que consumirá sus fortalezas.

Castigo por la infidelidad de Israel

9 No te alegres, Israel, con[j] gran júbilo como las naciones[k],
porque te has prostituido, abandonando a[l] tu Dios;
has amado el salario de ramera sobre todas las eras de grano.
Ni la era ni el lagar los alimentarán,
y el mosto les[m] faltará.
No permanecerán en la tierra del Señor,
sino que Efraín volverá a Egipto,
y en Asiria comerán cosas inmundas.
No harán libaciones de vino al Señor,
ni le serán gratos sus sacrificios.
Su pan les será como pan de duelo[n],
todos los que lo coman se contaminarán,
porque su pan será sólo para ellos[o],
no entrará en la casa del Señor.
¿Qué haréis el día de la fiesta señalada
y el día de la fiesta del Señor?
Pues, he aquí, se irán a causa de la destrucción;
Egipto los recogerá, Menfis los sepultará.
La ortiga[p] poseerá sus tesoros de plata;
cardos crecerán en sus tiendas.

Han llegado los días del castigo,
han llegado los días de la retribución;
¡que lo sepa Israel[q]!
Un insensato es el profeta,
un loco el hombre inspirado[r],
a causa de la magnitud de tu culpa,
y por tu mucha hostilidad.
Vigía con mi Dios era Efraín, un profeta;
sin embargo el lazo de cazador[s] está en todos sus caminos,
y en la casa de su Dios hay sólo hostilidad.
Se han corrompido profundamente[t]
como en los días de Guibeá;
El se acordará de su iniquidad,
castigará sus pecados.

10 Como uvas en el desierto hallé a Israel;
como las primicias de la higuera en su primera cosecha[u] vi a vuestros padres.
Pero fueron a Baal-peor y se consagraron a la vergüenza[v],
y se hicieron tan abominables como lo que amaban.
11 Como un ave volará de Efraín su gloria:
no habrá nacimiento, ni embarazo, ni concepción.
12 Aunque críen a sus hijos,
se los quitaré hasta que no quede hombre alguno[w].
Sí, ¡ay de ellos también cuando de ellos me aparte!
13 Efraín, según he visto,
está como Tiro, plantado en pradera hermosa;
pero Efraín sacará a sus hijos al verdugo.
14 Dales, oh Señor, ¿qué les darás?
Dales matriz que aborte y pechos secos.

15 Toda su maldad está en Gilgal;
allí, pues, los aborrecí.
Por la maldad de sus hechos
los expulsaré de mi casa,
no los amaré más;
todos sus príncipes son rebeldes.
16 Efraín está herido, su raíz está seca;
no darán más fruto.
Aunque den a luz,
yo mataré el fruto[x] de su vientre.
17 Mi Dios los desechará
porque no le han escuchado,
y andarán errantes entre las naciones.

10 Israel es un viñedo frondoso,
dando fruto para sí mismo;
según la abundancia de su fruto,
así multiplicaba los altares;
cuanto más rica[y] era su tierra,
más hermosos hacían sus pilares sagrados.
Su corazón es infiel[z];
ahora serán hallados culpables;
el Señor[aa] derribará sus altares
y destruirá sus pilares sagrados.

Ciertamente ahora dirán: No tenemos rey,
porque no hemos temido al Señor.
Y el rey, ¿qué haría por nosotros?
Hablan meras palabras,
hacen pactos con juramentos vanos[ab],
y el juicio brotará como hierbas venenosas en los surcos del campo.
Por el becerro[ac] de Bet-avén
temerán los habitantes de Samaria.
En verdad, por él hará duelo su pueblo,
y sus sacerdotes idólatras se lamentarán a causa de él,
porque de él se ha alejado su gloria[ad].
También el becerro[ae] será llevado a Asiria
como tributo al rey Jareb[af];
Efraín se cubrirá de vergüenza[ag],
e Israel se avergonzará de su consejo.
Samaria será destruida con su rey,
como una astilla[ah] sobre la superficie del agua.
También serán destruidos los lugares altos de Avén, el pecado de Israel;
espinos y abrojos crecerán sobre sus altares.
Entonces dirán a los montes:
¡Cubridnos!, y a los collados: ¡Caed sobre nosotros!
Desde los días de Guibeá has pecado, oh Israel;
¡allí se han quedado!
¿No los alcanzará en Guibeá la batalla contra los hijos de la iniquidad?
10 Cuando yo lo desee, los castigaré[ai];
y se juntarán pueblos contra ellos
cuando sean castigados[aj] por su doble iniquidad.

11 Efraín es una novilla domesticada que le gusta trillar,
pero yo pasaré un yugo sobre su hermosa cerviz;
unciré a Efraín,
arará Judá, rastrillará Jacob por sí mismo.
12 Sembrad para vosotros según la justicia,
segad conforme a la misericordia[ak];
romped el barbecho,
porque es tiempo de buscar al Señor
hasta que venga a enseñaros justicia[al].
13 Habéis arado iniquidad, habéis segado injusticia,
habéis comido fruto de mentira.
Porque has confiado en tu camino, en la multitud de tus guerreros,
14 se levantará un tumulto entre tu pueblo,
y todas tus fortalezas serán destruidas,
como Salmán destruyó a Bet-arbel el día de la batalla,
cuando las madres fueron despedazadas con sus hijos.
15 Así os será hecho en Betel[am] a causa de vuestra gran iniquidad.
Al amanecer, el rey de Israel será totalmente destruido.

Notas al pie:

  1. Oseas 8:1 Lit., paladar
  2. Oseas 8:5 O, Tu becerro te ha rechazado, oh Samaria. Mi ira
  3. Oseas 8:5 Lit., inocencia
  4. Oseas 8:6 O, astillas
  5. Oseas 8:7 O, torbellino
  6. Oseas 8:7 Lit., crecimiento
  7. Oseas 8:7 O, harina
  8. Oseas 8:9 Lit., amores
  9. Oseas 8:10 O, sufrirán por un tiempo
  10. Oseas 9:1 Lit., para
  11. Oseas 9:1 Lit., los pueblos
  12. Oseas 9:1 Lit., lejos de
  13. Oseas 9:2 Lit., le (a ella)
  14. Oseas 9:4 O, pan de calamidades
  15. Oseas 9:4 Lit., para su apetito
  16. Oseas 9:6 O, La mala hierba
  17. Oseas 9:7 O, Israel sabrá esto
  18. Oseas 9:7 Lit., de espíritu
  19. Oseas 9:8 O, pajarero
  20. Oseas 9:9 Lit., Se ahondaron, se corrompieron
  21. Oseas 9:10 Lit., en su principio
  22. Oseas 9:10 I.e., a Baal
  23. Oseas 9:12 Lit., de entre los hombres
  24. Oseas 9:16 Lit., los más queridos
  25. Oseas 10:1 O, mejor
  26. Oseas 10:2 Lit., resbaladizo
  27. Oseas 10:2 Lit., El
  28. Oseas 10:4 O, jurando falsamente al hacer un pacto
  29. Oseas 10:5 Así en algunas versiones antiguas; en heb., las novillas
  30. Oseas 10:5 O, se regocijaban por su gloria que se ha alejado de él
  31. Oseas 10:6 Lit., él
  32. Oseas 10:6 O, rey vengador, o, gran rey
  33. Oseas 10:6 Lit., recibirá vergüenza
  34. Oseas 10:7 Algunas versiones antiguas dicen: como espuma
  35. Oseas 10:10 Lit., ataré
  36. Oseas 10:10 Lit., atados
  37. Oseas 10:12 O, lealtad
  38. Oseas 10:12 Lit., hacer llover justicia sobre vosotros
  39. Oseas 10:15 La versión gr. (Sept.) dice: casa de Israel

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¿TANTO TE ENOJAS?

