Un espíritu hermoso y encantador

10 Noviembre 2016

Un espíritu hermoso y encantador
por Charles R. Swindoll

Ester 2:15-17

Ester fue un modelo de afabilidad y gracia, a pesar del ambiente que la rodeaba.

alimentemos_el_almaAsí Ester obtenía gracia ante los ojos de todos los que la veían. Ester fue llevada al rey Asuero, a su plació real en el mes décimo, el mes de Tebet, del séptimo año de su reinado. El rey amó a Ester más que a todas las mujeres, y ella halló gracia y favor delante de él, más que todas las demás jóvenes vírgenes. Él puso la corona real sobre su cabeza y la proclamó reina en lugar de Vasti. (Ester 2:15-17)

Es claro que Ester poseía algo que la hacía obtener la gracia de todos, desde el rey hasta las mujeres del harén que estaban compitiendo con ella por la atención y el amor del monarca. Pienso que debió haber sido muy afable. El Diccionario Real Academia de la Lengua Española dice de afabilidad: “cualidad de afable”, y de afable dice: “agradable, dulce, suave en la conversación y el trato”. Usted se siente atraído por una persona afable. Nos sentimos fascinados por el espíritu hermoso encantador de esa persona.

Compartí, en el pasado, las cualidades de Ester con mis amadas hijas, con la esperanza de que ellas no sólo pensaran en estas cualidades, sino también para que las cultivaran.

Es con ese mismo interés que comparto estas con usted, porque personalmente creo que se necesitan como nunca antes en el ambiente de inseguridad y sensualidad en el que vivimos.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: https://visionparavivir.org/devocional#sthash.Z8nYcAvy.dpuf

UNA LECCIÓN DE 20 DÓLARES

UNA LECCIÓN DE 20 DÓLARES

images

Pablo Martini
Programa No. 2016-11-10

alimentemos_el_almaEl profesor alzó su mano en el curso universitario. Sostenía en alto un billete de 20 dólares. Hizo una pregunta a su clase y dijo: ¿Quién de los aquí presentes quisiera adueñarse de este billete? Después de unos segundos de silencio uno tras uno los alumnos comenzaron a alzar sus manos. Luego arrugó el billete entre su mano y repitió la pregunta exhibiendo el billete algo arrugado: ¿Quién de ustedes todavía sigue interesado en el billete? La misma cantidad de manos se volvieron a alzar. Luego arrojó el billete al piso y saltó varias veces sobre él pisándolo. Acto seguido, la misma pregunta y la misma respuesta. Por último, arrojó el billete al cesto de basura donde se mezcló con los residuos y volvió a preguntar a la clase: ¿Alguien aún sigue interesado en este billete? La respuesta fue la misma, todos querían aún aquel billete. Esta lección, es la lección que muchos no acaban de comprender y andan por la vida mendigando migajas que les hagan sentir valiosos como personas. Emociones fuertes, momentos de pasión, palabras de afirmación que alimenten sus ansias de prestigio, rodearse de bienes y pretender una seudo seguridad. No vales más por lo que hayas hecho, no vales menos por lo que te hayan hecho, vales mucho por quién te ha hecho: Dios. Debes saber que tu precio no se devalúa por las crisis que te sobrevengan. Pueden pisotearte, arrugarte y tirarte a la basura que tú sigues valiendo lo mismo si tienes tu identidad fundada en tu Creador. ¿Entiendes esto? Tu precio no depende de lo que tengas o de lo que te hayan hecho, depende de que hayas sido creado a la imagen de Dios. Eres un ser especial, único, hecho libre, inteligente y espiritual y, en la medida que encuentres y refuerces tu identidad en Aquel que es tu matriz, de cuya mente tú fuiste concebido, encontrarás tu propósito de vida. Dios te ama y pagó un alto precio por ti, entregó a su propio Hijo en la cruz. Eres de Dios y hacia Él vas. ¿Estás listo para ese encuentro?

PENSAMIENTO DEL DIA:

No vales más por lo que hayas hecho. No vales menos por lo que te hayan hecho, vales mucho por quién te ha hecho: Dios.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Traición y arresto de Jesús

Juan 18-21

9781586403546

Traición y arresto de Jesús

alimentemos_el_alma18 Después de haber dicho esto, Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente[a] Cedrón, donde había un huerto en el cual entró El con sus discípulos.También Judas, el que le iba a entregar[b], conocía el lugar, porque Jesús se había reunido allí a menudo con sus discípulos. Entonces Judas, tomando la cohorte romana[c], y a varios alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue* allá con linternas, antorchas y armas. Jesús, pues, sabiendo todo lo que le iba a sobrevenir, salió y les dijo*: ¿A quién buscáis? Ellos le respondieron: A Jesús el Nazareno. El les dijo*: Yo soy[d]. Y Judas, el que le entregaba, estaba con ellos. Y[e] cuando El les dijo: Yo soy[f], retrocedieron y cayeron a tierra. Jesús entonces volvió a preguntarles: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús el Nazareno. Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy; por tanto, si me buscáis a mí, dejad ir a éstos; para que se cumpliera la palabra que había dicho: De los que me diste, no perdí ninguno. 10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. 11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete la espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, ¿acaso no la he de beber?

