Morir sin Dios

Miércoles 17 Julio

El publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que este descendió a su casa justificado.

Lucas 18:13-14

Morir sin Dios

Testimonio

«Antes de perder el conocimiento debido a un accidente automovilístico, vi desfilar ante mis ojos toda mi vida. Fue realmente como una película, pero transcurrió tan veloz e impresionante que solo pude exclamar: ¡Oh Dios, oh Dios, ten piedad de mí, pobre pecador! Veía cosas oscuras y reprimidas que había tratado de olvidar…

En otro tiempo negaba a Dios constantemente, pero era solo para ahuyentar los interrogantes que la filosofía atea provocaba en mí sin cesar. Y aunque me relacionaba con muchas personas cristianas, no quería volverme como ellas, pues constaté que eran personas comunes, que también cometían errores.

En mi estado de conmoción debido al accidente, repentinamente surgió en mí un grito, el grito del alma que anhela a Dios: ¡No puedo morir sin Dios! Fue justo antes de perder el conocimiento…

Al recuperarme, una certeza se impuso en mí: necesito confiar en Cristo el resucitado, necesito creer lo que los cristianos dicen de él.

Mi conciencia me remordía y eso era tan insoportable que todo en mí clamaba: ¡Señor, ten piedad de mí! En su gracia Dios guardó mi vida; ahora yo también soy cristiano. Pertenezco al Hijo de Dios y deseo obedecerle. Gracias, Señor, porque tu paz y tu salvación me fueron dadas gratuitamente».

Igor

Igualmente con usted, hoy todavía, Dios quiere comenzar una relación. Comenzar el diálogo… si no está hecho aún. Empezar en usted una nueva vida para conducirle por un nuevo camino hacia una nueva meta.

Nahum 1-2 – Lucas 6:1-19 – Salmo 84:8-12 – Proverbios 19:18-19

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Verdadero servicio

Julio 16

Verdadero servicio

Sirviendo al Señor. (Romanos 12:11)

Todo lo que usted haga en la vida cristiana debe ser compatible con la Palabra de Dios y verdaderamente en su servicio y para su gloria. En Romanos 12:11, la palabra que Pablo empleó para describir el servicio cristiano se refiere al servicio de un esclavo, cuya única tarea era llevar a la práctica la voluntad de su amo. Así es como usted debe servir a Dios: como siervo de Jesucristo.

Pero no puede servir al Señor con sus propias fuerzas así como no pudo ir a Él por su propio poder y voluntad. El poder de servir a Cristo viene de Dios. “Para lo cual también trabajo”, dijo Pablo, “luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí” (Col. 1:29).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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La Salvación de Jehová_3

Iglesia Evangélica de la Gracia

El Evangelio según Jonás

La Salvación de Jehová

David Barceló

 

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Mejor es la realidad que la apariencia (7)

Martes 16 Julio

Mejor es la buena fama que el buen ungüento.

Eclesiastés 7:1

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas.

Proverbios 22:1

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros.

Ezequiel 36:26

Mejor es la realidad que la apariencia (7)

Actualmente los perfumes están ligados a las marcas de lujo. El perfume utilizado por una persona puede dar una buena impresión en el momento. Por otra parte, la reputación es el resultado de otro tipo de percepción, se construye a partir de la manera en que se vive. Tener una buena reputación no es asunto de un día. Un buen perfume puede ser halagador, pero es pasajero. “Mejor es la buena fama que el buen ungüento”. El perfume no resiste al paso del tiempo, se volatiliza. ¿Y yo, he elegido la apariencia o la realidad?

A menudo cuido mi apariencia con mi forma de vestir, mi comportamiento y mis palabras. Un hermoso barniz oculta una realidad que prefiero mantener en secreto. Podemos engañar a los que nos ven pasar, e incluso a nuestros cercanos. Sin embargo, nunca podremos engañar a Dios, porque “el Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón” (1 Samuel 16:7). Una buena reputación tampoco es suficiente para ser acepto ante Dios.

¿Qué hacer entonces? Es mi interior, mi corazón, lo que necesita cambiar, no lo que se ve. Pero yo soy incapaz de hacerlo, solo Jesús puede transformarme. Él es el gran médico del alma, él puede y quiere dar una vida nueva a todo el que reconoce su estado desesperado.

¿Fui a Jesús mediante una verdadera oración para recibir la vida eterna? ¿Voy a él todos los días para vivir con un corazón nuevo?

(continuará el próximo martes)

Miqueas 7 – Lucas 5:17-39 – Salmo 84:5-7 – Proverbios 19:17

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La actitud entusiasta

Julio 15

La actitud entusiasta

Fervientes en espíritu. (Romanos 12:11)

Uno de los defectos más arraigados de la humanidad es la carencia de entusiasmo individual. A menudo nuestros fracasos en lograr lo que debiéramos son resultado directo de la apatía y la falta de compromiso. Pero si usted es cristiano, eso no debe ser así.

