UN ANCLA DE CONFIANZA

UN ANCLA DE CONFIANZA

la-verdad-para-hoy

11/15/2016

En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia.

(Salmo 31:1)

alimentemos_el_almaComo lo indica el versículo de hoy, David tuvo gran confianza en Dios en medio de la aflicción. También dijo: “Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sácame de la red que han escondido para mí, pues tú eres mi refugio” (Sal. 31:3-4).

Su confianza radicaba en el carácter santo de Dios. Un adecuado conocimiento de Dios es esencial para la estabilidad espiritual. Y la única forma de conocer a Dios es mediante lo que Él ha querido revelarnos de sí mismo en las Escrituras.

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Vigile sus palabras

14 Noviembre 2016

Vigile sus palabras
por Charles R. Swindoll

Ester 4:1-8

alimentemos_el_almaEn su experiencia, ¿se ha dado cuenta de cómo el sufrimiento acerca a la gente? ¿Ha observado cómo las personas unen sus fuerzas para responder ante los desastres? El sufrimiento nos obliga a tomarnos de las manos y a acercarnos íntimamente. ¡La aflicción jamás ha arruinado a una nación! Las dificultades no dividen a las familias. ¡La riqueza sí!, pero no las dificultades. Las dificultades y aflicciones empujan a todo el mundo al mismo nivel y con el mismo objetivo: la supervivencia.

Por esto no nos sorprende que los judíos estuvieran llorando, lamentándose y ayunando juntos.

Mardoqueo no sólo le informa a Ester a través de su servidor todo lo que ha sucedido, incluyendo los detalles en cuanto a la cantidad exacta de dinero que había en el asunto, sino que también le envía evidencia oficial, es decir una copia del texto del edicto. “Que tu reina lea esto”, le dice. “Esto fue sellado con el anillo del rey.” Mardoqueo no perdió el control de sus emociones; tampoco exageró. Fue cuidadoso con la información que envió.

¿Por qué destaco esto? Porque vivimos en tiempos de rumores, cuando son pocas las personas que transmiten información precisa y confiable. ¿Es usted una de ellas?¿Tiene cuidado con lo que dice? Aunque hay ocasiones en las que es correcto comunicar información necesaria e importante a las fuentes adecuadas, cada vez son más preocupantes los rumores y la información tendenciosa. Las medias verdades y las insinuaciones se convierten en historias picantes en los labios de correveidiles no confiables. No hay manera de estimar el número de personas que han sido dañadas por los rumores, las exageraciones y las habladurías. Es posible que usted haya sido víctima de esto.

Tenga cuidado con lo que dice. Tenga cuidado de cómo lo dice y asegúrese de enviar el mensaje correcto, a la persona correcta y por el motivo correcto.

El sufrimiento nos obliga a tomarnos de las manos y a acercarnos íntimamente. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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EL MILAGRO DE LA VIDA

EL MILAGRO DE LA VIDA

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Pablo Martini
Programa No. 2016-11-15

alimentemos_el_almaAproximadamente el día catorce, contando desde el primer día de la menstruación de la mujer, ocurre el período de ovulación, cuando un óvulo maduro sale del interior del ovario, esperando la llegada de un espermatozoide. Durante el acto sexual, el hombre deposita unos 400 millones de espermatozoides en la mujer. Sólo unos miles llegan hasta las trompas (la mayoría mueren en el camino) y unas dos docenas hasta las inmediaciones del óvulo. Sólo uno entra y, después de la entrada, el óvulo desarrolla una membrana de fertilización para prevenir la entrada de más espermatozoides. Al entrar, la cola y el cuerpo del espermatozoide se desprenden y quedan fuera. La cabeza del espermatozoide, que contiene el material genético, crece y se une con el material genético del óvulo, para formar una célula con 23 cromosomas de la madre y 23 del padre. Esta combinación genética es única y no se repite jamás. En este momento, está determinado el sexo, el color del pelo y de los ojos, la estatura y hasta el tono de la piel de esta criatura. Durante las próximas horas, la célula comienza a dividirse. El óvulo fertilizado desciende por las trompas de Falopio y llega hasta el interior del útero para implantarse en las paredes ya revestidas, donde comienza a recibir alimento. Esto sucede unos cinco días después de la concepción. Después de la primera semana, se llama: “embrión.” Ese embrión comienza una multiplicación celular asombrosa y al cabo de 38-40 semanas estará formado un bebé humano totalmente completo y maduro en condiciones potenciales de comenzar un proceso de desarrollo capaz de llevar a ese bebé hasta la madurez plena. ¿No es emocionante esto? La mano sabia de un Creador inteligente dice presente desde la concepción misma del ser humano. ¡Qué pena que ya de grande, le ignore y atribuya la causa de su existencia a una mera coincidencia cósmica! No hay nada más evidente que Su huella divina en el cuerpo humano. Pero Él también quiere dejar huella en tu corazón. Una huella de color rojo sangre. (La de Su Hijo)

PENSAMIENTO DEL DIA:

La mano sabia de un creador inteligente dice presente desde la concepción misma del ser humano.

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Principio del primer viaje misionero de Saulo y Bernabé

Hechos 13-15

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Principio del primer viaje misionero de Saulo y Bernabé

alimentemos_el_alma13 En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodesel tetrarca, y Saulo. Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santodijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron.

Pablo y Bernabé en Chipre

Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipre. Llegados a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos; y tenían también a Juan de ayudante. Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto mago, un falso profeta judío llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo, y deseaba oír la palabra de Dios. Pero Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), se les oponía, tratando de desviar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando la mirada en él, 10 dijo: Tú, hijo del diablo, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor? 11 Ahora, he aquí, la mano del Señor está sobre ti; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo. Al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quien lo guiara de la mano.12 Entonces el procónsul, cuando vio lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.

Pablo y Bernabé en Antioquía de Pisidia

13 Pablo y sus compañeros zarparon de Pafos, y llegaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, regresó a Jerusalén, 14 mas ellos, saliendo de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y en el día de reposo entraron a la sinagoga y se sentaron. 15 Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos[a], si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.

Discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia

16 Pablo se levantó, y haciendo señal con la mano, dijo:

Hombres de Israel, y vosotros que teméis a Dios, escuchad: 17 El Dios de este pueblo de Israel, escogió a nuestros padres y engrandeció[b] al pueblo durante su estancia en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella. 18 Y por un período como de cuarenta años los soportó[c] en el desierto. 19 Después de destruir siete naciones en la tierra de Canaán, repartió sus tierras en herencia; todo esto duró como cuatrocientos cincuenta años. 20 Y después de esto, les dio jueces hasta el profeta Samuel. 21 Entonces ellos pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años.22 Después de quitarlo, les levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: “He hallado a David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazon, que hará toda mi voluntad[d].” 23 De la descendencia de éste, conforme a la promesa, Dios ha dado[e] a Israel un Salvador, Jesús, 24 después de que Juan predicó, antes de su venida[f], un bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel. 25 Cuando Juan estaba a punto de terminar su carrera, decía: “¿Quién pensáis que soy yo? Yo no soy el Cristo; mas he aquí, viene tras mí uno de quien yo no soy digno de desatar las sandalias de sus pies.” 26 Hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a nosotros[g] nos es enviada la palabra de esta salvación. 27 Pues los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes, sin reconocerle a El ni las palabras[h] de los profetas que se leen todos los días de reposo, cumplieron estas escrituras, condenándole. 28 Y aunque no hallaron causa para darle muerte, pidieron a Pilato que le hiciera matar[i]. 29 Y cuando habían cumplido todo lo que estaba escrito acerca de El, le bajaron de la cruz[j] y le pusieron en un sepulcro. 30 Pero Dios le levantó de entre los muertos; 31 y por muchos días se apareció a los que habían subido con El de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo. 32 Y nosotros os anunciamos la buena nueva[k] de que la promesa hecha a los padres, 33 Dios la ha cumplido a nuestros hijos[l] al resucitar a Jesús, como también está escrito en el salmo segundo: Hijo mio eres tu; yo te he engendrado hoy. 34 Y en cuanto a que le resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, Dios ha hablado de esta manera: Os dare las santas y fieles misericordias[m] prometidas a David. 35 Por tanto dice también en otro salmo: No permitiras[n] que tu Santo[o] vea corrupcion. 36 Porque David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación[p], durmió[q], y fue sepultado con sus padres, y vio corrupción. 37 Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción. 38 Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El[r] os es anunciado el perdón de los pecados; 39 y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados[s] por la ley de Moisés[t], por medio de El, todo aquel que cree es justificado[u]. 40 Tened, pues, cuidado de que no venga sobre vosotrosaquello de que se habla en los profetas:

41 Mirad, burladores, maravillaos y pereced[v];
porque yo hago una obra en vuestros dias,
una obra que nunca creeriais aunque alguno os la describiera.

Pablo se dirige a los gentiles

42 Al salir Pablo y Bernabé[w], la gente[x] les rogaba que el siguiente día de reposoles hablaran de estas cosas[y]. 43 Y terminada la reunión de la sinagoga, muchos de los judíos y de los prosélitos[z] temerosos de Dios siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les instaban a perseverar en la gracia de Dios.

44 El siguiente día de reposo casi toda la ciudad se reunió para oír la palabra del Señor[aa]. 45 Pero cuando los judíos vieron la muchedumbre, se llenaron de celo, y blasfemando, contradecían lo que Pablo decía. 46 Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valor y dijeron: Era necesario que la palabra de Dios os fuera predicada primeramente a vosotros; mas ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. 47 Porque así nos lo ha mandado el Señor:

Te he puesto como luz para los gentiles,
a fin de que lleves[ab] la salvacion hasta los confines de la tierra.

48 Oyendo esto los gentiles, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor[ac]; y creyeron cuantos estaban ordenados a vida eterna. 49 Y la palabra del Señor se difundía por toda la región. 50 Pero los judíos instigaron a las mujeres piadosas[ad] ydistinguidas, y a los hombres más prominentes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de su comarca. 51 Entonces éstos sacudieron el polvo de sus pies contra ellos y se fueron a Iconio. 52 Y los discípulos estaban continuamente llenos de gozo y del Espíritu Santo.

Pablo y Bernabé en Iconio

14 Aconteció que en Iconio entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud, tanto de judíos como de griegos. Pero los judíos que no creyeron[ae], excitaron y llenaron de odio los ánimos[af] de los gentiles contra los hermanos. Con todo, se detuvieron allímucho tiempo hablando valientemente confiados en el Señor que confirmaba[ag] la palabra de su gracia, concediendo que se hicieran señales[ah] y prodigios por medio de sus manos. Pero la multitud de la ciudad estaba dividida, y unos estaban con los judíos y otros con los apóstoles. Y cuando los gentiles y los judíos, con sus gobernantes, prepararon un atentado para maltratarlos y apedrearlos, los apóstoles se dieron cuenta de ello y huyeron a las ciudades de Licaonia, Listra, Derbe, y sus alrededores; y allí continuaron anunciando el evangelio.

Pablo y Bernabé en Listra

Y había en Listra un hombre que estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo desde el seno de su madre y que nunca había andado. Este escuchaba hablar a Pablo, el cual, fijando la mirada en él, y viendo que tenía fe para ser sanado[ai],10 dijo con fuerte voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él dio un salto y anduvo. 11 Cuando la multitud vio lo que Pablo había hecho, alzaron la voz, diciendo en el idioma de Licaonia: Los dioses se han hecho semejantes a hombres y han descendido a nosotros. 12 Y llamaban a Bernabé, Júpiter[aj], y a Pablo, Mercurio[ak], porque éste era el que dirigía la palabra. 13 Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba en las afueras de[al] la ciudad, trajo toros y guirnaldas a las puertas, y quería ofrecer sacrificios juntamente con la multitud. 14 Pero cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas y se lanzaron en medio de la multitud, gritando 15 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis estas cosas? Nosotros también somos hombres de igual naturaleza que vosotros, y os anunciamos el evangelio para que os volváis de estas cosas vanas[am] a un Dios vivo, que hizo el cielo, la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; 16 el cual en las generaciones pasadas permitió que todas las naciones[an] siguieran sus propios caminos; 17 y sin embargo, no dejó de dar testimonio de sí mismo, haciendo bien y dándoos lluvias del cielo y estaciones fructíferas, llenando vuestros corazones de sustento y de alegría. 18 Y aun diciendo estas palabras, apenas pudieron impedir que las multitudes les ofrecieran sacrificio.