¿TANTO TE ENOJAS?

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Pablo Martini
Programa No. 2016-09-27

Demora toda una vida llegar al punto de que tu corazón lata al ritmo que late el corazón de Dios. Tal vez nunca te lo preguntaste, pero deberías hacerlo. ¿Qué cosas le ofenden a Dios y que cosas le agradan?… El apóstol Pablo procuraba, de todas maneras, serle agradable a Dios, (Efesios 5:10). Es que podemos llegar al punto de ser soportados por Él mas no disfrutados por Él. De la congregación israelita en el desierto Dios dijo que los soportó durante cuarenta años y que de la mayoría de ellos no se agradó. (Lo puedes leer en la carta de Pablo a los Corintios). Otra pregunta evaluadora para tu vida podrá ser: ¿Me preocupo por lo que Dios se preocupa y me enojo por lo que Él se molesta?… El profeta Jonás estaba enojado hasta la muerte con Dios. Sentado en una colina se deprimió porque una simple planta de calabaza que le proveía de sombra en el calor del día se había secado súbitamente. Dios le pregunta, acabando el libro que lleva su mismo nombre: “¿Tanto te enojas, Jonás, por una simple calabacera?”… “Sí, me enojo y mucho. Hasta tengo ganas de morir”. A lo que Dios le responde: “¿y no te parece que deberías preocuparte más aún por los habitantes de esa ciudad de Nínive, que si yo no los hubiese salvado estarían condenados?”… No Jonás, preocúpate por cosas más importantes que por una planta de zapallo.

El zapallo aquí era Jonás que no lograba discernir el corazón de Dios. Es la misma necia actitud que tomamos cuando nuestra vista no se levanta más allá del suelo que pisan nuestros zapatos. Te pregunto: ¿Tanto te enojas porque te bajaron el sueldo?… ¿Tanto te enojas porque perdió el torneo tu equipo favorito? ¿Tanto te enojas porque no pudiste llevar a tu familia al parque temático de Disney? ¿Tanto te enojas porque tu vecino compró auto nuevo antes que tú?… Aprendamos a preocuparnos por las cosas eternas, que son justamente las cosas que ocupan del corazón de Dios.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La vida pasa delante de nuestros ojos; y nosotros, distraídos con los problemas.

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Reprensión por la apostasía del pueblo

Oseas 5-7

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Reprensión por la apostasía del pueblo

5 Oíd esto, sacerdotes,
y estad atentos, casa de Israel,
y casa del rey, escuchad,
porque para vosotros es el juicio;
pues lazo habéis sido en Mizpa,
y red tendida sobre el Tabor.
Y los rebeldes se han ahondado en la perversión[a];
pero yo los castigaré a todos ellos.
Yo conozco a Efraín, e Israel no se me oculta;
porque ahora te has prostituido, Efraín,
se ha contaminado Israel.
No les permiten sus obras
volver a su Dios,
porque hay un espíritu de prostitución dentro de ellos,
y no conocen al Señor.
Además, el orgullo de Israel testifica contra él,
e Israel y Efraín tropiezan en su iniquidad;
también Judá ha tropezado con ellos.
Irán con sus rebaños y sus ganados
en busca del Señor, pero no le encontrarán;
se ha retirado de ellos.
Han obrado perversamente contra el Señor,
porque han engendrado hijos ilegítimos[b].
Ahora los devorará la luna nueva junto con sus heredades[c].

Tocad la bocina en Guibeá,
la trompeta en Ramá.
Sonad alarma en Bet-avén:
¡Alerta[d], Benjamín!
Efraín será una desolación en el día de la reprensión;
en las tribus de Israel yo hago saber lo que es cierto.
10 Los príncipes de Judá son como los que mueven los linderos;
sobre ellos derramaré como agua mi furor.
11 Efraín está oprimido, quebrantado en juicio,
porque insistía en seguir mandato[e] de hombre.
12 Yo, pues, soy como polilla para Efraín,
y como carcoma para la casa de Judá.
13 Cuando Efraín vio su enfermedad
y Judá su herida[f],
Efraín fue a Asiria
y envió mensaje al rey Jareb[g];
pero él no os podrá sanar,
ni curar vuestra herida[h].
14 Porque yo seré como león para Efraín,
y como leoncillo para la casa de Judá.
Yo, yo mismo, desgarraré y me iré,
arrebataré y no habrá quien libre.
15 Me iré y volveré a mi lugar
hasta que reconozcan su culpa[i] y busquen mi rostro;
en su angustia me buscarán con diligencia.

Respuesta del pueblo

6 Venid, volvamos al Señor.
Pues El nos ha desgarrado, y nos sanará;
nos ha herido[j], y nos vendará.
Nos dará vida después de dos días,
al tercer día nos levantará
y viviremos delante de El.
Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Señor.
Su salida es tan cierta como la aurora,
y El vendrá a nosotros como la lluvia,
como la lluvia de primavera que riega la tierra.

¿Qué haré contigo, Efraín?
¿Qué haré contigo, Judá?
Porque vuestra lealtad[k] es como nube matinal,
y como el rocío, que temprano desaparece.
Por tanto los he despedazado por medio de los profetas,
los he matado con las palabras de mi boca;
los juicios sobre ti son como la luz que sale.
Porque más me deleito en la lealtad[l] que en el sacrificio,
y más en el conocimiento de Dios que en los holocaustos.
Pero ellos, como Adán[m], han transgredido el pacto;
allí me han traicionado.
Galaad es ciudad de malhechores,
con huellas de sangre.
Como bandidos al acecho de un hombre,
es la banda de sacerdotes que asesina en el camino a Siquem;
ciertamente han cometido iniquidad[n].
10 En la casa de Israel he visto una cosa horrible:
allí está la prostitución de Efraín, se ha contaminado Israel.
11 Para ti también, oh Judá, hay preparada una cosecha,
cuando yo restaure el bienestar[o] de mi pueblo.

Iniquidad y rebelión de Israel

7 Cuando yo quería curar a Israel,
se descubrió la iniquidad de Efraín
y las maldades de Samaria,
porque practican el engaño;
el ladrón entra,
los bandidos despojan por fuera,
y ellos no consideran en[p] su corazón
que yo recuerdo toda su maldad.
Ahora les rodean sus hechos,
ante mi rostro están.
Con su maldad alegran al rey,
y con sus mentiras a los príncipes.
Todos ellos son adúlteros;
son como horno encendido por el hornero,
que deja de atizar el fuego
desde que prepara[q] la masa hasta que fermenta.
En la fiesta[r] de nuestro rey, los príncipes se enfermaron por el calor del vino;
él extendió la mano a los escarnecedores,
pues sus corazones son como un horno
mientras se acercan a su emboscada;
toda la noche duerme su ira[s],
por la mañana arde como llamas de fuego.
Todos ellos están calientes como un horno,
y devoran a sus gobernantes;
todos sus reyes han caído.
No hay entre ellos quien me invoque.

