OPOSICIÓN ESTÚPIDA

OPOSICIÓN ESTÚPIDACharles R. Swindoll

15 de octubre, 2018

Proverbios 1

La cultura hebrea reconocía que no toda oposición a la dirección de Dios es igual. Toda oposición es necedad, pero los sabios del Antiguo Testamento diagnosticaron las diferentes raíces de la estupidez espiritual y las presentaron de igual manera. Ayer examinamos la ingenuidad simple, la oposición de aquellos que sencillamente no han aprendido, personas que no han sido capacitadas. El día de hoy, consideraremos una forma más severa de necedad espiritual, una condición que puede llamarse «oposición estúpida». Aunque suene fuerte, el mejor término que podemos usar en este caso es necio.

El necio 
El idioma hebreo tiene dos términos principales para esta clase de necio: nabal y kasal.Ambos tienen el significado básico de «ser insulso» o «estúpido». El idioma árabe tiene un término similar a kasal que significa lento, insulso, estúpido o torpe. Pero no se equivoques. El necio tiene capacidad de razonar; simplemente, su lógica es incorrecta. Los necios están convencidos absolutamente de que pueden vivir sin Dios. Los necios crean una racionalidad que aparenta una lógica honesta. Sin embargo, no lo es. La verdad es que comienzan con conclusiones predeterminadas por ellos mismos y tratan de apoyarlas con su propio raciocino.

Un ejemplo de kasal tiene que ver con una persona que sufre una pérdida trágica y terrible. Se enoja intensamente con Dios y por eso decide que el creador no existe. Luego pasa su vida desarrollando un caso lógico en contra de la existencia de Dios, utilizando lo que parece ser un razonamiento creíble. Para poder seguir convenciéndose a sí misma y a los demás propone teorías alternas de cómo y por qué el universo existe para, de esta forma, reemplazar la cosmovisión bíblica.

Ciertamente, el ateísmo es sencillamente una forma moderna de idolatría; un rechazo voluntario de Dios favoreciendo un cosmos creado por el hombre. Quizás por esta razón es que la Biblia utiliza la palabra kasal con frecuencia para los idolatras. Esas personas crean sus propios ídolos y luego se convencen de que tienen poder sobrenatural. El profeta Isaías ilustró lo absurdo de esto con una historia de un hombre que cortaba un árbol:

«Quema parte del leño en el fuego y sobre él prepara carne asada, come y se sacia. Luego se calienta y dice: ‹¡Ah! Me caliento mientras contemplo el fuego›. Después, lo que sobra lo transforma en la imagen tallada de un dios. Se postra ante él y lo adora, y le ruega diciendo: ‹¡Libérame, porque tú eres mi dios!›»(Isaías 44:1617).

De manera similar, un nabal decide qué clase de comportamiento pecaminoso disfruta y luego lo racionaliza. Por ejemplo, una mujer que piensa abandonar a su familia debido a una aventura se pasa varias semanas preparándose mentalmente para esa ruptura. Se convence a si misma de que su esposo y su familia viven mejor sin ella, de que ella ha vivido mucho tiempo sirviendo a los demás y ahora es su tiempo de disfrutar de la vida, o que hay otro hombre que es en verdad su alma gemela y que Dios quiere que ella sea feliz.

¿Ve la relación? La mayoría de las personas modernas no crean estatuas para venerarlas como si fueran sus dioses. Más bien, las personas en la actualidad deciden lo que quieren creer y luego lo racionalizan sin consideración de que han puesto su confianza en mentiras que ellos mismos han creado. La Escritura reprende esta clase de oposición con términos muy claros y dice a los sabios que respondan de la siguiente forma a la necedad de los necios:

Apártate del hombre necio porque en él no encontrarás los labios del saber. La sabiduría del sagaz discierne su camino, pero la insensatez de los necios es un engaño(Proverbios 14:78).

El corazón entendido busca el conocimiento, pero la boca de los necios se apacienta de la insensatez (Proverbios15:14).