12 Entonces la cohorte romana, el comandante[g] y los alguaciles de los judíos prendieron a Jesús y le ataron, 13 y le llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote ese año. 14 Y Caifás era el que había aconsejado a los judíos que convenía que un hombre muriera por el pueblo.

Primera negación de Pedro

15 Y Simón Pedro seguía a Jesús, y también otro discípulo. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote,16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Así que el otro discípulo, que era conocido del sumo sacerdote, salió y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro. 17 Entonces la criada que cuidaba la puerta dijo* a Pedro: ¿No eres tú también uno de los discípulos de este hombre? Y él dijo*: No lo soy. 18 Y los siervos y los alguacilesestaban de pie calentándose junto a unas brasas que habían encendido[h] porque hacía frío; y Pedro estaba también con ellos de pie y calentándose.

Jesús ante el sumo sacerdote

19 Entonces el sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de sus enseñanzas. 20 Jesús le respondió: Yo he hablado al mundo abiertamente; siempre enseñé en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto. 21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntales a los que han oído lo que hablé; he aquí, éstos saben lo que he dicho. 22 Cuando dijo esto, uno de los alguaciles que estaba cerca, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote? 23 Jesús le respondió: Si he hablado mal, da testimonio de lo que he hablado mal; pero si hablé bien, ¿por qué me pegas?24 Anás entonces le envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

Pedro niega a Jesús otra vez

25 Simón Pedro estaba de pie, calentándose; entonces le dijeron: ¿No eres tú también uno de sus discípulos? El lo negó y dijo: No lo soy. 26 Uno de los siervos del sumo sacerdote, que era pariente de aquel a quien Pedro le había cortado la oreja, dijo*: ¿No te vi yo en el huerto con El? 27 Y[i] Pedro lo negó otra vez, y al instante cantó un gallo.

Jesús ante Pilato

28 Entonces llevaron* a Jesús de casa de Caifás al Pretorio[j]. Era muy de mañana. Y ellos no entraron al Pretorio[k] para no contaminarse y[l] poder comer la Pascua.29 Pilato entonces salió fuera hacia ellos y dijo*: ¿Qué acusación traéis contra este hombre? 30 Ellos respondieron, y le dijeron: Si este hombre no fuera malhechor, no te lo hubiéramos entregado. 31 Entonces Pilato les dijo: Llevadle vosotros, y juzgadle conforme a vuestra ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es permitido dar muerte a nadie. 32 Para que se cumpliera la palabra que Jesús había hablado, dando a entender de qué clase de muerte iba a morir.

Diálogo entre Jesús y Pilato

33 Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús respondió: ¿Esto lo dices por tu cuenta[m], o porqueotros te lo han dicho de mí? 35 Pilato respondió: ¿Acaso soy yo judío? Tu nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué has hecho? 36 Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo[n]. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. 37 Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. 38 Pilato le preguntó*: ¿Qué es la verdad?

Y habiendo dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo*: Yo no encuentro ningún delito en El. 39 Pero es costumbre entre vosotros que os suelte a uno en la Pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos? 40 Entonces volvieron a gritar, diciendo: No a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era un ladrón.

19 Pilato, pues, tomó entonces a Jesús y le azotó[o]. Y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura; y acercándose a El, le decían: ¡Salve, Rey de los judíos! Y le daban bofetadas. Pilato salió[p] otra vez, y les dijo*: Mirad, os lo traigo fuera, para que sepáis que no encuentro ningún delito en El. Jesús entonces salió fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo*: ¡He aquí el Hombre!Entonces, cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, gritaron, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo*: Tomadle vosotros, y crucificadle, porque yo no encuentro ningún delito en El. Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según esa ley El debe morir, porque pretendió ser[q] el Hijo de Dios. Entonces Pilato, cuando oyó estas palabras[r], se atemorizó aún más.Entró de nuevo al Pretorio[s] y dijo* a Jesús: ¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le dio respuesta. 10 Pilato entonces le dijo*: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte, y que tengo autoridad para crucificarte? 11 Jesús respondió: Ninguna autoridad tendrías sobre mí[t] si no se te hubiera dado de arriba; por eso el que me entregó a ti tiene mayor pecado. 12 Como resultado de esto, Pilato procuraba soltarle, pero los judíos gritaron, diciendo: Si sueltas a éste, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se opone al[u] César. 13 Entonces Pilato, cuando oyó estas palabras, sacó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en un lugar llamado el Empedrado, y en hebreo[v] Gabata. 14 Y era el día de la preparación para la Pascua; era como la hora sexta[w]. Y Pilato dijo* a los judíos: He aquí vuestro Rey. 15 Entonces ellos gritaron: ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícale! Pilato les dijo*: ¿He de crucificar a vuestro Rey? Los principales sacerdotes respondieron: No tenemos más rey que el César. 16 Así que entonces le entregó a ellos para que fuera crucificado.