Efraín se mezcla con las naciones[t];
Efraín es como una torta no volteada.
Devoran extranjeros su fuerza,
y él no lo sabe;
también tiene cabellos canos,
y él no lo sabe.
10 Testifica contra él[u] el orgullo de Israel,
pero no se han vuelto al Señor su Dios,
ni lo han buscado a pesar de todo esto.
11 Efraín es como paloma incauta, sin entendimiento[v];
llaman a Egipto, acuden a Asiria.
12 Cuando vayan, tenderé sobre ellos mi red,
como aves del cielo los haré caer;
los castigaré conforme a lo anunciado a su congregación[w].
13 ¡Ay de ellos, pues de mí se han alejado!
Sobre ellos vendrá[x] la destrucción, porque contra mí se han rebelado;
yo los redimiría, pero ellos hablan mentiras contra mí.
14 Y no claman a mí de corazón
cuando gimen en sus lechos;
por el trigo y el mosto se reunen[y],
y se alejan de mí.
15 Aunque yo adiestré y fortalecí sus brazos,
traman el mal contra mí.
16 Se vuelven, pero no hacia lo alto[z],
son como un arco engañoso.
Sus príncipes caerán a espada
por la insolencia[aa] de sus lenguas;
esto será su escarnio en la tierra de Egipto.

Notas al pie:

  1. Oseas 5:2 O, han profundizado en la matanza sus transgresiones
  2. Oseas 5:7 Lit., extraños
  3. Oseas 5:7 Lit., parcelas
  4. Oseas 5:8 Lit., Detrás de ti,
  5. Oseas 5:11 Algunas versiones antiguas dicen: tras la nada
  6. Oseas 5:13 O, llaga
  7. Oseas 5:13 O, rey vengador, o, gran rey
  8. Oseas 5:13 O, llaga
  9. Oseas 5:15 O, lleven su castigo
  10. Oseas 6:1 Lit., golpeado
  11. Oseas 6:4 O, misericordia
  12. Oseas 6:6 O, misericordia
  13. Oseas 6:7 U, hombres
  14. Oseas 6:9 O, inmoralidad
  15. Oseas 6:11 O, haga volver a los cautivos
  16. Oseas 7:2 Lit., no dicen a
  17. Oseas 7:4 Lit., amasa
  18. Oseas 7:5 Lit., Un día
  19. Oseas 7:6 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., hornero
  20. Oseas 7:8 Lit., los pueblos
  21. Oseas 7:10 Lit., en su rostro
  22. Oseas 7:11 Lit., corazón
  23. Oseas 7:12 O posiblemente, por sus maldades
  24. Oseas 7:13 Lit., Para ellos es
  25. Oseas 7:14 Varios mss. y la versión gr. (Sept.) dicen: se hacen sajaduras
  26. Oseas 7:16 O posiblemente, hacia el Altísimo
  27. Oseas 7:16 Lit., indignación o maldición

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Segunda Temporada – Programa 14 – “Crisis en los hogares: El rol del hombre”

“Crisis en los hogares: El rol del hombre”

Segunda Temporada – Programa 14

Eduardo Saladín – Sugel Michelén – Marcos Peña

 

Entendiendo Los Tiempos

SU AMOR, NO EL MÍO

SU AMOR, NO EL MÍO

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Pablo Martini
Programa No. 2016-09-26

El capítulo 21 del evangelio según San Juan sigue siendo un capítulo sorprendente. La lección que Jesús quiso enseñarle al apóstol Pedro deprimido, por su propia debilidad humana, quizás es la siguiente: “No regules tu vida basándote en el amor que me tienes a mí, porque por más que me prometiste fidelidad incondicional me negaste tres veces”. Tal vez por eso tres veces le preguntó si le amaba, porque le estaba pidiendo un ajuste con su amor. Le estaba pidiendo que se enfrente cara a cara con la medida de su amor, que ajuste su enfoque para que vea que el amor que tenemos por el Señor es un amor sujeto a nuestra humana debilidad. Más bien le estaba diciendo que debía acordar toda su vida, ministerio y servicio en el amor que Jesús le tenía a él y no el que él tenía por su Señor. El amor del Señor no había cambiado. Se lo demostró en la pesca milagrosa, en el desayuno gratis, en una caminata, en la comisión de pastorear las ovejas. “Mi amor por ti sigue igual, Pedro, y en eso debes basar tus pasos de fe”. Somos tentados, casi siempre, a practicar cierta religión “por obras”, donde pretendemos impactar a Dios con demostraciones de fidelidad y amor pasajero. Dios no ha exigido nunca que sus criaturas sean perfectas. Ese es el argumento que muchos sostienen respecto a Dios. Basándose en eso, algunos se esfuerzan por ser aceptados, por convencer o impactar a Dios con su perfecta impecabilidad ficticia. Otros, en cambio, abandonan frustrados la tarea, y sienten nunca poder llegar a satisfacer las demandas divinas. Creo que en esas se encontraba Pedro, y de no haber sido interceptado por El Señor aquella madrugada, se hubiese perdido en los anales de la historia. Ni la una ni la otra. Sinceridad más que impecabilidad es lo que Dios busca. David escribió en el Salmo 51:6 “He aquí que tú amas la verdad en lo íntimo”.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Nunca lo olvides, depende de Su amor, no del tuyo.

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Situaciones difíciles

26 Septiembre 2016

Situaciones difíciles

chuck_swindoll
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:5-7

Elías estaba en una situación difícil. Una situación en la que su vida estaba en riesgo. El arroyo se había secado. ¿Es que Dios se había olvidado de su fiel siervo? ¿Se ha olvidado de Dios usted? ¿Lo ha dejado solo? El Dios que da el agua puede también negar el agua. Ese es Su derecho soberano.

Nuestros sentimientos humanos nos dicen que una vez que nuestro fiel Padre celestial nos da agua, no debe negarla nunca. Que no sería justo. Que una vez que nos da una esposa o esposo, nunca debe llevárselo. Que una vez que nos da un hijo, nunca debe quitárnoslo. Que una vez que nos da un buen negocio, no tiene derecho a arrancárnoslo. Que una vez que nos da un pastor, nunca debe llamarlo a servir en otro lugar. Que una vez que nos da un crecimiento rápido y mucha satisfacción en un ministerio, no tiene ningún derecho a presentarse y decirnos: “Espera un momento. No hay ninguna necesidad de que crezcas más. Permíteme ahora darte a ti una mayor profundidad espiritual.” Pero muy por el contrario, ¡Él tiene todo el derecho!

Cuando nos encontramos en situaciones difíciles, tendemos a sentirnos abandonados, a volvernos resentidos y a pensar. ¿Cómo pudo Dios abandonarme? En realidad, es todo lo contrario. En tiempos de prueba es cuando somos, más que nunca, el objeto de su preocupación.