El necio no toma placer en el entendimiento, sino solo en exponer 10 que tiene en su corazón (Proverbios 18:2).

El que confía en su propio corazón es un necio, pero el que camina en sabiduría estará a salvo (Proverbios 28:26).

Reflexión: Es posible que hasta las personas sabias actúen como necios en algunos casos. ¿Cuándo fuiste culpable de racionalizar tu comportamiento, sabiendo que era contrario a la voluntad de Dios? ¿Por qué protegió tanto ese comportamiento? ¿Qué necesidad o deseo satisface ese comportamiento en usted? Considere presentar esa necesidad a Dios, pidiéndole que él provea satisfacción a su manera y de acuerdo con su tiempo.

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Disponible sobre el Internet en: https://visionparavivir.org/

Lo que importa

Lunes 15 Octubre

(Jesús dijo a Pedro:) Sígueme. Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús… Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de este? Jesús le dijo:… ¿qué a ti? Sígueme tú.

Juan 21:19-23

Lo que importa

Lo que importa no es que Dios haga nuestra voluntad, sino que nosotros hagamos la suya.

Lo importante no es vivir muchos años, sino vivir en comunión con Dios.

Lo importante no es lo que hacemos, sino cómo y por qué lo hacemos.

Lo que importa no es lo que los demás piensen y digan de nosotros, sino lo que somos a los ojos de Dios.

Lo que importa no es tener más conocimientos bíblicos que otros, sino poner en práctica los que tenemos.

Lo que importa no es vivir en la comodidad, sino buscar el verdadero bien de los que nos rodean.

Lo importante no es buscar una buena salud, sino el reino de Dios, y compartir el Evangelio con otros.

Lo importante no es evitar el sufrimiento, sino que los sufrimientos produzcan en nosotros el efecto que Dios quiere.

Lo importante no es saber cuándo moriremos, sino saber si estamos listos para encontrarnos con Dios.

Deuteronomio 9 – Juan 6:22-40 – Salmo 118:1-4 – Proverbios 25:12-13

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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EL LOGRO DE UNA MENTE COMPRENSIVA

Octubre 14

EL LOGRO DE UNA MENTE COMPRENSIVA

Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Santiago 1:3

Nunca dude que las pruebas lograrán algo positivo. Están destinadas a producir “paciencia” o, mejor traducido, “resistencia” o “perseverancia”. Con cada prueba forjamos la tenacidad de espíritu que resiste bajo presión mientras esperamos con paciencia que Dios quite la prueba a su debido tiempo y entonces nos recompensa. Eso nos fortalece a medida que obtenemos más resistencia.

Dios nos edifica de la misma manera que un corredor va desarrollando poco a poco la capacidad de correr largas distancias. Él comienza por lo más insignificante y va aumentando hasta la capacidad máxima. Dios permite mayores pruebas en nuestra vida a fin de aumentar nuestra resistencia para un mayor servicio y gozo, ya que cuanto más difícil la batalla, tanto más grata la victoria. Cuando usted sale de una prueba difícil, puede regocijarse por la liberación que Dios le ha dado. Eso prueba que se puede confiar en Él, y eso fortalece su fe.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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¿Es Jesús Dios? ¿Alguna vez Jesús afirmó ser Dios?

¿Es Jesús Dios? ¿Alguna vez Jesús afirmó ser Dios?

En la Biblia, no hay un registro de Jesús diciendo las palabras precisas, «Yo soy Dios». Sin embargo, eso no significa que Él no proclamó ser Dios. Tome, por ejemplo las palabras de Jesús en Juan 10:30, «Yo y el Padre uno somos». A simple vista, esto no parecería ser una afirmación de ser Dios. Sin embargo, escuche la reacción de los judíos a Su declaración, «Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios» (Juan 10:33). Los judíos entendieron la declaración de Jesús al afirmar ser Dios. En los versículos siguientes, Jesús nunca los corrige diciéndoles, «Yo no afirmé ser Dios». Eso indica que Jesús realmente estaba diciendo que era Dios al declarar, «Yo y el Padre uno somos» (Juan 10:30). Juan 8:58 es otro ejemplo. Jesús les dijo «De cierto, de cierto os digo: antes que Abraham fuese, yo soy». La respuesta de los judíos que escucharon esta declaración fue tomar piedras para matarlo por blasfemia, así como la ley de Moisés les ordenaba hacerlo (Levítico 24:15).