Pablo apedreado en Listra

19 Pero vinieron algunos judíos de Antioquía y de Iconio, y habiendo persuadido a la multitud, apedrearon a Pablo y lo arrastraron[ao] fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. 20 Pero mientras los discípulos lo rodeaban, él se levantó y entró en la ciudad. Y al día siguiente partió con Bernabé a Derbe. 21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. 23 Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. 24 Pasaron por Pisidia y llegaron a Panfilia. 25 Y después de predicar[ap] la palabra en Perge, descendieron a Atalia;26 y de allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. 27 Cuando llegaron y reunieron a la iglesia, informaron de todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo[aq] había abierto a los gentiles la puerta de la fe. 28 Y se quedaron mucho tiempo[ar] con los discípulos.

El problema de los judaizantes

15 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuvieran gran[as] disensión y debate con ellos, los hermanosdeterminaron[at] que Pablo y Bernabé, y algunos otros de ellos subieran a Jerusalén a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión. Así que, siendo enviados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, relatando detalladamente la conversión de los gentiles, y causaban gran gozo a todos los hermanos. Cuando llegaron a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos.Pero algunos de la secta de los fariseos que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés.

El concilio de Jerusalén

Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para considerar[au] este asunto[av]. Y después de mucho debate, Pedro se levantó y les dijo: Hermanos[aw], vosotros sabéis que en los primeros días[ax] Dios escogió de entre vosotros que por mi boca los gentiles oyeran la palabra del evangelio y creyeran. Y Dios, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo, así como también nos lo dio a nosotros; y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. 10 Ahora pues, ¿por qué tentáis a Diosponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Creemos más bien que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, de la misma manera que ellos también lo son.

12 Toda la multitud hizo silencio, y escuchaban a Bernabé y a Pablo, que relataban las señales[ay] y prodigios que Dios había hecho entre los gentiles por medio de ellos. 13 Cuando terminaron de hablar, Jacobo[az] respondió, diciendo: Escuchadme, hermanos. 14 Simón[ba] ha relatado cómo Dios al principio tuvo a bien[bb] tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre. 15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito:

16 Despues de esto volvere,
y reedificare el tabernaculo[bc] de David que ha caido.
Y reedificare sus ruinas,
y lo levantare de nuevo,
17 para que el resto de los hombres busque al Señor,
y todos los gentiles[bd] que son llamados por mi nombre[be],
18 dice el Señor, que hace saber todo esto[bf] desde tiempos antiguos.

19 Por tanto, yo opino que no molestemos a los que de entre los gentiles se convierten a Dios, 20 sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas[bg] por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre.21 Porque Moisés desde generaciones antiguas tiene en cada ciudad quienes lo prediquen, pues todos los días de reposo es leído en las sinagogas.

La carta del concilio a los gentiles

22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, escoger de entre ellos algunos hombres para enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres prominentes entre los hermanos, 23 y enviaron esta carta con ellos[bh]:

Los apóstoles, y los hermanos que son ancianos[bi], a los hermanos en Antioquía, Siria y Cilicia que son de los gentiles, saludos.

24 Puesto que hemos oído que algunos de entre nosotros, a quienes no autorizamos, os han inquietado con sus palabras, perturbando vuestras almas,25 nos pareció bien, habiendo llegado a un común acuerdo[bj], escoger algunoshombres para enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,26 hombres que han arriesgado[bk] su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27 Por tanto, hemos enviado a Judas y a Silas, quienes también os informarán las mismas cosas verbalmente[bl]. 28 Porque pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros mayor carga que estas cosas esenciales:29 que os abstengáis de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Si os guardáis de tales cosas[bm], bien haréis. Pasadlo bien.

Judas y Silas en Antioquía

30 Así que ellos, después de ser despedidos, descendieron a Antioquía; y reuniendo a la congregación[bn], entregaron la carta; 31 y cuando la leyeron, se regocijaron por el consuelo[bo] que les impartía. 32 Siendo Judas y Silas también profetas, exhortaron y confortaron a los hermanos con un largo mensaje. 33 Y después de pasar allí algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos para volver a aquellos que los habían enviado. 34 [bp]Pero a Silas le pareció bien quedarse allí. 35 Mas Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía, enseñando y predicando con muchos otros, la[bq] palabra del Señor.

Pablo y Bernabé se separan

36 Después de algunos días Pablo dijo a Bernabé: Volvamos y visitemos a los hermanos en todas las ciudades donde hemos proclamado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Bernabé quería llevar también con ellos a Juan, llamado Marcos, 38 pero Pablo consideraba que no debían llevar consigo a quien los había desertado en[br] Panfilia y no los había acompañado en[bs] la obra. 39 Se produjo un desacuerdo tan grande que se separaron el uno del otro, y Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre. 40 Mas Pablo escogió a Silas y partió, siendo encomendado por los hermanos a la gracia del Señor. 41 Y viajaba por Siriay Cilicia confirmando a las iglesias.

Notas al pie:

  1. Hechos 13:15 Lit., Varones hermanos y así en los vers. 26 y 38
  2. Hechos 13:17 O, exaltó
  3. Hechos 13:18 Algunos mss. antiguos dicen: los llevó en sus brazos como una nodriza
  4. Hechos 13:22 Lit., todas mis voluntades
  5. Hechos 13:23 Lit., ha traído
  6. Hechos 13:24 Lit., del rostro de su entrada
  7. Hechos 13:26 Algunos mss. dicen: a vosotros
  8. Hechos 13:27 Lit., voces
  9. Hechos 13:28 Lit., fuera destruido
  10. Hechos 13:29 Lit., del madero
  11. Hechos 13:32 O, el evangelio
  12. Hechos 13:33 Algunos mss. dicen: a nosotros, sus hijos
  13. Hechos 13:34 O, bendiciones
  14. Hechos 13:35 Lit., darás
  15. Hechos 13:35 O, devoto, o, pío
  16. Hechos 13:36 O, servido a su propia generación por el propósito de Dios
  17. Hechos 13:36 I.e., murió
  18. Hechos 13:38 Lit., éste
  19. Hechos 13:39 O, libertado(s)
  20. Hechos 13:39 En el texto griego, estas palabras pertenecen al vers. 38
  21. Hechos 13:39 O, libertado(s)
  22. Hechos 13:41 Lit., desapareced
  23. Hechos 13:42 Lit., Al salir ellos
  24. Hechos 13:42 Lit., ellos
  25. Hechos 13:42 Lit., palabras
  26. Hechos 13:43 I.e., gentiles convertidos al judaísmo
  27. Hechos 13:44 Algunos mss. dicen: de Dios
  28. Hechos 13:47 Lit., seas para
  29. Hechos 13:48 Algunos mss. dicen: de Dios
  30. Hechos 13:50 O, religiosas, o, devotas
  31. Hechos 14:2 O, desobedecieron
  32. Hechos 14:2 Lit., las almas
  33. Hechos 14:3 Lit., testificaba de
  34. Hechos 14:3 O, milagros
  35. Hechos 14:9 Lit., salvado
  36. Hechos 14:12 Gr., Zeus
  37. Hechos 14:12 Gr., Hermes
  38. Hechos 14:13 Lit., enfrente de
  39. Hechos 14:15 I.e., ídolos
  40. Hechos 14:16 O, todos los gentiles
  41. Hechos 14:19 Lit., lo arrastraban
  42. Hechos 14:25 Lit., hablar
  43. Hechos 14:27 Lit., que
  44. Hechos 14:28 Lit., no poco tiempo
  45. Hechos 15:2 Lit., no pequeña
  46. Hechos 15:2 Lit., se determinó
  47. Hechos 15:6 Lit., para ver sobre
  48. Hechos 15:6 Lit., esta palabra
  49. Hechos 15:7 Lit., Varones hermanos, y así en el vers. 13
  50. Hechos 15:7 Lit., desde los días antiguos
  51. Hechos 15:12 O, milagros
  52. Hechos 15:13 O, Santiago
  53. Hechos 15:14 O, Simeón
  54. Hechos 15:14 Lit., se interesó en
  55. Hechos 15:16 O, la tienda
  56. Hechos 15:17 O, todas las naciones
  57. Hechos 15:17 Lit., sobre quienes mi nombre es invocado
  58. Hechos 15:18 O, que hace estas cosas conocidas
  59. Hechos 15:20 Lit., las contaminaciones
  60. Hechos 15:23 Lit., escribieron por mano de ellos
  61. Hechos 15:23 O, presbíteros
  62. Hechos 15:25 O, habiéndonos reunido
  63. Hechos 15:26 Lit., entregado
  64. Hechos 15:27 Lit., de palabra
  65. Hechos 15:29 Lit., de los cuales absteniendo
  66. Hechos 15:30 O, multitud
  67. Hechos 15:31 O, la exhortación
  68. Hechos 15:34 Muchos mss. no incluyen el vers. 34
  69. Hechos 15:35 O, y anunciando las buenas nuevas…de la
  70. Hechos 15:38 Lit., desde
  71. Hechos 15:38 Lit., a
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EL SEÑOR ESTÁ CERCA

EL SEÑOR ESTÁ CERCA

la-verdad-para-hoy

11/14/2016

El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos. (Filipenses 4:5-6) 

alimentemos_el_almaEl Señor Jesucristo rodea a todos los creyentes con su presencia (Sal. 119:151). Cuando usted tiene un pensamiento, el Señor está cerca para leerlo; cuando usted ora, el Señor está cerca para oír la oración; cuando necesita su fortaleza y su poder, Él está cerca para darlos. En realidad, Él vive en usted y es la fuente de su vida espiritual. El estar consciente de su presencia evitará que caiga en la ansiedad o sea inestable.

El saber que el Señor está cerca nos ayuda a no estar “afanosos” por nada, ya que sabemos que Él puede resolver todo lo que se nos presente. La inquietud y la preocupación indican falta de confianza en Dios. O usted ha creado otro dios que no puede ayudarlo, o cree que Dios pudiera ayudarlo pero no quiere, que significa que usted está poniendo en tela de juicio la integridad de Dios y de su Palabra. Así que deléitese en el Señor y medite en su Palabra (Sal. 1:2). Sepa quién es Él y cómo obra. Entonces podrá decir: “El Señor está cerca, así que no me afanaré por nada”.

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14 Noviembre 2016

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Por esto no nos sorprende que los judíos estuvieran llorando, lamentándose y ayunando juntos.

Mardoqueo no sólo le informa a Ester a través de su servidor todo lo que ha sucedido, incluyendo los detalles en cuanto a la cantidad exacta de dinero que había en el asunto, sino que también le envía evidencia oficial, es decir una copia del texto del edicto. “Que tu reina lea esto”, le dice. “Esto fue sellado con el anillo del rey.” Mardoqueo no perdió el control de sus emociones; tampoco exageró. Fue cuidadoso con la información que envió.

¿Por qué destaco esto? Porque vivimos en tiempos de rumores, cuando son pocas las personas que transmiten información precisa y confiable. ¿Es usted una de ellas?¿Tiene cuidado con lo que dice? Aunque hay ocasiones en las que es correcto comunicar información necesaria e importante a las fuentes adecuadas, cada vez son más preocupantes los rumores y la información tendenciosa. Las medias verdades y las insinuaciones se convierten en historias picantes en los labios de correveidiles no confiables. No hay manera de estimar el número de personas que han sido dañadas por los rumores, las exageraciones y las habladurías. Es posible que usted haya sido víctima de esto.

Tenga cuidado con lo que dice. Tenga cuidado de cómo lo dice y asegúrese de enviar el mensaje correcto, a la persona correcta y por el motivo correcto.