Crucifixión y muerte de Jesús

17 Tomaron, pues, a Jesús, y El salió cargando su cruz[x] al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo[y] se dice Gólgota, 18 donde le crucificaron, y con Ela otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio. 19 Pilato también escribió un letrero y lo puso sobre la cruz. Y estaba escrito: JESUS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDIOS. 20 Entonces muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo[z], en latín y en griego. 21 Por eso los principales sacerdotes de los judíos decían a Pilato: No escribas, “el Rey de los judíos”; sino que El dijo: “Yo soy Rey de los judíos.” 22 Pilato respondió: Lo que he escrito, he escrito.

23 Entonces los soldados, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una parte para cada soldado. Y tomaron también la túnica[aa]; y la túnica era sin costura, tejida en una sola pieza[ab]. 24 Por tanto, se dijeron unos a otros: No la rompamos; sino echemos suertes sobre ella, para verde quién será; para que se cumpliera la Escritura: Repartieron entre si mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes[ac]. 25 Por eso los soldados hicieron esto. Y junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, la mujer de Cleofas, y María Magdalena. 26 Y[ad] cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo* a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo!27 Después dijo* al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

28 Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había ya consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo*: Tengo sed. 29 Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo, y se la acercaron a la boca. 30 Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es![ae] E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

31 Los judíos entonces, como era el día de preparación para la Pascua, a fin de que los cuerpos no se quedaran en la cruz el día de reposo (porque ese día de reposo era muy solemne[af]), pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y se los llevaran. 32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero, y también las del otro que había sido crucificado con Jesús[ag]; 33 pero cuando llegaron a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas;34 pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua. 35 Y el que lo ha visto ha dado testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la verdad, para que vosotros también creáis.36 Porque esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No sera quebrado[ah]hueso suyo. 37 Y también otra Escritura dice: Miraran al que traspasaron.

Sepultura de Jesús

38 Después de estas cosas, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió permiso a Pilato para llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato concedió el permiso. Entonces él vino, y se llevó el cuerpo de Jesús[ai]. 39 Y Nicodemo, el que antes había venido a Jesús[aj] de noche, vino también, trayendo una mezcla[ak] de mirra y áloe como de cien libras[al].40 Entonces tomaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en telas de lino con las especias aromáticas, como es costumbre sepultar entre los judíos. 41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual todavía no habían sepultado a nadie. 42 Por tanto, por causa del día de la preparación de los judíos, como el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

La resurrección

20 Y el primer día de la semana María Magdalena fue* temprano al sepulcro, cuando todavía estaba* oscuro, y vio* que ya la piedra había sido quitada del sepulcro. Entonces corrió* y fue* a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo*: Se han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto. Salieron, pues, Pedro y el otro discípulo, e iban hacia el sepulcro.Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro; e inclinándose para mirar adentro, vio* las envolturas de linopuestas allí, pero no entró. Entonces llegó* también Simón Pedro tras él, entró al sepulcro, y vio* las envolturas de lino puestas allí, y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús[am], no puesto con las envolturas de lino, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó. Porque todavía no habían entendido la Escritura, que Jesús[an] debía resucitar de entre los muertos. 10 Los discípulos entonces se fueron de nuevo a sus casas[ao].

Aparición de Jesús a María Magdalena

11 Pero María estaba fuera, llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó y miró dentro del sepulcro; 12 y vio* dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. 13 Y ellos le dijeron*: Mujer, ¿por qué lloras? Ella les dijo*: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. 14 Al decir esto, se volvió y vio* a Jesús que estaba allí, pero no sabía que era Jesús. 15 Jesús le dijo*: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo*: Señor, si tú le has llevado, dime dónde le has puesto, y yo me lo llevaré. 16 Jesús le dijo*: ¡María! Ella, volviéndose, le dijo* en hebreo[ap]: ¡Raboní! (que quiere decir, Maestro). 17 Jesús le dijo*: Suéltame[aq] porque todavía no he subido al Padre; pero ve a mis hermanos, y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.” 18 Fue* María Magdalena y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor!, y que El le había dicho estas cosas.

Aparición a los discípulos

19 Entonces, al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando cerradas las puertas del lugar donde los discípulos se encontraban por miedo a los judíos, Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo*: Paz a vosotros. 20 Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Entonces los discípulos se regocijaron al ver al Señor. 21 Jesús entonces les dijo otra vez: Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. 22 Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo*: Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, éstos les son[ar] perdonados; a quienes retengáis los pecados, éstos les son[as] retenidos.

Incredulidad de Tomás

24 Tomás, uno de los doce, llamado el Dídimo[at], no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25 Entonces los otros discípulos le decían: ¡Hemos visto al Señor! Pero él les dijo: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en su costado, no creeré.

26 Ocho días después, sus discípulos estaban otra vez dentro, y Tomás con ellos. Y estando las puertas cerradas, Jesús vino* y se puso en medio de ellos, y dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo* a Tomás: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.28 Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío! 29 Jesús le dijo*: ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron.

El propósito de este evangelio según Juan

30 Y[au] muchas otras señales[av] hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro; 31 pero éstas se han escrito para que creáisque Jesús es el Cristo[aw], el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre.