Juan 1:1 dice que «El Verbo era Dios». Juan 1:14 dice que «Aquel Verbo fue hecho carne». Esto indica claramente que Jesús es Dios en la carne. Hechos 20:28 nos dice, «… para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre». ¿Quién compró la iglesia con Su propia sangre? Jesucristo. Hechos 20:28 declara que Dios compró Su iglesia con Su propia sangre. ¡Por tanto, Jesús es Dios!

Con respecto a Jesús, Tomás el discípulo declaró, «Señor mío, y Dios mío» (Juan 20:28). Jesús no lo corrigió. Tito 2:13 nos anima a esperar la venida de nuestro Dios y Salvador – Jesucristo (vea también 2ª Pedro 1:1). En Hebreos 1:8, el Padre declara de Jesús, «Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino». El Padre se refiere a Jesús como «Oh Dios» indicando que Jesús es verdaderamente Dios.

En Apocalipsis, un ángel ordenó al apóstol Juan adorar solamente a Dios (Apocalipsis 19:10). En algunas ocasiones en la escritura, Jesús recibe adoración (Mateo 2:11; 14:33; 28:9,17; Lucas 24:52; Juan 9:38). El nunca reprendió a la gente por adorarle. Si Jesús no fuera Dios, Él le hubiera dicho a la gente que no le adoraran, justamente como lo hizo el ángel en Apocalipsis. Hay muchos otros versículos y pasajes de la escritura que argumentan en favor de la deidad de Jesús.

La razón más importante para decir que Jesús tiene que ser Dios, es que si Él no es Dios, Su muerte no habría sido suficiente para pagar el castigo por los pecados de todo el mundo (1ª Juan 2:2). Un ser creado, que Jesús sería si no fuera Dios, no podría pagar la pena infinita requerida por el pecado contra un Dios infinito. Solamente Dios pudo pagar tal penalidad infinita. Solamente Dios pudo tomar los pecados del mundo (2ª Corintios 5:21), morir, y resucitar — probando Su victoria sobre el pecado y la muerte.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

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1 Reyes 17 | Colosenses 4 | Ezequiel 47 | Salmo 103

14 OCTUBRE

1 Reyes 17 | Colosenses 4 | Ezequiel 47 | Salmo 103

Uno de los salmos más hermosos es el Salmo 103. Reflexioné sobre él en el volumen 1 (meditación del 11 de junio). Aquí me gustaría volver a algunos de los temas que trata:

(1) El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor (103:8). Esta verdad se suele expresar con frecuencia en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, cuando el Señor pasa por delante de Moisés, mientras este se esconde en una hendidura de la roca, entona: “El Señor, el Señor, Dios clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor y fidelidad…” (Éxodo 34:6). Con todo, esta no es la impresión que muchos lectores del Antiguo Testamento tienen de Dios. De alguna manera, creen que es “de mecha corta”, siempre a punto de estallar y barrer una nación o dos. ¿Por qué lo ven así?

Probablemente se deba, en parte, a que no leen el Antiguo Testamento con precisión. O tal vez lo hagan de forma impresionada: están todos esos pasajes en los profetas, donde el Señor amenaza con juicio, y pueden dejar un sabor agrio y un olor a azufre. ¿Pero, acaso no deberíamos ver la misericordia del Señor en ellos? Retrasa el juicio pudiendo posponerlo durante años o incluso décadas. En cuanto ve las primeras señales de arrepentimiento genuino, se aparta de la ira, porque el Señor es “lento para la ira y grande en amor”. La estricta justicia sería inmediata, ¡algo fácil para la omnisciencia! La verdad es que Dios “No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades” (103:10).