Dios le dice, en medio de su arroyo seco: “He aquí que en las palmas de mis manos te tengo grabada; tú estás siempre delante de mí.” Luego, Él utiliza esa hermosa imagen de una joven madre con su nuevo bebé, y nos sorprende con un recordatorio muy real: “¿Acaso se olvidará la mujer de su bebé, y dejará de compadecerse del hijo de su vientre?” Usted no pensaría que eso puede ocurrir, ¿verdad? Pero vea las historias de la prensa y sabrá cuántas mujeres hacen sus pequeños bebés, y a veces hasta abusan de ellos, los torturan o los matan. Sí, por más inimaginable que parezca, hasta una madre puede olvidarse de su niño de pecho. Pero he aquí la gran verdad; Dios no es así. ¡Él no es así! Él nunca nos olvidará, porque nuestros nombres están siempre grabados en las palmas de sus manos. Haga una pausa, y deje que este pensamiento le invada profundamente.

 

En tiempos de prueba es cuando somos el objeto de la preocupación de Dios. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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La mujer y los hijos de Oseas

Oseas 1-4

9781586403546

La mujer y los hijos de Oseas

Palabra del Señor que vino a Oseas, hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel.

Cuando por primera vez el Señor habló[a] por medio de Oseas, el Señor le dijo[b]: Anda, toma para ti a una mujer ramera y engendra hijos de prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente, abandonando al[c] Señor. Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblaim; y ella concibió y le dio a luz un hijo. Y el Señor dijo a Oseas[d]: Ponle por[e] nombre Jezreel[f], porque dentro de poco castigaré a la casa de Jehú por la sangre derramada en Jezreel[g], y pondré fin al reino de la casa de Israel. Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Jezreel. Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por[h]nombre Lo-ruhamá[i], porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás. Pero me compadeceré de la casa de Judá y los salvaré por el Señor su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes. Después de haber destetado a Lo-ruhamá, ella concibió y dio a luz un hijo. Y el Señor dijo: Ponle por[j] nombre Lo-ammí[k], porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Dios[l].

10 [m]Pero el número de los hijos de Israel
será como la arena del mar,
que no se puede medir ni contar;
y sucederá que en el lugar
donde se les dice:
No sois mi pueblo,
se les dirá:
Sois hijos del Dios viviente.
11 Y los hijos de Judá y los hijos de Israel se reunirán,
y nombrarán para sí un solo jefe,
y subirán de la tierra,
porque grande será el día de Jezreel.

Infidelidad del pueblo

2 [n]Decid a vuestros hermanos: Ammí[o], y a vuestras hermanas: Ruhamá[p].

Contended con vuestra madre, contended,
porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido;
que quite, pues, de su rostro sus prostituciones,
y sus adulterios de entre sus pechos;
no sea que yo la desnude completamente
y la deje como el día en que nació,
y la ponga como un desierto,
la reduzca a tierra seca
y la mate de sed.
Y no tendré compasión de sus hijos,
porque son hijos de prostitución[q],
pues su madre se prostituyó;
la que los concibió se deshonró,
porque dijo: “Iré tras mis amantes,
que me dan mi pan y mi agua,
mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.”
Por tanto, he aquí, cercaré su[r] camino con espinos,
y levantaré un muro contra ella[s] para que no encuentre sus senderos.
Y seguirá a sus amantes, pero no los alcanzará;
los buscará, pero no los hallará.
Entonces dirá: “Iré y volveré a mi primer marido,
porque mejor me iba entonces que ahora.”

Pues ella no sabía que era yo el que le daba el trigo, el mosto y el aceite,
y le prodigaba la plata y el oro,
que ellos usaban para Baal[t].
Por tanto, volveré a tomar mi trigo a su tiempo
y mi mosto a su sazón.
También me llevaré mi lana y mi lino
que le di para que cubriera su desnudez.
10 Y ahora descubriré su vergüenza[u]
ante los ojos de sus amantes,
y nadie la librará de mi mano.
11 Haré cesar también todo su regocijo,
sus fiestas, sus lunas nuevas, sus días de reposo,
y todas sus solemnidades.
12 Devastaré sus vides y sus higueras,
de las cuales decía ella: “Son la paga
que mis amantes me han dado.”
Y las convertiré en matorral,
y las devorarán las bestias del campo.
13 Y la castigaré por los días de los Baales
cuando ella les ofrecía sacrificios[v]
y se adornaba con sus zarcillos y joyas,
y se iba tras sus amantes, y se olvidaba de mí —declara el Señor.

Dios se desposará con su pueblo

14 Por tanto, he aquí, la seduciré,
la llevaré al desierto,
y le hablaré al[w] corazón.
15 Le daré sus viñas desde allí,
y el valle de Acor por puerta de esperanza.
Y allí cantará[x] como en los días de su juventud,
como en el día en que subió de la tierra de Egipto.
16 Sucederá en aquel día —declara el Señor
que me llamarás Ishí[y]
y no me llamarás más Baalí[z].
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales,
y nunca más serán mencionados[aa] por sus nombres.
18 En aquel día haré también un pacto por ellos
con las bestias del campo,
con las aves del cielo
y con los reptiles de la tierra;
quitaré[ab] de la tierra el arco, la espada y la guerra,
y haré que ellos duerman[ac] seguros.
19 Te desposaré conmigo para siempre;
sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho,
en misericordia y en compasión;
20 te desposaré conmigo en fidelidad,
y tú conocerás al Señor.

21 Y sucederá que en aquel día yo responderé —declara el Señor—,
responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra,
22 y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite,
y ellos responderán a Jezreel.
23 La sembraré para mí en la tierra,
y tendré compasión de la que no recibió compasión[ad],
y diré al que no era mi pueblo[ae]:
Tú eres mi pueblo,
y él dirá: Tú eres mi Dios.

Matrimonio simbólico de Oseas

3 Y el Señor me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro[af] y adúltera, así como el Señor ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas. La compré, pues, para mí por quincesiclos[ag] de plata y un homer[ah] y medio[ai] de cebada. Y le dije: Te quedarás conmigo por muchos días. No te prostituirás, ni serás de otro hombre, y yo también seré para ti. Porque por muchos días los hijos de Israel quedarán sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin pilar sagrado, y sin efod y sin ídolos domésticos[aj]. Después los hijos de Israel volverán y buscarán al Señor su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al Señor y a su bondad en los últimos días.

Controversia de Dios con Israel

4 Escuchad la palabra del Señor, hijos de Israel,
porque el Señor tiene querella contra los habitantes de la tierra,
pues no hay fidelidad[ak], ni misericordia[al],
ni conocimiento de Dios en la tierra.
Sólo hay perjurio, mentira, asesinato, robo y adulterio.
Emplean la violencia, y homicidios tras homicidios se suceden[am].
Por eso la tierra está de luto,
y languidece todo morador en ella
junto con las bestias del campo y las aves del cielo;
aun los peces del mar desaparecen[an].

Pero que nadie contienda ni nadie reprenda;
porque tu pueblo es como los que contienden con el sacerdote.
Tropezarás de día,
y tropezará también el profeta contigo de noche,
y destruiré a tu madre.
Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.
Por cuanto tú has rechazado el conocimiento,
yo también te rechazaré para que no seas[ao] mi sacerdote;
como has olvidado la ley de tu Dios,
yo también me olvidaré de tus hijos.