El entusiasmo requiere resolución y persistencia respaldadas por el Espíritu, no simples buenas intenciones humanas. Henry Martyn, el incansable misionero de la India, dirigió su ministerio con entusiasmo y fervor bíblicos. Era su deseo “consumirse por Dios”. Y el apóstol Pablo nos exhorta a que “no nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gá. 6:9).

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Desde el fondo del mar_2

Iglesia Evangélica de la Gracia

El Evangelio según Jonás

Desde el fondo del mar

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Las estrellas

Lunes 15 Julio

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre?

Salmo 8:3-4

El Señor… cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres.

Salmo 147:2, 4

Las estrellas

Durante la revolución francesa (1789-1799) se tomaron medidas radicales para borrar todo vínculo con el cristianismo. «Todas las señales que evoquen a Dios deben desaparecer», se le explicó a un anciano. Y este respondió: «Bien, pero supongo que por ahora van a dejar aunque sea las estrellas en el cielo».

En nuestros días, en Europa, también hay una corriente muy fuerte de descristianización. Se quieren conservar algunos valores provenientes del cristianismo, pero se rechaza a Aquel que es el origen y la fuente del mismo. Sin embargo, las estrellas continuarán en el cielo. Más allá de los discursos humanos está ese lenguaje sin palabras, ese testimonio de la existencia de Dios, dado por el universo estrellado.

¿Se ha detenido usted alguna vez, maravillado, ante el esplendor de un cielo adornado de estrellas? Esta es la experiencia que el rey David describe en el Salmo 8. Dirigiéndose a Dios, exclamó: “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” (Salmo 8:4). Estas preguntas, muy actuales, nos asaltan. ¿Quién soy yo frente al inmenso universo? ¿Quién soy en medio de los siete mil millones de seres humanos que pueblan el planeta?

Frente a esta inmensidad, David tomó conciencia de otro tema de admiración más grande aún: ¡Dios se acuerda y se ocupa del hombre! Reconoció que, en este inmenso universo, el hombre es el objeto del amor de Dios y de su salvación.

Miqueas 5-6 – Lucas 5:1-16 – Salmo 84:1-4 – Proverbios 19:15-16

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No hay lugar para el letargo

14 de julio

No hay lugar para el letargo

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas.

Eclesiastés 9:10

No hay lugar para el letargo en la vida cristiana. Tal actitud no solo impide que usted haga lo bueno, sino que a veces significa que en realidad ha permitido que prospere el mal. Para que florezca la mala hierba, lo único que tiene que hacer el jardinero es dejar solo el jardín.

El autor de Hebreos se refirió a la recompensa que Dios tiene para quienes le sirven asiduamente: «Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún» (He. 6:10).

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Tan cerca, pero tan lejos

Domingo 14 Julio

Mi Dios… me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia.

Isaías 61:10

Todos los que creen… siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús… por medio de la fe en su sangre

Romanos 3:22-25

Tan cerca, pero tan lejos

Mateo 22:1-14

En esta parábola Jesús habla de una fiesta de bodas que un rey preparó para su hijo. ¡Todo estaba listo, pero… los invitados no quisieron ir! Entonces el rey envió a sus siervos a buscar fuera a todos los que encontraran, y los invitó gratuitamente. La única condición para ser admitidos en la fiesta era estar vestidos con un “vestido de boda” provisto por el rey. Cuando la sala estuvo llena, el rey entró para ver a sus convidados. Allí observó a un hombre que no tenía el traje requerido. A la pregunta del rey: “¿Cómo entraste aquí?”, ese hombre no pudo responder nada. Entonces fue echado “en las tinieblas de afuera”.

Esta parábola se aplica al período actual. Jesús fue rechazado por su pueblo, y desde entonces el Evangelio es anunciado a todos, sin distinción. Dios recibe, salva y justifica gratuitamente a todo el que cree en Jesús.

El hombre que no estaba vestido de boda representa a aquellos que dicen ser cristianos sin haber aceptado para sí mismos la gracia divina que perdona sus pecados.

Pero Dios solo puede aceptar en su santa presencia a aquellos que han sido justificados por su gracia. Los que se creen justos y no han recibido el perdón de sus pecados ¡serán echados fuera! Estaban tan cerca, mezclados con los verdaderos creyentes, tenían buena apariencia, pero serán condenados.

Seamos auténticos ante Dios. ¡Aceptemos por la fe ese “vestido”, la salvación gratuita, antes de que sea demasiado tarde!

Miqueas 3-4 – Lucas 4:16-44 – Salmo 83:9-18 – Proverbios 19:13-14

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Muestre diligencia

Julio 13

Muestre diligencia

En lo que requiere diligencia, no perezosos. (Romanos 12:11)

La diligencia se aplica a todo lo que usted hace en su vida cristiana. Cualquier cosa que se haga en el servicio del Señor es digna de entusiasmo y
cuidado.

Jesús sabía que su tiempo de ministerio terrenal era limitado y que tenía que aprovechar cualquier oportunidad para servir a su Padre celestial. También nosotros tenemos que hacer “las obras… entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Jn. 9:4). Y otros cristianos sin duda apreciaran nuestras diligentes buenas obras, como exhortó Pablo: “Hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gá. 6:10).

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