El sufrimiento nos obliga a tomarnos de las manos y a acercarnos íntimamente. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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“LLEVAD MI YUGO”

“LLEVAD MI YUGO”

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Pablo Martini
Programa No. 2016-11-14

alimentemos_el_almaCada mañana, la escena se repetía. Encorvada por el peso de su carga, una anciana caminaba lenta y quejosamente por las playas del lago Michigan cargando un pesado cubo de agua rumbo a su cabaña. Sus pies descalzos y heridos por las afiladas rocas, aumentaban el martirio al andar. Sus manos deformadas por el reuma, apenas lograban sujetar, sin que se caiga, la tan preciada carga. Pero esta mañana, su observador notó algo diferente. Alguien le había regalado un yugo de madera a aquella mujer. Ahora, cruzando el travesaño por los hombros, el esfuerzo era menor. Pero al fin de cuentas, no se quitó el sufrimiento. Las mismas piedras, las mismas heridas, el mismo peso, la misma fatiga. No dudó. Bajó aprisa por las escaleras del piso superior, detuvo a la anciana en su andar y le dijo: “Abuela, permita que yo comparta la carga.” Se puso bajo el yugo, del lado más pesado y juntos, joven y anciana, continuaron el viaje rumbo a la cabaña. Una historia análoga sucedió con cada uno de nosotros en el encuentro con Jesús. Un día, Dios observó desde su balcón de gloria nuestro pesado andar por la vida, nuestra pesada carga. Nos detuvo y nos hizo la invitación más hermosa: “Llevemos juntos el yugo”, compartamos la carga, deja de llorar, deja de sufrir. A partir de aquel día, hemos echado toda nuestra ansiedad sobre Él sabiendo que Él tiene cuidado de nosotros. El hombre y la mujer nacen con una mochila vacía que poco a poco se va cargando de “cosas” pesadas. Obligaciones, placeres que enredan, rencores antiguos, envidia y malos recuerdos. Toneladas que presionan, agitan y ahogan hasta impedirnos respirar y movernos con libertad. Sólo Aquel que tuvo los hombros más fuertes del mundo, pudo llevar, por su gran amor, la carga más pesada de todas: El pecado de todos nosotros. Es triste ver, aún hoy día, muchos que andan por ahí cargando su vida y no permiten que Él lleve la carga. Es más fácil, es más seguro, más placentero. “Echa sobre Jehová tu carga, que Él te sustentará.”

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Cristo ya transitó la Vía Dolorosa, para que tú hoy camines, por una senda hermosa.

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La Biblia Dice
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Telf. 00593-2-2475563
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La visión de Cornelio

Hechos 10-12

9781586403546

La visión de Cornelio

alimentemos_el_alma10 Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte[a]llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente. Como a la hora novena[b] del día, vio claramente en una visión a un ángel de Dios que entraba a donde él estaba y le decía: Cornelio. Mirándolo fijamente y atemorizado, Cornelio dijo: ¿Qué quieres[c], Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas[d] han ascendido como memorial delante de Dios. Despacha ahora algunos hombres a Jope, y manda traer a un hombre llamado Simón, que también se llama Pedro. Este se hospeda con un curtidor llamado Simón, cuya casa está junto al mar[e]. Y después que el ángel que le hablaba se había ido, Cornelio llamó a dos de los criados[f] y a un soldado piadoso de los que constantemente le servían, y después de explicarles todo, los envió a Jope.

La visión de Pedro

Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar como a la hora sexta[g]. 10 Tuvo hambre y deseaba comer; pero mientras le preparaban algo de comer, le sobrevino un éxtasis; 11 y vio* el cielo abierto y un objeto[h] semejante a un gran lienzo que descendía, bajado a la tierra por las cuatro puntas; 12 había en él toda clase de cuadrúpedos y reptiles de la tierra, y aves del cielo. 13 Y oyó una voz[i]: Levántate, Pedro, mata[j] y come. 14 Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señor, porque yo jamás he comido nada impuro[k] o inmundo. 15 De nuevo, por segunda vez, llegó a él una voz: Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro[l]. 16 Y esto sucedió tres veces, e inmediatamente el lienzo[m] fue recogido al cielo.

Los mensajeros de Cornelio

17 Mientras Pedro estaba perplejo pensando en lo que significaría la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Cornelio, después de haber preguntado por la casa de Simón, aparecieron a la puerta; 18 y llamando, preguntaron si allí se hospedaba Simón, el que también se llamaba Pedro. 19 Y mientras Pedro meditaba sobre la visión, el Espíritu le dijo: Mira, tres hombres te buscan. 20 Levántate, pues, desciende y no dudes en acompañarlos, porque yo los he enviado. 21 Pedro descendió a donde estaban los hombres, y les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? 22 Y ellos dijeron: A Cornelio el centurión, un hombre justo y temeroso de Dios, y que es muy estimado por toda la nación de los judíos, le fue ordenado[n] por un santo ángel que te hiciera venir a su casa para oír tus palabras. 23 Entonces los invitó a entrar y los hospedó.

Al día siguiente se levantó y fue con ellos, y algunos de los hermanos de Jope lo acompañaron.

Pedro en casa de Cornelio

24 Al otro día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando y había reunido a sus parientes y amigos íntimos. 25 Y sucedió que cuando Pedro iba a entrar, Cornelio salió a recibirlo, y postrándose a sus pies, lo adoró. 26 Mas Pedro lo levantó, diciendo: Ponte de pie; yo también soy hombre. 27 Y conversando con él, entró y halló* mucha gente reunida. 28 Y les dijo: Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío asociarse con un extranjero o visitarlo, pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro[o] o inmundo; 29 por eso, cuando fui llamado, vine sin poner ninguna objeción. Pregunto, pues, ¿por qué causa me habéis enviado a llamar? 30 Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro días, estaba yo orando en mi casa a la hora novena[p]; y he aquí, un hombre con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí, 31 y dijo*: “Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus obras de caridad[q] han sido recordadas delante de Dios. 32 “Envía, pues, a Jope, y haz llamar a Simón, que también se llama Pedro; él está hospedado en casa de Simón el curtidor, junto al mar[r].” 33 Por tanto, envié por ti al instante, y has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí presentes delante de Dios, para oír todo lo que el Señor te ha mandado.34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo:

Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que en toda nación el que le teme[s] y hace lo justo[t], le es acepto[u]. 36 El mensaje[v] que El envió a[w] los hijos de Israel, predicando[x] paz por medio de Jesucristo, que El es Señor de todos; 37 vosotros mismos sabéis lo que ocurrió en toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó. 38 Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El. 39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra[y] de los judíos y en Jerusalén. Y también le dieron muerte, colgándole en una cruz[z]. 40 A éste Dios le resucitó al tercer día e hizo que se manifestara[aa],41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que fueron escogidos de antemano por Dios, es decir, a nosotros que comimos y bebimos con El después que resucitó de los muertos. 42 Y nos mandó predicar al pueblo, y testificar con toda solemnidad que este Jesús[ab] es el que Dios ha designado como Juez de los vivos y de los muertos. 43 De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados.