Cuanto más se multiplicaron, más pecaron contra mí;
cambiaré, pues, su gloria en afrenta.
Del pecado[ap] de mi pueblo se alimentan,
y hacia su iniquidad dirigen sus deseos[aq].
Como el pueblo, así será el sacerdote;
los castigaré por su proceder[ar],
y les pagaré[as] según sus obras.
10 Comerán, pero no se saciarán;
se prostituirán, pero no se multiplicarán,
porque han dejado de hacer caso al Señor.

11 La prostitución, el[at] vino y el mosto quitan el juicio[au].
12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera, y su vara les informa;
porque un espíritu de prostitución los ha descarriado,
y se han prostituido, apartándose de[av] su Dios.
13 Ofrecen sacrificios sobre las cumbres de los montes
y queman incienso[aw] sobre las colinas,
debajo de las encinas, los álamos y los terebintos,
porque su sombra es agradable.
Por tanto, vuestras hijas se prostituyen,
y vuestras nueras cometen adulterio.
14 No castigaré a vuestras hijas cuando se prostituyan
ni a vuestras nueras cuando cometan adulterio,
porque los hombres mismos[ax] se retiran con rameras
y ofrecen sacrificios con las rameras del culto pagano[ay];
así se pierde[az] el pueblo sin entendimiento.

15 Aunque tú, Israel, te prostituyas,
que no se haga culpable Judá;
tampoco vayáis a Gilgal,
ni subáis a Bet-avén,
ni juréis:
¡Vive el Señor!
16 Puesto que Israel es terco
como novilla indómita,
¿los pastoreará ahora el Señor
como a un cordero en campo espacioso[ba]?
17 Efraín se ha unido a los ídolos;
déjalo.
18 Acabada su bebida,
se entregaron a la prostitución;
sus príncipes[bb] aman mucho la ignominia.
19 El viento los envuelve en sus alas,
y se avergonzarán de sus sacrificios.

Notas al pie:

  1. Oseas 1:2 Lit., Principio de la palabra del Señor
  2. Oseas 1:2 Lit., dijo a Oseas
  3. Oseas 1:2 Lit., de no ir tras el
  4. Oseas 1:4 Lit., le dijo
  5. Oseas 1:4 Lit., Llama su
  6. Oseas 1:4 I.e., Dios siembra
  7. Oseas 1:4 Lit., visitaré las sangres de Jezreel sobre la casa de Jehú
  8. Oseas 1:6 Lit., Llama su
  9. Oseas 1:6 I.e., no ha recibido compasión
  10. Oseas 1:9 Lit., Llama su
  11. Oseas 1:9 I.e., no pueblo mío
  12. Oseas 1:9 Lit., no soy vuestro
  13. Oseas 1:10 En el texto heb., cap. 2:1
  14. Oseas 2:1 En el texto heb., cap. 2:3
  15. Oseas 2:1 I.e., pueblo mío
  16. Oseas 2:1 I.e., ha recibido compasión
  17. Oseas 2:4 Lit., prostituciones
  18. Oseas 2:6 Así en las versiones gr. y siriaca; en heb., tu
  19. Oseas 2:6 Lit., levantaré su muro
  20. Oseas 2:8 O, convirtieron en Baal
  21. Oseas 2:10 O, desnudez
  22. Oseas 2:13 O, quemaba incienso
  23. Oseas 2:14 Lit., sobre su
  24. Oseas 2:15 O, responderá
  25. Oseas 2:16 I.e., mi marido
  26. Oseas 2:16 I.e., mi señor, o, mi Baal
  27. Oseas 2:17 O, recordados
  28. Oseas 2:18 Lit., quebraré
  29. Oseas 2:18 O, se acuesten
  30. Oseas 2:23 Heb., Lo-ruhama
  31. Oseas 2:23 Heb., Lo-ammí
  32. Oseas 3:1 Lit., de un compañero
  33. Oseas 3:2 Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos
  34. Oseas 3:2 Un homer equivale aprox. a 220 litros
  35. Oseas 3:2 Heb., letek
  36. Oseas 3:4 Heb., terafim
  37. Oseas 4:1 O, verdad
  38. Oseas 4:1 O, lealtad
  39. Oseas 4:2 Lit., se tocan
  40. Oseas 4:3 Lit., son recogidos
  41. Oseas 4:6 Lit., de ser
  42. Oseas 4:8 O, De la ofrenda por el pecado
  43. Oseas 4:8 O, su alma
  44. Oseas 4:9 Lit., sus caminos
  45. Oseas 4:9 O, devolveré
  46. Oseas 4:11 O, porque han dejado al Señor para practicar la prostitución. El
  47. Oseas 4:11 Lit., corazón
  48. Oseas 4:12 Lit., de debajo de
  49. Oseas 4:13 U, ofrecen sacrificios
  50. Oseas 4:14 Lit., porque ellos
  51. Oseas 4:14 I.e., como parte del rito pagano
  52. Oseas 4:14 Lit., es derribado
  53. Oseas 4:16 O, ahora el Señor los pastoreará…espacioso.
  54. Oseas 4:18 Lit., escudos

La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

La Biblia Dice…

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David Logacho
2016-09-25

La primera consulta para el programa de hoy nos ha sido hecha por una amiga oyente de Santiago de Chile. Dice así: Tengo 13 años y recibí a Jesucristo como mi Salvador cuando tenía 8. Hace unos pocos días, me habló un joven creyente de la iglesia para decirme que ha estado orando al Señor para que yo sea su enamorada y para pedirme que yo también ore al Señor para buscar su dirección y después le dé una respuesta. Yo nunca he tenido ningún interés en ese joven, y además me parece que estoy muy niña como para entrar en una relación formal de enamoramiento con alguien. ¿Me pueden dar algún consejo?

Con mucho gusto amiga oyente. Antes de nada, permíteme señalar que el enamoramiento es la fase previa al matrimonio. Digo esto para rebatir la idea común en muchos jóvenes, tanto hombres como mujeres, quienes ven al enamoramiento como un pasatiempo, o como un hobby. Por eso es que existen jóvenes, tanto hombres como mujeres, que hoy están enamorados de alguien y mañana están enamorados de alguien diferente y así sucesivamente. El joven que ha hablado contigo parece ser un joven maduro, por cuanto ha estado orando por ti desde hace tiempo y por cuando te ha pedido que tú también ores para buscar la dirección del Señor para tu vida en relación con el enamoramiento. Tú dices que nunca has tenido ningún interés en ese joven. Bueno, eso no es problema, porque si la voluntad de Dios es que tú seas enamorada de él, Dios mismo pondrá en ti el interés que por ahora no tienes en él. Recuerda que el amor que debe existir entre los enamorados no es algo que nace sino algo que se tiene que aprender. Tú decides lo que amas y lo que no amas. Es cuestión de la voluntad y no de las emociones. Donde me parece que existe mayor dificultad es en tu corta edad. 13 años me parece muy temprano como para entrar a una relación seria de enamoramiento. Percibo que a ti también te parece que estás muy niña para enamorarte. La Biblia dice en Cantares 2:7 que no es prudente hacer despertar ni hacer velar al amor hasta que quiera. Parece que a ti todavía no te ha llegado el tiempo para hacer despertar al amor. Siendo así, yo te aconsejaría que con sinceridad busques la dirección del Señor en oración sobre este asunto. Lee mucho tu Biblia, ora mucho al Señor y si persiste ese pensamiento que todavía no es tiempo para hacer despertar al amor, lo prudente será hablar con aquel joven para decirle que simplemente no estás lista para comenzar una relación de enamoramiento. Mientras llegue el tiempo para hacer despertar al amor, espera confiada en la dirección del Señor. Mientras tanto, dedica tu tiempo por entero a tus estudios, a tu familia, a tu iglesia, a tus amigas y amigos. Si tú te mantienes fiel al Señor, él mismo se encargará de mostrarte cuando es la hora para comenzar una relación de enamoramiento y él mismo se encargará de traer a tu vida el joven a quien tú harás feliz y quien te hará a ti feliz. No olvides que la relación de enamoramiento debe ser con el total acuerdo de tus padres, de los padres de él y de los líderes de la iglesia. Si no tienes luz verde de todas estas personas, es mejor que no entres a una relación de enamoramiento. Espero que esta sugerencia te ayude a tomar una decisión correcta.