Jesús se manifiesta junto al mar

21 Después de esto, Jesús se manifestó[ax] otra vez a los discípulos junto al mar de Tiberias, y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo[ay], Natanael de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dijo*: Me voy a pescar. Ellos le dijeron*: Nosotros también vamos contigo. Fueron y entraron en la barca, y aquella noche no pescaron nada. Cuando ya amanecía, Jesús estaba en la playa; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Entonces Jesús les dijo*: Hijos, ¿acaso tenéis algún pescado[az]? Le respondieron: No. Y El les dijo: Echad la red al lado derecho de la barca y hallaréis pesca. Entonces la echaron, y no podían sacarla por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba, dijo* a Pedro: ¡Es el Señor! Oyendo, pues, Simón Pedro que era el Señor, se ciñó la ropa[ba] (porque se la había quitado[bb] para poder trabajar), y se echó al mar.Pero los otros discípulos vinieron en la barca, porque no estaban lejos de tierra, sino a unos cien metros[bc], arrastrando la red llena de peces. Entonces, cuando bajaron a tierra, vieron* brasas ya puestas y un pescado colocado sobre ellas, y pan. 10 Jesús les dijo*: Traed algunos de los peces que habéis pescado ahora.11 Simón Pedro subió a la barca, y sacó la red a tierra, llena de peces grandes, ciento cincuenta y tres; y aunque había tantos, la red no se rompió. 12 Jesús les dijo*: Venid y desayunad. Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: ¿Quién eres tú?, sabiendo que era el Señor. 13 Jesús vino*, tomó* el pan y se lo dio*; y lo mismo hizo con el pescado. 14 Esta fue[bd] la tercera vez que Jesús se manifestó[be] a los discípulos, después de haber resucitado de entre los muertos.

Diálogo de Jesús con Pedro

15 Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo* a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan[bf], ¿me amas[bg] más que éstos? Pedro le dijo*: Sí, Señor, tú sabes que te quiero[bh]. Jesús le dijo*: Apacienta mis corderos. 16 Y volvió a decirle por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas[bi]? Pedro le dijo*: Sí, Señor, tú sabes que te quiero[bj]. Jesús le dijo*: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo* por tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres[bk]? Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres[bl]? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero[bm]. Jesús le dijo*: Apacienta mis ovejas. 18 En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías[bn] y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá[bo], y te llevará adonde no quieras. 19 Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedroglorificaría a Dios. Y habiendo dicho esto, le dijo*: Sígueme. 20 Pedro, volviéndose, vio* que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar? 21 Entonces Pedro, al verlo, dijo* a Jesús: Señor, ¿y éste, qué? 22 Jesús le dijo*: Si yo quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué? Tú, sígueme.23 Por eso el dicho se propagó entre los hermanos que aquel discípulo no moriría; pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si yo quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué?

24 Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que escribió esto, y sabemos que su testimonio es verdadero.

25 Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran* en detalle[bp], pienso que ni aun el mundo mismo podría* contener los libros que se escribirían*.

Notas al pie:

  1. Juan 18:1 Lit., torrente de invierno
  2. Juan 18:2 O, traicionar
  3. Juan 18:3 I.e., unidad militar romana compuesta de varias centurias, y así en el vers. 12
  4. Juan 18:5 Véase nota en Juan 8:24
  5. Juan 18:6 Lit., Por tanto
  6. Juan 18:6 Véase nota en Juan 8:24
  7. Juan 18:12 Gr., quiliarca; i.e., oficial romano al mando de mil soldados
  8. Juan 18:18 Lit., hecho
  9. Juan 18:27 Lit., Entonces
  10. Juan 18:28 I.e., la residencia oficial del gobernador
  11. Juan 18:28 I.e., la residencia oficial del gobernador
  12. Juan 18:28 Lit., pero
  13. Juan 18:34 Lit., de ti mismo
  14. Juan 18:36 O, no procede de este mundo
  15. Juan 19:1 O, mandó azotar
  16. Juan 19:4 Lit., salió afuera
  17. Juan 19:7 Lit., se hizo
  18. Juan 19:8 Lit., esta palabra
  19. Juan 19:9 I.e., la residencia oficial del gobernador
  20. Juan 19:11 Lit., contra mí
  21. Juan 19:12 O, habla contra el
  22. Juan 19:13 I.e., arameo judaico
  23. Juan 19:14 I.e., las doce del día (hora palestina), o tal vez: las seis de la mañana (hora romana)
  24. Juan 19:17 Lit., cargando la cruz por sí mismo
  25. Juan 19:17 I.e., arameo judaico
  26. Juan 19:20 I.e., arameo judaico
  27. Juan 19:23 I.e., ropa interior
  28. Juan 19:23 O, tejida desde arriba a través de toda la pieza
  29. Juan 19:24 Lit., una suerte
  30. Juan 19:26 Lit., Entonces
  31. Juan 19:30 O, ¡Cumplido está!
  32. Juan 19:31 Lit., porque el día de ese día de reposo era grande
  33. Juan 19:32 Lit., El
  34. Juan 19:36 O, machacado, o, molido
  35. Juan 19:38 Lit., de El
  36. Juan 19:39 Lit., El
  37. Juan 19:39 Dos mss. antiguos dicen: un paquete
  38. Juan 19:39 I.e., 100 libras de 12 onzas. Aprox. 30 kilos
  39. Juan 20:7 Lit., de El
  40. Juan 20:9 Lit., El
  41. Juan 20:10 Lit., a los suyos
  42. Juan 20:16 I.e., arameo judaico
  43. Juan 20:17 Lit., No me agarres
  44. Juan 20:23 Lit., han sido
  45. Juan 20:23 Lit., han sido
  46. Juan 20:24 I.e., el gemelo
  47. Juan 20:30 Lit., Por tanto
  48. Juan 20:30 O, muchos otros milagros
  49. Juan 20:31 I.e., el Mesías
  50. Juan 21:1 O, se hizo visible
  51. Juan 21:2 I.e., gemelo
  52. Juan 21:5 Lit., algo que se coma con pan
  53. Juan 21:7 O, túnica
  54. Juan 21:7 Lit., estaba desnudo
  55. Juan 21:8 Lit., 200 codos
  56. Juan 21:14 Lit., fue ya
  57. Juan 21:14 O, se hizo visible
  58. Juan 21:15 Algunos mss. dicen: de Jonás, aquí y en los vers. 16 y 17
  59. Juan 21:15 Gr., agapao
  60. Juan 21:15 Gr., fileo
  61. Juan 21:16 Gr., agapao
  62. Juan 21:16 Gr., fileo
  63. Juan 21:17 Gr., fileo
  64. Juan 21:17 Gr., fileo
  65. Juan 21:17 Gr., fileo
  66. Juan 21:18 Lit., te ceñías
  67. Juan 21:18 Lit., te ceñirá
  68. Juan 21:25 Lit., cada una
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