(2) “Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro (103:13–14). Se diría que Dios busca razones para tener tanta paciencia como le sea posible. Pero también es cierto que un padre humano será mucho más compasivo y paciente con un hijo o una hija que le “tema” y que lo respete básicamente. En ese caso, cualquier confusión, fracaso o fallo se tratará, probablemente, con mayor paciencia que la conducta del hijo o la hija que es del todo anárquica. En cualquier caso, este Padre celestial nos conoce mejor que nosotros mismos. ¿Quién más capacitado que él puede decirnos de qué estamos hechos?

(3) En nuestra culpa ante un Dios santo, lo que más necesitamos es el perdón de todos nuestros pecados (103:3), que sean alejados: “Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente” (103:12). Con esta seguridad, todas las demás bendiciones que merezcan la pena serán un día nuestras; sin el perdón de los pecados, cualquier otra bendición que hayamos recibido es peor que inútil: puede ser decepcionante.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 287). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Es el humanismo la respuesta?

¿Es el humanismo la respuesta?

Samuel Pérez Millos

Es pastor en la Iglesia Evangélica Unida de la ciudad de Vigo, España, desde el 26 de septiembre de 1981.
-Cursó los estudios de Licenciatura en Teología, en el Instituto Bíblico Evangélico, graduándose el 10 de junio de 1975.
-Master en Cristología y Espiritualidad Trinitaria.
-Autor de más de 45 libros de teología, comentarios bíblicos y vida cristiana.
-Actualmente está produciendo el Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento, obra en veinte volúmenes, (ver apartado Literatura).
-Colaborador en programas de Radio y Televisión, tanto en España como en Hispanoamérica.
-En el Ministerio Exterior es conferenciante en distintos países de Europa, Hispanoamérica, Estados Unidos y Australia.
-Profesor en el Instituto Bíblico “Escrituras” (AA.HH.), profesor en la Escuela Evangélica de Teología (Fieide), profesor en la Facultad Internacional de Teología (IBSTE) de Barcelona.

https://unidavigo.es/

Las heridas de sus manos

Domingo 14 Octubre

Le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.

Zacarías 13:6

Vino Jesús, y puesto en medio (de los discípulos), les djo: Paz a vosotros. Y les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.

Juan 20:19-20

Las heridas de sus manos

Cuatro siglos antes de la venida de Jesús a la tierra, el profeta Zacarías había anunciado que un día se le preguntaría al Cristo: “¿Qué heridas son estas en tus manos?”. Esta profecía todavía no se ha cumplido, pero se cumplirá cuando los creyentes en Israel tomen conciencia de que el Mesías que están esperando es el Señor Jesús, aquel a quien sus antepasados crucificaron. Con tristeza reconocerán que ellos mismos son esos “amigos” en cuya casa el Mesías fue herido. Comprenderán que esas cicatrices imborrables son la prueba del amor de Dios hacia ellos. El Señor les hablará y ellos serán inducidos a arrepentirse, pero también a adorar. Se gozarán como los discípulos de Jesús que “se regocijaron” al verle.

Este encuentro con su pueblo arrepentido es todavía futuro. Pero hoy, cuando los cristianos se reúnen el domingo alrededor del Señor para celebrar el memorial de su muerte, Jesús está espiritualmente ahí, en medio de ellos (Mateo 18:20). En cierto modo, Jesús les muestra las cicatrices de sus manos y sus pies, marcas de la crucifixión. Les presenta el pan y la copa como recuerdo de sus sufrimientos y de su vida ofrecida en sacrificio por sus pecados.

Estas cosas tocan profundamente nuestro corazón y nos llevan a darle las gracias, a alabarlo y adorarlo: “Todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga” (1 Corintios 11:26).