La segunda consulta de hoy nos ha sido hecha por una amiga oyente de Quito, Ecuador. Dice así: Según Mateo 17:24 tanto Pedro como Jesús, fueron requeridos a pagar las dos dracmas. ¿Por qué tenían que pagar esto?

Gracias por su consulta amiga oyente. Vamos a leer el pasaje que se encuentra en Mateo 17:24-27 donde dice: “Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? Él dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, vé al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti.” Jesús estaba en la casa y Pedro afuera. En eso, se acercaron a Pedro los que cobraban las dos dracmas. En cuanto a su valor, un dracma era lo que ganaba un jornalero por un día de trabajo. Es decir que Pedro y Jesús tenían que pagar el equivalente a dos días de trabajo. Pero ¿por qué es que Pedro y Jesús tenían que pagar estas dos dracmas? Bueno, este era un impuesto que tenían que pagar cada año los varones judíos mayores de veinte años y el dinero recaudado servía para el sostenimiento de la casa de Dios. El cobro de este impuesto se remonta al cumplimiento de la palabra de Dios en Éxodo 30:11-14 donde dice: “Habló también Jehová a Moisés, diciendo: Cuando tomes el número de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado. Esto dará todo aquel que sea contado; medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo será la ofrenda a Jehová. Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a Jehová” Este es el impuesto que se estaba cobrando a Pedro y a Jesús. Medio siclo expresado en dinero del tiempo de Jesús era equivalente a dos dracmas. Jesús explicó a Pedro que los miembros de la familia real están exentos del pago de impuestos. Así, Jesús, el Hijo de Dios, no tenía la obligación de pagar para el sostenimiento de la casa de Dios. Sin embargo, para evitar ofensas, estaba dispuesto a pagar. Jesús no tenía el dinero para pagar, ni tampoco Pedro. Gran dilema para los que piensan que Jesús y sus seguidores eran ricos. Jesús por tanto mandó a Pedro a pescar. El primer pez que muerda el anzuelo tendría en su boca un estatero, moneda equivalente a cuatro dracmas, cantidad exacta para pagar el impuesto de Jesús y Pedro. Impresionante manifestación del poder de Jesús sobre la naturaleza y de la omnisciencia de Jesús. Imagine la escena. Jesús sabía que en el fondo del mar de Galilea, había una moneda. Ordenó a un pez que se coma la moneda, cosa que no es común que hagan los peces, y la guarde en su boca, luego que espere el anzuelo de Pedro y tan pronto lo vea lo muerda. El pez obedeció sin titubear y eso proveyó el dinero que necesitaban Jesús y Pedro para cumplir con sus deberes sociales.

La siguiente consulta nos hace un amigo oyente de Quito, Ecuador. Dice así: ¿Tiene algún significado el hecho que a Jesús le hayan puesto una corona de espinas antes de ser crucificado?

Ciertamente sí, amigo oyente y para apreciarlo en toda su dimensión es necesario remontarnos al primer libro de la Biblia, el libro de Génesis. En este libro, en el capítulo 3 se nos relata ese episodio fatídico cuando el hombre y la mujer caen en pecado y hunden a sus descendientes y a la naturaleza en general en las terribles consecuencias del pecado. Parte de la consecuencia del pecado del hombre lo tenemos en Génesis 3:17-19 donde dice: “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor del rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” Como consecuencia del pecado del hombre, Dios maldijo la tierra y en lugar de producir de suyo toda planta y todo árbol, la tierra comenzó a producir de suyo espinos y cardos. Para que el hombre pueda extraer de la tierra su alimento necesitaría luchar contra la tendencia natural de la tierra de producir espinos y cardos. Los espinos y cardos que produce la tierra son el símbolo de una tierra maldita por el pecado. Pero qué interesante. Los soldados romanos tomaron lo que la tierra produce de sí, como resultado de la maldición, las espinas y con ello fabricaron una corona para colocar sobre la cabeza de Jesús. Sin ellos advertirlo, estaban simbolizando que el sacrificio de Cristo, servía no solo para la salvación eterna del pecador sino también para quitar de en medio la maldición que, como consecuencia del pecado, pesa sobre la tierra. El sacrificio de un Cristo llevando una corona tejida de espinas, es señal de que algún día, la tierra entera será liberada de la maldición del pecado. Eso se cumplirá en la consumación de los tiempos, cuando la maldición por el pecado sea totalmente eliminada en los cielos nuevos y la tierra nueva. Note lo que dice Apocalipsis 22:3 “Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estarán en ella, y sus siervos le servirán.” Como Usted podrá notar, en estos nuevos cielos y nueva tierra, no habrá más maldición. La obra perfecta de Cristo en la cruz, logró que se elimine la maldición que pesa sobre la tierra actual a causa del pecado. La corona tejida de espinas que fue puesta sobre la cabeza de Jesús antes de ser crucificado nos debe llevar a meditar en este hecho.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
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Visión junto al Tigris

Daniel 10-12

9781586403546

Visión junto al Tigris

10 En el año tercero de Ciro, rey de Persia, un mensaje[a] fue revelado a Daniel, a quien llamaban Beltsasar. El mensaje[b] era verdadero y acerca de un gran conflicto[c]; él comprendió el mensaje[d] y tuvo entendimiento de la visión. En aquellos días, yo, Daniel, había estado en duelo durante tres semanas completas.No comí manjar delicado[e] ni entró en mi boca carne ni vino, ni usé ungüento alguno, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del primer mes, estando yo junto a la orilla del gran río, es decir, el Tigris[f], alcé los ojos y miré, y he aquí, había un hombre vestido de lino, cuya cintura estaba ceñida con un cinturón de oro puro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo[g], su rostro tenía[h] la apariencia de un relámpago, sus ojos eran como antorchas de fuego, sus brazos y pies como el brillo del bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. Y sólo yo, Daniel, vi la visión; los hombres que estaban conmigo no vieron la visión, pero un gran terror cayó sobre ellos y huyeron a esconderse. Me quedé solo viendo esta gran visión; no me quedaron fuerzas, y mi rostro[i] se demudó, desfigurándose, sin retener yo fuerza alguna.Pero oí el sonido de sus palabras, y al oír el sonido de sus palabras, caí en un sueño profundo sobre mi rostro, con mi rostro en tierra.