REGOCÍJESE EN EL SEÑOR

REGOCÍJESE EN EL SEÑOR

la-verdad-para-hoy

11/9/2016

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! (Filipenses 4:4)

alimentemos_el_almaMuchos creyentes se convierten en víctimas de sus circunstancias y como consecuencia viven en altibajos espirituales. Para ellos, una orden de que se regocijen parece irracional. Pero la orden del versículo de hoy es regocijarse “en el Señor”.

 No siempre podemos regocijarnos en nuestras circunstancias o en las de otras personas porque ambas pueden ser malas. Sin embargo, podemos regocijarnos en el Señor porque Él es siempre bueno y sabemos que nunca cambia. De modo que nuestra estabilidad espiritual se relaciona directamente con nuestro conocimiento de Dios. El conocerlo nos ayuda a vivir por encima de nuestras circunstancias y nos da estabilidad. Por eso se escribieron los Salmos en forma poética y se les puso música, para que el pueblo de Israel pudiera memorizar las Escrituras y cantar himnos a fin de profundizar su conocimiento de Dios. El conocerlo hace que todo lo demás parezca menos importante.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

El eterno YO SOY

9 Noviembre 2016

vpv-logo_0

El eterno YO SOY

Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaMientras sus ojos no estén fijo en el Señor, usted no podrá resistir los días que van de mal en peor.

¡Fije sus ojos en el Señor! Hágalo un vez. Hágalo a diario. Hágalo diez mil veces diez mil veces. Hágalo constantemente. Cuando su calendario le pone presión, cuando sus perspectivas se diluyen, cuando su esperanza se apaga, cuando la gente lo desilusiona, cuando los sucesos se vuelven en su contra, cuando los sueños mueren, cuando las paredes se estrechan, cuando la prognosis se ve lúgubre, cuando su corazón se parte, mire al Señor, y siga mirándolo a Él.

¿Quién es Él? Él es Jehová, el eterno YO SOY, el soberano Señor del universo. Él no puede hacer lo injusto; es contra su naturaleza. Él nunca ha perdido el control. Siempre es fiel, inmutable, todopoderoso, omnisciente, bueno, compasivo, lleno de gracia, sabio, lleno de amor, soberano, confiable.

– See more at: https://visionparavivir.org/ministerio/articulos/eterno-yo-soy#sthash.GgWubhmo.dpuf

chuck_swindollConocido sencillamente como “Chuck” en la comunidad cristiana en todo el mundo, el pastor, maestro y escritor Charles R. Swindoll ha dedicado más de cuatro décadas a
la comunicación clara de la Palabra de Dios.  Junto con una devoción abrumadora por ver la gracia de Dios transformando vidas, el pastor Chuck modela a la vez el gozo contagioso que brota al seguir al Señor Jesucristo de todo corazón.
 Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos. http://www.visionparavivir.org