Deuteronomio 8 – Juan 6:1-21 – Salmo 117 – Proverbios 25:11

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Un público obligado a escuchar

Octubre 13

Un público obligado a escuchar

Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César. Filipenses 4:22

No todo sufrimiento es físico. A veces pasamos por sufrimientos emocionales y mentales. Pablo estaba preso en Roma cuando escribió a los filipenses. Se había reducido mucho su ministerio; no obstante, les dijo a los filipenses que su encarcelamiento en realidad había contribuido al adelanto del evangelio. Estando encadenado a soldados romanos, tuvo la oportunidad de ganarlos para el Señor (v. 13).

Estaba ocurriendo una especie de avivamiento en el palacio del César, que evidentemente llevó a la salvación de algunos, como lo indica el versículo de hoy. Los soldados no sabían a quién tenían en sus manos: creían que tenían un preso, pero en realidad tenían a un evangelista para quienes ellos eran un público que no tenía más remedio que escuchar! ¡Qué ejemplo de regocijo en medio de una situación frustrante y desalentadora!

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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¿Qué es un pagano? ¿Qué es el paganismo?

¿Qué es un pagano? ¿Qué es el paganismo?

Desde un punto de vista cristiano, los paganos se caracterizan como aquellos que están atrapados en cualquier ceremonia religiosa, acto o práctica que no es netamente cristiana. En consecuencia, los judíos y los musulmanes también usan el término paganos para describir a aquellos que están fuera de su religión. Otros definen el término paganismo a cualquier religión fuera del budismo, hinduismo, judaísmo y cristianismo; mientras que algunos afirman que un pagano es alguien que no tiene ninguna religión.

El paganismo puede hacer referencia al politeísmo o la adoración de más de un dios, como en la antigua Roma. Un pagano también se considera a alguien que, en su mayor parte no tiene ninguna religión y disfruta de placeres mundanos y posesiones materiales; alguien que disfruta de los placeres sensuales; un hedonista o un individuo auto indulgente. Otro término más moderno es el neo-paganismo, que se refiere a algunas de las formas contemporáneas del paganismo como Wicca, Druidry y Gwyddon.

Estas modernas prácticas «paganas» son realmente similares a las de sus antiguos homólogos, en el sentido de que dependen en gran medida de hedonismo, es decir, la gratificación sensual, la auto-indulgencia y la búsqueda de la felicidad y placer, hasta la exclusión de cualquier otra cosa. En tiempos antiguos, las ceremonias sexuales fueron una parte importante de las religiones paganas. El antiguo testamento hace referencia a estas religiones perversas en tales pasajes como Deuteronomio 23:17, Amós 2:7-8, e Isaías 57:7-8.

Aunque son numerosos y variados en sus prácticas y creencias, los paganos tienen algunas creencias similares. Por ejemplo:

• El mundo físico es un buen lugar, uno en el que cualquiera puede disfrutar.
• Cada persona es considerada parte de esta madre tierra.
• La divinidad se manifiesta en cada faceta del mundo.
• Cada ser, el hombre y los animales, son derivados de lo divino. Como tal, todos son dioses y diosas.
• La mayoría de las religiones paganas no tienen gurús o mesías.
• La doctrina es reemplazada por la propia responsabilidad de la persona.
• Los ciclos lunares y solares son significativos en el culto pagano.

Cualquier forma de paganismo es falsa doctrina. Pablo trató esta perversión de la verdad en su carta a los creyentes en Roma (Romanos 1:22-27). La gente que Pablo describió era mundana y materialista, que adoraban a las criaturas antes que al Creador. Adoraban los árboles, los animales y rocas, llegando incluso a abusar de sus cuerpos en prácticas sexuales pervertidas para deleitarse en sus pasiones. Pablo pasa luego a decirnos por qué lo hicieron y el resultado final:

«Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen» (Romanos 1:28).

A pesar de suposiciones comunes, la mayoría de los adoradores paganos afirman no creer en Satanás. Sin embargo, no hay duda de que Satanás es su principal fuente de influencia y control. Aunque ellos lo niegan, lo deifican en sus prácticas mundanas y sensuales. Pablo nos dice claramente cómo obra Satanás en las vidas de las personas sin Dios, a través de su poder, señales, engaños y mentiras:

«inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia» (2 Tesalonicenses 2:9-12).

Satanás está vivito y coleando; además está poderosamente evidenciado en estas prácticas paganas. Esto no sólo era evidente en la época de la iglesia del primer siglo, sino también hoy en el mundo postmoderno. Para los fieles creyentes que conocen al Señor, la adoración pagana es lo que parece ser el poder y el engaño del príncipe de este mundo, Satanás (1 Juan 5:19), que «como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» (1 Pedro 5:8). Como tal, se debe evitar el paganismo.

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1 Reyes 16 | Colosenses 3 | Ezequiel 46 | Salmo 102

13 OCTUBRE

1 Reyes 16 | Colosenses 3 | Ezequiel 46 | Salmo 102

En ocasiones, se ha calificado erróneamente al Salmo 102 como de penitencia. Parece más el clamor de una persona cuyos sufrimientos no tienen explicación (como los de Job). Al principio, el dolor es privado y personal; después, la creciente preocupación por Sión lo eclipsa. El progreso hacia la gloria de Sión parece lento, lo cual da lugar a un contraste entre los “días” limitados y fugaces del salmista (102:3) y los “años” eternos del Todopoderoso (102:27).

Pero, aquí centraremos la atención en los versículos finales del salmo. Los lectores habituales de la Biblia se darán cuenta de que los versículos 25–27 se citan en Hebreos 1:10–12, con Dios dirigiéndose al Mesías, otorgándole un estatus divino. Podríamos preguntarnos por qué el escritor de Hebreos interpretó de esta forma el texto del Antiguo Testamento.

En parte, la respuesta gira en torno al hecho de que el texto hebreo original del Antiguo Testamento se componía con lo que actualmente llamamos consonantes. No se incluían las vocales. Estas se añadieron mucho después. De hecho, el sistema vocálico más común se introdujo en el texto hebreo alrededor del año 1000 de nuestra era. Normalmente, esto no plantea problemas. Cada cierto tiempo, es posible leer el texto consonántico del Antiguo Testamento con una opción vocálica ligeramente distinta, dando lugar a un significado diferente. En este ejemplo, no existen en absoluto dudas acerca de las consonantes. Sin embargo, la antigua traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta, muestra cómo entendían el hebreo los que la elaboraron, y en este pasaje lo interpretaron exactamente como lo hace la epístola a los Hebreos. La colocación tradicional de las vocales, preservada en nuestras versiones, entiende los versículos 23–24 como la nvi. El pensamiento es análogo a los versículos 11–12. No obstante, la Septuaginta y Hebreos dicen lo siguiente: “En el curso de mi vida acabó Dios con mis fuerzas; me redujo los días. Por eso dije: ‘No me lleves, Dios mío, a la mitad de mi vida; tú permaneces por todas las generaciones. En el principio tú afirmaste la tierra…’ ”. Esta traducción implica que Dios está dirigiéndose al salmista, llamándole Señor y Creador. Así es cómo lo entiende el hebreo. Ateniéndonos a este punto de vista, todo el salmo es mesiánico, un salmo oracular como el 110 (véase la meditación del 17 de junio del volumen 1). Intente releer el Salmo 102 de esa forma; tiene sentido. Compare el uso del salmo 45 en Hebreos 1 (véase la meditación del 4 de septiembre): se llama Dios al rey davídico, algo que también se cita en Hebreos 1. No obstante, si la colocación tradicional de las vocales hebreas es correcta, las conclusiones a las que llega Hebreos 1 no están muy lejos, aunque deben extraerse de bases bastante diferentes.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 286). Barcelona: Publicaciones Andamio.