10 Entonces, he aquí, una mano me tocó, y me hizo temblar sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. 11 Y me dijo: Daniel, hombre muy estimado[j], entiende las palabras que te voy a decir y ponte en pie[k], porque ahora he sido enviado a ti. Cuando él me dijo estas palabras, me puse en pie temblando.12 Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso[l] por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. 14 Y he venido para darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo al final de los días, porque la visión es para días aún lejanos. 15 Cuando habló conmigo estas palabras, volví[m] mi rostro a tierra y enmudecí. 16 Y he aquí, uno semejante a un hombre[n] tocó mis labios; entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, a causa de la visión me ha invadido la angustia[o] y me he quedado sin fuerzas. 17 ¿Cómo podrá, pues, este siervo de mi señor hablar con uno como mi señor? Porque a mí en este momento no me queda fuerza alguna, ni tampoco me queda aliento.

18 Entonces el que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez y me fortaleció,19 y me dijo: No temas, hombre muy estimado[p]. La paz sea contigo[q]; sé fuerte y esfuérzate. Cuando habló conmigo, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. 20 Entonces él dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Ahora vuelvo para luchar contra el príncipe[r] de Persia, y cuando yo termine[s], he aquí, el príncipe[t] de Grecia[u] vendrá. 21 Sin embargo, te declararé lo que está inscrito en el libro de la verdad, pero no hay nadie que se mantenga firme a mi lado[v] contra estas fuerzas, sino Miguel, vuestro príncipe.

11 Y en el año primero de Darío el medo, yo mismo me levanté[w] para serle fortalecedor y protector.

Los reyes del norte y del sur

Y ahora te declararé la verdad: He aquí, se levantarán tres reyes más en[x] Persia, y un cuarto rey obtendrá muchas más riquezas que todos ellos. Cuando éste se haya hecho fuerte con sus riquezas, incitará a todo el imperio contra[y] el reino de Grecia[z]. Se levantará entonces un rey poderoso que gobernará con gran autoridad y hará lo que le plazca. Pero cuando se haya levantado, su reino será fragmentado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo, no a sus descendientes[aa], ni según el poder que ejerció, pues su reino será arrancado ydado a otros fuera de ellos.

Entonces el rey del sur se hará poderoso, y uno de sus príncipes se hará más poderoso que él y dominará; su dominio será un gran dominio. Y años después, harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer el pacto[ab]. Pero ella no retendrá su posición de poder[ac], ni él permanecerá con su poder[ad], sino que ella será entregada juntamente con los que la trajeron, con el que la engendró y con el que la sostenía en aquellos tiempos. Pero se levantará un vástago de sus raíces en su lugar, y vendrá contra el ejército y entrará en la fortaleza del rey del norte, y contenderá con[ae] ellos y prevalecerá. Aun sus dioses, sus imágenes fundidas y sus vasijas preciosas de plata y de oro los tomará y se los llevará a Egipto, y por algunos años él se mantendrá lejos del rey del norte. Y éste entrará en el reino del rey del sur, y luego se volverá a su tierra.

10 Pero sus hijos se movilizarán[af] y reunirán una multitud de grandes ejércitos, y uno de ellos seguirá avanzando e inundará y pasará adelante, para hacer guerra de nuevo[ag] hasta la misma fortaleza. 11 Y se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey[ah] del norte. Y éste levantará una gran multitud, pero esamultitud será entregada en manos de aquél[ai]. 12 Cuando se haya llevado la multitud, su corazón se enaltecerá y hará caer a muchos millares, pero no prevalecerá. 13 El rey del norte volverá a levantar una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años[aj] avanzará[ak] con un gran ejército y con mucho equipo.

14 En aquellos tiempos, muchos se levantarán contra el rey del sur; los violentos de tu pueblo también se levantarán para cumplir la visión, pero caerán[al]. 15 Vendrá el rey del norte, levantará un terraplén y tomará una ciudad bien fortificada; y las fuerzas del sur no podrán mantenerse, ni aun sus tropas más selectas[am], porque no habrá fuerzas para resistir. 16 Pero el que viene contra él hará lo que quiera, y nadie podrá resistirlo; y permanecerá por algún tiempo en la Tierra Hermosa[an], llevando[ao] la destrucción en su mano. 17 Y afirmará su rostro para venir con el poder de todo su reino, trayendo[ap] consigo oferta de paz[aq], lo cual llevará a cabo. También le dará una hija de las mujeres para destruirlo, pero ella no lerespaldará ni se pondrá a su lado[ar]. 18 Entonces volverá su rostro hacia las costas y tomará muchas de ellas. Pero un príncipe pondrá fin a su afrenta; además, hará recaer sobre él su afrenta. 19 Después volverá su rostro hacia las fortalezas de su tierra, pero tropezará y caerá, y no se le hallará más.

20 Y se levantará en su lugar otro que enviará un opresor[as] a través de la Joya[at]de su reino; pero a los pocos días será destruido, aunque no en ira ni en batalla.21 En su lugar se levantará un hombre despreciable, a quien no se le han otorgado los honores de la realeza. Vendrá cuando haya tranquilidad y se apoderará del reino con intrigas. 22 Las fuerzas abrumadoras serán barridas[au] ante él y destruidas, así como también el príncipe del pacto. 23 Y después que se haya hecho alianza con él, actuará con engaño, y subirá y ganará poder con poca gente. 24 En un tiempo de tranquilidad entrará en los lugares más ricos de la provincia[av], y logrará lo que nunca lograron sus padres, ni los padres de sus padres; repartirá entre ellos despojos, botín y riquezas, y contra las fortalezas urdirá sus intrigas, pero sólo por un tiempo. 25 Incitará su fuerza y su corazón contra el rey del sur con un gran ejército; y el rey del sur movilizará para la guerra un ejército muy grande y muy poderoso, pero no podrá resistir, porque urdirán intrigas contra él. 26 Y los que comen de sus manjares lo destruirán[aw]; su ejército será barrido y[ax] muchos caerán muertos. 27 En cuanto a los dos reyes, en sus corazones maquinarán el mal, y en la misma mesa se hablarán mentiras; pero esto no tendrá éxito, porque el fin aún ha de venir en el tiempo señalado. 28 Entonces volverá a su tierra con grandes riquezas, pero pondrá su corazón contra el pacto santo; actuará contra éste, y volverá a su tierra.