ECHALE LEÑA AL FUEGO

ECHALE LEÑA AL FUEGO

images

Pablo Martini
Programa No. 2016-11-09

alimentemos_el_almaEl Nuevo Testamento utiliza la palabra “carne” para describir toda iniciativa, pensamiento, actitud o acción que no sea producida por el obrar sobrenatural del Espíritu de Dios en mi interior, por más que esta acción sea noble, altruista y de buenas intenciones. También menciona un lugar específico donde el hijo de Dios debe depositar esa carne si no quiere tener problemas con ella. Ese lugar es la cruz. No necesariamente aquel madero en Tierra Santa, pues ni rastros quedan de aquel lugar sagrado. (Dios sabrá por qué) Más bien se hace alusión a la cruz como esa disposición diaria de renunciar a todo lo natural en una entrega total de sacrificio al Dios que mostró misericordia para con nosotros. En Argentina, país carnívoro por naturaleza, sabemos que, cuando la carne deja de “chillar” en la parrilla significa que debes echarle más leña al fuego porque el asado se está enfriando. Mientras se sienta el constante ruido de las gotas de grasa cayendo sobre las brasas todo va bien, de lo contrario… ¡Hay que actuar de inmediato! Cuando Jesús dijo que la cruz (parrilla) debía ser tomada cada día, estaba diciendo que necesito aplicar fuego constantemente. ¡Que no se apague el fuego!, cantaba en mi iglesia cuando niño. La carne va a chillar, tenlo por seguro. (A nadie le gusta que lo sienten en un brasero). El apóstol Pablo lo explicó en palabras similares cuando dijo: “De acuerdo a las misericordias que tuvo con ustedes salvándolos, es que les ruego que cada día presenten sus vidas en un sacrificio vivo y santo. Eso es agradable a Dios.” Alguien dijo que el gran peligro de los sacrificios vivos es que siempre quieren bajarse del altar, y es verdad. El mundo no va a mejorar, Satanás no se toma feriados, y tu carne nunca estará cómoda en la cruz. Aquel grito de los espectadores del Gólgota: “Bájate de la cruz y sálvate a ti mismo” sigue resonando hasta nuestros días. ¿Lo oyes?… Eso significa que la carne está en el lugar correcto. Cuando dejes de oírlo ¡Debes actuar de inmediato!

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Un discípulo de Jesús vive permanentemente crucificado, de lo contrario no es discípulo, es espectador.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Palabras de consuelo y dirección

Juan 14-17

9781586403546

Palabras de consuelo y dirección

alimentemos_el_alma14 No se turbe vuestro corazón; creed[a] en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allíestéis también vosotros. Y conocéis el camino adonde voy[b]. Tomás le dijo*: Señor, si no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a[c] conocer el camino? Jesús le dijo*: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto. Felipe le dijo*: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo*: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las[d] obras. 11 Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas. 12 En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.

La promesa del Espíritu Santo

15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador[e] para que esté con vosotros para siempre; 17 es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Un poco más de tiempo[f] y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20 En ese día conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él. 22 Judas (no el Iscariote) le dijo*: Señor, ¿y qué ha pasado que te vas a manifestar a nosotros y no al mundo? 23 Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. 24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió.

25 Estas cosas os he dicho estando con vosotros. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

La paz de Cristo

27 La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. 28 Oísteis que yo os dije: “Me voy, y vendré a vosotros.” Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo. 29 Y os lo he dicho ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. 30 No hablaré mucho más con vosotros, porque viene el príncipe[g]de este mundo, y él no tiene nada en mí; 31 pero para que el mundo sepa que yo amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vámonos de aquí.

Jesús, la vid verdadera

15 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda[h] para que dé más fruto.Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois[i] mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto[j]. 12 Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. 13 Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé[k] su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre. 16 Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. 17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros. 18 Si el mundo os odia, sabéis[l] que me ha odiado a míantes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escogí de entre el mundo, por eso el mundo os odia. 20 Acordaos de la palabra que yo os dije: “Un siervo no es mayor que su señor.” Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra. 21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. 22 Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado[m], pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23 El que me odia a mí, odia también a mi Padre. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado[n]; pero ahora las han visto, y me han odiado a mí y también a mi Padre.25 Pero han hecho esto para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: “Me odiaron sin causa.” 26 Cuando venga el Consolador[o], a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí, 27 y vosotros daréis testimonio[p] también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

16 Estas cosas os he dicho para que no tengáis tropiezo[q]. Os expulsarán de las sinagogas; pero viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que asírinde un servicio a Dios. Y harán estas cosas porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Pero os he dicho estas cosas para que cuando llegue la[r] hora, os acordéis de que ya os había hablado de ellas[s]. Y no os dije estas cosas al principio, porque yo estaba con vosotros. Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?” Mas porque os he dicho estas cosas, la tristeza ha llenado vuestro corazón.

La obra del Espíritu Santo

Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador[t] no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Y cuando El venga, convencerá[u] al mundo de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque no creen en mí; 10 de justicia, porque yo voy al Padre y no me veréis más;11 y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado. 12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. 13 Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. 14 El me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que El toma de lo mío y os lo hará saber.16 Un poco más, y ya no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis. 17 Entonces algunos de sus discípulos se decían unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: “Un poco más, y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis” y “Porque yo voy al Padre”? 18 Por eso decían: ¿Qué es esto que dice: “Un poco”? No sabemos de qué habla. 19 Jesús sabía que querían preguntarle, y les dijo: ¿Estáis discutiendo entre vosotros sobre esto, porque dije: “Un poco más, y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis”? 20 En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará; estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. 21 Cuando la mujer está para dar a luz, tiene aflicción, porque ha llegado su hora; pero cuando da a luz al niño, ya no se acuerda de la angustia, por la alegría de que un niño[v] haya nacido en el mundo. 22 Por tanto, ahora vosotros tenéis también aflicción; pero yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará, y nadie os quitará vuestro gozo. 23 En aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

25 Estas cosas os he hablado en lenguaje figurado[w]; viene el tiempo[x] cuando no os hablaré más en lenguaje figurado[y], sino que os hablaré del Padre claramente.26 En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, 27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí del Padre. 28 Salí del Padre y he venido al mundo; de nuevo, dejo el mundo y voy al Padre. 29 Sus discípulos le dijeron*: He aquí que ahora hablas claramente y no usas lenguaje figurado[z]. 30 Ahora entendemos que tú sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemosque tú viniste de Dios. 31 Jesús les respondió: ¿Ahora creéis? 32 Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado[aa], y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad[ab], yo he vencido al mundo.