Los gentiles reciben el Espíritu Santo

44 Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje[ac]. 45 Y todos los creyentes que eran de la circuncisión[ad], que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles, 46 pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo[ae]: 47 ¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros? 48 Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedara con ellos unos días.

Pedro informa sobre su visita a Cornelio

11 Los apóstoles y los hermanos que estaban por toda Judea oyeron que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, los que eran de la circuncisión[af] le reprocharon, diciendo: Tú entraste en casa de incircuncisos y comiste con ellos. Entonces Pedro comenzó a explicarles en orden lo sucedido, diciendo: Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión: un objeto[ag] semejante a un gran lienzo que descendía, bajado del cielo por las cuatro puntas, y vino hasta mí. Cuando fijé mis ojos en él y lo observaba, vi[ah] cuadrúpedos terrestres, fieras, reptiles y aves del cielo. También oí una voz que me decía: “Levántate Pedro, mata[ai] y come.”Pero yo dije: “De ninguna manera, Señor, porque nada impuro[aj] o inmundo ha entrado jamás en mi boca.” Pero una voz del cielo respondió por segunda vez: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro[ak].” 10 Esto sucedió tres veces, y todo volvió a ser llevado arriba al cielo. 11 Y he aquí, en aquel momento se aparecieron tres hombres delante de la casa donde estábamos, los cuales habían sido enviados a mí desde Cesarea. 12 Y el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar[al]. Estos seis hermanos fueron también conmigo y entramos en la casa de aquel hombre, 13 y él nos contó cómo había visto al ángel de pie en su casa, el cual le dijo[am]: “Envía a Jope y haz traer a Simón, que también se llama Pedro,14 quien te dirá palabras por las cuales serás salvo, tú y toda tu casa.” 15 Cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió[an] sobre ellos, tal como lo hizosobre nosotros al principio. 16 Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando[ao] dijo: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con[ap] el Espíritu Santo.” 17 Por tanto, si Dios les dio a ellos el mismo don que también nos dio a nosotros después de creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder estorbar a Dios[aq]? 18 Y al oír esto se calmaron[ar], y glorificaron a Dios, diciendo: Así que también a los gentiles ha concedido Dios el arrepentimiento que conducea la vida.

La iglesia en Antioquía

19 Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución[as] que sobrevino cuando la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando la palabra a nadie, sino sólo a los judíos. 20 Pero había algunos de ellos, hombres de Chipre y de Cirene, los cuales al llegar a Antioquía, hablaban también a los griegos[at], predicando al[au] Señor Jesús. 21 Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número que creyó se convirtió al Señor. 22 Y la noticia[av] de esto llegó a[aw] oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabéa[ax] Antioquía, 23 el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme[ay] permanecieran fieles al Señor;24 porque era un hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. 25 Y Bernabé salió rumbo a Tarso para buscar a Saulo; 26 y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y[az] se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes[ba]; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

27 Por aquellos[bb] días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. 28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra[bc]. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio. 29 Los discípulos, conforme a lo que cada uno tenía, determinaron enviar una contribución para el socorro[bd] de los hermanos que habitaban en Judea. 30 Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

Martirio de Jacobo y encarcelamiento de Pedro

12 Por aquel tiempo el rey Herodes[be] echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos. E hizo matar a espada a Jacobo[bf], el hermano de Juan.Y viendo que esto agradaba a los judíos, hizo arrestar también a Pedro. Esto sucedió durante los días[bg] de los panes sin levadura[bh]. Y habiéndolo tomado preso, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro piquetes[bi] de soldados para que lo guardaran, con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascua. Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él. Y esa noche, cuando Herodes estaba a punto de sacarlo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas; y unos guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí, se le apareció un ángel del Señor, y una luz brilló en la celda; y el ángel tocó a Pedro en el costado, y lo despertó diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas cayeron de sus manos.Y el ángel le dijo: Vístete y ponte[bj] las sandalias. Y así lo hizo. Y le dijo* el ángel: Envuélvete en tu manto y sígueme. Y saliendo, lo seguía, y no sabía que lo que hacía el ángel era de verdad, sino que creía ver una visión. 10 Cuando habían pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salieron y siguieron por una calle, y enseguida el ángel se apartó de él. 11 Cuando Pedro volvió en sí, dijo: Ahora sé en verdad que el Señor ha enviado a su ángel, y me ha rescatado de la mano de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos. 12 Al darse cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcos, donde muchos estaban reunidos y oraban. 13 Y cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvienta llamada Rode salió a ver quién era[bk]. 14 Al reconocer la voz de Pedro, de alegría no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció que Pedro estaba a la puerta. 15 Y ellos le dijeron: ¡Estás loca! Pero ella insistía en que así era. Y ellos decían: Es su ángel. 16 Mas Pedro continuaba llamando; y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron. 17 Y haciéndoles señal con la mano para que guardaran silencio, les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Y les dijo: Informad de estas cosas a Jacobo[bl] y a los hermanos. Entonces salió, y se fue a otro lugar.

18 Cuando se hizo de día, hubo un alboroto no pequeño entre los soldados sobrequé[bm] habría sido de Pedro. 19 Y Herodes, después de buscarlo y no encontrarlo, interrogó a los guardias y ordenó que los llevaran para ejecutarlos. Después descendió de Judea a Cesarea, y se quedó allí por un tiempo.

Muerte de Herodes

20 Herodes estaba muy enojado con los de Tiro y de Sidón; pero ellos, de común acuerdo se presentaron ante él, y habiéndose ganado a Blasto, camarero del rey, pedían paz pues su territorio era abastecido por el del rey. 21 El día señalado, Herodes, vestido con ropa real, se sentó en la tribuna[bn] y les arengaba. 22 Y la gente gritaba: ¡Voz de un dios y no de un hombre es ésta! 23 Al instante un ángel del Señor lo hirió, por no haber dado la gloria a Dios; y murió[bo] comido de gusanos.

24 Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba.

25 Y Bernabé y Saulo regresaron de[bp] Jerusalén después de haber cumplido su misión[bq], llevando consigo a Juan, llamado también Marcos.

Notas al pie:

  1. Hechos 10:1 I.e., unidad militar romana compuesta de varias centurias
  2. Hechos 10:3 I.e., las tres de la tarde
  3. Hechos 10:4 Lit., es
  4. Hechos 10:4 U, obras de caridad
  5. Hechos 10:6 Algunas versiones agregan: El te dirá lo que es necesario que hagas
  6. Hechos 10:7 O, siervos
  7. Hechos 10:9 I.e., las doce del día
  8. Hechos 10:11 O, receptáculo
  9. Hechos 10:13 Lit., vino una voz a él
  10. Hechos 10:13 O, sacrifica
  11. Hechos 10:14 O, no santo; lit., común
  12. Hechos 10:15 O, no santo; lit., común
  13. Hechos 10:16 O, receptáculo
  14. Hechos 10:22 Lit., avisado o revelado
  15. Hechos 10:28 O, no santo; lit., común
  16. Hechos 10:30 I.e., de las tres a las cuatro de la tarde
  17. Hechos 10:31 O, limosnas
  18. Hechos 10:32 Algunos mss. agregan: y cuando llegue, él te hablará
  19. Hechos 10:35 O, le reverencia
  20. Hechos 10:35 Lit., obra justicia
  21. Hechos 10:35 O, Dios se agrada de él
  22. Hechos 10:36 Lit., La palabra
  23. Hechos 10:36 Algunos mss. dicen: El envió la palabra a
  24. Hechos 10:36 O, anunciando el evangelio de
  25. Hechos 10:39 O, el campo
  26. Hechos 10:39 Lit., un madero
  27. Hechos 10:40 Lit., concedió que se hiciera visible
  28. Hechos 10:42 Lit., que éste
  29. Hechos 10:44 Lit., la palabra
  30. Hechos 10:45 Lit., creyentes de entre la circuncisión; i.e., judíos cristianos
  31. Hechos 10:46 Lit., respondió
  32. Hechos 11:2 Lit., los de entre la circuncisión; i.e., judíos cristianos
  33. Hechos 11:5 O, receptáculo
  34. Hechos 11:6 Lit., y vi
  35. Hechos 11:7 O, sacrifica
  36. Hechos 11:8 O, no santo; lit., común
  37. Hechos 11:9 O, no santo; lit., común
  38. Hechos 11:12 O, sin hacer ninguna distinción
  39. Hechos 11:13 Lit., y diciendo
  40. Hechos 11:15 Lit., cayó
  41. Hechos 11:16 Lit., cómo
  42. Hechos 11:16 O, en
  43. Hechos 11:17 O, impedir a Dios
  44. Hechos 11:18 Lit., se callaron
  45. Hechos 11:19 O, tribulación
  46. Hechos 11:20 Muchos mss. dicen: helenistas
  47. Hechos 11:20 O, anunciando el evangelio del
  48. Hechos 11:22 Lit., palabra
  49. Hechos 11:22 Lit., se oyó en los
  50. Hechos 11:22 Lit., hasta
  51. Hechos 11:23 Lit., con propósito de corazón
  52. Hechos 11:26 Lit., Y sucedió que
  53. Hechos 11:26 Lit., una gran multitud
  54. Hechos 11:27 Lit., En estos
  55. Hechos 11:28 Lit., la tierra habitada
  56. Hechos 11:29 Lit., servicio
  57. Hechos 12:1 I.e., Herodes Agripa I
  58. Hechos 12:2 O, Santiago
  59. Hechos 12:3 Lit., Eran los días
  60. Hechos 12:3 O, de los Azimos
  61. Hechos 12:4 Gr., tetradion; i.e., un grupo de cuatro soldados
  62. Hechos 12:8 Lit., cíñete y átate
  63. Hechos 12:13 O, salió a abrirle
  64. Hechos 12:17 O, Santiago
  65. Hechos 12:18 Lit., qué, por tanto,
  66. Hechos 12:21 O, el tribunal
  67. Hechos 12:23 Lit., expiró
  68. Hechos 12:25 Algunos mss. antiguos dicen: a
  69. Hechos 12:25 Lit., ministerio
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

LA FUENTE DEL CONTENTAMIENTO

LA FUENTE DEL CONTENTAMIENTO

la-verdad-para-hoy

11/13/2016

He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. (Filipenses 4:11)

alimentemos_el_almaEl existencialismo, la actitud mental dominante de la psicología contemporánea, se ha infiltrado no solo en nuestro país, sino también en muchas iglesias. Da a entender que todo hombre tiene el derecho a hacer cualquier cosa que lo haga sentir bien. Pero una manera equivocada de pensar como esa se origina en el orgullo ególatra. Es la persona egoísta la que dice: “Si lo hace sentir bien pero me hace daño a mí, no puede hacerlo. Pero si me hace sentir bien pero lo daña a usted, puedo hacerlo de todas maneras”. Algunos se engañan a sí mismos al pensar que su pecado no perjudica a nadie, pero el pecado siempre termina haciendo daño.

 En contraste con la egolatría, la Biblia dice que debemos ser humildes y altruistas (Fil. 2:3-4), amar a quienes nos maltratan (Mt. 5:44), y mostrar misericordia a quienes tropiezan repetidamente (1 P. 4:8). Esas virtudes ayudaron a Pablo a estar contento en cualquier circunstancia. En cambio, algunos creyentes toman todo lo que oyen y ven y lo filtran en su mente para ver si los hiere de alguna manera, lo que resultará en inmediata inestabilidad y ansiedad.

Cuando otros lo maltraten, la humildad lo ayudará a mantener el equilibrio.

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Las Relaciones con Nuestros Amigos

Las Relaciones con Nuestros Amigos

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 Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaEl pasaje en Génesis capítulo 2 es muy conocido. Después de que Dios hizo al hombre, observó que había una necesidad en su vida, una soledad persistente de la cual Adán no pudo deshacerse.

“Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él”. (Génesis 2:18)

Como cumplimiento de esa promesa de ayudar a Adán con su necesidad de compañía, Dios se involucró:

“Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el Señor Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura. Entonces el Señor Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre.” (Génesis 2:21-22)

En Génesis 3:8, leemos que el Señor vino a relacionarse con Sus criaturas durante “la brisa fresca de la tarde”. Me imagino que tal tiempo debe haber sido una práctica común entre Dios, Adán y Eva.

Él los consideraba valiosos y por eso el Creador infinito dedicaba tiempo para relacionarse con Sus amigos en el Jardín del Edén. Él observaba sus necesidades; se involucraba con ellos de manera personal y hacía todo lo necesario para ayudarles. Cultivar esa relación era algo que Dios consideraba una actividad beneficiosa.

Me hizo gracia una caricatura que vi en una revista. Mostraba un ladrón utilizando una de esas máscaras tipo llanero solitario. Con su pistola apuntaba a sus víctimas temerosas y les decía: ¡Denme todo lo que tengan de valor! En el siguiente dibujo, una de las víctimas empezó a meter a sus amigos en la bolsa del ladrón.

Tengo una pregunta para usted. ¿Qué tan valiosas son sus relaciones? Si le cuesta responder a eso le ayudaré a decidir. Haga una pausa y piense en los últimos dos meses. ¿Cuánto tiempo ha pasado desarrollando y disfrutando esas relaciones?

Jesús, el Hijo de Dios consideraba muy valiosa la relación que tenía con Sus discípulos. Literalmente, pasaban muchas horas juntos. Comían juntos, lloraban y estoy seguro que hasta reían juntos. Siendo Dios, Él realmente no “necesitaba” a esos hombres. Tampoco necesitaba aguantar los problemas que a veces ellos causaban. Pero Él amaba a esos doce hombres. Creía en ellos. Tenía una relación especial, muy parecida a la de Pablo, Silas y Timoteo; a la de David y Jonatán; a la de Bernabé y Juan Marcos; a la de Elías y Eliseo.

Tal como el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge lo expresó: “La amistad es un árbol de protección”. ¡Muy cierto! Cualquier tiempo que ocupemos para invertir en las relaciones será un tiempo bien utilizado. Y cuando lo hagamos, tengamos en mente que estamos “imitando a Dios”, ya que Su Hijo hizo exactamente eso.

Cómo Implementar Nuestro Tiempo Libre

Por supuesto, el objetivo final de todo esto es realmente ponerlo en práctica. Podemos asentir

en señal de acuerdo hasta que la cabeza se nos caiga, pero nuestra mayor necesidad no es la disposición, es la demostración.

A continuación, un par de sugerencias que le ayudarán:

1. De manera deliberada, no permita que los detalles interminables de la vida le absorban. Nuestro Salvador lo expresó de manera clara cuando dijo que no podíamos servir a Dios y al hombre al mismo tiempo. Y lo hacemos, ¿no es cierto? Las palabras de Jesús en Mateo 6 se pueden parafrasear de la siguiente forma: No te preocupes por esas cosas que solo Dios puede controlar.

Cada mañana, decida de manera deliberada no permitir que la preocupación le robe su tiempo y su descanso.

2. De manera consciente, comience a apartar un tiempo para descansar. Recuerde, una vez que Dios hizo el mundo, Él descansó. Nosotros debemos imitarle.

Para que el descanso ocurra en nuestras vidas, Cristo debe encontrarse en el enfoque correcto. Él debe estar en el lugar correcto antes de que podamos esperar que nuestro mundo se acomode.

Se cuenta de un hombre que llegó a su casa sumamente exhausto. Era uno de esos días terribles llenos de presión, fechas límites y demandas. Su deseo era poder relajarse y encontrar quietud. Tomó el periódico y se sentó en su silla junto a la chimenea. Apenas se quitó los zapatos, su hijo de cinco años se subió en su regazo con una gran sonrisa: ¡Hola papá! ¿Jugamos?

Él quería muchísimo a su hijo, pero necesitaba un tiempo para recuperarse y descansar. ¿Cómo podría convencer a su hijo que lo dejara descansar unos minutos?

El hombre observó una gran imagen del planeta tierra en el periódico. Inmediatamente, le dijo a su hijo que le trajera unas tijeras y cinta adhesiva. Cortó la imagen del planeta en varias formas y tamaños para crear un rompecabezas. Una vez cortadas las piezas, se las dio a su hijo y le dijo: “Une las piezas y pégalas con la cinta adhesiva. Cuando lo hayas hecho, regresa aquí y jugaremos”.

El niño se fue corriendo a su cuarto mientras que el hombre suspiraba de alivio. Pero en menos de 10 minutos el chico ya había regresado con la imagen correctamente adherida. El padre asombrado le preguntó: ¿Cómo lo hiciste tan rápido?

“Fue muy fácil, papá. Detrás de la imagen del planeta tierra, se encontraba la foto de un hombre. Cuando puse las partes del hombre en su forma correcta, el planeta quedó ordenado también”.

Interesante, ¿verdad? Lo mismo sucede en la vida. Cuando el Hombre se encuentra en el lugar correcto, es asombroso lo que pasa en nuestro mundo. Y principalmente lo que nos pasa a nosotros. Puedo asegurarle que si hace un análisis de lo que es realmente importante en su vida; si mira al pasado y piensa en la forma en que administró su tiempo, su tiempo libre habrá sido más importante que todas esas horas que ocupó trabajando arduamente. No espere que sea muy tarde para disfrutar la vida.

Disfrútela ahora. Aléjese de la rutina y de las largas horas de trabajo. Descubrirá que la vida es más que el trabajo y un salario. Usted nunca será el mismo. Le aseguro que las fracturas causadas por la tensión sanarán.

En otras palabras, usted empezará a disfrutar la vida al máximo.

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chuck_swindollConocido sencillamente como “Chuck” en la comunidad cristiana en todo el mundo, el pastor, maestro y escritor Charles R. Swindoll ha dedicado más de cuatro décadas a
la comunicación clara de la Palabra de Dios.  Junto con una devoción abrumadora por ver la gracia de Dios transformando vidas, el pastor Chuck modela a la vez el gozo contagioso que brota al seguir al Señor Jesucristo de todo corazón.
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