29 En el tiempo señalado volverá y entrará en el sur, pero esta última vez no resultará como la primera[ay]. 30 Porque vendrán contra él naves de Quitim[az], y se desanimará; volverá y se enfurecerá contra el pacto santo y actuará contra él; volverá, pues, y favorecerá a los que abandonen el pacto santo. 31 Y de su parte se levantarán tropas, profanarán el santuario-fortaleza, abolirán el sacrificioperpetuo y establecerán la abominación de la desolación[ba]. 32 Con halagos hará apostatar[bb] a los que obran inicuamente hacia el pacto, mas el pueblo que conoce a su Dios se mostrará fuerte y actuará. 33 Y los entendidos entre el[bc]pueblo instruirán a muchos; sin embargo, durante muchos días caerán a espada y a fuego, en cautiverio y despojo. 34 Cuando caigan, recibirán poca ayuda, y muchos se unirán a ellos hipócritamente. 35 También algunos de los entendidos[bd]caerán, a fin de ser refinados, purificados y emblanquecidos hasta el tiempo del fin; porque aún está por venir el tiempo señalado. 36 El rey hará lo que le plazca, se enaltecerá y se engrandecerá sobre todo dios, y contra el Dios de los diosesdirá cosas horrendas[be]; él prosperará hasta que se haya acabado la indignación, porque lo que está decretado se cumplirá. 37 No le importarán los dioses[bf] de sus padres ni el favorito[bg] de las mujeres, tampoco le importará ningún otro dios, porque él se ensalzará sobre todos ellos. 38 En su lugar honrará al dios de las fortalezas, un dios a quien sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, piedras preciosas y cosas de gran valor. 39 Y actuará contra la más fuerte de las fortalezas con la ayuda de un dios extranjero; a los que le reconozcan[bh] colmará de honores, los hará gobernar sobre muchos y repartirá la tierra por un precio.

40 Y al tiempo del fin, el rey del sur se enfrentará con él, y el rey del norte lo atacará con carros, jinetes y con numerosas naves; entrará en sus tierras, lasinvadirá[bi] y pasará. 41 También entrará a la Tierra Hermosa, y muchos paísescaerán; mas éstos serán librados de su mano: Edom, Moab y lo más selecto de los hijos de Amón. 42 Y extenderá su mano contra otros países, y la tierra de Egipto no escapará. 43 Se apoderará de[bj] los tesoros ocultos de oro y plata y de todas las cosas preciosas de Egipto. Libios y etíopes seguirán sus pasos. 44 Pero rumores del oriente y del norte lo turbarán, y saldrá con gran furor para destruir y aniquilar[bk] a muchos. 45 Y plantará las tiendas de su pabellón entre los mares y el monte glorioso y santo; pero llegará a su fin y no habrá quien lo ayude.

El tiempo del fin

12 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que vela sobre[bl] los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el desprecio eterno. Los entendidos[bm] brillarán como el resplandor del firmamento, y los que guiaron a muchos a la justicia, como las estrellas, por siempre jamás. Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará.

Entonces yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos estaban de pie, uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. Y uno de ellos dijo al hombre vestido de linoque estaba sobre las aguas del río: ¿Para[bn] cuándo será el fin de estasmaravillas? Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo[bo], tiempos[bp] y la mitad de un tiempo[bq]; y cuando se termine la destrucción del poder[br] del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas. Yo oí, pero no pude entender. Entonces dije: Señor mío, ¿cuál será el resultado[bs] de estas cosas? Y él respondió: Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. 10 Muchos serán purificados, emblanquecidos y refinados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos comprenderá, pero los entendidos[bt]comprenderán. 11 Y desde el tiempo en que el sacrificio perpetuo sea abolido y puesta la abominación de la desolación[bu], habrá mil doscientos noventa días.12 Bienaventurado el que espere y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.13 Mas tú, sigue hasta el fin[bv]; descansarás y te levantarás para recibir tu heredad[bw] al fin de los días.

Notas al pie:

  1. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  2. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  3. Daniel 10:1 O, guerra
  4. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  5. Daniel 10:3 Lit., pan apetecible
  6. Daniel 10:4 Heb., Hiddekel
  7. Daniel 10:6 O, serpentina amarilla
  8. Daniel 10:6 Lit., como
  9. Daniel 10:8 Lit., mi esplendor
  10. Daniel 10:11 Lit., deseado
  11. Daniel 10:11 Lit., de pie donde estás
  12. Daniel 10:13 Lit., se puso de pie frente a mí
  13. Daniel 10:15 Lit., puse
  14. Daniel 10:16 Lit., como una semejanza de hijos de hombre
  15. Daniel 10:16 Lit., me han sobrevenido mis dolores
  16. Daniel 10:19 Lit., deseado
  17. Daniel 10:19 Lit., para ti
  18. Daniel 10:20 I.e., ángel satánico
  19. Daniel 10:20 O, salga
  20. Daniel 10:20 I.e., ángel satánico
  21. Daniel 10:20 Heb., Yavan
  22. Daniel 10:21 Lit., se muestre fuerte conmigo
  23. Daniel 11:1 Lit., el ponerme de pie era
  24. Daniel 11:2 Lit., por
  25. Daniel 11:2 O, todos incitaron
  26. Daniel 11:2 Heb., Yavan
  27. Daniel 11:4 Lit., su posteridad
  28. Daniel 11:6 O, un acuerdo equitativo
  29. Daniel 11:6 Lit., el poder de su brazo
  30. Daniel 11:6 Lit., brazo
  31. Daniel 11:7 Lit., y actuará contra
  32. Daniel 11:10 O, harán guerra
  33. Daniel 11:10 O, para que vuelva y haga guerra
  34. Daniel 11:11 Lit., con él, con el rey
  35. Daniel 11:11 Lit., en su mano
  36. Daniel 11:13 Lit., al cabo de los tiempos, de años
  37. Daniel 11:13 O, seguirá viniendo
  38. Daniel 11:14 Lit., tropezarán, y así en el resto del cap.
  39. Daniel 11:15 Lit., el pueblo de sus escogidos
  40. Daniel 11:16 I.e., Palestina
  41. Daniel 11:16 Lit., y
  42. Daniel 11:17 Lit., y
  43. Daniel 11:17 Lit., cosas equitativas
  44. Daniel 11:17 Lit., estará por él
  45. Daniel 11:20 O, exactor de tributo
  46. Daniel 11:20 Lit., adorno; i.e., probablemente Jerusalén y su templo
  47. Daniel 11:22 O, inundadas
  48. Daniel 11:24 Lit., En la tranquilidad y en los lugares más ricos…entrará
  49. Daniel 11:26 Lit., quebrarán
  50. Daniel 11:26 O, inundará, pero
  51. Daniel 11:29 Lit., no sucederá como la primera y como la última
  52. Daniel 11:30 I.e., Chipre
  53. Daniel 11:31 Lit., que causa desolación o que causa horror
  54. Daniel 11:32 O, corromperá
  55. Daniel 11:33 O, instructores del
  56. Daniel 11:35 O, instructores
  57. Daniel 11:36 Lit., extraordinarias
  58. Daniel 11:37 O, el Dios
  59. Daniel 11:37 O, el deseo
  60. Daniel 11:39 Lit., al que reconozca
  61. Daniel 11:40 O, inundará
  62. Daniel 11:43 Lit., Gobernará en
  63. Daniel 11:44 Lit., dedicar a la destrucción
  64. Daniel 12:1 Lit., está de pie junto a
  65. Daniel 12:3 O, instructores
  66. Daniel 12:6 Lit., Hasta
  67. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  68. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  69. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  70. Daniel 12:7 Lit., de la mano
  71. Daniel 12:8 O, final
  72. Daniel 12:10 O, instructores
  73. Daniel 12:11 U, horrible abominación
  74. Daniel 12:13 I.e., fin de tu vida
  75. Daniel 12:13 O, parte

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