Oración intercesora de Jesús

17 Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano[ac] para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado[ad]. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera. Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti; porque yo les he dado las palabras que me diste; y lasrecibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste.Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque son tuyos; 10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos. 11 Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que[ae] me has dado, para que sean uno, así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos, los guardaba en tu nombre, el nombre que[af] me diste; y los guardé y ninguno se perdió, excepto el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera. 13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del[ag] maligno[ah]. 16 Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviasteal mundo, yo también los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad. 20 Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea[ai] que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: 23 yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad[aj], para que el mundo sepa[ak] que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí.24 Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy[al], para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Oh Padre justo, aunque[am] el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26 Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos.

Notas al pie:

  1. Juan 14:1 O, creéis
  2. Juan 14:4 Muchos mss. dicen: Y adonde yo voy lo sabéis, y el camino lo conocéis
  3. Juan 14:5 Algunoa mss. antiguos dicen: ¿cómo podemos
  4. Juan 14:10 Lit., sus
  5. Juan 14:16 O, Intercesor; gr., Parácletos; i.e., uno llamado al lado para ayudar, y así en el vers. 26
  6. Juan 14:19 Lit., Todavía un poco
  7. Juan 14:30 Lit., gobernante
  8. Juan 15:2 Lit., limpia
  9. Juan 15:8 O, y os convirtáis en
  10. Juan 15:11 O, completo
  11. Juan 15:13 Lit., ponga
  12. Juan 15:18 O, sabed
  13. Juan 15:22 I.e., culpa
  14. Juan 15:24 I.e., culpa
  15. Juan 15:26 O, Intercesor; gr., Parácletos; i.e., uno llamado al lado para ayudar
  16. Juan 15:27 O, dad testimonio
  17. Juan 16:1 Lit., no seáis escandalizados
  18. Juan 16:4 Lit., su
  19. Juan 16:4 Lit., las recordéis, que os dije
  20. Juan 16:7 O, Intercesor; gr., Parácletos; i.e., uno llamado al lado para ayudar
  21. Juan 16:8 O, culpará
  22. Juan 16:21 Lit., un ser humano
  23. Juan 16:25 Lit., en proverbios o figuras de lenguaje
  24. Juan 16:25 Lit., la hora
  25. Juan 16:25 Lit., en proverbios o figuras de lenguaje
  26. Juan 16:29 Lit., un proverbio
  27. Juan 16:32 O, a su propia casa
  28. Juan 16:33 Lit., tened ánimo
  29. Juan 17:2 Lit., toda carne
  30. Juan 17:2 Lit., a todos los que tú le has dado, a ellos El les dé vida eterna
  31. Juan 17:11 Algunos mss. dicen: a los que
  32. Juan 17:12 Algunos mss. dicen: a los que
  33. Juan 17:15 O, del poder del
  34. Juan 17:15 O, mal
  35. Juan 17:21 Gr., el tiempo del verbo indica: crea continuamente
  36. Juan 17:23 Lit., en una unidad
  37. Juan 17:23 Gr., el tiempo del verbo indica: sepa continuamente
  38. Juan 17:24 Lit., lo que me has dado, yo deseo que donde yo estoy ellos también estén conmigo
  39. Juan 17:25 Lit., y
La Biblia de las Américas (LBLA)Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

<A href=»http://www.bbnradio.org» ><img src=»http://www.bbnradio.org/wcm4/B/Smb.jpg» ></A>

EVITE EL CONFLICTO PERSONAL

EVITE EL CONFLICTO PERSONAL

la-verdad-para-hoy

11/8/2016

Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. (Filipenses 4:2)

alimentemos_el_almaPablo afrontó muchos conflictos en la iglesia, pero algunos eran para él tan importantes como para tratar sobre ellos en sus epístolas, y también importantes para nuestra enseñanza. Es evidente que las dos mujeres en el versículo de hoy estaban dirigiendo dos facciones opuestas en la iglesia. No sabemos cuáles eran sus quejas específicas, pero podemos suponer que fuera un conflicto personal.

Sí, sabemos que las dos mujeres eran miembros notables de la iglesia porque habían trabajado con Pablo en la causa del evangelio (Fil. 4:3). Y sabemos que estaban causando estrago en la iglesia porque al parecer no estaba unida (Fil. 2:2). Reconociendo que se trataba de falta de amor, que indica la presencia de orgullo y la ausencia de humildad, Pablo rogó que las mujeres fueran “de un mismo sentir en el Señor” (4:2). Cada una estaba exigiendo su propio derecho en vez de interesarse en el derecho de la otra. Pero como Pablo las exhortó y nos exhortó a nosotros, una buena relación con el Señor resolverá cualquier discordia.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

Líderes con corazón humilde

8 Noviembre 2016

Líderes con corazón humilde
por Charles R. Swindoll

Ester 2:10-20

alimentemos_el_almaEster tenía un espíritu dócil todo el tiempo, Mardoqueo le había mandado que no revelara quiénes eran ellos y Ester no había dicho todavía cuál era su pueblo o su parentela, como se lo había ordenado Mardoqueo. Ella hizo lo que él le mandó, tal como cuando estaba bajo su cuidado. (Ester 2:10, 20).

Ni el haberse convertido en una finalista en esta frenética competencia ni reina después, lograron que Ester hiciera alarde de su independencia ni que se jactara. ¡Qué va!, esta encantadora, reservada y sabia mujer estaba aun dispuesta a escuchar y aprender.

Ester sigue siendo un excelente ejemplo para las mujeres de hoy en día. Algunas de ustedes son expositoras maravillosas. Tienen la capacidad de pararse frente a un grupo y enseñar las Escrituras o algún otro campo del conocimiento, y mantener embelesado al auditorio con su creatividad y sus ideas. Otras de ustedes se han distinguido en el servicio público, han desempeñado papeles y cargos de prestigio en la comunidad. Es posible que hayan viajado mucho y que se muevan con mucha confianza en círculos exclusivos de hombres y mujeres influyentes con quienes tienen una relación de confianza. No hay nada malo en todo esto, pero permítame preguntarle algo: ¿Le ha impedido eso seguir siendo dócil? ¿Se ve ahora a usted misma como la autoridad máxima y perfecta? ¿O simplemente eso la ha hecho consciente de lo inmensa que es su ignorancia? Espero que sea esto último.

Alguien dijo: “Educación es ir de una percepción no consciente a una percepción consciente de nuestra propia ignorancia”. Y estoy de acuerdo con esta declaración.

Ninguna persona tiene el monopolio del conocimiento. El darse importancia mencionando a gente reconocida, o de renombre no aumenta la importancia de su propio carácter. En todo caso, lo que hace es reducirla. Nuestra gran necesidad es cultivar la disposición de aprender y seguir siendo dóciles. Aprender de nuestros hijos. Aprender de nuestros amigos. Aprender de nuestros enemigos. ¡Qué hermoso es encontrar una persona con un corazón humilde y dócil entre quienes ocupan altas posiciones de autoridad!

¿Está usted todavía, al igual que Ester, con la disposición de escuchar y aprender?

Qué hermoso es encontrar una persona con un corazón humilde.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: https://visionparavivir.org/devocional#sthash.7kJp0nSM.dpuf

SÓLO PARA USAR LOS LENTES

SÓLO PARA USAR LOS LENTES

images

Pablo Martini
Programa No. 2016-11-08

alimentemos_el_almaEn las “cortas cartas” que escribiera Jesús a las siete iglesias de Asia Menor, una frase concluyente se repite las siete veces: “El que tiene oídos para oír que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” ¿Será que los oídos sirven para otra cosa aparte que para oír?… Parece que sí. En nuestros tiempos, por lo menos, también sirven las orejas para colgar nuestros lentes, y de hecho creo que hay muchos que solamente las tienen para eso, nada más. No son sordos pero no oyen lo que deben atender. Tienen oídos, pero lo que se les dice les entra por un lado y les sale por el otro. Se han hecho sordos, sordos de mente, de corazón, de conciencia. No todos, obvio, pero muchos sí. Es en este contexto que se comprende la denuncia del Señor a la séptima iglesia, la de Laodicea. “Si alguno oye mi voz”. Evidentemente Muchos no la oían, no se dice que sean sordos, pero el Señor estaba desde hace tiempo parado y nadie respondía a su llamado. Otra versión de este texto de 3:20 de Apocalipsis reza: “Mira, aquí me tienes, parado llamando”. ¿Qué llamados de parte del cielo estamos desoyendo? El llamado a la comunión, en primer lugar. Esa es la denuncia aquí. De ahí que Jesús exprese que deseaba que le abran para entrar y comer, es un llamado a la charla, al diálogo, a la sobremesa, a la comunión íntima de dos amigos. También el llamado a la santidad es otro llamado desoído. En este mundo hedonista en que vivimos, levantar la bandera de la castidad en los solteros y la santidad y fidelidad de los casados parece que pasó de moda. Santidad no sólo de cuerpo sino también de ojos y mente. Otro atalaya que toca su trompeta y pocos le prestan oídos es el de la familia. La familia se disuelve, se desintegra. Ya no sirve (dicen los sociólogos), es mejor la unión libre, ya sea de dos personas del mismo sexo o no, no importa, se debe respetar la libertad de elección… Así estamos. Con oídos que no quieren oír. Pero habrá un día, no muy lejano, que aunque no quieran deberán escuchar el veredicto final, y entonces será demasiado tarde.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

“He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo”. (Apocalipsis 3:20)

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador